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Español
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Published:
2018-09-09
Words:
29222
Chapters:
5/?

Soul Taker

Entire Work

Work Text

En una taberna tranquila en un pueblo alejado de todo reino conocido se reúnen todo tipo de personajes. Es un día cualquiera de lluvia y el sol ya se ha puesto por lo que todos los clientes están cansados del trabajo o del camino. El tabernero al otro lado de la barra charla con un soldado y un campesino sobre las cosechas.- Es inconcebible lo poco que hemos podido recoger este año.- Farfulla el campesino- ¿Y a qué se debe eso Víctor? Esta primavera ha llovido más que suficiente.- pregunta el tabernero- Y yo que sé… Mis hombres no paran de decirme que han visto un monstruo en el maizal. ¡Panda de vagos de mierda!--¿Un monstruo? que tontería…- ríe el soldado - Si hubiera alguno mis chicos lo habrían visto -- ¡No se lo tome a mal pero sus chicos no ven tres en un burro! - dice el campesino mientras le ofrece una sonrisa picaresca al soldado- Por lo menos no ven quimeras como los tuyos ¡Ja, ja, ja!- dice el tabernero y los tres se ponen a reír a carcajadas fruto de las copas de más que llevan encima.En ese momento retumba a través de las ventanas un rayo seguido de un trueno. Nadie se inmuta, ni prestan detalle a dicho evento. Pero empiezan a caer más y más, todos en el mismo punto. Una y otra vez sin parar. La gente expectante no puede dejar de mirar la aterradora imagen que se muestra ante sus ojos. Y como empezó, cesa inmediatamente.Un silencio sepulcral inunda la sala, la que antes era una taberna a hora punta ahora parece vacía. Solamente rompe el silencio la puerta principal abriéndose. Un ser de aspecto amenazante entra en la estancia cerrando con cuidado la puerta. Se sacude de barro las botas y se dirige a la barra. La gente expectante observa fijamente al misterioso ser. En la oscuridad solo consiguen distinguir unos cuernos afilados como espadas y un pelaje que recubre todo su cuerpo. Cuando la luz de la estancia le ilumina distinguen con claridad que se trata de una persona, seguramente un aventurero un tanto extravagante. Los cuernos formaban parte de un yelmo que llevaba puesto. Y el pelaje es un abrigo de pelo que le cubre todo el cuerpo.-¿Qué quieres, extraño?- gruñe el tabernero al nuevo cliente.- Necesito una habitación y una cena, me da igual la que sea - dice el aventurero- Por supuesto, toma asiento y enseguida le sirvo la cena -- Si no es molestia déjeme la cena en la habitación, subiré en un momento - acto seguido el aventurero se quita el gran abrigo de piel. Los demás clientes se quedan atónitos. Debajo del abrigo lleva una armadura plateada, los más experimentados pueden distinguir uno o dos materiales que la forman. Está claro que este aventurero no es normal.Todo el mundo traga saliva. "Alguien así vestido debe ser un soldado de alto rango, pero no hay rastro de medallas o de algún título" piensan.Su armadura cubre por completo todo el cuerpo y sus articulaciones están formadas de un material oscuro y brillante, si no hubiera hablado pasaría fácilmente por un demonio o un espectro.El casco que lo cubre no es distinto a la armadura, nadie en toda la taberna distingue ni lo más mínimo algún rasgo de la cara de aquel aventurero. Y no es que no tenga ranuras para respirar, el casco tiene una abertura que discurre desde la barbilla hasta una bifurcación que deja vislumbrar vagamente la posición de sus ojos. Pero lo que más llama la atención son los dos grandes cuernos que tiene incrustados el la parte más alta del casco.Ante esta imagen nadie se atreve a mirar más de dos segundos al aventurero, tanto los campesinos como los soldados que se encuentran presas del pánico y de asombro por partes iguales. El aventurero alza la mirada oteando toda la estancia, buscando algo o a alguien. Sus ojos se paran en una pequeña mesa donde hay unos pocos campesinos reunidos. Sin vacilar se dirige hacia ellos. Con cada paso pone más y más nervioso a todo el mundo. Con movimientos suaves hace señas al que se encuentra en medio de su trayectoria para que mueva su silla, al ocupante de la silla sin embargo le puede los nervios y le ofrece la silla mientras hace reverencias una y otra vez. Al aventurero no parece importarle. Aparta la silla con delicadeza y se pone de pie frente a la mesa.- ¿Eras tú André? - pregunta el aventurero al que se encuentra justo frente a él.- Si, señor - dice tartamudeando por el miedo.- Ya no tendréis problemas con la cosecha - dice el aventurero mientras coge una bolsa que porta en la cintura.- ¿ A qué se refiere con eso André ? - le dice su compañero de su derecha - ¿Qué engañabobos has comprado esta vez? - ríe con nerviosismo.- No, yo no… - pero antes de que pueda decir nada el aventurero saca una cabeza de la bolsa y la tira en la mesa. Todos los de la mesa y alrededores de ésta sueltan un grito de espanto, los que estaban más lejos se levantan para ver y horrorizarse segundos después.Solo fueron unos segundos, unos segundos de contemplar con horror la cabeza que se encuentra, aún sangrando, en la mesa de aquella taberna. El horror finalmente rompe el silencio.-¡Asesino!- grita uno de los sentados en la mesa.Rápidamente las personas que ocupan la mesa se separan todo lo que pueden de la cabeza. Solo queda el aventurero y el campesino llamado André con el que hablaba, el cuál no se mueve por culpa del pánico. Mientras el resto de la taberna se convierte en un caos; los viajeros, comerciantes y campesinos se agrupan en el lugar más apartado de la taberna y los soldados en cambio sacan sus armas y preparan sus escudos. La taberna entera mira al aventurero.Este en cambio no ha reaccionado lo más mínimo. Con curiosidad mira a su alrededor, mira a la cabeza y después al campesino. Le cuesta un poco darse cuenta de lo que daba a entender.-Vaya…- dice para sus adentros mientras coge una pequeña daga de su cinturón.-¡Quieto asesino! Deja el cuchillo en el suelo y nadie saldrá herido- dice el soldado que antes se encontraba en la barra.El aventurero no le presta atención y gira un poco la cabeza de la mesa. El soldado puede ver que se trataba de la cabeza de una señora de avanzada edad al que el tiempo no ha tratado bien. Tiene bolsas bajo los ojos de color carbón, sus ojos son blancos, seguramente afectados por las cataratas, su boca completamente desdentada y otros rasgos faciales estaban tan desfigurados que producían una arcada a los que la mirarán con detenimiento.-¡He dicho quieto!- dice el soldado, el cual ya está apoyado por sus compañeros.El aventurero levanta las manos lanzando el cuchillo formando una pequeña parábola. Los soldados aprovechan el momento para intentar reducirle pero antes de que puedan tocarle el cuchillo finaliza la parábola cayendo de lleno en la cabeza cortada. Un grito aterrador desgarra toda la estancia, todos se llevan las manos a las orejas para intentar apagar el dolor que el grito produce, todos menos el aventurero. Tras el grito la cabeza empieza a moverse.-Yo, yo…- dice en voz bajaEl aventurero mueve un poco el cuchillo clavado en el cráneo de la cabeza. La voz de la cabeza aumenta en volumen.-Yo Juana Henen, Bruja de Hierro, te maldigo Soul Taker sin nombre AAAAAAAAAAGGGGHHH…!- dice la cabeza.El aventurero saca el cuchillo del cráneo y lo lava con la bolsa en la que antes llevaba la cabeza.Todos se quedan de piedra. No comprenden que ha pasado.-¿Señor? ¿Qué está pasando?- pregunta con temor el campesino que todavía se encuentra paralizado en la mesa.-¿No lo recuerdas? Hicimos un trato. Si yo descubría que era lo que os robaba comida, tú tenías que pagarme una estancia y una cena en esta taberna- dice el aventurero mientras ladeaba mínimamente la cabeza como si de un perro se tratase.-Re…recuerdo eso pero no entiendo la cabeza- dice tartamudeando-Pensaba que había quedado claro…- dice mientras se rasca el casco - Fue un acólito de esta bruja lo que os robaba la comida, le seguí montaña arriba para ver si podía resolver el malentendido de Soul Taker a bruja pero no se tomó muy bien las críticas, le corté la cabeza, guarde la cabeza como prueba, dejé el cadáver en un claro, bajé la montaña y aquí estoy. ¿Alguna pregunta?- dice el aventurero.El campesino niega con la cabeza, tiene mucho que procesar como para dar una respuesta verbal. El resto de la taberna tienen el mismo problema. El tabernero levanta la voz.-Perdone, ¿pero cómo la ha hecho eso de que hablara?- pregunta el tabernero.-Las brujas de hierro no son brujas cualquiera, se dedican sobretodo a curar la aversión al hierro de otras brujas, debido a los experimentos que realizan poseen trazas de hierro en todo su cuerpo, de ahí que al venir hacia aquí cayeran tantos rayos en el cadáver de la bruja. Este cuchillo es de un material que reacciona con el hierro creando una pequeña descarga. Clavándolo en el punto correcto puedes hacer que repitan sus últimas palabras- expone el aventurero mientras traza líneas en el aire como si su dedo fuera una tiza y el aire su pizarra.-¿Entonces es usted un Soul Taker?- pregunta una voz entre la multitud de los que siguen apartados en el extremo opuesto de la taberna.-¿Cómo va a ser un Soul Taker? Eso es un cuento de viejos- dice otra persona dentro del tumulo.-Si, lo soy- dice el aventurero mas su voz queda tapada por otras tantas.-Pero si el Soul Taker es una nana que me cantaba mi madre, es imposible sea un Soul Taker--Si lo soy- dice el aventurero con intención de que alguien le escuche.-Yo lo oí una vez en una canción de un trovador en la capital--El duque de Onivar tiene un cuadro del Soul Taker y no tiene la pinta tan macabra de este aventurero--Ay…- dice en bajo el aventurero un poco dolorido por ese comentario.La discusión sigue durante una hora ignorando al aventurero, mientras este recibe del campesino el dinero justo para pagar al tabernero, lo cuál hace justo después, le recuerda al tabernero que cuando esté la cena se la suba y sin decir nada coje el abrigo de piel y sube a su habitación.Solo es subir un piso y girar a la izquierda. Abre la puerta y se encuentra la mínima expresión de una habitación, una cama, una silla y cuatro paredes. Tira el abrigo a la cama, se sienta en el suelo con las piernas cruzadas y espera en silencio. Abajo siguen discutiendo. Levemente oye la cocina poniéndose en marcha. Los olores no tardan en llegar. La leña ardiendo, la sopa, la carne… puede olerlo todo. La conversación que tienen se relaja y baja tanto de tono que ya no distingue lo que dicen. Tras un rato oye como una persona sube por las escaleras; una joven, tamaño medio y porta algo consigo. La joven llama a la puerta.-Pase- dice el aventureroLa joven pasa. Se sorprende al verle en el suelo. -¿Le pasa algo a la silla o a la cama?- pregunta-No les pasa nada, estoy acostumbrado a sentarme en el suelo- responde el aventureroLa mujer se siente un poco incomoda, deja el plato de carne a cierta distancia del aventurero, con miedo. El aventurero se da cuenta pero no se le ocurre una forma de tranquilizarla.-¿Qué es?- pregunta el aventurero.-¿Eh? Emm… Es cerdo con verduras- dice la joven entrecortada y distraída, no para de evitar cruzar su mirada con el aventurero.-¿Tienes nombre?-dice mirando de un lado a otro.-No precisamente, nací siendo esclavo y ni se molestaron en ponerme un nombre… pero puedes llamarme Sinnombre, así me llamaba mi maestro- dice Sinnombre.-Va… vale- responde la joven- Yo… yo..--No es necesario que me digas tu nombre- interrumpe Sinnombre.La joven se estira como un palo, no para de mirar la puerta mas no se atreve a cruzarla, algo la retiene dentro de aquella habitación. Sinnombre se empieza a impacientar, no puede comer con alguien en la misma habitación, no puede arriesgarse a que le vean la cara.-¿Pasa algo?- pregunta Sinnombre.-N… no, es que…- dice entrecortada apretando los brazos al cuerpo. -Me han pedido que le acompañe esta noche- dice con los ojos cerrados y en voz baja. Una lagrima se escapa de sus ojos. -L… lo siento, yo nunca...--¡¿Quién te lo ha pedido?!- corta de nuevo Sinnombre, pero esta vez su voz agita toda la estancia.- El re… reverendo y …- dice con miedo la joven mientras ve como Sinnombre apreta más y más los puños.Sinnombre coge aire - Como Soul Taker no puedo intervenir si no es parte de un contrato- dice entre dientes- así que te voy a dar dos opciones: te vas de mi habitación y me dejas comer en paz o me contratas--¿Contratarte? ¿Para qué?- pregunta la joven con una mezcla de miedo y curiosidad.-Contratarme para enseñar una lección a todos aquellos que han permitido que se trate a una joven de esta manera - dice con una voz llena de ira.La joven se asusta, siente una oleada de furia en cada palabra. Se siente como si ella tuviera la llave de la destrucción en sus manos.-¿Cómo funciona ese contrato?- pregunta, quería saber la naturaleza del contrato por las múltiples historias que contaban los juglares de los tratos fraudulentos de los genios mágicos.-Tu me pides algo y me das algo a cambio, si el trato es justo aceptaré y cumpliré con todas las condiciones que imponga el trato. Si no fuera justo no estoy obligado a cumplirlo. Si el pago no pudiera realizarse puedo quedarme con cualquier cosa que te pertenezca.- dice Sinnombre.-Entonces si te pido que les des una “lección”, ¿qué tendría que darte? No tengo mucho que ofrecer- dice la joven mientras se rebuscaba los bolsillos.-Les daré una lección que nunca olvidarán a cambio de una gota de tu sangre- dice Sinnombre ahora con un tono más relajado.-¿Para qué queréis mi sangre?- pregunta la joven asqueada.-La necesito para finalizar otro trato- responde Sinnombre.La joven se lo piensa un momento.-Vale… Pero comprended que lo hicieron por miedo, fue el sacerdote el que les empezó a contar esa horrible canción que decía que dormías cada noche con una joven… No digo que el resto no sean culpables pero…- empieza a dudar la joven.-Se lo que piensas, no mataré a nadie- dice Sinnombre.-Gracias…- dice la joven que aún alberga dudas.-¿Cerramos el trato?- dice Sinnombre mientras se levanta y le ofrece la mano.-¿No los matarás?- pregunta la joven.-Juro por mi honor y mi título de Soul Taker que tras la “lección” no habrá ningún muerto ni ningún herido- dice Sinnombre.-Vale…- dice la joven mientras le estrechaba la mano.Tras un suave apretón y una pequeña sacudida el trato está firmado.-Ahora he de pedirla que no abandone la habitación bajo ninguna circunstancia- dice Sinnombre.Sinnombre se dirige a la cama y rebusca algo en el abrigo. Saca un pequeño bote de cristal con algo gris en el fondo. -Por fin voy a poder finalizar este trato- dice para si mismo. Saca la cosa grisácea del bote y se lo ofrece a la joven.-¡Que asco!¿Qué es eso?- dice la joven que rápidamente pone sus manos a la espalda.-Es un hada vinculante, solo necesita una gota de sangre para vivir durante 100 años. Su anterior dueño murió y me la entregó para que le encontrará otro compañero. Por lo que me dijo, este tipo de hada no tiene poderes solo sirve para tener compañia- dice Sinnombre-Y ¿Por qué me la das?- pregunta la joven.-Porque ahora es tuya, dale una gota de tu sangre y no se separará de ti, tendrás una amiga de por vida- dice Sinnombre.La joven mira de nuevo la cosa grisácea y en verdad ve un pequeña mujer con unas alas marchitas y con la piel gris como la ceniza.-Tómala y dale una gota de tu sangre, debo bajar en seguida, oigo como el sacerdote está despidiéndose- dice Sinnombre mientras le entrega el hada a la joven y saca un escudo del forro del gran abrigo de piel que yace en la cama.-¿Cómo los oyes desde aquí?- pregunta la joven mientras intenta oír algo más que el viento que entra por la ventana.-No tengo tiempo para explicártelo- dice Sinnombre mientras abre la puerta.Tras cerrarla la habitación se queda en silencio. La joven sujeta a la pequeña hada como si se pudiera romper solo con tocarla. De repente nota de nuevo la ola de ira que había sentido antes cuando Sinnombre se enfadó. Sus pies se pusieron a temblar tanto que tuvo que arrodillarse para no caerse. Sus manos empezaron a temblar. Pidió a los dioses que Sinnombre cumpliera con su parte del trato.Sinnombre baja las escaleras de un salto. Su aterrizaje parte varios tablones de madera del suelo. En lo que se incorpora ve la misma habitación de antes pero con una persona más, el sacerdote. Sinnombre lo mira de arriba a abajo; gordo, verrugoso, con la túnica manchada de grasa y con una Biblia que sujetaba con sus dedos rollizos y llenos de anillos son solo algunas de las cosas que le asquearon por dentro.-¿Dónde está el fuego?- pregunta en alto el sacerdote. Todos ríen con él.-Perdoneme pero quería hablar con usted un momento- dice Sinnombre.-¿Le ha satisfecho ya la joven? ¿O es que le ha sabido a poco?- dice el sacerdote mientras ríe.Sinnombre haciendo caso omiso entona una pequeña canción. 
Con el Soul Taker ten cuidado,

tus problemas hará desaparecer,

pero si el pago no es lo acordado,

puedes perecer.

Con el Soul Taker ten cuidado,

cada noche con una joven duerme

y el sueño le ha robado,

ella es la misma muerte.

Con el Soul Taker ten cuidado,

paga por cada pecado,

la ira es su único aliado,

ten mucho cuidado.
 -¿No es la misma canción que nos ha cantado el sacerdote? Pero la letra era distinta… - pregunta el tabernero-Pero… pero si la traduje hace dos días- dice titubeante el sacerdote. -¿Cómo la conocéis?--¡Prope!- dijo Sinnombre, su escudo brilla y todas las puertas y ventanas se cierran de golpe.-¿Qué pasa sacerdote?- pregunta un campesino.- ¡Pasa, que habéis tratado a una persona como un mero objeto por una simple canción de hace 100 años!- dice Sinnombre. Su voz llena de ira y rabia inunda toda la estancia, los más débiles de espíritu caen de rodillas al suelo y los más valientes o más estúpidos sacan las armas y los escudos. El sacerdote sin embargo no se mueve.-Por el poder de la iglesia te obligo a que ceses tu rabia. Encierra y controla las almas que has tomado Soul Taker o acabarás liberándolas - dice el cura portando una cruz en la mano.-¡Memento!- dice Sinnombre y el escudo vuelve a brillar.-No se preocupe sacerdote esta será una lección que nunca olvidarán- dice Sinnombre mientras clava el escudo en el suelo de un solo golpe.-No puedes hacerme nada, soy un emisario de Dios y no…- empieza a decir el sacerdote pero es interrumpido por un puñetazo de Sinnombre que consigue que le salten todos los dientes de la boca. Todos atónitos se quedan con la boca abierta.El general da la orden y los soldados se abalanzan contra Sinnombre. Primero responde un soldado que con brazo firme golpea con su espada en el hombro de Sinnombre, pero al contacto la espada rebota sin dejar mella. Medio segundo después golpean el resto de soldados en distintas zonas del cuerpo dando el mismo resultado.Sinnombre sin inmutarse aparta a uno de una bofetada, la cual se marca en el yelmo del pobre soldado. Avanza dejando atrás a los soldados perplejos y coge al sacerdote del cuello para segundos después estamparlo contra una mesa. Tanto la mesa como la espalda del sacerdote crujen y los dos se desploman. Sin dejarle tiempo de respirar Sinnombre lo coge nuevamente por la cabeza y lo lanza al otro lado de la estancia. El sacerdote cae al suelo y sin poder incorporarse vomita sangre.Sinnombre carga contra el sacerdote con un paso tranquilo y dominante. Tres soldados se ponen en su camino.-¡Ataquen a la vez!- grita el general. Los soldados se mueven al unísono como si los activara el mismo resorte apuntando los tres al mismo punto de la armadura. Ninguna armadura podría aguantar tal golpe mas la armadura de Sinnombre no era una armadura cualquiera. Las tres armas golpean y las tres se frenan en seco al contacto.Sinnombre aprovecha la impresión y golpea a uno de ellos en la cara, dejando en el yelmo la inconfundible marca de un puño. Sin darles tiempo a reaccionar al segundo lo patea mandándolo varios metros hacia atrás. Y justo cuando el tercero está preparado para volver a atacar lo agarra de la cabeza y lo lanza contra el cuarto guerrero que intenta desesperadamente realizar un ataque por la retaguardia. El resto de guerreros permanecen a una distancia de seguridad, ninguno se atreve a ser el siguiente. Tras esto vuelve a avanzar hacia el sacerdote pero de nuevo tiene a alguien impidiéndole el paso, el general. Le tiemblan las piernas de ver como despachaban a sus soldados y el valor que le queda es el justo para interponerse en el camino del Soul Taker.-Adelante… General… Le protege la gracia divina- dice el sacerdote mientras sigue sangrando por la boca. Una gota de esperanza despierta la llama del valor latente en el corazón del general. Observa con detenimiento a su contrincante pero al mirar a Sinnombre a los ojos siente un ciclón de desesperación e ira que apaga y entierra esa llama.-Apártese- dice Sinnombre y una ráfaga de ira brota de cada letra de la palabra.El general, que a duras penas se mantiene en pie, dice con un hilo de voz -No… puedo…--Lo entiendo- dice Sinnombre mientras le lanza contra la pared de su izquierda de una patada dejándolo noqueado al instante. Después se planta frente al sacerdote.-Para ahora y te daré lo que quieras; dinero, poder, mujeres…- en ese momento el sacerdote se da cuenta de lo que ha dicho e intenta disculparse pero Sinnombre le pisa el pecho partiéndole varias costillas. Sin decir palabra Sinnombre lo coge del brazo izquierdo y se lo desencaja del hombro a la fuerza. Todos los presentes oyen el chasquido y el grito del sacerdote.-Por favor Dios mío- pronuncia el sacerdote mientras se le llenaban los pulmones de sangre.Sinnombre sin decir nada lo agarra del otro brazo y de la pierna contraria y los tuerce con un fuerte giro de muñeca, los gritos y el asombro vuelven a repetirse. Luego levanta el pie del pecho del sacerdote y se agacha para decirle una frase que le perseguiría hasta el fin de sus días-Como me entere de que vuelves a tratar así a cualquier otra persona estate seguro de que ningún Dios podrá salvarte de mi- dice Sinnombre.Tras estas palabras se acerca al escudo, dice - ¡Custodibus murorum! - y el escudo vuelve a brillar. Su brillo abarca toda la estancia y ciega a todos los que allí están. Cuando la luz cesa, todo se encuentra como antes. Todos se quedan atónitos y tanto los soldados como el general revisan cada parte de su cuerpo buscando alguna huella o pista de lo que había sucedido. Mientras, el sacerdote, pálido como la leche, se encuentra de nuevo de pie frente al Soul Taker.-Bueno… ¿hace falta que repita la lección?- dice SinnombreEl sacerdote cae de rodillas poniéndose cada vez más pálido.-No hace falta…- dice el sacerdote con un hilo de voz para segundos después desmayarse.Sinnombre sube de nuevo a su habitación y al abrir la puerta vuelve a encontrarse con la joven.-Ya he cumplido con mi parte- dice Sinnombre y le ofrece un pequeño punzón-Es hora de que cumplas con la tuya- La joven se pincha el dedo y una pequeña gota de sangre surge del pinchazo. Después deja que la gota caiga sobre la pequeña boca del hada. Tras unos segundos el hada empieza a coger color y se despereza como si se despertara de una siesta. Mira a su alrededor, saluda con la mano a Sinnombre y luego se fija en la joven.-Bueno, ya he causado mucho revuelo por aquí- dice Sinnombre mientras guarda el escudo en el abrigo y recoge este.Tanto la joven como el hada guardan silencio y se despiden con la mano mientras Sinnombre abandona la habitación.-¿Qué habrá hecho esta vez?-dice para si misma el hadaLa joven sorprendida de que el hada hablase su idioma simplemente responde diciendo  -Hemos cerrado un trato -

