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31 dias Mpreg

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Mycroft no puede evitar soltar lágrimas llenas de miedo y frustración, se tapa la boca con rudeza intentando ahogar sus sollozos, está de rodillas en el baño de su habitación y se maldice con desprecio una y otra vez aún si la culpa no es solo suya, no sabe que va a hacer ahora, no sabe que es lo que Gregory va a hacer ahora.Hay una prueba de embarazo positiva en la mano de Mycroft Holmes y es suya.—MierdaÉl y Greg son demasiado jóvenes aún, a Mycroft le faltan cuatro meses para terminar la universidad y a Greg un año en la academia de policía, ahora lo han arruinado todo. Holmes casi está entrando en pánico mientras intenta hacer ejercicios de respiración que de nada sirven, el aire le falta de pronto y sabe que su asma no está cooperando mucho. Cómo puede se levanta del suelo y empuja la puerta del baño en busca de su inhalador, cuando lo encuentra lo pone en su boca y siente que todo deja de dar vueltas unos segundos después.Sus padres va a estar molestos, no quiere que lo echen de casa, oh y ¿Los padres de Greg?Los pensamientos en su cabeza corren desordenados como los latidos de su corazón, sus ojos hinchados aún están llorando, incluso a empezado a tener espasmos involuntarios por el llanto, prueba de nuevo su inhalador y se derrumba en su cama, no comprende que salió mal, tal vez el condón se rompió, tal vez ya estaba roto, tal vez fue cuando Greg se lo quitó, todo es confuso. Con la mano temblorosa Holmes toma su teléfono y busca a la única persona en quien realmente confía, su pareja, el sabrá ayudarlo porque es bueno y amable, solo espera que Lestrade no esté en entrenamiento o algo que le impida contestar y afortunadamente no.—¿G-Greg?—Myc ¿Qué pasa? ¿Porque suenas así?—Yo...—Puedes decirme lo que sea amor—Greg t-tengo mucho mi-edo—Oh cariño, tienes que decirme que pasa enserio me estás asustando ¿Te duele algo? ¿Es tu asma? ¿Alguien te hizo daño?—Estoy, e-stoy embarazadoMycroft deja escapar un terrible sollozo que preocupa más a Greg quien, aunque siente que algo pesado ha caído sobre él de la forma más brusca posible debe obligarse a mantener el volumen y control de su voz para no angustiar más a su novio.—Myc amor, tranquilo, porfavor respira, haz tus ejercicios, va a darte un ataque de asma si sigues así—¡No p-puedo hacer esto! Oh dios no puedo—Myc, está bien, escucha yo... Estoy tan conmocionado, trato de digerir la noticia y...—¡Porfavor no me dejes!—¡No! Mycroft por su puesto que no, estoy contigo, pero tienes que hacer un esfuerzo para calmarte cariño—S-si—Tambien tengo miedo Myc, se que no puedes verme pero mis manos están temblando ahora, sin embargo yo... Soy consciente de los riesgos y de las consecuencias sobre esto, y quiero que sepas que sin importar lo que elijas hacer mi amor por ti es infinito. Quiero quitarte la idea que tienes sobre que voy a abandonarte porque no lo haré.—¿Tú me apoyaras sin importar si...?—Es tu cuerpo Myc, estoy para apoyarte pero solo tú puedes elegir que hacer y sea lo que sea que quieras deseo que estés seguro, no lo hagas por mi o por tu familia, hazlo por ti—No esto-y pensando bien—Entiendo amor, mañana iré a verte, podemos hablar de esto—Yo... Quería un niño con tu sonrisa pero... No esperaba que fuera tan prontoGreg sonríe y cierra los ojos del otro lado del teléfono, quiere estar ahí con Mycroft para abrazarlo y calmarlo, quiere hacerlo sentir amado....Luego de tantas dudas y miedos Mycroft finalmente decide continuar el embarazo con felicidad y un mes después se lo cuenta a sus padres, quienes no reacciona nada bien e incluso su madre de atreve a darle una bofetada mientras le grita de la forma más despiadada posible, él sabe de inmediato que aunque le duela el alma debe salir de ahí si quiere mantenerse a salvo, incluso si eso significa dejar de ver a su pequeño hermano que a quien más va a extrañar.Los dos deciden contarle de frente a los padres de Greg, ellos los reprenden un poco pero al final del día la madre de Greg suspira y abraza a Mycroft con dulzura, a su padre le cuesta entenderlo un poco más pero todo sale bastante bien, incluso son ellos quienes consternados con la situación de Mycroft le ofrecen un techo donde quedarse y pasar su embarazo mientras estudia al mismo tiempo. La madre de Greg está más que emocionada a cada paso de los meses que a empezado a comprar ropa y a tejerla.La última persona que se entera es Rudy, el tío de Mycroft, el no grita ni insulta solo lo felicita y le asegura que aunque no pueda llevarlo consigo porque se encuentra en el extranjero le enviará dinero cada mes para sus gastos personales, los su escuela y su embarazo.Greg vive dentro de la academia y solo puede salir los fines de semana y en vacaciones, así que gasta todos sus días libres en estar con Mycroft tanto como puede, acompañándolo a ultrasonidos y mimandolo a todas horas.Ambos van a estar bien, porque hay personas a su alrededor protegiéndolos a ellos y a su futuro hijo.

----- CHAPTER BREAK -----

Si alguien le preguntara a Mycroft que es lo que más odia del embarazo diría que desprecia dos cosas, los cambios drásticos de humor y las nauseas, para bien o para mal nadie le pregunta, porque eso significa iniciar una guerra que no se puede ganar.Tiene 5 meses de embarazo, no ha dejado de trabajar aún, pero tiene permiso para entrar mucho más tarde de lo que acostumbra, también Greg, sin embargo no puede disfrutar de ese tiempo porque todos los días se levanta con el ácido del estómago en la garganta y no soporta ningún olor fuerte. Greg es buen esposo y es algo que entiende mejor que nadie, así que todas las noches sin importar que tan cansado esté se baña para eliminar los rastros de su colonia en su piel, se viste con una pijama de seda, envuelve su ropa en bolsas especiales, luego la saca de la habitación y la deja en el cuarto de lavado, es una rutina que ha hecho desde que las náuseas de su esposo se volvieron delicadas. Mycroft incluso ha bajado un poco de peso en lugar de subirlo como supone Lestrade que debe ser, pero su médico ha dicho que eso a veces sucede y no debe alarmarse, así que le da a Holmes medicamento para el vomito aunque en realidad no sirve de mucho. Afortunadamente este síntoma no dura todo el día y se presenta solo en las mañanas entre las 08:00 am y 09:00 am. A Greg le causa un poco de gracia que incluso algo tan banal como las náuseas tengan un horario en la vida de su pareja, pero no es cosa que deba mencionarle si es que quiere seguir durmiendo en su cama.Son las siete en punto y Mycroft ya está despierto con las manos acariciando su vientre que sobresale y mirando el techo de su habitación, reflexionando de nuevo porque diablos puso un candelabro en su cuarto, piensa que tal vez deba quitarlo está semana. Media hora después Greg se mueve en la cama y observa cómo su esposo solo está ahí acostado, esperando que las náuseas lo ataquen y lo dejen indefenso, algo en su pecho duele de solo pensar en lo molesto e incómodo que debe ser eso, quiere aliviar el malestar de Mycroft a como de lugar aun si no puede.—Buenos días amor—Buenos días Greg —Dice Holmes sin despegar sus ojos del candelabro—¿Te sientes bien?—SiGreg sabe que no es uno de los días en los que su amor quiera platicar así que lo deja en paz y solo toma su mano y la acaricia con consuelo. Cuarenta minutos de silencio después Mycroft se levanta de la cama y corre al baño en donde espera a las arcadas y deja salir todo, Greg lo sigue sin poder hacer nada pero nunca se va de su lado, acaricia su espalda y su cabello mientras dice palabras tranquilizadoras. Se lavan los dientes, se bañan y se cambian juntos luego bajan a la sala y esperan a que sean las nueve para comprobar que las náuseas se han ido por completo, luego entran a la cocina y Greg intenta hacer el desayuno sin combinar olores extraños o inundar el ambiente con alguno que sea muy desagradable, algunos minutos después le da a Mycroft un plato hondo con fruta picada, dos hotcakes de avena y un pequeño vaso de jugo de naranja.—Muchas Gracias Gregory—No hay de que amor—¿Te molesta hacer todo esto solo por mi?—¿A qué te refieres cariño?—Lo de tu ropa en bolsas, cuidarme constantemente o lo del desayuno—Por supuesto que no Myc, no me molesta hacer nada por ti, lo hago porque te amo—También te amo—No sabes lo feliz que me hace escuchar eso—Estamos casados desde hace 4 años—Pero siempre que me dices algo así mi corazón late rápido y me emociono, tiene ese efecto en miMycroft se sonroja y come un poco de fruta.—No me gusta el candelabro del cuarto—Oh ¿Enserio? Lo mandaste a poner hace un mes—Hace un mes era lindo ahora ya no—Bueno, llamaré a alguien para que lo quite—Si, eso me gustaríaAmbos desayunan compartiendo algunas palabras, señal de que el pelirrojo se siente mejor de lo que se sentía hace una hora.—¿Greg?—¿Si?—¿Tú me amas?—Con todo mi corazónMycroft sonríe complacido y juguetea con su comida partiendola en pedacitos.—¿Greg?—¿Si?—¿Me amas aún si te despierto todas las mañanas para que acompañes al baño? ¿Aún si te obligo a hacer cosas antes de dormir aunque ya tengas sueño? ¿Aún si ahora no puedes desayunar carne porque el olor me da asco?—Claro que si Myc, y en realidad estoy feliz de poder ayudar con tus síntomas, haría cualquier cosa para que estuvieras cómodoGreg se levanta de su asiento y da unos pasos hasta Mycroft solo para besarlo y acariciar su estómago, masajeando un poco.—¿Sucede algo para que preguntes cosas así?—No, solo quería saber—Bueno, ahora sabes cariñoHolmes dejó de vomitar apenas entró en el sexto mes y no podría estar más feliz porque ahora puede abrazar a Greg y acariciar su cabello que huele a coco, puede dormir un poco más y cenar como se lo merece sin miedo a expulsarlo todo al día siguiente.

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—¿Gregory?—Dime, amor—¿Por qué las galletas tienen tan pocas chispas de chocolate?—No lo sé Myc—No me gustan—¿Quieres que te traiga otras?—Mmm no, yo iré, quiero caminar—No regañes a nadie amor—No seas absurdoMycroft se levanta con una mano acariciando su vientre de cinco meses y la otra apoyada en el sofá de la oficina de Greg, ha estado ahí desde la mañana porque no ha ido a trabajar y quiere estar cerca de su esposo todo el tiempo, así que que mejor que acompañarlo al trabajo. Pero todo se está volviendo demasiado aburrido porque Greg no hace más que ver fijamente su computadora, escribir algunas cosas y preguntarle constantemente si se siente bien o necesita algo, así que Mycroft sale del lugar esperando encontrar galletas con más chispas y a alguien con quién platicar un poco, tal vez Sally, ella resultó ser más agradable de lo que imaginaba o tal vez son solo las hormonas actuando en su cuerpo; es extraño que durante su embarazo algunas personas se hayan vuelto más tolerables que antes para el y otras, no tanto.Llega a la máquina dispensadora y se detiene a punto de poner las monedas que necesita hasta que un pequeño movimiento de su hijo lo hacen doblarse un poco y tirar el dinero, cuando se da cuenta suspira con frustración y sabe que no quiere agacharse a recoger nada, está apunto de volver con Greg para que las levanté o en su defecto le de más dinero pero una mano toca su hombro, se da la vuelta y puede ver al jefe de Greg, tan pronto como hacen contacto visual el humor de Mycroft se vuelve sombrío.—Aquí tiene señor Holmes —Dice el hombre dándole cada moneda que cayó al suelo—Holmes-Lestrade porfavor—Una disculpa señor Holmes-LestradeMycroft no da las gracias solo arranca las monedas de la mano del otro hombre y le dedica una mirada realmente fría, luego el tipo se va sin decir nada más, el pelirrojo gira los ojos con molestia y rápidamente pone el dinero en la máquina y saca dos paquetes de galletas, luego camina hasta la pequeña cocina de la Yard en donde toma dos platos, destapa los dos paquetes de galletas y los vacía en uno, luego cuidadosamente como si estuviera desactivado una bomba se dedica a separar las que parecen tener más chispas y las pone en el otro plato, mientras lo hace puede escuchar pasos acercándose, el sabe de quiénes son así que espera hasta que la persona ponga un pie dentro del lugar para hablar.—Buenas tardes Sargento DonovanSally da un pequeño salto y maldice en voz alta.—Mierda, Mycroft, me asutaste no te vi—Mis disculpasSally se pregunta como sabía que era ella si ni siquiera la volteo a ver pero luego solo se encoje de hombros y entra caminando tranquila hasta el refrigerador para sacar una botella de agua.—¿Qué haces?—Separo galletas—¿Por qué?—Porque algunas tienen más chispas que otras—Parece el trabajo más difícil del mundo —Exclama Sally con SarcasmoMycroft se da cuenta y se ríe un poco.—¿Sargento? Me preguntaba si ¿Tienen algún tipo de helado aquí?—Solo de agua y es de fresa—Perfecto ¿Puede servirme un poco?Donovan no dice nada solo abre otra vez el refrigerador sacando un bote de helado y pone cuatro cucharadas grandes en un tazón hondo, luego le pone una cuchara encima y lo deja a un lado de Mycroft.—Mi hijo te lo agradece y yo también—Claro, bueno me voy o tú esposo idiota va lanzarme algo si no le entrego su precioso informe—Que tenga un buen díaDespués de unos minutos otra vez solo, Mycroft busca algo más que poner en su helado y encuentra algunos plátanos que corta con una precisión aterradora, luego los deja caer sobre el postre frío seguido de las galletas con más chispas, después toma la cuchara y revuelve todo lo más que puede, se levanta de dónde está, no sin antes limpiar, y regresa con Greg, llevando consigo el plato de galletas con pocas chispas y su bomba dulce. No toca la puerta cuando llega a la oficina solo la empuja.—Hola Myc, te tardaste ¿Tuviste una pequeña aventura?—Algo así, toma te traje galletas—Gracias... ¿Son las que no quisiste?—No seas absurdo, las traje porque te amo y quería que comieras algo—Ok y ¿Qué fue lo que hiciste este tiempo?—Primero tu hijo me pateo tan fuerte que tire mis monedas en el pasillo—¿Por qué cuando hace algo que no te gusta es mi hijo?—No exageres y déjame terminar—Luego me encontre con el ser más despreciable y molesto que existe en estás instalaciones—¿Anderson?—Dios, no, tu jefe. En una escala del uno al diez ¿Qué tanto lo odias?—Lo suficiente cariño, pero no hagas que lo despidan ¿Ok?—No prometo nada, bueno el levanto las monedas, me las dió y se fue —Dice mientras clava la cuchara en su tazón de helado y le lleva a la boca—luego...—¿Que estás comiendo?—Ya te lo hubiera dicho si no me interrumpieras cada minuto—Perdón amor—Luego fui al comedor y entro la sargento Donovan también, ella es muy agradable, me sirvió helado y te llamo idiota, disculpame amor, pero me dio un poco de risa—¿Qué me dijo que?—Gregory Holmes-Lestrade si me vuelves a interrumpir no vas a dormir en la cama está noche. Cómo te decía después de darme helado busque algún otro complemento y encontré plátano, al final le eché plátano y galletas al helado de fresaGreg frunce un poco el ceño pero se abstiene de decir algo.—¿Greg?—¿Si cariño?—Puedes pedir una pizza con muchos camarones ¿Porfavor?—Claro que si Myc

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—No suelo exaltarme así Greg—No te culpo, yo también lo hubiera golpeado—Me refiero a que, yo soy una persona de palabras, pero hoy no estaba de humor para lidiar con idiotas. Tal vez tenga razón y hay cosas que no puedo hacer por el embarazo—Amor, tienes siete meses de embarazo y a veces me angustia que todavía vayas a reuniones de trabajo pero me sorprende lo bien que lo has manejado, aún con todas esas emociones multiplicadas y cambios de humor todavía puedes dirigir un país entero y no sabes lo orgulloso que estoy de ti MycGreg solo puede acercarse a Mycroft y abrazarlo con amor besando un poco si cuello y oliendo si cabello, su esposo solo puede soltar un ruido de satisfacción y cerrar los ojos con confianza.—Tengo revisión el sábado ¿Irás conmigo?—Nunca me he perdido una consulta amor, claro que iré contigoEs sábado en la mañana cuando Mycroft ya está vestido con un traje de dos piezas cómodo y ajustado a la forma de su cuerpo por su gran sastre, esperando en el auto que Greg entre y los lleve hasta la clínica, un minuto exacto pasa hasta que su pareja por fin aparece y empieza a conducir, en el camino ambos hablan un poco sobre si deben comprar más cosas para el cuarto de su bebé o si todo está perfecto así, los dos se ríen y aman estos tiempos juntos en donde todo parece tan cotidiano, sin peleas, sin síntomas molestos, solo ellos dos pensando en el futuro. Al llegar al lugar Greg sale primero y ayuda a Mycroft a bajar sosteniendo sus manos, luego los dos entran tomados de la mano.—Buenos días Sarah —Saluda Mycroft con la voz alegre a la recepcionista, ella les sonríe a ambos y les devuelve el saludoCon ayuda de Greg, otra vez, Holmes se sienta en la sillas de espera luego Lestrade se acomoda a su lado y Mycroft recarga su cabeza en el hombro de su esposo, después de veinte minutos la doctora que atiende a Mycroft los llama y los hace pasar a su consultorio, estando dentro ella los saluda y les pregunta cómo han estado, Greg contesta por los dos diciendo "perfectamente". Después de algunas preguntas de rutina la mujer pasa a Mycroft a la camilla plegable, de siempre, pulsa algunos botones del ecógrafo y hace que se descubra el vientre, aplica un gel azul transparente frío y toma un transductor para pasarlo por el estómago de Mycroft quien solo sonríe mirando la pantalla. Greg también presente sosteniendo la mano de su pareja se queda con la sonrisa un poco débil y los ojos brillantes, no puede creer, incluso después de siete meses, que ha visto a su futuro hijo crecer en esa pantalla a blanco y negro, tal vez se ha puesto más sentimental que Mycroft pensándolo.La imagen un poco más clara de como se ve en pequeño futuro Holmes-Lestrade es encantadora, ha pasado con los meses de ser una mancha diminuta a verse casi como una pequeña personita. La pareja todavía recuerda cuando les dijeron que sería un niño, realmente no entendieron que es lo que señalaba la doctora en la pantalla pero eran felices de saberlo o cuando se enteraron del embarazo, estaban felices aún si no sabían que se veía en la ecografía, incluso pidieron imprimir algunas fotos para iniciar un álbum.La consulta termina y la doctora pregunta por el moretón en la mano de Holmes que al parecer es realmente visible,  Mycroft dice que fue un accidente de trabajo y es hasta ese entonces que ella le sugiere guardar reposo estos últimos dos meses....Dos días antesTodos en la sala de reuniones se quedan callados, el silencio es tal que se puede escuchar la respiración molesta de Mycroft.—¿Disculpa? —Pregunta Holmes con las uñas casi arañando la mesa—Me preguntaba si realmente sabes lo que estás haciendo o estás tomando decisiones cegadas por tus hormonasNadie parece si quiera querer parpadear ante tal imprudencia del político nuevo que está en su primer reunión con Mycroft, ellos saben que tal vez salga por la puerta llorando los próximos minutos.—¿Hormonas?—Preces muy embarazado a mi parecer—¿Está sugiriendo que mi embarazo me incapacita lógicamente? ¡Crees que no puedo tomar decisiones importantes sobre el maldito comercio exterior!—No creo que estés en condiciones de hacerlo yo...—¡Comparado con las personas sentadas en este lugar no tienes ningún derecho a opinar sobre lo que puedo o no puedo hacer! ¡ERES UN SUBORDINADO CON UNA OFICINA DIEZ PISOS BAJO LA MIA! Así que lo mejor es que cuides lo que dices porque yo mismo me voy a encargar de que te despidan y que no vuelvas a encontrar un trabajo decente en tu miserable vida—Eres un idiota, ¿Me estás amenazando?—Si—Imbécil...—Se que estás aquí porque moviste hilos y manipulaste personas, no mereces el asiento en donde estas porque tú nivel de intelecto está por debajo del promedio, lo mejor es que te largues y regreses a tu solitario piso de soltero a beber y fumar como el miserable que eres porque tal vez el día de mañana deje correr las demandas estancadas por violencia doméstica contra tu ex esposa y manche tu historial perfecto sin crimenesEl hombre con el rostro rojo por la humillación y el coraje se levanta de dónde está y cuando está dispuesto a atacar a Mycroft dos guardias de seguridad entran por el y se lo llevan mientras grita insultos. Mycroft se levanta y da un asentimiento en forma de disculpa que todos corresponden y sale por la puerta, el hombre regresara a casa con la nariz rota eso es seguro.

