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Español
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Published:
2023-10-30
Words:
69037
Chapters:
22/22

Cartas para Hans

Entire Work

Work Text

Amor mío, cuando leas esta carta tal vez me encuentre muy lejos.

No tengo palabras para expresar lo que siento al escribir estas líneas, pero debo hacerlo y t
al vez en este momento pienses que todo lo que dije respecto a mis sentimientos es una burda y cruel mentira, pero no es así en lo absoluto.

Aun recuerdo la expresión de tu rostro cuando te vi por primera vez y me llevaré ese recuerdo hasta el último de mis días. No habrá instante en que no piense en ti y en cada uno de los momentos que vivimos juntos.
Honestamente, nunca creí que algo tan hermoso como nuestro amor pudiera suceder en aquel inhóspito y recóndito lugar del mundo, pero supongo que después de todo estábamos destinados a encontrarnos.

Si te soy sincera, creo que esto me duele más a mí que a ti. Sin embargo, ambos sabíamos que soy un alma viajera que busca enriquecerse de nuevos lugares, gentes y culturas. Tarde o temprano llegaría el momento en que debería decir adiós y continuar avanzando hacia dónde me lleve el siguiente destino.

Comprendo la situación que enfrentas y entiendo que no es posible que vinieras conmigo. No estoy molesta por aquello y eso solo reafirman mis sentimientos hacia ti. Eres una increíble persona y por sobre todo, un buen hijo que desea lo mejor para los suyos. No soy quién para hacerte decidir, una madre es simplemente lo primordial y no hay más opciones.

Espero que de igual manera, puedas entender mi decisión y lo que elegí es continuar mi camino, aunque eso signifique no formar más parte de tu vida. Dejar ir, es también una parte de amar.

Levi, lo siento, pero esta es mi forma de terminar esta historia contigo. Nunca imaginé que sucedería de esta manera y admito que es increíblemente doloroso imaginar futuros días sin tu cálida presencia a mi lado. Supongo que esto es lo que llaman madurar.

Nunca olvidaré todo lo que viví junto a ti, el calor de tus brazos, la pasión de tus besos, el torbellino de emociones de felicidad ante la simpleza de la vida a tu lado.

Deseo con toda mi alma que encuentres felicidad y prosperidad. Tal vez en otro momento o quizás, en otra vida, nos volvamos a encontrar.

Lo único que te pido es que no decidas buscarme, no vayas por mí, porque si lo haces no creo poder dejarte ir.

Eternamente tuya,

Hans.

----- CHAPTER BREAK -----

El sol estaba en lo alto para cuando el ferrocarril avanzaba a toda marcha dejando una larga estela del humo y vapor de la chimenea.Hanji disfrutaba realmente de los viajes largos pese a la incomodidad que suponía llevar un par de días sin tocar tierra firme, aunque ostentara la posibilidad de viajar en primera clase con ciertos beneficios que el resto no tenía.Metros más a la distancia, Hanji pudo oír algunos murmullos refiriéndose a ella sin siquiera disimular, lo que a esas alturas de su vida ni siquiera la ofendía. Sin embargo, Hanji no pudo dejar de esbozar una sonrisa traviesa nada más que para sí misma. A su parecer, toda la gente se esforzaba demasiado en guardar las apariencias.Toda esa gente podía irse a la mismísima mierda y entonces encendió un cigarrillo para horror de ellos, solo por diversión.Para algunos ya era escandaloso que una mujer joven vistiera de aquella forma tan llamativa, por lo que añadir que esta fumara en público, era algo realmente desvergonzado.Su cabello iba más corto que el promedio en una mujer de la época, había un día decidido cortarlo, porque no soportaba más esos cabellos medios rizados que solo eran un estorbo para ella.Le gustaban los cambios a Hanji.Para ser tan joven, había viajado más que cualquier otro veterano viajero. Su naturaleza aventurera y decidida, le había hecho tomar las maletas a temprana edad y conocer el mundo por su cuenta.Su rostro era realmente hermoso, su mirada era traviesa y cubierta de largas pestañas rizadas junto con unos carnosos labios color cereza que engatusaban a cualquiera con solo proponérselo.Hasta ese momento, todo había sido una genuina diversión para Hanji.El tren lentamente comenzó a disminuir su velocidad, lo que indicó a sus pasajeros que estaba por llegar a la estación. Hanji terminó de fumar su cigarrillo y observó por la ventana de manera curiosa, como era ella.     ***    Mientras tanto en algún lugar del yacimiento subterráneo; la oscuridad, el calor y la humedad se confundían con el sudor propio del esfuerzo. Había una necesidad entre todos esos hombres en terminar pronto con el trabajo para regresar a casa con sus familias y lograr pasar navidad juntos.—Mocoso, ¿ya has pensado qué regalarle a tu madre? — preguntó Kenny, su tío.Levi lo observó de soslayo, pero no respondió ante la insistente pregunta. Él ya había resuelto aquello hace semanas. No es como que le emocionara realmente las festividades, pero si esa resultaba una excusa para pasar tiempo en casa con su madre, estaba dispuesto a cooperar para pasar buenos momentos en familia.—¿Qué hay de ti? —respondió Levi.Fue inevitable para él no rodar los ojos con cansancio luego de oír a Kenny contando la hazaña de haber logrado conseguir una botella de licor de contrabando y que ese era el regalo para su hermana.—¿Qué te parece si después de que tu madre se duerma, tú y yo vamos por ahí? —Kenny parecía realmente de buen humor por aquellos días, quizás eran las festividades las que lo tenían tan contento.—Ajá, por ahí. Un prostíbulo clandestino querrás decir —masculló Levi con latente ironía.—Un verdadero hombre tiene sus necesidades — comentó Kenny cavando con fuerza con la pala.La idea no resultaba tentadora para Levi considerando que toda la maldita ciudad terminaba visitando aquel pintoresco lugar atendido por cariñosas señoritas.En ocasiones, Levi se preguntaba a sí mismo el motivo por el que había decidido quedarse cuando aquella ciudad no le ofrecía nada. Le gente que usualmente nacía ahí, jamás volvía a salir de la ciudad. La gran mayoría de ciudadanos, nacía, crecía, se casaba con otra persona del mismo lugar, tenían algunos hijos y envejecía en el mismo sitio.Eso resultaba abrumador para Levi, quien no deseaba quedarse toda su vida allí. Razón por la cual, una vez terminados sus estudios secundarios a sus diecisiete años, salió de la ciudad por un tiempo para ir a la capital y obtener un título universitario.Una vez terminado aquel proceso, Levi regresó a su ciudad natal con veintidós años.Aquel lugar era una ciudad diseñada y creada solo con el fin de mantener a flote la creciente industria de la minería, específicamente dedicada a la extracción del carbón.La ciudad se encontraba estratégicamente ubicada sobre la montaña misma. Distribuida de tal manera que aquella ciudad gozaba de todas las comodidades para quien decidiera forjar su vida en ella. Que contaba con su propio hospital, escuela, cine, salones de baile y grandes tiendas donde era posible adquirir artículos de lujo incluso mucho antes que el resto de ciudades.La vida en la montaña requería ciertos sacrificios que algunos estaban dispuestos a afrontar con tal de recibir todos los meses salarios que garantizaban el absoluto bienestar de quienes trabajaran ahí.Sin embargo, la ciudad también estaba dividida según estrato social. La clase obrera y la clase alta poseían sus propios lugares asignados donde rara vez se mezclaban ambos mundos. La clase obrera poseía grandes edificios para solteros y otros para quienes vivieran en familia, por su contraparte, las clases más acomodadas vivían apartados de ellos.Pese a que Levi hubiera obtenido formación universitaria, se sentía incómodo compartiendo espacio con personas de la clase alta, motivo por el que rechazó la idea de conseguir un trabajo aburrido de oficina en el que estaría todo el día sentado, pero no dudó en aceptar un cargo que le permitiera estar dentro de la mina supervisando a un grupo de personas.El trabajo en minería era ciertamente mal valorado por quienes desconocían del tema. Requería tiempo, pasión por el trabajo y por sobre todas las cosas, un increíble estado físico que lograra atravesar toda clase de situaciones.Los accidentes dentro del yacimiento, por desgracia, estaban a la orden del día.   ***   Había demasiada gente en la estación de ferrocarriles. Se suponía que habría alguien esperando por Hanji, pero ella notó de inmediato que nadie estaba allí para ayudarla.Su maleta estaba increíblemente pesada, pero Hanji logró encontrar un sitio en el cual podría esperar un momento.—Disculpe, señor. ¿Es usted Hans Zoe?Hanji vio a un hombre de rostro amigable interceptando a los viajeros, preguntándoles si alguno de ellos se hacía llamar Hans.—Espere un momento. ¿No quedan más pasajeros dentro del vagón? — preguntó el mismo sujeto al encargado del ferrocarril.El hombre se vio preocupado ante la negativa del encargado. El tren era muy puntual y no quedaban más personas a las cuales preguntar.—Señorita, disculpe que la interrumpa. ¿Usted estaba en ese tren? Me pidieron que viniera a recoger a una persona, según la descripción es alguien de alta estatura, su cabello es castaño y usa anteojos.Hanji sonrió, la descripción calzaba perfectamente con ella.—¿De casualidad viene por la nueva contratación de la escuela en la ciudad? —Hanji preguntó.El hombre asintió de manera enérgica, algo aliviado porque de no encontrar a quien buscaba de seguro sería regañado.—Creo que hay un pequeño error, señor. Mi nombre es Hanji, fui contratada para este nuevo ciclo escolar, específicamente para la clase de literatura.—Por dios, cuánto lo lamento. Por favor permítame su equipaje. Mi nombre es Moblit Berner, soy profesor de arte.Moblit se sintió inquieto ante la presencia de aquella mujer, que de alguna manera era bastante distinta en apariencia al resto de señoritas del lugar. Le costó algo de trabajo concentrarse ante aquel vestido que dejaba al descubierto gran parte de sus hombros. Hanji se veía como el tipo de mujer liberal que poco y nada le importa sobre lo que puedan pensar de ella.Tiempo más tarde, la pesada maleta quedó reubicada en el nuevo cuarto en el que Hanji comenzaría a vivir. En específico era una gran casa compartida entre solo mujeres, donde cada una tenía su habitación, pero compartirían lugares de la casa de uso común.Moblit se despidió de manera amable quitándose el sombrero y prometió regresar después de las fiestas para enseñarle la ciudad, así como también la escuela en la que comenzaría a trabajar en los siguientes días.   ***   Eran casi las seis de la tarde, los escaparates de las tiendas ya comenzaban a ser ordenados y cerraban sus puertas para finalizar la atención al público.Hanji había salido un momento a la calle, porque necesitaba algo para cenar y porque también quería comenzar a familiarizarse con el lugar.En las calles aún quedaba algo de gente en ellas y Levi casi había arrastrado a Kenny para convencerlo de comprarle algo lindo a Kuchel, pese a que Kenny insistía en que una botella de licor de dudosa procedencia era algo digno de su hermana.Hanji salió molesta de una pastelería, la gente ya había comprado todo y volteó su rostro al oír a dos personas que se alejaban y que discutían en voz alta sobre una botella de licor de contrabando como regalo de navidad. Aquello le pareció divertido y sonrió para sí misma.—¡Tonterías! — exclamó Kenny al enterarse de lo que Levi le había comprado a su madre.—Es lo mínimo que podrías comprar considerando que ella lava tu ropa, cocina para ti a diario y te soporta cuando llegas borracho a casa —respondió Levi de malhumor.—Por cosas como esas, las mujeres creen luego que pueden venir y exigir cualquier cosa solo porque sí.Hacer cambiar de pensamiento a un hombre viejo y mal hablante como Kenny, era tiempo perdido para Levi quien no hizo más que suspirar.Tal vez, algún día cambiarían las cosas.   ***   La medianoche llegó y Kuchel quedó encantada con el hermoso collar de perlas que le había regalado Levi.Los tres miembros de la familia Ackerman se habían reunido para pasar navidad en familia. Kuchel y Kenny vivían aún juntos por temas prácticos de economía, mientras que Levi se había mudado a los departamentos de solteros, en el que compartía piso con otro muchacho de nombre Farlan.La cena había sido agradable y abundante gracias a Kuchel. Sin embargo, Kenny se veía impaciente después de que la hora de abrir obsequios navideños hubiera finalizado.—¿Más ponche? — ofreció Kuchel a sus dos comensales.Levi agradeció a su madre, pero sinceramente ya no podía comer más.—Kuchel, ¿ya te vas a dormir? — preguntó Kenny casi con impaciencia.—Por supuesto que no, quiero pasar tiempo con mi hijo en el día de su cumpleaños. Si quieres irte por ahí, lárgate de una buena vez.Kuchel tomó asiento cómodamente en el sofá y Levi se maldijo entre dientes, amaba a su madre por sobre todas las cosas, pero ya no tenía cinco años para quedarse oyendo viejas historias.—Mujer, Levi vendrá conmigo —Kenny ensanchó su sonrisa y cogió a Levi del hombro contra su voluntad.   ***   Hanji había pasado navidad completamente sola en casa, el resto de huéspedes no aparecieron en ningún momento. Siendo ella, eso era demasiado deprimente y aburrido, por lo que no dudó en querer salir luego de nochebuena.Había olvidado un particular detalle antes de empacar y siendo esa una ciudad en medio de montañas, el clima era agradable durante el día mientras hubiera sol, pero de noche el frío viento de las alturas era un real problema. Lo más seguro es que cogería un resfriado si salía solo con vestido, aunque afortunadamente si llevaba con ella en su maleta unos pantalones de tela más gruesa que podrían abrigarla.En su experiencia, la gente solía quedársele viendo raro al verla vestida de manera masculina en ocasiones. También le gustaban los vestidos que enseñaran algo más de piel, pero todo dependía de su estado de ánimo y del momento.El viento frío caló hasta los huesos cuando Hanji se encontró en las frías calles de la ciudad. Todo parecía calmado hasta entonces. La ciudad estaba tenuemente iluminada por las luces de los hogares donde la gente estaba reunida pasando las fiestas.No era la primera vez que Hanji pasaba una navidad en soledad, pero se las arreglaría para divertirse de alguna u otra manera.De pronto, una pesada mano le palmeó el hombro a Hanji y un borracho le sonrió.—¡Feliz navidad! — le dijo aquel hombre que parecía tener una edad similar a la suya.Al menos, había logrado que alguien más le hablara. No era precisamente lo que Hanji hubiera esperado, pero el borracho le pareció divertido e inofensivo.—¿Ya cenaste? — le preguntó el hombre a Hanji.Hanji negó con la cabeza y entonces el hombre la tomó del brazo para ir con ella.—Conozco un buen lugar, la comida es buena ahí — explicó el desconocido.Aquel hombre le hablaba con una camaradería como si fueran amigos de toda la vida, Hanji quería reír a carcajadas y tal vez llorar. Era quizás el día más horrendo de su vida. Había llegado a una ciudad de mierda, el maestro de arte con cara de tonto le había cambiado el nombre, aunque tuviera dinero para gastar no había podido conseguir nada decente para comer y ahora un borracho lo confundía con su mejor amigo y la había llevado a un extraño lugar.En efecto, la comida era buena en aquel sitio escondido entre oscuros callejones, pero Hanji no podía saber bien qué clase de lugar era ese. La luz era tenue, de un color rojo en específico, parecía una cantina o un bar, pero también había mujeres con menos ropa que charlaban muy de cerca con otros.Hanji pagó por su comida y por la cerveza de Mike, quien era el muchacho que la había llevado a aquel sitio.Tal vez en otro contexto a Hanji le hubiera gustado quedarse más tiempo, pero el burdel no pareció llamarle la atención.—¿A dónde vas? —quiso saber Mike. —La noche apenas comienza.Hanji fue arrastrada por Mike hacia los desconocidos rincones de aquel lugar, había un hombre muy anciano tocando el piano con bastante gracia algo de charlestón. La gente bailaba. Las mujeres iban y venían de un lado a otro.—Hola, primor. ¿Primera vez por esta ciudad? — una voz suave y femenina susurró en el oído de Hanji.Hanji se giró y vio a una mujer realmente hermosa, era rubia y muy alta, incluso más que ella.Nanaba, como se presentó aquella mujer, comenzó a hablarle de manera muy coqueta y poco se lograba oírla dado al ruido en el lugar. Finalmente, Nanaba se llevó a Hanji de la mano a otro sitio para hablar con más comodidad. El lugar no resultó ser otro más que una habitación vacía provista solo de una cama. Apenas Hanji puso un pie ahí, Nanaba se le fue encima para besarla.Minutos más tarde, Nanaba salió huyendo de la habitación con su ropa a medio poner cuando se percató que Hanji no era un hombre, ni mucho menos un cliente. Hanji se encogió de hombros con decepción, Nanaba le resultaba bonita y era una completa lástima dejar que se fuera así sin siquiera llegar a algo más de acción.Absolutamente todo le estaba saliendo mal a Hanji, quien comenzó a vestirse otra vez con toda la decepción del universo plasmados en sus ojos color marrón.Por último, Hanji logró salir de aquel burdel y lo peor es que no lograba recordar cómo regresar a casa.Todo era una completa mierda y se decidió por sacar un cigarro para llevárselo a los labios mientras buscaba su encendedor.—Oye amigo, ¿tienes fuego?Una voz masculina irrumpió los pensamientos de Hanji, quién se volteó con el cigarrillo en los labios para observar en dirección al origen de esa voz.Lo que Hanji vio, fue a un sujeto con rostro de pocos amigos de pie en el lúgubre callejón y lo que Levi vio fue que no era precisamente un muchacho a quién había llamado amigo.—¡Joder, este día no podría ser más horrible! — Hanji se quejó en voz alta. —¿Es que acaso en esta ciudad de mierda nunca han visto a una chica con el cabello corto y usando pantalones? ¿Y tú, porqué mierda me estás viendo?—Este... Eh... tu... blusa...los b-b-botones —Levi tartamudeó un poco, porque no supo cómo reaccionar ni elegir palabras adecuadas.Hanji bajó la mirada y se vio a sí misma, entonces notó que no había abotonado su blusa, sus pechos estaban al descubierto. Estaba tan molesta e irritada, que había olvidado aquel detalle y salió del burdel sin siquiera notarlo.Definitivamente aquel podría ser catalogado como el peor día de su vida o eso quiso creer Hanji.

----- CHAPTER BREAK -----

Levi se movió un poco y sonrió medio dormido, había tenido algo parecido a un buen sueño.Le dio pereza pensar en levantarse, pero de seguro en cualquier momento llegaría Farlan, su compañero de piso.Sus recuerdos se volvieron tan vívidos que era difícil para él creer que todo se había tratado de un sueño. Sin embargo aún se sentía ligeramente mareado, había bebido demasiado, pero no lo suficiente como para emborracharse de verdad.Odiaba a Kenny por arrastrarlo en sus andanzas en el burdel, pero apenas tuvo la oportunidad lo dejó solo. Pero esta vez no estaba tan molesto con él, hasta le agradecía profundamente, de lo contrario no podría haber conocido a aquella hermosa señorita.Él acababa de escapar de las garras de su tío y le pidió algo de fuego al muchacho que fumaba de pie en el oscuro callejón, quien al girarse notó al instante que no era un chico precisamente, sino más bien una muy guapa mujer. Ella le gritó, por estar mirando su escote al descubierto y luego, ella sonrió.Ese momento fue extraño para Levi. Se sintió de alguna manera encantado por la cautivante rareza en aquella mujer. Le dio mucha intriga a Levi y moría por saber algo más sobre ella.Por su parte, la mujer era bastante singular a su parecer. Ella no trataba de impresionarlo, parecía ser el tipo de mujer auténtica. Esa mujer literalmente resplandecía incluso en medio de una oscura y deprimente calle.En algún momento sus cigarrillos se habían acabado por completo, pero existía una necesidad de querer seguir charlando, porque Levi no sabía si podría verla otra vez.Levi nunca supo cómo, ni cuándo, habían entrado otra vez a ese establecimiento clandestino y entonces, aquel lugar lúgubre cobró vida.La música se oía muy fuerte aún en las afueras, por lo que inesperadamente, Hanji había sentido deseos de bailar y tomó del brazo a Levi casi por impulso.—A mí me parece que toda esta gente es muy aburrida y no sabe divertirse —Hanji se aflojó el botón de las mangas de su camisa, quién comenzó a bailar de una manera muy enérgica y sus manos iban de un lado a otro con una rapidez impresionante al ritmo de las hábiles manos del anciano a cargo del piano.Era imposible que Levi lograra seguirle el ritmo, esa mujer sí que se movía rápido y casi temió pisarla en algún momento.—Señorita, ¿es posible que me diga su nombre? — preguntó Levi en medio de aquella pieza de baile.Hanji se tomó un momento para responder, usualmente en una situación como esa mentiría con descaro utilizando un nombre falso.—Mi nombre es Hans —respondió ella sin darle mucha importancia mientras seguía bailando.—¿Hans? —Levi se vio algo sorprendido, pero trató de disimularlo.— ¿No es ese un nombre algo masculino? Disculpe, olvide eso, soy un completo idiota.Hanji dejó de bailar en ese mismo instante y su sonrisa desapareció de su rostro, Levi entonces supo que había metido la pata. Hanji comenzó a alejarse en silencio para horror de Levi, quien no supo cómo detenerla, ni cómo disculparse.Sin embargo, Hanji no se movió demasiado y en su lugar, tomó asiento junto al anciano y para sorpresa de Levi, ella comenzó a tocar el piano a dúo con aquel hombre lo que de alguna manera avivó más el ambiente haciendo que las personas comenzaran a rodearlos para observarlos.Hanji se veía muy concentrada y pese a eso, seguía esbozando una sonrisa que tenía por completo embobado a Levi, hasta que entonces hubo un instante en que ella giró ligeramente su rostro y sus miradas se encontraron, para que luego Hanji desviara de inmediato la mirada y siguiera tocando el piano de manera divertida.La canción terminó en medio de una ovación total, que incluso hizo que el anciano le sonriera agradecido a Hanji y ella en respuesta, besó su mejilla para dejarle el piano por completo libre. Más tarde, Hanji se abrió paso entre la multitud que la veía con curiosidad, entre ellos Levi quién no entendía precisamente quién era ella, ni porqué estaba allí.Definitivamente esa mujer no era de la ciudad, Levi los conocía a todos.—Lamento si fue grosero de mi parte, no quise incomodar. Hans es un nombre muy bonito y original— Levi logró tomarla del brazo con suavidad para detenerla.Una sonrisa algo malvada se dibujó en los labios de Hanji. No era la primera vez que alguien caía rendido ante ella. Estaba familiarizada con que los hombres la vieran con deseo, sin embargo, ella no se iba con cualquiera y podía darse la libertad de escoger con quién hacerlo.—No te preocupes por eso, estoy acostumbrada a ser criticada sin motivo alguno y pediré también que tengas la amabilidad de soltar mi brazo. No pienses porque he bailado un par de minutos contigo, es que puedes tocarme sin mi permiso. No te lo tomes como algo personal, solo he tenido un mal día.Levi reaccionó de inmediato y dejó libre su brazo, se sintió como el imbécil más grande de todo el universo. Su orgullo se sintió herido ante el rechazo de aquella mujer.Hanji, por su parte, había decidido que ya era hora de marcharse y salió del lugar. El aire se sentía mucho más frío que antes y eso la hizo temblar, sin embargo escuchó pasos tras ella.—Es muy peligroso que una señorita camine sola a estas horas. La acompañaré a casa —Levi se quitó el abrigo y lo puso sobre los hombros de Hanji.—Eso no estaría nada mal, si tal vez recordara cómo regresar. Es mi primer día en este lugar, no sé en qué dirección debería ir— respondió Hanji un poco pensativa.—¡Ustedes dos ahí! ¡Quietos!Unas luces provenientes de unas linternas le iluminaron directamente el rostro.—¿Y ahora qué? —preguntó Hanji sin entender.—¡Corramos! — le gritó Levi.Hanji no entendía porqué debía correr, pero lo hizo, aunque luego Levi debió tomarla de la mano para que lo hiciera más rápido y así perder de vista a los idiotas de la policía.Corrieron por largos y angostos callejones oscuros, hasta sentir casi ardor en las piernas fatigadas de cansancio.—¿Y por qué se supone que corremos? — Hanji preguntó mientras corría.—Está prohibida la venta de toda clase de licor en esta ciudad, así que estar algo borracho también es un delito. ¿No es estúpido eso?—Lo más estúpido que he oído jamás— le respondió Hanji respirando acelerado.—¿Cuál es tu nombre?—Me llamo Levi —se presentó él sin dejar de correr.—Suena bien, me gusta— comentó Hanji sintiendo el viento frío chocar con su rostro aunque no le molestaba.Corrieron un poco más, doblaron hacia la derecha, siguieron hasta el fondo, viraron hacia la izquierda, corrieron por tantas calles que Hanji ya solo estaba siguiendo a Levi por inercia.La mano de Levi se sentía fría y ese fue el momento en que Hanji reparó en mayores detalles de ese hombre. Se suponía que corrían para escapar, pero pese a eso, ningún cabello se movía de su rostro. En algún momento subieron por unas escaleras y siguieron corriendo por un angosto pasillo, hasta que se detuvieron y antes de que Hanji emitiera algún comentario al respecto. Levi abrió una puerta tirando de ella para luego cerrar la puerta con discreción.Hanji respiraba pesadamente, al igual que Levi tras largos minutos corriendo.Ambos se miraron y antes de que Levi reaccionara, Hanji se le fue encima a comerle la boca con una desconocida pasión que hizo que Levi despabilara por completo sorprendido.El beso fue largo, húmedo y jodidamente placentero.Se separaron luego de largos momentos, aún jadeando y respirando erráticamente.—Feliz navidad— dijeron los dos casi al mismo tiempo.      ***     Tristemente, la peor parte de soñar aquello. Era despertar con una grosera erección matutina. Levi quiso moverse en su cama, pero se dio cuenta que no había más espacio y entonces se paralizó cuando una larga pierna desnuda le pasó por encima.Hanji era aún más hermosa dormida y las pupilas de Levi se expandieron ante aquella exótica diosa que dormía a su lado.Ahora que era de día, era posible apreciar más detalles en ella. Su rostro era pequeño, sus labios eran en verdad muy bonitos, su piel era de un bronceado encantador y sus mejillas se veían algo sonrojadas probablemente por beber tanto.Levi intentó pensar en otra cosa, pero era imposible teniendo a tremenda mujer a su lado.—¡Levi! ¡Abre la puerta! ¡Soy Farlan!La puerta fue tocada con insistencia, Levi se sobresaltó y maldijo entre dientes.Estaría en reales problemas si descubrían a una mujer en el departamento de solteros.—Abre la puer-ta, maldita sea. ¡Hip! Que te he...mos venido a visitar... por tu cumpleaños. ♫ Feliz cumpleaños a ti, te deseo yo a ti... ♫Que Farlan estuviera ahí era malo y lo era doblemente si traía también a Mike por completo borracho.—Dame un momento— respondió Levi observando en dirección a Hanji que seguía dormida.No había forma de sacar a Hanji de manera discreta del lugar, la verían de todos modos.Hanji comenzó a desperezarse por el ruido y gruñó un poco molesta, le hubiera encantado seguir durmiendo hasta que todas las ideas se organizaron en su mente y despertó de golpe.Lo primero que vio Hanji, fue a un hombre de verdad guapo que solo vestía un pantalón y su torso estaba desnudo, siendo dueño de unos anchos y trabajados hombros. Le hubiera gustado recordar más sobre cómo llegó ahí, aunque tal vez le preguntaría luego.—¿Quién toca la puerta? ¿Eres casado o algo? No hay problema, me vestiré y puedo salir por la ventana— dijo Hanji con toda la naturalidad del mundo comenzando a buscar su ropa que estaba por todas partes.No es como si fuera la primera vez que se convertía en la amante casual furtiva de alguien.—Estamos en el quinto piso, no le recomendaría saltar —Levi respondió aterrado ante la idea de esa mujer.Farlan desde afuera comenzó a forcejear con la puerta, quien tal vez había ido a buscar la llave que tenían escondida en caso de olvidar las propias.Levi vio de reojo a Hanji vestirse, la cual terminó justo a tiempo antes de que Farlan abriera.Mike venía recargado en los hombros de Farlan, tal parecía que Mike apenas podía con su propio peso y con su vida tras beber copa tras copa en navidad.El compañero de piso de Levi, ignoró la presencia de Hanji y casi arrastró a Mike para recostarlo en una cama y luego quitarle los zapatos. Se veía en pésimo estado.—¡Aquí estás! ¡Mi buen amigo! ¡Hip! —exclamó de pronto Mike poniéndose de pie a duras penas cuando vio a Hanji y corrió de manera torpe a abrazarla.—¿Ustedes dos se conocen? —Levi miró extrañado a ambos con un dejo de intriga.—Ni lo menciones, apenas me vio me confundió con alguien más y si no fuera por él no hubiera pasado navidad en un prostíbulo— Hanji no parecía muy contenta de ver a Mike otra vez.—Señorita, temo la descortesía, pero debo pedirle que se marche. Tendremos demasiados problemas si la ven merodeando este lugar, espero logre comprender la situación— Farlan se dirigió de manera respetuosa a Hanji, aunque también se veía algo avergonzado de interrumpir la aparente velada de Levi. Solo podía ver ropa por todas partes, algo inusual en su metódico compañero de piso.—Entiendo— Hanji asintió y caminó hasta la puerta.Levi acompañó a Hanji hasta la salida con toda la decepción del mundo. Hubiera sido agradable tal vez quedarse un rato más con ella.—Tenga, puede devolverlo en otra ocasión— Levi tomó uno de sus sombreros y lo puso lentamente sobre la nuca de Hanji. Debía asegurarse de que no lograran descubrirla, confiaba que el sombrero le ayudaría con eso.Hanji miró hacia arriba y al parecer le gustó el sombrero porque luego sonrió.—Gracias, Lu... Le...— Hanji hizo un esfuerzo por recordar el nombre, de verdad que estaba intentándolo. —Leo...—Levi— respondió por ella.—Cierto, Levi— Hanji se despabiló del todo, era mala recordando nombres y en realidad nunca les prestaba atención cuando los chicos le decían cómo se llamaban. —No es necesario que me acompañes, me divertí ayer y eso basta para mí.—¿Está segura? Usted dijo que no recordaba cómo llegar a casa.Hanji dejó escapar una risilla, definitivamente Levi era algo ingenuo, decir que no recordaba cómo llegar a casa era la mejor excusa para ir a dormir con algún ser humano que le gustara y hasta el momento le había funcionado. No había más explicación que esa.—No te preocupes, estaré bien. Creo que no te quitaré más tiempo, debo irme ya.Levi observó a Hanji irse por el mismo angosto y largo pasillo, entonces Hanji de pronto se detuvo y regresó.Esa misma sensación se repitió cuando ella se acercó y lo besó, como si fuera el último beso.—Feliz cumpleaños— susurró ella sobre su boca, de forma que sólo él pudiera oírla. Estaba segura que había oído que era su cumpleaños.Levi se sintió vigoroso al tenerla entre sus brazos, con sus manos en su cintura acercándola más a él y entonces ella se separó para irse de verdad, sin mirar atrás.—Me vas a explicar qué mierda está pasando. Nada más te dejo una noche solo y me encuentro que has traído a una muchacha a dormir. No es como si me importara mucho, pero espero que no hayan usado mi cama. Cuéntame más detalles, galán— Farlan sacó a Levi de la nube de felicidad en la que estaba.—Un caballero no tiene memoria— respondió Levi de manera ácida cuando notó que su esfera de felicidad se había esfumado. Se sentía irritado en verdad.Farlan observó con desaprobación a Levi, realmente lo estimaba, pero en cosas de romance tenía que admitir que su amigo era algo idiota y tal vez un romántico empedernido.—Eh, vamos. Aunque sea dime su nombre— Farlan insistió.—Se llama Hans— respondió con mal humor.Farlan comenzó a carcajear con fuerza, tanto que a Levi no le gustó para nada esa sonrisa medio burlona en el rostro de su amigo.—Levi, mejor olvídate de esa mujer. Es obvio que te ha mentido porque no tiene interés en volver a verte. Esa clase de mujer es el tipo más peligroso, así que no te engañes creyendo que serás el único en su vida.—Si yo fuera tú, cambiaría tus sábanas— Levi dio la media vuelta y fue a encerrarse a su habitación dando un gran portazo.—Espera. ¿Qué? ¡Mierda! ¡Qué asco!

----- CHAPTER BREAK -----

Hanji se sumergió un poco más en las cálidas aguas de la bañera y salió momentos más tarde cuando no pudo continuar conteniendo la respiración y burbujas comenzaron a escapar por su nariz.Ella regresó a la realidad cuando el aire volvió a sus pulmones. El baño de burbujas le había echo sentir mucho mejor que antes, pero tenía una ligera migraña atribuida a la resaca de la noche anterior.Hasta el momento, aún no había indicios de sus compañeras en aquella casa compartida. Luego de tomar un baño y vestirse, se tomó la molestia de comenzar a desempacar sus cosas que aún permanecían en su maleta.La habitación asignada era agradable a primera vista. Era amplia, luminosa y sería realmente acogedora en lo que durara su instancia en aquel sitio.Hanji se observó frente al gran espejo y notó un par de marcas en su cuello que le hicieron molestarse por un momento. Al parecer alguien había sido demasiado brusco, pero no podía quejarse, porque tampoco lo recordaba del todo.Estuvo un momento reubicando sus pertenencias, sus vestidos quedaron divinos en el gran armario y sus libros encontraron un buen lugar arriba del escritorio que había en su habitación. Por último, su mirada se fijó en el sombrero que estaba sobre su cama. Hanji sonrió, era el sombrero de Levi.Por inercia y casi por un acto curioso de su parte, lo olió y se dio cuenta de lo vívido de aquellos recuerdos relacionados a aquella sutil fragancia con toques a madera. Hanji sostuvo un buen rato el sombrero entre sus dedos y acarició la tela casi con ensoñación.De pronto, ruidos provenientes de las otras habitaciones le indicaron a Hanji que ya no estaba sola. Entonces dejó con cuidado el sombrero sobre su escritorio y salió un momento de su habitación con curiosidad.—¿Y tú eres?— una mujer pelirroja alzó la ceja frunciendo el rostro por un momento.—Hanji Zoe, daré clases de literatura a las chicas del instituto. Un gusto— Hanji se acercó amistosa al grupo de tres mujeres que cotorreaba.De pronto, notó una mirada inquieta y una de ellas, la rubia para ser exacta, bajó la mirada de inmediato por temor a ser reconocida.—Espera un momento, tú eres... yo te he visto antes, tú ayer...—Hanji, un gusto conocerte. Soy Nanaba.Antes de que Hanji dijera algo, la mujer rubia la tomó del brazo y la arrastró con ella a su habitación.—¡No te atrevas a exponerme frente a ellas! —Nanaba se volvió de pronto agresiva.—¿Tú eres la misma de ayer?— Hanji preguntó.—Por desgracia sí. La verdad no creía volver a verte otra vez. Así que espero que no le cuentes a nadie de lo que hago de noche o de lo contrario te irá muy mal.—Calma, tu secreto está a salvo conmigo. No me interesa contarle a otros lo que hagas con tu vida. Por cierto, ¿no soy lo suficientemente atractiva para ti que huiste de mí? — Hanji bufó.—Claro que sí, tonta. Pero verás, el asunto es que no tengo demasiado dinero y entonces me veo en la obligación de trabajar en el burdel para pagar mis deudas. El problema es que si paso la noche con alguien que no me paga, debo rendir cuentas. ¿Comprendes?—¿Eso quiere decir que por ser yo hubiera sido gratis? —Hanji abrió la boca emocionada.Nanaba le fulminó con una intensa mirada azulada, pero luego sonrió y sus facciones bonitas regresaron a su rostro.—No, solo creí que eras un tipo muy guapo. Lo siento, no me gustan las mujeres.Hanji suspiró cansada, no sabía si sentirse ofendida o no. Por lo demás, Nanaba parecía ser alguien realmente agradable pese a la primera impresión.—Deberíamos regresar con tus amigas o de lo contrario mal pensarán de esto.—Esas perras no son mis amigas— respondió tajantemente Nanaba con voz áspera. —Si yo fuera tú tendría cuidado con Petra, es una verdadera arpía. Es mejor no tenerla por enemiga. Por cierto, que lindo sombrero de caballero y si yo fuera tú, mañana me pondría un suéter de cuello alto— susurró eso último con un tinte de picardía en su mirada para sorpresa de Hanji.Hanji se ruborizó por completo lo cual era algo inusual en ella, a lo que solo atinó a carcajear un poco confundida.Después de ese primer acercamiento, el resto del día pasó tranquilamente para Hanji quien apenas comenzaba a acostumbrarse a compartir aquella casa con el resto de mujeres.Por una parte estaba Nanaba, quien impartía clases de composición en el instituto de chicas. Nanaba pareció congeniar de inmediato con Hanji y las dos pasado el umbral de la timidez inicial por los acontecimientos anteriores, se mostraron más cercanas.Petra, por su lado, era una seria institutriz que daba lecciones privadas a señoritas aristócratas y así convertirlas en las candidatas perfectas para encontrar un buen marido. Se veía notoriamente más distante del resto y no creía necesario llegar a entablar alguna clase de amistad con el resto de huéspedes.Le seguía Isabel, la menor del grupo, la cual se encargaba de labores de enfermería en el instituto. Quien resultó ser igual que Nanaba, una agradable muchacha aunque mucho más risueña.      ***      La rutina había comenzado otra vez para Levi, quien debió dejar la comodidad de su piso compartido y entró una vez más a la mina de carbón en las frías montañas, el cual era un oscuro túnel que poco a poco extinguió la luz del exterior para convertirse en absoluta oscuridad.Aun conservaba con él, una pequeña horquilla para el cabello de esa mujer que de seguro había quedado olvidada por ahí en medio de su hilarante escapada. Levi jugueteó con ella entre sus dedos y la apretó con sutileza para luego guardarla entre sus ropas.Quería ver otra vez a esa mujer.Sin embargo, debía ser paciente y esperar. Esperar a salir vivo otra vez del yacimiento de carbón.Entrar ahí era un suplicio para su madre, ya que era como entrar en la boca del lobo y en más de una ocasión habían ocurrido accidentes que a más de alguno le impidió volver a retornar a la superficie.Kenny parecía contento con el canturreo de una pequeña ave que tenían en su respectiva jaula. Además de ellos, era el único ser vivo que les acompañaba en aquel viaje subterráneo en búsqueda del preciado mineral.Rose, como había sido llamada la ave, tenía una función en particular además de deleitar a los hombres con los canturreos propios de su especie. Al ser realmente pequeña, sería quien daría la advertencia de que algo andaba mal en el yacimiento ya que en caso de alguna fuga de gases tóxicos, la ave moriría y eso les indicaría al resto que deberían evacuar cuánto antes. Por fortuna, Rose había tenido una larga vida a diferencia de sus antecesores y Kenny realmente mostraba aprecio por su querida ave pese a que simple vista parecía un tipo sin sentimientos.       ***       La primera clase del día de Hanji comenzó sin la emoción esperada, pero solo sería cuestión de tiempo para entrar algo más en confianza con sus ahora alumnas.—Bien, chicas. Me presento, mi nombre es Hanji Zoe y a partir de hoy, seré su maestra de literatura. Espero que logremos llevarnos bien. No soy tan estricta y pocas cosas me hacen perder la paciencia. Sin embargo, necesito que sigan ciertas normas que impone el instituto y así nadie tendrá problemas. ¿De acuerdo?Una delgada mano se alzó en el aire y pidió la palabra, a lo que Hanji asintió con la cabeza.—¿Sí? —Hanji sonrió.—Si es nuestra maestra. ¿Porqué no luce como una?Hanji rio entre dientes, debió suponer que su apariencia sería más que un obstáculo.—¿Tu nombre es?—Annie.—Bien, Annie— Hanji seguía irradiando una aura de amabilidad inquebrantable. —La apariencia no lo es todo, pero no estamos aquí para debatir sobre nuestra belleza exterior que algún día se marchitará también aunque seamos las más bellas rosas del jardín. Hanji recibió en respuesta una mirada fría de loba que no le incomodó en lo absoluto y vio a Annie guardar silencio.—Tú, la del cabello castaño. Me recuerda un poco al mío cuando era una niña, preséntate.—Sasha— respondió la muchacha un poco nerviosa.—Muy bien, Sasha. Cuéntame sobre tus vacaciones.—Este...ehm...yo...bueno...—Dejémoslo así por ahora, necesito que te concentres en mi clase, puede que estés pensando en la hora de almuerzo, pero por desgracia quedan un par de horas para eso.Hanji caminó por el salón de clases, a sus ojos todas parecían niñas comunes. Se detuvo al notar a una muchacha del cabello largo y negro que parecía muy seria, no tanto como Annie, pero podía verse en su afanosa tarea mientras escribía con rapidez sobre el papel. Hanji se interesó en ella y cogió la carta.—¿Qué tenemos aquí? Vaya, ¿esto es una declaración de amor? ¿Te molesta si lo leo en voz alta y compartimos tus más profundos sentimientos? ¿Cómo te llamas?—Mikasa.Un par de risitas burlonas se escucharon, pero de inmediato cesaron cuando Mikasa las fulminó con la mirada. La jovencita se puso de pie y con un sereno semblante estiró su mano diestra para exigir su carta de regreso.—No es correcto leer correspondencia ajena. Lo reportaré con el consejo estudiantil si no lo hace— Mikasa habló finalmente.—Querida, comprendo tus inquietudes, pero estamos en clase de literatura y bueno, esto es lo más cercano al tema de mi clase que he tenido hoy. No pretendo ser la bruja de esta clase, pero espero que esté completamente claro que no pueden hacer otra cosa que no esté contemplada dentro de la clase. Por hoy tienes suerte, Mikasa. La próxima vez serás tú quién lea en voz alta para todas nosotras.Hanji le regresó su carta a Mikasa y ella volvió hasta su escritorio para tomar varias hojas en blanco y comenzar a entregarlas a cada una de sus alumnas, incluso le entregó una a Mikasa y por último sonrió.—Como sabrán, estaré aquí por solo un período escolar. Así que para comenzar, necesito que escriban una carta para sí mismas. No es necesario que sea algo muy elaborado, pero necesito que sean sinceras consigo mismas. Puede ser lo que ustedes quieran y descuiden, no leeré sus cartas.Las chicas se quedaron un momento pensativas y lentamente cogieron sus plumas y tinteros para comenzar a escribir sus primeras líneas. Algunas eran demasiado tímidas y se tomaron su tiempo, otras como Mikasa cogieron inspiración rápidamente. Al cabo de una hora, Hanji recibió las cartas y las selló con cera con sumo cuidado para colocarlas dentro de una caja.—¿Y ahora qué?— preguntó Annie de malhumor.—Cerraré la caja y la abriremos cuando termine el año escolar. Entonces veremos qué ha cambiado desde entonces. Eso es, de a una por favor vayan dejando sus cartas...     ***    —¿Está Levi Ackerman aquí?— una voz tronó por los oscuros escondites de la mina.—¿Qué ocurre? —Levi se sacudió el polvo de sus finos cabellos oscuros.—Erwin Smith quiere verte en su oficina un momento.Levi se quitó los guantes y asintió para seguir al hombre que había ido a buscarlo.La luz al final del túnel le indicó a Levi que estaba cerca de la superficie y sus ojos se cerraron un momento al sentir el frío aire chocar con su rostro. Levi se preguntó a sí mismo, si no era mejor dejar la mina y trabajar directamente desde la oficina de Erwin. De todos modos, siempre terminaba de alguna u otra manera visitándolo.Esa vez no era la excepción.Erwin vestía un agradable traje en tonos grises, mientras su oficina era realmente cómoda aunque no demasiado ostentosa. Erwin se conformaba con poco para ser quien estuviera a cargo de los asuntos administrativos de la mina de carbón.—Deberías contratar a alguien más para esto, tengo trabajo que hacer, ¿sabes?Levi tomó asiento donde Erwin se lo indicó y este le extendió una pluma y una hoja blanca.—No confío en nadie más, lamento interrumpir tu día de esta manera, pero puedes tomarte libre el resto de la tarde si me ayudas con esto.—Como sea, tú solo dime lo que debo escribir. Estoy seguro de que a Marie le encantará de todos modos.—Muchas gracias, Levi. Me gustaría que aceptaras trabajar aquí, hay mucho espacio en esta oficina y sé que serías muy eficiente trabajando para mí si te recomiendo con Zeke Jaeger.Erwin sonrió, pese a que ya sabía de antemano la respuesta de Levi. Era un gran tipo sin lugar a dudas aunque debía de admitir que Levi padecía una humildad innecesaria al aceptar aquel trabajo que no era para él cuando sus capacidades eran excepcionalmente buenas.En especial cuando se trataba de la pluma y el papel.   
Querida Marie:

He estado pensando en que no existe nada más sublime que el brillo en su mirada, que incluso es mucho más hermosa que el basto cielo nocturno estrellado, solo tal vez comparable con las constelaciones escondidas en aquel mar llamado cielo.
Me gustaría ser capaz de controlar el tiempo y así poder pasar más horas a su lado, si así lo permitiese.
Por ahora solo puedo conformarme con el aroma de su última carta y espero que esta desdicha que es su ausencia termine pronto.
Esperaré pacientemente por una respuesta.

Erwin Smith.

—No podría esperar nada mejor proviniendo de ti, Levi— comentó Erwin tras leer la carta.—Mencionaste la tarde libre si mal no recuerdo— Levi sonrió.—Así es, pero primero debes asegurarte de que Marie reciba la carta. En este momento debe estar en el instituto, así que tienes la tarde libre una vez que la encuentres. Buena suerte, Levi.Levi asintió y guardó la carta consigo para salir tranquilamente de la oficina de Erwin. Había algo de sol, pero el clima era frío.Por las calles no había nada más que mujeres en sus compras habituales por la ciudad, los hombres de seguro estaban en la mina o en las oficinas de la misma, mientras que los niños deberían estar en sus clases ahora que el año escolar había dado inicio.Levi llegó al instituto y el encargado de mantenimiento con gusto lo acompañó hasta la oficina de Marie. Mientras caminaba, pasó por uno de los salones y por la ventana vio un rostro conocido.Se quedó de pie junto a la puerta por largos minutos contemplando en silencio la clase que seguía en curso.Definitivamente era ella.Tenía que ser Hans.Las campanas comenzaron a sonar para dar por finalizadas las lecciones de la mañana y un montón de niñas salieron por la puerta de manera ruidosa haciendo que por un momento Levi se sobresaltara, tras ellas, salió una alta y estilizada figura.Levi debía admitir que había un gran cambio si comparaba a la mujer que vio aquella noche, con la recatada mujer de ahora que vestía un vestido sencillo, mientras que su cuello iba cubierto por completo. El cabello en esta ocasión iba más ordenado y también se sintió algo embobado por la suave fragancia que emanaba ella.Sus miradas se encontraron brevemente, sin embargo Hanji no se percató de su presencia y siguió por los largos pasillos.—Hola, ¿trae algo de Erwin para mí?De pronto una mujer interrumpió los pensamientos de Levi, la cual sonrió un poco tímida. Marie era realmente bella y parecía un poco cohibida ante la idea de recibir noticias de Erwin.—Él cuenta con su respuesta, vendré en los próximos días— informó de inmediato Levi, entregándole la carta con suma discreción.—Muchas gracias, estoy sumamente agradecida por lo que hace por mí y Erwin. Si necesita algo no dude en pedírmelo.A Levi se le iluminó el rostro y entonces se atrevió a preguntar por la nueva maestra.—Ah, sí. La señorita Zoe es un encanto. Enseña literatura por estos días y probablemente lo esté pasando mal, las niñas de los cursos superiores son algo rebeldes, pero estoy segura que con la paciencia suficiente se llevarán bien. Levi, ¿a qué viene la pregunta?La interrogante desconcertó a Levi y no supo qué responder sin ser demasiado evidente.—Nada, solo me pareció que no la había visto antes por aquí— Levi evadió la respuesta con rapidez.—Tiene razón, de todas maneras solo está de paso por la ciudad y cuando termine este período escolar se marchará.—¡No! ¿Porqué? — Levi ya no estaba ocultando su molestia. —Quiero decir... ¿No acaba de llegar recién?—Si tanto interés tiene, puedo presentarlos. No trate de mentirme, le conozco— Marie sonrió.Levi no supo interpretar aquello, estimaba realmente a Marie, así que proviniendo de ella de seguro no era tan malo.—¿A quienes van a presentar?Una nariz se acercó primero y Levi casi se espantó al notar que la maestra Zoe estaba ahí reunida junto a ellos.—Querida, hay alguien impaciente por querer conocerte. ¿No es así, Levi? — Marie lentamente comenzó a alejarse sin que ninguno de los dos pudiera hacer nada más que entablar alguna clase de civilizada conversación.