----- CHAPTER BREAK -----

Es un día como otro cualquiera, los pájaros empiezan a cantar y los primeros rayos de luz asoman por el horizonte. Un tanto perezoso empieza a levantarse. Le duele el cuerpo un poco más de lo habitual, dormir a la intemperie es lo que tiene.-Si no hubiera montado la que monté en esa taberna a lo mejor podría haber dormido un poco mejor- dijo para si mismo mientras se levantaba del todo. Mira el fuego y solo quedan cenizas, echa un poco de agua por si acaso y se dispone a reemprender su camino.El lugar donde había dormido era una roca elevada, perfecta por si le atacaban y alejada del camino para reducir la posibilidad de que eso sucediera.Poco le cuesta volver a encontrar el camino que le dirigirá a su destino. No es un camino muy cuidado, ni muy transitado pero se dirige hacia el sur y eso es lo único que necesita.Poco tarda en vislumbrar el siguiente pueblo.-Hace semanas que no como algo, espero que tengan algo para realizar un trato- piensa para si. Como Soul Taker no se le permite llevar mucho dinero por lo que está estipulado que todo lo que consigan debe ser por tratos.Realizar un trato con un Soul Taker es muy sencillo; pides lo que quieras y ofreces una recompensa a cambio, si es justo se acepta, si no, no. La recompensa no debe ser dinero a no ser que no se tenga otra cosa. Y siempre debe de cumplirse lo acordado o el Soul Taker puede tomar todo lo que quiera. Debido a esto normalmente los tratos se cierran con comida o un techo en el que dormir. Hay otras normas que debe seguir un Soul Taker mas lo dejaremos para otra ocasión.Cuanto más se acerca al pueblo más nota un olor a quemado. No huele a barbacoa y tampoco a chasca por lo que quedan pocas opciones.-Apuesto a que unos bandidos han saqueado y quemado el pueblo. No sería raro siendo esta zona la más alejada del reino-. Y aunque una de las reglas del código de Soul Taker le impide interferir en asuntos fuera de los tratos aligera el paso un poco. Tras unos minutos llega al pueblo.Casas y establos en llamas, animales corriendo sin control y la gente intentando apagar el fuego como puede. La vista es espeluznante. Rápidamente ojea a su alrededor buscando a alguien para poder realizar un trato y así ayudar.En lo que hace señas a un campesino este se gira hacia el y sale huyendo.-¡Han vuelto, han vuelto los demonios!- dice mientras huye como una gallina.Sinnombre sabe cómo responder a eso.-¿Les atacaron demonios? No es posible, los demonios no trabajan así. Hay demasiada gente viva como para que hayan sido demonios-.Y en lo que se pierde en sus razonamientos se encuentra rodeado de campesinos. Todos ellos apuntándole con rastrillos y hozes. No vuelve en si hasta que el más fortachón de ellos se dirige a él.-¡Quieto ahí cornudo!.Mira a cada campesino a los ojos. Todos sienten miedo de él y tienen más ganas de huir que de enfrentarle. Si fueran una amenaza podría con ellos en un segundo pero lleva demasiado tiempo sin comer como para meterse en otra pelea, así que levanta las manos en señal de rendición.Sorprendidos y precavidos mantienen sus armas preparadas. Un pequeño muchacho vestido de blanco se acerca con un pequeño cubo de agua.-¿Ves esto? Es agua bendita. Como no nos cuentes donde te has llevado a los demás te la echaremos encima, demonio inmundo- bocifera el fortachón mientras le quita bruscamente el cubo al chaval.Sinnombre suelta un pequeño resoplido seguido de una cara de incredulidad, la cual tapa su casco.-¿Unos campesinos con agua bendita? Eso debe ser más raro que un perro verde- piensa para si -Solo por curiosidad… ¿De dónde la habéis sacado?- pregunta, evitando decirlo en tono de burla.-De la iglesia- responde el chaval en seguida para luego recibir una colleja.-Esa no sirve - responde sin titubeos - El agua bendita se consigue a través de mucha oración y rituales purificadores. Lo que tienes ahí no podría ni con un demonio menor- y con esas palabras aflora aún más el miedo entre los que le rodeaban. Uno de ellos no puede más y se postra ante Sinnombre pidiendo clemencia.-¿Qué haces imbécil? - pregunta el fortachón.-¡NO QUIERO MORIR, POR FAVOR NO NOS MATES!- grita el campesino arrodillado sin atreverse a mirar hacia arriba.-Vale…- dice Sinnombre, mas sus palabras no llegan a nadie.-LEVANTA PATÁN, ¿QUÉ PENSARÁ TU PADRE SI TE VE ASÍ?.-MI PADRE ESTA MUERTO Y NO QUIERO ACABAR COMO ÉL.Antes de que la discusión llegue a más Sinnombre coge al campesino que está de rodillas con una mano y lo pone de pie. Todos, extrañados, no saben qué hacer.-No soy un demonio, soy un Soul Taker- dice dirigiéndose a los dos campesinos que discutían.-Eso es un cuento de hadas- responde rápidamente el chaval.-Soy tan real como lo que cuentan esas fabulas.-Es imposible, algunas historias se remontan de hace 200 años.-Yo nunca he dicho que fuera el de las historias, ha habido muchos Soul Taker’s...-pero antes de que pudiera continuar una figura menuda se acerca por detrás a la muchedumbre que rodea al Soul Taker.-¿Qué hacéis aquí todos? El pueblo está ardiendo y vosotros aquí de cháchara- dice el alcalde.Antes de que ninguno pueda decir nada Sinnombre aprovecha la oportunidad.-Estaban a punto de hacer un trato; yo apago el fuego a cambio del propio fuego.Todos se quedaron atónitos pero el fortachón ve su oportunidad de lucirse ante su alcalde.-Por su puesto, ya que es un Soul Taker debe cumplir con el trato acordado- sonrie para si- Hagamos el trato- y tiende su mano.Sinnombre se la estrecha firme y sin caer el la provocación del fortachón que apreta cada vez más fuerte.-¿Este caballero se encargará del fuego el solito? Déjame que lo dude- dice el alcalde.-¿Dónde se originó el fuego?- pregunta Sinnombre.-En esa cabaña de ahí, pero nos serías más útil si apagaras las que se están empezando a quemar…- no logra terminar la frase ya que el Soul Taker se dirije sin prestarle atención a la susodicha cabaña.Se para a un metro de ella, se encuentra ante un palmo del fuego y en mitad de la ráfaga de calor constante que expulsa la cabaña. Saca el orbe de color rojo que decora su escudo.-¡Descendit ignis!- dice Sinnombre antes de derribar la puerta de una patada y entrar de lleno en el infierno de llamas del interior de la cabaña.A todos los que presencian esa locura se les congela la sangre. Se produce un silencio que solo se rompe con el chasquido de la madera ardiendo.De repente una luz empieza a brillar del interior de la cabaña. Una luz equiparable a la de un faro que ilumina la mar.El pueblo entero deja su tarea y observan como la luz se hace cada vez más y más intensa, llegando al punto de que se puede ver desde cualquier punto de este.-Mira mamá, el fuego se va- dice un niño pequeño. Cuando la madre mira a donde señala el infante ve como el fuego poco a poco se desmenuza en pequeñas chispas que son atraídas por el origen de la luz.Antes de darse cuenta el pueblo entero, está bajo estas pequeñas chispas que forman un manto estrellado que poco a poco se ve engullido por el origen de la luz formando una espiral de luces.Tras unos minutos todas las chispas son absorbidas por la luz, dónde antes había fuego ahora solo hay madera quemada y la luz poco a poco disminuye.Cuando la luz disminuye por completo es cuando vuelven a ver al Soul Taker.-Imposible- dice el fortachón.-Con que las leyendas eran ciertas…- dice el chaval que habia traido el cubo.-¿De que leyendas hablas, chico?- pregunta el alcalde.-“El Soul Taker es capaz de doblegar al fuego a su voluntad”«Que suerte poder cargar la gema de piros, sin ella de catalizador no podría ni invocar una chispa» piensa para si Sinnombre.Tras la conmoción el pueblo estalla de júbilo, tardan poco en rodear al Soul Taker para agradecer su ayuda mas no sé pueden acercar mucho ya que su reluciente armadura desprende tanto calor como el acero recién salido del horno. Mientras el alcalde se acerca y la gente se aparta.-Gracias caballero.-Solo he cumplido con lo acordado- responde Sinnombre intentando quitar hierro al asunto.-¡Espera un momento!- grita el fortachón- No me fío un pelo de este tío ¿Qué se supone que has hecho?-Me he quedado con el fuego- responde Sinnombre mientras le enseña el orbe rojo que había usado.La gente del pueblo observa el extraño orbe. En este pueden ver fuego, cenizas y lava en un constante intercambio entre ellos.Sinnombre se acerca a su escudo y coloca el orbe en su posición y tras un chasquido el escudo brilla para volver a apagarse.El pueblo no sale de su asombro primero un caballero de brillante armadura y cuernos de demonio viene al pueblo y segundo usa magia para apagar el fuego de todo el pueblo, todos se sienten como si estuvieran en un cuento de hadas.Sinnombre empieza a sentirse incómodo y para romper el silencio decide hablar directamente al alcalde.-Perdón, señor alcalde, hace varias semanas que no como ¿Sería posible hacer algún recado a cambio de comida y bebida?-No es necesario, nuestro tabernero te preparará lo que sea.-Mi código es firme, debo hacer algo por vos si quiero ser merecedor de la comida.-Haces honor a las historias…- dice el alcalde mientras mira a cada uno de los pueblerinos que le rodean buscando a alguien a quien pudiera ayudar.-Yo necesitaría su ayuda- dice una voz femenina.Sinnombre se gira y ve una mujer joven delgada pero fuerte, vestida con una armadura de cuero negro verduzco y una capucha que cubre casi por completo su pelo cobrizo. Con una mirada seductora y unas piernas engarzadas con punzones y dagas que dejarían sin aliento a cualquier hombre se acerca sin titubeos a Sinnombre, el cual no reacciona ante ella.- Mérida, ¡Cuánto tiempo! ¿Cuándo has vuelto?- pregunta el alcalde.- Justo a tiempo de ver los fuegos artificiales - dice Mérida sin apartar la mirada del Soul Taker. Entre los dos empieza un enfrentamiento visual, los dos miran al otro intentando ver más allá de lo que se ve a simple vista.Mérida ve un hombre alto, aproximadamente de metro ochenta, de complexión fuerte con hombros grandes y cintura fina, vestido con una armadura de un material desconocido de color blanco grisáceo. Se detiene un momento para apreciar su escudo; este es de un tamaño mediano-grande y esta enjoyado con 6 orbes de colores llamativos y sirve además de funda para una espada mediana que ahora esta enfundada. Nunca había visto algo así por lo que se sorprende. «Un caballero que hace magia, menudo bicho más raro»Sinnombre en cambio no repara mucho en la joven, cálcula su fuerza y destreza usando su estatura, su masa muscular y la movilidad de su armadura, a todo lo demás no le da mucha importancia.-¿Tienes nombre grandullón?- pregunta Mérida.-No, pero puedes llamarme Sinnombre.-¡Ja! ¿Será una broma?-…-Ya veo que no.- ¿En qué quieres que te ayude?- Directo al grano, me gusta.- …- Vale, vale. Quiero encontrar a los que han prendido fuego al pueblo.- ¿Solo encontrarlos?- Ten cuidado Mérida, los Soul Taker de las fábulas son conocidos por tomarse las peticiones literalmente- dice el alcalde- Antes nos prometió que se quedaría con el fuego y …- Espera, ¿es un Soul Taker?- Si - responde Sinnombre.- No puede ser - dice Mérida con un tono burlón. Y busca alguna reacción entre la multitud pero su mirada le deja bien claro que ninguno la está gastando una broma.-¿Entonces puedo pedir lo que quiera a cambio de una comida y una bebida?- No puedo hacer lo imposible, pero lo demás sí, si la recompensa lo merece.- ¿Podrías demostrar que eres un Soul Taker a cambio de una comida?Sinnombre le ofrece su mano dando a entender que el trato es justo y Mérida le da la mano con intriga y picardía.- Chico del agua- dice Sinnombre buscando al muchacho de antes.- Aquí señor.- ¿Que fábula de Soul Taker querrías ver con tus propios ojos?El muchacho titubea durante un momento mientras piensa.-¿Por qué no pruebas que tu espada es irrompible?- dice el fortachón.-Cualquiera podría conseguir una espada fuerte- responde rápidamente Mérida.- ¿Podrías… podrías… partir un árbol con las manos?- dice el muchacho- ¿Eso servirá?- dice Sinnombre dirigiéndose a Mérida.- ¿Puedo elegir el árbol?- Por supuesto.El pueblo, que ya estaba asombrado por la demostración de magia, está a punto de saltar de júbilo.Sinnombre y el resto del pueblo sigen a Mérida hasta un bosque pegado al pueblo.-Este árbol bastará- dice Mérida mientras señala el primero de una fila de árboles que dan comienzo al bosque.-Merida es imposible que parta ese árbol con las manos, haría falta un hacha y un día entero para tirarlo abajo- dice el alcalde.-Un Soul Taker cumple lo que promete - dice Sinnombre- Por su seguridad deberían apartarse.Al oír eso todos se apartan unos metros.Sinnombre palpa el gran árbol, mide a ojo su diámetro, aproximadamente un metro, y busca el punto más débil debido a su estructura y su tamaño.«Aqui estás, hagamos esto y comamos todo lo que podamos»Deja el escudo a un lado del árbol y hace una reverencia al árbol.Y antes de que nadie pudiera decirle que está tardando da el primer golpe. El golpe sacude todo el árbol desde la base hasta la copa. Todos se quedan boquiabiertos cuando ven como sacaba medio brazo incrustado del tronco.-No puede ser…- dice Mérida y antes de que pueda decir nada más un segundo puñetazo golpea el árbol.Cada puñetazo se siente en el ambiente y hace retumbar los corazones de aquellos que presencian la demostración del Soul Taker.Después de varios el árbol irremediablemente cae hacia el bosque y Sinnombre recoge su escudo.-¿Así es suficiente?- pregunta Sinnombre directamente a Mérida.Mérida se toma un momento para contestar. « ¿Qué? ¿Cómo? » Son las preguntas que más se repiten hasta que se da cuenta de que todo el mundo la mira.- ¡Sí, señor! - dice avergonzadose instantáneamente después.- Pues entonces, Tabernero, ¿Podría prepararme lo que tenga y dejármelo en una habitación? Me gustaría comer a solas- y tras decirlo el pueblo estalla de júbilo nuevamente. Ninguno da crédito a lo que han visto y Sinnombre abandona a la muchedumbre mientras se dirige a la taberna.