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Ya le ha dado vueltas a la casa entera pero las patadas de su hijo no paran y empiezan a incomodarlo. Ha intentado de todo, sentarse, acostarse, hablarle y masajear su vientre pero realmente nada sirve por mucho tiempo y Mycroft cree saber porque.Cuando cumplió cuatro meses y medio de embarazo sintió la primera patada y fue realmente un momento de felicidad total para él y Greg, sin embargo a partir de ahí su hijo se volvió extremadamente inquieto, siendo una de las pocas cosas que lo calman la voz de Greg. Mycroft está un poco resentido de ser el quien soporta los cambios en su cuerpo y los síntomas y que el niño tenga preferencia por su otro padre.Holmes sube las escaleras hasta su cuarto y busca su teléfono, tal vez una llamada en alta voz aligeren las cosas, pero aunque la llamada entra Greg no contesta, Mycroft maldice en voz alta y otra patada lo hace doblarse un poco.—Ok, perdón, no volveré a decir malas palabras, pero tú padre no respondeMycroft mada un mensaje a Anthea para que ella le envié la ubicación de Lestrade, la mujer no tarda mas más que cinco minutos en esa tarea, luego Mycroft llama a su chófer, sale de su casa, vestido con un traje y su paraguas y le dice al hombre que maneje dando la dirección exacta que Anthea de dió, durante el viaje las patadas cesan entre minutos.—Sabes a dónde vamos ¿no es cierto? Espero me dejes en paz unas horasCuando llegan el pelirrojo baja del auto un poco desesperado y busca a Greg con la mirada, está parado frente a un cuerpo con su equipo rodeándole, antes de poder caminar hasta él, su esposo voltea y le sonríe, dice algo a los sargentos y forenses y empieza a acercarse a él con calma.—Myc, que sorpresaMycroft lo besa en los labios y suspira con total satisfacción cuando los movimientos dentro de el comienzan a disminuir gradualmente.—Este niño va a matarme—¿De que hablas?—El te ama, incluso antes de nacer solo quiere escucharte hablar o decide golpearme hasta cansarse—Oh —Greg acomoda su mano debajo del abrigo de su pareja sobre su vientre —Debes dejar que tu padre descanse amor—Gracias por tus intentos pero prefiero quedarme contigo hasta que vayas a casa—Mmm tengo algunas personas que interrogar y pistas que seguir ¿Quieres esperar en el auto?—Quiero acompañarte—No quiero que te canses—No estoy hecho de cristal Gregory—Nunca dije eso—Estabas tratando de decirlo—Ok, ven conmigo, no pasa nada—Pero cómprame un jugoLestrade solo se inclina y besa la mejilla de Mycroft, después le grita a un chico llamado Connor quién suelta un suspiro de fastidio del que solo Mycroft se da cuenta.—¿Puedes comprar un jugo de manzana en la tienda porfavor?Connor asiente con la cabeza y recibe el dinero para irse desapareciendo en la esquina de la calle. Mientras ambos esperan al chico Lestrade conduce a su esposo con la mano en la cintura hasta la escena del crimen, llegando ahí nadie lo saluda más que Sally, la única persona que Holmes está dispuesto a tolerar. De pronto a Mycroft le brota la curiosidad por el chico nuevo.—¿Tienes personas nuevas Greg?—Solo uno, Connor, está haciendo prácticas de universidad y estudia medicina forense—MmmTodos en el lugar se dispersan para buscar pistas en los callejones más cercanos y solo Greg y Mycroft se quedan mirando el cadáver, mientras lo hacen Connor regresa y le da la botella de jugo en la mano a Greg junto con algunas monedas de cambio y Greg se la da a Mycroft quien la recibe con una sonrisa.—Gracias. Entonces Connor ¿Estudias medicina forense? ¿Cuánto te falta para terminar?—Un cuatrimestre señor eeeh...—Holmes-Lestrade—Claro, Holmes-Lestrade—Dime ¿Puedes ver algo particular en el cuerpo? —Pregunta el pelirrojo Greg solo sonríe a su lado—Bueno, es hombre, de unos 35-40 años, estaba casado, murió desangrado por ser apuñalado—Pero mira sus manos, tiene más información sobre él de la imaginas—No puedo verla—Solo piensa un poco, analiza y utiliza tus clases—Con todo respeto señor, usted no es mi jefeGreg se tensa en su lugar y Mycroft sonríe, sabía que no hacía falta mucho para molestar al chico que dese el principio se miraba altanero pero todo esto le resulta divertido.—No llegaras muy lejos con esa actitud tan mediocre—Connor, independientemente de quién sea Mycroft te exijo que lo respetes —Dice GregEl joven los mira seriamente pero solo se queda callado con la mirada baja, luego murmura una disculpa y se va para ayudar a algún sargento, apenas está demasiado lejos Mycroft suelta una pequeña risa.—Es un imbécil—Pensé que ibas a gritarle o algo así—Es joven e idiota Greg, no un criminal—A veces me pregunto cómo es que funciona la forma en la que filtras tu empatía y consideración con las personas—¿Eso importa?—Supongo que no—¿Porque no contestaste mi llamada? —Pregunta Mycroft cambiando de tema—Lo siento amor, deje mi teléfono en la oficina—Bueno, más te vale empezar a no olvidarlo porque si tú hijo sigue pateandome de esa forma solo porque no escucha tu voz no voy a dejar que vayas al trabajo hasta que lo obligues a quedarse quieto—Claro que si amor —Exclama Greg pasando un poco de saliva

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Su corazón está latiendo rápido, el miedo aturde su mente extendiéndose como un virus extraño, de pronto sus ojos se abren y sus manos lo empujan hacia arriba para sentarse en la cama, está sudando porque ha tenido una pesadilla y lo primero que busca es a su esposo que al parecer no está a su lado, el pánico crece porque se siente un poco mareado por la forma en la que se levantó, por la intensidad de su sueño y por no encontrar a la persona que lo consuela con él, así que se obliga a calmarse, respira contando del uno al diez pero todavía está enterrando sus uñas en sus sábanas, no puede, va a tener un ataque de pánico, incluso llora un poco, unos minutos después toma la fuerza suficiente para encender la luz de la habitación y la obscuridad se desvanece ante sus ojos, puede ver qué todo está bien, que nadie vendrá a lastimarlo, es solo su cuarto, aún así el nudo en su garganta no desaparece pero al menos ahora puede respirar, su mente empieza a aclararse conforme pasa el tiempo, hay recuerdos de sensaciones, de palabras, de acciones. Greg no está pero no lo ha abandonado, el duerme en la habitación de junto porque Mycroft tiene 8 meses de embarazo y no tiene corazón para quitarle horas de sueño a su amado por moverse constantemente y levantarse para ir al baño cada tres horas, no quiere que Greg despierte con ojeras solo porque él no lo deja descansar bien, además Lestrade está involucrado en un caso que requiere toda su atención posible así que está mucho mejor en otro cuarto para él solo.Mycroft recuerda con tristeza esa conversación, Greg tuvo problemas para ceder pero ambos saben que dormir juntos está siendo un poco problemático estos últimos meses. Sin embargo está noche Holmes no quiere estar solo, quiere un abrazo y consuelo, así que empuja la colcha y pone sus pies en el frío piso, se levanta y camina con timidez por su propia casa hasta donde su esposo duerme, está a punto de regresar por dónde vino cuando observa como Greg suspira profundamente, no desea arrebatarle ese descanso a su pareja por algo absurdo, pero entonces recuerda lo que Greg le repite siempre que tiene una pesadilla "Prefiero que me despiertes a qué lidies con algo aterrador tú solo" así que da un paso y otro hasta que mueve suavemente el brazo del otro hombre quien da un largo respiro antes de despertar mientras se talla los ojos.—¿Myc?—Greg—Amor ¿Qué pasa? —Después de decir eso Greg enciende la luz de noche y puede ver qué Mycroft ha llorado así que se preocupa más —Oh Myc ¿Por qué lloras cariño?—Tuve una pesadillaGreg solo puede sentir como su pecho se contrae con culpa al pensar en como su esposo se despertó en medio de la noche solo y asustado, así que se mueve haciendo un espacio en la cama para que su pareja se acueste con el, Mycroft entiende y rápidamente entra en las cobijas.—¿Quieres decirme que soñaste amor?—¿Crees que seré un buen padre? —Mycroft evade por el momento la pregunta—No lo dudo ni por un segundo Myc—Yo no tuve buenos padres, no tuve personas que se preocuparan por hacerme sentir amado o deseado cuando era niño. Tengo tanto miedo de ser como ellos que he soñado en como no puedo romper ese ciclo y lastimó a nuestro hijo, esa es mi pesadilla—Amor, lo primero que debes hacer para romper un ciclo es tener la voluntad para hacerlo y tú la tienes, lamento que tus padres no te demostraran motivación necesaria para que entendieras que eres una persona maravillosa, pero se que a este niño nunca va a faltarle ese amor de tu parte porque eres diferente a ellos—¿Lo crees?—Lo afirmoMycroft puede dormir esa noche en paz con la mente llena de imágenes de su pequeña familia siendo feliz....—¿Te gustaría que nuestro hijo se pareciera a ti o a mi?—Un niño con tus ojos sería encantador Greg—Mis ojos son color café—Yo pienso son muy lindos—¿Y que hay de tus ojos? Son azules, o tú piel blanca y tus pecas, dios, un niño igual a ti sería un sueño—Bueno, tal vez sea un combinación de ambos—Solo espero que no salga con mi inteligenciaGreg se ríe ante lo que acaba de decir pero Mycroft solo frunce un poco el ceño y acaricia su vientre.—¿Por qué no?—Bueno, soy demasiado torpe—No estoy de acuerdo—Solo digo, que comparado contigo yo...—No me parece correcto que te compares conmigo—Eres un genio—No lo creo—Claro que si, seguramente nunca tuviste ningún tipo de conflicto en la escuela, tus notas eran perfectas y tus maestros te amaban, a mí no me pasó eso, tenía problemas de concentración y se me dificultaba memorizar cosasMycroft de pronto se enfurece, quiere encontrar a todos los ex maestros de su esposo y golpearlos en medio de los ojos, si ellos realmente se hubieran preocupado por estimular y entender las fortalezas de Greg el no se sentiría tan inseguro sobre su intelecto actualmente.—La inteligencia no es solo cuestión de cuántos números o conceptos puedes recordar, se trata de entender y aceptar tus capacidades y tú, cariño, eres capaz de muchas cosas, eres observador, empático y proactivo, eso también se llama ser inteligente, amor. Si nuestro hijo naciera con tu cerebro créeme que no habría personas más orgullosa de él que yoGreg observa a Mycroft con la mirada fija y las lágrimas casi cayendo por su ojos, esa es una de las cosas más dulces que Mycroft ha dicho sobre él y está tan agradecido de que su pareja disipe sus miedos.

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El síndrome de Couvade es un tipo de trastorno psicológico, que provoca en algunos hombres síntomas similares a los de su pareja embarazada.NauseasGreg baja a la cocina para empezar a hacer el desayuno para él, su esposo embarazado y su hija Sophia de tres años, abre el refrigerador, observa con detenimiento todo pero al final decide hacer hotcakes primero y luego freír algo de tocino, así que saca leche, huevos y mantequilla, busca la harina en los estantes de arriba, un tazón hondo, la batidora y tazas medidoras. En el momento en el que rompe un huevo un suave olor a este entra por su nariz y de pronto siente que tiene náuseas, se agarra de la barra de la cocina, suspirando un poco tratando de estabilizarse pero parece no servir de nada, se aleja de la cocina y entra al comedor en donde tose un poco tapándose la boca con el antebrazo. Desde lo alto de las escaleras una niña perfectamente calmada lo observa y empieza a bajar apoyándose en las barras del barandal, luego llega hasta su padre y pregunta con su dulce voz "¿Te sientes bien?" Greg no puede evitar sentir ternura por eso y por como lo mira con sus enormes ojos azules, así que la toma entre sus brazos.—Estoy bien amor—No te veías bien—Solo fue un momento, ahora estoy mejor—Bueno—Hay que volver a la cocina a preparar hotcakes en forma de gatito—¡Si!Más tarde Mycroft baja a la cocina con el rostro un poco más pálido de lo normal y el cabello revuelto y puede ver a su hija poniendo miel a su desayuno con mucho cuidado mientras Greg la mira con adoración vigilando que no tire nada, es una vista que amaría tener en una foto enmarcada.—Buenos días cariño, buenos días Sophie—¡Papi!—Myc, te ves un poco pálido ¿Como te sientes?—Dice Greg—He vomitado todoGreg está apunto de acariciar la espalda de su esposo en forma de consuelo cuando la mera imagen mental de la palabra "vomito" lo hacen tener arcadas y correr al baño del corredor para también vaciar su estómago, Mycroft lo sigue con preocupación hasta donde está y trata de acercarse a su pareja.—Oh amor, debes estar enfermo, yo voy a cuidarte—E-estas embarazado Myc, yo debemos cuidarte—No seas tonto GregA partir de ese momento Greg tiene náuseas recurrentes cuando está cerca de olores fuertes...AntojosLlega a casa temprano, así que no hay nadie, su esposo está trabajando y su hija está con él, Mycroft es muy cuidadoso con ella, no permite que contraté niñeras, entonces la lleva a todos lados con él, incluyendo su trabajo en el que ha armado un espacio de juegos solo para la niña en medio de su oficina y dónde Anthea y las secretarias a veces la tienen y la consienten demasiado dándole atención y todo lo que pide, Greg piensa que es adorable, es una bebé pero ya tiene a todos moviéndose por ella como su papá.Aprovechando que está solo Greg se dedica a buscar recetas para preparar la comida y mientras lo hace decide comer algo rápido, saca un pan tostado de la alacena y abre el refrigerador para untarle algo, de pronto la idea de como sabría con mayonesa y aceitunas cruza por su mente, piensa en ese momento que es una idea maravillosa, así que lo hace y efectivamente a sus gustos, es una buena combinación y se pregunta como no lo hizo antes. La comida está lista pero Greg sigue haciendo combinaciones de comidas extrañas para el mismo con todo lo que encuentra a su paso, está un poco avergonzado pero no puede parar ahora.Sin darse cuenta que la puerta de su casa se abre ni de como Mycroft entra a la cocina con Sophia en brazos, Greg es sorprendido comiendo galletas saladas cubiertas de mermelada, su hija se ríe y dice "Que asco papi" pero Mycroft solo lo mira con un semblante interrogatorio de porque se está comiendo SUS galletas. Greg se limpia la boca con la manga de su camisa.—Perdón amor, te comprare otras, es solo que las vi y quise probarlas—No te preocupes Greg no es el único paquete que hay en la casa, disfrutarlas... Ah ¿Les pusiste mermelada de durazno?—Saben bien—Mmm no lo creoGreg ahora tiene antojos aún más extraños que los de Mycroft....Fatiga/ CansancioDespués de semanas con lo síntomas de Mycroft Greg decide consultar a John quién le explica que a menos de que no esté embarazado puede ser solo el famoso síndrome de Couvade, el cual puede empezar en el primer trimestre del embarazo y terminar en el parto, eso cambia la perspectiva de Greg y Mycroft a quién parece divertirle un poco.El sueño lo invade cada 20 minutos y no sabe porque si ha estado durmiendo bien, cree que es otro síntoma de Mycroft, todo este asunto se está volviendo demasiado estresante para él, incluso ha empezado a tener real compasión por su esposo y lo admira aún más por soportar tanto y aún así hacer un papel ejemplar de padre para su hija.El jefe de Greg lo ha despertado al menos 2 veces a la semana y no de una forma amable, solo espera no caer dormido en alguna conferencia de prensa....Irritabilidad/Cambios de humor negativosEs un día común, demasiado común, hay papeleo y un caso de suicidó confundido con asesinato que no le quita mucho tiempo, pero aún así no está de humor para nada, se siente de alguna forma un poco molesto pero no sabe con quién ni porque, así que lanza comentarios mordaces e hirientes una o dos veces a personas que en realidad no se lo merecen. A las doce y media el ya quiere ir a casa porque se siente cansado, quiere bañarse en su enorme tina y dormir en su cómoda cama pero aún falta para salir. A las tres recibe un mensaje de su esposo quien le pide pasar por una rebanada de pastel de chocolate de la tienda que tanto le gusta, Greg suspira con algo de fastidio pero lo único que le responde a Mycroft es "Si, pasaré por tu pastel". A las cuatro finalmente está en casa, entra a su cocina y ve como hay un recipiente de unicel con una nota adhesiva con la frase "Come cuando llegues amor" Myc~ Greg podría sentir ternura pero en realidad eso solo alimenta su mal humor, el no quería comer comida rápida pero sabe que su pareja no sabe cocinar y tiene que aguantar, prefiere solo dejar el plato ahí y subir las escaleras directo a su cuarto, antes de entrar puede oir las risas de su esposo y de su hija, eso lo calma solo un poco, cuando entra ve a los dos acostados en la cama jugando con unos peluches. El avanza y pone la bolsa con pastel en la mesita de noche.—Hola Mycroft, hola Sophia—Hola Gregory ¿Cómo te fue?—Holaaa papá—Bien pero estoy cansadoMycroft sonríe comprensivo y le dice a la niña que regrese a su cuarto porque su papá necesita descansar y que jugarán luego, ella asiente alegremente y se despide de sus padres antes de irse.—¿Largo día?—Algo así—¿Comiste? Deje comida en la cocina—No tengo hambre ahora, comeré más tarde—Ok. ¿Cómo vas con eso de Couvade? —Pregunta el pelirrojo riendo un poco—Mal, tengo náuseas, me duelen los pies, no dejo de comer cosas raras va y todos a mi alrededor me parecen más desagradables que antes—Realmente es como si estuvieras embarazado no es así, espero que sea mío —BromeaGreg sabe que es solo una broma inocente, que su Mycroft nunca insinuó una infidelidad y que no lo está atacando, Greg lo sabe pero no está pensando bien porque tiene emociones desagradables acumulándose en su garganta desde la mañana.—Esa es una de las cosas más estúpidas que has dicho Mycroft, no entiendo que estás sugiriendoEl cómodo ambiente que antes rodeaba todo el lugar se ha desvanecido rápidamente volviendo se incómodo. Greg entra al baño y cierra la puerta con fuerza dejando a Mycroft pensando demasiado. Mientras se baña, Lestrade se da cuenta de lo que hizo y de la magnitud de sus palabras, porque Holmes no discutió con él, no lo llamó idiota ni le gritó y él sabe que cuando su esposo no discute es porque se siente triste e inseguro. Cuando sale del baño dispuesto a disculparse observa a Mycroft sentado en el borde de la cama con la mano en su vientre sonriendo, su hijo debe estarse moviendo. Puede quedarse ahí parado viendo pero debe arreglar las cosas.—Myc—Greg, yo... Lo siento mucho no quise decir nada ofensivo, se que digo cosas tontas pero nunca lo hago con la intención de molestar—No tienes disculparte amor, no fue tu culpa, fui yo él que no midió lo que dijoMycroft agacha la cabeza con tristeza y Greg sabe que ahora su pareja va encerrarse en sí mismo y no le contara como se siente por temor a "molestarlo" durará solo semanas si tien suerte, si no serán meses. Lestrade voltea y ve que el pastel que su amor le pidió con tanta ilusión no ha sido tocado.—No tengo ganas de comerlo ahora, pero me lo comeré mañana lo prometo y lamento hacer que lo trajeras—No Myc, no me hagas ésto, no actúes como si te fuera a regañar por respirar, en serio, prefiero que me mandes a dormir a otro cuarto a qué parezca que me tiene miedo—Perdón Greg—Amor no te disculpesGreg camina hasta Mycroft y lo abraza con calidez mientras besa su cabello y le susurra que lo ama con todo su corazón. Mycroft siente sus ojos húmedos y llora en el pecho de Greg.—No me g-gusta que me hables así—Yo se amor, perdoname, perdoname por ser tan grosero—¿No lo harás de nu-evo?—Claro que no cariño, nunca más—Te quiero mucho Greg—Yo te amor Myc

----- CHAPTER BREAK -----

Mycroft creció cómo muchos, influenciado por imágenes perfectas de personas perfectas. Ha visto en la televisión, en revistas, periódicos y anuncios que sus cuerpo no está bien, que debe bajar de peso, ahora está muy delgado, su cabello debe ser teñido, "pero antes te veías mejor", que sus pecas deben ser cubiertas, es muy alto, demasiado elegante, oh ahora muy informal, nada en él encaja en la sociedad superficialmente inepta sin importar cuánto lo intente y tener padres que nunca lo orientaron a amarse no ayuda.Mycroft es un niño gordoUn niño pelirrojoUn adolescente delgadoUn adolescente pelinegroUn adulto con problemas alimenticiosUn adulto con problemas de identidadEs un conjunto de miedosUna caja sorpresa de inseguridadesHa sido todo, pero el mundo no lo deja ser nada.Y un día llega alguien a su vida que le muestra al hombre un mundo nuevo que no conocía, le muestra el lado amable de la vida de la forma más pura posible, Mycroft empieza a sanar poco a poco.Él se mira desnudo al espejo antes de su primera cita, puede ver sus piernas delgadas y largas, puede ver su estómago blando, puede ver su rostro con pecas, puede ver las estrías en sus brazos por subir y bajar drásticamente de peso y quiere ocultarlo todo pero no hay necesidad, porque existe alguien sensato que lo ama sin ningún estándar de belleza absurdo.Él se mira desnudo al espejo la primera vez que van a tener sexo, todo va estar bien.Él se mira desnudo al espejo después de su propuesta de matrimonio y sabe que las cosas son perfectas.Él se mirá desnudo al espejo el día de su boda, nada a cambiado y es algo que agradece con el alma.El se mira desnudo al espejo en su primer mes de embarazo y tiene miedo.El se mira desnudo al espejo en su séptimo mes de embarazo y puede ver qué su vientre y sus piernas se han llenado de estrías que no estaban ahí antes y que no se irán aún cuando su hijo haya nacido, no le gustan y quiere que se vayan así que compra cremas y geles especiales para cicatrices y los pone todos los días sobre las estrías esperando que desaparezcan.Es de madrugada, Mycroft se ha levantado al baño y se ha quedado mirándose en el espejo viendo su vientre sobresalir a través de su bata, no sabe cuánto tiempo ha estado así pero sabe que el suficiente para que Greg se haya levantado a buscarlo.—Myc ¿Pasa algo? ¿Te sientes bien?—¿Eh? Si Greg, estoy bien, solo... MirabaGreg sonríe adormilado y se acerca a su esposo para besar su frente y luego ponerse detrás de el abrazándolo.—Eres demasiado hermoso—Tengo nuevas estrías—Si, lo he notado—¿Te molesta?—No amor, es algo normal, estás embarazado—Son...feas—Myc, estás creando una vida dentro de ti, es una de las cosas más increíbles que tú cuerpo puede hacer. Estás lidiando con tantos cambios y aún así has trabajado para gobierno hasta el último momento, haces tantas cosa maravillosas que a veces me preguntó si eres real y todas esas estrías y particularidades en tu cuerpo me regresan a la idea de que eres humano, de que eres hermoso. Tal vez no sean marcas agradables, y quieras quitarlas, pero amor, son normales y con o sin ellas no dejas de ser la persona de la que estoy enamoradoMycroft escucha con atención cada palabra y cuando Greg termina de hablar solo puede darse la vuelta para abrazarlo con desespero, tanto como su vientre le permite, buscando calidez y consuelo.—Eres precioso cariño—Tu también Greg, te amo—Yo también te amo, te amo con todo mi serEsa noche el sexo es realmente lento y es perfecto. Greg se toma su tiempo para tocar a Mycroft y arrancarle suspiros de placer con cada beso que deja por su cuerpo empezando desde tu frente hasta sus tobillos y acaricia su vientre con adoración, todo mientras le dice lo mucho que lo ama. Mycroft revuelve las sábanas con sus uñas, puede sentir todo, como Greg toma su pene y lo lame de la forma más erótica posible, tomándolo todo en su boca como si para eso hubiera sido hecha, puede sentir como una de las manos talentosas de su esposo tiran lentamente de sus testículos y  la otra entra dentro de él, dedo por dedo a un ritmo gentil, todo eso lo hace gritar sin restricciones y cuando por fin Mycroft está al limite, Greg no le niega el orgasmo y lo estimula tanto como puede para hacerlo sentir saciado, siente los espasmos de su pareja debajo de él y de pronto tiene la boca llena de semen que prefiera pasarse. Mycroft todavía sigue temblando unos momentos después así que Greg lo acaricia y lo calma, prefiriendo ignorar su propia erección.—G-gracias Greg—Siempre es un placer amor—Déjame tocarte, puedo hacer que te corrasGreg podría sentir excitación pero en su lugar siente amor por lo considerado que es Mycroft aún estando al borde del sueño.—Estoy bien cariño, duerme, yo iré a buscar toallitas húmedas para limpiarte ¿Ok?—Te amo mucho Gregory —Es lo último que Mycroft dice antes de quedarse dormidoCuando amanece el pelirrojo sabe que su cuerpo está bien, sabe que puede sentirse cómodo consigo mismo y que no hay vergüenza en la estrías, ni en su cabello, ni su peso ni en sus manos o piernas, el mundo es una mierda pero el no necesita al mundo él necesita a Greg Holmes-Lestrade.

