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Louis Tomlinson no llega tarde. Punto. Tampoco es como que su trabajo de lo permita, siempre correteando de una esquina de Londres a la siguiente. Incluso cuando todavía vivía en Doncaster con su madre llegaba pronto a clase, fue el único de todo su curso en conseguir una asistencia perfecta durante todo el año.Ahora Louis, mientras llega a la parada de Oxford Circus, se lamenta de no contar con la voz amorosa de su mama y haberse tenido que conformar con la horrible alarma de teléfono que ni siquiera ha sido capaz de despertarlo.Consigue, a base de empujones y un pisotón, aterrizar en el mostrador del Starbucks en frente de la sede de Vogue. La barista le sonríe con cansancio, Louis no va a juzgarla dado que su reloj de muñeca todavía marca las siete y media de la mañana."Un té Breakfast, sin azúcar, con leche de soja. Muy caliente, por favor." prácticamente gruñe la orden, sin darle dos miradas a la chica."En seguida, Louis." ella vuelve a hacer un intento de sonrisa, escribiendo el nombre del castaño en un vaso y dejando que su compañero complete el pedido. "Son tres libras."Louis intenta cambiar un poco su cara de palo y devolver la sonrisa, viene a este Starbucks cada día laborable desde hace casi dos años y no le apetecería que la barista escupiera en su té por maleducado."Aquí tienes, Kelsey." contesta mientras abre su cartera y coloca un billete en el mostrador, el momento en el que recibe su cambio, la bebida está lista.Sin perder mucho más tiempo, cruza la calle que le separa de Vogue y saluda a uno de los porteros, Jamie, mientras sube al ascensor, tomado pequeños sorbos de su té, en un intento de no quemarse. Justo en el momento en el que las puertas van cerrarse una chica corre apresurada a dentro, sosteniendo un café y varias bolsas."Buenos días, Lou, ¿Qué tal tu fin de semana?" la chica pelirroja todavía está intentado que su café no se caiga.Probablemente sin los tacones la chica tendría la misma altura que Louis, pero con ellas parece al menos una cabeza más alta. Su pelo de un rojo oscuro está recogido en una coleta rígida, haciendo que sus facciones se estiren hacia atrás, una falda de un tono azul oscuro y una camisa de la anterior colección de Chanel completan su conjunto."Conseguí ir a la obra de teatro de la que te hablé," ella asiente distraídamente, pulsando el botón para llegar a su piso. "Pero nada fuera de lo común, Amatiste."Los segundos pasan lentamente, Amatiste le mira con la urgencia escrita en la cara, los labios fruncidos como intentando mantenerse callada, al ver que Louis ha terminado de hablar su bonita cara se contrae en un gesto de frustración.Louis sabe perfectamente que lo correcto ahora sería preguntar por el fin de semana de la pelirroja pero, ha tenido suficiente con ver durante todo el día de ayer las fotos de su compromiso por toda su cuenta de Instagram.Disfruta un poco más de lo necesario el no darle el gusto de fanfarronear sobre su guapo prometido o lo grande que es el diamante de su anillo. Cuando se despide de ella al llegar a su planta y ve el mohín de tristeza en los labios de Amatiste es cuando se siente un poco mal por su pequeña maldad. Se reconforta a si mismo pensando en todos los comentarios estúpidos que va a tener que aguantar hoy de los modelos de la sesión de fotos con Calvin Klein.Saluda a su recepcionista y entra a su despacho, todavía soplando en su té antes de tomar cada sorbo. Al abrir la puerta de su despacho se encuentra en el a Alexandra Shulman apoyada en la esquina de su mesa, un vestido de un tono violeta oscuro cubriéndola. Es una mujer pequeña, con el pelo castaño y entrada en sus cuarenta, si la vieras por la calle no pensarías más de ella que una señora de mediana edad con el dinero suficiente para ir vistiendo vestidos de Dior.No pensarías que es la editora jefe y directora de Vogue UK, es probablemente la única persona con el carácter suficiente como para poner en cinta tanto a modelos como fotógrafos como escritores quisquillosos. También es, en resumidas cuentas, la jefa de Louis."Llegas tarde, Tomlinson, sabes que hoy es un día importante." la mujer sigue con el ceño fruncido, su cuerpo separándose de la mesa y acercándose a Louis, haciendo aún más notoria la diferencia de altura entre ambos. "No oí mi alarma, Alexandra, soy muy consciente de que hoy es un día importante," dice Louis mientras se quieta su abrigo azul oscuro de Prada y se sienta en su silla, intentado no parecer intimidado por la mujer. "Al fin y al cabo, yo me he hecho cargo de este proyecto mientras tú te ibas a Milán al desfile de Vera Wang."El castaño alza las cejas, como retándola a contestarle. Pocas cosas le han dolido más a Louis que tener que quedarse en Londres la misma semana que se iba a ir con su hermana Lottie a Ibiza porque a su jefa le apeteció encasquetarle el proyecto con Yves Saint Lauren que tenía que hacer ella."Sabes que no fui allí por placer, Vera me invitó personalmente y después del favor que nos hizo para la portada de Junio se lo debíamos." A Louis le encantaría discutirle que él no le debía nada a Vera Wang, que había preparado todo meticulosamente para la portada de Junio y luego llego su jefa y lo tiro todo a la basura. "De todas formas, ahora que por fin has llegado, tenemos que ir altico, han colocado allí toda la sesión."Louis se contiene de soltar un bufido, por supuesto que al snob de Filgerad se le metería en la cabeza hacer una sesión de fotos al aire libre en Londres en Octubre. Alexandra sale por la puerta con paso apresurado, sus tacones sonando contra el mármol del despacho de Louis.Suelta un suspiro, volviendo a agarrar su abrigo, pasando la mano por su flequillo, este demasiado lacio y aplastado contra su frente por culpa de la humedad londinense. Después de unos segundos sigue a su jefa hacia los ascensores."¿Quién dirige la sesión?" pregunta la mujer un vez se cierran las puertas del ascensor. Su rostro mirando hacia el frente."Filgerad, a ningún otro fotógrafo le daría por hacer una sesión de fotos a estas horas. Sigo sin saber porque sigue trabajando con nosotros." Louis no puede evitar el desdén con el habla, Filgerad nunca fue santo de su devoción. Demasiado coqueto y poco profesional para el estilo de Louis."Tiene talento, aunque como haga que me levante antes de las ocho una vez más hare que se trague la cámara." Alexandra tiene una meca de disgusto en los labios. Las ojeras en marcan su rostros, a pesar de los obvios esfuerzos de cubrirlas con corrector. "¿Por qué tan pronto?"Las puertas del ascensor se abren en el ático, aquí arriba hace aún más frio que abajo, todavía con restos de neblina blanca. Hay personas corriendo por todos lados, cargando con bolsas de ropa y brochas de maquillaje. También hay un grupo de personas colocando los focos."Sabes que en la última sesión con Yves Saint Lauren intentábamos darle un toque nocturno y más fiestero. Está sesión va a ser como la continuación de la noche, la mañana de después, si sabes a lo que me refiero." Louis suelta una risita al terminar, viendo la rectitud de su jefa duda que nunca haya tenido una mañana de después.Una chica con el pelo oscuro de un negro azabache se les acerca, un chaquetón enorme cubre la parte de arriba de su cuerpo, pero sus piernas están desnudas contra el frío. Su maquillaje parece un poco corrido y tiene el pelo desordenado."Buenos días, Lou, señora Shulman." la chica tiene un tono de voz dulce, con un marcado acento inglés.Louis la saluda con un beso en la mejilla, la chica teniendo que ponerse de puntillas para ponerse a su altura. Luego ella le da la mano a Alexandra, que ha suavizado levemente su expresión."Buenos días, Cecy, es genial volvernos a ver. ¿Estás preparada para volver a ser la portada del mes?" ella asiente sonriente, Louis de verdad que adora a esta chica, siempre tan emocionada por todo a pesar de haber estado en este negocio desde hace cinco años."Sí, la última vez fue en 2016, pero hace poco hice una sesión con Vogue Italia, así que ya tengo algo de experiencia." su voz suena un poco débil, Louis puede ver como sus dientes castañean levemente, su cuerpo entero encogido y entumecido. "Estoy muy contenta de poder volver a trabajar con YSL.""Sabes que no podíamos trabajar con YSL sin ti como la modelo principal, Cecy. Tanto Alexandra como yo estamos enamorados de la última sesión de esta campaña y queríamos seguir con ella." ella vuelve a asentir, todavía sonriendo contenta ante los elogios que el chico le hace."