----- CHAPTER BREAK -----

Con los ánimos más calmados la gente del pueblo empieza a irse de la taberna, donde esperaban a que saliera el Soul Taker. -Señor alcalde, me vuelvo a mi granja que hay mucho que hacer -dice un campesino. -Yo tengo que ir a por leña para las casas, te acompaño. Además no pienso quedarme aquí esperando a que ese bicho raro salga de su habitación - dice el campesino fortachón. -Id con Dios- les despide el alcalde. Este estaba en la mesa más grande degustando un plato de sopa acompañado de su familia y de Mérida. - Sigue contándome lo que me estabas diciendo, Mérida. -Pues lo que te decía es que me han mandado aquí para averiguar sobre esos incendios que se están produciendo por la zona. -¿Ha habido más ataques?- pregunta el hijo mayor del alcalde. -El gremio tiene registro de tres en tres pueblos distintos.- -Y ¿cómo están?- -No pudieron apagarlos a tiempo y la mayoría se están reubicando en tierras de nobles. -Que pena... -Menos mal que apareció un Soul Taker- dice la sobrina menor que casi no alcanza a alzar la vista por encima de la mesa. -Que razón tienes pequeña- responde su padre y toda la familia suelta una carcajada de regocijo. -Hablando de Soul Taker ¿Va a bajar algún día?- dice Mérida mientras se levanta. -Mérida, no le molestes- dice el alcalde en tono preocupado. -Tenemos que hacer algo con esos pirómanos y no quiero perder el tiempo aquí. -Y ¿Qué vas a hacer?- -Voy a pedirle a Sinnombre que me ayude- y al decirlo la gente se sintió extraña. Nunca habían necesitado hablar de manera respetuosa a alguien ya que todos en el pueblo se conocían pero sentían que debían llamar a Sinnombre por su título de Soul Taker. Tras un silencio incómodo el alcalde carraspeó. - ¿Qué le vas a ofrecer?- dice el alcalde. - Pues no sé, el gremio me ha dado algo de dinero para el viaje...- dice Mérida, pero es interrumpida por la sobrina. - ¡No acepta dinero!- dice en un tono serio y tajante. - Cariño, no hace falta que chilles - dice con dulcura su madre. «¿Entonces qué puedo darle?» se pregunta Mérida, después de unos segundos se encoge de hombros y se levanta de la mesa. -¿Ya lo has pensado?- pregunta el alcalde. - Sinceramente, no. Pero algo podré ofrecerle, si no lo intento nunca lo sabré.- dice Mérida mientras se aleja de la mesa y se dirige al piso de arriba. La taberna no era muy grande pero se las habían apañado para que cupieran 12 habitaciones muy pequeñas con lo necesario para dormir y poco más. No era un pueblo de paso por lo que allí solo dormían mercaderes y alguna que otra vez bardos o pequeños grupos de trovadores ambulantes. Sinnombre había elegido la habitación más alejada de las escaleras por las que subía Mérida, pero eso ella no lo sabía. No fue problema porque ese día solo Sinnombre estaba usando las habitaciones, por lo que su puerta era la única que estaba cerrada. -Sinnombre- dice Mérida mientras da unos pequeños golpes con los nudillos en la puerta. -¿Si? -Soy yo, Mérida. -¿Mérida?... ¡A sí! La chica pelirroja. Dime. - ¿Puedo entrar? Quiero hablar contigo de algo- - No. - Venga no seas así. - No. - Pues voy a entrar- dice Mérida mientras abre la puerta. En lo que empieza a ver un poco de la habitación distingue una sábana en movimiento y cuando termina de abrir ve a Sinnombre tapado con la sábana. - ¿Qué? - Te he dicho que no entraras. - ¿Por qué...?- dice mientras señala la sábana. Sinnombre sin decir nada señala a través de la manta la esquina de la habitación. Mérida se fija que en esa esquina está el yelmo que Soul Taker llevaba antes y la curiosidad la invadió. «¿Se ha tapado para que no le viera la cara?» -No hace falta que te tapes la cara por mí. No tengo interés alguno en los de tu clase- dice Mérida con picardía y orgullo. -No es eso... - dice Sinnombre medio ruborizándose por la malinterpretación. -¿Entonces qué pasa? ¿Cicatrices, quemaduras o te falta algún ojo?- sigue insistiendo con picardía intentando ver a través de la sábana - venga, enseñamelo, no se lo diré a nadie - y en lo que intenta tirar de la manta se encuentra la mano desnuda de Sinnombre agarrándola de la muñeca. Su mano parece salida de una pesadilla. Esta llena de cicatrices, zonas quemadas, puntos de sutura, faltaban algunas uñas y el dedo meñique entero está recubierto de escamas oscuras. Además de todo esto es una mano tan fuerte como la de un leñador y tan grande como un jugador de petanca, se sentía como si pudiera partirle la muñeca con un leve giro mas no sintió ninguna presión o daño por su parte. Sintió que estaba ejerciendo la misma fuerza que la que ejerce una madre al sujetar los pies de su bebé para cambiarle el pañal. Mérida salta como un resorte de la impresión y su espalda golpea contra la pared mientras Sinnombre la suelta suavemente de la muñeca. -Siento que lo hayas tenido que ver- dice Sinnombre mientras vuelve a guardar la mano bajo la manta. -¿Qué te ha pasado?- dice Mérida con un hilo de voz mientras intenta recuperar su compostura. -Ser Soul Taker conlleva algunas cosas desagradables- dice Sinnombre mientras se pasa la mano por el brazo - no quiero hablar de eso. Mérida nota cierta tristeza en esas últimas palabras. -¿Entonces también tienes así la cara? Sinnombre suspira como alguien que se recoloca un gran peso sobre la espalda. -Mi cara es un tema aparte- se pasa la mano por la cabeza por debajo de la sábana.- Digamos que fallé una prueba muy importante y quedé maldito. - ¿Maldito? ¿Cómo las maldiciones gitanas o los objetos bañados en magia oscura?- Mérida solo había oído de las maldiciones de esas dos formas pero no sé creía que ninguna de las dos pudiese ser cierta. - Como lo segundo... - No sé si puedo preguntarlo pero ... - No quieras saberlo, no me mires la cara y no te pasará nada. - Vale... Y con eso se produjo un silencio incómodo que duró más de lo necesario. Mérida quería pedirle ayuda y él quería saber qué quería pero el ambiente se había enrarecido. Sinnombre siguió comiendo debajo de la manta y Mérida no pudo evitar soltar una risita. Para ella ese gran guerrero ahora parecía un niño comiendo con un disfraz de fantasma al que le faltaban los ojos. -Estás muy ridículo ahora mismo. -Llevo sin comer más de 2 semanas y esta vez voy a terminarme el plato. Mérida le pregunta a qué venía eso, él le explica lo sucedido en el anterior pueblo y la risotada que suelta Mérida desenrarece el ambiente que se había formado. -Bueno,... Me gustaría pedirte un favor- dice Mérida con nuevos ánimos. -Dime. -Me gustaría encontrar a los pirómanos. -Entiendo. -Ya son varios pueblos los que han caído ante ellos pero el gremio me ha enviado a invertigar... -Y tú quieres pararlos. -Exacto. -¿Y con qué vas a hacer el trato? Mérida se lo piensa un momento. -¿Aceptas dinero? -Solo en casos muy extremos. -Este es un... -No. -Pues no tengo mucho más... Sinnombre se rasca la barbilla. A él le encantaría ayudar y hacer pagar a los pirómanos pero las consecuencias de su pacto se lo impiden. De repente se le pasa una horrible idea por la cabeza. -Pelirroja? -Mérida. -Eso. ¿No tendrás en un mapa la localización de esos incendios? -Si claro.- Mérida saca un pequeño mapa de la comarca y señala con carboncillo los pueblos que han sido atacados.- ¿En qué piensas? -En que es muy posible que si sea una emergencia.Mérida se extraña y observa de nuevo el mapa buscando lo que ha visto Sinnombre. -Dame el carboncillo- dice Sinnombre sacando de nuevo la mano de debajo de la sábana. Mérida le da el carboncillo y Sinnombre dibuja una serie de líneas que unen todos los puntos entre sí formando un cuadrado deforme en el que se cruzan las diagonales en un punto del mapa. Sinnombre señala ese punto. -¿Qué hay aquí?- pregunta Sinnombre. -Una antigua mina, lo sé bien porque mi padre trabajaba allí. -Coje tus cosas, tenemos que ir allí ahora. -¿Tenemos? -¿No querías que te acompañara? -Si, pero tú a mí. -No hay tiempo- y mientras dice eso se levanta con la sábana tapándole de cintura para arriba y empieza a empujar a Mérida hacia la puerta. Esta se revuelve un poco inútilmente hasta que es obligada a dejar la sala. -Oye tú ¿Quién te crees que...- es interrumpida por la puerta cerrandose en sus narices. Sinnombre se termina en un momento la sopa, se mete entero en la boca un trozo de pan del tamaño de un puño, se pone el casco, el cual pasa a penas por los carrillos a tope de sopa y pan, se pone sus guanteletes mientras mastica y sale por la puerta antes de que Mérida pudiera empezar a despotricar por el empujón. -¿Sabes usar un arco?- pregunta Sinnombre. -Si pero me puedes... -De camino te explico- acto seguido tira hacia las escaleras y baja los escalones de dos en dos.Los que estaban todavía abajo comiendo ven como en un momento aparece el Soul Taker bajando del piso de arriba y se dirige al alcalde apartando sillas, mesas y personas con una mezcla de fuerza y delicadeza para no romper ni herir a nadie. -Señor Alcalde, necesito un arco y 2 caballos- dice Sinnombre al alcalde. -Claro, pero a qué viene... -Una emergencia. -Marcos, ve rápido al herrero y que traiga el mejor arco y, Annabelle, trae dos caballos, rápido- dice el alcalde a su hijo el mayor y a su hija la mediana. -El arco es para Mérida así que el arco debe ser de tamaño medio, también trae todas las flechas que quepan en un carcaj y los caballos que sean los más rápidos que tengáis- dice Sinnombre a los dos que se levantan al unísono.Mérida baja las escaleras para ver el pasillo que ha formado Sinnombre para llegar al Alcalde y ve también a Marcos y Annabelle salir a todo correr de la taberna. -Sinnombre, ¿me quieres decir qué pasa?- dice Mérida a Sinnombre cuando llega a su lado. -Te he pedido un arco y un caballo- dice Sinnombre. Mérida abrumada por la repentina serie de sucesos no sabe que responder. -Alcalde, debe enviar un mensaje al gremio y otra al puesto de guardia más cercano. Dígales que se necesita su presencia en este punto- dice Sinnombre mientras le muestra el mapa- los dos mensajes deben ser marcados con este sello- Sinnombre saca un sello de cera de una bolsa atada a su cinturón. -Rápido, Ronald, trae esa vela de ahí - dice el alcalde a su hijo el mediano.Al rato aparece Marcos con un arco y se lo da a Sinnombre, este lo coge y lo mide a ojo comparándolo con la estatura de Mérida. Se sienta, pone su escudo apoyado en su pierna izquierda mientras sujeta el arco con las dos piernas. Ven que da pequeños toques a las gemas verde y azul, seguidamente deforma el arco mientras pronuncia palabras mágicas que hacen brillar sus dedos y las zonas del arco por donde estos pasan. Tras cambiar por completo la apariencia y el tamaño del arco corta con las manos la cuerda, saca de una riñonera que porta a la espalda un hilo de color plateado que brilla y sustituye la cuerda del arco justo antes de que llegue Annabelle para avisarles de que ya tenían los caballos preparados. A todo esto los que aún estaban en la taberna se habían quedado atónitos ante el espectáculo de "herrería arcana".-Pruebalo Mérida- dice Sinnombre dándole el arco a Mérida en las manos. Mérida coge el arco con las dos manos y al cogerlo lo nota más ligero de lo que se esperaba. Observa con detenimiento el arco y prueba a tensarlo. Es muy buen arco, mejor que los que había en el gremio para practicar. -Voy con los caballos, salimos en diez minutos - dice Sinnombre mientras se dirige a la puerta. Todos absortos le dejan pasar y cuando sale por la puerta todas las miradas se centran en Mérida. -¿Qué tal el arco?¿Notas algo mágico?- pregunta el tabernero cuya cultura sobre la magia era la de los cuentos de hadas. -No lo noto encantado, pero está cuerda tiene algo raro... No sabría decirte- al decir eso da un pequeño pellizco a la cuerda y esta suelta un tono como si de un arpa se tratara. -Mérida, ten mucho cuidado- dice el Alcalde mientras se acerca a Mérida. -Ya lo sé, viejo. -Todos te consideramos como una hija más y nos llena de orgullo que seas aventurera. -Si sigues así me vas a hacer llorar- dice Mérida conteniendo una pequeña lágrima. El Alcalde se acerca y le da un abrazo, al Alcalde le siguen sus hijos y sus nietos. Mérida sufrió mucho cuando su padre murió y su madre enfermó pero la familia del Alcalde la acogió y esa felicidad que un día pensó que no volvería a tener fue cosa de todos los días. Diez minutos después sale Mérida de la taberna y lo primero que ve es a Sinnombre acariciando a los dos caballos. -¿Nos vamos?- dice Mérida. -Antes de eso, te debo una explicación- -Bien, oigamos esa "emergencia". -Creo que van a intentar invocar algo. -¿Invocar? -Abrir un portal a otra dimensión. Da igual las palabras que usa Sinnombre, para alguien que no sabe de magia es como si le hablaras en otro idioma. -Digamos que están intentando hacer algo muy muy malo. -No me trates como si fuera tonta. -¿Has visto alguna vez a Chamán invocar un totem? -Si. -Pues es más o menos lo mismo pero lo que quieren sacar es algo que puede tocar los 4 pueblos a la vez. Mérida al oír eso traga saliva. -Pero el Chamán necesita mucha magia para invocar cosas grandes... o esome han dicho. -Asi sería pero se acerca algo gordo y las dimensiones oscuras están más "cerca" que nunca... o eso me dijo el oráculo, las explicaciones metafísicas no son lo mío. -¿Están en peligro los que viven aquí? -Si no los paramos estará en peligro toda la comarca. -Pues no perdamos más el tiempo- dice Mérida mientras monta en el caballo. -Tu diriges- dice Sinnombre mientras se sube al caballo de un salto. Los dos empiezan a cabalgar y salen del pueblo dirección este. Cabalgan durante unos minutos hasta que llegan a un bosque. - La mina está en el interior del bosque a 5 o 6 kilómetros- dice Mérida mientras reduce la velocidad para ponerse a la altura de Sinnombre. - Bien, déjame ahora delante si ves algo avisa- contesta Sinnombre. A Mérida no le suele gustar la típica caballerosidad de los hombres que insisten en sobretejerla pero por alguna razón Sinnombre desprendía un aura distinta. Tras galopar 30 min llegaron a la entrada de la mina. Sinnombre hizo señas de que redujera el paso. Mérida responde enseguida. Sinnombre se señala los ojos, señala a la entrada de la mina y muestra un dedo. A Mérida le costó un momento pillar ese mensaje en señas no oficial, se acerca a Sinnombre y le empieza a hablar en voz baja. -¿Has visto a alguien? -Lo huelo desde aquí. -¿Qué eres, un perro? -No, solo tengo más desarrollados los sentidos. -Bueno, que hacemos con él. -Tienes un arco. Usalo. -No puedo disparar a alguien solo porque está en mitad del bosque. -Huele mucho a ollín por lo que es uno de los pirómanos. Apunta a la cabeza. -¿Qué cojones te pasa? -Da igual ya lo hago yo. Sinnombre toma del suelo una piedra del tamaño de un huevo de gallina y de un movimiento rápido y certero avanza unos metros y lanza la piedra. El sonido de la piedra al impactar contra el cráneo suena durante un segundo.Mérida se acerca rápidamente al guardia para comprobar sus constantes vitales. Está vivo, menos mal. -¿Se puede saber qué te pasa?- dice Mérida a Sinnombre, pero éste ya está investigando la entrada de la mina. -Vamos a ver de qué van estos- dice Sinnombre abandonado la entrada y revisando al guardia. Éste esta vestido con una túnica roja ceremonial y porta pocas cosas en los bolsillos; un encendedor, pan, queso y un cuaderno de bolsillo. Sinnombre coge el cuaderno y lo ojea por encima. -Sereis gilipollas- dice Sinnombre entre dientes. -¿Sinnombre?- A Mérida le extraña más de lo normal que alguien con el nombre de Soul Taker, el cual salía en tantas historias para niños, hubiera dicho un taco. -Estan intentando abrir un portal al mundo de los demonios- dice Sinnombre mientras se guarda el libro en su bolsa. -¿Es eso posible?--Sigueme y evitemos que lo sea.Sinnombre se adentra en la mina y sacando solo la mano le hace señales a Mérida para que le siga. La mina está húmeda, llena de moho por todos lados, hay picos y palas repartidos por doquier y la visibilidad no es muy buena. Después de avanzar durante unos minutos se encuentran una intersección con otros 3 caminos. -Dejame un momento, creo que puedo averiguar por donde debemos ir- dice Mérida mientras se agacha con una antorcha que había en una de las paredes -Hay muchas huellas frescas que hay en el camino central, pero me llama la atención estas de la izquierda... Parece como si arrastraran a alguien. -Es parte de la ceremonia, necesitan muchos sacrificios- dice Sinnombre. -Eso me temía, debemos ayudar a esas personas. No podemos dejar que los usen...- pero antes de que pudiera continuar Sinnombre ya se dirige al camino de la izquierda. Mérida sin perder tiempo le sigue. El pasillo era bajo y Sinnombre va agachado para que los cuernos de su casco no golpeen con las vigas. Mérida se ríe por dentro. A unos minutos de caminar el pasillo se abre a una habitación de la cual se oye unas voces. Sinnombre le hace señas a Mérida de que prepare el arco y avanzan hasta que están lo suficientemente cerca para oírlas. -¿Qué tal estáis, sacrificios?- dice una de las voces; es tosca y claramente de hombre. -Por favor, déjenos salir.-dice otra voz; esta es más dulce y un poco tocada pero se puede decir que es de mujer. -Y entonces, ¿Qué sacrificamos?- -Sacrificarme a mí en su lugar- -Eso sería estúpido...- -Por lo menos soltad a los niños. No os han hecho nada.- -Eres muy guapa, creo que puedes ser más persuasiva- al oír esto Mérida tensa el arco y lo aprieta con fuerza y llena de rabia, pero su rabia se ve eclipsada por la ira que desprende Sinnombre por todos los poros de su cuerpo. Mérida, al darse cuenta de esa ira intenta da un paso a tras pero Sinnombre la coge del arco y de un tirón suave se la acerca hasta que puede susurarla. -Entonces, ¿qué vas a hacer?- dice de nuevo el hombre. -Como sacerdote, debo hacer lo que esté en mi mano para ayudar a quién... necesita... ayuda...- dice la mujer mientras retiene las lágrimas. -Genial,...- dice el hombre mientras busca las llaves. El sonido de las llaves es la señal para Sinnombre y Mérida que en un segundo ocupan puestos en la entrada de la habitación. Mérida de pie con el arco preparado y Sinnombre agachado, para no entorpecer el campo de visión de Mérida, y con el escudo preparado. El hombre es fornido y viste una túnica muy parecida a la del tipo de la entrada con la diferencia de que éste esta protegido por un peto y unos antebrazos de metal. La aparición repentina de Mérida y Sinnombre le sorprende, torpemente deja caer las llaves y busca en su cinturón la daga ceremonial que porta, pero una flecha se le clava en el hombro. Se lleva una mano al hombro y antes de que pueda soltar un grito de dolor Sinnombre le embiste con el escudo hasta estamparlo con la pared más cercana. Las tres costillas que le parte Sinnombre le dejan sin aliento. Aturdido y dolorido intenta moverse para zafarse de la presión que ejerce Sinnombre con su escudo para que no se mueva. -Muevete o di una palabra y termino de partirte en dos- dice Sinnombre conteniendo su rabia. Mérida, que ya se ha puesto en movimiento, abre la celda de la mujer. Esta va vestida con las típicas ropas de sacerdote, túnica blanca que cubre todo el cuerpo adornada con símbolos religiosos y un gorro que recoge el pelo mas ahora llena de barro y sin el gorro habría sido difícil si Mérida no reconociera ese tipo de atuendo. -¿Estás bien? Hemos venido a ayudar- dice Mérida en un tono calmado y acercándose despacio. -S... Si... Si- dice la mujer sin saber cómo reaccionar. -Me llamo Mérida, el bruto de fuera se llama Sinnombre, es un Soul Taker. Estás a salvo. -¿Soul Taker...? -Es un Soul Taker, lo sabía, sabía que nos salvaría- dice una voz joven desde otra celda - sabía que las historias de la madre superiora eran de verdad. Merida se gira y ve cinco niños pequeños de entre 5 y 10 años encerrados en una celda situada enfrente. Todos parecen desnutridos y están bastante sucios. -¿Estais bien niños?