----- CHAPTER BREAK -----

Mycroft tiene cinco meses de embarazo y aunque fuera de casa no lo diga ni lo demuestre está bastante emocionado, siendo Greg el único que puede verlo abrazar las mantas de bebé que compró por internet con ilusión, leer libros sobre niños todas las tardes o hablar de  las cosas que le comprará a su bebé cuando nazca. Greg está tan feliz de ver a su esposo así.Un día Mycroft se levanta temprano y de buen humor porque no hay náuseas ni vómito, así que desayuna lo que Lestrade le prepara y luego simplemente camina de vuelta al piso de arriba donde están los dormitorios y abre la puerta del cuarto alado del suyo, es simple, tiene una cama, un ropero, un espejo, una mesa de noche y un baño, pero es amplio y cálido por la ubicación de las ventanas. Mycroft visualiza con esmero una habitación para su hijo pintada de colores pastel, dibujos tiernos, con una cuna bonita y un móvil de peces que de vueltas y toque la canción más tranquilizadora del mundo. Está tan sumergido en esas imágenes mentales que se estremece cuando Greg toca su cintura volviéndolo a la realidad.—¿En qué piensas Myc?—Que este sería un cuarto perfecto para nuestro bebé—Es muy grande—Bueno, el niño no será eternamente pequeño—Tardara en crecer—Pero me gusta este espacio para él—Lo se amor, mañana empezaré a sacar las cosas para que diseñes algo lindo—Te amo mucho Greg—Yo también te amo cariñoAl día siguiente como Greg prometió saca todo y lo pone en otra habitación por el momento, Mycroft por otro lado se dedica a comparar colores para las paredes con muestras de pintura que Anthea le mandó a su laptop, imprime algunas imágenes que le gustaría dibujar el mismo y busca cunas y muebles para bebé. Una semana después con todo comprado y listo para usarse Greg comienza a pintar lo que puede del cuarto, con Mycroft ayudandolo en lapsos cortos de tiempo por el olor a pintura claro. Al final resulta ser un trabajo realmente cansado que no pueden terminar solos así que Holmes prefiere contratar gente que lo haga por ellos. Con la habitación pintada en tonos suaves de azúl y beige y la pintura ya seca Mycroft empieza a hacer bocetos en la paredes.Mycroft está vestido con un pantalón de vestir azúl y una camisa un poco vieja, Greg lo observa a la mayor parte del tiempo sentado detrás de él, está ahí con su esposo para brindarle su ayuda si llegara a necesitarla, pero la verdad es que no demasiado, Mycroft es un artista maravilloso, tiene un pulso firme y tan perfecto que podría hacer una línea recta de 90° con lo ojos vendados y esa es otra cosa que ama de su él. La creatividad y el talento de Mycroft van más allá de dibujos infantiles sencillos recae más en los retratos, tiene algunos cuadros guardados en su estudio y aunque no dibuja muy seguido, cuando lo hace suelta su alma, es como si Mycroft viviera para crear arte y no para ser político.—Espero que el niño crezca con el mismo interés y amor por el dibujo que tú—¿Si?—Si, imaginarte a ti enseñándole como usar todas esas cosas que usar para hacer tu arte me causa mucha ternura—No soy tan bueno, dudo ser un maestro competente—Lo eres, eres espectacular—Estas exagerando—Claro que no amorMycroft sonríe con el rostro un poco sonrojado y camina con pasos pequeños hasta llegar a Greg y abrazarlo, hay tantas emociones positivas corriendo por si cerebro en se momento, los elogios de su pareja y la idea de un niño con quién compartir sus gustos, hacen que el mundo se detenga solo para permitirle un guiño de perfección.Al final del día hay un hermoso diseño de osos que parecen muy afelpados en cada pared sosteniendo paraguas morados, rosas o amarillos y algunas estrellas pequeñas estan para decorar.Al día siguiente Greg mueve la cuna, es blanca, de madera, tiene barrotes altos y un grabado que dice "Holmes-Lestrade" pintado con color oro, también mete un mueble café mediano para la ropa, una mesita de noche, lámparas y otras cosas que Mycroft se encarga de acomodar tratando de no cargas cosas muy pesadas, cuando todo está en el lugar que le corresponde Mycroft corre hasta su cuarto, se inca en el suelo y saca de debajo de su cama una caja sellada, la abre y con toda la delicadeza del mundo toma entre sus manos un móvil con sonido muy hermoso, los brazos que sostiene las figuras son brillantes, lo hilos que cuelgan se ven perfectamente entretegidos y sostienen con firmeza pequeños peces de diferentes tamaños, Mycroft lo acaricia y lo mira con nostalgia esperando que su bebé lo ame tanto como él. Mycroft nunca tuvo un móvil pero recuerda que Sherlock si, adoraba la tonada que sonaba cada vez al girar pero nunca lo admitiría por la vergüenza que en ese entonces le ocasionaba querer un juguete para bebés teniendo el siete años ya.—¿Quieres que lo ponga a la cuna Myc?—Si, porfavor—Es muy bonito, vamos amor te ayudaré a levantarteGreg lo ayuda a ponerse de pie y juntos regresan poner el móvil so re la cuna. Mycroft camina hasta el marcó de la puerta y observa todo desde ahí, lleva sus manos a su boca con emoción y suspira satisfecho.Un mes después Mycroft cree que es mejor si el niño duerme los primeros meses en su cuarto con ellos y obliga a Greg a mover la cuna de nuevo. Su hijo tendrá tiempo para disfrutar de su habitación para el solo, pero por el momento Mycroft se siente demasiado protector como para imaginarlo durmiendo solo.

----- CHAPTER BREAK -----

Las manos de Mycroft se mueven lentamente sobre su laptop, está cómodamente sentado en el sofá de su casa con Greg a su lado mirando su teléfono quien también lo observa de reojo de vez en cuando hasta que por fin decide hablar.—¿Enserio quieres pedir todo por internet?—A mí me gusta—Y ¿No te gustaría ir a tiendas y ver todo por ti mismo?—Esas tiendas están llenas de gente desagradable que se pega a ti como si fueras un caramelo y te preguntan con la voz más melosa y fastidiosa del mundo "¿Cuántos meses tienes?"—Son futuros padres y madres que quieren conversar contigo—No tengo ningún interés en compartir detalles de mi embarazo con gente que cree que simpatiza conmigo solo por encontrarnos en la misma situación. Además las compras por internet son más cómodas, solo tienes que esperar que todo llegue a la puerta de tu casa—Ciertamente tienes razón en qué son cómodas, cariño ¿Qué estas buscando está vez?—Ropa, para recién nacido —Explica Mycroft mientras voltea la computadora para Greg veaLa expresión de Lestrade se ablanda de inmediato cuando ve toda esa ropa pequeña y adorable, mamelucos de todos los colores y texturas, afelpados, lisos con pequeños gorros, calcetines, suéteres y otras cosas.—Mira ese trajecito de oso Myc—¡Ah! también lo notaste creo que después de todo si tienes buen gusto—Myc —Dice Greg en tono de advertencia realmente nada serio—Ok, perdón, tus gustos y los míos chocan demasiado a vecesGreg suspira con diversión y se inclina para besar a Mycroft en la mejilla y después en los labios, disfrutando de ver a su esposo sonreir. Cada una de esas prendas parece costar una pequeña fortuna y Greg se siente un poco abrumado por la cantidad de dinero que Mycroft va a gastar en eso, principalmente porque los bebés crecen rápido los primeros meses y dejará esa ropa bastante pronto, pero no quiere apagar ni por un momento la felicidad de su marido mencionando algo al respecto así que solo puede decir que si a cada compra. Ambos se quedan mirando la ropa unas horas y terminan comprando algunas prendas a elección de Mycroft y una playera con el logo de Doctor Who a petición de Greg.Un mes después cuando cumple seis meses y su vientre comienza a notarse más, Mycroft sabe que debe mandar a ajustar sus trajes pero en realidad la sola idea de buscarlos le da pereza y prefiere usar ropa de embarazo la cual no se ve nada elegante, consta de pantalones holgados y una playera larga también muy suelta, ambos en tonos pastel, sin embargo aún si es un conjunto feo, es cómodo y está hecho de una tela muy suave. Greg lo mira casi todos los días así y cree que si no conociera a su pareja pensaría que es alguien amigable y dulce todo el tiempo, definitivamente la forma en la que se viste ahora le ha quitado un poco de imponencia, pero solo la ropa porque su carácter fuerte todavía da un poco de miedo.Ese día Mycroft viste de color amarillo pastel y el sol está en lo más alto cubierto por algunas nubes, el hombre revisa cómo de costumbre páginas de compras y es cuando sus ojos parecen comenzar a brillar, hay una cuna realmente bonita con pocos ejemplares en existencia, cuando está apunto de presionar el botón de comprar algo pasa y la página se congela, Mycroft da en cargar de nuevo y de pronto todo se vuelve blanco y un mensaje de "Lo sentimos intente de nuevo" aparece, la página web se ha caído y no sabe cuánto tardarán en arreglarla, maldice en voz baja y se levanta de dónde está sentado con rapidez haciendo que se mareé un poco y su hijo se mueva levemente dentro de él, baja las escaleras con mucho cuidado y cuando llega a la sala se topa con Greg tomando una cerveza mientras ve la televisión, no puede evitar sentir amor por ese hombre así que sonríe antes de hablar.—¿Greg?Lestrade voltea y puede ver a su esposo parado con ese rostro inocente que conoce bien, está apunto de pedirle algo.—¿Que pasa Myc?—Quiero ir a una tienda a comprar algo—¿A una tienda?—Si, ya sabes esas tiendas donde venden cosas de bebés—Pensé que las odiabas—Las odio, pero quiero comprar algunas cosas—¿Qué hay de las comprar por internet?—Si no quieres llevarme puedes decírmelo ¿Ok? No tienes que fingir que te interesaGreg hace una mueca, sabe que se ha tomado demasiada libertad al cuestionar tanto a Mycroft.—Perdón amor, solo quería saber porque ahora quieres ir a tiendas si antes te negaste cuando te pregunté.Mycroft no dice nada solo se acerca a Greg y toma su mano, tira de ella hasta que Lestrade se levanta del sofá y lo arrastra al auto, estando dentro el pelirrojo le indica a dónde ir; llegan a un barrio con tiendas caras, Greg se siente realmente incómodo pero solo serán unos momentos se dice así mismo. Finalmente se detienen en una calle y el primero en bajar del auto es Mycroft quien parece un niño entrando a una dulcería, Greg lo sigue detrás y apenas cruzan la puerta del establecimiento la sonrisa de Holmes se desvanece gradualmente, hay demasiadas personas.—Esto no es lo que esperaba—¿No te gustan las cosas?—No me gusta la gente. Bien, vamos Gregory tenemos que encontrar a alguien que nos atiendaGreg toma a Mycroft de la cintura y avanzan por los pasillos del lugar hasta que de pronto la primer mujer con preguntas genéricas aparece.—¡Oh dios! Que lindo te vez ¿Cuántos meses tienes?Mycroft solo la mira y con una sonrisa falsa le responde que seis y antes de que la mujer pueda levantar su mano y ponerla sobre Mycroft o seguir hablando el hombre empieza a caminar lejos, mientras lo hace una o dos personas se acercan a querer conversar con Mycroft y Greg pero Holmes sigue huyendo de todos con cortesía, cuando por fin alguien con el gafete de la tienda les pregunta si puede ayudarlos en algo Mycroft responde responde que quiere la última cuna que subieron a su página, el hombre que los atiende es amable y primero se las muestra, eso es todo lo que Mycroft necesita para enamorarse por completo del objeto, rápidamente lo pide y lo paga, la tienda le dice que ellos mismos se encargarán de llevarla a su casa más tarde si eso desean, la pareja acepta y dejan su dirección. Al salir de la tienda Mycroft suspira con tranquilidad y abraza a Greg esperando un abrazo de vuelta y eso es lo que obtiene.—No entiendo que tiene la gente con querer tocar mi vientre o preguntarme sobre los meses que tengo, es algo muy desagradable—Tal vez sea porque te ves realmente adorable con tu ropa de embarazo, todos quieren estar cerca de ti—No me veo adorable—En realidad si amorMycroft deshace el abrazo y voltea a verse a su mismo en el reflejo del enorme vidrio de la tienda, frunce el ceño cuando se da cuenta que efectivamente se ve como cualquier persona domestica, amigable y tierno vestido así.—Tal vez deba volver a usar trajes, así nadie se me acercará, como antes—De cualquier forma pienso que te ves hermoso—Gracias Greg, eres realmente muy lindo. Te comprare cualquier cosa que quieras en compensación por no haberte dejado disfrutar de tu tarde frente al televisor—Nah, estoy bien, amo acompañarte a hacer compras—Vamos a comer algo amor, yo invito—¿En este... Lugar?—No, vamos a Angelo's—Sabes lo que me gusta—Obviamente—Hay que pasar al supermercado a comprar más comida ahora que lo recuerdo—Iremos después de comer—Suenas escalofriantemente accesible el día de hoy Myc, nunca quieres ir conmigo a comprar cosas de la casa—Solo estoy feliz—¿Por?—Por que eres mi esposo y te amo muchoGreg sonríe y besa Mycroft en los labios aún parados en la acera, es un beso pequeño y dulce que ambos disfrutan.

----- CHAPTER BREAK -----

Tienen tres hijas encantadoras y la cuarta está por nacer. Mycroft se las arregla como puede con su enorme vientre de ocho meses, porque ahora no puede ver sus pies, ni ponerse los zapatos sin ayuda, ni bañarse bien o dormir cómodo, está en un punto en el que el estrés se está volviendo un problema. De alguna forma Mycroft siente que ha perdido la independencia que tanto lo caracteriza, así que tener un esposo que siempre está ahí a su lado haciendo por él todo lo que no puede es un alivio y un fastidio, aún si sabe que Greg lo hace por apoyarlo y porque lo ama no puede evitar pensar que él se volvió un poco inútil, cosa que ya ha pasado antes con sus otros embarazos, eso no significa que sea más fácil de sobrellevar, mucho más para alguien a quien le cuesta pedir ayuda.Mycroft está sentado en su oficina en su casa, ha estado ahí una hora y la necesidad de levantarse para ir al baño empieza a ser molesta, aún así es difícil levantarse en su estado, lo intenta y la primera vez no lo consigue, está a punto de intentarlo de nuevo cuando se da cuenta que Sophia, su hija, lo ha mirado desde el marcó de la puerta, con una cara un poco angustiada ella sale corriendo y gritando la palabra "Papi" unos segundo después Greg entra en la oficina listo para ayudar a Mycroft a levantarse.—Sophie dijo que no podías levantarte —Habla Greg mientras deja que su pareja se apoye en él y se pare—Claro que puedo solo me acomodaba, quería ir al baño—No tienes que sentirte avergonzado por pedir ayuda amor, lo sabes. Soy tu es...—Eres mi esposo y estás aquí para ayudarme en todo. Lo sé Gregory, me lo dices todos los días y estoy agradecido pero hay cosas que puedo hacer perfectamente bien soloGreg siente esa frustración en Mycroft acumulándose, entiende que a veces su esposo necesita de demostrar que es totalmente funcional para sentirse bien consigo mismo.Lestrade lo toma de la cintura con firmeza y lo ayuda a caminar hasta el baño.—Myc, no se que cosas pasan por tu cabeza exactamente pero no eres ningún inútil, que necesites ayuda no significa que te "volviste inservible" como dijiste el día de ayer, aún haces muchas cosas amor, atiendes llamadas de tu trabajo, haces informes, juegas con las niñas, hablas con nuestra futura hija. Eres tan valioso como hace ocho meses o cinco años, no te castigues por esto—Greg... Yo... Lo siento pero no es como si entendieras estoDespués de decir eso Mycroft se suelta del agarre y continúa solo su camino por el pasillo....Sophia es la niña más pequeña, tiene tres años y medio y se parece a Mycroft, sus ojos son azules, su cabello es rojizo, tiene pecas y su piel es tan blanca que cuando se sonroja su cara se ve totalmente rosada, sin embargo aún con todas las características físicas de Mycroft ella no posee ningún intelecto superior y Holmes agradece internamente por eso, no está seguro de si su hija disfrutaría de una inteligencia que la aleje del mundo común que ella merece conocer como pasó con el.Alice y Eliza son las gemelas y también se ven como Mycroft excepto por sus ojos que son marrones cómo los de Greg, ellas tienen cuatro años, pero Alice parece si ser demasiado inteligente para su edad porque sabe leer, escribir y hacer operaciones básicas, lo que incluye sumas, restas, y muy recientemente multiplicaciones, dejando eso de lado ambas viven de forma normal y sus habilidades sociales no se ven nada afectadas hasta el momento, ellas quieren seguir corriendo y jugando a las escondidas por toda la casa.Ambos embarazos fueron difíciles para la pareja y si hay un patrón desagradable que a Greg no le gusta es el mal humor de Mycroft cuando tiene que admitir que no puede hacer todo solo, siempre termina con comentarios sarcásticos o gritos de parte de su marido, pero él lo aguanta, porque si hay algo en lo que Mycroft tiene razón es en qué no entiende lo que se siente estar embarazado combinado con las inseguridades a flor de piel por las hormonas.Es de mañana en sábado y como siempre las niñas corren detrás de Greg hasta la cocina a esperar el desayuno.—¿Papi?—Dime Alice—¿Por qué papi Myc se enoja cuando lo ayudas a levantarse?Greg se tensa un poco porque no le gusta que su hijas escuchen las discusiones con Mycroft y que hagan preguntas así.—Bueno... A veces algunas personas prefieren hacer las cosas solos—Pero ¿Y si no pueden solos?—Tu papi Myc es alguien que siempre hizo todo el solo, porque no había personas que lo ayudaran antes por eso no está acostumbrado a que lo ayuden—¿Estaba solito? —Cuestiona Eliza—Algo así mi amorEliza se levanta de la silla son decir nada, corre fuera de la cocina, sube las escaleras y parándose de puntitas alcanza la perilla de la puerta de la habitación de sus padres, apenas abre puede ver a su papá sentado en la orilla de la cama mirando sus zapatos en el suelo.—¡Papi Myc! —Grita ella para luego correr de nuevo y abrazar al vientre de Mycroft —Ya no te sientas solo, yo te quiero muchoMycroft no entiende pero la oleada de afecto que lo golpea lo ha e sentir feliz así que devuelve como puede el abrazo con amor, unos segundos después entra Greg al cuarto cargando a Sophia y con Alice entras se él.—Greg, niñas, no entiendo que pasa—Papi Greg dice que antes estabas solo y por eso hacías todo solo, pero ahora ya no estás solo porque estamos papi Greg, Alice, Sophie y yo y mi hermanita en tu pancitaMycroft voltea a ver a Greg con aún confusión, su hija habla demasiado rápido para ser entendida a veces.—Ellas preguntaron porque te molesta que te ayude, trate de explicarles pero asumieron que te sentías soloEl pelirrojo observa de nuevo a Eliza quién todavía lo abraza, luego de unos momentos Mycroft parece entender todo por completo y empieza a sentirse realmente conmovido, así que con una mirada rápida Greg entiende que puede acercarse y lo hace, se sienta en la cama a lado de su esposo y deja a Sophia en medio de los dos, Alice camina también y los cinco termina en un abrazo que hace que el corazón de Mycroft se sienta amado, tal vez no necesita salvar al mundo para probar su valia, tal vez es momento de dejar de lado la independencia excesiva que adquirio desde niño y empezar a disfrutar que su familia movería el cielo mar y tierra por él.

