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Cronologia 60 DBY (Un año despues)
Tres jóvenes mandalorianos estaban sentados en una banqueta, dos de ellos conversaban, pero el otro, estaba observando las montañas de Mandalore, casi sin prestarles atención a lo que decían su primo y su hermana.
— ¿¡Estás ahí?!—preguntó Kor, alzando la voz, su casco lo tenía al costado, al igual que sus primos.
— ¿Qué? —preguntó Lowen, moviendo la cabeza y mirando a su primo Kor.
—Siempre distraído—exclamó Naia, girando los ojos.
—No es verdad—exclamó Lowen, frunciendo el ceño—¿Qué me decías?
—De lo que hablarán los líderes de los clanes. —exclamó Kor mirando al edificio que tenían delante de ellos.
La Mand'alor había ordenado una reunión rápida con los líderes de los clanes principales.
—¿Crees que nuestra tía abuela vaya a la reunión?—preguntó Kor—Ella sigue siendo la líder de nuestro clan.
—No lo sé—preguntó Naia—Papá está en la mayoría de las reuniones—exclamó la joven mandaloriana al ver al último mandaloriano ingresar al palacio mientras los guardias de armaduras negras cerraban las puertas.
—Bueno, ya no creo que ingresen nadie más—exclamó Kor, poniéndose de pie y con el casco bajo el brazo—Vamos, chicos.
—Un momento—exclamó Lowen mirando al cielo—¿Es lo que creo que es?
Naia quedó sorprendida al ver un carguero ligero de clase VCX 100, de un color grisáceo y bastante viejo.
—Hace mucho que no veía esa nave—exclamó Kor sonriendo—Creo que nuestra tía abuela ha llegado.
La sala de reuniones era un lugar amplio, ubicado en el sótano del palacio, el lugar estaba iluminado de azul debido a las pantallas holográficas y una gran mesa donde se podía observar el mapa del sistema mandaloriano.
La Mand'alor estaba al centro, en silencio mientras el último, ingresó y se sentó al lado de un mandaloriano de armadura azul.
—Has llegado a tiempo, Thork.
—Me disculpo si mi tardanza impidió que empezáramos antes.
La Mand'alor se retiró el casco y lo colocó en la mesa, su rostro curtido por el tiempo y el cabello gris caían en ondulaciones sobre su frente, sus ojos aún tenían ese fuego de su juventud cuando heredó el sable negro. Al igual que ella, todos los presentes se retiraron sus cascos menos uno.
—Beviin ¿Tienes alguna información sobre nuestros enemigos?
—Sí—exclamó el mandaloriano— Tesyr Thrat, comandante grysk, ha establecido en Nevarro, su base principal. Cuatro cruceros, con treinta naves coralitas, y por supuesto, esos cruceros están cargados con dovin basals.
—¿Esas esferas que perjudican la trayectoria de los disparos y los atrae a ellas ¿verdad?—preguntó el mandaloriano con el casco puesto.
—Sí—exclamó Beviin, juntando los dedos—Esas cosas son peligrosas, han costado numerosas naves de la Alianza.
—¿En dónde están establecidos los grysk? ¿Dónde está su líder? —preguntó Tristan Wren.
—En Canto Bight.
—Kriff, eso está lejos.
—No tenemos suficientes soldados para enviar un contingente a Cantonica—exclamó la Mand'alor—Tendremos que tomar Nevarro y proteger Mandalore.
—Déjame encargarme con Nevarro, Mand'alor—exclamó el mandaloriano con el casco—Conocí el lugar hace mucho.
—De acuerdo, Djarin, te lo encargo. Aunque, pensé que te habías retirado, esperaba ver a tu hija aquí.
—Aún tengo fuerzas para defender Mandalore—exclamó Din Djarin.
—Bien, estarás con Beviin en la operación en Navarro. Quiero al comandante vivo, para ejecutarlo en el trono.
Dos mandalorianos de armadura negra, conocidos como los Vigías, encargados de la seguridad de la Mand'alor. Ellos escoltaban a una mandaloriana que descendía, una mujer de armadura violeta con pintura, Tristan se sorprendió al ver a su hermana.
—¿Sabine?— y luego se giró completamente—¿Conseguiste aliados?
—Una vieja amiga—exclamó Sabine caminando por la sala y colocándose al lado derecho de su hermano menor—Mi riduur logró convencerme de reunir al viejo equipo. Mi amiga contactará a su hijo.
—¿Su hijo? Oh…ya sé a quién te refieres—exclamó Tristan y miró a la Mand'alor y al resto de los mandalorianos.
—Sigue siendo miembro del clan Wren, Mand'alor, aunque ya hace mucho tomó el camino de los Jedi. Pero sigue siendo mandaloriano.
Hubo algunos murmullos en la sala, a excepción de Din Djarin.
—No tengo problemas si hay que trabajar con los Jetiise—exclamó el veterano mandaloriano—Mi hijo es uno de ellos.
—Bien—exclamó la Mand'alor—Sé que a muchos de aquí no nos gusta ver a los Jetiise, pero olvidémonos un rato de ello. Recuerden que Syndulla y Grogu siguen siendo Hijos de Mandalore. Ahora, es evidente que cuando ataquemos Navarro, algunos grysk irán hasta Mandalore para golpearnos, pero estaremos listos para ello. Ya conocen sus puestos y obligaciones, alisten a sus tropas y evacuen a los que no pueden luchar. ¡Es hora de cortar la "alianza" con estos cabezas conos!
—¡Oya manda!—gritó Beviin y el resto de los mandalorianos siguieron su ejemplo, lanzando el grito de guerra mandaloriano.
Nevarro, un planeta terrestre, con terreno rocos y volcánico, en su único asentamiento, estaba ocupado por las fuerzas grysk. Los habitantes fueron desplazados hacia un planeta colindante, protegidos por los mandalorianos.
El lugar estaba ocupado por unidades militares mientras los cruceros partían hacia Mandalore para un reconocimiento, el comandante Tesyr Thrat salió de la tienda de campaña, habiendo finalizado su reunión con el maestro Bélico, el capitán se le acercó.
—¿Cómo le fue en su reunión?
—El Maestro Bélico aún quiere esperar un poco más—explicó, visiblemente molesto—Estoy harto de Nevarro, sin hacer nada mientras los otros comandantes están ganando batallas. Yammka debe estar avergonzado de mí.
—Lo dudo, señor—exclamó el capitán inclinando la cabeza—Tal vez es el designio de nuestro glorioso Yammka—levantó la vista, y los ojos de ambos grysk se cruzaron—Le debe tener reservado la más grande gloria: la exterminación de los mandalorianos.
—Es lo mas probable, aunque no tengo ordenes de atacarlos. Por ahora son nuestros aliados.
—Hablando de ellos—exclamó el capitán observando el cielo.
Numerosos cruceros de batalla se fueron acercando al planeta mientras pequeñas naves transporte iban directamente hacia el asentamiento. Tal acción sorprendió al comandante grysk, ya que no recibió una notificación de la llegada de los mandalorianos.
—¿Qué hacen aquí? No los cité— y miró a su capitán—Ingresa a la tienda e informe al maestro bélico si ordenó que los mandalorianos se reúnan aquí.
—A la orden, señor.
Mientras el capitán ingresaba a la tienda, Tesyr observó que los transportes portatropas aterrizaban, las rampas tocaban el suelo y los mandalorianos empezaron a avanzar rápidamente, con los rifles laser en alto.
Tesyr abrió los ojos, ellos avanzaban en forma ofensiva, formando una fila y apuntándolos, mientras los cruceros mandalorianos abrían fuego contra los cruceros grysk, el comandante se tiró al suelo, sintiendo los disparos volar por encima de su cabeza.
—¡Oya, manda!
Se puso de pie a duras penas mientras escuchaba los disparos, los soldados grysk aún estaban estupefactos del ataque mandaloriano y recién se movieron cuando oyeron al comandante abrir fuego contra ellos.
Entró a la tienda de campaña donde estaba el capitán, y el villip con el rostro del Maestro Bélico.
—¿Son disparos?
—Los mandalorianos nos han traicionado.
—¡Envié un contingente a Mandalore! ¡Reduca a cenizas ese planeta!
Tesyr sabia que había mandado naves a Mandalore como reconocimiento, así que abrió un enlace al comandante Kom Kresh, y cuando su rostro se asomó en el villip, vociferó:
—¡Abra fuego contra Mandalore!
Del techo de la carpa, se rasgó y cayeron dos mandalorianos, sus jetpack aun humeaban cuando ellos se movieron rápidamente, el de armadura beskar movió su lanza y apuñaló al capitán mientras el otro guerrero de armadura azul apuntó con su blaster en la cabeza de Tesyr.
—Ríndete—exclamó Beviin—Y diles a tus subordinados que lleven a sus "vornskr" hormonados a la celda.
Tesyr sonrió y apoyó su frente en el cañón, se podían escuchar gritos y gruñidos en el exterior, eso significaba que las bestias de Waobb estaban causando estragos.
Una de ellas irrumpió en la tienda, y antes que todos se pusieran en guardia, el animal saltó con gran velocidad hacia Djarin, tumbándolo en el suelo, forcejeando mientras el ácido que desprendía del hocico de la bestia caía en su hombro.
Beviin apuntó a la bestia, pero esta saltó hacia él, quien se lanzó a un lado, Tesyr salió de la tienda muy rápidamente, el mandaloriano se puso de pie lentamente, sus ojos no se apartaron de la bestia, quien le llegaba la cintura y era muy corpulenta, de hocico largo y garras prominentes. Su enorme hocico se abrió, donde un hilillo de ácido con una consistencia parecida a la baba.
Rugió y se lanzó hacia Beviin mientras Djarin se quitó de encima del enorme animal, se arrastró en dirección a la lanza, pero luego sintió el zarpazo en su espalda, escuchando el sonido del metal, se giró y le propinó una patada en todo el hocico y extendió su antebrazo derecho, donde salió disparado un gancho de sujeción, atravesándole el ojo izquierdo.
El animal aulló de dolor, retrocediendo mientras Beviin lanzó el villip y se paró en la mesa, donde extendió su antebrazo y salió una llamarada controlada hacia la bestia.
Din Djarin, una vez que dejó tuerto a la bestia, fue hacia su lanza y luego, atravesó el cuello del animal, ensartándolo en el suelo.
Beviin supo que era mala idea, porque el animal empezó a moverse por todo el lugar, envuelto en llamas, Djarin retiró la lanza y lo lanzó hacia la bestia en llamas, atravesándole la frente.
Beviin asintió mirando al mandaloriano mayor, cuyos ambrazos estaban rajados y el pecho estaba ahuecado.
—Osi'kyr ¿Estas bien? —habló en mando'a.
—Adolorido, pero estaré mejor—contestó Djarin, limpiando la lanza con una tela—Solo dándome cuenta lo viejo que estoy. Cázalo, yo ayudaré a nuestros hermanos.
Era realmente sorprendente para Beviin al ver el daño que provocó las bestias en la armadura beskar, el hierro mandaloriano más resistente que conocía.
Ambos salieron de la tienda, Beviin alzó la vista y vio como las naves grysk caían como esferas de fuego, pero aún podía escuchar los disparos.
Corrió a cubrirse por detrás de unos sacos de arena, estudió el lugar; los mandalorianos ya casi habían avanzado y apenas quedaban grysk disparando, era cuestión de tiempo que ellos también sucumbieran. En el suelo yacían muchos cuerpos enemigos, pero también habían mandalorianos, la mayoría desgarrados debido a las bestias, quienes también estaban muertas algunas.
No vio a Tesyr por ningún lado, así que usó el jetpack para elevarse por los cielos, a casi cinco metros de altura y empezó a volar. No muy lejos, encontró al comandante supremo, hablando con otros dos grysk, uno de ellos tenia a la bestia, atada con una correa.
Tesyr estaba a punto de subirse a un deslizador así que Beviin aceleró mientras levantaba su mano derecha y disparó una llamada hacia un grysk mientras Tesyr se tiraba al suelo, totalmente furioso mientras sacaba un blaster.
Beviin aterrizó y rodó al suelo, la bestia iba corriendo hacia él, así que sacó su blaster y disparó hacia la frente del furioso animal, tropezando y deslizándose hacia sus pies.
Nuevamente, alzó el brazo izquierdo y una llamarada fuera hacia los soldados, quienes no pudieron sacar sus armas y corrieron por el campo, en medio de las llamas y gritos de dolor.
Beviin disparó al brazo de Tesyr, quien cayó al suelo, luego el mandaloriano avanzó rápidamente hacia él y pateó el arma a un lado, luego le propinó un puntapié en la mandíbula.
—Hut'uun.
El grysk lo miró con odio sin poder articular una palabra, y Beviin nuevamente lo golpeó para dejarlo inconsciente.
Alzó la vista y observó los destructores mandalorianos, intactos y escuchó los sonidos de los jetpacks.
Se giró y vio a un grupo de mandalorianos, uno de ellos de armadura pintada con aerosoles verde y azul.
—La zona esta asegurada—exclamó Callum Wren, hijo de Tristan Wren, el hermano de Sabine.
—Este es el comandante supremo—explicó Beviin.
—Que bien—exclamó Callum, acercándose al cuerpo del desmayado grysk—Pagará con su vida por todos nuestros hermanos asesinados por estas bestias.
—Avisemos a nuestra Mand'alor. No sabemos si algunas de estas pestilentes criaturas están en las naves que fueron a Mandalore.
—Eso es un buen punto—exclamó Callum, mirando a su interlocutor— ¿De dónde salieron?
—No lo sé, parecen vornskr, esas criaturas que viven en Myrkr. En fin, llevemos a este grysk a la nave y vayamos a ayudar a nuestros hermanos.
Una vez que Krom Kresh terminó de oír el grito de Tesyr en su villip, la conexión se cortó y eso solo podía significar que estaba bajo ataque. ¿Por qué Mandalore? Él podía ver el planeta, delante de ellos, una esfera marrón con blanco en los polos.
—Los mandalorianos están atacando en Nevarro—escuchó decir uno de sus subordinados—La conexión con el planeta esta cortado. Y la mayoría fueron replegados en otras misiones ¿Qué haremos? ¿Regresamos?
—No, atacaremos su planeta. Pagarán caro su traición—se giró hacia su subordinado—Desplieguen las tropas. Los cazaremos uno por uno, que el resto de los destructores vayan a Rommamol, a excepción del Creador y Guerrero; se quedaran para darnos apoyo.
—A la orden, señor.
De los ocho destructores grysk, solo quedaron los tres, quienes se acercaron al planeta, de aquellas naves, los dovin basals empezaron a salir y a flotar en la orbita del planeta mientras las lanzaderas de tropas iban directamente hacia el planeta.
Mientras tanto, un yate estelar salió del hiper espacio y quedó sobrevolando muy cerca de Mandalore.
—Los grysk están aquí, y empiezan a moverse—exclamó Finn.
—Los sensores de ocultamiento están activos— anunció el copiloto, un joven caballero Jedi de cabello verde llamado Luke.
—Entonces...unámonos a la "fiesta"—exclamó Jacen con el casco entre las manos, los dos Jedi se giraron para observar al maestro Jedi, colocarse el casco.
—En marcha—exclamó Finn.
Y el yate estelar, avanzó raudamente hacia Mandalore, Jacen, quien había terminado con su auto exilio en Ahch-To, estaba listo para ayudar a su gente y a la galaxia. Sabine y su madre Hera le habían pedido ayuda y estaba ahí para ayudarlos.
----- CHAPTER BREAK -----
Las lanzaderas grysk aterrizaron una tras otra, el capitán grysk avanzó unos pasos mientras las tropas salían de las naves. Alzó la vista y observó como los dovin basals caían en diferentes puntos en Mandalore, como meteoros.—Este es el primer golpe—exclamó Keeta Dagura, el capitán grysk, girándose hacia sus soldados.Cinco de ellos jalaban cinco bestias atadas con una cuerda, ellas rugían y tenían el hocico entreabierto, bufaban mientras daban pequeños zarpazos en el suelo.—Están ansiosas—exclamó Keeta y volvió su vista al frente— ¡El palacio no está muy lejos de aquí!Los domadores de las cinco bestias tomaron una ruta diferente a de las tropas, quienes marcharon rápidamente con las armas en manos y en el horizonte, un gran grupo de mandalorianos se acercaban volando, con sus propulsores a la espalda.Cuando el yate estelar descendió en el campamento mandaloriano, y una vez que los tres Jedi empezaban a descender, notaron que aun lado, había veinte cazas de combate que despegaban uno detrás de otros y una nave carguero.Jacen fue rápidamente hacia aquella nave, la que tantos recuerdos de su infancia llegaban en su mente. En la rampa, estaba un hombre mayor, sentado junto a una mandaloriana de armadura magenta, pero con pintura en aerosol, ella se puso de pie al ver a Jacen acercarse rápidamente, seguido por su hijo y Finn; la mandaloriana se acercó a Jacen y los dos se abrazaron.—Me alegra verte, Jacen—exclamó Sabine, sonriendo.—Lo mismo, tía Sabine—exclamó el maestro Jedi y se hizo a un lado—Él es mi hijo Luke y él es mi compañero, el maestro Jedi Finn Carlissian, ella saludó con un asentimiento con la cabeza, pero se acercó a Luke.—Qué bueno, verte Luke.—Sí, lo mismo digo, tía Sabine—exclamó Luke sonriendo tímidamente, el hombre viejo se acercó lentamente hacia el pequeño grupo.—Ezra, él es el hijo de Hera—exclamó Sabine, el mencionado se acercó a Jacen, quien le saludó con un apretón de manos.—Escuche historias sobre usted, señor Ezra—exclamó Jacen asintiendo—Sobre todo, cuando mi padre te entrenó en el camino de la Fuerza.—Llámame Ezra, Jacen—exclamó el viejo estudiante Jedi—Y sí, Kanan fue un buen maestro y amigo; me alegra conocerte. Sabine me habló de ti.Sobre sus cabezas se escuchaban los sonidos de los cazas y explosiones lejanas, Hera apareció detrás de ellos y el maestro Jedi fue tras ella, abrazándola.—Me alegra tenerte aquí, Jacen—exclamó Hera—¿Te unirás a mi tripulación?—Sí, te ayudaré…los ayudaré—exclamó Jacen y Hera se acercó a Luke.—Ayera—exclamó Luke, la única palabra en rylothiano que conocía y que significaba "abuela".Ambos se abrazaron por unos segundos, y cuando se separaron, Hera se acercó a Sabine.—No hay tiempo que perder—exclamó la anciana mandaloriana—Debemos ayudar a nuestros hermanos que están luchando arriba.Jacen se giró hacia Finn y Luke.—Estaremos en el Sol Dorado, Jacen. Que la Fuerza te acompañe—exclamó Finn.—Lo mismo digo, papá—exclamó Luke.Jacen asintió y los observó irse por unos segundos antes de subir a la vieja nave, Ezra lo siguió subiendo por la rampa y una vez que estuvieron todos en la nave, habló.—Siento que todo esto es mi culpa—exclamó Ezra mirando el suelo—Estuve secuestrado por los grysk.—¿Estuviste con ellos?—preguntó Jacen, Ezra se agarró la cabeza y tembló, Sabine lo abrazó.—Ezra, no había opción.Sentían que la nave alzaba el vuelo, pero Jacen se acercó al hombre.—¿Conviviste con ellos?—Fue cuando luché con Thrawn. El destructor estelar estuvo rodeado de esos purrgil y caímos en un planeta extraño, ocupados por los grysk. Había esclavos y no sé porque fui uno de ellos, mi memoria se vuelve oscura cuando intento recordar algo más, pero es imposible; siento que no estuve solo, había alguien más pero no logro verlo. El tiempo pasó mientras me ocupaba en cultivar lambents y construir dovin basals, hasta que uno de ellos me ofreció como moneda de cambio para una alianza.—Sé que los mandalorianos y los grysk se aliaron, tengo conocimiento de eso—exclamó mirando a Sabine.—No me culpes, me he pasado la vida buscando a Ezra; era una oportunidad que no debía pasarla.—De acuerdo, te entiendo—exclamó Jacen, apretando los dientes.—Fue una alianza falsa, necesitábamos observarlos y ver a este enemigo.—Entonces ¿tienen más pruebas de lo que tenemos nosotros?—Sí, si salimos de esta, te llevaré a la Mand'alor.Jacen asintió y su vista fue hacia Ezra, quien respiraba hondamente.—¿Sabes de que están hechos los dovin basals? Esas cosas nos están poniendo en aprietos.—No lo sé—exclamó Ezra— No recuerdo el proceso.—Estamos por salir del planeta, necesito que tomen sus posiciones—exclamó Hera desde la cabina de pilotos.—¿Estás bien, Ezra?—preguntó Sabine—Te necesitaré en las torretas.—Estoy bien, necesito reivindicarme, siento que todo esto es mi culpa.—Ayudaré a mamá en el copiloto—exclamó Jacen—Vayan a las torretas y derrotemos a estos grysk. Que la Fuerza los acompañe.Ezra y Sabine fueron hacia unas habitaciones donde estarían las torretas de turbo láser mientras Jacen se sentaba en el asiento de copiloto.—¿Todo bien?—Sí, solo concentrémonos en el ahora.—Bien dicho, porque estos grysk están soltando esas esferas rocosas.—Son dovin basal, mamá. Modifican la trayectoria gravitoria de los disparos y también de las naves.Jacen observó la inmensidad del espacio, a las tres naves enemigas y los coralitas luchando contra las naves Mandalorianas, había muy pocos dovin basal, pero eso no impidió para que saliesen disparados hacia las naves Mandalorianas.El viejo carguero esquivó y abrió fuego contra los coralitas enemigos, Jacen cerró los ojos y se abrió a la Fuerza, y su mente se encontró con la de Finn y Luke, formando un enlace mental, y esto significaba que sus sentidos se agudizarían y podían sentir los pensamientos de uno.Hera sentía que sus sentidos se agudizaban y que algo extraño la envolvía, pero también sentía calma y serenidad, miró a su hijo, quien tenia los ojos cerrados, concentrado y movía los botones, entendía lo que hacía, y a pesar de que no era sensible a la Fuerza, se dejó llevar por su intuición.El carguero giró a estribor y disparó contra los coralitas, seguido por el yate estelar de Finn..Keeta Dagura levantó su lanza y apuñaló en la espalda del mandaloriano caído, a su alrededor se escuchaban los disparos y gritos de dolor, el suelo estaba tintando de rojo y el polvo y la tierra, crecía cada vez más.Se giró y esquivó el ataque de un mandaloriano de armadura magenta, y el capitán grysk agitó su lanza contra su rival, quien se elevó con su propulsor e hizo una voltereta y el grysk esquivó una patada de él, quien se levantó del suelo.Una explosión cerca no impidió que Keeta se distrajera, fue tras el mandaloriano quien sacó su espada de cortosis, ambas armas saltaban chispas cuando se tocaban con fuerza, el grysk se encomendó a su dios de la guerra, buscando el valor y el arrojo mientras el mandaloriano, usaba su propulsor para dar fuerza a sus embates.Dio una voltereta, y lanzó una sustancia llamada blorash, de aspecto gelatinoso hacia el casco del mandaloriano, quien retrocedió y se lo quitó.Abrió los ojos al ver la lanza ir directamente hacia la cabeza y se tiró al suelo, justo a tiempo mientras el grysk avanzaba a trompicones, el mandaloriano retrocedió y vio a otro grysk, quien le propinó un codazo en la nariz, quien cayó al suelo.El grysk avanzó para apuñalar al mandaloriano, quien se cubría la cara, pero una mandaloriana de armadura amarilla, cayó encima de él y con el cañón de su blaster, apuntó la parte de atrás de su cabeza y disparó.Keeta observó a la nueva mandaloriana, quien se acercaba lentamente, pero otra mandaloriana de armadura negra aterrizó cerca de ella, tomando de sorpresa a la guerrera de armadura amarilla.—Llévate a nuestro "hermano". Yo me encargo de él.—La Mand'alor ¿Te dignaste en salir de tu cueva?—El que se sienta a ver es tu superior, grysk. Yo salgo a luchar con mis hermanos.La Mand'alor sacó su sable oscuro, y fue tras Keeta, quien levantó su lanza para evitar el golpe mortal de la Mand'alor, mientras tanto la mandaloriana de armadura amarilla, ayudó a ponerse de pie a su compañero caído.—¿Puedes moverte?—Sí, puedo luchar.—No lo pongo en duda, pero estás herido.—Solo pásame un papel y cazaré a mas grysk.—De acuerdo, pero te llevaré a que limpien esa cara.El mandaloriano escupió sangre mientras alzaba vuelo, ayudado por su compañera, mientras la Mand'alor esquivó un ataque frontal de Keeta, quien maniobró su lanza y volvió a sacar chispas con la hoja negra de su rival.—Si te mato y tomo ese sable ¿Todos ellos se arrodillarán ante mí? ¿Asi es cómo funciona la cosa?La Mand'alor no contestó y siguió atacando, a su alrededor, caían más los cuerpos de los grysk que de los mandalorianos, la batalla parecía inclinarse hacia su lado, pero aún seguían estrellándose naves mandalorianas, la Mand'alor se elevó con su propulsor y lanzó pequeñas esferas explosivas, quien hizo retroceder a Keeta y este lanzó la sustancia gelatinosa hacia la líder de los mandalorianos, quien se alejó, aún en el aire.Aterrizó y extendió su antebrazo, donde salió una llamarada hacia Keeta, quien rodó en la tierra y la mujer corrió velozmente hacia el capitán grysk, quien se puso de pie, se aferró a su lanza, y el pico se incrustó en el muslo de la Mand'alor, quien apretó los dientes del dolor y agitó su sable oscuro, decapitando a su rival.Cayó al suelo, y sintió a dos guerreros a su espalda.—La Mand'alor…—No digas nada que estoy herida—exclamó la mujer—Solo ayúdame a salir de aquí.—Sí, Mand'alor.—¿Cómo va la batalla?—Están retrocediendo.—Entonces ¡a cazarlos!Detrás de una colina, los cinco guerreros grysk observaron el campamento mandaloriano, y cuando uno dio un paso adelante, los otros cuatro se cubrieron tirándose al suelo debido a una mina explosiva, su compañero y la bestia quedaron en el suelo, totalmente despedazados.El ruido alertó a los mandalorianos cercanos y estos se acercaron con gran rapidez, con la ayuda de sus propulsores, pero dos de ellos no pudieron aterrizar debido a que las bestias dieron un gran salto.La mandaloriana de armadura de beskar aterrizó y rodó en la arena, los mandalorianos empezaron a disparar contra las bestias, pero estas eran rápidas y saltaban, pero sus números eran superiores, así que fue rápidamente hacia un soldado grysk y lo apuñaló con su vara de cortosis.—¡Retrocedan! —gritó un mandaloriano mientras lanzaba una granada térmica, y el tercer soldado grysk caía fulminado por los disparos mientras los otros dos, estaban en el suelo, sin tener una oportunidad de ponerse de pie, una de las bestias se detuvo y empezó a olfatear, luego empezó a correr hacia el campamento, la mandaloriana fue tras él.La bestia corrió a gran velocidad hacia una carpa, ansiosa y con la mandíbula abierta, Grogu se giró cuando la bestia se abalanzaba hacia él, el Jedi rodó, esquivando por poco de las garras del animal furioso.Aún sorprendido del ataque, se mantuvo sereno mientras encendía su sable de luz, los otros dos mandalorianos que estaban en la tienda de campaña corrieron hacia la bestia, quien lanzó un zarpazo al pecho de uno mientras el otro se detenía bruscamente y luego el animal dio un salto rápido hacia el mandaloriano, tumbándolo al suelo con gran fuerza.Grogu se dio cuenta que la Fuerza no tenia efecto sobre aquel monstruo de cuatro patas, quien parecía ignorar al mandaloriano que tenia bajo sus gruesas patas, abrió las fauces y un hilillo de ácido corrosivo iba directamente hacia el pecho del mandaloriano.—¿Me quieres a mí? —preguntó mientras colocaba su sable de luz por encima de su cabeza, y la bestia se lanzó con la boca abierta y Grogu, se deslizó hacia adelante, girando su sable de luz hacia la derecha, con su muñeca, dio un giro rápido, cortándole las patas delanteras.El animal se deslizó hacia la entrada, gimiendo de dolor mientras el caballero Jedi se puso de pie y avanzó lentamente, hasta que la mandaloriana aterrizó muy cerca del animal y sin esperar a que Grogu diga algo, le disparó directamente a la cabeza, matando al animal, Grogu parpadeó y apagó su arma.—¿Estas bien, Grogu?—Sí, Taryn—exclamó el alienígena verde de grandes orejas.—Bueno, ellos parecen estar heridos—exclamó Taryn acercándose a los mandalorianos caídos y Grogu la siguió—¿Qué Kriffados son estas bestias?—¿Hay más de uno?—Bueno, eran cinco pero los otros están muertos.El mandaloriano se sentó en el suelo y se quitó el peto, luego el casco, sus ojos con grandes ojeras, revelaba que estaba muy conmocionado.—No lo logró—exclamó Grogu observando al otro mandaloriano, entristecido pero el otro mandaloriano respiró hondamente, agitado.—¿La Mand'alor?—Aún está en combate—explicó Taryn, examinando la herida en el hombro de su compañero—Cálmate, Ante; hemos terminado.—Estas bestias…las he visto en Myrkr, pero se ven distintas—exclamó respirando con dificultad—Kriff, parece que me reventaron el esternón.—Recuerdo que estuviste en Myrkr hace unos meses—exclamó Grogu acercándose—¿No viste más?—No, no ví más, pero escuché rumores que no tomé importancia porque son rumores. Debo hablar con la Mand'alor.Kom Kresh observaba en silencio en el puente de mando, observaba como las naves mandalorianas tomaban el control de la batalla.—Señor, hemos agotado los dovin basals.La mayoría los había usado para hacerlos estallar en el planeta y los otros, los estrellaba contra las naves enemigas, Kresh se dio cuenta que fue un error quedarse en el campo de batalla con solo dos destructores, apretó los dientes y miró al oficial que tenía al lado, pero un oficial de mando anunció en los controles, la aparición de otras naves mandalorianas.—Hemos perdido el enlace con el Guerrero.Kom Kresh se masajeó la barbilla, era una batalla perdida, los mandalorianos habían ganado esta vez.—Prepara la retirada estratégica—sorprendió a todos al decir esas palabras, prohibidas para los grysk—Necesitamos repensar una nueva estrategia, nos hemos quedado sin opciones. Reunámonos en Rommamol.—A la orden, señor—exclamaron desganados.Hera destruyó un coralita tras un gran giro con el carguero, la veterana piloto notó la llegada de tres cruceros mandalorianos y luego, la retirada de los destructores grysk. Jacen abrió los ojos y cortó el enlace con Finn y su hijo.—Se han ido, pero han llegado las naves mandalorianas de Nevarro, supongo.—Vayamos a Mandalore—exclamó Jacen presionando algunos botones, Hera miró a su hijo y volvió su vista hacia el transpiacero.—Jess me contó que te recluiste en Ahch-To.—Sí, lo hice—exclamó Jacen—Necesitaba meditar…después de matar con ira al grysk. Necesitaba acomodar mis ideas y pensamientos— y miró a su madre—Sentí a papá.—¿Kanan?—abrió los ojos Hera y su hijo asintió.—No como fantasma de la Fuerza…escuché su voz y hablamos—sonrió Jacen—Está en paz y me trajo paz que necesitaba. También me habló de ti, mamá.—¿Qué dijo?—Te ama y aún vive en ti, siempre velándote.Hera no apartó su mirada sobre Mandalore, con su mano derecha, se limpió los ojos y sonrió con los labios.Una vez que todos aterrizaron en Mandalore y los heridos estaban siendo tratados, Ezra, Sabine y Hera decidieron quedarse en el carguero, Jacen fue directamente a buscar a la Mand'alor, cruzándose en el camino con Finn y Luke.El sol estaba por ponerse en el horizonte, y el lugar estaba rodeado con antorchas y fogatas, donde los mandalorianos recogían los cuerpos de sus hermanos caídos, los Jedi fueron notificados que la Mand'alor estaba en su tienda de campaña.Una vez que los mandalorianos de armadura negra se hicieron a un lado para hacerlos ingresar, los Jedi observaron que en el lugar estaba la Mand'alor con una pierna entablillada, Grogu y su hermana Taryn, así como también mandalorianos como Beviin, Din Djarin y Ante Wren.—Maestro Jedi—exclamó la Mand'alor, sin ponerse de pie, la vista de Finn y Grogu se cruzaron, pero el alien verde no mostró ninguna emoción—Debo agradecerles por su ayuda.—No hay problema, y sé que los grysk regresaran.—Sí, lo sé, pero esta vez nos podemos encargar.—Me he enterado de que ustedes fueron aliados de los grysk—exclamó Jacen—Si me disculpa, no es una acusación.—Una alianza para espiarlos, sabíamos que los grysk nos traicionarían después, pero nos adelantamos.—¿Los estaba espiando? —preguntó Finn—Sí, envié agentes con los grysk— y miró a Ante—Pero parece que ellos fueron más recelosos y no pudimos sacarles más información. Sabemos de sus armas, su ubicación actual, su gran plan y la creación de una criatura terrible.—¿Criatura? —exclamó Jacen confundido y Beviin se acercó con una holo memoria.—Aquí está todo—exclamó el mandaloriano.—¿De qué criatura están hablando?—preguntó Finn mientras Jacen recibía el holo.—Vi algunas bestias en Nevarro y Grogu se enfrentó uno en la tienda sur, además que otros guerreros abatieron a cuatro. Estas son increíblemente grandes, fieras y difíciles de matar.—Se parecen a los vornskr si están familiarizados con la fauna de Myrkr. Se parecen, pero no son ellos y estoy seguro de que son de ese planeta—respiró hondamente—Estuve ahí hace tres meses, construían túneles y hablaban de un laboratorio, pero no sé nada más. Los tomé como rumores.—Bueno, esto es más que rumores—exclamó Jacen—Gracias por la información, Mand'alor.—Tengan cuidado, maestros Jedi—exclamó la Mand'alor—Ret'urcye mhi, Jetiise.—Que la Fuerza los acompañe. Ret'—se despidió Jacen, inclinándose un poco, Finn y Luke lo imitaron.Una vez que estuvieron fuera de la tienda de campaña, Grogu se acercó al trio de manera rápida que los tres se detuvieron.—Grogu—exclamó Finn—Sabia que estarías aquí.—Iré con ustedes—exclamó Grogu avanzando un poco—Lamento que haya estado tan lejos de la Orden Jedi este último año.—Sí, Rey estuvo preguntándose donde estabas. Ella sabe que estuviste con Kubariet.—¿Danni Quee contó sobre ello?—Sí.—¿Esta bien?—Está con nosotros en nuestra nueva base—exclamó Finn, Grogu asintió.—De acuerdo Grogu, ven con nosotros.Los Jedi reanudaron su camino, Grogu sonrió y se dio la vuelta, donde vio a al mandaloriano en la entrada, asintió y siguió a los Jedi hacia el yate estelar.
----- CHAPTER BREAK -----
Zeffo, un planeta azotado por los vientos, de grandes montañas nevadas y acantilados, así como también, lagos de grandes dimensiones, además de ruinas antiguas, aldeas abandonadas y criptas subterráneas.Este era el planeta donde estaban asentados los Caballeros y Maestros Jedi, en la base subterránea del planeta, donde una vez perteneció al Imperio Galáctico.El yate estelar aterrizó en la plataforma de duracero y se deslizó hacia el hangar, cubierto con un techo holográfico que imitaba una montaña. Este lugar estaba ocupado por Ala X y el Halcón Milenario, y no estaban solos, ya que podían ver a un grupo de mecánicos e ingenieros, agrupados alrededor de Rose, quien explicaba algo que los Jedi no escucharon.Jacen, Finn, Grogu y Luke descendieron por la rampa mientras Reil los esperaba muy cerca de allí.—Luke, eres libre de buscar a tus amigos. Iré a buscar a la maestra Rey.—De acuerdo, papá.Los Jedi avanzaron hacia el maestro Reil, quien se acercó.—Rey los está esperando en el centro de mando.Los cuatro Jedi se dirigieron a un turboascensor donde los llevarían a los subterráneos del planeta.Era difícil determinar cuan profundo era el centro de comando, pero cuando las puertas de duracero se abrieron, avanzaron por una gran cueva iluminada, cuyo suelo estaba construido de permacreto y gruesas vigas de duracero estaban anclados en los techos rocosos, el lugar estaba repleto de cajas y equipos electrónicos, y algunas chatarras que databan de la época imperial.El centro de mando era amplio, iluminado de azul y equipos con pantallas holográficos, en el centro estaba una mesa con un generador holográfico, totalmente apagado. Había algunos analistas de comunicaciones, sentados con auriculares. Ellos se unieron al equipo por mediación de Kaydel.—Jacen, Finn, me alegra de verlos—exclamó Rey avanzando hacia ellos con grandes zancadas—Recibí tu mensaje que tenías algo para contar— y bajó la vista hacia Grogu.—Maestra Skywalker.—Grogu, que bueno que estás aquí.—Tengo cosas que decir, pero creo que la información de Jacen es importante.Jacen sacó una memoria de datos y se lo mostró a Rey.—Mandalore estuvo bajo ataque grysk, pero logramos derrotarlos.Rey tomó la memoria de datos y fue directamente hacia un datapad donde lo conectó y por la Holo pantalla se mostró varios archivos.—En Myrkr se está "cocinando" algo—exclamó Jacen—Y veo un archivo de ese planeta.Rey lo seleccionó, y Jacen empezó a contar todo lo que había pasado en Mandalore y también en la advertencia de la Mand'alor.—Asi que ¿hay bestias del tamaño de un vornskr?—Intentamos llevarnos uno, pero los mandalorianos los quemaron—exclamó Finn.—Tendremos que avisar a los demás Jedi que tengan cuidado con estas criaturas—exclamó Jacen.Rey se masajeó la barbilla, pensativa; no tenía muchos Jedi experimentados en la base, ya que la mayoría estaban en misiones fuera del planeta. Abrió una pantalla donde mostraba el mapa galáctico.—Myrkr está muy adentro de la zona grysk—exclamó Rey.—Pero debemos averiguar más de estas criaturas—exclamó Reil—Danni puede estudiarlas.—Si, eso es buena idea—exclamó Rey—Reil ¿Puedes alertar a los demás Jedi de esta criatura?—De acuerdo.—Yo me enfrenté a una de estas bestias—exclamó Grogu.—¿Qué tan peligrosas son?—Demasiados. Son fuertes y grandes, de zarpas enormes que pueden matar a un hombre y un hocico alargado, cuyos colmillos parecen ser venenosos, su saliva parece ser ácido, ya que a corroído una armadura mando.—Entonces es vital que capturemos a uno para estudiarlas—exclamó Finn.Reil fue al otro extremo de la sala, mientras Rey volvía su atención a la Holo pantalla.—Dovin basal—recitó mientras leía la información recopilada por los mandalorianos—Esto será muy útil para Rose.—¿Cómo le va el proyecto Invisible?—Está lista para probarlo en un Ala X—explicó Rey sonriendo—Esto es importante para ella, nunca la vi trabajar con tanto ahínco.—¿En qué crees que la ayudará con los dovin basal?—Los dovin basal están basados en la fuerza gravitoria. Si tan solo pudiese contrarrestar eso…salvaríamos muchas vidas.Reil se acercó al grupo.—Ya los he alertado a la mayoría—exclamó el maestro Jedi twi'lek, Jacen asintió.—Entonces, eso es todo—exclamó Rey retirando la memoria de datos—Pueden retirarse, ya les avisaré de cualquier novedad.Finn, Jacen y Reil inclinaron la cabeza, luego se retiraron del centro de comando, a excepción de Grogu, quien los vio irse.—Hace mucho que no te veía, Grogu. Llegué a pensar que habías abandonado la Orden Jedi.—No lo hice y me disculpo por no reportarme—explicó Grogu—Kubariet quiso formar un pequeño grupo de tres Jedi y tres mandalorianos.—¿Por qué formaron el grupo?—Kubariet estaba un poco descontento como estaban las cosas—contestó Grogu—Kubariet y Tedney me convencieron de unirme; Tedney quiso que se unan tres mandalorianos y yo recomendé algunos, incluyendo a mi hermana adoptiva.—¿Tedney Altmik? —preguntó Rey, aunque no se sorprendió, Grogu asintió.—Aunque su intromisión en Rommamol fue cosa suya—aclaró el pequeño alien verde asintiendo.—Bueno ¿Qué le pasaba a Kubariet?—Aunque estaba conformo siendo un Jedi, pero no quería estar sujeto a las reglas impuestas como reportarse cada tiempo. Quería estar por su cuenta.—De acuerdo, entiendo—exclamó Rey—Debió habérmelo dicho. ¿Te convencieron de unirte?—Me gustaba la idea de viajar por la galaxia, sí—explicó Grogu—Estaré aquí, maestra Skywalker. Cualquier misión o tarea que crea conveniente en darme, lo aceptaré.—Bien, Grogu. Te informaré si te necesito algo; que la Fuerza te acompañe.—Igualmente, maestra Skywalker—exclamó Grogu, quien asintió y antes de darse la media vuelta, levantó la vista—No está en los archivos, pero los grysk planean conquistar el Núcleo Profundo. Debemos alertar a la Alianza.—Entiendo, Grogu, avisaré a Kaydel.Rey se acercó al hangar en el piso superior donde observó a Kaz y a los mecánicos desmontar los Ala X, Rose estaba sentada con su datapad, muy concentrada en lo suyo.—Rose, te he traído algo.La mencionada alzó la vista y vio a su amiga delante de ella, extendiéndole una memoria de datos.—¿Qué es? —preguntó mientras recibía lo que le extendía la maestra Jedi, Rose estaba visiblemente cansada pero no parecía tomarle importancia. Desde un año trabajaba en mejorar los Ala X y una manera de protegerse de los dovin basals.—Información que me trajo Jacen desde Mandalore. Los mandalorianos espiaron a los grysk y encontraron datos interesantes de los dovin basals.—Oh, genial—su semblante cambió cuando se puso de pie para conectar la memoria de datos sobre un generador de datos más grande, Rey escuchó un sonido de turbinas así que giró su cabeza hacia la entrada, donde un yate estelar se deslizaba lentamente.Sentía remolinos de agitación en la Fuerza en los ocupantes, así que se acercó rápidamente mientras la rampa bajaba y descendía Temiri, detrás de él, la miriliana Teyni, consolando a Alema Rar, una caballero twi'lek de piel azul.—¿Qué ha pasado? —preguntó Rey al sentir una energía negativa sobre la twi'lek, sentimientos de tristeza y rabia.—La misión en Billbringi por poco sale mal—explicó Temiri, su túnica estaba ajada y rota—Alema y Numa estaban ayudando en la evacuación de los refugiados cuando fueron atacadas por los grysk. Pero estos usaban bestias enormes de grandes garras, uno de ellos mató a su hermana, Numa.Rey se giró hacia Alema, quien ya estaba lejos de su alcance, se había detenido en el turboascensor mientras Teyni le decía algo. Físicamente se veía agotada y maltrecha.—Y ¿Cómo terminó?—Captamos su señal y fuimos a buscarla. Lograron evacuar, pero solo la mitad lo logró, porque estas bestias destrozaron a todos. Pero había algo extraño, Rey; según Alema, son "invisibles" en la Fuerza, no podía verlas ni sentirlas.—Extraño ¿Te enfrentaste con una?—Sí, pero mi sensibilidad a la Fuerza estaba bloqueada, así que me costó matarla y la traje— y se acercó a la parte trasera del yate, donde abrió el capó, y tiró del borde una sábana blanca, cayendo al suelo. La destapó.Rey se acercó, lo que vio parecía un vornskr, pero estaba bastante desfigurado y tenía un hocico largo, sus tres patas eran gruesas y con garras del tamaño de su cabeza.—Escuché el mensaje del maestro Reil mientras estaba en camino. Por cierto, escuché como los grysk llamaban a este esperpento: "voxyn"—Qué bueno que lo has traído, Tem—exclamó Rey poniéndose de cuclillas—Apesta, Danni lo examinará.—Bien, buscaré una camilla deslizadora.Temiri se alejó del hangar mientras Rey seguía examinando a la bestia, los grysk llamaban a esta criatura como voxyn. Y entendía lo peligroso que era al bloquear la sensibilidad de los Jedi y los Jedi no podían sentirlos.Solo esperaba que Danni no tuviese problemas en identificar la clase de criatura que era para poder enviar un equipo a Myrkr. Se puso de pie y pensó en sus hijos, lejos de donde estaba, deseando que ellos tuvieran cuidado.Bimmisaari era testigo de la batalla espacial entre los grysk y las fuerzas de defensa de la Alianza Galáctica.El comandante Aftab Ackbar, observaba la batalla a bordo del crucero calamari, Rey Lee-Char, esperaba con impaciencia la llegada de los cruceros corellianos como fuerza de apoyo.—¿Están iniciando las evacuaciones? —preguntó Ackbar cuando el alférez se acercó a su costado.—Sí, señor, están evacuando a los refugiados que están en el planeta.—¿Cuánto tardarán?—Una hora, señor. Son pocos refugiados que se están subiendo a las lanzaderas.—Esperemos que sea suficiente—exclamó Ackbar, observando como el Mothma estallaba en pedazos.Era una batalla que no ganarían, pero esperaban sacar a todos los civiles y militares que se encontraban en el planeta.El calamari notó que una cuadrilla de coralitas iban directamente hacia el planeta, pero el resto de los cazas de la Alianza estaban muy ocupados contra los otros coralitas, pero sabía que debían detener a esos coralitas cuanto antes.El Escuadrón Inferno, liderados por Zay Versio, se desplegaron y persiguieron a los enemigos hacia el planeta.—Esten alertas, pilotos. No permitamos que lleguen a los cuarteles—exclamó Zay, y los cazas volaron por encima de las copas de los árboles, los cazas coralitas se separaron en dos grupos.Shara esquivó los disparos, ladeó su Ala X y un compañero suyo disparó contra su perseguidor. Sabía que su hermano Han, Tara y Rori estaban en el planeta y estaba realmente nerviosa sobre la evacuación.Notó que llegaban más cazas coralitas, y una larga hilera iban hacia a una lanzadera.—Dameron, Syndulla y Grogens. Impidan a esos cazas que se acerquen a la lanzadera—ordenó Versio, y la joven piloto aceleró su caza hacia ellos, respiró hondamente y abrió fuego.Los cazas coralitas se desplegaron, y a lo lejos empezaron a caer esferas rocosas.—¡Dovin basals! —gritó Grogens, un devaroniano, Tallie Syndulla disparó contra los cazas coralitas y giró a estribor, Shara imitó a su compañera, esta acción llamó la atención de varios cazas coralitas.—Impidamos que se acerquen a los dovin basal o será difícil destruirlas—exclamó Grogens—Son demasiados, líder Inferno.Shara esquivó a duras penas, y la lluvia de láseres caía por todos lados, retrocedió mientras otro grupo de pilotos de Ala Y se acercaron a la zona caliente de combate, la lanzadera logró alejarse del peligro, Shara sentía los disparos a la espalda de su Ala, pero su compañero Grogens, logró sacarla del embrollo.Fortaleció su enlace de mellizos con Han, sentía su seguridad a unos metros donde estaba, pero debía concentrarse en donde estaba. Dos lanzaderas salieron raudamente del hangar del planeta, y los otros grysk fueron hacia ellos, pero la fuerza de la Alianza no se lo permitiría.Grogens disparó contra uno, pero otro grysk disparó a la cola del devaroniano, y se estrelló en el pantano, Tallie disparó a otra nave y se escabulló entre las nubes, Shara veía a cada compañero ser destruido.Un dovin basal pasó muy cerca del bosque, y su Ala se agitó violentamente, y usó la Fuerza para serenarse, una nave enemiga se acercó peligrosamente hacia una lanzadera mientras la otra lograba escapar a duras penas.Un golpe en la parte trasera, Shara esquivó, pero su droide astromecánico le informó que su nave había recibido un buen golpe.—Arréglalo, puedo continuar.Tres cazas de ingeniería corelliana apareció en el horizonte, eso significaba que los corellianos habían llegado a apoyarlos en la huida de Bimmisaari.Shara se acercó hacia un caza coralita y los disparos rebotaron, maldijo en el tablero mientras observaba como este daba una vuelta.—Shara…vámonos—ordenó Tallie, la joven piloto no sentía a su hermano ni a Rori en esas lanzaderas, eso quería decir que no habían subido aún."Han ¿han evacuado a todos?" preguntó mediante su enlace de mellizos."Shara, aún no, pero estamos avanzando rápido"Shara esquivó el último ataque y dos naves coralitas empezaron a dispararla, y la piloto empezó a esquivar, ladeando la nave hasta que uno de los disparos, rozó un Ala y su tablero empezó a pitar.Tallie apareció con un gran giro, disparando a un coralita mientras el otro coralita disparó contra Shara, destruyendo un Ala.Su droide le informó que debía aterrizar o estarían perdidas, Shara usó la Fuerza para mantener la calma mientras intentaba controlar su Ala, quien iba directamente hacia el bosque.—Shara…aléjate—exclamó Tallie en su radio, Shara apretó los dientes mientras intentaba elevar el morro de su nave, sintió que el motor empezaba a chirriar y botar humo negro. Sintió otra sacudida y sus escudos quedaron destruidos, quedando totalmente desamparada al ataque enemigo. Aceleró hacia el bosque, intentando mantener bajo control, pero era imposible, el morro iba directamente hacia los árboles y cerró los ojos."Han…encuéntrame".La parte inferior del Ala X rozó las copas de las arboles, el tablero empezó a saltar chispas y sabía que no podía quedarse en su Ala, así que se eyectó mientras el morro de su nave tocó el suelo y la explosión alejó a la piloto, cuyas lenguas de fuego envolvieron sus piernas.Han se detuvo mientras ayudaba a un anciano a subirse a la penúltima lanzadera, Tara le tocó el hombro suavemente.—Han.—Shara…está en problemas—exclamó Han parpadeando—Necesita mi ayuda.Cerró los ojos y dejó que la Fuerza le mostrase donde estaba, gracias a la diada que compartía con ella.—¿Pasa algo? —preguntó Rori y el joven aprendiz abrió los ojos.—Debo ayudar a mi hermana, está en el bosque.Corrió hacia un deslizador sin esperar a que Rori le hablase, Tara siguió tras él mientras la Dama Jedi se quedaba en el mismo sitio.—¡Apresúrate, Han! —gritó por encima de los soldados y civiles.Han se montó en un deslizador estacionado, uno lo suficiente espacioso para llevar a cuestas a su hermana mientras Tara se sentaba a su costado.Pisó el acelerador y fue directamente hacia el bosque, donde podía observar a lo lejos una gran columna de humo negro, pero él sabía a donde ir, dejándose llevar por la Fuerza.—¡Ahí está! —exclamó Tara, Han se detuvo y bajó rápidamente hacia su hermana, quien aún estaba unida a su asiento, sus piernas y su brazo derecho estaban a carne viva, su rostro estaba cubierto de arañazos, hollín y tierra.—Está viva, pero necesita ir a un tanque de bacta—exclamó Tara, quitándole el arnés a su amiga, aún inconsciente, luego de unos minutos angustiosos, sintiendo los motores de las naves sobrevolar por sus cabezas, lograron sacarla de su asiento y entre los dos, la llevaron con cuidado al deslizador.Tara se colocó alrededor del cuerpo de Shara, extendió sus manos sobre sus lesiones, aunque ella no era una Jedi médico como lo era Tekli o Neespi, al menos podía intentar en cerrar algunas heridas.Mientras llegaba a la base, vio a Rori en la entrada, moviendo los brazos como instándolo a acelerar, así que Han presionó el acelerador hasta llegar a ella.—Vamos, este es la última lanzadera— y vio a Shara—No ¿está bien?—Respira, pero su presencia está debilitándose—exclamó Tara saltando del deslizador, Han rápidamente cargó a su hermana, y usó la Fuerza para enviar ondas de calma mientras corría hacia la lanzadera.—¿Todos están arriba? —preguntó Tara.—Sí, están a punto de irse.Han avisó a dos soldados médicos que subían a la lanzadera y ellos rápidamente socorrieron a la joven piloto, intubándola y subiéndola con una camilla mientras los Jedi se subían a su transporte.La lanzadera se agitó debido a los ataques de los grysk, pero la defensa corelliana hizo que saliese y volase directamente hacia el crucero estelar Corazón de Alderaan.Una vez que todas las lanzaderas fueron a los cruceros de la Alianza Galáctica, Aftab Ackbar fue notificado y desde el puente del Rey Lee-Char, ordenó la retirada.Y de un momento a otro, la Alianza Galáctica abandonó la zona de combate, dejando atrás Bimmisaari, ahora perteneciente al Imperio Grysk..Han caminó por los pasillos del crucero Corazón Estelar hacia la bahía médica, acompañado por Rori y Tara, visiblemente preocupados. Y cuando llegaron al lugar, la encontraron sumergida en una capsula vertical, flotando en el líquido curativo con un respirador en su boca. El joven aprendiz se acercó aún más.—La puedo sentir—exclamó y miró al droide médico.—Está estabilizada—explicó el droide acercándose a los Jedi—Hemos tenido que hacerle injertos a su piel quemada, sus pulmones están siendo lavados. Estará bajo observación.Han se sentó, Tara lo abrazó mientras Rori se acercaba al tanque.—¿Irá al centro médico de Dac?—preguntó Rori al droide médico.—El protocolo lo dice, pero eso dependerá de su supervisor si desea enviar a otro lado.Han miró a Rori.—¿Crees que Versio esté aquí? —susurró Han—Deseo que se recupere en Zeffo—susurró en voz baja.—Por ahora, dejemos que ella cure sus heridas en Bacta—exclamó Rori, le dio una palmada en la espalda y se retiró de la bahía médica.—Ella se pondrá bien, Han, es fuerte.—Lo sé—exclamó el joven cubriéndose la cara y volvió a mirar a Shara.Tallie ingresó al ala médica con urgencia, aun totalmente sucia e ignorando a los alarmados gritos del droide médico, se acercó al tanque.—Ella está bien—exclamó Han y Tallie se giró hacia el mellizo varón.—He estado tan preocupada—exclamó Tallie, sentándose y mirando a Shara—La vi eyectarse, pero ahí fue la última vez. Los grysk no dejaban de acosarnos.—Se recuperará—exclamó Han asintiendo—Puedo sentir que está en modo curación de la Fuerza. Curándose mentalmente y física.Tallie asintió, un poco más calmada.—Y ¿Dónde crees que nos estamos dirigiendo? —preguntó Tara, queriendo cambiar el ambiente que se respiraba en el lugar, buscaba un tema de conversación fuera del tema grysk.—Según Versio, a Saleucami."Saleucami" pensó Han "Muy cerca de Zeffo"Tara preguntó cosas sobre aquel planeta, Tallie conocía un poco y el ambiente cambió un poco al hablar sobre aquel lugar, Han solo miraba a su melliza y se preguntó si habrá una victoria importante ante los grysk tras un año de derrotas y huidas o al menos, expulsarlos de la galaxia.Pero la Fuerza le impedía ver el final de la guerra y lo frustraba, negó con la cabeza. Necesitaba distraerse un momento y cuando volvió en sí, sus amigas aún continuaban hablando de Saleucami, así que solo decidió a escucharlas.