- pregunta Mérida dejando espacio a la sacerdote. -Tenemos hambre, señorita. -No os preocupéis traigo mucho pan y un poco de queso- rápidamente se quita la bolsa de la espalda y saca varios panes y un cuarto de rueda de queso.- también tengo vino...- dice mirando a la sacerdote que asiente inmediatamente. Cuándo uno de los niños estira el brazo deja ver una marca en en ante brazo. Cualquiera en ese reino conocía esa marca. Significaba que ese chaval era huérfano. Los sacerdotes las usaban para distinguir a los necesitados de los simples gorrones. Sinnombre se gira el momento preciso en el que se puede ver la marca y cuando la ve la estancia se llena de ira, el aire se vuelve más pesado y los mecanismos naturales del cuerpo humano en momentos de peligro de todos los presentes se activan. Mérida, la sacerdote y los niños estan a unos metros y sienten como sus piernas tiemblan y su cerebro les pide huir, pero para el hombre al que Sinnombre tiene empotrado contra la pared es mucho peor, su organismo entra en pánico y cuando Sinnombre le mira fijamente no puede evitar mearse encima.Con los ojos inyectados en sangre y apretando los dientes Sinnombre agarra y aprieta la garganta del hombre que intenta gritar y no puede. Tras esto empieza a ejercer más fuerza con el otro brazo reduciendo el espacio entre el escudo y la pared. Con el silencio que se ha formado se escucha perfectamente el ruido de cada costilla al partirse. Primero una, luego otra y la tercera es insonorizada por el llanto de uno de los huérfanos. -¡Sinnombre, para!- grita Mérida reaccionando inmediatamente al llanto. El huérfano sigue llorando y Sinnombre para, suelta la garganta del hombre y se mira por un momento la mano. Sinnombre deja de hacer fuerza con el escudo y el hombre cae al suelo retorciéndose de dolor y tosiendo. -¡Mierda! ¡Joder! ¡Me cago en la puta!- dice el hombre mientras se lleva las manos al pecho. Sinnombre se aleja del hombre y avanza hasta el huérfano que llora. Los demás huérfanos todavía con miedo se alejan de él. Sinnombre abre la celda a la fuerza haciendo que el cerrojo salte y cuando Sinnombre está delante de él, el huerfano no puede dejar de llorar. Sinnombre se arrodilla delante del chico, busca algo en su bolsa del cinturón y saca una caja muy pequeña y muy desgastada. El chico con más curiosidad que con miedo deja de llorar y no quita ojo a la caja. -¿Quiéres saber qué hay dentro?- dice Sinnombre con una voz calmada y con un aura completamente distinta a la de antes. El chico asiente, Sinnombre le entrega la caja y la abre con mucho cuidado. Dentro hay un montón de canicas. -El hijo de un cristalero me las dio por ayudarle con las compras, ¿Las quieres?- dijo Sinnombre. Al chico se le enciende la mirada, rápidamente coge la caja y se la enseña al resto. Mérida y la sacerdote se relajan un poco, toda esa tensión se habia ido tan rápido como había aparecido. La sacerdote se queda mirando fijamente a Sinnombre. -Tenemos que sacarlos a todos de aquí- dice Sinnombre mientras se levanta. -Vale- dice Mérida - ¿y qué hacemos con ese? - dice señalando al hombre que está en posición fetal mientras sigue maldiciendo entre dientes. Sinnombre se gira, se acerca al hombre, lo coge como a un fardo y lo lanza con fuerza al interior de una celda vacia. - ¡Hijo de puta! - dice el hombre al caer - Espero que los demonios te arranquen la carne de los huesos mientras sigues consciente. - Mérida, ayuda a la sacerdote. Vamos a sacarlos y luego nos ocupamos de lo "otro"- dice Sinnombre haciendo señas de que se de prisa. - Ya es muy tarde...- dice en voz baja mientras sonríe con malicia el hombre desde el interior de la celda.Ya fuera de la mina y después de comprobar que no falta ningún huérfano Sinnombre se acerca a la sacerdote. -Sacerdote, necesito pedirla un favor- dice Sinnombre. -Mi nombre es Anna- dice Anna titubeando debido a la diferencia de altura entre ella y Sinnombre. -Anna, oiga lo que oiga ahí dentro, por favor, no entre. Mérida y yo nos ocuparemos. Anna asiente rápidamente. Sinnombre le hace señas a Mérida y los dos vuelven a adentrarse de nuevo en la mina. -Gracias...- dice Anna en voz baja dejando caer una lágrima.Dentro de la mina se encuentran de nuevo con la triple intersección. Mérida señala al pasillo central y los dos entran con decisión. El pasillo discurre durante unos cuantos metros hasta que se abre a una gran cámara circular. Allí donde antes estarían los mineros rascando la beta de metales preciosos ahora no hay nada más que estandartes con símbolos religiosos, un gran círculo en el suelo con extrañas marcas rojas y cinco sacerdotes con túnicas rojas en el suelo, cada uno en un punto contrario de la circunferencia del círculo. El olor a hierro inunda el ambiente y debido a que la mina está abandonada ese olor solo puede ser de sangre. -Llegamos tarde- dice Sinnombre entre dientes. Mérida que no se da por vencida y revisa los signos vitales a cada uno de los sacerdotes. Todos están muertos excepto uno. -¡Sinnombre! Éste está medio vivo.- grita Mérida. Sinnombre rápidamente agarra al sacerdote con una mano y lo lanza unos metros fuera del círculo. Mérida atónita se queda mirando a Sinnombre. -Ese infeliz acaba de darnos una oportunidad- dice Sinnombre mientras mira a Mérida.- Ahora es cuando se va a poner feo. -¿Qué? ¡Sinnombre, me cago en Dios! Explícame a que viene eso, ahora mismo.- dice Mérida entre asustada y enfadada por la insensibilidad de Sinnombre. -¿Ves el círculo? Es un círculo para invocar una puerta al infierno. Su elaboración es muy complicada y cada paso debe seguirse a rajatabla. Ese de ahí- dice señalando al sacerdote que ha lanzado- debía apuñalarse el hígado para morir auto-envenenado, pero se apuñaló en el estómago y falló el último paso. Mérida intenta seguir la explicación pero le cuesta debido a que no está familiciada con la magia. Sinnombre se percata e intenta explicarlo de nuevo. - ¿Sabes cómo se hace el pan? Harina, agua, sal y levadura.- dice Sinnombre y cuando Mérida asiente continúa la explicación- pues ese tío acaba de sacar el pan del horno antes de tiempo. - Por lo que el pan no estará bueno- - Exacto. Y si un portal no es bueno solo dura unos minutos antes de cerrarse. - Entonces ¿sí se va a abrir un portal? - Durante unos 15min, puede que menos. - 15 min de infierno. - Si. - ¿Le dará tiempo al gremio o a alguien a llegar? - No lo creo. Mérida se queda en silencio unos minutos pensando y cavilando toda la información. -Antes de que lo sugieras, no podemos dejarlos aquí encerrados y esperar a los refuerzos. Mérida le mira y agita la cabeza borrando esa idea de la cabeza. - Mérida. - ¿Si?- responde Mérida dejando sus pensamientos apartados por un momento. - Voy a quedarme y voy a matar a todo demonio que cruce el portal. Tu puedes irte, si quieres- dice Sinnombre con más seriedad de la que es habitual. - ¡Ni hablar! - dice Mérida sin pensárselo. - Jamás he abandonado a nadie a su suerte y me da igual que seas un puto Soul Taker. Sinnombre se da cuenta de que ha tocado un tema delicado y se disculpa. -Lo siento. -Me da igual. Tenemos que pensar un plan y por tu tranquilidad me imagino que sabes lo que va a pasar. Sinnombre avanza hasta el centro del círculo. -Aqui se va abrir el portal - señala la entrada de la sala- apunta a la entrada y será tan ancho como el diámetro de este círculo. Por los cuatro incendios me temo que están avisados de que algo va a pasar. -¿Para eso eran los incendios? Sinnombre asiente y se coloca frente a la entrada de la sala mirando hacia el círculo - Debemos aguantar la posición aquí. Un solo demonio puede hacer mucho mal así que no podemos permitir que salgan. - Como comprenderás no he luchado nunca contra un demonio...- y antes de que pueda seguir hablando Sinnombre se acerca a ella y le tiende la mano con una esfera azul en ella. - La única parte débil de un demonio es su corazón pero cada demonio lo tiene en un sitio distinto. El arco lo he preparado para que reaccione ante el poder de esta esfera. Solo tienes que tenerla cerca de la flecha y está se desviará para acertar. Mérida se revisa el chaleco para darse cuenta de que no tiene bolsillo en la zona del pecho y sin pensárselo dos veces coge la gema y por un hueco del cuello del chaleco se coloca la piedra entre los pechos. -¿Asi servirá? Sinnombre sin reaccionar lo más mínimo asiente. Mérida le sorprende de la falta de reacción y prepara un lanzamiento de práctica. -Antes de soltar la fecha piensa en donde quieres que se clave. -Vale.- dice Mérida mientras se concentra en uno de los estandartes y piensa para si en clavarla en lo más alto de éste. En un momento tensa el arco, apunta y dispara. Al dispararse la flecha el arco brilla durante el tiempo que dura un parpadeo y la flecha va directa a la parte más alta del estandarte. - Perfecto. Ahora pongámonos en posición. - Cuánto tiempo tenemos hasta que...- pero antes de que pueda decir nada más el círculo empieza a brillar en un color rojo muy chillón. Puede que no supiera de magia pero eso fue una señal universal de que la pelea estaba a punto de empezar. - Pongámonos como antes- dice Sinnombre mientras se pone nuevamente entre el centro del círculo y la salida, Mérida asiente y toma posiciones. - El infierno saldrá de golpe y hasta que nuestra dimensión y la suya se estabilicen sentirás mareos, náuseas y desesperación. Debes centrarte en algo o perderás el conocimiento.- dice Sinnombre mientras el círculo brilla cada vez con más fuerza. - ¿Algo más? - Todo lo que salga de ahí debe morir, dispara sin piedad. Yo me ocupo del cuerpo a cuerpo.- dice Sinnombre mientras se quita la capa y la lanza lejos.Tras unos minutos se dislumbra una pequeña chispa justo en el centro del círculo. A la chispa la siguen otras que empiezan a alinearse formando un círculo en el aire de unos dos metros de radio. Después las chispas recorren la circunferencia en el sentido contrario a las agujas del reloj cada vez a más velocidad. A continuación las chispas cruzan transversalmente el cetro de la circunferencia desgarrando el espacio formando un patrón de líneas que posteriormente se hunden en el espacio dando la ilusión óptica de un túnel. Mérida empieza a sentir mareo y ganas de vomitar pero en vez de ceder a esto pisa con fuerza y tensa el arco. Por último el portal se torna rojo sangre y las líneas forman una nueva imagen. Un lugar de pesadilla a la orilla de lo que parece un lago o un mar. El portal chilla y las chispas se dispersan en todas direcciones de forma errática. Mientras el portal chilla la desesperación pone a prueba a Sinnombre y a Mérida. Ésta última empieza a tener visiones de lo que está a punto de pasar: el portal derramando fósforo y sangre, decenas de demonios entrando a la vez, una bola de fuego golpeando su costado, demonios comiéndose su cadáver y por último su aldea bañada en sangre. Mérida siente que pierde el control pero su corazón es más fuerte de lo que ella pensaba y su alma prende con determinación renovada. Ahora Mérida siente que está preparada y Sinnombre prepara la espada y el escudo. La espada y el escudo brillan con una luz blanca con igual intensidad que su determinación. Los dos están preparados y listos para lo que va a salir.Solo unos minutos más necesita el portal para estabilizarse del todo y después de otra ola de desesperación, que resisten como las rocas de la costa en un día de fuerte tormenta, el portal muestra el horroroso paisaje de aquella dimensión infernal. Una playa de fósforo y sangre, en vez de arena y agua, con restos de carne y vísceras podridas esparcidas por doquier. A unos metros un grupo de diez demonios se percata de la presencia del portal. No hay dos demonios iguales pero todos tienen en común unos cuernos, unas garras afiladas y una mirada fría y sedienta de sangre. Con un tiempo de reacción inhumano el grupo de demonios se abalanza hacia el portal. Mérida, que tenía ya el arco tenso lanza la primera flecha y como un rayo azul atraviesa el abdomen del primer demonio, el cual, cae a plomo al suelo y es pisoteado por los otros demonios que no se frenan lo más mínimo. Mérida prepara la siguiente fecha, dispara y se clava en el pecho de otro demonio que cae igual que el anterior. Sinnombre avanza deprisa y antes de que puedan atravesar del todo el portal arremete contra el resto del grupo. Con un estilo de combate, que Mérida no había visto nunca, Sinnombre desgarra a tres demonios de un solo tajo mientras golpea con el borde del escudo a otro. Los tres demonios a los que ha cortado empiezan a arder por las heridas más como si no sintieran dolor empiezan a centrar sus ataques en Sinnombre. Mérida dispara de nuevo y otro demonio cae. Sinnombre desvía un ataque de un demonio hacia otro y con extrema fluidez corta la cabeza de un tercero, el cual cae innerte al suelo. El escudo de Sinnombre brilla con intensidad y los demonios en llamas caen retorciéndose. Quedan tres que ahora rodean a Sinnombre. Uno de ellos se gira un momento en la dirección de Mérida solo para recibir un flechazo en un lado de la cabeza. Los dos restantes se abalanzan a la vez contra Sinnombre. Sinnombre de nuevo con una fluidez de un experto en combate agarra de los cuernos a uno para ensartarlo en el pecho del otro. Tras esto corta la cabeza del primer demonio y cuando el segundo cae al suelo retorciéndose de dolor con la cabeza aún clavada Sinnombre pisa la cabeza clavando más el cuerno y terminando con la vida del último demonio. A lo lejos se ve como una horda mucho más grande se acerca a toda velocidad. Sinnombre limpia su espada con la mano quitando más o menos la sangre de demonio y se coloca en posición defensiva con el escudo por delante y la espada a media altura. Mérida con la siguiente flecha ya preparada tensa la cuerda del arco. La horda se acerca cada vez más y más pero de repente todos se frenan de golpe. Sinnombre retrocede rápidamente a una posición cercana a Mérida y levanta el escudo rápidamente. -¿Qué pasa?- dice Mérida con miedo. - Un Farolero- responde Sinnombre. Y una figura aparece en un lateral del portal, su apariencia es igual o más horrible que los demonios de antes pero se diferencia en que anda más erguido, viste con una túnica hecha de piel oscura, su rostro solo lo forma unas grietas en la piel de las que sale sangre, no tiene ni ojos, ni nariz, ni boca y por último porta un pequeño farol de hierro que arde con tanta intensidad que el hierro que forma el farol está constantemente al rojo vivo. Tras él, un pequeño ser de un color tan oscuro que parece que absorbe la luz a su alrededor con un solo ojo blanco. -Mierda, Mérida céntrate en el del Farol, yo te protejo.- dice Sinnombre con clara tensión en su tono de voz. Mérida hace caso y se centra en el Farolero. Lanza la primera flecha y el Farolero la esquiva como si fuera un trapo arrastrado por el viento a la vez que saca una llama del farol y la lanza en la dirección de Mérida. Sinnombre reacciona rápido y para la llama que explota con violencia al chocar con el escudo. Por razones desconocidas Sinnombre no deja de mirar fijamente al pequeño ser oscuro. El Farolero repite la jugada sacando una llama más grande a lo que Mérida aprovecha para disparar otra flecha. Los dos erran el disparo, la flecha no alcanza su objetivo y la llama choca contra el escudo de Sinnombre que de nuevo lo pone en medio de su trayectoria. Mérida frustrada saca otra flecha pero al colocarla en el arco y ver cómo el Farolero prepara una bola de fuego tiene un segundo de epifanía y recuerda la visión del portal. Sabe que va a golpear su costado. El Farolero lanza la bola de fuego y Mérida centra su atención en la bola. Ésta no se mueve como las otras. Sinnombre se mueve nuevamente para pararla pero la bola se desvía y pasa por un lateral del escudo. El Farolero gira con violencia su muñeca y la bola coge velocidad mas no impacta contra nada. El Farolero en un segundo de confusión recibe un flechazo en mitad de su rostro de grietas y cae al suelo como un fardo sin saber que Mérida había previsto lo que haría y se había movido a la par que Sinnombre evitando así que la bola la golpeará como en la visión. Tras esto sólo quedaba el pequeño ser oscuro al que Sinnombre no había dejado de mirar en ningún momento. Mérida se fija por primera vez en ese pequeño ser y este le devuelve la mirada. Mérida siente en un segundo un montón de sentimientos a la vez; tristeza, alegría, ira, hambre, envidia, lujuria y muchas más que la obligan a apartar la mirada y cuando la aparta el único sentimiento que queda es un sentimiento de terror absoluto. Con la misma velocidad de un rayo el pequeño ser atraviesa el umbral que le separa de Mérida para atacarla, su ojo se abre mostrando filas y filas de pequeños dientes pero antes de que pueda terminar su ataque es frenado en seco por la espada de Sinnombre que con una habilidad sobrehumana le atraviesa el cuerpo gelatinoso parandolo en seco. Cuando Mérida se recupera del susto y ve lo cerca que ha estado ese ser de atacarla no puede evitar tener una arcada. -Lo estás haciendo muy bien, aguanta un poco más- dice Sinnombre a Mérida mientras desencaja de su espada el cuerpo inerte del pequeño ser oscuro. Mérida asiente, ahora mismo no puede hablar porque está en un precario equilibrio entre la valentía y la cobardía. El grupo de demonios sigue en la misma posición al otro lado del portal. Después de ver cómo han acabado con un Farolero y un Acosador el mismo día no saben cómo proceder. Sin previo aviso el portal empieza a agrietarse por los bordes. Tanto los de un lado como los del otro se percatan y empiezan a moverse. Sinnombre y Mérida se preparan para la ofensiva y los demonios cargan a toda velocidad empujándose entre ellos para llegar antes. Pero un nuevo sentimiento entra por el portal y una mano tan grande como éste asoma por él. Mérida no puede evitar soltar un grito ahogado. La mano agarra el borde superior del portal y lo estira desgarrando el espacio alrededor del portal como si fuera papel arrugado. Después aparece un demonio de dos metros y medio, mucho más alto que los otros, muy musculoso, con cuernos más grandes y una sonrisa de lado a lado llena de dientes afilados como agujas de marfil. Antes de atravesar el portal da unas palmaditas a la mano que sujeta el portal y está hace más fuerza abriendo un poco más el portal. - Mérida, pase lo que pase, te voy a proteger- dice Sinnombre antes de que el demonio se gire hacia ellos. Mérida es incapaz de reaccionar, la situación no hacía más que empeorar y estaba a punto de desfallecer. El demonio atraviesa el portal y una nueva ola de desesperación azota a Mérida, que no aguanta más y cae al suelo. El demonio les mira y dice unas palabras en un idioma que ninguno de los dos entienden. Sinnombre guarda la espada en el escudo. El demonio se ríe y su risa afecta más a Mérida que ya casi no puede mantenerse consciente. Poco a poco Mérida pierde las pocas fuerzas que tiene y logra oír y ver imágenes sueltas de lo que sucede en el intervalo que se mantiene despierta. Primero ve a Sinnombre cargando contra el demonio mientras se oyen las risas de éste. Después, sin saber por qué, Sinnombre se ve cada vez más alto, aún cuando se está alejando. Por último, lo que ve se queda grabado en su mente a fuego. Ve lo que nunca nadie a visto a día de hoy. Un demonio completamente asustado y frente a él un ser de su misma altura. Solo puede verlo durante medio segundo pero nunca lo olvidará. Un monstruo de aspecto amenazador ocupa el sitio donde debería estar Sinnombre, tiene una espalda ancha y encorvada, sus brazos son tan largos que puede apoyar las manos en el suelo estando de pié y sus garras se asemejan a los dibujos de los dragones de las historias. Antes de poder ver algo más Mérida termina por desmayarse, no sin oír un alarido de pánico del demonio, un gruñido y un crujido muy fuerte seguido de un golpe.