----- CHAPTER BREAK -----

Los pechos de Mycroft crecen, no tanto como los de una mujer pero no deja de ser incómodo ir y venir con el peso, y la molestia de tenerlos. Sus ropa se ve bien pero es incómodo el roce de la tela con sus pezones, quiere quitarse todo y caminar desnudo de su vientre hacia arriba aún así tiene que ir a juntas importantes. Un día entero es lo que soporta y solo tiene cuatro meses de embarazo.Cuando llega a casa de despoja de su ropa con total satisfacción y se toca un poco los pechos, son suaves pero empiezan a sentirse firmes y la sensación no le gusta. Se acuesta en su cama mirando el techo mientras extiende sus manos y piernas por todo el colchón sin pensar en nada en especial, una hora pasa cuando escucha como alguien abre la puerta principal, la cierra y empieza a subir las escaleras, no hace falta decir que Mycroft sabe que es Greg, él reconocería esa forma de caminar en cualquier lado. Mycroft no se mueve ni hace ruido, solo espera que su esposo lo encuentre. Greg entra a la habitación un minuto con veinticuatro segundos después.—Hola amor —Dice Lestrade con voz suave, acercándose a su esposo para besarlo y sentarse en el borde de la cama y acariciar un poco su vientre—Hola Greg—¿Te pasa algo? ¿Por qué no tienes tu ropa? ¿Hace calor? ¿Quieres que baje la calefacción?—Nada de eso querido. Mis senos crecen, no es algo que disfrute— Oh ¿Te duelen?—Aun no, solo se siente una presión extraña, a demás necesito usar algo que cubra mis pezones la tela de la ropa me molesta—Hay cintas especiales para eso Myc, creo que las venden en la farmacia—¿Puedes comprar una caja? ¿Porfavor?—¿Ahora?—Después de almorzar, si te parece pertinente—Claro que si cariño—Gracias. Te amo—Yo también MycGreg se inclina en la cama y recuesta su cabeza sobre el muslo izquierdo de Mycroft, girandola un poco para dejar caer un casto beso sobre la piel desnuda de su esposo, siente como la pierna de Mycroft se mueve un poco y escucha un suspiro de risa, eso lo hace sonreír también. Endereza su espalda de nuevo y ahora intenta acomodarse para que su rostro quede frente al vientre de Mycroft y deja otro beso ahí.—No puedo esperar a ver cómo tú cuerpo crece solo por este bebé—Suena mejor de lo que se siente, te lo aseguro —Dice antes de arrastrar su brazo hasta la cabeza de Greg y acariciar su cabello a un ritmo constante y suave —Me veré... Diferente—Eso es normal amor—Entiendo las repercusiones físicas en mi persona, simplemente es complicado lidiar con eso—Bueno, yo estoy aquí para amarte y recordarte todos los días lo hermoso que eres—Tus esfuerzos son apreciados querido—Espero que también sean suficientes—Eres un hombre muy persuasivo Gregory, te lo aseguro—Me alegra oir esoEllos se acarician, de besan y se adoran, solo son momentos que los llenan de complacencia y jubiló, están hambrientos de contacto mutuo....Mycroft está prácticamente a semanas de dar a luz, tiene nueve meses recién cumplidos y lo único que espera es que la fecha de parto que le dió su médico llegue para ir al hospital, por el momento está siendo extremadamente mimado por Greg quien hace todo lo que él pide, debe admitir que le gusta pero no lo dirá en voz alta.El pelirrojo está sentado en su sofá mirando la televisión y comiendo pastel de chocolate. Greg está en la cocina guardando y limpiando todo lo de la cena de esa noche, cuando acaba va directamente hasta su marido y lo mira un poco antes de hablar.—¿Necesitas algo Myc?—Uh no... Bueno, ven aquí, siéntate conmigo y abrázame ¿Si?—Claro que si cariño —Greg obedece, se sienta y pasa sus manos por la cara de Mycroft, haciendo que voltea a míralo antes de apretar un poco sus mejillas y besarlo, luego comienza a masajear el vientre de su esposo—Mmh eso se siente bien—Me imagino, debes estar adolorido después de tanto movimiento ahí adentro—Pronto podrá moverse libremente en mis brazosGreg solo asiente con la cabeza mientras continua con las caricias y besos fugaces, duran así unos minutos hasta que Mycroft intenta acomodarse un poco mejor en el sofá y suelta una pequeña queja de dolor, entonces Lestrade salta con angustia de su asiento y se para delante de su pareja.—Myc ¿Es el bebé? ¿Pasa algo? Amor ¿Necesitas ir al hospital?—No, es solo... Ah, mis pechos creo que comenzaron a gotear de nuevo, es doloroso tocarlos ¿Podrías traer el extractor, querido?—Si amor —Exclama antes de salir corriendo hasta su cuarto por el aparato, regresando lo más rápido que puede hasta donde está Mycroft quitándose el largo blusón de embarazo dejando al descubierto su torso —Aquí tienes Myc—Te lo agradezcoGreg lo observa usar el extractor y como su rostro cambia a uno de alivio a medida que todo el líquido sale de su cuerpo, una chispa de empatía y angustia aún están molestandolo; el saber que en ocasiones Mycroft tiene que sufrir un poco y el no puede hacer nada más que mirar y dar consuelo es una de las cosas que más detesta de la experiencia del embarazo, a veces solo desearía envolver a su esposo en mantas suaves y decirle que lo ama para que nada ni nadie lo moleste, es un instinto protector demasiado primitivo que está tratando de reprimir con todas sus fuerzas para no parecer controlador. La voz tersa de Mycroft lo saca de su ensoñación preocupada, indicándole que puede dejar el extractor en el lavabo de la cocina y así lo hace, pero antes de regresar con el pelirrojo camina hasta un cuarto en donde guardan cosas para cama y toma una frazada delgada entre sus manos, después vuelve con Mycroft, poniendola sobre sus hombros desnudos y besando su frente.—De nuevo debo agradecerte Greg—No hay de que amor, saber que estás bien es suficiente para mí—Eres demasiado bondadoso, con alguien como yo. Lamento si alguna vez rechacé tus buenas intenciones cariño—No pienses en eso Myc se que te pone triste, además, está bien, yo te amo y mi amor por ti solo puede aumentar todos los días—Yo también te amo mucho Gregory —Mycroft abre los brazos para que Greg lo envuelva en los suyos, cuando lo hace el calor ambos se vuelve realmente confortable.

----- CHAPTER BREAK -----

Mientras Mycroft está sentado en el sillón de Sherlock en Baker Street jugando un poco con Rosi, Greg no puede evitar mirarlo con adoración desde la cocina donde trata de ayudar a John a preparar un poco de té, la delicadeza con la que su esposo acaricia el cabello rubio de la niña le hacen confirmar lo buen padre que será para su hijo en camino. Greg regresa a dónde Mycroft con una taza de porcelana con té caliente que le entrega, luego toma a Rosi entre sus brazos y se sienta a lado de su esposo dándole un beso en la mejilla, John los mira con una sonrisa amable, conversan un poco sobre asuntos triviales, cotidianos y domésticos. Sherlock aparece luego de algunos minutos bajando las escaleras vestido con una pijama que de hecho ha usado todo el día, luce cansado y más molesto de lo normal.—Mycroft—Hola querido hermano—¿Qué quieres ahora?— Únicamente deseaba comprobar tu estado de salud. El doctor Watson dice que te estás recuperando de forma correcta—Solo fue una herida de bala voy a estar bien—Eso es exactamente lo que me preocupa. No me parece correcto que arriesgues tu salud de esa forma—Nunca te parece correcto nada de lo que hago—Bueno tal vez sea por... —La voz de Mycroft se corta abruptamente y su mano viaja instintivamente hasta la parte baja de su vientre, luego deja salir el aire que estaba conteniendo en forma de jadeo—¿Myc? Cariño ¿Qué pasa? —Greg comienza a ponerse nervioso y se levanta aún cargando a Rosi —¿Amor?—Greg amigo, será mejor que le des un poco de espacio. Mycroft ¿Sientes dolor o solo incomodidad?—Duele un poco—John, John ¡¿Qué tiene?! Por qué se pone así —Exclama Sherlock con angustia—Ah, debe ser una falsa contratación, ¿Puedes levantarte Mycroft? Caminar ayudaráApenas Greg escucha eso y le da la niña a Sherlock para poder ayudar a su amor a levantarse y caminar, lo sostiene pasando su brazo por la cintura deja do que Mycroft recarga todo su peso en él, unos segundos después el dolor se desvanece por completo y todos se sienten más tranquilos.—Hey ¿Te sientes mejor? —Pregunta Jhon acercándose a él—De hecho si, agradezco su atención doctor Watson—Se llaman falsas contracciones o contracciones de Braxton Hicks, aparecen en el último trimestre del embarazo. Nada de que preocuparse, son bastante comunes, duran poco, no son constantes y el dolor es bajo, es posible que las experimentes un par de veces hasta que sientas las reales Mycroft—¿Fue por mi culpa? Yo lo estrese—No Sherlock, no te preocupes,  suceden cuando la persona embarazada ha estado más activa de lo normal o viceversa, también puede ser por tocar el vientre demasiado fuerte o por falta de comida y deshidratación—Sin duda otra cosa que me incómoda del embarazo—Aun si no fue por mi no quería que te molestaras Mycroft... Supongo que lo siento—Esa fue una disculpa bastante decente y la aceptoMycroft camina un poco más hasta que decide que quiere volver a casa, se despide de su hermano, de Jhon y le da un beso en la cabeza a Rosi con dulzura. Greg se apresura para estar a su lado, ayudarlo a bajar las escaleras del departamento y a subir al auto, en su transcurso de camino a casa Mycroft se recarga demasiado en su hombro buscando caricias, hasta que llegan a su hogar.—¿Seguro que estás bien Myc?—Si querido, si deseas saber debo informarte que no son dolores terribles es únicamente un leve tirón en la parte baja del vientre, duele al principio pero mi reacción fue más que nada la sorpresa de sentirlo de la nada—Aun así gustaría aliviar todo tu dolor, se que has pasado por mucho en este embarazo—No ha sido fácil pero tu intervención lo ha hecho agradable, siempre tan atento a lo que quiero. Eres un caballero muy noble Greg—Es lo mínimo que puedo hacer por ti. Ve a la cama cariño ¿Quieres? Creo que debes descansar te llevaré tu laptop si quieres—Eso sería encantador ¿Puedes también servirme un poco de pastel de fresa?—Si amor, anda acuéstate yo llevaré tu pastel y tú computadora—Te amo mucho Gregory, gracias—No hay de que y yo también te amo amor. Eres tan hermosoDespués de eso y efectivamente como lo dijo John las contracciones estuvieron presentes en diferentes ocasiones, jugando cruelmente con el estrés de Greg. La segunda que pasó vez fue mientras cenaban, el pelirrojo se levantó de forma brusca de la mesa tirando su vaso de agua que se hizo pedazos en el suelo, esto activo las alarmas en la cabeza de su marido quien estuvo a punto de llamar a una ambulancia hasta que Mycroft tranquilizó su euforia con algunos besos distractores.La tercera vez fue extraña y se presentó durante el sexo, después del orgasmo de ambos Holmes se sentó y se doblo en su lugar, Greg por otro lado se disculpo incluso entre casi lágrimas mientras su esposo le decía que todo estaba bien, todo terminó con Mycroft abrazándolo y metiéndolo un poco.Y así hubo una cuarta, quinta y sexta vez en las que Greg no pudo mantener la calma como debió haberlo hecho aún sabiendo que las contracciones no eran de parto. Mycroft pensó durante todo ese tiempo que si su esposo no aprendía a controlar sus nervios el día del parto real acabaría más que desmayado por lo que se empeñó en calmar esa ansiedad asegurandole a Greg que no pasaba nada malo cosa que su marido comenzó a aceptar poco a poco.

----- CHAPTER BREAK -----

La noche es abrazadoramente obscura, la luna ilumina poco a través de las personas dejando rastros suaves y débiles de luz. En la habitación Mycroft duerme incómodo rodeado de las almohadas más suaves que pudo conseguir, con las sábanas blancas de la cama enredadas en sus piernas y su marido emitiendo calor ajeno a su lado derecho, su respiración es honda y se mueve en sueños, sueños que son amables, que merecen ser recordados, porque estando en ellos Holmes se siente libre y la incomodidad inicial pasa a ser solo un vestigio de su cuerpo presente pero no de su mente, la cual vaga entre mares de inconciencia inducidos por el sueño. No están claras las imágenes en su cabeza, tal vez son solo colores y sonidos carentes de contexto, pero que emiten paz sin restricción, es un lugar seguro para Mycroft y su pequeña familia.Sus ojos cansados parpadean entre inevitables y mínimos intervalos de tiempo, está intentando ver más allá de las sombras de su cuarto, enfocando cada pequeño rincon, ha despertado, mira su reloj estático a su lado, son solo las tres de la mañana y algo dentro suyo pica con angustia, todavía no sabe que. Una ráfaga de aire del aire acondicionado lo hace temblar mientras ese frío se extiende por sus piernas y de pronto cae en cuanta de que eso no está bien, toma las sábanas de un extremo y con fuerza se destapa otra corriente lo estremece y sabe que a su alrededor hay una mancha húmeda que no es de sudor ni orina, el lo sabe. Una contracción se asienta como un golpe sobre su vientre y eso le quita el alimento, está duele aún más que las falsas, Mycroft traga saliva y con la mano temblando intenta encontrar a Greg en el lío de su enorme cama hasta que toca su hombro, lo mueve un poco, luego cuando siente que su esposo suspira dándose la vuelta hacia él y despertar, no puede evitar querer llorar de angustia, probablemente sea en cóctel de hormonas que están viajando a todo si cuerpo, tiene miedo. Cuando Lestrade por fin abre los ojos puede ver a Mycroft sentado, tiene la boca abierta y las piernas levantadas mientras toca su vientre entre espasmos de llanto y dolor, su corazón se rompe un poco, la sensación de tristeza no dura mas que segundos para ser remplazada por un subidón de adrenalina que lo hacen saltar de su descanso para atender y calmar a su pareja.—Myc, Oh dios todo está mojado —El miedo crece en la garganta de Greg—Creo que d-debemos ir al ho-spital—Y-yo ah, si, si claro, debemos...El hombre se levanta, prefiere no encender la luces y dejar que la luna despejada haga su trabajo, corre hasta el armario sacando una bolsa de considerable tamaño y la cuelga en su hombro, luego llega a su esposo quien hace el esfuerzo por poner un pie en el suelo, pero una contracción de nuevo lo hace caer y soltar pequeños alaridos lastimeros, la frente de Greg suelta una gota de sudor que se desvanece entre su piel antes de rodar por su barbilla y caer.—Shhh amor, estoy contigo —Arrulla Lestrade—Gre-g Duele—Lo se amor, lo seantes de poder decir otra cosa pasa uno de sus brazos por debajo de las piernas de Mycroft, pone el otro en su espalda y lo carga, no sabe cómo, tal vez sea por qué la adrenalina aún está corriendo al borbotones por su cerebro estimulando sus sensaciones, seguramente una horas más tarde cuando se haya acabado el efecto se sentirá cansado. Lleva a su marido al auto, el sube también y empieza a manejar entre las frías calles de Londres alumbradas por farolas que dispersan su luz como bolas de disco a través de las rendijas de las gotas de lluvia.—Vas a estar bien cariño, casi llegamosCon las manos rígidas en el volante Lestrade voltea su rostro, mira do la manga de su pijama aún hay una mancha sin secarse de cuando tocó las piernas de su esposo, su corazón está latiendo más fuerte pensando en eso. Tiene la garganta seca y la mirada desorbitada.El viaje termina, al entrar al hospital un enfermero los atiende rápido y trae una silla de ruedas para Mycroft quien empieza sufrir de contracciones aún más pesadas, esas personas con uniformes blancos se lo llevan y Greg los sigue detrás con los ojos rojos a punto de desbordarse, cuando su marido está asentado en un cuarto él medico se acerca para hablar de lo que sucede pero no lo escucha porque siente que sus oídos zumban nerviosos, así que  solo puede asentir como si realmente entendiera lo que le dicen.Han puesto a Mycroft en un cuarto estéril con un ventanal enorme que da una vista a la cuidad titilante de artificiales estrellas, él hombre está usando bata azul cielo y el parto todavía no puede ser, hay que esperar pero el no quiere, quiere a su bebé y a su esposo en sus brazos ahora, no cree soportar más viendo como el dolor consume poco a poco al pelirrojo.—Greg...—Dime cariño—Tengo sed —Dice Mycroft con voz ronca—Iré por agua para ti Myc, no tardaré mucho lo prometo—Pero...—Lo se amor, no te gusta el agua del hospital, tengo botellas de la marca que si te gusta en el auto, voy por ellasCon eso último dicho Greg sale al aire frío del exterior y abre el maletero del carro toma unas cuantas botellas y en el acto también se lleva consigo la mochila que en principio llevaba, antes de poder tocar la puerta del hospital sabe que está llorando es la felicidad y la angustia mezcladas, pero sabe que todo estará bien.

----- CHAPTER BREAK -----

Cuando Mycroft y Greg se conocieron la famosa chispa de simpatía y amor que se ve en las películas no ocurrió, no hubieron estrellas ni corazón en los ojos del otro, hubo molestia. Greg estaba má que enfadado con el otro hombre por aparecer en su vida a desmoronar sus planes, por otro lado Mycroft estaba enojado por haber encontrado a alguien con un lenguaje vulgar que no estaba dispuesto a moverse bajo sus hilos.Greg era un hombre con una paciencia difícil de romper, una de las pocas personas que intenta comprender a los hermanos Holmes y a sus extrañas mentes, pero aún así Mycroft lo sacaba de quicio incluso más que Sherlock, el estaba más que convencido de que el Holmes mayor era solo un niño rico, arrogante que buscaba ocultarse detrás de tanta elegancia convirtiendose así en un completo dolor de cabeza. Mycroft interfería en asuntos de la vida de Greg que, según el mismo Lestrade, lo hacía para que su vida fuera un poco más miserable, el otro hombre lo trataba como si fuera estúpido, aclarando su lenguaje a palabras simples, con ese tono que usa la gente para explicarle a los niños porque tener un trabajo es necesario, le enviaba autos para llevarlo a casa cuando la lluvia era un problema como si un poco de agua pudiera derribar a Greg, le quitaba casos importantes por supuesta confidencialidad gubernamental, le enviaba regalos caros tal vez para que reconsiderara la propuesta de informarle sobre Sherlock y sobre todo era terriblemente constante en la insistencia de verlo por cualquier tontería.Con el paso del tiempo Greg entendió que aunque Mycroft fuera insoportable para el no quería decir que fuera mal hermano, al contrario, estaba genuinamente preocupado por el joven Sherlock, por su adicción y su estilo de vida, una pequeña luz de comprensión brillo en su corazón y accedió a contarle sobre los hábitos de su querido hermano a cambio de nada, solo para garantizar la seguridad del pequeño de los Holmes. Sin embargo eso solo avivó la actitud grocera de Mycroft quien ahora empezaba a tratar a Greg como un subordinado sin valor alguno, diferente, frío.Mycroft lo pensó, que había enganchado a Lestrade y que este no haría mucho al respecto, que equivocado estaba. En una de sus reuniones en la oficina de Mycroft, Greg le preguntó por un caso que recién le retiró, Holmes solo se levantó de su asiento y caminó a un estante para tomar una botella de whisky y decir "Ese asunto ya no le compete inspector, no está calificado en ningún sentido para conocer los detalles"- ¿Cuál es tu maldito problema? ¿Estás diciendo que soy idiota o algo así?-No sería capaz de sugerir algo así-¡No solo hablo de ahora, hablo de todo el tiempo que llevamos conociéndonos! -Diciendo eso Greg se levantó y se paró frente a Mycroft sin ningún sentimiento de vergüenza por las diferencias de altura y dió un empujón que hizo al pelirrojo retroceder y golpear su espalda contra la pared -Nunca te hice nada, no entiendo que es lo quieres de mi-Inspector le pido amablemente que se detenga -Su cuerpo y su voz temblaron, estaba asustado y su escritorio estaba demasiado lejos para correr y presionar el botón de pánico-Solo quiero que dejes de meterte en mi vida Mycroft. ¡No quiero que te lleves mis casos ni que mandes tus tontos autos o tus regalos, ni que me trates con indiferencia como si no fuera yo quien te cuenta todo lo que quieres saber sobre Sherlock!Mycroft se relaja un poco aun sabiendo que está acorralado por la pared y Lestrade y con toda la voluntad del mundo pone una mano en hombro de Greg -Lo... Siento mucho detective yo... No sabía que le molestaba tanto mi intervención-No es tanto tu intervención, es que tú me ves como algo inferior-Inspector...-Greg-Gregory. Debo decir que nunca sería capaz de pensar algo así de ti. Creo que eres una persona excepcional, noble y amable-Entonces porque...-Tal vez a lo largo del tiempo desarrolle sentimientos de carácter romántico por tu persona. Mi nulo conocimiento en el área me ha hecho pensar que la atención que otorgan los regalos y consideraciones, que la protección de quitarte casos peligrosos y las miradas coquetas de cada una de nuestras reuniones eran suficientes para que comprendieras sutilmente mis deseos. Al menos eso dijo Anthea -Lo último lo dijo con la voz más fina y baja que Greg pudo haber escuchado jamás-¿Quién es Anthea?-...Te he contado algo que pensé jamás diría, arriesgando mi dignidad e integridad y lo único que tienes que decirme es "¿Quién es Anthea?"Ahora ambos están casados y esperando a su primer hijo....Mycroft está sentado en la cama de hospital con Greg a su lado acariciando su mano y diciendo palabras dulces mientras él solo puede quejarse del dolor y recargar su cabeza sobre el hombro de su esposo.Le han hecho pruebas de diferentes tipos al pelirrojo y ha empezado a odiar un poco más las agujas. Tiene miedo, miedo porque sabe que no será un parto natural, será un cesárea porque su hijo no está en la posición correcta para nacer, miedo porque tendrán que anestesiarlo, miedo porque lo más seguro es que Greg no esté con el durante el proceso por ordenes del doctor, miedo por la enorme cicatriz que quedará en su abdomen, Mycroft solo puede llorar por eso y por todas las sensaciones físicas del momento. Uno segundos más y algunas enfermeras llegan para llevarse a Holmes a una sala quirúrgica. Greg observa como las manos de su esposo aún se extienden para un último abrazo y esa imagen lo hace llorar una poco también, así que se abrazan y Lestrade deja que los médicos hagan su trabajo mientras él se queda en un pasillo sin poder sentarse por los nervios, media hora más tarde Sherlock y John aparecen para hacerle compañía y llevarle algo de café.Seis horas dura la operación y Greg no ha dormido ni un minuto de eso, cuando el médico aparece de nuevo frente suyo y lo felicita por el nacimiento de su hijo, no puede evitar taparse la boca con la mano y sollozar abiertamente.Es 30 de junio y William David Lestrade-Holmes ha nacido.