----- CHAPTER BREAK -----
El Jefe de Estado escuchaba de pie los informes de Kaydel Co Connix vía holograma, y cuando se dio por terminada el informe, la transmisión se apagó.El bothano se paseó una mano sobre su cabellera, el quarren Silliq, quien era el único que estaba en la oficina, se acercó.—¿Crees que se acerquen al Núcleo, tal como dice Connix? —sus tentáculos faciales se agitaron del nerviosismo, Borks Fey'lya se giró, aún con las manos en la espalda.—Si tienen planeado ir al Núcleo Profundo, eso quiere decir que pasarán por Taris.—Debemos reforzar Taris—exclamó—Taris no debe caer o estaremos perdidos.—Sería el fin de la Alianza si estos llegan a Coruscant—exclamó Borks sentándose y observando la ventana—Se nos acaba el tiempo.Silliq se paseó nerviosamente por la habitación hasta buscar el sillón que estaba adelante del Jefe de Estado.—¿La flota bothana? ¿No los usará?—No quiero que Bothawui sea un objetivo de los grysk—exclamó Borks frunciendo el ceño—No quiero arriesgar mi mundo natal.—Bueno, no quiero obligarlo a usar armamento bothano, es su decisión—exclamó Silliq, juntando los dedos—Sin el Sector Corporativo…—Lo sé—exclamó Borks—Si esto se alarga, nuestros recursos almacenados se agotarán y estaremos a merced de ellos.—Entonces…¿nos rendimos?—No, aún no—exclamó Borks—Me "colgarán" si insinúo tal cosa en el Senado. Solo debemos reforzar Taris ¿Puedes hablar con Sesh para que nos apoye con los cruceros kuati?—Lo haré, señor.—Aún tenemos a Bespin y Kessell para los suministros de nuestros cruceros y acorazados—reflexionó el bothano—Hay que subir los impuestos. Si no quieren que los grysk invadan sus casas, deben entregar su dinero al gobierno.—No nos queda más opción—exclamó Silliq—Informaré al senado.—Has sido un buen senador, Silliq—exclamó el bothano—¿Serás mi segundo si me pasara algo?Silliq quedó estupefacto al escuchar al bothano, los segundos pasaban y el quarren asintió torpemente.—No seamos negativos, señor— Lo superaremos.—¿Pero lo serás?—Sí, si ese es su deseo—exclamó el quarren poniéndose de pie, se inclinó respetuosamente y salió por la puerta. El bothano se recostó en su sillón, mirando al techo.En Boz Pity, un planeta de llanuras verdes y grandes desiertos, se encontraba un almacén de armas. Una lanzadera salió del hiper espacio, teniendo a la esfera esmeralda ante ellos.—Hemos llegado—anunció la maestra Riina Aldabay, sus acompañantes eran los jóvenes aprendices Kai y Ava, sentados muy cerca de ella.Y antes que Kai abriese la boca, apareció de un salto una nave pequeña de aspecto rugoso, Riina frunció los labios.—¿Esa nave grysk? —preguntó Ava.—Del tipo exploratorio—exclamó Kai—Shara me explicó algunas diferencias de las naves cuando nos hablamos por última vez.—Bueno, al parecer nunca nos van a dejar las cosas fáciles—dijo Riina presionando algunos botones.—¿Cuál es la misión, maestra Aldabay?—Allá hay un almacén de armamento y equipos de rastreo. La Alianza quiere asegurarse que las cosas sigan ahí. Si no están saqueadas, entonces informaremos y nos enviarán naves grandes para llevarlos a otro sitio más vigilado.Los Jedi se ocultaron tras una luna, observando como la nave exploratoria grysk ingresaba al planeta y una vez que lo perdieron de vista, fueron directamente a Boz Pity.Kai miró a Ava, sintiéndola un poco ansiosa por medio de la Fuerza, así que colocó su mano en el dorso de la mano de su amiga. Ella volteó a mirarlo y él la sonrió, infundiéndole ánimo.Una vez que la lanzadera aterrizó en el valle, los tres Jedi descendieron de la nave, incluyendo un deslizador.—Este es el mapa holográfico donde está el almacén—explicó Riina, entregándole un objeto circular del tamaño de la palma a Kai—Tienen las radios, así que una vez que lo encuentren, me informan y yo avisaré al Rogue One, como saben, está en Cyborrea.—¿Qué hacemos con los grysk exploradores? —preguntó Ava.—Traten de que no los vean. No intenten espiarlos, no sabemos si alertarán a otros grysk.—De acuerdo, maestra Aldabay—exclamó Kai.—Bien, recuerden lo que les dije antes de venir, es probable que los grysk tengan algún tipo de criatura. Estén alertas y que la Fuerza los acompañe.—Entendido, maestra.Los dos jóvenes Jedi se subieron al deslizador, Kai y Ava se colocaron los cascos, luego la adolescente se aferró a la cintura del piloto y arrancó.Aldabay los observó hasta verlos desaparecer en el horizonte, luego regresó a la nave donde activó el sistema de radar y mantuvo activo el enlace con el acorazado Rogue One..Pasaron por una extraña escultura de huesos, pastizales que se extendían al horizonte hasta llegar a un desfiladero de tierra, levantando polvo a su camino hasta salir de la sombra de las montañas.Era una pradera amplia, el edificio estaba muy cerca de ellos, pero Kai sintió la presencia de los grysk así que se detuvo en medio de la hierba alta.Presuroso, se ocultó entre la hierba rojiza, seguido de Ava, quien estaba confusa.El edificio estaba bastante descuidado, pero tenía las ventanas intactas, la verja de plasma estaba abierta en par en par, y al costado estaba un deslizador, mucho más grande de lo manejaba el adolescente.—¿Has sentido a los grysk? —susurró Ava, Kai sacó su sable de luz, pero no lo encendió, el cristal lambent le indicaba que en el almacén habían grysk.—Si, se nos adelantaron.—¿Qué haremos? ¿No podemos informar a la maestra que encontramos el almacén?—Tenemos que ver si las armas están ahí.—Es posible que ellos estén adentro—exclamó Ava—Desde aquí no podemos saber cuántos exploradores están ahí.—Sé que la maestra Aldabay no quiere que…—Mira, están saliendo.Los dos se callaron, notaron que los grysk salían por la puerta de atrás pero aún estaban adentro del perímetro del almacén, los dos parecían que conversaban entre ellos e incluso, parecían estar bromeando.—Son dos, pero siento que en el almacén hay otros, no puedo saber cuántos.—Por la entrada hay unas cajas de duracero, podemos treparnos y subirnos por el techo. Estoy segura de que hay un tragaluz.Cautelosamente, aún inclinados fueron directamente por el lado derecho del almacén, donde podrían colarse e ir directamente hacia la entrada.Sacaron sus sables de luz e hicieron un hueco en la verja, cruzaron el terreno de hierba seca y avanzaron rápidamente hacia las cajas de duracero, apagaron sus armas y el adolescente ayudó a su mejor amiga a subirse.Ava se encaramó por una saliente de madera y trepó, y cuando se giraba vio como la puerta principal reventaba en pedazos, saliendo disparada una bestia de gran tamaño, sus enormes colmillos se abrieron en dirección de Kai, quien retrocedió.—¡Kai!—gritó Ava, aprestándose a bajar para ayudarlo.—¡Quédate! ¡Averigua! ¡Yo me encargo de este!Kai rodó hacia atrás, agitó su sable de luz mientras la bestia golpeaba el terreno con su pata delantera, gruñendo furiosamente. El joven Jedi extendió la mano para empujarlo, pero nada salió de allí, no podía usar la Fuerza y no podía sentir a nadie más, e incluso el cristal lambent no lo ayudaba nada.Ava, nerviosa, se encaramó en un trozo saliente de roca y de un salto, se arrastró por el techo. Encorvada, vio el tragaluz, abierto.Con dificultad, se colgó del borde, avanzó con cautela y sus pies tocaron la barra de duracero. En el suelo estaba dos grysk, pero estos parecían acercarse a la entrada, curiosos. Ava estudió el lugar, había contenedores, totalmente sellados; cajas entreabiertas, objetos cubiertos con toldos, que podían ser artillería pesada. En cada uno ellos, había objetos redondos, de aspecto rugoso; la adolescente especuló que se trataba de un explosivo, posiblemente, ellos querían volar el almacén.Los grysk que estaban en el patio ingresaron al almacén, una bestia se apareció detrás de ellos, y empezó a mover la cabeza, como si oliese algo. Ava contuvo la respiración y empezó a moverse. Las armas estaban bien aparentemente, pero necesitaba ayudar a Kai.—¡Deténganse, el voxyn está oliendo algo!Ava no entendió lo que decía, pero necesitaba descender y atacarlos de manera sorpresiva, el voxyn levantó la cabeza y empezó a rugir con gran fuerza.—¡Ahí arriba!Se detuvo bruscamente, pegada a una columna, los tres grysk abrieron fuego hacia el techo. La adolescente estaba nerviosa y sin saber que hacer, el espacio estaba reducido para repeler así que se dio la vuelta y se lanzó hacia una lampara colgante, bajó la vista y vio al grysk recargando su arma así que se soltó y encendió su sable de luz.Intentó usar la Fuerza para aligerar la caída, pero se alarmó al ver que no podía usarlo, así que el golpe fue fuerte, cayendo encima de él.El grysk golpeó su cabeza en el suelo, quedando muerto mientras el otro apuntó con su arma a la Jedi, quien se arrastró con rapidez, sintiendo los disparos bajo sus pies.—Otro Jeedaii.Los tres grysk se olvidaron de Ava y fueron tras Kai, cuyo uniforme Jedi estaba llena de sangre y tela quemada. Movía su sable de luz para esquivar los disparos, Ava intentó ponerse de pie, pero el tobillo le dolía, apretó los dientes y encendió su sable de luz.Apuñaló a uno, pero el voxyn se acercaba con gran dificultad, así que intentó correr, pero se tropezó.—Avisa al piloto, necesitamos refuerzos.—Entendido.Kai lanzó una granada de humo y corrió hacia el grysk que estaba de pie, cubriéndose la cara, cortándole media cara, luego le hizo un placaje al grysk que corría para escapar y antes que empezasen a golpear, hundió su sable en el pecho.Ava se apoyó en la pared, sujetando el rifle láser del primer grysk caído y empezó a disparar con el voxyn, quien se acercaba con gran velocidad, Kai se puso de pie, luego corrió hacia el voxyn, la joven Jedi se tiró a su derecha, provocando que el voxyn se estampase en la pared.Confundido, movió la cabeza y Kai blandió su sable, apuñalando su lomo, pero la bestia rugió con fiereza, agitando las patas con grandes garras y el joven aprendiz saltó hacia atrás.—¡Llama a la maestra Aldabay!Ava, nerviosa, buscó la radio mientras Kai esquivaba con rapidez, lanzó un grito de rabia mientras se tiraba al suelo para esquivar un golpe certero del voxyn.—¡Maestra Aldabay, las armas están aquí, pero estamos bajo ataque!—¡Manténgase seguros, iré ahora mismo!Kai le lanzaba objetos al voxyn, pero la bestia se giró hacia Ava, sin poder moverse.—¡Concéntrate en mí, peludo!El voxyn gruñó, y Kai se colocó de rodillas, no podía usar la Fuerza por una extraña razón, pero tenía que usar la inteligencia. El voxyn cogió velocidad y saltó hacia el joven Jedi, quien se tiró al suelo y se giró, cuya hoja de su sable, abrió la panza del voxyn, empapándolo de sangre y tripas.La bestia terminó por estrellarse en una artillera con toldo, totalmente muerto y destripado.Y con los voxyn muerto, Kai notó que volvía su sensibilidad a la Fuerza, pero no se detuvo para pensarlo, así que corrió hacia Ava, quien se había apoyado sentada a la pared, respirando agitadamente.— ¿Estas…herido? —exclamó Ava al ver la sangre en su uniforme.—No, estoy bien, golpeado, pero bien—exclamó Kai intentando sonreír sin éxito— ¿Puedes ponerte de pie?—Me duele el tobillo, intenté caer sobre el grysk usando la Fuerza, pero no. Fue como si me lo hubieran quitado.Kai ayudó a ponerse de pie, apoyando su hombro sobre el suyo, luego ayudó a sentarla sobre una caja, ya que necesitaba inspeccionar el lugar.—Es extraño. Yo tampoco podía usar la Fuerza cuando me enfrenté a esa bestia gigante. Una vez que estuvieron muertas, la puedo sentir.—¿Crees que ellos bloquean la Fuerza?—Es probable—exclamó Kai—Ojalá pueda preguntar a mamá.Kai empezó a caminar por el lugar, retiró con los toldos, levantando polvo al hacerlo, y con la tela se limpió la sangre de la cara y del cabello, luego abrió las cajas donde podía observar rifles laser y detonadores térmicos.—Todo parece estar en su sitio ¿verdad?—Sí—exclamó Kai acercándose a Ava, le extendió la mano para ayudarla a ponerse de pie, y ella se apoyó en su hombro, y juntos salieron del almacén.Una vez que estuvieron en el exterior, la lanzadera aterrizó cerca de la verja, y la maestra Riina descendió rápidamente con el sable de luz en mano y al ver a los jóvenes, se acercó.—Veo que arreglaron el problema.—Él lo hizo—exclamó Ava—Venció a los grysk y a las bestias que estaban aquí.Aldabay giró la vista y vio un cuerpo en el suelo, en medio de un gran charco de sangre.—Eso explica que tu uniforme esté tan rojo—exclamó Aldabay—¿Te lesionaste el tobillo?—Sí. Por una mala caída.—Esas bestias parecían bloquear nuestra sensibilidad a la Fuerza—explicó Kai, Riina los observó por unos segundos.—Debo notificar a la maestra Skywalker—musitó y su vista volvió al joven aprendiz—Busca el deslizador, yo ayudaré a Ava a subir.Kai asintió y corrió hacia los pastizales donde estaba el deslizador, cuando llegó, se subió y llegó en segundos a la lanzadera.Una vez que guardó el transporte en la bodega, subió al transporte, donde se encontró en el pasillo con Riina.—¿Puedes revisar la lesión de Ava? Debo ir a la cabina.—Sí, maestra.Riina fue directamente hacia la cabina de piloto mientras Kai iba camino a la zona de pasajeros, donde estaba sentada Ava, quien intentaba sacarse la bota con dificultad y mordiéndose el labio inferior, Kai se acercó rápidamente para ayudarla.Ella apoyó su pie lesionado en el asiento, mientras el aprendiz Jedi iba a buscar el equipo de primeros auxilios hasta encontrarlo en un armario.Se sentó, Kai sabía que no tenía la habilidad de curar como el de su madre o la maestra Neespi. Asi que, sacó un pequeño aerosol, y una vez que lo usó, sacó unos parches de bacta, y para finalizar, le vendó.Ava observaba en silencio, pensando en él y en todo lo que hizo para salvarla, no era la primera vez. No podía saber desde cuándo pero cada vez que estaba cerca de él, todo parecía flotar, se detenía el tiempo y de cómo su corazón latía a mil por hora, y al sentir su tacto cálido, la reconfortó.—Solo necesitas reposar un momento, lo suficiente para ir a Zeffo y que Neespi te lo revise. Hice lo que pude.—Está bien, ya no me duele tanto—exclamó Ava, Kai se sentó a su lado izquierdo, mirándose a los ojos—Gracias, Kai.—De nada, Ava.Ava notó los ojos cansados de Kai, se acercó y tocó su mano, y él se aferró a ella, como queriéndola no dejarla ir. Sintió la onda cálida que le enviaba a través de la Fuerza, y él volvió su vista hacia la ventana de enfrente; la joven Jedi observó su perfil, su cabello ondulado.—¿Recuerdas cuando nos conocimos? —preguntó Ava, Kai se giró para verla, observando sus ojos azules y lo hermosa que era, incluso, las tres líneas cicatrizadas en la frente no opacaban su belleza.—Sí—sonrió—Venias de Jakku, el tío Finn te trajo.—Fuiste el primero que conocí…sin contar a los maestros Finn y Jannah, claro.—Parece que pasó toda una vida—exclamó Kai, y notó que ella se acercaba, quedando muy cerca—Me gusta pasar tiempo contigo, Ava. Temí perderte.—Me salvaste dos veces, Kai—exclamó—A veces me pregunto si soy una Jedi.—Lo eres…solo que te lastimaste de la caída y que los grysk encontraron una forma de bloquear a la Fuerza.—¿Crees que logremos vencerlos?—Estoy seguro de que sí—exclamó sonriendo—Confío en que lo haremos, y estaremos ahí para verlo, Ava. Mamá encontrará una manera.—Cada vez que estoy a lado, Kai…siento algo especial. No puedo explicarlo, siento que algo se acelera dentro de mí.Kai se ruborizó, pero no dijo nada, presionó con afecto su mano sujetada con la de Ava, cerró los ojos y ella se acercó lentamente, con los ojos cerrados; y los labios se tocaron una vez, pero Kai colocó su mano por detrás de la cabeza de Ava y volvieron a besarse.Se separaron después de unos segundos, aturdidos por el beso y ambos se rieron tontamente.—Vaya, eso fue…—Raro, pero en el buen sentido.—Fantástico—exclamó Ava, sonriendo de oreja a oreja—Te amo, Kai.—Te amo, Ava, no tienes idea de cuanto te amo—exclamó, pero luego su sonrisa se fue apagando.—¿Qué pasa?—No creo que sea buena idea…tener una relación.—No entiendo—exclamó confusa—Me amas, pero no quieres salir conmigo.—Quiero salir contigo, Ava—exclamó Kai agarrándola de las manos—Pero la situación actual, necesitamos estar enfocados en las misiones.—Pero lo que vemos son muertes y destrucción ¿no crees que un poco de amor nos aliviará?—Mi amor por ti es suficiente, pero necesito tener mi mente enfocada en el conflicto. Podemos salir cuando la guerra termine, pero podemos estar juntos, resolver misiones juntos. Somos uno.—Te entiendo—exclamó Ava, Kai sonrió y le besó en la frente.—Descansa, Ava. Estaré aquí, siempre estaré a tu lado, pase lo que pase.Ava se echó boca arriba y cerró los ojos, Kai se puso de pie y buscó una manta luego la cubrió con ella, cuando se giró vio a Riina en el umbral, que lo hizo pegarse un salto del susto.—El Rogue One ya llegó, pero podemos irnos. ¿Todo está bien? —preguntó con una ceja levantada.—Sí, todo bien.—Bueno, los dejo solos, siento interrumpirles—exclamó con una sonrisa traviesa y se fue, dejando a Kai, más nervioso de lo que ya estaba. Se preguntó si todos sus sentimientos y los de Ava salieron a flote haciendo que la maestra lo sintiese.Kai volvió a sentarse y se quedó mirando al techo, sintió el golpe del cansancio caerle como un bloque de permacreto. Suspiró y cerró los ojos, buscó dejar en blanco sus pensamientos, sumergiéndose en la meditación profunda.
----- CHAPTER BREAK -----
Viqi Sesh se aprestaba a retirarse de su oficina y dirigirse a su vivienda, así que una que agarró sus cosas, y fue directamente a la puerta, esta se abrió, pegando un susto.—Ejecutor— exclamó mientras retrocedía, Vanuuri se llevó un dedo a la boca mientras cerraba la puerta——Di mi nombre falso, Pedric Cuff mientras estemos afuera.—Lo siento—se disculpó y levantó la mirada—¿A que le debo esta visita?—Quiero hablar de los Jedi—exclamó Vanuuri Nar avanzando con las manos a la espalda—Mi señor está realmente ofuscado por estos herejes.—Entiendo, han impedido algunos ataques suyos o salvado a los refugiados.—Admito que los subestimé. No pensé que serían un gran problema, pero recuerdo haberte dicho que investigues algo sobre ellos.—Lo hice hace unas semanas, pero no es mucho. No desde que perdieron su base.—Lo sé, ahora son inubicables pero lo que quiero saber es ¿Quién es su líder?—Creo que Rey Skywalker, todos le hacen caso.—¿Rey Skywalker? —exclamó Vanuuri—Sí…escuché algo de ella cuando me infiltré a esta galaxia y maté al senador que estoy suplantando.Viqi asintió lentamente, y respiró hondamente, intentando calmarse, pero era complicado, desde que había escuchado rumores de que la Inteligencia galáctica estaba vigilando algunos senadores. Rumores que no podía confirmar e incluso había contratado a un equipo a revisar su oficina y no encontraron nada. Algunas veces tenía la sensación de estar siendo vigilada.—Skywalker derrotó al Emperador Palpatine, nadie sabe cómo lo hizo, pero lo hizo—cruzó los brazos—Su boda con el famoso piloto de la Resistencia, Poe Dameron, el "protegido" de la princesa Leia, fue titular de la prensa, pero nadie sabe dónde se casaron. Los testigos no han querido decir nada.—No me importa ese tema, eso ya lo sé.—Sé que tiene tres hijos, una pareja de mellizos y otro hijo varón—exclamó, pero notó que los ojos de Vanuuri se agrandaban, le pareció ver que una sombra de miedo pasó por su rostro, pero luego desapareció.— ¿Mellizos? ¿Estás segura?—Sí, creo que oí al piloto Dameron mencionarlo en una gala, pero eso fue hace mucho.— ¿Puedes conseguir alguna imagen de ellos?—Sé que la chica es piloto…— ¿Puedes hacerlo? —preguntó con los dientes apretados y los ojos casi sobresaltados.—Haré el esfuerzo.—Infórmame una vez que hayas terminado, tienes hasta mañana. Y no acepto disculpas, Sesh, si fallas esto, Kuat será incinerada y olvidada.Se dio la vuelta sin escuchar ninguna réplica de parte de la senadora pasmada, quien vio irse al Ejecutor, dejándola sola. Se preguntó porque había actuado así, casi con temor.Una hora después de la reunión con la senadora Sesh, Vanuuri Nar llegó al apartamento que perteneció al senador que estaba suplantando, Pedric Cuff.Se dejó caer en el sillón, masajeándose la sien. "Mellizos" pensó "Eso es malo, muy malo" Vanuuri Nar empezó a mirar un punto fijo en la pared. Que la facción hereje, la facción enemiga tenga una pareja de mellizos era señal que perderían la guerra, una señal de mal augurio y no podía permitirse eso. Era entendible, una galaxia de herejes, una galaxia contaminada tendría tales fenómenos de la naturaleza porque era algo muy, muy raro que las grysk tengan parto múltiple.Aunque, odiaba a los niños gemelos, reconocía que veneraba a una diosa gemela: Harla la Mentirosa, gemela de Yammka, el dios de la guerra. Según los mitos, Harla engañó a Yungrysk, el padre de todos los grysk y eso ocasionó que fuese desterrada, pero a pesar de su desgracia, era bastante venerada entre las modeladoras, incluyendo él mismo. El Ejecutor respiró hondamente, debía contárselo al Supremo Soberano. El éxito de la campaña dependía mucho si estos dos fuesen destruidos..Vol Arun, el Supremo Soberano, estaba en una sala circular, amplia y cercada con paredes de plasma, donde se podía ver una especie de arena de batalla. Estaba rodeado de sacerdotes y sacerdotisas que entonaban canticos lastimeros, Onimi, el bufón grysk de la corte, yacía en debajo de sus pies, sin decir una palabra, y más debajo de las escalinatas, un corrillo de soldados grysk.En la arena había tres voxyn contra cuatro prisioneros, armados con lanzas; aquellos luchaban contra las bestias y cada vez que uno caía, se oían gritos de euforia; Vol Arun solo estaba en silencio, observando la masacre.— ¿Está aburrido, mi señor? —preguntó Onimi, un grysk bastante bajo a comparación con otros de su especie, con la barbilla un poco corta y sin dientes frontales.—Dos prisioneros más— y miró al bufón que tenía adelante—Y tú también.—No creo que pase eso, mi señor—exclamó Onimi mirándolo a los ojos, Vol Arun parpadeó unos segundos, confuso, pero luego, arrugó el entrecejo.—Quédate cerca, alimaña.—Lo haré—exclamó Onimi, quien vio de reojo al voxyn, que se había detenido, mirándolos, pero luego volvió a lo suyo en despedazar a otro prisionero que corría por la jaula.De un momento a otro, un sacerdote se acercó, mirando al suelo.—Supremo Soberano, tiene un mensaje del Ejecutor.—Lo recibiré—se puso de pie y levantó la mano derecha—Sigan con la lucha.Tiró de la cadena que estaba atada en la cintura de Onimi hacia el cuarto donde estaba el villip, y una vez que el sacerdote lo dejó, el rostro de Vanuuri Nar se materializó.—¿Qué es lo que pasa?—preguntó, sus ojos magenta centellaron.—Malas noticias—exclamó el Ejecutor, apretando los dientes—Recibí un informe, los Jedi tienen en sus filas, una pareja de mellizos.Vol Arun, de la rabia tiró de la cadena provocando que Onimi fuese contra el suelo, apretó los dientes y se acercó al villip.—¿Estás seguro?—Mi informante me pasó los nombres de los herejes malditos.—Son sangre maldita—exclamó Vol Arun—No podemos permitir que esto nos perjudique.—Contactaré con la Guardia Guaviana para que los capture y sean ofrecidos en sacrificio a Harla la Tramposa.—Mi señor—exclamó Onimi desde el suelo, con la nariz rota y sangrante, manteniendo el contacto visual con el Supremo Soberano— ¿Por qué sacrificar a los dos? ¿Por qué no hacerlos luchar entre sí y el ganador, convertirlo en un asesino de Jeedaii?Vol Arun parpadeó un par de veces, se mantuvo en silencio.—¿Señor?—Seguro que recuerda su juventud, mi señor—susurró Onimi sin bajar la vista—Yungrysk le dio la prueba de su vida y salió victorioso.Vol Arun recordó que tenía un hermano mellizo, quien fue considerado el heredero del Imperio Grysk, pero lo terminó retando a un duelo a muerte y ahora, estaba a punto de lograr la mayor gloria de los grysk.—Captúralos, Ejecutor—exclamó Vol Arun mirando a su interlocutor—Tráelos con vida y los haré luchar a muerte.—Asi lo haré—exclamó Vanuuri Nar, desapareciendo del villip, Vol Arun bajó la vista hacia Onimi, quien gimoteaba de dolor en el suelo. Sin decir una palabra, tiró fuertemente de la cadena, y salió del cuarto, casi arrastrando al grysk de baja estatura.Vanuuri Nar, disfrazado del senador Pedric Cuff, ingresó al Senado Galáctico, donde empezó a caminar con pasos normales, después de haber hablado con el Supremo Soberano y su nueva petición..Viqi Sesh estaba en el umbral donde estaba el ingreso al senado, ella se le veía nerviosa, esperando a que él llegase a donde estaba.—La Alianza quiere los cruceros en Kuat.—Es normal que quieran refuerzos—explicó Pedric Cuff mirándola glacialmente—Pero mi Señor está realmente impaciente, siente que los Jedi es una piedra en su zapato.]—¿Pero las…?—Hacen su trabajo, pero tengo algo mucho mejor—sonrió siniestramente e ingresó al senado, al sitio donde le correspondía.Ingresó al senado y adoptó una postura de urgencia, así que aceleró hacia su cabina y pidió la palabra.—¿Qué es lo que sucede, senador Cuff? —preguntó el ayudante de Jefe de Estado? —Acaba de interrumpirle al senador de Ithor.—Quiero confesar que hice lo mismo que el senador A'kla—explicó mientras se apoyaba en su cabina y este empezó a sobrevolar—Evité los errores del senador y hablé con el Maestro Bélico grysk.Hubo murmullos en toda la sala, Viqi fue hacia su cabina en silencio mientras el ayudante del Jefe de Estado alzaba la voz, pidiendo silencio. Pedric levantó su mano derecha, mostrando que le habían mochado dos dedos.—Esto es prueba que hablé personalmente con el Maestro Bélico. El error de A'kla fue no hablarles con respeto y humillación. Tuve que humillarme ante él, pero antes de pedirle algo a él, me hizo una oferta que nos beneficiará a todos.Silencio en el senado, Pedric bajó el brazo y con ambas manos apoyadas en la cabina, alzó la vista, mirando al Jefe de Estado.—Están dispuestos a detenerse si entregamos a estos dos Jedi—exclamó mientras encendía una imagen holográfica de Han y Shara—Hijos de la maestra Jedi Rey Skywalker, se les acusa de haber exterminado a dos aldeas de civiles grysk— hubo murmullos en toda la sala—Tenemos testigos oculares de la masacre. La oferta es que, si son entregados, los grysk darán por finalizada la guerra. Nos han dado dos semanas de tregua para capturarlos, no nos atacarán hasta el plazo fijado si no cumplimos con el pedido.— ¿Los chicos Dameron? —preguntó Borks totalmente confundido—Tenia entendido que la chica Dameron era la piloto pero no entendía porque ellos atacarían a una aldea.— ¿Dice que dejaran de atacarnos si entregamos a los Jedi? —preguntó Viqi.—Sí, y la tregua a empezado mientras hablamos. Darán por finalizado si no cumplimos con el pedido.Las voces de los senadores fueron creciendo cada vez más, los más entusiastas apagaron a los que rechazaban la idea, quienes se sentaron.Borks Fey'lya sabía que todo dependía de él, pero veía la tregua una manera de reorganizarse y pensar en mejores opciones, se sentía cansado.—Usted tiene la última palabra—exclamó su ayudante en su oído, el bothano estaba sintiéndose culpable, pero tenía que velar por la vida de sus ciudadanos. Además, hubo una época que no habían Jedi y si los grysk iban a dejarles en paz si entregaba a los Jedi.—No se preocupe si sus tropas deben buscar a los Jedi—exclamó Pedric Cuff en medio de los gritos de los senadores—Tengo mi personal entrenado para ello.Su "personal" no eran otros que grupos de mercenarios como la Banda Guaviana o el Sol Negro. Borks se puso de pie y las voces callaron.—De acuerdo, le permito que su personal asignado tenga permiso para buscar a los Jedi. Desde ahora, la tregua ha empezado.Hubo aplausos bulliciosos, se veían algunos rostros inconformes mientras Pedric se sentaba, satisfecho. Ahora le era más fácil infiltrarse en los alrededores de Taris para evaluar los daños e ir sin problemas alguno al Núcleo Central, Coruscant, donde estaría el planeta que tanto anhelaban.Shara abrió los ojos con pesadez, sentía el cuerpo agarrotado, pero ya no sentía dolor. Tardó unos segundos en darse cuenta de que estaba en una cama en una habitación de paredes rocosas, como en una cueva, pero estaba tenuemente iluminada.No se movió, en su lugar, pensó en los últimos eventos recordando que escapó por poco de su Ala X y que el fuego se extendió a sus piernas y a su brazo derecho, que la onda expansiva la llevó a otro lado del bosque. Sintió a su mellizo, pero luego perdió la conciencia.Supuso que estaba en Zeffo, la nueva base secreta de la Orden Jedi, aunque también había algunos en Ahch—To, pero ellos eran los Iniciados.Movió la cabeza y vio a su padre, sentado en una silla vieja, de brazos cruzados, visiblemente durmiendo. Se preguntó cuando había llegado. Intentó moverse, pero solo soltó un gemido de dolor y los crujidos de su espalda, Poe se despertó y corrió hacia su hija,—Estas despierta, cariño—exclamó Poe, acariciando la cabeza de su hija—Nos tenías preocupados.—Estoy bien, necesito regresar con el escuadrón.—Entiendo tu espíritu, pero debes descansar—exclamó Poe—Has tenido mucha suerte, si Han no…—Estoy aquí, papá—exclamó Shara—Pero mi equipo ¿están bien?El semblante de Poe, el corazón de Shara se hundió.—Solo Tallie y Versio han salido ilesas. Lo siento mucho. —exclamó Poe, sujetando su mano—Debes descansar, así dijo el droide médico. Luego ya veremos el siguiente movimiento.—¿Dónde está Han?—Está afuera, con Tara y Tallie—¿Tallie está aquí en Zeffo?—Sí, Rori también está aquí. Han estado visitándote, igualmente mamá.—¿Dónde está ella?—Ella estaba aquí, pero tuvo una llamada de urgencia. Asi que, se fue al centro de comando.—No quiero estar sin hacer nada.—Anímate, solo es una semana, luego volverás a ser la misma de siempre. Yo pasé por algo similar. Llamaré a Han, que ha estado preocupado por ti.Poe sonrió a su hija y la besó en la frente, se puso de pie y fue a la salida de la habitación, luego ingresó Han, Tara y Tallie, Shara se levantó un poco para recibir el abrazo de Han.—Estas bien ¿estas mejor?—Sí, estoy mejorando…creo.Han se separó de su hermana, luego fue el turno de Tara para abrazar a su amiga, después lo hizo Tallie.—Me alegra verte bien, Shara. Estuve preocupada.—Pensé que estarías en Saleucami.—Estuve un rato—exclamó Tallie, separándose del abrazo—Tuve una reunión con la teniente Versio y cuando fui a buscar a Han, ya no estaban en el planeta. Asi que contacté con papá y me dijo que estaban aquí, así que decidí venir a visitarte.—¿Versio dijo algo?—preguntó apenada, Tallie suspiró apenada.—No está muy segura cual va a ser el siguiente paso—explicó—Me ha sugerido unirme a otro escuadrón porque no hay suficientes pilotos con experiencia de combate.Shara se quedó en silencio, con la mirada baja; Han sentía el ambiente pesado y solo atinó a mirar a Tara.—Zeffo es bonito—exclamó Tara, queriendo cambiar el ambiente pesimista—Nunca he visto tantas montañas nevadas.—Sí, es espectacular—exclamó Tallie, asintiendo y luego su vista fue a Shara—Solo quería ver si te encontrabas bien. Debo regresar a Saleucami; debo volver al ruedo y estoy segura de que lo harás tú también. Solo concéntrate en recupérate, y nos vemos.Tallie abrazó a Shara, quien se despidió de su compañera y amiga de escuadrón, luego la piloto se despidió de Han y Tara.Una vez que salió de la habitación de Shara, agarró su casco que estaba en el suelo y fue hacia el turboascensor donde la llevó al hangar.Una vez que las puertas del turboascensor se abrieron, la piloto salió y por poco se tropieza con Rori.—Disculpa—exclamó la piloto, apartándose del camino de la Dama Jedi, a quien se le hacía muy familiar.—¿Tallie? —exclamó Rori—Soy Rori, de la Academia Jedi.—Oh…Rori, me alegra de verte—exclamó sonriente mientras le daba un abrazo a una antigua compañera del Templo Jedi, cuando ambas eran Inciadas—Han sido muchos años ¿verdad?—Sí y veo que eres piloto—exclamó Rori.—Sí, y tú…Dama Jedi ¿verdad?—Sí, el año pasado me ascendieron ¿vienes por Shara?—La acabo de ver—exclamó Tallie, observando a Rori con atención, empezando a sentir un cosquilleo en el estómago—Acaba de despertar.—Justo iba a buscarla—exclamó Rori sonriendo— ¿Ya te vas?—Sí, solo era para visitarla y de paso, también a papá y mi hermano.—Oh, cierto—exclamó Rori asintiendo—He escuchado que los pilotos suelen tener muchos admiradores.—No lo sé—exclamó ladeando la cabeza—Shara, tal vez; pero yo, no lo creo—exclamó, guiñándole el ojo derecho, Rori alzó una ceja.—Entonces ¿no tienes admiradores?—No que yo sepa. ¿Estás interesada en ser una?—Tal vez, debería verte volar para decidirme.—Entonces, algún día te lo mostraré.Rori se rió en tono bajo mientras Tallie sonreía, luego un breve silencio entre las dos, pero no era nada incómodo.—Debo irme.—Adiós, Tallie.Las dos se abrazaron, luego Rori observó a ella caminar hacia el hangar, minutos después, partió. La Dama Jedi se preguntó qué es lo que acababa de suceder, aunque aún sentía que tenía el corazón bombeando fuerte, sin dejar de sonreír; fue al turboascensor donde la llevaría a la habitación de Shara.Rey escuchaba todo lo que le contaba Kaydel vía holograma, en el centro de comando había otras figuras holográficas que correspondían a Karr Nuq, Yax Rij, Ayal Spur Jannah Carlissian, mientras en la sala solo estaban Teyni, Jacen, Finn y Neespi. Rey empalideció cuando escuchó que sus hijos eran buscados por los grysk y la manera en que el Jefe de Estado lo permitió.—¿Sabemos quién es Pedric Cuff? —preguntó Finn.—Un senador—contestó Kaydel cuya imagen a ratos parpadeaba—Es el creador del movimiento anti Jedi junto con Viqi Sesh.—No se lo perdonaré a Borks Fey'lya—exclamó Rey—Tendrán que pasarme por encima para acercarse a ellos.—Entiendo lo que sientes, Rey—exclamó Kaydel—Yo también me sentiría furiosa si hubiesen amenazado a mis hijos, pero algo les aseguro. Es bastante extraño que Cuff haya dicho algo así, quiero decir, sé que él odia a los Jedi, pero ¿ofrecer a dos adolescentes? Él nunca se metería con jóvenes o niños.—Dice que contactó con los grysk—acotó Teyni, una miriliana de piel verde, quien juntó los dedos.—A él lo tengo vigilado—exclamó Kaydel—Mis informantes me han dicho que se reúne varias veces con Viqi Sesh. Además, hace un año dejó de representar a Osarian, justo cuando cayó en manos de los grysk.—Ahora con esto será difícil ayudar con los refugiados—exclamó Ayal, un zabrak macho—Alertarán a los grysk apenas nos vean.—Cuff ha aprovechado que la otra mitad de la galaxia está desesperada que les ha ofrecido nuestra "cabeza" para dejarlos en paz—exclamó Finn—Ahora otro problema cuando estábamos lidiando con los voxyn.—No podemos abandonarlos—exclamó Rey—Sé que ahora todos se han puesto en contra nuestra pero nuestro deber como Jedi es ayudar a los que más nos necesiten. No trabajamos con la Alianza Galáctica. Fey'lya y Cuff pagarán por esto, así que nuestra misión urgente es saber que es un voxyn.—Confío en que habrá personas que no nos venderá—exclamó Jacen.—¿Has descubierto algo con los voxyn, Neespi? —preguntó Teyni.—Necesito un poco más de tiempo—exclamó la sanadora Jedi calamari—Danni está haciendo un gran avance, será en cuestión de días que descifremos el otro código genético, pero sí, son de Myrkr.—Rey, estoy dispuesta a proteger a tus Jedi que están en el campo de batalla, a bordo del Princesa Leia.—Gracias, Kaydel. Si descubres que Cuff está con los grysk, llámame para "hablar" con él—exclamó Rey glacialmente.—Lo haré, mi esposo Rafan está trabajando en ello. Hasta que nos veamos de nuevo, maestros Jedi.La transmisión se cortó, el resto de las imágenes holográficos de los otros maestros, siguieron su ejemplo, dejando a Rey sentada en el mismo lugar.—¿Qué harás? ¿Dejarás a Han y Shara en Zeffo? —preguntó Finn acercándose a su amiga y sentándose a su lado.—No querrán quedarse—exclamó Rey mirando a Finn—Puedo prohibirles salir del planeta, pero se opondrán.—Tal vez debamos hablar con Maz. Quizá ella pueda manejar algunos contactos y nos diga que grupo de mercenarios están detrás de los mellizos.—Es una buena opción.—Estamos contigo, Rey—exclamó Teyni al igual que Neespi, Jacen asintió.—Ellos son mis sobrinos, Rey—exclamó Finn—Tendrán que pasarnos por encima para acercarse a ellos.Rey sonrió débilmente y se puso de pie, los maestros dieron su apoyo con un abrazo, luego fueron abandonando la sala de comando. La maestra Jedi sintió que su hija Shara estaba despierta así que salió rápidamente hacia la habitación de su hija.La encontró sentada en su cama, con Rori, Han y Tara; entonces la maestra Rey se acercó a su hija con una gran sonrisa y la abrazó fuerte. Shara, un poco confusa, palmeó su espalda, luego Rey, alzó la mano, llamando a Han, quien se acercó y también fue abrazado.—No permitiré que nadie les ponga un dedo encima. Moriré defendiéndolos, pero sé que ustedes son fuertes, incluyendo a Kai—susurró Rey y cuando se separaron, Han y Shara notaron que los ojos de su madre estaban un poco húmedos.—De acuerdo…mamá—exclamó Shara confusa, Rey besó la cabeza de su hija.—Los dejo, debo hablar con su padre.Rey abandonó el cuarto, dejando a los mellizos confusos pero intrigados, sabían que algo pasaba debido a la conexión de la Fuerza y seria cuestión de tiempo de saberlo.
----- CHAPTER BREAK -----
Habiendo pasado un día, Shara se sentía mejor pero aún debía estar en cama ya que sus piernas debían seguir curándose con los ungüentos de bacta. Aunque estaba ansiosa por salir, escuchaba a Han resumir a Kai lo que les había contado Rey.BB-8 rodó por la habitación, emitiendo pitidos y moviendo la cabeza, Shara le sonrió al pequeño droide.—Asi que, los grysk los está buscando—preguntó Kai mirando a su hermana— ¿Y el Jefe de Estado lo permitió?—Escuchó tregua y aceptó lo que dijo Cuff—exclamó Han, sentado en la cama—Todo el senado estuvo de acuerdo. Si que nos odian.—¿Cómo supo Cuff de ustedes?—No lo sé—exclamó Han.—Bueno, nuestros padres son conocidos, así que habrán partido buscando partidas de nacimiento y registros. Mi foto está si consultas los miembros de escuadrones de pilotos.— ¿Cómo se sienten?—No voy a mentir, estoy nervioso, tal vez un poco de miedo, pero no creo que tenga que esconderme.—Yo podría decir lo mismo—exclamó Shara reclinándose—No solo nosotros estamos siendo buscados, si no también nuestros compañeros.—Eso explica que papá esté furioso—exclamó Kai mirando a la puerta—Nunca lo he visto así.—Y bueno ¿Qué ha pasado en Boz Pity? —preguntó Shara.Kai respiró hondo y contó todo lo que había pasado en ese planeta, a excepción del beso con Ava, no se sentía listo compartir ese momento con sus hermanos.—¿Voxyns? No eres el primero, Kai—exclamó Han, mirando con preocupación a su hermano menor—Tem trajo uno muerto y lo están analizando en el laboratorio.—Asi que bloquea la Fuerza—exclamó Shara— ¿De dónde vendrán estas criaturas?—Mamá sospecha que vienen de Myrkr, así que espera el análisis para confirmar sus sospechas—acotó Han.—Son terribles—exclamó Kai—Me costó vencerlas a los dos y ahora sé que otros Jedi no han tenido mucha suerte enfrentándolos.—Bueno, ya dejando este tema deprimente—exclamó Shara—¿Por qué no vemos una Holo película? Podemos aprovechar que estamos los tres juntos, antes que nos manden a una misión.—¿Asi que estás dispuesta a salir? —preguntó Kai.—Lo estoy, no le daré a los grysk y a sus aliados el gusto que les temo.—Buena decisión—exclamó Han—Traeré el proyector.—Iré por la comida—exclamó Kai sonriendo, Han se acercó a su hermano menor y pasó su brazo por su cuello, luego le revolvió el cabello. Kai se soltó e hizo lo mismo con su hermano mayor mientras Shara reía en su cama.El Maestro Bélico Reign Kray escuchaba en silencio el reporte del alférez Krenk, y una vez que terminó; no dijo ninguna palabra, siendo su único gesto, blandir la mano, dándole permiso de retirarse.Una vez que se retiró Krenk, ingresaron a la sala los tres comandantes supremos de la armada grysk.—He recibido noticias del comandante Tesyr Thrat. Prisionero de los mandalorianos cuando estos atacaron Nevarro— apretó los puños de la rabia—Lo ejecutaron y enviaron su cuerpo en nuestra base avanzada en Vjun.—¿Cómo nos vengaremos, Maestro Bélico? —preguntó Jurak Nil, levantando la mirada a diferencia de los otros dos, quienes aún miraban el suelo, con una rodilla en el suelo.—No lo haremos, aún no—exclamó Reign Kray, tomando por sorpresa a dos de ellos, Ar'lat Losh no mostró ninguna emoción.—¿Por qué, Maestro Bélico? —preguntó Kom Kresh, levantando la mirada—Recibí su mensaje en la batalla de Mandalore.—Y te fuiste. —replicó Reign Kray— Dijiste que volverías, pero hasta ahora…es solo una promesa vacía— Kom se quedó callado. —Ustedes saben que tenemos varios frentes: el Imperio con los Chiss, los mandalorianos, la Alianza y Miktraland, a pesar de que no son aliados entre sí.—Pero los estamos ganando—exclamo Kom Kresh.—Pero las pérdidas son enormes—acotó Ar'lat—Ganamos, pero perdemos valiosos soldados, perdemos maquinaria, perdemos recursos. Si esto se alarga, también nos afectará el agotamiento y las tropas se desmoralizarán.—Tus tropas, Ar'lat—exclamó Jurak mirándolo con el ceño fruncido—Las mías están más que motivadas.—El comandante Losh tiene un punto—exclamó Reign—La escasez también tocará nuestras puertas. Ahora que la Alianza está en tregua, solo nos ocuparemos de los mandalorianos y los chiss-Imperio.— ¿Y Miktraland? —preguntó Jurak.—Está en caos ahora que su Condesa está en coma, así que el gobierno recae en una condesa anciana y un conde cobarde. Este está buscando firmar la rendición con la condición de que respetemos sus limítrofes.—Asi que Miktraland está a punto de rendirse—exclamó Kom sonriendo con malicia—Podemos sugerirle una anexión. Prometerle que no tocaremos su territorio, aunque, ya sabemos que no será así.—Buen punto—exclamó Reign sonriendo—Asi nos gastaremos nada en un gobierno miserable y cobarde. Pero ahora, nuestro fuego se concentrará con los chiss e imperiales, ahora casi acorralados mientras la Alianza busca a dos Jedi.—Sí, oí sobre eso—exclamó Kom Kresh, los otros dos asintieron, entonces Reign Kray mostró las imágenes holográficas de los dos adolescentes.—Mellizos—exclamó con asco, provocando la misma reacción en los comandantes, a excepción de Ar'lat—Este niñato me amputó en la mano en Dantooine.—Lo recuerdo, yo lo vi en Belkadan, pero logró escaparse con una Jedi mayor—exclamó Ar'lat— Pero ¿lo buscan por ser un mellizo?—¡Nos traerá la ruina si estos dos siguen moviéndose por ahí! —alzó la voz Kom Kresh, Jurak Nil movió la cabeza por la agitación de su compañero.—Eso es una superstición tonta.—¿Le dices tonto al Supremo Soberano?—No le digo "tonto" a él, digo que es una patraña. El hecho que en nuestra especie no sea muy común el parto múltiple, no significa que sea mala suerte.—¿Quieres ser castigado por tu herejía, Losh? —preguntó Reign Kray, acercándose amenazadoramente.—No, por supuesto. Me disculpo si he tocado alguna fibra sensible; aunque, quiero dejar en claro que soy seguidor de Yammka, pero no creo en supersticiones.—Todos podemos tener distintos puntos de vista, aunque no comparto lo que dice Losh, pero no deberíamos castigarlo cruelmente en el Abrazo. Tal vez relegarlo a una misión insignificante—exclamó Jurak Nil.—Yungrysk y Yammka te juzgará, Losh. Estos herejes mellizos, aberración de la naturaleza; lucharán entre sí y el ganador, será el guerrero grysk supremo modelado por una de nuestras modeladoras—explicó Reign Kray, Ar'lat miraba el suelo así que el Maestro Bélico no vio que rodaba los ojos. No entendía la obsesión que buscar un super guerrero grysk, le parecía una falta de respeto contra los soldados que luchaba y morían por órdenes de un supersticioso. Yammka proveía fuerza y vitalidad a los guerreros, buscar alguien superior que no sea un grysk, era faltarle el respeto y no comprendía porque no lo veían eso sus compañeros.—Me disculpo nuevamente, Maestro Bélico. Como usted dice, que Yammka me juzgue.—¿Debemos buscar a estos dos herejes? —preguntó Kom Kresh mirando con burla a Ar'lat.—No, eso se encargará la Guardia Guaviana y el Sol Negro, contratados por el Ejecutor. Nosotros nos ocuparemos de derrotar a los chiss mientras la Alianza se lame sus heridas. Ahora les daré sus misiones: Kom Kresh, ve a Orinda y devuelve el golpe que nos dio el Imperio al bombardear una aldea de nuestra gente civil. Que lo sientan y supliquen sus vidas.—Lo haré, mi señor.—Jurak Nil, encárgate de los mandalorianos, pero adopta una posición defensiva, pero si se ponen demasiados agresivos, bórralos del mapa.—A sus órdenes.—Losh, tu trabajo mientras dure la tregua, será supervisar que nuestros civiles aterricen en Agamar y que no haya ningún infiltrado enemigo.—Lo haré, mi señor.—Ahora, retírense.Los tres comandantes supremos se pusieron de pie, y con una leve inclinación, salieron de la sala, dejando al Maestro Bélico sumido en sus pensamientos.Han pasado cinco días de la tregua entre los grysk y la Alianza Galáctica. La Tachyon Filler, una nave exploradora que orbita muy cerca de Myrkr, pero no sobre ella, el capitán de navío, Duman Yaght recibió de parte de su piloto de una alerta.—Capitán, hemos detectado un cuerpo desconocido acercándose.—Sácalo del hiperespacio.El dovin basal que flotaba muy cerca de ellos, se agitó con violencia y segundos después, apareció un yate estelar muy antiguo, de color rojo con líneas negras. Duman se acercó a la radio.—Identifíquese o lo pulverizamos.—Soy el Corsario Escarlata, Sidon Ithano—exclamó el delphidiano en la radio—Vengo como representante de Bala Tik, líder de la Guardia Guaviana de la Muerte. Mi razón de esta visita es que mi cliente, el señor Bala Tik quiere contar con los recursos y habilidades de un científico conocido por parte de ustedes, responde al nombre de Waobb.—Aquí nadie pasa sin el permiso de un oficial superior grysk—exclamó Duman.—Ya me imaginaba que tendría este problema, Bala Tik consultó con el mismísimo Ejecutor, Vanuuri Nar. Puede consultar con él si lo ve realmente necesario.Duman Yaght se quedó observando por unos segundos con el ceño fruncido, pero estaba al tanto de la alianza contra este grupo de mercenarios en particular.—No es necesario, tenemos conocimiento que el Ejecutor ha formado una alianza con su banda. Sigan con el curso fijado.El yate estelar avanzó a velocidad normal hacia el boscoso planeta Myrkr, bajo la atenta mirada de Duman desde la Tachyon Filler.Una vez que aterrizó, Sidon descendió de su transporte, el aire agitó su capa negra y empezó a caminar. En la zona no había árboles, observó túneles y numerosos grysk saliendo de allí, con esas bestias llamadas voxyn.—¿Usted es el Corsario Escarlata? El capitán me informó que estaría aquí.Escuchó una voz a su espalda, entonces se giró y vio a un soldado, él asintió y el soldado le dio la espalda, entonces el pirata le siguió, sabiendo que le llevaría hacia donde estaba el científico. La primera parte del plan estaba en marcha.Su lugar de trabajo estaba pasando el bosque que estaba en los lindes del terreno de grava y tierra seca, era un chalé pequeño sin guardias a la vista, entonces el soldado tocó la puerta.Waobb abrió y vio a un sujeto de mascara kaleesh roja, una larga capa y guantes negros.—Soy el Corsario Escarlata y vengo de parte de mi cliente llamado Bala Tik, de la Guardia Guaviana.—¿Qué es lo que busca de mí? —preguntó receloso.—Está al tanto de tu trabajo con los voxyn según sus palabras. Además, he visto tus avisos que buscabas a un Jedi hace un año. Buenas noticias para ti, mi cliente tiene a dos Jedi cautivos.Los ojos de Waobb se agrandaron de la sorpresa. ¿dos Jedi cautivos? Sentía que podría volver a intentar su abandonado proyecto de crear a un grysk usuario de la Fuerza.—Está un poco impaciente, Waobb. Es mejor que nos apresuremos.—Alistaré mis cosas.Solo llevando una maleta y pasando el bosque hasta llegar a la explanada, donde en el suelo había una gran depresión, y hoyos que formaban un círculo. Supuso que eran las entradas de los subterráneos.Subió a la nave, y rápidamente se sentó, el corsario solo lo observó por unos segundos antes de ir a la cabina de pilotos.Una vez que se sentó, encendió la nave y se alejó del sistema, empezó a repasar el siguiente punto del plan, ahora un poco más complicado, debido a que Waobb también era requerido por otro cliente. "Mantente vivo" se dijo mentalmente.Llegó a un planeta de grandes valles, el yate dio varias vueltas antes de aterrizar, Waobb siguió al pirata al dejar la nave.—Mi cliente está pasando esos pastizales, donde ingresaremos a una cueva—explicó Sidon sin girarse a verlo, Waobb asintió, sin dejar de pensar en los Jedi.Caminaron por varios minutos, atravesaron grandes pastizales que llegaban a la cintura y llegaron a un claro boscoso, donde se vio una empalizada, cuya puerta de entrada había dos antorchas. Nada más ingresar, el lugar estaba ocupado por piratas, armados y observándolos.Cerca de una fogata, estaban sentados dos humanos, con la cabeza cubierta con una tela y manos amordazadas, era un hombre y una mujer.—Son los mellizos por si te preguntas—exclamó Sidon, señalando a los dos cautivos, Waobb sonrió de locura, acercándose de a pocos a los dos, colocó ambas manos a la cabeza de ellos.—¿Puedes apartar tu sucia mano? —exclamó la mujer—Solo quiero tu sangre—exclamó Waobb.Alguien le golpeó a la espalda, haciéndolo caer al suelo, luego rápidamente una bolsa en la cabeza oscureció su visión, luego un pinchazo en el cuello, donde le hizo dormir.Cuando despertó, notó que estaba en una habitación casi oscura, iluminada por unas rendijas de luz solar, estaba amordazado en una silla y se dio cuenta que no estaba solo, delante de ellos, de pie estaba Sidon, un fallen, una mujer morena de tatuajes faciales y alguien a la espalda de ellos.—Despertaste—exclamó la morena sonriendo de manera desafiante, Waobb reconoció la voz y pertenecía a la mujer que le tocó la cabeza.—¿Dónde estoy? ¿Dónde están los Jedi?—No hay Jedi aquí, grysk—exclamó Sidon Ithano—Mi cliente te quiere hacer unas preguntas y le contestarás.Detrás del fallen, se asomó una alien diminuta de piel naranja, grandes gafas sobre su cabeza, ella caminó lentamente poniéndose delante de los piratas. Maz Kanata observó al científico.—No diré nada—exclamó Waobb furioso—¡Me mentiste!—En realidad, no. Bala Tik es mi cliente, pero yo suelo hacer colaboraciones con Kanata. Me pidió averiguar el origen de los voxyn y recordé que Bala Tik mencionó algo sobre ello—explicó Sidon con los brazos cruzados—Tik suele hablar demasiado y los soldados grysk también suelen hacerlo, así fue como me enteré de ti, el creador de los voxyn, el mismo que busca a los Jedi de manera incansable.—No hablaré.—Maz Kanata ¿Cómo le hará hablar a este canalla? —preguntó el fallen.—Maz, lo quiero vivo. Mi otro cliente se enfadará si lo llevo muerto.—Estoy consciente de la dificultad que tendría este grysk en hablar. ¿No quieres contarme de como se crean estas criaturas?Waobb escupió al suelo y miró con odio a cada integrante en la habitación, Sidon resopló de la impaciencia, Maz negó lentamente con la cabeza.—En verdad, no quería hacer esto, pero es necesario. No estoy orgullosa de hacerlo, pero debo hacerlo, si la vida de cada ser viviente en esta galaxia depende de ello. Dalla, el suero por favor.Dalla, la pirata morena, se giró hacia un pequeño estante donde sacó un pequeño frasco y una jeringa. El pequeño frasco tenia una sustancia blanquecina, Dalla hizo la preparación y entregó la jeringa a Maz, el fallen y Sidon sujetaron a Waobb, quien intentaba agitarse en su asiento; y la pequeña pirata inoculó el suero en el hombro del científico. Esperó un minuto.—Ahora dime ¿de dónde vienen los voxyn? ¿Hay más de un lugar de dónde vienen?—De Myrkr y solo de Myrkr. —masculló sin poder controlarse.—¿Cómo se crean? ¿Hay un criadero?—Al criadero lo llamamos La Cuna, donde la Reina Voxyn protege y acelera el nacimiento de los cachorros en incubadoras, replicando el código genético que implante en la Reina.—¿La Reina Voxyn es la "original"? ¿Y cómo se le encuentra?—Efectivamente, fue la original, cuyo código genético es replicado y criado en incubadoras. Se ubica en un lugar llamado La Cuna, en el centro de la instalación de clonación de voxyn.—Descríbeme el lugar-preguntó Maz Kanata mientras Waobb tomaba aire y contó todo sobre el lugar, de tres entradas y salidas, cada una con plataformas de vuelo. Estaban ubicadas en diferentes puntos del planeta, pero solo había una entrada y era por donde había aterrizado Sidon, el único sitio donde la Cuna estaba particularmente cerca pero luego añadió que era una autentica madriguera.—¿A que animales corresponde a su código genético?—Ysalamiri y los vornskr. Endémicos de Myrkr.—¿Por qué buscan a los mellizos?—Para que uno asesine a otro y será proclamado como el guerrero grysk superior. Nosotros odiamos y vemos como algo abominable a los mellizos, gemelos.—¿Por qué?—Trae mala suerte.Dalla bufó.—¿Asi que son unos Kriffados supersticiosos? — exclamó el fallen pirata, Maz Kanata respiró hondamente.—Creo que esto será suficiente para Rey— exclamó Maz y se giró hacia Sidon—Ahora es todo tuyo, no quiero saber nada de tu otro cliente. Solo regresa una vez que hayas terminado.—Lo haré, Reina Pirata.El fallen sacó una aguja y se lo volvió a clavar en el cuello, haciéndolo dormir nuevamente.Cuando despertó, estaba en lugar diferente, en un planeta rocoso, de montañas de diferentes tamaños y de cielo rojizo. Aún amordazado, se arrodilló y se giró, tres humanos con túnicas negras y tatuajes faciales, cuyos ojos de un amarillo intenso, heló su sangre.—Aquí esta tu pago, pirata—exclamó un hombre bajo una capucha, entregando una tarjeta de holos a Sidon.—Tienen mi palabra de que no contaré a nadie de este lugar. Ahora, hagan lo que quieran con él—exclamó Sidon Ithano, sin ver a Waobb y abandonando el lugar, cruzándose con los otros dos encapuchados, entre ellos, una adolescente.—Ahora—exclamó el hombre acercándose al científico—Sé que esta guerra entre ustedes y la Alianza no nos incumbe hasta que se atrevieron a asesinar a nuestra gente. Tus iguales y sus abominables bestias.—¿Quiénes son?—¡Pagarás con tu sangre! ¡Tu creaste a estas bestias! —vociferó el hombre, sus ojos castaños se tornaron amarillos. — ¡Sufrirás el odio de la Tribu Perdida!—¡Papá! —exclamó la adolescente acercándose, emocionada—Por favor, deja que yo lo ejecute. Una de sus criaturas mató a mi amigo. Yo debería hacerlo.El hombre parecía meditarlo, luego su vista fue hacia el otro encapuchado, quien asintió, Waobb no estaba muy seguro de quienes se trataban y era evidente, que hasta aquí había llegado.—Hazlo rápido, Vestara—exclamó el hombre de rostro adusto, la adolescente de cabellera negra se acercó rápidamente, sacó su sable de luz cuyo haz roja chisporroteo. Waobb cerró los ojos, solo escuchaba el zumbido del sable de luz.—Por aquellos que tu especie asesinó a nuestra gente, no contaban que somos más poderosos que ellos. Fueron exterminados para que no huyeran y hablen de nuestra Tribu—exclamó Vestara, colocando el sable de luz a la altura del hombro—Mataré al científico y no podrán crear más de estas criaturas.Waobb especuló que se trataba de exploradores grysk y tardarían tiempo en saber sobre el destino de ellos, pero ya nada valía pensar en ello, porque su suerte ya estaba echada. De un movimiento horizontal, la cabeza de Waobb salió disparado hacia el abismo que estaba a su costado derecho y el cuerpo inerte cayó al suelo.—Vámonos, que su cuerpo sea comida de las rapaces.—¿Nos daremos a conocer, papá? —preguntó la adolescente, apagando su sable de luz mientras el hombre colocaba su mano sobre el hombro de su hija.—Aún no. Cuando la Amada Reina de las Estrellas rompa sus cadenas y escape de su prisión, esa será nuestra señal.El padre sonrió a su hija y los tres encapuchados empezaron a caminar hacia la aldea donde vivían, en un planeta lejano, muy lejano.