----- CHAPTER BREAK -----

Mérida se despierta de repente y sin saber dónde está empieza a buscar el arco a ciegas desesperadamente. -Tranquila, tranquila- dijo una voz de mujer. Mérida se detiene y se frota los ojos. Cuando alza la vista ve a Anna, la sacerdote que habían rescatado hace un rato. -¿Tu?¿Qué?- dice Mérida atónita mientras se percata de su situación. Está fuera de la mina tapada con la capa de Sinnombre. Se palpa por si acaso está herida pero nada, ningún rasguño. -Te ha traído y me ha dicho que te cuidara hasta que volviese- dice Anna en voz baja. Uno de los niños sale de detrás de la sacerdote - ¡Estaba empapado de sangre! - dice muy alto para que todo el mundo le oiga. - ¿Estaba herido él?- pregunta Mérida mientras se intenta levantarse pero un mareo repentino se lo impide. - ¿Estás bien? - pregunta Anna que reacciona rápidamente sujetando a Mérida. - Creo que sí. - Descansa y cuéntame qué ha pasado. - No me vas a creer. - Inténtalo - dice Anna con una sonrisa - pero intenta suavizarlo, tenemos niños delante. Mérida echa un vistazo detrás de Anna y ve como todos los niños están impacientes por oírla pero son demasiado tímidos como para acercarse.
Mérida suspira y cuenta lo ocurrido saltándose los sacrificios y suavizando la parte de los demonios. Los niños poco a poco pierden la timidez, rodean a Mérida y empiezan a hacer preguntas a las que Mérida responde como puede. Para cuándo termina, Sinnombre aparece por la puerta de la mina empapado de sangre y con algun trozo de carne enganchada a la armadura.-¿Qué tal?- pregunta Sinnombre, a lo que los niños se apartan de Mérida y se esconden detrás de la sacerdote de nuevo. -¡Soul Taker!- salta del susto Anna cuando le ve. -Perdón, no pretendía asustarla- responde Sinnombre - Ahora busco algo con lo que quitarme...- pero en lo que va a decirlo ve a uno de los niños mirándole con miedo-... "esto"- dice señalándose a las zonas manchadas de sangre. - ¿Está herido? Puedo intentar curarlo...- dice Anna que tiene grabado a fuego el juramento de ayudar a los heridos. - Estoy bien- - Sinnombre...- dice Mérida con intención de preguntar por lo último que vió antes de desmayarse pero se lo replantea - gracias por ayudarme ahí dentro. Sinnombre solo asiente y procede a acercarse al guardia que habían dejado noqueado en la entrada. Tras unas pataditas para comprobar si sigue inconsciente le arranca un trozo de la túnica y procede a frotarse la armadura quitándose parcialmente la sangre.Pasan unos minutos hasta que Sinnombre vuelve y se arrodilla a los pies de Mérida.- ¿Cómo estás? - pregunta Sinnombre rompiendo el silencio. - Mejor, un poco mareada - responde Mérida. - Has estado frente a un portal y has hecho magia, es normal que estés mareada. - Si tú lo dices - responde Mérida con una sonrisa pero cuando analiza la frase surge una pregunta importante.- Espera, ¿Cómo que he usado magia? - Eso he dicho. - ¿Has usado magia?- dice Anna uniéndose a la conversación. Sinnombre las mira a las dos, claramente están sorprendidas lo cual le extraña mucho. - Creía que la magia solo la podían usar los magos y los chamanes- dice Mérida. - Los magos y los santos he oído yo - dice Anna seguidamente. - Todo el mundo puede hacer magia, de una forma u otra... - responde Sinnombre extrañado de que no supieran algo tan básico. - ¡¿Todo el mundo?! Tienes que estar de coña - dice Mérida cada vez más sorprendida. - ¿Incluso las mujeres? - pregunta Anna por lo bajo. Sinnombre se queda atónito ante esa última pregunta, donde le entrenaron solamente las mujeres dominaban de verdad la magia así que no terminaba de creerselo. - Me imaginaba que Mérida no sabía hacer magia pero... ¿una sacerdote que no hace magia? Eso sí que no me lo creo- dice Sinnombre señalandolas con el dedo. - No le miento, señor Soul Taker, en el convento nos dijeron que solo los hombres podían usar magia- dice Anna. - Solo los hombres, pero ¿qué gilipo...? ¿qué sandez es esa? Los hombres necesitamos objetos mágicos para hacerla...- dice Sinnombre que saca el escudo y señala las 5 esferas de colores que adornan el centro del escudo. - Eso me recuerda que te tengo que devolver una de esas cosas- dice Mérida que mete la mano por el cuello de su armadura de cuero y rescata la esfera azul que había dejado sujeta entre sus pechos. Todo esto ante la mirada de Anna que no puede evitar quedarse mirándola fijamente.- Aquí tienes. - Gracias- dice Sinnombre que la limpia un poco y la coloca en su sitio del centro del escudo. - Explicanos, porque todo esto es nuevo para nosotras- dice Anna. - Donde me entrenaron para ser Soul Taker...- empieza a explicar Sinnombre. - ¿Te entrenaron? - pregunta Ana que se lleva un toque de atención de Mérida. - ... había un grupo de mujeres que tuvieron que enseñarme a hacer magia, pero mientras que yo necesitaba estas esferas arcanas ellas hacían su propia magia. Un día cuando les pregunté cómo lo hacían me dijeron que todas las mujeres tienen ese don.- relata Sinnombre. - ¿A qué te refieres con ese don?- pregunta Mérida. - La magia, como ellas la entendían, es una fuerza que lo une todo. Ellas decían que como creadoras de vida estaban conectadas también con todo y que los hombres perdieron esa conexión hace mucho. Cuando uso estas esferas uso una conexión artificial para poder conectarme al tipo de magia que necesito. - continua Sinnombre. - No lo entiendo - dice Mérida. - Yo tampoco lo llegué a entender muy bien pero lo que sí que me quedó claro es que mientras yo no corro peligro usando estas esferas, las mujeres pueden herirse si usan mucho la magia o la usan de forma incorrecta - termina Sinnombre. - Entonces, todo el mundo puede hacer magia pero solo los hombres necesitan objetos mágicos ¿Eso es lo que dices? - pregunta Anna que empieza a crear conexiones entre los grandes sacerdotes y sus báculos de poder. - Exacto. - ¿Pero entonces cómo he hecho yo magia?- pregunta Mérida. - Puse al arco unas runas de precisión, tu solo tenías que poner la magia. Como sabía que no sabías usar magia te di la esfera, no como fuente, sino como un limitador para que no te hicieras daño. Aún así te dejé probarlo por si te ocurría algo. - Entonces hice magia de verdad- dice Mérida muy ilusionada. - Y muy bien, a mí parecer- dice Sinnombre en un tono dulce que no es normal. - Soul Taker, me gustaría... - empieza a decir Anna titubeando- ¿Podríaenseñarmeacurarconmagia?- dice muy rápido y de seguido esperante a la respuesta. - No estoy seguro de poder enseñarte correctamente. La magia es complicada y requiere mucho entrenamiento y estudio. A mí me enseñaron a menorizar conjuros y ritos pero ellas no necesitaban eso.- responde Sinnombre mientras Anna poco a poco se le apagaba la mirada de decepcion.- pero puedo decirte algunas recetas sencillas para pociones curativas, si quieres- dice Sinnombre intentando no decepcionalra del todo. Anna asiente, saca un lápiz y un libro de salmos.Durante un rato largo Sinnombre le enumera unas recetas sencillas de pocos ingredientes y Anna las apunta en las hojas en blanco del final de su libro.Tras unos minutos se oyen pasos a la distancia. Son varios y también se oyen cascos de caballo.Mérida se pone en guardia como puede, Anna y los niños se ponen a cubierto y Sinnombre avanza por el camino hasta ponerse entre lo que viene y la entrada de la mina. Con un tono autoritario y fuerte Sinnombre grita en dirección a los pasos. -¿QUIÉN VA? Los pasos se detienen y se oye como desenvainan unas armas. - ¡Somos los guardias de este lugar, identificaos! - ¡Soy un Soul Taker! ¡Imagino que venís por mi carta! - ¡Si decís la verdad, decidnos que sello pusisteis en la carta! - ¡Es el símbolo que porto en escudo, un dibujo exagonal con seis esferas en cada vértice! Por un momento se hace el silencio. - Correcto - dice la misma voz, los pasos vuelven a oirse y aparece por la curva del camino un pequeño ejército armado seguido de tres personas que no portan la misma armadura, un carromato y están encabezados por un soldado, que a la vista salta que es de mayor rango, cabalgando un caballo blanco. En lo que tienen a la vista a Sinnombre algunos de los soldados se sorprenden por su armadura, por su yelmo con cuernos y por los restos de sangre a medio limpiar de algunas partes de la armadura. Cuando recorren los pocos metros que los separaban el soldado a caballo hace una señal y todos los soldados se detienen. - ¿Es usted el señor Soul Taker?- pregunta. - Si señor- dice Sinnombre y hace una reverencia. - Yo soy el teniente segundo, Lutero. ¿Es usted el mismo Soul Taker de las leyendas? - Si y no. No tenemos tiempo para esto. Les he llamado para que me sirvieran de refuerzos en caso de emergencia pero ya me he ocupado del problema por lo que les informaré de primera mano para que puedan redactar un informe detallando de lo ocurrido.Los soldados muy sorprendidos empiezan a cuchichear pero se callan cuando Lutero les mira de reojo. Una de las personas que no va vestida de soldado se adelanta. - En el mensaje ponía que te acompañaría Mérida ¿Está ella bien?- pregunta con un poco de miedo. - Si, está un poco mareada pero bien. La persona suspira de alivio y con una sonrisa mira en dirección a las otras dos que no van vestidas de soldado. Éstas también dan un suspiro de alivio. - Siganme y les iré contando- dice Sinnombre mientras empieza a caminar hacia la mina. Empieza contándoles la parte del incendio, cómo supo de otros incendios y cómo vió una relación entre ellos. Lutero manda a unos pocos a montar guardia en la entrada de la mina y a cuidar de Anna, Mérida, los huérfanos y el carromato. Los que no son soldados se quedan fuera hablando con Mérida. Tras esto se adentran a la mina y cuando llegan al cruze les explica que van a encontrar en cada tunel. Un calabozo con un cómplice, el ritual maligno y un comedor, el cual había investigado después del combate. Lutero manda a tres hombres a los calabozos, dos al comedor y el resto les manda segirle a él y a Sinnombre. Un olor muy intenso inunda el pasillo y se incrementa a cada paso. -¿Qué es ese olor?- pregunta por lo bajo un soldado joven. -Es el olor de la guerra- responde un soldado más mayor.Cuando llegan al ensanchamiento del túnel el olor llega a su máxima escala y cuando ven el estado de la habitación algunos no pueden evitar vomitar. La tierra del suelo está empapada de sangre todavía borboteante de los cadáveres de demonios que hay repartidos por toda la estancia. - ¡Dios santo! - dice Lutero. - ¡Qué horror! - dicen algunos. - ¡Qué asco!- dicen otros. Se dislumbran señales de batalla por toda la estancia a excepción de una pequeña zona del tamaño de una persona. - ¿Qué ha pasado aquí?- pregunta Lutero. - Unos sectarios consiguieron abrir un portal al plano infernal y Mérida y yo nos encargamos de detener a los demonios. - ¡Imposible! ¿Solo dos personas han hecho esto?- dice el soldado veterano. - Si- responde Sinnombre. - Pero aquí habrá unos 20 demonios o más... - Más o menos. - ¡Firme, soldado! - dice Lutero y el soldado se calla- Soul Taker expliquenos con todo detalle lo que ha pasado, es imperativo informar sobre esto.- continua Lutero y luego hace señales al soldado más joven- Cadete, escriba todo lo diga el Soul Taker.- el cadete saca unos papeles de su cinto, una pluma y un bote de tinta. Cuando el cadete está preparado hace una señal a Lutero y este le hace una señal a Sinnombre para que empiece la explicación.Mientras tanto afuera de la mina las tres personas que no iban vestidas de soldado están hablando con Mérida. - Solo te pedimos informar sobre los incendios ¿Cómo has acabado aquí con un Soul Taker?- pregunta uno de ellos. - Es una historia un poco larga, "Osito"- responde Mérida. Osito en realidad se llama Bernard pero debido a su altura, su barba, sus músculos y su barriga cervecera todos en el gremio le llaman así. Es un orco de mediana edad que porta una túnica de viaje holgada que esconde una armadura de cuero y cota de malla. - Ya nos lo contarás después vamos a lo importante ¿Estás bien?- dice otra del grupo con voz femenina. - Si, si, estoy bien. No te preocupes tanto, Lilian. Lilian es una joven elfa, su baja estatura y su fina figura da la impresión de que es frágil y débil pero Mérida sabía que bajo su ropa escondía unos músculos bien entrenados en el arte del combate cuerpo a cuerpo. - Creo que la carta del Soul Taker nos ha afectado a todos.- sonríe la tercera persona. - ¿Tu leíste la carta, Tilos? Decía que podríamos habernos enfrentado a un ejercito de demonios- dice Bernard. Tilos es un humano de edad media que viste una túnica de mago repleta de parches decorativos de múltiples colores que reflejan su pésimo gusto para la moda. Porta además un bastón de cristal con un cristal arcano en un extremo. - Seguramente exageró para que vinieramos rápidamente- responde Tilos. - No sé lo que puso pero puedo aseguraros de que había muchos demonios- dice Mérida. - ¿Y cómo eran? ¿Eran fuertes?- pregunta Lilian. - Eran muy peligrosos... Pero creo que me cargué a cinco de ellos - responde Mérida. - ¿Cinco? ¿Tu sola?- pregunta Bernard con una sonrisa de orgullo. - ¡Imposible! Es muy difícil matar a un demonio si no sabes dónde está su corazón, no me creo que hayas matado cinco.- réplica Tilos. - Claro, pero Sinnombre me ayudó. Me dió este arco y... - antes de que pudiera continuar los tres preguntaron al unísono. - ¿Sinnombre? - ¿Qué clase de persona se puede llamar así?- dice Lilian. - Ese nombre denota muy poco estilo- dice Tilos - ¿No tiene nombre o se llama sin nombre? Pero si se llama Sinnombre ya tiene nombre por lo que no puede llamarse Sinnombre.- dice Bernard. Mérida suelta una pequeña risa - Sinnombre es el nombre del Soul Taker o eso me dijo - dice Mérida. - ¿Ese tío lleno de sangre?- pregunta Tilos. - ¿El de los cuernos que da miedo?- pregunta Lilian. - Si y si - responde Mérida. - ¿Y tu crees que es el Soul Taker de las leyendas?- pregunta Tilos. - No lo sé seguro, pero me ha salvado y le debo una.- responde Mérida. - ¿Qué?- dice Bernard volviendo de sus pensamientos. - Si, estábamos luchando contra los demonios y de repente uno muy grande apareció y yo me desmayé... - dice Mérida mientras recuerda las últimas imágenes que vió antes de desmayarse del todo. - ¿Muy grande? - pregunta Bernard. - Yo diría que te sacaba dos cabezas, Osito- - ¿Dos cabezas? ¿A nuestro Osito?- retoma la conversación Lilian. - Chicas parad ya...- dice Bernard mientras mira de reojo a los guardias y se pone cada vez más y más rojo de vergüenza. Mérida y Lilian al darse cuenta se rompen a reír y Tilos sonríe un poco contagiado de sus risas. Charlan durante un rato más hasta que Sinnombre asoma por la entrada de la mina. -Sinnombre, ven aquí- dice Mérida en alto. Sinnombre avanza en silencio hasta que llega al grupo. - Veo que ya estás de pie ¿Se te ha pasado ya el mareo?- pregunta Sinnombre. - Si, ya estoy perfectamente.- se hace una pausa y Bernard le hace una señal a Mérida con los ojos.- Ah! Te los presento. Éste grandote es Bernard, ésta señorita de aquí es Lilian y éste ser estrafalario es Tilos. Son mis compañeros del gremio de aventureros. - Encantado de conoceros. Yo soy un Soul Taker. - dice mientras hace una reverencia. - Encantados, Soul Taker- dice Bernard que le ofrece la mano en señal de saludo. Sinnombre termina la reverencia y al ver la mano le saluda con un apretón. Sinnombre repite la reverencia a cada uno. Lilian no sabe cómo responder y Tilos devuelve la reverencia con otra más exagerada. Tras este saludo tan formal se produce un silencio incómodo.Lilian y Tilos no le quitan los ojos a Sinnombre, Lilian que lo mira muy fijamente y Tilos mira al escudo de Sinnombre sin ningún tipo de vergüenza. - Ese escudo es muy ¿bonito? ¿Me lo dejas ver?- dice Tilos rompiendo el silencio. Sinnombre viendo venir al mago dice - Se mira pero no se toca, mago. -Tilos- responde sin dejar de mirar el escudo. - Tilos - vuelve a decir Sinnombre mientras le enseña el escudo.Mientras Lilian se aleja un poco y hace señales a Mérida para que se ponga detrás Bernard. Mérida extrañada la hace caso. - No me fío de este Soul Taker - dice Lilian. - ¿Por? ¿Qué han visto tus ojos de elfo?- dice Mérida con una sonrisa. - Primero, no son "ojos de elfo", son "ojos de aura", no todos los elfos tenemos "ojos de elfo". Ahora que lo pienso es incluso racista- responde Lilian de forma airosa e intentando no levantar la voz. - Perdón. - Segundo, este tío no tiene aura. - ¿Y? - ¡Que es imposible no tenerla! - dice Lilian que se da cuenta que ha levantado la voz.- El aura es el reflejo del alma, no aura, no alma, no vida. - ¿Insinuas que es un no-muerto? Lilian se horroriza ante la idea mientras que Mérida suelta una carcajada.- Bueno, Sinnombre ¿Qué vas a hacer ahora?- pregunta Mérida saliendo de detrás de Bernard. - Tengo que ir a la capital por asuntos personales. - Podemos acercate, nuestro gremio te pilla de camino. - Y necesitarás un pase para pasar la frontera.- se une a la conversación Bernard. - ¿Un pase? - Si, los ducados del norte de la capital están en plena disputa y no dejarán entrar a nadie que no sea mercader o conocido del ducado.- responde Bernard. - Una disputa...- piensa en alto Sinnombre. A Mérida se le enciende la mirada cuando una idea aparece por su mente. - ¿Y si te vienes con nosotros en una misión? Nuestro gremio nos da pases de entrada cuando tenemos que ir a una misión a uno de esos ducados. Así podrías atravesarlos sin problema. - No puedo aceptar eso. No solo os usaría de transporte sino que además estaría rompiendo mi código de Soul Taker. - ¿El código de los cuentos para niños? - dice Tilos recién salido de su obnubilamiento. - Solo debo actuar por contrato o en caso de extremo peligro. - ¿Y si te contratamos? - dice Bernard. - ¿Con qué dinero? Te recuerdo que estamos ahorrando para comprar un carro mejor - dice Tilos señalando el carro que han traído. Es un carro pequeño en el que hay sitio para dos conductores y cuatro personas apretadas en la parte de atrás. Está rodeado de bolsas y mochilas con materiales de acampada y víveres varios. - Solo acepto dinero como último recurso- dice Sinnombre. - En el pueblo le pagué con una cena y una habitación - alza la voz Mérida. - Entonces ¿qué te parece si te contratamos como guardaespaldas hasta el gremio y te pagamos con una cena y una cama? - Eso puedo aceptarlo- dice Sinnombre y los dos se dan la mano cerrando el trato. - ¡Esperad todos! ¿Y si yo no estoy de acuerdo con que venga con nosotros?- dice Lilian con los brazos en jarra. - ¿Por qué no querrías que...- pregunta Bernard pero es interrumpido por Lilian. - No me fío de este tío. Acabamos de conocerlo.- dice Lilian que añade por lo bajo después- no me fío de la gente sin alma. - ¿Qué es lo último que has dicho?- pregunta Tilos con una sonrisa picaresca. - Que no tiene alma- dice entre dientes como si de esa forma no se pudiera enterar Sinnombre de lo que dice. - ¿Ya estamos otra vez con lo del aura? - dice Tilos que pierde los nervios. - Sí, es por lo del aura ¿Algún problema mago hortera?- dice Lilian mientras levanta los puños. - Parad ya los dos- levanta la voz Bernard. - Perdón. - Perdón. Sinnombre que permanece impasible revisa de arriba a abajo a Lilian; elfa, estatura baja, musculosa... Repasa cada parte de su cuerpo en busca de algo hasta que se detiene en un brazalete de su brazo izquierdo. El brazalete tiene pinta de estar hecho de mimbre e hilo y porta un escudo de la tierra. - Perdona, Lilian,¿ eres una elfa de las montañas?- pregunta Sinnombre. - Si ¿Por? - responde rápidamente con un toque de provocación. - ¿Entonces es cierto que tenéis ojos especiales? - No todos pero si... - ¿Qué has visto? - Qué no he visto, dirás. - ¿Qué no has visto? - No tienes aura - dice Lilian claramente incómoda. - Entiendo - dice Sinnombre que procede a quitarse uno de los guanteletes. - ¿Qué haces?- pregunta Lilian. Pero Sinnombre no la responde, simplemente se quita el guantelete y le muestra la mano. Igual que cuando Mérida la vió, Bernard, Tilos y Lilian ponen una muesca de asco y se alejan instintivamente de ella debido a su aspecto. - Que asco...- dice Tilos sin ningún reparo a lo que recibe un capón de Mérida. - Comprueba por ti misma que estoy vivo - dice Sinnombre que tiende la mano más cerca de Lilian. Lilian por su parte está más convencida si cabe que Sinnombre no es normal. Jamás había visto unas manos tan dañadas, llenas de cicatrices o con injertos de piel como las de Sinnombre. Su pueblo estaba lleno de artesanos así que si veía normal las cicatrices en las manos, sin ir más lejos, ella tenía algunas en las manos del entrenamiento. - ¿Qué te pasó? - pregunta Lilian entre asustada y apenada. Sinnombre se mira la mano y responde - La vida, por decirlo de alguna forma. Los cuatro notan como Sinnombre se queda mirando su propia mano como si intentase recordar cómo era antes. - Bueno, compruebame el pulso, así sabrás que a pesar de que no tengo aura y de mi aspecto sigo siendo un ser vivo. Lilian en un principio es reacia, Mérida le da un pequeño empujón, Lilian la mira y al ver la tranquilidad en sus ojos y su aura calmada se tranquiliza y coge la mano de Sinnombre. Sinnombre siente la mano de Lilian cálida, robusta y fuerte, ve unas pequeñas cicatrices en los nudillos curadas de hace mucho y no puede evitar pensar cuándo fué la última vez que sintió el calor de otra persona.Lilian ignorando ésto pinza con los dedos la muñeca de Sinnombre buscando las venas que transmiten las pulsaciones del corazón. "Tiene pulso, menos mal"- pensó para si misma Lilian pero antes de soltar su muñeca detecta algo más, no con el tacto sino con sus "ojos de aura". Resulta que Sinnombre si tiene aura ya que Lilian puede ver ahora una pequeña capa de aura que cubre su mano. "¿Por qué es tan pequeña?"- piensa Lilian para si. -¿Has terminado?- pregunta Sinnombre. Lilian pega un pequeño salto del susto, rápidamente suelta la mano de Sinnombre y se disculpa con una reverencia. - Perdón, estaba viendo algo... - y mira a Sinnombre, no con miedo o respeto como antes sino que ahora su mirada demuestra en parte orgullo y en parte intriga con una sonrisa sutil. Sinnombre esboza una pequeña sonrisa que queda oculta por el yelmo y procede a ponerse de nuevo el guantelete en su sitio. - ¿Alguna pega... ? - intenta decir Tilos. - Ninguna pega por mi parte - interrumpe Lilian. - Bueno, pues cuando los soldados terminen el informe nos iremos. - dice Bernard.Tras unos minutos empiezan a salir algunos soldados. Primero salen unos con unos papeles y libros. Después salen 2 escoltando al sacerdote que habían dejado en la celda Sinnombre y Mérida. Cuando éste ve a Sinnombre entra en pánico. - No, no. ¡Alejenme de ese monstruo!- los guardias lo sujetan más fuerte - los he oído. He oído los gritos de terror de los demonios. No sé lo que eres pero no eres humano. No dejen que se vaya. - continua diciendo mientras se lo llevan. Mérida y sus compañeros le echan una mirada a Sinnombre pero este no reacciona lo más mínimo. - Espero que se pudra en la cárcel - dice Mérida por lo bajo.Más tarde salen el resto de soldados precedidos por Lutero. Todos tienen alguna que otra mancha de sangre seca por lo que se intuye que han movido los cuerpos para examinarlos. -Soul Taker, hay una pequeña irregularidad que me gustaría comentarle. Sinnombre se acerca. - Hemos registrado todos los... cadáveres... y en todos nos hemos encontrado un agujero en el centro del torso. ¿Sabe por qué?