----- CHAPTER BREAK -----

Levi se dejó caer sobre su cama, estaba malditamente cansado. Tal vez solo era la incertidumbre o la ansiedad de no saber qué era lo que pensaba esa señorita sobre él.Se sentía inquieto.Volvió a girar sobre la cama, tratando de dormirse, pero siendo imposible de concretar.En un arranque de impulsividad y al verse acorralado ante la mala jugada de Marie, había invitado a la señorita Zoe a salir durante la tarde del domingo.No había nada oculto en aquella invitación.Aunque quizás la forma en que lo hizo no fue la más cortés, y galante de su parte. Era obvio que una mujer como ella lo rechazaría y otra vez se sintió abrumado ante el recuerdo.Ahora mismo, Levi quería darse de golpes en la pared por no haber planeado antes algo mejor. De todas maneras, la ciudad tampoco les ofrecía mucho. El aroma a tabaco le calmó, una vez que encendió un cigarrillo y fumó de él. Aquel era un mal hábito que había adquirido gracias a Kenny.Ver otra vez a la señorita Zoe, había confirmado su necesidad por querer saber más sobre ella y mientras ella más escurridiza se mostrara, más anhelos de tenerla junto a él acrecentaron en su interior.Verla tan seria y un tanto indiferente, había encendido el fuego que hasta entonces permanecía dormido en élCuánto hubiera deseado tomarse el atrevimiento de quitarle esos anteojos que la hacían ver tan intelectual para dejar aquella mirada melosa al descubierto, tan solo para él.Había algo en ella que produjo en su alma, una admiración profunda que comenzaría a hervir a fuego lento, para dar paso a una desbordante pasión.Sin embargo, Levi deseaba que fuera mutuo y por lo visto, esa mujer no tenía intenciones de volver a verlo.    ***    Aquel día, Hanji despertó temprano, la luz natural del día iluminaba su habitación. Se desperezó con lentitud y estiró los brazos seguidos de un largo bostezo.Al fin eran vísperas de año nuevo.Estuvo un par de horas de la mañana con el resto de huéspedes de aquella casa y a eso del mediodía, alguien llamó a la puerta.Tras la puerta, había un muy nervioso Moblit quién hubiera deseado asistir junto a algún ramo de flores porque estaba seguro que una mujer como Hanji merecía eso y mucho más, pero en aquella ciudad en medio de nevadas montañas difícilmente podría conseguir algo como eso.Hanji conocía realmente muy poco de la ciudad, dado a que sus últimos días solo era un constante ir y venir del instituto a aquella casa compartida.Antes, el profesor de arte la había invitado para dar una visita guiada por los rincones de aquella pintoresca ciudad. Hanji aceptó por simple cortesía, que por gusto. Había algo rondando su mente desde que puso un pie en aquel sitio.Sus días impartiendo lecciones de literatura se volvieron grises.No le gustaba ese lugar.Odiaba la enorme diferencia de clases. No entendía los motivos para convivir por separado. No sabía porqué, pero al llegar al límite de la calle principal, el lugar cambiaba abruptamente a angostos y largos callejones nada más que provistos de grotescos y grises edificios sin mucha gracia.—Si yo fuera usted, nunca iría a ese lugar —señaló Moblit en dirección a los departamentos de solteros mientras caminaban por la ciudad.—¿Por qué lo dice? — preguntó Hanji con voz áspera.—Ya sabe, no son personas de buen vivir. Toda clase de personas conviven allí, en la mayoría obreros.Hanji quiso decirle al profesor Moblit, que esas personas que vivían en los suburbios eran tan iguales como ella o como él. Entonces el desprecio se plasmó en su mirada dulce que pronto se enfrío por completo.—Lamento no compartir sus ideales, profesor Berner. Me temo que no es tan así como lo plantea, son personas iguales a nosotros y algunos de ellos me han tratado con suma hospitalidad— Hanji se detuvo entonces, para despedirse fríamente mucho antes de lo planeado.—Disculpe, no fue mi intención. Por favor no me malinterprete, señorita Zoe— Moblit sintió esas palabras como dagas que se incrustaron en su orgullo, quien no pudo hacer más por retenerla.Hanji cogió las largas telas de su falda y se alejó lo suficiente para caminar lo más rápido que pudo, con el nudo en la garganta, porque no entendía bien porqué le afectaban tanto las injusticias.Lo supo bien cuando luego de correr, se mezcló con los transeúntes de la ciudad.    ***    La luz natural adornaba con gracia sobre los suaves matices rojos en el cabello pulcramente peinado de Petra, quien podía atribuirse una soberbia belleza oculta en la sofisticación de su indumentaria, así como una elegancia peculiar en aquel fingido acento inglés que usaba en su cotidianidad.Por aquellos días, Miss Ral se dedicaba a la ardua tarea de inculcar disciplina en el adolescente y un tanto rebelde Eren Jeager, hijo menor y consentido innato por su padre, Grisha Jaeger, quien era el dueño de la mina de carbón.Grisha estaba demasiado ocupado en los negocios ligados a la industria de la minería y rara vez estaba en la ciudad, por lo que la gerencia había quedado en manos de su primogénito, Zeke Jaeger.Zeke tenía todas las buenas cualidades de un hombre distinguido. Indiscutiblemente atractivo, con cierta habilidad social y un seductor innato, así como también exitoso en varios aspectos de su vida personal.Las apariencias era algo que a Zeke preocupaban, sin embargo, una vez cerradas las puertas de su casa, el carisma de Zeke Jeager desaparecía por completo.Zeke abrió lentamente, uno a uno, los botones de aquel vestido que cubrían hasta el cuello a Petra.Había una pausada elegancia en su actuar, sus manos parecían disfrutar cada vez que al liberar un botón era posible apreciar algo más de piel. Petra mantenía la mandíbula firme, en alto para hacer contacto visual con aquel hombre. Zeke entonces sonrió ladinamente y sin mayor contacto, ni palabras innecesarias, la volteó sin mucha amabilidad para follársela contra la mesa.Aquel juego, había iniciado hace meses atrás sin que Petra tuviera que esforzarse realmente para seducirlo.Parecían complementarse bastante bien, sin la necesidad de un compromiso que los atara.Todo iría bien si nadie se enteraba.    ***    Las horas habían transcurrido rápido. La noche era fría y mientras la nieve caía abundantemente, un grupo de hombres se reunía en la completa clandestinidad bajo la luz de las velas.—¿Cómo es posible que otra vez baje nuestro salario? Eso no está estipulado en nuestro contrato— Mike replicó molesto ante la mirada del resto de sus compañeros.—Es evidente que el negocio no va bien, pero mientras los de la clase alta se llenan de dinero los bolsillos con nuestro sudor, a nosotros nos dan las migajas como siempre— respondió Farlan.—Levi, ¿ya has hablado con Erwin sobre esto?— preguntó Marlo, quien aun vestía su uniforme de policía.Levi asintió con la cabeza ante la pregunta y se puso de pie para explicar la información que poseía hasta el momento.—Erwin no puede hacer nada por ayudarnos, las decisiones de ese tipo no pasan por su voluntad. Es Zeke Jaeger quien tiene el absoluto control de todo— Levi hizo una pequeña pausa y continuó.— Es más, me he enterado que una filial ubicada en otra ciudad que se dedica a la extracción de salitre ha pasado por lo mismo, los trabajadores han paralizado la producción a modo de protesta y ha ocurrido una matanza desproporcional por parte de los agentes del gobierno. No podemos arriesgarnos a realizar una rebelión sabiendo aquello.Un largo silencio se formó tras las palabras de Levi, los ánimos no estaban muy buenos en aquel punto. Era urgente hacer algo para revertir la situación.—Podríamos hacer que Levi escriba una carta dirigida a Zeke Jaeger, para expresar la molestia general de quienes trabajan en la mina— sugirió Marlo.—La burocracia no funciona en este tipo de casos. Técnicamente no nos regimos por un gobierno, sino más bien por los caprichos de Zeke que controla y manipula todo en esta ciudad.—Eso deberías saberlo tú más que nadie, Marlo— dijo Farlan.El policía guardó silencio, ligeramente avergonzado.—Si las formalidades no son del agrado de Zeke Jaeger, tal vez ceda ante la rebelión— comentó Levi muy tranquilo en su sitio.—Levi, ¿Qué estás pensando?— Farlan tensó su mandíbula y algo similar a la adrenalina recorrió su mente.—Lo que acabas de oír, claramente si las instancias de comunicación fallan y Zeke no está dispuesto a oírnos, tendrá que hacerlo por las malas. Sin embargo, es el último recurso y sería necesario recurrir a la violencia— explicó Levi ante la incredulidad de sus compañeros.—¡Pero eso traerá a la ciudad un río de sangre si todo se sale de control! ¿Has pensando lo que significa aquello?— Mike no parecía muy de acuerdo con la idea.La reunión convocada finalizó antes de tiempo y mucho antes de llegar a un acuerdo, pronto sería año nuevo y todos ya tenían planes.Aún no era medianoche. Levi se sentía particularmente cabizbajo bajo la tenue luz de la habitación, observando fijamente la ventana de una manera melancólica una vez que todos sus amigos se habían marchado.Farlan parecía bastante animado probándose una nueva corbata que había recibido como obsequio en las pasadas navidades.—¿Pensando otra vez en esa mujer?— preguntó Farlan con una sonrisa de resignación que no pasó desapercibida para Levi quién lo observó un momento.—Tenías razón, supongo que era demasiado bueno creer que alguien como ella pudiera fijarse en un pobre minero como yo— respondió Levi con amargura.Farlan asintió comprensivo, pero su buen ánimo permaneció intacto pese a la aura de negatividad que rodeaba a Levi.—¿No pensarás pasar la noche de año nuevo solo?— Farlan volvió a observarse frente al espejo, parecía alguien genuinamente interesado por su apariencia.—Amigo mío, no hay razón alguna por la que un desdichado hombre como yo quiera celebrar.Farlan pensó que Levi no tenía remedio y palmeó su hombro para darle ánimos.—Supe que ha llegado de contrabando algo de licor y no sería mala idea corroborar de primera fuente su calidad.Levi negó con la cabeza ante la testarudez de su amigo, pero sin embargo una ligera sonrisa apareció en su rostro.—Sinceramente no me atraen los placeres de la bebida, pero supongo que esta noche no me vendría mal algo fuerte que me haga sentir vivo.—Creo que nos vamos entendiendo— Farlan animó a Levi para que se levantara de su silla.—¿Tienes algo también que olvidar? ¿Esa corbata no te la ha regalado Isabel? Creí que seguían viéndose— ahora Levi se sintió particularmente intrigado.Farlan negó con la cabeza, a lo que Levi entendió que aquello había finalizado. Eso bastó para Levi y en ocasiones como esa agradecía tener a un buen amigo cerca para charlar sobre sus emociones, pero sin profundizar demasiado.    ***    A diferencia de nochebuena, Hanji pasaría año nuevo con las muchachas con las que compartía casa y durante algunas horas de la tarde habían dedicado su tiempo para cocinar.Petra había intentado en vano que Isabel y Nanaba no metieran los dedos sobre el glaseado de sus pequeños y bonitos bizcochos.Aquel ambiente alegre le dio un aspecto confortante a aquel sitio. Las chicas reían y hacían enfadar a la tan aburrida Petra por simple diversión. A lo que Hanji no tuvo más opción que unírseles.—Ten, prueba uno— dijo de pronto Petra ofreciendo uno de sus bocadillos de la bandeja de plata.Hanji con cierta timidez tomó el pequeño bizcochuelo y lo mordió, el sabor era ligeramente dulce con un toque a limón, la textura era suave, así como olía a vainilla.Nanaba e Isabel se miraron sorprendidas, era la primera vez que Petra le dirigía la palabra a Hanji bastante amable para ser ella.—¡Oh por dios! ¡Esto es buenísimo!— Hanji exclamó sorprendida.—Me alegra, puedes comer los que quieras— Petra sonrió en respuesta.—Si yo fuera tú, tendría cuidado con ella— murmuró Nanaba de manera no muy discreta.Las facciones de Petra se ensombrecieron ligeramente, pero de inmediato regresó a su habitual rostro soberbio.—Si quisiera poner veneno en ellos, tú serías la primera en morir puesto a que te has comido varios mientras iba a la tienda a comprar más ingredientes para la cena— replicó Petra con un tinte de maldad que pasaba desapercibido ante su angelical rostro.Nanaba palideció, pero Isabel de inmediato trató de calmar los ánimos.Las horas transcurrieron y las campanas dieron el anuncio a un nuevo año. Hanji agradeció internamente no estar sola, sin embargo, creyó que aun faltaba algo.    ***    Levi dejó sobre la mesa el quinto vaso vacío de la noche, estaba casi seguro de que podría tolerar bastante bien otra ronda de ese licor horrendo de dudosa procedencia.Su orgullo se sentía herido ante el rechazo de esa mujer y lo único que podía hacer, era beber hasta el cansancio.Por accidente había rozado el codo con otro sujeto de mal talante que le gruñó de manera desafiante, a lo que no tardó demasiado en recurrir a los puños.Farlan quiso entrometerse para sacar a Levi de aquel sitio, pero un sujeto lo noqueó con un certero golpe de botella en su nuca.Levi por un momento se dejó golpear, se sentía algo borracho, pero su corazón herido dolía más que cualquier dolor físico.¿Cómo era posible que la noche de año nuevo la pasara siendo golpeado hasta la fatiga?     ***     La noche era sumamente fría, la celebración en casa había finalizado hace un par de horas y las mujeres decidieron ir cada una por su lado para ir a dormir a sus respectivas habitaciones.Petra había ido hasta la gran puerta principal para asegurarse de que estaba bien cerrada y al ir hasta ahí, se percató al observar por la ventana, que había alguien allí afuera en medio de la nevazón.Las mujeres se mostraron inquietas y las luces de la casa se encendieron nuevamente. Isabel y Nanaba se mostraron temerosas, mientras que Petra había cogido una escoba e iba al frente.Por su parte, Hanji les seguía los pasos a las otras tres mujeres.—¿Crees que esté muerto?— preguntó Nanaba asustada.Petra se acercó con sumo cuidado y utilizó la escoba para intentar mover a quien estuviera ahí.Al hacerlo, un ligero gruñido se oyó y las mujeres gritaron al mismo tiempo.Hanji acercó el candelabro para iluminar el lugar, pero la llama difícilmente se mantenía viva por el frío viento. Sin embargo, bajo esas heridas logró reconocer aquel particular rostro.—Señor, ¿puede oírnos?— Isabel se arrodilló a su lado para corroborar que todo estuviera bien.—Lo que faltaba, un borracho moribundo vino a morir frente a nuestra casa— masculló Nanaba frunciendo la nariz con asco.Levi reabrió los ojos, aturdido y muy borracho. Se creyó en las puertas del cielo al sentir su cuerpo ligero y al ver a esa mujer culpable de todos sus males recibiéndolo con deseo, cuando en realidad Hanji era la que más molesta se sentía cuando entre las cuatro mujeres no tuvieron más remedio que arrastrarlo para no dejarlo a la intemperie en medio de la tormenta de nieve. Cada una de ellas tomó una extremidad y sin mucha amabilidad dejaron a Levi sobre uno de los sillones de la sala común.—Mañana estaremos en problemas si alguien lo ve salir de aquí— Isabel parecía nerviosa y caminaba de un lado a otro de manera inquieta.—No podemos dejarlo fuera, lo más probable es que muriera congelado y eso sí sería un real problema— replicó Petra mientras regresaba con algo de alcohol y vendajes para tratar las heridas.Hanji observó otra vez a Levi y se sintió culpable por no ser capaz de controlar aquello.No era la primera vez que un hombre se rehusaba a entender que Hanji no aceptara sus afectos.Una vez desinfectadas sus heridas y habiendo corroborado que aquel hombre estuviera realmente fuera de todo peligro, lo dejaron dormir sobre el sofá mientras el resto de mujeres regresaron a sus habitaciones.    ***   Aún estaba oscuro cuando Levi despertó desorientado y adolorido, se movió y al hacerlo notó una suave cobija sobre él. Se creyó en su propio hogar y de manera inconsciente caminó tal como lo haría en casa.Se quitó el abrigo, seguido de la camisa y se aflojó los pantalones. Abrió la puerta sin siquiera tomarse la molestia de abrir los ojos completamente, él sabía el camino hasta su cama.Hanji sintió un ligero ruido, se dio la vuelta y siguió durmiendo, pero de pronto el colchón se hundió bajo otro cuerpo. Unas manos frías parecieron buscar calor en su piel y eso la paralizó. Estaba asustada.Levi temblaba, se había dormido con su ropa húmeda después de recibir una golpiza con anterioridad, sumado a los efectos de la borrachera.No podía sentirse peor.—Tengo frío— Levi murmuró bajito acurrucándose en posición fetal, de alguna manera tratando de obtener calor.Hanji se sintió incómoda por aquella cercanía y hasta volvió a sentirse un poco culpable. Por inercia llevó una de sus manos sobre el rostro de Levi y trató de transmitir calor con ella.Sin embargo, Levi inesperadamente se había aferrado a su cuerpo y había dejado caer su fría mejilla sobre sus pechos.—Si no me sueltas, voy a gritar— Hanji intentó amenazarlo en vano.—Frío...Hanji aplicó fuerza con sus largas piernas y empujó a Levi fuera de su cama, quién cayó como un costal de patatas sobre el suelo y siguió temblando enfermizamente para temor de Hanji, quién luego se sintió mal por haberlo empujado en un intento desesperado por quitárselo de encima.La mujer se puso en pie y ayudó a Levi a incorporarse otra vez en su cama, para luego ir a buscar más cobijas y todo lo necesario para mantener a Levi cómodo.—Considéralo como mi única y última muestra de fraternidad de mí hacia ti— masculló Hanji cuando se metió a la cama al lado de Levi y fue ella quién le abrazó por la espalda, manteniendo todo su cuerpo junto al suyo.Por una extraña razón, se sintió confundida al ver esa ancha espalda que de alguna manera parecía encajar con su cuerpo y decidió que lo mejor era dormirse antes de seguir pensando estupideces.Donde la respuesta a sus dudas estaba ahí mismo, acurrucado a su lado, aferrándose a la más mínima cantidad de calor existente.Levi volvió en sí y ese reconfortante sentimiento de calidez lo hizo dormirse ya sin temblar. Como si existiera alguna clase de conexión entre ellos, un vínculo invisible los unió.Era totalmente distinto a lo que Hanji había experimentado antes. Ese hombre la tensaba y la cohibía. Le hacía sentir tímida, cuando en realidad no lo era.    ***    La ciudad entera amaneció bajo varios centímetros de nieve acumulada por doquier. Aquella mañana era quizás la más fría en mucho tiempo.Levi se sintió confundido al abrir los ojos. No reconocía el lugar. Definitivamente esa no era su habitación, ni mucho menos su cama. Analizó con la mirada cada rincón, desde el papel tapiz que cubría la pared, hasta la estantería con libros seguido de un amplio guardarropas.—Veo que ha despertado— comentó Hanji quién ya estaba despierta desde hace un par de horas.Mientras que Levi apenas comenzaba a procesar toda la información.—Sugeriría empezar por quitar las manos de mis caderas— continuó Hanji con toda naturalidad.En un acto reflejo, Levi obedeció con un dejo de temor ante la amenazante mirada que le otorgaba esa mujer.¿Cómo era posible que por segunda vez consecutiva despertara con la misma mujer y apenas recordara lo que había sucedido antes?Definitivamente había algo mal en él.—¿Este lugar es...—Mi habitación, por supuesto— Hanji respondió con cierta ironía.—¿Y usted y yo...—Para nada, no hemos tenido sexo si eso es lo que te preocupa.Levi asintió en silencio, estaba comenzando a entender lo que había ocurrido antes.—¿Cómo llegué aquí?— quiso saber al menos Levi.—Desconozco los detalles, pero te encontramos mal herido sobre la nieve. Agradece la bondad de mis compañeras de casa por permitirte pernoctar aquí, de no ser por eso habrías muerto congelado allá afuera.Había demasiada sutileza en el actuar de Levi, como si temiera decir algo fuera de lugar, como si ella fuera alguna clase de diosa a la que admirar y venerar sagradamente.—Gracias por no dejarme morir— Levi se dio la vuelta, se sentía avergonzado.—No te preocupes, espero que no vuelva a suceder y creo que es algo descortés darme la espalda luego de lo sucedido. La que debería estar molesta, soy yo— comentó Hanji.Levi fue consciente de lo antes dicho y se giró de inmediato haciendo que sus rostros quedaran frente a frente, aquello hizo carcajear a Hanji por el poder influenciador de sus palabras sobre él.—¿Puedo preguntar el motivo de las heridas en tu rostro? — dijo Hanji con curiosidad, rompiendo la tensión entre ellos.—Es algo en verdad deprimente— respondió Levi con sinceridad.Hubo un momento de extraña tensión, tal vez era demasiada cercanía, porque solo se habían visto tres veces en total. Hanji miró entre ojos a Levi y vio su habitual seria expresión, no parecía incómodo ante su cercanía.La verdad es que Levi sentía que hervía por dentro, porque nunca nadie había tenido aquella osadía de mirarle fijamente como lo hacía ella. Era tan bueno sentir el calor de esa hermosa mujer. Incluso si su cabello corto estaba algo fuera de lugar o si no llevaba maquillaje, Hanji era perfectamente bella al natural.—¿Cómo es que ha terminado en esta ciudad? Si no es mucha la indiscreción de mi parte querer saberlo— Levi preguntó rompiendo la tensión, disfrutando en silencio esa cercanía de sus cuerpos.—Mi padre tiene buenas conexiones y supongo que una forma de mantenerme vigilada sin estar cerca de mí, es ofreciéndome un trabajo mediante alguno de sus amigos. No tenía planeado convertirme en una profesora, pero estoy aquí finalmente — explicó Hanji sin dar muchas respuestas que crearon nuevas dudas en Levi.—A mí no me parece que su padre influya demasiado en su vida, de igual manera intuyo que solo hace lo que un padre haría al tener una hija tan bella— comentó Levi.—Por favor, suenas como él— Hanji dibujó una mueca divertida en su rostro.Levi sonrió embelesado al verla. A veces se comportaba como una mocosa malcriada, pero otras también era una mujer resuelta en la vida.—¿Le gusta la ciudad?— preguntó entonces Levi.Hanji se tomó un par de segundos antes de responder, probablemente estaba tratando de no herir susceptibilidades.—La verdad es que no. No entiendo el motivo para romantizar la explotación laboral y el sacrificio de la gente que trabaja para la mina si de todas maneras son marginados por el resto de las élites que controlan esta ciudad. Cuando me contaron sobre este lugar, creí que realmente eran ciertas aquellas bondades de las que tanto hablaban, pero ahora que estoy aquí me siento un poco decepcionada.Levi asintió en silencio, él se sentía igual al respecto. Bien podría marcharse cuando quisiera y buscar un mejor rumbo para su vida, pero estaba atado a esa ciudad por las circunstancias.—Ya veo— Levi titubeó, un poco ansioso porque si seguía así de cerca con ella, Hanji notaría la grosera erección que tenía desde que despertó.—¿No te parece que tu vida es algo aburrida sin emoción? Pareciera como si nunca hubieras estado antes tan cerca de una mujer— Hanji carcajeó con gracia.— ¿Será que eras virgen?Levi se tensó aun más al ver esa sonrisa petulante con aires de superioridad en esa mujer. De alguna manera ella siempre ganaba. Parecía alguna clase de desafío querer intentar domarla.—¿Usted siempre es así? No nos conocemos casi. ¿Porqué me habla de esa manera? ¿No tiene la más mínima pizca de miedo? Soy un hombre, por lo que nada me bastaría para tomarla justo aquí y ahora.—¡Pff! ¿Miedo a qué? — Hanji de pronto se volvió intrépida y comenzó a acercarse demasiado a Levi, porque le intrigó que un hombre intentara tanto en vano mantener la distancia con ella.— Descuida, yo no le temo a nada. Más bien me atrevería a pensar, que quién debería temer eres tú por lo que yo haga. Mientras dormía me has tocado toda la noche, lo justo sería recompensarme por eso.Levi la siguió con la mirada y tragó grueso, ese tono empleado por Hanji le erizó la piel. Casi podía sentir su tibio aliento y sus labios se sintieron resecos por un momento ante aquella cercanía. Le resultaba particularmente erótico pensar en las cosas que esos labios suaves podrían hacer.Hanji bajó la mirada y al hacerlo, sus largas pestañas rizadas se batieron con delicadeza. Mientras que a Levi casi se le fue el alma cuando Hanji en un rápido movimiento quedó sentada a horcajadas sobre él.Tan atrevida y desafiante, sería todo un logro si Levi conseguía enamorarla.

----- CHAPTER BREAK -----

Hubo un ligero momento de silencio que solo era interrumpido por los fríos vientos montañosos que silbaban contra las ventanas.Sin embargo, Levi sintió calor como nunca.Hanji sonrió, sintiéndose genuinamente divertida al observar el rostro desconcertado de ese hombre que parecía indefenso y entonces esa sonrisa desapareció de su rostro cuando Levi con sus brazos la hizo girar y los roles se invirtieron ventajosamente para Levi quien vio a Hanji sobre el colchón y al hacerlo, sus pechos rebotaron bajo su cuerpo.Hanji casi pudo oír su corazón acelerado y sus narices se rozaron por una mínima fracción de tiempo, pero aquello parecía ser suficiente para haber aceptado el reto.Por inercia Hanji movió los brazos, pero se vio apresada por completo. Levi antes se veía vulnerable por las heridas frescas en su rostro, pero Hanji había subestimado quizás la fuerza innata de un hombre que había pasado demasiado tiempo esculpiendo su cuerpo bajo las profundidades de una mina de carbón.La sensación de verse sometida le inquietó y la hizo querer moverse con más fuerza, a lo que Levi respondió sosteniéndola de ambas muñecas y todo su peso corporal cayó sobre el suyo.—No la soltaré, hasta que me responda porqué rechazó mi invitación— Levi pareció muy serio de pronto y sus acciones parecían toscas y un tanto desesperadas ante el inminente rechazo.Hanji giró el rostro, no se atrevía a observarle a los ojos otra vez.—¿A qué viene todo esto?— Hanji bufó indignada e intentó moverse, pero era imposible para ella siquiera pensar en la posibilidad de ganar en esa batalla absurda.—Porque se ha estado burlando de mí todo este tiempo, pero pese a todo lo que dicen de las mujeres promiscuas, es imposible para mí sacármela de la cabeza.—Ese no es mi problema— Hanji acercó su rostro al suyo de una forma peligrosa como retadora.—El problema de las mujeres como usted, es que no se toman nada en serio. Ahora me siento profundamente decepcionado.—¿Decepcionado de qué?— Hanji masculló con rencor.— ¿Decepcionado de que su primera vez fuera con una mujer como yo?—Y sigue con eso — Levi tomó un momento para respirar e intentar calmarse. — ¿Qué le hace pensar que yo soy...—La que debería estar decepcionada soy yo, no me interesan los hombres sin experiencia. Supongo que el trabajo en la mina solo consiguió transformarte en un hombre solitario y sin tacto alguno. Cuando aprendas a como tratar a una mujer quizás...Las palabras de Hanji se vieron interrumpidas, ese hombre se había apoderado de sus labios impidiéndole seguir escupiendo su odio. Quizás a besos podrían llegar a un buen acuerdo.—Lo sabía, ni siquiera eres tan buen besador como aparentas. ¿Habías besado antes a alguna persona?Levi gruñó irritado y volvió a silenciarla por un momento con sus labios, pero no fue eterno. Hanji cada vez parecía más furiosa por su atrevimiento.—Por favor, detente. En vista en que eres un pésimo besador y torpe tratando con mujeres te enseñaré como hacerlo, pero primero suéltame.Hanji hablaba en serio y se mostró más calmada una vez que Levi dejó libre sus brazos.—Bien, enséñeme— sdjo Levi una vez que soltó a Hanji.Le tomó un momento a Hanji buscar a tientas la mano diestra de Levi y guiarla con la suya hasta su rostro. Podían sentirse sutilmente frías al tacto, así como ásperas por el trabajo duro.—El contacto físico es importante, no puedes pretender que corresponda tus besos sin tener la amabilidad de hacer que te desee.La mano de Levi fue torpe, sin embargo ella tenía razón. Había sido un completo estúpido y Levi decidió intentarlo otra vez. Había tanto por descubrir y aquella invitación para recorrer su piel le había echo replantearse las cosas.El rostro de Hanji parecía tan pequeño y suave entre sus manos malheridas y resecas por el arduo trabajo, pero se sintió como la suave seda acariciarla con lentitud y en completa calma. Levi se tensó al notar que aquel afecto fue correspondido en algún momento. Hanji deslizaba sus dedos entre sus finos cabellos oscuros y eso le estaba haciendo sentir extasiado en nuevas sensaciones.—Se siente bien, ¿verdad?Levi asintió y acercó nuevamente su rostro, pero Hanji fue rápida y esquivó sus labios.En respuesta, Levi se quejó, pero esa expresión de molestia cambió radicalmente cuando Hanji lo invitó a recorrer otros lugares de su piel.Hanji dejó escapar un ligero suspiro entrecortado que Levi interpretó como algo bueno.—Tus manos están siempre frías, me hacen cosquillas— comentó ella con suavidad.Levi observó a Hanji en silencio. Se sentía atraído a ella irremediablemente y sería imposible sacársela de la mente tan solo con desearlo, Levi sabía que si iba más allá, no iba a querer soltarla nunca más.—¿Puedo besarla?— preguntó Levi.—Eso no se pregunta, jamás.—Pero...Sus narices juguetearon un momento antes de que Hanji decidiera eliminar esa innecesaria distancia. A diferencia de Levi, el beso de Hanji partió de una manera lenta y tierna que terminó por convencer a Levi que ella era la mujer que quería para su vida. Sus labios se unieron con suavidad en un lento movimiento y Hanji gimió bajito sobre sus labios cuando Levi la atrapó completamente con sus brazos como queriendo reclamarla como suya. Conforme pasaron los minutos, los besos se volvieron más húmedos y pronto se volvieron desesperados y apasionados. Sus lenguas se movían en armonía y sus cuerpos se unieron mucho más que antes.Se separaron un instante, porque se hizo necesario respirar. Hanji respiraba acelerado al igual que Levi, quien no tardó en abalanzarse sobre él pero ahora con mucha más energía. Hanji simplemente se dejó llevar por el momento, pero en algún punto pudo evidenciar la tensión en Levi.—Si quieres podemos detenernos— dijo Hanji rompiendo la fantasía del momento, pudiendo adivinar de alguna manera las inseguridades de Levi.Levi la observó aturdido y emborrachado de tantas emociones a flor de piel.—La noche de navidad, no ocurrió nada entre nosotros. Estoy segura que podrás encontrar a alguien que te haga sentir confianza. Tienes razón, solo soy una mujer promiscua que juega con los hombres y conmigo no encontrarás felicidad. Debes tenerlo presente.—Entonces, enséñeme todo lo que sabe— aquello parecía una súplica saliendo de los labios de Levi.—Si lo hago, te enamorarás de mí y eso me traerá problemas. No pretendo pasar mucho tiempo en esta ciudad, quizás en algunos meses me marche. ¿Lo entiendes?—Prometo no hablar de amor jamás, pero ya sea un mes, un día o un segundo, permítame aprender.Hanji asintió, parecía un trato justo para ambos. Todo iría bien si ninguno de los dos se enamoraba. Mientras fuera una relación basada en el placer mutuo, todo estaría en orden.—Jamás había conocido a alguien tan insistente— comentó Hanji haciendo memoria de todos sus amoríos, algunos más intensos que otros. Mientras que algunos que preferiría olvidar.Hanji se había acostumbrado a las despedidas y a los cambios rotundos en su vida. Nunca nadie despertó en ella el anhelo de imaginar un futuro. No era infeliz de ninguna manera, solo que prefería vivir el día a día como si fuera el último momento de su vida.Nunca le hizo falta nada y siempre se las ingenió para engatusar a quién se le antojara, pero nunca se detuvo a pensar sobre los sentimientos de la otra persona.Quizás, ese era el único aspecto negativo sobre su personalidad, pero Hanji no se arrepentía absolutamente de nada.—¿Hanji, estás despierta?— la puerta de la habitación fue tocada interrumpiendo el momento.Era Nanaba.Para Levi fue como un balde de agua fría y todo se volvió confuso. Hanji se levantó de un salto y corrió, abrió con violencia su guardarropas y todo lo arrojó contra la cama para obligar a Levi a esconderse ahí.A los pocos momentos después, Hanji abrió la puerta. Se veía agitada mientras se terminaba de acomodar y atar la bata de seda.Nanaba la observó en silencio, pero se limitó a no emitir grandes comentarios al respecto. Había venido a verla porque el borracho vagabundo se había marchado sin decirle a nadie, aunque al parecer cierto borracho tenía otros planes en mente y ahora batallaba por no ser descubierto dentro del guardarropas.—Con las chicas saldremos de compras. ¿Necesitas algo? — preguntó Nanaba tratando de permanecer seria.—Nanaba, ya estamos retrasadas— se escuchó la voz lejana de Petra.—No, gracias— Hanji agradeció a Nanaba antes de que la muchacha decidiera seguir a Petra e Isabel que la esperaban en la puerta principal.Hanji cerró con cuidado antes de volcar su atención nuevamente en Levi. Una vez que se supo sola en casa, abrió la puerta del guardarropas.—Lo siento, debe irse— Hanji no fue muy amable.—Entiendo.Levi comenzó a vestirse, porque entendía lo que sucedería si alguien lo veía en aquel sitio.Unos minutos bastaron apenas para Levi para estar vestido nuevamente y Hanji supervisó su salida desde la puerta principal de la casa, porque debía asegurarse de que nadie lo viera salir de casa.Hubo un momento extraño en que no supieron como despedirse y para sorpresa de Hanji, Levi tomó su rostro con ambas manos tal como ella le enseñó y la besó suavemente antes de marcharse.—La veré después, aun tenemos algo pendiente— dijo Levi despidiéndose de ella.Hanji quedó perpleja, aquello sonaba confuso y permaneció de pie junto a la puerta hasta que lo perdió de vista.Levi estaba hablando sobre el futuro.     ***     Farlan y Levi se miraron sorprendidos al verse luego de varias horas sin saber uno del otro.Farlan no se veía mejor que Levi y Levi era un completo desastre. Con algo de suerte, Levi había logrado salir de ese lugar victorioso, pero al llegar a casa solo deseaba tomar un baño y dormir.Luego de ducharse y vestirse, caminó en dirección a su cama. Habían pasado demasiado cosas en muy poco tiempo y necesitaba organizar sus pensamientos.La cama parecía muy fría luego de compartir sábanas con Hanji, pero era demasiado pronto para sacar conclusiones apresuradas.Para ser el primer día del año, parecía haber ocurrido todo lo que sucedería en un año completo. Levi suspiró e intentó conciliar el sueño.Debía descansar, se obligó a hacerlo. A la mañana siguiente debía estar a primera hora para coger el ferrocarril que lo llevaría hasta las minas instaladas en lo alto de la montaña.    ***    —¿Qué te ocurrió en la cara?— Kenny preguntó curioso ante las heridas de su sobrino que aun conservaba en su rostro.Levi evadió la pregunta magistralmente, pero Kenny no era tonto de ninguna manera. A juzgar por la expresión cansada de su amigo Farlan, era probable que ambos hubieran causado un par de problemas por ahí.Que hermosa era la juventud.Aún era temprano, pero Hanji observó por su ventana la amplia montaña nevada y vio como el ferrocarril subía con lentitud hasta que eventualmente se detuvo.El ferrocarril se detuvo de manera brusca como lo hacía siempre. El viento frío de las altas montañas desordenó un poco el cabello de Levi una vez que salió del vagón.Por otra parte, una fila de hombres se formó a la espera de recibir sus implementos de trabajo, mientras otro sujeto pasaba junto a cada trabajador para corroborar asistencia.Antes de entrar a la oscura mina, Levi volteó en dirección a la ciudad. No podía esperar a volver a verla otra vez. Necesitaba verla, aunque fuera una vez más.La primera vez que Hanji escuchó una detonación en la montaña, se sobresaltó ante el desconocimiento de la causa. Luego se hizo parte de su vida aquel sonido que le hacía comprender que la mina funcionaba con normalidad.—Si estás enfermo, debiste quedarte en casa— Levi reprendió a Farlan al verlo tan descompuesto en su lugar de trabajo.Farlan dejó caer la pala y se sentó un momento sobre las frías y húmedas rocas mientras se secaba el sudor gélido recorriendo su rostro.—Es mi culpa, no debí beber tanto. Si ellos se enteran me irá mal— Se excusó su amigo pese a la preocupación de Levi por él.—En este momento eres una carga molesta para mí y no puedo arriesgarme a que tengas un accidente. Aún no hemos entrado lo suficiente, regresa a descansar— Levi le ordenó con voz firme, no iba a aceptar un no por respuesta.—Pero...—Yo lo haré por ti.Farlan asintió agradecido y le dejó su equipo a Levi antes de regresar a la salida.Levi suspiró cansado pese a no comenzar a trabajar aún. Observó un instante sus manos fornidas y ásperas, le pareció increíble que unas manos tan maltratadas por el trabajo, tuvieran la fortuna de haber tocado a una señorita tan elegante como lo era Hanji.Sonrió para sí mismo antes de tomar la pala y comenzar a cavar tanto como pudieran sus brazos.Levi Ackerman, por primera vez había encontrado una motivación.

----- CHAPTER BREAK -----

La ciudad entera dormía o eso se creía. Petra caminó por las oscuras y angostas calles cubierta con una capa que cubría su lozano rostro. Sus pasos eran rápidos y ligeros. De pronto, al pasar junto a un solitario callejón, se encontró con una sombra que la tomó del brazo y la obligó a detenerse.—Estas no son horas adecuadas para que una bella señorita deambule por la ciudad— la mirada suspicaz de Floch brilló en aquella noche de luna.Petra se apartó con brusquedad y no pareció sorprendida en lo absoluto.—Y a mí no me parece que un coronel de alto rango del cuerpo de policía deba estar en un lugar que no sea su cómoda oficina— respondió Petra de manera fría.Floch se atrevió a sonreír con altanería.—Qué curioso método de enseñanza posee, Miss Ral. No estaba al tanto de que ahora dictaba clases a la medianoche— Floch infló el pecho orgulloso y las insignias en su uniforme parecieron brillar por un instante.Una tercera sombra se dejó ver y pronto se pudo apreciar su rostro que para alivio de Petra, resultó ser Zeke Jaeger.—Esas no son maneras de tratar a tan distinguida dama, creo que tenemos un inconveniente con la forma en que empleas tus palabras, coronel.Las palabras de Zeke parecían todo, menos amables, lo que incluso un estúpido arrogante como Floch podría notar.—Discúlpeme, señor Jaeger. No ha sido mi intención poner en duda la honra de Miss Ral.Petra sonrió ante la inesperada sumisión de Floch. Era increíble como la voluntad inquebrantable de algunos se veía doblegada tan solo por pertenecer a una cuna inferior. Floch bien podría ser un coronel de alto rango, pero todo el mundo sabía que tan solo era un pobre hombre mediocre que alguna vez también fue un obrero más, pero que la sed de codicia lo hizo incluso traicionar a los suyos para alcanzar tan acomodado cargo.—No quiero que vuelvas a molestar a Miss Ral o de lo contrario encontraré a alguien más que ocupe tu lugar.—¡A la orden, señor!Floch hizo un firme saludo militar que incluso fastidió a Zeke. Sin embargo el rubio tenía otros planes y decidió personalmente escoltar a Miss Ral.Petra sintió un ligero matiz de lástima por aquel tonto sujeto mientras caminaba a un costado de Zeke, su cuello giró por sobre su hombro y pese a haberse alejado lo suficiente, Floch seguía firme en su postura.—Lo lamento por eso, no puedo con mis asuntos de la mina y criar a un hermano rebelde adolescente— dijo de pronto Zeke, siendo demasiado sincero incluso para Petra.—La gente debe pensar que somos algo, incluso el estúpido de Floch ha llegado a insinuarlo. Cómo lo detesto.—Descuide, Miss Ral. Con gusto le daré un castigo ejemplar al coronel. Pero no la he citado aquí para hablar de mi hermano. ¿Tiene novedades sobre lo convenido?Zeke tuvo la cortesía de abrir la puerta una vez llegaron a su acomodada residencia. Por la hora era muy probable que la servidumbre estuviera en sus respectivas habitaciones por lo que había más libertad de hablar sin ser escuchados.—No es demasiada información la que he logrado reunir, pero tal vez le interese saber que hay obreros tratando de crear una revuelta. Desconozco los motivos exactos, pero he oído a una de mis compañeras de casa hablar sobre las ideas revolucionarias de su novio.A Zeke no le hizo gracia escuchar eso y una mueca se dibujó en su rostro que se asemejaba a la del hastío. Esa gente nunca se contentaba con nada, definitivamente eran unos desagradecidos a su parecer.Petra sin embargo en su calidad de espía, poco le importaba. Sabía perfectamente que todo el tiempo la gente murmuraba a sus espaldas, así que estaba bien si los demás a su alrededor la llamaban soplona. Porque lo era.—No hay nada más que desprecie en este mundo que a quienes intentan destruir lo que con tanto esfuerzo mi padre creó.La sutil luz iluminaba los cabellos rubios de Jaeger, pero ni la belleza innata de un digno caballero logró emocionar verdaderamente a Petra.     ***    Aún era temprano o eso creyó Levi quien aún seguía despierto a la medianoche. En su mesa había hojas de papel arrugadas y rastros de tinta seca. Su pluma descansaba aún en el tintero, sin embargo, esta vez Levi no encontraba las palabras adecuadas.Escribir para Erwin siempre había sido sencillo, pero por primera vez nada se sentía bien para Levi cuando intentó escribir algo que saliera desde su propio corazón.Levi bufó frustrado cuando se dio cuenta de que no era capaz de hacerlo y no porque no lo hubiera intentado. Sino porque ninguna palabra era suficiente para describir aquel turbulento sentimiento que lo tenía al borde del sufrimiento al no sentirse correspondido como quisiera.Esa mujer lo tenía literalmente comiendo de su mano.Tan malvada.Y tan hermosa a la vez.Levi observó a través de su ventana, la nieve caía en toda la ciudad haciéndole entender que no podía obligarla a sentir lo mismo y que tal vez Farlan tenía razón cuando le dijo que aquel tipo de mujer definitivamente sería su perdición.Por última vez Levi arrugó la hoja de papel y se puso de pie para resignarse de que no importaba lo que hiciera, para esa mujer él siempre sería un ser insignificante a su lado. Le tomó unos breves minutos a Levi deshacerse de todo su desastre y dejar todo limpio como antes.Y entonces, alguien llamó a su puerta. A las tantas de la noche.    ***     Aún estaba oscuro para cuando Hanji despertó ya con su ropa puesta y de manera sigilosa se movió en ligeros pasos que ella esperaba que no fueran lo suficientemente ruidosos como para despertar al resto.Cogió un largo abrigo y un sombrero antes de abrir la puerta.Hanji había estado demasiado pensativa y un poco curiosa sobre algunas cosas en los últimos días y entonces recordó por un momento a ese hombre.Siendo honesta con ella misma, Hanji no recordaba del todo en qué dirección estaba el lugar dónde vivía Levi, pero no debía ser tan difícil encontrarlo considerando la notoria diferencia en el tipo de edificación donde vivían los obreros de los ghettos y el resto de las clases de la ciudad.Encontrar a Levi suponía un ligero riesgo de ser sorprendida por algún policía. Le iría peor aún si ese alguien resultaba ser una mujer merodeando el edificio en el que solo hombres habitaban.Pero a Hanji eso más bien le divirtió y no pensó tanto en los riesgos de su cometido.   ***   Levi quedó frío al abrir la puerta y ver esa alta silueta tras ella con una sonrisa en sus perfectos labios.—Buenas noches— saludó Hanji como si fuera lo más normal del mundo.Ella se veía jadeante, sus mejillas se veían de un adorable rojo por el frío viento. Era evidente que había estado corriendo.—Son las dos de la madrugada— respondió Levi un poco inquieto.—Lo sé, es que quería saber algo y no supe a quién más decírselo. Entonces pensé en ti.Levi quedó perplejo ante lo que oía y pese a que estaba más preocupado de que alguien más hubiera visto a Hanji merodeando el lugar, por primera vez en mucho tiempo, prefirió romper las reglas.—Adelante— fue lo único que dijo Levi antes de permitirle la entrada a su hogar.Hanji le siguió apenas un par de pasos, por último sostuvo el sombrero que ocultaba su rostro y se lo entregó a Levi.—El sombrero es tuyo, de la vez que estuve aquí— explicó Hanji de inmediato al notar el rostro desconcertado de Levi.—Debió ser algo realmente importante como para abandonar su cómodo hogar y venir hasta aquí— Levi estaba curioso por saber qué había llevado a esa mujer a ir hasta él.Hanji asintió con la cabeza y sin que nadie la invitara a recorrer el lugar, ella buscó un lugar donde sentarse ante la mirada atenta de Levi que seguía sin entender nada.—¿Hay alguna razón que te tenga atado a este lugar? — preguntó entonces Hanji.Levi tomó asiento a su lado y le hubiera gustado decir que no, pero sí habían muchas razones y ninguna de ellas le harían feliz en el futuro.—Mi madre es viuda, ella nació aquí y planea morir en este mismo lugar. Hace algún tiempo intenté hacer que viniera conmigo a la capital y no funcionó. No puedo irme sabiendo que ella envejecerá sola y no habrá nadie para ella.—El mundo allá afuera es realmente mucho más que estas montañas nevadas. Me hace sentir viva cada vez que tomo mi maleta y tomo el primer tren que encuentre.Hanji se veía hermosa bajo el punto de vista de Levi, el color bronceado había regresado a su piel lozana. Sus pestañas eran increíblemente largas y su cabello corto le daba un aire de juventud y coquetería inexplicable.—¿Entonces, qué es tan importante para que decidiera venir aquí sabiendo que es peligroso?—En realidad nada, solo quería hablar con alguien. A veces me siento un poco existencialista en mis pensamientos.—¿Comprende que su visita es sumamente fuera de toda lógica? Espero que nadie la hubiera visto merodear por estos lados. Cosas no muy buenas suceden cuando mujeres entran a este lugar.Levi se mostró serio por un momento, estaba en verdad molesto por la falta de sentido común de esa mujer al no dimensionar el peligro. Sin embargo, otra parte de él estaba ansiosa y quizás feliz por conseguir verla.Hanji por su parte rodó los ojos con desgano. Era el colmo que incluso en esa ciudad tuvieran la osadía de controlar cada movimiento de cada individuo en la ciudad. Nunca le habían agradado las normas y esa en particular, era la más estúpida.—Basta con el tono formal, tu forma de hablar me irrita— Hanji le interrumpió un instante con hastío y terminó por quitarse el largo abrigo.Bajo el abrigo había escondida una hermosa mujer con un vestido rojo con un sugerente estilo que dejaba al descubierto sus hombros.—Tenemos un trato según recuerdo— Hanji se acercó hasta Levi sin siquiera disimular sus intenciones.Levi se quedó perplejo, había sido un completo tonto al olvidar lo que había pactado antes.Había demasiada seguridad y sensualidad en una misma mujer, que Levi de verdad comenzó a sentirse acorralado. Esa mujer escapaba de toda lógica alguna, sin embargo, se sentía absolutamente hipnotizado por cada movimiento sigiloso de ella.—Aun así creo que fue peligroso, quiero que prometa que no volverá a arriesgarse de esa manera— respondió finalmente Levi.—Entonces, la próxima vez serás tú quién venga a mí.Hanji se había acercado lo suficiente como para que Levi perdiera el último aliento, sus largas pestañas se batieron y acariciaron ligeramente la mejilla de Levi quién se estremeció ante tan sutil contacto.Levi estuvo tentado en acercarse más, pero su buen juicio sabía que una mujer como ella difícilmente se dejaría dominar.Por otra parte, fingir sumisión solo para complacerla le estaba gustando bastante.—¿De verdad eres virgen o me has estado tomando el pelo todo este tiempo? —preguntó Hanji.—Mi respuesta no cambiará el resultado— respondió Levi con una rapidez impresionante.Hanji se rindió, definitivamente era tiempo perdido intentar que Levi confesara que era virgen. Ella estaba segura que así era, por lo que en parte explicaba que él en todo ese tiempo no insinuara nada. Se sintió frustrada y se alejó refunfuñando sola.—Esto no va a funcionar si no cooperas— dijo Hanji haciéndose la ofendida mientras caminaba por la habitación observando las posesiones de Levi.Ella se sintió interesada de pronto por un pequeño libro con cubierta de cuero, a lo que Levi sintió el terror cuando la vio y se abalanzó sobre ella para quitárselo.Hanji se sintió divertida y extendió su brazo derecho por sobre su cabeza con el libro lejos del alcance de Levi.—Debo pedirle amablemente que me entregue eso— Levi pidió de regreso el libro que Hanji sostenía.Hubo un forcejeo repentino, Hanji no dejaba de reírse y Levi en verdad comenzaba a sentirse iracundo. La ligera diferencia de altura parecía ser una aliada de Hanji quién no iba a doblegarse tan fácilmente. Pero entonces se sintió sorprendida cuando unos fornidos brazos la tomaron con la fuerza, pero sin llegar a ser brusco.—¿Y por qué yo debería hacerte caso? — respondió Hanji con una sonrisa burlona en el rostro.—Porque es de mal gusto fisgonear en asuntos que no le conciernen— aclaró Levi sin soltarla.—¿Acaso son poemas de amor escritos para mí?—Si está tan curiosa, entonces abra el libro y compruébelo por sí misma.Hanji le entregó el libro a Levi quien lo guardó a salvo de ojos curiosos.—¿No estaba tan interesada en saber lo que había dentro del libro? —Levi sonrió de medio lado.—No me sorprendería para nada que sí fueran cartas de amor, así que prefiero evitarme la incomodidad de leer lo que sea que hayas escrito allí.—¿Entonces para qué vino?Levi no pudo evitar hacer esa última pregunta. Él bien podría haberse conformado con su simple amistad. Entender la naturaleza de esa mujer le confundía. Parecía un constante juego de tirar y aflojar, pero ella sabía que podía controlarlo a su antojo si quisiera realmente.—Supongo que después de todo no es malo tener a alguien en esta ciudad con el que pueda hablar de todo y de nada a la vez.—Nunca dije querer ser su amigo, si mal no recuerdo.—Olvídate de mí, Levi. Solo te haré sufrir. No olvides que me iré de esta ciudad más pronto de lo que piensas.Hanji se acercó y besó su mejilla antes de ponerse nuevamente su abrigo para regresar a casa.Pero entonces Levi la detuvo tomando de su mano por un instante.—Es peligroso que salga allá afuera, espere hasta que amanezca.—¿Entonces sugieres que debo dormir aquí contigo? — preguntó Hanji volteando a ver a Levi por un momento.—Eso lo decides tú— respondió Levi manteniendo su habitual tranquilo semblante.     ***     —Mierda—.Maldijo Levi entre dientes al notar lo muy tarde que era.Hubiera llegado a tiempo de no ser porque segundos antes un policía lo había hecho detenerse para que le enseñara su identificación en un control de rutina.El tren había dado inicio a su marcha y para desgracia de Levi, no había otra opción más que correr y aferrarse a la más mínima posibilidad de alcanzarlo a como diera lugar.Hanji observaba la ventana de forma pensativa, pese al ambiente alegre a primeras horas de la mañana.Frente a ella, estaba Petra con su habitual semblante serio y un tanto frívolo.—¿Ocurre algo? —. Preguntó Petra por simple curiosidad.Hanji desvió la mirada por un instante y volcó su atención a Petra. En lo personal, Hanji no tenía ningún problema en especial con esa mujer aunque sí debía admitir que era un tanto distante la mayor parte del tiempo.—Estoy bien, gracias—. Respondió Hanji esbozando una pequeña sonrisa.—Me parece bien, espero que el día de hoy todas podamos divertirnos.Hanji no se sentía muy interesada en participar de aquel viaje anual organizado por la administración de la mina, en la que como todos los años los trabajadores podían acceder a la posibilidad de tener dos días en alguno de los destinos preparados por la administración.En esa ocasión, el viaje de casi cuatro horas los llevaría a tener un día de campo lejos de las frías montañas. Algo que de ninguna manera emocionaba verdaderamente a Hanji.Por inercia, Hanji buscó en su pequeña bolsa un cigarro y de pronto, vio una masculina mano ofreciéndole fuego de su propio encendedor.—¿Me permite? —. Dijo Zeke Jaeger con amabilidad.Hanji dibujó una inconsciente sonrisa coqueta en el rostro y asintió para llevar el cigarro entre sus labios a la flameante llama.—Muchas gracias—. Dijo Hanji en respuesta mientras el aroma a tabaco escapó por la comisura de sus labios.—El placer es mío, señorita. Zeke Jaeger a su completa disposición. Sin embargo creo recordar cada uno de los rostros de la ciudad y al parecer no hemos tenido tiempo de conocernos.Petra observó en silencio como Zeke parecía interesado de pronto en Hanji y no pudo evitar dibujar una mueca de curiosidad en su hermoso rostro.El tren seguía su curso y no fue sorpresa para Hanji cuando se puso de pie y se vio caminando a algún sitio más discreto en compañía de Zeke Jaeger que la siguió con minutos de diferencia para no levantar sospechas.    ***    Días después, Levi aún se sentía exhausto, con un poco de suerte quizás había logrado alcanzar el ferrocarril aferrándose a él y por momentos peligrando incluso su vida.Sin embargo, logró encontrar un sitio en alguno de los vagones y abrió una de las puertas. Al hacerlo, se sintió incómodo ante esos ojos fisgones ante la inferioridad de su clase y la humildad en su apariencia.—Mierda— volvió a murmurar Levi para sí mismo, sabiendo que estaba en el sitio incorrecto.—Señor, le recuerdo que el vagón de la clase económica se encuentra al otro extremo. Agradecería que tenga la amabilidad de salir de este lugar— dijo de pronto uno de los hombres encargados de asistir a los viajeros de la primera clase.Decenas de ojos estaban puestos en Levi, incluso más de alguna risita burlona pudo oírse. Lo que hizo sentir extrañamente avergonzado a Levi quién rara vez había experimentado aquel sentimiento.—No se preocupe, señor. ¿Con esto alcanza para un lugar en primera clase? — dijo de pronto Petra Ral quién había decidido intervenir porque no soportaba aquel bochornoso escenario y entregándole una generosa propina al encargado del vagón.—Miss Ral, ¿lo conoce usted?—No veo el problema, si lo que le incomoda es que este hombre no pague por su asiento en primera clase esto ha quedado debidamente resuelto.El hombre no supo cómo responder sin parecer un estúpido ante el desplante de aquella mujer.—Lo lamento, Miss Ral. Tenga un buen viaje.—No es a mí a quién deberías otorgarle una disculpa— Petra no iba a quedarse tranquila nada más que con unas simples palabras.El resto de viajeros escuchaba el intercambio de palabras. Algunos estaban realmente divertidos ante la osadía de aquel muchacho vulgar a sus ojos a armar un completo escándalo.—No hace falta, conozco perfectamente mi posición. Muchas gracias, señorita— dijo Levi una vez que recuperó el orgullo perdido segundos atrás.El hombre de mediana edad esbozó una horrible y fingida sonrisa antes de retirarse a cumplir otras funciones dando por finalizado aquel encuentro y el resto de espectadores pronto olvidaron aquel desaire comenzando a charlar entre ellos de banalidades y frivolidades dignas de la clase alta.Petra le señaló el asiento frente a ella a Levi y lo invitó a tomar asiento. Hanji quizás no volvería en un largo rato y ella estaba muy aburrida como para decidir que no había nada de malo en quizás entablar amistad con un obrero.—Ignore por favor a todas las personas que le siguen observando, no vale la pena amargarse por algo así— Petra intentó darle ánimos a Levi.Levi asintió en silencio, aún un poco abrumado por su mala suerte. Se quitó el sudor de su rostro con el torso de su mano sin importarle siquiera que frente a él hubiera una hermosa dama como lo era Petra. Sin embargo, aquello pareció algo cautivadoramente varonil para Petra quien en su día a día, solo se veía rodeada de hombres de finos modales.La pelirroja se sintió atraída ante aquella revelación seductora, sus labios color durazno se separaron y tragó saliva al sentir la garganta seca.El cabello azabache de ese hombre caía con gracia sobre sus varoniles facciones, la vista de Petra se desvió un momento en dirección a sus manos con relieves ante lo marcadas de sus venas por el bruto trabajo en las minas, manos fornidas y ridículamente eróticas para ella quién cruzó sus piernas bajo la larga falda al sentirse en verdad excitada como nunca.Levi no encontró forma amable de ignorar a aquella mujer que buscaba en vano mantener una conversación. Por muy amable que fuera ella, Levi tenía su mente en otra parte.Con la mirada buscó a Hanji y no la vio por ninguna parte del vagón de la primera clase por lo que debió despedirse de Petra para buscarla en el resto de vagones del tren.Entonces a medio andar se detuvo en uno de los largos pasillos, su corazón comenzó a latir desenfrenadamente al oír esa voz y con lentitud su mano se posó sobre el pomo de la puerta y la abrió.Y la realidad le golpeó el rostro con fuerza.Levi no supo cómo reaccionar y retrocedió absolutamente en negación. A duras penas logró reconocer a Zeke Jaeger que estaba ahí de pie, con solo su camisa puesta junto a Hanji que llevaba el vestido puesto y con solo sus pechos al descubierto, y ella aún en el profundo trance del placer gimiendo en voz alta siendo sus sonidos obscenos apagados por el andar del tren.Hanji abrió los ojos y una sonrisa malvada se formó en sus labios rojos como el vino cuando atrapó la boca de Zeke y sus miradas se encontraron.Levi vio como esos labios que él creía solo suyos, le comían la boca a otro con una gula desesperante, con esas manos cálidas recorriendo y aferrándose con necesidad a la gran espalda de ese hombre que la sostenía por la parte baja de los muslos con ambas manos y la follaba con una fuerza inquietante.Fue como si literalmente hubiera caído a un profundo lago de aguas gélidas y la tensión aumentó en su cuello que dibujó una prominente vena de arriba a abajo.Entonces algo detuvo a Zeke y su cuello giró en dirección hacia donde Hanji tenía fija la mirada. Sin embargo Zeke no pareció sorprendido ante la interrupción de intrusos.Sin embargo, la primera en hablar fue Hanji.—¿Qué ves? ¿Quieres unirte a nosotros?