----- CHAPTER BREAK -----
Rey y Finn ingresaron a la sala de comando debido a un mensaje que fueron notificados, el generador de holos, ubicado en el centro de la sala, se encendió cuando Rey llegó y lo accionó. La figura azul de Maz Kanata se iluminó ante ellos.—¡Maz! Qué bueno verte—exclamó Finn.—¿Qué tal, Maz? ¿Averiguaste algo?—Sí, los voxyn son criaturas creadas por dos especies: los vornskr y los Ysalamiri.—Entonces, eso explica que seamos ciegos a la Fuerza ante ellos—exclamó Finn.—¿Es en Myrkr?—Sí, y es el único lugar de donde son creadas estas abominables criaturas—exclamó Maz, negando con la cabeza, pero luego se detuvo unos segundos, como si estuviera cerciorándose de algo—Creo que no tengo mucho tiempo, así que te explicaré lo más rápido posible.La anciana alien de piel naranja empezó a narrar todo le contó el científico: el origen de los voxyn, las incubadoras, la Cuna donde son creadas, la Reina Voxyn y los túneles, describiéndolos.—Asi que ¿La Reina Voxyn? —exclamó Rey, terminando de apuntar todo en un datapad—No estoy segura de cómo lo vamos a hacer. Dejó muy en claro que el planeta estaba realmente vigilado.—Si te ocurre alguna idea, Rey, aún puedes contar conmigo. Por cierto ¿Cómo están tus hijos?—Están bien, aún están aquí en Zeffo. Saben que son perseguidos, pero no parecen estar ansiosos de cumplir alguna misión.—Sé que Cuff dijo algo de sus matones que están detrás de mis sobrinos ¿Sabes que grupos ha pactado este senador?—Oh, sí. Tengo informantes, han pactado con el Sol Negro y la Guardia Guaviana.Rey abrió los ojos y miró a Finn, recordaban muy bien a la Guardia Guaviana a pesar de los años, aunque estaban sorprendidos de enterarse que aún vivían, a pesar de que se quedaron en aquel transporte con los rathars.—Gracias, Maz. Te llamaré si te necesito algo.—Adiós, Rey, Finn. Que la Fuerza los acompañe.Maz desapareció tras un chasquido, Finn miró a Rey.—Tenemos que trazar un plan.Habiendo pasado una semana desde que empezó la tregua, Shara se sentía lista para volver al ruedo. Hallándose en su habitación, se retiró las vendas de las piernas y se vistió con su mono de mecánica, escuchó el sonido de su comunicador, notando que tenía una notificación de Jats, aquel piloto del Imperio que conoció en Ithor y estuvieron hablando en los últimos meses, al menos, aunque no tan a menudo debido a sus responsabilidades. La joven Jedi sonrió y le contestó que estaba bien, que los grysk no la habían capturado.Salió de su habitación, caminando al turboascensor donde la llevaría al hangar, donde encontró a sus hermanos y a su padre.—Shara—exclamó Kai acercándose rápidamente hacia su hermana mayor—Al fin saliste de esa "prisión".—Sí—exclamó con una leve risa, Poe se acercó junto con Han, la joven le mostró su brazo derecho al veterano piloto.—Casi no han dejado marca, papá. Estoy lista para volver al ruedo.Poe asintió no muy cómodo, aún estaba un poco reticente que sus tres hijos saliesen al campo de batalla, en los últimos días había disfrutado de la presencia de ellos, casi olvidándose que estaba en guerra.—Papá nos estaba contando que vio un destructor estelar clase Venator de las Guerras Clon encallado en un lago, un poco más arriba de donde estamos—exclamó Han, Shara abrió los ojos de la emoción.—¡Genial!—Está un poco lejos ¿De verdad quieren ir? —preguntó Poe, los tres contestaron afirmativamente al mismo tiempo. —De acuerdo, buscaré el deslizador para acelerar las cosas. Aunque, debo advertirles que poco queda de esa nave.—No importa, quiero salir de todas formas—exclamó Shara.El laboratorio quedaba debajo del centro de comando, de tamaño medio e iluminados con barras de luces en las paredes de roca, en el centro había una camilla donde estaba un voxyn muerto, y al lado izquierdo, estaba Danni Quee examinando muestras bajo el microscopio.Alzó la vista, encontrando con la maestra calamari Neespi, al lado suyo.—¿Entonces? ¿Ysalamiri?—La maestra Skywalker ha tenido razón cuando nos dijo esta mañana. Comparando con los tejidos que tenemos almacenados, han dado un porcentaje elevado de coincidencia.—Entonces ¿Es mitad vornskr y mitad Ysalamiri?—Tiene más de vornskr, pero comparte ADN con los Ysalamiri.Rey, Finn y Jacen ingresaron al laboratorio, Danni se puso de pie mientras Neespi avanzaba hacia la camilla, donde los maestros Jedi también se acercaron a ella.—¿Qué es lo que han averiguado? —preguntó Jacen.—Es un vornskr modificado genéticamente, con ADN de Ysalamiri—explicó Danni y miró a Neespi, quien asintió, entonces la científica respiró hondamente, y con sus manos enguantadas, abrió el hocico—Sus dientes tienen alta carga de veneno, así como también sus zarpas.—¿Sus zarpas? —preguntó Jacen observando las enormes patas del voxyn.—Son tan fuertes que puede partir el duracero.—Lo sé, he visto como dañó un beskar, pero los mandalorianos han tenido suerte, ya que sus zarpas solo han dañado sus armaduras.—Sus glándulas salivales segregan ácido. Músculos fuertes que soportan cualquier tipo de golpe y una cola látigo.—Son más peligrosos de lo que pensaba—exclamó Finn.—Estoy trabajando en un antídoto por si intentan atacar a uno.—Atacaremos su nido—exclamó Rey—Será una misión peligrosa pero la tregua es una oportunidad muy grande para ingresar al espacio grysk.—Te recuerdo, maestra Skywalker, que esta criatura tiene habilidades de un vornskr y de un Ysalamiri. Luchar con estas criaturas es luchar a ciegas.—De acuerdo, Neespi. Gracias—exclamó Finn.—Gracias, Danni.—Encantada de ayudarlos, maestros Jedi.Los tres maestros Jedi se dieron la vuelta, retirándose del laboratorio, Danni miró a la calamari.—Sé que está muerta, pero da miedo verla ahí—exclamó la científica mirando al voxyn.—Me preocupa mucho de cómo se van a enfrentar a estas criaturas. Sé que los mandalorianos salieron airosos y Kai logró derrotar a dos, pero irán a un nido completo de estas criaturas.Unas horas después, los caballeros y algunos aprendices iban a la sala de comando por orden de los maestros Jedi, Poe y los chicos Dameron fueron a la sala debido a que vieron a muchos Jedi cruzar el hangar.La reunión aún no empezaba, Poe se acercó a Rey, quien revisaba el proyector de holograma.—¿Pasa algo? Veo que la sala se está llenando.—Hoy hablaré de la misión a Myrkr—explicó Rey—Yo sugerí que los maestros solo vayan al planeta, pero Jacen no estuvo de acuerdo.—Los grysk no se van a "tragar" el cuento de que un grupo de piratas secuestró a ocho maestros Jedi. Creo que se necesita un caballero y aprendices capaces.—¿Aprendices?—No me refiero a los más jóvenes sino a los que ya tienen un poco de roce en el campo. Ya sabes, enfrentamientos y un gran uso de la Fuerza.Poe miró la sala, notó que había muchos jóvenes Jedi, aunque no podría saber si eran caballeros recién nombrados o aprendices, no vio a Temiri, pero recordó que estaba fuera del planeta, ayudando a evacuar a los refugiados.—Creo que ya estamos todos—exclamó Jacen acercándose al grupo—Yo, el maestro Finn, el maestro Yox Rij y la maestra Skywalker estuvimos hablando como infiltrarnos y destruir el nido de Voxyns.—Un voxyn, como saben, es una criatura que está costando vidas de nuestros compañeros. Es peligroso, ya que al contener el ADN de un vornskr e Ysalamiri, puede anular nuestra sensibilidad a la Fuerza y detectar nuestra presencia, por más escondidos que estemos. —explicó Finn—Antes de esta reunión, la maestra Skywalker ha hablado con Maz Kanata, una pirata que conocemos hace mucho y que podemos confiar en ella. Ha aceptado formar parte de nuestro plan de ataque, al menos al principio.—El plan será: un Caballero y quince aprendices. El Caballero ya está seleccionado—exclamó Rey mirando a Tedney—Altmik se ofreció voluntario antes de siquiera planear la operación. Creo que es justo explicar cómo lo haremos antes que decidan unirse. Maz Kanata llevará al grupo de aprendices y al caballero en su barco pirata. Altmik será el comandante señuelo y nos acercaremos a Myrkr, donde sabemos que está una nave de exploración. Maz dirá que capturó a estos Jedi y recibirá una recompensa, y se espera que vayan a la nave del grysk. Luego de ello, Altmik capturará la nave y el experto en navegación los llevará al planeta, donde encontrará una entrada subterránea. Hemos hecho un mapa, y sabemos dónde está La Cuna como los llaman, ahí está el nido, la Reina Voxyn, donde la destruirán con una granada térmica que les entregaremos. Es una misión arriesgada, con posibles bajas; Maz no podrá sacarlos de ahí, así que la huida dependerá de cuanto encuentren una nave.—Una misión suicida—exclamó Tedney de brazos cruzados—Aun así, iré.—Myrkr está repleto de grysk, en algún momento serán descubiertos y tendrán que luchar. Con los grysk y con los voxyn—exclamó Finn.—Y ahora necesitamos a un experto en análisis táctico, alguien que esté familiarizado en túneles y en navegación—exclamó Jacen.—Cuenta conmigo—exclamó Alema levantando la mano—Evidentemente, soy una twi'lek; nací y crecí en Ryloth, así que sé cómo orientarme en túneles y laberintos.—Yo también—exclamó Ulaha Kore, una hembra bith—El análisis táctico es parte de mi vida, puedo serles de ayuda. Unos aprendices salieron de la habitación, pero los maestros no dijeron nada. Shara miró a sus hermanos y ellos levantaron la mano; Poe abrió los ojos.—De ninguna manera—exclamó el piloto, Rey negó con la cabeza.—Ustedes no irán—exclamó Rey—Los grysk los está buscando…—Podemos sacar provecho de eso—exclamó Han—Yo y Shara estamos siendo perseguidos por el enemigo ¿Y si nos ofrecemos como carnada? Creo que los grysk se convencerán más rápido de que un grupo de Jedi que no están buscando de manera incansable.—Mi sable de luz tiene un cristal lambent, que puede detectar y entender el lenguaje grysk. Yo los acompañaré.Rey se quedó con la boca seca, los tres estaban decididos, tres caballeros Jedi abandonaron la sala. Los mellizos estaban siendo buscados ¿y si los ponía como carnada para una infiltración exitosa?—Podemos hacerlo, mamá—exclamó Shara.—De…de acuerdo—exclamó Rey, Poe miró a su esposa sin poder creérselo, él no estaba tan de acuerdo de arriesgar a sus hijos, así que simplemente salió de la sala. Rey apretó los dientes y lamentó no ir detrás de él. Después que los jóvenes Dameron fueron aceptados en ir a la misión del planeta Myrkr, otras manos se levantaron: Ava, Tara, Lowie, Tekli, Zath y entre otros jóvenes, pero faltaba un miembro más para completar el equipo pero el resto de los aprendices se iban de la sala y entonces el maestro barabel Yox Rij se ofreció voluntario. Solo Eoni, caballero Jedi se quedó y es porque era compañera de Tedney desde los tiempos que eran Iniciados.—Bueno—exclamó Jacen viendo que Rey se había quedado sin habla—Les agradezco que hayan tomado la decisión de afrontar esta misión complicada. A partir de mañana empezaremos con el entrenamiento y buscaremos la táctica que más se acomode para ejecutarlo con éxito, aprovechando que solo tenemos una semana para ponernos a punto.—Que la Fuerza los acompañe—exclamó Finn dando por terminada la reunión, Rey observó a sus hijos abandonar la sala.—¿He tomado la decisión correcta?—preguntó Rey a Finn.—Sé que no fue fácil, pero ellos han tomado su decisión—exclamó Finn—Sé lo que sientes, Rori salió de la base hace un día y estoy preocupado por ella e igualmente por Jannah.—Gracias, Finn, pero debo mandar un mensaje a Maz.—Déjamelo a mí, debes buscar a Poe y hablar con él.Una vez que el veterano piloto llegó al hangar, se dio cuenta que no debió salir tan intempestivamente, pero, aun así, sentía que debía haber insistido en ello.—Papá.Poe se giró, sus hijos se acercaban con rapidez, e igualmente se acercó a ellos. Luego recordó que debía hablar con Rey, y disculparse por haberse ido de esa manera.—Asi que…irán de todas formas.—Sí—exclamó Kai—Es nuestro deber como Jedi, proteger esta galaxia. Si tenemos posibilidades de dar a los grysk un gran golpe, es ahora.—Estaremos bien, papá—exclamó Han.— ¿Cuándo empezaran?—Mañana comenzará el entrenamiento y posiblemente partamos a Myrkr un día antes que se termine la tregua.—Confía en nosotros, papá—exclamó Shara.—Casi te pierdo, Shara.—Pero estoy aquí ¿verdad? Además, tengo a mis hermanos y al resto de mis compañeros Jedi. Algunos de ellos estuvieron en nuestras clases en la época que éramos Iniciados.—No te molestes con mamá—exclamó Kai—Sé que no ha sido fácil, pero es la maestra Jedi y ha tenido que tomar una decisión.—No lo estoy—exclamó Poe—Solo fue un desacuerdo, pero supongo que la oportunidad de que los grysk los busca ha sido demasiado para dejarlo pasar.Detrás de los chicos Dameron se acercaba Rey, Poe la vio, pero no se movió de su sitio mientras sus hijos se dieron la vuelta y antes que su madre llegase con ellos, decidieron dejarlos solos—Lo siento—exclamó Poe.—No pasa nada, es normal sentirse así, Poe. Son nuestros hijos y no fue fácil aceptar que ellos vayan a esta misión.—Lo sé, es importante ¿verdad?—Lo es—exclamó Rey, Poe agarró las manos de su esposa—Yo espero que ellos salgan airosos de esta situación.—Aún no perdono a Fey'lya de aceptar la tregua por las cabezas de los mellizos. Es decepcionante.—Fey'lya ha tenido un pobre desempeño en esta guerra. Yo estoy de acuerdo contigo en esto, pero nada vale seguir molesto y no buscar una solución.—De acuerdo, me cuesta aceptar que nuestros tres hijos están en el frente de combate. Shara en la fuerza aérea, Han y Kai en misiones de reconocimiento.—Sabes que no podemos protegerlos por siempre, de algún momento volarán—exclamó Rey, Poe sonrió con tristeza.—Echo de menos los tiempos que eran niños. Tiempos tranquilos, sin guerra, sin grysk.Rey abrazó su esposo, quien se aferró como si temiera perderlo.—Saldrán de esta, Poe. Lo lograrán, solo tenemos que confiar en la Fuerza.Al día siguiente, Poe despertó y notó que Rey no estaba al lado suyo, así que supuso que estaría en una sala, entrenando a los Jedi para su misión. Se desperezó y bostezó con gran energía, pero sabia debía partir a Saleucami cuanto antes.Cuando se visitó con su traje de piloto, BB-8 ingresó a la habitación, pitando con urgencia, entonces el piloto se acercó a su viejo droide.—Calma, amigo ¿Traes un mensaje?Era un mensaje de Aftab Ackbar que BB-8 captó en el Ala X, lo copió y rodó hacia donde estaba para transmitírselo. Él pedía que todos los pilotos se reunieran en Taris, pero no especificó la razón.—De acuerdo, amigo. Espérame en el Ala, me despediré de Rey y de los chicos—exclamó el piloto, tocando la cabeza de su droide, quien emitió pitidos de confirmación y rodó hacia la salida.Tenía una idea de donde podía estar Rey, así que fue directamente al lugar donde todos se referían como "gimnasio".La vio de pie, al lado de Finn y frente a ellos, estaba Jacen observando los ejercicios que ejecutaban los elegidos. Sus viejos amigos notaron que estaba de pie en el umbral, así que se acercaron.—¿Estas bien, Poe?—preguntó Finn.—Sí—contestó—Recibí un mensaje de Ackbar y me quiere en Taris.—Oh, ya me había acostumbrado a verte por aquí—exclamó Finn— Mucha suerte.—Gracias, Finn—exclamó Poe y su esposa lo abrazó luego le dio un beso en la mejilla.—Nos veremos pronto, piloto.Poe sonrió y vio a sus hijos, que aún estaban haciendo calentamiento, así que levantó la mano para despedirse de ellos, pero los chicos notaron el gesto de su padre así que se acercaron rápidamente tras recibir el visto bueno de Jacen.—¿Vuelves a Saleucami, papá?—preguntó Shara.—No, en realidad voy a Taris. Supongo que cuando llegue ahí, sabré la razón.—Que la Fuerza te acompañe, papá—exclamó Han, Poe sonrió luego colocó ambas manos en las cabezas de sus hijos varones y desordenó sus cabellos, luego a Shara, solo besó su frente.—¡Papá!Poe sonrió y los tres lo abrazaron.—Cuídense, chicos ¿sí?—Lo haremos, papá. Regresaremos bien—exclamó Kai sonriendo, Poe los volvió a abrazar y se fue del salón, los chicos lo vieron irse y luego volvieron al entrenamiento.Cuando el piloto llegó al hangar, escuchó el pitido de su droide, quien ya se había acoplado en la parte trasera, entonces el piloto se apresuró y subió. Se colocó el casco una vez que se sentó, luego su vista fue a la pequeña holo foto que estaba en el tablero, era él, quien cargaba a Shara y Rey, quien tenía a Kai durmiendo bajo su hombro mientras Han se aferraba las piernas de su madre. Sonrió al recordar esos tiempos de tranquilidad, pero ahora debía enfocarse en derrotar a los grysk, cuanto antes.El Ala X salió del hangar y se perdió entre las nubes de Zeffo.Y una vez que estuvo en el espacio, dejando atrás el montañoso planeta, Poe Dameron pensó en su familia; trazó las coordenadas hacia el planeta destino y saltó al hiper espacio.
----- CHAPTER BREAK -----
La noche caía en Mandalore, en calma y solo iluminada por la luna llena, los vigías mandalorianos estaban en las afueras, vigilando cualquier intromisión de los grysk, pero no había nada que reportar por ahora.En los campos de cultivo, en una cabaña, Ezra Bridger se despertó sobresaltado y con sudores; temblando con una hoja, miraba la pared con los ojos asustados.— ¿Qué pasa? —preguntó soñolienta Sabine, quien estaba su lado.—No, nada—exclamó el anciano Ezra, volviendo a echar, mirando al techo, casi con la mirada perdida, pero Sabine no iba a rendirse.—Por favor, dime. Estoy aquí para ayudarte—exclamó, Ezra tragó saliva y tembló una vez más.—Una pesadilla.—Cuéntame.—Fuego, muerte, destrucción. Un planeta azotado por ¿asteroides? Una ecumenópolis bajo fuego mientras seres oscuros con armaduras punzantes asesinan a su paso. Una figura de gran tamaño…sobre una pila de cadáveres— se llevó una mano a la cara— Sabine, he visto el fin de la galaxia. Creo que…perdemos.—Solo es una pesadilla—exclamó Sabine, mirándolo con miedo y se acurrucó bajo su brazo. Quería creerlo, pero sabía que era posiblemente cierto.La semana transcurrió sin ningún tipo de incidente entre la Alianza y los grysk, y este era el último día de la tregua, y también, el día final para la infiltración en Myrkr.Rey y Jacen se acercaron al grupo de ataque conformado por los hermanos Dameron, Tara Chal, Zath, el Jedi más alto del grupo; Halden Alessie, Ava Brek, Alema Rar, la twi'lek familiarizada con los subterráneos; Tedney Altmik, caballero Jedi y comandante señuelo; Yox Rij, maestro Jedi barabel; Tekli, aprendiz sanadora chandra fan; Lowbacca, un macho wookie, experto en mecánica; Jovan Drank, un macho rodiano, experto en armas de largo alcance; Biros Meed, un macho nautolano, al igual que Shara, experto en navegación; los hermanos Bela y Krasov Hara, barabeles y Ulaha Kore, una bith, experta en análisis táctico.Detrás de los maestros Jedi, estaba la nave de Maz Kanata, la Reina, donde ella los esperaba en la rampa, con las manos en la espalda.—Hoy es el día decisivo—exclamó Jacen—No quiero ponerles más presión de lo que ya tienen. Solo sientan la Fuerza y confíen en ella. Sé que los análisis tácticos de Kore no es tan prometedor a excepción de esta última, pero confío en que podrán salir todos ilesos y cumplir con la misión: Destruir el nido voxyn. Que la Fuerza los acompañe.Yox Rij se acercó a Jacen, quien se dieron un apretón de manos, luego miró a Rey.—Pase lo que pase, maestra Skywalker; fue un honor ser un Jedi. Que la Fuerza estén con ustedes,—Igualmente, maestro Rij—exclamó Rey, el barabel inclinó su reptil cabeza a modo de respeto, luego fue directamente a la nave de la pirata, luego el resto del equipo siguió su ejemplo.—No se preocupe por sus hijos, maestra Skywalker. Yo los protegeré—exclamó Tedney—Siento que aún debo expiar mi culpa. Esta es mi redención.—De acuerdo, Altmik. Que la Fuerza te acompañe.Tedney Altmik, asintió y su vista fue hacia Eoni, Dama Jedi zeltron, lamentó que el resto de sus compañeros de sus días como aprendiz no estuviesen presentes, pero siguió hacia la nave.Los hermanos Dameron llegaron a donde estaba Rey, quien los abrazó con fuerza.—Cuídense, chicos—exclamó Rey.—Estaremos bien, mamá—exclamó Kai—Regresaremos todos. Te lo prometo.—Destruiremos a la Reina Voxyn y estaremos de vuelta—exclamó Han.—Te queremos, mamá—exclamó Shara, Rey sentía como las lágrimas se acumulaban en sus ojos, y nuevamente, los abrazó y a cada uno, les besó en la cabeza.—Que la Fuerza esté con ustedes.—Igualmente—exclamaron en coro, y sonriendo como para infundir ánimo a su madre, se subieron a la nave de Maz Kanata.Las miradas de ambas se cruzaron, Maz Kanata asintió y se subió al transporte. El corazón de la maestra Jedi latía muy fuerte cuando veía como la Reina abandonaba el hangar y desaparecía de su vista.— ¡Rey!La mencionada se giró, encontrándose con Rose quien corría hacia ella, Jacen la siguió en silencio.—¿Qué pasa?—Quiero mostrarte mi avance con el Proyecto Invisible.Rose tiró del brazo de su vieja amiga hasta llegar a la zona de Ala X, no muy lejos de donde estaba. Kaz, con el uniforme sucio, saludó a Rey con un movimiento de su mano.—He logrado crear un motor furtivo, que logrará que nuestras naves, se adapten el entorno. Kaz, has los honores.Kazuda Xiono asintió y cerró la cabina de pilotaje, de un momento a otro, el color blanco con azul del Ala X se tornó de un negro más oscuro, pero tenía puntos blancos, diminutos en toda la nave. Un perfecto camuflaje en el espacio estrellado.— ¿Vantablack?—Sí ¿Te imaginas volar este Ala X con este color en el espacio? Puede tener el doble de carga de protones. De acuerdo con lo que me dijo Rose, no incluí la radio ya que ustedes se pueden comunicar por medio de la Fuerza. Además, los escudos son más resistentes que el Ala normal. Y, por si fuera poco, son resistentes a la gravedad y son indetectables por medio de radares.—Guau—exclamó sorprendida Rey, acercándose a la nave que tenía adelante mientras Jacen quedaba boquiabierto.—Lo he bautizado como InvisibleX. Aunque el mecanismo está solo en este a modo de prueba.Rey quería probarlo, pero su comunicador sonó y tuvo que contestar. Era C3PO, quien le informaba que tenía un mensaje Kaydel.—Anda, Rey. Yo puedo probar esta maravilla—exclamó Jacen sonriendo.—De acuerdo— y miró a Rose—Fantástico trabajo, Rose. Nos servirá de mucho.Cuando Rey ingresó a la sala de comando, encontró a Finn en el generador de holos, la maestra Jedi se acercó hacia donde estaba su amigo y encendió el generador, donde se mostró la mitad superior de Kaydel.—¿Qué es lo que pasa?—Tengo malas noticias—exclamó Kaydel, con el ceño levemente fruncido—Tenemos dos traidores en la Alianza: Viqi Sesh y Pedric Cuff. Hemos captado conversaciones de Viqi con un desconocido que hemos identificado como un grysk además de sus constantes reuniones con Pedric Cuff, a quien hemos enviado un equipo para registrar su vivienda. Todo ordenado e inquietamente limpio, además hemos encontrado un villip.—¿El artefacto que se comunican entre ellos?—Sí, pero su casero ha informado que Pedric lleva muchos días fuera de su apartamento, eso quiere decir que está fuera del planeta, pero Viqi aún está en Taris. Rey, me gustaría que vengas a ayudarme a interrogarla. Aún no la hemos capturado.—Iré—exclamó Rey.—Yo también.—De acuerdo, los estoy esperando—exclamó Kaydel, desapareciendo luego de cortar la transmisión.—Viqi Sesh y Pedric Cuff—exclamó Rey apretando los puños—Bueno, a ella la sentí que ocultaba algo. Solo espero que pueda informarnos una vez que la arrestemos.Ambos amigos se subieron al Halcón Milenario una vez que llegaron al hangar, Rey encendió la nave mientras Finn se sentaba en el sitio de copiloto; y una vez más el legendario carguero corelliano se ponía en marcha, tambaleó para luego salir del planeta y finalmente, saltó al hiperespacio.El escuadrón de Poe regresaba después de una misión de reconocimiento en Dadrus e iban directamente hacia el hangar del acorazado de la Alianza, la Princesa Leia; a cargo del comandante Aftab Ackbar, quien reemplazaba a Kaydel.Alrededor del planeta Taris había numerosos cruceros estelares, incluyendo las calamari y corellianas, como una forma de protección mientras vigilaban los sistemas más cercanos.Una vez que las Ala X aterrizaron y los pilotos descendieron de sus naves, cada uno fue por su lado, ya sea para limpiarse o buscar algo para comer, pero Poe tenía que enviar su informe al comandante Ackbar.Mientras avanzaba vio a Zay Versio hablar con Jess, quien asintió y luego, esta primera, avisó al piloto con un movimiento de su mano. Intrigado fue hacia ella, con su droide BB-8 rodando cerca de él.—Zay ¿Qué es lo que pasa?Zay Versio, una mujer de cuarenta y cinco años, cabello castaño recogido en un moño y con su traje de piloto gris, lo esperaba con los brazos cruzados.—Ackbar quiere hablar contigo. Es un tema personal y confidencial—susurró tapándose superficialmente la boca—Sígueme.Siguió a la piloto junto con Jess Pava por los pasillos de duracero, cruzándose con los otros pilotos y generales en su camino, no pronunciaron más palabras hasta que llegaron a una sala.Poe vio a Ackbar y a un hombre que no conocía, pero parecía que Jess si lo reconoció.—¿General Sunspot?—Adelante—exclamó Ackbar, moviendo la mano, los pilotos se acercaron a la mesa de reuniones—Por favor, siéntense.Zay aseguró la puerta, luego, en el pequeño tablero holográfico que estaba solo al costado de la puerta de duracero, la piloto colocó un código de insonorización.—Antes de empezar, para los que no lo conocen, él es el general Ferus Sunspot. Un colega y amigo cercano. Y claro, está a cargo de la armada corelliana.Corellia tenía su propia armada y como era parte de la Alianza, tenía que "prestarles" todo su armamento en defensa de la galaxia.—Sunspot—continuó Ackbar—Te presentó al general Poe Dameron, la general Jessika Pava y la capitana Zay Versio—mientras los presentaba, cada mencionado asentía.—Pensé que la exdirectora Kaydel Ko Connix estaría aquí—exclamó Sunspot.—Ella ha descubierto que la senadora Viqi Sesh es una traidora a la Alianza, así que está en el planeta, buscándola para arrestarla—explicó el calamari Ackbar.—Oh, de acuerdo.—Bien, los he reunido porque confío en ustedes. Sé que ustedes han jurado fidelidad a la Alianza y a todo lo que significa, no al Jefe de Estado.—¿Qué es lo que pasa? —preguntó Poe.—Borks Fey'lya ha demostrado tener un pésimo liderazgo. Sé que aún tiene un par de fieles seguidores pero la otra mitad, ha perdido la fe en él. Esto se tiene que acabar, la Alianza necesita un nuevo líder.Poe, al igual que las dos mujeres, se quedaron sin habla por unos segundos. El piloto recordaba que había liderado un motín en contra de Holdo por su falta de un plan, aunque luego se había enterado de que tenía uno, pero esto era diferente, Ackbar estaba proponiendo un golpe de estado.—Tienes razón, Ackbar—exclamó Jess, juntando los dedos—Si están planeando sacar al bothano, cuenten conmigo.—Y conmigo—exclamó Zay, Poe observó por unos segundos, no estaba conforme como lo estaba manejando el Jefe de Estado y el hecho que haya ofrecido a sus hijos para aceptar la tregua.—Y conmigo, también.—¿Y hemos elegido a un líder que ocupará el lugar de Fey'lya? —preguntó Zay.—Hemos hablado con Gial Ackdan. Yo y Kaydel—explicó Ackbar—Está dispuesto a tomar el mando a pesar de su enfermedad.—¿Y cómo se ejecutará? —preguntó Poe.—Los guardias y personal de seguridad de Fey'lya son corellianos, aquí entra Sunspot; gradualmente cambiará su guardia personal por guardias elegidos por él mismo para que en la noche, muy entrada en la noche; los agentes de Inteligencia de Kaydel ingresen sin problemas, a su residencia y lo apresemos. Dameron, Versio y Pava, como representantes de la armada; vigilaran los cielos para evitar que se escape o intente contactar con sus leales. Una vez terminado el golpe, Kaydel se contactará con Ackdan para que se anuncie como el nuevo Jefe de Estado y la capital de la Alianza se trasladará a Mon Calamari.—Suena sencillo—exclamó Jess.—Sí, lo sé, pero será complicado. En esta semana los guardias fueron cambiados gradualmente, Fey'lya no tiene idea.—¿Cuándo se realizará el golpe?—Si Kaydel no tarda en la captura de Sesh, será esta noche—Ackbar respiró hondamente—Conozco los riesgos, sé lo que significa si esta operación falla.—Enjuiciados o ejecutados por traición—exclamó Zay—Pero, hay que correr riesgos ¿verdad? Por mi parte, no quiero ver más al bothano.—Bien ¿no hay preguntas? —preguntó, pero el resto negaron las cabezas—Bien, vuelvan a sus puestos.Todos se pusieron de pie mientras Zay desactivaba la seguridad de la puerta, Poe se acercó a Ackbar y le informó sobre Dadrus. Una vez que terminó, se dio la media vuelta y salió del lugar; sin saber que pensar, pero no estaba nervioso; estaba seguro de que el golpe sería un éxito y el lugar estaría ocupado por alguien competente como Ackdan.BB-8 estaba esperándolo afuera de la sala, sus pitidos lo sacaron de sus pensamientos.—Hey amigo—exclamó el piloto avanzando por el pasillo mientras su fiel droide le seguía, con pitidos—No, nada especial. Solo informes aburridos.El Halcón Milenario aterrizó en el espacio puerto público de Taris, el más grande que tenía la ecumenópolis del planeta, además, había muchas naves que aterrizaban y se retiraban.Una vez que los maestros Jedi descendieron del viejo carguero corelliano, fueron al exterior donde encontraron a Kaydel, de pie junto a su deslizador terrestre.—Hola de nuevo—exclamó Kaydel—Me informan que está en su oficina.—Entonces, vamos a por ella—exclamó Finn y los dos se subieron al deslizador terrestre, Kaydel encendió el transporte y arrancó.Cuando Viqi Sesh cortó la comunicación con Vanuuri Nar, temblaba como una hoja además de los nervios que empezaban a dominarla, pero sabía que tenía que irse cuanto antes, tenía que irse a Kuat donde estaría a salvo.Se puso de pie y, destruyó su datapad arrojando una jarra de agua y lo guardó debajo de su escritorio, luego miró el villip, pero daba igual destruirlo así que solo lo guardó debajo de la pared. Agarró su cartera y salió de su oficina; aún con la espalda en la puerta, observó el pasillo: había gente, no muchas, pero caminaban y entraban a las oficinas de manera despreocupada, un conserje que trapeaba, a quien Viqi le pareció que la observaba, pero tuvo que sacarse eso de la cabeza."Te estas volviendo paranoica" pensó mientras avanzaba con despreocupación por los pasillos, conteniendo las ganas de echarse a correr.Se aferró a su cartera, fue a un turboascensor donde la llevó al rellano principal, donde había muchas personas, algunas conversaban y otros subían a los pisos superiores, así que, con calma, salió.Respiró hondamente mientras el sol le daba en la cara, de un momento a otro, sintió que dos personas le agarraban el brazo, bajó la vista y vio a los Jedi Finn y Rey.—Viqi Sesh, senadora de Kuat, vendrás con nosotros—exclamó Kaydel a su lado derecho, la senadora vio a la mujer uniformada con su traje de la Inteligencia Galáctica.—¿Desde cuanto volviste a la Inteligencia? —preguntó con desdén.—Las preguntas las haré yo, traidora.—No difames.—Vamos, súbanla al transporte—exclamó Kaydel señalando un aero miniván, donde había más agentes de la IG.—¡Tengo derecho a un abogado! —gritó Viqi mientras se oponía al arresto, mirando al grupo y arrastrando los pies, Kaydel no podía evitar algunas miradas curiosas.Rey tuvo un mal presentimiento, como una sombra que envolvía el ambiente, un sonido retumbante en el ambiente y una gran explosión, los Jedi se giraron y vieron a un edificio lejano, cayendo en pedazos, y todos se quedaron inmóviles, sorprendidos.Y un grito desgarrador de una hembra rodiana, quien señaló al cielo: naves grysk aparecían una detrás de otra, mientras más esferas rocosas caían en la lejanía.—¡Los grysk están aquí!—¡Llevan a un lugar seguro! —gritó Kaydel, el planeta empezó a temblar debido a los impactos de los dovin basals, Rey y Finn tuvieron que calmar a la gente y evacuar hacia el aero transporte.—Debemos irnos, Kaydel—exclamó Finn acercándose a la mujer, quien rebuscaba algo en su chaqueta.—Rafan ¡Rafan! ¿Me escuchas? ¡Saca a los niños llévalos al espacio puerto!—¡Vamos al Halcón! —gritó Rey, y volvió a mirar al cielo, donde reconoció naves transportes. La invasión comenzaba.—Kuat está bajo control, Maestro Bélico. La invasión fue un éxito, que el Verdadero Camino lo ilumine.—Buen trabajo, comandante Kresh. Lo mismo para ti, que Yammka esté de tu lado..Reign Kray cortó la comunicación con su comandante supremo y alzó la vista, Taris estaba delante de él, brillante pero vital para la conquista del Núcleo Profundo.—Maestro Bélico, nuestro transporte está listo—exclamó el comandante supremo Jurak Nil, mirando el suelo, pero sin inclinarse.—Muy bien, ahora vayamos por el Jefe de Estado.Los dos abandonaron la pasarela, avanzando rápidamente mientras el capitán grysk asumía el mando del destructor.Borks Fey'lya estaba en su oficina del Palacio de los Cristales, observando por la ventana, como las naves transportes aterrizaban y los coralitas luchaban contra los Ala X por los cielos de Taris. No iba a huir, ya estaba cansado de correr, lo único que lo alegraba era que su familia estaba en Bothawui y acaba de despedirse de ellos. Solo un par de días atrás habló con Pedric Cuff y le pidió, que si aún mantenía conversaciones con los grysk, que si hubiese un momento para hablar con el Supremo Soberano, pero ahora como veía los transportes enemigos, cruzó los dedos que el líder de los grysk esté ahí.—¡Jefe de Estado! ¡Debemos irnos! —vociferó exaltado Silliq—Todos están escapando.Borks no se giró, notó también que los lujosos yates de transporte eran los primeros en salir del planeta.—No me iré, Silliq—exclamó Borks sin girarse, Silliq avanzó, totalmente nervioso— ¿No recuerdas lo que te dije la otra vez?—Señor, aun podemos replegarnos.—No, Silliq, es tarde. Ahora es tu turno de liderar a la Alianza, puedes hacerlo y el curso de la guerra ahora recae en tus hombros. Elige bien tu próximo movimiento. Evacua a todos del edificio.—De acuerdo, Fey'lya—exclamó el quarren alejándose de la oficina, el bothano, aun mirando a la ventana, no se giró, pero aún tenía la granada térmica bajo su bolsillo..Aftab Ackbar estaba lívido en la pasarela, una detrás de otra, naves grysk salían del hiper espacio; nunca había visto tanta cantidad de naves enemigos, superándolo en números.—¿Qué tan lejos están los corellianos? —preguntó a Sunspot, quien se hallaba a su espalda.—No llegarán—exclamó lúgubremente—Debemos ayudar a escapar a los que puedan y dejar el planeta a manos del enemigo.—Lucharemos.Tras decir esto, notó como tres acorazados calamaris terminaban estallando debido a los dovin basal, que atravesaron sus escudos.Poe notó que apenas tenía espacio para maniobrar su nave, su droide no dejaba de pitar de manera desesperada, los coralitas empezaban a hostigarlo por todos lados y el piloto, tenía que esquivarlos y dispararlos cuando daba una vuelta completa.—¿Los escudos aún están activos? —preguntó Poe, luego recibió la confirmación de su droide, observó que más naves llegaban, escuchó a Jess decirle que iba a emboscar las naves de transporte grysk.Asi que con la ayuda de Jess y de Karé, fueron directamente a la nave que ingresaba, pero apenas pudieron dispararle, que un coralita empezó a disparar contra Karé y el piloto tuvo que desviarse para hacerlo estallar, pero Pava iba directamente.—Jess, vuelve…es tarde.Jess se frustró y desvió, esquivando por los pelos otro coralita que se acercaba demasiado. Poe notó que solo los Ala Y corellianas ingresaban a Taris, persiguiendo a las naves transportes, pero estas, al final terminaban abandonando el objetivo, debido a los coralitas.—Esto es demasiado para nosotros, vamos a tener que proteger a los que están escapando—exclamó Poe, golpeando el timón de manera frustrada—Vamos, debemos sobrevivir a esto.Su vista fue rápidamente hacia la holo foto, y luego a la escena de combate, Taris estaba asediada y era cuestión de tiempo para darlo por perdido..El Jefe de Estado, Borks miraba horrorizado como los edificios colapsaban y los Ala B caían, estrellándose en el pavimento, tropas de la Alianza, retrocediendo mientras disparaban contra las fuerzas terrestres grysk, los cuerpos caían una tras otra, incluyendo a civiles, quienes se vieron involucrados en el cruce de fuego, era un auténtico caos, un caos que los grysk sacaban provecho.El edificio tembló, estaba seguro de que estaba solo y todos fueron evacuados, escuchaba pasos y disparos, ordenes en un idioma que desconocía, hasta que la puerta estalló en mil pedazos; y entonces, por primera vez, se giró.Un grysk, de capa negra larga, estaba en el umbral, detrás de él, soldados y otro grysk, un poco más alto pero su capa era azul oscuro.—¿Eres el Supremo Soberano? ¿Al menos entiendes básico estándar?—No, no lo soy—exclamó Reign Kray—Soy el Maestro Bélico. Pero nuestro líder no vendrá aquí, irá directamente a Coruscant.—¿Coruscant?—Coruscant es el planeta que nos prometió Yungrisk—exclamó Jurak Nil, dando un paso adelante—Si te acercas con los brazos en alto, te daremos un poco de dignidad y no te azotaremos.—Vaya, eso es decepcionante—exclamó Borks con las manos en los bolsillos, jugueteando con las esferas térmicas—Esperaba al Supremo Soberano aquí, pero, con ustedes basta. Supongo que son los líderes que están llevando esta invasión.Jurak sacó su couffe y apuntó hacia el corazón de Borks Fey'lya, quien sonrió.—Deja de hablar y acércate.Y entonces, el Jefe de Estado sacó las manos de los bolsillos, y con las bombas térmicas en ambas manos, activándolas. Jurak abrió los ojos de la sorpresa y lanzó su couffe hacia el pecho de Borks, quien sintió el acero, dejando caer la esfera.—¡Sáquenlo! —gritó Jurak Nil retrocediendo mientras los grysk, tiraban hacia atrás al Maestro Bélico, quien se tiró a un lado de la puerta, en el pasillo.El ruido explosivo y el movimiento agitado que remeció el lugar, por poco lo deja sordo, sintiendo los pedazos de madera, tierra y polvo caer sobre él, además de varios cuerpos de sus soldados, que lo cubrían.Se puso de pie con dificultad, sus soldados, adoloridos, lo ayudan a estabilizarse mientras se agitaba la ropa debido al polvo.Estaba aturdido, la cabeza le daba vueltas y los huesos le crujían por todo el cuerpo, reconociendo que estuvo muy cerca, pero, aun así, ingresó a la oficina totalmente destruida, pudiendo ver los edificios del enfrente. Caminó entre los escombros, el piso estaba partido, así que podía ver el piso inferior, así que anduvo con cuidado. Vio la parte superior de Jurak Nil, le faltaba un brazo y la parte superior de la cabeza, no aguantó y vomitó delante de sus tropas, quienes se dieron la vuelta.Una vez que se recompuso, aún furioso, no encontró a Borks, pero vio trozos de tela de la ropa que vestía, algunos trozos de carne, así que concluyó que estaba muerto también.Avanzó hacia el filo de la oficina, donde podía ver con claridad la calle, ocupada por soldados grysk y el aire agitaba su capa.Sonrió, ahora Taris era suya, la Alianza Galáctica había caído.El caos no permitía que el auto transporte no pudiese avanzar hacia el espacio puerto, Rey podía ver gente corriendo en las calles, mientras Finn estaba al volante. Kaydel escribía frenéticamente en su comunicado.Finn se elevó y avanzó rápidamente, esquivando a cada aero transporte, los ruidos de los transportes se escuchaba lejanos y las explosiones, igualmente y cuando doblaron la esquina, vieron una gran humareda en el horizonte, Kaydel alzó la vista.—Creo que ese es el Palacio de los Cristales.— ¿Lo están atacando?—Lo más probable que Borks Fey'lya haya sido evacuado—exclamó Kaydel, nerviosa—Posiblemente, los grysk hayan atacado ese edificio para mostrar su poder. Vamos, mi esposo y mis hijos están en el espacio puerto.Finn aceleró, esquivó mientras sentía los disparos e incluso, se cruzó con varios convoyes de la Alianza.Hasta que llegó al espacio puerto, atestado de gente, los tres bajaron del transporte e ingresaron al lugar. Rey notó que había muchas peleas, golpes e incluso, un hombre gordo, evidentemente de dinero, golpeaba otro para subirse a su nave.—¡Kaydel! —gritó Rafan, agitado y despeinado, con el blaster en mano, Kaydel corrió hacia su marido y lo abrazó, luego besó a sus hijos, que temblaban de miedo.—Vamos, el Halcón está aquí—exclamó Rey, quien encendió su sable de luz al ver un grupo de delincuentes, armados con blasteres y con vibra bastones.Finn activó el Halcón y la rampa descendió, subiendo por ella, seguido por la familia de Kaydel mientras Rey retrocedía mientras los delincuentes se acercaban.—¡Danos la nave!Rey usó la Fuerza para lanzarlos lejos de su alcance, desactivó su arma una vez que subió la rampa. Finn se sentó en el asiento de piloto, encendiendo el viejo carguero mientras Kaydel, en el sitio de copiloto, Rafan, sentado en la bodega, abrazaba a sus hijos, su hija, sollozaba bajo su hombro.—Tranquilos, tranquilos…saldremos de esta—susurraba.Rey avanzó a la cabina de pilotaje, mientras el Halcón alzaba vuelo, esquivando a cada coralita que se cruzaba en su camino.Aftab Ackbar fue notificado que la mayoría de los líderes políticos y gente poderosa habían logrado salir del planeta, sintiéndose mal por aquellos que no lo iban a lograr, ordenó la retirada.Poe y los demás escuadrones recibieron la notificación, entonces enrumbó el Ala X, dirigiéndose al punto donde se hallaba el acorazado Princesa Leia..El Halcón sobrevoló el espacio, Rey notó varias naves de la Alianza retrocediendo mientras los pocos cruceros estelares cubrían el escape.—Están en retirada—exclamó Finn, Rey asintió, luego se llevó una mano al pecho, sintiendo un dolor, un dolor que crecía cada vez y un golpe como si algo se desgarrara dentro de ella.Gritó agónicamente en el suelo, aún con la mano aferrada al corazón, quedó en posición fetal mientras lloraba de tristeza y dolor.El dolor no era físico, era emocional, como si se le desgarrase el alma, apenas era consciente de su alrededor.—¡Rey! —gritaba Kaydel, sentada a su lado—¡Rey! ¡¿Qué te sucede?! ¡Rafan!Rey volvió en sí, dándose cuenta de las copiosas lágrimas que tenía en su rostro, respiró con dificultad mientras Kaydel tocaba sus brazos.—¿Rey?—preguntó Finn, sin poder ver a su amiga, quien yacía bajo el regazo de Kaydel, respirando con dificultad.—Mi…mi chico…mi bebé…esta—le dolía decirlo en voz alta, no podía soportarlo—Esta muerto, Finn…mi hijo está muerto.Lloró en el regazo de Kaydel, quien estaba lívida, Rafan, en el umbral, sin saber que hacer mientras las naves de la Alianza, saltaban al hiper espacio, huyendo del campo de batalla.