- ésta pregunta que en un principio se puede tomar a la ligera esconde una segunda intención. Lutero está acostumbrado a interrogar personas así que sabe que este tipo de preguntas incomodan y ponen nervioso al interrogado. Así qué como en cualquier otro interrogatorio estaba muy atento a la reacción de Sinnombre ya que ésta le daría mucha información. - Eso es porque les he quitado sus almas - responde Sinnombre inmediatamente con tranquilidad. Lutero lo mira de abajo a arriba. "Sin reacción alguna, debe estar diciendo la verdad" piensa para si. "O se cree de verdad lo que dice" dice otro pensamiento. - Y antes de que siga preguntando, les he quitado el alma porque es mi trabajo como Soul Taker. - Todo el mundo conoce la leyenda del Soul Taker, aquel que si te portas mal te quitará el alma y la arrojará al fin del mundo - responde Lutero - pero nunca me mencionaron que el "quitar" dejara esas marcas.Bernard atento desde lejos ve su oportunidad de intervenir, coje aire y se acerca a Lutero. - ¿Tenéis ya el informe terminado? - Cierto, perdona. Me imagino que vosotros también teneis que informar. ¡Cadete! - grita Lutero y de detrás suyo sale un soldado joven con un taco de papeles. - apunta que debemos entregar el informe al gremio de aventureros. - No es necesario, nuestro mago puede hacer una copia del informe en un momento. - Ah, pues entonces Cadete, coge el informe y ayuda al mago a hacer una copia.- el cadete rápidamente ordena el taco de papeles y hace una señal a Bernard para le dirija. Éste le señala a Tilo y el cadete avanza hasta él. - ¿Algo más? - pregunta Lutero a Bernard. - Nada más. Si no se nos necesita nos iremos en cuanto tengamos hecha la copia. - Bien, vamos a proceder a quemar todo y cuántas menos personas por aquí mejor. - No se van a quemar. Será más fácil si tiran la puerta de la mina abajo. - dice Sinnombre. Lutero mira a Sinnombre extrañado pero Sinnombre no le devuelve la mirada. Se produce un silencio incómodo, Lutero no sabe cómo tomarse ese comentario, Bernard está atrapado en la conversación sin punto final y Sinnombre ajeno a todo esto mira los bordes de la entrada de la mina. Por suerte el silencio es interrumpido por Anna. - Sinnombre, quiero decir, Soul Taker- dice mientras se acerca. Lutero hace una muesca al oír el "nombre" de Sinnombre. - ¿Ya se va? - Me iré con Mérida y sus compañeros, me ayudarán a retomar mi camino. - Ah! Eso está bien... Bueno quería decirle una cosa... - dice Anna mientras juega con los dedos de la mano. - ¡Muchas gracias por rescatarnos!- dice mientras coge la mano de Sinnombre y con una reverencia la pone en su frente- Rezaré para que su viaje sea propicio y seguro. A Sinnombre se le escapa una sonrisa agradecida, que otra vez es ocultada por el yelmo. Pone su mano en la cabeza de Anna y agacha la cabeza hasta que ésta toca con su propia mano. - Que en estos tiempos oscuros que se aproximan vuestra fe y vuestro valor no os abandone - dice Sinnombre para que solo lo oiga Anna. Sinnombre levanta la cabeza, retira su mano de la cabeza de Anna y sin darla tiempo a contestar se aleja de ella en dirección a Mérida. - ¡He terminado! - grita Tilos a Bernard. - Pues nos vamos - dice Bernard a Lutero. - De acuerdo -responde Lutero. Bernard se despide con una pequeña reverencia de Lutero y de Anna y se va siguiendo los pasos de Sinnombre. Mérida, Tilos y Lilian cuando son alcanzados empiezan a andar también hacía el carro. Sinnombre recoge su capa del suelo y se la pone con un solo movimiento haciéndola ondear y flotar como si tuviera vida propia y antes de seguir caminando hace una señal de despedida a Anna. Anna aún conmocionada por las palabras de Sinnombre le devuelve la despedida automáticamente. "¿Qué querría decir con los tiempos oscuros?" Es una pregunta que se repite en su cabeza una y otra vez mientras ve como sus héroes se alejan. Tardan unos segundos en subir al carro. Primero Bernard que sube poniendo a prueba la rudimentaria amortiguación del carro, segundo Lilian que es ayudada por Bernard, Tilos y Mérida se suben cada uno por un lado a la zona especial para conducir al caballo. Sinnombre, que al principio no sabe en donde ponerse, sube al ver la señal de Lilian indicándole un sitio al lado de Bernard. Y sin más dilación Tilos coge los amarres y con un toque el caballo empieza a andar. Mérida mira hacia la entrada de la mina y se despide con la mano de Anna. Sinnombre mira por última vez a Anna para después sacar un pequeño cuchillo y un cuerno retorcido de una de sus bolsas del cinturón y se pone a tallar. El carro no tarda en desaparecer en la espesura del bosque dirección sur.Lutero y Anna se quedan solos, mientras el resto de soldados se mueven de un lado a otro. - ¿ A dónde tenemos que llevarla, sacerdotisa ? - pregunta Lutero rompiendo el silencio. - Al convento de Caritas - responde Anna. - Bien, eso no está muy lejos. - ¿No lo está? - Volveremos a la base y luego asignaré a algunos soldados para que os acompañen. - Gracias, es usted muy amable, señor... - Lutero. - Rezaré por usted señor Lutero - y tras esto Anna se aleja para volver con los huérfanos, los cuales han estado haciendo muchas preguntas molestando aposta a los soldados designados a su cuidado. Lutero ve como se aleja Anna y no puede evitar pensar para si "¿Por qué alguien querría hacer daño a una sacerdotisa y a unos huérfanos? " mientras aprieta los puños con fuerza. Absorto en sus pensamientos es interrumpido por uno de sus soldados. - Señor, tenemos algunas irregularidades más en los cadáveres. - El agujero del pecho es cosa del Soul Taker, se lo he preguntado. - No, a parte de eso hay otras más. - Dime. - Hay arañazos, mordiscos que no coinciden con los demás monstruos y algunas heridas extrañas en el más grande. - ¿A qué se refiere con heridas extrañas? - pregunta Lutero curioso por esa vaga descripción. - Hay un demonio mucho más grande que el resto al que han aplastado el cráneo. - ¿Qué tiene eso de raro? Ya hemos visto como ha reventado la cabeza de algunos. - Este es distinto su craneo es tan grande como mi torso y dice el médico que el que lo aplastó debió apretar por los dos lados de la cabeza - dice el soldado mientras hace el gesto de aplastar algo en el aire juntando las dos manos.- y eso no es todo, cómo está completamente roto el médico dice que debió usar algo grande para romperlo así. - Mmm... Ponedlo en el informe y nos lo llevamos. - y una última cosa...- dice temeroso el soldado. - Tiene permiso para hablar. - ¿ Ese hombre era realmente un Soul Taker ? - No lo sé. Por ahora solo me creo dos cosas; un grupo secuestró a la sacerdote y alguien abrió un portal. La historia o los motivos de ese hombre para ser o hacerse pasar por un Soul Taker no es relevante ahora mismo. - Si, señor. - Pero entiendo tu preocupación, en las leyendas la aparición del Soul Taker siempre implica que ocurrirán desastres e historias terribles. En teoría es una figura que trae equilibrio al caos. - ¿Y usted qué cree? - Que esas historias tienen más de mil años, se han transmitido de boca en boca y después a los libros. Seguro que han cambiado tanto que se alejan de la realidad de hace mil años. No debemos pensar en eso nuestro deber cómo soldados es proteger el presente. Si es cierto que algún desastre se acerca no debemos esperar a un héroe, debemos ser lo primeros en responder. ¿Le queda claro soldado? - ¡Si señor! - dice el soldado con el pecho hinchado de orgullo.En el carro, Sinnombre está afilando un cuerno retorcido de uno de los demonios. Bernard y Lilian están acomodándose como pueden. - Duerme un poco si quieres Sinnombre, tenemos unas horas de viaje hasta llegar al edificio del gremio.- dice Bernard. - Gracias por la oferta Bernard, pero como vuestro guardaespaldas debo estar despierto y en guardia- responde Sinnombre. - Bien dicho "guardaespaldas"- dice Lilian entrecomillando con las manos. - Bueno... ¿Has comido algo? Seguro que tienes hambre- dice Bernard mientras mira en una de las bolsas del interior del carro. - No es necesario. Comeré en la taberna. - Ammm... Vale... - responde Bernard mientras hace puñetas con las manos. Se hace un silencio incómodo, Bernard hace muecas mientras intenta sacar un tema de conversación, Sinnombre termina de afilar el cuerno que termina con el mismo aspecto que una estaca y Lilian meditando con las piernas cruzadas no puede evitar romper el silencio. - Con este silencio no puedo meditar. Sinnombre ¿por qué no nos cuentas algo sobre ti? - pregunta Lilian mientras Bernard la mira con los ojos como platos. - ¿Qué queréis saber? - pregunta Sinnombre estrañado por la pregunta. - No sé. ¿De dónde eres?- pregunta Lilian. - De la capital, diría yo... - No lo dices muy convencido... - La cosa es que no sé quiénes son mis padres biológicos, por lo que me contaron, un día aparecí en la puerta de palacio del rey. - ¡¿El palacio del rey?!- dice Bernard levantado la voz. - Bernard, baja la voz.- dice Lilian. - Perdón- dice Bernard que hace una señal a Sinnombre para que continúe hablando. - El palacio me acogió y fui un criado más. - ¿Entonces lo viste por dentro?- pregunta Bernard con entusiasmo. - Si. - ¿Cómo es? - Muy grande. - ... - Es como un laberinto. - Ajá... - y recuerdo un jardín muy grande con fuentes de agua... - Suena bonito- interrumpide Lilian. - Lo era, o recuerdo que lo era. - ¿Y viste a la princesa?- interrumpe Mérida que asoma la cabeza por un hueco de la tela que separa la parte de delante con la de atrás. - Si. - ¿Era guapa?- pregunta de nuevo Mérida. Sinnombre se calla por unos segundos e intenta hacer memoria. Algunos detalles de su infancia se le habían olvidado con el tiempo pero no la princesa. Recordaba jugar con ella, hablar con ella y en una ocasión pegar a alguien por ella, pero no conseguía recordar su rostro. - Creo que si. Pero debe de haber cambiado mucho. Hace más de 15 años que no la veo. - ¿15 años?- pregunta Bernard. - Fue el tiempo que estuvieron entrenandome para ser Soul Taker. - Hablando de eso...- intenta preguntar Bernard pero es interrumpido por Sinnombre. - No hablaré de eso- interrumpe de forma tajante y con un tono serio que tensa el ambiente que habían formado. - Pero... - Pero nada.- vuelve a interrumpir.El ambiente se enfría del todo y Bernard se rinde, se recuesta un poco en el sitio e intenta dormir. Lilian sigue en la misma posición meditando en silencio. Mérida vuelve tras la tela a su posición de acompañante del conductor. Sinnombre en cambio se sienta recto y simplemente espera.Pasan unas horas, Sinnombre se levanta despacio y sin hacer ruido se mueve por dentro del carro para asomar despacio la cabeza por el hueco que había usado Mérida antes. Mérida y Tilo dan un pequeño brinco al percatarse de la cabeza de Sinnombre asomando por el hueco de la tela. - Hola Sinnombre, ¿Quieres algo?- pregunta Mérida. - Si quieres parar a mear solo tienes que mear desde el carro- dice Tilos que se lleva una mirada de asco de Mérida. - No es eso. He oido gente más adelante. Mérida y Tilos se miran e intentan oír algo pero es en vano. - ¿Estás seguro?- pregunta Mérida. - Si. Tilo pone los ojos en blanco dando a entender que no se cree nada. - ¿Amigos o enemigos? - pregunta Tilos. - No lo sé, todavía. -responde Sinnombre. - Pues estaremos atentos. - Gracias por avisar, Sinnombre. Despierta a los demás. -dice Mérida. Sinnombre sin decir nada más vuelve a meter la cabeza por el hueco y vuelve a su posición. - ¿En serio crees que ha oído algo?- pregunta Tilos a Mérida. - Ya sabes lo que dicen las historias de los Soul Taker. Tilos responde con una mirada de desaprobación. - No me mires así. Tú no lo has visto en acción. El tío da tanto miedo como en las historias. Tilo insiste con su mirada. - Antes de que llegarais apagó el incendio de un poblado, partió un árbol con sus propias manos para probarme que era un Soul Taker y le vi peleando contra los demonios. - He visto las gemas del escudo seguramente usó un conjuro de absorción, el árbol seguro que estaba pocho por dentro y sin comentarios por la parte de los demonios. - Yo solo sé que después de ver lo que yo he visto ya me creo cualquier cosa. Tilo nuevamente pone los ojos en blanco.Pasan unos pocos minutos hasta que Mérida y Tilos distinguen una figura a unos pocos metros. Cuando avanzan un poco más la figura les da el alto. Tilos para el carro y la figura empieza a hablar. - ¡Quietos donde estáis! ¡Estáis rodeados! ¡Levantad las manos y no os pasará nada! - Mierda de ladrones- dice Tilos para si cuando al rededor del carro aparecen 8 figuras más. - Son demasiados - dice Mérida para si. - ¡Ahora revisaremos el interior del carro! ¿Cuántos sois? ¡Mentidme y os mataremos! - ¡Somos 5 personas!- responde Tilos en alto. La figura hace una señal, tres ladrones salen de detrás de él y se dirigen corriendo a la parte de atrás del carro. Tilos y Mérida les dan un buen vistazo. Todos portan una capucha con capa que les cubre casi todo el cuerpo, sus armaduras son parches de cuero y tela. No van muy armados, una daga en la mano y otra en otra parte del cuerpo, en algunos asoma por la bota, otros la tienen en el cinturón,... Tras cruzarse sus miradas los ladrones llegan enseguida a la parte de atrás. Y cuando miran el interior del carro ven a Lilian, Bernard y Sinnombre. Al verles desenfundan sus dagas y les hacen señales para que salgan. Lilian, Bernard y Sinnombre levantan las manos y empiezan a moverse. Sinnombre examina al detalle a los ladrones los cuales se percatan. Uno de ellos retrocede al ver rastros de sangre en la armadura de Sinnombre y los otros dos desenfundan su otra daga y la apuntan hacia Sinnombre. Este sin inmutarse avanza hasta quedarse a un palmo de uno de los ladrones empujando levemente con con el cuerpo una de sus dagas.- ¡Tú, loco de los cuernos, ni un puto movimiento o te dejamos como un colador! - dice uno de los ladrones. Sinnombre impasivo le mira fijamente y el ladrón retrocede unos pasos. Mientras en la parte de delante Mérida y Tilos. - ¿Los has visto bien Mérida?- susurra Tilos. - Si, son los ladrones de la recompensa. Encajan en todo al anuncio. - ¿Entonces qué hacemos? ¿La táctica dragón? Mérida se lo piensa unos segundos y sonríe para sí. - La táctica dragón será perfecta.- y cuando termina se levanta lentamente y dice gritando.- ¡No nos hagáis nada por favor. Solo somos unos cocheros que llevamos a viajeros de un lado a otro de los reinos. Ellos son los que tienen cosas de valor! Bernard lo oye desde el otro lado y con una sutil mirada a Lilian y un ligero carraspeo se gira violentamente hacia la parte delantera del carro. - ¡Serás zorra chivata! Pagarás por esto en cuanto estos rateros nos dejen tranquilos!- dice Bernard a pleno pulmón asustando a los tres ladrones que tenían alrededor y a los arqueros que rodeaban el carro. Sinnombre atónito a lo que está sucediendo permanece quieto. Lilian le da un ligero codazo y un sutil guiño a Sinnombre que pasa de estar atónito a confundido. A todo esto Bernard y Mérida siguen su discusión a gritos. - Os pagamos el doble porque nos dijisteis que estos caminos eran seguros. Si tenéis que robar a alguien es a ellos. - Nos pagasteis el doble porque querías llegar el doble de rápido. Por no sé qué mierdas de que os persigue un dragón. ¡Una mierda de vaca! Al oír eso los empiezan a mirar al cielo asustados. - ¡No existen los dragones volved a vuestra posición, imbéciles!- dice gritando la figura que bloquea el camino. - Si que existen... yo maté a uno.- dice Sinnombre en un tono normal pero perfectamente audible por los tres ladrones que le apuntan con las dagas los cuales se miran entre ellos y se planta una semilla de miedo en sus corazones.- ¡Jefe! ¡Uno de ellos dice que ha matado un dragón y está lleno de sangre!- dice nervioso uno de los que vigilan a Sinnombre. Los demás ladrones se empiezan a estar muy inquietos. - Por supuesto que mató uno y es por eso que nos persigue otro. Debemos irnos antes de que nos encuentre otra vez. - dice Bernard. Tilos le da un ligero toque a Mérida. - No decís más que tonterías, vuestro amigo está lleno de sangre ¿y qué? Eso no significa... - y antes de que pueda terminar la frase un rugido suena en la distancia. - Os lo dije, ese es el rugido de la bestia- responde Bernard. Todos los ladrones empiezan a mirar al cielo atemorizados, los arqueros apuntan preparados para disparar y los que están en la parte de atrás hace rato que han dejado de prestar atención a sus capturados. Bernard mira a Lilian y ésta a Sinnombre - Prepárate - le dice en un susurro. El rugido se intensifica más y más hasta que ven como una nube de humo negro desciende del cielo aplastando la carreta en su trayectoria hacia el suelo. Sin que el resto de ladrones se den cuenta Lilian noquea a uno de los ladrones de un solo golpe en el estómago, Bernard noquea a otro de un golpe contundente en la cabeza y Sinnombre, al ver a Lilian y a Bernard, noquea al último con un golpe seco en la nuca. Tras esto Sinnombre se percata de que la nube les rodea pero ésta no se siente como tal. Lilian que le ve dudoso le da un toque.- Es una ilusión de Tilos. - dice Lilian. Entonces Sinnombre empieza a comprender, la discusión y las mentiras eran para darle tiempo para crear la ilusión. Cuando le enseñaron magia casi no le enseñaron magia ilusoria debido a sus pocos usos en combate, o eso creía él hasta ahora. - Ahora hay que ir a por los arqueros, tu y yo vamos por la izquierda, Bernard y Mérida se encargarán de los de la derecha. Sinnombre asiente. La nube se mueve y cambia de tamaño hasta que de ésta sale un dragón de escamas rojas y brillantes como el rubí con estampados tribales a lo largo de todo su cuerpo de color verde esmeralda. Una aberracion artística con la clara firma de Tilos. Los ladrones están demasiado confusos y asustados como para fijarse pero cuando Mérida, Lilian y Bernard lo ven ponen por un segundo los ojos en blanco y sueltan un leve suspiro. El dragón grita y se mueve en el sitio desplegando unas enorme alas de membranas azules con manchas amarillas. Los ladrones confusos y aterrados no ven venir a Sinnombre y Lilian y por el lado contrario a Bernard cuyas espaldas están cubiertas por Mérida. La acción sucede en segundos: Lilian arremete contra dos de los arqueros desarmandolos y noqueandolos con técnicas marciales. Sinnombre coge a uno de los arqueros por la pechera y lo lanza contra el otro con una fuerza sobrehumana. Bernard saca un mandoble de su espalda que estaba medio oculto por la capa de gremio y golpea con la parte plana de la espada, primero a uno en un costado y después al otro en la cabeza. Mérida saca rápidamente su arco y dispara con rápidez a los dos últimos arqueros que quedan en pié. Tan sólo queda el ladrón que se encontraba delante del carro pero que ya no está. - Mierda, se nos ha escapado el último - dice Mérida dando un pisotón al suelo. Tilo que hasta ese momento estaba concentrado en la ilusión vuelve en sí y el dragón desaparece. - ¿Qué tal ha ido? - dice Tilos un poco desorientado. Mérida mira a los dos lados del carro - Tenemos a todos menos al que teníamos delante - dice Mérida. - ¿Algún herido? - ¡¿Alguien herido?!- grita Mérida. Todos niegan con la cabeza. Sinnombre que está sujetando a dos de los ladrones de repente empieza a correr en la dirección en la que apunta el carro. En unos segundos acelera hasta alcanzar la velocidad de un caballo y se pierde en el bosque. - ¿A dónde va?- pregunta Tilos. - ¿A por el que se nos ha escapado?- dice Mérida con una mueca de incredulidad y encogiéndose de hombros. - ¿Nos ayudáis a atarlos y a subirlos al carro? - dice Lilian mientras saca cuerda de uno de los laterales del carro. Todos se ponen manos a la obra y atan fuertemente a los 11 ladrones los cuales son apilados muy incómodamente, para ellos, en la parte de atrás del carro. - Pues nos tocará ir andando - dice Bernard mientras intenta colocar al último con delicadeza para que dentro de lo incómodo no se haga daño. - Que remedio... Al menos nos pagarán algo por detenerlos. - dice Lilian. - Eso espero... - dice Tilos secándose el sudor de la frente. Mérida se vuelve a colocar en la parte delantera y al sentarse vislumbra a Sinnombre con algo al hombro. Mérida saluda con la mano y Sinnombre la saluda de vuelta. Tarda solo unos pocos minutos en llegar hasta Mérida. - Aquí traigo al que intentaba escapar.- dice Sinnombre haciendo señas al hombre que tenía en el hombro. - Muy bien, déjalo con los otros en la parte de atrás. - No será necesario llevarnoslos a todos. - ¿Por? - Este de aquí me ha soltado que les estafó y que les estaba utilizando para robar. A intentado sobornarme con el dinero que le deben. - Pues se lo diré a los chicos - dice Mérida mientras se levanta del sitio. Después de discutir si debían dejarlos a todos, a unos pocos o solo al jefe. Al final se decidieron por llevar solo al jefe. Asi que Sinnombre deja al jefe a un lado y ayuda a bajar al resto de ladrones. Uno de ellos se despierta y empieza a patalear - ¿Qué? ¿Cuándo? Soltadme ahora mismo!- dice revolviéndose en en hombro de Soul Taker. - Tranquilo o te harás daño... - dice Sinnombre con un tono serio y tranquilo. - Soltadme, vosotros no lo entendéis.- sigue diciendo mientras forcejea más. Sinnombre sin ningún reparo lo deja caer al suelo y se pone delante de él de cunclillas. - Cállate, lo sabemos. Ese hombre de ahí os dió dinero a cambio de que se lo devolvierais pero os estafó porque fuisteis tan tontos como para aceptarlo. - dice Sinnombre levantando poco a poco el tono. - Pero...- intenta responder el muchacho. - ¡PERO NADA! ¡Tomasteis el camino fácil y la cagasteis! El muchacho agacha la cabeza. - Pero aquí y ahora os voy a dar una oportunidad a todos de que os marcheis de estos bosques, volváis a la granja de mierda de donde venís y que jamás en VUESTRA PUTA VIDA se os vuelva a ocurrir robar a nadie. - Tu no tienes ni idea de lo que hemos pasado... -dice entre dientes sin mirar fijamente a Sinnombre. El ambiente se tensa en un segundo y el vello corporal de todos se eriza. Lilian observa con sus ojos de aura a Sinnombre y ve como un aura de tristeza e ira rodea a Sinnombre como una masa viscosa retorciéndose y burbujeando. El aura se expande hasta ocupar el doble de espacio que Sinnombre y unos ojos de mirada vacía empiezan a formarse pero antes de que que pueda hacer algo Sinnombre respira profundamente y al exhalar esa aura se reduce hasta desaparecer dentro de la armadura. - Mira, chaval, sé muy bien lo que es el hambre, la frustración y la desesperación... - se calla por unos momentos - ... pero no quiero volver a veros a ninguno de vosotros en este bosque... - dice Sinnombre. Todos guardan silencio. Sinnombre desata al muchacho. - Desata a los que saquemos.- dice Sinnombre. - Si... - responde el muchacho. - ¿Estás seguro, Sinnombre?- pregunta Bernard. - Son solo unos chavales idiotas y asustados. ¿Estoy en lo cierto Lilian? Lilian que seguía en sock por el aura extraña de antes sale de si misma y en un momento mira a al chaval viendo como el aura del chico de vergüenza y tristeza. - Ti... tiene razón- dice Lilian- no es peligroso. Todos los demás se relajan y retoman la labor de bajar al resto de ladrones. Después de un rato bajan a todos y Sinnombre sube a pulso al jefe de los ladrones y lo lanza al fondo del carro. - ¿Sabéis cómo volver a vuestras granjas?- pregunta Bernard mientras los demás del grupo suben al carro. - Si... Gracias- dice uno de ellos. - Cuidaos y siento lo del cascarrabias del casco con cuernos, pero pensad que si no llega a ser por él os habríamos entregado a las autoridades.- dice Bernard antes de subirse al carro. Mientras en la parte de delante Lilian le pide un cambio de sitio a Mérida la cual baja y vuelve a subir por la parte de atrás antes de que el carro se ponga nuevamente en marcha.Tras un rato de calma Tilos rompe el silencio. - Bueno... ¿A qué se debe que quieras estar aquí delante? Normalmente te gusta más la parte de... - y para de hablar al ver como le tiemblan las manos a Lilian. - ¿Estás bien?- dice en voz baja intentando mirarla a los ojos. Sus ojos abiertos como platos con la pupila dilatada estaban fijos en un punto. - ¿Lilian?- insiste Tilos. Lilian levanta la cabeza y sus ojos vuelven a la normalidad. - ¿Cómo lo ha hecho?- pregunta a Tilos. - ¿El qué? - Esa aura era suya... - ¿De qué hablas? - Has debido notar algo, dime por dios que has notado algo - dice Lilian mirando fijamente a Tilos. - No sé de qué me hablas. - ¿No has sentido algo cuando el chico a contestado a Sinnombre? - Un escalofrío tal vez, ¿Qué pasa con eso? - Nada, no lo entenderías- termina Lilian y da la espalda a Tilos el cual pone los ojos en blanco y suspira agotado por la charla.Mientras en el interior del carro, mientras Mérida y Bernard discuten sobre si podrían mejorar o no el plan del dragón, Sinnombre no aparta la mirada del jefe de los ladrones.