----- CHAPTER BREAK -----

Levi se quedó quieto y frío por un segundo. Miles de ideas surgieron en su mente. Ninguna de esas opciones eran muy tranquilizantes.Su lado morboso y tal vez curioso hubiera aceptado sin dudar aquella propuesta. Quizás Hanji al descubrir que era mejor amante, lo hubiera preferido a él por sobre Zeke y sonrió divertido al imaginárselo. Pero esa sonrisa se esfumó de inmediato al recordar aquella grotesca escena. Le había dolido más de lo que hubiera imaginado.Hanji rompió la tensión echándose a reír y Zeke cerró la puerta casi en su cara con brusquedad.Era demasiado bueno para ser verdad.Tal vez un golpe de realidad le venía de maravillas. Estaba en cierta forma encaprichado con alguien que jamás lo vería de la misma manera que él.Guardar rencor nunca había sido parte de su personalidad y pese a eso dejó escapar un suspiro, Levi giró sobre sus talones y caminó con lentitud al vagón que por su rango le correspondía.Aparentemente sería un largo viaje.Las horas transcurrieron de una forma lenta, pero el sol pronto comenzó a aparecer en lo alto. Lentamente el paisaje cambió de rocosas y frías montañas a aldeas en medio de bosques. De alguna manera parecía un agradable lugar para pasar el rato.El ferrocarril se detuvo a eso del mediodía, había un ambiente de alegría que no fue capaz de contagiar a Levi quién parecía más sombrío de lo usual.Si Levi no se sintiera tan imbécil, tal vez hubiera disfrutado de estar ahí. Pero el paisaje no estaba nada mal aunque hacía demasiado calor para su gusto y se aflojó el botón del cuello de su camisa.El lugar constaba de un gigantesco lago rodeado por espesa vegetación, así como de cabañas estratégicamente ubicadas. Por supuesto que separadas las de hombres de mujeres. Aunque eso era lo que menos le importaba a Levi quién decidió salir a explorar.Levi pudo ver a la distancia a Hanji riendo en compañía de Zeke Jaeger que se veía en verdad interesado en ella.Un sinfín de sentimientos negativos recorrieron la mente de Levi, donde en todas y cada una de ellas terminaba con Zeke amarrado junto a una roca en el fondo del lago.Levi trató de calmarse y de pensar en otra cosa que no fuera en Hanji. Ni siquiera le importaba demasiado que la hubiera sorprendido con otro hombre, lo que de verdad le tensaba al punto de desear estrangular con sus propias manos a alguien, era que ese hombre resultara ser Zeke Jaeger.Su archienemigo natural por las circunstancias.—¿No es genial un día al aire libre con este sol? — Petra apareció de pronto tomando por sorpresa a Levi quién la observó un instante como si nunca lo hubiera hecho.—No lo sé, pero ahora que lo dice. ¿Gusta dar un paseo junto a mí? —Levi ofreció su brazo de manera amable.Petra dudó un momento, pero no pudo negarse y quizás con un poco de pudor se atrevió a tomar el brazo de Levi.La caminata en verdad fue agradable. Tanto que Petra parecía hipnotizada tan solo observando el rostro de Levi. Algo que incluso pudo ver Hanji quién estaba junto a Zeke.Zeke hablaba de estupideces que a Hanji no le importaban realmente y pronto ella perdió el interés.Hanji pareció sorprendida de ver a Petra con Levi, incluso ella sonreía cuando él le dirigía la palabra. Demasiado extraño considerando que Petra era una mujer fría que evitaba cualquier muestra de emoción.Y entonces Levi le devolvió la sonrisa a Petra.—¿Qué tal un paseo en bote? — sugirió Zeke irrumpiendo sus pensamientos.Hanji asintió por inercia y ese inquietante sentimiento le acompañó a cada segundo. Desde que Zeke cogió su mano con galantería y la ayudó a subir al bote.Incluso desde el bote en medio del lago Hanji podía verlos, ahora sentados bajo un gran árbol.—Como le decía, soy un amante de la caza deportiva. Tal vez le gustaría acompañarme alguno de estos días...La voz de Zeke era molesta, tanto que a Hanji no le hubiera molestado arrojarse a las aguas del lago para escapar de él.Era precisamente ese el motivo por el que sus amoríos no duraban más de un día o una noche. Era demasiado inquieta para estar junto a un hombre que quisiera controlar cada cosa de ella.Buscaría la forma de zafarse de Zeke Jaeger, aunque por lo pronto debía conformarse a escuchar cada una de las estupideces de ese hombre.     ***    Durante el atardecer, un sol abrazador se hizo presente y entonces muchos rostros quedaron boquiabiertos.La tarde junto al lago era en verdad agradable y pronto se pudo apreciar a mucha gente disfrutando de sus bondades. Aunque toda tranquilidad llegó a su fin en el momento en que una descarada mujer del cabello corto y labios color cereza irrumpió con un atrevido y revelador traje de baño ceñido a su figura que evidenciaba la envidiable forma de su joven cuerpo.Hanji sonrió pese a escuchar los murmullos tras ella, pero no le importó y caminó por el pequeño muelle hasta encontrar un lugar tranquilo como para nadar a gusto.Buscó con la mirada a Levi y no lo vio, Hanji entonces se lanzó a las aguas en una perfecta clavada.Se sumergió por varios metros, el agua era cristalina y tenía un único color turquesa, su cuerpo se movió con gracia bajo el agua como lo haría una sirena y entonces emergió a la superficie cuando se le hizo necesario respirar.Hanji estuvo varios minutos nadando hasta que prefirió quedarse boca arriba flotando en el agua contemplando el cielo.Por un momento se sintió abrumada y hasta molesta consigo misma. Esta vez se había excedido y si bien no tenía claro lo que sentía por Levi, estaba consciente de que aquel incómodo momento en el tren no lo olvidaría fácilmente.Y entonces asumió que Levi solo era otro más como el resto de hombres que se iba con la primera mujer que encontrara luego de la decepción.Decidió finalmente volver a nadar, de ese modo se sentía libre y el agua se volvía con ella uno solo.—¿No le parece que Zeke Jaeger va muy bien acompañado? No le ha quitado los ojos de encima a Hanji desde que la conoció esta mañana en el tren— comentó Petra observando por un instante en dirección al lago.—¿Cómo dice? —Levi no estaba prestando atención.—¿Acaso no va a admitir lo hermosa que es? Hasta siento envidia de lo descarada que es. Supongo que algo de osadía para esta gente tan hipócrita no viene nada de mal.Levi fue consciente por primera vez de la belleza surreal de Petra Ral. Pese a tener un rostro neutro la mayor parte del tiempo, tenía que admitir que bajo los rayos solares del atardecer, había una mujer realmente hermosa frente a él. Con sus grandes ojos color avellana adornados de largas y delicadas pestañas rizadas, con la armoniosa estructura de su rostro en cierta manera dulce.Fue inevitable acercarse a Petra, quizás impulsado por el agonizante dolor en su pecho al recordar a Hanji.Petra bajó la mirada cuando presintió que el rostro de Levi se estaba acercando demasiado al suyo y su mano se cerró por completo cogiendo la tela de su vestido por la tensión.Entonces un grito de ayuda hizo a Levi retroceder y algo sobrehumano lo hizo reaccionar.No pensó en nada cuando corrió con desesperación hasta la orilla del lago, se quitó los zapatos y se lanzó al agua para nadar con todas sus fuerzas.Levi nadó tan rápido como pudo, se sumergió por completo y pudo ver a esa estúpida mujer causante de todas sus tristezas, tomó a Hanji y la regresó a la superficie ante decenas de miradas de horror.Finalmente Levi dejó a Hanji en la orilla del lago y le practicó los primeros auxilios, hasta que Hanji comenzó a toser y a escupir el agua que había tragado antes.Hanji sintió como sus ojos se llenaron de lágrimas al reconocer a su salvador, pero Levi una vez que la supo a salvo la dejó a cargo del resto de personas que llegaron a socorrerla.—Señorita, ¿se encuentra bien?Sin embargo, Hanji no supo el motivo de sus lágrimas y solo vio a Levi marcharse caminando lejos.     ***   Anocheció bastante rápido para ser el primer día. Las personas parecían en verdad estar divirtiéndose lejos de la rutina.Hanji luego de recomponerse, volvió a la gran fiesta aunque ahora vistiendo un poco más recatada a como solía hacerlo. Sin embargo, seguía viéndose igual de hermosa.—¿Ya se siente mejor? — preguntó Zeke quién salió a su encuentro.Ella asintió por simple cortesía, pero temía admitir que ya estaba harta de ese sujeto.Había demasiada gente reunida charlando, otros riendo y algunos simplemente disfrutando de buena comida bajo el cielo despejado nocturno.Hanji dibujó una mueca de decepción al ver nuevamente a Levi con Petra, ella lo siguió con la mirada y para su horror esos dos parecían llevarse bastante bien pese haberse conocido de forma reciente.—¿Le molesta si bailamos un poco?— preguntó Petra.—En lo absoluto— respondió Levi aceptando de buena gana.Hanji lucía muy sombría al ver a esos dos divertirse de la compañía mutua. No estaba pensando con el cerebro cuando cogió la mano de Zeke Jaeger y lo arrastró con ella para bailar.Petra y Levi estaban demasiado cerca, lo que intimidó a Hanji. Zeke tenía su mano alzada junto a la suya y la otra mano en su cintura. La amplia falda de su vestido se agitó con gracia cuando Hanji giró y logró oír un poco de la conversación tan interesante de esos dos.—¿Qué planea hacer mañana? — preguntó Petra.—No lo tengo claro. ¿Tiene algo qué hacer mañana? —Levi se mostró pensativo un momento.—¿Me está proponiendo que hagamos algo juntos?—No suena mal, enviaré a alguien mañana para convenir el lugar— respondió Levi.De pronto hubo un instante en que la música se detuvo y muchos comprendieron que era momento de hacer cambio de pareja de baile. Hanji soltó de inmediato a Zeke, pero descubrió que una niña pequeña se le había adelantado y Levi sonrió con ternura accediendo a bailar un rato con ella.Hanji bufó indignada, un hombre muy mayor se le había acercado, pero ella lo apartó con la mirada asesina que proyectaban ahora sus marrones ojos. Ella giró un momento y se percató que Petra bailaba con Zeke, así que al menos la tenía fuera por un momento.Entonces, Hanji se cogió la falda y caminó con lentitud hasta quedar junto a Levi y la niña pequeña, ella se inclinó y le susurró algo en el oído a la niña a lo que ella soltó de inmediato a Levi y se fue corriendo.—¿Te gustaría bailar un momento conmigo? — preguntó Hanji con toda seguridad.—¿Eso no es algo que un caballero debería preguntar? — respondió Levi.—Razón por la cual no te presté atención desde el inicio. ¿Qué es eso de que solo algo que un caballero debería preguntar?— replicó Hanji.—¿Insinúa que ahora siente algo?—Lo suficiente como para engañar a una niñita con caramelos que no existen.—Si aprecia tanto sus sentimientos no vuelva a nadar si no sabe hacerlo.—Tal vez no debiste ir a salvarme.—Hanji, aquí estás— la voz inconfundible de Zeke Jaeger detuvo aquella discusión.Hanji estaba echa un mar de furia contenida. El atrevimiento de Levi era tan alto que nunca pensó que alguien pudiera llegar a ser tan irónico con ella.—¿Este hombre la estaba molestando? — preguntó Zeke deteniéndose a mirar fijamente a Levi de manera retadora.—No, no es lo que cree. Él fue el hombre que durante la tarde salvó mi vida en el lago. Solo me he acercado a él para darle las gracias y para comentarle que la próxima vez tendré más cuidado— dijo Hanji tratando de excusarse de alguna manera.—Ya veo— musitó Zeke con cierta indiferencia.Zeke siguió en silencio y cogió la billetera dentro de su abrigo, sacó unos cuantos billetes y los metió dentro del bolsillo de Levi de manera tan rápida que ni él logró reaccionar a tiempo.Levi metió la mano a su bolsillo y al hacerlo sus dedos se encontraron con algo de dinero que de inmediato tomó para regresarlos.Aquello había sido tan humillante.—No lo necesito, gracias— Levi había adoptado una postura firme y un poco intimidante.—No se preocupe señor, estoy seguro que le será de más utilidad que a mí. Si me comprende, ¿verdad? —respondió Zeke con cierta altanería.—No, no le comprendo señor Jaeger. Estoy por completo convencido que la vida de su acompañante vale mucho más que todas sus riquezas juntas. Ahora, si cree que esta mujer vale solo este par de billetes, creo que hay alguien que debe ordenar sus prioridades.Zeke dejó escapar una carcajada que resultó desagradable para Levi y aterradora para Hanji. Ella en especial se sintió estúpida al creer que follar con él le haría olvidar a Levi que comenzaba a rondar en sus recurrentes pensamientos. Estaba tan equivocada.—Tienes una forma muy curiosa de dirigirte a un superior. ¿Sabes lo que les pasa a quienes visitan el calabozo? —Zeke ya no estaba siendo amable de ninguna manera.—Estoy al tanto de las atrocidades que ocurren en cada uno de los rincones de la ciudad, no hace falta que lo recuerde, señor—Levi se acercó con sus nudillos entrecerrados con fuerza, estaba casi seguro que Zeke se moría de ganas también de golpearlo.Petra, al notar la acalorada discusión decidió intervenir. Zeke Jaeger era de temer cuando se ponía de mal temperamento.—Señor Jaeger, ¿tiene un momento? — preguntó Petra con un hilo en su voz.—¿Qué ocurre, Miss Ral? —respondió Zeke con agresividad.— ¿Qué es tan importante?—Creo que tengo novedades sobre lo acordado, es urgente que lo hablemos ahora.Petra se mostró en verdad afligida, no sabía con exactitud qué iba a decirle a Zeke porque evidentemente solo era una mentira para salir del paso.—Te veo más tarde, Ackerman— fue la simple despedida de Zeke quién acompañó a Petra para hablar sin ser interrumpidos.Hanji suspiró aliviada, eso había sido en verdad aterrador y agradeció que Petra hubiera logrado hacer algo para evitar una escena peor.—Lo lamento, de verdad— dijo entonces Hanji para sorpresa de Levi quién aún seguía molesto por ciertas cosas.—No lo lamente. Tengo claro que quién tenga más poder gana en esta vida. Si me disculpa, debo retirarme a descansar.Levi hizo una pequeña reverencia en señal de despedida, dejando a Hanji aún más confundida y decidió correr para seguirlo.—Al menos déjame explicarlo. Yo de verdad lo siento. Quiero decir, esta tarde te vi con Petra y entonces yo...Hanji no sabía muy bien cómo formular sus ideas y por primera vez se sintió torpe. Nunca había estado en la situación de verse rechazada.—No hace falta que me explique lo que hace con su vida. Me ha quedado bastante claro que soy inferior a lo que acostumbra y eso es más que suficiente para rechazarme. Solo diré que Zeke Jaeger es la peor opción en la que pudo pensar— Levi se sintió en verdad agotado, ya no quería seguir hablando de ese sujeto.—¿Eso quiere decir que está celoso?Levi se detuvo a secas, ya estaba lo bastante irritado como para que esa mujer tan molesta insinuara también aquel sentimiento de su parte de esa manera tan burlesca.—Está más loca de lo que creía, me sorprende— Levi respondió sin mirarla.—Si tan solo hubieras tenido la hombría de admitir que sí eres virgen, quizás sí te habría considerado como hombre. No entiendo por qué insistes en ocultarlo cuando es evidente que cada partícula de ti mismo desfallece cada vez que yo me acerco, porque jamás has estado tan cerca de una mujer.Levi se sorprendió, Hanji estaba actuando en realidad de manera agresiva. Tanto que le dio algo de susto pensar en lo que sería capaz de hacer una mujer con aquel temperamento.—Eso no es algo que una mujer quisiera saber, que tenga muy buenas noches.Finalmente habían llegado a la sección de cabañas para hombres y Levi tan pronto como consiguió su llave, abrió la puerta y le cerró la puerta a Hanji casi en la cara.Sin embargo, Levi permaneció de pie tras la puerta y apoyó su espalda contra esta. Tenía el corazón acelerado y no sabía por qué. Habían pasado demasiadas cosas en poco tiempo que se sentía irreal.Lo que menos podía comprender era el carácter tan cambiante de esa mujer. Si no lo sacara tanto de sus casillas, quizás hubiera aceptado sus disculpas y tal vez habría confesado.Sin embargo, su pequeño momento de paz finalizó cuando escuchó la ventana de su cabaña abrirse y junto con ello unas largas piernas tratando de pasar por ella. Hanji no iba a quedarse tranquila solo porque la habían ignorado y cerrado la puerta en su propia cara. Ella iba a ir afrontarlo aunque fuera lo último que hiciera.Levi se molestó en verdad, esa mujer definitivamente no conocía los límites.En otro momento de su vida se hubiera reído ante lo extraña y fascinante que resultaba ser aquella mujer, pero no en ese momento.—Es descortés dejar hablando sola a otra persona— comenzó Hanji otra vez.—Le di las buenas noches, eso es suficiente— respondió Levi con toda calma.—¿Podemos estipular nuevamente las condiciones de nuestro trato? Nunca me pediste exclusividad, así que no creí que te molestaran tanto mis aventuras unilaterales— Hanji pareció muy seria de pronto.Levi se masajeó a sí mismo la frente. Había tenido un día de mierda, solo quería ir y descansar de una maldita vez. Pero no, estaba ahí escuchando los cotorreos innecesarios de esa mujer.Sin pensarlo demasiado, se dejó llevar por su plena naturaleza e interrumpió a Hanji, para empujarla sobre la cama. No fue bruto en lo absoluto, pero aquello fue con la suficiente fuerza como para hacer que Hanji perdiera el equilibrio.Ella lo observó con los labios entreabiertos absolutamente sorprendida.—Desvístase— fue la única orden de Levi, aunque en un tono menos amable.—Yo no he venido aquí para...—Cierre la boca de una maldita vez.Hanji enmudeció ante lo que oía y no supo cómo reaccionar, en respuesta Levi forcejeó con su vestido rompiendo incluso los botones delanteros de este.Por un momento Levi se sintió mal al recordar lo que antes había visto en el tren, aquella imagen rondaba su mente y estaba actuando agresivamente a consecuencia de eso.Estaba harto de obligarse a sí mismo de mantener la compostura y la besó con tanta ira contenida que Hanji volvió a sorprenderse.—¿Estoy actuando como un imbécil, verdad?Levi se sintió vulnerable de pronto y se detuvo. Nunca le haría daño a Hanji por más molesta que fuera ella.Y comenzó repartiendo suaves besos por sobre la tela que aun cubría su cuerpo. Le quitó sus zapatos de tacón con suavidad para besarla desde sus tobillos hacia arriba. Por un momento se distrajo ante lo hermosos de sus muslos bien torneados y con aquel bronceado fascinante. Sus piernas realmente eran hermosas y tan largas que perfectamente podría quedarse enredado en ellas para siempre.Nunca creyó que una mujer sería tan perfecta, pero lo era.Hanji permaneció quieta y en silencio, observando cada movimiento de Levi y su piel se erizó por completo al sentir los labios de ese hombre besándole cada centímetro de su cuerpo con tanta delicadeza como nunca nadie en el mundo había tenido la amabilidad con ella.Levi se tomó su debido tiempo para disfrutar cada parte de su piel, a lo que Hanji parecía absolutamente ansiosa al no saber que sería lo que ocurriría a continuación.Su pecho se sentía agitado e incluso Hanji pudo notar lo rápido que respiraba.Hubo un momento en que Levi se detuvo y con una calma impresionante le quitó el vestido que la mantenía cubierta hasta entonces.Más le hubiera gustado a Levi ser dueño de aquel cuerpo desde que la vio por primera vez.La lencería de Hanji era de un agradable color blanco que se veía bastante bien en contraste de su fabulosa piel dorada.La vista de Hanji quedó nublada en el instante en que Levi le quitó sus anteojos y los dejó con cuidado en la pequeña mesa a un costado de la cama.Había demasiada belleza frente a los ojos de Levi al ver a una Hanji completamente expuesta. Levi se inclinó un momento y sus labios rozaron apenas y en el momento en que Hanji quiso acercarse a su boca, Levi simplemente esquivó su rostro con rapidez.—Ahora sabe lo que se siente, ¿verdad? — preguntó Levi acariciando su mejilla por un momento. —Hay veces en la vida en que no podemos tener todo lo que queramos.—Levi, yo jamás quise que te sintieras mal ante tu falta de experiencia. Si pudiera volver el tiempo atrás, yo...—No se preocupe, la entiendo. Temo no ser lo suficientemente bueno en lo que usted ya sabe. Ahora que ya conoce mi secreto, tal vez no le parezca tan interesante pasar la noche conmigo.

----- CHAPTER BREAK -----

Hanji se incorporó un momento para quedar sentada sobre sus muslos frente a Levi. Le pareció tan humano que de pronto Levi le confesara lo que ella ya intuía desde antes, que no supo cómo responderle.En su lugar le dedicó una suave sonrisa y posó su tibia mano sobre la de Levi para hacerle saber que no era en lo absoluto algo de lo cual debería sentirse avergonzado.—Yo, lo lamento— se excusó Levi esquivando su mirada por un momento.—No te preocupes, no pretendo decírselo a nadie. Además no es nada de otro mundo.Hanji se recostó a su lado, era agradable después de todo pasar tiempo con Levi hablando simplemente de sus vidas.—¿Ha dormido con muchos hombres? — preguntó Levi con curiosidad, disfrutando de la cercanía de Hanji.—Hmm, no lo sé. Nunca los he contado— Hanji respondió en un tono más traviesa tratando de hacer memoria. — También he dormido con mujeres— añadió por último.—¿Y qué se siente?—Es diferente de muchas maneras. En una mujer puedo encontrar a una amante y a una amiga a la vez, pero prefiero más a los hombres. Sorpresivamente las mujeres me resultan más celosas y posesivas. Pero la mayor parte del tiempo los hombres también se comportan como unos estúpidos, pero no sé por qué los sigo prefiriendo. Y luego estás tú. Tienes unos brazos que podrían atraparme sin problemas, pero no lo haces y eso me confunde. Me gustaría que dejaras de verme con miedo y solo fueras por mí dejándote llevar por el momento. Pero sé que no lo harás, porque pareces ser un buen hombre.Hanji se levantó de la cama y fue a buscar una pequeña botella de la que bebió una vez que la destapó.—La tomé del abrigo de Zeke Jaeger, debe tener tantas que una menos no harán la diferencia.Levi dejó escapar una ligera risa. Pese a todo, le parecía graciosa la forma que tenía Hanji para hacer que todo pareciera tan simple.—¿Y cómo fue su primera vez? —Levi preguntó quizás algo más interesado.Hanji volvió a beber un poco emitiendo una risa algo soñadora, un tanto inusual en ella.—Había un muchacho que semanalmente traía la correspondencia a nuestra casa. Me gustaba la forma de sus manos y mi madre de vez en cuando me hacía ir a mí a buscar las cartas para mi familia. Nunca supe lo que signifiqué para él, pero aun así lo recuerdo con cariño.—Su mentira es muy convincente— comentó Levi aceptando por primera vez un trago de lo que bebía Hanji.—¿Verdad que sí? —Hanji se removió y se acercó un poco más a Levi buscando alguna forma de estar cómoda recostada a su lado.—Bien, no tiene por qué decírmelo.Levi se sintió de verdad en paz, Hanji había dejado caer su mejilla sobre su hombro y sin darse cuenta él tenía su mano sobre su nuca y sus dedos  comenzaron a jugar con sus cortos y suaves cabellos castaños.—Algo de verdad había en mi mentira. Supongo que en ese momento era de verdad muy joven y no estaba pensando con claridad. Tengo que confesar que no fue realmente lo que hubiera esperado, pero no me siento mal por eso. Las chicas muchas veces hacen cosas porque desean romper las reglas y tener verdaderas emociones, sobre todo si vienes de una familia demasiado estricta y conservadora.—Entiendo, no debió ser tan buena la experiencia —respondió Levi sintiendo el amor inundándolo por completo, aunque bien sabía que Hanji estaba muy lejos de sentir lo mismo que él.Sin embargo, a Levi le gustó aquella nueva sensación. Ver tan tranquila a Hanji le relajó por completo y solo eso bastaba para él.Por otra parte, Hanji se giró y su rostro quedó muy cerca del de Levi. Había una completa aura de complicidad entre ellos que ninguno de los dos notó por estar cada uno sumido en sus propios pensamientos.De la absoluta paz, entonces pasaron a la alegría desmedida. Hanji había tenido deseos de bailar y entonces arrastró a Levi con ella. No era necesaria la música, ella solo quería danzar y mover sus pies de un lado a otro sin saber hasta dónde podría llegar.Sus pies descalzos se movían con ligereza y Levi la tomó de su estrecha cintura para acercarla a él para bailar lo que sería un vals sin música.Sus narices se rozaron y la intensidad en sus miradas aumentó descontroladamente. Hanji era una excelente bailarina y Levi un excelente acompañante de baile, pero aquella química amenazaba con convertir esa agonía en algo completamente desconocido para ambos.—La amo, la amo tanto— dijo de pronto Levi cuando ya no pudo soportarlo.Hanji se sintió inquieta. No es como si no lo supiera, pero esta vez se oyó distinto de cuando otros hombres le dijeron lo mismo.Era sincero.A Hanji no le importó ser la primera en acercarse y tomar su rostro con ambas manos para juguetear sobre sus labios hasta cerrar la distancia entre ellos en un profundo y eterno beso.La noche era cálida y entonces en algún momento Levi se vio corriendo con Hanji en medio del bosque en dirección al lago. De pronto, Hanji se quitó simplemente toda la ropa y Levi observó a Hanji sumergirse en una magnífica clavada en el lago. Levi la imitó, donde por momentos lograba alcanzarla, pero Hanji escapaba lejos de su alcance.Se sentía exactamente como eso. La vida misma era un gran lago y él solo trataba de alcanzar a Hanji, pero ella era lo bastante ágil como para zafarse todo el tiempo.La luz de luna se refractaba bajo del agua creando una hermosa ilusión de profundos y oscuros matices, entonces Levi se sumergió por completo para encontrarse con Hanji que tomó su rostro entre sus delgadas manos y llevó sus labios junto a los suyos, uniéndose en un largo beso que lo hizo sentir como si fuera el último segundo de su existencia quitándole hasta el último aliento de sus labios. Hanji le sonrió y le devolvió una mirada coqueta antes de regresar a la superficie.De alguna manera parecía una delirante fantasía hasta que Levi se dio cuenta que aquello era obra de Hanji. Con ella a su lado, todo era absolutamente impredecible.Entre todas las personas existentes, Hanji le había dado una única oportunidad y Levi entendió a qué se refería ella cuando le había pedido que la olvidara.Levi salió a la superficie y se encontró con Hanji que lo miraba de manera traviesa.—Me gustaría saber qué hizo que te fijaras en mí— dijo ella acercándose más.—Tiene una cara muy bonita— respondió Levi siendo demasiado arisco de pronto como para querer confesárselo. Nunca había pensado sobre qué diría en un momento como ese.Hanji se rio, pero no supo si debería sentirse ofendida. En lugar de eso, prefirió rodear a Levi con sus largas piernas aferrándose a sus caderas y así él no podría escapar.—Eso quiere decir que cuando envejezca, quizás ya no te pareceré tan hermosa.—No es lo que quise decir— replicó Levi, desviando de inmediato la mirada un poco avergonzado.Levi se volteó, demasiado tímido quizás para revelar aquellos secretos que hasta entonces le pertenecían solo a él. Al hacerlo, alguien escondido entre los arbustos se dejó entrever y escapó alertando a Levi quien pareció a la defensiva por un momento y cubrió a Hanji con sus brazos.—Debemos irnos, alguien nos vio— explicó Levi.Sin embargo, Hanji no era capaz de dimensionar lo que significaba aquello.—¿Por qué debo ocultarme? — preguntó la castaña siendo incluso demasiado ingenua para Levi.—Todos la vieron con Zeke Jaeger y a él no le parecerá gracioso saber que jugó con él. ¿Me entiende?—Me gustaría entenderlo, pero no puedo. Que haya tenido una breve aventura con él no significa que soy parte de su propiedad.Hanji se veía notoriamente molesta. Era como si de pronto tuviera la sensación de que todo el mundo temía a Zeke Jaeger, incluso Levi.Entonces se obligó a salir del lago para comenzar a vestirse con rapidez y mientras se vestía tuvo una ocurrencia, pero quizás era demasiado pedírselo a Levi.Levi le dio la espalda y comenzó a vestirse también, aunque Hanji tuvo que admitir para sí misma que quizás había subestimado demasiado a Levi. Su espalda desnuda era fornida y por su pálida piel caían finas gotas de agua y entonces Levi la sorprendió observándolo.—¿A qué le temes, Levi? — preguntó Hanji terminando de acomodarse el cabello.—No sé a qué se refiere— Levi respondió de manera inmediata.—¿Por qué le temes tanto a Zeke Jaeger?Levi fulminó con la mirada a Hanji. Quizás ella nunca lo entendería y cómo iba a hacerlo, si ella solo era una mujer rica proveniente de una buena familia.Llegó a pensar en ese momento, que Hanji era demasiado insensible como para notar la miseria fuera de su burbuja de lujos y una tranquila vida como maestra.En ese momento, notó la gran diferencia entre ellos.—Eso no le concierne. Concéntrese en no hacer que Zeke Jaeger se moleste y temo pedirle que no se meta en más problemas. Perdóneme, pero debo irme ahora.—¿A dónde irás? ¿Levi? —Hanji quiso seguirlo, pero Levi la apartó con suavidad.—¿Es que acaso no entiende? Zeke Jaeger es lo más cercano a un tirano y nada en la ciudad se hace sin su consentimiento. Lamento el atrevimiento, pero enredarse con ese sujeto ha sido la peor decisión de su vida.Hanji más tarde regresó a su cabaña y diversos sentimientos contradictorios la tenían confundida. No sabía explicar con exactitud lo que le sucedía con Levi.Levi, por su parte, supo que sería una larga noche cuando antes de abrir la puerta de su cabaña un gran golpe le impactó el rostro e hizo falta que entre dos hombres pudieran inmovilizarlo. Levi fue arrastrado y encadenado dentro de un granero.Minutos más tarde pudo saber el motivo por el que fue enviado ahí cuando las puertas se abrieron y esa sonrisa petulante apareció frente a él.Zeke se inclinó y tiró de los cabellos de su nuca para obligar a Levi a mirarlo. Había demasiada maldad proyectada en aquellos ojos bajo esos anteojos. Sin embargo, Levi tenía claro cuál sería su destino.—Te lo advertí, Ackerman— habló Zeke.Levi lo observó con un profundo resentimiento, había tanto odio en su mirada que incluso Zeke se sorprendió. Levi lucía terrible, su rostro estaba por completo lleno de heridas frescas y con uno de sus párpados de un lamentoso color violeta.Zeke se quedó a su lado un momento, pensando en la infinidad de castigos que podría otorgarle a ese desafortunado malnacido bajo sus pies.Entonces uno de los hombres de Zeke cumplió la orden y le trajo un látigo con el que planeaba corregir el comportamiento de Levi.Su camisa fue quitada con brusquedad y la espalda de Levi quedó expuesta a merced de Zeke quien comenzó a torturarlo haciendo que Levi bramara de dolor. Sin embargo, perdió la cuenta de las veces que fue castigado cuando otro de los hombres de Zeke interrumpió, informándole al mayor de los Jaeger que había recibido un telegrama de suma urgencia desde la mina.Zeke Jaeger debió abandonar el granero junto a sus hombres, dejando a Levi malherido y encadenado.Levi cerró los ojos, abandonándose al dolor hasta que sintió unas suaves manos inspeccionando su rostro y los sollozos de Petra lo hicieron regresar a la realidad.—Dios mío— Petra estaba sin habla al presenciar tal bestialidad cometida. —No se preocupe, lo ayudaré. Zeke no regresará por ahora. ¿Puede oírme?Petra quedó horrorizada. Si el rostro de Levi ya se veía lamentable, eso no era nada en comparación de cómo había quedado su espalda lastimada con heridas dejando su piel abierta y completamente expuesta.—Hanji— gimoteó Levi para sorpresa de Petra que frunció el rostro ante lo que oyó y entonces lo vio derramar una tibia lágrima que se confundió con la sangre fresca en su rostro.     ***     
Levi se sintió a salvo y un rayo de esperanza cruzó por su mente. Hanji charlaba con el resto de personas que apenas acababa de conocer en el vagón de tren y a Levi le fascinó aquella cualidad de hacer amistades con facilidad. A él le hubiera encantado saber más sobre lo que pasaba por aquella fantástica mente, pero se contentó con solo sentirla cerca siendo ella misma y se entretuvo contemplándola simplemente en lo que duró el largo viaje en tren.

La fantasía de estar junto a Hanji le hizo olvidar que era un particular día soleado y que odiaba los lugares con demasiadas personas, la humedad, el sol y los insectos.

Por supuesto que había cosas que Levi no podía anticiparlas, como el hecho de que Hanji sí apareciera en algún momento con un descarado traje de baño que fue el centro de la atención, pero la vio tan feliz cogiendo su mano y arrastrándolo con ella para ir al muelle que se sintió malditamente afortunado que una mujer como esa le estuviera dando ese tipo de atención.

Tal vez le daría el mejor día de su vida antes de que ella decidiera alejarse y entonces él, se convertiría en uno más de su larga lista de romances.

El atardecer llegó en algún momento y la colina contaba con abundante vegetación. Levi sentía que le faltaba el aire, pero aun así corrió tras Hanji que parecía en verdad emocionada por querer explorar el lugar y sus piernas largas eran una ventaja considerable.

—¡Espere! ¡Es peligroso! —Levi por un momento se sintió fatigado aunque más bien preocupado.— ¡Podría encontrarse con una serpiente!

—¿Serpiente? —Hanji no parecía ser consciente del peligro.— ¡Genial! Nunca he visto una.

Levi bufó y se obligó a alcanzarla.

Y lo logró.

La vegetación crecía de manera desmedida y fácilmente los cubría desde los pies hasta la cintura meciéndose con ternura ante la brisa del atardecer.

Los cálidos rayos del sol reflejados en su piel la hacían parecer la criatura más hermosa ante los ojos de Levi.

—Siempre que te quedas en silencio, pareciera que quieres decirme algo— dijo Hanji de pronto.

—No importa lo que diga o haga, nada cambiará.

Hanji sonrió con tristeza y tomó ambas manos de Levi con delicadeza. Los brazos de Levi obedecieron con torpeza, no tenía sentido querer negarse.

—¿Sabes que nada de esto es real? — preguntó Hanji.

—No lo entiendo.

Levi alzó la vista y observó más a su alrededor. El color del cielo, la tibieza del sol del atardecer sobre su rostro, el cosquilleo de la hierba meciéndose entre sus piernas. Todo aquello era tan vívido.

—Levi, nada de esto está sucediendo.

—Bromeas— Levi sintió algo gélido recorrer lentamente su espalda. Un estremecimiento que lo hizo retroceder confundido.

—Levi, por favor...
    ***    Hanji sintió algo similar a la desesperación cuando vio a Levi ser llevado por otros hombres que habían ido a su rescate alertados por los gritos de Petra para que sus heridas fueran revisadas. Hace solo una hora atrás había tenido un momento de cercanía con él bajo las aguas del lago y ahora tenía que presenciar cómo se habían ensañado con él por algo que ni era su culpa.Petra se mostró sorprendida ante la reacción de Hanji, era como si de verdad le importara lo que sucediera con él. La vio caminar de manera nerviosa de un lado a otro balbuceando cosas.La pelirroja sintió curiosidad por saber cómo esos dos se habían conocido y quizás se había formado una imagen diferente de Hanji. Sin embargo, decidió sacar sus nuevas conclusiones para la siguiente ocasión.Lo importante era Levi.Algunas personas se habían reunido en torno a Levi para saber su estado, quien en poco tiempo había reaccionado conforme a lo previsto.Su cuerpo estaba cubierto en un frío sudor que caía de manera lamentosa por toda su piel. La paliza había sido tal, que no se podía descartar un daño mayor. Petra no quiso imaginar qué hubiera ocurrido si Zeke no hubiera sido interrumpido.—Levi, por favor despierta —Hanji cogió su fría mano mientras permanecía a su lado acariciando sus cabellos con inusitada ternura.    ***    Habían sido horas malas, pero por fortuna Levi despertó muy desorientado luego de dormir varias horas. Su cuerpo se sentía pesado, tal vez había dormido demasiado.Al incorporarse, vio a Hanji dormida con la boca ligeramente abierta sentada en una silla junto a su cama. Le dieron unas repentinas ganas de reírse, pero en lugar de eso se puso de pie en silencio con bastante dolor y le quitó sus anteojos que estaban fuera de lugar y que amenazaban con caer. Levi los examinó de cerca y de manera curiosa se los puso para después contemplar su reflejo en el espejo donde se sorprendió de la muy mala vista que tenía Hanji.Levi no recordaba muy bien el motivo por el que estaba ahí, pero era evidente que había estado mucho tiempo en aquel sitio y entonces todas las vívidas últimas horas llegaron a su mente. Estaba en un lío de mierda.Hanji despertó por el ruido y al hacerlo, se encontró con Levi jugando como un niño con sus anteojos. Eso la hizo reír.—Veo que te encuentras mejor— comentó Hanji un poco avergonzada.—¿Estuvo cuidándome toda la noche? — preguntó Levi ansioso por la respuesta.—Así es, no podía dejarte solo. ¿Ha sido Zeke Jaeger quién te hizo eso?No era necesario que Levi respondiera, cuando Hanji pudo comprender todo sin la necesidad de palabras y se sintió malditamente culpable sabiendo que todo era su culpa.—Lo lamento, yo no sabía que Zeke Jaeger es esa clase de persona —Hanji por primera vez en mucho tiempo se sintió débil y buscó calor en los brazos de Levi.—No es su culpa, pero Zeke me odia demasiado y probablemente llegará el día en que uno de los dos deberá eliminar al otro para continuar existiendo. Solo que no permitiré que ese sujeto vuelva a ponerle un dedo encima, es por eso que puedo soportar esto y más.Levi se sintió dichoso de recibir a esa mujer entre sus brazos, pero lo sería más si no hubiera aquella enorme diferencia de clases que los separaban.O si tan solo no existiera un Zeke Jaeger rondando cada segundo de sus vidas.Se unieron en un beso tan suave que a Levi no le importó demasiado el ardor de sus heridas y cargó a Hanji hasta la cama dejándola sobre ella de manera amable. Hanji se hundió bajo el peso de ese hombre que la hacía sentir tantas emociones nuevas como inquietantes. Esas caricias se sentían hermosas de muchas maneras. Nunca nadie había sido tan dulce con ella que a lo largo de su vida siempre había sido tratada como un simple objeto de deseo.Levi se sorprendió cuando Hanji fue quién tomó la iniciativa. Quería ser ella quién lo consintiera, quería darle a Levi un buen recuerdo de ella.Entonces Levi se recostó sobre la cama con un poco de dolor, con Hanji quedando sentada a su lado quién tomó su mano para guiarlo. Con lentitud Levi abrió uno a uno los botones de su vestido para por último encontrarse con el corsé que se ceñía deliciosamente a la piel de esa mujer. Hanji lo ayudó a desatar el corsé y las manos de Levi se veían tímidas por momentos, pero Hanji lo ayudaba con eso guiándolo e invitándolo a tocarla más, tanto como quisiera.Hanji le dedicó una mirada cálida cuando le ayudó a quitarse el pantalón y algo de vergüenza inundó las facciones de Levi. Era la primera vez que una mujer lo veía desnudo de esa manera y no supo cómo sentirse al respecto, temía no ser suficiente para Hanji y esa incertidumbre desapareció cuando Hanji lo cubrió con lento recorrido de besos que lo hicieron crisparse de inmediato ante la desconocida y placentera sensación de tener por primera vez a una mujer real para él. Hanji dibujó una extraña sonrisa pícara en el rostro al ver monumental miembro endurecido frente a ella, incluso se atrevió a pensar que era bastante grande.Levi ahogó un gruñido y cerró los ojos un momento cuando la traviesa boca de Hanji junto a su lengua comenzó a juguetear por los alrededores de su ingle. Ella comenzó a tocar su gran miembro con sus manos y en algún momento decidió comenzar a hacerlo con su boca. Fue todo tan nuevo que Levi no sabía dónde poner sus pensamientos completamente dispersos. Hanji lo engullía por completo y la calidez de su estrecha boca lo tenía al borde del delirio.Hubo un momento en que Hanji lo miró fijamente y Levi no supo si era ella, la forma en que Hanji lo miraba o tal vez el hilo de saliva que aún los unía o sus labios de cereza con el labial fuera de su lugar, que hicieron que Levi tomara a Hanji del rostro para besarla.Sus lenguas se unieron y esta vez con más intensidad. Levi había estado demasiado curioso y se atrevió a deslizar alguno de sus dedos sobre la vulva de Hanji y se sorprendió gratamente al encontrarse con su intimidad por completo empapada. Quería probarla y saborearla completamente toda.Hanji pudo adivinar sus pensamientos y tomó lugar de una manera cómoda para ambos. De pronto la castaña emitió un grosero gemido cuando sintió el contacto de los labios de Levi en su interior, lo que fue el maldito paraíso para ambos. Era demasiado embriagador lo que sentía, pero nunca imaginó que se daría de esa manera.El rostro de Hanji estaba coloreado de un intenso rojo y su cuerpo hormigueaba de un placer inexplicable que no había sentido nunca antes con nadie. Levi había encontrado un punto demasiado sensible para ella y ahora su lengua le entregaba toda la atención del universo. Ambos estaban complaciéndose mutuamente y descubriendo juntos nuevos placeres. Ella en respuesta aumentó la intensidad de los movimientos de su boca haciendo que Levi maldijera en voz alta un par de ocasiones lo que le divirtió a Hanji y a la vez le fascinó.Entonces Levi dejó escapar un último gruñido, su cuerpo tembló y eyaculó accidentalmente en el rostro de Hanji, quién primero se fastidió, pero luego le restó importancia. No podía molestarse con él, por lo que debía enseñarle un par de cosas. Levi se sintió avergonzado, pero Hanji se incorporó y se llevó una mano al rostro quitándose los rastros de semen, luego lo calmó dándole suaves y cortos besos por todo su pecho, para por último invitarlo a concluir lo que había comenzado.Hanji más tarde se retorcía y temblaba entera, su cuerpo no dejaba de brindarle olas de calor. Ella misma se tocaba los pechos, masajeándolos y apretándolos con fuerza por momentos, arqueando su espalda mientras el resto de su cuerpo se mantenía ocupado cabalgando sobre el rostro de Levi quien la devoraba con una destreza impresionante. Levi por su parte, tenía sus dos manos sobre las caderas de Hanji, ayudándola a moverse sobre su boca llena de sus jugos y que estaba hambriento por más. Él había acabado hace apenas unos minutos, pero Levi comenzaba a sentir como su verga comenzaba a endurecerse de nuevo y las venas comenzaban a marcarse por debajo de su piel de manera que Hanji sintió enormes deseos de sentirlo dentro de ella y así fue cuando en un rápido movimiento sin previo aviso, Hanji se sentó sobre su verga de una sola vez.Su boca era exquisita, pero no podía compararse de ninguna manera con la calidez de su interior absolutamente llena de sus fluidos combinados con su saliva. Hanji  era una verdadera diosa en la cama y sabía perfectamente lo que hacía y lo que quería. Sus caderas comenzaron a moverse y junto con eso la cama comenzó a crujir de manera que parecía que en cualquier momento se rompería. Hanji se veía hermosa desde su perspectiva, sus pechos pequeños rebotaban con firmeza y Levi las tuvo entre sus dedos besándolas y lamiéndolas con gula.Hanji estaba apoyada sobre sus dos manos mientras mantenía las caderas alzadas y seguía moviéndose de manera que entraba y salía de Levi, mientras su rostro perdido en la lujuria estaba en dirección hacia arriba brindándole una visión muy expuesta de su interior lo que dejó maravillado a Levi quien por inercia comenzó a estimular su clítoris sin saber lo que era y presenciando una nueva reacción en Hanji que culminó en grotescos gemidos por parte de ella que incluso hicieron sobresaltar a Levi.Sus movimientos se hicieron cada vez más rápidos e incluso Levi pudo notar que Hanji estaba cerca y él posó ambas manos en sus hermosas caderas separándole los glúteos para embestirla con más fuerza haciendo que la sinfonía de gemidos continuara y de pronto una nueva sensación hizo que Levi volviera a gruñir cuando ella lo apretó con fuerza con sus músculos internos y hasta el aliento se le fue junto con eso. Hanji contrajo los músculos deliciosamente y se volvió a empalar un par de veces más, haciendo que Levi se tensara y que Hanji se saliera antes de que Levi volviera a eyacular por montones, como nunca antes había visto.Hanji respiraba agitado siendo aún difícil de comprender para ella lo malditamente gratificante y placentero que había sido eso. Contempló a Levi un instante y ella se acercó cariñosa para besar sus labios en señal de agradecimiento por permitirle a ella ser la primera mujer en su vida, pero se sorprendió aún más cuando Levi la tumbó sobre la cama para ser él quién comenzara a besarla con completa devoción desconocida. Hanji apenas había salido del orgasmo y aquellas caricias y besos suaves eran completamente nuevos para ella, donde estaba acostumbrada siempre a encuentros rápidos y carentes de cariño por parte de sus amantes.Ella volvió a crisparse y jadear cuando sintió un tierno recorrido de besos bajando desde su cuello hasta su vientre.—Ah~ Levi~—Es tan hermosa.De haber estado a oscuras, quizás Hanji hubiera llorado, pero temió admitir que nunca nadie había sido tan dulce con ella y se le fue encima otra vez a Levi para besarlo. No quería parar de sentirlo cerca y de sentirse tan dichosa a su lado.