¡Cecilia! ¡Vuelve a maquillaje!" una mujer grita desde uno de los tocadores improvisados en el ático."El deber me llama, espero que os guste la sesión." la modelo sale corriendo hacia la zona de maquillaje, haciendo un último gesto de despedida con la mano.Louis y Alexandra se quedan en el mismo lugar, viendo como las personas corren a su alrededor, algunas les saludan al pasar y otras les preguntan dónde colocar lo que sea con lo que estén cargando. Todo el mundo parece especialmente ocupado para esta sesión, Louis supone que es culpa de la presencia de Alexandra, normalmente ella se limita a organizar los eventos y sesiones y luego recibir una copia con el resultado. Este caso era diferente, porque no había sido capaz de organizarlo ella misma y, después de dos años de trabajar para ella, todavía no se fiaba de Louis. Pasan un pequeño rato en una conversación tensa hasta que Louis se dirige por su cuenta a la zona de maquillaje, con la idea de seguir su charla con Cecy. Una vez que llega allí, se da cuenta de que la modelo ya se ha ido y en su lugar hay dos modelos masculinos, ambos con el mismo chaquetón mullido que llevaba Cecy, o al menos Louis supone que son modelos. Sus mandíbulas cuadradas y pelo sedoso le dan una pista."Perdón, ¿Sabéis donde está Cecilia Sky?" ambos chicos giran sus cabezas hacia él. Hay dos estilistas que se dedican a extender polvos por sus caras o peinar sus, ya completamente arreglados, cabellos."Creo que Filgerad quería explicarle una cosa sobre las poses que necesita hacer para la sesión." el chico con el cabello más claro de los dos le conteste, sus labios formando una sonrisa sugestiva. "Puedes quedarte conmigo aquí a esperarla, te prometo que soy una muy buena compañía, amor."Louis suelta un pequeño bufido, no es la primera vez que un modelo intenta coquetear con él y probablemente si no le sacara diez años al chico delante de él se pensaría corresponder el coqueteo. "Soy Louis Tomlinson, amor, he tomado el té con David Beckham, estás muy lejos de ser lo que yo definiría como una muy buena compañía." la expresión coqueta del chico cae rápidamente y una de las estilistas suelta una risa divertida, mientras el otro modela intenta ocultar una sonrisa tapándose la boca con la mano."¿Tomlinson?" la realización está escrita por la cara del modelo, una sombra de miedo cubre sus ojos, pero en seguida se recupera. "Como... El Tomlinson que dirige esta sesión y es el segundo director de Vogue."El modelo de cabello más oscuro es incapaz de esconder su risa está vez, divertido por el desconcierto en la cara de su compañero. La estilista ha dejado de hacer su trabajo para mirar divertida a Louis."No le haga caso al niño, señor Tomlinson, sabe cómo son estos chicos, saltando sobre cada cara bonita que ven." dice la estilista, su pelo es de un color grisáceo y su sonrisa se convierte más maternal en el momento en el que mira de nuevo a los dos modelos." A veces se les olvida que detrás de una cara bonita puede haber una persona importante."¿Cuál es tu nombre?" la voz de Louis suena suave, en un tono parecido al que pone cuando habla con su mama, la mujer delante de él tiene la misma aura cariñosa que ella.La estilista se gira hacia él, sonriendo dulcemente, parando de trabajar con los modelos para extender su mano hacia Louis, en un gesto de saludo."Lou Teasdale, es un placer." Louis sacude su mano, contento con el saludo.Teasdale vuelve rápidamente a trabajar en el pelo del modelo cuando el fotógrafo principal de la sesión aparece en la zona de maquillaje ladrando instrucciones y preguntando por los modelos."¡No me puedo creer que todavía no estén listos! ¡Os di veinte minutos y ha pasado media hora!" el hombre va vestido con un traje de color oscuro con unos zapatos de Balenciaga por los que Louis podría regalar a alguna de sus hermanas. "¡Loubear! Creía que no iba a volver a verte en la vida, ¿cómo está mi precioso muñequito?"El hombre agarra de la cintura a Louis, atrayendo su cuerpo hacia delante y dándole dos sonoros besos en las mejillas dejando un rastro de babas que el chico tiene la urgencia de limpiar."Estoy bien, Filgerad, pero ya te dije que Loubear no era un nombre muy profesional." Louis tiene ganas de apartar al hombre delante de él, su brazo todavía agarrando su cintura, en un gesto posesivo."No seas así, Loubear. Nos conocemos desde hace unos tres años, creo que te conozco lo suficiente para no tener que ser profesional... Creo que rompimos esa profesionalidad hace mucho tiempo." su voz baja un par de tonos, y las últimas palabras las susurra en su oído, dándole una mirada sugestiva cuando termina de hablar.Las frases envían un escalofrió por la espalda de Louis. Una vez, en una fiesta de Versace durante la semana de la moda en Milán. Solamente porque Louis acababa de romper con aquel modelo de Carolina Herrera y se sentía solo y desesperado por amor. Filgerad siempre había intentado meterse en los pantalones de Louis, básicamente el primer comentario que le hizo fue sobre si podía sacarle fotos a su culo, Louis había rechazo siempre todas y cada una de sus insinuaciones, siempre un poco asqueado por la edad del hombre y sus comentarios fuera de lugar. Pero durante aquella semana de la moda se había puesto sobre sus rodillas delante de Filgerad e hizo algo que hoy en día le provoca arcadas, no en una buena manera."Filgerad, ¿Por qué no te llevas a los chicos y empezamos con la sesión? Antes de que se haga más tarde." dice Teasdale, agarrando el ante brazo de Louis, y tirando hacia ella, separándolo del cuerpo del fotógrafo. Louis le da una mirada de agradecimiento que ella corresponde con un guiño."Sí, supongo que podríamos empezar con la sesión. Chicos, seguirme, Cecy ya está lista. Podéis quitaros ya los chaquetones." Filgerad sigue mirando atentamente a Louis. Ambos modelos se levantan de sus asientos y se quitan los abrigos, quedándose en unas camisas de seda fina de la última colección de YSL. "Adiós, muñequito, luego podemos seguir hablando."Los tres hombres se van, dejando a Louis con las dos estilistas, una de ellas empieza a guardar el maquillaje, mientras Lou se gira para mirar hacia Louis."No deberías dejar que hiciera esas cosas contigo, Tomlinson. Los hombres así nunca entienden una indirecta..." la voz de la mujer vuelve a tener un tono maternal, le da una mirada cariñosa a Louis antes de girarse para ayudar a su compañera."Lo sé, pero él es muy importante. Básicamente me consiguió este trabajo, puedo aguantar un poco de coqueteo si con eso se queda contento." el chico baja un poco su mirada. Cuando conoció a Filgerad tenía 25 años y estaba encargado de la sección dedicada a moda del Huffington Post. El hombre se encargó de presentarle a todas las personas importantes de la industria, cuando un año después hizo una entrevista para trabajar en Vogue le dieron el trabajo casi al instante después de decir quien le había recomendado. "No le da ningún permiso para hacerte eso, amor." Lou termina de recoger junto a su compañera y ambas se despiden de Louis, con bonitas sonrisas.El chico vuelve al lado de Alexandra después de eso, mirando el resto de la sesión desde fuera.