----- CHAPTER BREAK -----

Tras una hora más de viaje llegan finalmente al poblado de Anddence.Anddence es un poblado de gran tamaño por donde pasa una de las grandes vías hacia la capital. Desde lejos se pueden ver tanto las pequeñas casas de los granjeros y los vendedores como las grandes casas de los mercados, los almacenes comunitarios y sobre todos ellos, destacan la iglesia, el ayuntamiento y otro edificio más.- Por fin llegamos - dice Tilos cansado del viaje.Mérida da un pequeño respingo, Bernard se despierta y Sinnombre se levanta para asomar la cabeza por el hueco de la tela.- ¿Cuál es el edificio del gremio?- pregunta Sinnombre.- Ese grande de ahí- responde Tilos señalando.- Parece grande, ¿Sois muchos en el gremio? - Unos cuantos...- responde Tilos.- Somos uno de los gremios de aventureros más importantes del país - dice Bernard mientras de despereza.Sinnombre deja de asomar la cabeza por el hueco y vuelve a su posición dentro del carro.Mérida se fija en Sinnombre y ve que aún lleva algunas manchas de sangre en la armadura.- Sinnombre, ¿te gustaria pasar por los baños antes de ir al gremio?Sinnombre sorprendido se mira la suela de sus escarpes por si ha pisado algo y después se huele los sobacos.- Puede que huela un poco. ¿Los baños son privados?- dice Sinnombre un poco avergonzado- No lo decía por eso, lo decía más por la sangre de la armadura.- ¿Todavía tengo?- Si, aquí y aquí y ... - va diciendo y señalando.- Los baños son públicos - dice Bernard.- Entoces no me sirven - dice Sinnombre desanimado.- ¿Por?Mérida cae en la razón y mirando a Sinnombre le susurra - ¿Es por lo de tu cara?Sinnombre asiente con resignación.- Es porque...- empieza a decir Mérida pero antes de continuar mira a Sinnombre otra vez. Sinnombre asiente de nuevo con resignación. - ... tiene una maldición.En lo que se lo dice Bernard pone la misma cara que puso Mérida cuando Sinnombre se lo contó y tras explicárselo a duras penas logra entenderlo.- ¿Entonces nadie puede verte la cara?- Pueden, pero no deben.- ¿Se morirían?- No... pero lo desearían- dice Sinnombre claramente incomodo por la conversación.- Mmm... Pues solo se me ocurre que en el gremio te dejen una cuadra - dice Bernard- A ver cómo se lo pedimos - dice Mérida pensativa.- ¡Ya hemos llegado! - dice Tilos.Primero sale Bernard, luego sale Sinnombre y por último Mérida. Cuando Sinnombre se fija en el edificio se da cuenta de que es mucho más grande de lo que se veía a lo lejos. Adornado de muchas formas y con estilos artísticos dispares parece aposta una mezcla de varias culturas y edades. Tiene 3 pisos cada uno lleno de ventanas de cristal, a uno de los lados puede ver una pequeña zona de tiro y entrenamiento y una caballeriza que abarcaba varias decenas de metros.-Bueno, ¿Quién se ocupa del "fardo"?- dice Mérida apuntando con los ojos al jefe de los ladrones.- Yo lo llevo. Tilos, vente conmigo a entregar el papeleo.- dice Bernard.- Papeleo, la única cosa que entiendo, además de la magia- dice Tilos mientras se alejan calle abajo.- Vamos Sinnombre, nosotras te presentaremos al gremio.- dice Mérida mientras agarra a Sinnombre y a Lilian.En lo que entran se encuentran un ambiente jovial y despreocupado. Dentro hay todo tipo de personas sentadas en largas mesas compartiendo historias y risas frente a jarras de cerveza o comida. Sus ropas son también de todo tipo, hay armaduras de cuero, de metal, de plata, incluso una que parece de oro, también hay gente con trajes elegantes de seda y alguno o alguna que solo viste lo mínimo para no estar desnudo o desnuda.Sinnombre arrastrado por Mérida entra del todo en la taberna y todas las miradas se clavan en él haciéndose el silencio absoluto. Mérida no se percata y atraviesa la estancia rápidamente para pillar un sitio donde sentarse. Lilian la sigue y se sienta a su lado. Sinnombre mira a cada una de las personas de la taberna y cuando termina se dirige a la mesa donde ha ido Mérida y se sienta frente a ella.- Mérida ¿No nos vas a presentar a tu nuevo "compañero"? - dice un hombre sentado justo detrás de Mérida.- ¡Ay va! ¡Es cierto!- dice Mérida levantándose como un rayo. - Este guerrero que me acompaña es Sinnombre, es un Soul Taker- dice señalando a Sinnombre y haciéndole señas para que se levante.Sinnombre se levanta y hace una pequeña reverencia.- ¿¡Un Soul Taker!? ¿Has estado bebiendo por el camino de vuelta?- dice a carcajadas otro hombre al fondo de la sala y todos empiezan a reír.Sinnombre y Mérida se vuelven a sentar, ésta hace una señal a Sinnombre para que ignore la risas y éste asiente tranquilamente.Un hombre con armadura plateada se levanta de su sitio y se acerca a la mesa de Sinnombre.- ¿Entonces eres un Soul Taker en serio?- pregunta a Sinnombre.- Si.- Déjale Lashley o te hará daño - dice Mérida con una sonrisa pícara.- ¿Daño? Pero si le saco una cabeza.- Yo le he visto partir un árbol con sus puños, tu no le ibas a durar mucho.- ¿Éste? ¿Un árbol? No me jodas con tus tonterías.- Es cierto.- interrumpe Sinnombre.- ¡No estoy hablando contigo capullo!- grita Lashley y en lo que abre la boca deja escapar el edor de la bebida dejando claro su estado de embriaguez.Sinnombre se levanta.- ¿¡Quieres pelea!?- Sinnombre no te molestes...- dice Mérida pero es interrumpida por Lilian que la agarra con fuerza y miedo. Lilian no necesitaba ver el aura de Sinnombre para saber lo que estaba pasando, lo empezaba a notar en el cuerpo. Su bello de los brazos se erizaba y una gota de sudor frío aparecía en su espalda.- ¡Venga! ¡Atrévete!- dice Lashley.- ¿Vas a ser una amenaza?- dice Sinnombre mirando fijamente a los ojos de Lashley.- Y ¿qué si lo soy? - He hecho un trato con Bernard, si yo hacía de guardaespaldas ellos me daban una cena y una habitación - dice Sinnombre avanzando lentamente hacia Lashley el cuál da unos pasos hacia atrás.- ¿Y?- Un Soul Taker jamás rompe un trato.Lashley retrocede más pero Sinnombre sigue avanzando hasta que lo arrincona contra la pared. Trás Sinnombre se acercan otros dos hombres con ropas parecidas a Lashley.- ¿Necesitas que te ayudemos a darle una lección, Lashley?- dice uno de ellos.- No dejéis que escape -dice Lashley y los dos hombres sujetan a Sinnombre por los sobacos pero cuando intentan levantarlo no pueden. Sinnombre sin ninguna dificultad levanta las manos hasta que coge a los dos hombres por la pechera de su armadura.- Soltadme, ahora. - dice mirando a los ojos a los dos y estos ven un destello en la mirada de Sinnombre a través de la ranura del yelmo que les intimida de tal forma que le sueltan rápidamente.- ¿Qué hacéis chicos? - dice Lashley.- Volved a vuestros sitios - dice Sinnombre.Cuando lo dice otra vez ven un sutil chispazo en sus ojos que les obliga a retroceder.- ¿No me digáis que os da miedo este mequetrefe? - dice Lashley.Los dos hombres dudan si irse o ayudar a su amigo.- HE DICHO QUE VOLVAIS A VUESTROS SITIOS, AHORA - dice Sinnombre y su voz inunda la estancia de furia y rabia. Los que observan sentados dan un pequeño respingo asustados y los que no, se giran inmediatamente. Lilian agarra con más fuerza a Mérida que no sabe qué hacer. Por una parte debería parar a Sinnombre por otra desearía que Sinnombre le diera una paliza al capullo de Lashley.Sinnombre se gira para volver a ponerse frente a Lashley y éste nota como se le eriza el pelo del cuerpo. Lashley se siente atrapado entre la pared y Sinnombre y no sabe si atacar o esperar el ataque para defenderse. Un gota de sudor recorre su rostro mientras que Sinnombre se queda a penas un metro de distancia mirándole fijamente a los ojos con postura amenazante. Lashley le mira al hueco del yelmo donde intuye que están los ojos y ve un pequeño destello. Tras ese destello sus manos empiezan a temblar y su corazón se acelera. Ya había visto ese brillo otras veces, es el brillo del depredador, es el miedo de su víctima reflejado en los ojos del cazador, es la sed de sangre, es lo último que ves antes de morir.Sinnombre que ve a Lashley completamente a su merced y esperando su final siente de repente una punzada. Un dolor agudo en el centro del pecho y se mira las manos. Ve como el metal de sus guanteletes fluye a través de sus manos, lo nota moverse, cambiar y adaptarse. Esto lo asusta y agita la cabeza intentado tranquilizarse. Respira una vez y otra."Tranquilízate, no pierdas el control" se dice a si mismo y sigue respirando.Tras unos segundos en la realidad y una eternidad para Sinnombre por fin se tranquiliza.- Por está vez lo dejaré pasar- dice de manera sosegada y tranquila Sinnombre y se va con Mérida.Lashley suelta un suspiro de alivio y sin mediar palabra vuelve a su sitio sin atreverse a mirar a Sinnombre.Cuando Sinnombre llega a la mesa ve a Lilian aterrorizada y a Mérida incómoda.- Esperaré fuera a que vengan Tilos y Bernard - dice Sinnombre y se aleja hacia la puerta sin esperar respuesta.Ven como se aleja sin atreverse a decirle nada, sale del gremio dejando la puerta abierta y se sienta en el suelo del otro lado de la calle mirando hacia el interior del gremio. Mérida mira a Lilian, la cual empieza a tranquilizarse cuando Sinnombre abandona la estancia.- ¿Estás bien?- pregunta Mérida.- No mucho...- ¿Por qué te has puesto así? Tu no eres de las que se asustan tan fácilmente.- Es un poco difícil de explicar.- Te escucho.- Cada vez que... Sinnombre se pone tenso noto como su aura aumenta... se retuerce y cambia de color.- ¿Y? Me dijiste una vez que el aura puede cambiar de color y de tamaño con nuestro estado de ánimo.- Pero la suya es distinta, el aura cambia de color tomando tonos de color, nunca cambia del todo. Pero la suya se vuelve roja como la sangre para luego cambiar a negra como el carbón y borbotea y le envuelve y... - para un momento mientras mira a Mérida que cada vez entiende menos.- lo que intento decir es que se parece a una historia que me contaron de niña del ladrón de almas.Un anciano que tienen detrás que ha estado escuchando toda la conversación se une como si hubiera estado participando en ésta desde el principio.- Querida, en eso consiste ser Soul Taker y si lo que dices es verdad entonces es cierto que ese muchacho es uno de ellos.- ¿Si? - dice Lilian sorprendida por el anciano.- No conoces las historias de Soul Taker ¿Verdad?- No, la verdad es que no.- Son historias sueltas muy comunes en pueblos y bajos fondos de las ciudades. Es normal que no lo sepas, a los elfos de las montañas solo les gusta la verdad. - sonríe el anciano.- mi nombre es Barlay y soy tanto mago como estudioso.- Buenas Barlay, yo soy Lilian y ella es Mérida.- ¿Y tu Mérida? Has oído alguna historia del Soul Taker.- Yo si, cuando era pequeña íbamos a la capilla para que el sacerdote nos leyera un libro que tenía de las leyendas del Soul Taker.- dice Mérida.- ¿Y sabes por qué roba almas?- No, en nuestras historias luchaba contra criaturas malignas y ayudaba a la gente.- Pues según he leído en varios sitios, y por lo que me han contado los bardos, el Soul Taker roba las almas solamente de las criaturas más malvadas que encuentra para que éstas no puedan reencarnarse.Un bardo sentado en otra mesa se interesa por la conversación y se acerca.- ¿Estáis hablando de "la última historia del Soul Taker"?- pregunta el bardo.- Buenas Leetri, no, pero ahora iba a ello.- dice Barlay.- Déjame contarla a mí - y antes de que puedan decirle nada se levanta de su silla, saca una pequeña arpa y se sube a la mesa.- ¿Cuántos de aquí no han oído nunca "la última historia del Soul Taker"?- dice en alto para que toda la habitación le oiga.Las demás personas de la estancia niegan con la cabeza, pocos son los que asienten.Leetri respira profundamente y empieza a tocar el arpa.- "Desde hace siglos se cuentan las historias del Soul Taker. Para algunos es un héroe, para otros una fábula y para las altas cunas una pesadilla pero pocos son los que conocen su final." - hace una pequeña pausa dramática y continúa - "Todos o casi todos habéis oído las historias en las que derrota seres oscuros, dragones, brujos malvados, aberraciones y demonios salidos de las peores pesadillas de las mentes más perturbadas del mundo pero pocas veces se cuenta que el Soul Taker tiene un deber, un propósito, una función, un cometido además de cumplir los pactos. El Soul Taker toma su nombre por ser un ladrón de almas pero, no de cualquier alma, de las almas más retorcidas y malignas que os podáis imaginar. Almas forjadas en maldad, que regeneración tras regeneración han mutado para adquirir cada vez más poder y albergando más y más oscuridad en cada regeneración. El Soul Taker da caza a esas almas malignas y las engulle."- y hace un gesto con las manos como si arrancara algo del aire y se lo llevara a la boca.- "Alma tras alma el cuerpo del Soul Taker se ve afectado; se fortalece y se marchita. Alma tras alma se acerca más a su final. Alma tras alma su cuerpo retiene menos almas. Y antes de que su cuerpo sea consumido por la maldad y las almas malignas escapen se dice que el Soul Taker viaja hasta el fin del mundo y salta al vacío infinito para que cuando muera esas almas jamás puedan rencarnarse."La gente de la taberna aplaude cuando Leetri termina y este aprovecha la situación para pasar su sombrero por si alguno es lo suficientemente generoso como para darle propina.- Pues eso, que absorbe las almas malignas para que los monstruos no vuelvan a aparecer.- indica Barlay.- ¿Pero si tiene tantas almas malignas dentro que le pasará a su alma?- pregunta Lilian.- Buena pregunta, no lo sé. Por lo que sé de encantamientos es posible encerrar almas en objetos mágicos pero nunca he oído de alguien que absorbiera almas además de las historias del Soul Taker. No es mi especialidad.- En la historia del ladrón de almas se cuenta como las almas pelean con la del ladrón y lo destrozan desde dentro hasta que escapan dejándole sin alma...- Lilian se encoge al decir esto último.- ¿Qué pasaría si no tuvieras alma? - pregunta Mérida.- Según cuenta mi historia el ladrón de almas se vuelve loco y va robando almas hasta que su cuerpo no aguanta más y muere. Pero cuando muere no sube al cielo ni al infierno, no se reencarna, simplemente desaparece. Los que le conocían le olvidan, los lazos que le unían a otras personas se rompen y no queda nada de él salvo la historia del ladrón de almas. Nadie sabe por qué empezó a robarlas ni dónde terminó su vida. Simplemente si mueres sin alma el mundo se olvida que has vivido.- Es bastante horrible si lo piensas.- dice para si Barlay.- Si...Mientras Mérida, Lilian y Barlay hablan Leetri recibe peticiones para contar más historias del Soul Taker y las acepta mientras no paren de invitarle a bebidas. El gremio vuelve a animarse después de un rato.Sinnombre sigue fuera mirando fijamente a Mérida y Lilian pero algo capta su interés. Por la calle se acerca un chaval arapiento corriendo con una cesta.- Señor ¿Es usted del gremio? Necesito ayuda, unos matones quieren quitarme mi cesta de flores- dice el chico- Soy un Soul Taker, no puedo intervenir si no hacemos un trato.- Si les das una paliza te doy una flor gratis- dice el chaval desesperado mientras le enseña una azucena blanca como la nieve con estambres dorados como el sol."Azucenas, esas eran nuestras favoritas" piensa para sí Sinnombre.- Está bien, me imagino que son esos que vienen por ahí- dice Sinnombre.El chaval se gira y ve como dos hombres giran la esquina corriendo. Los hombres visten ropas caras y elegantes, por su porte y sus aires cuando ven al chaval se aprecia que son hijos de algún mercader adinerado de la zona o de un noble de paso. El chaval se esconde detrás de Sinnombre.- Coga a ese chaval, tenemos que hacerle algunas preguntas.- dice uno de ellos.- Si, unas preguntas- repite su compañero.Sinnombre se aparta del chaval y avanza hacia ellos, pero el chaval le sigue de cerca.- Veo que te sigue, pues te lo preguntaremos a tí. ¿Como un chaval tan arapiento está vendiendo flores tan bonitas?- Yo creo que las ha robado pensando que sería comida y ahora intenta deshacerse de las pruebas.- Así que si nos lo entregas nosotros se lo entregaremos a las autoridades pertinentes.- Pero antes le daremos una lección para que no vuelva a robar- ríe hasta que se lleva un capón del otro.Sinnombre en cambio no ha atendido a lo que estaban diciendole, le hervía la sangre desde que había luchado contra los demonios. Apretaba los puños con furia cada vez que los veía y cada vez que recordaba el portal. Apretaba los dientes tan solo de pensar en el tipo de persona que sería capaz de abrir ese portal y lo que habría provocado si no hubieran fallado en el ritual."Si hubieran vivido lo que yo he vivido en ese sitio jamás nadie se atrevería a invocarlo. La desesperación, el miedo..." va pensando para si mientras se acerca a los dos hombres " ...la sangre, la ira, la furia... " y la armadura de Sinnombre empieza a moverse y a cambiar de forma como si tuviera vida propia formándose esporadicamente pequeños pinchos que se desplazan y se hunden en el metal. El chaval al verlos se paraliza y se queda quieto y los hombres que siguen hablando no se percatan de ello.Cuando Sinnombre llega a dónde están sin mediar palabra los coge a los dos por la boca tapándosela y ahí es cuando empiezan a percibir los pequeños pinchos que cuando se forman en el guanteletes les hace cortes y arañazos al contacto con su piel. Intentan gritar pero Sinnombre les está tapando la boca. Sinnombre los levanta hasta que dejan de tocar el suelo y se los lleva a un callejón. El chaval inmóvil no consigue decir palabra, tan solo se queda en el sitio mientras ve como Sinnombre se aleja con los hombres.Primero silencio y después un golpe tras otro, al principio secos, después húmedos. Con cada golpe suena un chasquido, un grito reprimido o una súplica interrumpida. El chaval no se atreve a mirar lo que está pasando, solo quiere huir pero sus piernas no se mueven y su corazón no para de bombear más y más rápido. Las lágrimas empiezan a caer por su rostro del miedo. Tras unos minutos Sinnombre vuelve a asomar por el callejón con los puños goteando sangre y con salpicones de sangre y barro por toda la armadura. Mira fijamente al chaval y éste se pone recto como un palo.- Chico, te toca pagar- dice Sinnombre mientras se acerca al chaval.El chaval se pone nervioso y cuando Sinnombre llega a donde está saca de su cesta una flor con los ojos cerrados por el miedo, pero esta no es una azucena, es un clavel estriado. Sinnombre lo observa y lo coge. Lo mira con más detenimiento y acaba fijándose en la sangre que tiene en el guantele, tanto la sangre como las estrías del clavel parecen del mismo color.-Está claro. Después de lo que hice no me merezco una azucena.- dice Sinnombre para si.- Perdón, señor, ahora le doy la...- intenta decir el chaval pero Sinnombre le interrumpe.- Ya has cumplido tu parte, vete a casa.El chaval siente como sus piernas le vuelven a responder y se aleja corriendo de él.Sinnombre vuelve a mirar el clavel y vuelve al sitio en el que estaba antes, frente al gremio. Lo mira durante un buen rato hasta que llegan Bernard y Tilos acompañados por una señora mayor.- Hola Sinnombre, ¿Qué haces aquí? - pregunta Bernard.- No me sentía cómodo dentro y desde aquí tengo buena vista de Mérida y Lilian por si ocurriera algo.- responde Sinnombre.- Así que tú eres el Soul Taker...- dice la señora mayor.- Si, os presento. Sinnombre ella es la dueña del edificio del gremio, Abdona este es el Soul Taker que ayudó a Mérida a resolver el trabajo de los incendios y a atrapar al jefe de los ladrones del bosque- dice Bernard.- Encantado- dice Sinnombre mientras hace una reverencia.- Encantada, hacía mucho tiempo que nadie me hacía una reverencia. Jeje.