----- CHAPTER BREAK -----

Estan en un hospital privado, Mycroft se encuentra en una habitación blanca e iluminada rodeado de médicos, que constantemente revisan los monitores de su presión y su pulso, usa una bata blanca delgada, tiene las piernas levantadas y ha estado así desde hace tres horas, Greg toma su mano con jubiló mientras él la aprieta con fuerza cada que siente que un contracción lo golpea, son horribles, son constantes y duelen tanto que ha empezado a sudar y a retorcerse un poco, su mente está dispersa que quiere enfocarse en algo únicamente, quiere encerrarse en su palacio mental e imaginar que después de toda esta experiencia desagradable la luz de pequeño hijo lo está esperando, pero no puede, el dolor ocupa la mayor parte de su cabeza.—Gre-g me duele muchoEl corazón de Greg da un vuelco y un nudo se forma en su garganta, así que se inclina, aparta los cabellos rojizos pegados a la frente de su esposo hacia los lado y deja un beso cariñoso ahí —Aguanta un poco amor, estoy aquí contigo—Yo... —Antes de continuar otra contracción ataca el vientre de Mycroft, no puede evitar derramar algunas lagrimas y apretar sus dientesPoco después una de las doctoras hace lo que tiene que hacer y revisa a Holmes rápidamente, por fortuna todo parece en orden pero aún falta un poco para el trabajo más pesado.—Solo un poco más señor Holmes-Lestrade y podrá empujar por su propia cuenta—Eso... Eso suena bienDe pronto en medio de su delirio doloroso tiene un momento de lucidez y puede pensar a su esposo abrazando a su hijo, jugando con el, dándole de comer, todo adquiere un sentido de ser para él, todo el camino ha sido necesario incluso ahora que está sintiendo náuseas enormes por las sensaciones brutales, rezando para no vomitar. Toda su concentración, toda su fuerza están puestas en la tarea de dar a luz a su primer hijo. En medio de las lágrimas que hacen que sus ojos brillen con fuerza, su mirada nublada viaja a través del lugar pero la única persona que le interesa tener ahí a su lado es a Greg, con él tomando su mano siente un amor o intenso cruzando por todo su ser sin ignorando por segundos el dolor, porque aún con el hecho de estar expuesto frente a un montón de gente desconocida que lo toca cada cierto tiempo por procedimientos médicos que no logra entender del todo, aún con la vulnerabilidad no hay vergüenza si Greg está a su lado besando sus nudillos con esa expresión angustiada.Greg mira a su esposo postrado en la cama, tiene tanto miedo como él pero debe ser más fuerte solo para ofrecer consuelo, su mano está un poco hinchada por la forma en la que Mycroft la aprieta pero eso no importa, porque de alguna forma está ahí para apoyar a su marido, se siente útil. Su rostro también tiene rastros de sudor, de pronto siente que ha empezados a hacer calor o tal vez son los nervios corriendo por cada parte de su ser.Puede ver el enorme vientre de Mycroft moviéndose de vez en cuando, su hijo está tan desesperado por salir de ahí, puede ver la respiración de su esposo subiendo y bajando su pecho con ansiedad, puede ver a los médicos tocando el cuerpo de Mycroft, puede ver todo y nada lo tranquiliza, solo espera que el proceso empiece a avanzar un poco más rápido para el martirio de su amor se termine rápido.—Lo está haciendo bien Señor Holmes-Lestrade, bastante bien, pronto sentirá la necesidad de empujar y le pido que lo haga ¿Esta bien?—S-siOtra ola de desesperación se apodera de Greg, está a unas hora de conocer a su hijo, tal vez sea pelirrojo, tal vez tenga ojos azules y pecas encantadoras, tal vez se parezca a él con la piel morena y una sonrisa tierna, sabe que no podrá ver la mayor parte de estos atributos en un recién nacido pero el tiempo pasará y será rápido, tanto que cuando menos lo espere su hijo ya sabrá hablar o caminar. Oh esa es una imagen mental realmente linda para él.—Lo estás haciendo excelente amor, estoy tan orgulloso de ti Myc—Espero hace-rlo b-bien—Tu haces todo bien amorMycroft no dice nada porque una presión intensa es la parte baja de su cuerpo lo hace gritar un poco e instintivamente empujar con fuerza, con las palabras de aliento de su esposo y los médicos Mycroft siemte que puede hacerlo, siente que el dolor valdrá la pena, así que pone toda su energía en eso y lo logra de maravilla, todo termina dos horas después. El pelirrojo se duerme casi al termino del parto después de que le entregaran a su hijo en brazos y pudiera admirarlo por primera vez, después el niño lo carga Greg, para que el descanse, quien solo piensa que su hijo es hermoso en todo sentido, aun si todavía es pequeño para ver mejor el color de su ojos o piel.Mycroft despierta cuatro horas después, buscándolo, Lestrade se lo da y él puede alimentarlo con un amor profundo en cada toque, en cada acción llena de ternura, ambos están tan enamorados de su bebé que el instituto de protección por el momento está tan visible como un anuncio neón.

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En el momento en el que Mycroft recibió a su hijo por primera vez en sus brazos la felicidad de pronto no cabía en su pecho, había pasado por tanto que casi olvidaba que al final un bebé tan adorable como William lo estaba esperando. Miró al niño con adoración desbordando por sus ojos, y como suspiraba mientras dormía plácidamente en sus brazos, era tan bonito. Mycroft lo acomodó un poco mejor y acarició su pequeña cabeza, William se movió levantando sus manos con los puños cerrados, todo mientras aún estaba dormido, él que pensó que era adorable. No podía esperar a ver cómo crecía, sus primeros pasos, su primer palabra, su cumpleaños, el empezar a comer más que solo leche, la salida de su primer diente, era emocionante pero así mismo también debía ser algo agotador, aunque realmente eso no lo detuvo para idealizar una vida tan perfecta con su familia.Greg entró por la puerta con una sonrisa suave, se acercó a su esposo, lo besó en la frente y en los labios, se inclinó un poco para poder tomar a su hijo con cuidado dejando descansar un poco a Mycroft, su esposo se lo agradeció con la mirada llena de afecto.—Oh Myc, somos padres, todavía no puedo creerlo y de un niño tan lindoMycroft le sonríe —Me alegra que lo disfrutes, espero que no te asuste después de un mes—Puedo lidiar con llanto y pañales sucios, no te preocupes amor—Seras un papá maravilloso Gregory—Tu también cariñoDespués de eso Mycroft se pone cómodo y se duerme, su cuerpo aún está cansado y adolorido después de todo, mientras, Greg se levanta para caminar por todo el cuarto arrullando a su bebé en brazos, quien está envuelto en una cobija sumamente suave y usa un mameluco amarillo pastel con un pequeño pato bordado en la parte del pecho. Minutos después William suelta un largo suspiro y abre los ojos batiendo sus largas pestañas, son grises, Greg se siente un poco decepcionado por que todavía no puede ver de qué color serán hasta que crezca un poco más, el niño lo mira con mucha calma y cuando Lestrade le habla diciéndole "Hola" se ríe por unos segundos, su padre espera que haya reconocido su voz porque en el vientre de Mycroft parecía gustarle. El pequeño se mantiene sereno unos momentos y después empieza a soltar pequeños ruidos de incomodidad tal vez a punto de llorar, el sonido despierta rápidamente a Holmes quién a penas puede ver a su bebé le pide a Greg que se lo de y eso hace. Aún cunado Mycroft lo tiene el niño no se tranquiliza así que asume que tiene hambre, su esposo también se da cuenta así que corre a su lado y lo ayuda a desabrochar la bata de hospital para que está caiga sobre sus hombros, lego acerca al niño hasta su pecho para que coma, el pequeño sabe que hacer completamente y se calma al instante. Más tarde ese día Greg tiene que cambiar su primer pañal, Mycroft lo observa por si necesita algún tipo de ayuda y mientras lo hace Greg se da cuenta de algo, no dice nada pero sabe que Mycroft lo sabe, el siempre ha visto todos sus pensamientos sin necesidad de preguntar.—Son los restos del cordón umbilical, se caerá solo con el tiempo—¿Enserio?—Si—Es tan... Impresionante saber cómo este pequeño se alimentaba y crecía a partir de esto y ahora está aquí con nosotros—Tambien comparto la idea de que el proceso de crear una nueva vida es increíble, pero realmente no me entusiasman los síntomasGreg suelta una pequeña risa feliz y termina lo que está haciendo.Cuándo dan de alta a Mycroft y los dos regresan a casa Greg sabe que su esposo necesita más ayuda que nunca, ambos tiene licencia de paternidad, sin embargo y por más injusto que parezca la de Mycroft es más corta, tal vez por todas las responsabilidades que tiene piensa, pero eso no hace que Greg esté más contento, solo espera que el tiempo que le hayan dado a Mycroft sea lo suficiente como para que su cuerpo sane y pueda volver a trabajar sin complicaciones.Durante las primeras semanas es Greg quien se encarga de vestir al niño y en ese tiempo puede ver cómo el cordón empieza a desprenderse poco a poco hasta que finalmente se cae y solo queda la marca de su pequeño ombligo, esa fue su primer visita al pediatra quien les informa que todo salió bien.Lestrade está disfrutando de ser padre y ver crecer a su hijo, aún así debe decir que le pone triste que el bebé llora demasiado por las noches exigiendo por comida y tiene a su esposo totalmente agotado y nervioso, de nuevo la angustia se asienta en su cuerpo y se pregunta si podrá algún día ayudar a eliminar todo ese sufrimiento de Mycroft, así que cuando puede ayuda a que su esposo se sienta lo más cómodo posible llevando su comida a la cama, poniendo siempre las mantas más suaves sobre él, atendiendo a su hijo cuando no llora porque tiene hambre para que Holmes pueda dormir mejor. Ambos están haciendo un esfuerzo enorme por William, y entienden que vale la pena cuando ven como su pequeño sonríe al ver a Mycroft o levanta las manos cada que Greg lo carga.

----- CHAPTER BREAK -----

Todo parece estar consumido por el silencio de la noche, Mycroft duerme cómodamente en su lado de la cama al igual que Greg, los dos envueltos por una colcha pesada que por el momento guarda el calor perfecto. La cuna de William está cerca de Mycroft para que pueda escuchar mejor al niño y estar más atento, el pelirrojo tiene el sueño bastante ligero así que al menor llamado de si bebé el estará a su lado. En algún momento de la madrugada en el que al despertar aún estás cerrando los ojos las pequeñas quejas suenan desde la cuna, son como suspiros exigentes y eso le hace abrir los ojos a Mycroft, intenta acomodarse en la cama sin moverse demasiado para no despertar a Greg, últimamente él hace demasiado y está muy cansado, al levantarse se marea un poco y el ligero dolor agudo en su vientre bajo se esparce como agua derramada, aún así aguanta el ruido de dolor apretando su boca, pasando saliva; camina hasta su bebé, lo carga y estando en sus brazos William se calma recargando su cabeza en el pecho de su padre, llevándose la mano a la boca. Mycroft da algunas vueltas por la habitación esperando que vuelva a dormir pero su hijo no parece querer hacerlo pronto así que cansado, el hombre regreso a la cama y se sienta en el borde a esperar un poco de paz, de pronto una ventisca de aire frío lo atraviesa haciéndolo temblar, quiere correr a ajustar el botón de la calefacción pero está en el piso de abajo, así que solo se para de nuevo para tomar una manta de la cuna de su bebé y cubrirlo con ella mientras lo arrulla con un tararear suave de alguna canción de cuna. Al poco tiempo Greg siente el frío también, despertándose, lo primero que ve es a su esposo temblando mientras sostiene a William bien abrigado entre su cobija y su mameluco afelpado.—Myc, hace mucho frío iré por alguna manta térmica y a ajustar la calefacción—Si, eso sería buenoCuando Greg regresa Mycroft ya está acostando a William en la cuna otra vez, se ha dormido, aún así pone la tela sobre los hombros de su marido y lo abraza, quien de hecho acepta más que complacido.—Puedes despertarme también cariño—Haces demasiado, creí que debías descansar—Myc, hago todo esto por ambos, porque los amo. Se que ahora no puedes hacer muchas cosas porque acabas de dar a luz y es entendible amor, ninguna noche de sueño vale más que tú comodidad y salud—Greg...—Mycroft se abalanza sobre Lestrade sintiendose vulnerable, sabe que puede llorar todo lo que necesite está noche, porque hay alguien acariciando su espalda —Gracias—Oh, no agradezcas Myc, te amo—Gracias por no pensar que no soy inservible ahora que no puedo hacer muchas cosas—Nunca pensaría eso de ti, tu cuerpo y tu mente necesitan tiempo no voy a forzarlos de ninguna formaMycroft solo puede desahogarse un poco más y murmurar cosas poco entendibles con la voz quebrada, se está desmoronando porque es frágil y a veces necesita dejar de lado cada sentimiento de vergüenza para quejarse en el hombro de su marido....Un día de la semana Greg tiene que salir a comprar algunas cosas, así que Mycroft se queda solo unas horas, por un lado está asustado pensando y calculado las posibilidades de que algo salga mal y por el otro espera poder demostrar que puede cuidar de su hijos por un corto tiempo completamente solo.William llora y llora mucho, Mycroft se pregunta porque y le preocupa que se algo tan frecuente, a veces el llanto es por nada, solo porque que busca la atención de sus padres, porque no le gusta que Greg esté demasiado pegado a Mycroft o porque Mycroft ha dejado de caminar mientras lo carga para sentarse, parece un niño caprichoso y esperan que con el tiempo pueda aprender a controlarse un poco mejor y de hecho eso es lo ha hecho desde que Greg cerró la puerta de la casa, llorar, lleva varios minutos así y no quiere nada que Mycroft le da, hasta que el pelirrojo intenta darle de comer por segunda vez y parece que eso es lo que quería, lo cual es extraño porque William parece haber rechazado la idea cinco minutos antes, ahora se aferra al pecho de Mycroft con felicidad, se ha calmado por el momento, incluso luego de comer solo puede mirar a Mycroft y sonreír mientras su padre le hablaGreg regresa felizmente y cuando intenta cerrar la puerta está es jalada por la ventisca de fuera y se azota, el ruido resuena por todos lados y William ha comenzado a llorar de nuevo con una tremenda fuerza. Greg se estremece al escuchar, corre hasta donde están su esposo y su bebé, observando la cara angustiada de Mycroft así que se apresura para tomar al niño en su brazos y mecerlo para que deje de llorar.—Shhh amor, lamento haberte asustado David—¿Por qué azotaste la puerta?—El aire la jaló, lo lamento corazónAsí de la nada David ja dejado de llorar solo porque ha visto que ahora es Greg quien lo mece en sus brazos, de pronto se ha olvidado del susto y solo extiende sus manos para que su padre lo acerque más a el.—Oh, no estabas asustado solo querías un poco atención—Siempre quiere atención, él sabe cómo conseguir todo lo que quiere—Es igual de listo que tú amor—Si bueno, entonces ven aquí y abrázame también—A la orden Mycroft

----- CHAPTER BREAK -----

Han pasado seis meses desde que nació Sophie, es una niña encantadora y muy tranquila, por lo regular llora para pedir comida, que le cambien el pañal o por cólicos, fuera de eso ella prefiere dormir y pasear en los brazos de sus padres por todo el jardín. Sin embargo eso no significa que no haga pasar algunos malos ratos a Mycroft. Sophie es exigente con la idea de comer, ella querrá tomar leche, Mycroft la amamantara tal vez por tres o cinco minutos y luego la niña se alejara aparentemente saciada, todo podría quedarse así pero Sophie no está de acuerdo, repite eso al menos tres veces antes de realmente sentirse llena, Mycroft se pregunta porque simplemente no come sin detenerse en lugar de fingir que ya no quiere para después llorar porque resulta que en realidad si. Al final Holmes se acostumbra lo mejor que puede a los caprichos de la niña, es mejor si ella está calmada y feliz aun si su sistema de alimentación parece ser raro. Greg cree que es adorable pero no dice nada....La primer salida que tuvieron como familia fue a un pequeño restaurante cerca de su hogar, Mycroft se siente feliz de poder abandonar al menos unas horas las interminables paredes de su casa y respirar aire fresco, aún así tiene que estar rodeado de personas estúpidas, tal vez es porque extrañaba odiarlas después de deducirlas como si fuera un pasatiempo.Sophie está sentada en su carriola rodeada de bonitos juguetes y sonajas que ella toma con entusiasmo sacudiendolas entre risas, ni Greg ni Mycroft dejan de cuidarla mientras comen y conversan. Cuando su postre llega a su mesa Sophie los mira atentamente con su lindos ojos azules, balbucea y empieza a quejarse, Mycroft se apresura a cargarla y acunarla en su pecho, se da cuenta de que ella tiene hambre por como aferra sus manos a su camisa así que desabrocha los primeros botones de la misma para alimentarla, Greg lo mira y le sonríe con ternura.Una mujer tal vez un poco mayor que ellos los mira desde si mesa en la esquina, lo hace de una forma tan serie que no tarda demasiado para que Greg se de cuenta de que los está juzgando, bueno, juzgando en especial a su esposo, él se mueve en sus silla con molestia pero desvía la mirada para dejar de verla y concentrarse en su plática con Mycroft, pero es demasiado tarde porque ella se ha levantado para acercarse sigilosamente como un gato hasta ellos.—¿Disculpa? —Dice con ese tipo de voz que parece ser suave pero en realidad no da ninguna buena vibraMycroft voltea rápidamente y la mira con confusión —¿Se le ofrece algo?—¿Podrías cubrirte? Estaba comiendo y me incómoda verteEl rostro de Greg se pone un poco rojo por la irá pero sabe que debe calmarse porque es un espacio público —¿Cuál es su problema?—No me apetece comer mi comida mientras miro esto —Ella señala a Mycroft que aún amamanta a SophieAntes de que Greg piedad arremeter contra ella su marido lo tranquiliza con la mirada haciéndole saber que puede lidiar con eso así que Lestrade solo puede devolverse una mirada preocupada.—Me disculpo, pero no tengo la intención de cubrir la cabeza de mi hija con una manta sabiendo que son las dos de la tarde y es un día soldado. Si lo que le molesta es la vista que involuntariamente le estoy ofreciendo, entonces lo mejor será que usted tome su abrigo y se lo heche encima para que despeje su visión de situaciones indeseadas—¿Cómo te atreves?...—Si mi sugerencia le incómoda ya se imaginara a mi hija que es solo una bebé—Hablare con el gerente del local. Soy una clienta frecuente aquí, el los sacará—Le aseguro que su amenaza no me perturba en lo más mínimoElla sale casi corriendo empezando a hacer un escándalo por todo el lugar, gritando para ver al gerente y empujando al personal que se acerca para calmarla, mientras todo eso sucede Mycroft continua como si nada hubiera pasado comiendo su postre mientras Sophie sigue alimentandose, Greg observa a esa mujer con vergüenza ajena e incomodidad.—El mundo tiene demasiada gente idiota —Dice Greg recargando su cabeza sobre la palma desu mano izquierda mientras con un tenedor picotea el pedazo de pastel frente a el—Estoy de acuerdo querido...Mycroft produce demasiada leche y aún si tiene que alimentar a Sophie  hay días en los que aún es mucha y tiene que usar el extractor por la presión que siente en el pecho y los derrames que manchan sus camisas o playeras. Así es la mayor parte de las veces pero otras Greg puede ser más de ayuda.Mycroft se desmorona cuando su esposo lo acaricia con tanta adoración. Las manos ágiles de Greg recorren su cuerpo desnudo con experiencia, saben que hacer y dónde tocar para reducir a Mycroft a un manojo de temblores.Greg envuelve sus dedos firmes en la erección de su amado y comienza a masturbar sin prisa, da algunos movimientos circulares al llegar ala punta y luego vuelve a bajar, su otra mano tira directamente de los testículos de Mycroft haciéndolo arquearse y cubrirse la boca porque Sophie duerme en cuarto de a lado. Un eco de la voz excitada de Holmes se queda solo flotando en el éxtasis del momento.—¿Te gusta Myc? ¿Te gusta que te toque así de lento o quieres que sea rápido? —Expresa Greg ronco y en susurroMycroft solo puede asentir sin hablar la saliva en csi boca es tanta que siente que se ahogara si dice algo así que solo se limita disfrutar.—Eres tan bonito amor. Tan perfectoEsas palabras hacen que el pelirrojo se sienta tan amado, incluso después de un hijo, de la forma en la que cambió su cuerpo, de subir de peso, de las estrías y si vientre aún flácido Greg nunca dejo de expresarse de esa forma tan amorosa sobre él, todos los días le recuerda cuánto lo adora y eso sana las grietas internas del hombre.Greg se inclina para olisquear en cuello de su marido antes de morderlo suave, empezando a bajar su besos húmedos por la clavícula y finalmente hasta el pecho de Mycroft en donde lame uno de sus pezones una y otra vez. A Mycroft normalmente no se sentiría excitado por algo como eso pero las sensaciones combinadas de la masturbación más la sobreestimulacion de sus pechos lo están envolviendo en una nube de lujuria densa. Algunas gotas de leche resbalan de él y Greg las lame sin dejar que ninguna caiga sobre el colchón, el sabor es ligeramente dulce y salado al mismo tiempo, tal vez ambos está disfrutando más de lo que imaginaba de esto y Greg se pregunta porque nunca intentó sacar esa leche de Mycroft con su boca antes de que Sophie naciera. Los movimientos de las manos de Greg se hacen más rápidos con esos pensamientos y mientras eso pasa él frota su entrepierna contra las sábanas debajo, rozando en ocasiones con el muslo de Mycroft, entre gemidos desesperados pero un tanto silenciosos los sentidos de ambos vuelan hasta alcanzar el punto más alto de su necesidad y se corren en un orgasmo intenso que agota sus cuerpos en segundos.