----- CHAPTER BREAK -----

Louis cierra la puerta de su apartamento en Kesington a las nueve de la noche, tarda alrededor de cinco segundos en arrancarse los zapatos de Dolce&Gabbana que le regalaron por su cumpleaños el año pasado. Sus pies se sienten adoloridos y su cabeza duele después de todas las reuniones a las que Alexandra le ha arrastrado, además para rematarlo todo, Amatiste había estado, durante toda la hora para comer que tenían, hablando sobre su compromiso y sobre su prometido. En general no ha sido un día muy bueno.Se dirige a la cocina, desesperado por conseguir una taza de té y prepararse algún tipo de comida que su dieta le permita, cuando su teléfono suena diciéndole que ha recibido una notificación. Lou Teasdale ha solicitado seguirte.Louis acepta en seguida, aunque se sorprende de que la solicitud haya llegado a su cuenta privada de Instagram, con tan solo 200 seguidores y no a su cuenta pública con un millón. Le da a seguir a Lou, también.Después de eso decide prepararse una ensalada y cambiarse de ropa, poniéndose unos pantalones cortos de un tono azul pastel y una sudadera blanca de Adidas que le había robado a Zayn. El pensar en su amigo le da unas inmediatas ganas de llamarlo, parece que fue hace siglos la última vez que lo vio, probablemente un mes. Se decide a enviarle un mensaje para quedar a comer mañana. Conociendo a Zayn probablemente haya encontrado el nuevo amor de su vida en el último mes.Justo cuando se sienta en el sofá de su salón y se pone a ver repeticiones de Friends es cuando su teléfono vuelve a sonar, lo coge esperando encontrarse con la respuesta de Zayn, pero en la pantalla de su iPhone se ve otra notificación de Instagram diciéndole que Lou aceptó su solicitud de seguimiento.Se mete en Instagram y empieza a bajar por el feed de la estilista, tiene más seguidores de los que Louis esperaría, unos doscientos mil, a lo mejor es más importante de lo que Louis esperaba. En unos minutos se ha enterado de que la mujer tiene una nena pequeña que parece una princesa y de que está divorciada.Sin embargo no es nada de eso lo que llama la atención de Louis.En una de las fotos la hija de Lou está en brazos de un chico, con la sonrisa más bonita del mundo y unos rizos que Louis reconocería en cualquier parte.Harry Styles.Ahora, que conste antes de nada que Louis no es un acosador, ni un fan obsesionado. Por Dios, no. Él tiene veintiocho años, es más maduro que eso. Pero...Harry Styles.Literalmente uno de los hombres más guapos de la historia, no solamente dicho por Louis si no por básicamente cualquier revista y periódico del mundo. Louis recuerda cuando tenía veinte años y se estaba estudiando en la universidad de las artes de Londres, todavía acostumbrándose a la gran ciudad, cuando de repente su compañera de piso llego corriendo diciendo que no sé qué chico estaba siendo entrevistado por James Corden y era perfecto.Louis recuerda mirar embobado la pantalla, para luego dormirse viendo repeticiones del programa por YouTube. Era perfecto, sus rizos y sus hoyuelos, sus ojos verdes y sus labios rosados. Louis había estado alrededor de cuatro años cuestionándose su sexualidad, confuso y asustado. Esa misma noche se acabaron todas sus dudas. Harry Styles le provocaba más sensaciones con una sonrisa que cualquier chica desnuda en su cama.Así que sí, Louis no es un fan obsesionado o un acosador, pero tiene un crush con Harry Styles.Se pasa alrededor de diez minutos mirando la foto, su ensalada y la tele olvidadas hace rato. La niña tiene una sonrisa brillante y sus brazos agarran el cuello de Harry, que parece estar intentando hacer una coleta en el pelo desordenado de la pequeña. La foto había sido sacada sin avisar, pero era perfecta. En la descripción se podía leer un "el mejor padrino del mundo @Harrystyles", Louis prácticamente tuvo un para cardiaco.La mujer con la que había estado hablando por la mañana conocía lo suficiente a su crush como para hacerle el padrino de su única hija.Zayn contesta a su mensaje en ese momento, respondiendo afirmativamente a quedar mañana y dándole las buenas noches. Louis mira la hora en su teléfono viendo que ya es media noche y decidiendo ir a la cama.Esa noche sueña con ojos verdes.

----- CHAPTER BREAK -----

“Muévete hacia la izquierda y mírame por encima del hombro, chéri. Perfecto. Un par de fotos más y habremos terminado por hoy, Harry.” la voz de Hélène suena por el estudio. Su voz casi perdiéndose entre el barullo de gente que los rodea, todos ocupados o embobados mirando hacia el decorado que rodea al modelo. Un chico se acerca a Harry, pasando una brocha por sus mejillas y dándole una tímida sonrisa. Harry se la devuelve casi inconscientemente, siente sus músculos agarrotados por haber estado posando las tres últimas horas, cambiándose de ropa casi cada dos segundos. Un chico bonito sonriéndole es lo mejor que le ha pasado en toda la mañana.“¡Ya está! Podemos ir recogiendo, Harry ve a dejar la ropa en vestuario y a que te quiten el maquillaje.” Hélène, la fotógrafa, empieza a quitar la cámara del trípode y le hace un gesto a Harry con la mano, indicándole a donde ir.Harry asiente, pero antes de ir a cambiarse se acerca a la mujer, dándole un beso en la mejilla y las gracias por haber acudido tan rápido a la sesión cuando él se lo había pedido. Tarda pocos segundos en volver a ponerse su ropa, unos desgastados vaqueros negros y una sudadera de Gucci que le regalaron antes de hacer la sesión. Después va a la sección de maquillaje.Para está sesión Hélène había hecho que le pintaran los ojos de negro, la pintura le cubría la cara como un antifaz. La idea era hacer un guiño al Zorro, o al menos eso era lo que le habían dicho, con pantalones de tela oscuros de tiro alto y camisas anchas de tonos claros, Harry se sentía más como un pirata que como el Zorro. Pero al menos Hélène y los diseñadores parecían contentos.“Perdona, ¿puedes quitarme el maquillaje?” dice Harry mientras entra, el mismo chico que le había sonreído antes está ahí, dándole la espalda a la puerta. El chico se gira hacia delante y Harry se permite unos segundos para contemplarle.Tiene rizos rubios, un poco largos y caen por su frente como un flequillo, sus ojos son de un tono claro de marrón y sus labios son regordetes. El chico parece unos años más joven que Harry y además es una o dos cabezas más pequeño que él.“Sí, claro… Pasa, yo… Estaba recogiendo un poco,” el chico habla rápido y entrecortado. Sus mejillas volviéndose un poco rosadas. “Siéntese aquí, señor Styles.”“Harry, por favor.” dije el modelo mientras se sienta en la silla que el chico de señala. En el momento en el que se sienta el maquillador empieza a frotar un algodón por su piel, mojándolo con alguna crema. “¿Cómo te llamas?”“Aaron.” el chico lo dice rápido, con un poco más de seguridad que sus últimas palabras.“Bien, Aaron, eres el maquillador más bonito que me ha tocado con diferencia.” Harry acompaña la frase con una sonrisa ladeada, disfrutando del rojo oscuro que cubre la piel del chico más pequeño.Siempre le gusta encontrarse con gente a las que llega de esta manera, siempre son muy receptivos.