----- CHAPTER BREAK -----

[20 marzo, 2005.] Falco bebió el té que fue ofrecido de manera amable por aquel señor mayor de cabellos plateados, así como de una mirada profunda y serena. Fue una completa odisea dar con el paradero de ese hombre y luego de meses de intensa búsqueda, Falco junto a sus amigos lograron encontrarlo.Junto a Falco, estaba Gabi, quien se veía inquieta aunque a la vez expectante. Ella giraba su cuello en todas direcciones recorriendo con la mirada cada rincón. La casa era amplia, luminosa y muy limpia. Parecía un lugar agradable para un anciano jubilado quien pasaba sus días en ella.Al parecer, aquel anciano tenía alguna clase de fascinación con el té. Gabi pudo ver también una estantería repleta de artículos para su preparación, así como también insumos etiquetados de manera prolija en frascos.—Gracias por el té— comentó Falco terminándose por completo la agradable infusión y esbozando una sonrisa, dejando con cuidado la taza sobre su plato en la pequeña mesa frente a él.—No hay de qué, no suelo recibir visitas después de todo, pero tu rostro me recordó a un muy querido amigo mío— respondió el anciano, interesándose de pronto en Gabi quién también le recordó un poco a cierta mujer importante en su vida.—Señor, ¿le incomoda si filmamos esta conversación? —preguntó Zofia haciéndole un gesto con la mano a Udo para que acomodara el equipo necesario para una buena toma del registro.—No hay problema— respondió el hombre bebiendo también un poco de su té.La sociedad moderna nunca dejaba de sorprenderlo y de cambiar con una velocidad impresionante. Sin embargo, el sabor de su té amargo permanecía intacto incluso con el paso del tiempo. Levi inesperadamente tuvo un desliz de melancolía entre tantos muchachos jóvenes que de manera inesperada habían llegado hasta su casa sin aviso alguno. Se sintió un viejo suertudo y de pronto, con ganas de charlar con aquellos mocosos ruidosos.—Como verá, estamos filmando un documental sobre los habitantes de aquella ciudad abandonada en las montañas— comenzó a explicar Falco de manera amable, bien sabía que aquello podía ser un tema sensible y por lo tanto, la conversación debía ser llevada a cabo de manera profesional.—No sé en qué podría serles de utilidad un viejo cansado como yo— respondió Levi de manera más amarga, quién cambió de inmediato la expresión serena de su rostro a uno quizás de amargura.Los recuerdos de su vida en aquella ciudad, los atesoraba con ímpetu jovial en su corazón. Sin embargo, Levi debía de admitir que en su mayoría eran momentos oscuros, recuerdos de su juventud manchados por la ira ante la injusticia del destino.—Me es un honor hacerle una cordial invitación y nos encantaría saber si puede considerar la posibilidad de acompañarnos hasta aquel sitio. Por supuesto que no debe preocuparse por nada más que llevar su maleta.Levi permaneció en silencio durante un momento. Viejas heridas parecían reabrirse junto con ello. No sabía si era capaz de regresar a aquel lugar después de tantos años.—Lo siento, pero no puedo hacer eso— fue la honesta respuesta de Levi.Falco pudo apreciar las miradas de sus compañeros y existía la posibilidad de que aquel hombre se negara y estaba en todo derecho en mantener su postura. Sin embargo, Gabi comenzaba a sentirse irritada ante la falta de cooperación de aquel anciano.—¿Sabe cuánto tiempo hemos estado buscando aunque sea a una sola persona que haya vivido en aquel lugar? Por supuesto, no lo sabe. Casi todos están muertos y sin embargo, es demasiado egoísta guardarse todos los secretos ocultos de esa ciudad abandonada.—¡Gabi! —Falco alzó un poco la voz ante la falta de tacto de su compañera.—¿Y qué sabes tú, mocosa arrogante? — replicó Levi, perdiendo la paciencia por un instante.—Por supuesto que casi nada. La documentación de aquellos años quedó sepultada bajo la nieve junto con todo lo demás. No hay veracidad, ni concordancia con la información de los historiadores, porque no hay evidencias certeras de todo lo que ocurrió en aquel lugar. ¿Es que piensa morir sin que todos sepan lo que de verdad sucedió en la ciudad? Su relato es muy valioso para las futuras generaciones.—Basta, Gabi— Zofia dejó su habitual neutralidad, porque creyó que su compañera estaba siendo demasiado irrespetuosa con una persona mayor.El anciano Levi siseó con disgusto, su té se había enfriado a tal punto que le pareció un desperdicio beberlo.—En la última visita al lugar, nuestro equipo de arqueólogos encontró entre las ruinas un par de artículos personales, así como también correspondencia y diarios de vida que se encuentran en este momento en observación y en proceso de restauración. No sabemos con exactitud el verdadero dueño de los objetos, pero eso supone un gran avance— Falco debió intervenir, tratando de buscar la forma de llamar la atención de aquel hombre para que quizás cambiara de opinión.—Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer— Levi dejó muy claro que no cedería, mucho menos luego de oír a esa mocosa grosera.—Entre los objetos encontrados, están una considerable cantidad de cartas escritas a mano. No poseen remitente, pero sí destinatario. Las cartas iban dirigidas en su mayoría a alguien de nombre Hans y a juzgar por el contenido, se podría decir que eran de carácter bastante personal— Falco le enseñó algunas fotografías que tenía a Levi para calmar el ambiente.Levi sintió como su corazón se aceleraba e incluso su mano diestra tembló un poco, a la vez que un genuino sentimiento inundó su mente con la sola mención de aquel nombre que jamás olvidaría.Sin pensarlo, se puso de pie y les indicó a los demás seguirlo en dirección a otra de las habitaciones. Falco les devolvió a sus amigos miradas que iban desde la intriga, hasta la incredulidad. Levi los había llevado aparentemente a su oficina y el anciano abrió el cajón de su escritorio para comenzar a sacar pequeños objetos que iban desde viejos anteojos con el cristal roto, pequeños frascos de tinta ya seca por el paso del tiempo, un par de fotografías y por último, una carta.Levi le entregó la carta a Falco, quién la recibió y la leyó con asombro. La sonrisa triste en el rostro de Levi, le indicó a Falco que aquel anciano frente a él, era ni más ni menos que el remitente de las cartas encontradas escritas para Hans.    ***    [5 febrero, 1939.]  Un par de aves volaron despavoridas por el cielo cuando se encontraron en su camino con una intrépida mujer temeraria que conducía un llamativo Alfa Romeo de 1930 de un vibrante color rojo a gran velocidad.Hanji parecía estar disfrutándolo; la brisa en su rostro, el sol sobre sus nucas, la bufanda de seda en su cuello deslizándose contra el viento con gracia. A su lado estaba Levi, algo preocupado. Desconocía cómo esa mujer había logrado conseguir aquel automóvil, tampoco estaba seguro de cuándo ella aprendió a conducir y por su propio bien era mejor ignorar los detalles. Definitivamente Hanji era una constante caja de sorpresas.—Levi, luces muy pálido. ¿Te sientes bien? — preguntó Hanji notando como su compañero de viaje se veía un tanto enfermo a juzgar por la expresión descompuesta de su rostro.—Por supuesto que no. ¿Cuándo se ha visto que una mujer conduzca a gran velocidad? —Tsh, jamás esperé oír algo como eso proviniendo de ti— se quejó Hanji. —¿Ahora sugerirás también que las mujeres no podemos ejercer nuestro derecho a voto en elecciones y que mi deber es estar en la cocina?—Está distorsionando a su favor mis palabras. Es evidente que no sabe conducir y no tiene relación con que sea mujer o no. No sabe nadar, pero entonces va y se ahoga dentro de un lago. Bajo esa lógica y a juzgar por su desconsiderada forma de conducir. ¿Por qué insiste en poner en riesgo su vida?Levi tenía un buen argumento, pero Hanji era lo bastante testaruda como para aceptarlo. Sin embargo, era agradable para ella sentir cerca a Levi. Él, a diferencia de otros hombres no era posesivo al punto de sentir que invadía su espacio. Existía un extraño y a veces interesante coqueteo que comenzó lentamente a bajar las defensas de Hanji. Levi no siempre era amable con ella, muchas veces respondía de manera ácida y eso, en vez de ahuyentarla como lo haría cualquier mujer ante un hombre de mal talante, la fascinaba y seducía por completo. A Hanji le resultaba interesante mantener aquella clase de confidencia con un hombre. En definitiva era algo completamente nuevo para ella.  ***   Algunas horas después, el viaje de regreso a casa había sido distinto, tal vez un poco más sombrío de lo esperado.Zeke había dado la orden de regresar antes de lo convenido, porque asuntos complejos estaban ocurriendo en la ciudad minera en su ausencia y debía resolverlos pronto.Por su parte, Hanji se veía nostálgica mientras observaba a través de la ventana el paisaje y se sentía como si fuera otra persona. Hanji cerró los ojos y su mente divagó haciéndola soñar despierta. Aun podía recordar con exactitud las últimas horas con Levi y le parecía extraño pensar que aquello había ocurrido en verdad. Se sentía diferente, pero no le disgustaba aquel sentimiento. Más le inquietaba pensar que por razones estúpidas, ella y Levi debían ir en vagones separados.—Hanji, has estado muy callada. ¿Te sientes enferma? — preguntó Petra quién era su compañera de asiento y no había hecho más que observarla en silencio.—Estoy bien, gracias— respondió la castaña de inmediato.Petra asintió por cortesía e intentó creerle, pero era imposible. No después de verla en el lago durante la noche pasada junto con Levi. Petra no sabía cómo aquello pudo ser posible si horas atrás había visto a Hanji con Zeke. Incluso no pareció sorprendida con el hecho de que su futura cita con Levi quedara en nada. Era obvio que él solo estaba matando el tiempo con ella, cuando era evidente su genuina atracción hacia Hanji.No es como si le importara demasiado, pero en ese momento Petra supo que Hanji no era alguien en quién pudiera confiar. Petra no era muy distinta de Hanji, pero a diferencia de ella, Petra era un tanto más discreta cuando de hombres se trataba. Llevaba meses durmiendo cada cierto tiempo con Zeke Jaeger por simple conveniencia y así garantizar un mejor trato en la ciudad, pero hasta la fecha casi nadie se había dado cuenta.Al inicio, Petra había sentido algo de simpatía al ver a Hanji tan solitaria en aquella desconocida ciudad, pero con el pasar del tiempo se dio cuenta que eran completamente diferentes. Ella estaba ahí a costa de su propia autodisciplina, de una rígida postura y forma de ver la vida que le hacía merecedora muchas veces de la envidia de otras, mientras que Hanji gozaba de una vida despreocupada gracias al dinero de su familia.Mientras que al otro extremo del vagón, Zeke se mostraba preocupado por sus propios asuntos allá en la ciudad. Algo de verdad malo estaba ocurriendo a sus espaldas y aquellos infelices revolucionarios habían encontrado la oportunidad perfecta para hacer una emboscada en su ausencia. El último telegrama recibido, le había dejado un sabor amargo y no le gustaba para nada como pintaba la situación. Se le hacía necesario regresar a la ciudad cuánto antes. Sin embargo, mientras caminaba por el tren vio a Hanji y por un instante olvidó su cometido.—Buenas tardes, Miss Ral y Miss Zoe— saludó Zeke ensanchando su prominente sonrisa.— Miss Ral, ¿me permite algunos minutos con Miss Zoe?Petra observó con indiferencia a Zeke y comprendió que lo mejor era colaborar con su petición. Se levantó con lentitud ante la mirada atenta del rubio y una desagradable sensación recorrió sus entrañas al imaginarse el motivo por el que ese imbécil buscaría a Hanji.La institutriz logró sentir algo de lástima por Hanji al haberse condenado por su propia cuenta al enredarse con ese hombre por simple diversión.Una vez que solo quedaron los dos en aquel vagón de la primera clase, Zeke mostró sus verdaderas intenciones. Buscó por un momento en su bolsillo algo y al cabo de unos instantes, una delicada caja estaba entre sus dedos.—Lo vi y pensé de inmediato que solo alguien como tú podría lucirlo de manera espléndida.Zeke tiró de la cinta atada a la caja y al abrirse, en su interior había un par de largos guantes de seda negros con pequeñas incrustaciones de fina pedrería bordados a mano. Debían valer una fortuna.Sin embargo, la belleza frívola de objetos no tuvo la reacción esperada por parte de Hanji, quien ya comenzaba a sentir un profundo asco por aquel hombre detestable que creía que con regalos podría tenerla.—No puedo aceptarlo— fue la tajante respuesta de Hanji al sentirse incómoda con su presencia.—Me encanta cuando se hacen las difíciles, pero hace unos días no parecías pensar lo mismo cuando montabas mi verga como una perra.Eso fue lo que terminó por colmar la paciencia de Hanji quién intentó apartarse, pero no le fue permitido por Zeke que le bloqueó la salida poniéndose de pie frente a la puerta. De pronto, el rubio recordó que aún tenía un asunto pendiente con Levi y la maldad afloró en él, haciendo que dejara la comodidad del vagón de primera clase para caminar con elegancia hasta el otro extremo del tren con Hanji siguiéndole los pasos porque tenía un muy mal presentimiento.Las cosas se complicaron para Levi cuando se dio cuenta que ni dentro del tren era un lugar seguro cuando a él llegó el murmullo de que Zeke Jaeger estaba buscándolo.No había muchos lugares donde pudiera ocultarse y saltar desde el ferrocarril en movimiento a gran velocidad no parecía una agradable idea.Entonces, alguien más notó su inquietud y antes de que Levi pudiera reaccionar, un largo brazo lo cogió del hombro y lo arrastró, cerrando la puerta tras él.Zeke había estado personalmente registrando cada uno de los rincones del tren y era imposible que Levi lograra ocultarse. Tarde o temprano se encontrarían y sonrió con evidente sorna al encontrarse con la última puerta del vagón. Sostuvo la puerta y la deslizó con lentitud, donde al finalizar se encontró con algunos pares de ojos que lo observaron con extrañeza.Zeke vio a un pequeño grupo, conformado aparentemente por cuatro personas. Uno de ellos rubio y muy alto con algo de barba abundante, le seguía un muchacho de tez morena de sonrisa encantadora, además de otro sujeto que parecía algo irritado y por último una mujer de baja estatura de cabello negro y muy largo que iba vestida en un muy estrafalario vestido rojo. Zeke mantuvo fija su atención en esa mujer del vestido rojo, su rostro era de pocos amigos y su mirada era fría, de alguna manera se le hizo conocido. La mujer del vestido rojo hizo contacto visual con Hanji y entonces ella comprendió de inmediato y guardó silencio a espaldas de Zeke.—Disculpen la interrupción de vuestro viaje. Busco a un hombre de cabello oscuro y baja estatura . Si lo ven, háganmelo saber.Oyankopon observó a Porco y Porco le dedicó una mirada suspicaz a Yelena. Todos negaron haber visto a aquel hombre de tales características.Solo cuando Zeke se dio por vencido y decidió marcharse entre maldiciones en voz alta, la calma les regresó al alma.Yelena se quitó su barba falsa y ayudó a Levi a salir de ese infernal vestido rojo que lo mantenía al borde de la asfixia. Por su parte, Oyankopon pareció interesado en querer saber más detalles por el que Levi era perseguido.   ***   Entre la tensión en el viaje de regreso, nada más al llegar a la ciudad, quienes estuvieron dentro de aquel tren notaron que algo muy malo había ocurrido mientras estaban de viaje.Hanji descendió del tren y buscó un lugar para estar cerca de Levi luego de unas horas separados, donde ambos vieron a un par de policías que estaban esperando a la salida de la estación de trenes para registrar a cada uno de los viajeros.—¿Me puede explicar qué está ocurriendo? — preguntó Petra con evidente molestia al ser interceptada por uno de los uniformados.—Lo lamento, señorita. Solo cumplimos órdenes de Zeke Jaeger— respondió Marlo ayudando a Petra a abrir su maleta para registrar sus posesiones.Había mucha gente reunida a la espera de ser interrogada por los uniformados, algunos estaban discutiendo con los policías por su cuestionable proceder, mientras que otros simplemente estaban acatando las órdenes en silencio.—Levi, ¿qué está pasando? — susurró Hanji un poco inquieta una vez que logró formular sus ideas.—No lo sé, pero mantenga silencio y coopere cuando sea su turno— le murmuró de regreso Levi a modo de respuesta.De pronto, los gritos comenzaron a ir en aumento en una acalorada discusión.—Ya le he dicho, no tiene ningún derecho a registrar nuestras maletas. Esto es un acto soberbio, somos una compañía de teatro de renombre y nunca habíamos sido tratados de esta manera. ¡Me veré en obligación de escribirle una carta al administrador de la ciudad! —Porco se veía indignado y no le quedó otra alternativa que abrir de mala gana su maleta cuando vio las relucientes carabinas que portaban cada uno de los policías y que le fueron apuntadas a modo de advertencia.Marlo parpadeó confundido al encontrar artilugios extraños que formaban parte del equipaje de ese hombre.Pelucas, barbas falsas, vestidos de lentejuelas; entre otros formaban parte de la maleta que no parecía encajar con la imagen un tanto arrogante y absolutamente varonil de Porco.Sin embargo no había nada que pudiera considerarse sospechoso pese a eso.—Adelante, prosiga— Marlo le hizo un gesto con la mano a Porco para que se retirara de su vista y continuar con el siguiente.Oyankopon se comportó más amable que su compañero y la revisión fue bastante rápida aunque se repitió la misma situación con los objetos dentro de su equipaje.Por último fue el turno de Yelena que además de maletas, llevaba pesados baúles con toda clase de trajes confeccionados con exquisitas telas.Terminada la revisión de cada uno de los viajeros, Hanji y Levi se quedaron algunos minutos a las afueras de la estación de trenes para charlar un instante y al momento de separarse, se mostraron confundidos al no saber cómo despedirse. Hanji se acercó para besarlo, pero Levi solo atinó a darle un par de palmaditas en el hombro que dejó a Hanji un poco avergonzada por su desafortunado movimiento.El calor subió a su rostro y ella no supo cómo interpretar aquel sentimiento. Había estado a instantes de besarlo, pero él simplemente se despedía de ella de esa manera tan extraña, para ir cada quien por su lado.Hanji maldijo en voz baja mientras caminaba de regreso a casa y no se había tomado la molestia de esperar a Petra.La ciudad era tan pequeña, que solo minutos le bastaron para llegar a casa y dejarse caer en su cama para suspirar con aquel inquietante sentimiento revoloteando en su pecho.Entonces pasaron muchos días en que Hanji no volvió a tener noticias de Levi y eso comenzó a preocuparle. Sin embargo, estaba demasiado ocupada durante el día impartiendo clases como para intentar acercarse.¿Él estaría bien?¿Habría comido?¿El trabajo en la mina no sería demasiado duro?Cosas como esas comenzaron a rondar la mente de Hanji cada día que no tenía mayores novedades sobre Levi. Incluso estuvo tentada en querer preguntarle a Marie por él, pero se contuvo. De vez en cuando, ella observaba en dirección a la montaña nevada, pero seguía sin tener noticias de Levi.Una mañana, sus miradas volvieron a encontrarse entre la multitud que observaba aquel espectáculo sanguinario. Levi se veía tenso al reconocer a dos de sus compañeros, donde el honor de un hombre se regía absolutamente por la lealtad. Ellos sin lugar a duda preferirían morir antes que delatar a los suyos. Gunther y Erd permanecían encadenados de pies y manos, sin embargo no se arrepentían de nada.—Marlo, encárgate de ellos— fue la orden atemorizante de Zeke.Marlo titubeó y su mano temblaba de miedo, él no era capaz de dispararle a ninguno de los dos. Gunther sin embargo asintió con la mirada, haciéndole saber sin hablar que lo perdonaba y que debía continuar con la orden sin importar qué.—Gunther Schultz y Erd Gin. Se les acusa de alta traición al ser sorprendidos de formar parte de una organización rebelde que busca la desestabilización y el caos de la ciudadanía— floch leyó en voz alta los pormenores de la ejecución pública que sería llevada a cabo en instantes.Pese a lo horrible de la situación, nadie era capaz de intervenir. Incluso Levi sabía que lo mejor era permanecer en silencio con el fin de evitar más tragedias, sin embargo, su mandíbula temblaba de ira al igual que sus puños apretados con fuerza.—Con las facultades concedidas como miembro de la policía, se procederá a realizar el escarmiento dado a su inminente silencio, que servirá como advertencia a todo aquel que decida quebrantar las normas de la ciudad.Entre las miradas de angustia de los presentes, Levi se había acercado a Hanji para sacarla de aquel sitio antes que alguien los viera y así evitarle a Hanji aquel mal recuerdo.Hanji intentó zafarse de Levi, pero él se lo impidió obligándola a permanecer quieta y en silencio. Era una completa bestialidad que nadie se atreviera a detener aquel espectáculo y luego de eso se escuchó el primer disparo haciendo que Levi rodeara con sus brazos a Hanji para contenerla y a la vez para cubrir sus oídos.Zeke dio la orden de proseguir y Marlo debió apretar la mandíbula al mismo tiempo que su mano diestra apuntó con certera precisión a Gunther que lo miraba fijamente y que en algún momento dejó de hacerlo cuando la bala llegó directo a su rostro, específicamente a la nuca. Donde Erd corrió con el mismo destino que su amigo.

----- CHAPTER BREAK -----

[23 abril, 2005.]  El viaje fue bastante corto a como Levi lo recordaba. Sin embargo, al tratarse de una ciudad abandonada, el hotel más cercano estaba a unas horas de distancia por lo que fue necesario hacer un viaje bastante planificado con anticipación y riguroso ante cualquier inconveniente que pudiera suceder.Un chófer pasó por Levi durante el amanecer y él fue llevado desde su casa hasta el aeropuerto para un vuelo de solo unas horas y así moverse entre ciudades. El equipo de trabajo de Falco esperaba por él y el resto del viaje continuó en auto. A eso del atardecer, Levi llegó finalmente al hotel donde podría descansar antes de continuar con el resto del viaje a la mañana siguiente.Durante la cena, Levi y los más jóvenes se reunieron para charlar. A pesar que desde un inicio Levi se negó a participar, existía algo que lo hizo retractarse.Levi se sentía ansioso, no podía ocultarlo. Era una mezcla de emociones que no sabía como manejar. Pese a su nerviosismo, se distrajo fácilmente. Su mirada se centró en Gabi y Falco; ella era tan ruidosa y enérgica, mientras que Falco era tan calmado.Entonces una sonrisa se dibujó en sus delgados labios al ver a los más jóvenes. Levi se entretuvo observándolos en silencio, mientras comía su tarta de manzana que bajo su punto de vista, no sabía tan bien.Mientras comían, Gabi y Falco discutían por desacuerdos en asuntos de la producción del documental, ya que era evidente las marcadas personalidades de cada uno. Gabi tenía un carácter más fuerte, apasionado y decidido; mientras que por otra parte, Falco era más centrado y noble.Al finalizar la cena, se separaron para ir cada uno a sus respectivas habitaciones y Levi decidió organizar la ropa que había traído en su maleta y al cabo de unas horas logró dormirse, en aquella cama que parecía demasiado grande y fría para él.A la mañana siguiente, el viaje continuó por otro par de horas y finalmente cerca del mediodía llegaron hasta su lejana ciudad natal.Un sentimiento extraño recorrió a Levi de pies a cabeza. Él estaba casi seguro de que había un error. Aquel lugar desolado no podía ser el mismo lugar en el que nació y creció. Por fortuna, era un día de sol y había algo de nieve, aunque por otro lado seguía siendo una mañana muy fría.Las cámaras encendidas mantenían su distancia para no interferir en nada y así darle la sensación de privacidad que Levi necesitaría.Con anticipación, Levi antes de participar de la filmación había visitado a su doctor y pese a la edad, Levi se seguía manteniendo bastante saludable. Así que no había mayor inconveniente, más que las debidas precauciones pertinentes. Aunque por otra parte, no iban solos, sino que también eran acompañados por todo un equipo técnico detrás de cámaras.Levi comenzó a caminar de manera lenta siendo apoyado por su bastón de caoba. La estación de trenes abandonada distrajo su atención por un momento, pero había algo que Levi quería volver a ver desde que llegó.Al cabo de algunos minutos, Levi junto al equipo de filmación llegaron al que aparentemente fue un día un edificio, en el que solo quedaban ruinas.Aún quedaba algo de nieve acumulada y pese a eso, Levi fue capaz de reconocer aquel sitio.—Solía vivir aquí cuando fui joven— explicó entonces Levi.—Vivía junto a mi amigo, Farlan. Si me lo preguntan, era un completo idiota, pero hasta entonces jamás logré conocer a alguien tan leal como él.Hubo un fugaz ruido, que interrumpió la filmación cuando el grito de Gabi capturó la atención de todos. Los rayos del sol habían comenzado a derretir la nieve y entonces, Gabi que permanecía de pie bajo un tejado, recibió un montón de nieve que acababa de desprenderse.A todos tomó por sorpresa cuando Levi comenzó a reírse. Él había olvidado que cosas como esas podían suceder.  ***    [26 febrero, 1939.]  El arrebato de Zeke Jaeger, finalizó con la vida de dos personas y como si no fuera suficiente con eso, se les otorgó la expulsión inmediata de la ciudad a sus familiares cercanos.Las cosas no podían marchar peor y Levi no era capaz de mirar a los ojos de aquellas madres que habían perdido a sus hijos por unirse a su causa. Se sentía culpable por el fatídico desenlace de Gunther y Erd.Se convocó a una reunión de emergencia en medio de la noche que podría ocultarles en la clandestinidad. No tenían mucho tiempo para hablar, pero sí era importante decidir el futuro de la organización secreta.—Por lo que sé, no aceptamos mujeres por ningún motivo —Farlan observó con desaprobación en dirección a Hanji que acompañaba esa noche a Levi.No hizo falta que Levi defendiera a Hanji, ella podía hacerlo bastante bien sin necesidad de depender de otro.—¿Lo importante no es derrocar la administración de Zeke Jaeger? El que use o no falda, o lo que haya debajo de ella, no me impide ayudar si así lo creo correcto.A Levi se le infló el pecho de orgullo al oírla hablar de ese modo tan sarcástico y le causó gracia ver la expresión de asombro de Farlan que no supo cómo responder.—Me parece que debemos comenzar pronto con nuestro plan, o de lo contrario más tragedias inundaran a la ciudad y para eso, Zeke Jaeger debe morir —Mike tomó la palabra, observando cada uno de los rostros de sus compañeros y por último, se detuvo en Levi.—¿Crees poder cumplir con la misión, Levi? —un último rostro se reveló entre la oscuridad, donde la inconfundible voz de Erwin Smith llenó el ambiente.—Si hay alguien que debe hacerlo, ese soy yo— respondió Levi con una determinación inquebrantable.Las instrucciones eran claras y no había forma de fallar. La libertad de los ciudadanos requería acciones desesperadas y solo los más valientes serían capaces de pelear. Nada aseguraba que saldrían victoriosos, pero no podían desaprovechar el momento.Marlo, quien vigilaba la puerta, los escoltó de manera segura a sus hogares para evadir el control policial que resguardaba las calles nocturnas.La reunión había finalizado y solo era cuestión de horas para comenzar con el plan.  ***    La mañana comenzó como lo sería un día cualquiera. El ferrocarril que llevaría a los mineros hacia la montaña, estaba esperando a los últimos rezagados, cuando de pronto un arma apuntó directamente en la nuca del maquinista y lo obligó a iniciar la marcha del tren instantes antes de lo esperado.—¿Levi, quieres morir? Zeke Jaeger no dejará pasar por alto esto— dijo el maquinista del tren, sabiendo que no tenía más opciones que obedecer y poner en marcha el tren.Levi permaneció en silencio, quien no tenía intenciones de matar a nadie que no fuera Zeke Jaeger.El ferrocarril continuó con su habitual trayecto y llegó hasta el lugar donde los mineros descendían para entrar a la mina, pero esta vez ningún minero entró en ella.La estrategia de Erwin de sacar a todos los hombres de la ciudad para llevarlos hasta la fría montaña, era una completa locura junto con el secuestro del único medio de transporte para llegar a la mina dando inicio a una huelga, cesando todas las actividades por parte de los obreros.Si había algo que Zeke Jaeger detestara más que la insubordinación, era todo lo que le hiciera perder dinero. Si no había mineros allí dentro trabajando, eso suponía una tragedia financiera para el rubio.A algunos les tomó por sorpresa tal situación y estaban confundidos, mientras que otros se unieron al grupo de Levi. Incluso Kenny estaba sorprendido al enterarse que el siempre tan aburrido Levi, estuviera tras la emboscada.La tensión era inminente y todas las piezas estaban en su lugar, donde era el turno de Zeke de hacer la siguiente jugada.Incluso Hanji no podía mantenerse concentrada mientras impartía clases, imaginándose lo que podría estar ocurriendo en las frías montañas. Todos sus pensamientos estaban con Levi.Entonces solo bastaron un par de horas para que el sistema de comunicación por radio interceptara un intento de dialogo por parte de Zeke.—¿Qué necesitan para dar por finalizada esta estupidez? Estoy dispuesto a escucharlos.Levi fue quién respondió, para desagrado de Zeke que no tenía ni la más mínima idea del porqué ese imbécil estaría tras eso.—¿De verdad crees que nos conformaremos con tan poco? —Levi tomó la palabra.—No estás en posición de negociar conmigo, Ackerman.—¿No? Tengo justo aquí la cantidad suficiente de explosivos como para hacer desaparecer toda tu querida montaña de dinero si así quisiera.—No te atreverías— Zeke comenzó a preocuparse.—Pruébame— Levi sonrió con sorna.—De acuerdo, te oigo.Mike y Farlan, recibieron la orden de Levi y ellos reunieron a sus hombres, a la espera de la respuesta definitiva de Zeke.Mientras tanto, la negociación continuaba a manos de Levi quién comenzó a enumerar una por una, todas las condiciones que requería para desistir de la huelga.Entre ellas destacaba; la mejora en las condiciones de seguridad para los mineros, un reajuste a los salarios dado a los últimos recortes de presupuesto y por último, un sistema de votación igualitario en la que los mismos ciudadanos podrían escoger a un representante o lo que sería llamado un alcalde, donde Zeke Jaeger perdería facultades sobre la soberanía de la ciudad y solo sería el dueño de la mina encargado de otorgar empleos a los ciudadanos, sin ser más que solo eso.—Dame un plazo de sesenta días para presentar una propuesta.—Que sean treinta— fue la última oferta de Levi.—Te arrepentirás de esto, Ackerman— Zeke no pudo ocultar su coraje.—De acuerdo. Muchachos, procedan con la detonación de la vía del tren— ordenó Levi a sus hombres.—¡Espera! Maldita sea. Tienes mi palabra que en treinta días lograré ofrecerles algo que podrá beneficiarnos a todos. Pactemos una tregua, Ackerman. Ahora, deja las tonterías de lado y mete a esos hombres a la mina de una buena vez.Levi no se tomó la molestia de responder y dio la orden de poner en marcha todo como de costumbre en la mina para hacerle ver a Zeke, que pese a sus diferencias, él sí era un hombre de palabra.Zeke Jaeger, a las horas más tarde pudo apreciar desde la comodidad y calidez de su oficina, los ruidos característicos en la montaña, señal que dentro de ella, había hombres trabajando sin descanso. El rubio se permitió relajarse en su silla y pronto, dos suaves manos femeninas le otorgaron un merecido masaje que alivió la tensión en sus hombros.Si había algo fascinante que Hanji había descubierto en los hombres, era la completa sumisión devota que en ocasiones ellos demostraban con tan solo engatusarlos un poco. Por fortuna, todo había salido bien para Levi y eso contentó a Hanji, quien quiso algo más de privacidad y se encargó por sí misma de cerrar la puerta de la oficina de Zeke Jaeger.  ***    La primera parte del plan, resultó favorable para Levi y los suyos. Sin embargo, se le hizo un poco extraño a Levi que con aquella detestable personalidad de Zeke, él lograra ceder tan fácil. Quizás tramaba algo, pero Levi no tenía forma de saberlo.Al finalizar la jornada de trabajo, Levi bajó desde la mina en el ferrocarril y luego fue en dirección hasta su hogar compartido con Farlan.Al abrir la puerta, el ambiente se sentía cálido y había un agradable aroma a tarta de manzana, algo demasiado inusual para Levi considerando que las aptitudes culinarias de Farlan eran por completo desastrosas.—Justo a tiempo— comentó Hanji apareciendo desde la cocina.—¿Cómo logró entrar?—Con la llave de repuesto que ocultan en la tierra de las plantas de afuera— respondió Hanji sin darle importancia.—¿Y nadie la vio entrar? ¿Farlan no estuvo aquí? —Levi parecía desconcertado.—Creí oír que tenía una cita con alguien. Me agrada Isabel, es una buena mujer. Supongo que no regresará hasta un par de horas.Fue extraño para Levi ser recibido de ese modo, a Hanji ni siquiera le importó que él estuviera cubierto de polvo y con su ropa sucia producto del trabajo, entonces ella se acercó y besó su mejilla con ternura.Levi cerró los ojos por un momento, siendo feliz incluso con aquella pequeña muestra de afecto.Minutos más tarde, una vez bañado y vistiendo mejor que antes, Levi tomó asiento junto a la mesa para comer con Hanji y ella fue feliz viéndolo disfrutar de la comida mientras él le contaba sobre su día, haciéndola sentir cómoda con eso. Le daba la curiosa sensación de estar casada, pese a que en otro contexto ella odiaría todo lo que la hiciera sentir apresada.Después de la cena y de limpiar juntos, se entretuvieron con la mutua compañía leyendo algunos de los libros de la colección personal de Levi. Mientras él estaba sentado en el largo sofá, Hanji estaba recostada con su nuca apoyada en las piernas de Levi.De vez en cuando, Levi al cambiar de página, comenzó a juguetear con los cortos cabellos de Hanji, lo que la hizo sentir indefensa y sin lograr entender del todo lo que Levi significaba para ella. Le gustaba esa clase de compañía y le gustaba también ese afecto silencioso lográndose entender sin palabras.—¿Alguna vez ha tenido el cabello largo? — entonces preguntó Levi.—Sí, pero era una molestia. ¿Te gustan las mujeres de cabello largo?—No en verdad, solo sentí curiosidad. Como lo lleve está bien para mí, me seguirá gustando de todos modos.Levi no pareció darle importancia, pero lo que Hanji había oído era básicamente una confesión de amor.Hanji no sabía como sentirse al respecto. Levi en cada oportunidad que tenía, le hacía saber sus sentimientos de manera honesta, mientras que ella no podía decir lo mismo. Horas atrás había estado con Zeke Jaeger, solo para asegurarse de que Levi fuera dejado en paz gracias a la tregua pactada. Ni siquiera estaba tan segura del porqué estaba actuando de esa forma. Nunca antes se había interesado a tal punto de desear que nada malo le ocurriera a otra persona. Levi era un buen hombre, donde él merecía todas las cosas buenas del mundo.

----- CHAPTER BREAK -----

[23 abril, 2005.]  El anciano abrió la boca con asombro, el teatro era uno de los pocos lugares que logró sobrevivir al paso del tiempo y seguía manteniéndose en pie después de todo lo que había ocurrido en el lugar. Aquel sitio fue testigo de importantes momentos de todo tipo y Levi sintió la profunda necesidad de entrar aunque fuese una vez más.La butaca crujió luego de que Levi decidiera sentarse por algunos minutos para observar con ímpetu el escenario que lo hizo sentir un tinte de melancolía. El gran telón de aquel rojo aterciopelado en el centro del escenario, seguía allí, algo corroído por el paso del tiempo, pero en su lugar al fin y al cabo.—Soy un gran admirador del teatro y aún asisto cuando alguna compañía se presenta en la ciudad dónde vivo en la actualidad. En el 1939, llegó hasta aquí, una compañía de teatro y entonces pude conocer más sobre aquel noble arte.Levi se mostró más enérgico que en mucho tiempo y decidió explorar el lugar con una alegría inusitada, siendo seguido por un gran número de cámaras en todos los ángulos posibles.     ***   [18 marzo 1939.]  Era una mañana concurrida en las calles de la ciudad. Mientras los hombres estaban en su gran mayoría dentro de la mina, las mujeres que iban a tempranas horas de la mañana a realizar compras en el mercado de la ciudad, se encontraron con un curioso anuncio.

Paradis, compañía de teatro.

Audiciones para personaje protagónico femenino.

Para más información preguntar aquí.