----- CHAPTER BREAK -----
Kai miraba por la ventanilla de la Reina, Zeffo se alejaba de a pocos y de un momento a otro, solo vio líneas plateadas, eso significaba que habían entrado en el hiper espacio.—¿Estas bien? —preguntó Ava, Kai se giró y asintió—Nos irá bien.Kai no estaba seguro de tener a Ava a su lado en la misión al planeta, ocupado de voxyn y grysk, quería tenerla lejos del peligro, pero recordó lo que le había dicho.—Pase lo que pase, siempre estaremos juntos ¿verdad? —susurró, Ava sonrió y apretó su mano. El joven aprendiz desvió su vista hacia el resto de los ocupantes, Shara los observa con atención, pero luego desvió su vista hacia otro lado, Han estaba conversando en voz baja con Tara, el resto solo miraban al suelo o al techo.Tedney, Yox y Maz Kanata ingresaron a la bodega donde estaban.—Hemos entrado al hiper espacio—exclamó la alien de piel naranja—Antes de venir aquí, hablé con un capitán grysk. Le conté que hemos capturado a unos Jedi, incluyendo a los mellizos que buscan, así que están ansiosos. Cuando lleguemos al punto, será cerca de la órbita de Myrkr. Ustedes irán a la nave de los grysk y yo me iré, no podré quedarme a verlos, y esta demás recordarles que no hay extracción.—La salida debemos de crearla nosotros—exclamó Yox, el maestro Jedi barabel—Si seguimos la táctica de Ulaha, nos irá bien. Les recordaré que Tedney es el comandante señuelo, él recibirá el interrogatorio grysk, posiblemente sea agredido. En ese tiempo, Kai Dameron, el verdadero comandante de la misión buscará la forma de neutralizar la nave.—Maestro Rij ¿Por qué usted no es el comandante? —preguntó Zath.—Porque los grysk asumirán que los comandantes son los que tienen rango mayor. No pensarán que el líder sea un aprendiz joven como Kai, a quien elegí porque su cristal es de origen grysk. Nos llevará a la Cuna.—Llegaremos pronto—exclamó Maz Kanata, sacando una pequeña bolsa de tela—Necesitaré sus sables de luz y sus blasteres aquí. Entregaré luego al capitán grysk. Confío en que usen la Fuerza para recuperarlos.Cada uno de ellos fueron dejando sus armas en la bolsa de Maz Kanata, quien luego lo sostuvo en su mano derecha, detrás de ella aparecieron piratas con cuerdas.—Ahora, necesitamos que se pongan de rodillas en el suelo y las manos a la espalda. Mis subordinados, los atará, pero no con mucha fuerza, para que tengan mayor libertad a la hora de desatarse.Los jóvenes Jedi, incluyendo a Tedney y Yox, se colocaron de rodillas y con las manos a la espalda, fueron atados sin problemas.—Que la Fuerza los acompañe.Minutos después de haber sido atados, la Reina se detuvo, Maz entendió que habían llegado al punto, así que abandonó la bodega y fue directamente hacia la cabina de pilotos. Tedney, quien estaba delante de ellos, usó la Fuerza para serenarse. Segundos después, escucharon ruidos de anclaje y la puerta se despresurizó.Tres grysk ingresaron a la bodega, junto con Maz Kanata, uno de ellos se acercó a Tedney, mirándolo con desprecio.—¿Dónde están los mellizos que me dijo, pirata? —preguntó Duman Yaght, capitán de navío grysk, Maz los señaló, un poco más al fondo de la bodega.—Ahí están, señor Yaght—exclamó la pirata.—Supongo que no los atrapó a todos en el mismo día ¿verdad?—Obviamente, cada uno fue atrapado en días distintos. Con un poco de interrogación, nos llevaron a capturar a los mellizos. Mis hombres son capaces, no por nada me llaman Reina Pirata.Duman Yaght le entregó una bolsa que tintineó, Maz le entregó las armas al grysk, quien se acercó a sus dos guardias que flanqueaban.—Llévalos a la bodega de la nave—ordenó en su idioma, los guardias los apuntaron y los Jedi se pusieron de pie, y poco a poco, la bodega de la Reina quedó vacía. Duman y Maz se miraron, pero el grysk no cambió su rostro de desprecio a la pirata, retirándose de la nave de la pequeña alien.Maz Kanata cerró la puerta, y se acercó a la cabina de pilotos, dando la orden de darse la media vuelta e irse. No podía ocultar que temía por ellos..Los Jedi estaban arrodillados al igual que en la bodega de la Reina, Duman Yaght, con la bolsa de las armas en su cintura, se paseó en las filas, observando a cada uno de los capturados, de los dos guardias grysk, se sumó uno.—¿Todos son aprendices o hay alguien que no lo es? —preguntó.—Yo soy Caballero Jedi—exclamó Tedney—No nos intimidas, cabeza cono.Duman esbozó una sonrisa, se acercó rápidamente a Tara, agarrándola del cabello y la tiró hacia adelante donde estaban los guardias grysk.—Necesitamos saber muchas cosas, caballero Jedi—exclamó Duman mirando a Tedney, quien estaba sorprendido— Soldados, iré a la cabina. Si dice algo interesante, me informan.Duman Yaght se retiró de la bodega, muchos Jedi se miraron entre sí, un poco alarmados a excepción de los hermanos Dameron, pero Han estaba impaciente.—Cálmate—susurró Kai a su hermano, quien apretaba los dientes.Los dos guardias, sacaron bastones electrificados, uno de ellos pateó la cara de la chica, quien cayó al suelo. Los bastones tocaron su espalda, quien gritó de dolor, luego lo retiraron y volvieron hacerlo.—¡Habla! —gritó el tercer guardia mirando a Tedney, quien estaba demasiado sorprendido.—¡Ella no tiene nada que ver con esto! —gritó Tedney—¡Cambia mi lugar por ella!—¡Cállate! ¡Tú no nos das ordenes, hereje!—¡Piérdete, grysk!Tedney esperaba que el guardia le pegase en la cara, pero él se giró y pateó el abdomen de Tara, quien lloraba y gritaba de dolor.—¿Dónde está tu sucio planeta? ¿Dónde están escondidos, malolientes ratas?Tedney se quedó pasmado, sin saber que decir, miró a Yox y luego al grysk.—Ustedes se merecen lo que les pasó en ese planeta. Su aldea, perecida bajo el fuego imperial, como la Operación Ceniza. No tenía idea que los imperiales actuales fueran tan nostálgicos.—¡No estás ayudando, Tedney! —gritó Han—¡Maldito seas, estúpido! ¡Están torturando a Tara, pedazo de inútil!—¡Cállate, aberración! —exclamó el tercer guardia mirando a Han—¡Tienes suerte de no ser ofrecido como sacrificio!Han escuchaba los gritos de Tara, apretó los dientes de la rabia, pero ya no podía quedarse quieto.—¿Tienen algún plan, Jedi? ¿Están confabulándose en algo? ¡Dímelo!—¡No hay ningún plan idiota! ¡Solo fuimos capturados por ser demasiados tontos! ¡Cuando me libere te hare pedazos!Han usó la Fuerza para impulsarse, golpeando su cabeza contra la barbilla del tercer grysk, quien retrocedió. Aún adolorido por el golpe, se desató mientras los otros dos miraban pasmados, mientras el Jedi extendía la mano y el golpe de la Fuerza, destrozó el esternón del grysk.Se giró rápidamente mientras atraía el bastón electrificado e iba directamente hacia el otro agresor, mientras el resto de los Jedi se ponían de pie, Kai y Tedney iban directamente hacia la cabina de pilotos mientras Yox inmovilizaba al grysk caído, con la barbilla rota.Han usó la Fuerza para inmovilizar al grysk que tenía al frente, y con el bastón empezó a golpear con rabia, sus ojos estaban rojos y las venas se le sobresalían de la frente. Tara levantó la vista, entre asustada y adolorida, Shara se acercó a ella para sacarla del peligro.Kai sacó una vibrocuchilla que tenía escondida bajo la manga, Duman se giró debido al jaleo que escuchaba, pero vio al Jedi frente suyo, quien le rajó la garganta, salpicándolo de sangre y agarrándose de las paredes mientras intentaba cortar la hemorragia.El piloto fue sacado a rastras por Tedney, quien colocó su brazo por su garganta, asfixiándolo. Biros Meed, el nautolano, se acercó a la cabina de pilotos y tomó el volante. Kai miraba a Duman, morir lentamente en medio de un charco de sangre, tomó la bolsa de las armas y fue directamente a la bodega.El grysk que interrogó a Tedney, estaba atado, pero sin consciencia, Tekli curaba las heridas de Tara, quien aún estaba asustada, Han se acercó, furibundo a su hermano.—¿Por qué Kriffados no hiciste nada? ¿Eres el maldito comandante?—Estaba pensando en un plan.—Chicos, cálmense. Ahora eliminamos a los guardias y al capitán, enfoquémonos en el siguiente paso—exclamó Shara.—Tiene razón, nada sirve discutir entre nosotros—exclamó Yox mirando con severidad a Han—Después de esto, joven Dameron, debo informar a tu madre. Yo no soy tu maestro para hablar de lo que hiciste.—Informa también de lo que hice—exclamó Kai—Le corté la garganta y lo vi morir. Pero aquí están las armas, tómenlas.Han vio a Tedney salir de la cabina, ambos se miraron, pero fue el joven aprendiz lo miró con rabia y odio. Tedney se sintió incómodo, pero desvió la mirada.—Han, estoy bien—exclamó Tara, tocándole el brazo, y el mal humor y la rabia incontenida, desapareció, mirándola.—De acuerdo, eso es lo que me importa.La Tachyon Filler, la nave ocupada por los Jedi salió del hiper espacio, donde el piloto podía ver el planeta e informó al resto que se preparasen porque iban a aterrizar pronto..La Tachyon Filler aterrizó en el campo abierto de Myrkr, muy cerca de los túneles donde los llevarían a la Cuna donde estaría la Reina Voxyn. Había un par de grysk en la zona, pero apenas prestaron atención, por ello, Zath y Jovan Drank, con los blasteres en mano, se colocaron en ambos lados de la puerta y la tiraron abajo.Ellos no lo vieron venir, recibiendo los disparos y dos gruñidos salían del bosque, los Jedi se replegaron con los sables encendidos mientras un voxyn saltaba encima de Yox, arrancándole el cuello mientras el otro se acercaba peligrosamente hacia Ulaha, pero el rodiano Jovan disparó directamente a la cabeza del voxyn, matándolo.Zath, Kai y Han abrieron fuego contra el voxyn que mató a Yox, pero este corrió hacia el trio de Jedi, recibiendo todos los disparos hasta caer muerto.Tekli corrió hacia el maestro Jedi, quien yacía en el suelo, pero sabía que era demasiado tarde, la herida estaba muy abierta y expuesta, perdía sangre, la chandra fan sostuvo su mano mientras el resto de los Jedi se acercaban, el barabel moribundo observó el cielo antes de expirar.—¿Quién debía mirar al bosque? —acusó Zath.—No busquemos culpables, estas bestias son impredecibles—exclamó Kai.—¿Tu cristal no te alertó?—¡Cállate, Zath! —gritó Tedney—Continuemos, adelante Kai.El grupo reanudó el paso, estando Kai y Alema a la cabeza, Ava recogió el sable de luz de Yox y lo ciño al cinto, sabía que no podían llevarse el cuerpo, pero tendría el sable para un homenaje cuando regresen de la misión.Los túneles eran amplios, pero ellos caminaban uno detrás de otros, las paredes eran de roca mientras los techos, se podían ver raíces y tierra, Alema seguía caminando, alerta y con el sable en mano.—Escucho ruidos—susurró Kai y miró a Ulaha—¿Estamos yendo en el camino correcto?—Sí, solo seguir este camino. Es casi como una ciudadela.Seguían avanzando, Kai los hizo detenerse antes de girar una esquina. Escuchaban voces, entonces se prepararon para un enfrenamiento.Los grysk doblaron la esquina, y los Jedi abrieron fuego contra ellos, solo uno escapó, pero Biros Meed corrió a perseguirlo.—¡Espera! —gritó Kai pero todos se adelantaron, doblaron la esquina y había un grupo de grysk, quienes apuntaron, dispararon contra Biros, quien repelió pero el fuego era intenso, recibiendo los disparos.Los Jedi devolvieron los disparos de los grysk después de que Biros Meed cayese muerto. Después de repartir el fuego, el grupo avanzó hacia lo que parecía una sala, Ava recogió el sable del caído, luego prosiguió su camino.—Estamos llegando a un espacio abierto—exclamó Alema ingresando a la sala—Creo que debemos cruzar esa puerta—señaló una abertura que estaba en el medio, al lado de otras aberturas.—Ha alertado a los demás—exclamó Kai, Han se aferró a su sable de luz.Ingresaron a una sala amplia, arriba de ellos podían ver un hoyo enorme, donde la luz solar se filtraba, el lugar estaba atiborrado de rocas y arbusto, tierra seca y algunos helechos. De la abertura, salieron Voxyns corriendo furiosamente hacia los Jedi, Kai ordenó replegarse para enfrentar a las criaturas. Tedney, Lowie y Alema decidieron usar los blasteres contra ellos mientras los otros, esquivaban los zarpazos, Tekli corrió detrás de Halden, porque sabía que no era buena con los sables de luz y él debía proteger a la única Jedi sanadora.Jovan disparó contra un voxyn, matándolo mientras Shara destrozó a otro, deslizándose por tierra mientras los hermanos Hara esquivaban y juntos terminaron por matar a otro, Ulaha movía su sable de luz contra un voxyn, pero no vio al que venía a su derecha, tumbándola en el suelo. Aterrada, intentó zafarse, pero la bestia, hundió sus colmillos en el cuello de la bith, pero Han llegaba tarde para apuñalar la cabeza del voxyn. Kai vio que Shara cayó al suelo, se arrastró hacia atrás pero no había visto a un voxyn a su espalda.—¡Shara! —gritó Kai cubriéndola y recibiendo un zarpazo de la bestia en el abdomen, gritando de dolor, su hermana se puso de pie, agarrando su sable de luz, aterrada al ver a su hermano, agarrándose la herida.Tara apuñaló la cabeza del voxyn que agredió a Kai mientras Shara se lanzaba contra el otro, cortándole el hocico y con Bela Hara, apuñalando el lomo de la bestia.—Kai…Kai…todo estará bien—exclamó Shara arrodillándose junto a su hermano, pálido, pero aún presionando la herida, Tekli llegó lo más rápido hacia su compañero.—No hay voxyn—exclamó Alema mirando la escena, Han se acercó, Tekli colocó sus manos sobre la herida de Kai, él usaba la Fuerza para retener el veneno mientras la Jedi sanadora buscaba el antídoto y lo clavó muy cerca de la herida, rápidamente, colocó su mano sobre él, usando la Fuerza para curarlo.—Respóndeme, Kai—exclamó Ava con los ojos húmedos.—Estoy bien, creo.—Esto es un desastre—exclamó Zath—Tres muertos y no hemos llegado ni siquiera a la mitad. Deberíamos irnos.—No, seguiremos—exclamó Kai, poniéndose de pie y tambaleándose, aún con dolor.—¿La herida no cerró? —preguntó Shara mirando a Tekli.—Sí, pero necesita descanso. Has perdido sangre, Kai, eso no lo puedo reponer.Kai miró su uniforme ensangrentado.—Debemos continuar.Kai no recuperó el color, tambaleándose, fue directamente a la abertura que señaló Alema, el resto lo siguieron, Han masculló en desacuerdo mientras Shara se sentía culpable.Pasaron por la abertura, Ava se quedó muy cerca de Kai, era un pasillo casi oscuro, Tedney usaba el datapad que una vez usó Ulaha antes de ser devorada por los voxyn. Nuevamente llegaron a una sala, pero esta vez era pequeña, pero había varias celdas.—Hay prisioneros—exclamó Zath acercándose a una celda, Han lo siguió y vio a dos humanos, un hombre y una mujer, vestían túnicas Jedi como el de ellos.—Qué bueno ver algunas caras humanas y de otras especies—exclamó el hombre con una sonrisa jovial pero los Jedi no estaban seguros en confiar en ellos. Tedney se acercó.—Siento que ocultan algo.—¡Que Jedi tan perspicaz! —exclamó la mujer de cabello castaño, bastante desordenado.—¿Quiénes son ustedes?—Soy Rosha y mi compañero es Emek.Dejaron de ocultarse en la Fuerza, Han y el resto de los Jedi podían sentir el Lado Oscuro en ellos, el joven Jedi notó una sustancia verdosa en la cerradura de la celda.—Eso es veneno—exclamó Emek, un hombre de cabello negro y barba poblada—Tenemos un tiempo aquí.—Jedi Oscuros—exclamó Shara—No lo necesitamos.—¿Van donde la Cuna? ¡La hembra pájaro nos llevó allá! Podemos ayudarlos—exclamó Rosha, pegando su cara en los barrotes.—¿Hembra pájaro?—Una mística, que hace días que no pasa por aquí—exclamó Emek—Tiene ideas fascinantes sobre la Fuerza—exclamó mirando a Han—Buenos puntos, conocimientos…para una especie que nunca he visto en mi vida. Quedé fascinado por sus palabras e incluso, me enseñó habilidades, pero no me sirven aquí.—No lo escuches, Han—exclamó Tedney—Te endulza los oídos para caer en sus mentiras.—No lo necesitamos—exclamó Zath, pero Han negó.—Debemos reanudar, chicos—exclamó Kai, pero Han sacó su sable de luz y reventó la cerradura, abriendo de par en par la celda, los Jedi Oscuros sonrieron.—Los llevaré a la Cuna—exclamó Rosha mirando a Han y luego al frente, empezando a moverse, Zath miró al joven Dameron con furia.—Ustedes adelante, para vigilarles—exclamó Tedney, los Jedi Oscuros obedecieron con sonrisas burlonas, y nuevamente, la caminata se reanudó, Kai se acercó a su hermano, quien estaba muy silencioso.—No debiste liberarlo.—Déjame en paz, Kai—exclamó—Yo sé lo que hago.—Son Jedi Oscuros.—Lo sé, lo dijeron. No me importa, nos llevarán al nido. —exclamó de malos modos luego de ello, se apartó del camino de Kai.Kai sintió que el cristal empezó a vibrar, y eso significaba que los grysk estaban cerca, y ellos doblaron la esquina donde estaban los enemigos.Abrieron fuego contra ellos, Jovan recibió un disparo y cayó muerto, Rosha agarró su sable de luz y lo encendió, usando la Fuerza, despedazó a los grysk, en medio de relámpagos de la Fuerza, dejando a los Jedi en silencio. Una vez que el jaleo terminó, Tedney se acercó, con su arma encendida, Emek levantó los brazos.— ¡Rosha! Devuelve el sable de luzLa mencionada, apagó el arma y lo tiró en el suelo, rodando a los pies de Tedney, quien lo agarró y lo guardó en el cinto.—No habrá próxima vez. Por algo no están armados, ahora, llévanos.Kai sentía que perdían el tiempo, a cada esquina se enfrentaba a los grysk. Era evidente que ellos sabían de su presencia, necesitaba una distracción para ellos, y se vio a sí mismo, herido y apenas podía ponerse en pie. El abdomen le dolía un poco, no era más que un estorbo para el equipo y necesitaban un señuelo para que los grysk se dispersen.Se detuvieron ante una sala con tres puertas, Alema observó con atención, pero los Jedi Oscuros fueron directamente al lado derecho, pero se quedaron en el umbral.—Deténganse un rato—exclamó Kai—Los grysk saben que estamos aquí. Debe haber una distracción, algo que ellos se concentren y el resto pueda continuar hacia el nido. Yo tomaré ese rol, seré el señuelo.—No, Kai—exclamó Shara—Vendrás con nosotros, podemos superarlo.—No, los estoy atrasando. La herida aún me duele a pesar de la curación de Tekli. Lo siento, chicos, pero debo hacerlo—sonrió, pero al ver Ava acercarse.—Juntos ¿verdad? Asi tú lo dijiste, siempre estaremos juntos.—Sí, Ava, pero no esta vez. Tú ve con ellos, ellos conocen donde está el nido. Les prometo que los alcanzaré después. Tomaré un atajo y daré una vuelta completa hacia la entrada nuevamente.— ¿Lo dices en serio, Kai? —preguntó Tedney, Kai asintió y entregó la bolsa de los explosivos a Han.—Destrúyelos, Han—exclamó Kai y luego fue hacia la puerta derecha, pero Shara lo abrazó por la espalda, seguida de Ava.—Encuéntranos pronto, Kai.—Kai, te amo.—Lo sé, Ava—exclamó con una sonrisa, pálido pero decidido, avanzó por la puerta izquierda, perdiéndose de vista, Ava aguantó las lágrimas mientras Shara tiró suavemente de su brazo para reanudar el camino. Kai se había ofrecido como señuelo ante los grysk, esperando captar la atención de la mayoría de ellos.—Genial ¿terminamos con las escenas conmovedoras? —preguntó con burla Emek—Por aquí es.—Eso es cierto—exclamó Alema con amargura—Vamos.El grupo avanzaron rápidamente por el pasillo donde llegaron a otra habitación, luego por la puerta que les mostró Alema y siguieron caminando hasta cruzar una sala amplia como la anterior donde estuvieron, donde hirieron a Kai.—No siento la presencia de ningún grysk—exclamó Han, pero los Jedi Oscuros señalaron una puerta donde los llevaría al piso inferior.—Ya casi estamos—exclamó Emek—El nido se encuentra bajando la escalera, Tedney se acercó, pero luego sintió una fuerte presencia de los grysk, se giró hacia sus compañeros y ellos asintieron, sacando sus sables de luz.Kai llegó a otro pasadizo después de cruzar dos salas chicas, el plan había funcionado, puesto que se había enfrentado a numerosos grysk, pero le hubiera gustado haberlo hecho desde el principio, se hubiera ahorrado la muerte de tantos compañeros. Dio un paso adelante y cuando giró, vio a un par de grysk, apuntándolo.El joven Jedi repelió con mucho esfuerzo los disparos, pero notó luego que había puertas en los pasadizos, así que avanzó acelerado por la Fuerza para luego, apuñalar a su rival. Una de las puertas se abrió violentamente, donde un grysk de gran tamaño se mostró, empujándolo en el aire. Cayó al suelo, rodando, pero aún tenía su sable de luz.—Déjalo, yo me ocupo de él—exclamó Vanuuri Nar, el Ejecutor, mirando a Kai, quien se ponía de pie con dificultad.— ¿Dónde están los demás Jedi? —preguntó con voz glacial—Sé que se han infiltrado.—Te lo diré cuando mueras—exclamó Kai colocando su arma adelante, el cristal lambent vibraba en su empuñadura, Vanuuri sonrió desagradablemente. Sacó su couffe y empezó a luchar contra el joven Jedi, detrás del Ejecutor, seguían apareciendo más grysk, pero Kai retrocedía cada embate del grysk, no estaba seguro de cuanto resistir, pero deseaba con todas sus fuerzas que sus hermanos y compañeros hayan destruido el nido.Kai esquivó con dificultad, pero Vanuuri era rápido para el Jedi, entonces Kai usó la Fuerza para hacerlo retroceder, ahora era el Ejecutor que retrocedía mientras sus guerreros eran mudos testigos. Kai giró el sable, golpeando el acero y luego, con gran agilidad, corrió por las paredes antes de propinarle una patada a la cara de Vanuuri. Escupió sangre, Kai respiraba agitadamente, dándose cuenta de que se excedía, pero necesitaba vencerlo así que cerró la mano como un puño y lo lanzó. La onda expansiva tiró al Ejecutor al suelo y Kai dio un salto impulsado por la Fuerza, pero Vanuuri rodó para evitar la hoja verde. Kai cayó de rodillas, no vio como Vanuuri agarraba la tierra del suelo. Kai se puso de pie y los segundos que pasaron fueron suficientes para Vanuuri, lanzándole tierra, cegándolo.Kai retrocedió, chocando con la pared del pasadizo, entonces el grysk, triunfante, sujetó su couffe y lo apuñaló, hundiendo toda la hoja en el vientre del joven Jedi.Gimió del dolor, sintiendo el acero, y algo pesado caía dentro suyo, escupió sangre y cayó de lado. Aún con los ojos abiertos, miró al Ejecutor, quien lo miraba burlonamente.—Que Jedi tan débil, decepcionante.Se dio la vuelta, y Kai miró a la pared, se sentía cansado, los ojos se le cerraban, sentía el sabor salado de las lágrimas mientras su mente iba hacia Ava."Lo siento, Ava, no volveré a verte" pensó Kai "Estoy tan cansado, todo es tan…pacifico. Adiós Han, Shara, papá, mamá"Todo se volvía oscuro para Kai, ya no escuchaba, y la vida se iba diluyendo en su mirada.Cuando el equipo de ataque bajó las escaleras, había un grupo de grysk y Voxyns, esperándolos, así que los Jedi Oscuros los atacó con relámpagos de la Fuerza mientras los Jedi enarbolaban sus sables de luz contra los enemigos. Han se escabulló hacia la entrada a la Reina Voxyn, escapando de los grysk de manera furtiva, aprovechando de los grandes matorrales.Shara se detuvo bruscamente al sentir a Kai, algo dentro de ella se rompió. Y con lágrimas saliendo de su rostro, gritó de rabia, de dolor y de odio hacia los grysk, extendió su mano, donde salieron rayos de la Fuerza, matando a los voxyn y tomando por sorpresa a los grysk, ya que no entendían porque no anulaban por completo a los ataques de relámpagos.Ava sentía que algo dentro de ella se rompía, los voxyn estaban muertos pero los grysk seguían bajando por las escaleras.Shara no quería abandonar el cuerpo de su hermano en algún lugar del planeta así que subió raudamente por las escaleras, seguida de Ava. Tedney no podía detenerlas debido a que estaba ocupado con luchar con los grysk mientras Bela Hara caía apuñalado por un grysk de gran tamaño.Con la velocidad aumentada por la Fuerza, Shara llegó al pasillo y fue por donde había entrado Kai, sentía a Ava detrás suya pero no dijo nada. Corrió con gran velocidad mientras el odio y la rabia la invadía, solo pensaba causar daño y dolor a los grysk, solo eso tenía en mente, vengar la muerte de Kai.Cuando llegó al pasillo, vio el cuerpo inerte de su hermano, varios grysk alrededor suyo y al Ejecutor. Los grysk se pusieron en posición, apuntando a las Jedi y abrieron fuego.Shara esquivaba los disparos con gran rapidez mientras avanzaba por el pasillo, dos grysk se pegaron a la pared y la Jedi los rajó sin problemas, uno cayó agarrándose el cuello mientras otros recibían los disparos, los grysk retrocedían aterrorizados. Dos de ellos se pegaron al techo y Ava los cortó la cabeza con un movimiento de su arma, mientras Shara extendía la mano para provocar rayos de la Fuerza mientras apuñalaba a uno, Vanuuri sintió miedo y se escapó por una puerta, Ava corrió hacia allí, pero estaba bloqueada.Las dos mujeres observaron que el pasillo estaba vacío, lleno de cadáveres de grysk, pero no les importaron, Shara se arrodilló y colocó en su regazo el cuerpo de Kai, Ava cayó sobre el pecho del Jedi, donde empezó a sollozar. La hermana mayor agarró el sable de luz de su hermano menor y lo guardó, aún dolida y sintiendo los ojos arder.No dijo ninguna palabra, cargó el cuerpo de su hermano, usando la Fuerza para aligerar el peso del Jedi, y con Ava, usaron la Fuerza para llegar hacia la sala donde luchaba sus compañeros..Han llegó a una sala amplia, circular, y las incubadoras estaban ordenadas de acuerdo con la circunferencia de la sala, pero en el centro estaba una especie de tanque, donde un voxyn reposaba en un líquido verdoso.—Entonces, esta es la Reina Voxyn—exclamó Han, agarrándose el pecho—Kai…no.Cayó de rodillas, sintiendo un inmenso dolor por la muerte de su hermano, pero debía seguir adelante, debía destruir a la Reina cuando escuchó gruñidos. Se giró, y vio con horror como las incubadoras se abrían, y los voxyn salían de ellas, y ahora no podía usar la Fuerza para escapar.Una se lanzó y Han rodó, sacó su sable de luz, agitándola para alejarla, pero no debía apartarse de la Reina Voxyn, quien tenía la desagradable sensación que lo miraba. Miró la bolsa de explosivos, la bolsa que le dejó Kai. Su hermano se ofreció como señuelo para alejar a los grysk y él ahora estaba delante del objetivo, rodeado de voxyn. Respiró hondamente, pensó en sus padres, Tara, y Shara.—Al menos te veré, Kai—sonrió con amargura, esquivó con gran agilidad el salto del voxyn y llegó al tanque donde colocó las bombas, pero del techo de permacreto, cayó una cuerda.Confundido alzó la vista, donde un alien de aspecto de un pájaro le hacía señas para que suba, luego recordó lo que dijo aquel Jedi Oscuro "una hembra pájaro". Activó la bomba y saltó hacia la cuerda, subiendo con gran rapidez mientras sentía los zarpazos de las bestias bajo sus talones.Llegó a lo que parecía una buhardilla, pero había un largo trecho donde podía arrastrarse, la hembra pájaro colocó la trampilla y cubrió con su cuerpo al de Han.Todo se remeció, caía polvo del techo de piedra y Han sentía que el piso estaba caliente.—Vamos—exclamó la hembra pájaro—Debemos salir de aquí.Han asintió, pero ella, colocó un pulgar en la frente del Jedi y sintió como la Fuerza se apagaba bruscamente. Se sintió débil por un segundo y notó que no podía sentir a nadie más que a la misma hembra pájaro, quien empezó a moverse.Cuando llegó a otra trampilla, Han empezó a sentirse mareado pero la hembra pájaro se aseguró que bajase sin problemas a otro ambiente, donde podía sentir la brisa del exterior.El joven Jedi tocó el suelo, y al dar un paso, cayó de bruces.Dos grysk ingresaron a la pequeña sala, donde la hembra pájaro notó que ellos tenían la mirada perdida.—Llévalo a mi nave.Ellos no objetaron nada, cargaron el cuerpo de Han y ella los siguió.Mientras tanto en la sala, la explosión creó una abertura al exterior, Krasov Hara se puso de pie con dificultad para escapar, pero un grysk, enterrado en el suelo, saltó con el couffe en alto, apuñalándolo, pero luego murió decapitado por Zath, quien miró a Tara, pálida y con temblores.—Despierta, Tara.! ¡Vamos!Tara notó que sus compañeros estaban desmayados por la onda expansiva pero los Jedi Oscuros se las arreglaron para escapar por el hoyo enorme, así que junto con Zath y Halden, los siguió al exterior.Lowie se despertó y vio a Shara, con los ojos rojos y a Ava, lanzó un gemido lastimero, lamentando la muerte de sus hermanos y luego explicó que los Jedi Oscuros escaparon por el hoyo, entonces Ava empezó a despertar a Tedney, Tekli y Alema.Tara, Zath y Halden perseguían a los Jedi Oscuros por la explanada, notaron que se dirigían a la Tachyon, ya que estaban dando la vuelta del complejo, aumentando aún más la velocidad de la Fuerza.Los Jedi Oscuros llegaron a la Tachyon después de dar una vuelta completa, Emek lanzó un rayo de la Fuerza hacia Tara, quien cayó de espaldas al suelo mientras Zath se lanzó hacia el Jedi Oscuro, empezando a golpearse en el suelo, Rosha subía al trasporte al igual que Halden.Emek usó los rayos de la Fuerza contra Zath, dejándolo en el suelo, alzó la vista y vio a Lowie acercándose con gran velocidad, así que usó la Fuerza para empujarlo unos metros atrás.Se subió a la Tachyon donde Halden Alessie forcejeaba con Rosha en la cabina de piloto, entonces empezó a golpearlo en la espalda.La nave grysk se elevó, se tambaleó mientras Halden encendía su sable de luz y cortó la mano de Emek, quien cayó de rodillas, chillando de dolor y la nave ya se había elevado lo suficiente así que, el Jedi decapitó a Rosha, pero Emek, con su mano sana, usó los rayos de la Fuerza contra Halden, y las chispas saltaron al tablero, provocando explosiones.Cuando Shara, Ava, Tedney y Alema llegaron a donde estaba Tara, quien se ponía de pie con dificultad, Lowie se acercaba cojeando.—¿Dónde está la nave?—Oh no—exclamó Tara mirando al cielo, entonces los Jedi alzaron la vista y vieron la Tachyon Filler haciendo movimientos erráticos y caer hacia las montañas. La explosión agitó la copa de los árboles.—Genial—exclamó con amargura, Tara notó que las lágrimas corrían por sus mejillas, unas llamas esmeraldas ocuparon sus ojos, y su cuerpo se rodeó de esas llamas, movió las manos hacia el suelo, donde cadáveres grysk se levantaron.—¡Busquen una nave, los ordeno! —exclamó Tara a los cadáveres vivientes de los grysk, quienes se dieron la vuelta y corrieron con gran velocidad, los Jedi los siguieron.Aparentemente, otro espacio puerto quedaba cruzando el bosque, así apuraron el paso hasta cruzarlo por completo, donde vieron otras naves y un grupo de grysk con Vanuuri.—¡Asesino! —gritó Shara mirando al grysk alto y lo reconoció, era el Ejecutor Nar, quien lo conoció en Rommamol hace solo un año—¡Te mataré, Nar!El Ejecutor quien estaba sorprendido, retrocedió al sentirse paralizado y una corriente de terror recorrerle el cuerpo con tan solo mirar esos ojos rojos de la rabia, de la Jedi con el cuerpo del chico bajo su hombro, Tara estaba segura de que la urgencia era huir cuanto antes, así que nuevamente, usando la magia de las brujas de Dathomir, convocó nuevamente a más muertos grysk vivientes, quienes emergieron de la tierra. Más rápidos y sangrientos, fueron directamente hacia los grysk y al Ejecutor, quien se alejó rápidamente, dejando la nave despejada para ocuparla.Los Jedi se subieron al transporte, Lowie se sentó en el asiento de piloto mientras Shara se iba a la bodega, dejando el cuerpo de su hermano mientras Tara cerraba la compuerta.La Mentirosa, la nave personal de Vanuuri Nar, se elevó por los cielos de Myrkr, cruzó las nubes y desapareció de la vista del Ejecutor, quien estaba siendo protegido por los grysk.Terminar con los grysk muertos tardó varios minutos, lo cual enfureció al Ejecutor al ver al cielo, maldiciendo a los Jedi.
----- CHAPTER BREAK -----
Magullados y con la moral muy baja, el equipo de ataque sobreviviente se alejaba de Myrkr, pero aún no saltaban al hiperespacio.El cuerpo de Kai yacía en la bodega, se escuchaba los llantos de Ava en la bodega, Tara tenía la cara hundida en las rodillas, Tedney, Alema, Tekli y Zath estaban sentados en el suelo, callados mientras Lowie maniobraba la nave, Shara estaba en el asiento de copiloto, desactivando cualquier tipo de sensor de rastreo; el wookie ladró una pregunta.—Estoy bien— dijo Shara, poniéndose de pie y el wookie ladró—Sí, estamos en territorio grysk. Ir a Zeffo es bastante arriesgado, debemos buscar un lugar.Se fue directamente a la zona de pasajeros donde los Jedi estaban sentados, cabizbajos, Tara levantó la mirada, mirándose, sus ojos estaban hinchados y húmedos.—Podemos ir a Miktraland—exclamó la joven pelirroja—Zeffo está lejos pero mi planeta es el más cercano.Shara se acercó dónde estaba Lowie, se sentó y lo miró.—Traza a Miktraland—exclamó mientras buscaba la radio, necesitaba hablar con su madre y decirle que iba directamente a Miktraland, Lowie trazó la ruta y la Mentirosa saltó al hiper espacio. Shara logró comunicarse con Zeffo.—¿Shara? ¿Cómo les fue? —preguntó la figura azulada de Jacen.—La Cuna fue destruida pero aun así mal. ¿Dónde está mi mamá?—Se fue a Taris.— ¿Se llevó el Halcón?—Si, la vi partir.—De acuerdo.Shara cortó abruptamente la comunicación, Lowie quedó sorprendido, pero Shara no le dio importancia. Después de unos segundos, abrió la comunicación con el Halcón.—¿Quién es? —preguntó Finn.—¿Está mi mamá, ahí? —preguntó.—¿Shara? —exclamó Rey en la radio—¿Estas bien? ¿Kai está ahí? ¿Han también?—Ambos muertos, mamá—exclamó Shara, nuevamente sentía el nudo en la garganta, aún no había visto el cuerpo de su hermano que yacía en la bodega.—¿Dónde estás? —exclamó Rey después de una pausa larga.—Estoy en una nave robada, y me dirijo a Miktraland ¿Papá está contigo?—No, pero lo informaré. Iré ahí también, Shara.—Entonces nos vemos.—Nos vemos—exclamó Rey, de manera apagada y la joven Jedi cortó la comunicación, sintiendo las ganas de llorar, se puso de pie rápidamente sin mirar a su compañero wookie.Caminó por la zona de pasajeros, vio a Ava salir de la bodega, ambas se detuvieron y la joven rubia le extendió el sable de luz de Kai, donde Shara lo tomó y lo colocó en su cinto.Cuando ingresó a la bodega, cerró la puerta de duracero y vio el cuerpo de su hermano menor cubierto con una sábana verde. Se acercó y se sentó de rodillas, con la mano temblorosa, retiró la sabana, donde vio su rostro pálido. Sus lágrimas corrían por sus mejillas mientras lo acunaba en su regazo, colocó su cara en su pecho, deseando oír un latido que nunca más oirá.Colocó su mano en el pecho de su hermano, respiró hondamente, podía usar la Fuerza para revivirlo, tal como lo hizo Ben con su madre, una historia le contó hace mucho.—No funcionará.Abrió los ojos, movió la cabeza buscando esa voz que oyó, aunque era un día que había oído voces, como esa risa tan fría que le heló la sangre cuando electrocutaba a los grysk.—¿Por que dices que no va a funcionar? Mamá volvió a la vida y estoy dispuesta a sacrificar la mía para que mi hermano viva.—Lo siento…pero él…siguió adelante.—¿Siguió adelante? ¿Cómo así?—Él desea que vivas, que reconfortes a tus padres, que sigas adelante.—Tú no sabes nada de mí, idiota.—Ciertamente no, pero conozco a tu madre y ella te habría dicho lo mismo. Tu hermano no quiere que cambies tu vida por la suya. Sigue adelante.Shara puso su frente en el pecho de Kai, donde empezó a llorar, la voz de aquel fantasma de la Fuerza dejó de hablarle. Nuevamente sentía ese odio y esa ira ardiendo dentro de ella, recordó la risa fría que oyó. Reconocía que, en algún momento, disfrutó hacer sufrir aquellos grysk, recordaba sus ojos de terror mientras morían quemados.Había sentido un poder que nunca lo había sentido, quería sentirlo de nuevo, era tan adictivo que se sentía invulnerable.—Te vengaré, Kai—susurró mientras limpiaba el rostro de tierra y humedad de su hermano—Te prometo, que mataré a cada uno de los grysk. No importa cuánto tiempo me tome en hacerlo, pero los exterminaré…los exterminaré mientras me imploren por sus vidas. Quiero que sientan este dolor, que sufran y ver el miedo en sus ojos. Te lo prometo, hermano mío, no voy a descansar hasta extinguir al último de ellos, y no me importa si son civiles, si son niños o si son hembras que nunca han empuñado un arma. Lo pagarán, lo van a pagar, Kai; te lo prometo.Su rostro cayo en el pecho de Kai, y lloró.Después de unos minutos, volvió a cubrirlo con la sabana y salió de la bodega. Una vez que estuvo en el umbral, sintió que Tedney la miraba.—Shara.—Cállate.Lo miró de malas maneras, el caballero Jedi parpadeó al sentir un aura negativa en ella, pero decidió mantener la boca cerrada, pero Zath, frunció el ceño.—Estás en una línea que tal vez no quieras cruzar.—Y ¿Si te digo que quiero hacerlo, Zath? —lo encaró, acercándose a su antiguo compañero de clase—Mataron a mis hermanos, Zath ¿quieres que me lo tome a calma?—Solo medita.—No me interesa, solo quiero matarlos, Zath. Puedo usar estas habilidades para hacerlos sufrir.—Sé lo que sientes, Shara—acotó Alema—Esos cabezas conos mataron a mi hermana. Vi como esos voxyn la desmembraban. Odio a los grysk, los odio.—Entonces sabes cómo me siento—exclamó la joven Jedi mirando a la twi'lek, Alema Rar—Los odio y no los voy a perdonar. Morirán bajo mi sable de luz o bajo los rayos de la Fuerza.Zath quedó boquiabierto, los ojos de Shara irradiaban un odio intenso, podía sentir la llama de la ira dentro de ella, muy cerca del lado oscuro. Ava nuevamente se puso de pie y fue a la bodega, donde se acorrucó al lado de Kai. Tara apenas prestó atención a la discusión de Shara, ella solo pensaba en Han, y lamentaba no haberle dicho que lo amaba, tal como lo había hecho Ava.La joven Jedi le dio la espalda y fue a la cabina de piloto.Vanuuri Nar observaba los cuerpos inertes de los Jedi que habían irrumpido en el nido grysk, algunos soldados cavaban una zanja para ellos mientras la ira hervía dentro suyo.—Ejecutor, el Supremo Soberano quiere comunicarse con usted—exclamó un soldado, acercándose con cuidado y con la cabeza mirando al suelo, el Ejecutor no dijo ninguna palabra y siguió al soldado hacia una caseta de madera, donde había otros guardias, entre ellos estaba el villip.—Ejecutor, Taris ha caído y pronto lo será Coruscant. Estuve pensando que debemos construir otro nido en esos lugares, debemos aumentar el número de los Voxyns.Vanuuri apretó los dientes y se preparó para la furia del Supremo Soberano.—Los herejes Jedi se han infiltrado en la base y han destruido la Cuna.Hubo un silencio incómodo, el Ejecutor podía ver la ira en el villip de su señor.—Dime ¿Al menos han guardado los códigos genéticos?—Se perdieron con la explosión, señor.—¡Porque has permitido esto! ¿Está el científico?—Nadie lo ha visto, señor.—Inicia una búsqueda, Ejecutor. Es otro fallo para ti, no voy a permitir que este fracaso empañe la campaña exitosa del Maestro Bélico ¿Al menos hay voxyn?—Aún quedan un número considerable de ellos, señor.Se quedó en silencio, sabía que esos voxyn, tarde o temprano, terminarían muriendo de vejez debido a que eran clones, envejecimiento acelerado. El original, murió en la explosión.—Bueno ¿al menos murieron ellos?—Se escaparon la mitad de ellos.—Cázalos.Se cortó la transmisión, Vanuuri estaba enfadado, pero aún al ver a esa chica, la chica que vio cuando estaba en Rommamol, no quería admitir que sus ojos helaron su sangre. Era la melliza que buscaban, y al tener su hermano muerto, ella era la elegida para convertirla en una guerrera.La Mentirosa salió del hiper espacio, el planeta Miktraland estaba a solo unos metros de distancia, de color verde con tonos marrones, había muchas naves dragones miktralanas que cortaban el paso, Shara entendió que estaba una nave grysk y posiblemente ellos intentasen disparar, así que llamó a Tara para anunciar que ella iba en la nave.—Alto, no avance más—se escuchó una voz dura en la radio, Tara se humedeció los labios—Nave grysk, por favor deténgase.—Soy Tara Chal, hija de la Condesa Itessa, heredera al trono de Miktraland. Esta es una nave robada, por favor, déjenos ingresar— exclamó Tara, hubo un silencio, Shara empezaba a impacientarse cuando nuevamente escuchó un carraspeo.—De acuerdo. Perdone, Chume'da. Tiene libertad para ingresar al planeta, bienvenida de vuelta.Lowie ladró una pregunta.—Chume'da es el título que tiene la hija heredera—aclaró Tara y miró a Shara—Posiblemente, mi abuela nos reciba, ya que es la actual Condesa regente, mientras mi mamá esté en coma.Shara se sintió un poco mal por ello, sabía que la Condesa estaba en coma debido a la batalla de Fondor y la entristeció al saber que aún no despertaba.—Mi mamá vendrá a Miktraland—avisó—Creo que necesitaré una habitación para poner el cuerpo de mi hermano.—Buscaré uno, no te preocupes—exclamó Tara—Lo siento tanto, Shara. Por Kai y por Han.—Gracias, Tara. Sé lo mucho que significaba para ti Han.—Amaba a tu hermano—exclamó bajando la vista—Lamento no haberlo dicho en su momento.Shara abrazó a Tara, ella sollozó un poco en el hombro de su amiga; nuevamente Shara sentía ese nudo en la garganta, pero no quería llorar nuevamente.Una vez que la Mentirosa ingresó a la atmosfera del planeta y aterrizó en el hangar, una rampa descendió y los Jedi bajaron de la nave, Lowie cargaba el cuerpo de Kai, cubierto con la sabana.Adelante, estaba la Ta'chume, la abuela de Tara, con los brazos en jarra y visiblemente enfadada.—Arriesgas mucho la soberanía del Consorcio con traer esa lata—exclamó la anciana mirando a su nieta, casi con desprecio.—Es lo único que encontramos cuando escapamos de un planeta lleno de grysk. No creo que lo busquen, Shara le quitó el rastreador—exclamó la joven pelirroja y al ver a los guardias de seguridad flanqueando a la anciana, se dirigió a ellos—Por favor, lleve a mi amigo que estaba en los brazos del wookie a una habitación.Uno de los guardias se acercó a Lowie y cargó el cuerpo de Kai, luego procedió a retirarse de la escena, solamente Shara y Ava siguieron al hombre. Tara volvió a mirar a su abuela.—¿Qué tanto te preocupa la soberanía si intentas ceder el Consorcio al enemigo?—Si tanto te preocupas por el Consorcio ¿Por qué no asumes tu puesto de Condesa? Tu madre, Itessa, nunca va a despertar. Necesitamos a una nueva líder que tome las riendas del Consorcio.—Pensé que lo hacías.—Solo soy una regente, y estoy vieja, niña—exclamó apretando los dientes, alzó la vista, observando a los Jedi que se mantenían alejados—No permitiré que ningún Jedi ingrese al palacio. No quiero problemas con los grysk.—¿Los grysk? ¿uno vino aquí?—El dignísimo comandante supremo Jurak Nil estuvo aquí hace una semana. Me reuní con él, y está dispuesto a respetar nuestra libertad si nos anexamos a su Imperio.—Eso es mentira, Ta'chume.—Entonces ¡Asume! O hablaré con una de las jovencitas que has traído para que se case con tu padre y sea la nueva Condesa.Le dio la espalda, alejándose del hangar, dejando a Tara apretando los dientes de la furia, Tedney se acercó un poco.—¿Lo dice en serio? Yo soy el único adulto aquí ¿Cómo se le ocurre?—Es una vieja loca, Tedney.—¿No asumirás?—¡Yo quiero ser un Jedi, Tedney! Si asumo, tendré que abandonar mis labores como una Jedi.—Lo siento mucho. Sé que es muy difícil elegir ambas—suspiró mirando la entrada—La vieja tiene algo con los Jedi, eso es evidente. Pero, yo me puedo quedar en la nave, al menos, hasta que llegue Rey.—De acuerdo. Aquí hay guardias, habla con uno para que me llame si necesitan algo.Tedney asintió y le dio la espalda, Tara los observó ingresar a la nave. Entonces, la joven heredera, les dio la espalda para ingresar al palacio y dirigirse a los aposentos de su madre.La encontró en su cama, con una maquina pitaba entrecortadamente, sus ojos estaban cerrados, y su cabello rojo, extendido en la almohada como un mar rojizo. Tara se arrodilló en la cama y lloró, su padre estaba en el umbral, observándola en silencio..Habían pasado horas, Tedney estaba durmiendo en la bodega, cuando escuchó pasos, pero decidió estar echado en medio de las cajas, con una tela cubriéndole la cara.—Un carguero ha aterrizado. Creo que es el Halcón—exclamó Zath—Despiértate.Tedney se desperezó, alzó la vista y vio que el Jedi alto se retiraba de la bodega de la Mentirosa, entonces se abrió a la Fuerza, sintiendo la presencia de Rey y Finn. Rápidamente se puso de pie y corrió hacia la puerta.El Halcón Milenario estaba ahí, Rey, Finn, además de otras personas que no conocía mucho además también estaba un Ala X, donde reconoció a Poe Dameron, Shara corría hacia ellos.Shara abrazó a su madre con fuerza, Kaydel y su familia se quedaron un poco más atrás al igual que Finn, Poe se acercó lentamente.—¿Qué pasó? —preguntó Poe, pálido—Rey me contó mientras nos dirigíamos aquí. ¿Es verdad, Shara?—¿Estas bien? —preguntó Rey.—No estoy bien—exclamó Shara, Poe se llevó ambas manos a la cabeza—Kai fue asesinado por el Ejecutor Vanuuri Nar y Han llevaba los explosivos, los hizo estallar junto con la Reina Voxyn. No escapó…entonces, están muertos. Se fueron, papá, se fueron y no volverán—exclamó mientras las lágrimas corrían en sus mejillas, Poe abrazó a Shara, llorando bajo su hombro.Finn estaba estupefacto, Kaydel bajó la mirada, secándose las lágrimas.—Lo siento mucho, amigo—exclamó Finn con voz queda.—¿Dónde está, Shara? —preguntó Rey con los ojos llorosos—Dijiste que lo trajiste.Shara le entregó el sable de luz a la mano de su madre, luego empezó a caminar hacia la entrada. Poe dejó caer el casco y siguió a su esposa.Llegaron a un pasillo, iluminado y al fondo, una puerta donde Shara abrió. En la habitación, iluminada con la luz solar que caía bajo las montañas, descansaba en una camilla, cubierto con una tela blanca, Kai Dameron.Poe corrió hacia la camilla, con una mano temblorosa, destapó y vio el rostro de su fallecido hijo y se derrumbó.—Mi chico—sollozó mientras Rey lo acunaba en el suelo, Poe abrazó a su esposa.—Kai—sollozó Rey, llorando en su pecho, sintiendo nuevamente ese punzante sentimiento en su corazón.Shara los observó en el umbral, se secó las lágrimas con el dorso de la mano y los dejó.Poe cargó a su hijo, lanzando un gritó agónico. Sentía que su corazón se resquebrajaba, abrazaba a su hijo, como si temiera perder también su cuerpo.—Nos lo arrebataron, Rey…lo van a pagar, lo juro que lo van a pagar.Rey sentía un dolor, un gran dolor que no podía contener, pero sentía que Han, de alguna manera no estaba muerto, no lo podía explicar, solo tenía esa sensación.Shara regresó al hangar, cuando vio a Finn acercarse a ella, e igualmente, Kaydel también lo hacía.—Lo siento mucho, Shara—exclamó Finn.—Mis condolencias, Shara—exclamaron Kaydel y Rafan, Shara asintió, agradeciéndoles por los deseos, pero Finn, la abrazó. Ella se aferró al abrazo y nuevamente, contuvo las lágrimas que amenazaban salir.—No necesitas contarnos—exclamó Finn—Tedney nos contó lo que pasó en Myrkr.—Jacen me dijo que fueron a Taris—exclamó Shara—Hablé con él para preguntar sobre mamá.Kaydel y Finn se miraron, tal gesto no pasó desapercibido por la joven Jedi.—Los grysk atacaron Taris. Cayó, ahora está en manos enemigas y es cuestión de tiempo para que lleguen a Coruscant.—Entonces ¿perdimos? —exclamó amargamente—¿Esta misión no sirvió de nada?—Sirvió de mucho, Shara. Destruimos el nido.—Con un costo elevado, se siente como una derrota—exclamó Shara—No hay Alianza.—Aún estamos de pie, Shara—exclamó Kaydel—El resto de la flota sobreviviente están en Umbara. La capital cayó, sí, pero la Alianza no está totalmente derrotada, siempre que Mon Calamari y Corellia estén luchando. Vamos a reagruparnos en Mon Calamari.Rey y Poe llegaron al hangar donde estaban reunidos el pequeño grupo, Finn se acercó a los dos y los abrazó fuertemente, luego lo hizo Kaydel y luego Rafan, pero solamente les estrechó la mano.—¿Asi que nos reuniremos en Mon Calamari? —exclamó Poe—No veo la hora de juntarnos de nuevo—exclamó glacialmente, sus ojos enrojecidos llameaban llenos de venganza.—Kai tendrá un funeral Jedi, debo avisar a Temiri, Jacen, Jannah y Reil—luego observó al grupo sobreviviente a las afueras de la nave grysk—¿Dónde está Yox?—Cayó, Rey—exclamó Finn—Fue el primero en morir, Tedney me contó todo lo que pasó. Han destruyó el nido a costa de su propia vida.Rey quedó pensativa, pensando en Han y comparando lo que sintió con Kai, era diferente. Con Kai, sintió una especie de "desgarro", una rotura, pero con Han, fue como si lo hubiesen "apagado" o "silenciado".—Tengo fe que Han está bien—exclamó—Con Kai sentí su muerte, pero con Han…parece que está oculto.Shara y Poe se mostraron en desacuerdo, moviendo las cabezas en negación, Finn no sabía que comentar. Así que Rey, avanzó hacia el Halcón para notificar a los Jedi que mencionó. El piloto, se acercó a Kaydel.—¿El plan sigue en marcha? ¿Crees que Fey'lya se reunirá en Umbara?—En Umbara lo sabremos. Si Fey'lya se reunió en el planeta, le exigiremos su dimisión. Pero antes de todo lo que pase en Umbara, estaré en el funeral de Kai,—Te lo agradezco.Rey estaba por subir al Halcón cuando fue abordado por Tedney, quien estaba ojeroso y bastante sucio.—Siento mucho por sus hijos, maestra Skywalker—mostró su condolencia Tedney, agachando la cabeza—Han fue valiente al sacrificar su vida.—Solo Kai se fue, Tedney—exclamó Rey—Aún tengo esperanza que Han este vivo.—¿Lo cree? ¿Qué es lo que le da esperanza?—Fue diferente…quiero decir, sentí la muerte de Kai, sentí como se rompía dentro mío, pero con Han…fue como si se apagase. No en el sentido que esté muerto también, pero sentí como si estuviese ocultando. No lo puedo explicar bien, pero sé que está en algún lado.Tedney quedó pensativo cuando Rey se lo explicó, la maestra Jedi colocó su mano sobre el hombro del caballero Jedi como una forma de disculparse, luego le dio la espalda, pero Tedney la detuvo.—No quiero darle falsas esperanzas, maestra Skywalker, pero puedo buscarlo—exclamó, Rey se detuvo, un poco sorprendida y un poco curiosa.—No lo haces, Tedney, solo…no creí que me creyeras.—Mi maestro, Finn, me contó una historia hace mucho, pero estoy seguro de que la habrás escuchado, la Jedi legendaria, Nomi Sunrider cortó la conexión con la Fuerza a Ulic Qel Droma.Rey quedó pensativa, Tedney se humedeció los labios, pero aguardaba pacientemente su respuesta.—Tienes razón, yo también he escuchado esa historia—alzó la vista—¿Han se encerró en la Fuerza para protegerse? O ¿Había un sensible que lo cortó su conexión?Tedney recordó al Jedi Oscuro cuando mencionó la hembra pájaro, los dos se quedaron mirando, sin decir una palabra.—Lo buscaré, maestra Skywalker—se llevó una mano al corazón—Le prometí que los protegería antes de viajar a ese horrible lugar. Puede ser una misión extraoficial, no tengo problemas.—De acuerdo—exclamó Rey, acercándose un poco al caballero Jedi, notándolo un poco ansioso—Calma, recuerda que no pasa nada si no lo encuentras.Tedney asintió.—Sé que lo encontraré, maestra Skywalker, pero antes, estaré en el funeral de su hijo. Lo siento mucho.—Gracias, Tedney.Tedney se inclinó respetuosamente y ambos se separaron. El caballero Jedi se alejó lo suficiente para ver a Rey ingresar al Halcón. Aún pensaba en la hembra pájaro que mencionó ese Jedi Oscuro y estaba dispuesto a averiguarlo porque recordó otra historia que le contó su mejor amigo, Temiri cuando estuvo en Serenno hace un año.¿Estarían relacionados? Solo esperaba que Temiri llegase lo más pronto posible para hablar con él y tener un punto de inicio para la búsqueda de Han Dameron.Aún se sentía culpable por su acción en Rommamol y quería enmendarlo.