“Yo… Muchas gracias, Harry.” dice Aaron antes de soltar una risita rápida. “Tú tampoco estás nada mal, supermodelo.”Harry se ríe con el chico. La mayoría de hombres y mujeres con los que Harry coquetea tienen dos formas de responder, o se vuelven una bola de nervios y se asustan por quien es Harry o empiezan a comportarse como si fueran la reina de Inglaterra solamente porque Harry Styles les ha guiñado un ojo.Sin embargo, Aaron parece haber superado la vergüenza inicial y está coqueteando como una persona normal. Decide que eso le gusta.Normalmente suele conseguir las cosas que le gustan.Es por esta razón que cuando Harry sale del estudio y llega a su casa en Manhattan, Aaron está sentado en su cama, justo donde le dijo a uno de sus guardaespaldas que lo quería.A veces ser Harry Styles tiene sus ventajas, piensa mientras el chico rubio se arrodilla delante de él.... Su teléfono suena doce horas después, es una canción de Michael Bublé, el tono que Harry tiene para su madre. A la que ahora que lo recuerda había prometido llamar anoche. El cuerpo de Aaron está todavía enredado a su alrededor, su cabeza apoyada en su pecho, Harry siente su rizos rubios hacer cosquillas cuando se mueve.Deja el teléfono sonar, llamará a su mamá cuando haya conseguido algo de desayunar y tenga algo más de ropa puesta.“No te tenía por un fan de Michael, supermodelo.” al parecer Aaron se ha despertado, su voz un poco grave por acabarse de despertar, Harry casi puede sentir a su polla responder ante el sonido. A lo mejor puede hacer alguna cosa más antes de llamar a su madre. “Oh, ni lo pienses, Styles. Siento a tu amigo despertarse, pero te aviso que no vas a conseguir nada de mí.”Harry se restringe a sí mismo de contestar que ya ha conseguido todo de él.“¿Por?” Harry desearía que su voz hubiera salido un poco más decepcionada, solo para darle el gusto al chico. “Creí que nos lo habíamos pasado muy bien los dos.”Aaron se estira un poco, separándose de Harry. Acaba colocando un codo en la almohada haciendo que sus caras se pongan una enfrente de la otra. Coloca una mano en la mejilla del modelo.“Por Dios, supermodelo, creo que deje muy claro todo lo bien que me lo he pasado, pero el caso es que dudo que pueda ponerme de pie hasta dentro de una semana, tú, animal.” el chico rubio deja un suave beso en sus labios, para luego volver a estirarse y apoyarse de nuevo en el pecho de Harry.“Me gusta esa respuesta.” el castaño deja de rodear la cintura de Aaron para colocar una de sus manos en el culo del chico y apretar levemente. “Y esto me encanta.”El maquillador se ríe, su voz un poco demasiado alta para el gusto de Harry, y se separa definitivamente del modelo. Saliendo de la cama y recogiendo su ropa, toda esta esparcida por el suelo de la habitación. En unos segundos el chico tiene puesta la ropa del día anterior, su pelo desordenado y sus ojos todavía adormecidos. Su cuello tiene marcas rojizas y amoratadas, Harry sabe que continúan por todo su pecho. “¿No te quedas a desayunar?” Harry pregunta, todavía desnudo y enredado en las sabanas. Sabe que es una mala idea que Aaron se quedara a desayunar, como también sabe que fue una mala idea pedirle que se quedara a dormir.“No sé, ¿quieres que me quede a desayunar?” la voz de Aaron tiene un deje seductor, sus brazos cruzados por encima de su pecho. El caso es, Harry quiere que se quede a desayunar. De la misma forma egoísta y desesperada en la que quería dormirse abrazándolo. O a cualquiera.“Harry, ¿quieres que me quede?”Pero, por muy dulce y sexy que Aaron sea, por muy bueno que fuera el sexo con él…Harry sabe que solamente fue perfecto porque se siente solo y está dispuesto a quedarse con cualquier oportunidad de no sentirse así. La respuesta sale sola.“No.”…“Así que cuando me quise dar cuenta estaba en el baño de Madonna fumando maría con Ed Sheeran.” Zayn tiene la frente apoyada en su mano, su codo encima de la mesa del restaurante. “No tiene gracia, capullo pretencioso.”Louis no puede parar de reír, Zayn odia montar un espectáculo y que todo el mundo mire para él. Solamente puede imaginarse lo que fue corretear desnudo y drogado por la fiesta de cumpleaños de Madonna, no es como que Zayn tenga un problema con la desnudez, básicamente en eso consiste su trabajo. “Oh, sabes que la tiene.” Zayn se estira hacia delante, pegando en el hombro levemente a Louis, que finge recibir daño. “Dios, dime por favor que alguien te grabó.”Zayn frunce el ceño y le saca la lengua. Louis vuelve a reírse de su amigo.“Nadie, idiota. Iban todos demasiado borrachos o colocados como para hacer nada más que reírse.” Louis consigue tranquilizarse mientras toma un sorbo de agua, Zayn suelta una pequeña risa, rindiéndose ante lo cómica de la situación. “Ahora dime, ¿qué tal con la sesión de YSL?”Louis rueda los ojos levemente, acordándose del horroroso día de ayer, su risa ya completamente calmada. Coge el tenedor y come algo de la ensalada que prácticamente había quedado olvidada encima de la mesa.“El fotógrafo era Filgerad, así que no fue exactamente divertido. Uno de los modelos intento ligar conmigo.” Louis contesta después de unos segundos.“¿Guapo?“Menor de edad.”“Mierda, siempre lo son.”Ambos amigos vuelven a reírse, comiendo lentamente y disfrutando del ambiente privado y relajado del restaurante. Hay algunos paparazzi en la puerta, pero tienen prohibido el paso así que Louis está relajado.“Lo más interesante de ayer fue que conocí a una estilista nueva, Lou Teasdale.” dice Louis. “Y resulta que, por la noche, nos empezamos a seguir en Instagram, por nuestras cuentas privadas.”“¿Y eso es interesante por…?” Dice el chico más moreno levantando las cejas.“Calla, es interesante porque tiene una hija pequeña, Lux, creo que era.” Louis espera unos segundos a que se forme el interés en la cara de su mejor amigo, pero él sigue con una expresión adormilada.“¿Y?”“Y resulta que su padrino es Harry Styles.” Ahora Louis no tiene que esperar a que Zayn se interese, su boca se abre y cierra durante unos segundos, procesando la información durante unos segundos. “Te dije que era interesante.”“¡Joder!” la voz de Zayn suena más alta de lo normal y algunas personas giran su cabeza para mirarles. “Llevas muriéndote por Harry Styles desde que te conozco, ¿vas a hacer algo?”Louis bufa levemente y sacude la cabeza.“Sabes que no. No es la primera vez que tengo una oportunidad de conocerlo. ¡Por Dios! Él y Niall son amigos, podría pedirle que me lo presentara y punto, pero…” la voz de Louis se va a apagando mientras termina la frase.“Louis, hemos hablado de esto. Eres precioso y tienes una larga lista de exnovios que está de acuerdo conmigo. Creí que todas estás inseguridades se acabaron en la uni.” dice Zayn, ahora siendo su turno de rodar los ojos y comer algo de su ensalada.