Desde hace mucho tiempo que la ciudad se mantenía en constante tensión y entonces, la llegada de una compañía de teatro suponía un respiro entre tanta tragedia.Oyankopon salió del teatro algunos instantes por aire fresco y entonces encendió un cigarrillo para contemplar simplemente la vida transcurrir.—¿Qué ves? — preguntó Porco, actor de la compañía de teatro, caminando hasta él estirando los brazos desperezándose por último a su lado.—Busco a nuestra nueva musa— respondió Oyankopon con optimismo.—Suerte con eso. No he visto a nadie que llame mi atención.Oyankopon observó a un grupo de mujeres jóvenes charlar entre ellas y se sorprendió para bien. Habían dos pelirrojas bastante guapas, aunque una de ellas lucia demasiado seria. Le seguía una rubia de ensueño y a su lado, una mujer castaña de risa alegre que cargaba su bolsa de compras.Las mujeres de la casa compartida salieron juntas para hacer las compras en el mercado de la ciudad.Petra estaba a cargo de administrar los dineros que cada una de las huéspedes entregaba para cubrir los gastos que requería un hogar compartido y llevaba con ella una larga lista de compras, donde Petra era bastante rigurosa y estricta en ese aspecto. No es como si se llevaran de maravillas entre ellas, pero las compras suponía un punto en común en la que todas podían participar.—Buenos días, señoritas— Oyankopon se quitó el sombrero para saludar a aquellas bellas mujeres que alegraron su día con solo verlas sonreír.Nanaba e Isabel sonrieron tímidas, aunque de inmediato correspondieron el saludo junto a Petra y Hanji.—¿Es actor? —preguntó Nanaba muy coqueta de manera inconsciente.Petra estuvo a punto de darle con el codo para que guardara silencio. Sin embargo, Oyankopon sonrió de manera amable para luego responder.—No, solo soy el sastre a cargo de confeccionar los trajes para nuestras presentaciones. Sin embargo, mi compañero Porco lo es.Porco observó en silencio a cada una de las mujeres y solo una de ellas logró capturar su atención.—Porco Galliard, el placer es mío.El actor había tomado la mano libre de Hanji para besarla, lo que tomó por sorpresa a Hanji. El hombre parecía ser del tipo mujeriego, lo que no causaba ningún tipo de interés en Hanji.—¿Me permitiría acompañarlas y llevar sus compras? Sería una lástima que tan bellas manos tengan que cargar sus compras tan pesadas.Petra pudo sentir las miradas suplicantes de Nanaba e Isabel. Rara vez lograban entablar amistad con chicos guapos en la ciudad y le pareció bastante amable de su parte el que quisiera acompañarlas. No pudo negarse en esta ocasión.Entonces Porco le guiñó un ojo a Oyankopon y tomó las bolsas de compras de las chicas para ir con ellas.Mientras caminaban por la ciudad de regreso a casa, Hanji notó como Porco intentaba hablarle solo a ella haciendo evidente su inminente interés, pero por desgracia él no era de su tipo.Fue entonces, que Hanji vio a Levi caminar a la distancia y en un arrebato de impulsividad decidió irse con él.—Lo siento, recordé que tenía algo por hacer —se excusó Hanji. —Regresen sin mí.Lo último que vio Hanji luego de eso, fue el rostro de decepción en Porco.     ***    Levi iba caminando distraído cuando se percató que alguien gritaba su nombre de manera escandalosa, volteando a ver el origen de esos gritos y vio a Hanji.—¡Te atrapé! —Hanji se veía feliz por algún motivo y pasó su brazo de manera amistosa por sobre el hombro de Levi para comenzar a caminar con él.—¿Qué es tan divertido? —preguntó Levi al notar la poco usual felicidad en el rostro de esa mujer.También se percató que el cabello de Hanji se veía un poco más largo de lo que recordaba y eso le agradó, aunque prefirió no decirlo en voz alta.—Siendo sincera, creo que nada. Un sujeto me estaba coqueteando y entonces escapé.Hanji hablaba demasiado rápido revelando demasiada información en ocasiones y a veces Levi no sabía de qué mierda estaba hablando, pero se había acostumbrado a que las conversaciones con Hanji fueran de todo y nada al mismo tiempo.—¿Debo sorprenderme por su nueva conquista? — dijo Levi con latente ironía.—Tengo el resto del día libre. ¿Tienes planes para hoy?—Algo así —Levi no parecía tan contento con eso tratando de evadir el tema.—¿Puedo ir contigo? —Hanji preguntó batiendo sus largas pestañas queriendo parecer afligida.—Preferiría que no —Levi comenzaba a sentirse irritado.—¿Y si vamos a tu casa? Podríamos pasar la tarde juntos y tal vez hacer algo —Hanji creía tener el absoluto poder disuasivo con eso, Levi no podía negarse.—En otra ocasión, pero tomaré su palabra.Hanji se sintió frustrada y quiso saber cuáles eran las andanzas de Levi, pero él no estaba cooperando en lo absoluto y solo creaba nuevas interrogantes en su mente. A Hanji le hubiera gustado que Levi fuera más espontáneo en aquel aspecto, pero no lo era. Así que la idea de corromperlo un poco, le resultó divertido.—Ha pasado tiempo desde que no hemos dormido juntos. La vez pasada estuvo bastante bien. ¿Deberíamos solo follar ya, para alivianar la tensión?Levi pudo oír como las señoras que iban a su lado murmuraban entre ellas, mientras que Hanji iba y ventilaba sus intimidades a los cuatro vientos sin ningún tipo de pudor o vergüenza.—No podemos ir a casa, al menos no por ahora— Levi ya no hacía nada para ocultar su frustración.—¿Por qué?—Marlo está ahí.—¿Marlo? ¿No era Farlan tu compañero de casa? —Hanji ya no estaba entendiendo nada.—Marlo conoció a una mujer y entonces...Hanji guardó silencio y entonces tuvo una gran revelación.—¡Lo tengo! ¿Ahora están ahí follando y por eso no podemos regresar?Las señoras a su lado que oían la conversación desde quién sabe cuándo, volvieron a reírse de manera ruidosa ante la falta de discreción de Hanji.Sin embargo, Levi había perdido la paciencia por completo y cogió la mano de Hanji para llevarla con él ante su insistencia de acompañarlo.    ***   Kuchel abrió la puerta y se vio gratamente sorprendida al ver a su hijo que venía a visitarla y esta vez no venía solo, sino que también una muy guapa señorita lo acompañaba. Ella se limitó a sonreír, aunque en el fondo estaba feliz de verdad, porque al fin Levi comenzara a frecuentar más personas que no fueran otros mineros.Hanji enmudeció al notar las grandes similitudes de esa mujer espléndidamente hermosa, con Levi. Era tanto el parecido, que cualquiera que no los conociera creería con firmeza que eran hermanos, cuando en realidad eran madre e hijo.—Levi, querido. Qué gusto verte tan bien acompañado, adelante.Luego de ser presentadas, Levi fue a buscar algo a la cocina y dejó unos momentos sola a su madre junto a Hanji. Hanji parecía muy silenciosa, como si pensara que era mala idea haber seguido a Levi y ahora se sentía algo nerviosa ante la presencia de su madre que tal vez se estaba imaginando que su hijo y ella tenían algo serio.Kuchel rompió el silencio y fue la primera en hablar.—¿Conoces hace poco a Levi? —Kuchel se sintió curiosa por saber cómo se habían conocido.—Algo así— respondió Hanji.—Temía que Levi fuera como su tío Kenny y se convirtiera en un borracho mal hablante que solo se rodea de cantinas y prostíbulos, es por eso que lo envié a estudiar lejos por un tiempo. Levi venía de regreso de la cocina con algo de té para todos, cuando se detuvo en la puerta ante la conversación de su madre con Hanji.—¿Trabajas para Zeke Jaeger? Creí haberte visto antes saliendo de su casa en varias oportunidades. ¿Hay problemas con Miss Ral? Tengo entendido que ella está a cargo de la educación de su hermano menor— dijo por último Kuchel, tratando de recordar.Y la sonrisa en el rostro de Levi se esfumó por completo.Mientras tanto, arriba en las frías montañas, la mina seguía funcionando como si no hubiera un mañana. Los mineros tenían turnos de trabajo rotativos, por lo que en ningún momento se detenía la extracción de los minerales. El ferrocarril subía y bajaba varias veces al día para ir a buscar mineros y llevarlos a la mina o traerlos de regreso a la ciudad.Ante la ausencia de Levi, Kenny estaba a cargo.Durante el transcurso de horas se presentaron varios inconvenientes. El primero de ellos fue la excesiva e inusual humedad, lo que combinado con la poca ventilación, creaba un clima demasiado húmedo y sofocante que tenía a los mineros maldiciendo, porque eso les provocaba dolores de cabeza, lo que algunos simplemente le restaron importancia. Sin embargo, en ningún momento se detuvo la producción.Kenny, al igual que Levi, tenía una gran capacidad de liderazgo aunque sus métodos eran diferentes.Los hombres continuaban con su ardua tarea de extracción, mientras el mineral obtenido viajaba por los rieles dentro de la mina. Entonces Kenny quiso tener una breve pausa de sus obligaciones. Metió la mano diestra a su bolsillo y sonrió para sí mismo al encontrar sus preciados cigarros. Estaba de más recalcar que dentro de la mina estaba estrictamente prohibido fumar, pero Levi no estaba ahí para recordárselo y no había nadie más allí que su querida ave Rose, dentro de su jaula.Kenny se llevó el cigarro a los labios y segundos antes de meter su mano por segunda vez en el bolsillo del pantalón para encontrar su encendedor, su rostro giró en dirección a la jaula y solo en ese momento vio a Rose, muerta.Las campanas que funcionaban como sistema de alerta dentro de la mina comenzaron a sonar y una extraña sensación inundó a los mineros. Muchos de ellos se sentían somnolientos, mientras que algunos comenzaban a toser y vomitar. Kenny sintió el frío recorrer su espalda y supo de inmediato lo que significaba aquello. Era inminente la intoxicación por la fuga de gases tóxicos que provenían desde la misma tierra.—¡No enciendan ninguna luz! ¡Todos apaguen las luces de sus lámparas! ¡Vayan en dirección a la salida! ¡VAMOS!Sus hombres abandonaron sus maquinarias y sus puestos de trabajo para evacuar, donde los más ágiles comenzaron a trepar sobre los carritos que viajaban por los rieles en dirección a la salida. Era imprescindible que cumplieran con esas órdenes y Kenny como pudo, logró arrastrar con él y cargar en sus hombros a uno de los mineros que ya había perdido el conocimiento.Su propio dolor de cabeza iba en aumento y aún no era capaz de salir de ese infierno oscuro en las profundidades de la tierra.     ***   Hanji aún no estaba familiarizada del todo con los sonidos peculiares que provenían desde la mina. Sin embargo, aquel sonido era diferente de otros. En específico eran campanas que sonaban sin descanso.Levi dejó caer la bandeja con tazas de té y supo que no podía quedarse allí, él debía regresar.Kuchel abrió la boca y se llevó una mano al pecho, mientras oraba en voz alta al tratarse de una mujer creyente y Hanji permanecía confusa, sin saber qué estaba ocurriendo. Ella se despidió de manera amable de Kuchel luego de tranquilizarla y prometió regresar en otra oportunidad para ir con Levi.Se le hizo difícil a Hanji alcanzar a Levi por primera vez y Hanji solo corría detrás de él, en el proceso chocando con otras personas que parecían entender también el significado de esas campanas. De pronto, todo se volvió una confusión de gritos, de sollozos y de lamentos por parte de mujeres que habían llegado hasta el ferrocarril que solía llevar a los mineros a la parte alta de la montaña.Levi llegó sin aliento y su alma regresó al cuerpo por tan solo un segundo cuando se encontró también con Mike y Farlan que habían llegado hasta ahí, porque aparentemente tenían el día libre, aunque eso significaba también una sola cosa.Kenny y el resto de sus hombres, estaban dentro de la mina.De pronto, se sintió como si toda la ciudad hubiera llegado hasta la estación de trenes para saber si sus esposos, hijos, amigos o familiares estaban bien.Fue necesario un par de tiros al aire para detener la histeria colectiva y así imponer orden. Hanji retrocedió junto a un grupo de personas y estaba muy impactada del nivel de violencia con el que solían resolver todo en esa ciudad.—Escúchenme con atención— Floch bajó el arma y habló dirigiéndose a la multitud. —Necesito que vengan conmigo al menos unos veinte hombres. Ya notificamos al equipo de rescate, pero se encuentran en la ciudad vecina y tardarán al menos un día en llegar aquí. Pero es necesario esperar un poco, porque no sabemos con exactitud el nivel de peligro que tiene este momento la mina. Se intentó mantener comunicación y no hemos obtenido señales de ningún tipo.Las palabras de Floch, no obtuvieron la respuesta esperada y eso logró alterar más los ánimos.—¿Pretendes que esperemos a que den señales de vida? En ese caso, lo que traeremos de regreso en el ferrocarril serán cadáveres en vez de hombres heridos. Tenemos que subir ahora mismo— Levi se interpuso ante las claras órdenes de Floch.La presión hizo que Floch desistiera de utilizar nuevamente sus municiones, de cierta manera, Levi le intimidaba un poco.Levi, Farlan, Mike y otros se les unieron, por lo que el tren inició su marcha para ascender a las frías montañas.Mientras tanto, abajo en la estación de trenes, el caos continuaba a manos de Floch que no era capaz de contener la situación.—¡Te he dicho que pongas en marcha el segundo ferrocarril! —Isabel se mostró furiosa frente a Floch y ni siquiera parecía incomodarle que él estuviera armado y ella no.—¿Es que no entiendes, estúpida? ¡Es de mala suerte que las mujeres estén cerca y dentro de la mina! —Floch ya no estaba intentando ser amable.—Soy enfermera del hospital, también puedo ir— añadió una mujer que terminaba de acomodarse el cabello y cerrar los botones de su blusa ante la mirada de quienes estaban ahí.—Maldita sea, Marlo. ¿Dónde estabas? —Floch le gritó a su compañero que recién acababa de llegar.Marlo no respondió y en lugar de eso, ayudó a algunas mujeres que se identificaron como trabajadoras del hospital más algunas voluntarias, entre ellas Hanji, Nanaba e Isabel, a subir al tren.—Te veo luego, Hitch— se despidió Marlo de la mujer que había llegado con él a la estación y que subió también al ferrocarril.Hitch no dijo nada y se unió al resto de mujeres que planificaban sus funciones una vez que lograran llegar a la mina.    ***    Levi maldijo en voz alta una vez que llegó arriba y por su mente cruzó el presentimiento de que quizás llegó demasiado tarde.Por fortuna, Kenny había logrado salir a la superficie y él estaba ahí, tendido boca arriba sobre la nieve acumulada, tosiendo enfermizamente con un dolor de cabeza de los mil demonios que apenas le permitía abrir los ojos.Por desgracia, no todos corrieron la misma suerte.Levi junto al resto de hombres se encargó de sacar a la mayor cantidad posible de mineros dentro de la mina, pero en algunos casos ya era muy tarde.Los cuerpos comenzaron a acumularse en algún lugar fuera de la mina, mientras que seguían saliendo cada vez más heridos por eventos asociados a la histeria colectiva, como golpes, heridas sangrantes luego de caer y azotar sus nucas contra las rocas y también varios hombres que habían perdido finalmente el conocimiento luego de la inhalación prolongada de gases tóxicos.Minutos más tarde llegó el segundo ferrocarril con las mujeres voluntarias. Isabel junto a las demás, ayudaron a clasificar a los heridos y los de mayor gravedad fueron trasladados de inmediato al primer tren para llevarlos de regreso a la ciudad. Hanji buscó con la mirada a Levi y entonces lo vio, secándose las lágrimas con impotencia al reconocer a algunas de las víctimas.—Levi, yo... lo lamento.Hanji no supo que más decir e intentó darle cobijo posando su tibia mano por sobre su hombro, pero de pronto, él se apartó de ella.—¿Qué hace aquí? ¿Es que no le dijeron que es de mala suerte que vengan mujeres al yacimiento? —espetó Levi perdiendo finalmente los estribos.—Levi, solo intento ayudar. No podía quedarme de brazos cruzados y...—¿Ayudar? —interrumpió Levi riendo con altanería. —¿Querrá decir, decirle todo lo que sabe a Zeke Jaeger una vez que se encuentre con él y hagan sabrá dios qué cosas o tal vez con cuántos hombres más? Porque es eso lo que ha estado haciendo todo este tiempo. Yo confié en sus buenas intenciones y sabía que esto se detuvo de manera muy pacífica para ser Zeke Jaeger.—Levi, espera. No es lo que estás pensando. Yo solo estaba...—Utilizándome, por supuesto. ¿Por qué una mujer como usted se fijaría en un pobre minero como yo que no tiene nada que ofrecer? Tenían razón, usted es solo una maldita...—¿Una maldita qué? Dígalo fuerte y claro, que todos escuchen lo que soy —le enfrentó Hanji acercándose tanto que sus rostros casi chocaron y sus lágrimas comenzaron a caer sin poderlas detener.No parecía importarle que otros escucharan su discusión, Hanji quería oír en boca de Levi lo que él había intentado decirle, pero que por algún motivo prefirió no hacer.—Señorita, cálmese.Mike debió apartar a Hanji de Levi, mientras Farlan obligó a Levi a guardar silencio. Levi por último decidió marcharse de su lado, por temor a decirle cosas peores. Siempre creyó que pese a todo, Hanji era una mujer distinta y realmente estaba decepcionado de haber creído en eso con firmeza. Había confiado en ella. La había llevado hasta la intimidad de su casa y la presentó ante su madre como amiga, aunque los dos supieran que eso no era cierto. Incluso estuvo presente en las reuniones secretas y ella conocía parte de los planes a futuro. En cosa de minutos, todo se había convertido en una absoluta mierda y el asunto no mejoró con el pasar de los minutos.A las horas más tarde, el hospital de la ciudad que solía recibir un par de enfermos al día, se llenó de mineros malheridos y ante la falta de lugares disponibles, parte del teatro se tuvo que habilitar como un hospital de campaña para desgracia de la compañía de teatro que vio sus planes interferidos y pospuestos hasta nuevo aviso.Las clases en el instituto se cancelaron, al igual que toda actividad recurrente y Zeke Jaeger decretó dos días de duelo por los mineros que fallecieron en el lugar.En el ambiente rondaba un aura de negatividad impresionante, tanto así que Hanji no fue capaz de salir de casa y estuvo en su cama llorando hasta la fatiga.Muchas veces la gente la había llamado zorra, pero esta vez era distinto, porque aunque Levi no fuera capaz de decírselo, estaba segura que era eso lo que estaba pensando y el solo imaginárselo, le hacía daño.Nunca le había importado que otros pensaran mal sobre ella, pero esta vez, que fuera Levi quien pensara esas cosas, le hacía replantearse toda la situación.¿Qué estaba sintiendo ella por él? ¿Por qué dolía que Levi fuera quien pensara eso?El sonido de los fríos vientos montañosos golpeaban su ventana y por primera vez, Hanji se sintió insignificante y minúscula en aquel mundo injusto. Así tal cual se sintió en algún momento Levi.Hanji caminó hasta su escritorio y abrió la carta que había recibido días atrás. En ella le notificaban que su solicitud de traslado fue aceptada y que finalizando el período escolar sería promovida a otro instituto en una ciudad distinta. Junto con la carta, estaban dos reservaciones en primera clase.Uno para ella y otro para Levi.Hanji pensaba que Levi merecía conocer el mundo exterior.

----- CHAPTER BREAK -----

[22 marzo, 1939.] Hanji se hundió en un sopor turbulento, atribuido quizás a una gripe a la cual no le había prestado la suficiente atención hasta ese momento.De vez en cuando ella oía la voz lejana de Petra, obligándola a beber algunas infusiones para mantenerla hidratada y turnándose con Nanaba e Isabel, cambiando de vez en cuando los paños húmedos que le habían puesto en la frente para bajar la fiebre, sin embargo su cuerpo parecía sentir lo contrario y los escalofríos la hacían querer resguardarse a salvo bajo el calor de sus sábanas.Cuánto más hubiera anhelado estar segura y cálida entre los brazos de ese hombre y de pronto, Hanji se sintió más solitaria que nunca.La última mirada cargada de decepción por parte de Levi, se convirtió en su sueño recurrente durante ese estado febril.Luego de unos días, la fiebre bajó y Hanji tuvo ánimos de levantarse para salir de su habitación, donde le dio la sensación de que había transcurrido mucho tiempo, pero solo habían sido un par de días.—¿Te sientes mejor? — preguntó Petra quien estaba en casa, sorprendida de ver a Hanji deambulando por las habitaciones de uso común.La castaña asintió y luego se sintió un poco avergonzada de que fuera Petra quien cuidara de ella gran parte del tiempo. Se sentía más bien en deuda con ella y no sabía cómo compensarlo para estar a mano.—Gracias por cuidarme, si necesitas algo no dudes en pedírmelo— dijo Hanji finalmente.Petra no dijo nada al respecto, pero obligó a Hanji a que comiera un poco, invitándola a desayunar junto a ella. La pobre muchacha parecía haber perdido algo de peso en poco tiempo.—¿Tú y Levi son algo? — preguntó entonces Petra para sorpresa de Hanji.—¿Por qué ese hombre y yo tendríamos algo? Es un sujeto salvaje y poco gentil, además es más bajo de estatura y...Hanji estaba tratando de ver los defectos dónde no los había, aunque eso pareció suficiente información para Petra quien no pudo evitar dibujar una sonrisa poco usual en ella. Era demasiado evidente que ambos tenían sentimientos el uno por el otro, pero que Hanji aún no fuera capaz de asumirlo, ese era otro asunto.—No dejabas de murmurar su nombre mientras tenía fiebre. A mí y a las otras chicas, les pareció lo contrario.Petra se mostró divertida ante la reacción de Hanji, que prefirió meterse más comida a la boca para así no tener que responder.Aquello resignó a Hanji, quién no tenía forma de huir de lo que estaba pasando en su cabeza y en su corazón. Sin embargo, sería difícil que Levi volviera a confiar en ella.Le dolía de verdad pensar en la idea de perder su amistad y esa confidencia que con nadie más había obtenido. ***   [28 marzo 1939.]   La ciudad se encontraba llena de personas caminando por sus calles. Desde el último accidente, la producción en la mina se detuvo y las cosas tomaron un nuevo rumbo.Zeke intentó reanudar las labores habituales dentro de la mina, pero solo consiguió más mineros intoxicados y a ese paso se quedaría sin sus hombres.Los ingenieros aún venían de camino hacia la ciudad y llegarían en los siguientes días. Sin embargo, su llegada no resolvería los problemas que estaban atravesando en la mina.Había algo que estaba rondando la mente de Hanji desde que escuchó a Floch decir que los accidentes estaban relacionados con la mala suerte de las mujeres que visitaban la mina. Aquella creencia machista, carente de sentido y algo supersticiosa fue enseñada de generación en generación, tanto así que incluso Levi la creía cierta. Pero Hanji sabía que detrás de esa leyenda, debía existir alguna explicación lógica.Una vez que las clases se reanudaron, Hanji se dirigió hasta la biblioteca del instituto y comenzó a revisar los libros de historia de la época. Existían muy pocos de ellos y en ninguno se hacía referencia a la idea que estaba cruzando su mente por aquel momento.Cuando supo que en los libros de la biblioteca no podría encontrar la información que necesitaba, Hanji decidió hacer una visita donde Erwin Smith una vez que finalizaron sus lecciones del día en la escuela.La oficina de Erwin estaba a solo minutos de la escuela y Hanji decidió ir hasta allá porque confiaba de algún modo que Erwin podría ayudarla a encontrar la verdad tras todo el asunto. Durante esa tarde, Levi y Erwin se mantenían ocupados debatiendo el futuro de las obras en la mina, cuando unos suaves golpes en la puerta principal los interrumpieron a ambos.—Lamento la molestia. ¿Me permites algunos minutos, Erwin? —Hanji fue clara en su petición.Levi decidió levantarse de su lugar para salir, pero entonces Hanji habló sin siquiera dirigirle la mirada.—Levi, quédate. Esto es algo que también debes oír.Levi observó a Erwin y él le indicó de manera amable que escuchara lo que Hanji tuviera que decir, pese a tener conocimiento de los problemas entre ellos.Hanji cogió aire antes de comenzar a explicar sus teorías.—Estuve investigando por mi cuenta y llegué a la conclusión de que podríamos estar en la antesala de un hecho catastrófico de mayores proporciones. La fuga de gases desde la mina tiene que ver también con que la tierra ha comenzado a fracturarse y me gustaría si pudieran verificar el historial de accidentes relacionados a lo mismo, ya que al parecer ha sido más frecuente de lo que se piensa. Lógicamente, el movimiento de las placas tectónicas de la tierra puede no ser siempre percibido a simple vista y se requiere instrumentación adecuada para medir su intensidad. Estuve revisando la biografía de la ciudad y el último gran sismo se registró hace un poco más de ochenta años, por lo que si preguntan a cualquier ciudadano, este no sabrá que responder porque evidentemente no vivía para ese entonces. Lo que quiero decir es que la misma tierra se está manifestando dándonos señales de que algo no anda bien y no podemos saber cuándo ocurrirá el siguiente gran sismo. Puede ser en treinta años más, como podría ser hoy mismo. La mina en definitiva, no perdurará por siempre y en algún momento, sepultará a todos quienes estén en ella y me temo también, que la ciudad corre el mismo destino.Erwin y Levi se observaron, sorprendidos. Hanji tocó un tema que al parecer todos estaban ignorando y que tenía demasiado sentido. Hacer correr la creencia de que la mala suerte de las mujeres tenía que ver con los accidentes de la mina, era la vía fácil para mantener en la ignorancia a las personas que habían sido arrastrados hasta allí, en muchos casos como en la situación de Levi, contra su propia voluntad.—La ciudad no es segura y la familia Jaeger es probable que ya lo supieran desde mucho antes de fundar la ciudad, pero la sed de codicia puede superar incluso el propio bienestar.Si bien cada uno era libre de decidir si marcharse o quedarse en la ciudad, existía un poderoso e invisible sentimiento de unión.Generaciones completas de familias nacieron y se criaron en el lugar. Abandonar la ciudad significaba dejar atrás a los que ya habían dejado la vida terrenal. Levi no podía simplemente marcharse y dejar a su madre en el olvido, menos aun sabiendo todo lo que sufrían quienes vivían en el lugar. Los inviernos eran crudos y la sensación de inestabilidad en el ámbito social hacía menos inhóspita la vida en aquella ciudad minera escondida entre frías montañas.Algunos tenían la valentía de dejar la ciudad y al tiempo después regresaban al darse cuenta de que la vida afuera era mucho más complicada y más cruel, comenzando por la marginación y segregación social, seguida de actos delictuales de diverso tipo. Los Jaeger, se habían encargado de crear una pequeña metrópoli avanzada para la época en medio de la nada, con una buena economía, con buenos lazos con otras ciudades y con generosos pagos de dinero cada mes, pero a cambio de condenar a los mineros mayoritariamente a las penurias del infierno bajo las profundidades de la tierra.En la ciudad como tal, no existía el concepto de delincuencia como en otras ciudades. Zeke Jaeger se encargó de eliminar a cada escoria que quisiera destruir ese extraño concepto de paz inculcado por el resto de sus generaciones anteriores.Hanji parecía estar pensando lo mismo que Levi, pero ninguno de los dos dijo nada más ante la agonía de sus orgullos heridos. Cuando Hanji dijo lo que tenía que decir, se despidió de manera amable para luego marcharse. Solo en ese momento fue consciente de que había vuelto a ver a Levi, aunque él no pareció afectado ante su presencia y al parecer él no les había revelado al resto de miembros de su organización secreta que ella seguía viéndose con Zeke. Que Levi no la delatara, era indicio de algo bueno, pero por la forma en que actuó Levi luego de que Hanji entró a la misma habitación que él y este quiso marcharse de inmediato, supo que quizás no estaba en lo correcto.Minutos transcurrieron desde la visita de Hanji en la oficina de Erwin y Levi comenzó a pensar que la muerte de Zeke no estaba siendo un gran objetivo, donde cabía la posibilidad de que eso solo lograría una mayor caos civil. Las cosas se estaban tornando mucho más complejas de lo planeado y era necesario reformular sus ideas.  ***   [17 abril, 1939.]  Al cabo de unas semanas, los mineros malheridos que se recuperaron fueron regresando con sus familias y el teatro que sirvió como hospital improvisado, regresó a la normalidad.A las afueras del teatro, una larga fila de mujeres esperaba a ser llamada en la audición convocada semanas atrás. Hanji no quería estar ahí, pero la insistencia de Nanaba con Isabel le hicieron pensar que quizás no era tan mala idea como creyó. Incluso la aburrida y apática Petra estaba ahí, esperando su turno para audicionar como todas las demás.Mientras tanto en la audición dentro del teatro, solo tres personas contaban como parte del jurado. Yelena, Porco y Oyankopon se encargarían de seleccionar a su nueva actriz que obtendría el papel protagónico.Entonces fue el turno de Nanaba, quien se veía demasiado nerviosa siendo presa del pánico escénico pese a que era la más entusiasmada en participar.Los minutos transcurrieron y Nanaba salió del teatro llorando, sin que nadie lograra entender qué había ocurrido. Petra le dio un ligero empujón a Hanji para que despabilara y entrara a la audición, por lo que Hanji se mordió el labio y cogió algo de aire antes de abrir la puerta para entrar.Porco sonrió de medio lado al ver a esa hermosa mujer sobre el escenario, derrochando sensualidad en cada uno de sus movimientos.Los ojos de los jueces se dieron un festín visual, ante el carisma de esa mujer hermosa y de mirada coqueta.En el escenario había un anciano junto al gran piano y otro hombre junto al saxofón. Hanji buscó entre las partituras disponibles y les entregó una en especial a los músicos.Las luces se apagaron para sorpresa del jurado y se volvieron a encender siendo Hanji el centro de la atención. Hanji estaba recostada sobre el gran piano y Yelena abrió la boca con asombro.No había palabra en el mundo para describir a esa bomba sensual. Diosa o femme fatale, esos conceptos se quedaban demasiado simples para describir a Hanji Zoe sobre el escenario.No hizo falta nada más, ni seguir buscando. Hanji debía ser la nueva actriz que interpretaría a Julieta Capuleto en una versión moderna de la ya conocida Romeo y Julieta.Porco ya podía imaginarse a sí mismo interpretando a Romeo en compañía de ese bombón de caramelo, mientras que Yelena estaba completamente embobada con su belleza y ni hablar de Oyankopon que ya podía imaginar como sus vestidos finalmente serían dignos de ser utilizados y enseñados al mundo.  ***   [21 abril, 1939.] Por la ciudad corrió el rumor sobre una chica forastera que sería la actriz protagónica de la obra de teatro y un mar de celos inundaron la ciudad.Petra obtuvo los detalles por accidente mientras Isabel y Nanaba chismeaban cerca de la cocina, donde ella no pudo hacer más que partir una manzana en dos con rencor con el cuchillo que sostenía entre su mano.Había pasado algo de tiempo desde que Petra no tenía un pasatiempo. Que cuidara de Hanji mientras estaba enferma, no las hacía amigas, por lo que un poco de diversión no le venía nada de mal y sin proponérselo, decidió salir al mercado por su cuenta. Cualquier cosa era mejor que estar ahí, que escuchando los cotorreos de mujeres vulgares como lo eran Isabel y Nanaba.Petra venía de regreso con sus compras cuando se cruzó en su camino con Levi de manera casual y él la reconoció, saludándola educadamente.—Qué gusto verla, Miss Ral— dijo Levi levantando su sombrero.—Lo mismo digo, Levi.Era curiosa la sensación que le provocaba ese hombre a Petra, aunque ella seguía un tanto molesta con él por haberla dejado plantada en una cita que jamás ocurrió por culpa de Hanji.—Su cesta se ve pesada, démela —Levi llevó las compras de Petra con su brazo derecho para ayudarla.Petra analizó a ese hombre de arriba hasta abajo y fantaseó por apenas un segundo con estar entre esos brazos fornidos. Hanji era una completa tonta al no admitir sus sentimientos, cuando ella podía admitirlos sin ninguna culpa. Levi era definitivamente la mejor clase de hombre que podría existir. Atractivo, inteligente, gentil, aunque bruto en otras situaciones. Petra se moría de ganas de que ese hombre la tomara con fuerza y le hablara sucio mientras la hacía suya.—Miss Ral, ¿ocurre algo? — Levi sacó a Petra de su letargo.—¿Eh? No, lo siento.Petra bajó la mirada avergonzada y en un arranque de impulsividad se acercó hasta su rostro, tomándolo con ambas manos y lo besó en los labios a plena luz del día, en medio de la calle concurrida, a solo metros de su casa.A Petra no le importó nada y se dejó simplemente llevar por el momento.Entonces una traviesa sonrisa se dibujó en su rostro cuando vio a Hanji de pie frente a ellos, a unos metros de distancia quien luego salió de ahí corriendo mucho antes de que Levi pudiera verla.—Miss Ral, ¿Qué demonios? —Levi se separó de ella al instante sin entender a qué había venido aquella muestra de cercanía.—Yo, lo lamento —Petra regresó a su sitio y fingió inocencia llevándose ambas manos a sus labios, aunque en el fondo lo había disfrutado más de lo que pudo imaginar.—Le pido por favor que no vuelva a hacerlo —Levi se mostró más serio de pronto, haciendo que la fantasía de Petra se extinguiera por completo.Por último, Levi le entregó la cesta con frutas a Petra y se marchó de su lado sin siquiera despedirse, lo que de alguna manera fastidió aún más a la institutriz y le hizo conformarse con ir hasta Zeke Jaeger para sacarse las ganas de ser follada, aunque ese hombre detestable no le hiciera sentir absolutamente nada.   ***   [10 mayo 1939.] Los días comenzaron a transcurrir demasiado rápido y algo de calma se podía apreciar en la ciudad. Las obras en la mina seguían detenidas y eso significaba demasiado tiempo libre.Esa mañana en específico, Erwin le entregó a Levi una carta que era para Marie y como ya era costumbre, él debía entregarla. Se dirigió entonces hasta la escuela y temió encontrarse con Hanji. Desde el accidente en la mina, no habían vuelto a hablarse y Levi tenía razones de sobra como para preferir mantener la distancia con ella. No podía arriesgarse que los planes de sus compañeros se vieran interferidos por una calentura que no supo controlar con una mujer que lo sedujo y lo engañó con quién debía eliminar. Estaba seguro que Hanji no lo sentía en lo absoluto y ese amargo pensamiento le hizo desistir de su idea de buscarla aunque su alma ardiera de dolor al sentir su ausencia.—Hola, Marie no está acá el día de hoy. Está en el teatro — informó Isabel que pasaba justo por ahí, dirigiéndose a Levi quién aun sostenía la carta en su mano, adivinando tal vez el motivo de su presencia en la escuela.—Gracias, Isabel— respondió Levi quien dio la vuelta, para ir al lugar al que menos quería ir por nada en el mundo.Minutos pasaron hasta que Levi llegó al teatro y se percató que la puerta estaba abierta y entró en completo silencio.El lugar estaba realmente oscuro, ya que toda la luz estaba en dirección hacia el escenario, dándole a Levi la ventaja de permanecer en las graderías sin ser visto.Entonces vio a Hanji junto a Porco, quienes practicaban los diálogos de la obra.Levi permaneció en silencio y suspiró con derrota al saber que nada le haría olvidar a esa mujer y verla otra vez había confirmado sus sentimientos. La extrañaba tanto que era capaz de tragarse su orgullo con tal de verla sonreír para él otra vez.Y sin poderlo evitar, comenzó a frecuentar a escondidas las graderías del teatro para así poder estar cerca de Hanji.

----- CHAPTER BREAK -----

[16 mayo, 1939.]  —¡Estoy tan celosa de tus piernas! ¡Son de verdad muy largas!Hanji comenzó a reírse mientras Nanaba quien estaba recostada a su lado, estiraba las piernas para compararlas con las suyas. De cierta manera agradecía haber encontrado a un par de amigas en aquella ciudad, ya que de lo contrario Hanji hubiera muerto del aburrimiento.—Pero las tuyas son más lindas, se ven bronceadas y eso significa también que quizás tuviste demasiado tiempo libre. Cuéntame otra vez, Hanji. ¿Has estado muchas veces en el mar? ¿Los marineros son más guapos que los mineros?Nanaba parecía curiosa en ocasiones sobre las aventuras de Hanji y ella que jamás había salido de la montaña, encontró alguna especie de fascinación por los lugares que solía describir Hanji. Nanaba también quería rodearse de toda clase de personas y de lugares, y sobre todo crear recuerdos que la hicieran sentir viva.—No creo que los marineros sean más guapos que los mineros. Ambos son conocidos por ser infieles, pero si debiese escoger creo que de verdad prefiero a los mineros— confesó Hanji un tanto soñadora.Aún le dolía a Hanji el recuerdo de ese amargo momento en que vio a Levi con Petra y por un instante llegó a pensar que se veían bien juntos. Ya había perdido la cuenta de los días que llevaban sin hablarse y ella no estaba segura si en algún momento lograrían retomar el contacto. Lo extrañaba tanto que en ocasiones durante la noche no lograba dormir con tranquilidad.—¿Desde cuándo los mineros llaman la atención de una bella y distinguida mujer? —Nanaba se giró sorprendida ante lo que acababa de oír.—Promete que no lo dirás a nadie —Hanji se giró también sobre la cama para quedar frente a Nanaba y a obligarla a que jamás revelaría su secreto.Nanaba de verdad quedó estupefacta cuando Hanji le contó absolutamente todo con lujo de detalles desde el segundo exacto en que conoció a Levi y la rubia parecía confundida. Ni siquiera lograba imaginárselo.—¿Hablamos del mismo Levi, verdad? —Nanaba ya no estaba tratando de ocultar su confusión.—¿Cuál es el problema? —Hanji quiso saber.Nanaba intentó imaginarse a esos dos juntos y le pareció gracioso.—Creo conocer a Levi desde que somos niños, porque nos criamos en la misma ciudad. Y de todo este tiempo, muchas veces lo vimos en el burdel gracias a su tío Kenny, pero nunca ninguna de las chicas logró llevárselo a la cama y hasta pensábamos que quizás nosotras éramos el problema. Has tenido que llegar tú para seducirlo y embobarlo, en la misma noche que lo conociste.Hanji suspiró con derrota. Al parecer Levi nunca le había mentido y sí era virgen. Incluso teniendo bellezas como Nanaba al lado, nunca quiso tener alguna aventura casual con alguna de las prostitutas. Así que básicamente los motivos de su poca iniciativa con ella, era solo la falta de experiencia y quizás la vergüenza. Le dio un poco de ternura pensar en eso.—¿Tienes que ir esta noche también? —preguntó Hanji un tanto resignada.Nanaba asintió con pesar, donde en ocasiones como esa le hubiera gustado quedarse en casa y tal vez no tener una doble vida.Horas más tarde, Hanji acompañó a Nanaba hasta la puerta y le deseó una noche tranquila. Hanji venía de regreso a su habitación cuando se encontró de frente con Petra quien venía desde la cocina con algo de té.Era evidente que ninguna de las dos se agradaban y casi se podía apreciar el sentimiento de odio mutuo.—¿Así que los marineros no son tan apuestos como los mineros? —preguntó Petra de manera burlona.Hanji pudo sentir como se congelaba y tensaba su cuerpo.¿Era posible que esa zorra hubiera oído absolutamente todo?Hanji abrió los ojos y una mueca de seriedad se vio plasmada en su rostro.—Eres una grandísima hija de...—¿Puta? La única puta aquí es tu amiga Nanaba. ¡Ups! No debí decir eso.Petra se veía aterradora cuando sonreía de esa manera ingenua, pero su mirada reflejaba maldad pura.Existían muchas razones para que Hanji deseara arrancarle todo el cabello a esa bruja, pero lo más importante, es que Petra no podía ir por ahí contándole a todo el mundo sobre el secreto de Nanaba.En un arranque de ira como también impulsividad, Hanji jaló del hombro a Petra y la acorraló contra la pared. Debía asegurarse de que guardara silencio aunque fuera a la fuerza.—Si me entero de que le has dicho a los demás algo sobre Nanaba, te prometo que eso será lo último que harás, porque me encargaré de arruinar toda tu vida. ¿Entendiste? ¿O debo dejarte una marca en tu rostro para que entiendas la lección?Hanji se levantó los anteojos y los dejó descansar sobre su nuca. Incluso Petra llegó a pensar que eso sí dio miedo, porque nunca había hecho contacto visual directo con Hanji.—Zeke no permitirá que una prostituta de noche realice clases durante el día. Sabes que ningún padre querría esa clase de educación para sus hijas. ¿Qué es lo que te sorprende?Sin embargo, Petra no iba a flaquear tan fácil. Aún contaba con la protección de Zeke.—Creo que no nos estamos entendiendo. ¿Piensas delatar a los padres que la adorable maestra es una prostituta? Cuando son los mismos padres quienes buscan sus servicios cuando llega la noche. Petra, querida. Se nota que nunca has dado un pie fuera de esta ciudad y no sabes nada de la vida —Hanji acarició su mejilla casi compadeciéndose de su patética existencia.—¿Piensas que Zeke puede hacer algo? —Hanji volvió a reír. —Él no te hará caso, porque él hace todo lo que yo le pida. ¿Nunca has salido de esta ciudad, no es así? ¿A dónde irías si yo le pido a Zeke que te obligue a abandonar la ciudad? Deja de mentirte creyendo que eres superior, cuando tú y yo sabemos que ese fingido acento inglés no te queda y por cierto, a Levi le gustan las chicas que no finjan ser quienes no son. No te atrevas a acercarte a él solo porque te pareció divertido ver mi reacción y presta atención, Levi Ackerman solo me ama a mí y no puedo esperar a que llegue el día en que podamos irnos juntos de toda esta mierda. No te ilusiones creyendo que un día caerás en sus brazos, porque la única que ha estado en los suyos, he sido yo misma.Petra pudo ver el fuego salvaje salir de esos marrones ojos que amenazaban con lastimarla de ser necesario.Dicho todo eso, Hanji liberó a Petra sin tanta amabilidad. Sabía que se estaba comportando como una maldita perra clasista sin sentimientos, pero alguien debía poner en su lugar a Petra y la única forma de herir su ego frívolo, era atacándola dónde más le dolía y eso era su insignificante existencia por el simple hecho de no haber nacido de una buena familia.    ***   [17 mayo, 1939.]  No había plazo que no se cumpliera y entonces Zeke llamó hasta su oficina a Levi para hablar a solas. Con todo el alboroto de la mina, no habían tenido tiempo para discutir la propuesta de Zeke y Levi ya deseaba ponerle un punto final a toda la situación.Por otra parte, las palabras de Hanji aun rondaban la mente de Levi. Si lo que ella decía resultaba ser cierto, estaban todos en inminente peligro y el no saber cuándo ocurriría una tragedia, era lo más inquietante de todo.Aunque Zeke les ofreciera el cielo y la tierra a cambio de quedarse en la mina, el peligro era latente y seguiría allí hasta que fuera demasiado tarde.Levi llegó hasta la oficina de Zeke en su propio hogar y trató de no perder la cortesía que ameritaba la situación. No estaban allí reunidos para hacerse desaparecer el uno al otro, sino para pactar un acuerdo como hombres de palabra.Zeke estaba ahí esperándolo, sentado en su cómoda silla de cuero rojo oscuro con finos acabados en color dorado tras la amplia mesa de su oficina y quién luego señaló a Levi a ponerse cómodo también invitándolo a tomar asiento.—¿Whisky? —ofreció Zeke luego de terminar de limpiar el cristal de sus anteojos, señalando en dirección a la estantería llena de licores de todo tipo.—No, gracias— respondió Levi con voz áspera, quién deseaba que la reunión finalizara pronto.—No te preocupes por las normas el día de hoy, después de todo, soy yo quién las decide.Zeke dibujó una molesta sonrisa en su rostro, como si pensara tal vez que Levi era un ser inferior a su lado o quizás, un ignorante que nunca en su vida había probado tal cosa.—Y bien, ¿Cuál es tu propuesta? —preguntó Levi yendo directamente al grano, sonando un poco rudo.—Veo que llevas prisa, Levi. Sin embargo tengo una oferta a la que no podrás negarte.Zeke introdujo una llave a la cerradura del cajón de su escritorio y sacó unos cuantos documentos, entregándoselos a Levi para que los leyera.—Tienes una madre, ¿verdad? —Zeke no parecía estar preguntándolo, porque él ya lo sabía de antemano.Levi comenzó a leer los documentos y entonces comprendió lo dicho por Zeke momentos atrás.—Esto, no puedo aceptarlo.Levi se puso de pie un tanto iracundo ante la idea de venderse y abandonar a sus compañeros.—¿Por qué no? —Zeke encendió uno de sus Habanos para fumarlo con toda tranquilidad. —Con todo ese dinero puedes ir dónde quieras, incluso podrías invertirlo en tu propio negocio lejos de aquí. Eso nos beneficia a ambos de muchas maneras. Estoy seguro que a tu madre le encantaría tal vez una casa en la playa y disfrutar alguna vez de la buena vida. Y todo lo que necesitas para obtener todo esto, es poner tu firma aquí.Zeke le señaló con el dedo índice, el lugar dónde todo podría dar un giro sin retorno.—¿Qué parte no ha quedado clara? No aceptaré esa mierda. No me puedes comprar con tu maldito dinero. Solo quiero que te quede claro que no puedes reírte de nosotros cada vez que te plazca —Levi ya no estaba haciendo nada para controlar el golpe de ira que se podía apreciar en su rostro, donde su mirada en especial se volvió agresiva.—Piénsalo, Ackerman. Incluso nuestra encantadora Miss Zoe estaría feliz de saber que el pobre minero ahora es un nuevo rico y no dudaría en desear fugarse con él.La sonrisa estúpida de Zeke se borró en menos de un segundo cuando Levi apretó su cuello con apenas una mano, donde las venas de sus músculos se marcaban de una manera grotesca y sus dedos se incrustaron con rabia sin tener la intención de soltarlo. Levi había estado escuchando sus incesables estupideces, pero todo hombre tenía su punto de quiebre y la sola mención de Hanji le hizo reaccionar de manera violenta.—Escúchame con atención, barbudo de mierda. No intentes nada estúpido o te arrepentirás.Los intentos de zafarse por parte de Zeke fueron en vano y solo logró que Levi hiciera más firme su agarre.El plazo se había terminado y Zeke solo le hizo perder su tiempo. Lamentablemente no habría otras oportunidades de negociar y él lo sabía a la perfección. Levi anhelaba con gozo aquel momento y disfrutaría de ser testigo de sus últimos segundos.—S...su...él...t...t...ta...me —siseó Zeke sintiendo todo su cuerpo pesado y torpe ante la imposibilidad de respirar con normalidad.Alguien llamó a la puerta y entonces Levi soltó a Zeke, cuando la puerta de la oficina del rubio se abrió y un mocoso de unos catorce o quince años que no se parecía absolutamente en nada a Zeke, lo llamó hermano.Ese pequeño escarmiento por parte de Levi, le daría a entender a Zeke que tarde o temprano él finalizaría lo que comenzó y entonces Levi decidió marcharse.La venganza contra Zeke era un plato que se servía frío y Levi encontraría la oportunidad precisa de hacerle pagar a ese infeliz cada uno de sus actos cometidos. Tal vez no hoy, tal vez no mañana; pero entonces llegaría el día y solo uno de ellos vencería.Levi salió tenso de la casa de Zeke Jaeger. Estuvo a solo segundos de llegar a su cometido, pero luego desistió de esa idea al pensar que Zeke merecía algo mucho peor que esa muerte.Una vez que al fin llegó a casa. Levi necesitaba un minuto de tranquilidad en su vida y lo que vio apenas abrió la puerta, era otra discusión.—Isabel, sabes perfectamente que la administración de Zeke Jaeger trajo a esa estúpida compañía de teatro con el único fin de distraer la atención de los ciudadanos y manipularnos a su antojo.Farlan parecía no estar de acuerdo con el asunto de la obra de teatro y el saber que Isabel había obtenido un rol secundario, le molestaba más aún. Su relación amorosa pendía de un hilo. Era un constante ir y venir. Un día estaban bien y al otro, todo se salía de control.—¿Cuál es tu maldito problema? —le gritó Isabel, furiosa y sin siquiera notar la presencia de Levi.Levi desistió de su idea de quedarse en casa y prefirió regresar a la calle, cualquier lugar tranquilo sería mejor que toda esa mierda bulliciosa. Sólo quería tener un momento de paz.Sus pies lo llevaron de manera inconsciente hasta el teatro y al menos estando en las gradas podía distraer sus emociones contradictorias oyendo el estúpido diálogo de Hanji junto a Porco, que incluso comenzaba a memorizarlo de tanto oírlo.Una vez que llegó al teatro, Levi encontró un lugar agradable para quedarse y esta vez se sorprendió, porque el ensayo era con parte del vestuario que se utilizaría en la presentación e incluso el escenario ya contaba con gran parte de la tramoya que sería utilizada en la obra. Era increíble como en tan poco tiempo, habían logrado montar todo aquello sobre el escenario.Hanji esta vez llevaba una larga y risada peluca fijada a su nuca y Levi no pudo evitar sonreír como un tonto, era justo como se la imaginó alguna vez en sus fantasías solitarias.Se veía de verdad bonita a su parecer, aunque ya lo era desde antes, incluso con su cabello corto, pero tenía que admitir que el cabello largo la hacía ver mucho más hermosa.Mientras que por otro lado, el vestido que estaba utilizando no podía ser más que otra de las creaciones de Oyankopon. El vestido era de ensueño y de exquisita tela que creaba ese efecto dramático de movimiento, resaltando todas sus curvas, así como también provisto de un corsé que había reacomodado todo de tal forma que la figura de Hanji que ya era espléndida, ahora la hiciera parecer una real diosa.Levi sabía que todo era actuación, pero de vez en cuando no podía evitar sentirse molesto cuando Porco se acercaba demasiado a Hanji o cuando ese sujeto tomaba su mano o cuando él le decía esas tontas frases de amor soso que aparecían en el libreto. Estaba casi seguro que él podría interpretar mejor a Romeo y todo ese diálogo cursi sería más creíble si tal vez él estuviera en su lugar.Sus párpados comenzaban a traicionarlo por el cansancio y la voz dulce de Hanji recitando las sobrecogedoras líneas de Julieta Capuleto fueron lo último que Levi oyó esa tarde antes de dormirse en las gradas.Cuando Levi despertó, se dio cuenta que todo estaba por completo oscuro, incluso el escenario.Le dolía un poco el cuello por la mala postura al dormirse en aquel sitio y todavía se sentía algo somnoliento cuando decidió que ya era hora de marcharse a casa. Entonces llegó a la puerta que solía estar siempre abierta y descubrió que estaba cerrada con el seguro puesto y no había forma de abrirla a menos que tuviera las llaves.—Tch— masculló Levi, siendo consciente de que se había metido en un lío.De un gran salto, Levi logró subir al escenario y creyó que podría encontrar otra salida tras bambalinas.Detrás del imponente telón de color rojo aterciopelado, existían unas pequeñas escaleras que lo llevarían a otro sitio desconocido y Levi guiado por su intuición, decidió ir por ese camino.El recorrido era largo y al final de este, había un camerino iluminado.Hanji estaba sentada frente al gran espejo ubicado al centro de la habitación, se había quitado minutos atrás el hermoso vestido que Oyankopon había diseñado para la obra de teatro y ahora masajeaba sus tobillos por el cansancio después de haberse quitado también los zapatos. Entonces escuchó un ligero ruido, pero no le dio importancia puesto que tanto Porco, como Oyankopon y Yelena, pasaban todo el día en el teatro y ahora mucho más, ya que faltaba poco tiempo para el estreno y quedaban muchos detalles por afinar.Fue entonces que a través del espejo, Hanji pudo ver por el pequeño espacio de la puerta abierta, un par de ojos curiosos de un resplandeciente gris azulado observándola desde quién sabe cuándo.Hanji nunca supo el orden de como sucedieron las cosas, pero su corazón comenzó a latir más rápido, porque había ansiado ver otra vez a Levi y ahora él se presentaba frente a ella en aquel momento.Había algo extrañamente seductor en ella que tenía a Levi encandilado con tanta belleza y apartó un coqueto mechón de cabello del rostro de Hanji.Era un completo juego de tensión en sus miradas y perdería quién revelara primero sus emociones.Levi seguía molesto de verdad con ella y no olvidaría su traición tan fácil, pero la deseaba de tantas maneras que ya no quería controlarse ni ser el considerado hombre que quiso creer que era. Levi era consciente de que estaba siendo tentado por los placeres de la carne.Entonces Hanji recordó lo último que habló con Nanaba y supo que Levi no haría nada si ella no lo ayudaba.No había necesidad de hablar, con solo miradas podrían entenderse o eso quiso creer Hanji.Fue ella quien hizo el primer movimiento silencioso y tomó con ambas manos las de Levi y las condujo hasta las cintas que pertenecían a su corsé, para invitarlo de manera gentil a que se lo quitara.Hanji le dio la espalda y Levi en silencio comenzó a quitar una a una las cintas, tentado genuinamente por ese color dorado fascinante de su piel y entonces descubrió algo que no le gustó.Bajo la ropa, existían ligeras marcas que de seguro habían quedado ahí por el continuo uso del corsé y Levi pensó que era una completa mierda que un cuerpo tan hermoso como el de Hanji se llenara de marcas de un triste tono violeta solo para cumplir con los estándares de otros y eso no podía tolerarlo. Se sintió miserable de solo pensarlo.—Levi, hay algo que quiero decirte —Hanji giró el rostro para asegurarse de que Levi le estaba prestando atención.—Nosotros no tenemos nada que decirnos —fue la fría respuesta de Levi que intentó no mirarla directo a los ojos por temor a verse demasiado vulnerable.—Dejemos de fingir que toda esta situación no nos afecta, porque ambos sabemos que no es cierto.—¿Ambos? Eso suena a demasiadas personas y hasta dónde tengo entendido, solo se divierte con los hombres. ¿No es así?—Sí, solía divertirme con ellos, pero entonces apareciste en mi vida para hacerme replantear todo. La que debería estar molesta, soy yo. Un día dices que me amas y al otro te besas con esa bruja amargada. Podrías habérmelo dicho antes y nos divertíamos los tres. No sabía que te gustaban también las brujas pelirrojas con cara de tener diarrea —Hanji hizo un gesto grosero con sus dedos medios y se los refregó en la cara a Levi.Levi no pudo evitar dejar escapar una risa ante semejante descripción de Petra Ral.—No me gustan las brujas pelirrojas, pero admito que fue un genial beso. Quería saber que se sentía hacerlo con alguien que no fuera una jirafa con gafas.—¿Has dicho jirafa? ¿Las conoces? Dudo que hayas visto alguna en tu vida. Este lugar es tan horrible que ni siquiera he visto un puto árbol de mierda.—Uff, quién diría que nuestra educada y refinada Miss Zoe, pudiera decir tantas malas palabras. Eso no me lo esperaba —dijo Levi con latente ironía. —Además, lo que yo haga o deje de hacer no es algo que debiese preocuparle. Preocúpese de que Zeke Jaeger no la cambie luego por otra, claro, si es que no puede contenerse y se va con otro hombre.Había algo de resentimiento detrás de las palabras de Levi. Quizás no era el hecho de que Hanji tuviera un pasado con muchos hombres, sino que existía la posibilidad de que Hanji nunca cambiara y él tendría que vivir en la completa incertidumbre de no saber qué estaba pasando por su mente. No quería estar por siempre en las sombras y ser solo una distracción para ella. Quería confiar en Hanji, pero sus acciones imprudentes le hacían querer alejarse también.Sin embargo, pese a lo terrible que pasaba por su mente, su cuerpo hizo lo opuesto, acorralando a Hanji contra la pared y la besó.Se sintió por completo bien volver a sentir la tibieza de sus labios contra los suyos, el aroma de su cuello junto a la suavidad de su cuerpo, y mucho antes de que Hanji abriera los ojos, Levi decidió dejarla sola dejándole en claro que aunque ella siempre lograra seducirlo de alguna u otra manera, esta vez él no cedería tan fácilmente a sus encantos. Era su forma de hacerle saber a Hanji que debía seguir intentándolo.Hanji se llevó una mano al pecho, con el corazón acelerado y también confundido, pero ahora era diferente. Hanji sabía que el comportamiento hostil de Levi era por completo su culpa.Ella corrió hasta la puerta y vio a Levi caminando ya bastante lejos.—¿Estás seguro, Levi? —la voz de Hanji hizo eco en el extenso pasillo, donde hizo una breve pausa para luego añadir. —Me iré de esta ciudad dentro de poco y no regresaré jamás. Quiero decir, ¿de verdad quieres perder el tiempo de esta manera tan estúpida?Los roles se invirtieron y Hanji pudo sentir esa misma sensación que alguna vez invadió a Levi en aquellas pasadas navidades.Y la única diferencia de ese momento, con Levi regresando para tomar a Hanji incluso llegando a levantarla del suelo, es que ahora el beso se sintió correspondido y anhelado por ambos de igual manera.—Te extrañé, Levi Ackerman— susurró Hanji sobre sus labios.