----- CHAPTER BREAK -----
Al día siguiente, los Jedi Temiri, Jacen, Jannah y Reil llegaron a Miktraland en Alas X, estacionándose en el hangar. Rey los esperaba junto con Finn, muy cerca del Halcón.Cada uno ellos dieron sus condolencias a la maestra Skywalker y ella los agradecía por su llegada.Aunque Ta'chume no estaba de acuerdo en recibir a los Jedi, dejó que su nieta se encargase de la pira funeraria, en las afueras del hangar, a las orillas del lago donde solía vacacionar con Han y sus hermanos.Kai estaba cubierto con una tela, echado en una pira, Rey decidió quedarse con su sable de luz. Tara se acercó a la pira donde dejó una pulsera, regalo de Han de algunos años atrás, cuando estaban en la laguna de Shedu Maad, en una época donde no había guerras y solo eran ellos dos, en la tranquilidad del bosque con los sonidos de las aves.El resto del equipo de ataque habían llegado al lugar, Rafan estaba un poco más alejado, junto con sus hijos mientras Kaydel se acercó a la fila que se formó al torno de la pira.Rey estaba al centro, a su lado derecho estaba Poe y al izquierdo, Finn.Jannah se acercó dónde estaba Shara.—Lo siento mucho, Shara, mis condolencias.—Gracias—exclamó secamente, Jannah podía sentir una sombra que se cernía en su aprendiz, podía sentir odio y un ferviente deseo de venganza.—Puedes hablarme, Shara. Puedes contarme lo que sientes.—No es necesario—exclamó negando con la cabeza—Dejen de pensar que estoy mal. Estoy bien, solo triste por mis hermanos, eso es todo.Se alejó de su maestra, dirigiéndose a un espacio entre Alema y Tekli, Jannah pensó que su aprendiz necesitaba un poco de espacio así que solo retrocedió.—Dale un poco de tiempo—susurró Finn a su esposa cuando llegó a su lado—Ha sido una misión muy traumática para ellos.—Lo sé, pero me preocupa. Siente mucha ira.Rey dio un paso adelante, el resto de los presentes quedaron en silencio, al lado de la pira, ardía una fogata con un tronco sobresaliente.—Nos hemos reunido aquí, para despedirnos por última vez a nuestros amigos y a mi hijo, Kai Dameron. Estoy enterada de lo que pasó en Myrkr, de lo que hicieron ellos, sabiendo que era una misión complicada, se unieron voluntariamente para defender a la galaxia, entregando su vida. Recordemos estos nombres: Kai Dameron, Yox Rij, Halden Alessie, Jovan Drank, Biros Meed, Ulaha Kore y Bela y Krasov Hara. Sabemos que no están realmente muertos, porque ellos se unieron a la Fuerza, porque no existe muerte, existe la Fuerza.Rey agarró el bastón llameante, con discretas lágrimas en sus mejillas, se acercó a la pira funeraria "No existe muerte, solo la Fuerza" repitieron el resto de los Jedi, Ava cayó de rodillas, en medio de un llanto desgarrador, siendo consolada por Tara. Rey colocó el bastón en la pira y este ardió con la intensidad de varios soles. Las lágrimas corrían por sus mejillas, aunque no estaba muy segura, le pareció que el cuerpo de Kai se desvanecía. Su hijo ya era uno con la Fuerza.Shara realmente estaba intrigada sobre la Mentirosa, la nave robada al Ejecutor. Lowie lo revisaba e incluso había dicho que se daría en el planeta solo para analizarla toda, lo cual animó también a la joven Jedi.La ceremonia había terminado, y eso significaba que todos se irían, el equipo sobreviviente se subió al Halcón Milenario, a excepción de Tedney, que aprovechó para hablar un rato con Temiri mientras Poe llevó a Rey a un lado del hangar, lejos de cualquier oído indiscreto, pero no contaba que Shara estaba acercándose.—Me he percatado que no mencionaste a Han—exclamó Poe en brazos en jarra.—Solo está desaparecido.—¿Qué diferencia tiene?—exclamó Poe—Estalló con la bolsa de bombas térmicas.—La rotura con la conexión con Han fue muy distinta con la de Kai. Estoy segura de que debe estar escondido.Poe negó con la cabeza.—Rey, asume que hemos perdido a nuestros chicos. Si Han estuviese vivo, lo cual dudo, sería un esclavo. Prefería que esté muerto a ser una cáscara vacía.—Confío en la Fuerza—exclamó, pero Poe no estaba convencido.—Bien ¿Qué harás, Rey? ¿Ahora los atacarás?—Seguiré ayudando a los refugiados, esa es nuestra labor.—¿No puedes usar a un Jedi liderando a un pelotón o un escuadrón?—No, Poe, no puedo hacerlo. Lo de Myrkr fue una excepción, necesitábamos destruir el nido de Voxyns.—Debí ser más duro con eso, no debí permitir que fueran a esa misión—exclamó frunciendo el ceño— ¿Actuarás pasivamente contra los grysk? ¡Mataron a nuestros hijos!—No usaré a los Jedi como generales.—¿Temes que se conviertan en miles de Kylo Ren?—Eso no es justo.—De acuerdo, sigue con tus diplomacias pacíficas. Yo haré lo mío, buscaré la manera de hacerles daño ¡Haré que paguen, Rey! ¡Los voy a matar!Se giró y vio a Shara de pie, con los brazos cruzados.—¿Irás a Zeffo?—No me esconderé, papá.—Ellos te siguen buscando, Shara. Eres la única hija que tenemos.—Me quedaré aquí por si te sientes bien, revisaré con Lowie esa nave del asesino Vanuuri Nar.Rey notó que cada vez aumentaba la ira en su hija, sentía que estaba al borde del Lado Oscuro, pero ella había rechazado la ayuda de Jannah.—Por favor, Shara. Estaré tranquilo si estás a salvo en Zeffo.—Pero no quiero perderlos a ustedes también. Prefería morir.—Bien, cuídate, Shara.Poe resopló molesto, su hija apartó la mirada y el piloto se sintió un poco herido, pero no volteó para mirar a Rey, quien estaba enfadado con ella. Sentía que no le importaba los grysk ni vengarse de Kai ni de Han. Acomodó el casco bajo el brazo, empezando a caminar hacia su nave, pisando fuerte.—Nunca vi a papá tan enfadado contigo.—Es solo un desacuerdo, Shara. Regresará.—Puedes divorciarte—dijo casualmente Shara, ocasionando que su madre la mirase enfadada.—No me hables con ese tono, jovencita—exclamó severamente—Solo es un desacuerdo. Todas las parejas tienen un momento así, y eso no significa que tenga que separarme de tu padre.—Apoyo a papá. Deberíamos adoptar una posición ofensiva mientras ayudamos a los refugiados.—Shara ¿Qué pasó cuando Kai murió? ¿Sucedió algo que quieras contarme?Shara frunció los labios, su madre la miraba de forma severa, pero ella no bajó los brazos, mirándola casi desafiante.—Usé los rayos de la Fuerza contra los grysk. Se lo merecían y disfruté matarlos, mamá; pero mientras lo hacía, escuché una risa en mi cabeza. Admito que me puso la piel de gallina, pero estaba concentrada en que cada grysk sintiese el dolor que sentía.Shara vio que su madre relajó el semblante, pero esta vez, era de preocupación, como si supiera de quien era la risa que escuchó en su mente.—Hija, no cruces ese camino.—Como sea, solo quería decirte que no iré con ustedes. Lowie está intrigado con la nave grysk y me quedaré con él para examinarlo. Sé que puedo llevarlo a Zeffo, pero quiero estar aquí, ir a Zeffo me traerá recuerdos de…bueno, de ellos.Rey notó que los ojos de su hija se humedecieron cuando pensó en sus hermanos, entonces asintió.—De acuerdo, quédate el tiempo que necesites. Iré a Zeffo.Ambas tomaron un camino distinto en el hangar, Shara se fue hacia la nave de Vanuuri mientras Rey iba directamente hacia donde estaba Temiri, quien terminaba de hablar con Tedney. Si había alguien en quien Shara pudiese hablar y confiar, seria él, su viejo aprendiz y considerado un "hermano mayor" por los chicos Dameron.—Tem—exclamó Rey llegando a donde estaba el hombre, con cabellera larga hasta la nuca y una barba de tres días.—Rey—saludó con una sonrisa—Hablé con Tedney y me ha contado más cosas de Myrkr—luego su rostro cambió a una de pena—Kai era un buen chico, pero mi amigo piensa que Han está vivo.—Sí, él hará un recado, pero eso queda entre nosotros.—De acuerdo.—Bien ¿Viste a Shara? ¿Captaste un aura extraña?—Sí—exclamó Temiri mirando la nave grysk—Tiene mucha ira.—Temo que tome un camino que no pueda regresar, Tem. Ya perdí un hijo, uno está desaparecido, no quiero perder a Shara. ¿Puedes hablar con ella? Sé que ella, desde niña, estaba muy pegada a ti.—Sí, lo recuerdo—exclamó Tem, nostálgico—Eran como mis hermanos pequeños. Cuenta conmigo, Rey. Hablaré con ella.—Gracias, Tem. Que la Fuerza te acompañe.—Lo mismo digo, Rey.Rey abrazó a su viejo aprendiz Temiri Blagg, luego se fue directamente al Halcón Milenario mientras el hombre se quedaba de pie, observando como el viejo carguero corelliano alzaba vuelo, junto con los demás Ala X.Habían pasado algunas horas desde que todos se fueron, Shara no salió de la nave ya que estaba concentrada en revisar el tablero de control que estaba ubicado en un cuarto pequeño, muy cercano a la bodega. Lowie se acercó y ladró.—¿Tara está afuera? —preguntó con las cejas arqueadas, Lowie volvió a contestarle, explicándole por medio de rugidos que quería verla.Se paró en la rampa, Tara tenía los ojos y la nariz roja, se esforzaba en sonreír, pero fallaba en el intento; la joven Jedi sentía mucha tristeza en su amiga.—Escuché que estarías aquí—exclamó Tara—Pensé que te irías con tus padres.—Lowie me tentó. Siempre tuve curiosidad en saber cómo es el interior de una nave grysk, en este caso, es una nave personal. Posiblemente, Nar debe estar hecho una furia en el planeta.—Bueno, en cualquier caso, tengo habitaciones disponibles para ustedes dos.Lowie ladró que estaba bien donde estaba.—Gracias, Tara, pero como dice Lowie, estoy bien aquí—exclamó Shara, Tara asintió, pero estaba lejos de ofenderse, un droide se subió al hombro de la chica de Miktraland.—BD 1. Te eché de menos.El droide bípedo emitió pitidos de alegría mientras movía la cabeza y sus fotorreceptores en el hombro de su ama.—¿Estas bien, Tara? ¿La Ta'chume te sigue presionando?—No dejará de hacerlo—exclamó—Bueno, iré a mi habitación. Eres libre de pasearte por el palacio y si deseas buscarme, ya sabes dónde estoy.—Tara ¿Tienes una habitación de entrenamiento? Me gustaría practicar algunos movimientos.—Claro, te lo mostraré cuando gustes.Tara se dio la vuelta, retirándose del hangar. Shara se sentía un poco mejor, lo atribuyó en el hecho de estar revisando la nave grysk, olvidándose por un momento de la muerte de sus hermanos cuando notó un Ala X, y a Temiri dentro de ella. Se acercó rápidamente.—Pensé que te habías ido—exclamó Shara, con los brazos cruzados y el ceño fruncido, Temiri sonrió de timidez fingida mientras agitaba la mano.—He visto las montañas y pensaba hacer turismo. Ya sabes, pelear con grysk estresa demasiado.— ¿Mamá te dijo que me vigilaras?—No lo diría así. Desea que conversemos un rato, ya sabes. Tienes a un amigo en mí, Shara; habla de lo que quieras conmigo, no te juzgaré.Shara iba a soltar una réplica cuando observo un escuadrón de desgarradores chiss aterrizar en el hangar, en fila recta y bastante ordenados. Olvidándose de Temiri, se acercó lentamente, quedando maravillada por los modelos de las naves chiss, ya que solo lo vio una vez, en Ithor, cuando conoció a Jatson Irard. ¿Acaso él estaría ahí? Pensó, sintiendo como si estomago se hubiese escapado.Las cabinas de los desgarradores chiss se abrieron, y los pilotos bajaron de ella, una mujer chiss los lideraba y Shara reconoció al único humano entre ellos, Jats. Ta'chume se acercaba flanqueada por sus guardias, exhibiendo una sonrisa fingida.—Ta'chume, condesa regente del Consorcio de Miktraland—exclamó la mujer chiss acercándose con marcialidad, sus tropas se quedaron atrás, con gran marcialidad— Le agradezco su permiso en aterrizar en su planeta mientras descansamos de nuestras prácticas.—El gusto es mío, capitana Shawnkyr Nuruodo. Tienen toda la libertad de uso de nuestras instalaciones.Shawnkyr asintió y miró a sus pilotos, habló en cheunh, idioma oficial de los chiss; ellos se relajaron y la capitana siguió a Ta'chume al interior del palacio. Shara frunció el ceño al ver como la anciana se portaba tan amable con ellos, pero con los Jedi, era casi despectiva.— ¿Shara?La mencionada se giró, Jats se acercaba con pasos normales, con el casco en mano y una sonrisa de alegría. Shara sonrió genuinamente, sintiendo nuevamente esa sensación en su estómago. Ver a Jats, todo su mal humor desapareció como un destello. Se acercó rápidamente, luego se dieron un gran abrazo. Shara nunca había notado lo guapo que era Jats, pero esta vez, tenía un mechón blanco.—Que sorpresa verte—exclamó Jats.—Lo mismo podría decir—acotó Shara mirando los desgarradores—¿Estuvieron haciendo prácticas?—Sí, estuvimos haciendo ejercicios muy cerca de aquí. Mi capitana quiso repostar en el planeta antes de regresar a Csilla.—Vamos, Jats—exclamó Shara tirando del brazo de su amigo piloto—Vamos a sentarnos, contar algunas cosas. Me alegra verte.Temiri observó a la pareja de amigos correr dentro de su cabina, con atención y sondeándola con la Fuerza, aunque se sintió un poco avergonzado ya que sentía que estaba haciendo algo incorrecto.Shara y Jats se sentaron en cajas de madera, el joven piloto contó todo lo que había pasado en esos días, contó que había perdido a su hermano en Orinda, cuando intentaron detener a los grysk, pero dio su vida en defensa de los ciudadanos. Shara sintió su tristeza, pero captó rabia ni furia en él, dejándola un poco perpleja.—¿Cómo te sientes? Ya sabes…—Sinceramente, no voy a negar que sentí ira al principio—explicó Jats mirando la nave grysk que tenía enfrente—Perder a dos hermanos con un año de diferencia, fue chocante e incluso mi padre cayó enfermo, pero se recuperó. Sabía que no podía dejarme llevar por la ira porque también terminaría muerto. A los chiss nos enseña a no mostrar ningún sentimiento.—Eso es horrible.—Lo sé, pero es inevitable—bajó la mirada—No hay ningún día que los extrañe demasiado. Pero quiero quedarme con los buenos recuerdos de ellos y no sumergirme en el sentimiento de venganza. Ya habrá un momento en que los grysk lamenten haber intentado buscar guerra a la galaxia.Shara quedó en silencio, mirando la nave, recordando como sintió la muerte de Kai y luego la de Han. A diferencia de Jats, sus hermanos murieron en el mismo día.—Fui a Myrkr—exclamó Shara—Una misión Jedi, para exterminar un nido voxyn. Cumplimos con la misión, pero perdí a mis dos hermanos. Uno asesinado por un grysk bastardo y el otro, se sacrificó, estallando las granadas térmicas.—Lo siento tanto, Shara—exclamó Jats, apenado, luego deslizó su mano hacia la de Shara, sintiéndola cálida. —Sé cómo se siente…es doloroso, sí. Pero, hay que seguir adelante ¿verdad?—Creo que sí—exclamó quedadamente—Solo quiero vengarme.—¡Irard!El mencionado se giró, poniéndose de pie de forma marcial, Shawnkyr se acercó lo suficiente para que el joven oyera lo que tenía que decir.—Pasaremos la noche en el palacio. La Ta'chume nos ha dado alojamiento, únete a tus compañeros. Ahora.—Sí, capitana.Shawnkyr se dio la media vuelta, entonces Jats miró a Shara, quien tenía la vista en el suelo.—Supongo que nos veremos mañana ¿verdad? Bueno, me iré. Adiós, Shara.—Adiós, Jats.Jats se alejó, Shara nuevamente se hundió en la ira y el odio en los grysk, pero al recordar a sus hermanos, nuevamente sentía el impulso de llorar. No entendía el cómo Jats no estaba rumiando por venganza, no podía sentir el más mínimo deseo de exterminar a una especie que tanto daño le hizo.Se puso de pie y avanzó rápidamente hacia la nave grysk, mentalizándose y alimentándose en el odio intenso que sentía.Algún día ejecutará su venganza y nadie la detendría.
----- CHAPTER BREAK -----
El sol recién se asomaba en el horizonte, Shara se había alejado al hangar ya que necesitaba entrenar y perfeccionar sus movimientos con el sable de luz. Cuando llegó alsalón del palacio, no estaba muy segura donde podría encontrarse con la sala de entrenamiento, así que solo subió las escaleras, buscando a Tara.Tocó la puerta y su amiga se asomó con un camisón verde, soñolienta, se esforzó en sonreír, pero fallando en el intento, restregándose los ojos.—Perdona, Tara.—No importa ¿buscas la sala? —preguntó Tara mientras Shara solo asintió. —Dame un momento para vestirme.Shara solo esperó unos minutos y su amiga de la academia salió con una capa escarlata, y en silencio, la siguió hacia el piso inferior y un pasadizo iluminado hasta llegar a una sala.—Tenemos droides de entrenamiento y no me refiero a los remotos que entrenábamos en Shedu Maad.Con nombrar el planeta, Shara nuevamente sintió un pinchazo de tristeza, al recordar su infancia en aquel lugar, con sus hermanos. Se había ido, junto con ellos. Tara bajó la cabeza, también recordando el lugar, Shara abrazó a su amiga.—Lo siento, pensé que Han era solo un amigo.—Me gustaba Han—susurró mientras se separaban del abrazo—Tantos recuerdos de Shedu Maad.—Gracias por dejarme entrenar—exclamó Shara, cambiando de tema.— ¿Te irás esta tarde? —preguntó mientras su amiga se giraba para verla—No pienses que intento despedirte de aquí. Me alegra tenerte, Shara, eres mi mejor amiga, pero escuché que Ta'chume va a organizar una cena donde hablarán con mis tíos paternos sobre el puesto de Condesa. Percibo que la anciana te nombrará una sugerencia para ocupar el lugar de mi madre.—Pensé que el cargo solo asumía los nobles nacidos en cualquier sitio que pertenezca al Consorcio. Claro, exceptuando el caso de tu mamá.—Creo que lo pasará por alto…como lo fue con mi mamá—acotó muy triste.—Tara, tienes que asumir—exclamó Shara acercándose a Tara y colocando ambas manos en sus hombros—Mira adelante. Me quedaré y si esa vieja me invita a la cena, iré de todas formas.Tara se alejó raudamente, dejando a Shara de pie en el umbral, pensando si la ofendió de alguna manera. Se encogió de hombros, volviendo a lo que iba hacer.Era bastante grande, con el suelo estaba acolchado, las ventanas abiertas donde se filtraba los rayos solares, al frente había droides desactivados, muñecos y al lado derecho, una repisa donde estaban guardados todo tipo de bastones.Shara agarró un bastón, luego lo giró entre sus manos, cerró los ojos, concentrando toda la Fuerza en su interior. Sus pensamientos fueron hacia sus hermanos fallecidos, dejando el odio la envolviera y cuando abrió los ojos, se lanzó contra el muñeco, propinándole golpes certeros, de pura rabia, luego su vista fue hacia los droides, activándolos mediante la Fuerza y estos fueron directamente hacia la Jedi, con bastones electrificados de baja potencia, siendo tres de ellos quienes se dirigían a Shara. A uno lo empujó con la Fuerza, luego esquivó a tiempo y le propinó un puñetazo, luego giró su bastón para golpear al otro droide, tumbándolo al suelo. Se imaginó el rostro de Vanuuri en él, así que levantó su bastón y lo bajó con violencia, golpeándolo repetidas veces; deseando matarlo, dejando el odio la envolviera y el deseo de venganza crecía aún más. Pero ella olvidó que dos droides se acercaban a su espalda, golpeándola y haciéndola tropezar, cayendo encima del droide. Se giró, pero estos volvieron a golpearla nuevamente, así que totalmente furiosa, creó un escudó de la Fuerza y lo reventó, ocasionando una onda que los lanzó a diferentes puntos de la sala, remeciendo el lugar de paso.Respiraba agitadamente, escuchó aplausos entrecortados, volteó a ver quién estaba en la puerta. Temiri Blagg ingresó a la sala, acercándose a la joven Jedi, quien lo miraba al borde de la molestia.—No está mal. Lo único que te digo es que no te centres toda tu furia en un objetivo.—¿A qué vienes? —preguntó de malas maneras, Temiri estuvo muy lejos de ofenderse.—A entrenar, claro. Le pregunté a un guardia donde estaba y amablemente me señaló aquí.—¿Un guardia te ayudó? —preguntó mientras se cruzaba de brazos—Tengo entendido que la Ta'chume ordenó que no ayuden a los Jedi.—Ay, Shara. Que poco me conoces, yo suelo ser muy persuasivo—exclamó con una sonrisa mientras movía la mano. Shara alzó una ceja, pero su molestia de tenerlo ahí bajó un poco.—De acuerdo ¿Quieres entrenar? Agarra un bastón y empecemos de una vez.Temiri se retiró la capa, dejándola a un lado, luego agarró un bastón, colocándose en posición defensiva, mientras Shara colocó el bastón hacia adelante.—No te reprimas, Shara. Dale con todo, intenta romper mis defensas.Shara se aferró al bastón, usando la Fuerza para impulsarse, movió su arma hacia el lado derecho del Jedi, bloqueándolo. Temiri retrocedía, bloqueando los embates agresivos de Shara, ella se giró y movió el bastón al lado izquierdo, pero al bloquear, usó una mano libre para empujarlo con la Fuerza, pero el Jedi le devolvió el ataque.Retrocedió, y levantó su bastón, golpeando con furia, sin contenerse como dijo Temiri, pero él se veía calmado, repeliendo y bloqueando, luego de un momento a otro, sin que ella se percatase, se encontraba retrocediendo mientras Temiri seguía moviendo el bastón a gran velocidad que parecía un borrón. Shara saltó a la espalda del hombre, pero él bloqueó girándose sobre sus talones, luego giró su muñeca, golpeando la base del bastón, sacándola de las manos de su contrincante, entonces Shara alzó la mano para atraerla mientras estaba en el aire, pero recibió un golpe en el lado derecho de su abdomen.—Estás muerta, Shara.Furiosa, agarró el bastón que cayó al suelo y nuevamente, se deslizó en el suelo luego dio una gran volea para golpear a la cabeza de Temiri, quien se inclinó hacia atrás, golpeando solo aire. Cuando cayó con las rodillas flexionadas, se giró, pero sintió una onda de la Fuerza, lanzándola al suelo.—Puedo sentir tu furia, Shara. No estás pensando, solo atacas con la intención de hacer daño, pero te descuidas en tus defensas.—¿Me darás un sermón?—No—exclamó Temiri—Siéntate, hablaremos.Shara soltó un bufido, pero estaba adolorida y cansada por el esfuerzo, así que se sentó al frente de Temiri.—¿No me juzgarás por usar la ira?—No, no te juzgaré—explicó Temiri—Todo lo que estás sintiendo ahora, es normal. Perdiste a tus hermanos. La furia, la rabia y el odio que sientes es válido, porque al fin somos seres vivos, nos hace humanos. Pero debes tener cuidado, porque estás caminando muy cerca del Lado Oscuro.—Pero, duele.—Lo sé—exclamó Temiri—Concéntrate en los buenos recuerdos. Nosotros somos seres luminosos, ellos no te han dejado, porque viven en ti. Tomará tiempo, lo sé, no es tan sencillo.—¿Qué debo hacer? —musió, bajando la mirada, Temiri se puso de pie para sentarse a su lado.—Medita. O puedes hablarme de Kai y de Han.—Kai fue asesinado por Vanuuri Nar—exclamó, apretando los dientes—Quiero vengarme, Tem. Cada vez que pienso en él, me enerva.—De acuerdo. Él es el Ejecutor, ¿verdad? —preguntó, y ella asintió, aún cabizbaja—No te preocupes por él. Déjamelo a mí, Shara; yo me encargo del Ejecutor.—Pero…—Recuerda que los conocí a ustedes cuando eran niños. Los vi crecer e incluso, comimos en la misma mesa. Kai era un chico que me caía bien; listo y que le gustaba arreglar algunos artefactos electrónicos, mientras Han, compartíamos esa habilidad de captar emociones y pensamientos de los animales. Eran buenos, chicos, Shara; estoy seguro de que ellos no querrían verte tomar un camino que no hay vuelta atrás.—¿Tú no odiaste a alguien?—Sí, claro—sonrió levemente—Bargwill Tomder, un cloddogran abusivo y un explotador. Nos hacían trabajar en condiciones inhumanas, pero logré escapar.—¿Ahora?—No, ya no tanto. Después de que me secuestrara y Rey me rescatara, no dejé que el odio me consuma la cabeza. Medité.—Lo siento—exclamó Shara—Fui grosera con mis padres.—Pero no es tarde para disculparse ¿verdad?—Sí, es cierto—exclamó Shara y miró al caballero Jedi—¿No quieres ser mi maestro, Tem? Creo que contigo aprendería mucho.—¿Qué podría enseñarte, Shara? Creo que Jannah te habrá enseñado lo suficiente como para estudiar por ti misma.—El Camino del Vornskr—exclamó Shara—Quiero cambiar mi forma de lucha.Temiri se quedó en silencio, mirando mientras meditaba. Shara bajó la vista, pensando en el duelo que tuvieron. Había usado toda su ira ciega pero no tenían intención de ser una luchadora defensiva.—Usaste la ira para dar golpes certeros, pero descuidaste muchos espacios. Rompí tus defensas, pero esa ira—exclamó Temiri observándola—Una ira ciega no te llevará a ningún lado, pero si la controlases, si mantuvieras firme tu furia, podrías ser un verdadero vendaval de la Fuerza.—¿Es posible? Jannah dice que solo debemos luchar defensivamente y no usar la ira en combate porque caeremos en el Lado Oscuro.—Tiene razón, pero requiere entrenamiento. ¿Fuiste a la Biblioteca de Ossus?—Sí.—¿Entraste a la bóveda? —preguntó, Shara negó— Bueno, Xayon si ingresó a la bóveda, como bien sabes, ahí están almacenados diferentes holocrones. Descubrió uno donde enseñaba una forma que Rey lo descartó porque no lo consideró apta para un Jedi. Esta forma no busca herir o incapacitar, sino destruir al rival. Y vale todo tipo de movimiento, incluso devolver los rayos de la Fuerza al otro. Esta forma conocida como el Camino del Vornskr es peligrosa pero mi buen amigo logró dominarla después de un tiempo considerable.—Me gustaría aprenderlo—exclamó, sonriendo por primera vez, Temiri se puso de pie y le extendió una mano, lo cual la joven Jedi lo sostuvo y se puso de pie.—¿Practicamos nuevamente?—Sí—exclamó entusiasmada, Temiri asintió y ambos nuevamente, con los bastones en mano, reanudaron el entrenamiento.El día pasó muy rápido y el entrenamiento llegó a su fin; aunque ella quería continuar, pero Temiri necesitaba darlo por finalizado para relajar la mente y recuperar la energía.Cuando los dos Jedi llegaron al hangar, vieron a Lowie sentado en una caja, muy cerca de la nave grysk. El wookie los llamaba agitando la mano, así que se acercaron hacia él.Lowie tenía tres paquetes sellados de comida, así que Temiri y Shara, una vez que agradecieron, se sentaron y empezaron a comer.Una vez que finalizaron, Temiri fue directamente al Ala X a descansar, mientras Shara y Lowie ingresaban a la nave grysk.— ¿Encontraste algo nuevo? —preguntó al wookie, quien lanzó ladridos.—¿Una bitácora de viaje? —exclamó entusiasmada mientras recibía una libreta, pero Lowie le advertía que no se emocione demasiado porque estaba escrito en lenguaje que desconocían—Vaya, es evidente—exclamó un poco decepcionada—Guárdalo, igual.Lowie y Shara desarmaron el tablero, y nadie habló por los siguientes minutos debido a la concentración.La joven Jedi no contaba el tiempo que pasaba revisando la nave, pero se sentía un poco agotada, así que decidió salir del transporte grysk para tomar un poco de aire.El hangar estaba ocupado por yates estelares de aspecto brillante que podía ver el reflejo de la Mentirosa en ella, luego notó al escuadrón chiss marchando al interior del palacio, liderados por Shawnkyr. Jats la saludó con levantar la mano e igualmente ella hizo lo mismo, sonriéndole.—¡Ahí está!Se giró hacia donde escuchó esa voz de una mujer, era Ta'chume quien se acercaba flanqueada por dos guardias, ella esbozaba una sonrisa fingida.—Tara me dijo que estarías aquí, revisando esta nave—dijo la Ta'chume mirando de reojo a la nave personal del Ejecutor—Necesito que vengas a la cena de hoy.—¿Cena? Me quedaré aquí, con Lowie.—Vendrás, chiquilla—exclamó Ta'chume, borrando la sonrisa que tenia previamente, tan fugaz como una estrella—Esta cena es importante, porque hoy elegiremos a la nueva Condesa. Este Consorcio no puede seguir con una regente.— ¿Ya te cansaste? Pensé que te gustaba tener el poder, anciana.—Insolente. Vas a venir o mis guardias te arrastrarán al comedor. Estará tu amiga, a ver si la convences de asumir— exclamó Ta'chume, luego su mirada fue al grupo de pilotos invitados y luego miró a Shara. Parecía que su cerebro trabajaba a toda velocidad, ya que recuperó el aplomo—También irá un representante del cuerpo de piloto del escuadrón Vanguardia.Shara se quedó en silencio, Ta'chume le dio la espalda tan rápido como llego, dejándola sola. Shara se preguntó a que se refería y porque le interesaría si la anciana invitaba a la líder del escuadrón chiss.Sintió a Temiri llegar a su espalda, así que se giró hacia él, quien tenía los brazos cruzados.—¿Pasó algo? Te he visto hablar con la anciana.—Quiere que vaya a una cena. Tal vez para hablar de la nueva condesa.Temiri se quedó en silencio, Shara empezaba impacientarse.—Ve. El Consorcio necesita un líder nato y fresco, que no se cierre a una alianza con los Jedi o con la AG. Estamos solos, Shara; necesitamos una mano.—De acuerdo—exclamó desanimada, ir a una cena de gala era algo que no le gustaba.—Te aconsejo que no seas tu misma—bromeó, mientras se daba media vuelta, Shara gruñó y volvió a meterse a la nave.Cuando Shara salió de la nave, notó que el cielo ya estaba oscuro. A pesar de que no estaba de humor para ir a una cena, decidió presentarse para apoyar a Tara. Una vez que se aseó, se acercó a las puertas del comedor, abiertas en par en par, pudiendo escuchar algunos murmullos.Era una sala rectangular, con lámparas colgantes en el techo, las ventanas estaban cubiertas con cortinas de seda y la mesa, grande, con un mantel fino, encima de ellas ocupaban diferentes arreglos florales y platos vacíos.Ya había gente ocupando en las sillas, dos hombres y mujeres de mediana edad, dos chicas jóvenes, visiblemente un par de años mayor que Shara. Se ubicaban en el lado opuesto donde estaba la joven Jedi, en el extremo estaba el Conde Nahod, con ojeras y poco cabello; visiblemente estresado, pero saludó a la Jedi nada más verla entrar.—Por favor, toma un asiento—exclamó Nahod Chal, entonces Shara agarró una silla y se sentó. Algunos minutos después, ingresó la Ta'chume, la condesa regente, sentándose en el otro extremo, mirando de frente a su hijo. Luego ingresó Jats, a quien Shara sintió sus mejillas encenderse, pero estaba sorprendida de verlo.—Qué bueno que estás aquí, señor Irard—exclamó Ta'chume—No tenía muchas esperanzas que su líder de escuadrón no le diese el permiso para acudir esta cena.—Bueno, agradezco la invitación—exclamó Jats, algo cohibido—A mí también me tomó de sorpresa, pero creo que ella está interesada en conocer a la nueva condesa. No me especificó la razón.Jats se sentó al lado de Shara, ambos se sonrieron a modo de saludo.—Que sorpresa verte aquí—susurró Shara.—Yo diría lo mismo—musitó Jats—Pensé que preferías estar en esa nave.—Aun quiero estar allí—musitó.Luego de unos minutos con Ta'chume martilleando los dedos en la mesa, ingresó al comedor, Tara, con un discreto vestido largo negro, ocasionando que su abuela rodase los ojos. La joven Jedi se sentó al lado de Shara, pero muy cerca de su padre.—Genial que todos hayan venido a esta cena—exclamó Ta'chume poniéndose de pie y miró a los invitados—Agradezco su presencia en esta cena— y luego su vista fue a los otros dos foráneos— Para los recién llegados, permítame presentarles a mi hijo segundo, Nasek, quien está acompañado por su encantadora esposa, Lerta, y la jovencita es su hija primogénita; tercera en la línea de sucesión al trono, Saleste— exclamó la anciana y el mencionado asintió, un hombre calvo, su esposa era rubia con un moño, su hija miraba a los foráneos con cierta altivez. Tara rodó los ojos al ver a su prima.—Y mi hijo menor—prosiguió la anciana, señalando en el otro extremo, donde estaba muy cerca de Nahod—Brisdin y su amable compañera de vida, Raria; su encantadora hija mayor es Trista, segunda en la línea de sucesión, además, cadete de la Seguridad Miktralana.El hombre llamado Brisdin aún conservaba su color castaño en su cabellera, pero solo en ambos lados de la cabeza, su esposa, miraba a los foráneos con curiosidad, pero su hija, Trista miraba con cierta pena a Tara.Shara se preguntó a que se debían eso de las líneas sucesorias ¿acaso Tara no iba a asumir el cargo?—Entiendo que el señor Irard esté aquí—exclamó Brisdin mirando a Shara—¿Ella que hace aquí?—Ella también será candidata al trono de Miktraland.Shara sintió que todas las miradas caían en ella, los nobles, a excepción de Trista, la miraban con desprecio, Nahod miró a su madre, sorprendido al igual que Tara. Shara concentró su vista en el plato.—¡Ella no es de Miktraland! —vociferó Nasek, indignado.—Hablaremos de política una vez que terminemos de comer—exclamó con firmeza la Ta'chume, mirando con severidad a su hijo, quien se calló. Aplaudió en el aire y los camareros se acercaron con bandejas donde estaban los platillos. Shara no disfrutó la cena.Fue la cena más silenciosa para el grupo, solo se escuchaba el tintineo de los platos y el sonido de las bandejas. Una vez que todos finalizaron de comer, la Ta'chume se puso de pie.—Admito que cuando les invité que se acercaran a la cena—exclamó la anciana mirando a sus hijos—No pensé que traerían a sus hijas. Sé que son las líneas directas de sucesión por si mi nieta—miró a Tara con severidad—No asume su puesto como Condesa.—¿Por qué piensa nominar a esta chica? —preguntó Nasek.—Esta joven tiene más energía que mi nieta. Tiene las características que buscamos en una Condesa: belleza, firmeza, determinación y un fuego interior. Además, es una Jedi ¿Se imaginan si tenemos a una condesa Jedi?—Tara es una Jedi—soltó Shara, sintiendo todas las miradas en ellas, además de como el calor llegaba a las mejillas.—Pero no quiere tomar el lugar de su madre—exclamó—Yo propongo a Shara Dameron como la nueva Condesa.—¿Cómo? ¡No es noble!—Lo sé—exclamó Ta'chume mirando a su hijo—Tal como sucedió hace algunos años atrás, mi hijo rechazó a las candidatas que le propuse para el cargo de Condesa, eligiendo a una bruja. Por supuesto, para que la señorita Dameron asuma como Condesa, debe casarse con mi hijo.Shara quedó perpleja, nuevamente se sintió incómoda al sentir las miradas en ella.—¿Casarme con ella, mamá?—inquirió Nahod, estupefacto—Pero si tiene la edad de mi hija. No, de ninguna manera.—¡Lo harás, Nahod! No sumirás en la miseria al Consorcio al no tener una lideresa— y miró a sus otros dos hijos—Ella es hija de una maestra Jedi y un piloto condecorado. Suficiente razón para que asuma este cargo—y miró a Shara—¿Lo harás verdad?Shara se quedó en silencio, miró a Nahod, quien se cubría la cara con ambas manos, pero Tara, miraba la mesa.—Yo puedo ser condesa—exclamó Saleste mirando con desaprobación a su prima—Tara es demasiada cobarde para asumir este cargo. Que siga llorando en su recamara por su madre enferma y su amigo muerto.Shara se enfureció, pero fue interrumpida por Trista.—Yo apoyo a Tara. No quiero ser Condesa, ese puesto pertenece a mi prima— y miró a Saleste—Se un poco más empática.Entonces, Shara, miró a Tara, y esta levantó su vista, cruzándose las miradas. Quería que ella hablase y se ponga de pie, necesitaba que ella se motivase. Y entonces miró a Ta'chume, seria y con fingida decisión.—De acuerdo, asumiré el puesto de Condesa. Pero sin casarme con el señor Chal.—¡Eso es imposible!—gritó Brisdin, Shara sintió la mirada de Jats sobre ella, sentía su estupefacción y algo de tristeza. La mirada de la joven Jedi se cruzó con Tara, quien estaba dolida, poniéndose de pie y abandonando el comedor de manera intempestiva.—Bueno eso se puede arreglar—exclamó Ta'chume mirando la puerta por donde se fue su nieta—Señorita Dameron, serás la nueva condesa.Shara se puso de pie, abandonando el comedor, sintiendo nuevamente las miradas en ella, tal vez Nahod, no, ya que estaba ocupado mirándose las manos.Cuando salió y llegó al hangar, sentía las piernas flojas, y muchos nervios. Admitió que su plan había fallado, temía que Tara ya no quisiese hablar con ella. No quería ser condesa. Ella, su amiga, era la legitima heredera.—Shara.La mencionada se giró, Jats se acercaba apresuradamente, lívido y con preocupación, Shara se cruzó de brazos, sintiendo frio de un momento a otro.—No puedes asumir el puesto. No puedes casarte con el conde—exclamó nerviosa y visiblemente triste—Uno de los hijos dijo algo de un noble para casarte.—No lo haré, Jats—exclamó Shara—Sé que fue estúpido de mi parte. Pensé que decir lo que dije, haría que Tara se pusiera de pie y dijera que ella va a ser la Condesa porque le pertenece el puesto, pero no sabía que se saldría corriendo.—¿No asumirás el cargo?—preguntó algo aliviado.—No, no lo quiero, Jats—explicó—Ahora que recuerdo, no he hablado en profundidad con Tara. Ella y mi hermano mellizo eran muy inseparables— y miró al suelo—Estuve tan molesta que no presté atención al dolor de mi amiga.—Puedes hablar con ella, mañana—exclamó Jats, Shara asintió.—Sí, lo haré.Los dos se cruzaron las miradas, Shara nuevamente sintió un cosquilleo a la altura del cuello, el piloto sonrió y se dio la media vuelta, despidiéndose de ella. Shara lo observó ingresar al palacio.Tara, con los ojos húmedos, ingresó a la habitación donde descansaba su madre, Itessa. Solo escuchaba los sonidos de la máquina, conectada a ella. Nuevamente sintió dolor y se arrodilló frente a la cama, posando su cabeza en el vientre de su madre. Se sentía traicionada por Shara, a quien consideraba su amiga. Quería ser una Jedi, no quería asumir un cargo donde solo escuchaba criticas y desprecios hacia su madre cuando ella era la Condesa.Nunca percibió algo de amabilidad hacia Itessa ni mucho menos, a ella, exceptuando tal vez su prima Trista.—TaraAlzó la cabeza, buscando el origen de esa voz. Exceptuando a su droide BD 1, quien descansaba bajo la cama, estaba sola, y los únicos ruidos era de la máquina, nuevamente escuchó la voz llamándola, pero esta vez dentro de su cabeza.—Tara…ábrete a la Fuerza.—¿Qué? —dijo Tara, mirando confusa la habitación, luego su vista fue hacia la puerta donde se materializó una figura fantasmal de un hombre pelirrojo, aunque bastante mayor a pesar del tono celeste que cubría toda su figura. Tara no lo conocía, pero sentía algo familiar en él.—No te encierres en la Fuerza, Tara—habló el hombre, pero no se movió—Mi hija quiere comunicarse contigo— Ábrete…siente.— ¿Abuelo Cal?Tara nunca había conocido a su abuelo, pero recordaba cuando su abuela Merrin le hablaba de él en su infancia. BD 1 encendió sus fotorreceptores cuando escuchó la palabra "Cal", buscando al mencionado con algo de ansiedad. Cal Kestis miró a su droide apenado.—A veces deseo que los droides también puedan ver fantasmas de la Fuerza.Tara se quedó sin habla, mirando a su abuelo, quien levantó su vista después que el droide volviese la cabeza hacia Tara. La joven Jedi recuperó el aplomo.—No estoy encerrada.—El dolor que estás sintiendo está bloqueando tu enlace con tu madre—explicó Cal mirando a Itessa y por primera vez se acercó a la cama, colocó su mano, rozando la mejilla de su hija en coma.—¿Mamá quiere hablar conmigo?—Sí. Medita, Tara; deja que el dolor se diluya como una brisa. Sé que puede ser difícil, pero eres mi nieta y sé que eres capaz.Se desvaneció ante la atónita mirada de la heredera al trono miktralano, BD 1 volvió a su descanso, apenado y con leves pitidos de decepción.Tara miró a su madre y respiró hondamente.Sentándose en posición de loto, juntó los dedos y cerró los ojos, dejando que la Fuerza fluyera a su alrededor.
----- CHAPTER BREAK -----
Tara, después de mucho tiempo, sentía paz y calma. Sonrió débilmente al sentir esas sensaciones, preguntándose cuál fue la última vez. Su mente estaba en blanco en principio, pero luego fue ocupando por imágenes de ella y Han en Shedu Maad, cuando estaban juntos en el lago del planeta, mojándose los pies y escuchando las bromas de su mejor amigo; descritas por la mayoría como malas, pero para ella, eran muy graciosas.Era como flotar en medio de las nubes, sentía a los seres vivos que habitaban en el planeta, a los residentes, a todos en el hangar. Pero escuchaba un llamado, una llama ardiente a lo lejos, así que fue hacia ella. Era Itessa en forma de llama.—¿Mamá?Itessa no habló en forma verbal, su comunicación fue a través de unas imágenes, una mesa de noche, el segundo cajón y una caja de madera, pequeña y ornamentada.Sentía la energía de su madre envolviéndola, cálida y amorosa, luego se desvaneció.Aunque estaba un poco decepcionada ya que esperaba hablar con ella, así que se puso de pie, rodeó la cama, y vio la mesita de noche, así que, abriendo el segundo cajón, encontró la caja.Abrió la caja y encontró una carta."Tara, si estas leyendo esto, es porque mi misión en Fondor ha terminado mal. Tengo la esperanza que leas esta carta cuanto antes, porque sé que mi suegra te acosará para que asumas el cargo de Condesa.Hija mía, estoy orgullosa de tu formación Jedi, y lo sabes bien, te he amado y te he apoyado. Sé que el puesto de Condesa no te ha entusiasmado y he admirado tu fuerte deseo de convertirte en Dama Jedi. Pero por si alguna razón estoy imposibilitada de seguir ejerciendo el cargo, nada me gustaría que lo tomes.Yo sé que mis antecesores solo han servido a los nobles, olvidándose de los demás planetas que conforman el Consorcio, mirando por debajo a los necesitados y desvalidos. Entiendo porque detestas a la nobleza y rechaces el cargo, lo entiendo. Pero tú, siendo una Jedi, puedes hacer la diferencia. Sirve a la comunidad, sirve a los que más nos necesiten, porque yo goberné para y por el pueblo. Haz la diferencia, Tara.Lleva tu sable de luz e ilumina de esperanza a nuestra comunidad.Con cariño, Itessa."Tara se secó las lágrimas y guardó la carta en la cajita, luego lo guardó en el cajón. Se puso de pie y se acercó a la cama.—Te amo, mamá.Salió de la habitación, caminando por los oscuros pasillos del palacio, llegó a la oficina donde estaba iluminada a la luz de las velas. Su padre, Nahod, trabajaba a las altas horas de la noche.Alzó la vista al ver a su hija en el umbral.—¿Estás bien, Tary? —preguntó al ver las pestañas húmedas de su hija, quien se acercó al escritorio donde estaba su padre.—He tomado mi decisión, papá. Seré la Condesa, seré yo quien levante este Consorcio y cambiaré las cosas.Nahod se puso de pie, rodeó el escritorio y abrazó a su hija.—Me alegra escucharlo, Tary—Hablaré con mi madre.Una vez que amaneció, Tara había llegado al hangar, esperando encontrarse con Shara en la nave grysk, pero solo vio a Lowie.—Hola, Lowie—saludó Tara en la rampa del yate personal, Lowie se asomó, rugió y abrazó a su antigua compañera de la academia Jedi. Lanzó varios alaridos, pero la joven pelirroja no entendía nada de lo que decía, pero la Fuerza le mostraba que estaba feliz de verla.—Supongo que Shara se fue a entrenar ¿cierto? —se aventuró a preguntar a su amigo wookie, quien asintió con alaridos—Bueno, gracias Lowie.Salió del hangar en dirección a la sala de entrenamiento. Cuando llegó vio a Shara luchando contra los droides de entrenamiento mientras Temiri la observaba en la esquina; Tara quedó sorprendida al ver la gran velocidad y fiereza que atacaba su amiga, hasta que los droides quedaron en el suelo.—Buen trabajo—exclamó Temiri—Aún te falta, pero es un buen avance.Tara ingresó a la sala, captando la atención de los presentes, Shara dejó caer el bastón, acercándose rápidamente.—Tara ¡Cuánto lo siento! —exclamó Shara abrazando a su amiga—debí hablarte cuando llegamos aquí. Estuve tan dolida que no me percaté que tú también estabas sufriendo.—No te preocupes, Shara—exclamó Tara, sonriendo débilmente—Lo he meditado.—Lo de ayer…espero que no te haya molestado.—Bueno, me sentí un poco herida—admitió y vio que Shara bajaba los hombros entristecida, entonces, la joven agarró las manos de su amiga—Estoy bien, sé lo que intentabas hacer. En la noche, me encontré con la carta de mi mamá. Lo leí y comprendí que mi misión como Jedi no termina si asumo el cargo. Seré Condesa de Miktraland, Shara; usaré este cargo para ayudar a los que pueda, incluyendo a la AG.—¿Asumirás? —preguntó, Tara asintió, y fue ella, que abrazó a su compañera Jedi.—Papá debe estar hablando ahora con la Ta'chume. Es altamente probable que esta noche sea mi coronación.—¿Tan pronto? —soltó Temiri.—Debí haber asumido el año pasado cuando mi madre estaba en coma. Debí haber ido a Miktraland, pero tenía tanto miedo enfrentarme a Ta'chume y que me obligase a tomar el trono. Debí estar con mamá desde ese día, pero estuve ayudando con reubicar a los refugiados. Miktraland ha tenido un gobierno regente y realmente necesitan a un líder ahora.—Entiendo—exclamó Temiri.—¿Pueden ir esta noche? Habrá una pequeña reunión.—Te veré entonces—exclamó Shara sonriente—Aunque no tengo un traje para ello.—Te puedo prestar uno—exclamó Tara—Pero eres libre de irte cuando me coronen.—Felicidades, Tara—exclamó Temiri—Agradezco tu invitación, pero debo irme esta tarde. Mi amiga Eoni quiere que la ayude con una reubicación de refugiados.—Lo entiendo—exclamó Tara, pero Shara miró al caballero Jedi.—Oh, ya empezaba a acostumbrarme. ¿Entrenaremos cuando nos veamos?—Dudo que nos veamos más seguido, Shara. Pero mantengo mi palabra, te entrenaré en este tipo de forma.—Bueno, los dejo continuar con el entrenamiento—exclamó Tara sonriente, dejando luego la sala.Lowie también fue notificado para asistir a la coronación de Tara como la nueva condesa, y estaba acompañando a Shara, quien usaba un vestido de color tinto, prestado por su amiga. Ambos estaban en la entrada del salón de baile, donde se podían escuchar la música de los bith y los invitados, la gran mayoría de ellos, nobles.Temiri ya había partido a Zeffo, así que los dos Jedi ingresaron al salón, Lowie se fue hacia la mesa de bufé mientras la joven Jedi, se quedó en medio de la pista, esquivando a los invitados y sintiéndose desamparada.—Shara, que bueno verte.La mencionada se giró, encontrándose con Jats, vestido con su tradicional uniforme de piloto, sonriente mientras extendía la mano. Shara extendió su mano y el chico la besó, sintiéndose algo curiosa y con las mejillas calientes.—Qué suerte tienes, Jats. Tú si puedes estar con tu traje de piloto—exclamó Shara sonriendo—Yo siento que pierdo equilibrio moviéndome en este vestido—bromeó.Jats sonrió, pero no soltó su mano, ayudándola a caminar por la pista, Shara sentía que estaba caminando en las nubes, notó un cierto rubor en la nariz del piloto, luego por el rabillo del ojo, vio a Shawnkyr hablando con un noble.—Vine con mi líder de escuadrón. Invitada de Ta'chume—explicó el piloto y su atención volvió a la joven Jedi que acompañaba— ¿Tu amiga aceptó el trono?—Sí, lo hizo—exclamó Shara sin poder de dejar de sonreír.—Y ¿algo novedoso con la nave grysk?—Encontramos un villip, pero no hemos contactado con nadie. El tablero tiene códigos extraños y una bitácora escrita con un lenguaje grysk.—¿Lenguaje grysk? —preguntó Jats mientras llegaban a la mesa del bufe—Tengo algunos contactos que conocen algo del idioma enemigo.—¿Contactos chiss?—Sí, por supuesto.Shara agarró una galleta de crema y lo mordisqueó en cambió Jats, decidió beber una copa de vino miktralano. La joven Jedi tenía un proyecto en mente y decidió comentárselo.—Estuve pensando en formar un escuadrón. —soltó de repente, captando la atención de su acompañante—Ya sabes lo que le pasó a mi escuadrón. Asi que ¿Por qué unirme a uno? Puedo crear y buscar a pilotos que conozco.—¿Sabes hacerlo? —preguntó curioso.—Papá me enseñó como formar uno. Claro, nunca lo hice porque estaba con el escuadrón de Versio.—Es un buen plan—exclamó Jats—Tú conoces a tus pilotos y el círculo de confianza es más estrecho. Si lo haces, puedes contar conmigo.—Pero ¿tú no estás con el escuadrón Vanguardia?—Sí, pero tengo razones. Los chiss están en modo defensivos, algo que estoy en desacuerdo; siento que debemos buscar objetivos militares y atacarlos. A este ritmo, también caeremos. Y otra razón—y miró a Shara, sonriéndole—Quiero volar contigo.Shara deseó que las mejillas no se coloreen, así que desvió la mirada hacia las copas, mirando a que bebida tomar.—Yo…tengo curiosidad de volar contigo—exclamó Shara, sintiéndose cohibida—Es agradable escuchar algo así. Si llego a formar, te llamaré.—Esperaré tu llamado con ansía.La música se interrumpió y el estrado que estaba al frente de ellos, apareció el Conde Nahod Chal, vestido con sus mejores galas, detrás de él estaba Ta'chume, con cara de pocos amigos. El hombre mayor se aclaró la garganta ante la atenta mirada de los invitados.—Tengo el gusto de anunciar oficialmente que tenemos una nueva Condesa para el Consorcio de Miktraland. Mi hija, la Chume'da Tara Chal es ahora nuestra nueva Condesa. Por favor, recibámosla con un aplauso.La sala aplaudió con fuerza cuando Tara apareció en el estrado, ataviada con un vestido largo de color esmeralda, una capa de verde claro. Ella llegó hasta la altura de su padre e inclinó la cabeza, donde el hombre le colocó una diadema de oro con formas de hojas.Tara se erigió, sonrió a su padre, pero no miró a la Ta'chume, en cambio su vista fue hacia los invitados.—Quiero agradecer a todos por venir esta noche. Y antes de anunciar el baile, solo quiero decir algunas palabras. En primer lugar, mi madre; quien leí su carta que me dejó antes de emprender su misión fatídica en Fondor; quien me hizo saber que puedo cambiar las cosas si asumía mi responsabilidad con mi planeta y el resto de los planetas que forman parte del Consorcio. Soy una Jedi, y como tal, ayudaré al que más lo necesite. Y la Alianza Galáctica nos necesita—hubo algunos murmullos en la sala—Asumir este rol de buscar una anexión o rendición ante el enemigo, no nos ayudará. Los grysk son traicioneros, no cumplen sus palabras, ¿Han oído lo que pasó en Ithor? Un maestro Jedi logró que un grysk diese su palabra de no destruir el planeta si lo derrotaba y el Jedi lo hizo. Pero los grysk igualmente, destruyeron Ithor. Y esto pasará si confiamos en la palabra del grysk. Yo como Condesa, quiero anunciar que el Consorcio de Miktraland tenderá una mano a la Alianza Galáctica y abrirá sus puertas a los refugiados.La mitad aplaudían con conformidad, pero la otra mitad, decidieron abandonar la sala, en señal de protesta, pero Tara no le dio importancia. Era la condesa, y tendrán que acatar a sus órdenes.Shara sonrió a su amiga mientras Lowie rugió de alegría, Jats aplaudió y un poco más adelante, estaba Trista, quien aplaudía con una gran sonrisa a su prima. La otra prima de Tara, simplemente abandonó la sala.—Ahora, eso es todo. Disfruten del baile y de la comida.La música nuevamente se reanudó, y entonces, Jatson extendió su mano a la joven Jedi.—¿Quieres bailar un rato?—No conozco los pasos.—No te preocupes por ello, yo tampoco, pero ¿Por qué no intentarlo?Shara sonrió y extendió la mano a Jats, quien la llevó a la pista de baile. Se aferraron a las manos, y dejó que el ritmo la siguiese.Al día siguiente, Shara sabía que ya no tenía nada que hacer en el planeta, así que decidió irse a Zeffo. Asi que estando en el hangar, notó que los pilotos chiss iban a las naves y escuchó la voz de Jats llamándola, así que solo se giró para encontrarlo acercándose rápidamente.—¿Te vas?—Sí, hora de volver a casa—exclamó Jats, con el casco bajo el brazo—Fue un gusto verte, Shara.—Lo mismo para ti, Jats—exclamó la joven Jedi sonriéndole—Entonces ¿Te escribo para informarte de mí escuadrón?—Siempre disponible si se trata de usted.Shara rió por el formalismo de Jats, quien también sonrió divertido.—Yo también me voy ahora—exclamó Shara—Adiós, JatsSe acercó a la mejilla derecha del piloto, dándole un beso, luego se dio la media vuelta, regresando a la nave grysk. Jats sonrió con las mejillas encendidas y fue directamente a su clawcraft chiss.Shara estaba un poco distraída cuando llegó a la nave grysk, por ello dio un respingo cuando escuchó la voz de Tara. La flamante condesa estaba muy cerca de la nave grysk, junto con Lowie, quien estaba también observándola a lo lejos. Shara sintió enrojecerse al notar que ellos la observaron hablando con Jats.Lowie rugió divertido, señalando las mejillas rojas de su compañera Jedi, pero Tara no entendió nada lo que dijo el wookie.—Hola Shara. Vine a despedirme de ti, ahora que partes a Zeffo.—Gracias por acogernos, Tara—exclamó Shara abrazando a su amiga.—Nos veremos pronto, Shara. Que la Fuerza te acompañe.—Lo mismo para ti.—¿Quién es él? —preguntó Tara observando como los desgarradores chiss salían despedidos del hangar.—Un amigo piloto—exclamó Shara—Lo conocí en Ithor.—Ah, Ithor—exclamó Tara y miró a su amiga— ¿Te gusta?— ¿Que? ¿De qué hablas? —exclamó con cierto embarazo.—Está bien si no quieres hablar de ello—exclamó Tara, muy lejos de sentirse ofendida, en cambio, solo le sonrió a su amiga—Solo no tardes en decirlo. Yo debí decirle lo mismo a Han.—Lo siento, Tara.—Sé que él está en la Fuerza, Shara—exclamó Tara—Algún lado junto con Kai. Con mi abuelo, tal vez. En fin, no quiero entristecer su viaje, amigos. Así que solo les deseo suerte y tal vez nos veamos.—Que la Fuerza te acompañe, Tara—exclamó Shara—Solo sé fuerte.Y ella abrazó a la condesa, Tara intentó reprimir las lágrimas y en silencio, vio como sus dos amigos se iban a la nave. Entonces, alejándose de a pocos, decidió ver como la nave grysk, la que huyó de Myrkr, alzaba vuelo y desaparecía tras las nubes.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------En las profundidades del Espacio Salvaje, donde solo se veían estrellas y sin ningún planeta a la vista, un auténtico desierto espacial.Una solitaria nave se detuvo ante la inmensidad de la galaxia. Tedney se cercioró que estaban solos en el lugar, luego de ello, activó el sensor de proximidad si por si una nave ser acercase, esta sonaría. Ahora, continuaría con la misión de encontrar a Han.Se fue directamente a la bodega, donde abrió la compuerta de la capsula de escape, dejándola así y luego se giró, donde en el suelo, dormía un grysk, cuya insignia y uniforme, indicaba que era un capitán, él estaba totalmente amordazado. Tedney, con dificultad, lo arrastró y lo lanzó a la capsula, despertando a su rehén, el Jedi se puso en cuclillas mientras daba golpes a la cara del grysk para despertarlo de su letargo.—¿Dónde estoy?—Genial que hables en básico. Iba a ser muy difícil si solo sabes hablar en tu horrible idioma.—Jeedaii. ¿Esta es una nave?—Estamos en el Espacio Salvaje. Ninguna ruta hiperespacial pasa por aquí, ni siquiera contrabandistas ni piratas, ya que no hay nada que ver. Estamos solos, grysk; si me quedo sin combustible, esta chatarra será nuestra tumba. Pero por fortuna, tengo suficiente combustible como para irme desde Bakura a Lothal. Pero la fortuna no está contigo, ya que, si no me dices lo que quiero saber, tu tumba será esta capsula de escape. Te pondré ahí y flotarás por la eternidad.—No diré nada, Jedi—exclamó el capitán grysk frunciendo el ceño—Igualmente, me encontrarán.—Solo tengo dos preguntas—exclamó Tedney, sacando su sable de luz y colocando el orificio de salida en la punta del zapato del grysk, encendiéndolo—No estoy orgulloso de lo que voy a hacer, pero en estos tiempos, tengo que ser más persuasivo.— ¿No usarás tus trucos Jeedaii?—Lo hice. Es por ello por lo que fue fácil sacarte de esa taberna, pero esos voxyn…vaya día tan difícil, pero me sorprendió que fuesen tan mansos como un tooka.Apagó el sable de luz, el calzado del rehén humeaba, pero parecía que no había afectado su pie, luego Tedney movió su sable hacia el otro pie, esta vez colocando el orificio en la planta.—Dime lo que quiero saber—exclamó moviendo la mano hacia la derecha, el grysk se sentía inmóvil por alguna razón, y sentía la lengua floja, asintiendo.—No diré nada de mis soldados y bases de…—No me interesa eso, grysk. Ya hay agentes que se encargan de eso, yo estoy por mi cuenta. Asi que dime, empezamos con la primera pregunta ¿Qué Kriff les pasa a esos voxyn? Pensé que los matamos a todos en Myrkr.—La Cuna fue destruida, sí—exclamó el grysk mirando con odio al Jedi—Las camadas creadas son enviadas a diferentes puntos para ser criadas. La ventaja es que la crianza es rápida, envejecimiento acelerado.—Ah, lo comprendo. Me recuerda esa historia que me contó mi maestro Nuq Sim hace mucho, en la clase de historia de la galaxia cuando era un niño. Tocó el tema de las guerras clónicas y que los clones eran creados en Kamino y tenían crecimiento acelerado, porque ya sabes, tardarían una vida en madurar. Entonces, estamos hablando de animales, por lo tanto, su vida útil es corta—exclamó Tedney, sonriendo—Los voxyn son clones, el original, el que tenía el código genético fue destruido—reflexionó mientras el grysk se enfurecía—Buen trabajo, Han. Es evidente, los voxyn que sobreviven en otros puntos, eventualmente morirán de vejez y no habrá una camada joven para suplirlos. Tal vez, en un año, ya no queden nada de ellos. En conclusión, fue una victoria pírrica, grysk.—Sí, era un voxyn viejo—admitió el capitán bajando la mirada—Eso explica que podías usar tus herejías.—Bueno, no del todo para ser sinceros. Aún me sentía un poco bloqueado, fue como hacer de nuevo la clase de Iniciado—exclamó Tedney—Ahora la pregunta estelar y la razón porque estás aquí. Sabes, estoy buscando a un amigo, su nombre es Han Dameron; de seguro lo conoces por ese folleto.— ¿Te refieres el gemelo hereje?—Sí, ese. Estoy seguro de que está vivo y sé que tú también lo sabes.—No sé nada de él—exclamó el capitán grysk—Debiste atrapar al Maestro Bélico.—Él es mi ballena blanca, pero esto no es el tema ¿Dónde está Han Dameron?—No sé. Posiblemente hecho pedazos en Myrkr.—Olvidas que soy un Jedi, puedo saber que estas mintiendo y por favor, no me obligues a poner mi mano en tu cabeza, eso no es lo mío.—No estoy seguro de que sea él—exclamó, temblando como una hoja—He escuchado rumores, del que una aliada del Ejecutor tiene un nuevo ayudante.— ¿Cómo es esta aliada?—No sé su nombre.Tedney se quedó en silencio, recordó la charla que tuvo con su gran amigo Temiri en Miktraland, sobre su aventura en Serenno. La descripción que dio de ella calzaba perfecto con la descripción que dio el Jedi Oscuro.— ¿Es una hembra pájaro?—Pico largo, cresta y plumas purpuras, sí, es una fosh. Solo sé que ha tenido muchos ayudantes que luego fueron ofrecidos como monedas de cambio.—Una fosh ¿Vergere?—Te dije que no sé su nombre—exclamó casi exasperado, Tedney asintió.—Supongo que no sabes dónde está.—Siempre está moviéndose—soltó el grysk—Mas allá de eso, no sé nada más. En todo caso, tendrías que capturar al Ejecutor—exclamó con un tono que invitaba al Jedi al reto de capturar a Vanuuri Nar, Tedney sonrió de malicia.—Tengo algo personal con él, pero, dejaré que Shara lo reviente como se lo merece— se puso de pie mientras guardaba su sable de luz—Eso es todo, ya seguiré indagando sobre el paradero de esta fosh.El grysk esperaba que el Jedi fuese a la cabina de vuelo para soltarlo en un planeta, pero no esperaba que él le cerrase la puerta de la capsula de escape.Tedney se acercó a la cabina de vuelo, reanudó la nave y presionó el botón de expulsión de la capsula de escape. Trazó su nuevo punto en Batuu, luego saltó al hiperespacio.Mientras tanto, la capsula de escape, ahora, era una tumba de duracero para el grysk, quien gritaba y golpeaba el transpiacero, totalmente desesperado; flotando en la inmensidad de la desértica galaxia, por toda la eternidad.