“No, lo sé. Pero, llevo viendo a Styles por la tele y en revistas desde que me mude a Londres hace casi diez años. Yo no era nadie en ese momento, creo que si lo viera en la vida real empezaría a convulsionar y a sentirme otra vez como el chico gordito y nerd que estudia moda.” Louis hace una pausa para beber agua. “Ya sabes, el mismo chico que se masturbaba con fotos suyas sin camiseta.”Zayn escupe un poco de su bebida, riéndose entre dientes.“¿Ves ahora por qué no puedo conocer a Harry Styles?”…Louis debería dejar de hablar, es más, está planeando coserse la boca. Con tres años se había reído de su amigo Calvin por hacerse un esguince, una semana después se cayó de un tobogán y acabo con la pierna izquierda escayolada dos meses.Con diez años le dijo a Lottie que Hannah Montana era una chorrada y que jamás vería una serie de niñas, al año siguiente Jay prometió llevarlos a los dos al concierto en directo de Hannah Montana y Louis lloró de alegría cuando se enteró.Con dieciséis su madre le preguntó si era gay y él se había reído de lo ridículo que era, todo el mundo sabe cómo termino eso. Y ahora, con 28 años, después de una hora entera explicándole a Zayn porque él jamás debería conocer a Harry Styles, pasa esto.“¡Louis, presta atención!” le dice Alexandra, desde su sitio en la cabecera de la mesa. “Cualquiera diría que no te apetece trabajar con Gucci para la portada de enero.”Louis asiente lentamente y se sienta en su sitio en una postura más cómoda. Su cabeza mirando hacia Amatiste, que vuelve a hablar.“Bien, como decía, la nueva campaña de Gucci es increíble, están jugando con un montón de escenario y luces, la fotógrafa de la sesión será Hélène Pambrum, ya hemos trabajado con ella antes, con las portadas de septiembre del 2016 y de marzo del 2017, también publicó una sesión de fotos independiente que le hizo a un grupo de mujeres científicas en India.” Louis se acuerda de ella, era divertida y sabía hacer su trabajo, también había visto las fotos que hizo para Gucci en la semana de la moda de Nueva York, o al menos había visto las fotos que le hizo a Harry. “Y, como decía antes el modelo principal de la sesión será Harry Styles. No hemos hecho portadas con él, pero ha participado en muchos de nuestros trabajos con Gucci. Hace poco hizo una portada para Vogue Italia, es perfecto. Creo que trabajar con ellos para la portada de enero sería lo ideal.”Cuando Amatiste termina de hablar Louis tiene la tentación de decirle que en realidad Harry solo ha participado en una de las sesiones que han hecho con Gucci en los últimos dos años, justo una vez que Louis estaba de vacaciones.“El único problema es que en enero yo voy a estar en Japón, para llevar el reportaje sobre moda invernal y las nuevas tendencias del 2018 con Donatella. Así que tendrás que encargarte tú, Tomlinson.” dice Alexandra, mirándolo con un poco de orgullo. “Después del magnífico trabajo que hiciste con YSL, creo que va siendo hora de que tomes más responsabilidad de decisión en los proyectos de portada.”Genial, la única vez que su jefa cree que hace algo bien y le sale el tiro por la culata, ¿cómo va a rechazar hacerse cargo de la portada de enero si es la primera vez en 2 años que Alexandra Shulman le mira con algo más aparte de condescendencia?“Además Louis ya conoce a Hélène Pambrum y es muy fácil trabajar con Harry Styles, así que no habrá ningún problema.” dice Amatiste, con una sonrisa y dándole un guiño gigante.Como si le estuviera haciendo un favor, ¡cállate, Amatiste!, a Louis se le ocurren muchas razones por las que él trabajando con Harry Styles es un problema.…“Harry, tienes que madurar un poco.” dice Gemma mientras se sirve una copa, su mirada centrada en el vaso de cristal y la botella. “Liarte con cada chico o chica bonito que ves no le hace ningún bien a tu salud mental.”Harry bufa desde el salón, su cara cubierta por un cojín, el que él y su madre había cosido a mano cuando tenía nueve.“Soy modelo, Gemma, si me liara con cada persona atractiva que conozco no tendría tiempo para nada más que para… En fin, sabes a lo que me refiero.” Harry comenta con un bufido final.“Deja que el niño se divierta, Gems.” contesta Niall, tiene las gafas de sol puestas, a pesar de que están en el interior de la casa de Harry en Nueva York y que a fuera está nublado.“Gracias, Ni, por eso eres mi favorito.”“Solamente tendrá una cara y un cuerpo de modelo durante unos años más, deja que lo disfrute.” termina de hablar el rubio.Harry le lanza el cojín a su amigo sin grandes contemplaciones. “Quiero que sepas que mi hermanito seguirá ligando el doble que tú, así este calvo en una silla de ruedas, gilipollas.” Contesta Gemma, sentándose en el sofá y colocando las piernas de Harry sobre su regazo.“Gems, trata a la gente con amabilidad.” dice Harry, que ha conseguido otro cojín para taparse la cara, aunque este no es tan mullido como el anterior. “De todas formas eso da igual, mi problema no es el tener que parar de tener sexo.”“Mentira, ¿para quién no es un problema tener demasiado sexo?” la voz de Niall, suena desde el otro extremo del salón. “A, sí, para nadie, nunca, en ningún lugar del mundo.”“Mi problema es que tengo veintiséis años y no he tenido una pareja estable, todo son ligues. Parece que soy incapaz de asentarme con nadie, es como si todo el mundo quisiera bajarme los pantalones pero no nadie está dispuesto a conocerme de verdad.” cuando Harry termina de hablar Gemma se estira sobre el sofá para abrazarle. Haciendo que deje de taparse con el cojín para abrazarse a ella.“Hazza, no tienes por qué preocuparte tanto, tú mismo lo has dicho, tienes veintiséis años, te quedan años y años para encontrar el amor.” Gemma comienza a pasar la mano sobre el pelo de Harry amorosamente. “Además, no es como que te falten candidatas.”El de rizos se ríe levemente, su cara todavía tapada en el cuerpo de su hermana, Niall lo mira todo desde arriba, acercándose poco a poco al sofá y arrodillándose al lado de sus amigos.“Sé que a lo mejor no es el momento, pero… ¿Qué hizo el chico de ayer cuando lo mandaste a paseo?” Niall casi no tiene tiempo de terminar cuando Gemma estira su brazo y le pega en la nuca. “Heeeeyy.”“No hizo nada, se fue.” Harry se separa de su hermana mientras habla, se sorbe un poco la nariz en el proceso. “Me hizo sentir como un capullo.”Harry acaba sentándose en el sofá, sus rizos desordenados y la nariz roja. Lleva puestos unos pantalones largos de Nike y una sudadera estampada de Versace. Niall y Gemma se miran entre ellos, no muy seguros de que decirle al modelo.Money, money de ABBA empieza a sonar por la habitación, Harry suelta un suspiro cansado, reconociendo el tono de llamada de su manager. Se levanta del sofá arrastrando los pies y dirigiéndose hacia el mueble donde se encuentra la tele. Allí hay un iPhone de tono rosado que emite el sonido.“Buenos días, Lucy.” saluda Harry a la que ha sido su manager por cuatro años. Lucy es una profesional, eso hay que reconocerlo, siempre dispuesta a comprar un billete de avión a las dos de la mañana cada vez que a Harry se le olvida hacerlo y se queda atascado en la parte errónea del mundo.