----- CHAPTER BREAK -----

William ha dejado de usar pañal durante el día, aprendió poco a poco con la paciencia de su padres para explicarle que hacer y que decir cuando necesite ir al baño, tiene dos años y medio y sus padres están felices por el rápido ritmo de adaptación de su hijo. La experiencia los lleva directamente a recordar un poco sobre la forma en la que cambió su vida estos últimos años, cada cosa grande o mínima que les decía que su bebé estaba creciendo se convirtió en un pequeño recuerdo para atesorar con cariño. De los dos el más nostálgico era Mycroft quien de forma constante estaba entregado a su tarea de hacerle a su hijo el álbum de fotos más bonito que alguna vez existió, esperando que cuando sea mayor lo ame tanto como a el le hubiera gustado tener uno.La primera vez que Greg trajo una bolsa de pañales de la tienda para William estos fueron lamentablemente demasiado grandes para él porque Greg no leyó bien las etiquetas, si el niño pudiera nadar seguro lo haría en esos pañales, Mycroft tuvo que compra otro paquete y guardar los grandes en el fondo de su armario, debe decir que la anécdota fue divertida en su momento y por supuesto que tiene una foto sobre eso.A los seis meses su hijo tuvo su primer diente de leche y después de eso quien menos lo disfrutó fue Mycroft, con los dos primeros dientes de abajo la comezón que sentía William era algo desesperante, se metía a la boca todo lo que encontraba y eso le daba pequeños sustos a su padres así que cada vez que Mycroft lo amamantaba el pequeño preferiría morder la piel para calmar esa sensación de picor, no fue malo con únicamente dos dientes en la parte inferior de su pequeña boca pero con cuatro y un poco más de fuerza Mycroft sintió la necesidad de encontrar una comida que su hijo prefiriera por sobre  su leche, además de darle mordederas y biberones suaves.Su primer juguete favorito fue un oso de peluche azul con un corbatín negro, con el cual dormía y jugaba la mayor parte del día, lo amaba tanto que sus padres tenían que armar un show entero para distraer al niño y que no llorara mientras lavaban el peluche pegajoso de comida y saliva. Lo hacían una vez cada tres días.Cuando comenzó a gatear aún tenía meses de nacido, Mycroft lo ponía en su cama y lo supervisaba mientras el niño se desplazaba por el colchón en periodos cortos de tiempo. Greg prefería que jugará en el patio, con una manta sobre el pasto porque había más espacio para su inquieto hijo quien parecía querer llegar al otro lado de la calle solo gateando.Mycroft lo puso por primera vez en la andadera a los ocho meses, William parecía encantado con poder moverse por su cuenta de un lado a otro, en ocasiones él solo pasaba corriendo por los pasillos con Greg tratando de seguirle el paso para asegurarse de que no chocara con cada mueble que encontraba y no se atorara entre el espacio de la pared y el sofá de nuevo, otras el bebé se quedaba dormido mientras miraba la televisión y Holmes tenía que sacarlo para acostarlo, al menos cuatro veces lloró por qué al parecer él quería dormir en la andadera y no en la cuna. Igualmente a los ocho meses aprende a sentarse solo por poco más de tres minutos antes de caer sobre su espalda en medio de todas las cobijas y almohadas con las que Mycroft lo rodea por seguridad.Su primer paso fue al año con un mes, el niño solo se levantó de la alfombra y mientras se tambaleaba logró pararse y dar tres pasos antes de caer de rodillas entre risas y gritos, obviamente Greg grabó todo y ahora le muestra el vídeo con orgullo a todos a los que conoce.La primera vez que William habló lo hizo a los dos años y como es común su primera palabra fue "papá" Greg cargó a su hijo y celebró dando una vuelta con alegría por la sala de su casa mientras Mycroft se paraba a su lado aplaudiendo con delicadeza, a partir de ahí William los llama así sin parar con esa vocecita chillona que tiene y es adorable si no lo hace veinte veces seguidas mientras agita su sonaja con determinación. Posteriormente aprendería a decir "agua" y a lanzar su vaso entrenador después de  decirlo, todo mientras se ríe pensando que para sus padres también es divertido.Ahora William está parado al lado de Mycroft jalando su pantalón y repitiendo la palabra "baño" como Greg le enseñó, su padre lo ayuda a llegar y a hacer sus necesidades. El niño no ha dejado el pañal por completo porque aún lo usa por las noches pero recientemente parece no ser frecuente que lo necesite, seguramente en los próximos meses no tendrán que comprar más pañales y eso golpea a ambos padres sobre lo rápido que pueden ser los primeros años de vida de su bebé, William pronto podrá formar frases completas, correr sin tambalearse, querrá salir a jugar al parque, tener amigos e ir a la escuela, aprenderá a leer y a sumar, seguramente el que más llore cuando lo dejen en su primer día de prescolar sea Mycroft quien contará cada segundo antes de ir a recogerlo.

----- CHAPTER BREAK -----

Después del parto Mycroft pasa al rededor de diez días en reposo, lo único que puede hacer es levantarse para alimentar a William, bañarse, y comer, sin embargo aún siendo cosas tan simples todavía necesita ayuda de Greg, quien está siempre al pendiente cuidandolo y es una de las razones por las que más han estado discutiendo. El proceso de aceptación de Mycroft para entender que necesita apoyo es realmente lento, la enorme frustración de no poder moverse como le gustaría no ayuda y siente un montón de emociones negativas recorriendo su mente una y otra vez como un tren apresurado, está triste.Cuando el llanto de William lo despierta lo primero que piensa es que no desea levantarse, sabe que su bebé lo necesita pero su lado apegado al niño parece estar disperso, entonces sus movimientos son automáticos, saca al niño de la cuna y lo abraza suavemente mientras los gritos del pequeño hacen que su cabeza palpite con incomodidad, la mirada de Mycroft está algo perdida, sus ojos viajan entre los rincones de su habitación y la imagen de su hijo malhumorado por algo que de todos modos no entiende.—Shhh WilliamUnos minutos después y con el niño aun llorando Greg entra al cuarto y solo puede observar la forma decaída de su esposo con su hijo en brazos haciendo un escándalo.—Oh Myc —Mientras dice eso se acerca y le retira el bebé a Mycroft para cargarlo el, le da a Will al menos cinco vueltas por todo el cuarto hasta que de nuevo vuelve a dormir otra vez—No lo estoy haciendo bien ¿Verdad?—De que hablas amor—De William. Soy su padre pero no soy capaz de cuidarlo como debería—Eres un padre maravilloso cariño—Ni siquiera puedo levantarme de esta cama yo solo sin sentir dolor—Por que tuviste un bebé Myc, tu cuerpo necesita descansar y aún si no puedes moverte por tu cuenta todavía eres un buen padre, siempre estás al pendiente de Will y te preocupas por él—Me gustaría poder hacer másGreg no dice nada más, solo se acerca a su esposo, sentándose en la cama a un lado suyo y comienza a acariciar su espalda poco a poco hasta que su caricia se vuelve un abrazo, pronto tiene a Mycroft envuelto en sus manos, dando besos tiernos en su rostro, se quedan así por no saben cuánto tiempo, solo dejando que la paz los llene, los calme.Mycroft ha estado triste desde que dió a luz, es un sentimiento extraño, la idea de no verse tan feliz y perfecto como suelen verse los hombres y mujeres en la televisión o el internet lo atormenta haciendo un lío en su mente. Ha tenido un hijo muy lindo, está feliz por eso, pero no puede evitar estar frustrado por cosas que ni siquiera puede explicar. Lo único que desea es dejar de sentir culpa por qué a veces cuando su bebé llora él no quiere cargarlo, lo quiere lejos, el ruido del llanto aviva su dolor de cabeza como la gasolina al fuego. El solo espera ser un padre excelente, tan bueno como todo el mundo le exige que sea.Greg sabe sobre la tristeza de Mycroft e intenta entenderlo lo mejor que puede, debe decir que para él también es complicado lidiar con eso y está cansado de que su esposo sea tan rudo y se hunda en el auto desprecio. A veces el pelirrojo tiene pesadillas en la madrugada al mismo tiempo que su bebé llora por alguna necesidad, otras Mycroft está tan decaído que es difícil hacerlo comer. Lestrade está tan preocupado al imaginar que su amado tenga algún tipo de depresión postparto que quiere convencerlo de permitir a algún psicólogo hablar con él, pero sabe que eso será la cosa más difícil del mundo y por el momento solo puede ofrecer consuelo y apoyo incondicional.Después de unos días y en medio de su angustia Greg decide hablar con la doctora que atendió el embarazo de Mycroft y ella le explica con calma que la tristeza postparto es normal, esta ligada a la producción de ciertas hormonas y el tiempo se encargará de hacer desaparecer esas emociones, sin embargo es importante que se vigilen y se atiendan los episodios de frustración antes de que pueda subir un escalón más. Con esa nueva información Greg se siente más tranquilo y espera poder ayudar mejor a Mycroft.Todas las mañanas cuando sale el sol Greg habré las cortinas del cuarto y deja entrar la luz, en un principio a Mycroft le molesta y luego de tres días empieza a disfrutarlo, Greg también le prepara sus comidas favoritas, lo abraza, pasa más tiempo con él, le dice infinidad de palabras dulces, lo besa y muchas cosas más, todo mientras se involucra activamente en el cuidado de William, pronto el cambio en Mycroft es enorme y evidente pues se mira más alegre, más dispuesto y cuando por fin su tiempo de reposo se termina, puede volver a recorrer su casa con tranquilidad, a salir, lo cual le regresa parte de su brillo habitual. Mycroft todavía no es apto para hacer muchas cosas pero sorprendentemente comienza a aceptar la ayuda de su esposo para algunas tareas y aún hay situaciones que insiste en manejar solo pero Greg es paciente y está demasiado enamorado de su familia como para velar por su esposo e hijo.

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La relaxina distiende los músculos y los ligamentos del cuerpo, es por eso que las personas embarazadas pueden ser más propensas a los esguinces. Después del parto, la relaxina sigue estando activa, así que la estabilidad del cuerpo puede tardas hasta cinco meses en volver a la normalidad.Greg sabe de la necesidad de Mycroft por moverse y ser de ayuda, también sabe que no puede hacerle frente como tal a esa actitud terca de su marido así que estar al pendiente de su salud es una de las cosas en las que puede apoyarlo sin hacerlo enojar.Después de los diez días recomendados de reposo por el médico Mycroft se pasea por la sala del piso de abajo cargando a Sophia e intentando que se entretenga con cosas triviales como el sonido de sus llaves o las imágenes de la televisión. Sophia usa un vestido azul con puntos blancos y solo puede patalear felizmente cuando su padre hace hasta la más mínima cosa, incluso dar la vuelta para pararse frente al cuadro de la reina, el cual cuelga con elegancia en una pared del cuarto. La risa de Sophie es encantadora, aún si es tan pequeña Mycroft piensa que su forma de reír tan discreta y suave la hacen una bebé con un futuro en la alta sociedad brillante y tal vez sean solo sus altas espectativas pero él siente que así será. Justo cuando el hombre intenta subir de nuevo a su habitación su pie se resbala en el primer escalón y cae de rodillas al suelo mientras abraza a su hija con fuerza para que no se lastime, ella parece estar bien pero el movimiento brusco la hacen sentirse asustada así que comienza a lloriquear sorprendentemente sin ser tan ruidosa, solo haciendo gestos y sonidos suaves de desagrado. Mycroft por otro lado siente el dolor creciente en su tobillo, el cual solo se expande, cierra los ojos con fuerza tratando de aguantar y antes de que pueda llamarlo Greg ya está corriendo hacia él con el rostro lleno de preocupación, lo ayuda a levantarse y cuando por fin está de pie toma a la niña y ayuda a su esposo a llegar al sofá para que se siente.—Greg, me duele él tobilloLestrade no tarda en levantar el pantalón de Mycroft paran revisarlo y la zona que mencionó su esposo empieza a tornarse roja, seguro que en algunas horas se hinchara en y en empezará a cambiar en de color a uno más oscuro.—Creo que te torsiste el tobillo amor, voy a traerte hielos para bajar la hinchazón—Odio esto—Vas a estar bien solo debes descansar—No me gusta—Yo te cuidare amor...La prolactina es la hormona que estimula la producción de leche en el cuerpo, puede afectar a la conducta, al metabolismo y al sistema inmunológico lo que explica los posibles alteraciones hormonales postparto como cambios de humor.—Amor cálmate, no me gusta que llores, te dolerá la cabeza—Ella dijo cosas horribles Greg, esa mujer carece de todo sentido común,es cruel y mala y... —Antes de continuar otra ola de llanto invade al pelirrojo—Myc ¿Que te dijo?—Me miro de arriba abajo, miro a Sophia en si carriola y luego dijo que mi era extraña, que seguramente crecería y sería tan rara como yo, también dijo que cuando crezca querrá teñirse el cabello porque ser pelirrojo es realmente desagradable. Insulta como lo haría una niña promedio de secundaria, pero aun así duele Greg. Se que por lo general no dejo que me afecte, es solo que también comenzó a hablar de ti como si te conociera más que yo...—Hablare con Elizabeth amor, no tiene derecho a expresarse así de mi hija o de ti, te juro que no volverá a molestarte—¿Porque te... casaste con ella en primer lugar?—No lo sé Myc, ella era diferente en ese entonces, pero es mi ex ahora y estoy feliz de haberte conocido—¿Me abrazas?—Claro que si cariño—¿Greg?—Dime—Tengo hambre...La oxitocina es responsable de la excitación sexual y la ansiedad, además, se sabe que estimula el vínculo afectivo madre e hijo.Mycroft se mueve con una agilidad felina sobre Greg y se sienta en su regazo moviendo las caderas en círculos estimulando la reciente erección de su esposo, no tiene nada de ropa en la parte inferior de su cuerpo pero su torso aún está cubierto por una playera de embarazo color rosa que ahora que ya no tiene su enorme vientre cae sobre sus muslos con suavidad. Greg intenta quitarla en medio de sus suspiros pero Mycroft es rápido, toma sus manos curiosas para ponerlas sobre su cabeza y que no pueda moverlas.—Myc quítate eso—Parece que aún tienes capacidad para hablar sin jadear cariño, no estoy haciendo bien mi trabajo—Oh no intentes distraerme amor, se lo que haces—¿Enserio?—Quítate la playera Myc—No me siento cómodo Gregory, mi abdomen todavía no regresa a su estado normal, de hecho estoy dudando que algún día lo haga—¿Por qué no estás cómodo? Llevamos casados cuatro años, tenemos un bebé juntos, conozco cada centímetro de tu cuerpo antes y después del embarazo. No soy un extraño al que debas impresionar, soy tu esposo aún que sinceramente todos los días me impresiona lo hermoso que te vesMycroft se sonroja y comienza a parpadear más rápido de lo normal, retira sus manos de las muñecas de Greg y se endereza, toma el borde de la playera y niega con ella un poco antes de quitársela, puede oro el aliento de Greg escapando de su cuerpo y siente el movimiento de su pene aún cubierto por la ropa interior golpeando su trasero. Lestrade intenta sentarse y abraza a Mycroft por la cintura mientras esconde su rostro en el pecho de su esposo.—Eres tan bonito Myc, nunca podrías dejar de gustarmeLa mano de Mycroft viaja entre sus cuerpos y le da un apretón a la erección de Greg por sobre la tela, luego quita la prenda, sus dedos empiezan a bajar y subir por toda la longitud y pronto siente las primeras gotas de pre-semen humedecer su palma mientras los gemidos de su marido lo excitan a cada segundo.—Me hiciste quitar la playera querido, eres malo. Podría simplemente hacerte correr con mis manos mientras observas cómo me tocó, como meto mis dedos dentro de mi y busco ese punto que a ti te encanta golpear con tu pene, puedo hacerlo—My-c—Pero soy compasivo amor, voy a dejar que me folles y cuando estés teniendo un orgasmo voy a apretarte tan fuerte que haré que tengas uno doble ¿Eso te gusta?—Si s-iMycroft toma el lubricante a base de agua que reposa en su mesa de noche y con movimientos lentos lo exprime, los hilos transparentes se escurren en sus dedos y algunos se riegan sobre las sábanas, luego lleva su mano a si entrada y la acaricia antes de penetrarse el mismo, un jadeo se escapa de su boca pero aún así trata de mantener la compostura volviendo a masturbar a Greg con su otra mano libre. Lestrade trata de tocar a su esposo pero él le da una mirada de advertencia.—Sin tocar G-Greg, todavía n-noUnos minutos después Mycroft comienza a besarlo con desespero y en medio de esa acción empieza a sentarse sobre el momento de Greg quien deshace el beso para soltar un pequeño grito con sorpresa.—Siemp-re te sientes tan ca-liente MycCon desesperación Greg empuja dentro de su esposo una y otra vez mientras sus gemidos se mezclan, ambos estás sudando por el esfuerzo y finalmente alcanzan su liberación entre chorros de semen que gotean por todo lados.

----- CHAPTER BREAK -----

—Toma mi mano amorMycroft mira a Greg con algo de duda, no le gusta estar así, débil, en ocasiones siente que es una carga para su marido que de hecho ya tiene muchos otros asuntos que atender. Greg ha estado asesorando a su equipo de la Yard mediante llamadas y videollamadas por un caso de asesinato de segundo grado, debido a que no puede permitirse ir directamente hasta ahí por qué tiene cuidar a su hijo y esposo hace lo que pude desde casa, además de eso también cocina, limpia, atiende los llantos de William que no sean por comida y ayuda a su esposo a levantarse de la cama, bañarse y comer, Mycroft se siente culpable por no poder hacer nada más que estar acostado esperando que su niño se despierte porque tiene hambre.—Greg yo...—Myc vamos, te ayudaré a llegar al baño—Puedo soloGreg suelta un suspiro frustrado y tal vez un poco molesto —Ya hablamos de esto Mycroft, está bien necesitar ayudaMycroft siente el fastidio de Greg en su voz, se estremece y siente un escalofrío que corre por toda su espalda pero prefiere no decir nada sobre eso —Lo siento, es solo que no quería ser una carga para tiEso en lugar de compadecer a Greg lo hace enojar más, se sonroja con furia y se aleja con brusquedad —¿Una carga, Mycroft? ¿Estás escuchando lo que dices? Eres mi esposo por amor de dios, en todo ese tiempo no has aprendido nada de mi o solo te gusta olvidarlo—Debo corregir que ninguna de las dos, no entiendo el concepto de ser ayudado y me molesta—Nunca pones de tu parte para intentar cambiar eso—Tal vez no quiero cambiarlo—Estas siendo increíblemente cínico—No creo que sea la gran cosaGreg sale del cuarto de mal humor y cierra la puerta con tremenda fuerza que el sonido despierta y asusta a Will en su cuna.—Idiota —Dice Mycroft en voz bajaSe para de la cama y siente el dolor por todas partes del cuerpo pero como siempre solo se muerde el labio y no hace ruido luego saca a William de la cuna para intentar que vuelva a dormir, pero su hijo no parece querer hacerlo, solo se queda despierto mirando a Mycroft y jugando con sus manos, el hombre prefiere acostarlo en el colchón en lugar de devolverlo a la cuna, lo rodea con almohadas y mantas. Mientras mira a William reírse por el sonido de una de sus sonajas que el mismo agita Greg entra de nuevo al cuarto con un plato en sus manos, aún se ve enojado.—Te traje tu comida, se que te molesta pero no me perdonaría si te lastimas intentando hacer todo por tu cuenta solo por una pelea—No quiero comer—No me importa, si quieres que me vaya tienes que terminarte todo—...—Mycroft háblame, podemos arreglar esto pero tienes que decirme que pasa ¿Qué es lo que te angustia?—Te lo dije, te lo dije claramente y solo me respondiste "En todo ese tiempo no has aprendido nada de mi o solo te gusta olvidarlo"—No eres una carga amor, nunca podrías serlo, te amo demasiado—Amar no es sinónimo de soportar—Quiero entenderte Mycroft solo cuéntame porque piensas asíMycroft se mueve incómodo en la cama y William parece sentirlo así que comienza a quejarse, rápidamente Greg lo carga.—Esta bien si no quieres hablar de eso ahora Myc, pero agradecería mucho que lo intentaras—...Después de Eurus, mis padres comenzaron a pasar más tiempo fuera de casa y la persona que se cuidaba de Sherlock en su mayor parte fui yo. Lo amo, es mi hermano pequeño pero yo también era un niño y perdí gran parte de mi infancia atendiedolo. Al día de hoy todavía estoy resentido con él aunque no debería, Sherlock no tiene la culpa de la negligencia de nuestros padres. Dices que me amas pero eso no significa que debas cuidarme, no deseo que en un futuro me odies por hacerte cargo de mi ahora o que pienses que es una obligación estar a mi lado como yo lo pensé en algún momento con mi hermano. Por otro lado siempre fui educado con la idea de que debo ser "fuerte". Cuando me enfermaba mamá me daba medicamentos pero decía que no había tiempo de descansar, que el mundo seguía moviéndose así que me obligaba a llevar mi día normal y a ayudar en casa sin importar que tan cansado y adolorido estuviera, al final del día ella me llenaría de elogios y tal vez si me lo había ganado, un abrazo. No espero que sientas compasión por mi o que me perdones Greg, espero que entiendas que habrá días en los que tal vez no te quiera cerca, me disculpo por eso y lamento no habertelo dicho antes de casarnos—Lamento mucho lo que te pasó amor, pero nada me haría replantearme el haberme casado contigo. Me gustaría que sepas que es un placer ayudarte y cuidarte, no te voy a odiar mañana ni nunca por eso, porque no me estás quitando mi vida, tú eres mi vida, tú y este niño, además no tienes que hacer nada para ganarte mis cumplidos o mis abrazos, no soy tu madre, conmigo puedes pedirlos sin ningún miedo. También quiero que entiendas que no soy tu enemigo, no estoy aquí para competir contra ti y si tengo que decirlo todos los días para que me creas lo voy a hacer—Me disculpo por mi comportamiento anterior, creo que comprendes que el cambio es algo aterrador para mi, será algo lento—Te perdono amor. Gracias por confiar en mí para hablar de tu pasado—Solo contigo Greg