----- CHAPTER BREAK -----
Umbara era el punto de encuentro de todas las naves sobrevivientes desde que Taris cayó en manos enemigas.Silliq estaba en el camarote privado en el acorazado Sueño Rebelde, aún conmocionado de lo que acaba de pasar solo unas horas antes y ahora parecían que todo se detuvo. Miró por la ventanilla, donde vio a otras naves, reconociendo al Rogue One y la nave capital Princesa Leia; como también otras naves calamaris.Respiró hondamente y recordó las palabras de Borks Fey'lya, quien se había quedado en el palacio y no fu con ellos a la lanzadera de evacuación. El quarren asumió que el Jefe de Estado murió en el planeta y era hora de asumir el control.Se puso de pie y avanzó hacia la puerta de duracero, ya con la decisión tomada: buscar la manera de contactarse con un grysk de alto rango para firmar la rendición, porque ya no valía la pena seguir luchando. Al menos se quedaría con los territorios sin conquistar, siendo Malastare, la nueva capital del Resto de la AG. Era solo cuestión de tiempo para que los enemigos conquisten el Núcleo Profundo.Salió al pasillo y caminó sin interrupciones hasta llegar al puente de mando del Sueño Rebelde, donde estaba el almirante Frokko Shabis, un zabrak macho.—Senador Silliq—saludó el zabrak con una venia mientras se acercaba para estrecharle la mano.—¿Alguna noticia, almirante Shabis?—Estamos recibiendo noticias del resto de los senadores que estaban en Taris y Coruscant. Afortunadamente, la gran mayoría lograron salir.—¿Coruscant también está bajo control enemigo?—Aún no señor, pero la noticia llegó al planeta y están saliendo en tropel—exclamó un poco incómodo Shabis, ya que sabía que solo los que podían costear un yate o una nave estelar, tenían más posibilidades de escapar mientras que el resto de la gente, tendrían que esconderse en los subterráneos. No hizo ese comentario al senador.—Fey'lya me nombró Jefe de Estado si algo le sucediera. ¿Alguna noticia si está en alguna nave de los que escaparon del planeta Taris?Shabis empezó a buscar en su datapad.—No, señor. Ninguno ha visto al Jefe de Estado—exclamó el zabrak negando con la cabeza—Si hubiera estado en nuestras naves, ya se hubiese anunciado.—Lamentablemente, el Jefe de Estado se quedó en Taris—exclamó Silliq—Tarde o temprano, los enemigos anunciarán que lo asesinaron o le implantaron ese chip. Antes de salir, me reuní con él y me nombró Jefe de Estado. Ahora tengo el absoluto control de la Alianza…o de lo que queda de ella.—Entendido, señor—exclamó Shabis elevando una ceja, pero no hizo ningún comentario, al fin al cabo, no había un líder de facto.—Tenemos poco tiempo. Por favor, reúna a todos los líderes militares a una reunión urgente en la oficina de este acorazado. Estoy seguro de que el resto de la galaxia aún no recibe la noticia de la caída de Taris, debemos adelantarnos y no permitir que caigan en el caos absoluto.—A la orden.Mientras tanto, el crucero estelar Rey Lee-Char, orbitaba sobre Umbara, estaba el comandante Aftab Ackbar totalmente contrariado. Aún le dolía la dolorosa derrota ante los grysk y ser testigo como la capital de la Alianza, caía en manos enemigas.Había pasado horas del suceso, estaba al tanto que el Jefe de Estado no estaba en ninguna de las naves que sobrevolaban Umbara e incluso, las que llegaban al sitio, no tenían noticias de él.Entonces, asumió que el bothano se habría quedado en el planeta y era hora de contactar con Dac. Se puso de pie y se aseguró que nadie ingresase a la oficina donde estaba, luego se acercó al Holo proyector, buscando contactar con la oficina de Gian Ackdan.—¿Ackbar?—preguntó la forma azul del antiguo Jefe de Estado, el envejecido Ackdan entrecerraba los ojos.—Sí, soy Aftab, señor Ackdan.—Ah, qué bueno oírte. La última vez hablamos sobre…bueno, deponer al bothano.—Sí, señor, pero todo ha cambiado desde la última vez que hablamos. ¿Le ha llegado noticias de Taris?—No, aún no—preguntó curioso—¿Qué es lo que ha pasado?—Los grysk nos sorprendieron. Atacaron al planeta y ahora está en manos de ellos; todos tuvimos que escapar y sé que es cuestión de tiempo para se divulgue la información.—¡Que tragedia!—exclamó Ackdan, luego tosió un poco.—No lo veo de buen semblante—exclamó Aftab, un poco preocupado—Señor, puedo yo asumir el control si siente que no puede ejercer su liderazgo a la AG, o al menos, lo que queda de ella.—Puedo hacerlo, Ackbar—exclamó Ackdan sonriendo—Quiero ayudar nuevamente a la galaxia, ahora en esta hora tan oscura. ¿Recuerda que yo asumí cuando todos estaban asustados para tomar el "fierro caliente"? Lo hice y nuevamente lo hare, hasta que este cuerpo me lo permita.—Claro, señor—exclamó Aftab sonriendo—Mi padre siempre lo tenía en alta estima.—Su padre fue un gran calamari, Aftab. Lo recuerdo con mucho cariño—exclamó el anciano calamari, Aftab asintió orgulloso.—Me alegra oír que está dispuesto a asumir. Informaré al resto de las tropas sobre que usted será nuestro nuevo Jefe de Estado y que en Dac será centro de nuestras operaciones.—Entonces, nos vemos pronto, comandante.La transmisión finalizó, Aftab se enderezó cuando escuchó que tocaban la puerta, así que se acercó con calma hasta desbloquear la seguridad y abrió la puerta. Un joven alférez estaba de pie.—Comandante, el senador Silliq requiere su presencia en el Sueño Rebelde. He alistado su nave.Aftab se preguntó qué era lo que quería el senador cuando recordó que ese quarren solía reunirse mucho con el bothano.—De acuerdo, iré sin demoras.El joven alférez se inclinó y se retiró.No hubo muchos problemas cuando el calamari llegó al Sueño Rebelde, vio los Ala X en el hangar y a los pilotos, cabizbajos, entre ellos estaba Zay Versio, entonces se acercó a ella.—No veo al teniente Dameron.—Poe se desvió—exclamó Zay—No me explicó porque, solo me dijo que se iba a Miktraland.Aftab Ackbar se preguntó por qué su mejor piloto se iba al Consorcio, ya que lo necesitaba a su lado, pero notó que también faltaba alguien más.—¿Connix? ¿Sabes algo de ella? —preguntó mientras su vista se desviaba hacia Jess Pava, quien abrazaba con efusividad a su hija Tallie.—No lo sé—exclamó Zay alzando la vista—Pero he visto agentes de la IG aquí, en esta nave. Tal vez uno de ellos tenga noticias de ella.—Gracias, Versio.Se dio la vuelta y prosiguió su camino, abandonando el hangar. Cuando estaba cruzando los pasillos de duracero, se encontró con el general corelliano, Ferus Sunspot.—Escuché que llegaste, comandante—exclamó el hombre al llegar a la misma altura donde estaba el calamari. Estaba un poco más calmado al verlo.—Escuché que Silliq quiere reunirnos.—Asi es—exclamó Sunspot mirando el pasillo—Me he enterado de que es el nuevo Jefe de Estado.—¿Qué?—Aparentemente, Fey'lya lo nombró su sucesor—negó con la cabeza—Connix se ha desviado de su rumbo. Ella está Miktraland, pero no me dio más información.—Qué curioso, Dameron está también en ese lugar—exclamó el calamari, cruzándose de brazos—Vamos, quiero escuchar lo que tiene que decir Silliq.—Pero, ya sabes…lo que íbamos a hacer—susurró.—Lo haremos cuando esté Connix y Dameron. Además, quiero ver que militares lo apoyan para neutralizarlos.—Buen punto.Ambos reanudaron el paso, en silencio, hacia la sala donde se estarían celebrando la reunión donde Silliq daría algunos anuncios.No era muy amplia, la sala solo tenía una gran mesa con un centro donde estaba el generador de holos y algunas sillas. Silliq estaba a la cabeza de esa mesa, había cuatro militares en ambos lados de la mesa de cedro.—Comandante y general—saludó Silliq, un poco nervioso—Por favor, siéntense.Los ojos de Ackbar se pasearon por los ocho militares, reconociendo a dos que perfectamente se unirían a él: el zabrak Frokko Shabis y una zeltron llamada Lawra Carik.Una vez que los recién llegados se sentaron, el quarren observó a los presentes.—Pensé que Ko Connix estaría aquí.—Ella no podrá estar aquí—explicó el corelliano—Ha desviado su curso hacia otro sistema, pero vendrá. Esto me lo informó su agente de la Inteligencia.Silliq nunca pudo confiar en la IG, eran espías y no le gustaba la idea que ellos hubiesen aterrizado en el Sueño Rebelde.—Bueno, empecemos—exclamó Silliq, cuyos tentáculos faciales se agitaron—Estuve con Fey'lya cuando los grysk irrumpieron en nuestro planeta. Hablé con él y me nombró sucesor natural, y tengo la potestad de tomar una decisión. Quiero anunciarles que soy el nuevo Jefe de Estado de la Alianza Galáctica.—¿Ha informado al resto de la galaxia?—preguntó Sunspot.—No, lo haré desde luego. Como saben, si el resto de nuestros ciudadanos se enteran de que la capital está en manos de los enemigos, nos sumiremos en un caos que no podremos controlar.—Eso puede ser cierto—exclamó la zeltron Lawra—Cuando la Primera Orden destruyó Hosnian Prime, dejó a la galaxia sin cabeza y con el enemigo tomando más fuerza.—Sí—exclamó Silliq—Mi primera medida es anunciar que la capital será en Malastare.Hubo algunas miradas.—Yag'Dhul es mejor opción—exclamó un almirante anciano—¿Por qué Malastare?—Yo te lo diré, Kovak—soltó Lawra—Porque ahí tiene sus cinco mansiones y esconderse en algunos de ellos.Sunspot le dirigió una sonrisa a la zeltron, pero hubo miradas desaprobatorias en otros, Silliq la miró ofendido.—Malastare está alejado del Núcleo Profundo.—De acuerdo, Malastare—exclamó Ackbar y movió la mano—Continúe.—Además quiero anunciar que hemos perdido la guerra—exclamó Silliq, colocando sus manos en la mesa, mirando a cada militar, Sunspot no mostró ninguna emoción—Los grysk han logrado un triunfo importante en Taris y será cuestión de horas para que lleguen a Coruscant. ¿De vale resistirse si vamos a perder igual? Estamos malgastando recursos. Por ello, he decidido la manera de contactarme con el Maestro Bélico o con el Ejecutor para negociar un tratado de rendición y trazar nuestros límites. Se quedarán con los territorios que han tomado y nos quedamos con los territorios que aún están en la AG.Ackbar observó que el resto de los militares parecían estar conformes, a excepción del zabrak y la zeltron. Frokko apretó los dientes, ya que su planeta estaba bajo poder de los grysk y no tenía la intención de cederlos.—¿Dejará que Iridonia se quede con ellos, senador?—preguntó Frokko Shabis.—Siento mucho por su planeta, almirante Shabis—exclamó Silliq—Es mi última palabra.Frokko se quedó en silencio, Ackbar iba a tomar la palabra cuando Sunspot se le adelantó.—Veo algunos desacuerdos ¿No podemos esperar a que llegue Connix para someter a una votación? Estoy seguro de que ella también tiene algo que decir.—Sabemos lo que va a decir Connix—exclamó Kovak, frunciendo el ceño.—Pero que salga de su boca, Kovak—exclamó Sunspot—Cuando aterrice, hacemos la reunión nuevamente.—Pero debemos anunciar—exclamó el general rodiano—No podemos dejar a la galaxia en la incertidumbre.—Princesa Leia y Rogue One pueden moverse a Dac para reabastecerse—exclamó Ackbar—Luego pueden unirse a Malastare. Mientras tanto, digamos que Fey'lya ha resultado herido y que usted está al mando, por si nos preguntan. Si no nos dicen nada, no decimos nada.—De acuerdo, daré la orden. Mientras tanto, doy por finalizada y reanudaremos cuando Connix llegue.Todos se pusieron de pie, Sunspot agarró del brazo a Lawra y le susurró en el oído que lo siga, e igualmente, Ackbar hizo lo mismo con el zabrak.Fueron a una sala más apartada, y una vez que el calamari se aseguró que estaban solos, se acercó al grupo.—¿Qué es lo que pasa?—susurró la zeltron de brazos cruzados.—Parece que somos nosotros que no reconoce a Silliq como Jefe de Estado—exclamó Sunspot—¿Me equivoco?—No te equivocas—exclamó Frokko—Dice que Fey'lya habló con él. Lo siento, no compro eso.—Cuando llegue Connix, hablaremos con ella. Y ella usará a sus agentes para reducir a los leales del quarren.—Y ¿Quién estará al mando? ¿Tú? —preguntó Lawra.—Ackdan.—Bien, ahora volvamos a lo nuestro mientras esperamos a Connix—exclamó Sunspot.El grupo se dispersó, cada uno fue por su lado.Las horas pasaban y Aftab se impacientaba, él estaba en la pasarela donde por medio del vidrio de transpiacero observaba el hangar desde lo alto. No tenía noticias de la llegada de Connix y sentía que el tiempo se le agotaba, por el rabillo del ojo vio que se acercaba Sunspot, entonces, se giró hacia el corelliano, quien se veía lúgubremente.—¿Pasó algo?—Es oficial—exclamó Sunspot—He recibido noticias del Núcleo Profundo. Los grysk han tomado Coruscant sin disparar.—¿Sin disparar?¿No hay defensas en ese planeta?—Esa es la cuestión—exclamó amargamente—Las tropas Coruscant, al parecer recibieron órdenes de no atacar a los grysk y dejaron que ellos aterricen sin problemas en el planeta. Actualmente deben estar desfilando por sus calles.—Kriff, estamos al borde la derrota ¿verdad?—Corellia aún puede luchar, pero al caer Coruscant, hemos quedado rodeados de ellos. Debemos actuar cuanto antes.—Igualmente Dar—exclamó Aftab mirando el hangar—Corellia y Dac son por ahora los últimos bastiones que nos quedan. Y ambos, muy cerca del enemigo.Ambos vieron al Halcón Milenario aterrizar en el hangar del Sueño Rebelde, intrigados, se quedaron a observar cuando descendió de ella, Kaydel con su familia.—Informe a Silliq que convoque otra reunión, Connix ha llegado—exclamó Ackbar, Sunspot asintió y se retiró raudamente. Minutos después, el viejo carguero corelliano se retiró del hangar y tras él, la solitaria Ala X aterrizó, siendo esta vez, el piloto Poe Dameron.Kaydel dejó que sus hijos se reunieran con la hija de Jess, Tallie. Y estando Connix reunida en una sala junto con Poe, su esposo Rafan, Sunspot, Ackbar y un agente de la IG de alto rango; la mujer contó toda su experiencia en Taris y del escape a Miktraland, donde mencionó que se quedó ahí para asistir al funeral del hijo menor de Poe, Kai.Una vez que se quedó en silencio, Ackbar y los presentes ofrecieron sus condolencias al veterano piloto, quien agradeció con un asentimiento.—Por cierto ¿Qué fue de la traidora Sesh? —preguntó Sunspot.Connix miró al capitán de la Inteligencia Galáctica, quien no mostró ninguna emoción en su rostro.—Nuestro convoy fue atacado sorpresivamente por los grysk. Estábamos rodeados y el general ordenó retirada pero no pudimos llevarnos a la traidora, ya que estaba rodeada por los grysk. Asi que, especulo que está con ellos.—Asi que la traidora está con los grysk—exclamó Poe— ¿Cuál es el siguiente paso?—Elegir a Ackdan como nuestro Jefe de Estado—exclamó Aftab—Fey'lya ha muerto en Taris. Pero antes de morir, ha nombrado a Silliq como su sucesor. Este quarren quiere firmar la rendición.—Inaceptable—exclamó Poe, frunciendo el ceño y cerrando los puños, como si desease golpear a alguien.—Creo que vi una hilera de humo negro espeso por donde estaba el Palacio de los cristales. Tiene sentido—exclamó Kaydel.—Connix, en cuestión de minutos, Silliq nos llamará para una reunión—exclamó Sunspot—Vamos a trazar el plan de cómo sacarlo de encima.La reunión fue en la misma sala de antes, pero estaba Connix estaba muy cerca de Silliq, quien estaba nervioso al ver ingresar a cada uno de los militares en la sala.Kaydel consultó con su crono, colocando su mano en la pantalla, los tentáculos faciales se agitaron en el rostro del quarren.—Supongo que está al tanto de lo que está pasando ¿verdad?—Sí, lo estoy—contestó Kaydel—Vergonzosa la manera que Coruscant se arrodilló ante los grysk.—Era arrodillarse o ser bombardeada como Taris. ¿Sabe que Coruscant tiene una arquitectura milenaria que no merece ser destruida? Buscaré la manera de buscar un tratado de rendición. Hemos perdido, Connix, asúmelo.—No, aún podemos pelear—exclamó Connix—Lucharemos hasta morir de pie.Kovak iba a contestar algo, pero calló cuando vio que un grupo de agentes, con Poe a la cabeza, ingresaban a la sala. Silliq estaba confuso cuando sus ojos se abrieron de la sorpresa al ver que ellos sacaban sus blaster y apuntaban a la cabeza de los militares, exceptuando a los que estaban a favor de Ackbar. Rafan Harik, colocó el cañón muy cerca de la espalda baja del quarren.—Se terminó Silliq—exclamó Ackbar y al igual que él, Connix, Shabis, Lawra y Sunspot se pusieron de pie.—Hay una gran parte de la armada que no está de acuerdo con el plan de rendirnos. Además, los mismos que no querían a Fey'lya como líder.Kovak sentía el cañón de Poe apuntándole en la cabeza, su mano se deslizó hacia su guantera.—No lo haga—susurró Poe—No tengo nada que perder.—No me amenace, Dameron—exclamó Kovak, y en cuestión de segundos, se puso de pie rápidamente y movió la cabeza hacia atrás, partiéndole la nariz al piloto y corrió hacia la entrada.—¡Ayuda! ¡Traidores! ¡Insubordinación!Entonces Rafan tiró al suelo a Silliq, inmovilizando mientras Poe salía a perseguir a Kovak, quien se giró rápidamente, apuntando a Poe. Detrás del hombre anciano, aparecieron pilotos de uniforme verde, quien Kovak los vio.—¡Refuerzos! ¡Tenemos traidores en la sala!Los agentes de la sala arrinconaron a los militares leales a Silliq contra la pared mientras Kaydel, corrió al umbral.Los pilotos de uniforme verde apuntaban a Poe, quien miraba furioso a Kovak.—Diles que bajen las armas, Dameron. Luego se entregarán, enfrentarán a un juicio sumario y finalmente serás ejecutado. ¿No quieres reunirte con tus "retoños"?Poe, ciego de la rabia se lanzó contra Kovak, quien abrió fuego y el láser rozó su oreja izquierda, luego le dio en el brazo, pero tenía la adrenalina por las nubes, por ello, no retrocedió, tumbando al suelo a Kovak, propinándole un golpe a la cara.Kaydel, Lawra y Sunspot salieron al pasillo cuando los pilotos de verde dispararon luces circulares para aturdirlos. Ellos también le devolvían el fuego que pasaban por encima de la cabeza de Poe.Zay, Jess y C'ai aparecieron por la esquina, sacaron sus blasters, colocándolos en modo de aturdir y dispararon a los pilotos de verde. Sunspot cayó aturdido mientras Kaydel aturdió a uno.El humo se disipó, Kaydel se acercó a Poe, quien miraba sus nudillos sangrantes.—Poe.El piloto se giró hacia Kaydel y entonces, ella levantó su blaster, disparando al piloto, quien cayó al suelo, aturdido.Ackbar se acercó al pasillo una vez que todo el jaleo terminó.—Vaya, no contaba que el hombre se iba a oponerse.—No, yo tampoco—exclamó Kaydel, luego se dio la vuelta, observando a sus agentes—Quiero que estén bien amordazados. Que sus manos estén visibles a sus ojos para que no haya intento de escape. Que Silliq esté en su camarote y que uno de ustedes esté afuera de su habitación, en la puerta—y luego vio a los pilotos de Poe acercarse al pasillo—Les agradezco por la ayuda.—Escuchamos disparos y venimos a ayudar—exclamó Zay, observando a Poe mientras Jess se arrodillaba cerca de su amigo. Kaydel miró a otros dos agentes.—Lleva a Poe y a Kovak a la bahía médica. Ambos con grilletes de plasma.—A la orden..A Poe le dolía la cabeza cuando despertó. Aún aturdido, intentó orientarse en donde estaba, que, en segundos, se percató que estaba en la bahía médica y que sus manos tenían estaban con grilletes. Al moverse, sintió un pinchazo doloroso en su brazo derecho.—Qué bueno que estás despierto.Giró la cabeza hacia la izquierda de donde estaba echado en la cama, Kaydel estaba sentada, muy cerca de la cabecera. Estaba de brazos cruzados y el semblante muy serio.—¿Kaydel?—¿Estás mejor?—No—exclamó Poe, tumbándose después de intentar de enderezarse sin éxito, sin poder evitar el pinchazo en su brazo.—Tienes que cuidar ese brazo, Poe.—Lo sé, me dispararon en este brazo cuando estuve en ese destructor estelar—exclamó Poe, recordando ese momento cuando él, Finn y Rey se infiltraron en la nave de la Primera Orden para rescatar a Chewie.—Sé que aún estas afectado por la pérdida de tus chicos, Poe—exclamó Kaydel—Fue un error contar contigo.—Me afectó, lo sé—exclamó Poe mirando el techo—Duele, Kaydel. No se sí pueda superarlo.—Creo que algo así es difícil superarlo, Poe. No tengo palabras para describirlo y siento mucho tu tristeza. Pero actuar impulsivamente y dejándote llevar por tus sentimientos, los grysk te mataran—dijo Kaydel, pero al ver que el piloto estaba en silencio, respiró hondamente—Sé que has discutido con Rey. Hablé con ella en el Halcón, creo yo que deberías hablar con ella. Ella también está sufriendo y alejarte no es la solución, Poe. Justo en estos momentos, es cuando deben estar unidos.Poe se quedó en silencio, Kaydel colocó su mano sobre la de Poe, quien giró su cabeza para verla.—Eres valioso para mí, Poe. No como soldado, si no como amigo. Pero si vuelves a perder la cabeza de esta manera, no tendré más remedio que separarte.—Entiendo—exclamó el piloto—Cuando vea a Rey, me disculparé con ella.—Bien, te dejaré descansar—se puso de pie y antes de abandonar la bahía médica, miró al piloto—Todo está en marcha, los leales de Silliq irán a Malastare, luego iremos a Dac. Ackdan está al tanto y nos recibirá cuando lleguemos.Poe asintió, y luego de ello, Kaydel se acercó solo para retirarle los grilletes, luego se retiró de la habitación, sumiendo al veterano piloto en sus pensamientos.El sonido de alarma sacó a Finn de su trance de la Fuerza, y cuando su vista fue hacia la ventana de transpiacero, observó el planeta Ultaar ante ellos. Se puso de pie y fue hacia el camarote donde Rey dormía.La puerta estaba semi abierta, entonces el maestro Jedi se asomó, observando a su amigo en posición fetal y abrazando una túnica Jedi.—¿Rey?La maestra Jedi se movió, girándose en la cama y sentándose en el borde, Finn notó que sus pestañas estaban húmedas, además, sentía una pesadez en la Fuerza en ella.Rey dobló la túnica de Kai y miró a su amigo.— ¿Hemos llegado? —preguntó mientras se secaba los ojos, Finn se quedó en silencio por unos segundos. Ella notó que Finn miraba la túnica—Aún tiene su olor, Finn—forzó una sonrisa.—Estabas llorando.—Lo sé—exclamó Rey—Soñé con él. Soñé cuando nació y lo tenía en mis brazos. Luego, cuando era un niño muy pequeño, solía aferrarse a mis piernas.—Rey, puedo hacer esta misión solo si no estás lista.—Lo estoy, Finn. ¿Por qué habría de irme a Zeffo? Necesito algo para distraerme—exclamó la maestra Jedi—Entonces ¿hemos llegado?—Sí, estamos por aterrizar en Ultaar.—Bien, en marcha.Rey colocó la túnica en la cama con cuidado y salió del camarote, Finn se quedó en el umbral mirando a su amiga con preocupación.Negó con la cabeza, ahora debían concentrarse en una misión muy difícil: infiltrarse en Wobani, donde descubrieron que había una fábrica de dovin basal y unos mandalorianos los ayudarían para infiltrarse.Cuando llegó a la cabina, vio a Rey meditando y la Fuerza arremolinándose sobre ella, buscando disipar el dolor que sentía. Y entonces, Finn enrumbó el Halcón hacia Ultaar.
----- CHAPTER BREAK -----
Una vez que el Halcón Milenario aterrizó en Ultaar, los esperaba otra nave de aspecto rocoso, que era más un tipo de transporte. Muy cerca de la rampa estaban Goran Beviin y Grogu, quien levantó su mano para captar la atención de Rey y Finn, quienes se acercaban rápidamente.—Qué bueno verlos, maestros—exclamó Grogu sonriendo al ver a los Jedi llegar a donde estaban ellos, detrás de Beviin había una caja de madera.—¿Ese es una transporte grysk?—preguntó Finn.—Fue difícil capturarlo y los dueños están muertos, así que no reportarán una nave desaparecida—explicó Beviin—Grogu y yo los monitorearemos desde aquí.Grogu accionó un mapa holográfico portátil, donde mostró el planeta Wobani ante ellos.—En este punto hay una fábrica de dovin basals—explicó el pequeño alien verde, los Jedi se cruzaron de brazos—El plan es robar una nave cargada de estas rocas de coral. Su salida es la parte trasera de la fábrica. No sabemos si tienen esclavos como mano de obra o si son grysk, pero tengan cuidado. No hablen con nadie.Beviin abrió la caja, los Jedi se acercaron para ver el contenido: dos armaduras y disfraces.Rey asintió.—Es suficiente, gracias por el apoyo, Grogu.—Bien, es hora de empezar—exclamó Beviin mientras sacaba un datapad.Rey y Finn sacaron las armaduras y los disfraces, luego se fueron hacia a unos arbustos donde empezaron a cambiarse. Una vez que terminaron, los dos salieron en diferentes extremos y guardaron las ropas Jedi en el baúl.—Pareces genuino—exclamó Rey.—Genial.—Notarán también que en la garganta tiene un modulador de voz—exclamó Beviin, quien luego, les pasó dos audífonos—Pónganse estos, les ayudará a entender el idioma que hablan estos. Un gran trabajo de uno de los nuestros.—Sus identificaciones. Les pertenecían a los grysk de esta nave—exclamó Beviin.Agradeciendo, los dos maestros Jedi fueron hacia la nave grysk, Finn se sentó en la cabina de pilotaje, encendiéndolo.Beviin y Grogu estaban un poco alejados cuando observaron a la nave de carga grysk alzar vuelo y desaparecer en medio de las nubes.—Que la Fuerza los acompañe—susurró Grogu..Rey cerró los ojos, dejando que la Fuerza la rodease, sumiéndose en un trance, buscando reparar algunas heridas emocionales por la pérdida de su hijo. Era muy complicado, aún dolía, pero necesitaba intentarlo.En un momento a otro, la nave transporte grysk saltó al hiper espacio y en cuestión de minutos, salieron del hiper espacio.Wobani se hallaba ante ellos como un óvalo gris, con una nave más grande de lo que ellos estaban, orbitando sobre ella. Finn observó varias naves de carga saliendo de allí, similares al suyo.—Veo que hemos llegado—exclamó Rey, saliendo del trance—Mantén el curso.La nave no iba muy rápido, pero se camufló con otras naves transporte que iban hacia el planeta. Atravesaron la atmósfera y vieron la fábrica ante ellos. Pero las naves recién llegadas tomaban otro rumbo, así que tuvieron que seguirlas para no levantar sospechas, tomando una ruta algo alejada de la fábrica.Aterrizaron en una explanada llena de naves transporte, bastante transitadas y muchos grysk que iban y venían de un punto a otro.La mayoría de ellos no tenían pinta de soldados, a excepción de algunos guardias que estaban en los techos y en la plataforma. Un grysk se acercó a los Jedi, que bajaban del transporte.—¿Su bitácora? —exigió en su idioma natal, Rey le extendió un librillo gastado, el guardia asintió y les entregó a los dos, unas fichas, luego se fue.—¿A qué se refiere con "quince"?—preguntó Finn al ver el número en su ficha.—Posiblemente los días que estaremos aquí pero obviamente, no le haremos caso. Vamos, debemos entrar a la fábrica.Los dos empezaron a borrar el cinco mientras caminaban, había un transporte a unos cinco metros de ellos, así que empezaron a caminar rápidamente hacia ellos cuando fue abordado por otro grysk, más viejo y fuera de forma.—Deténgase—exclamó mientras extendía la mano, pero ellos al no comprender el idioma, pero si el gesto se detuvo, muy cerca de la fila de otros pilotos grysk— ¿Cuál es la prisa? Recién se está abordando.—Lo siento, pensé que lo perdíamos—exclamó Finn.—¿Viajan juntos? —preguntó entrecerrando los ojos.—Sí.—¿Sus fichas?Finn le entregó la ficha.—¿Cuándo llegaron?—Ayer.—Extraño. No los he visto.—Claro que nos viste—exclamó Rey, hablando pausadamente y haciendo contacto visual con el grysk, quien parpadeó.—Sí, creo que los vi.Se quedó con las fichas, los dos avanzaron, pero el viejo agarró el hombro de Rey.—Tú vas a esa fila.Había otra fila de donde estaba, así que Rey, en silencio se cambió de sitio. Finn cerró los ojos y su mente se conectó con la de Rey, así poder encontrarse una vez que esté en la fábrica.Se subió al aero transporte, donde se sentó en medio de dos jóvenes grysk. Era muy parecido a una porta tropas, con asientos de algas y paredes rocosas, había muchos grysk, con aspecto de estar aburridos o cansados. Finn notó que la mayoría de ellos solo eran pilotos y no soldados, había rostros jóvenes como también adultos.—No te he visto aquí ¿Eres de la fábrica de Vjun? —preguntó un grysk de mediana edad.—Sí—mintió, anotando el nombre del planeta en su mente.—Tengo a un hermano ahí—exclamó el grysk soltando un bufido de cansancio—Nos dan días de descanso, pero eso no quiere decir que no nos llamen.—¿Estabas de descanso y te llamaron a volar?—Claro. Iba a verme con mi hermano en Shedu Maad, pero estos idiotas querían que transporte estos dovin basals.—¿Shedu Maad? —preguntó Finn, con un encogimiento en su corazón, pero el grysk sonrió genuinamente.—Es increíble lo que hicieron con ese lugar. Destruyeron esas pirámides para construir casas de coral para nosotros. Ahí vivo con mi familia, pero hace semanas que no los veo. Maldita guerra.—Sí, la guerra nos impide hacer algunas cosas.—¿Tienes familia?—Sí, tengo una esposa e hija.—Qué bueno—exclamó el grysk—Tengo tres hijas preciosas y una esposa amorosa. Lo que más deseo es que se termine la guerra…—¡Deja de decir eso! —vociferó un joven—Deja blasfemar contra la guerra. Están limpiando la galaxia y el Supremo Soberano nos llevará a un nuevo hogar.—Mi hogar está en Shedu Maad, jovencito. Solo me importa estar con mi familia.—Deberías saber que ese planeta es temporal. Pronto arribaremos al nuevo hogar que está en el Núcleo.—Pero no digas esas cosas—exclamó otro grysk—Si llegasen a oídos equivocados, pueden denunciarte y convertirte en Avergonzado.El grysk se mordió los labios, Finn recordó el relato de Kai cuando escapó de Shedu Maad, donde un Avergonzado le ayudó.—Solo porque eres un piloto conocido en el gremio, no te denunciaré—exclamó el joven, cruzándose de brazos. El otro grysk se inclinó hacia Finn, susurrándole.—Te recomiendo que no cuentes a nadie más sobre tu familia—exclamó entristecido—Usarán eso para extorsionarte.—De acuerdo—exclamó el primer grysk que habló que Finn—¿Cuál es tu nombre, nuevo? Soy Blaskir.—Cuzklang—recordó Finn, el nombre que estaba en su identificación, el grysk asintió.El transporte se detuvo, y eso significaba que habían llegado. Descendieron en tropel, Finn notó que había un buen número de pilotos y la Fuerza le decía que no estaban felices de estar ahí. Sentía un descontento y temor entre ellos, temor que los grysk de mayor poder tomen represalias con contra ellos o con sus familias.Usando la Fuerza, se deslizó en medio de la muchedumbre, buscando a Rey, pero no la veía por ningún lado. Caminó por una pasarela donde había un gran ventanal donde en el piso inferior, se creaban y cultivaban dovin basals.Se detuvo, observando horrorizado las condiciones que trabajaban los esclavos, entre humanos y otras especies de la galaxia. Controlados mentalmente, Finn podía sentir la angustia en ellos, no podían hablar, pero podía sentir sus emociones, ellos sufrían y deseaban morir.Los guardias grysk, pasaban entre ellos, con látigos y con miradas de desprecio. Volvió su vista hacia el pasillo, notando que se acercaba un grysk y usando la Fuerza, sintió la conexión con Rey. Y una vez que llegó hacia ella, se detuvieron.—¿Lo viste?—susurró Finn—No imaginé que sería tan terrible.—Lo sé—Apenas puedo soportar toda esta energía negativa, el aire está muy denso.—Sé lo que sienten—exclamó Finn mientras avanzaban por el pasillo rumbo a la zona de embarque—Tener tu mente secuestrada y seguir ordenes sin cuestionar. Con la diferencia, es que a mi no me implantaron un chip.—Deténganse.Los dos se detuvieron bruscamente, dándose la vuelta lentamente. Delante de ellos, se acercaba un grysk tan alto como un wookie y bastante fornido. Parecía que no estaba de humor y miraba a los pilotos con ojos acusatorios.—¿A dónde se dirigen? Este pasillo está restringido para ustedes.—Lo sentimos, nos perdimos—exclamó Finn—Somos nuevos.—Se suponen que deben seguir al tropel hacia la sala de reuniones y no saltarse—exclamó el grysk, cuya capa verde ocultaba su fornido cuerpo, Finn vio la insignia e intuyó que debía tratarse de un soldado de alto rango. Sacó su couffe, colocando la hoja en el centro del pecho de Finn.—Dense la vuelta y tomen otra ruta. Si los vuelvo a ver por otro camino restringido, los azotaré.Guardó el couffe, luego se cruzó de brazos. Rey Finn se miraron entre sí y se dieron la media vuelta, regresando sobre sus pasos.Después de dar tantas vueltas y seguir algunos pilotos grysk, llegaron a la zona de embarque, un lugar amplio y de techo abierto, había numerosas naves transporte y pilotos caminando por todo el lugar.—Habrá que tomar uno al azar ¿verdad? —se preguntó Rey en voz baja.—Vamos a ese.—Pilotos.Se dieron la vuelta, donde otro grysk se acercaba, pero este era delgado y alto, de rostro alargado y ojos cansados, se acercó con una libreta.—¿Qué es lo que desea?—preguntó Rey, el grysk la miró y carraspeó.—¿Tienen su autorización?—Eh…—Ya me lo imaginaba—exclamó frunciendo el ceño—No pueden tomar un avión sin pasar por la agencia—exclamó el grysk, señalando una pequeña oficina, no muy lejos de ahí. —¿Viajan en la misma nave?—Sí.—Entonces, díganle al encargado que viajan dos y se les dará el permiso para salir del planeta y el destino al que llevarán la mercadería.Finn fue el que se acercó a la pequeña oficina, donde estaba una anciana grysk en medio de un papeleo, alzó su cansada vista al Jedi disfrazado.—Vengo por…—Sí, sí, ya sé—exclamó de mala gana mientras sellaba una delgada hoja de alga, luego lo firmó y alzó la vista hacia Finn—¿Viajas solo?—No. Tengo un acompañante.—Entonces, dime tu nombre y el de tu acompañante.—Cuzklang y Zanhjar.La anciana escribía casi con desgana en el formulario, luego abrió una libreta y nuevamente apuntó algunos datos y le entregó el papel a Finn, sin decirle nada más, agitó la mano invitándolo a salir.Avanzó rápidamente hacia Rey, quien se había apoyado en la pared, ambos usaban la Fuerza para serenarse y no impacientarse, luego se acercaron raudamente hacia el grysk alto, quien se giró, mirándolos con cierta altivez.—Los formularios.—Muy bien—exclamó el encargado y señaló una nave carguera, muy cerca de ellos—De acuerdo con el permiso, se le asigna esa nave. Tendrán que ir a Kuat para descargar los dovin basals. ¡A moverse!Esta vez corrieron hacia el carguero, subiendo por la rampa, avanzaron rápidamente hacia la cabina de pilotaje. Esta vez fue Rey quien se sentó en el sitio del piloto mientras Finn, presionaba algunos botones.—Parece que transportamos unos ocho dovin basals.—Suficiente para que Danni los analice, al menos que el mandaloriano desee quedarse con un par—exclamó Rey encendiendo la nave.El carguero se elevó junto con otros, Rey se sumergió en medio de las numerosas naves, saliendo al espacio, esperando pacientemente el momento para tomar otro rumbo y no levantar sospechas.—Las coordenadas están listas—exclamó Finn, Rey estaba concentrada, observando como cada nave saltaba al hiper espacio y cuando llegó su momento, lo hizo junto con otra nave.Respiraron con alivio cuando las líneas plateadas figuraban en su transpiacero, quitándose solo las máscaras.—Pensé que nunca se acabaría—exclamó Finn.—Acabo de recordar que el Imperio bombardeó una fábrica hace unos meses—exclamó Rey con tristeza—Y hoy he visto a los esclavos. ¿Cuántos sufrieron una muerte atroz?—Sí, lo sé—exclamó Finn—Pero fue al menos piadoso ¿no? Quiero decir, ellos estaban sufriendo y no hay manera para que vuelvan a ser ellos mismos.—Por la Fuerza, espero que Han no sea como ellos.—Sé que Han está escondido en algún lado—la consoló Finn—Es fuerte como tú. Sé que está buscando la manera de regresar.Cuando el carguero salió del hiper espacio, estaba el planeta Ultaar ante ellos.Una vez que aterrizaron, Beviin los ayudó a descargar un dovin basal para transportarlos al Halcón Milenario. Luego, el mandaloriano se acercó a la maestra Jedi.—¿Hubo problemas? Han tardado un poco.—Solo unos encuentros y papeleos, pero nada grave.—Bien— Me llevaré los dovin para usarlos contra los enemigos—explicó Beviin—Gracias por ofrecerme algunos.—Solo uno basta para estudiarlo—exclamó Finn—Que la Fuerza los acompañe.Tomando caminos distintos, Rey vio a Grogu irse con el mandaloriano hacia la nave carguero, luego se subió al legendario Halcón Milenario.Y una vez que los Jedi tenían sus uniformes puestos, fueron a la cabina de pilotaje. Rey encendió la vieja nave y el Halcón se elevó lentamente, deslizándose en medio de las nubes y saltó al hiper espacio.Lo único que pensaba Finn era en esos grysk pilotos, que solo querían descansar. No estaban contentos y podría usar eso a su favor. Tendría que mencionarlo en la reunión de maestros.Dac, un planeta acuático, aunque también con unos pocos islotes y atolones en su superficie, hogar de los Mon calamari y quarren. Aunque en la superficie no había nada más que agua, solo en las profundidades había una gran cúpula que albergaba la ciudad submarina de Mon Cala.Una gran plataforma emergió en la superficie donde lanzaderas y Ala X aterrizaron sin problemas, luego, un gran domo cubrió la plataforma de aterrizaje y este descendió hacia el hangar del gran domo de las profundidades.Alrededor de Dac, orbitaban los cruceros, tanto de la AG que habían llegado como los del tipo calamari.Una vez que las lanzaderas ingresaron en el hangar del domo acuático, el rey Vear Akin los esperaba con las manos a la espalda, protegido con un séquito de guardias calamaris.Los pilotos y los ocupantes de las lanzaderas empezaron a bajar de la nave.Los nuevos tiempos ahora permitían que los visitantes no necesitasen usar cascos de oxígeno para caminar por la ciudad acuática, libre de agua, debido a que el líquido elemento solo estaba en los exteriores. Pero aún así, los calamari tenían ambientes acuáticos como los centros de comando y de inteligencia.Kaydel, Rafan y Aftab se acercaron al rey Akin, quien extendió la mano para saludarlos.—Bienvenidos a Dac—luego sus bulbosos ojos fueron hacia Aftab—Bienvenido de vuelta, comandante Ackbar.—Gracias por acogernos—exclamó Kaydel—Tenemos poco tiempo ¿está Ackdan aquí? Perdone mi insistencia.—Lo está, los guiaré. Por cierto, sé que no tenemos tiempo, así que hemos armado un estrado para dar el anuncio.Tanto Kaydel como su esposo Rafan, así como también Ackbar, Sunspot y Lawra Carik siguieron al rey al interior.Poe se quedó en el lugar, muy cerca de la nave y con su droide pitándole desde el suelo.—Sí, nos quedaremos un rato aquí—exclamó el piloto, soltando un suspiro de cansancio, luego su vista fue hacia los hijos de Kaydel, Iella y Adran, dos adolescentes, quienes estaban con Tallie.—Poe ¿vamos a por un caf? —preguntó Jess, el piloto volteó a mirarla. Ella también tenia un semblante cansado y ojeroso, pero, aun así, se esforzaba para sonreír—Estoy a cargo de los chicos de Kaydel e íbamos al comedor por un caf ¿Te unes?—Sí, necesito un caf cargado—exclamó Poe asintiendo.Poe siguió a su amiga y compañera de escuadrón a la cafetería, con BB-8 rodando a su lado...........................................................................................................................................................................................................................................................................Era una sala iluminada de azul, Ackdan estaba sentado cuando se acercaron Kaydel y el resto de los militares al lugar. El anciano calamari se puso de pie, ayudado por un bastón y volvió a toser. Ackbar se preguntaba si hacia lo correcto nombrar a Ackdan como nuevo líder, viéndolo enfermo y algo débil.— ¿Está seguro, ex Jefe de Estado? —preguntó el rey Vear, preocupado.—Nunca estuve más seguro—exclamó Ackdan—Sé lo que piensan ¿Cómo este enfermo y débil puede dirigirnos? Pero esa es la cara no mostraré al público. Sí, reconozco que estoy débil pero mi espíritu es más fuerte que el coral enemigo.—Confiamos en usted, señor Ackdan—exclamó Rafan Harik—Podemos dar vuelta a esto.—Entonces, hagámoslo. Que los grysk sepan que no nos han derrotado.Una vez que salieron del hangar y llegaron en minutos a la Cámara de diputados, Ackdan se acercó al estrado, sin bastón y apoyándose en el atril. Los diputados calamaris y quarren se pusieron de pie cuando el rey Vear se sentó a la espalda de Ackdan.Kaydel, Ackbar y el resto de los militares miraban en una puerta lateral, alejados del estrado.La sala era enorme y de forma cóncava, al fondo estaban los holo reporteros y las cámaras que registrarían el momento, la transmisión seria pasada por la holored donde el resto de la Alianza los vería.—Estoy seguro de que han escuchado los rumores sobre Taris y Coruscant—exclamó Ackdan paseando su vista hacia la multitud—Es cierto, los grysk han conquistado el Núcleo Profundo, algo que sabíamos que pasaría y ha pasado. Fey'lya ha muerto en Taris, dejando un vacío de poder. El comandante Ackbar me ha elegido para levantar la antorcha e iluminar el camino oscuro que se avecina. Ciudadanos, no nos rindamos, los grysk no han ganado la guerra. Si ellos buscaban un hogar donde asentarse, podíamos haberles buscado un lugar inhabitado, pero con un clima que puedan adaptarse. Podríamos haberles ofrecido una mano, pero en lugar de eso, han decidido destruir nuestros mundos, asesinando y destruyendo nuestro estilo de vida. Yo asumí cuando la galaxia necesitaba un líder que los llevará a la victoria cuando se ganó la batalla en Exegol y nuevamente, asumo este rol para iluminar el camino. Dac no solo es mi hogar, también es el hogar y el corazón de la galaxia que se resiste a caer. No nos rendiremos, seguiremos avanzando, hasta derrotar a nuestros enemigos.Cuando terminó su discurso, el resto de los presentes se pusieron de pie, rompiendo en aplausos y vítores, coreando el nombre del nuevo Jefe de Estado, algunos quarren se quedaron sentados, con los brazos cruzados.Ackdan sentía como cedían sus piernas, pero se mantuvo firme y levantó una mano para saludar a los diputados.Kaydel sonrió.—Lo logramos ¿verdad? —susurró Ackbar—Ahora creo que se tomarán las decisiones correctas, solo espero que no sea demasiado tarde.—¿Tarde? Esto recién empieza—susurró Kaydel—Conocí a Ackdan cuando tuve que tomar el control de la Resistencia. Creo en él.Coruscant, otrora capital de la Antigua y Nueva República, estaba rodeada de mundonaves y naves grysk. Sus calles estaban inundadas de tropas enemigas que conducían a los ciudadanos grysk a sus nuevos hogares.--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------El Supremo Soberano, veía toda la ciudad desde el ventanal de su nuevo palacio capturado, su sonrisa era amplia mientras sus ojos centellaban de júbilo.—Hemos encontrado nuestro hogar ¿verdad, señor? —exclamó Onimi, el bufón grysk que estaba subordinado a Vol Arun.Detrás de él, hizo su aparición el Ejecutor Vanuuri Nar, Vol Arun se giró para observar al recién llegado.—¿Han encontrado al científico? —preguntó Onimi, arrastrándose en el suelo, luego colocó ambas manos en su rostro.—No—miró con desprecio al grysk de menor tamaño.—Eso no importa—exclamó Vol Arun acercándose un poco y pateando a un costado a Onimi—Hemos tomado el centro de la galaxia. Este planeta es ahora nuestro hogar.—El hogar que nos profetizó Yungrysk.—Informa a toda la galaxia, que dejen de referirse con su nombre anterior. Ahora es Grysk'tar, tal como se llamó nuestro hogar primigenio.—Lo haré, mi señor—exclamó Vanuuri inclinándose levemente.—Y ahora, dirige tus operaciones en Taris. Ahí será el abastecimiento de las tropas. Ahora vete.Vanuuri se fue sin decir nada más, entonces Vol Arun volvió a su atención hacia la ciudad. Era su nuevo hogar y eso les estaba diciendo a su pueblo. Era el salvador, era el líder, casi cercano al dios Yungrysk, pero había un detalle que omitía a propósito, para mantener cautivada a su gente. No estaba vivo, no se movía, pero era solo un mito.Su rostro se relajó, y Onimi se puso de pie, avanzando al ventanal, sonriendo con absoluta locura mientras Vol Arun, tenía la mirada perdida.