----- CHAPTER BREAK -----

[10 junio, 1939]  Levi abrió los ojos con lentitud aquella fría mañana de sábado y al hacerlo, notó una cálida sensación a su lado que dormía plácidamente ocupando casi gran parte de la cama, pero eso ni siquiera le importó lo suficiente, porque una sonrisa de paz se dibujó en su rostro por primera vez en mucho tiempo. Era demasiado nuevo aquel mundo del romance para él, que le pareció una agradable idea quedarse más tiempo bajo la tibieza y la suavidad de las sábanas para disfrutar en silencio de ver a Hanji dormir y acariciar su rostro con la yema de sus dedos.Hanji se movió y aún dormida buscó abrigo entre los brazos de Levi, lo cual se sintió demasiado gratificante y él suspiró absolutamente enamorado, porque eso se sentía demasiado bien para ser real.Sin embargo, pese a que las últimas horas fueron por completo maravillosas, Levi estaba pensando en cómo lo haría para salir de ese sitio sin ser sorprendido por el resto de compañeras de casa de Hanji.Ocultos por la oscuridad de la noche, lo que comenzó en el teatro terminó en la misma habitación de Hanji en su casa. Levi no había podido negarse, cegado por el deseo que solo Hanji podía provocar en él y así terminó escabulléndose junto con ella de manera furtiva y en medio de una inesperada euforia por la ciudad nocturna. Era demasiado tarde y pese a eso, no fueron vistos por ningún policía en sus habituales rondas durante la noche. Cuando llegaron a casa, todo estaba a oscuras y Hanji tiró de la mano de Levi con complicidad para invitarlo a entrar procurando no hacer el más mínimo ruido posible.Su corazón latía demasiado rápido ante la idea de ser descubiertos, más el detonante de lo sensual que resultaba ser Hanji en ocasiones como esa.El único problema al parecer, es que esa misma dinámica se estaba repitiendo casi a diario y en algún momento llegaría el día en que alguien los descubriría. Levi no quería pensar en eso, pero ser un hombre precavido, también era parte de su personalidad.Esa misma mañana, más tarde ambos estaban en la bañera pasando un momento a solas luego de despertar juntos y Levi disfrutó de ser él quien le diera un baño, llenándola de jabón, mimos y besos por todas partes.Su momento de diversión llegó a su fin cuando alguien abrió la puerta del cuarto de baño y Hanji se paralizó al sentir que nada bueno podría salir de eso si era Petra quién estuviera ahí.En menos de un segundo, Hanji obligó a Levi a sumergirse por completo para evitar ser descubiertos.—Lo lamento, olvidé mi peine en el tocador. No te preocupes por mí, puedes continuar— dijo Petra caminando en dirección hacia el objeto que buscaba.Los segundos transcurrían y Petra no tenía demasiada intención de marcharse, por el contrario, ahora comenzaba a organizar algunas cosas personales que tenía en el lugar y Hanji suspiró aliviada cuando al fin ella decidió marcharse.Levi emergió a la superficie cuando ya simplemente no podía soportarlo más, habían estado demasiado cerca.—¿Ya se fue? — preguntó Levi aún jadeante.Hanji asintió con la cabeza y le dio un beso a Levi como recompensa.—Lo lamento, pero debía hacerlo. No confío en Petra— explicó Hanji comenzando a moverse para salir de la bañera.—Espere —Levi la tomó de la muñeca con suavidad impidiendo que ella se fuera de su lado.—¿Sucede algo? —Hanji volcó toda su atención en él.Hanji se mostró sorprendida de sentir los labios de Levi sobre los de ella, comiéndole la boca con anhelo y con un tinte de picardía cuando sus labios comenzaron a bajar hasta sumergirse y Hanji sintió un agradable cosquilleo que le hizo estirar las piernas por sobre la bañera mientras su abdomen se contraía y ella se llevaba ambas manos a la boca para evitar gritar.    ***  [23 junio, 1939]  Yelena sacó su cabeza un momento a través del rojo cortinaje aterciopelado y pudo jurar que el teatro estaba a capacidad máxima.—Nunca habíamos tenido tanto público— comentó la mujer con suma tranquilidad, pese al rostro descompuesto de Porco quien comenzaba a ser presa del pánico escénico.Había un interés especial entre los ciudadanos en querer asistir hasta aquel evento artístico, tanto así, que no se hizo más que hablar de eso durante los últimos días.Zeke Jaeger estaba en primera fila, observando su reloj y algo molesto por el breve retraso.Incluso Levi consiguió un lugar junto a su madre y Kenny, en los sitios asignados para quienes no fueran de la clase alta. Levi nunca había presenciado personalmente una obra de teatro, pero haber pasado tanto tiempo en las gradas hizo que pudiera comprender cómo era llevado a cabo todo, hasta el más mínimo detalle.Por aquel momento, la función llevaba un retraso importante de más de veinte minutos y algunos murmullos eran posibles de oír.—Kenny, ¿Qué demonios? —Kuchel le dio un golpe a su hermano en el hombro con su mano, al ver como él simplemente decidía emborracharse un poco ante la espera interminable.—Cálmate, mujer. Esto es demasiado aburrido. Debí quedarme en casa— masculló Kenny, malhumorado.Levi se puso de pie por inercia y se encontró de frente con Yelena. Ellos nunca se habían hablado, pero Levi la reconocía, porque siempre estaba dándole órdenes al resto de sus compañeros de teatro.—Tú, ven conmigo— fue lo único que dijo Yelena, antes de tomarlo del brazo y llevárselo con ella.Tras el escenario, había un par de dificultades técnicas y por lo visto, habría cambio de planes inesperados.Porco, quién siempre estaba pavoneándose y siempre lucía seguro de sí mismo, se veía aterrado ante la idea de que tantas personas estuvieran esperando por su actuación.—Mierda, creo que voy a vomitar.Porco se llevó ambas manos a la boca y corrió. Hanji sintió un poco de lástima por aquel sujeto, pero si todo seguía así, se verían en la obligación de cancelar la función. Tras vestidores, el nerviosismo se podía apreciar en el resto de actores. Isabel se preguntaba en silencio si Farlan estaría en las gradas, estuvo a punto de preguntárselo a Hanji cuando algo la detuvo.—¡Te he dicho que me sueltes mujer horrible! —le gritó Levi a Yelena, quien no parecía tener intención alguna de hacerlo.Hanji giró el rostro al reconocer la voz de Levi, quien había sido arrastrado hasta ahí por la misma Yelena.—¿Qué está sucediendo? —preguntó Hanji, preocupada acercándose hasta ellos.—Bien, en vista de que Porco es un inútil y llevamos más de treinta minutos de retraso, es que este hombre de aquí nos servirá—respondió Yelena con cierta indiferencia hacia todos. —Tú eres el mismo sujeto del tren, te salvé la vida prestándote nuestros vestidos. ¿Lo recuerdas?Levi gruñó molesto en respuesta, lo que pareció suficiente para Yelena quién le ordenó a Oyankopon traer el vestuario.Era imposible olvidar para Levi aquel momento, si no hubiese sido porque Yelena lo obligó a vestirse de mujer cuando Zeke lo perseguía dentro del tren, quién sabe qué hubiera ocurrido con él.—Eres un pequeño pervertido, estuviste aquí a diario por nuestra bella Hanji. ¿No es así? —susurró Yelena de manera melosa en su oído, de forma que solo Levi pudiera oírla. —Ahora necesito que me devuelvas el favor.—Ni lo sueñes, mujer rara —Levi se negó rotundamente a ser parte de esa estupidez.—Hanji, querida. ¿Quieres que te cuente un secreto? —Yelena soltó a Levi para acercarse amistosamente hasta Hanji.—No te atrevas —masculló Levi apretando la mandíbula.—Perdón por el retraso. Yelena, aquí está todo el vestuario —interrumpió Oyankopon trayendo consigo todo lo necesario.Sin embargo, había un ligero problema a raíz de la alocada idea de Yelena. El vestuario que sería utilizado por Porco, le quedaba bastante largo a Levi, en especial las piernas, por lo que Oyankopon informó de inmediato que no se lograría ajustar a las medidas de Levi en tan poco tiempo.Mientras tanto en las gradas, comenzaban a oírse los primeros abucheos y Zeke estaba sintiéndose en verdad molesto.—Hanji, ¿recuerdas las líneas de Porco? —preguntó entonces Yelena, dirigiéndose a la castaña que permanecía al lado de Levi.Hanji asintió con energía, sin saber qué pasaba por la extraña mente de esa mujer y entonces Yelena le entregó el vestuario de Porco y la obligó a cambiarse.—Lo siento, querido. Pero siempre hay una primera vez.Fue necesario que entre Yelena y Oyankopon arrastraran a Levi para vestirlo, maquillarlo y peinarlo, en el menor tiempo posible.    ***   —Esto es una mierda —se quejó Farlan quien había llegado tarde a la función porque pese a haber discutido con ella, deseaba ver a Isabel actuar, pero solo se encontró con decenas de personas molestas por el retraso.A varias gradas de distancia, su amigo Mike le hizo un gesto con su mano para que tomara asiento junto a él y Nanaba que esperaban por la función.Las luces de todo el teatro se apagaron en un breve instante y entonces, solo el escenario quedó iluminado, dando a entender que la obra comenzaría después de todo.Y de pronto, se abrió el telón.Yelena no tuvo la suficiente amabilidad cuando simplemente empujó a Levi hacia el escenario y entonces él sintió cómo todos los ojos estaban puestos en él.Levi trató de pensar que estaba solo y se obligó a sí mismo a relajarse. Había estado por semanas viendo a Hanji practicar en la oscuridad de las gradas. Ni siquiera tuvieron la oportunidad de ensayar juntos. Todo era su estúpida culpa por querer estar cerca de Hanji.El escenario se llenó de personajes secundarios que bailaban cerca de Levi al compás de un suave baile de máscaras.—Era una noche normal, en aquella fiesta de máscaras. Lo que nadie podía anticipar es que esos dos jóvenes cruzaran sus miradas en medio de la multitud. ¿Eso era el simple destino o el camino hacia la fatalidad? Lo único cierto, es que esa noche ambos corazones latieron más fuerte que nunca.La voz de Yelena, fue lo que escucharon los presentes en aquel teatro.—Disculpe por mi atrevimiento. ¿Aceptaría bailar un momento junto a mí? —dijo Hanji apareciendo en escena.En otra situación le hubiera parecido gracioso a Levi ver a Hanji con una extraña barba falsa que cubría su bonito rostro junto con el antifaz. Sin embargo, ella se veía de verdad seria y comprometida con su personaje. Su cabello iba peinado hacia atrás dejando al descubierto otros ángulos de su rostro y el atuendo de Porco le quedaba un poco flojo en la cintura, pero Oyankopon había logrado ajustarlo de manera que se viera en verdad más alta de lo que era y bastante estilizada en aquel traje azul oscuro.La mano de Levi temblaba, donde los segundos comenzaron a transcurrir y Hanji pudo notar su nerviosismo, por lo que decidió tomar su mano pese a que no era parte de la obra para así transmitirle seguridad.—Disculpe, mi familia ha acordado que debo reunirme aquí con un pretendiente. ¿Es usted el Conde Paris? —preguntó al fin Levi cuando reunió el valor para hacerlo.Levi llevaba un bello vestido en un delicado tono azul cielo que adornaba la belleza de sus ojos. De alguna manera, Yelena se las había ingeniado para que Levi luciera realmente genial en poco tiempo.—Yo he venido con otras intenciones, pero me he fascinado con el brillo de sus ojos —Hanji quién sostenía aún la mano de Levi, la levantó para besarla con galantería.—Me creería si confieso que he sentido algo parecido.Respondió Levi al mismo tiempo que el telón se cerraba frente a los espectadores.El telón se abrió otra vez y el escenario había cambiado por completo en breves segundos. Hanji quien interpretaba a Romeo, estaba de pie junto a Isabel que interpretaba a la nodriza que cuidaba de Julieta interpretada por Levi.—Disculpe, buena mujer. ¿Conoce el nombre de esa hermosa doncella?—Ella es Julieta, Julieta Capuleto —le respondió Isabel a Hanji mientras por su lado caminaba Floch que había adquirido un pequeño rol secundario.Floch, el coronel de policía soplón, interpretaba al Conde Paris, el aparente prometido de Julieta.—¿Quién es ese sujeto? Luce sospechoso, luce como un Montesco —murmuró Floch llevándose una mano a la barbilla.Isabel escuchó eso, impresionada por aquella revelación por lo que corrió de un extremo a otro antes de que cambiara nuevamente el escenario.—Mi señora, debe oírme. Escuché que ese invitado es un Montesco. Su nombre es Romeo, Romeo Montesco —le informó Isabel a Levi.—¡Es imposible! ¿Qué hace un Montesco en nuestro palacio? — preguntó Levi con dramatismo.—Y aunque ambos estuvieran conscientes de que por la desdicha de llevar sus apellidos, les sería imposible mantener contacto. Había algo en la mirada de ese apuesto hombre que había cautivado en solo instantes a la hermosa Julieta. Aquel era el infortunio de amar a quién no debían —narró Yelena.El telón nuevamente se cerró y se abrió segundos después. En esta ocasión, el escenario estaba ambientado en el balcón de la habitación de Julieta, situado en la planta alta del escenario, lugar donde todas las luces enfocaron.—Olvidando este desafortunado hecho, quisiera poder olvidar por tan solo un instante mi nombre para permanecer a su lado si así me lo permite. Quisiera decirle que es la persona más hermosa que he visto durante esta noche y mi vida —dijo Hanji, bajo el balcón.—Lo lamento, por favor márchese. No pueden vernos juntos. ¿Lo ha olvidado? Su presencia es inadecuada en este lugar. Nuestras familias se odian —respondió Levi.Hanji trepó con facilidad por las paredes falsas, hasta llegar donde Levi se encontraba antes de sonreír para levantar ambas manos y acunar el rostro de Levi entre ellas, mirando a Levi directamente a los ojos.—Ni con los peligros que supone esto, mis sentimientos no podrán cambiar. Me he perdido por completo en su mirada.—¡Oh, Romeo! —exclamó Levi.—¡Oh, Julieta! Solo existe una posibilidad para que eviten separarnos y esa es unirnos en el sagrado vínculo del matrimonio. Conocerla ha sido un milagro y quisiera permanecer para siempre en sus brazos. Por favor, acepte mi petición.Hanji se arrodilló ante Levi, para pedir su mano.—Romeo, dichosa aceptaré ser su esposa, aunque me cueste la vida y las maldiciones de mi familia.Hanji volvió a ponerse de pie y un extraño sentimiento de felicidad recorrió a Levi, cuando fue ella quien tuvo la iniciativa y lo besó frente a todo el público.Los espectadores podrían creer que era simple actuación, pero sentimientos reales habían detrás de ese dulce beso y aunque Levi odiara estar en ese estúpido vestido de mierda que lo tenía al borde de la asfixia, debía de reconocer que se estaba divirtiendo un poco.—Perdóname por todo el daño que te hice antes— susurró Hanji muy bajito sobre sus labios para que solo él pudiera oírla.El telón se cerró y los actores se movieron rápido para llegar a sus posiciones antes de que el telón se abriera. Lo último que le dijo Hanji, conmovió de verdad a Levi, pero se vio obligado a separarse, porque había cambio de escena.En esta ocasión, la escena era protagonizada por el policía Marlo, quién vestía como sacerdote y al que Hanji debió recurrir.—¡Fray Lorenzo! —exclamó Hanji.—Romeo, ¿Qué ocurre? —preguntó Marlo.—He conocido a la más hermosa mujer en el baile la pasada noche y necesito que me ayude. El problema es que se trata de una Capuleto —explicó Hanji.—¡Dios santo!—Fray Lorenzo, le pido por favor que nos ayude a unirnos en matrimonio. Sé que es precipitado, pero esta unión podría traer paz a nuestras familias, porque estoy seguro que tarde o temprano comprenderán la nobleza de nuestros sentimientos.—De acuerdo, será mañana al amanecer. Entrégale el mensaje a tu amada y nos encontraremos en este mismo lugar —dijo por último Marlo antes de que la escena finalizara.Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar, anunciando que dentro de ella, una boda clandestina se acababa de realizar en la que dos enamorados decidieron unir sus vidas.Pero la nota trágica en el destino de Julieta llegó cuando su padre anunció su formal compromiso con el conde Paris, con el que debería contraer matrimonio. Levi aceptó las órdenes y una noche antes de llevar acabo aquella boda, tomó la pequeña botella con la poción que le haría parecer muerta por algunas horas.Las luces se apagaron e iluminaron de tal modo el escenario, que toda la luz existente estaba enfocada solo en Hanji y Levi. Hanji acarició la mejilla de Levi, que estaba fría como siempre, mientras que su cuerpo estaba inmóvil producto de la poción ingerida horas atrás. Julieta pensó que tal vez esa era la mejor forma de escapar de su destino, pero su amado Romeo jamás comprendería que eso solo formaba parte de su plan. Hanji buscó entre sus ropas, otra botella de la que bebió generosamente del veneno amargo que finalmente le quitaría la vida a los pies de Julieta.Levi abrió los ojos instantes después, habiendo comprendido que el plan había fracasado por completo. Su amado Romeo estaba muerto a sus pies y con desesperación buscó los labios de Hanji para encontrar algo de veneno en ellos para que pudiera morir también, uniéndose en un último beso. Ante su desgracia y la desesperación, Levi tomó la daga entre las ropas de Hanji y la incrustó en su pecho de manera dolorosa en ese último acto de voluntad.Los aplausos de los asistentes llenaron el lugar, mientras el gran telón rojo aterciopelado se cerraba con lentitud luego de esa escena final. Minutos más tarde, todos los actores del reparto salieron y se tomaron de las manos para inclinarse todos juntos en señal de agradecimiento.Muchos se habían puesto de pie entre aplausos y entre algunos sollozos. Farlan se metió los dedos pulgar e índice a los labios para silbar y sonrió al encontrarse con la mirada de completa felicidad de Isabel que lo vio desde el escenario.Kuchel lloraba de emoción, aunque Kenny estaba demasiado borracho como para entender lo que sucedía a su alrededor.Desde su butaca, Zeke se limitó a aplaudir un par de veces sin demasiada emoción y decidió abandonar el teatro de inmediato apenas la obra finalizó. Era evidente que habían tenido problemas con el elenco, pero hacer que el rol protagónico fuera reemplazado por un aficionado, se le hizo de mal gusto. Él estaba ahí porque quería ver a la exquisita Hanji Zoe actuando como Julieta Capuleto y vaya decepción que tuvo.—¿Verdad que no fue todo tan malo? —preguntó Hanji mientras aún recibían los aplausos del público tomados de las manos.—Me debe una— replicó Levi, un poco más tranquilo que antes.—De acuerdo, tengamos una cita —dijo Hanji sonriendo divertida.—¿Eso no es algo que debería preguntar yo?—A quién le importa eso. Quiero que vayamos juntos a algún lugar. Solo tú y yo.Levi se atrevió a sonreír, le gustaba cómo se oía eso.Quería a partir de ese momento comenzar a pasar todo el tiempo posible junto a ella y empezar a vivir el momento, sin pensar en el mañana.    ***   [24 abril, 2005.]  Tanto Gabi, como el resto de la producción estaban demasiado inquietos así como preocupados. Si bien Levi era un anciano que gozaba de buena salud, existía la posibilidad de que revivir aquella clase de emociones fuertes, pudiera repercutir en su salud.Todo ocurrió mientras estaban en las ruinas del teatro. Mientras caminaban por el lugar, Levi encontró un par de objetos que de seguro reconoció, porque de pronto sufrió una descompensación y tuvo que ser asistido a la brevedad por el equipo médico que viajaba con ellos.Las grabaciones por el día tuvieron que ser postergadas y una vez que Levi fue estabilizado, fue enviado de inmediato a una clínica para su recuperación.Lo segundo que era necesario hacer, era dar aviso a sus familiares, pero hasta ese momento habían ignorado el hecho de que Levi fuera un anciano solitario que al parecer no se había casado nunca, ni mucho menos tenía hijos.Eso encendió las alertas en Falco y Gabi, porque era su completa responsabilidad lo que pudiera suceder con el anciano.

----- CHAPTER BREAK -----

[8 julio, 1939.] Las actividades conmemorativas por el aniversario de la fundación de la ciudad habían iniciado y a pesar de los crudos momentos de tensión sufridos en el pasado, la gente decidió divertirse un poco. El recuerdo de la obra de teatro donde Hanji y Levi participaron, les animó a tal punto que la compañía de teatro se vio obligada a realizar una segunda función para los rezagados que no lograron conseguir un boleto en la primera ocasión.Aquella mañana dio inicio a quizás a uno de los mejores días de su vida, cuando Levi se encontró con Hanji en la estación de trenes luego de acordar hacer un viaje juntos.Hanji estuvo insistiendo en que Levi debía comenzar a salir con más frecuencia de la ciudad y guiado por su intuición de que tal vez algo bueno estaba por ocurrir, Levi finalmente accedió.Desde muy temprano, Hanji estaba inquieta y ante eso decidió levantarse de la cama. Empacó y desempacó su maleta, una y otra vez. No podía decidirse bien, pese a que no era una mujer tan vanidosa. Le gustaban las faldas, pero también se sentía cómoda en pantalones. Por último, empacó una de cada cosa, aunque ella en ese momento no era tan consciente de que bajo el punto de vista de Levi, Hanji con lo que vistiera seguía siendo igual de bella para él.A Hanji le estaba gustando la idea de que fuera Levi su acompañante de viaje, aunque fuera uno demasiado corto de solo un par de días. Pero eso sería suficiente para pasar unos días espléndidos solo ellos dos, sin el estrés y las preocupaciones de la ciudad en la montaña.Esa mañana antes de salir de casa, Hanji estuvo dando vueltas en la cocina ante la mirada aguda de águila de Petra que no podía entender qué era lo que tenía tan contenta a Hanji quién tenía una soñadora sonrisa dibujada en el rostro.—¿Vas a algún lugar? —preguntó Petra, de manera casual mientras preparaba el desayuno.—Puede ser— respondió Hanji algo distraída, esperando con impaciencia que ya fuera hora de marcharse.Tampoco había motivos para estar rindiendo cuentas de lo que hacía o lo que dejaba de hacer, ni tampoco eran lo suficientemente cercanas como para confidenciarse secretos. Hanji aún le guardaba algo de rencor a Petra por haber intentado coquetearle a Levi, pero desde su última discusión con ella, Petra se mostraba más dócil de lo habitual.—Ten un buen viaje— fue lo último que dijo Petra antes de regresar a su habitación.Los pensamientos de Hanji estaban en otro sitio y lo último dicho por la severa institutriz, pasó por completo desapercibido para ella.    ***    La mañana era fría, pero el buen clima prometía días tranquilos. El tren comenzó a moverse con lentitud y pronto dejó atrás la estación. Hanji entonces encontró la oportunidad perfecta y solo se acurrucó a su lado, dejando caer su mejilla en el hombro de Levi quien solo se limitó a observar con añoranza el paisaje a través de la ventana.Le gustaba a Levi estar solo así, sintiéndola cerca y ser él quien estuviera cuidando de su sueño. Los anteojos de Hanji comenzaban a resbalarse y él se los quitó con cuidado, procurando no despertarla.Mientras viajaban y Hanji dormía, Levi tenía demasiado que pensar y aunque odiara hacerlo, su mente estaba con Zeke Jaeger aunque lo detestara. Él seguía pensando que habría sido una completa canallada coger el dinero que Zeke le estaba ofreciendo, para luego huir junto a su madre y llevarse también a Hanji con él.Desde el último accidente con resultados mortales en la mina, el trabajo se había detenido a petición de los ingenieros y Levi estaba sobreviviendo las últimas semanas con lo que había ahorrado hasta el momento, pero entonces llegó a la conclusión de que debía hacer algo.¿Qué ocurriría cuando se agotara todo su dinero?O quizás, la pregunta abarcaba mucho más que solo su propia economía.¿Qué ocurriría con todos si la mina no volvía a abrirse otra vez?La respuesta no dependía de Zeke precisamente, pero de alguna manera sí estaba relacionado a él.Por el momento, solo le quedaba esperar y tratar de disfrutar aquellos momentos de felicidad que le estaba otorgando esa mujer que dormía a su lado sin ninguna preocupación más de la que dormir de manera profunda.A Levi le hubiera gustado que las cosas se dieran de forma más simple y sin tantos malos entendidos, pero era imposible no estar pensando en el futuro, porque a final de cuentas no le quedaba demasiado tiempo. Hanji se iría en unos meses y no regresaría. El destino de la mina era incierto. La responsabilidad de la asociación rebelde de la que era parte, caía sobre él.Esos pensamientos negativos se disiparon de su mente luego de largas horas, cuando al fin el tren se detuvo y Hanji despertó por el repentino brusco movimiento del vagón.El ambiente de la estación de trenes en el puerto, era por completo ajetreado y toda clase de personas iban de un lado a otro. El cambio de aire y las vibras de bohemia del puerto, hicieron sentir mejor a Levi cuando Hanji tomó de su mano y tiró de ella para enseñarle la ciudad.Era un agradable día de sol, pero sin llegar a ser en exceso cálido. Las calles eran mucho más concurridas y repletas de personas caminando por ellas.Se detuvieron en el primer sitio que encontraron donde pudieran rentarlo para pasar la noche y luego de eso volvieron a las calles para que Hanji pudiera enseñarle algunos lugares que tal vez podrían gustarle a Levi.Fue grande la sorpresa para Levi, cuando se vio frente a una gran tienda de té en la calle principal. Allá en la fría ciudad montañosa podía conseguir de vez en cuando algo de ello, pero era distinto, ya que no existía variedad, ni mucho menos era un lugar especializado en solo la venta de ese producto. Solo una ciudad portuaria podría ofrecerles esa clase de maravilla al ser el paraíso de los comerciantes.Levi perdió de vista unos momentos a Hanji, mientras él observaba con curiosidad los diversos tipos de té que había y no solo eso, sino que también otros tipos de infusiones que parecían agradables y artículos para su preparación.Finalmente, Levi distrajo su atención cuando vio otra vez a Hanji y ella tiró de su mano para ir a otro lugar. Era imposible pensar en la idea de estar quieto cuando su compañera de viaje resultaba ser Hanji.Durante la tarde, Levi intentó hacer que Hanji aprendiera un poco a nadar.El asunto era algo extraño, Hanji podía mantenerse a flote estando quieta o aferrada a él, más no nadar de un lado a otro sin hundirse y era inevitable que Hanji comenzara a gritar cuando ella sintiera que sus pies no tocaban el fondo.El mar tampoco resultaba tan amigable como lo sería un sereno lago y a pesar del calmo oleaje, Levi comenzaba ya a perder la paciencia y no le importó dejarla ahogarse un poco para luego sacarla del agua arrastrándola hasta la arena por imprudente y por no seguir sus instrucciones.Durante la noche a la hora de la cena, las cosas entre Levi y Hanji mejoraron junto con la buena comida.La ciudad lucia tan vibrante incluso de noche. Un sujeto melancólico y solitario tocaba el saxofón en la azotea de un viejo edificio, encantando con su singular sonido a todo quién caminara por ahí.La noche apenas comenzaba y Levi se sentía algo somnoliento por el largo día o tal vez los mariscos sí eran afrodisíacos como sugirió el menú del restaurante.La comida había estado increíble, al igual que el buen vino junto a la amena conversación. Las mejillas de Hanji se veían un poco sonrojadas por beber y su cabello caía de manera graciosa por su rostro tras meses sin cortarlo. Hanji se veía tan malditamente hermosa que a Levi ni le importó demasiado el hecho de que hubiera más personas cerca, atrayendo su rostro hacia él y la besó.El calor subió a sus rostros y tras pagar la cuenta, terminaron juntos en la cama devorándose el uno al otro. Existían tantas formas de entregarse placer que Levi desconocía, pero él era un alumno obediente y aprendía con facilidad los puntos débiles de Hanji que la hacían jadear sin parar.    ***   Por primera vez en mucho tiempo, Petra estaba sola en casa. Hanji salió con su maleta muy temprano por la mañana y era probable que no regresaría hasta el domingo. Isabel se marchó con su novio y quizás no llegaría a dormir, y Nanaba por razones evidentes nunca estaba en casa por las noches.Era demasiado aburrido y tampoco tenía nada que hacer en casa. Todo estaba en completo orden y era una desgracia no contar con algún pasatiempo en un momento como ese.Entonces Petra sintió curiosidad y se aseguró de que nadie venía para caminar sigilosamente hasta la habitación de Hanji y sonrió un poco malvada al saber que contaba con una copia de las llaves de la habitación.Petra se escabulló y comenzó a rebuscar entre las cosas de Hanji una vez dentro. La habitación estaba ordenada y limpia, aunque había bastantes papeles sobre la mesa, pero nada pareció llamar la atención de la aburrida Petra hasta que encontró un sobre en el guardarropa y un sentimiento similar a la envidia recorrió sus entrañas al reconocer los boletos de tren con la fecha de viaje en ellos. También había demasiados conjuntos para cada ocasión y vestidos preciosos que ella jamás en su vida podría tener. En un arranque de impulsividad, Petra cogió uno de los vestidos y lo olió llevándose la delicada tela con ambas manos a la nariz, perdiéndose en el suave aroma, hasta que un grosero ruido proveniente de la puerta principal la hizo sobresaltarse y regresar el vestido a su lugar.Mike no fue demasiado cauteloso cuando Nanaba se lo pidió, él simplemente abrió la puerta como pudo y cargó a la rubia en sus brazos sin siquiera detenerse a pensar si alguien más estaba ahí.Petra no supo como escapar de ahí sin ser vista, pero entonces la puerta de la habitación de Hanji se abrió de manera salvaje.—Aquí no, es la habitación de Hanji —susurró Nanaba entre risas sin dejar de besar a Mike.—Ella no tiene porqué saberlo —respondió Mike antes de arrancarle la ropa a Nanaba para luego caer junto con ella sobre la cama.Petra había quedado agazapada en un rincón dentro del guardarropa sin la posibilidad de huir y no sabía cómo hacerlo sin que esos dos estúpidos la vieran.Todo era una confusión de gritos y gemidos bestiales por parte de aquellos amantes inesperados, que Petra estaba asustada e impresionada, mientras se odiaba a sí misma por ser una estúpida y por meter sus narices dónde no debía.Y cuando Petra creyó que al fin todo había acabado, otra vez el inconfundible sonido del colchón hundirse junto con el chocar de carnes, la hizo lloriquear en silencio por su mala suerte.     ***   [25 abril, 2005.]  Le tomó tiempo al anciano acostumbrarse a la blanca habitación en la que se encontraba. Sus párpados se sentían pesados y al abrir los ojos, escuchó suspiros de alivio.—¿Qué demonios es esto? — gruñó Levi cuando se percató que no podía moverse a su antojo, porque diversos instrumentos médicos estaban conectados a él.—Tranquilo, todo está bien— informó Falco de manera amable, acercándose hasta la cama del anciano.—Señor, debe descansar. Si necesita algo no dude en pedirlo —añadió Gabi.Gabi le dedicó una mirada de agotamiento a Falco que estaba a su lado. Al menos el anciano parecía estar con su habitual malhumor y comenzaba a sentirse inquieto.Si bien habían previsto la posibilidad de que Levi en algún momento pudiera sufrir de alguna crisis o cualquier cosa que le impidiera continuar con la filmación, sinceramente nadie esperaba que sucediera tan pronto.Antes se habían encargado de que Levi firmara un contrato de exclusividad en el que también ellos como producción tenían la obligación de proveerle asistencia médica inmediata en caso de ser necesario y por fortuna, solo se llevaron un gran susto.Por lo demás, el anciano se encontraba bien y luego de quejarse por la mala elección de flores que había recibido como obsequio, Levi se entretuvo un rato con la televisión cambiando de canales, hasta llegar a los canales de deportes y entonces el rostro de Levi se volvió más serio al recordar un extraño momento de su vida durante su juventud.   ***  [10 julio, 1939.]  Luego de pasar dos días fuera de la ciudad, Hanji y Levi regresaron a la montaña en el mismo ferrocarril que los llevó al puerto.Sin embargo el ambiente se sentía distinto a cómo lo era en realidad y eso se debía a que estaban en vísperas del aniversario de la fundación de la ciudad y eso solo podía significar otro par de días felices y sin tantas preocupaciones.La ciudad completa estaba adornada con banderines de colores y había demasiada concurrencia en las calles. Pronto también se instalaron puestos de comida y en el aire se respiraba un ambiente festivo, algo inusual para aquella ciudad acostumbrada a la hostilidad.Hanji y Levi habían tenido un par de días maravillosos fuera de la ciudad y Levi debía admitir que fue una genial idea. Incluso Hanji le entregó un obsequio.Mientras estaban en el puerto, ella había visto su genuino interés por el té en la tienda y era la primera vez que viajaba acompañada, por lo que cuando Levi distrajo su atención en otra cosa, Hanji aprovechó la oportunidad para comprarle aquella gran caja con finas y exclusivas variedades de té para él.Si bien solo fueron dos días fuera, eso fue suficiente para Hanji para comprender lo bien que se sentía estando junto a Levi. No sabía cuánto duraría aquella fantasía, pero quería asegurarse de que el tiempo que fuera, ella iba a dar todo de sí para disfrutar esos momentos.Se sentía genial de muchas maneras estar con Levi y quizás esa estabilidad era lo que necesitaba su vida. Nunca pretendió que así sucediera, pero ni Hanji supo cuándo ni cómo, Levi había logrado enamorarla y estaba feliz por eso. De alguna manera no se sentía extraño, ni forzado. Era casi como si se hubieran conocido desde siempre, creando esa reconfortante sensación de amor adulto que jamás obtuvo de sus amantes casuales de una noche. Con Levi no tenía que fingir nada y podía ser ella misma todo el tiempo. Junto a Levi podía reírse, incluso enojarse, pero al final del día lo único que quería era dormirse entre sus cálidos brazos.   ***   [15 julio, 1939.] [21:00 horas.]   Los gritos de la multitud iban en aumento. Aquel enfrentamiento fue llamado el evento del siglo.Levi podía escuchar los vítores de la gente que aclamaba por su nombre y el lugar estaba a su capacidad máxima. Algunos discutían sobre quién sería el vencedor de la noche, donde el dinero de las apuestas iba y venía. Farlan le daba ánimos, al mismo tiempo que Levi se quitaba la capa dejando al descubierto su pecho y solo vestía con unos shorts.Entonces el juez fue el primero en romper el silencio. Zeke y Levi se unieron en un estrechar de manos por simple cortesía, siendo ellos el centro de atención dentro del cuadrilátero de box. Levi y Zeke se acomodaron sus respectivos guantes de boxeo que protegerían sus puños. Las reglas estaban claras y quien las incumpliera daría por vencedor al adversario de manera inmediata. De todas maneras se trataba de una pelea aficionada y las opiniones estaban divididas entre quién resultaría ser el vencedor.Parecía ya una tradición, a causa de Zeke y su afición a ciertos deportes, que año tras año, junto con el aniversario de la ciudad se diera a inicio a una competencia anual. El pasado año, Zeke le había partido la cara a Mike y en el presente, Levi había sido casi obligado a participar a falta de más hombres fuertes. No había nada de extraño en eso y sus asuntos personales no tenían absolutamente nada que ver, así que después de todo, no parecía tan malo subir al cuadrilátero y darle una paliza al imbécil de Zeke Jaeger.Con la mirada, Levi buscó entre la multitud y vio a Hanji sonriéndole dándole ánimos desde su asiento en las graderías, siendo eso más que suficiente para darle el coraje que necesitaría.La campana sonó dando inicio al primer round que partió con un Zeke a la defensiva. Era cierto que existía una diferencia corporal considerable entre ellos, aunque en cierto modo había un equilibrio estando en igualdad de condiciones. Levi podía no ser tan robusto como Zeke, pero lo compensaba con su gran agilidad y sus buenos reflejos.Y entonces llegó el primer gran golpe, que fue recibido por Levi, pero que supo sobrellevarlo bastante bien.Hubo silencio por un instante y la tensión se podía palpar. Zeke y Levi mantenían un intenso contacto visual que casi les impedía parpadear, a la espera de encontrar la oportunidad de atacar. Levi se mantuvo en una constante defensiva ahora que Zeke comenzaba a atacar, con sus puños tensos dentro de sus guantes de boxeo y entonces algo ocurrió. El rostro de Zeke se desfiguró por apenas una fracción de segundo en el momento que Levi tomó desprevenido a su oponente y su puño impactó de lleno en el rubio.Una explosión de adrenalina y gritos surgió entre toda la multitud, donde al parecer el favorito de la noche no era más ni menos que el mismísimo Levi Ackerman.El árbitro dio por finalizado el primer round para que los contrincantes pudieran tomar un breve descanso.Tanto Zeke como Levi se veían algo cansados, donde apenas habían estado algunos minutos en combate, pero aquello suponía un desgaste físico significativo.El segundo round dio inicio con energía. Levi era bastante ágil esquivando los golpes de Zeke y eso en algún punto comenzó a cabrear al rubio quién se volvió mucho más agresivo. Sus cuerpos estaban bañados en sudor e incluso Levi pudo apreciar como gotas de sudor se deslizaban por sus cabellos.Entonces un muy fuerte golpe hizo que Levi retrocediera y le hiciera probar de su propia sangre. El golpe había sido tal que le había partido el labio y Zeke pareció satisfecho e incluso se atrevió a sonreír. Sin embargo, Levi pudo notar como cada vez los movimientos de Zeke eran más pausados, porque comenzaba a cansarse y Levi tomó eso como una ventaja cuando comenzó su contra ataque. Su cuerpo ágil se movió de tal forma que hizo que de inmediato Zeke tuviera que regresar a su postura a la defensiva. Aunque esta vez, Levi ya no sería tan amable y no se contendría. Él no se detuvo hasta que Zeke fue derribado y el árbitro dio inicio al conteo.Zeke respiraba aceleradamente y su mirada parecía perdida en algún punto. Había subestimado por completo las capacidades de su oponente y aunque su masa corporal fuera superior a la de Levi, Levi era un hombre que había pasado parte de su vida trabajando su cuerpo y espíritu dentro de la mina en las montañas.El árbitro dio por vencedor del asalto a Levi, pero aún quedaban otro par de rondas y nada estaba dicho aún.Zeke recuperó energías y esta vez ocupó su tiempo en agotar a Levi. Cuando parecía que iba a atacarlo se deslizaba libremente por el cuadrilátero para alejarse. El rubio podía oír como todos clamaban por el nombre de ese imbécil y eso logró enfurecerlo, entonces su puño y él fueron uno solo. Zeke golpeó con todo lo que tenía y Levi en algún momento tendría que ceder. Sin embargo, su mandíbula parecía de acero y nada hacía caer a Levi.—No sabía que te gustaban las sobras, Ackerman —murmuró Zeke con burla, sabiendo que nadie más los oiría ante todo ese bullicio en las graderías.—Habla claro, barbudo de mierda —replicó Levi, levantando ambos puños listos para el ataque.—¿Qué hay de Hanji Zoe? Conozco a las de su tipo, dicen que las que vienen de colegios de monjas son las mejores en la cama. Ya sabes —Zeke elevó una ceja sintiéndose divertido de pronto.Aquello desconcertó a Levi, dándole el tiempo suficiente a Zeke para actuar.Su bello rostro recibió un golpe tan fuerte, que Levi pensó por un momento que su mente se desconectaba por completo de su cuerpo, haciéndole caer por primera vez ante la mirada de asombro y angustia de los presentes. El árbitro observó a Levi con lástima para arrodillarse a su lado y el conteo comenzó, donde los segundos transcurrieron haciendo vencedor del asalto a Zeke Jaeger ante la decenas de abucheos que afirmaban que Zeke había hecho trampa.Incluso fue necesario que miembros de la policía tuvieran que contener a Farlan que parecía listo para subir al cuadrilátero para encargarse del maldito tramposo de Zeke Jaeger.El empate solo complicaba las cosas y ahora solo quedaba un asalto más para concluir y elegir al absoluto vencedor de la noche.—Levi, concéntrate. No dejes que nada de lo que diga o haga Zeke te distraiga— Farlan lo animó con su habitual optimismo.Levi asintió y pese a estar cansado, estaba listo para dar por finalizada la pelea.La campana sonó y los gritos se triplicaron, era imposible escuchar algo a más de unos centímetros de distancia. Tanto él, como Zeke querían terminar lo más pronto posible.Zeke optó por una nueva estrategia, la que consistía básicamente en acorralar a Levi obligándolo a llegar hasta el límite del cuadrilátero. Pero entonces Levi se defendió y comenzó su contra ataque, ambos saliendo lastimados.Podían notarse las venas sobresalientes en cada uno de sus músculos y Levi pensó por un instante en todos sus compañeros, en cada uno de ellos; incluso en los que ya no estaban. La ira se apoderó de su cuerpo, golpeó tanto como pudo y Zeke estaba lo suficientemente fatigado haciendo pensar que en cualquier momento caería, pero un gran golpe final decidió el resultado cuando Zeke en un intento desesperado consiguió hacer su último movimiento.Levi cayó al suelo del cuadrilátero y entonces cerró un momento los ojos haciéndole parecer una eternidad.—¡Knock-out!El árbitro con el dolor de su alma, cogió el brazo de Zeke para alzarlo en el aire, haciéndolo el vencedor absoluto de la noche.Sin embargo, el destino en ocasiones resultaba increíblemente curioso. Nadie en absoluto parecía contento con el resultado y Levi fue ayudado a ponerse de pie gracias a Farlan. Hanji mientras tanto se había abierto paso entre la multitud, logrando llegar hasta él.Levi no había sido el vencedor, pero en asuntos de honor, había un premio mayor que Zeke Jaeger nunca podría conseguir.Hanji se lanzó a los brazos de Levi, uniéndose en un profundo y húmedo beso apasionado que encendió por completo sus corazones y el de la multitud presente, quienes gritaron de alegría ante la mirada inquieta de Petra quien dio la media vuelta y se marchó casi al borde del llanto.Y así fue como se dejó en el olvido a Zeke, para todos unirse en celebración. A quién mierda podría importarle que Zeke Jaeger ganara, cuando Levi había sido el único en toda la ciudad en lograr golpearlo hasta casi partirle la cara y había logrado sobrevivir para contarlo.Las puertas del lugar donde era llevada a cabo la pelea se abrieron con júbilo, mientras los amigos de siempre y Farlan que cargaba a Levi en su espalda salían celebrando aquel hito.La juventud se sentía hermosa después de todo.Incluso Marlo que siendo policía, hizo una pequeña excepción y optó por ignorar el origen de todo aquel licor de contrabando que estaba por todas partes.El lugar de la celebración no podía ser otro que el burdel clandestino que había cobrado vida en medio de sus lúgubres calles cercanas, dando la sensación de una hermosa felicidad inquebrantable incluso en un lugar deprimente como ese. Los tragos corrieron por parte de la casa y Levi, estando malherido y cansado como el infierno, encontró energías con solo ver a Hanji sonreír.Los brindis no se hicieron esperar aquella noche en que la luna se veía particularmente grande y luminosa como nunca. Donde a pesar de ser una montaña nevada, el aire se percibía cálido.El dolor fue rápidamente compensado por las caricias de Hanji y Levi llegó a pensar que no había mejor momento para estar vivo que ese. Las personas bebían a su alrededor y se reían, entonces alguien volvía a brindar por Levi y todos empuñaban sus vasos para alzarlos y brindar todos juntos.Las risas, la música y todo aquello que no les concernía quedó atrás cuando Hanji tiró de la mano de Levi invitándolo a abandonar la celebración. Fue entonces que Hanji se le fue encima para besarlo y sin detenerse, lograron encontrar una habitación disponible en el mismo burdel aunque no sin antes desembolsar algo de dinero por ella para obtener algo más de privacidad.Para fortuna de Hanji, Levi poco a poco había comenzado a perder la timidez inicial de sus primeros encuentros y pronto descubrieron que sus cuerpos eran altamente compatibles, donde cada vez era más satisfactorio que la vez anterior. Con el corazón gritando de emoción y sus cuerpos jadeando al son de sus movimientos.Un par de horas transcurrieron desde entonces y ambos dormían abrazados en un profundo sueño, cuando un ensordecedor sonido proveniente desde las profundidades de la tierra, seguido de un violento movimiento, los hizo despertar confundidos al no entender lo que sucedía.Por inercia, tanto Levi como Hanji se vistieron como pudieron en medio de la oscuridad y entonces el movimiento se intensificó de tal manera que era imposible mantenerse en pie. Los objetos comenzaron a caer con ferocidad y junto con eso, las paredes se trizaron creando grandes grietas que amenazaron con caerles encima.Quienes aún estaban en el burdel en aquellas horas, despabilaron de golpe y la complejidad del asunto los hizo entender lo que estaba sucediendo en la realidad. La tierra no dejaba de sacudirse y Hanji quien nunca había experimentado tal cosa se sentía asustada, donde por fortuna, Levi podía contenerla y le explicó que era inútil pensar en la idea de correr para huir, porque a dónde fuera, ocurría exactamente lo mismo. Era de vital importancia mantener la calma a como diera lugar.El movimiento fue tal, que ambos cayeron al suelo ante la imposibilidad de estar de pie y el no saber cuándo se detendría aquel cataclismo, les hacía pensar que ese era el verdadero fin del mundo. Levi cubrió a Hanji con sus brazos y se mantuvo firme aferrado a ella mientras diversos objetos caían a su lado. Hubo un momento en que la tierra simplemente liberó toda su energía acumulada por decenas de años y ambos solo cerraron los ojos, apretando los dientes con fuerza, mientras todo se venía abajo a sus alrededores.Era imposible saber el tiempo que había transcurrido, pero incluso si esos eran segundos, aquello era una eternidad.Luego de ese par de minutos que fueron como el maldito infierno, vino la calma, seguido de un aterrador silencio por toda la ciudad.Con el corazón latiendo a tope, fueron capaces de ponerse de pie y entonces Hanji y Levi caminaron entre los objetos que cayeron al suelo. El lugar incluso a oscuras, parecía diferente.Cuando salieron del prostíbulo, solo en ese momento fueron capaces de dimensionar la magnitud de aquel movimiento de la tierra. El vapor escapó por la comisura de sus labios y entre la oscuridad de la noche, era posible oír los primeros gritos de auxilio, junto con lamentos y sollozos de quienes estaban ahí en la ciudad.La noche se hizo eterna e hizo falta conseguir antorchas que pudieran iluminar algo en medio de la completa oscuridad. Hanji temblaba por el frío y la poca ropa que habían conseguido tomar antes de salir de aquel burdel era demasiado poca. A dónde quiera que mirasen, había destrucción. La tierra se había abierto de tal forma que algunas paredes simplemente no soportaron la fuerza del cataclismo y habían sucumbido por completo a los derrumbes. De momento no existía lugar seguro y cada cierto tiempo la tierra volvía a remecerse producto de alguna réplica.Mientras Levi y Hanji caminaban en un permanente estado de alerta por la ciudad casi en ruinas, lograron encontrarse en el camino con algunos quienes conocían y eso en parte los tranquilizó un poco. Sin embargo, todos no contaban con la misma suerte y al poco andar, se encontraron con las primeras víctimas mortales y la atención de todos se centró en el único medio de transporte que los conectaba con el resto de ciudades, por completo destruido.La estación de trenes estaba en su totalidad bajo un manto de nieve que había llegado ahí producto de una avalancha posterior al terremoto y no podían siquiera saber si había alguien allí con vida.Mientras más caminaban, más destrucción encontraron. El estómago se le revolvió a Hanji quien estaba siendo presa del pánico y vomitó en un frío rincón cuando simplemente ya no pudo soportarlo. Todo su cuerpo temblaba, tenía frío, pero estaba viva al fin y al cabo.Si bien Hanji sabía con anticipación que tarde o temprano, algo como eso podría suceder en la ciudad, ella nunca había vivido una situación de ese tipo y la incertidumbre de no saber si amanecería, era el mismo sentimiento general de todos quienes solo podían implorar que transcurrieran pronto las horas y la luz del día les revelara lo que de verdad había ocurrido.