- dice Abdona con una sonrisa.- ¿Entramos ya? Está haciendo cada vez más frío.- dice Tilos mientras se mueve intentando no perder calor.Abdona asiente, empieza a moverse la primera. Los demás la siguen al interior. Leetri sigue cantando y tocando el arpa y el resto cantan a coro con él. Cuando Leetri ve entrar a Abdona, Bernard, Tilos y Sinnombre para la canción un momento.- ¡Abdona ha vuelto!- y todos los presentes la saludan, algunos con la mano y otros con silbidos y aplausos.- Leetri, baja de la mesa y de tono. El sol ya casi se ha puesto y la gente tiene que dormir.- dice con un tono severo pero amable- imagino que ya habéis conocido al Soul Taker - dice mirando de reojo a Sinnombre.- Si, ha entrado con Mérida y Lilian y Lashley ha intentado buscar bronca con él cuando estaba borracho - dice Leetri y todos sueltan una carcajada. Lashley sin embargo se cruza de brazos y da la espalda a las risas.- Ya sabéis lo que pienso de que busquéis pelea en mi gremio. Pero como veo que no habéis roto nada y ninguno de los dos está herido lo dejaré pasar- dice Abdona fijándose en Lashley y en Sinnombre, sobretodo en este último y las manchas de sangre de su armadura.Avanzan un poco más hasta llegar a la mesa de Mérida y Lilian, ésta última más tranquila que antes.- Bueno chicos y chicas. ¿Habéis cenado?- dice Abdona.- No estábamos esperando a los chicos- dice Mérida.- Pues no esperemos más ¡Teodora, cuando puedas nos dices lo que hay de comer!- dice Bernard levantando la voz hacia una chica que hay al otro lado de la sala.Teodora al oírle recoge las jarras de una mesa y se acerca.- Hola chicos, chicas y Abdona.- mira a todo el mundo y se detiene en Sinnombre - Buenas Soul Taker...- dice con las mejillas ligeramente sonrojadas - Hoy tenemos estofado de jabalí, revuelto de verduras para los que no coman carne y fruta de temporada de postre.- ¿Quién quiere estofado conmigo?- pregunta Mérida y Bernard y Lilian levantan la mano.- Entonces yo pediré un revuelto de verduras- dice Tilos.- Yo cenaré más tarde- dice Abdona.- ¿Y tu? - dice Teodora mirando directamente a Sinnombre.- Estofado y si es posible me lo tomaré en la habitación que me dejéis.Teodora mira a Abdona esperando que le dé el visto bueno a tan extraña petición.-¿No vas a comer con nosotros?- pregunta Abdona.- No puedo.- ¿Por?Mérida se acerca al oído de Abdona y le cuenta sobre la maldición.- Entiendo. ¿Te molesta mucho?- Solo para comer y limpiar el yelmo cuando hay gente a mi alrededor.Lilian y Tilos se miran, ninguno de los dos se está enterando de nada.- ¿Has pensado alguna vez en intentar quitarte... ese problema? Se de buena tinta que hay sacerdotes que se ocupan de ello.Tilo cree entender a qué se refieren y se lo cuenta a Lilian que le mira extrañada.- No es tan sencillo y no me siento cómodo hablando de ello.- Vale, querido, no te molestaré más. Teodora cuando esté listo su plato llevaselo a la habitación vacía del fondo. Y ya que hablamos de esto Bernard me ha pedido que te deje un hueco en las cuadra para que puedas lavarte y limpiar tu armadura, ahora entiendo por qué. Así que Teodora avisa a Prot para que prepare un hueco en la cuadra con todo lo necesario para un baño.- Si, Abdona. Ahora mismo se lo digo y traigo lo que me habéis pedido.- dice Teodora mientras echa una última mirada a Sinnombre y se va corriendo hacia la cocina.- Bueno contadme un poco lo que pasó con los incendios.- dice Abdona.Mérida le cuenta lo de la mina, la sacerdote y el ritual del portal del infierno.- Y ¿qué pasó después de que se desmayara? - dice Abdona mirando a Sinnombre.- Maté a todos los demonios que iban entrando mientras evitaba que hicieran daño a Mérida.- ¿En serio hiciste eso?- Si- ¿Cuántos fueron?- Una veintena creo, no me paré a contarlos.- Imposible que tú solo te cargaras a veinte demonios- levanta la voz Tilos y las mesas de alrededor se giran hacia él.Sinnombre se encoge de hombros.- Yo tampoco me lo acabo de creer- dice Barlay que vuelve a meterse en la conversación como si hubiera estado en ella desde el principio.- Es muy difícil matar a un demonio como para que hayas podido matar veinte tú solo.- ¿Veis? Un demonio solo se muere si le atraviesas el corazón y es imposible saber dónde lo tiene si no usas magia.- dice Tilos.- Claro, por eso usé magia.- ¿Cuál?- pregunta Tilos.- ¿Sabes usar magia?- pregunta Barlay.- "Verum ictu" con "Nympharum ignis"Los dos se quedan pensativos.- ¿Explicación para los que no sabemos magia? - dice Mérida.- "Verum ictu" te permite ver las debilidades de tu objetivo y "Nympharum ignis" imbuye tus ataques con fuego arcano.- explica Tilos.- Pero son de escuelas de magia distintas, ¿cómo es que sabes dos hechizos de distintas escuelas?- pregunta Barlay.- Me enseñaron todos los hechizos posibles para poder enfrentarme a cualquier cosa.- Vaya, que suerte tienen algunos. A mi me costó la vida entrar en la escuela de ilusión y todavía no he conseguido permiso para la escuela de evocación.- dice Tilos.Mientras continúa la conversación entre Tilos y Barlay un chico joven se acerca a la mesa.- Ya está la cuadra preparada, Abdona.- dice el chaval.- Muchas gracias Prot, acompaña a Sinnombre a la cuadra.Sinnombre se levanta, hace una reverencia y se va con Prot.- Si que os habéis encontrado a alguien interesante...- dice Abdona cuando Sinnombre abandona la habitación.- No sé si será un Soul Taker de verdad pero es raro de cojones- dice Tilos.- Yo me creo que lo sea, hace todo lo que dicen las leyendas. Mata monstruos, ayuda a la gente, es fuerte y hábil.- dice Mérida.- Pero tiene cosas que no salen en las leyendas, acordaos de sus manos y posiblemente no tenga alma...- dice Lilian.- ¡¿Ya estamos otra vez con lo de las almas?!- dice Tilo en tono crítico. - Aquí está preparado el baño- señala a una habitación semicerrada dentro de la cuadra.La cuadra es de suelo de tierra y éste está lleno de barro, paja y estiércol de caballo. Pero la habitación está limpia, el suelo es de ladrillo gris, por lo que puede ver tiene un pequeño desagüe para que no se acumule el agua. Ahí seguramente lavaban a los caballos.- ¿Le traigo su caballo? - dice Prot.- Dejalo, chico, ya me apaño solo. Vuelve a tus deberes y gracias por tu trabajo.- De nada - dice Prot sorprendido por las buenas maneras pero intrigado en la clase de caballo tendría aquel caballero.Prot se va y Sinnombre entra en la habitación. Coge un taburete y se quita los escarpes, las protecciones de las piernas y la cota de malla que cubre desde su cintura hasta sus pies. Cuando sus pies descalzos tocan el ladrillo nota el frío del suelo y suelta un pequeño suspiro de alivio. Deja los escarpes y las protecciones en una esquina.Trás dejarlos bien puestos pasa a quitarse los guanteletes, las protecciones de los brazos y tras un largo rato el peto y la cota de maya interna dejándose solo el yelmo por quitar. Después lo deja todo en la misma esquína de antes.- Limpiaré primero la armadura.- dice Sinnombre para si mismo y coge una pastilla de jabón y un trapo y se pone a quitar la sangre de la armadura. La sangre fresca se va en seguida pero no es tan fácil con la sangre seca de demonio. Tras un cuarto de hora termina por limpiar la última protección.Mientras tanto Teodora se está colando en la cuadra con dos razones en mente; la primera es que tiene que avisar al Soul Taker de que ya está su comida y su habitación y la segunda, alimentada por la curiosidad lujuriosa de la pubertad avanzada, es que quiere espiar para ver cómo es una leyenda desnuda. Sigilosamente va acercándose a la habitación esquivando el barro, la paja y el estiércol mientras hace gestos a los caballos para que no hagan ruido hasta que está a sólo unos pies de distancia. Cuando está al lado de la puerta lentamente gira la esquina para poder ver el interior y lo primero que ve hace que de un pequeño respingo y un leve chillido del susto. La espalda de Sinnombre, aunque fuerte y musculosa, está todavía en peor estado que sus manos; cortes, arañazos, puntos, ingertos de piel, grapas y zonas donde la piel es tan poca que puede verse el músculo frexionando.- ¿Eres Teodora? - dice Sinnombre que está sentado en el taburete de espalda a la puerta y por tanto a ella.- Si, señor Soul Taker, siento haber mirado pero...- dice Teodora toda avergonzada y asustada- ¿puedo preguntarle por qué está en ese estado? ¿Tiene lepra?- dice apartándose del agua que discurre de la habitación.- No, es el precio por llevar el nombre de una leyenda. El precio que hay que pagar para ser fuerte.- dice Sinnombre mientras relaja los hombros y apoya los brazos en las piernas.- ¿Está bien? Le noto cansado...- No te preocupes... Es que no me acostumbro a cómo reacciona la gente al verme.- Lo siento, es que no me lo esperaba.- No te disculpes, no es culpa tuya.- La cena ya la tiene en su habitación y siento de nuevo haber espiado- dice rápidamente y sale de la cuadra corriendo.Sinnombre mira a un pequeño charco debajo suya y oye una voz que susurra en su mente."Creían que eras débil, te pegaron y torturaron para hacerte más fuerte. Pero cada cicatriz era una mentira y cada golpe te ocultaba una verdad."- Lo sé y lo van a pagar caro...- se dice Sinnombre para si y vuelve a enjabonarse.Mientras tanto en el comedor Mérida y su grupo siguen hablando sobre la misión con Abdona mientras ella repasa los informes.- No sé si los habéis leído o solo los habéis copiado pero aquí hay cosas muy curiosas.- dice Abdona.- ¿Cómo cuál?- pregunta Bernard.- Aparte de la veintena de demonios que sugieren que los mató el Soul Taker tienen apuntados que unos pocos tenían flechas clavadas con precisión milimétrica en el corazón.- ¡Esos son los míos!- dice Mérida con la mirada llena de orgullo.Lilian y Bernard la miran sorprendidos mientras Tilos se pone detrás de Abdona para revisar el informe.- ¿Sabías dónde apuntar?- pregunta Abdona.- Si y no. Me ayudó Sinnombre. Me dió este arco y uno de sus focos arcanos. Por lo que me dijo solo tenía que concentrarme en dar en el corazón y la flecha se desviaba sola.- Déjame ver el arco- dice Barlay.Mérida preguntándose por qué sigue metido en la conversación le entrega el arco.- Ya veo. Hechizó el arco con runas y grifos. No es el trabajo de un profesional pero es eficaz. No creo que te sirva para mucho. - dice Barlay.- ¿Por? - dice Mérida.- Porque todo esto necesita de algunas runas más para proteger el resto de runas del desgaste. Si en algún momento se te araña o se te rompe se volverá inútil. Además que por lo que veo le falta una fuente mágica.- Por eso le dejó el foco arcano.- dice Bernard.- No, los focos arcanos nos ayudan a realizar hechizos porque están conectados a la teleraña mágica que conecta el universo. No podemos extraer magia de ella para dársela a otra cosa porque solo nos sirve como conexión. - empieza a decir Tilos pero se da cuenta de que no le están entendiendo.- dicho de otra forma: nosotros le decimos al foco que magia queremos hacer y el foco la hace.- cuando termina asienten entre ellos como si lo comprendieran todo.- El arco es de madera común, por lo que no sé dónde está la fuente.- Sinnombre me dijo que yo había hecho magia puede ser que...- Repite eso.- Que yo había hecho magia.- Eso no puede ser, o si... Bah, es una tontería.- Dinos Barlay- dice Abdona.- En teoría las mujeres no pueden hacer magia, o eso han dicho la escuelas de magia y el clero, pero últimamente he oído cosas sobre brujas y hechiceras. Hay una investigación que intenta averiguar sus orígenes y cómo se forman o se transforman para que puedan hacer magia.- Lo que me contaron en la escuela de magia es que son transformadas por intentar controlar la magia sin focos arcanos y sus mentes se desestabilizan por el caos de la magia oscura.- Eso es lo que creen todos los magos pero tengo entendido que estos investigadores se han encontrado a alguna que otra mujer que sabe hacer hechizos pequeños sin focos arcanos y que no se han vuelto malvadas.- Sinnombre me dijo que a él le habían enseñado unas magas.- dice Mérida.Tilos y Barlay se giran para mirarla con los ojos como platos.- Es más, me dijo que le parecía muy raro que nosotros creyéramos que solo los hombres podían hacer magia-continua Mérida.- Esto es muy interesante. Muy muy interesante. ¿Te dijo algo más?- pregunta Barlay.- También que las que le enseñaron no usaban focos arcanos y que si usaban mucha magia se podían hacer daño o algo así...- ¿Qué?- preguntan los dos a la vez.- Es lo que me dijo.- Cuando salga de la cuadra le tenemos que hacer muchas preguntas- dice Barlay a Tilos.-Bueno cambiando de tema- dice Abdona- ¿Por qué razón os acompaña un Soul Taker? En las historias siempre va por libre y nunca se junta con nadie.-Quiere ir a la capital- dice Bernard.-Le hemos dicho que le ayudaríamos a pasar la frontera si nos ayudaba a hacer algún trabajo.- dice Mérida- ¿Y habéis cerrado el trato?- No, hoy hemos hecho uno para traerle hasta aquí, comida y habitación por ser nuestro guardaespaldas.- dice Bernard.- Curioso- dice Abdona mientras se acaricia la barbilla.- No quería que lo llevasamos de gratis- dice Tilos.- Había oído que es muy estricto con su código moral, pero me parece curioso que tampoco pueda aceptar un viaje gratis.- Bueno, a mí me ayudó con los demonios de gratis- dice Mérida.- Y te protegió de gratis- responde Abdona.- Leetri, tu que eres bardo. ¿Sabes alguna historia de un Soul Taker que haya trabajado sin recompensa?- pregunta Abdona en alto.- Que yo sepa en todas las historias hace un trato, es una parte de la historia que no contamos a los niños pequeños. Lo deshumaniza.- responde Leetri.- ¿Y alguna vez ha salvado a alguien sin pedirle nada?- No, algunas historias lo describen como un golem sin vida que solo responde a los tratos y si no has hecho un trato con él te ignora. Otras relatan como sus combates son como una fuerza de la naturaleza que destroza todo lo que esté entre su objetivo y él.- ¿Tanto?- pregunta Lilian.- Hay una historia que cuenta como un Soul Taker y un dragón luchan durante semanas en mitad de una ciudad. Cuando la pelea terminó no quedaba rastro de la ciudad.- Los dragones no existen - discrepa Tilos.- Es una historia como otra cualquiera, la verdad sea dicha, suelen exagerarse con el paso del tiempo.- ríe Leetri - De las historias lo importante es la moraleja y ésta nos intenta decir que es importante definir bien los tratos. Al Soul Taker le mandaron matar al dragón pero no le mandaron defender la ciudad.Todos asienten.Unos minutos después ven a Sinnombre cruzando la puerta de la entrada. Su armadura recién lavada brilla en un tono plateado y se distinguinge vagamente un patrón difuso de elementos que la conforman. Algunas partes más claras y otras más oscuras formaban un metal que ninguno había visto antes. Todos miran con menos o con más curiosidad a Sinnombre mientras atraviesa la estancia y se acerca a la mesa donde estan reunidos.- Ya he terminado, subo a la habitación a comer, ¿me podría repetir donde se encuentra la habitación que me están prestando?- dice Sinnombre a Abdona.- Sube al primer nivel, gira a la derecha y al fondo del pasillo estará tu habitación. Teodora habrá dejado en la puerta un cartel con no molestar.- dice con una sonrisa cálida.- Gracias.- dice Sinnombre y cuando va a darse la vuelta alguien le llama.- Soul Taker, me gustaría hablar con usted antes de que se vaya- dice Barlay.- Se me va a enfriar la comida...- dice Sinnombre en voz baja sin darse la vuelta para mirar a Barlay.- Será solo un momento. Mérida nos ha dicho que le enseñaron magia unas mujeres magas. ¿Es eso cierto?- Si.- ¿Sin focos arcanos?- Sin focos arcanos.- ¿Cómo?- Tienen una conexión natural con las corrientes mágicas que lo conectan todo.- Eso no puede ser, se han hecho muchos intentos de conectar al ser humano a ese flujo mágico y ninguno ha funcionado nunca.- Entonces explíqueme cómo Mérida a hecho magia si el arco no tiene fuente mágica.- ¿Nos has escuchado?- dice Tilos.- Tengo muy buen oído.- ¡Entonces sí que he hecho magia!- dice Mérida para si levantando un poco la voz.Barlay intenta responder pero no sabe cómo, le faltaba información y eso le molestaba. Si las mujeres tienen una conexión directa con la magia por qué los colegios de magia insistían en vetarles la entrada bajo la premisa de que "las mujeres no pueden hacer magia".- La esfera arcana que le presté solo tenía puesto un hechizo de contención para que no se hiciera daño haciendo más magia de la que necesita el arco.- dice Sinnombre mientras intenta irse pero de nuevo es interrumpido.- ¿Tienes alma? - pregunta Lilian que no ha parado de pensar en la anterior conversación.La sala se silencia, aunque Lilian ha intentado que la pregunta solo la oyera Sinnombre ha habido un vacío del barullo y todos han oído la pregunta. Todos curiosos por el origen de la pregunta y por la respuesta esperan en silencio.- No - y al decirlo Sinnombre se gira para mirar a los ojos a Lilian.- No tengo nombre, no tengo padre ni madre por lo que no merezco un alma que me defina.- Pero sí tienes nombre, eres Sinnombre. Eso es un nombre. Cuando alguien consigue un nombre consigue un alma - dice Lilian.Sinnombre se da la vuelta y se va sin decir nada más dejando a Lilian la palabra en la boca.Pasa el tiempo y el grupo decide que ya es momento de ir a dormir, cada uno se levanta y se despide.-Mañana hablaremos con Sinnombre sobre la de ayudarle a cruzar la frontera- dice Bernard y el resto asienten.Mientras Sinnombre en mitad de la habitación termina de comer, aparta el plato a un lado y se vuelve a poner el casco. Solo en la habitación y sentado en el suelo mira a su alrededor. Una mesa, una cama, un armario es lo que ocupa la estancia. Es mejor que las dos últimas habitaciones en las que había estado. El suelo es robusto y las paredes anchas, apenas puede oír a los que ocupan las habitaciones contiguas. Toma aire y se relaja poco a poco. Oye un grupo de pasos por el pasillo, por como caminan intuye que son Mérida, Lilian, Tilos y Bernard, pero podría ser cualquier grupo que reúna sus mismos pesos y estaturas. Cada par de pasos se adentra en una habitación excepto un par que llegan hasta la puerta de Sinnombre.- ¿Sinnombre?- pregunta Lilian.- Pasa si quieres- responde Sinnombre que se gira para estar defente a la puerta.Lilian abre la puerta hasta la mitad y asoma medio cuerpo.- Hemos quedado que mañana por la mañana hablaremos sobre cómo poder ayudarte a cruzar la frontera.- Vale, gracias por avisarme.- Y hay otra cosa... Siento si se ha ofendido lo que he dicho antes...- titubea Lilian.- Entiendo...- En mi tribu nos enseñan desde pequeños que no nos fiemos de aquellos que no tienen alma... pero tú no eres cómo los describen, ayudaste a Mérida, evitaste que nos invadieran los demonios y ayudaste a esos jóvenes ladrones. Las historias que ha contado Leetri te describen como una despiadada fuerza de la naturaleza sin corazón y no es verdad.Sinnombre se queda en silencio unos segundos mirándose a las manos.- Gracias... - dice Sinnombre tras un suspiro.Lilian nota como un aura amable rodea con timidez a Sinnombre.- Buenas noches, Sinnombre.- Buenas noches, Lilian.Y Lilian cierra la puerta dejando de nuevo a Sinnombre solo en la habitación." Tenemos que avanzar más rápido, seguro que la noticia de que un Soul Taker ha parado una invasión de demonios no tardará en llegar a nuestros enemigos" dice una voz en su cabeza.- Tenemos tiempo. Llegaré hasta la princesa antes que ellos."Eso esperamos, si no, todo habrá sido para nada"- responde la voz.Y sin decir nada más Sinnombre cierra los ojos y se pone a meditar.

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