----- CHAPTER BREAK -----
La Mentirosa deslizó por la pista del hangar de Zeffo, previamente Shara había avisado que llegaba en una nave grysk, por lo tanto, no tuvo problemas a la hora de aterrizar.Una vez que bajaron de la nave, había algunas miradas curiosas a la nave grysk, pero la vista de Shara se paseó por todo el hangar, notando que las Ala X tenían pintura negra, tan intenso que le parecía irreal, pero con algunos puntos blancos. Estaba fascinada por el color, acercándose hacia las naves.Lowie ladró que iría a asearse y tomar un descanso, Shara asintió.—Gracias por todo, amigo—exclamó la joven Jedi, el wookie ladró y abrazó a la Jedi, quien fue alzada por unos centímetros del suelo, luego se retiró del hangar.Luego su vista fue hacia la entrada, donde podía observar las montañas, y varios recuerdos fueron a su mente como una avalancha, sobre sus hermanos.—Shara, que bueno verte—saludó Rose acercándose, mientras se limpiaba las manos de grasa.—Tía Rose—saludó Shara asintiendo, sacando de sus recuerdos tristes—Me alegra verte.—¿Te gustan? —preguntó Rose, mientras miraba con orgullo el Ala X.—Son fascinantes.—Son InvisibleX. Naves antirrastreo y con un camuflaje que se adapta al espacio. Los grysk ni siquiera lo verán venir, al menos que los golpeen una sola vez.—Es una gran idea.—Fue un gran trabajo que me costó mucho. Kaz y los chicos han estado formidable implantando los controles a estos Ala X. Rey ha estado muy complacida.Shara pensaba formar su escuadrón, aunque estaba interesada por usar el InvisibleX, sabía que pertenecían al escuadrón Picoacero, el escuadrón Jedi de Rey.—¿Dónde está mamá? —preguntó, volviendo su vista hacia la ingeniera de naves.—En la sala de comandos, supongo. Desde ayer que no la veo, no ha pasado por aquí.Shara quería pasar a saludar a su madre, sabiendo que la última vez que se vieron, no fue en buenos términos y estaba arrepentida.—Gracias, tía Rose. Nos vemos.—Shara—exclamó Rose, la mencionada se detuvo—Siento mucho tu pérdida.—Gracias—asintió y nuevamente, se puso en marcha en dirección al turboascensor.Shara se preguntaba de donde venia el esfuerzo que tenía, ya que sentía como su cuerpo se quejaba y solo quería irse a su cama y dormir hasta el día siguiente. Pero estaba en guerra, solo al final, se podía permitir dormir tanto como quisiera.Una vez que salió del turboascensor, se acercó a la puerta de la sala, pero escuchaba voces, así que decidió esperar afuera en vez de interrumpir alguna reunión.Se sentó en el suelo, y sus pensamientos fueron hacia el escuadrón que tenía en mente formar; tenía algunos nombres que esperaban que aceptasen. Había visto algunos cazas estelares que no tenían dueño, así que podían usarlas.Cuando la puerta se abrió, Shara rápidamente se puso de pie, observando a los maestros Jedi retirarse del lugar, Finn se detuvo.—Shara, que sorpresa.Detrás del maestro Jedi, estaba Rey, no estaba sorprendida ya que la había detectado por medio de la Fuerza, pero estaba complacida de verla.—Estoy bien, tío Finn—exclamó Shara, Finn le dio un abrazo.—Me alegra tenerte aquí de nuevo—exclamó Finn—Rori está en la Aldea Abandonada, arriba de la caverna. Está ahí entrenando con algunos compañeros, por si deseas pasarla a verla.—Gracias, tío Finn. Pensaba verla.Finn sonrió luego se retiró, Rey se acercó a su hija.—Hola, mamá—saludó con timidez y con las manos a la espalda—Lo siento.Rey abrazó a su hija, tomando de forma sorpresiva a Shara, quien luego correspondió el abrazo de su madre.—Me alegra verte, hija mía—exclamó Rey—Bienvenida de vuelta.—Sí, lo mismo digo.—Tengo tantas cosas que contarte—exclamó Rey sonriendo.—¿Alguna novedad?—He recibido noticias de Kaydel. Tenemos un nuevo Jefe de Estado, Gial Ackdan y la capital es en Dac.Shara asintió en silencio, nuevamente, recordó la última vez que estuvo junto con sus hermanos, la vez que vieron un Holo filme en su habitación. Rey sintió la pesadumbre de ella.—Descansa—exclamó la maestra Jedi, apartando el cabello del rostro de su hija—Estás agotada.—No puedo descansar, mamá—exclamó Shara—No cuando los grysk aún están allí. Mamá, al igual que tú, yo decidí formar mi escuadrón de pilotos.—Vaya—exclamó Rey sorprendida— ¿Estás segura?—Sí, estoy segura—exclamó Shara con firmeza luego su vista fue a la sala—Rose dijo que estabas en reunión.—Sí, ayer llegué con Finn de una misión de infiltración en Wobani. Robé un dovin basal y Danni lo está estudiando.—Eso es genial. Tal vez descubra como contrarrestar esas cosas.—Sí—exclamó Rey—Lo que debatíamos era si, una vez que tengamos esta información, debíamos compartirla con la nueva administración de la AG.—Necesitarían cruceros estelares para usar un dovin basal. Un caza no es suficiente, por más que tengan el InvisibleX.—¿Lo viste? Fascinantes, pero tienes un punto—exclamó Rey, quien luego, colocó sus manos en los hombros de su hija, casi de la misma altura—Aunque lo niegues, tus ojos me dicen que estás agotada. Anda y duerme un rato. Luego sigue adelante con ese proyecto que tienes.—De acuerdo, mamá. Tomaré una saniducha y luego una siesta rápida.Rey observó a su hija dejar el lugar, ya no sentía la sombra oscura arremolinándose sobre ella cuando estaba en Miktraland. Pensó en Temiri y en como ayudó a sobrellevar ese sentimiento oscuro. Se sentía satisfecha en confiar en su antiguo aprendiz.Ackdan se reunió con los militares, incluyendo a los agentes de la SIG, Kaydel y Rafan; en una sala apropiada donde los invitados no calamaris puedan estar sin usar ningún tipo de casco de oxígeno. Todos se pusieron de pie cuando el anciano calamari ingresó.—Por favor, todos sentados—exclamó mientras tomaba asiento a la cabeza de la ovalada mesa. En la puerta se colocaron en guardia dos oficiales calamaris. Las paredes eran de textura de roca marina, y un gran ventanal donde se podían ver la vida marina. El lugar estaba iluminado de azul claro. En el centro de la mesa ovalada estaba un proyector encendido, donde mostraba el mapa de la galaxia.—Supongo que está al tanto que los grysk se asentaron en Coruscant—exclamó Sunspot.—De acuerdo con los informes, sí—exclamó Ackbar—Han nombrado su nueva capital, Grysk'tar.—Eso quiere decir que están en el Núcleo Profundo—acotó Frokko—¿Tal vez un contraataque?—No creo que sea viable—exclamó Sunspot—Apenas nos hemos recuperado de la huida de Taris.—Lo que sabemos es que no tenemos tiempo—exclamó por fin el Jefe de Estado—De acuerdo con el mapa, los grysk casi han llegado hasta Kalarba, quedando muy cerca del espacio bothano.—Si nos fijamos bien, Corellia, Duro y Tinnell casi han quedado encerrada tras ver que sus rutas hiper espaciales están bloqueadas por el enemigo. No se cuánto van a resistir si no les llegan alimentos y armamento—exclamó Sunspot—El director de la SegCor está convencido que los enemigos están rodando muy cerca de mi planeta.—Entonces—exclamó el anciano mirando el mapa—El siguiente punto es ir a Corellia—luego, sus bulbosos ojos miraron a la zeltron y al zabrak—Almirante Shabis y comandante Carik, necesito que vayan a Munto Codru—señaló el mapa, un mundo muy cercano a Dac—Estoy seguro de que Dac también está en los planes de los grysk. Asi que necesito que vayan ahí y le tienda una emboscada al enemigo, si es que detectan su presencia.—Entendido—exclamó Lawra asistiendo al igual que Frokko.—Y ahora—exclamó mirando a Ackbar y a Sunspot—Estarán en Corellia. Hablaré con el capitán bothano para que nos ayude con su flota.—¿Querrán ayudarnos? —preguntó Kaydel.—Ellos aprecian a los suyos. Como Fey'lya ha muerto y esto ha enfurecido a la mayoría bothana, así que cuento con eso—exclamó el Jefe de Estado, muy convencido—Ackbar, tú serás el encargado de la flota calamari y Kaydel, de la flota de la AG. Sunspot, de la corelliana.—Claro, a la orden—exclamó Sunspot—Y ahora que estamos hablando de esto, quisiera presentarles un proyecto que está haciendo la empresa Armas Flax Corp.—¿La misma que les provee armamento y cazas a los corellianos? —preguntó Kaydel.—Sí, esa misma—exclamó Sunspot, quien luego sacó una memoria de datos y la conectó a la consola, cambiando el mapa por un droide—Nuestras tropas terrestres están muriendo, a este paso no tendremos más remedio que reclutar a personas sin entrenamiento militar. Es por ello, que Armas Flax ha terminado su primer lote de droides de batalla—les mostró el droide en holo, que parecía más a un esqueleto de un grysk—Creado a semejanza de nuestro enemigo. Hecho de duracero, son resistentes y se adaptan a cualquier medio. El primer lote está listo para ser enviado a los campos de batalla.—¿Droides de batalla? ¿No es un poco anacrónico? —preguntó Frokko.—Son mejores que los droides que tenía los separatistas de la CSI—exclamó Sunspot, lejos de sentirse ofendido—No lo hemos probado con un sable de luz, pero resiste al ataque de un voxyn y a un couffe, esa arma blanca de los grysk.—Toda ayuda es bienvenida—exclamó Ackdan— ¿Cómo se llama?—Droide cazador grysk, o también, Droide CG. También están trabajando en una armadura similar a los que usan los grysk, pero aún está en desarrollo. Armas Flex no tiene problema alguno en firmar un convenio con la AG.—Dígale a su Director Adjunto que estoy abierto a una reunión vía holograma.—Se lo informaré.—Bien, daré por finalizada la reunión. Ya conocen sus funciones, tenemos una guerra que ganar—exclamó Ackdan mientras el resto se ponían de pie, uno de los guardias guardó su comunicador y se acercó al Jefe de Estado.—Señor, el centro de comando le informa que tiene un mensaje del Consorcio de Miktraland.La noticia sorprendió a los presentes, preguntándose qué es lo que quería la anciana del Consorcio.—¿Ellos no se rindieron? —se preguntó Rafan.—Lo hicieron—exclamó Kaydel—E incluso, querían firmar la anexión con los grysk.—Pásamelo—exclamó Ackdan, y la imagen holográfica del mapa (que volvió a ello después de que Sunspot retirase su memoria de datos) cambió al de una mujer joven de color azul.—Saludos, Jefe de Estado. Ya estoy al tanto de su nombramiento como nuevo líder de la Alianza Galáctica—exclamó Tara—Soy Tara Chal Kestis, la Condesa del Consorcio de Miktraland. La razón de este mensaje es mi deseo de unir nuestras fuerzas y el Consorcio está abierto a recibir a los refugiados y exiliados por la guerra.—Eso es bueno—exclamó Ackdan asintiendo—Pensé que se habían rendido.—Las decisiones que haya intentado tomar la Ta'chume o mi padre, no son oficiales. Yo tengo la idea que luchar juntos y no por separado, nos hará ganar la guerra. Mis naves dragones están listos para ser llamados a la acción.—Le agradezco su alianza, condesa Chal. Iremos a Corellia y los esperamos para luchar juntos nuevamente.—Asi se hará, Jefe de Estado—exclamó Tara asintiendo—Hasta que nos veamos. Que la Fuerza los acompañe.La figura azul de Tara se desvaneció, ocupando en su lugar, el mapa galáctico. El resto de los oficiales, salieron del lugar, dejando a Ackdan aún en su sitio.Para ir a la Aldea Abandonada que estaba en Zeffo, tenía que pasar por el hangar y llegar a la plataforma. Shara paseó su vista por todo el lugar, notando a los maestros Jedi muy cerca de los InvisibleX.Había sido una buena siesta, admitió al final, pero necesitaba buscar a Rori cuando vio a su madre, de rodillas, cerca de esos cazas estelares.—¿Van a salir? —preguntó Shara con las manos en los bolsillos.—Sí, Kaydel me ha llamado—exclamó Rey, quien se ponía de pie y miraba a su hija—Es altamente probable que los grysk ataquen en Corellia. Entonces le dije que estaría allí para apoyarla—miró al caza estelar—Es una buena oportunidad de estrenarlos al fin.Jacen, Finn, Riina, Ayal y Reil se colocaron a la espalda de la maestra Jedi, con los cascos negros bajo en el brazo.—Los droides están acoplados—exclamó Riina.—Estamos listos para ir a Corellia—exclamó Reil, un twi'lek de piel azul.—Bien—exclamó Rey mirándolos—Vamos subiendo a los cazas.R2 D2 pitó desde el caza de Rey, ansioso para volar de nuevo, Rey sonrió al droide y nuevamente su vista fue hacia su hija.—¿Estás mejor?—Estoy mejorando—exclamó Shara—Pero…aún me duele al recordarlos.—El tiempo tal vez sanará esas heridas. Dejarán una marca, claro, pero lo recordarás con amor— abrazó a Shara—Te estaré esperando si deseas unirte, con tu escuadrón o no. Nos vemos, Shara.—Nos vemos, mamá.Shara se alejó de los cazas estelares, observando como Rey se subía al caza y cerraba la cabina. Después de que salió del hangar, fue seguida por los otros cazas. Shara reanudó su camino hacia la Aldea.Zeffo era un planeta con mucho viento, Shara subía por la pendiente, aferrándose a su chaqueta. Alzó la vista cuando llegó a un camino angosto que la llevaría a la meseta donde estaría la Aldea, pero se encontró con Ava muy cerca de allí, sentada en meditación. Luego cayó en cuenta que no habló con ella cuando llegó, sintiéndose culpable.—Hola, Ava—saludó tímidamente, Ava le devolvió el saludo sin girarse. Shara sentía tristeza, además, mucha rabia interna.—¿Vas a algún lado? —preguntó secamente—¿O te quedarás ahí?—Iba a buscar a Rori—explicó Shara—Le iba a preguntar si se quería unir a mi escuadrón de pilotos. ¿Quieres unirte?—No, nunca me interesaron las naves.—De acuerdo—exclamó Shara apenada— ¿Sabes? Puedes hablar conmigo de lo que sea. Sé que Kai fue importante para ti. Fue importante también para mí.—Sí, lo sé—exclamó casi irritada—No quiero hablar con nadie, Shara. Sigue tu camino.—"La muerte es parte natural de la vida, porque somos seres luminosos" …—Ava se puso de pie con pesadez y sin mirarla una vez, bajó por la pendiente, la joven piloto sentía la irritación en ella. Derrotada, siguió su camino y su vista fue hacia las montañas.En una de esas, pensaba que tenía una forma extraña, cuando notó que era casi una escultura de un alien extinto. "Los zeffos vivieron aquí hace milenios. Eran estudiosos y portadores de la Fuerza, a quien llamaban Viento de la Vida. Esa montaña tiene la figura de un sabio zeffo" recordó lo que le había contado Nuq Sim, quien seguía impartiendo clase de historia galáctica en Ach-To, a los niños estudiantes. También recordó que en algún lugar de las profundidades de la caverna donde estaban hospedados, estaba la tumba de aquel sabio.Llegó a una explanada, cubierta de hierba y algo de nieve, las casas de adobe estaban casi derruidas, así como también, había postes oxidados. Rori estaba sentada en la hierba cuando la vio acercarse.—Shara, me alegra verte—exclamó Rori, abrazando a su prima.—Lo mismo, Rori—exclamó Shara.—Lo siento mucho—exclamó Rori, bajando la vista, apenada—Por Kai y Han. Eran tus hermanos y mis primos.Aunque no eran consanguíneos, pero ella al ser la hija de Finn y Jannah, siendo ellos, los amigos más cercanos de Rey, se consideraban familia cercana. Shara asintió agradecida, aún sintiendo el nudo en la garganta.—Te estado buscando, porque voy a crear un escuadrón de pilotos.—Vaya—exclamó sonriendo nuevamente—Me uniré por supuesto.—Contaba contigo—exclamó sonriendo Shara—Estoy buscando a Luke, Ken, Kaity y Alema. Lowie ya está al tanto, así que es el primero. ¿Sabes de ellos?—Están en la Aldea. Con los otros aprendices—exclamó Rori—Vayamos a buscarlos.No tardó mucho la búsqueda, ya que no estaban muy lejos, así que los mencionados se acercaron junto con Rori.—¿Nos estabas llamando? —preguntó Luke, un joven de cabellera verde con algunos mechones negros.—¿Los maestros nos están llamando? —preguntó Kaity Katz. Ken Sollmana, un nautolano, miraba con curiosidad a los presentes mientras Alema Rar, de brazos cruzados, miraba a Shara sin ningún tipo de emoción.—Sí. Quiero contar con ustedes para formar un escuadrón de pilotos. Sé que ustedes han tenido buenas notas en los cursos de vuelo hace unos meses antes y que no han tenido oportunidad para volar—¿Estaremos sujetos a alguna autoridad? —preguntó Alema.—Bueno, tenemos que responder por la Orden Jedi. Bien sabemos que no podemos estar por nuestra cuenta. Hay reglas que tenemos que aceptar, pero tendremos algo de autonomía.—Sí, cuenta conmigo—exclamó Luke emocionado.—De acuerdo—exclamó Alema, soltando un resoplido—Si se trata de aplastar grysk, estoy dentro.—Por cierto ¿puedo avisar a mi hermana? Estoy seguro de que ella también querrá unirse—exclamó Luke.—¿Ella no está con la AG?—Está como enlace y no forma ningún escuadrón de forma oficial. Al menos que yo sepa, hace mucho que no hablo con ella.—Tallie sería una gran adición—exclamó Shara asintiendo—Ella fue mi compañera de escuadrón, es muy talentosa.—Entonces, veré la forma de contactarla y le diré—exclamó Luke, Rori estuvo de acuerdo, pero no lo exclamó en voz alta. Le agradaba la idea de volver a ver a Tallie.—Bueno, este tema lo hablé con un amigo que conocí en Ithor—explicó Shara, deseando que el bochorno no sea visible en su rostro—A él le gustaría formar parta de nuestro escuadrón, así que…le invitaré.—¿De dónde es? —preguntó Kaity, muy curiosa, abriendo sus ojos azules.—Él…es parte del escuadrón chiss. Quiere unirse porque los chiss están adoptando posiciones defensivas y él quiere salir a atacar algunos puntos. Quiere moverse con libertad.—De acuerdo—exclamó Alema de mala gana—Más gente, mejor.—Bien, le avisaré—exclamó con una gran sonrisa——¿Cuándo practicamos? —preguntó Ken.—¿Y cuál será el nombre? —preguntó Kaity.—Estaba pensando en Soles Gemelos, en referencia Tatooine, el planeta de origen del legendario Luke Skywalker—luego miró a Ken—Vayamos al hangar y saquemos a esos Ala Y.Cuando todos se pusieron en marcha, rumbo al hangar, Shara se retrasó un poco para sacar su comunicador y enviar un mensaje a Jats, informándole que pudo formar su escuadrónLos cazas del escuadrón Picoacero salieron del hiper espacio, notando las numerosas naves de la AG y de la SegCor. Fueron autorizados a aterrizar en el Sueño Rebelde.Los maestros Jedi caminaron por el hangar repleto de cazas Ala X, Jacen miraba en ambos lados, como si buscase a alguien.—¡Papá!Jacen avanzó rápidamente hacia Tallie, quien corría con los brazos extendidos. Jess se acercó lentamente. Rey sonrió con tristeza.—Iremos a buscar a Connix—exclamó Teyni, una miriliana. Ayal, el zabrak, asintió mientras los dos se ponían en marcha.—Poe debe estar aquí—susurró Finn, un poco incómodo—Su nave.Jacen se alejó del hangar, abrazado por su esposa mientras su hija hablaba de algo que no podía escuchar de donde estaba. Pero si oyó un pitido reconocible, bajando su vista. Un droide blanco con líneas naranjas, redondo, se movía por sus piernas.—BB-8 ¿Qué tal amigo? —exclamó Rey, arrodillándose y enderezándole la antena. El droide seguía emitiendo pitidos, la maestra asintió y se puso de pie, viendo a Poe que se acercaba. Finn se acercó rápidamente hacia el piloto.—Viejo amigo ¿Cómo estás? —saludó Finn.—No puedo decir que bien, pero estoy vivo—exclamó Poe. Finn miró de reojo a Rey, luego suspiró de cansancio.—Iré al comedor, espero verlos ahí—exclamó Finn mientras Rey se acercaba—Ustedes son mis mejores amigos ¿No somos una familia? Estamos juntos en esto.Le dio un abrazo a cada uno, luego se retiró del hangar, rumbo al comedor. Poe no estaba seguro por donde comenzar, pero Rey solo quedó en silencio.—Lo siento—exclamó Poe, bajando la mirada.—Te entiendo. Es comprensible que hayas reaccionado así pero no esperaba verte irte de esa manera.—Lo sé. Estaba realmente enfadado—alzó la vista, mirando a su esposa—Duele, Rey ¿Algún día acabará este dolor?—No lo creo, pero lo podemos mitigar juntos. Es una herida abierta que ha dejado a nuestros corazones, Poe, pero podemos cicatrizarla juntos.— ¿Aun crees que Han está vivo?—Es solo una corazonada, no quiero ilusionarme. Pero envié a Tedney a una misión de búsqueda. Él ha decidido cortar todo tipo de comunicación, así que no sé cómo le estará yendo.—Quisiera tener algo de esa esperanza—exclamó Poe, cabizbajo. Rey dio un paso adelante, sujetándole las manos.—Tenemos a Shara.—Pero ella no está a salvo, Rey.—Lo sé pero ¿Qué podemos hacer? No la podemos prohibir, ya no es una niña. Ya toma sus propias decisiones. Solo lo único que nos queda es protegerla como podamos— Poe asintió y luego abrazó a Rey—Es probable que venga aquí. Quiere ayudar. Dice que va a formar su escuadrón.—Me alegro por ella.—Por cierto, ahora que hay un nuevo Jefe de Estado ¿Aún están buscando a nuestra hija? ¿Sabes si se pronunció sobre ello?—Lo dejó sin efecto—exclamó Poe—Creo que Ackdan está dispuesto a proteger a los Jedi. ¿Vamos a por un caf? Creo que Finn nos está esperando.—Sí, vamos.Rey sonrió a Poe, el piloto se aferró a la mano de su esposa, y los dos empezaron a caminar por el hangar, seguido por la fiel droide bola.Mientras los cruceros orbitaban sobre Corellia, en las profundidades del espacio, salieron del salto, las enormes naves dragones de Miktraland mientras en el otro extremo, hacia su aparición la recientemente reparada estación de batalla, el Punto Central.
----- CHAPTER BREAK -----
Kaydel ingresó a una sala de reuniones, pero solo estaba Ackbar y un holo encendido, donde se veía el busto del Jefe de Estado. Saludó con un asentimiento, luego miró al comandante Ackbar.—Me informaron que me estaban llamando.—Sí, yo lo hice—exclamó Ackdan, el lugar estaba poco iluminado, a excepción del holograma que teñía de azul el ambiente—¿Han llegado los Jedi?—Sí, e igualmente el Consorcio está aquí.Ackdan asintió, Ackbar miró con tristeza a Kaydel, quien luego se dio cuenta que esa no era la razón porque estaba allí.—Pero estoy aquí por otra cosa ¿verdad?—Sí—suspiró Ackdan—Todos están aquí y confío en una gran victoria que los haga retroceder por primera vez desde que empezó la guerra. No veré el final de la guerra, Kaydel.—¿A qué te refieres?—Pensé que superaría esta dolencia, Kaydel, pero el sanador solo me informó que ponga en orden mis asuntos. Perderé esta batalla, pero no la guerra con los grysk—luego su vista fue a Ackbar—Hablé con Aftab y el resto de la comitiva militar. Estuvieron de acuerdo que tú seas la que asuma la antorcha una vez que me haya ido.Kaydel empalideció, y nuevamente sintió el peso de la responsabilidad en su espalda, el mismo peso que cargó cuando asumió el control de la Resistencia.—Ackdan…no sé qué decir.—Podrías aceptarlo—exclamó Ackbar.—Eras joven cuando asumiste el control de la Resistencia. Ahora, con experiencia, sé que lo harás mejor.—No contaba con esto.—Yo tampoco, Kaydel—dijo Ackdan—Yo disfrutaba mi tiempo en mi apartamento cuando los grysk atacaron y realmente, sentí mucha presión cuando Ackbar me lo contó. Acepte porque sentía que debía ser yo quien tome las riendas del asunto, pero esta enfermedad, me ha consumido y no veré el final del horizonte.Kaydel respiró hondamente, aun sintiendo un poco de nervios.—Lo haré.—Gracias, Connix Harik. Sé que lo harás bien."Oh tal vez, ganemos aun cuando estés vivo" pensó mientras se despedía con una venia y se retiraba de la sala.Caminó unos metros y luego se detuvo para tomar aire."¿Asi te sentías, general Leia?" se preguntó mientras volvía a reanudar su camino—"¿Sentías este peso sobre tus hombros? ¿Cómo lo hiciste?"Se detuvo muy cerca del comedor cuando vio a Rey en una mesa con Poe, ambos se veían de mejor humor. Luego recordó una vez, hace ya un tiempo, cuando Rey le contó que Leia habló con ella como fantasma de la Fuerza, una vez que terminó la guerra con la Primera Orden. En ese entonces, tuvo una pizca de celos y ahora, deseaba, aunque sea por un minuto, ser sensible a la Fuerza para hablar con ella."Puedo hacerlo" pensó mientras sentía a Rafan a sus espaldas.—¿Pasó algo en la reunión con Ackdan? —preguntó el hombre.—No digas nada, pero él…está muriendo, Rafan—susurró—Posiblemente no llegue al final de todo esto y entonces—levantó la vista—Me nombró su sucesora.—¿Cómo te sientes?—Nerviosa, a pesar de que no lo soy todavía.—Lo harás, bien, Kaydel. Tu liderazgo después de Exegol fue vital para nuestra victoria. Confío en que lo harás lo mismo.—Pero ¿Si no llego a ser como la general Leia?—La general Leia fue ella misma y no habrá otra igual a ella. Pero tú eres Kaydel, una persona genuina y no otra Leia.—Tienes razón—sonrió con pesar—Puedo hacerlo.Un grupo de cazas Ala Y, y un desgarrador chiss, quien se unió cuando se detuvieron previamente en Duro; salieron del hiper espacio y lentamente, se dirigieron al crucero estelar Sueño Rebelde.Una vez que los pilotos descendieron de sus cazas, Tallie se acercó al grupo. Luke se lanzó sobre su hermana antes que ella pudiera decir algo.—¡Tallie! Te he echado de menos.—Bueno, yo también…pero me estás dejando sin aire.—Je, lo siento—exclamó Luke, sonriendo con jovialidad, recibiendo una palmada en la espalda de parte de su hermana menor. Shara se acercó.—¿Asi que esta es la banda que has formado? —preguntó Tallie, asintiendo—Creo que solo conozco a Rori—sonrió a la mencionada.—Me alegra verte de nuevo, Tallie.—Chicos, quiero presentarles a Tallie, la última de nuestro escuadrón. Es hija de Jess Pava, una de las heroínas de la Resistencia y amiga de mi papá—luego miró a Tallie—Te presento a Lowie—el wookie levantó la mano con un rugido amistoso—El que está a la derecha es Ken Sollmana; el siguiente es Kaity Katz; ya conoces a Rori; a su espalda está Alema Rar y el chico del traje negro es Jatson Irard, un amigo que conocí en Ithor.El mencionado asintió.—Bien, gusto de conocerlos a todos—exclamó Tallie—Ahora es mi turno de mostrarles la nave. Vengan, vamos a caminar un rato.Rori se colocó al costado de la joven piloto, mientras el resto iban a la espalda de ella, a excepción de Alema, quien rodó los ojos y argumentó que iba a estar en su nave.Tallie les mostró algunos lugares del crucero, el paseó no les tomó más de quince minutos cuando decidieron regresar al hangar, a excepción de los hermanos Syndulla y Shara; quienes fueron hacia el pequeño comedor donde estaban sus padres.Jess abrazó a su hijo con efusividad, mientras Shara se acercaba a Poe, quien se había puesto de pie, junto con Rey.—Qué bueno verte—exclamó Rey.—Hola, papá—exclamó Shara, Poe se acercó a su hija, y la abrazó.—Qué bueno verte.—Formé mi escuadrón, tiene el nombre de Soles Gemelos.— ¿Soles Gemelos?—Lo hice en honor al maestro Luke—exclamó Shara—Ya sabes, el legendario Jedi.—Sí, él lo hubiera apreciado.—Cuídate, Shara. Yo estaré ahí también para ayudarte.—De acuerdo, papá. Ahora debo regresar al hangar.El veterano piloto abrazó a su hija nuevamente, luego ella, junto con Luke, abandonaron el lugar.—Aún no me acostumbro de tener a mis dos hijos en el frente—exclamó Jess, abatida.—Igualmente, Jess.Tanto Luke como Shara, llegaron al hangar donde encontraron a sus compañeros del escuadrón, arremolinados debajo de un caza estelar Ala Y. Una vez que los dos se sentaron, Tallie empezó a contar algunas historias.No pasó mucho tiempo para que las alarmas saltasen y una voz en el parlante, ordenaba a los pilotos a subirse a los cazas. Los grysk habían llegado al campo de batalla.Shara se colocó el casco y junto con los demás, se subieron a los Ala Y.Sus mentes se unificaron como la única manera de comunicarse, a excepción de Jats, quien conectó su radio con la de su amiga Jedi.Sunspot vio como llegaban cada nave grysk, incluyó llegó a contar tres mundonaves. No había ninguna duda que los invasores buscaban tomar el planeta como suyo. El corelliano levantó la mano, chasqueando los dedos y un joven se acercó con un proyector holográfico del tamaño de la palma de su mano.—Descanse, alférez.Cuando encendió el proyector, una imagen azul parpadeante se apareció, mostrando el busto de un hombre adulto.—Capitán Oniho Zaya, es muy probable que los grysk intenten hacer una invasión terrestre. Las mundonaves están aquí y he captado lanzaderas porta tropas.—Entendido, general Sunspot.—¿Los droides están listos?—Están desplegados y preparados para recibir a nuestros invitados.—Muy bien. Recuerde, capitán Zaya: No prisioneros ni heridos. Acabe con todos ellos, sin excepción.—Lo haremos.Cortó la transmisión, y tal como lo había informado al capitán, podía ver las naves transporte dirigiéndose al planeta, se acercó a sus analistas.—No los ataquen. Nuestros droides de combate les dará la bienvenida.No estaba preocupado por los corellianos de a pie, ya que habían tenido semanas para evacuarlos a la mayoría mientras otros, se refugiaban en los subterráneos.El alférez se acercó al general corelliano.—El capitán del Punto Central ha informado que sus cañones están cargados.—Muy bien. Dile que apunte a las mundonaves.El alférez asintió, y sin alejarse, acercó su comunicador, dando la orden del general Sunspot. De un momento a otro, el poderoso láser expulsado por el Punto Central destrozó a dos mundonaves y agitando al tercero, dando vueltas sin control.—Muy bien. Es ahora cuando soltaran a los dovin basals y aquí termina la posición ofensiva del Punto Central. Dígale que adopte posición defensiva, será el escudo del planeta.—A la orden.Ar'lat Losh, comandante supremo grysk, observó horrorizado como aquella estación de batalla pulverizaba en su camino a dos mundonaves. Estaba al tanto de la existencia de la estación y su participación en Fondor.—¡Suelten a los dovin basals!Los AG habían dado el primer golpe, y sería el ultimo. Las ocho naves de batalla grysk estaban expulsando los dovin basals, además ordenó que el tercer mundonave se retirase de la zona de combate.Las cazas coralitas salieron de forma disparada hacia el campo de batalla, empezando a luchar contra los escuadrones enemigos. También notó la presencia de los miktralanos y naves calamaris.Desde la nave dragón capital de Miktraland, Tara se sentó en la pasarela, alarmando al capitán que estaba a su costado.—No te preocupes, no me pasará como a mi mamá.—¿Cómo puede estar segura, condesa?—Los corellianos aprendieron la lección de la otra vez—exclamó Tara cerrando los ojos—No sabían que los dovin basals podían desviar la trayectoria del disparo. Ya dispararon y los dovin estaban sobrevolando el espacio.El hombre no quedó muy conforme pero no replicó nada, Tara respiró hondamente. En el fondo estaba un poco nerviosa en hacer lo mismo que hizo su madre, pero al abrirse a la Fuerza, sintió la presencia de la maestra Rey y de Shara. Un poco más calmada, buscó la mente de sus pilotos de caza.—Despliega al escuadrón Dorado, que el resto se mantengan en espera. Que los dragones Sivoria y Farnica adopten posiciones defensivas. Que el Selab ataque a ese destructor que se está acercando.—A la orden, condesa.El escuadrón Picoacero solo sobrevolaba por encima del crucero Sueño Rebelde, Rey analizaba la zona de combate mientras los maestros Jedi esperaban pacientemente. Mediante el enlace mental de la Fuerza, podía comunicarse con sus compañeros.—Han soltado los dovin basals. Iremos a por ese crucero antes que arroje más—exclamó Rey mentalmente. Vamos.El escuadrón Jedi volaron con gran rapidez, sin ser detectados y esquivando a los coralitas. Rey siguió adelante junto con Teyni y Jacen hacia el destructor grysk mientras el resto les abrían el camino.Vio el generador de escudos, Jacen captó el pensamiento de la maestra Jedi, disparando contra ella y el escuadrón en conjunto, se reunificaron juntaron nuevamente, y en cuestión de segundos, lanzaron las bombas de plasma hacia el crucero. Esta empezó a sufrir explosiones continuas, partiéndose en tres pedazos mientras Rey y su equipo se alejaban de la escena.El comandante Losh estaba perplejo al ver como un destructor estallaba de un momento a otro.—Señor, algo está disparando contra las naves, pero no lo podemos ver en el radar.—Suelten los coralitas. Que salgan todos.Rey seguía destruyendo los escudos protectores de los enemigos mientras las naves miktralanas disparaban contra otra.Tara abrió los ojos cuando sintió una nave dragón destruirse y algunos cazas desaparecer de un golpe. Su ayudante le informó que los dovin basals estaban provocando algunos problemas a los pilotos.—Manténgase firme—exclamó Tara, pero esta vez no cerró los ojos, manteniéndolos abiertos, pero con la Fuerza fluyendo sobre ella—Aléjense del centro donde están la mayoría de los dovin y atacarlos por los flancos. Que se dividan en dos grupos, uno de ellos debe ser el que los distraiga.—A la orden.Shara estaba un poco nerviosa pero ya habían logrado destruir dos coralitas. Su escuadrón respondía muy bien a pesar de que solo dos de ellos se comunicaban por radio mientras el resto tenían sus mentes enlazadas en uno. Echaba de menos su viejo Ala X, pero el caza Y no estaba mal pero no estaba acostumbrada a ello.El escuadrón Soles Gemelos se dividieron en dos grupos, el primer grupo fue liderado por Alema, dirigiéndose al planeta para apoyar al escuadrón de Poe, quien ingresó a la atmosfera para interceptar a los coralitas y transportes de tropas.Mientras el otro grupo, dirigido por Shara, esquivaba los dovin basals mientras atacaban a los coralitas. Caity y Lowie se alejaron de los dovin que se acercaban a ellos.—¡Tengo uno a la cola! —exclamó Jats por medio de la radio, Caity se quitó de encima de un coralita y destruyó al perseguidor de Jats.—Aléjense de los dovin. Los Picoacero se encargarán de ellos—exclamó Shara. Giró su caza para disparar a otro coralita mientras Luke giraba para esquivar los disparos de un caza enemigo que empezó a hostigarlo, pero esta vez, Jats logró ayudarlo, pero no había visto a dos enemigos que aparecieron tras dar una vuelta completa del crucero Sueño Rebelde.Abrieron fuego, Jats maniobró el caza a duras penas para salir airoso del ataque, pero uno de ellos, logró darle superficialmente en el ala de su desgarrador chiss.El motor empezó a humear, Jats se dio cuenta que estaba en peligro, pero estaba rodeado de tres coralitas que empezaban a rodearlo como nexus hambrientos.Luke y Lowie iban a ayudarlo en su problema, pero los grysk interrumpieron su camino, pero Shara tenía un nudo en la garganta al ver a su amigo siendo perseguido por aquellas cazas enemigas. No estaba segura de cuánto tiempo podía aguantar en el espacio antes de ir al crucero.—Te ayudaré, Jats. Mantente en movimiento.—Shara, no. Ya me las arreglaré, necesito que lleves a Lowie al destructor enemigo.—No te dejaré lidiar con ellos, Jats. Fin de la conversación.Shara aceleró el caza, sintiendo los dedos entumecidos por presionar el timón fuertemente. Kai, Anni, sus compañeros del escuadrón de Zay. Tantas personas que le importaban habían muerto en la guerra y no iba a permitir que otro muriese. Le importa Jats, con la sola idea de perderlo…no quería ni pensar. Había perdido el control cuando sus hermanos murieron, pero si él moría, tal vez cruzaría un camino que nunca regresaría.Disparó contra un coralita, el otro disparaba contra Jats mientras el otro coralita se alejaba para atacar a la joven Jedi, pero ella apretó los dientes y giró con gran rapidez para disparar dando vueltas como una peonza.Jats se elevó, su sistema le informaba que un disparo más seria su fin, y entonces se percató que Shara destruía a otro a bocajarro y se colocaba a la misma altura.—Shara, te dije…—No te iba a dejar solo, Jats. Silencio, te ayudaré a escoltar al Sueño Rebelde. Luego regresaré al combate.Jats se humedeció los labios y respiró hondamente mientras seguía el Ala Y de Shara hacia el crucero.—Gracias, Shara—musitó en la radio, pero no recibió ninguna respuesta.Luke y Lowie recibieron las ordenes de Shara de atacar directamente al destructor grysk, y entonces ambos Jedi, volaron velozmente hacia la nave enemiga, junto con otras cazas corellianas.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Ar'lat Losh, por primera vez, se mostró impaciente y bastante nervioso al ver como otro destructor se partía en dos, en medio de explosiones magnas. Se acercó al alférez.—Informe del planeta ¿Han logrado tocar tierra?—Sí, pero fueron contrarrestados por la artillería antiaérea y los cazas enemigos. Los que llegaron a tocar tierra fueron ultimados por droides de guerra.—¿Droides de guerra? —preguntó contrariado.—Apenas sabemos de ellos, señor. Ya no responden a los mensajes.Ar'lat se humedeció los labios ¿el enemigo había conseguido mejorar a sus tropas? Desconocía la nueva maquinaria enemiga y si ellos provocaban bajas altísimas, entonces estaba de más exponer a sus soldados. El comandante supremo se masajeó el puente de la nariz, sin tener ninguna idea de cómo revertir el curso de la batalla, que, por primera vez, sentía que iba a perder.Los grysk nunca se habían rendido, rendirse era algo punible en su cultura y el comandante supremo estaba dispuesto a asumir la culpa y el castigo. No iba a sacrificar a más vidas grysk.—Prepare el salto hacia Exodeen.—¿Hacia la base del Comandante Kresh?—Sí— y miró al alférez con dignidad—Perdimos, y no permitiré que más soldados mueran en una batalla que ya está perdida. Prepare el salto y asumiré el castigo que me pueda dar el Maestro Bélico.El alférez grysk estaba estupefacto y casi ofendido al escuchar las palabras del comandante.—No nos importa morir aquí.—Es una orden, alférez. E incluso el mismo Yammka ve la retirada como una opción estratégica.Su rostro se contorsionó del desprecio absoluto hacia el comandante, perdiendo todo el respeto que le tenía, pero no habló más. Sin inclinarse como ordenaba el protocolo, se giró y fue directamente hacia la tripulación que manejaba los controles del destructor, ordenando una retirada hacia el planeta Exodeen.--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Sunspot exhibía una sonrisa de suficiencia al ver las pocas naves enemigas saltar al hiper espacio, Kaydel se acercó, colocándose a su costado izquierdo.—Gran victoria, Sunspot.—Gracias, exdirectora Connix—exclamó el corelliano mientras sacaba su holo, donde una figura azulada apareció.—General Sunspot—exclamó el capitán Oniho—Corellia está a salvo. Toda nave enemiga fue destruida por nuestros droides CG.—Fantástico—exclamó Sunspot—Dígale al encargado de tierra que la batalla se terminó. Corellia está a salvo, gran trabajo.—Me alegra oírlo, general.Se cortó la transmisión, la vista de Sunspot se encontró con la de Kaydel.—Parece que los droides han mostrado su eficacia. Envíale mis felicitaciones a la empresa.—Se lo haré llegar.—Me alegra que, a pesar de las derrotas previas, se hayan mantenido a nuestro lado.—Nuestra lealtad está con la AG, no con Fey'lya. Ahora está con Ackdan.Kaydel asintió y abandonó la pasarela, dejando al hombre, quien volvía su vista hacia el espacio, mientras el planeta se asomaba ante él y los analistas se abrazaban eufóricamente.El hangar estaba repleto de pilotos jubilosos, todos se abrazaban y cantaban de alegría, además también lo hacia el personal mecánico. Rey bajó de su nave junto con su escuadrón al completo, con una gran sonrisa en el rostro.—Buen trabajo.—Esto les subirá la moral—exclamó Jacen mientras miraba entre el público que festejaban—Ya necesitaban una victoria como esta.Rey notó que el escuadrón de su hija acaba de aterrizar, seguidamente junto con el escuadrón de Poe.—Bueno, descansen un momento antes de partir a la base—exclamó la maestra Jedi, pero a diferencia de los pilotos, no se unieron a las celebraciones, alejándose un poco del bullicio generalizado.Jacen abrazó a su esposa Jess, seguidamente Tallie y Luke; quienes se acercaron rápidamente hacia ellos, abrazándolos efusivamente. Mientras Poe sorprendía a Rey por la espalda.—Estas bien—exclamó Rey—Completo y a salvo.—Igualmente tú—exclamó el piloto mientras BB—8 emitía pitidos de alegría mientras R2 D2 se acercaba a ellos, emitiendo pitidos a BB—8; dejando en claro que le molestaba los pitidos altos de la droide bola.Rey sonrió divertida mientras Poe la abrazaba, luego su vista empezó a buscar a Shara entre el gentío. La maestra Jedi vio a su hija con Jats, dirigiéndose a un lugar más apartado de lugar. Poe intentó captar la atención de su hija, pero la maestra Jedi, lo llevó a otro lado.—¿Qué? Quiero saludar a mi hija.—Ella está bien—exclamó Rey—Pero dejémosla un rato con su amigo.Shara llevó a Jats a la espalda de unas cajas enormes, tapando la visión de los pilotos, y un poco alejado de las naves y del bullicio. Ella se cruzó de brazos.—Gracias, nuevamente—exclamó el piloto, restregándose la cabeza.—No quiero perderte, Jats—exclamó Shara, agarrando ambas manos del chico—Pero no vuelvas a decirme que te abandone cuando estés en peligro.—Pensé que lograría zafarme de ellos.—¿Zafarte? No podrías llegar al crucero con un motor dañado.—Lo sé, error mío. No soy un Jedi.—No es cuestión de ser un Jedi. Un Jedi también hubiese muerto con un motor dañado y siendo rodeado de grysk—exclamó Shara—No quiero perderte.Shara bajó la vista, Jats se sintió apesadumbrado.—Yo hubiese hecho lo mismo—exclamó Jats—Ahora que lo pienso, yo te hubiera sacado del lio…si las cosas fueran al revés.—Lo sé—exclamó Shara, mirando al piloto con intensidad—Me gustas, Jats. Me gustas mucho.Jatson Irard parpadeó de la sorpresa, podía ver el rubor en sus mejillas. Y sonrió con timidez, sintiendo calor en el cuello. Su corazón se aceleraba y presionó con suavidad las manos de ella, tan cálidas como podía sentirla.—También me gustas, Shara.Shara sonrió con timidez, y los siguientes segundos fueron solo miradas de dos tortolos adolescentes, sin decir algo más. Entonces, la joven Jedi abrazó la cintura del piloto, quedando muy cerca de él. Jats podía ver las pecas de la chica del que estaba enamorado desde que la vio en Ithor, sus ojos avellanos recorrían sus labios y cerró los ojos. Los labios de Shara fueron lentamente hacia los labios del piloto, fusionándose y rozando con suavidad.Parecía que el tiempo se había detenido y que los ruidos de la celebración habían terminado abruptamente, pero ellos estaban concentrados en el beso. Lo que pareció una eternidad, fue solo unos segundos cuando se separaron.—Shara.—Vamos, vamos a celebrar con el resto del equipo—exclamó Shara, tan roja como su uniforme de piloto. Jats asintió con torpeza y juntos salieron detrás de las cajas, corriendo hacia su grupo de pilotos, que se habían reunido no muy lejos de ahí.--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Un solitario transporte grysk superó el bloqueo de tres destructores para cruzar el camino hacia el planeta que tenía enfrente.No tenía apuro, el transporte avanzó sin más problemas, atravesando la atmosfera y luego, aterrizó en un terreno seco y descampado, bajo un cielo rojizo.El piloto, un grysk, se giró nerviosamente, con las manos en alto e implorando en su idioma. Tedney, que estaba a su espalda, lo miraba con desdén. El sable de luz lo tenía en su mano sin encenderla, no entendía ni una palabra que le decía el grysk, pero podía sentir el miedo y el terror en él, sus ojos estaban húmedos, casi al borde del llanto.—Supongo que me ruegas por tu vida, pero ¿Qué pasa con los que ustedes mataron? ¿Acaso ellos no merecían vivir? ¿Por qué debería dejarte vivo, alimaña?Las pistas le decían que posiblemente, Han Dameron podría encontrarse en el planeta y por ello, robó el transporte de este grysk y que lo ayudó a superar el bloqueo. Solo faltaba confirmarlo.Encendió su sable de luz, y con un giro de su muñeca, la cabeza del grysk rodó hasta perderse de vista. Sentía que perdía el rumbo, sabía que las cosas que estaba haciendo no eran algo que haría un Jedi, pero estaba a punto de perder la paciencia. Necesitaba algo para que los demás Jedi dejen de verlo como un rebelde que rompe las reglas. Si recuperaba a Han, tal vez ellos dejarían de verlo así y seria visto como alguien respetable.Salió del transporte, caminó un largo trecho hasta llegar al borde de la meseta donde había aterrizado. Lo que una vez los edificios altos se erigían imponentes en el lugar, ahora yacían destruidos y ocupados por torres de coral. Algunos cazas coralitas sobrevolaban con rapidez hasta perderse en las nubes.Rogó que Han no se haya convertido en un esclavo, deseando con todas sus fuerzas que el chico solo esté escondido en algún lugar.Tedney empezó a descender al infierno.
----- CHAPTER BREAK -----
Cuando Han despertó, notó que estaba cabeza abajo, con unas ramas gruesas abrazándolo, cuyas púas tocaban sus brazos y piernas. El lugar era un ambiente cerrado, el techo era una bóveda de coral al igual que las paredes. Las rendijas filtraban la luz y el joven Jedi sentía mareos, totalmente aturdido, parpadeó varias veces intentando ver el lugar.No podía sentir su propia sensibilidad a la Fuerza, cerró los ojos intentando recordar los últimos momentos: sintió a su hermano morir, luego en la cuna, viéndose rodeado de los voxyn, pensó en sacrificarse, explotando con ellos, pero un extraño ser lo sacó de ahí. Los voxyn murieron junto con la Reina, pero luego, una vez a salvo, este extraño pájaro le tocó la frente y todo se volvió oscuro.De alguna manera, aquel extraño ser anuló su sensibilidad, además de dejarlo inconsciente.En medio de las sombras, apareció el extraño ser, Han observó algo temeroso.—¿Quién eres?—Soy Vergere.—¿Vergere? Recuerdo a Temiri mencionar tu nombre una vez.—Oh…el Jedi de Serenno—exclamó Vergere.— ¿Dónde estoy? —preguntó Han, intentando moverse, pero cuanto notó lo que estaba realmente atado, su estómago se encogió de miedo— ¿Esto es el Abrazo de Dolor?—Veo que conoces el Abrazo—exclamó Vergere—No dolerá mucho, al menos que pierdas el temor al dolor.Las ramas se enroscaron, las púas se incrustaron en su carne y Han gritó de dolor agónico. Vergere solo miraba impasible mientras escuchaba los gritos del Jedi. Cuando se detuvo, Han respiró bruscamente pero nuevamente las ramas nuevamente se movieron. Las púas también se incrustaron en su pierna y abdomen, se podían ver puntos rojos en la ropa.—Deja que tu mente vaya hacia los que has perdido—exclamó Vergere—Acepta el dolor y hazlo parte de ti.Han pensó en Kai, y en la manera que habló con él por última vez, discutiendo sobre la misión y hablándole de malas maneras. Pero al ser bloqueado en la Fuerza, pensó en su familia que podría estar creyéndolo muerto. Estaban sufriendo, al igual que él en el Abrazo.Las ramas se detenían y volvían después de unos minutos para darle un respiro. El Abrazo del Dolor solía ser el arma que castigaba a los grysk que no acataban ordenes de sus superiores, a los esclavos por simple placer de verlos retorcerse de dolor y a los Avergonzados antes de ser enviados a campamentos, bajo la sombra de la vergüenza y el desprecio.Las ramas se aflojaron y el cuerpo de Han se deslizó rápidamente por el tronco hasta llegar al suelo, jadeando y sudoroso. Le ardía los brazos y las piernas, intentó moverse, pero sentía los pinchazos dolorosos.—¿Por qué?—gimió—¿Por qué?—Tienes potencial—exclamó Vergere acercándose al joven, y se sentó al lado suyo—Te he visto en Myrkr, te he observado. Estoy interesada en ti.—¿Acaso seré la marioneta del Supremo Soberano?—preguntó Han frunciendo el ceño, apretando los dientes del dolor mientras se movía y se sentaba—Sé lo que ellos intentan hacer conmigo.—No, joven Dameron—exclamó Vergere moviendo la cabeza—Vol Arun no tiene idea que estás aquí. El Ejecutor tampoco lo sabe. Pero es cierto que te han visto aquí los grysk de bajo rango pero no lo suficiente para reconocerte.Levantó su mano hacia el brazo del Jedi, remangándole y vio el brazo desnudo lleno de heridas brillantes. Han no hizo nada para apartar bruscamente, solo observando curioso como ella acercaba su brazo a su rostro de pájaro. Notó que los ojos de la fosh se humedecían y gotas de lágrimas, como perlas, caían en su piel. Notó el calor reconfortante, las heridas se cerraron dejando una cicatriz visible. Las lágrimas de Vergere eran curativas, dejando perplejo al joven Jedi.—Siento mucho decirte esto, pero necesito que aprendas a canalizar el dolor. Quiero mostrarte el verdadero camino de la Fuerza, pero para ello, necesito que contengas el dolor y lo hagas parte de ti.—Parece algo que los Sith harían—exclamó recelosamente, apartando su brazo mientras se tocaba las cicatrices.—Los Sith ya no existen, joven Dameron—exclamó Vergere—Tienes un gran potencial…déjame entrenarte….—¿En el verdadero camino? Creo que los grysk dicen algo así, el "Camino Verdadero"—exclamó mientras hacia una mueca de burla—Evidentemente, en referencia a su dios.—No hablo de las creencias cerradas de los grysk—exclamó Vergere, negando con la cabeza—Tú solo has aprendido un camino de la Fuerza.—Es porque hay dos—exclamó Han—El Jedi, usuario del Lado Luminoso y el usuario del Lado Oscuro.—¿En serio crees que la Fuerza tiene dos lados?—No propiamente dicha. La Fuerza es una sola, pero los Jedi lo usan para ayudar y entenderla, respetarla y no corromperla.—Buen punto de vista—exclamó Vergere—Pero te hablaré de mi creencia sobre la Fuerza, si logras contener el dolor. Descansa ahora, joven Dameron.Vergere se puso de pie y se retiró sin decir nada más, dejando al joven aprendiz, más confuso de lo que ya estaba. Entonces, se recostó en el suelo y cerró los ojos.Al día siguiente, se despertó cuando Vergere empezaba a patearle suavemente en los pies. Se puso de pie y vio a dos grysk que se acercaban, agarrándole los brazos.—No opongas resistencia, joven Dameron. Recuerda de lo que te dije ayer.Han fue puesto boca abajo, apretando los dientes y con el corazón totalmente acelerado, sentía el sudor frio caer por su frente mientras sentía las ramas enroscarse y las púas hundirse en su piel. Gritó cada vez que sentía la opresión, a pesar de que intentaba resistir a la tortura. Vergere se retiró de la habitación cuando fue despojado del Árbol.La mayor parte del día se sentía solo y triste, su mente fue hacia Kai y lloró por él, e incluso empezó a recordar los momentos que pasó con su hermano menor cuando eran más pequeños. Y el dolor emocional era aún más fuerte pero tal como decía Vergere, tenía que contenerse y abrazar ese dolor.Y entonces empezó a meditar a pesar de que no tenía su sensibilidad, pero tenía que intentarlo. Respiraba hondamente y exhalaba con profundidad, despejó su mente de los recuerdos, de aquellos que le causaban dolor y se concentró en los positivos.Cuando abrió sus ojos, Vergere estaba ahí, con los brazos en la espalda y entonces sabía que nuevamente iría al Abrazo del Dolor.Al tercer día, Han Dameron nuevamente se subió al Árbol mientras Vergere lo observaba con atención. Sentía que estaba listo para recibir las púas en su cuerpo. Cerró los ojos y sintió las ramas enroscarse, y el dolor agudo recorrió por todo su cuerpo, solo llegando a soltar un gemido de dolor, pero se contuvo de no gritar. Apretando los dientes y con los ojos cerrados, dejó que el dolor continuo sea parte de él, se aferró y soportó sin abrir la boca.Perdió la noción del tiempo de cuando estuvo bajo la tortura, pero respiró aliviado cuando las ramas se soltaron y se deslizó en el suelo. Se arrastró hasta los pies de Vergere, temblando, se puso de pie y miró a la fosh.—Tienes un punto de vista sobre la Fuerza. Quiero saberlo—entrecerró los ojos mientras intentaba avanzar, a pesar de los dolores que sentía en las piernas—Pareces conocer muy bien sobre ella.—Siéntate, joven Dameron—exclamó la hembra fosh mientras señalaba el suelo y Han obedeció. Luego, Vergere le entregó una barra de cereal, a la que Han devoró en segundos.—Has logrado soportar el dolor. Has dado un gran avance—le extendió una mano, lo cual Han le extendió los brazos. Y como en el primer día, Vergere curó con sus lágrimas las heridas brillantes.—¿Quién eres realmente, Vergere?—preguntó Han—Los Jedi oscuros parecían saber de ti.—Veo que conociste a Emek y Rosha. Atentos pero demasiados arrogantes para conocer sobre la Fuerza Viva. Ellos fueron capturados por los grysk, pero yo me ocupé de ellos y por ello, estaban en las celdas. Desechables.—Sí, no sé qué habrá sido de ellos.—Posiblemente estén muertos—respiró hondamente pero no mostró ninguna pena por la muerte de aquellos Jedi Oscuros.—Pero quiero saber…de dónde vienes.—Joven Dameron, yo fui una Jedi como tú, muchísimos años antes que la Orden Jedi creada por Rey—asintió ante la atónita mirada de Han— Al igual que tú, estuve deseosa de saber más sobre la Fuerza Viva. Asi que viajé por toda la galaxia e incluso, vi mundos sorprendentes—sus ojos se clavaron en los de Han—Mundos que no me creerás si te digo.—Siempre estuve intrigado por los antiguos Jedi—exclamó Han—Lo único que sé de ellos es por medio de holocrones y libros de la biblioteca de Ossus. ¿Eres de la Orden de Luke Skywalker?—No, no lo soy.Esto dejó aún más atónito a Han. Si ella no era parte de la Academia de Skywalker, posiblemente era aún más antigua de lo que creía. Pero no era posible. Vergere sentía la confusión en el joven.—Yo ya era Dama Jedi, joven Dameron—explicó mientras juntaba las manos—Cuando fui asignada a un viaje de exploración con un caballero Jedi—cerró los ojos como si intentase recordar algo—Estaba con su aprendiz…un niño de Tattooine. El Caballero Jedi perdió a su maestro en Naboo y tomó al niño como su aprendiz por una promesa. Eso es lo que me contó mientras íbamos en una misión.Han estaba intrigado, pero no tenía idea de quienes se refería Vergere, ya que los holocrones Jedi de la Antigua República, solo conservaban un reducido grupo.—Nada del otro mundo—exclamó Vergere—El niño tenía potencial y parecía estar llamado a ser un Jedi excepcional. Fue solo en ese viaje que los ví por última vez porque me fui alejando del Núcleo Profundo hasta entrar en las Regiones Desconocidas—respiró hondamente—Pero lo que encontré ahí, te lo contaré más tarde.—De acuerdo—exclamó Han dubitativo.—Ahora, sobre la Fuerza—exclamó Vergere poniéndose de pie—Sígueme.La fosh empezó a caminar lentamente, el joven Jedi a duras penas se puso de pie, exhalando un largo suspiro y siguió a la fosh.Cuando salieron de la sala, Han notó que estaba en lo alto de un edificio, podía sentir el viento agitar su cabellera mientras su vista miraba el horizonte, confundido. Torres de textura extraña, tan parecido al de los coralitas. Colocó su mano en la baranda.—¿Dónde estoy?—Esto es Taris—exclamó Vergere, llegando a su costado, sin mirarlo—Conquistada por los grysk, ahora un campamento militar. Si prestas más atención—señaló un punto no tan lejano, ante la horrorizada vista de Han—Allá por donde solía estar el Palacio de los Cristales, es ahora un campamento de los Avergonzados.—Avergonzados—musitó lacónicamente mientras bajaba la vista. Kai había contado algo sobre ellos, pero de tan solo pensar en su hermano, su corazón se encogió—No vivía aquí, pero íbamos aquí a pasear—exclamó Han levantando la vista—Recuerdo que Kai quería un helado y papá nos compró por allá. Éramos niños. Y como Kai, Taris también ha muerto.—Cada día llegan más Avergonzados—exclamó Vergere mirando de reojo a Han—Concéntrate en los recuerdos dolorosos para sobreponerte y volverte fuerte.—Pero no debería—exclamó Han confundido—Mamá siempre dijo que concentrarnos en el dolor, podía llevarnos al odio y al Lado Oscuro.—Yo soy partidaria de la Fuerza Viva—exclamó Vergere sentándose y el Jedi la imitó mientras sentía el ventarrón en su rostro.—Sí, sé algo de la Fuerza Viva. La Fuerza que está presente en los seres vivos…mantiene unida a la galaxia.—Y también está la Fuerza Unificadora, una rama de la Fuerza Viva, a la que también soy partidaria y es mi principal filosofía de la Fuerza.—¿La Fuerza Unificadora?—Un punto de vista aceptado en la mayoría de los Jedi de mi tiempo—exclamó Vergere sonriendo con nostalgia—La Fuerza Unificadora está presente en las estrellas—miró al cielo rojizo, donde las estrellas empezaban a asomarse—Las rodea, las incluye, haciendo que todas las cosas universales estén conectadas.—Entonces ¿se basa en el entendimiento y siempre está en sintonía con el espacio que nos rodea?—Sí, y para nosotros, los seguidores de la Fuerza Unificadora, no existe tal cosa como el Lado Luminoso y el Lado Oscuro. "La Fuerza es todo y todo es la Fuerza"—¿"La Fuerza es todo y todo es la Fuerza"?—Esto quiere decir que la Fuerza no tiene bando ni toma partido. Eres libre de usar la Fuerza, Han Dameron. Como tú creas conveniente.—"No toma bando ni toma partido"—recitó Han asintiendo—¿Qué pasa sobre ver el futuro?—El futuro siempre en movimiento ¿verdad? —exclamó Vergere asintiendo—Siempre mantener los ojos abiertos a las posibilidades futuras, joven Dameron. Recuerda que el flujo del tiempo es un todo. Presta atención a las visiones y escucha las voces que te hablen, no te centres en el aquí.—Todo eso es interesante—exclamó Han sonriendo—La Fuerza Unificadora ¿es posible aprenderla?El rostro de Vergere se giró hacia Han, mirándolo de forma satisfecha.—Solo lo aprenderás de mí.Había pasado un par de días desde que Han pidió a Vergere que le mostrase más cosas de la Fuerza Unificadora. La fosh pidió al joven Jedi que meditase y encontrase la Unidad para lograr el verdadero poder la Fuerza.—¿Lo lograré con mi sensibilidad al mínimo?—preguntó Han, sentado en posición de loto al igual que Vergere—¿No debería estar al cien por ciento?—Sí lo hago, tu madre y tu hermana te sentirán e irán a buscarte—exclamó Vergere—No me dejarán ir contigo. Esto es importante, Dameron; deja y olvida tu familia por ahora. No te apegues.—Sí, lo sé—exclamó bajando la mirada—El apego…es tan difícil.—Nadie dijo que sería fácil. Ahora, con tu sensibilidad al mínimo, debería bastar para sentir el cosmos y el espacio rodeándote. Siente la llama de los miles de estrellas y busca la Unidad completa con la Fuerza.—De acuerdo.Sentía la vida de los habitantes del que fuera Taris, pero no podía sentir a su madre ni a su melliza. Su enlace con ellos estaba "bloqueado" por Vergere y tal como ella había dicho, tenía que olvidarse de ellas.—Medita primero y entra en comunión con la Fuerza Unificadora.Han cerró los ojos y juntó los dedos, se abrió por completo a pesar de estar limitado, pero podía sentir a los grysk. Mas allá de eso, Taris y las incontables estrellas lejanas que no podía acercarse. Sentía como una energía lo rodeaba, pero no podía alcanzar más allá.—Presta atención al futuro. Analiza las posibilidades para cambiar el destino y tenerlo a tu favor. Tú eres dueño de tu destino, joven Dameron. Siente, déjate llevar por el Verdadero Camino, la Fuerza Unificadora, donde no hay Lado Luminoso ni Oscuro.Cuando abrió los ojos, vio con sorpresa como la palma de sus manos estaba brillante como una luz que luego se apagó.—Un buen avance—exclamó Vergere—Pero no está completo. Cuando te libere de tu bloqueo, podrás por fin alcanzar la Unidad.—Eso fue impresionante—exclamó Han mirándose las palmas y luego a Vergere—Espero que mamá te reciba bien cuando salgamos de este lugar— miró dudoso luego—¿Saldremos verdad?—Sí, nos iremos en el momento adecuado—cerró los ojos—Mis visiones…no conviene irnos ahora por que el Ejecutor está por llegar. Si nos vamos, moriremos bajo su mano. Llegará el momento, cuando el Ascendido llegue aquí.—¿El Ascendido?—Las voces grysk que oigo, se refieren a un humano que no identifiqué. Aparentemente, se unió a la Fuerza con algunos testigos Avergonzados. Esto es clave.—Eso me trae una duda, Vergere—exclamó Han, apoyando las manos en las rodillas—Unirme a la galaxia ¿No es como morirme? ¿Cierto?—Son conceptos diferentes, joven Dameron. "Unirte a la Fuerza" significa que tu alma y cuerpo se une a la Fuerza, convirtiéndote en un todo. Mientras "unirte a las estrellas" significa que tu cuerpo se iluminará, pero tu alma aún seguirá atada al mundo de los vivos.Han asintió compresivamente, luego Vergere se puso de pie.—Sígueme, joven Dameron. Quiero mostrarte la casta de los Avergonzados.Han se puso de pie y siguió a Vergere por un largo camino estrecho, descendiendo hacia los pisos inferiores de la torre de coral.Y antes de salir, Vergere lo detuvo colocándole la mano en el pecho, luego abrió la caja que estaba a su derecha, mostrándole una armadura de coral.—Ponte esto o los soldados te reconocerán.Sin decir nada, agarró el peto y se lo puso encima, luego las rodilleras, las grebas, las coderas y brazaletes, luego las hombreras de pinchos y el yelmo.Vergere asintió y abrió la puerta. El corazón de Han se encogió cuando vio una pequeña fila de esclavos, siguiendo a un grysk de armadura más ostentosa. No parecían estar conscientes de si mismos, y actuaban según las indicaciones del eslavista.—¿No pensarán que soy un soldado?—Un soldado de muy bajo rango—exclamó Vergere—No te detendrán porque estás conmigo.—Por cierto ¿Estás con los grysk?—Vamos, joven Dameron. Te contaré mientras vamos a la casta escondida de los Avergonzados. Este es especial porque a diferencias de los otros campamentos de Avergonzados, este está escondida.—De acuerdo.Empezó a seguir a Vergere por la vereda destrozada por las constantes explosiones que sufrió Taris en el día de la invasión. De lo único que quedaba de la gran ciudad, solo había restos de los edificios.—Te conté que fui una Jedi viajera.—¿Ya no te consideras una Jedi?—No lo soy—colocó sus manos a la espalda mientras Han caminaba a su costado—Te contaré desde el principio y realmente necesitarás saber el contexto de la razón porque los grysk están conquistando los planetas.—¿Cuál es?—Según la mitología grysk, su dios principal, Yungrysk les prometió un planeta donde sería su verdadero hogar cuando el suyo sea destruido. Este planeta es móvil y lleno de vida, llamándolo "Grysk'tar", el planeta viviente.—¿Planeta móvil?—preguntó Han esquivando un poste derruido—¿Planeta viviente? Pero los planetas con fauna y flora, además de especies inteligentes ¿No es eso un planeta vivo?—Con "viviente" me refiero a un planeta con consciencia. Un planeta que te habla por medio de la Fuerza y puedes sentir su furia si osas dañar el ecosistema. Por ello, es que los grysk buscan este planeta, porque sienten que es su hogar.—Suena fantasioso.Vergere sonrió con gracia mientras se hacía a un lado para dejar pasar a dos soldados grysk de bajo rango, despreocupados.—Ahora vayamos con mi viaje. Cuando dejé la Orden Jedi, me embarqué en un viaje de exploración hacia las Regiones Desconocidas y aterricé en un planeta selvático. Bastante hostil y sentí una voz que me hablaba, directamente al cerebro. Cuando me habló esta voz, vio como las nubes se movían con rapidez y los árboles se juntaban, y las raíces empezaban a buscarme para enterrarme viva, sentí la gran hostilidad de esta mente. Supe que venía del planeta, de este planeta que intentaba matarme.—Suena peligroso.—Lo es, pero logré convencer a la Consciencia Planetaria que no venía a hacerle daño. Que mi presencia era meramente científica. Y me soltó, pero me ordenó retirarme, haciéndome ver que no era bienvenida. Le pregunté su nombre—y miró Han—Y me respondió "Zonama Sekot" a secas.—Zonama Sekot—repitió Han mientras doblaba la esquina, Vergere asintió.—Y cuando subí a mi nave y me alejé del planeta, grande fue mi sorpresa al ver que Zonama se alejó rápidamente, saltando al hiper espacio. Luego mi vista fue a la consola, dejándome perpleja: estaba en el Espacio Salvaje. Eso quería decir que mientras estaba en Zonama, este se movía.—¿Por qué los grysk estarían obsesionados con un planeta de la galaxia?—Ya llegaré ahí, joven Dameron. Luego de estar en el Espacio Salvaje, nuevamente me adentré en las Regiones Desconocidas, buscando este planeta errante. Me adentré tanto que un momento a otro, me vi rodeada de naves extrañas. Me abordaron y conocí al padre del actual Maestro Bélico. Fui interrogada, pero usé la Fuerza para salirme con la mía, pero estaba intrigada por estos seres que nunca había visto: los grysk. Oculté el hecho que era una Jedi y que solo era una viajera con dotes médicas, así que fui aceptada entre su casta de modeladoras. Los grysk, los soldados más que todos, me contaron todo sobre ellos: sobre sus dioses y mitología. Y que estaban en guerra con los chiss desde hace mucho e inclusive, logré conocer al Supremo Soberano.—¿Vol Arun?—Creo que sí—ambos se detuvieron y ella movió la mano para que Han se inclinase—Hay algo extraño en su bufón. Cuando fui a la corte real, su bufón, tenía un aura extraña, como si ocultase algo. Y también sentí que él me analizaba.—¿Su bufón?—Sí, pero nunca pude investigar más a fondo. En fin—reanudó la caminata—Los grysk vivían en un planeta llamado Grysk'tar y entre los planetas que estaban en el mismo sistema, estaba Zonama. Cuando Grysk'tar empezó a sufrir cataclismos, los recursos empezaban a agotarse y los constantes cambios climáticos, el planeta estaba totalmente perdido por las contaminaciones y guerras. La casta religiosa acusaba de esta catástrofe a la diosa tramposa, Harla, pero las modeladoras vieron a Zonama como el planeta idóneo para trasladarse y vivir. Una vez que las mundonaves terminaron de construirse y comenzar con las mudanzas, Zonama se alejó.—Con justa razón—exclamó Han—Sintió como dejaban al planeta original.—Exacto, pero siento que hallar este planeta es la clave para poner fin a la guerra—exclamó Vergere.Los dos se detuvieron.—Pero me constaste ayer que nombraron Grysk'tar a Coruscant.—Con un engaño de su Supremo Soberano, joven Dameron. Son demasiados religiosos, al menos la mayoría, pero otros se mantienen escépticos. Si esta mayoría religiosa ve que fueron engañados, entonces…sabotearán a su gobierno.—¿Cómo podemos hallar a Zonama?—Esa es la difícil. Siempre está en movimiento.Llegaron a lo que parecía ser el metro subterráneo, pero estaba tapiado, había un grysk desaliñado en la entrada, quien miraba a Han de manera recelosa, pero Vergere alzó la mano.—Viene conmigo— y miró Han—Descubre un poco tu yelmo.Han levantó el yelmo y el grysk desaliñado abrió los ojos de la sorpresa, el joven Jedi se sintió incómodo cuando él casi lo reverenció besando el suelo. Seguidamente después, el grysk abrió la tabla.Vergere y Han ingresaron en el agujero y bajaron por las destruidas escaleras de permacreto. Estaba tenuemente iluminada por las antorchas en las paredes, Han siguió a la fosh por un largo pasillo hacia el túnel y cuando doblaron la esquina, escuchó voces y cánticos.Había un grupo numeroso de grysk, entre desvalidos, deformes, los que usaban prótesis e inclusive, algunos soldados.—¿Qué es esto?—Esto, joven Dameron es algo ilegal y peligroso— Es un culto a los Jedi.Vergere señaló la pared, Han miró el dibujo: una figura humanoide con las manos por encima de la cabeza, que agarraba un bastón cuyas líneas cinéticas informaba que se trataba de una luz.Luego Han prestó atención a las palabras, aquellos grysk entonaban canticos en favor de los Jedi y de cómo querían que estos fueran sus salvadores.