----- CHAPTER BREAK -----

El cojín de lactancia es un accesorio de diferentes formas y longitudes, y con rellenos más o menos rígidos, que está diseñado para soportar mejor al bebé y colocarlo en la postura correcta de amamantamiento.El realidad Greg lo compró antes del nacimiento de sus gemelas Alice y Eliza, Mycroft tenía demasiados problemas para dormir con el vientre obviamente más grande que lo de un embarazo unitario así que pensó que un cojín grande como los de lactancia podría ser de ayuda para su esposo durante las noches, sin embargo ayudó un poco en ese momento y sirvió más cuando las niñas ya estaban en su brazos.Es difícil atender un bebé pero dos que lloran y exigen lo mismo al mismo tiempo a todas horas es más que agotador. Las gemelas perecen estar conectadas entre si o al menos de esa forma bromea Greg, una sabe que la otra está despierta, se ponen de acuerdo para gritar juntas y hacer el doble de ruido que es seguro que se escuche incluso en la casa de a lado. Mientras ellas hacen su espectáculo de lágrimas los brazos de Mycroft sufren cada vez que intenta atender sus necesidades, esos sucede solo un tiempo hasta que recuerda el cojín de lactancia que Greg le compró, esperando que eso lo haga cansarse menos Mycroft lo busca en su armario, lo encuentra y a partir de ahí empieza a usarlo de forma regular.Mycroft se sienta en su cama y pone el cojín blanco al rededor de su cintura, luego Greg le entrega a una de sus hijas quien se acomoda perfecto en la suavidad del objeto, ahora ella está elevada a la perfección para comer sin necesidad de que Mycroft la cargué, después le da a la otra niña y las dos pueden empezar alimentarse de la leche de Holmes tan cómodas como se lo merecen.El cojín resultó ser una pequeña bendición cuando Mycroft se ve obligado a volver al trabajo por una sola ocasión en la que al parecer su precencia es urgente, como no ha dejado de amamantar tiene que llevarse a las niñas consigo; será un día un poco largo. Greg lo deja en el trabajo, lo ayuda a bajar, a acomodar la carreola y a llevar la pañalera dentro del edificio en donde trabaja hasta su oficina, estando ahí Greg se despide de él con un abrazo, un beso y un preocupado "Llámame por cualquier cosa que necesites" Mycroft le da las gracias y le asegura que todo estará bien. Ese mismo día antes de entrar a la reunión por la que principalmente está ahí, Eliza estornuda y comienza a llorar por el mismo ruido que la ha asustado, Alice la mira sin entender nada, mira a Mycroft y extiende sus manos antes de hacer un mohin molesto y llorar también, ahora Mycroft tiene a dos pequeñas llorando, seguramente, por razones diferentes, algo que puede estresarlo más de lo que le gusta admitir.—Eliza amor... —Corta la voz para sacar de una de las bolsas de la carreola un juego de llaves de colores para bebés y dárselo —Ven aquí Ali — Dice para tomarla en sus brazos y pasearla por el lugar susurrando canciones de cunaCuando ambas parecen no querer dejar de llorar después de cuatro largo minutos Mycroft comprende que una de sus hijas llora por hambre y la otra porque quiere ser cargada y mimada como su hermana después del desagradable estornudo. El hombre deja a la niña devuelta en la carreola, se sienta en su amplia silla, toma el cojín que estaba colgado de la correa de la pañalera, lo acomoda al rededor de su cuerpo y ahora puede amamantar a Alice mientras también intenta tranquilizar a Eliza, ellas se calman casi al momento que obtienen lo que quieren y la cabeza de Mycroft descansa un poco de tantos gritos. Cuando cree que ambas están satisfechas las acuesta no sin antes ponerles el cojín como una almohada, poco después regresan a dormir como si nunca hubieran llorado y fueran los seres más silenciosos del mundo. Eso merece un a foto, Mycroft toma más de cinco y se las manda a Greg esperando poder calmar un poco sus inquietudes de esa mañana sobre si estaría bien con las gemelas mientras trabajaba.La reunión laboral en la que la participación de Mycroft era vital se concreta horas después, de forma exitosa, sin conflictos y con sus hijas portándose cómo verdaderos ángeles tiernos que pueden derretir a los políticos más fríos con una sonrisa.Meses más tarde cuando ellas crecen un poco y suelen morder sin piedad los pechos de Mycroft, él y su esposo pasan a la opción de darles un biberón, es ahora que Greg puede apoyar en otra cosa más y también empieza a usar el cojín con regularidad, debe admitir que es realmente cómodo y agradece haberse topado con su existencia en internet, así que está pensando en comprar otro y lo hace. Al final cuando sus hijas son demasiado grandes para el cojín, este en lugar de guardarse lo usan como un almohada que ellas abrazan de noche para sentirse más protegidas porque huele a su padres y a ese característico olor a bebé que puede arrullarte en segundos.

----- CHAPTER BREAK -----

Lily es la cuarta hija del matrimonio Holmes-Lestrade, tiene dos meses de nacida y se parece demasiado a Greg a diferencia de sus hermanas que se ven más como Mycroft. Ella es una bebé adorable, que prefiere de sobremanera comer antes que cualquier otra cosa y algunas veces a Mycroft le preocupa eso, aún así ese de sentimiento no se ve reflejado en la niña que se aferra a leche de su padre como si fuera lo único que existe en el mundo. No es sorpresa cuando Lily no deja de llorar una noche tardía por cólicos que, según el pediatra pueden ser causados por haber excedido la alimentación de la bebé, les explica a la pareja que no es nada grave, que beben ser pacientes no solo por esa noche, si no también por algunas siguientes y le da algunos medicamentos que la calmaran un poco.Los gritos de Lily resuenan entre todas la paredes de su habitación por más de tres horas y la angustia de Mycroft puede más que su estrés pues él y Greg han estado intentando calmarla pero ella parece no querer ceder ni ahora ni pronto. Una voz infantil que viene desde la entrada hace voltear a ambos padres.—¿Por qué llora Lily papi?—Sophie amor ¿Qué haces despierta? mañana tienes escuela —Pregunta Greg en voz baja para no hacer más ruido y despertar a las gemelas—Me levante al baño, vi la luz de su cuarto y la escuché llorar a ella —Sophia señala con el dedo a su hermana—No señales Sophie, sabes que se llama Lily—Lo siento papi Myc—Ven princesa, vamos a acostarte de nuevo, debes descansar—No quiero dormir, quiero quedarme aquí con ustedes—Sophia haz caso a tu padre, debes volver a tu cama —Exclama Mycroft con dolor de cabeza y aún con Lily en su brazos llorando—Yo quiero dormir en su cama, es más grande—¿Para que quieres una cama más grande si eres todavía muy pequeña?Sophia mueve la cabeza negando—Mañana seré adulta—Lo dudo mucho cariño —Dice Greg antes de cargarla y llevarla de regreso a su propio cuartoMycroft cambia de posición a Lily y comienza a masajear su espalda con total delicadeza pero no sirve de nada, parece que su llanto es aún más fuerte, cuando Greg regresa solo puede mostrar una cara de frustración al ver qué la niña no deja de llorar aún, así que regresa a su tarea de intentar distraerla con juguetes, uno tras otro y cuando no quedan más se los vuelve a mostrar desde el inicio, ella los rechaza.—Oh mi amor —Exclama Mycroft cansado y con tristeza al ver a su hija todavía tan molestaMedia hora después de ver qué ella no va calmarse recurren de nuevo al medicamento y eso parece ayudar un poco, sus gritos se han convertido en un llanto leve y pausado, pero no presenta signos de querer dormir de nuevo, solo se queda mirando a sus padres entre pucheros y suspiros. Son las tres de la madrugada, Greg está más dormido que despierto arrullandola cuándo Lily suelta un pequeño bostezo y él sonríe con victoria, luego voltea a ver a su esposo, lleva dormido diez minutos, después de amamantar a la niña y cargarla durante horas debe estar más que exhausto. A las 3:15 am ella por fin ha decidido descansar.Son las 7:08 am cuando de nuevo llora con fuerza por lo que parecen ser cólicos, solo que está vez, las otras tres niñas de suman a la ecuación con una energía devastadora para ambos padres.—¡Papi! ¡Papi! Vamos a llegar tarde a la escuela —Grita Sophia eufórica subiéndose a la cama de sus padres sobre Greg—Considerando nuestra rutina diaria llevamos 12 minutos de retraso y contando —Recita Alice, perfectamente uniformada al contrario de sus hermanas que un usan pijama—¡A mí me salieron ronchas rojas en las manos! —Termina ElizaGreg se retuerce entre sus suaves cobijas pensando en como no quiere manejar y como de hecho no puede manejar, con la mitad del cuerpo aún adormilado, de pronto como si leyera su mente, Mycroft, que carga a la bebé, habla.—No creo que su padre o yo podamos llevarlas niñas, no hoy—¡Nos quedaremos en casa! —Celebran las tresSophia corre hasta donde está Mycroft y con una voz alegre dice "Gracias hermanita" luego las gemelas y ella salen corriendo por el pasillo y las escaleras hasta la sala, sus padres pueden escuchar la televisión encendida. Cuando Greg baja a verlas ellas están sentadas en el sofá grande envueltas en una manta de Spiderman mirando algún programa que solo dios sabe cuál es.—Alice quítate el uniforme—A mí me gusta—No es pregunta, princesa—¿Nos preparas hot cakes?—Primero debes quitarte el uniforme—... BuenoMás tarde Mycroft aparece, Lily ya no llora pero aún parece de mal humor y cuando se siente así no deja que nadie (Incluyendo Greg) que no se Mycroft la cargué porque el berrinche sería enorme. Los dos entran a la cocina donde sus hijas están paradas detrás de su esposo preguntando cosas por turnos.—¿Podemos desayunar helado?—No Sophia—¿Podemos desayunar chocolate?—No Alice—¿Podemos usar pijama todo el día?—Si, pero deberán cambiarla antes de dormir—¿Porque los puntos rojos en mi brazos dan comezón?Greg frunce el seño y voltea para mirar a Eliza y a Mycroft parado en la entrada de la cocina con el mismo rostro de intriga.—¿Qué puntos amor?—Aquí —La niña le muestra el brazo a sus padres, el cual en efecto tiene un brote de ronchas rojas—¿Por qué no nos dijiste esto Eliza?—Les dije está mañana, creo que estabas dormido papi—Tenemos un caso de varicela seguro aquí Greg—¿Que es variciela?—Varicela Sophie, es como una enfermedad —Explica Greg—¿Me voy a morir?—No, solo te dará comezón—¿Y luego de va morir? —Pregunta Sophia con las manos en su cara y una expresión de preocupación genuina—No, nadie va morir, dicelo Greg—No pasa nada ¿ok? Iremos con el pediatra más tarde, el nos dirá que podemos hacer con la comezón. La varicela es normal, le pasa a todos los niños—Pero yo soy niña papiUn grito molesto resuena en la cocina, Lily agita sus manos con enojo por el estrés que le provoca el ruido de todos hablando.—Perdonanos Lily, pero mi gemela se va morir y estamos planeando quien se quedará con sus cosas—¡Papá! Alice dice que me voy a morirEsta sería la semana más difícil de sus vidas.

----- CHAPTER BREAK -----

Cuando William nace Mycroft agradece el saber que la sensación de presión y molestia en sus pechos va a desaparecer, al menos la mayor parte del tiempo, pero ¿Qué sucede con la otra parte en la que el niño no quiere comer? Entonces el malestar vuelve y se torna en ocasiones doloroso, así que sigue usando el extractor de leche que compró durante su embarazo, el usarlo siempre es un alivio. Hay veces en las que no lo necesita porque Greg hace el trabajo del extractor pero realmente no es muy común.Cuando sale al trabajo por una emergencia y no puede llevarse a William consigo el extractor es una de las cosas que lleva entre sus papeles de trabajo y puede ser algo incómodo para el ocuparlo en su trabajo pero es sin duda necesario. Estando en casa el asunto es más sencillo, aún mejor si Greg está con él, mimandolo cómo cuando estaba embarazado....Mycroft acuesta a William en su cuna externando toda la delicadeza que tiene, él Greg lo miran dormir con ternura mientras usa su mameluco de pollito y suspira suavemente entre sueños, luego de unos momentos ambos padres salen de la habitación para dirigirse a la suya en donde el pelirrojo entra a bañarse, ha sido un día terrible y agotador, está cubierto de saliva y leche, Greg lo sigue y los dos entran a la regadera, la cual tiene una presión de agua perfecta, el vapor comienza a llenar todo el lugar como neblina blanca y todo al rededor es abrazado por un calor relajante. Lestrade acaricia el cuerpo mojado de su esposo con toques dulces tratando de lavar su espalda con ese jabón olor a rosas que Mycroft nunca admitirá que le gusta, admira las pecas, son demasiadas, son hermosas, su mano desciende a la espalda baja derecha del otro hombre porque ahí hay un conjunto que se parece a la constelación de Orión y nunca ha dejado de pensar que es una de las cosas más maravillosas que alguna vez vió, el universo hizo a su marido más que hermoso, como una belleza fuera de lo común y que solo él quiere amar, solo él quiere tocar. Comparten algunos besos lentos que se fusionan en uno con el agua antes de salir del baño y con los músculos menos tensos que antes, teniendo un niño como el suyo los tiempos como estos son una bendición regalada en bandeja de plata.Mientras Mycroft se pone sus pantalones de pijama si torso aún está desnudo, Greg se acerca, besa sus hombros y luego su cuello, cuando da un beso en la parte trasera de su oreja puede escuchar la risa de su esposo y como se estremece bajo su toque.—Me haces cosquillas—Adoro cuando te ríes—Tu adoras todo de mi —Dice Mycroft con los ojos brillantes—Oh ¿Cómo sabes?—Lo repites más en tu cabeza más de lo que te atreves a decir—Eres muy listo Myc, me gusta—¿No te incómoda que a veces sea capaz de saber que es lo que piensas?—Cuando nos casamos te regalé todo de mi, mi corazón, mi mente y mis pensamientos, no tengo nada que ocultarte amorMycroft sonríe con total amor plasmado en su rostro y abraza a Greg con fuerza deseando que nunca se vaya de su vida. Greg lo besa de nuevo en el cuello acariciando sus espalda con tal suavidad que provoca algunos escalofríos en la piel de su esposo, no saben cuánto tiempo han estado así, envueltos entre el calor del otro pero Lestrade ha empezado a sentir la erección de Mycroft contra él, no dice nada ni piensa decir nada porque no quiere avergonzar a su pareja por ningún motivo, unos segundo después Mycroft se separa con el cuerpo un poco tenso, por la posición y por la reacción de su cuerpo.—Lo lamento Greg—No hay nada de que sentir vergüenza cariño—No pude evitarlo—Esta bien Myc, es solo tu cuerpoGreg es considerado besándolo de nuevo para calmar sus dudas e inseguridades, su manos de nuevo se mueven para rozar la entrepierna de su marido quien se mueve un poco con sorpresa y excitación. Sus bocas se sincronizan con facilidad perfecta, pueden sentir como hay pausas, risas y sus dientes chocan de vez en cuando, no es nada como los estéticos besos de las películas románticas, es un beso real en el que el aire falta y su narices estorban torpemente. Sus manos tocan al otro sin pena, saben dónde está cada cosa y aunque sus ojos estén cerrados también saben cómo es, la piel es lisa, la piel tiene cicatrices, estrías, suda y de siente tan bien bajo el tacto de sus dedos que no saben a dónde viajar porque están tan a gusto aquí y allá.—Te amo tanto Greg, mi corazón late tan rápido cada vez que te miro porque eres tan hermoso—Eso es adorable yo...—No, es real, es un sentimiento que no sabría explicar. El gozo de que me toques me provoca tantas sensaciones que corren por mis venas tan rápido que es embriagadorSolo eso necesitan para tirarse sobre el colchón y sacar con rapidez la ropa que llevan puesta, sus cabellos aún están húmedos por la ducha así que gotean un poco sobre la sabana que se moja y se enfría rápido, el éxtasis de frotar mutuamente sus penes está llegando a su cabeza, fundiendo su sentido común mientras las olas de placer que descargan oxitocina los mantienen en un estado similar a cuando están en medio de un orgasmo. Greg se mueve y su lengua lame uno de los pechos de Mycroft, puede sentir el rastro dulce y fantasma de la leche que fue sacada con el extractor unas horas antes por otro lado la sensación tersa provoca que Holmes se derrita en un gemido vergonzosamente agudo que lo hace desprender una energía femenina muy sutil. Lestrade continua con su trabajo de endurecer los pezones del hombre, con sus dedos y su boca, mientras debajo sus miembros se juntan mojados por el pre-semen que se escurre transparente, es obsceno, tal vez demasiado porque Mycroft, que está abajo, puede sentir ese líquido cayendo en su vientre para luego resbalar entre sus muslos.—Aun te sientes sensible por el extractor ¿No es así?—Por... ¿Por qué siempre tienes q-que hablar?—Te sonrojas cuando lo ha-go, eso me excita, pero n-o respondiste mi pregunta—Si, si me siento más sen-sibleGreg pasa una dientes por el pezón de Mycroft y eso lo hacen ver todo blanco por el momento antes de que su rostro se torne completamente rojizo y su orgasmo estalle con fuerza entre largas y delgadas tiras de semen, la vista estimula al otro hombre quien no puede procesar la sensación en su vientre bajo antes de también correrse con un pequeño grito ronco.—Tal vez... debas dejar que yo haga el trabajo del extractor más seguido—No lo creo... No es mi intención tener sexo cada vez que quieras lamer mi pecho, pero agradezco la oferta —Explica Mycroft respirando hondo cada tres palabras por la reciente actividad—Me gustas mucho Myc, te amo—Yo también querido

----- CHAPTER BREAK -----

Greg se levanta sobresaltado y con rapidez por el llanto de William, lo más seguro es que tiene hambre, piensa mientras se quita las mantas de encima. Voltea para ver el lugar de Mycroft en la cama y está vacío, solo hay una nota elegante, escrita con perfecta caligrafía pegada en la mesita de noche."Asunto urgente en el trabajo, regresaré a las 11:00 am.Deje la verdura de William en el refrigerador, está lavada y desinfectada, solo hazla papilla.Te amo Greg."Lestrade sonríe cuando lee el "te amo" y revisa el reloj de pared mientras camina hasta la cuna de Will, que de hecho aún está su habitación, Mycroft insiste en qué es mejor si duerme lo más cerca posible de ellos porque así pueden estar al pendiente del niño y atenderlo cada que lo necesite, Greg sabe que es porque no quiere caminar hasta la otra habitación cada vez que su hijo llora. Son las 7:38 am, aún sobra tiempo antes de que su esposo llegué. Toma al niño frotando su espalda para que deje de llorar y cuando se calma lo lleva hasta el cuarto que se supone es del bebé y saca una playera con el logo de Doctor Who y un pantalón suave con rayas azules, después vuelve a su cuarto para cambiarlo sobre la cama. Primero comienza a quitarle el mameluco, luego revisa el pañal y está limpio, Mycroft debió cambiarlo antes de irse.—Te ves tan lindo con ese mameluco de osito amorWilliam ríe y patalea—Si Will, eres lindo, muy lindo —Repite Greg con una voz melosa para hacer reír aun más a su bebé y lo lograAmbos bajan a la cocina, Greg pone a su hijo en su silla para bebés y revisa el refrigerador, efectivamente la verdura está guardada en cajas transparentes de plástico duro, etiquetada y sellada con el total orden que solo Mycroft puede alcanzar, él arruga su nariz con desagrado de solo pensar en el sabor. Saca las tres cajas y las abre, sabe que no están tan frías por su posición en la parte inferior del refri y el material del que están hechas las cajas.—¿Te gusta la calabaza David? O Solo te la comes porque te la da tu papá Myc —David solo suelta una carcajada alegre.Finalmente Greg termina tomando la zanahoria (según el, lo menos terrible) y moliendola con un aparato especial para eso, la pasa a un plato pequeño en forma de pescado y comienza a alimentar a William quien se la come sin mucho problema, parece amarla y eso es algo que Greg agradece con todo su corazón, que no arroje la comida por todos lados o se la eche encima, aun así no se la come completa, apenas va la mitad y ya empieza a rechazar las cucharadas volteando la cabeza y haciendo pucheros con amenaza de empezar a llorar.—Ok no quieres comer más zanahoria, entonces brócoli o calabazaGreg muele ambas por separado pero William tampoco las quiere así que que queja un poco antes de llorar con fuerza.—Nunca haces eso cuando Myc está en casa William DavidEl hombre toma una manzana del canasto a un lado de la estufa y la pone frente al niño quien de pronto se ha quedado en silencio mirando la fruta, intenta tomarla pero sus manos aún son pequeñas así que solo rueda sobre la mesita de su silla, él empieza a reir de nuevo. Greg toma la manzana, la lava correctamente la corta a la mitad y toma una cuchara para empezar a rasparla y darsela, a penas la prueba William se queda quieto unos segundos sintiendo el nuevo sabor en su boca, hasta el momento Mycroft quería esperar un poco más antes de darle azúcar ahora no tiene que esperar más porque Greg ya se la ha dado.—Te gustó la manzana, bueno porfavor no dejes de comer verdura después de esto o yo tendré problemas con tu padre. En mi defensa le diré que hiciste un berrinche por la comida y él te regañara tambiénDespués de un poco más de alimentar a su hijo Greg por fin puede hacerse su desayuno, llevarlo a la sala para sentarse en el sofá frente y acomodar al niño en su andadera. William corre libre por el suelo a la vista de su padre en donde las rejas para bebé no lo limitan. Greg toma su cereal con un episodio de Doctor Who en la televisión, media hora más tarde Mycroft aparece y el bebé salta con alegría cuando lo mira acercarse a él y lo carga.—Buenos días William. Buenos días Greg—Myc, hola amor—¿William comió?-Solo un poco, no quería verdura así que le di manzana, espero que la energía del azúcar no dure mucho—¿Manzana?—Si, se que no querías darle fruta aún pero el no dejaba de llorar—Oh, espero que le gustara—Tal vez no quiera más brócoli por un tiempoEl pequeño escucha a su padres y luego acuesta su cabeza en el hombro de Mycroft mientras mira a Greg con sus profundos ojos azules.—No me mires así Will, tu papá Myc tiene demasiada consideración contigo—Gregory, no pelees con el niño—Sabe que no vas a decirle nada al hacer un berrinche cuando no estás presente y yo tengo que aguantarlo—Hace berrinches todo el tiempo es un bebé—Te juro que el sabe con quién portarse bien