“Hola, Harry,” responde ella a través de la línea, su voz suave y calmada. “¿A que no adivinas quien me ha llamado hoy?”Harry se pasa la mano por la cara, intentando quitarse el cansancio de encima, deseoso de que Lucy vaya directa al grano para que él pueda volver a hundirse en su mísera soltería.“No, Lucy. No se me ocurre nada.” De repente las luces de emergencia se encienden en el cerebro de Harry. “Dime por favor que ninguna revista de cotilleos va a publicar nada sobre mí.”“¿Qué? Harry, siempre están hablando de ti… Espera, no ha pasado nada, ¿Verdad?” la voz de Lucy se vuelve más grave al preguntar, como advirtiendo a Harry de un futuro peligro.“Nada, nada de lo que tengamos que preocuparnos ahora.” Harry se gira y se dirige hacia la puerta de su cocina, dejando a Gemma y Niall solos en el salón. “¿Qué es lo que pasa?”“Amatiste Gardner me ha llamado hace quince minutos preguntando expresamente por ti.” dice la mujer, con un tono de voz emocionado. Como si ese nombre le tuviera que decir algo a Harry. “Como veo que no te acuerdas de quien es, te diré que Amatiste Gardner es la directora creativa de Vogue en Inglaterra, ¡y quieren hacer una sesión contigo como la cara principal de Gucci para el número de enero!”Harry coge una botella de agua de la nevera, poniendo su teléfono en altavoz mientras abre el tapón y toma un sorbo de agua, todavía intentando saber porque su manager parece tan extasiada.“¿Y esto es una gran noticia por…?”“¡Quieren que seas la portada!” dice Lucy con una risita, Harry casi puede ver su sonrisa por su tono de voz. “¡Hace casi diez años que British Vogue no tiene un modelo masculino como portada!”Ah, bien, vale. Chachi.“Bien, ¿Cuándo tengo que ir a Londres?” A lo mejor toda esta situación debería de emocionarlo un poco más, piensa, mientras cierra de nuevo la puerta de la nevera. Harry sabe que es genial, el tener una revista ten importante queriendo hacer un proyecto tan importante con él. Sabe que esa portada estará por todo internet en el momento en el que salga y su cara estará unas semanas en Times o Trafalgar Square. Harry lo sabe. “¿En serio? ¿No hay gritito de emoción?” Se oye un suspiro exasperado por la línea. “Me caías mejor cuando te gustaba tu trabajo. De todas formas, si aceptas la sesión tendrás que ir a Londres dentro de un mes. Los trajes van a ser a medida para ti y en Vogue quieren hacerte una entrevista para acompañar la sesión.”Harry asiente varias veces antes de darse cuenta de que esto es una conversación telefónica y Lucy no puede verle.“Vale, pues estaré allí en dos semanas, cuando termine con lo de los anuncios con Burberry.” Harry está a punto de despedirse cuando una idea cruza por su cabeza. “¿Conozco a alguien de la sesión?”“La fotógrafa va a ser Hélène, y creo que voy a pedir que Lou sea tu estilista para la sesión, de todas formas ya está en Inglaterra. Al parecer necesitas a alguien de confianza, no te creas que tu guardaespaldas no me conto lo del el estilista que llevaste a casa.” Lucy cambia su tono de nuevo, esta vez más parecido a una madre riñendo a su hijo que cualquier otra cosa. “A parte de ellas creo que no, por lo que me conto Amatiste, Louis Tomlinson va a dirigir la sesión. He trabajado con él otras veces y sabe muy bien lo que hace, así que no creo que haya ningún problema.”Harry procesa durante unos segundos todos los nombres que su manager ha lanzado, intentando que la información no se escape por completo de su cerebro. Hélène siempre es una buena opción para las fotos y hace unos meses que no ve a Lou y a su aijada, lo cual al menos le da una razón para interesarse por esta sesión.“Te voy a colgar ahora, Harry, tengo que terminar de cerrar el contrato.” La voz de Lucy suena como si ya ni si quiera estuviera centrada en la conversación. “Ah, por cierto, cógele las llamadas a tu madre. Como me vuelva a tener que llamar para saber si su hijo está vivo te juro que le daré una razón para preocuparse por él… ¡Adiós, cariño!”

----- CHAPTER BREAK -----

Hay una mano en el cuello de su camisa y otra en el borde de su pantalón, que roza con la parte baja del estómago, el contacto no es del todo bienvenido. Pero Harry se siente demasiado mareado como para identificar cuál de las personas a su alrededor son las propietarias de esos dedos. También está demasiado borracho como para que le importe. Es el tercer club que ha pisado hoy, los dos primeros con su hermana y con Niall, pero a este último solo estuvo acompañado por el irlandés, al que perdió de vista hace como mínimo 10 canciones. Había costado convencer a Gemma de salir de fiesta, sobre todo cuando se enteró de que los últimos meses habían sido más los días que había salido de fiesta que los que no, pero joder si había merecido la pena.Siente un tirón en el brazo y Harry se oye a si mismo protestar por el repentino contacto, pero es incapaz de hacer nada más que un quejido nervioso, su mente demasiado ocupada en tratar de mantenerse despierta. Las luces son oscuras y prácticamente no puede ver por donde va, sus pies enredándose cada pocos segundos. Después de unos segundos, todavía guiado por la misma persona, se encuentra algo más apartado de la pista de baile, y de la masa de gente que le impedía ver, es capaz de enfocar su vista lo suficiente como para reconocer a la mujer delante de él."¿Cara?"Ella tiene un brazo agarrándole la cintura y arrastrándolo hacia lo que parece su mesa en la zona VIP."Joder, Harry, deberías de tranquilizarte un poco." dice la chica rubia, sentándose a su lado en el reservado, dándole una palmadita en la espalda y acercándole una botella de agua fría. "¿Cuánto has bebido?"Harry se siente bastante mareado, varias gotas de sudor caen por su frente, y tiene su camisa pegada al cuerpo como una segunda piel. Solo quiere seguir bailando un rato más. Por el resto de su vida."No sé... Yo... Niall me dio cosas." Harry puede oírse así mismo arrastrar las palabras, hablando aún más lento de lo normal, incapaz de admitir bajo la mirada de Cara que tipo de cosas Niall le dio. "Luego Gemma se fue y... No sé, he perdido la cuenta."Cara tiene el ceño fruncido, la mirada fija en él, Harry no puede definirla de otra manera que juzgadora. La chica lleva puesto unos pantalones de cuero altos y una blusa de tirantes de un material brillante metida por dentro del pantalón."