----- CHAPTER BREAK -----
Había más dibujos en los murales a parte del monigote con un bastón luminoso, Han paseó su vista por el mural: había un círculo con líneas horizontales, como si se moviera. "Zonama Sekot" pensó, luego otras dos figuras humanas, que tenían las manos agarradas, pero con bastones en las manos desocupadas y una figura más grande, pero este era un grysk.—¿Quién es ese?—preguntó con voz queda.—Ese es Harpan Shei, el Avergonzado de Shedu Maad.Han quedó sorprendido al verlo, recordó la historia que le contó Kai en aquel planeta, él era el Avergonzado que lo ayudó a salir de allí.—Y esas dos figuras, gemelas, representan a los dioses gemelos: Yammka y Harla.—Porque tengo la sensación de que soy yo y mi hermana.—Porque creen que ustedes dos son las reencarnaciones de los dioses gemelos.—¿Por qué pensarían algo así?—exclamó estupefacto—Soy solo un mortal.—Quedémonos un rato a para oír sus historias.Han volvió su vista hacia el frente, donde estaban los grysk sentados, cantando alabanzas. Notó que había dos soldados, pero ellos también estaban con las manos extendidas al techo. En un momento a otro, hizo acto de aparición, un grysk de baja estatura, con un tercer brazo sobresaliendo por su costado derecho y un ojo más grande que el otro. Han entendió porque era un Avergonzado: presentaba varios defectos físicos.—¡Hermanos!—exclamó el Avergonzado, subido en un bloque de permacreto, el resto de los grysk callaron abruptamente—Me alegra verlos aquí—luego su vista fue hacia el final del grupo—Veo a Vergere.El resto se giraron y Han se sintió incómodo al notar varios ojos encima de él, un niño grysk levantó una mano sin dedos para saludar a la fosh.—¿Quién es tu acompañante, Vergere?—exclamó con cierto recelo—¿Tenemos a otro soldado en nuestras filas?Los dos soldados bajaron las cabezas, totalmente abochornados.—¡Nos disculpamos de las ofensas que profieren nuestros "compañeros" de armas!—No deben temer—exclamó Vergere—Mi acompañante es nada más que el mismo Han Dameron—le dio un codazo al chico, quien torpemente se quitó el yelmo. Varios rostros sorprendidos, pero Han agradeció que nadie se haya acercado a adorarlo como a un dios.—Uno de los mellizos—exclamó un Avergonzado—¡Yammka en persona!—No soy Yammka.—¡Yammka nos honra con su presencia! Ojalá que, en algún momento, la Tramposa nos digne con su presencia también.—Cálmense todos—exclamó el grysk que estaba subido en el permacreto. Parecía actuar como un sacerdote, pero no lo era.—Todo esto es confuso—exclamó Han—Soy Han Dameron. Un aprendiz Jedi que intenta sobrevivir a esta guerra. Solo quiero irme a casa y buscar a mis padres, no soy un héroe.—Los Jedi son héroes para nosotros—exclamó el grysk en el permacreto—Tenemos historias de nuestros testigos.—Fue una Jedi que me salvó la vida—exclamó el soldado—Perdí el control de un voxyn y este corrió desbocado hacia un grupo de refugiados. La mujer Jedi, de cabello encrespado negro y piel oscura, terminó por despedazar al voxyn y caí de rodillas. Vi su grandez y entendí porque los grysk temen su poder.—Yo estuve en Myrkr hace unos días—exclamó el otro soldado, Han lo miró expectante—Estaba en el hangar cuando aparecieron estos Jedi. Una mujer Jedi lanzó un grito que me congeló en el mismo sitio, sentí miedo, mucho miedo, pero la otra Jedi, de cabello de fuego, resucitó a nuestros compañeros caídos y nos atacaron. Ellos se escaparon y yo entendí la grandeza de ellos. El poder que tienen es grande y cuando veo a los Avergonzados—miró al resto del grupo—Me siento culpable de sus desgracias. El que seas deforme no es motivo para relegarlo a lo peor de la sociedad. No podemos tolerarlo.—Los Jedi han ayudado a los refugiados y los ven como faros de esperanza—exclamó una hembra grysk, tuerta y con un muñón en el brazo.—Pero este culto nació cuando Harpan Shei ejecutó su venganza con éxito. Harpan, ayudado por un Jedi, asesinó a la modeladora que le desgració la vida—exclamó el grysk en el permacreto—Y él ayudó al Jedi a escapar de las garras de nuestros abusadores.—Están hablando de mi hermano—exclamó Han, con voz triste—Kai siempre ha tenido un corazón noble.—También oí tu historia—exclamó el soldado de Myrkr—Oí que estuviste en Myrkr y usaste las bombas para destruir el Nido y estás intacto.—Bueno eso…—vio la mirada de Vergere y calló.—De una manera u otra, sienten que los Jedi están de su lado—exclamó la fosh.—Ciertamente—exclamó el grysk en el permacreto—Los Jedi serán nuestros salvadores.—Pero ¿están haciendo algo? —preguntó Han—Realmente, sentarse y cantar no ayudará a los Jedi. Si realmente quieren un cambio, deben organizarse y luchar contra ello. Los voxyn nos estuvo matando, los cánticos no salvaron a mi hermano. Pónganse de pie y luchen—miró a los que no eran desvalidos—Ustedes pueden salir.El silencio cayó como un bloque de permacreto, los grysk se miraron entre sí, demasiados acobardados como para alzarse en contra del Supremo Soberano.—Tomaremos tu consejo, Yammka—exclamó el grysk en el permacreto—Pero estamos muy desorganizados y nadie es un guerrero.—Entonces—exclamó Han endureciendo la mirada—Corra la voz que Yammka ha reencarnado y ha visto el Planeta Viviente. Y no es Coruscant—mintió y ocasionó que el grupo hablasen entre ellos, bastante alarmados y curiosos.—Entonces, admites que eres Yammka—exclamó el grysk en el permacreto.—Mis visiones han visto al joven Dameron alzarse victorioso—exclamó Vergere—Los mellizos son claves en esto.—Solo corra la voz, esto llegará a oídos de las tropas grysk, que según tengo entendido, tienen a Yammka como su dios de la guerra.—Podemos hacerlo—exclamaron los dos soldados al mismo tiempo, entusiasmados, el resto de los grysk no dejaban de cuchichear entre ellos mismos. Han sentía la cara caliente cuando las miradas se iban a él. Sintió la mano de Vergere en su brazo.—Es hora de irnos.—Que Yungrysk ilumine su camino—exclamó el grysk en el permacreto—Tendremos en cuenta sus consejos, gran Jedi.Vergere tiró del brazo del Jedi, retirándose del lugar. Han estaba confuso cuando empezó a caminar y antes de salir del subterráneo, se colocó el yelmo. Una vez fuera, se apoyó en el muro.—En serio ¿ellos esperan mucho de mí?—Asi parece—exclamó Vergere, mirando al grysk que estaba en la puerta y nuevamente, tiró del brazo del joven Jedi hasta alejarse de él.—Vergere ¿es verdad que has tenido una visión de mí?—Asi es como te encontré, joven Dameron—respondió la fosh deteniéndose para mirarlo a los ojos—Como te dije, con la Fuerza Unificadora, nos permite ver el futuro y entenderlo. Te vi sentado en un trono, rodeado de soldados de la AG, que te juraban lealtad. Sentí que traías orden y justicia a esta galaxia. No vi ningún grysk, entonces eso significa que hemos ganado.—¿Me viste gobernando?—O eso parecía. Puede tener muchas interpretaciones—respiró hondamente—Para que ello suceda tuve que analizar los diferentes pasos que debía tomar. Cuando vi tu foto en la búsqueda supe que se trataba de ti y planeé una forma de contactarte hasta que fuiste al planeta Myrkr. ¿Una señal de la Fuerza? Asi lo interpreté.—Pero Vergere, solo soy yo y mi hermana. ¿Cómo podríamos derrotar a los grysk?—Tal vez el planeta viviente sea una buena opción. La clave es hallarlo. El problema, no sabemos dónde está. Pero no estás solo, Dameron; puedes usar a los Avergonzados a tu favor y destruir por dentro la jerarquía grysk.—Es un buen plan—susurró.—Y tomará tiempo, y para ello, necesito que logres la Unidad. Que la Fuerza Unificadora sea todo y todo sea uno.Han asintió.—Hace un tiempo empecé a cuestionarme sobre mi papel sobre la Fuerza—miró al exterior de la tienda donde estaban y luego a Vergere—Puedo decir también que fue la voluntad de la Fuerza, haberme cruzado contigo, Vergere. Siento que he encontrado la filosofía que se adapta a mí.Vergere movió la mano para que el chico se inclinase y ella le susurró al oído cuando lo hizo.—En dos días nos iremos. Mi nave está lista.Han sonrió cuando escuchó la noticia, entonces la misteriosa fosh le dio la espalda, reanudando el paseo, en dirección a la torre.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------No muy lejos, una nave personal aterrizó en la torre de mayor tamaño, rodeada de artillería pesada y de soldados de élite. La rampa bajó y el Ejecutor descendió de ella; adelante lo esperaba un grysk de capa verde.—Ejecutor Vanuuri Nar, le doy la bienvenida— hizo una exagerada reverencia.—Deja los saludos para después—exclamó de malas maneras—Quiero a la chica Dameron, así que quiero que destines todos tus recursos en capturarla. Iré a mi oficina y no quiero ser molestado.—Asi se hará señor.Vanuuri se alejó del estacionamiento pisando fuerte, el resto de los soldados se quedaron inmóviles, pero sus ojos seguían el curso de su trayectoria.Cuando el Ejecutor llegó a su oficina, su humor no menguó. Aun resonaba las palabras del Supremo Soberano en su mente. Aunque le habían ordenado abastecer a las tropas, pero solo una parte de ellas seria para buscar a dicha Jedi escurridiza. Apretó los puños de la furia mientras miraba por la ventana.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Los dos días transcurrieron muy rápido, Han se encontraba nervioso y ansioso por salir de Taris y reencontrarse con su familia.Han nuevamente se puso la armadura de soldado y ambos salieron a las calles de Taris. El joven Jedi notó mucho movimiento, veia deslizadores con soldados amontonados. Por alguna razón, sentía que algo no estaba bien.—Esto es atípico—exclamó Vergere—Debemos tener cuidado, joven Dameron.—Han aumentado las tropas—exclamó Han frunciendo el ceño—¿No estará vigilado el lugar donde está tu nave?—Es bastante probable, pero debemos irnos ahora.Se pusieron en movimiento, avanzando lo más rápido posible. Han no habló en todo el trayecto, pero sentía los nervios a flor de piel. Estaba ansioso de reencontrarse con su familia y con Tara, quien la extrañaba mucho.Doblaron la esquina, cruzaron la calle y nuevamente, volvieron a doblar otra esquina hasta llegar a una calle de pistas anchas.La mayoría de los edificios de esa calla estaban derruidas a excepción de una, pero también tenía un aspecto lamentable, ya que Han recordaba que tenía muchos pisos y se alzaba hasta el cielo, pero ahora parecía la mitad de eso. Era el edificio de la SIG y recordó la primera vez que fue ahí. Su madre y Kai. Vergere golpeó su hombro, despertando de su letargo, y entonces la siguió al interior, cuyas puertas estaban violentadas. Vergere vio por el rabillo del ojo a un grysk usando un villip, estaba ensangrentado y asustado, pero lo dejó pasar.En el salón principal había muchos cuerpos de soldados grysk, totalmente despedazados.—Los cortes han sido ocasionados por un sable de luz—exclamó Vergere, Han observó que las amputaciones estaban quemadas.—Sí, hay alguien aquí.—Mi nave se encuentra en los subterráneos. Este edificio cuenta con un hangar oculto, pequeño pero suficiente para sacarnos rápidamente del planeta.—Pero ¿Qué haremos con el espadachín? —exclamó Han—No puedo usar la Fuerza, Vergere.—No es un usuario del Lado Oscuro—exclamó con seguridad mientras avanzaba rápidamente por el gran salón, cuyos lados había escaleras, entonces cruzaron el pasillo ancho y cuando estaban por superarlo, cayó un cuerpo al suelo. Se detuvieron bruscamente, y alguien cayó al suelo.Han abrió los ojos de la sorpresa al ver al hombre que aterrizó con gran agilidad y apuntando el sable de luz azul hacia Vergere.—Tú debes ser la "hembra pájaro" que me habló Temiri—y miró a su acompañante— ¿No eres demasiado bajo para ser un soldado?— ¿Tedney? —exclamó Han quitándose el yelmo— ¿Qué haces aquí?Tedney abrió los ojos de la sorpresa y bajó el sable de luz, acercándose a Han, conmocionado.—Te encontré, por fin te encontré.—Él ha estado bien bajo mi tutela—exclamó Vergere con las manos a la espalda.—¿Me estuviste buscando?—Tu madre tenía la esperanza que estuvieras vivo y yo me ofrecí a buscarte. Ahora podemos irnos a casa.—Has llamado la atención—exclamó Vergere—En cuestión de minutos este lugar se llenará de soldados grysk.—Entonces a movernos.—Tengo mi nave y el chico vendrá conmigo.—Ven con nosotros.De un momento a otro, se escucharon voces furibundas y el gran salón se vio cubierto con un grupo numeroso de tropas, varios de ellos con artillería pesada. Los soldados grysk avanzaban rápidamente, abriendo fuego contra ellos.Tedney encendió el sable de luz para repeler los disparos, pero cada grysk caído era cubierto por otro soldado. El número aumentaba cada vez más. La entrada estaba totalmente cubierta por los soldados enemigos.—¡Vamos! —apremió Vergere, tirando del brazo Han, quien se había cubierto tras una columna. Sintió como Vergere le colocaba su sable de luz en su mano.—Ahora es momento que lo tengas otra vez.Tedney usó la Fuerza para bloquear el pasillo con muebles picados y destrozados y empezó a seguir a los dos usuarios de la Fuerza por el pasillo.Una vez que se alejaron, los grysk hicieron estallar el bloqueo, avanzando rápidamente sin dejar de disparar.Al llegar al final, doblaron por otro pasillo y cruzaron el patio hasta llegar a una oficina de reuniones.El lugar era amplio, con varios cuadros y una mesa alargada en el centro, gabinetes vacíos y los vidrios estaban en el suelo. Vergere se acercó a un gabinete, pero sentía que los grysk cada vez se acercaban.Tedney vio a los grysk cruzar el jardín y luego miró a la sala donde Han y Vergere destrozaban el gabinete.Los grysk nunca dejarían de perseguirlos si bajaban por la trampilla, el hecho de rechazar los disparos no iba a ser suficiente. Cada vez era más, pero Han estaba vivo y eso importaba. Tenía que confiar en la hembra pájaro, ya que mantuvo con vida al chico.—Oye pájaro—exclamó Tedney tirando una estatua en el camino a los grysk—Llévate al chico, yo los contendré.—Tedney—exclamó Han—Ven con nosotros.—Nos perseguirán.—Tiene razón—exclamó Vergere—Bajando, tendremos que cruzar un largo pasillo hasta llegar al hangar. Nos perseguirán si bajamos los tres.Han no quería una muerte más. Aunque Tedney no lo consideraba un amigo, pero lo era de Temiri y sabía muy bien el sentimiento de pérdida.—No importa, chico—exclamó Tedney mirando al pasillo—Ya cumplí con mi objetivo. Vive y dile a tu madre que lo hice. Vete y no mires atrás.—Joven Dameron, es hora.Han miró a Vergere que bajaba por un túnel en el suelo, escuchó una explosión y luego Tedney salió de la sala y cerró las puertas.—Que la Fuerza te acompañe, Tedney.Bajó por el túnel junto con Vergere mientras Tedney bloqueaba los disparos con gran velocidad, pero los grysk avanzaban por encima de los cuerpos de los caídos.Usó la Fuerza para despejar, pero ellos se pusieron de pie y corrieron con los couffe en alto.Les daría tiempo a Han para que se escape, y daría su vida por ello. Pensó en sus compañeros y amigos: Temiri, Eoni, Enny y Xayon."Ha sido una buena vida, chicos" pensó "Gracias por la amistad, nos vemos al otro lado". Movió su sable para decapitar a un enemigo que se acercaba, pero otro logró hundir su couffe en su pierna, y usó la Fuerza para alejarlo.Los cuerpos se amontonaban, pero Tedney seguía moviendo con gran velocidad que parecía una estela azul. Sentía el cansancio, pero seguía adelante, ya tenía cortes en los brazos y en las piernas, pero su espíritu seguía siendo fuerte. Se abrió a la Fuerza y se sentía unido a ella.—¡No pasarán!Los disparos láseres de las artillerías salían desviados hacia ambos lados del pasillo, dio un paso adelante mientras movía su arma.Cerró los ojos y la Fuerza fluía en él, sintió calma y paz después de mucho tiempo y el montículo de cadáveres seguía aumentando. Concentró toda la energía en su pecho, dejó que la Fuerza se acumulase en su interior y lo lanzó.Una gran onda expansiva lanzó a los grysk por todos lados, las columnas y el edificio entero vibraron y el piso se agrietó.Tedney cayó de rodillas, cansado y alzó la vista al techo, donde podía ver el cielo rojizo. Cuando bajó la vista, vio a Kai delante de él, sonriendo y con la mano extendida.—Gracias por ayudar a mi hermano. Vámonos, Tedney.El caballero Jedi sonrió, su piel se iluminó mientras se desvanecía, dejando atrás su sable de luz y sus ropas.Han y Vergere habían logrado llegar al hangar, pero el joven aprendiz se detuvo al pisar la rampa. Conmocionado miró atrás.—Tedney.—El Ascendido ha logrado su cometido—exclamó Vergere en la cabina de piloto—Vamos, tenemos poco tiempo.Subiendo rápidamente, se sentó con brusquedad mientras Vergere encendía la nave y el techo, que en otras ocasiones estaría sellado, pero estaba vez estaba abierto con un gran agujero debido al bombardeo orbital.La nave personal de Vergere salió con gran velocidad, Han estaba pensativo sin dejar de pensar en Tedney.—Sentí mucha paz y calma a pesar de la situación—exclamó Han mirando las nubes—Se unió a la Fuerza.Una vez que salió al espacio exterior, notó varios destructores enemigos.—Creo que ellos te han visto en el salón, Vergere ¿Crees que hayan notificado a ellos?—No me quedaré a averiguarlo.Vergere trazó una coordenada a un sistema cercano y saltó al hiper espacio antes que uno de ellos le cortase el camino y la interrogase.Cuando salieron del hiper espacio, no había más que espacio negro en el lugar. Vergere extendió su mano hacia la frente de Han y sintió como una ola de calor se extendió por todo su cuerpo. Se sintió fortalecido. La Fuerza había vuelto a él.—Una vez me contaste que tenías un enlace con tu hermana. ¿Puedes buscarla y contactarte con ella? Asi podré trazar una ruta hacia el lugar donde estén escondidos.Han cerró los ojos, dejó que la Fuerza fluyera en él. Sentía las estrellas ardientes y el espacio galáctico en su mente, en un viaje cósmico. Vio Shara en un taller mecánico, arreglando una especie de motor cuando ella se detuvo bruscamente. Estaba a la espalda de ella, quien se giró rápidamente, con los ojos llorosos.—Han—exclamó mientras avanzaba rápidamente hacia su hermano mellizo.—Hola, Shara.—No eres…no, no eres—lagrimas corrían por sus mejillas, pero Han negó con la cabeza.—Este esa la diada que solíamos hacer ¿recuerdas? Es una historia muy larga, Shara. Necesito que me digas dónde estás o donde están todos para ir rápidamente o los grysk darán con nuestro paradero. No nos hemos alejado lo suficiente.—Estamos en Tinnel, mamá y papá están aquí. Han…—exclamó Shara cayendo de rodillas y se cubrió la cara para sollozar.—Calma, Shara. Estaré ahí.Cortó la diada que tenía con su hermana, volviendo nuevamente a la cabina, Vergere asintió.—¿Dónde están todos?—Tinnel.Vergere asintió, colocó las coordenadas y la nave saltó al hiper espacio. No era una nave grysk, así que no estaban preocupados si recibían un disparo de la AG.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Vanuuri Nar estaba mirando por la ventana, observando una larga hilera de humo negro a lo lejos. Había sido informado de un ataque en un antiguo edificio de la AG, informes de un supuesto Jeedaii en el planeta, pero necesitaba actualización, cuando entrecerró los ojos al ver una nave de fabricación corelliana surcar los cielos hasta perderse en las nubes. Se parecía mucho a la nave personal de Vergere, preguntándose porque ella se iría sin avisar.—Señor Ejecutor—exclamó un capitán grysk avanzando con marcialidad, pero se le veía muy incómodo. Vanuuri se giró.—¿Actualización?—He recibido los reportes finales. Confirmamos que había un Jeedaii. Vergere estaba ahí con…—se humedeció los labios—Nuestros heridos confirman haber visto al mellizo Dameron, llamado Han.Vanuuri abrió los ojos de la sorpresa y se acercó rápidamente, con la furia llegándole a la cabeza.—¿Han Dameron estuvo aquí en mis narices?—Vergere posiblemente lo mantuvo oculto. La vimos ahí, ayudando a los herejes. Pero un Jeedaii explotó, dejando muertos y heridos. Diezmó a las tropas.Vanuuri vio al villip agitándose, y eso significaba que el Supremo Soberano quería más noticias. Frunció los labios y agitó la mano, invitándole a retirarse. El grysk se inclinó y desapreció de su vista. Vergere los había traicionado y escapó con el mellizo Dameron, quien no estaba muerto, no lo sabía y eso le contaría al Supremo Soberano, excepto el Jeedaii que murió porque sabía que sería castigado cruelmente.Agarró el villip y pasó el dedo, respirando hondamente para recibir la mayor de las reprimendas que había tenido.Estaba harto de ellas.
----- CHAPTER BREAK -----
Tinnel es el cuarto planeta del sistema del mismo nombre, siendo el único que tenía aire respirable para todo ser viviente. La AG se había asentado como su base de avanzada mientras planeaban una contraofensiva en Balosar, ocupado por los grysk.El hangar estaba repleto de cazas estelares, pilotos y mecánicos mientras el Rogue One y el Sueño Rebelde orbitaban sobre el planeta. Rey había llegado con su escuadrón desde Zeffo cuando Shara la abordó cuando bajaba de su InvisibleX. Había sentido a su hijo en la Fuerza y no necesitó que su hija le contase, que Han vivía y estaba en camino.Shara esperaba a su mellizo en el hangar mientras su madre estaba en una reunión con los maestros Jedi, pasaban las horas y seguía esperándolo. Jats le alcanzó una manta, luego de varias horas, estuvo sola en el lugar, observando el solitario hangar.Al día siguiente, los ruidos de motores la despertaron. Adormecida vio una nave que aterrizaba suavemente, pero ella sabía de quien se trataba. Podía sentir a su hermano en aquella nave, Rey apareció corriendo en el hangar, acompañada de Poe y vieron a su hija correr a la nave.Cuando Han bajó de la rampa, sintió el abrazo de su hermana y las lágrimas que caían en su sucio chaleco.—¡Han!—Shara …me alegra verte.—Yo también, Han—exclamó Shara—He llorado por ti…pensé que mi otra mitad también se había ido.—Lo sé. Y me alegra verte.Cuando se separaron, Poe y Rey avanzaron lentamente, el veterano piloto se arrojó sobre su hijo, aferrándose a él luego fue el turno de Rey de abrazarlo y besarle la cabeza.—Mi chico—exclamó Poe—¿Estas bien?—Un poco mejor desde que estuve en Taris.—¿Estuviste en Taris?—preguntó el piloto y él asintió. Rey acarició la cabeza de Han, cuyo cabello largo le llegaba ondulado al cuello—Estás aquí y eso importa. Siempre tuve la esperanza que estuvieras vivo. Incluso llegue a preocuparme cuando Temiri me contó que sintió a Tedney unirse a la Fuerza.—Lo sé mamá. Me encontré con él y cubrió nuestro escape. No lo logró.Rey abrazó nuevamente a su hijo y luego se separó de él.—Aséate primero y luego me cuentas lo que te pasó.—De acuerdo, mamá—y miró a Vergere, lo cual Rey también la veía—Te presento a Vergere, mamá. Ella me cuidó y ayudó a salir del planeta.—Vergere.—Vergere ella es mi madre, la maestra Rey Skywalker— exclamó Han mirando a la fosh, quien al oír el apellido "Skywalker" no pudo ocultar su sorpresa, algo que captó Rey.—Parece que el apellido te es muy familiar.—¿Alguna relación con Anakin Skywalker?—preguntó curiosa.—Ninguna. Conocí a sus hijos, Luke y Leia. Y fueron personas muy importantes para mí, asi que adopté el apellido.—De acuerdo—exclamó Vergere sin apartar la mirada. Rey se preguntó cómo ella conocía el nombre. Detrás de Rey, apareció Jannah y Finn, quienes avanzaron rápidamente hacia ellos. Pero tuvo que dejar la pregunta para otro momento.—Agradezco por rescatar a mi hijo, pero hay cosas que estoy intrigada de ti—exclamó Rey—"Aspecto de un pájaro" palabras textuales de un caballero Jedi tras su misión en Serenno. Estoy segura de que se trata de usted. Sígueme.Han fue saludado por la pareja Carlissian mientras el grupo rompía filas, dirigiéndose al interior de la base.Cuando Han terminó de asearse y vestirse con un traje Jedi café, salió de la habitación, encontrándose con Shara, quien estaba apoyada en la pared.—Te esperan en la oficina.—¿Qué me perdí?Ambos empezaron a caminar por el pasillo, Shara enroscó su brazo con la de Han, queriendo sentir su tacto y fortalecer su conexión de mellizos.—Tara es la nueva condesa de Miktraland—exclamó la joven Jedi, prestando atención a algún gesto de su hermano, quien sonrió levemente, pero estaba sorprendido.—¿Condesa? Pensé que ella no quería hacerlo.—Tuvo que aceptarlo. Ahora el Consorcio está de nuestro lado.—Me alegro por ella.—Vendrá, por cierto. Está en camino.—Genial—exclamó.—Han, mamá ha estado hablando de ascender a los sobrevivientes de Myrkr—exclamó Shara, Han volteó a mirarla—Eso te incluye a ti también.Han se mantuvo en silencio al igual que su melliza, quien en ningún momento soltó de su agarre con su hermano. Sentía que, si lo soltaba, lo perdería de nuevo.—Sentí a Kai—susurró—Aunque no lo ví, pero sentí su presencia poco antes que Tedney se uniera a la Fuerza.Shara bajó la vista, y cuando llegaron a la puerta, Han colocó sus manos sobre los hombros de su hermana.—Era nuestro hermano menor, Shara. Aún duele, pero sé que ahora es Uno en la Fuerza…unido al cosmos, a la galaxia misma.—Lo echaré de menos.—Yo también, si tan solo hubiese sido un poco más amable con él.Shara se mantuvo en silencio, entonces Han le dio la espalda e ingresó a la sala. Era un lugar mediano, Vergere estaba en un extremo alejado mientras en el centro estaba Rey, Jannah, Finn y Temiri. Los Jedi estaban de pie, formando un circulo alrededor de la fosh.—Adelante, Han—exclamó Rey mirando con amor a su hijo, quien avanzó con paso decidido hasta sentarse al lado de Vergere. Shara decidió no quedarse en la reunión entonces Finn cerró la puerta.—Vergere nos contó un poco sobre ella misma—exclamó Jannah.—Tambien le pregunté como es que conocía el nombre de Anakin Skywalker. Eres una Jedi, de la antigua Orden Jedi...mucho antes de Luke.—Sí pero ya no existe esa Orden, no soy una Jedi—exclamó Vergere—Conocí al niño Anakin una vez. Fui capturada por los grysk y tuve que someterme a ellos para no ser asesinada. Empezé a ayudarlos y de a pocos, empecé a ganarme su confianza. Me volví su portavoz por asi decirlo. -Entonces, no tienes idea de lo que pasó a la galaxia una vez que ellos te capturaron ¿verdad—preguntó Rey.—Oh sí, pero fue despues de un tiempo. Escuché rumores de una guerra, luego cuando el Ejecutor me envió a las fronteras chiss para observar, me enteré del destino de los Jedi: ejecutados por los soldados clones, siguiendo la orden del que conocía como el canciller Palpatine. Luego, la época de la Rebelión y de la Resistencia, estaba ya afianzada entre ellos, los grysk.—De acuerdo—exclamó Jannah, quien miró a Han—¿Puedes contarnos de lo que te pasó después de Myrkrr?Han respiró hondamente y contó todo lo que pasó en la Cuna. Iba a inmolarse cuando vio a Vergere, quien le había ofrecido una salida. Escapó por el ático y fue ella que bloqueó su sensibilidad. Omitió la parte que fue torturado por el Abrazo de Dolor, ya que no quería antagonizar a su maestra. Tal como Vergere informó previamente, Han mencionó que ella era una Jedi de la Antigua República y que tenia conocimientos de la Fuerza. Los días pasaron rápido cuando decidieron escapar de ahí, encontrándose con Tedney en el camino. El caballero Jedi se había ofrecido a ser la distracción y terminó por sacrificarse.Temiri asintió cuando escuchó el nombre de su amigo, pero su vista no se apartaba de la fosh, a quien no confiaba. Sentía que ella ocultaba, además, tenia el presentimiento que fue ella que mandó a esa asesina grysk a matarlo. Estaba muy convencido de ello, aunque no había prueba para demostrarlo.—Por cierto, Vergere me contó sobre un planeta vivo. Y creemos que pueda ser la clave para derrotar a los grysk—exclamó Han.—¿Un planeta vivo?—Lo ví una vez. Y si han escuchado algo de la mitología grysk, ellos buscan un planeta donde asentarse debido a que su planeta original fue destruido por el cambio climático y las guerras. "Grysk'tar" era el nombre de su hogar antes de cruzar la galaxia.—Entonces ¿este planeta está en otra galaxia?—Es probable como también es probable que esté aquí, en esta galaxia. Debemos buscarlo y los grysk se irán a ella. Su nombre es Zonama Sekot.Rey estaba curiosa de ello, pero Jannah, Finn y Temiri estaban escépticos, mirándose entre ellos.—Habrá que investigar.—Pero podría estar en cualquier parte—exclamó Temiri—Ni siquiera sabemos si existe.—Pero no lo descartemos—exclamó Rey, Temiri se cruzó de brazos, en total desacuerdo.—Mamá, mientras estaba en Taris, Vergere me habló de otra filosofía de la Fuerza. La Fuerza Unificadora y es la que me está entrenando en ello—se miró las manos—Me ayudará a buscar la Unidad.—¿Fuerza Unificadora?—"Todo es la Fuerza y la Fuerza es todo"—recitó Han—La Fuerza Unificadora mantiene unida las estrellas y la galaxia misma. No hay Lados, ya que la Fuerza engloba a todos que están en las estrellas.Finn y Jannah se miraron entre sí, pero Rey miró a su hijo.—¿No hay "Lados"?—Uno es libre de usar la Fuerza como crea conveniente—exclamó Vergere—El joven Dameron ha hecho muchos progresos, pero aún le falta lograr la Unidad. Esto es clave para derrotar a los grysk.—No me gusta cómo suena—exclamó Rey mirando con dureza a la fosh—Eso suena peligroso. ¿Eso significa que puedes usar técnicas propias del Lado Oscuro?—Para la Fuerza Unificadora no hay tal cosa—exclamó Vergere y negó con la cabeza, luego su vista fue al anillo de bodas de Rey—En algunas cosas eres abierta, pero en cuestiones de la Fuerza, tal como fue la anterior, eres cerrada de mente.—No soy cerrada de mente—exclamó Rey—Le estás diciendo a mi hijo que use el Lado Oscuro.—No, mamá. ¿Por qué todo tiene que ser blanco o negro? —exclamó Han—Los Sith o los Jedi Oscuros son pasionales, buscan poder y someter, corrompiendo a la Fuerza. Sentimientos negativos como la ira y el odio, te llevan a ese camino. Pero si usas la Fuerza para el conocimiento y ayudar al que lo necesite, difícilmente lo corromperás.Rey se quedó en silencio, al igual que el resto de los maestros y el caballero Jedi.—¿Conoces las consecuencias, verdad? —exclamó Rey—Sabes que es tentador y busca seducirte con un poder que solo puedes soñar pero solo te destruye.—Lo sé.—Confío en tu criterio, Han—miró a Vergere, un poco dolida por las palabras de Han, pero lo ocultó bien—Agradezco por traer a mi hijo, pero serás vigilada por un Jedi.—Entiendo perfectamente, maestra Skywalker.Rey volvió su vista hacia su hijo.—Mañana ascenderé a los aprendices que fueron a Myrkr…—Sí, Shara me lo dijo.—Bien, ahora lo que quiero es que descanses. Has pasado por mucho y ha sido un viaje muy largo desde Taris.Han asintió de conformidad, pero no se movió de su sitio, observando como los Jedi abandonaban el lugar.—¿Te quedarás aquí?—Sí, meditaré—exclamó Vergere.—Bueno. A partir de mañana seré Caballero Jedi, pero aún soy tu aprendiz.—Nunca dejamos de aprender, joven Dameron. Y tal como dijo tu madre, descansa.Han asintió y dejó solo a Vergere. La fosh se sentó en el suelo, la puerta se cerró, minutos después, sintió la presencia de un Jedi detrás de la puerta y otro muy cerca de la ventana. Estaban haciendo guardia, pero la fosh no estaba preocupada por ello.Cerró los ojos y cuando los abrió, sus iris amarillos brillaron mientras sonreía. Otros solían ser impacientes, pero ella era diferente a ellos, era paciente y todo marchaba como quería..Cuando Han llegó al hangar, vio la nave dragón del Consorcio y no muy lejos, a Tara hablando con Shara. Con una sonrisa en el rostro, corrió hacia ella, quien notó su presencia por medio de la Fuerza.Se abrazaron, Tara empezó a sollozar bajo su hombro mientras Han se aferraba al agarre, Shara sonrió y los dejó.—Han—susurró Tara—Sentí…—Lo sé—exclamó Han—Pensé en ti. En todo momento.—Han, yo te…—No lo digas—susurró mientras colocaba un dedo en los labios de la joven Condesa, estaba triste y ella sintió el dolor en él, pero también estaba un poco triste—Eres mi mejor amiga, quiero que así se mantenga. Eres condesa y sabes lo que significa eso.—Pero mi mamá…—Tara, cuando acabe esto, iré de viaje por la galaxia. No tendré tiempo para ti ni para nadie. Te quiero y lo sabes, pero no lo llevemos al siguiente paso.—Entonces ¿Sientes lo mismo que yo? ¿Sientes ese "cosquilleo" y ese deseo de estar a tu lado siempre? —preguntó, Han asintió lentamente lo cual ella bajó la vista, triste. Pero Han le levantó la vista con su pulgar colocándole en la barbilla. Luego besó su frente.—Vamos, Tara. ¿No quieres que te cuente lo que pasé en Taris?—Sí—exclamó en voz queda, luego su mano fue al de Han, sujetándolo. Se miraron, pero él le sonrió con tristeza y los dos empezaron a caminar hacia la salida del hangar.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Al día siguiente, los miembros del equipo de ataque en Myrkr ya se encontraban en el planeta, listos para la pequeña ceremonia. Se habían reunido a las afueras del hangar, no muy lejos, rodeado de árboles y matorrales. El sol ya estaba en lo alto cuando los Jedi empezaron a llegar.Temiri, los maestros Jedi que formaban parte del escuadrón Picoacero, incluyendo a Rey, también había llegado Rori y los pilotos del escuadrón Soles Gemelos, como invitados y finalmente Poe. No era una ceremonia glamorosa ya que no había tiempo para ello, siendo uno más sencilla, con sillas siendo ocupadas por los visitantes y una tarima plegable de duracero, donde los aprendices empezaron a subirse.Rey, Finn y Jannah avanzaron hacia la tarima y se giraron hacia el público.—Hoy es un día importante. La galaxia nos está pidiendo ayuda en estas horas tan oscuras—y miró a los jóvenes Jedi—Ellos mostraron un gran valor y temple en una misión dura y complicada. Tuvimos sensibles bajas que nunca olvidaremos, su valor y valentía, vivirán por siempre en la Fuerza y en nuestras memorias. Pero los aprendices que lograron ejecutar esta misión con éxito han demostrado su valor, y con justa razón serán ascendidos a Caballeros y Damas Jedi. Pero antes de empezar quiero mencionar a estos aprendices: Kai Dameron, Halden Alessie, Jovan Drank, Biros Meed y Krasov Hara son ahora Caballeros Jedi—mantuvo una pausa en un segundo, luego reanudó—Bela Hara y Ulaha Kore, son Damas Jedi.Los asistentes se pusieron de pie y guardaron un minuto de silencio por los caídos en Myrkr. Shara alzó la vista hacia el cielo para evitar las lágrimas.Una vez que pasó el minuto, Rey al igual que Finn y Jannah, dieron la espalda al público, girándose hacia a los aprendices. La maestra Skywalker dio un paso adelante, encendiendo su sable de luz dorado.—"Todos somos Jedi. La Fuerza habla a través de nosotros. A través de nuestras acciones, la Fuerza se proclama así misma. Hoy estamos aquí para reconocer lo que la Fuerza ha proclamado"—recitaron los maestros Jedi que estaban de pie.—Lowbacca, acércate—exclamó Rey y el wookie dio un paso adelante, hincándose de rodillas. Rey levantó el sable de luz y colocó la hoja por encima de su hombro derecho—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Caballero Jedi. Lowbacca, defiende con valor y lealtad a la galaxia.El wookie rugió en agradecimiento, volviendo a su sitio. Rey luego llamó a Tekli y entonces, la chandra fan se acercó con nerviosismo.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Dama Jedi. Tekli, que tus conocimientos de curación sanen a los heridos, ya sea física o mental, no solo a tus compañeros si no a todos los que viven en la galaxia.Tekli agradeció con voz queda, luego volvió a su sitio. Rey luego llamó a Ava Brek, quien se acercó con paso decidido y sin mostrar ninguna emoción en el rostro.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Dama Jedi, Ava Brek, toma tu sable de luz y sigue protegiendo a los inocentes y salva a los que estén en peligro.Ava Brek solo se inclinó respetuosamente sin decir una palabra, evitando a toda costa mirar a los ojos de la maestra Jedi. Esta vez, Zath, un chico de gran altura y cabellera negra se acercó tras ser llamado, hincándose de rodillas cuando llegó a donde estaba Rey.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Caballero Jedi. Zath, defiende tus ideales con gran ímpetu. La galaxia necesita ese fuego que tienes.Zath se inclinó respetuosamente, volviendo a su lugar. Luego Rey llamó a Tara, quien se acercó con cierto nerviosismo y se inclinó.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Dama Jedi. Tara Chal Kestis, como tu ancestro, imparte la justica, no solo a tu pueblo si no también a la galaxia. Sé justa.Tara asintió y agradeció con voz baja, luego se acercó a la fila, donde su vista se cruzó con la de Han, cuyas sonrisas se reflejaron en sus rostros. Rey llamó a Alema, una twi'lek de piel azul, quien se acercó, casi con desánimo e hincó una rodilla al suelo.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Dama Jedi. Alema Rar, que tu sable de luz ilumine el camino de los desamparados.Alema no agradeció, poniéndose de pie y fue a la fila donde estaban los demás. Luego fue el turno de Han, quien se acercó a su madre, e hincó una rodilla. Solo lamentaba la ausencia de Vergere.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Caballero Jedi. Han Dameron, con la Fuerza Viviente en ti, lleva la esperanza y serenidad, no solo a los que te rodean, sino al resto de la galaxia.Han asintió y agradeció con una inclinación, luego volvió a su sitio. Rey llamó a Shara, la ultima de los aprendices, quien se acercó con serenidad. Rey cerró los ojos por primera vez, entrando en una especie de trance.—En nombre de los Maestros Jedi, por la voluntad de la Fuerza, te proclamo Dama Jedi. Shara Dameron, Espada de los Jedi: un fuego ardiente para tus enemigos y brillante para tus amigos. Una vida sin descanso, no verás la paz, pero serás bendecida con la paz que darás a otros.Cuando Rey abrió los ojos, vio que su hija estaba confundida y aterrada. Sabia lo que había dicho, pero no entendía el por qué. Shara agradeció en voz baja y se apartó bruscamente, volviendo a su fila. La maestra Jedi estaba un poco confundida pero luego recuperó el aplomo, volviendo su vista al público. Donde en un momento a otro, los maestros y los flamantes caballeros Jedi empezaron a recitar el código Jedi."No existe ignorancia, solo conocimiento. No existe pasión, solo serenidad. No existe caos, solo armonía. No existe muerte, solo la Fuerza".Shara se había refugiado en una sala vacía, ocupada solo con colchonetas y algunos bastones, usada por los Jedi para entrenarse. La joven Jedi no podía dejar de pensar en las palabras de su madre. Espada de los Jedi, se pregunta que quería decir con eso. ¿Nunca iba a conocer la paz? ¿Qué era lo que quería decir?Se agarró ambas manos a la cabeza, totalmente angustiada cuando sintió a alguien ingresar a la sala. No necesitó girarse para saber que se trataba de Temiri. Se sentó a su costado, pero no dijo nada.—Percibo ansiedad y confusión—exclamó Temiri, Shara lo miró.—¿Tu has escuchado lo que dijo mi mamá?—Sí, todos lo oímos y también vimos la confusión en ti. Fue extraño, pero hablé con ella hace una hora.— ¿Qué quiso decir? —se preguntó, mirando el suelo—¿Nunca obtendré paz?—No lo pienses demasiado. Tal vez lo entiendas con el tiempo—exclamó, Shara miró al caballero Jedi—Quédate con la primera parte "Un fuego ardiente para los enemigos, pero brillante para los amigos" ¿Hablará de los grysk? Quien sabe. O tal vez si habla de ellos. Pero lo siguiente, es…bueno, no estoy seguro.—Yo tampoco y parece que mamá tampoco lo sabe.—Pero yo te digo, Shara ¿Realmente tiene que ser así? Puedes cambiarlo. Puedes hallar la paz y bendecir a otros con la paz. "Una vida sin descanso" Creo yo que puedes tomarte una siesta cuando gustes—sonrió, ocasionando que la joven Jedi sonriera por la pequeña broma. Por alguna razón, su humor mejoró un poco.—Siento mucho por Tedney. Sé que era un amigo tuyo.—Gracias, Shara—se puso de pie—Lo sentí cuando se fue…paz y calma.—Bueno ¿estás aquí para el entrenamiento de lo que queda de la tarde?—Sí, última sesión antes que me manden a FalleenShara se puso de pie, agarró un bastón al igual que el caballero Jedi. Y el entrenamiento dio comienzo.Cuando Han salió de la sala después de una sesión de meditación con Vergere, notó que había anochecido, además vio a la tholothiana Enny, recostada en la pared, examinando su datapad. Además de ella, estaba su aprendiz, una twi'lek de piel naranja, quien se hallaba en meditación profunda. Han la conocía, ya que fueron compañeros del mismo clan en la Academia, su nombre era Aayn Arensara. La tholothiana llamada Enny, alzó la vista.—¿Terminaste el entrenamiento?—preguntó amablemente.—Sí—exclamó Han cerrando la puerta—Ella es confiable.—Eso lo dirá la maestra Skywalker cuando levante la vigilancia—exclamó un poco más dura, pero sin perder la sonrisa de amabilidad. Han asintió—Por cierto, tu madre me dijo que te acerques al comedor.Han asintió, empezando a caminar por el pasillo, la tholothiana volvió su atención al datapad. El nuevo caballero Jedi recordó que ella y Temiri, junto a otros eran compañeros de Tedney. Algunos se referían a ellos como la "Segunda Clase" debido a que eran los estudiantes de Finn y Jannah. La segunda promoción de Jedi.Se cruzó con Shara cuando estaba llegando al comedor, donde había un grupo reducido de pilotos. Vio a sus padres sentados en una mesa, entonces se acercaron a ellos. Poe sonrió al ver a sus hijos llegar.—¿Una cena? —preguntó Shara cuando vio a su madre colocar platos de comida mientras Poe servía los vasos con una bebida gasificada.—Su padre será replegado mañana temprano—exclamó Rey—Y quería celebrar esta cena, ahora que casi estamos todos."Casi" pensó Han con tristeza, pero sintió la mano de Shara en la suya. Había sentido su tristeza mediante el enlace de mellizos y sintió como ella le enviaba ondas de ánimo.—Por favor, siéntense. Tuve que guardar los guisos de nerfs antes que se agoten.Se sentaron, Han y Shara estaba al frente de sus padres, entonces cada miembro de la familia Dameron agarraron los vasos y lo alzaron.—Por Kai—exclamó Shara.—Por Kai— exclamaron el resto, brindando por el hermano e hijo ausente. A pesar del clima bélico que se respiraba en el ambiente, la familia olvidó esos pensamientos y se enfocaron en el pequeño compartir.Las heridas tardarán en sanarse, pero confiaban en que las sanarán juntos.