----- CHAPTER BREAK -----

Aquella madrugada nefasta a todos les pareció una completa eternidad y una vez que amaneció, solo en ese momento fueron capaces de dimensionar la magnitud de la catástrofe acontecida durante el amparo de la oscuridad en medio de la noche.La llegada de la luz del día, pudo evidenciar también los estragos producidos por el gran movimiento telúrico que tomó por sorpresa a todos los habitantes de la ciudad, sin hacer distinción por edad, ni mucho menos por estatus social. Absolutamente todos se vieron afectados por igual y el caos en ese momento entre los habitantes era latente.Ninguno de ellos había vivido alguna situación de ese tipo y muchos se mostraron por completo consternados ante el nivel de destrucción, casi como si fueran parte de una escena ficticia difícil de comprender.Con el transcurrir de las horas, la situación empeoraba y la policía no daba abasto ante los innumerables llamados de auxilio, donde era imprescindible mantener el orden público para evitar otro tipo de tragedia.El hospital de la ciudad una vez más se vio sobrepasado en malheridos que fueron llegando buscando refugio y atención médica, donde fue necesario iniciar un plan de acción inmediato, dado a que muy pocos lugares seguían siendo seguros.Incluso el mismo hospital había sucumbido a las consecuencias del terremoto y en ese mismo momento era necesario reubicar a los heridos, clasificarlos según la gravedad que presentaran para posteriormente hacer un conteo de los fallecidos, así como también un registro de los desaparecidos.Los cadáveres encontrados entre los escombros, comenzaron a acumularse por doquier en las mismas calles ante la falta de sitios adecuados para aquello y esa situación también significaba un peligro mayor ante una posible emergencia sanitaria al colapsar todos los servicios básicos.Desde la oficina de telegramas o lo que quedaba de ella, los trabajadores que habían logrado sobrevivir estaban haciendo lo posible por tomar contacto con alguna otra ciudad para mantener las comunicaciones, pero luego de muchos intentos, se llegó a la conclusión de que no sería posible ya que existía la posibilidad de que en otras ciudades la situación no fuera mejor que en la misma montaña.Estaban por completo incomunicados con el exterior y algunos de los ingenieros de Zeke Jaeger, informaron que tomaría meses la reconstrucción de la ciudad así como la estación de trenes que estaba por completo destruida.Lo mismo ocurría con la vía del tren, que no era del todo segura, ni tampoco sabían con certeza si en el trayecto se encontrarían con la ruta habitual por completo colapsada.El panorama no podía ser más desalentador en muchos sentidos y el sentimiento de desesperanza creció de una manera abismal junto con la llegada de más malheridos que clamaban con desesperación por sus familiares y amigos desaparecidos. En ese mismo instante no contaban con los servicios recurrentes como insumos médicos, agua, ni mucho menos se pensaba en la posibilidad de comer algo.Hanji y Levi se unieron a los más jóvenes para ayudar en lo que sea, ya sea en el proceso de rescate de quienes aún estaban desaparecidos bajo los escombros o en labores de enfermería. Sin embargo, no pudieron quitar la vista el uno del otro por ningún motivo ante el temor a la idea de separarse.Si bien Hanji rara vez había experimentado aquella sensación de debilidad, temió admitir para sí misma que ese terremoto le hizo sentir como si realmente fuera el último instante de su vida donde todo a su alrededor se venía abajo y solo la contención junto con la profunda necesidad de Levi de estar con ella lograron protegerla.Desde entonces, hasta las siguientes horas posteriores al terremoto, de vez en cuando la tierra volvía a moverse ante una nueva réplica y esa ansiedad de no saber cuándo se pondría peor o cuándo se detendría, les acompañó a cada instante.Llevaban largas horas trabajando sin descanso alguno y entonces algunas mujeres se organizaron para reunir todos los alimentos posibles y así obtener algo de comida caliente en medio de ese clima horrible que no ayudaba en nada.Estaban tan ocupados que ya no sentían frío, pero una vez comieron por primera vez algo durante ese día, lo cual sucedió una vez que llegó la noche, fueron capaces de sentirse algo vulnerables ante el desolador panorama a sus alrededores.Levi solo vestía una camisa de tela delgada color azul cielo, además de pantalones oscuros, mientras que Hanji solo llevaba una blusa que apenas le brindaba algo de protección ante las inclemencias del clima, además de una falda que dejaba sus tobillos desnudos al descubierto que comenzaban a tornarse de un triste color morado ante el sorprendente frío de la montaña.La sopa caliente mejoró un poco sus ánimos, pero era impensado relajarse en medio de aquella situación y ni hablar de descansar, porque debían seguir dando todo de sí para lograr rescatar a la mayor cantidad de vidas posibles.—Señorita Hanji— dijo de pronto Marlo quien pasaba por ahí para recibir su ración de comida como todos los demás.La castaña giró su rostro y sorprendida recibió algo de ropa de tela más gruesa que el policía le había traído para que se abrigara. El rostro de Marlo era de completo cansancio y su rostro lucía una cicatriz cerca de su ceja derecha, pero por lo demás se encontraba bien, al menos no resultando malherido de gravedad.—Gracias, no tenías que molestarte. Pero estoy segura que alguien lo necesita más que yo— respondió Hanji un poco avergonzada.—No es nada, aunque me gustaría pedirle un favor...—la voz de Marlo se quebró por un momento sin poderlo evitar. —Si obtiene noticias de Hitch, hágamelo saber por favor.Hanji asintió compasiva y Levi no supo qué decirle a Marlo para hacerlo sentir mejor, pero podía entender por completo bien sus sentimientos y esperaba de todo corazón que tanto ella, como el resto de sus amigos aparecieran a salvo.Él mismo agradecía haber estado esa misma noche junto a Hanji, porque de lo contrario en ese momento la historia quizás sería otra.Levi había tenido mucha suerte a diferencia de otras personas que no solo tuvieron pérdidas materiales, sino que también pérdidas de seres queridos. Kuchel se encontraba bien, pese a que el lugar donde vivían sufrió daños estructurales y en ese momento ella ayudaba a las demás mujeres y Kenny se había unido a los de la policía para ayudar a rescatar personas entre las ruinas, porque se encontraban contra el tiempo y era de vital importancia apresurar las labores de rescate.Esa noche, fue imposible lograr conciliar el sueño de manera tranquila y muchas personas ante el temor de estar dentro de sus casas, prefirieron pernoctar en las frías calles con todos los riesgos que aquello implicaba.Ante la falta de elementos de primera necesidad, surgió un nuevo problema a los ya existentes. Al estar aislados en la montaña, los alimentos pronto comenzarían a escasear y el estar incomunicados con el exterior complicaba las cosas. La verdadera lucha por la supervivencia estaba solo a la vuelta de la esquina. Todo se saldría de control si no se llegaba a una pronta solución, lo cual se veía algo poco probable que sucediera en poco tiempo.Durante la noche, Hanji se dirigió junto con Levi a la casa que compartía con las demás chicas. Hasta entonces, no había tenido señales de ninguna de ellas, pero había tanto caos y destrucción en la ciudad, que regresar a casa se había postergado hasta ese momento.Con el corazón latiendo de angustia, Hanji pudo corroborar por sí misma los devastadores efectos del sismo en toda el área y sería muy difícil encontrar su casa en buenas condiciones.La realidad no se alejaba demasiado a lo que imaginó. La gran casa que compartía con las demás mujeres, estaba en gran parte en el suelo y solo algunas paredes se mantenían en pie, pero por su inclinación era visiblemente inestable, donde tarde o temprano sucumbiría.Hanji quedó sin aliento al apreciar el nivel de destrucción del lugar. Ella nunca creyó que viviría una situación como esa y si bien sus deducciones resultaron ser ciertas, nuevas interrogantes comenzaron a surgir en su mente.—¿Qué ocurre? — preguntó de pronto Hanji, al notar la inquietud en Levi.Levi estaba exhausto de verdad por primera vez en su vida. Desde siempre fue una persona de semblante sereno, pero nunca creyó que llegaría a sentir aquel temor y el no ser capaz de controlar la situación lo estaba sobrepasando.Durante todo el día, lo único que había visto eran personas clamando por ayuda y personas muertas por doquier y por más que lo odiara, a cada instante seguían apareciendo nuevos cuerpos. Sus amigos seguían desaparecidos y las probabilidades de encontrarlos con vida se reducían a cada segundo transcurrido.Una dulce y triste sensación recorrió a Levi de pies a cabeza cuando Hanji lo abrazó por la espalda y ella solo se quedó así en silencio por un momento, donde ese fue el primer momento a solas durante ese largo y agotador día.—Lo lamento mucho, también quiero que los demás regresen con vida. No importa quién o cómo, pero siempre terminaremos separados por la vida o la muerte y quiero que sepas, que esto solo apresura las cosas, pero tengo dos reservaciones en primera clase y si para ese entonces el destino me lo permite, me marcharé el 5 de septiembre al mediodía. Será un viaje largo y sin retorno— Hanji de pronto se detuvo, porque se sintió algo avergonzada donde tal vez no era tan buena expresando emociones como creyó y bajó la mirada, pero luego continuó y era posible apreciar el brillo de emoción en su mirada cálida. —Me gustaría que consideres venir conmigo. No tienes que responderme ahora, pero te estaré esperando ese día.Levi se quedó en silencio observándola donde se imaginó tan solo un segundo sin ella y la idea le desgarró el corazón, su cuerpo reaccionó y la abrazó tan fuerte que no deseaba soltarla nunca. Cerró los ojos por un momento y se embriagó de esa confortante sensación de calidez que solo Hanji podía brindarle incluso en un momento oscuro como ese.Su momento de paz en medio de la tragedia llegó a su fin cuando escucharon un par de tiros y gritos enardecidos provenientes desde el corazón de la ciudad.Los hombres sobrevivientes se reunieron mientras Levi y Hanji estaban fuera del área, donde se dirigieron hasta el hogar de la familia Jaeger para exigir una respuesta que pudiera cumplir sus expectativas ante el rumor del cierre definitivo de la mina por la imposibilidad de regresar a trabajar ante las nulas condiciones de seguridad.

----- CHAPTER BREAK -----

[18 julio, 1939.][03:10 AM.] Nanaba abrió los ojos un poco aturdida y su cuerpo se sintió pesado cuando intentó moverlo. Ella no recordaba porqué estaba ahí, pero sí estaba segura de que tan pronto comenzó a temblar, Mike la cubrió con sus brazos segundos antes de que absolutamente todo les cayera encima.Llevaba largas horas atrapada en aquel sitio y lo único preocupante era que Mike no estaba consciente, de quien en su rostro se podía apreciar un largo hilo de sangre ya seca que nacía desde su nuca y descendía hasta llegar a su mentón, pasando por sus labios ya resecos por la cantidad de horas atrapados bajo los escombros.—Mike, despierta— Nanaba intentó en vano que aquel hombre abriera los ojos pese a que seguía respirando. —Debemos salir de aquí, los demás deben estar preocupados por nosotros. Mike, por favor...Mientras tanto, en algún lugar de la destruida ciudad, una delgada mano femenina logró salir a la superficie, para por último remover un gran pedazo de concreto que alguna vez fue una sólida pared. Petra había quedado también atrapada entre los escombros, pero de alguna u otra manera no tenía ningún rasguño y su instinto de supervivencia la hizo mover tal cosa que  la duplicaba en peso.Cuando Petra logró salir, una idea de verdad perturbadora pasó por su mente al ver por primera vez el nivel de desolación en el que se convirtió el lugar que antes era un imponente edificio. Era imposible que todo a su alrededor estuviera en ruinas. Petra creyó que se volvería loca de angustia cuando a pasos de ahí, logró distinguir a un par de personas sin vida y sus ojos color avellana se llenaron de lágrimas al sentirse completamente desamparada en medio de la destrucción.—¡Petra!— la voz lejana de Hanji se escuchó casi como un susurro celestial.La pelirroja volteó a ver y por alguna desconocida razón se abalanzó y la abrazó, dejándose abrazar al mismo tiempo. Estaba algo feliz por saber que esa mujer estaba bien después de todo.—Levi se encuentra bien —informó de pronto Hanji para sorpresa de Petra.—¿Por qué me dices eso?—Creí que te gustaría saberlo. Pero aún no sabemos nada de los demás. Nanaba e Isabel no aparecen por ninguna parte y las horas siguen transcurriendo...Mientras Hanji le explicaba los pormenores, Petra cada vez se desilusionaba más. Momentos más tarde, Hanji la ayudó a regresar con el resto de refugiados, le consiguió ropa seca y limpia, además de algo de comida caliente luego de que fuera revisada por un médico.Solo un par de días habían transcurrido desde aquella trágica noche y aún se podían apreciar los estragos que había causado en la ciudad.El desabastecimiento de alimentos solo era uno de los tantos problemas y apenas se logró controlar en parte la situación, fueron los mismos hombres sanos quienes voluntariamente se unieron para ayudar en la reconstrucción de la vía del tren y así lograr salir de la ciudad por alimentos y medicinas que eran de mayor necesidad en ese momento. También ese viaje prometía traer noticias de lo que de verdad había ocurrido.Pero el verdadero motivo oculto de la unión de aquellos hombres para reconstruir cuánto antes la estación de trenes, era que esa se había convertido en una única oportunidad de escape de aquella ciudad maldita donde no habrían otras chances como esa. Ya más nada quedaba en la ciudad y extender la estancia en el lugar suponía nuevos riesgos bajo la autoridad del incompetente de Zeke Jaeger. Aunque tuvieran dinero para gastar, de nada les servía. En el aire se respiraba tensión y la inestabilidad social amenazaba con romper por completo la fantasiosa imagen de sociedad perfecta que anhelaba Zeke.Transcurrieron otro par de días más y pronto se anunció que la vía del tren estaba por completo reconstruida y que era posible enviar al primer ferrocarril hacia la ciudad más cercana.     ***      [26 julio 1939.][02:12 AM]  Los murmullos acrecentaron en medio de la oscuridad y la acalorada discusión comenzaba a subir de tono. Era difícil ponerse de acuerdo cuando los ánimos estaban llenos de pesimismo.—Me niego a involucrar a más personas. Esto no era parte del trato, Erwin —Levi pareció por primera vez no estar de acuerdo con hasta entonces, la persona más sensata que había conocido.—Debemos prever ambos escenarios y tener un plan —respondió Erwin con toda tranquilidad.Erwin podría quizás tener algo de razón, pero Levi no tenía contemplada la posibilidad de que Zeke les negara la posibilidad de marcharse de manera pacífica y ahí era cuando las palabras de Erwin cobrarían sentido donde deberían mancharse las manos de sangre con tal de abandonar la ciudad.—Estoy seguro que Zeke ya sabe sobre nuestros planes. No por nada se negó desde un principio a pagarles el último salario adeudado a los mineros que renunciaron. Él espera que en algún momento la situación se calme y meterá a esos hombres otra vez a la mina para luego fingir que nada ha ocurrido.—Ni siquiera contamos con nuestros hombres más fuertes. Moriremos antes de siquiera intentar acercarnos al tren —replicó Levi iracundo.—De acuerdo. Permitiremos que el primer tren vaya y regrese con alimentos y medicinas. Quien quiera quedarse es libre de hacerlo, el resto deberá luchar y defender a los ciudadanos. ¿Quedan dudas sobre el plan?Todos asintieron, incluso Levi pareció estar de acuerdo luego de aquel largo debate con Erwin. No les quedaba demasiado tiempo y era necesario atar cabos sueltos.Se estaban acercando peligrosamente a lo que Levi hubiera preferido evitar, donde la tensión se acumulaba en sus hombros cansados.    [07:00 AM] El vapor del tren escapó por la chimenea con su característico sonido anunciando su partida luego de varios días en desuso. Algunas personas se acercaron para entregar algunos recados o cartas a sus familias en la otra ciudad, mientras que otros solo para desear un buen viaje.El resto de la mañana fue tranquila. Mike y Nanaba se estaban recuperando en el hospital de campaña improvisado luego de que Petra les informara a los rescatistas que de dónde ella había escapado era muy probable que aún quedaran personas atrapadas entre los escombros lo cual permitió rescatarles con vida luego de ser encontrados.Por otro lado, Hanji iba y venía de un lado a otro ayudando en lo que sea, donde no soportaba la idea de mantenerse quieta sin hacer nada.Levi se había dirigido hasta el lugar dónde alguna vez vivió sin decirle a nadie y a pesar de que el edificio seguía en pie, había una gran probabilidad de que en algún momento sucumbiera ante la inestabilidad del mismo.Era frecuente que las réplicas del gran sismo continuaran. Algunos eran de menor intensidad y por lo tanto, casi imperceptibles, mientras que otros recordaban con angustia lo vivido aquella noche terrible.De alguna manera Levi se las ingenió para ingresar hasta su hogar. Las paredes se veían notoriamente agrietadas y amenazaban con caer también.Era como si un tornado hubiera estado ahí y los objetos estaban tirados en lugares impensados. Entre el gran desorden, Levi se dio cuenta que la cosa que acababa de pisar, no era más que el pequeño libro con cubierta de cuero que alguna vez Hanji quiso arrebatárselo por simple diversión. Levi se inclinó y lo tomó para guardarlo a salvo entre su ropa.Luego se dirigió hasta su habitación y el panorama seguía siendo el mismo. Sin embargo la pequeña mesa de noche junto a su cama seguía ahí y Levi abrió el cajón para sacar el contenido dentro de ella. Aún conversaba el par de horquillas para el cabello de Hanji que quedaron olvidadas en alguna de sus visitas. También cogió el dinero que tenía ahorrado. En ese mismo instante el dinero carecía de valor alguno en la ciudad, pero lo necesitaría sin lugar a dudas si lograba salir vivo de ahí.Por último, tomó la reluciente pistola que descansaba en su sitio y la guardó también con cuidado entre sus ropas. Levi no necesitaba más que eso para regresar por última vez la mirada al lugar que llamó hogar durante los últimos años, para despedirse con la extraña sensación de que a partir de ese momento no había vuelta atrás y toda su vida daría un giro.   [12:01 PM.]  —Disculpe la molestia. ¿Conoce a Hanji Zoe?Un hombre maduro de cabellos grises de genuinos modales se hizo caminó entre la multitud, preguntando por el nombre de su hija. Donde tal vez la sabiduría otorgada por los años, sumados a la angustia propia de la tragedia, habían obligado a aquel hombre a buscar sin descanso a su preciada hija única.La noticia de un tren proveniente desde la ciudad montañosa llegó a sus oídos y se le hizo necesario corroborar por sí mismo el estado de su hija subiéndose al mismo tren una vez que anunció su regreso.El señor Zoe se sorprendió para mal al observar el estado de la ciudad, que entregaba la desagradable sensación de desamparo absoluto.Por aquel entonces, las calles fueron en parte limpiadas permitiendo el libre acceso a los distintos puntos de la ciudad, pero aún quedaban muchos edificios por completo en ruinas y otros que amenazaban con hacerlo pronto.Petra pasaba por ahí y se detuvo al observar con detenimiento a aquel hombre que tenía la misma mirada de Hanji y que también usaba anteojos, donde le fue inevitable no acercarse con aparentes buenas intenciones.—¿Busca a Hanji Zoe? Yo puedo ayudarlo —dijo entonces la pelirroja para alivio del padre de Hanji quien asintió y luego siguió a la muchacha quien lo condujo por la ciudad.La noticia de que el tren había regresado a salvo llegó en su momento a oídos de Floch quien de inmediato corrió para informárselo a Zeke, donde solo sería cuestión de tiempo para que se descubriera el real motivo tras la llegada de decenas de hombres que venían desde la ciudad vecina.Hanji se mantenía ocupada en labores de enfermería, cuando divisó un rostro conocido junto a Petra haciendo que dejara de lado todo para correr y lanzarse a los brazos de su padre.—Hanji, querida. No sabes como deseaba verte, tu madre estaba tan preocupada —el señor Zoe acunó el rostro de su hija con absoluto instinto paternal.—¿Cómo está mamá? ¿Mis primas se encuentran bien? Imagino que ustedes también lograron sentir el terremoto. ¡Fue horrible! —Hanji tenía tantas preguntas por hacer que no sabía por dónde comenzar.—Querida, lo importante es que estamos vivos. Lo material se puede recuperar. Por fortuna la montaña los mantuvo aislados y eso en parte logró protegerlos. Me temo que traigo desalentadoras noticias desde el exterior. El puerto que conoces ya no existe. Una vez que la tierra se calmó, esa misma noche hubo algo más que nadie pudo anticipar. La luna se veía grande, de un color extraño y fascinante. La brisa del aire era cálida y oí a la gente decir que las aves marinas deambulaban volando inquietas lejos de la costa. Los pequeños botes pesqueros alertaron que el mar se estaba comportando diferente y era cierto, porque momentos más tarde el mar comenzó a entrar en la misma ciudad por varios kilómetros a la redonda arrastrando todo a su paso y luego llevándose todo mar adentro. Cuando se pensó que nada peor que un terremoto podría suceder, vino entonces un maremoto que terminó por destruir todo.Quienes oían la conversación de padre e hija, quedaron paralizados ante lo que escuchaban y eso les hizo pensar a varios que al menos ellos tenían la posibilidad de recuperar a sus muertos, mientras que bajo el mismo cielo había personas que la misma fuerza abismal de la naturaleza les había arrebatado a sus seres queridos para jamás volver a saber de ellos.—Lo lamento tanto, debí haberte enviado un telegrama antes que todo esto sucediera. Descubrí que la mina nos estaba dando señales de que una catástrofe podría suceder, pero no podía saber cuándo ocurriría. No sabes lo culpable que me siento en este preciso momento, pude haber salvado vidas inocentes y no lo hice. Hace muy poco estuve en el puerto y ahora, ya no queda nada.—Hanji, nadie es culpable aquí. Nadie puede saber con exactitud cuándo sucederán estas tragedias. Por cierto. ¿Tienes tus cosas aquí? Es hora de marcharnos y me alegra haberte encontrado. Es más, no traigas nada. No lo necesitas.—¿Marcharnos a dónde? —Hanji abrió los ojos por completo impresionada y soltó a su padre de inmediato.—Hanji, querida. No es lugar para montar un espectáculo, lo conversaremos todo en casa. No tenemos mucho tiempo, pero si tan ansiosa estás te lo contaré todo en el tren de regreso. No puedes quedarte más tiempo aquí, porque...El padre de Hanji no pudo finalizar su oración, ya que de pronto las puertas del hospital de campaña se abrieron en par con violencia y las tropas del ejército entraron, donde segundos más tarde Hanji los reconoció gracias a que su padre era doctor de la infantería del ejército y finalmente ellos apuntaron sus armas no importando si ahí se encontraban pacientes malheridos, mujeres, así como niños y ancianos.—Coronel Zoe, el tren se encuentra listo para abandonar la ciudad. Le solicitamos que regrese a salvo. ¡Cabo Braun! ¡Cabo Hoover! ¡Escolten al coronel Zoe y a su hija hasta llegar a la estación de trenes!Un muchacho rubio junto a uno de cabello azabache, escoltaron al coronel Zoe y ante la negativa de Hanji de ir con ellos, el cabo Braun no tuvo más opción que cargarla contra su voluntad sobre su hombro ante las miles de blasfemias, golpes de puños y patadas que Hanji le propinó.—¡Suéltame! ¡Jamás te perdonaré esto! —Hanji gritó y maldijo, pero nada de eso parecía suficiente.—Te estoy haciendo un favor, Hanji. Ahora compórtate, me avergüenzas.Era imposible soltarse del firme agarre de aquellos brazos de hierro que la mantenían quieta y un horrible pensamiento cruzó su mente cuando notó que la ciudad estaba por completo desierta y solo había soldados con armamento de guerra en ellas.La agonía se apoderó de su corazón al imaginarse lejos de Levi y trató una vez más de soltarse con todas sus fuerzas, pero ya era demasiado tarde y estaba dentro del tren que prometía cambiar en un segundo todo su destino.El corazón comenzó a latirle con fuerza a Hanji ante la inminente desesperación. No era necesario que su padre le explicara cuando ya había entendido por completo todo con solo ver a su padre después de mucho tiempo. A Zeke no le bastaba con ver su preciada ciudad en ruinas, sino que ahora también correría un mar de sangre a manos del mismo ejército que Zeke había mandado a traer para imponer orden.Su garganta emitió un salvaje chillido de dolor al comprender el destino que le esperaba a Levi, a sus amigos, a todos quienes conoció en la ciudad y aquel dolor de alma se expandió por todo su ser haciendo que lágrimas de ira cayeran por sus mejillas.—Zeke Jaeger me contó todo en su última carta. No puedo creer que años de estricta educación terminaran por convertir a mi preciada hija en una estúpida zorra. ¿Creías que no estaba enterado de tu amorío con aquel pobre minero? Pues te equivocas, Hanji. Y tu desvergonzada vida de soltera acaba aquí en este mismo instante. Te hemos encontrado un buen esposo que se encargará de corregir tus malas costumbres. Llegando a la ciudad lo conocerás y en unos días se llevará a cabo la boda.La desesperación acrecentó cuando el tren comenzó a moverse con lentitud y eso hizo que Hanji volviera a intentar escapar aunque fuera lo último que hiciese.—Hanji, despierta. Ese hombre no puede ofrecerte nada y lo olvidarás pronto, ya verás.—Prefiero morir intentándolo, que vivir sin él. Levi es el hombre más increíble que he conocido en mi vida. Siempre creí que los hombres eran unos completos estúpidos y de pronto, él me abre los ojos para hacerme ver que no todos son unos cretinos, como tú.El hombre la zamarreó por los hombros con brusquedad para luego abofetearla por su atrevimiento.Hanji cayó al suelo y eso fue suficiente para alejarse de su padre, tomando la oportunidad para ponerse de pie y comenzar a correr en dirección al siguiente vagón.El tren no tenía más tripulantes que ellos, lo cual facilitó su escape, pero entonces Hanji se encontró con el último vagón y con ello, la puerta trasera la cual abrió de una patada para horror de su padre que le seguía los pasos.Hanji observó el panorama, pero no tenía demasiadas opciones y aunque muriera, debía intentarlo. Intentó calmarse, pero el tren alcanzó demasiada velocidad y si calculaba mal lo lamentaría después.—¡HANJI ZOE! ¡REGRESA AQUÍ!Su padre casi la alcanzaba y justo cuando Hanji cogió valor para saltar, su padre la sostuvo del brazo impidiendo su escapada.Sus pies resbalaban peligrosamente del borde que la separaba a ella del tren y su padre seguía tirando con fuerza de su brazo para obligarla a subir.—Entiéndelo, no puedes regresar. Si lo haces, no puedo asegurarte que sobrevivirás. Ese hombre te lavó el cerebro con sus ideas revolucionarias. ¡Regresa en ti!—Mi lugar es allá, con Levi y mis amigos. Si he de morir, lo haré defendiendo a la gente que he aprendido a querer.—¡Muchacha estúpida! Ya verás, cuando Zeke Jaeger le ponga las manos encima a ese tal Levi...La indignación se apreció en el rostro de aquel hombre cuando un caliente escupitajo le llegó en la cara y segundos más tarde Hanji se zafó mordiéndole la mano a su propio padre, donde por último se dejó caer a lo desconocido.—¡HANJI! La castaña cayó con brusquedad y su ligero cuerpo rodó para luego azotarse contra el rocoso y áspero suelo. Hanji suspiró aliviada al oír los lejanos gritos enardecidos de su padre junto con el tren que se alejaba y entonces cerró los ojos. Mierda, eso sí le había dolido.     [20:09 PM.]  La puerta fue tocada antes de ser abierta y Levi apenas había terminado de escribir una carta para luego meterla dentro del sobre con prolijo cuidado.—El escenario es el peor posible, Zeke Jaeger trajo a las tropas de la capital— informó Erwin sin emoción alguna.—Terminemos esto ahora— sentenció Levi con una frialdad y una valentía aterradora.Todos se reunieron por última vez y entonces fuertes estruendos desde algún punto de la ciudad hicieron que todos guardaran silencio.—Marie, necesito que te quedes aquí y que cuides de nuestros hombres heridos —dijo entonces Erwin sin siquiera mirarla, pero eso al parecer era suficiente para ella quien asintió sin dudar.Las armas que estuvieron escondiendo por tanto tiempo, finalmente fueron distribuidas por los presentes. Incluso Marie recibió su respectiva escopeta la cual tendría que utilizar en caso de que su vida peligrara.—Señores, es un honor compartir estos momentos junto a ustedes. Desde nuestra fundación, hemos pasado por momentos de adversidad y hoy al fin podremos enfrentarnos al adversario. Estamos en desigualdad de condiciones, pero eso no nos detendrá. Desde hoy declaro que la tiranía de la familia Jaeger llegará a su fin y juntos seremos parte de este triunfo.Las palabras de Erwin alimentaron ese valor que a algunos parecía faltarles y fue suficiente para llenar de fuego aquellos corazones iracundos ante la injusticia.—Marie, no he visto a Hanji desde la mañana. Si la ve, por favor entréguele esta carta y este libro, por favor —Levi se acercó con discreción a la mujer para pedirle un favor.Marie tomó la carta y el pequeño libro de cubierta de cuero para guardarlo seguro entre sus ropas, prometiéndole a Levi hacerle llegar en cuanto pudiera ese par de cosas a Hanji y deseándole también suerte.Los hombres comenzaron a coger sus armas para ir saliendo de aquella habitación, donde por último Marie y Erwin se despidieron de un cálido beso que al fin quebró a Marie quien entre lágrimas veía como el hombre de su vida se marchaba para tal vez no regresar jamás.

Mi amada Hans.

Cuando recibas esta carta, tal vez yo habré dejado de existir en este mundo y el sentirme como un animal moribundo yendo en dirección al matadero, me hace escribir estas líneas desde los más desesperados rincones de mi alma. Me hubiera gustado haberte una vez más, aunque tal vez solo sea un cobarde que no soportaría la agonía de separarme de tus cálidos brazos. Tal vez ya lo sepas, pero te amo de tal manera que solo anhelo tu felicidad y eso quizás, yo no te lo pueda dar.

Mi amada Hans. Mi dulce Hans. Mi extraña, pero fascinante Hans. Mi también imprudente Hans. Has sido mi primer y único amor en esta vida, aunque al principio la indiferencia hirió mi corazón donde tal vez deseé morir por el cruel rechazo. Quiero que sepas que pese a los inconvenientes de nuestros primeros encuentros, ya no siento nada más que amor y una profunda admiración que fueron eliminando uno a uno, aquellos momentos grises y la fuerza que me da tu amor me acompañará en esta proeza suicida que estoy a punto de cometer con tal de liberar a esta ciudad. Lamento decir esto, pero esta quizás sea mi forma de decir adiós si el destino no me quiere en este mundo. Perdóname por tal vez no ser el hombre fuerte que esperabas, pero incluso un tosco y frío hombre como yo, tiene sus debilidades.

Si salgo invicto, regresaré a ti y si no regreso, recuérdame con el mismo fervoroso amor de siempre.

Te amará eternamente,

Levi Ackerman.

----- CHAPTER BREAK -----

[21: 00 PM] La noticia de que el tren que se marchó en busca de medicinas y alimentos regresó solo con soldados armados, indignó a los ciudadanos que no tolerarían que la familia Jaeger se riera una vez más de ellos en sus propias caras.La ciudad por completo estaba destinada al caos ante aquella crisis y solo sería cuestión de tiempo para que aquel descontento social se transformara en una revolución sin precedentes y que podría cambiar por completo la historia de los habitantes.—¿Dónde está la cena? —tronó Zeke de malhumor en la mesa que lucía desprovista de las habituales y generosas preparaciones que solían haber sobre ella.Las únicas dos mujeres de la servidumbre que quedaban en la residencia de la familia Jaeger, bajaron la mirada por completo asustadas. Horas atrás, quienes por largos años se dedicaron a servir a la familia Jaeger, simplemente se marcharon al comprender que la situación había alcanzado tal punto de inseguridad, que de nada les servía seguir bajo el amparo de Zeke.—¡Les hice una pregunta! ¿En dónde está mi comida? —Zeke les gritó a ambas perdiendo la paciencia.—Lo lamentamos, señor Jaeger. Los suministros de la familia se agotaron por completo, creímos que se solucionaría una vez que regresara el tren, pero...Zeke se levantó con violencia y arrojó al suelo la copa de la cual había estado bebiendo, la que se rompió en pedazos y asustó aún más a las mujeres de la servidumbre que gritaron cuando las luces de la habitación se apagaron sin previo aviso.   ***   Los sobrevivientes del terremoto, se vieron obligados una vez más a luchar por la supervivencia.En el pasado, los ciudadanos temían de los policías de Zeke que sin dudar dispararon a los suyos en más de una ocasión, pero ahora era distinto, porque los militares daban un aura de negatividad impresionante.El teatro se convirtió en el único lugar seguro que a los ciudadanos les quedaba y no dudaron en buscar refugio tras sus paredes. El caos era inminente y la incertidumbre de no saber qué ocurriría a continuación, tenía con los nervios de punta a cada uno.Petra caminaba rápido entre la multitud a salvo dentro del teatro y buscó a Hanji en cada rincón, pero no logró encontrarla. Un presentimiento de verdad malo cruzó su mente cuando se percató de que quizás no había sido tan buena idea el reunirla con su padre. Era consciente de la presencia militar, pero ella quería creer que el único fin por el que ellos estaban ahí era nada más que para ayudar en el asunto de reconstrucción de la ciudad.—¡No puedes ir! ¡Aún no estás recuperado! —Nanaba se aferró con todas sus fuerzas a Mike, implorando que se quedara mientras sus lágrimas caían sin parar, temiendo que quizás él no regresara.Mike sabía que Nanaba tenía razón, pero había cuestiones de honor así como de amistad que era imposible de ignorar y no podía dejar ir a Levi a cometer aquel acto suicida por completo solo.—¡Iré contigo! ¡No me pidas que me quede aquí, porque no lo haré! —Nanaba le gritó, mientras se quitaba las lágrimas con una furia desatada.El beso a continuación fue desesperado, casi como si Mike pensara que no había mujer más perfecta para él que Nanaba y luego él le entregó un arma pese a que ella jamás había tomado una, donde por último se ocultaron bajo la oscura capa que cubría parte de sus rostros para salir por la puerta lateral del teatro.Se escuchó un gran estruendo que atemorizó a todos quienes estuvieran dentro del teatro. Los niños buscaron refugio entre los adultos sin comprender qué sucedía afuera y pronto todo se volvió en una completa histeria colectiva.Un considerable grupo de insurgentes que en su mayoría era conformado por los mismos ciudadanos que se unieron, defendieron el teatro bajo órdenes de Levi quien apenas podía batallar con las emociones de su corazón cuando de un momento a otro y sin previo aviso, vio a los soldados disparar a sus propios compatriotas.El aroma a pólvora llenó el lugar y el llanto de la agonía llegó a sus oídos antes de lo esperado, dando inicio al fuego cruzado entre los bandos.El primer hombre abatido cayó al lado de Levi, con una perfecta puntería de proyectil justo en su nuca.Sus dientes se apretaran de tal forma que su mandíbula dolió y Levi en respuesta disparó en dirección a esos malparidos.—Maldita la hora en que me uní a esta compañía de teatro. ¡Renuncio! —masculló Porco, indignado por la serie de calamidades que había enfrentado desde que puso un pie en esa ciudad.Pasaron largas horas hasta entonces, para cuando Hanji logró despertar. El cuerpo le dolía de tal manera que fue un martirio ponerse de pie otra vez, pero pudo soportarlo y logró hacerlo. Después de eso, caminó siguiendo la vía del tren hasta que llegó el anochecer y cuando llegó a la ciudad, se encontró con un maldito desastre y la angustia comenzaron a torturarla, porque necesitaba saber que Levi estaba bien. Su corazón gritaba de dolor, porque necesitaba saber que todos estaban a salvo.La estación de trenes lucía extremadamente solitaria y el desconsolado sonido del llanto la distrajo por un instante, Hanji giró su rostro y entonces vio a Mikasa sentada, abrazando sus rodillas en un pequeño y oscuro rincón.Hanji se acercó y la abrazó para confortarla. Debía haber sido demasiado duro para alguien tan joven presenciar todo aquello. Lo poco y nada que quedaba de la ciudad ardía en llamas y el teatro corría peligro si los militares lograban derrocar a los ciudadanos. El corazón volvió a dolerle con solo pensar en Levi.—¿Estás bien? ¿No te hicieron daño? —preguntó Hanji rebuscando heridas bajo la ropa de Mikasa.Mikasa negó con la cabeza y entre sollozos le contó a Hanji lo ocurrido en las últimas horas.Hanji de verdad sintió decepción al saber que no solo los ciudadanos habían sido engañados al hacerles creer que irían por medicinas y comida, cuando lo que de verdad tramaba Zeke Jaeger era solicitar ayuda a las tropas militares para acribillarlos a todos y así refundar la ciudad desde cero.Donde lo peor de todo, es que su propio padre era parte del plan para sacarla de la ciudad antes de que todo eso ocurriera, porque no debían de quedar testigos al ser una misión confidencial.  El plan macabro consistía en que todos los ciudadanos muertos serían declarados como víctimas del terremoto para no levantar sospechas, cuando en realidad no era más que una matanza sistemática por insubordinación.El agresivo sonido de las ametralladoras se acercaba y era necesario salir de aquel sitio. Hanji cogió la mano de Mikasa para correr en busca de un lugar más seguro.—¡Fuego! — ordenó Levi mientras una lluvia de disparos caía sobre ellos y las trincheras improvisadas que habían creado para resguardarse tras ellas parecían no ser suficientes para mantenerles a salvo.Mientras tanto, dentro del teatro se habían organizado por grupos. Algunos subieron hasta el tejado para así conseguir una mejor ubicación, mientras que las mujeres atendían a los heridos que se iban sumando a los ya existentes siguiendo las órdenes de Petra, quien aún pensaba con la cabeza fría y su corazón latía de angustia cada vez que entraban hombres heridos de gravedad.   ***    Zeke seguía bajo el resguardo de su hogar, bebiendo en completa soledad un buen trago mientras de fondo sonaba el sanguinario acribillamiento que parecía no producir ningún efecto en él más que la satisfacción de al fin deshacerse de esos desagradecidos.Minutos más tarde, a su oficina llegó Floch para informar sobre los últimos pormenores, donde se hacía evidente que aquellos revolucionarios jamás podrían con el poder del ejército y solo sería cuestión de horas para que no quedara ninguno de ellos.—¿Te aseguraste de que Hanji Zoe subiera al tren junto a su padre? —preguntó Zeke.—Así es, yo mismo vi como el tren se marchaba— respondió Floch de inmediato, inflando el pecho de orgullo.Zeke se levantó por un momento y caminó hasta su caja fuerte, para luego abrirla y arrojarle un fajo de dinero a Floch quien abrió la boca con asombro. Era demasiado dinero el cual nunca había tenido entre sus manos.La puerta de la oficina de Zeke se abrió sin previo aviso y Yelena observó despectivamente a Floch para luego acercarse un tanto cariñosa a Zeke.—Yelena, querida. Lamento que tu estadía en mi ciudad no sea la más confortable. ¿Gustas algo de beber? —Zeke ofreció con galantería.—Cuando recibí tu invitación para traer mi compañía de teatro a tu ciudad, esperaba mucho más de ti y lamento decir que me siento algo decepcionada. ¿Así es cómo me pagas por ayudarte todo este tiempo?Yelena se acercó más a Zeke y sus manos acariciaron sus hombros sin importarle demasiado que Floch siguiera en la misma habitación.—Lárgate —dijo de pronto Zeke, perdiendo toda muestra de amabilidad.Yelena abrió los ojos en par sin entender, creyendo que se refería a Floch, pero la mirada aterradora de Zeke parecía decir por completo lo contrario.—Zeke, tú no puedes hacerme esto. Te di toda la información que necesitabas. Fui yo quién planeó lo de la obra para atraer a Hanji Zoe y a los demás revolucionarios para enterarnos de sus planes.—Floch, deshazte de esta mujer— ordenó Zeke con frialdad.El pánico se apoderó de aquella mujer quien vio al pelirrojo apuntarla con su propia pistola y en cosa de segundos, el brillo de sus ojos se opacó una vez que su cuerpo tocó el suelo.Zeke observó durante un segundo a esa mujer que yacía sin vida y sin sentir la más mínima pizca de arrepentimiento, se retiró de su oficina sin rumbo definido en compañía de Floch que le seguía los pasos como un perro faldero.Con algo de suerte, Hanji y Mikasa habían logrado encontrar resguardo durante algunos minutos, pero la situación estaba lejos de estar bajo control y Hanji debía encontrar a Levi, pero tampoco podía dejar sola a Mikasa en medio de aquel enfrentamiento.Zeke había salido de su hogar y decidió ir por su cuenta en busca de Levi, donde una vez que ese hombre estuviera muerto, nada lo detendría para ir tras Hanji Zoe. Sin embargo, para su horror, los insurgentes parecían tener la ventaja. La ciudad completa era un caos y las calles eran un campo de batalla donde ninguno de los bandos cedería ante sus ideales.Floch sintió un gélido estremecimiento cuando uno de los soldados se reunió con Zeke y le entregó los pormenores, donde había un gran número de hombres caídos, pero que pese a eso, los ciudadanos se oponían a darse por vencidos.—¿De verdad piensan asesinarlos a todos? —se atrevió a preguntar Floch con un hilo en su voz, donde tal vez algo de humanidad quedaba en él.A Floch nunca le había importado lo que sucediera con aquellos imbéciles rebeldes y estaba bien si los fusilaban a todos, pero otra cosa distinta era que personas inocentes y el resto de civiles sufrieran las consecuencias. No había que ser demasiado astuto como para comprender que aquello era una completa locura.Zeke se giró y a Floch no le gustó la maliciosa mirada proyectada en su mirada de águila.—Tienes cinco minutos para marcharte. Has sido muy útil, pero ya no te necesito. Vete antes que me arrepienta.Floch sintió los labios resecos y la brillosa arma del soldado le fue apuntada sin miramientos. Sus piernas dieron grandes zancadas y el temor se apoderó de su cuerpo. Siempre supo que él podía ser reemplazado por otro en cualquier momento, pero justo en aquel instante se sintió horriblemente traicionado.El pelirrojo sintió sus piernas adoloridas de tanto correr, con la ciudad en llamas de fondo. Entonces regresó a la imponente residencia de los Jaeger y no fue necesario forzar la puerta ya que estaba abierta para su sorpresa.Hanji se llevó un gran susto cuando la mirada de ella y la de Floch se cruzaron en un instante al estar dentro de la misma habitación la cual contaba con Yelena muerta en la oficina de Zeke Jaeger. Sin embargo, Floch no estaba interesado en saber detalles de cómo había regresado y solo fue en dirección a la caja fuerte, ingresando la correcta combinación para luego tomar todo el dinero dentro de ella para guardarla dentro de una bolsa oscura ante la mirada de sorpresa de Hanji que aun sostenía la mano de Mikasa.—Si lo que buscas es un arma, tal vez tengas suerte en la habitación de Zeke que está arriba —Dijo Floch una vez que tomó todo lo de valor que había en la caja fuerte, para luego ir hasta la gran estantería y coger una botella de licor de la cual bebió a gusto.Luego de eso, Floch se marchó, aunque Hanji aún dudaba de las verdaderas intenciones de ese hombre y no podía confiar en él por completo.Hanji junto a Mikasa, subieron por las largas escaleras hasta llegar a las tantas habitaciones de la planta alta de aquella casa. Era increíble la excentricidad y el despilfarro de aquel hombre en medio de aquella crisis, pero hubo algo más que hizo que incluso Mikasa gritara al comprobar que no estaban solas.—¿Quién eres? —preguntó Hanji, cogiendo lo primero que estuviera a su alcance para defenderse.La oscuridad reinante mantenía oculta a aquella figura que parecía acercarse, pero la ausencia del sonido de pasos mantenía en constante alerta a Hanji. Entonces algo crujió y se detuvo a centímetros de ella.Eren Jaeger, el menor de la familia bajo la tutela de Zeke, había crecido a las sombras de su hermano mayor donde tal vez su imposibilidad para caminar fuera más una vergüenza para su familia que algo digno de admirar. Razón por la cual, nunca había salido de casa siendo ocultado durante todos esos años y donde recibía lecciones privadas por parte de Miss Ral.Sin embargo, Eren a diferencia de su hermano mayor que carecía de sentido común, parecía saber perfectamente cuál era la situación de la ciudad y él mismo fue quien le indicó el camino correcto a Hanji.Hanji dudó un momento, pero siguió las instrucciones y logró encontrar la habitación que Floch le había mencionado y al abrir la puerta pudo encontrar lo que necesitaba. Una escopeta no era gran cosa, pero le serviría para defenderse en caso de que lo necesitara.—No puedes quedarte aquí —dijo Hanji una vez que regresó. —Si yo pude entrar hasta aquí, cualquiera podría hacerlo y entonces...—Estaré bien, buena suerte —interrumpió Eren, moviéndose por el largo pasillo con ayuda de su silla de ruedas.El breve momento de paz que tuvieron dentro de la casa de Zeke, llegó a su fin cuando Hanji salió nuevamente hacia la calle. Ninguna ruta era segura y en cualquier esquina podría encontrarse con soldados armados. No podía arriesgar a Mikasa y entonces, en un acto desesperado ligado a la incertidumbre, obligó a Mikasa a quedarse junto a Eren para mantenerla a salvo.El ruido de las ametralladoras era cada vez más fuerte y Hanji apretó la mandíbula al mismo tiempo que se mantenía dispuesta a disparar cuando fuese. Sus piernas estaban cansadas de correr por la fatiga de aquel día, parecían que en cualquier momento dejarían de responderle.Minutos más tarde, Levi vio caer muertos a algunos soldados de Zeke y entonces su mirada se fijó en la particular así como fascinante mujer que estaba sobre un cercano edificio que aún seguía en pie, disparando desde las alturas y entonces su corazón comenzó a latir demasiado rápido cuando vio a la única mujer del mundo que se le ocurriría enfrentar sola a decenas de hombres, esquivando una lluvia de balas que habían comenzado a caer desde que se reveló su ubicación.—¡Hanji!Levi dibujó una mueca de desconcierto absoluto que se transformó en horror.Debía ir por ella y sacarla de ahí o de lo contrario lo lamentaría.Hanji disparó un par de veces más a sangre fría con una sorprendente puntería desde las alturas y no tenía muchas opciones dado a que llegaría el momento en que sus municiones se terminarían y ella quedaría expuesta.Mike notó el nerviosismo de Levi y tomó su lugar, dándole la oportunidad de buscar la manera de salir de aquel sitio.Tal vez solo era la desesperación o la rotunda valentía suicida de un hombre enamorado, pero Levi esquivó cada uno de los disparos y logró llegar hasta el edificio para correr por sus largas escaleras, donde al final del camino estaba ella.El abrazo cálido, seguido del largo y dulce beso, fue todo lo que necesitó Levi para sentirse más vivo que nunca. Nunca podría cansarse de eso. Amaba demasiado a esa mujer.—Te amo, Levi Ackerman —susurró Hanji sobre sus labios, antes de besarlo por segunda vez aunque ahora con más intensidad y deseo descontrolado. —Si para mañana seguimos vivos, huyamos juntos.Levi sonrió como un tonto por un segundo al oír tal cosa. Iría hasta el fin del mundo junto a ella, pero su respuesta debió esperar porque en ese momento apareció Zeke, con el aire pendiendo de un hilo debido al esfuerzo de subir corriendo todas esas escaleras. Su gran mano apuntó la pistola y no dudó ningún segundo en apretar el gatillo, disparando en el acto.—¡Levi! ¡Hanji! ¡Atrás de ustedes!La bala se incrustó de manera mortal en su pecho y Farlan cayó al interponerse entre ellos. Levi abrió la boca incapaz de articular palabras y solo fue testigo de cómo su amigo había arriesgado su vida con tal de salvarlo a él y a Hanji.—Isabel... dile a Isabel que la amo, por favor— balbuceó Farlan entre agitados sollozos.—Farlan, todo estará bien...—Gracias, Levi. Has sido un gran amigo...Hanji seguía en negación al saber que tanto Farlan como Isabel seguían vivos, pero que al percatarse de la situación, habían preferido ocultarse juntos en el último tiempo. Hanji disparó en dirección a Zeke, pero sin éxito, entonces se arrodilló junto a Levi para asistir a Farlan pero ya era tarde y estaba perdiendo demasiada sangre.Floch aprovechó la oportunidad de que toda la atención estaba en un punto en específico de la ciudad y él llegó hasta la estación de trenes y pronto puso en marcha el ferrocarril que era usado por los mineros para ir a la montaña. Su plan era subir hasta la mina y ocultarse ahí hasta que todo terminara.Pasaron solo minutos para cuando Floch llegó a la mina y entonces él bebió casi por completo el contenido de la botella que había tomado de la casa de Zeke. Por un momento, se sintió un hombre suertudo, pero esa confianza desapareció en el momento en que un extraño sonido proveniente desde las profundidades de la tierra hizo que de pronto la nieve acumulada en las montañas cediera y entonces una gran avalancha sepultó por completo a la mina y a él en cuestión de segundos.

----- CHAPTER BREAK -----

Levi aún sostenía a Farlan en sus brazos, cuando él en algún momento de su agonía dejó de respirar y Levi cerró sus párpados para dejarlo descansar en medio de aquella noche que parecía no tener fin.Estaban acorralados, no importaba por donde salieran, porque los soldados les volarían los sesos y las cargas de sus armas eran ya inexistentes y no tenían ninguna forma de escapar sin morir en el intento.Zeke apuntó de manera rápida en dirección a Levi, pero la bala llegó en otra dirección luego de que Hanji en un intento desesperado se abalanzara sobre él para evitar que Levi fuera heridoGracias a eso, Hanji recibió un fuerte golpe con el torso de la pistola justo en su nuca y entonces ella cayó al suelo por completo indefensa.—Si te entregas, detendremos esto aquí y ahora —dijo Zeke.No había muchas alternativas, pero Levi tampoco podía confiar por completo en aquel sujeto. Pero si su vida servía para salvar la de inocentes y también a Hanji, iba a hacerlo.Levi se rindió y fue apresado por los hombres de Zeke que llegaron hasta el lugar. Una vez Levi fue reducido y esposado, no hubo demasiada amabilidad ni consideración cuando un fuerte golpe en la nuca lo noqueó al punto de perder el conocimiento para caer a solo centímetros de Hanji.   ***  
Sin fecha, ni hora definida.