----- CHAPTER BREAK -----

William tenia 4 años cuando lo dejan por primera vez al jardín de niños, al principio estaba totalmente alegre cuando sus padres le compraron el uniforme, su mochila, útiles, lonchera y tuppers, incluso se veía feliz en el auto de camino a la escuela, pero cuando Greg y Mycroft lo abrazaron para luego decirle que entrara a con la maestra comenzó a llorar con fuerza, fue todo un espectáculo porque primero abrazó a Mycroft y luego se sentó en el suelo con gruesas lágrimas en su rostro.—¡No quiero ir!—William David, ya habíamos hablado de esto, dijimos que tu papá y yo te recogeríamos más tardeEl niño solo lloró más fuerte, Mycroft se mordió el labio y apretó sus manos una con otra, esa necesidad de meterlo al auto para regresarlo a su cuarto empezó a crecer con fuerza.—Greg, ¿y si lo llevamos a casa hoy? Mañana puede volver—No Myc, mañana hará lo mismo—Pero...—Mycroft amor, solo está haciendo un berrinche, podemos quedarnos con el hasta que deje de llorar y que sepa que nos preocupamos por él , pero no podemos seguirlo de cerca toda la vida, el también necesita crecerMycroft levanta a su hijo y lo carga antes de abrazarlo esperando que su llanto cese y lo hace, su corazón duele un poco pero Greg tiene razón, tiene que crecer —Vendré por ti en la tarde cariño, compraremos un helado—¿De chocolate?—Del sabor que quieras William, solo tienes que entrar a la escuela, prometo que habrán muchos niños como tú, juegos, canciones y aprenderás cosas nuevas—¿Papi Greg tambien va a venir por mi? —Susurra el pequeño en su oído—Si, los dos estaremos esperandote aquí en la puertaCon último abrazo y una expresión aún preocupada William camina temeroso, volteando con constancia hacia atrás para mirar a sus papás que se despiden de el suavemente, tiene mucho miedo pero confía en la palabra de su papi Myc, el nunca le mentiría....—¿Y si le pasa algo? ¿Si se lástima o le hacen daño? —Habla Mycroft sentado en el auto de vuelta a su hogar, mientras Greg maneja—Las maestras no dejarán que eso suceda, a demás nos llamarán por cualquier emergencia—Oh dios yo sé que... yo sé que los niños pueden ser muy crueles a veces, no quiero que lo molesten por su cabello o sus pecas, es un bebé, no tiene la culpa...—Hey Myc mirame, va a estar bien y si tiene problemas con los otros niños hablaremos con sus padres, con las maestras, lo cambiaremos de colegio, encontraremos una solución, tu y yo, porque yo también quiero lo mejor para élEl corazón angustiado de Mycroft recibe un golpe de afecto, sabe que sobreproteger a su hijo no es sano, sabe que en el peor de los casos tal vez tenga que enfrentarse a las burlas, a los apodos como le sucedió a él, pero a diferencia de su niñez su pequeño tiene a sus dos padres amándolo y cuidándolo, ninguno permitiría que lo intimiden....Una mujer alta, delgada, de cabello castaño largo, con una bata rosa brillante, bordada con conejos y flores entra en el salón de William, quien de hecho está sentado al frente abrazando su mochila y lonchera de "Raya" como si fuera a perderlas.—Buenos días niños ¿Cómo se sienten todos?Las voces mezcladas cantan en coro la palabra "bien"—Me alegro mucho. Sean bienvenidos a esta escuela, ¡estoy muy feliz de ver tantas caritas nuevas! Mi nombre es Amanda, voy a ser su maestra, pero yo no los conozco a ustedes así que van a tener que decirme quienes son ¿Todos se saben su nombre?De nuevo todos dicen que si a excepción de uno o dos niños que gritan "no" entre risas, la chica ríe también.—Bueno, ¿quién irá primero? ¿Ok? Qué tal tú corazón ¿Cómo te llamas? —Dice en dirección a William que abraza un poco más fuerte sus cosas—Me llamo William David Holmes-Lestade—Que nombre tan raro —Susurra un niño a su lado—¿Por qué? Así me pusieron mis papis—Niños, vamos a detener la actividad unos momentos. Hay que saber que todos tenemos nombres bonitos, algunos nunca los hemos escuchado pero siguen siendo especiales ¿Entendido?Después de eso David comenzó a sentirse un poco más seguro, le ponía feliz tener una maestra que fuera tan amable con todos, incluso en su recreo jugó con ellos a las atrapadas, les cantó canciones y aprendieron sobre figuras, los juegos didácticos lo hicieron olvidar por un momento su angustia al estar dejos de sus papás, todavía no tenía amigos como tal pero tenía a su maestra, ella le agradaba. Cuando llegó la hora de salida William corrió tímido hasta la puerta para mirar si sus padres ya estaban ahí y si, ellos lo esperaban juntos, caminó hasta donde estaban.—¡Papi Myc, Papi Greg!—Hola mi amor —Dijo Greg levantandolo en el aireMycroft lo besó en la mejilla y tomó sus cosas (su mochila y lonchera) —¿Cómo te fue William?—¡Bien! Hay que llevar a la señorita Amanda a comer un helado también—¿Amanda? ¿Tu profesora?—Si papi Myc, ella es genial, ella sabe muchos cuentos—Oh cariño, me gustaría llevarla pero tal vez tenga que hacer otras cosas hoy—¿No va a ir con nosotos?—Tal vez luego Will —Habla GregLas lágrimas se juntan de nuevo en los ojos del niño.—No llores William, la verás mañana otra vez—¿Ah si?—Si, mañana también vendrás a la escuela—¡Si!

----- CHAPTER BREAK -----

AliceLa primer palabra de Alice fue "Papá" y la dijo a los 10 meses de nacida una madrugada en la que Greg la cargaba para que durmiera después de ser alimentada por Mycroft, afortunadamente todo esto sin despertar a su hermana gemela.Ella solo se quedaba mirando a su padre, disfrutando de ser mecida y arrullada por su tarareo armonioso, cuando de la nada comenzó con un balbuceo lleno de saliva y entre esos ruidos dijo solo "Pa", Greg creyó estar delirando por el sueño, incluso abrió más los ojos, poniéndose atento, la niña lo repitió unos segundos después, entonces con la emoción creciendo en su cuerpo despertó a Mycroft, suavemente y cuando su esposo abrió los ojos Alice pronunció por completo "papá", el pelirrojo se llevó las manos a la boca y tenía los ojos brillantes en parte porque acababa de despertarse y en parte por escuchar a su hija hablar por primera vez.—Oh Greg, ella habló—¡Si, no podía creerlo tampoco! Dios mío están pequeña pero ya puede decir papá —Habló Greg con felicidadMycroft extendió sus manos a su esposo y el le dio a la niña quien sonrió risueña —Alice amor, eres tan lista, tan linda — La acercó más a su pecho en forma de abrazo—Papá—Si cariño soy papáGreg se sentó en la cama mirando a su familia, jamás imaginó que una noche destinada a no dormir y cambiar pañales iba a ser una de las más felices de sus vidas....ElizaEliza tardó casi un año de su vida en hablar, y dijo la palabra "Mío". Todos pensarían que un bebé no parece tener sentido de posesividad pero lo tiene, aún si ella no entiende nada sobre el significado de la palabra pues lo único que sabe es que cuando quiere algo decir "Mío" se lo da.Fue una tarde soleada, con temperaturas molestas y muy altas, Eliza y su hermana jugaban en la alfombra de su casa al cuidado de Mycroft, ambas lanzaban los peluches y cojines por todos lados con una fuerza que siempre será increíble para sus padres; ella gritó alegre mientras golpeaba un osito de felpa contra el suelo repetidas veces, de pronto decir "mío se le escapó de una forma tan natural que Mycroft casi lo pasa desapercibido, casi.—Eli, Eli amor ¿Qué dijiste?—Mío, mío, mío—¡Eli! —Grita Alice también—Mis bebés, están hablando —Dice poniéndose de pie acercándose a las dosEn realidad a Mycroft no le asombra la palabra que Eli pronunció, él y Greg la dicen demasiado seguido y a veces su esposo se la repite a las niñas en forma de broma como "Tu papi Myc es mío, princesa" o "Se que quieres mi brownie preciosa pero es mío y tu prefieres tomar leche", también puede ser una variación de escuchar repetidamente "Eres mi niña hermosa" "Mi pequeña", sea como sea entiende que hablar pone feliz a sus padres y ella se aferra a ese estado de ánimo alegre en particular....SophiaElla solo decía "si", "no" y "papi" a la edad de un año cualquier cosa que no deseara hacer como comerse toda su comida o bañarse solo gritaba que no con un todo de voz ruidoso, por el contrario recibir su peluche favorito esa signo de repetir "si" al menos diez veces.Habló cuando Greg le ponía uno de sus mamelucos para dormir, aquellos que tienen las manos cubiertas para que los bebés no se rasguñen el rostro, Sophia los odia y hace un berrinche si no está lo suficientemente cansada como para aceptar usarlo, justo cuando Greg terminaba de abrochar los botones ella dió una fuerte patada diciendo con claridad "no".—Antes llorabas, ahora sabes decir que no, la próxima vez vas a golpearme —Dice con la voz temblorosa de la emoción y una sonrisa grande —Tengo que contarle a tu padre, el tal vez se moleste porque ahora podrás rechazar mejor el asqueroso brócoli que te da—Pa... PapiLos ojos de Greg se llenaron de lágrimas que nunca dejó que se derramaran. De sus tres hijas hasta ahora Sophie era la que más apegada estaba a él, y secretamente para el hombre es un regalo muy, muy tierno, amaba a esa niña y ahora lo estaba llamando "Papi" mientras lo mira con sus bonitos ojos. Greg no tiene favoritismos, eso sería un poco cruel, o tal vez los tiene pero nunca va a aceptarlo abiertamente.—Así es nena soy tu papi. Debes detenerte o me harás llorarCuando Greg se lo contó a Mycroft puso haber dejado ir sus sentimientos desbocados y su esposo terminó abrazándolo para calmar su conmoción de alegría....LilyLily dijo sus propio nombre, no debió ser difícil para ella aprenderlo si tiene tres hermanas que se lo repiten al menos tres cuartos del día. Sucedió mientras todos cenaban en la cocina, la niña, sentada en su mesa para bebés, jugaba con su comida aplastandola aún más con esas manos pequeñas suyas, mientras Alice, Eliza y Sophia comían cereal y sus padres preparaban algunas cosas para su lunch del día siguiente.—Papá Myc, Lily juega con su comida otra vez —Anuncia Sophie—Se comerá la mayoría de la comida en le plato, aun que no lo parezca cariño—A ella no la regañas—Es una bebé, no entendería mi regaño y SI le pongo límites—Que injusto papi—No lo creo princesa yo...—LilyAmbos padres voltean con rapidez y se acercan a su hija cubierta de papilla hasta el cabello.—Hazlo de nuevo Lily, porfavor —Pide Mycroft—LilyTodos ríen después de quedarse callados esperando que la niña diga algo más pero por el momento parece que no lo desea.—Tenemos cuatro hijas y todas saben hablar ahora, a veces me pone sentimental pensar en como han crecido—Si llorar yo te doy un kleenex papi Greg —Exclama ElizaMycroft que aún está algo pasmado abraza a Greg y comparten una conversación entre susurros sobre lo mucho que se aman y aman a su hijas.

----- CHAPTER BREAK -----

—¡¿Sherlock?!—Ocupado, muy ocupado—¡Ven rápido!—...—¡Sherlock!—¡Bien, pero más vale que tengas una buena razón para... Está... Él está—De pie—Oh Lestrade, estás dando tus primeros pasos y tus padres no están aquí para verlo—Deberíamos grabarlo y enviarles el vídeo—No John, déjalos, no hay que decirles... aúnSherlock se acerca a William mientras el pequeño se tambalea con sus pequeñas piernas cuando de pronto pone un pie en frente del otro, él se ríe mirando al suelo y luego a John.—Eso es Lestrade, camina hacia míEl bebé mira a Sherlock con recelo cuando escucha la palabra "Lestrade" porque no está acostumbrado a ser llamado así por nadie, le parece extraño, de todas formas intenta dar pasos para alcanzar a su tío quien lo espera con los brazos abiertos, no avanza demasiado cuando cae de rodillas pero ambos hombres dejan que se levante solo y lo intente de nuevo, está vez lo logra y Sherlock lo carga suavemente.—Hey, pronto estarás corriendo, vas a volver loco a mi hermano... Oh porfavor vuelve loco a MycroftWilliam aplaude feliz cuando escucha el nombre de su padre —¡Papá!—Voy a llamar a Greg creo que querrá saber que su hijo empezó a caminar—No John ellos vendrán por él apenas les digas, yo esperaba que diera al menos tres pasos antes caerse, este niño requiere de ser observado ¿Verdad Lestrade?—Papi Myc—No, tienes que decir "si, requiero de observación"—¡Papi Myc! ¡Papi Myc!—El hecho de que tus procesos cognitivos estén en desarrollo no significa que siempre debas estar de lado de Mycroft—Sherlock déjalo en paz, solo es un bebé que quiere a su papá—Es un bebé que quiere a Mycroft ¿Por qué no dice "papi Gavin" o algo así"?—Se llama Greg—¿Eh?John suspira por la boca con fastidio —Su nombre no es Gavin es Greg—Papi Gavin—¡Eso es Lestrade! lo haces de maravilla—Greg va a estar molesto—¿Quién es Greg, John? Deja de decir esas cosas, mejor observa al pequeño Lestrade, ahora que sabe caminar podemos entrenarlo para...—El no va a ir a ninguna escena del crimen o lugar peligroso, no lo vamos a entrenar para hacer nada porque no es un perro y lo más posible es que Mycroft y Greg te golpeen en el rostro antes de permitir que hagas todo eso con su hijo—No se van a enterar—¡Sherlock!—Solo bromeoMientras dice eso baja a William una vez más en el suelo para pueda seguir practicando, mientras lo hace no lo deja solo en ningún momento e intenta agarrar su mameluco en la parte de la espalda para que no caiga, John por otro lado toma discretamente una fotografía y se la envía a Greg con el mensaje "William está caminando ;)", unos minutos después le responde "Oh dios mío, estaré ahí en seguida" veinte minutos  después Sherlock se ha ido a recoger a su hija del preescolar y Mycroft aparece corriendo por las escaleras seguido de Greg quien, aunque está emocionado también es más calmado al respecto. William está sentado en el sofá jugando con una sonaja y un vaso de plástico que Watson le dió mientras es vigilado por el médico, a penas ve a sus padres el niño comienza a moverse inquieto con una enorme sonrisa en su rostro.—¡Papi!—Hola amor —Dice Mycroft acercándose a él para cargarlo con sumo cuidado. William acomoda su pequeña cabeza sobre el hombro de su padre—¿El realmente caminó? —Pregunta Greg con un pequeño temblor en su voz—Si, fueron pasos muy cortos pero se sostiene de pie por un tiempo impresionante—Greg, nos perdimos los primeros pasos de nuestro bebé—Tambien me siento un poco culpable Myc—Si los hace sentir mejor Sherlock y yo tampoco pudimos escuchar las primeras palabras de Rossi, fue Molly quién se quedó con ese recuerdo, pero no sé preocupen todavía hay muchas primeras veces que pueden vivir con él—Eso espero doctor Watson, no me gustaría estar lejos en cada momento importante de WilliamAntes de que alguien pueda decir algo más todos escuchan como la puerta principal de abre y dos personas suben las escaleras, Rossi entra como un torbellino de energía brillante y ve  a todos ahí parados, eso la pone aún más feliz.—¡Papi John, Will, tío Myc, tío Greg! Hola—Hola nena ¿Cómo te fue en la escuela?—¡Bien papi! Cantamos muchas cancionesSherlock camina con la mochila rosa de la niña llena de unicornios en su hombro y observa con un poco de decepción a su hermano y a su cuñado en el lugar, le lanza una mirada frustrada a John por eso.—Mycroft, Gavin—Papi Gavin —Repite el niñoGreg suspira irritado esperando que a su hijo no se le haga costumbre llamarlo así pero no regaña a Sherlock de ninguna manera, después de tantos años ha aprendido a dejar pasar estás cosas por parte del otro hombre, es mejor así que empezar la conversación de siempre con él.—Sherlock, deja de portarte como un niño—Aquí vamos de nuevo Mycroft—¿Por qué no puedes entender que...—Pero Mycroft no dice nada porque sus esposo pone su mano sobre su hombro, Holmes solo respira ondo esperando a que su malestar se vaya—Bueno, creo que Myc, Will y yo nos vamos, muchas gracias por cuidar de nuestro pequeño—¿Se van tan rápido? —Pregunta RossiJohn que solo mira la creciente tensión entre los hermanos le sonríe a su hija explicándole que los invitaran a comer otro día, ella acepta y se despide del matrimonio y de su primo. Cuando Greg y Mycroft están fuera el pelirrojo puede quejarse abiertamente.—No entiendo porque es tan insoportable—Dejalo amor, solo trata de fastidiarnos—Si no fuera porque a veces cuida a este pedacito de cielo... —Mycroft besa a su bebé en la mejilla y él ríe ruidosamente —ya hubiera iniciado una pelea física contra su personaGreg mira lo tierno que puede ser su marido con Will y desea compartir esas sonrisas con ellos toda su vida.

----- CHAPTER BREAK -----

"Esto no le va gustar a Gregory" piensa Mycroft mirando la prueba de embarazo en la  mano mientras la ansiedad está subiendo por su garganta y empieza a causarle irritación, siente el escozor en sus ojos por esa oleada de emociones intensas que lo recorren a gran velocidad. Su esposo se operó hace tres meses y medio para no tener más hijos y ahora algo había salido mal, bastante mal, solo espera que Greg no crea que le fue infiel o alguna estupidez de ese tipo, porque realmente le rompería el corazón. Tira la prueba en envuelta en papel de baño a la basura, sale del baño y empieza a caminar en círculos por el suelo de su habitación, todavía tiembla un poco y se estremece al escuchar las risas de Sophia desde la sala en donde está la televisión. Las niñas ¿Qué va a decirle a las niñas? Nunca consulto con ellas sobre esto, aún si todavía son pequeñas tienen derecho a opinar sobre un futuro integrante de la familia, oh todavía no sabe si las circunstancias permitirán que sea un futuro integrante. En medio de su andar desesperado no se da cuenta de que su marido abre la puerta del y lo mira confundido hasta que se hace notar.—¿Myc?—G-reg—Lo siento cariño no quería asustarte—Esta bien—¿Sucede algo?—No—Te vez estresado—El trabajo me agota demasiado—Oh amor, ven aquíMycroft no puede resistir así que se envuelve en un abrazo con Greg, una abrazo que le hace sentir que todo va a estar bien, un abrazo que le devuelve la fuerza para quedarse de pie y del que no quiere separarse. Por otro lado Greg siente esa fuerza con la que su esposo se aferra a su cuerpo, es un poco asfixiante pero no le molesta, sabe que Mycroft lo necesita cuando todo al rededor es demasiado para él y ese pequeño momento tan íntimo y físico es traerlo de vuelta a la vida, como un salvavidas en medio de un naufragio.—Todo estará bien amor—Eso esperoPocos segundos recogen cada pedazo de cristalería rota y una cámara en reversa le devuelven su corazón al hombre del gobierno.Una semana después cuando Mycroft siente que no puede seguir ocultando sus síntomas sabe que tiene que hablar con Greg y sus hijas e inexplicablemente siente una culpa desgarradora, sabe que no fue solo su responsabilidad pero de alguna manera quiere cargar con todo porque se siente enfadado consigo mismo por no haber sido más cuidadoso. Se queda parado en la puerta de la oficina que tienen en su casa y que ambos comparten, sus manos sudan un poco y su respiración está fallando con ligereza por su asma.—Hola Greg ¿Puedo pasar?—Hola, estoy un poco ocupado ahora amor ¿Podrías esperar unos minutos?—Ah... Yo... Si, si claroEse tono de voz no es normal en su marido piensa Lestrade, es una voz tan temerosa y sumisa que sin duda no pertenece a personalidad de Mycroft.—¿Sabes que Myc? No te preocupes, adelante dime qué necesitasLa tensión aumenta como un gas venenoso incluso empieza a marearlos.—Quería decirte algo ¿Te... Te gusta nuestra familia así como es ahora?—Bueno, si, me gusta mucho—Y si pudieras cambiar algo ¿Qué cambiarías?—No creo querer cambiar nada, amorMycroft se muerde el labio y las ganas de llorar regresan, si este embarazo es aceptado por su familia seguramente será uno muy emocional.—Yo... Bueno, sucede que... Tal vez... Estoy embarazado de nuevo —Dice rápidamente cerrando los ojos esperando el impacto que nunca llega—¿Embarazado? Pero... Me hice una cirugíaLas labras caen sobre Holmes como un balde de agua fría, aquí va la discusión a la que tanto le tiene miedo. —Greg—No entiendo Myc, tú...—¡No! No entiendo la ruta de tus conclusiones. Tarde años de preparación mental, psicológica y física para dejarte entrar a mi vida y ahora osas insinuar que soy un adultero—Mycroft perdóname pero no comprendo como...—¿Cómo? Eres torpe con las estadísticas y es comprensible pero debes evitar levantarme falsos. Aún con la vasectomía todavía existen riesgos de embarazo, así sean mínimos, no es nada del otro mundo, ni significa que he pasado mis noches con otra persona que no seas tú, pero si quieres una prueba de paternidad no tengo miedo de hacerla, hazla de las niñas también si eso deseas—No, no Myc, lamento haber sido insensible, yo, eh realmente no sabía eso, perdón, confío plenamente en ti, incluso con los ojos vendadosMycroft no soporta más y estalla en lágrimas bordadas de insultos, Greg lo abraza y acaricia su espalda alejando toda la ansiedad que puede, Mycroft ha sido tan propenso a los cambios de humor durante sus embarazos que a veces hasta la más pequeña chispa podía encender un rastro de pólvora completo, y Lestrade comprende lo mejor que puede que su amor sufre por eso, con la frustración al tope los ataques de pánico y ansiedad son más frecuentes de lo que le gustaría.—¿Qui-eres que continúe con el embarazo?—Esa no es mi desición cariño, es solo tuya—A mí me gustaríaGreg sonríe con calma y abraza al pelirrojo esperando que las lágrimas dejen de fluir, cuando eso pasa lo besa apasionadamente y puede sentir la felicidad de Mycroft atravesandolo como una flecha de Cupido.—Por cierto, feliz cumpleaños Gregory—Es uno de mis cumpleaños más felices—Oh no, ese no es todo, bueno, es una noticia feliz pero mereces algo más, reserve en tu restaurante favorito, mañana no tienes que trabajar y te tengo una sorpresa, vas a amar tu regalo—Tus besos me bastan—No Greg, te compre algo lindo...—Feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños Eliza y Alice, feliz cumpleaños a tiEl coro de voces de escucha por toda la cocina seguid de un montos de aplausos.—Yo quiero pedir un deseo, yo quiero otro hermanito o hermanita —Dice Eliza—No tonta, si lo dices en voz alta no se cumple—Oh pero si se cumplió, niñas su papá Myc tendrá otro bebéMycroft se sonroja cuando toda su familia lo mira entusiasmada, desde la pequeña Lily en los brazos de Greg hasta Sophia que parece empezará a brincar en su lugar, no esperaba soltar la noticia así pero ahora no hay vuelta atrás—Wow, su deseo se cumplió en menos de 2.6 segundos. ¡Yo quiero un poni!

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