¿Gemma Styles dejo solo y borracho a su hermano pequeño en un pub en Nueva York? No suena como tu hermana." Dice Cara, que vuelve a pasarle la botella de agua, todavía sin dejar de mirarle."No sé, Cara, quiero irme a casa..." ¿Qué casa? Se pregunta a sí mismo, incapaz de contener la pregunta de aparecer en su cabeza. Bien, ahora Harry se da vergüenza. Lloriqueándole a su amiga en un club sin ninguna razón aparente, aparte de lo borracho que está.Una chica morena y pequeña entra al reservado, al contrario que Cara va completamente maquillada y su cuerpo está cubierto por un vestido ajustado de color negro con el que se le ven los hombros, unos tacones negros que, a pesar de su altura, son incapaces de disimular lo que pequeña que la chica es."Bebé, ¿por qué desapareciste de la pista de baile?" sus labios forman un puchero y Harry puede decir que está casi igual de borracha que Harry, tal vez ella también tuvo la suerte de tomar lo que sea que Niall estaba vendiendo hoy. Coloca sus brazos en jarra, como si estuviera intentando regañar a alguien.Harry supone que es la chica con la que estaba bailando antes, se felicita así mismo por haber conseguido ligar con una chica tan guapa a pesar de su estado. Es todo curvas pronunciadas y sexys, su conjunto entero invitando a mirarla y desearla.A lo mejor esta no va a ser una mala noche, después de todo."Lo siento, Cecy, mi amigo aquí necesitaba un poco de ayuda." dice Cara. Y, oh, a lo mejor se ha precipitado con sus conclusiones. "Ven aquí."La chica morena, Cecy, tarda alrededor de tres segundos en sentarse en el regazo de Cara, agarrando las mejillas de la chica besándola casi con desesperación. Cara la agarra de la cintura, echándola levemente hacia atrás."Tú también necesitas beber algo de agua." Cara le arrebata la botella a Harry para dársela a Cecy, la chica no dudando un segundo en beber casi toda el agua. "Harry, esta es Cecilia, mi novia, es modelo. Cecy, este es Harry Styles, hemos hecho varias sesiones juntos para Chanel."La chica morena mira durante unos segundos a Harry, parece que hay algo que no le gusta, porque frunce el ceño y vuelve a poner un puchero en sus labios, sus brazos rodeando el cuello de Cara en un gesto posesivo."Es mía."Cara se ríe un poco, separando un poco a la chica y susurrando algo en su oído, haciendo que esta se relaje visiblemente."No me gusta Cara." Harry no puede evitar enfurruñarse de la misma manera que la chica. Con puchero incluido y todo, se siente un poco celoso. ¡Creía que había consiguiendo ligar con una chica guapa! Maldita Cara, siempre haciendo que todas las chicas vayan detrás de ella como moscas a la miel.¡Él es tan guapo como Cara! ¿Verdad?Su cerebro salta de un pensamiento al siguiente, no siendo capaz de mantener su concentración en nada, enfocar la vista parece una misión imposible y ni él mismo reconoce si dialogo interno."Harry, ¿quieres venir a mi casa? Te llevaría a la tuya, pero no me acuerdo de donde está." Habla Cara, mientras sostiene a Cecilia en su regazo. "Creo que todos hemos tenido suficiente por hoy."Harry asiente, levantándose del reservado lentamente, sintiendo como su cabeza da incluso más vueltas al ponerse de pie.  ...   Cuando se despierta el sol le está dando en toda la cara, y no en una manera agradable y calentita que te despierta lentamente. No. En el tipo de manera que te hace preguntarte quien es el capullo que ha decidido encender el mundo. Harry pasa cinco minutos en estado de negación por su despertar, cuando por fin decide aceptar la realidad y levantarse. Al abrir los ojos se da cuenta de que la cama y la habitación en la que se encuentra no es la suya. Los recuerdos borrosos de la noche anterior amontonándose en su cabeza.Sigue llevando los mismos pantalones que ayer, pero su camiseta de Dior está extendida a los pies de la cama. Se vuelve a poner los zapatos de anoche y camiseta, pensando en darle las gracias a Cara por dejarle pasar la noche aquí y luego se irá a su casa a darse una ducha y volver a meterse en la cama.Al salir de la habitación sigue el ruido que parece venir de la izquierda. La casa de cara está prácticamente vacía y sin decorar, con muebles en tonos claros. Muy poco parecida a la casa que tiene en Londres, en la que Harry ha pasado más tiempo con la modelo.Acaba bajando unas escaleras y llegando a la cocina, que parece ser la fuente del ruido, una chica morena le está dando la espalda, mientras parece preparar algo en la mesa, lleva puesto el pijama, o al menos Harry asume que es un pijama. Es de un tono rosado y de satén, la camiseta es de tirantes y tiene los bordes de un rosado más claro."Hm..." Harry trata de llamar su atención aclarándose la garganta. La chica se gira sorprendida a mirarle, al darse cuenta de quien le da una sonrisa, Harry la reconoce como la novia de Cara. "Hola.""Hola, Harry." contesta ella, hace un gesto señalando a uno de los taburetes que hay en la cocina y se vuelve a girar, ahora el modelo puede ver que está cortando trozos de fruta y metiéndolos en un bol. "Siéntate, Cara ha bajado a comprar arándanos y mango, puedes esperarla si quieres despedirte."A pesar de que parece darle opciones Harry puede entrever que si decide irse ella no le dejará."Vale,... Perdona, no me acuerdo de tu nombre." se decide por contestar al final. Ella se vuelve a girar hacia él, todavía sonriendo y estira su mano."Cecilia Sky, ya nos conocíamos," ella vuelve a su tarea de cortar un puñado de fresas. "Hicimos juntos una campaña para Louis Vuitton, fue hace casi cuatro años, es normal que no te acuerdes, pero fue mi primer trabajo importante, así que."Harry asiente, no muy seguro de que decir a continuación, recuerda más bien poco de anoche, pero ella parece mucho más relajada y agradable ahora. Igual de sexy, eso sí. Harry no puede evitar que sus ojos bajen por la espalda de Cecilia, los pequeños pantalones de pijama apenas cubriéndola."Cara me dijo que si te despertabas te invitara a desayunar. Me da que quiere hablar contigo." La chica parece haber acabado de cortar la fruta. Acerca el bol a la mesa, junto a dos vasos de zumo y una buena cantidad de tostadas de cereales. "Si quieres mi opinión ella parecía un poco enfadada."La chica coge unas cucharas, metiéndolas en el bol y sentándose al lado de Harry, dejando un plato enfrente de ella y otro enfrente de él."Come lo que quieras, hay té también, pero todavía estoy calentando el agua." Ella se sirve una buena cantidad de fruta en el plato junto a dos tostadas.Harry no se lo piensa dos veces, sirviéndose cinco cucharadas del bol de fruta y tres tostadas de cereales, su barriga agradeciéndole el alimento, debe de parecer un poco desesperado por comer porque Cecilia suelta una risa cuando Harry va por casi la mitad de su plato después de unos segundos. Decide frenar un poco, aclarándose la garganta."¿Desde cuándo salís Cara y tú?" pregunta Harry, intentando sacar un tema de conversación para hacer la espera de Cara menos larga."Bueno, en una semana hacemos seis meses oficiales, pero llevaremos saliendo unos ocho." contesta ella, las palabras salen rápidamente, sin tener que pararse a pensar un segundo. Harry puede ver corazones en sus ojos."Wow. Hace mucho que no hablo con Cara entonces, creo que la última vez que hable más de tres palabras con ella fue para quejarse de una chica que le había tirado un batido en una cita." dice Harry, tomando un sorbo de zumo. Puede sentir como la chica de su lado se tensa levemente, antes de soltar otra risa."Entonces sí que te habló de mí." Cecilia sonríe divertida, mirando la cara de Harry. ¿Cómo pasas de tirarle a alguien un batido a salir con esa persona? Cecilia parece leer la duda en su cara. "No empezamos con muy buen pie, yo estaba con bastante estrés por un par de campañas y ella no estaba segura de querer salir con alguien en serio, pero al final todo se puso en su lugar y no cambiaría nada."De nuevo, vuelve a haber corazones a su alrededor, una sonrisa dulce en su cara, Harry tiene tiempo de volver a fijarse en ella, anoche maquillada le había parecido sexy, ahora, sin el maquillaje, sus rasgos se habían suavizado, más infantiles. La chica no podía tener más de veintidós."Me alegro por vosotras entonces." contesta Harry, aunque le sabe agridulce en la boca, una chica tan joven y parece tan enamorada, tan feliz y segura en su relación. Celos le llenan por dentro.Cecilia se le queda mirando unos segundos como analizando la expresión de Harry, su sonrisa decae un poco, como llegando a una realización."Tu... ¿He dicho algo malo?" en su voz hay un deje de preocupación, pero parece más ofendida que otra cosa. "¿Tienes alguna clase de problema con dos mujeres enamoradas? Porque si es eso te puedes ir largando de aquí.""