Probablemente el amanecer.
   Lo primero que escuchó Hanji al despertar, fue el inconfundible sonido del tren y después sintió un excesivo calor que la hacía sudar.Al abrir los ojos solo pudo comprobar lo evidente.Zeke se había subido las mangas de su camisa y con la ayuda de una pala arrojaba carbón a las calderas del tren a una gran velocidad.Hanji quiso moverse y solo en ese momento se dio cuenta que tanto sus muñecas como sus tobillos estaban atados, imposibilitándola de ejecutar cualquier movimiento.Los chillidos desesperados de Hanji hicieron que Zeke fijara toda su atención en ella y entonces Zeke la tomó de los hombros para levantarla y luego cogió su mentón de manera brusca obligándola a mirarlo.—Levi está muerto y no volverás a verlo jamás —informó Zeke sin la más mínima pizca de tacto.—¡Mientes! —le gritó Hanji con sus ojos ardiendo de ira.—Es impresionante ver como defiendes a ese muerto de hambre. ¿Qué tiene que lo hace mejor que yo? Dime, Hanji. ¡Dímelo!Hanji se sintió aturdida ante la violencia de ese hombre que la asqueaba de una manera rotunda. Si existía algo de su vida que desearía corregir era eso, el jamás haber conocido a Zeke Jaeger. Lo detestaba con toda su alma. Su petulancia, su genuina maldad y el no mostrar ni la más mínima pizca de arrepentimiento lo hacían merecedor de todo su odio.—Levi es mejor que tú y lo sabes. Aunque jamás entendí por qué lo odias a tal punto de desearlo muerto y eso no tiene que ver conmigo, porque ya lo odiabas desde mucho antes que yo llegara a la ciudad.Zeke emitió una risa aterradora que mantenía en estado de alerta a Hanji, quien debía ganar tiempo para soltarse de las sogas que la mantenían prisionera.—¿Será tal vez que tú y Levi están unidos más allá del odio mutuo?La idea vino a su mente hace algún tiempo, desde que por casualidades de la vida Hanji terminó conociendo a Kuchel. Levi rara vez hablaba sobre su familia y muchas cosas seguían siendo un poco misteriosas para Hanji. Era un hecho el que Kuchel no quisiera abandonar la ciudad. El que Levi creciera sin una figura paterna no era de extrañar, pero una intrigante idea la estaba atormentando y al parecer se estaba acercando a la verdad.El rostro de Zeke cambió de ira a una extraña sensación de pánico al verse acorralado por lo que quizás estaba pasando por la mente de esa mujer.—¡Cierra la boca! —le gritó Zeke perdiendo la paciencia por completo.Zeke apretó con la mano diestra el mentón de Hanji de tal forma que su rostro dolió y un par de lágrimas de desesperación cayeron por sus lastimadas mejillas. Sin embargo, el dolor físico parecía menor en comparación del dolor que sentía su corazón. Quería creer que Levi estaba bien, al igual que sus amigos, pero el estar ahí en ese tren aparentemente solo con Zeke, le hacía perder la fe.    ***   Levi no era consciente del lugar en el que se encontraba, quizás llevaba horas ahí y él no podía saberlo. Sintió unas pequeñas manos tibias acunando su rostro y se sintió algo en paz, pero incluso malherido podía saber que esas no eran las manos de Hanji.Al abrir los ojos, se encontró con los enormes ojos color avellana de Petra que lo observaron con alivio al verlo despertar.Levi fue golpeado y abandonado a su suerte en la misma calle. Por fortuna, fue encontrado por uno de los suyos quien sorteando al destino y esquivando la lluvia de balas, lograron llevarlo a salvo para que fuera socorrido.—¡Hanji! ¿Dónde está Hanji? —fue lo primero que se le vino a la mente a Levi quién se incorporó para levantarse.Petra cogió algo de aire y luego emitió un suspiro que nada bueno podía significar. Le hubiera gustado tener buenas noticias, pero no las tenía.    ***   —¿Creíste que no iba a darme cuenta que son medio hermanos por parte de padre y por eso lo detestas tanto? —Hanji sonrió burlona ante la mirada con un tinte de locura de Zeke.El cuerpo de Zeke se sintió tenso, tanto que se mareó un poco y debió recargar su espalda en algo para no perder el equilibrio.Esa mujer había descubierto la verdad y eso no lo esperaba. Zeke se mantuvo ocupado ocultando gran parte de su vida a Eren que ya le resultaba vergonzoso y también al hijo bastardo de su padre. No podía conciliar la idea de compartir lo suyo con alguien más y le molestaba aún más la idea de que Levi algún día quisiera arrebatarle también todo lo suyo.—Ahora que ya lo sabes, creo que nada de esto tiene sentido. ¿Te parece si le damos un fin a este grato viaje?El tren se estaba acercando a gran velocidad a un imponente viaducto donde Hanji temió por lo que pudiera estar pensando Zeke y el pánico se apoderó de ella cuando Zeke se abalanzó sobre su boca y sus labios se unieron en un repulsivo beso forzado que llegó a producirle arcadas a Hanji.De pronto, el sonido ambiental del ferrocarril había aumentado, pero Hanji no podía saber el porqué.Un segundo tren se acercaba peligrosamente por detrás y pese a llevar horas de distancia que los separaban, en algún momento lograron encontrarse frente a todo pronóstico.Petra y Levi arrojaban carbón a las calderas con una gran coordinación. El escapar de la ciudad fue por completo un acto suicida y en el proceso debieron disparar a sangre fría a todo quien se interpusiera en su camino hasta llegar a la estación de trenes para lograr coger el último tren que estaba ahí.—¡Estamos cerca! —informó Petra a Levi con algo de alivio.—Quédese aquí y solo mantenga la distancia, yo estaré bien—dijo Levi con una salvaje determinación en la mirada.Eso no tuvo el efecto que Levi hubiera esperado y Petra se negó a quedarse en el tren.—Solo tenemos segundos para saltar antes de que el tren descarrile ante la falta de un maquinista que lo controle.Petra estaba decidida a ir con él por algún desconocido motivo, pero Levi no podía hacer nada para hacerla cambiar de opinión.El frío viento llegó a sus rostros cuando Levi abrió la puerta con el tren en movimiento y ayudó a Petra a trepar sobre el vagón. Petra por un segundo casi pierde el equilibrio y sus zapatos resbalaron de manera peligrosa. Levi tardó solo segundos en estar a su lado y asintieron juntos una vez que el tren en el que se movían se acercó lo suficiente al primer tren.—¡Ahora! —gritaron ambos a dúo instantes antes de saltar.Un fuerte ruido llamó la atención tanto de Zeke como de Hanji que permanecían en la cabina del maquinista y entonces un horrible sonido producto del tren que les seguía paralizó a Hanji.Ante la falta de un maquinista, en algún momento la inestabilidad del tren haría que en cualquier segundo este desviara su curso. Las ruedas de metal emitieron chispas de fuego ante el brusco roce de los metales del tren contra el riel y momentos más tarde, el tren completo descarriló cayendo al vacío.La puerta de la cabina en la que se encontraban Zeke y Hanji se abrió con fuerza y mucho antes que Zeke reaccionara, Petra apuntó el rifle y disparó.La bala impactó y rebotó en el duro metal del ferrocarril, donde lo segundo que ocurrió fue Levi derribando a Zeke de un certero y seco golpe de puño en su rostro.Hanji se sintió a salvo cuando Petra la liberó de sus ataduras y ellas se unieron en un abrazo afectuoso entre lágrimas de agradecimiento.Esta vez, Levi tenía la ventaja y sus manos se aferraron con fuerza casi sobrehumana en el cuello de Zeke para quitarle con sus propias manos hasta el último aliento.—¿V-vas a mat-tarme, Le-e-vi? —preguntó Zeke con una cretina sonrisa en el rostro aún en un momento como ese.Levi no iba a ceder ante el posible chantaje emocional de Zeke. Había esperado por largo tiempo aquel día, pero pese a que había deseado la muerte de Zeke de muchas maneras posibles, por algún extraño motivo, no lo estaba disfrutando.Sí, Levi sabía todo el daño que había provocado ese hombre a la ciudad, como también a las personas que más amaba, pero la culpa le carcomía el alma.—Ni estando muerto podrás pagar todo lo que has hecho— respondió Levi finalmente.—S-abía que n-no pod-días hacerlo... porque... eres...un... cobarde...y...s-si yo...muero...ustedes...también.—¡Levi, es una trampa!Sin levantar la más mínima sospecha, Zeke tomó una pequeña daga que escondía entre su ropa y en el momento en que Levi bajó la guardia, Zeke la enterró con todas sus fuerzas en su espalda.Levi estuvo un par de segundos sin comprender qué había ocurrido y entonces tocó su ropa y al hacerlo, sus manos quedaron cubiertas de su propia sangre.De manera lenta, Levi se dejó caer sobre sus rodillas para luego derrumbarse y Hanji se acercó lo más pronto que pudo a su lado para socorrerlo aunque fuera imposible.—Estás tan hermosa...como siempre...—murmuró Levi, cerrando sus párpados un momento, sintiendo alivio de volver a ver a la única mujer del mundo que le haría cometer una y mil locuras en el nombre del amor.Zeke aún estaba recuperándose agazapado en un rincón, inhalando el aire tan fuerte como si nunca hubiera respirado y Petra no dudó ningún segundo en volver a tomar el rifle para dispararle hasta que ya no quedaran municiones, pero Zeke a diferencia de Levi, parecía estar disfrutándolo y seguía sin morir.—¿Hanji, recuerdas cuando enfermaste, tenías fiebre y luego dijiste que si necesitaba algo te lo pidiera? —la mirada de Petra era sincera.—Petra, ahora no... por favor.La pelirroja asintió y se secó las lágrimas que caían por sus mejillas sonrojadas.—Necesito que tomes a Levi y saltes. Cuando lo hagas, vive cada segundo de tu vida como si fuera el último, como lo has hecho hasta ahora.—¡No te dejaré aquí! —Hanji chilló enfurecida mientras seguía sosteniendo a Levi entre sus brazos, sin saber por qué Petra hablaba de ese modo extraño.—Cuando te conocí, creí que te odiaba porque lo tenías todo, incluyendo a Levi y la sorprendida fui yo, cuando me di cuenta que no era celos precisamente lo que sentía. Gracias por abrirme los ojos y hacerme sentir amor real aunque sea por una sola vez en la vida... aunque tal vez me hubiera gustado que fuera correspondido... Recuérdame, por favor.Zeke comenzó a reaccionar y aquel momento fue cuando Petra abrió la puerta del vagón del tren que viajaba a gran velocidad y con lágrimas en los ojos se despidió de Hanji antes de tomar los explosivos que se utilizaban en la mina y que había escondido durante todo ese tiempo.Petra le dio el tiempo suficiente a Hanji para actuar, la castaña tomó a Levi entre sus brazos y se lanzó a lo desconocido del abismo, donde segundos más tarde el tren explotó una vez que Petra arrojó los explosivos a la caldera donde el inconfundible cielo del amanecer les recibió. Hanji y Levi se sumergieron en las profundas y caudalosas aguas de aquel río, donde por momentos era imposible ver la superficie y aunque Hanji trató de mantenerse aferrada a Levi, era por completo imposible. Todo era una confusión que finalizó cuando la fuerza de las aguas, lograron separarlos.

----- CHAPTER BREAK -----

[26 abril 2005]    Gabi seguía sin poder creer aquella vieja y triste historia del anciano que les contó mientras seguía en la clínica y un par de lágrimas de desconcierto rodaron por sus mejillas. Si bien no había forma de corroborar la veracidad del relato, la seriedad de Levi le indicó que tal vez él no mentía. Sin embargo, había algo atorado en su garganta y la duda se convirtió en un nudo de angustia.Tal parecía que Falco estuviese pensando lo mismo que ella, pero ninguno de los dos se atrevía a preguntar por esa mujer ante el temor de una respuesta no tan agradable de oír.No era necesario preguntar lo que sentía aquel anciano por esa mujer, porque era evidente que incluso después de decenas de años la seguía amando con la misma intensidad desbordante e inquebrantable de su juventud.—¿Cómo logró sobrevivir a esa explosión? —preguntó entonces Falco, con expectación.Levi dibujó una curiosa sonrisa antes de responder y su mirada brilló ante la sola mención de Hanji.—Ella me salvó y no hay día en que no esté agradecido por haberla conocido.    ***  [1939. Sin fecha, ni hora definida.][Probablemente el amanecer.]   Sus cuerpos se separaron por la fuerza de las aguas y entonces Hanji recordó de manera vaga, las lecciones de natación que alguna vez recibió de Levi.Una cosa era nadar en un sereno lago y otra muy distinta era querer ir en dirección contraria a la corriente del caudaloso río.Sus brazos y sus piernas se movieron por simple instinto de supervivencia, pero las aguas llevaban tal fuerza que por momentos Hanji se sumergía por completo y era difícil mantenerse a flote bajo esas condiciones.Logró divisar a Levi que quedó atrapado entre algunos arbustos caídos en las orillas del río y eso le dio al menos la calma de que él estaría bien mientras ella era arrastrada río abajo.Pero Hanji no se rendiría y no pensaba morir de aquella forma. Sus brazos comenzaron a moverse de manera que se le hizo más fácil mantenerse a flote y pese a que le era imposible controlar la fuerza abismal de la propia naturaleza, logró aferrarse a lo primero que estuviera a su alcance para evitar ser hundida por las caudalosas aguas.Hanji se aferró con todas sus fuerzas a una corteza de árbol, donde difícilmente podía ver algo más que agua por todas partes, porque el agua la golpeaba con fuerza en el rostro.Su cabeza lo único que hacía era pensar en Levi. Él estaba herido y ella apenas podía asegurar su propia supervivencia, debía salir de ahí o de lo contrario no solo ella perdería la vida.Justo cuando Hanji había cogido valentía para tratar de trepar sobre el árbol caído, parte de él se desprendió y junto con eso, Hanji volvió a ser arrastrada por las fuerzas del río.Momentos confusos a partir de ese instante comenzaron a suceder. Luego de sentir que las fuerzas la abandonaban a su suerte, Hanji se sumergió por completo y todo se volvió oscuro.Pero de pronto, la luz así como el aire llegó a Hanji y ella abrió sus ojos sintiendo que regresaba a la vida.Tan pronto como Hanji saltó junto a Levi del tren, Petra arrojó los explosivos a la caldera y saltó también tras ellos dejando a Zeke atrás quien ya estaba malherido.Esos segundos de diferencia, la hicieron vivir la situación de otro modo. Mientras Hanji y Levi luchaban por mantenerse a flote, Petra debió lidiar con el tren descarrilándose del viaducto y cayendo también al vacío producto de la detonación.Petra cayó al agua con fuerza y se sumergió de tal forma que la oscuridad de las profundidades la aterraron a tal punto de abrir la boca para luego comenzar a ahogarse. Su cabeza giró en todas direcciones bajo el agua, pero no logró ver a Hanji ni mucho menos a Levi.La pelirroja comenzó a nadar para mantenerse a flote y entonces vio a Levi aparentemente inconsciente atrapado entre algunos arbustos cercanos, mientras Hanji era arrastrada río abajo.No era sencillo desafiar de esa manera la fuerza innata del río, pero Petra cogió valor y fue tras Hanji, donde lo último que vio de ella fue su mano sobresaliendo del agua antes de sumergirse por completo.Petra se sumergió y nadó hasta Hanji, para tomarla entre sus brazos con firmeza y llevarla con ella hasta la superficie.   ***   Cuando Levi despertó, se encontró con una cálida fogata e incluso se sorprendió dado a que su ropa no la tenía puesta y fue puesta a secar cerca del fuego. A su lado estaba Hanji, quien aún dormía como si no lo hubiera hecho en días, donde por último, Petra les dedicó una mirada poco amistosa a ambos.—¿Cómo es que sobrevivió? —preguntó Levi sin aliento, porque pese a estar herido, podía recordar a la perfección los segundos antes de saltar al vacío junto con Hanji.—No pensarás que iba a rendirme así de fácil— respondió Petra sin mucha amabilidad.—Entonces, lo que dijo sobre Hanji...Petra se volteó para evitar ver el rostro de Levi. Se sentía avergonzada, especialmente por haber revelado su secreto por temor a morir sin haberle dicho a Hanji lo que sentía en realidad hacia ella.Lo que creyó celos en un inicio, terminaron por transformarse en un inquietante sentimiento desconocido para ella hasta entonces. Sí, le gustaba Levi de igual manera, pero se dio cuenta que solo era una atracción física que finalizó apenas tuvo la oportunidad de besar a Levi, comprendiendo al fin que lo que sentía en comparación no era nada, mientras que con Hanji se sentía inquieta y cohibida al mismo tiempo. Quería mimarla y consentirla como la muchacha de buena familia que era, pero también deseaba engatusarla y vivir con el mismo descaro desvergonzado de sus tantas aventuras por el mundo.Por fortuna, Petra estuvo ahí para socorrerlos a ambos, la herida de Levi no era profunda y solo generaba en él una ligera molestia. Por otra parte, Hanji solo parecía necesitar dormir días en paz, dado a los hechos anteriores, aquello tan esencial le había sido imposible.Levi se acercó hasta Hanji y con cariño dibujó una suave caricia por su tibia mejilla con sus manos frías provocando que Hanji gruñera en sueños.—Déjala dormir— lo reprendió Petra.De inmediato Levi retiró su mano, un poco avergonzado.    ***   Un par de semanas transcurrieron desde esa madrugada donde algunos se jugaron la vida por otros y luego de eso, Levi junto a Hanji y Petra, lograron retornar a la ciudad o lo que quedaba de ella.Dado a que Zeke simplemente desapareció, los militares sin gloria abandonaron la ciudad, dejándola por completo en ruinas, junto con incalculables pérdidas de vidas humanas.Existía demasiado trabajo por hacer en términos de gestión. Se debía generar con urgencia algunos registros para contabilizar a los centenares de muertos dándoles sepultura en fosas comunes, para luego tratar de calmar a los ciudadanos sobrevivientes y evitar un nuevo conflicto civil parecía una profunda necesidad para Levi, quien estaba lejos de tener un día de descanso.Entre los nombres del listado de muertos, el nombre de Farlan junto al de Isabel hicieron temblar a Levi. Había muchos testigos sobre las condiciones en la que murió Farlan por tratar de proteger a Levi, pero Isabel fue encontrada horas después sin que nadie pudiera dar fe de sus últimos minutos. No fueron los únicos en morir en la completa soledad, muchos civiles lo hicieron al igual que soldados.—Esto resultó peor de lo que imaginábamos —señaló Erwin.La prueba de aquello, resultaba la amputación de su brazo que aún hacía estremecer a Levi, pero que a Erwin parecía resultarle indiferente.—Lo sé y es por eso que he tomado una decisión. Ha llegado el momento de fijar una fecha de cierre definitivo para esta mina y la ciudad —respondió Levi, agotado por completo.—Lo entiendo, enviaré a nuestros hombres a informárselo a los ciudadanos —dijo Erwin poniéndose de pie.Hanji permaneció en silencio en lo que duró la larga reunión entre Levi y Erwin, algo poco usual en ella, pero su mente estaba en otra parte desde el momento en que Levi anunció el cierre de la ciudad.Erwin y el resto que les acompañaba, minutos más tarde comenzaron a abandonar la habitación, quedando solo Hanji y Levi por fin solos luego de mucho tiempo, como si Erwin hubiera entendido que ellos necesitaban hablar también.—¿Cómo sigue tu espalda? —preguntó Hanji, rompiendo el silencio entre ambos.—Duele un poco si muevo cosas muy pesadas, pero estoy bien, gracias. ¿Lograste despedirte de Isabel? Yo, de verdad lo lamento.Hanji bajó la mirada de inmediato. Seguía sin poder asimilar lo ocurrido con Isabel, pero estaba segura de que su amor por Farlan le hubiera impedido continuar sin él.También se sentía un poco culpable, sobre todo en lo que tenía que ver con Zeke Jaeger.—Levi, hay algo que he querido decirte durante todo este tiempo y no lo hice antes por temor y creo que ya es tiempo de hacerlo. Sé que es inoportuno mencionarlo en este momento, pero también sé que no habrá más oportunidades.Levi se sintió extraño, como si estuviera a punto de oír algo que podría dar un giro a su vida por completo.—Tengo dos reservaciones en primera clase y lo que quiero decir es que, me gustaría que vinieras conmigo. No es necesario que me respondas de inmediato, pero estaré esperándote en la estación de trenes y tu sola presencia me es suficiente. Si no llegas, lo entenderé.Levi se quedó quieto y frío luego de escuchar aquello. La mujer de su vida le estaba pidiendo iniciar una nueva vida juntos lejos de toda esa mierda. Hubiera deseado poder abrazarla y besarla justo en ese instante, pero en ese mismo momento la puerta fue golpeada tímidamente y segundos más tarde, Petra abrió.—Lamento la interrupción. Solo venía a informar que en estos momentos ya se está informando a los ciudadanos sobre el cierre de la ciudad y que durante el día de mañana se hará el pago del último de sus salarios. Es increíble, la ciudad cerrada para siempre...Petra susurró eso último casi con temor, casi como si ningún futuro esperara por ella tras esas frías y nevadas montañas.Luego de eso, Petra se retiró en silencio, dejándolos otra vez solos.—Gracias por esta genial aventura. Me divertí, porque eras tú quién estaba a mi lado. Lo siento, pero tengo que ir donde mis alumnas... de pronto olvidé que aún era una profesora...Hanji se acercó y besó su mejilla, para sorpresa de Levi quien abrió los ojos sorprendido luego de lo último que salió de los labios de Hanji tras ese tibio beso.—Incluso si no llegas a la estación, te amaré y te recordaré toda mi vida, Levi Ackerman.    ***   [1 septiembre, 1939.]  Hanji caminó por el amplio salón de clases y muchas cosas cambiaron desde la primera vez que entró a aquel lugar bajo miradas de desaprobación de esas jóvenes señoritas que la juzgaron por su apariencia.Por desgracia, había varias sillas desocupadas, indicándole a Hanji que aquello era consecuencia de los desmedidos actos de los adultos y que por último, cobraban las vidas de decenas de inocentes.—Bien, creo que no soy buena con las despedidas, pero supongo que ya saben que esta es nuestra última clase y quizás no logramos conocernos del todo, pero siendo sincera les deseo lo mejor del mundo a dónde quiera que vayan. Es por eso, que quiero darles algo y espero que dentro de muy poco, creen sus propios destinos.Hanji comenzó a entregar pequeñas libretas a cada una de las chicas presentes como obsequio, luego de haber abierto también la caja en la que iniciando el año, las chicas guardaron cartas y ya era momento de abrirlas y ver qué había cambiado durante todo ese tiempo.    [Tres días después.]  Con algo de pereza, Hanji logró reunir algunas de sus pertenencias y meterlas de regreso dentro de su maleta.Por primera vez en mucho tiempo, no estaba tan expectante de su próximo viaje. Había cierta incertidumbre en su corazón sobre el destino de su amor con Levi, pero eso era algo de lo que no quería pensar hasta que no fuera el momento.La noticia del cierre de la ciudad y la mina, no tomó por sorpresa a nadie ya que tarde o temprano era algo que sucedería. El día anterior, largas filas de personas llegaron hasta la oficina de la administración para recibir el último pago por su trabajo en la mina y con eso se decretó el cierre definitivo.Por fin cada uno era libre de decidir hacia dónde ir, aunque no a todos les agradó la idea de migrar hacia otro sitio que no fuera la montaña.—Ha sido maravilloso poder conocerte, te escribiré apenas logre establecerme en algún lugar —dijo Nanaba con cierto tinte de melancolía.—Te deseo lo mejor, gracias por ser una gran amiga, Nanaba.Ambas se unieron en un cálido abrazo donde minutos atrás, Nanaba le contó a Hanji que había decidido ir con Mike a probar suerte en la capital y que no tenía absolutamente nada que perder ahora que era una mujer por completo libre y donde Mike no la juzgó por su pasado del cual tampoco se sentía avergonzada.Por otra parte, mientras algunos se despedían prometiéndose reencontrarse en el futuro, otros podían sentir la frustración por no saber qué hacer al encontrarse entre la espada y la pared.—Lo siento Levi, pero me quedaré aquí aunque sea la única habitante —sentenció Kuchel con toda neutralidad, aunque en el fondo ella sufriera por negarse a abandonar a los suyos que ya habían partido a mejor vida.—Pero Kenny irá también y él...—Levi, detente. No intentes convencerme. Kenny puede hacer lo que se le plazca, pero no cambiaré de opinión.En otro momento, Levi tal vez hubiera descargado su ira pateando la pared ante la ola de pesimismo que estaba rodeándolo, pero eso no cambiaría por completo nada.—Madre, no me hagas decidir entre las dos personas que más amo, por favor.Levi rara vez lloraba o expresaba explícitamente cariño hacia otras personas, pero incluso Kuchel creyó que su hijo lo hacía en ese preciso instante.—No te estoy negando la posibilidad de huir junto a la mujer de tu vida, solo quiero que respetes mi decisión de quedarme aquí. Mi lugar es en este sitio y no en otro.—Pero podemos los tres ir, incluso Kenny puede venir con nosotros. Sé que a Hanji no le molestaría. Por favor, piénsalo. No tenemos demasiado tiempo y si te quedas, debes considerar que nadie regresará aquí jamás en años. Una vez que se agoten tus reservas de alimentos, ¿Qué harás? Si enfermas, nadie podrá hacer algo por ti. Lo que planeas hacer, es solo un suicidio.Aún era de madrugada, Hanji apenas podía conciliar el sueño y se mantenía ocupada escribiendo una carta para Levi mientras las lágrimas caían sin parar por sus mejillas, aún sin saber si llegaría a entregarla y deseando no hacerlo, porque de hacerlo eso significaría el inminente e irreparable adiós.    [5 septiembre, 1939.][07:56 AM.]  Se podía oír los murmullos imparables de todos quienes estaban ahí, a la espera del tren que los llevaría a la ciudad más cercana y luego cada uno debería ir por separado según lo prefirieran.La mañana era soleada y fría, Hanji lucía sus mejillas sonrojadas por las bajas temperaturas y entre la espesa multitud buscaba a Levi sin mucha suerte.A los pocos minutos, el maquinista del tren anunció la próxima partida y el vapor comenzó a salir de la chimenea advirtiendo que en los próximos minutos, el tren daría inicio a su marcha.Hanji sintió como su pecho se contraía de la más pura angustia y estuvo a punto de romper en llanto cuando divisó a una de sus alumnas que aparentemente se despedía de algunas de sus amigas y luego de eso, Mikasa se acercó y le sonrió.—Buena suerte, Miss Zoe —le alentó la muchacha al ver a la maestra con sus maletas.—Mikasa, ¿conoces a Levi, verdad? —preguntó entonces Hanji, buscando entre sus ropas la carta escrita la noche anterior.La adolescente asintió con la cabeza y momentos después, Hanji le entregó la carta con ambas manos.—Siento pedirte un favor, pero necesito que le entregues esto. Lamento también haber leído tu carta a inicio de año, ¿Lo recuerdas? Me solía comportar como una tonta impulsiva, pero creo que incluso alguien como yo, puede aprender todavía lecciones de vida. ¿Puedes entregar esta carta por mí, por favor?—Descuide, entregaré su carta y lamento haber creído que era una zorra sin sentimientos. Hanji abrazó a Mikasa y la adolescente a su vez le deseó un buen viaje, dónde por último Hanji con ayuda de uno de los encargados del tren, subió a bordo junto a su maleta sin tener la valentía de mirar hacia atrás, ni siquiera atreviéndose a mirar por la ventana.El tren finalmente comenzó a moverse justo a tiempo una vez que Hanji tomó asiento en el suave y aterciopelado asiento, donde junto con eso, por último sucumbió a las lágrimas una vez que el tren salió de la estación.Segundos más tarde, Levi se abría paso entre la multitud, sudando y jadeante.Solo instantes bastaron para comprender lo tarde que era y que no había forma de detener el tren que ya había partido hacia su inevitable destino.Algo similar al sentimiento de agonía se apoderaron del corazón y alma de Levi, quién solo sintió su mandíbula tensa con una expresión boquiabierta en su rostro.Su dolor solo acrecentó más una vez que una niña de cabello azabache y piel pálida se acercó a él y preguntó si él era Levi, donde momentos más tarde ella le entregó una carta y con eso pudo concluir que había perdido para siempre a Hans.     
Amor mío, cuando leas esta carta tal vez me encuentre muy lejos.
No tengo palabras para expresar lo que siento al escribir estas líneas, pero debo hacerlo y t al vez en este momento pienses que todo lo que dije respecto a mis sentimientos es una burda y cruel mentira, pero no es así en lo absoluto.
Aun recuerdo la expresión de tu rostro cuando te vi por primera vez y me llevaré ese recuerdo hasta el último de mis días. No habrá instante en que no piense en ti y en cada uno de los momentos que vivimos juntos. 
Honestamente, nunca creí que algo tan hermoso como nuestro amor pudiera suceder en aquel inhóspito y recóndito lugar del mundo, pero supongo que después de todo estábamos destinados a encontrarnos.

Si te soy sincera, creo que esto me duele más a mí que a ti. Sin embargo, ambos sabíamos que soy un alma viajera que busca enriquecerse de nuevos lugares, gentes y culturas. Tarde o temprano llegaría el momento en que debería decir adiós y continuar avanzando hacia dónde me lleve el siguiente destino.

Comprendo la situación que enfrentas y entiendo que no es posible que vinieras conmigo. No estoy molesta por aquello y eso solo reafirman mis sentimientos hacia ti. Eres una increíble persona y por sobre todo, un buen hijo que desea lo mejor para los suyos. No soy quién para hacerte decidir, una madre es simplemente lo primordial y no hay más opciones.

Espero que de igual manera, puedas entender mi decisión y lo que elegí es continuar mi camino, aunque eso signifique no formar más parte de tu vida. Dejar ir, es también una parte de amar.

Levi, lo siento, pero esta es mi forma de terminar esta historia contigo. Nunca imaginé que sucedería de esta manera y admito que es increíblemente doloroso imaginar futuros días sin tu cálida presencia a mi lado. Supongo que esto es lo que llaman madurar.

Nunca olvidaré todo lo que viví junto a ti, el calor de tus brazos, la pasión de tus besos, el torbellino de emociones de felicidad ante la simpleza de la vida a tu lado.

Deseo con toda mi alma que encuentres felicidad y prosperidad. Tal vez en otro momento o quizás, en otra vida, nos volvamos a encontrar.

Lo único que te pido es que no decidas buscarme, no vayas por mí, porque si lo haces no creo poder dejarte ir.

Eternamente tuya,

Hans.

----- CHAPTER BREAK -----

[8 enero, 1941.]   Un par de aves marinas volaron por el basto cielo despejado luego de que un buque anunciara estar listo para zarpar.Su largo cabello castaño se mecía con ternura en suaves ondas bajo el fino velo que cubría parte de su cabeza y Hanji observó con algo de melancolía el horizonte tan distante que se fundía en una tibia mañana de tonalidades cálidas.Las repercusiones de los conflictos armados la hicieron migrar un par de veces en búsqueda de mejores oportunidades, pero la ola de violencia seguía quitándole el sueño por las noches y en más de una ocasión se había visto obligada a huir tan solo con lo puesto.Su padre había muerto hace algunos meses atrás sirviendo a las tropas del ejército y las cosas se complicaron aun más para Hanji. Aunque en el fondo, ella sabía que necesitaba aquel golpe de realidad o de lo contrario seguiría comportándose como la chiquilla estúpida malcriada que solía ser en aquellos días donde no pensaba en el futuro, sino que de vivir del presente. La vida fue con ella especialmente dura en poco tiempo, pero eso le otorgó la madurez suficiente para afrontar toda clase de adversidades.Aún había noches en las que se dormía anhelando a Levi y aunque en parte fuera su culpa por huir de esa manera sin más despedidas que una carta, le había sido imposible olvidarlo y era probable que jamás lo hiciera.Tan solo la distancia, le hizo comprender la magnitud de todo su amor hacia él. De ese inquietante anhelo que todavía ardía en su corazón y de esas desenfrenadas ganas de sentirlo cerca.Hanji se detuvo frente al lugar que indicaba una nota escrita a mano y su mirada se posó en el pomo de la puerta, antes de coger algo de aire y abrir. Al hacerlo, se encontró con la recepción y un muchacho joven estaba detrás del mesón organizando algunos documentos.—¿Viene por la entrevista? Sí, por supuesto— el hombre pareció sorprendido por algo, pero no dijo nada al respecto.—El editor se encuentra en otra reunión, pero puede esperar aquí si gusta. ¿Desea algo de té? Por favor tome asiento— informó un muchacho encargado de la recepción en la imprenta de manera amigable.Hanji se acomodó algunos mechones de su cabello desarreglado asintiendo un poco inquieta y algo inusual en ella, era el hecho de sentirse nerviosa.A los pocos minutos después, el mismo hombre regresó con algo de té para ella y Hanji sonrió por el gesto, atreviéndose a degustar por primera vez en mucho tiempo algo de ese té servido con tanta generosidad.Hanji se encontraba en aquel sitio por un motivo en especial. En el último tiempo se había dedicado de manera aficionada a la escritura, porque descubrió que aquello le generaba dinero, pero a la vez debía lidiar con la realidad de que el mundo literario era altamente competitivo y no había lugar para mujeres. Razón por la cual, decidió un día comenzar a escribir desde el anonimato del seudónimo: Hans.Desde columnas para algunos periódicos, entre otros ensayos formaban parte de sus escritos; pero esta vez era algo diferente y arriesgado.Una novela dramática con la particularidad de no tener final, porque era su propia biografía.Hanji envió un par de veces algunos prototipos de su obra hasta algunas imprentas y librerías, pero sin mucho éxito y luego de meses al fin alguien se había interesado y la citó hasta aquel sitio para una reunión, pero entonces Hanji comenzó a sentirse abrumada ante la impuntualidad, donde eso quizás le daba a entender que tal vez no estaban tan interesados en su obra.Los minutos comenzaron a transcurrir, pero entonces, inesperadamente Hanji decidió ponerse de pie de forma silenciosa para salir de aquel sitio y marcharse sin dar ninguna explicación al respecto.Mientras Hanji salía por la puerta principal, un hombre de mirada serena y profunda acababa de terminar su reunión con algunos de sus clientes quienes tardaron más de lo usual, quitándole preciados minutos que no tenía dado al apretado horario de su agenda.Levi Ackerman, el dueño de la imprenta, caminó a toda prisa hasta la recepción y solo vio una taza de té intacta ya fría sobre la pequeña mesa.—Señor Ackerman, yo solo fui por algunos panecillos dulces para la señorita y cuando volví ya se había marchado. ¡Lo lamento!— comenzó a explicar Jean con nerviosismo, mientras sus manos sudaban al comprender que tal vez había metido la pata.—¿Has dicho señorita? —Levi en un acto impulsivo cogió a Jean por los hombros y lo remeció por completo. —¿Cómo lucía ella?—Bueno, ella es muy alta y su cabello es castaño, también llevaba anteojos, pero... es extraño, se supone que esperábamos encontrarnos con la persona tras Hans y pues yo pensaba que era un hombre...Levi sintió los labios resecos y soltó a Jean en completa negación, donde él retrocedió algunos pasos y luego Levi corrió para salir por la misma puerta principal que daba hasta la gran avenida principal.Ya nada quedaba por hacer al comprender que había perdido una oportunidad de encontrarla que no volvería y aquel sentimiento escondido por tanto tiempo volvía a ahogarlo ante la sola idea de estar tan cerca, pero a la vez tan lejos.    [26 abril 2005.]   Gabi dejó de llorar solo porque Falco regresó con algo de helado para calmar la angustia de un joven corazón romántico herido por la triste historia del anciano.—¿Qué ocurrió con la mina?— Quiso saber Falco.Aunque la respuesta parecía algo obvia dado al nivel de abandono en el que se encontraba en su última visita. Sin embargo, el viejo Levi emitió un agotado suspiro y tomó algo de aire antes de responder.—Como habrás notado, a los pocos días de la carta de Hanji, llegó el día del cierre definitivo de la ciudad y yo fui el último en subir a ese tren que nos llevó a la ciudad vecina. Convencí a mi madre y a Kenny de venir conmigo para establecernos en alguna ciudad vecina mientras decidíamos qué hacer.De pronto, la puerta de la habitación de la clínica en la que estaba Levi, fue tocada y una enfermera anunció que el señor Ackerman tenía visitas esperando por entrar, donde Falco y Gabi se observaron sin entender.—Señoras, adelante por favor—informó la enfermera.—¡Ya verás, Levi Ackerman! No puedo creer que arruinaras nuestro viaje en un crucero de solo chicas —masculló la voz gruñona de una anciana que al igual que Levi, su rostro había cambiado por el paso de los años, pero una sola cosa permanecía intacta en Petra.El color avellana de sus ojos.El rostro amargado de Levi cambió a una mueca extraña que hizo su labio temblar y a los segundos después, el anciano se levantó de su cama pese a las protestas de la enfermera de que debía permanecer en reposo.—Yo sabía que Levi no podría sobrevivir unos días sin Hanji, míralo al pobre idiota. ¿Qué les pasa a ustedes dos, eh? —añadió Nanaba de mal genio por haber arruinado sus vacaciones sin soltar su maleta.A pesar de no estar en casa, Levi se sintió como si estuviera en ella cuando una anciana de anteojos grandes y redondos se adelantó a todas ellas y se dejó abrazar al fin por Levi con una alegre sonrisa en sus labios color cereza.El rostro del viejo Levi enrojeció por completo cuando Hanji en presencia de todos, le dio un sonoro beso en sus labios. No importaba cuánto tiempo transcurriera, esa era exactamente la misma reacción que tenía Levi cada vez que sucedía y que al final hizo reír a una anciana Hanji de ternura.—Pero... yo creí que... ¡Esperen un momento! —exclamó Gabi sintiéndose un poco furiosa con el anciano, habiendo comenzado a llorar producto del nudo en su garganta y tal vez por la emoción contenida.—Levi, querido. ¿Quiénes son estos muchachos? —preguntó Hanji con curiosidad, refiriéndose a Falco y Gabi que estaban boquiabiertos observándola de pies a cabeza.—Es un placer, señora Ackerman. Perdón, señorita Zoe—se disculpó de inmediato Falco. —Soy Falco Grice y ella es mi colega Gabi Braun. Durante este tiempo hemos estado indagando información para un documental y hemos dado con el señor Ackerman quién nos ha ayudado. Es un absoluto honor poder conocerla en persona. El señor Ackerman nos ha hablado mucho sobre usted.Hanji le dedicó una mirada de curiosidad a Levi, moría por saber qué les había dicho él sobre ella en su ausencia, pero al mismo tiempo se dio cuenta de que fue un error dejarlo solo por tanto tiempo, pese a que Levi no habría puesto resistencia a que ella fuera en compañía de sus amigas a un crucero de vacaciones por algunas semanas.Por último, Hanji volvió a sonreír, la gente solía siempre llamarla señora Ackerman por error y jamás eso la había disgustado, por el contrario, la hacía feliz pese a que jamás se casaron.    [9 enero, 1941.][2 AM.]  Levi no logró conciliar el sueño de ninguna manera. Solo podía pensar en que había estado a un instante de volver a encontrarse con Hanji y su estupidez lo impidió.No es como si no hubiera intentado buscarla antes, pero al igual que Hanji, Levi también había pasado por momentos de inestabilidad tanto financiera como también otras repercusiones de la migración.Levi volvió a levantarse de la cama y se vistió, sin saber hacia dónde ir ni a quién preguntar a esas horas de la madrugada.Lo único que tenía claro Levi esa madrugada, es que necesitaba verla aunque fuera una vez más.Levi llegó a la imprenta de la cual era dueño y buscó entre las cosas de la recepción, el directorio de contactos de la ciudad. Era una completa estupidez lo que trataba de hacer a esas horas de la madrugada, pero necesitaba intentarlo. Por fortuna, la ciudad era pequeña y la cantidad de personas inscritas en el directorio era limitada.—¿Buenas noches, conoce a Hanji Zoe?—¡¿Quién te crees que eres para llamar a estas horas, imbécil?!—Lo lamento, que tenga una buena noche.Levi intentó, una y otra vez, por largas horas. De ese directorio al menos alguien debía conocer a Hanji.Para ese entonces, ya los primeros rayos del sol podían colorearse en el cielo y una mujer anciana respondió la última llamada.—Buenos días, lamento la hora. ¿Conoce a Hanji Zoe? —preguntó Levi, bostezando en silencio producto del cansancio.—No, lo siento—respondió la anciana al otro lado de la línea.—Entiendo, lamento la molestia— se disculpó Levi un poco deprimido.Levi estuvo a punto de finalizar la llamada, cuando volvió a escuchar la voz de la señora.—Espera un momento. ¿Te refieres a una muchacha bonita, alta, de cabello castaño y que usa anteojos? Si a quién buscabas es a Hans, ella se ha marchado hoy muy temprano con su maleta. Ella rentaba un cuarto en mi casa de huéspedes. ¿Quién la busca?—El gran amor de su vida.A Levi ni siquiera le importó provocar un desastre en la recepción de su imprenta, moviéndose tan rápido y de manera torpe, que volteó un par de cosas y tomó su abrigo para correr por las calles de la ciudad haciendo que sus rodillas dolieran en verdad por el esfuerzo.El tren seguía siendo muy popular por aquellos días y era el medio de viaje predilecto de Hanji. Si mal no recordaba Levi, a las ocho en punto de cada mañana un tren salía de la ciudad y su corazón latió con fuerza y desesperación, porque el reloj que estaba en su bolsillo marcaba exactamente las 07:56 AM.La gente reunida en la estación comenzó a subir al tren, incluyendo Hanji quien tomó asiento junto a la ventana donde al poco rato el maquinista hizo sonar un silbato anunciando la pronta partida.Aquel sonido llegó a oídos de Levi quien a zancadas se hacía paso de manera brusca entre las personas.Hanji cerró los ojos por un instante cuando sintió el suave movimiento de la marcha del tren y al abrirlos con lentitud, se encontró con alguien del otro lado golpeando la ventana y las paredes del tren con desesperación mientras corría a la par.—¡DETÉNGASE! —Hanji gritó.—Señorita, le aconsejaría tomar asiento, los de primera clase son...El hombre encargado de la tripulación no fue capaz de finalizar su oración. Hanji le había obsequiado un delicado puñetazo en su nariz para que se callara y ella corrió a través del tren, traspasando los límites entre las clases de los vagones y llegando finalmente al último.El frío viento llegó al rostro de Hanji cuando abrió esa puerta, ella apretó los dientes con decisión y lo vio todo con claridad una vez que sin pensar en nada, saltó del tren.Hanji cayó al suelo con brusquedad y rodó un par de metros sobre el riel, donde ella luego de unos minutos se levantó y comenzó a correr con angustia hasta que se detuvo.—Hans.—Levi.Levi se creyó en el cielo cuando volvió a tener a esa mujer entre sus brazos y sin importar el sudor, las heridas o el polvo en sus rostros se unieron con anhelo en un largo y profundo beso que estuvieron guardando por todo ese tiempo, hasta que llegara aquel día en que sus destinos lograran entrelazarse otra vez.De los besos, pasaron a la jovial risa nerviosa y cómplice de dos enamorados que por fin podían iniciar una larga y próspera vida juntos. Donde Hanji solo por ese hombre era capaz de saltar de un tren en movimiento una y otra vez.     
[20 enero 1951.]
    Los encargados revisaban los últimos detalles en la inspección de rutina, mientras verificaban el correcto funcionamiento de las hélices y pronto, el piloto anunció a los tripulantes que la aeronave estaba lista para despegar.Levi experimentó un ligero sentimiento similar al vértigo. En su mente no podía conciliar la idea de viajar en algo que no tocara tierra firme y no quería parecer asustado frente a todas esas personas, mucho menos frente a Hanji que al contrario que él, estaba muy enérgica. Aunque eso último era bastante usual en ella.—Descuida, estoy aquí —la mirada de Hanji era tranquilizadora y también expectante por vivir una nueva aventura juntos.Los conflictos bélicos se habían apaciguado en gran medida y por primera vez en mucho tiempo, parecían estar viviendo de verdad una segunda oportunidad.El mundo era tan grande y a la vez desconocido, como fascinante.El vuelo de largas horas finalizó con un tranquilo arribo a la isla, donde los isleños recibieron a los visitantes con alegres bailes y una gran corona de flores silvestres decoraron y embellecieron las hermosas facciones de Hanji que a pesar de los años, seguía maravillándose con cada cosa nueva en su vida donde Levi también era parte de esos bellos momentos de felicidad.Levi observaba las gigantescas esculturas de formas humanoides talladas en piedra que estaban por toda la isla y que los lugareños llamaban moáis, siendo algo totalmente nuevo para él.—Geniales. ¿No? — preguntó Hanji mientras su frondoso cabello se mecía al son del viento.—Me pregunto cómo es que llegaron ahí— se cuestionó Levi algo pensativo.Hanji tomó su mano y tiró de ella para sorpresa de Levi.—¡Vamos! Si hay algo que no sabemos, es que debemos averiguarlo.   [24 diciembre, 1961.]   Hanji y Levi estuvieron las vísperas de navidad preparando una gran cena para solo dos personas, pero por algún motivo, todo salió mal.El pavo se quemó, el árbol de navidad que estaba en la sala fue derribado por el gato de Hanji y misteriosamente, el ponche desapareció, aunque Levi comenzaba a sospechar que las mejillas sonrojadas de Hanji no eran debido al frío.Entonces Levi y Hanji no tuvieron más remedio que esperar medianoche sentados en el gran sillón mientras reían y conversaban de todo y nada al mismo tiempo bajo una cálida manta con motivos navideños.Hanji de pronto se puso de pie y corrió por las escaleras, regresando a los minutos después vistiendo unos pantalones, camisa y un sombrero de Levi para luego rebuscar entre la colección de música de Levi y encontró algo en especial para luego hacer funcionar el tocadiscos y una agradable canción para bailar lento y muy juntos llenó la habitación.—Buenas noches, hermosa señorita. ¿Me permite bailar esta noche a su lado?—Encantada estoy de su invitación. ¿Cuál es su nombre?Levi hizo girar a Hanji antes de atraparla con sus brazos. Donde de vez en cuando seguían bromeando con aquel cambio de roles.—Mi nombre es Romeo Montesco.—El mío Julieta, Julieta Capuleto— respondió Levi mordiéndose el labio para no reírse.Bailaron tanto, que en algún momento comenzaron a reírse cuando ya no podían seguir actuando. Levi constantemente olvidaba sus líneas y ya por último estaba improvisando diciendo cualquier tontería que se le venía a la mente.—Hermosa Hanji Capuleto, ya no aguanto las ganas de hacerla mía— susurró Levi en su oído cuando en algún momento las cosas comenzaron a subir de temperatura.—Eso no está en el guion, pero en eso estoy de acuerdo, Levi Montesco— Hanji con gusto se dejó cargar por Levi para resolver de inmediato aquellos cambios en el guion que tanto la inquietaban y que pronto, la hicieron gritar de pasión bajo las sábanas junto al amor de su vida.   [14 febrero 1971.]  Levi observó con detenimiento aquella cosa que compró Hanji y que había llegado hasta su hogar. Pestañeó un par de veces y no supo qué decir al respecto. La vista de Hanji era pésima y sin contar que era una descuidada conductora, Levi no creía que las cosas fueran a ir mejor con una motocicleta.—¿Qué esperas? Sube— Hanji le entregó su casco.Estar sentado justo detrás de Hanji y aferrado a su cintura no parecía tan malo después de todo oliendo su maravilloso cuello.Levi segundos más tarde, se odió a sí mismo por caer en la deliciosa tentación de estar junto a su cuerpo, cuando notó que Hanji sí era una horrible conductora y ahora tenía un doble problema.Sería un milagro regresar a salvo a casa.     [26 marzo 1980.]   —Livaiiiii, mira lo que tengo— canturreó Hanji mientras Levi bebía el té en la tranquilidad de su casa.—Si no es té, no me interesa— respondió Levi de manera tranquila mientras seguía disfrutando del amargo sabor de su cálida bebida.Levi ocultó su rostro con la mano luego de que su rostro fuera iluminado por un segundo y momentos después, Hanji le enseñó la fotografía de su nueva cámara de revelado instantáneo.—Se suponía que debías sonreír—se quejó Hanji con un puchero viendo que su primer intento había sido un fracaso.En ocasiones e incluso después de tantos años juntos, Levi seguía comportándose de manera arisca cuando se trataba de probar cosas nuevas.   [5 septiembre, 1995.]  —¿Qué se supone que hacemos? —preguntó Levi sosteniendo ese teléfono enorme.La idea de Hanji, era que cada uno estuviera en lugares diferentes, por lo que obligó a Levi a ir hasta el antejardín mientras ella estaba en la cocina y de pronto, Levi escuchó que la cosa en su mano estaba recibiendo una llamada. A diferencia del telegrama de antaño y el teléfono tradicional, este teléfono no requería una previa conexión mediante cables. La modernidad avanzaba increíblemente rápido para Levi, que parecía ayer cuando tenía que esperar semanas para tener noticias de sus cercanos.—Levi. ¿Puedes oírme? — preguntó Hanji al celular.—Por supuesto que lo hago. ¿Ya puedo entrar? Me duelen las rodillas y también quiero decirte que te amo. Feliz cumpleaños.     [26 abril, 2005.]   —Falco, ¿anotaste eso? ¡Oh por dios! —Gabi estaba muy inquieta y su cabeza iba a explotar de tanta información.La anciana Hanji observó a Gabi un momento y luego sonrió, podía parecer una chiquilla ruidosa y molesta, pero era bastante astuta y estaba segura que solo alguien tan neutral y sereno como Falco podría entenderla.—¿Ustedes dos desde cuándo salen? —preguntó Hanji con interés.Falco y Gabi se miraron el uno al otro enrojeciendo más tarde de un increíble escarlata que los hizo reír de forma nerviosa.—¿Nosotros? ¡No es lo que parece!—dijeron a dúo Falco y Gabi.—Claro, como digan —gruñó Levi, burlándose desde su cama.—La gente joven no sabe lo que es divertirse —comentó Nanaba viendo con desaprobación a los más jóvenes.—Bien, después de todo Gabi es bastante linda e inteligente y creo que cualquier hombre quisiera estar con ella. ¿No crees eso, Petra? —preguntó Hanji guiñándole un ojo de manera fugaz.—Por supuesto, me recuerda un poco a cierta castaña que conocí en mi juventud. No había hombre que no se resistiera a ella, ni mujer...—dijo Petra por completo de acuerdo.—¡No es cierto! —exclamó de pronto Falco, poniéndose de pie un poco irritado.— Quiero decir— añadió de inmediato volviendo a sonrojarse.— Sí, es cierto.Levi pareció divertido, aunque no podía quejarse. Él tampoco en su momento hizo las cosas bien con Hans. Solo el tiempo, la comunicación y la madurez lograron consolidar su amor con Hanji. No estaban casados, pero no era necesario estarlo cuando entre ellos existía un vínculo invisible inquebrantable. Sabía que Hanji lo amaba con la misma intensidad y eso era todo lo que bastaba para él.Tal vez invitaría pronto a Falco para hablar de hombre a hombre o tal vez lo haría después, Hanji se sentó junto a su cama y acariciaba sus plateados cabellos hasta que sus párpados comenzaron a cerrarse para dormir una siesta que no le venía nada de mal a su edad.Era bueno sentirse en calma otra vez bajo las caricias de Hanji, su amada y entrañable Hans. Era un buen momento para estar vivo y disfrutar cada momento.      
Dicen que Zeke sobrevivió a la explosión, pero pasó sus últimos días en la miseria luego de perder toda su fortuna tras el cierre de la mina.
Nanaba consiguió un protagónico en Broadway y Mike se convirtió en su esposo y representante.
Un día, mientras Petra viajaba en tren, conoció a un muchacho con el que tuvo un escandaloso romance a bordo, en los años venideros formaron una familia y Petra ahora tiene muchos nietos pelirrojos.
Una tarde luego del alta médica, Levi y Falco se reunieron y bebieron té, esa misma noche, Falco logró confesarse a Gabi.
Meses después, a la casa de Levi y Hanji llegó una copia del documental de Falco y Gabi, cuyo título era Cartas para Hans y tal vez no fue demasiado popular, porque solo fue presentado en algunos concursos de cine independiente.
  
[Fin]

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