¡¿Qué?! ¡No! No es eso para nada, por Dios, yo soy bi." contesta Harry rápidamente, un poco alarmado de haberle dado esa impresión a Cecilia. Ella se calma rápidamente, todo su enfado olvidado, dejando solamente preocupación. "Es solo, sé que Cara tiene mi edad, pero tú eres más joven y no sé... Últimamente me parece que el universo se ha puesto en mi contra para demostrarme lo solo que estoy a cada oportunidad que tiene, chorradas.""Oh." Cecilia parece asimilar sus palabras durante un segundo, antes de poner una bonita sonrisa, y acariciarle levemente la espalda, intentado reconfortarle. "No tienes que disculparte por nada, no podemos controlar lo que sentimos. Pero si quieres un consejo, creo que si te agobias mucho por encontrar pareja solamente tardarás más en encontrarla. Antes de salir con Cara, no paraba de ir en cita tras cita, cuando una amiga me organizo una cita con Cara estaba tan harta de no encontrar a nadie que le dije que no. Pero, dos semanas después mi amiga me convenció para salir de fiesta y conocí a Cara en un club. Casi me pierdo el encontrarla por haber estado buscándola tan desesperadamente, o bueno, no a ella en concreto, pero tu entiendes."Harry no sabe si es por la sonrisa de la chica, que le recuerda un poco a su mamá, o el desayuno delicioso, pero de repente se siente mucho mejor. Cara tiene suerte, piensa. Las chicas sexys y lo suficientemente buenas como para querer ayudar a un tío raro al que acaban de conocer no llueven del cielo."Gracias," Harry termina el último bocado de su plato. "Es difícil no obsesionarse con esas cosas.""Lo sé, pero es mejor que empieces a intentarlo, Harry." ella se levanta, recogiendo los platos y colocándolos en el fregadero. Harry está a punto de decirle que él puede fregar los platos, dado que ella ha hecho el desayuno, cuando se vuelve a quedar mirando su culo. Y sí, sabe que está mal, pero... "Harry Styles, si te dejo dormir en mi casa y te doy el desayuno, espero que al menos no te comas con los ojos a mi novia." La voz de Cara suena desde el marco de la puerta. Harry se gira para mirarla, sus mejillas están rojas, y ahora mismo tiene una gran necesidad de salir corriendo. "Sé que es perfecta, pero, ten un poco de autocontrol."Cara va cargando con una bolsa de la compra y lleva puesto lo que parece un conjunto para hacer yoga más que para salir a la calle, deja la bolsa encima de la mesa antes de acercarse hasta su novia, besándola cortamente en los labios y bajando con su otra mano el pantalón, intentando que cubra algo más de su piel.Cecilia se ríe divertida, su boca y la de Cara todavía presionadas, la chica morena está de puntillas y Cara está un poco agachada. A Harry se le había olvidado aquella vez que Cara le dijo que le gustaban las chicas pequeñas, porque así sentía que podía protegerlas. No lo había entendido en ese momento, pero al ver la diferencia de altura entre ambas puede hacerse una idea."Deja al pobre Harry." dice Cecilia, todavía con la risa escrita por toda su cara. "Solamente estás buscando razones para enfadarte con él."Cara se separa de su novia, sus manos todavía rodeando su cintura. Tiene el ceño levemente fruncido y una expresión confundida."¿Y por qué iba a querer eso, listilla?"Porque te cabreaste con él por estar tan borracho y solo y ser un irresponsable, y como sabes que es un adulto y no puedes reñirle por vivir su vida como quiere, buscas algo con lo que torturarle." Cecilia, da una leve palmada en la mejilla de Cara, separándose de ella y pasando su mano por el pelo de Harry en dirección a la puerta de la cocina. "Os dejo hablar, amor, tienes la fruta cortada encima de la mesa."Cecilia camina hacia el pasillo, cerrándola la puerta detrás de ella, su cuerpo desapareciendo rápidamente.Cara coge una de las tazas de té encima de la estantería, poniendo el caliente y una bolsita en está. La chica se siente al lado de Harry, sin servirse fruta ni tostadas."¿Vas a decirme de qué quieres hablar o...?" pregunta Harry, removiéndose nervioso en su sitio. Cara tiene la misma expresión que ponía su madre cuando llegaba más tarde de su hora a casa."No te preocupes, Harold, solo estoy preocupada. Llamé a Gemma está mañana, y me dijo que cuando se fue a su casa anoche tú te ibas también. Harry, eso fue a la una de la mañana, cuando yo te encontré eran las seis." Cara coloca su mano en el hombro de Harry, apretando levemente. "Sé que no eres un niño pequeño, pero, joder. Estabas solo y borracho, podría haber pasado cualquier cosa. Y todo el mundo lo habría visto al día siguiente por cada medio de comunicación."El chico suspira lentamente, pasándose la mano por el pelo y otra intentando quitar las legañas que todavía estaban en sus ojos. Sabe que Cara tiene razón, tampoco puede encontrar una buena justificación. Solo que anoche parecía una buena idea salir de fiesta y olvidarse de que es Harry Styles, supermodelo a tiempo completo."Ya lo sé, supongo que estaba bastante mal. No sé, solo me apetecía soltarme un poco. Siempre me da la sensación de que nunca encuentro a la persona adecuada. Y justo cuando me estaba desahogando con Niall y Gems, me llama mi manager Lucy, diciéndome que voy a hacer la portada de Vogue y como eso es una cosa maravillosa. Solamente fue un recordatorio de que por muy bien que me vaya en el trabajo, no podré conseguir la vida que quiero."Cara toma un sorbo de su té, no muy segura de como animar a su amigo, no muy segura de si eso es lo que necesita. Su mano todavía apretando el hombro de Harry."Harold... No creo que debas de preocuparte por esas cosas todavía. No es el fin del mundo el no tener pareja. Yo era la mar de feliz soltera." Cara no le dice que es incluso más feliz ahora, no cree que eso sea una buena idea."Ya, lo he hablado con Gemma, Niall y tu novia. Todos decís lo mismo, supongo que solo tengo que relajarme un poco. Lo voy a intentar, no te preocupes, no más noches de fiesta solo. Además, no pasó nada." Harry le da una sonrisa a su amiga, que baja la mano de su hombro y le devuelve la sonrisa."Ahora, con respecto de lo de mirarle el culo a mi novia..."

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