Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Categories:
Fandoms:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-10-22
Words:
1550
Chapters:
1/1

El Informe

Entire Work

Work Text

El Informe
«Отчет» de v.trfmv

Granger estaba de pie en el atrio del Ministerio, discutiendo con Otis Méndez sobre su último informe de la Operación, este debía rehacerse de inmediato.No indicó qué hechizos había usado durante el arresto. Idiota.—Increíble. —La sangre le hervía, quería lanzarle algo—. Méndez, ¿entiendes que el detenido afirma que usaste Maldiciones Imperdonables?—¡Pero no lo hice!Él había terminado su pasantía en el Ministerio recientemente como Auror, pero durante ese tiempo nunca aprendió a rellenar informes correctamente. Eso irritaba a Hermione; todo lo que no estuviera documentado podía usarse en su contra.—Otis, lo sé —continuó con más calma, mirando su reloj y dándose cuenta de que ya se había retrasado diez minutos para entregar el informe al Jefe de Aurores—. Por eso te digo que debes rehacer el informe, especificar cada hechizo utilizado durante la Operación, incluso si es un simple Lumos. Ve a ver a Nathan, él te ayudará con esto.—Está bien, señorita Granger.—El lunes es el último día para entregar el informe, lo espero no más tarde de las diez.Caminó rápidamente hacia la oficina. Merlín, la matará, ¿cómo podía regañar a otros por sus informes si ella ya se había retrasado al menos quince minutos?El sonido de sus tacones resonaba en las paredes.Uno. Dos. Tres. Esa puerta familiar al final del pasillo esperaba su entrada.«Merlín, Hermione, piensa en el trabajo.»Sacó un pequeño espejo muggle para arreglarse antes de llamar.—Adelante.Hermione enderezó los hombros. Era solo un informe, solo un informe.—Señorita Granger, me ha hecho esperar. —Malfoy se reclinó en su silla de cuero, golpeando la carpeta frente a él.Su escritorio estaba muy vacío en comparación con las pilas de documentos que había en el suyo. El rubio odiaba la desorganización de los archivos. Siempre tenía ante él solo el caso en el que estaba trabajando, mientras que el resto de las carpetas estaban estrictamente ordenadas en su lugar. Un par de marcos con fotos, un soporte para plumas, y eso era todo lo que adornaba su escritorio.La mesa estaba tan vacía como llena estaba su estantería de libros. Notó que claramente había crecido desde su última visita.—Lo siento, señor Malfoy, estuve revisando el informe de Méndez.Algo ardiente se encendió en los ojos de Draco; sus profundos ojos grises se volvieron de acero, hipnotizantes. Celos.—Ah, Méndez. Quizás debería despedirlo para que mi novia no me haga esperar.—Malfoy, no tiene gracia. Al final, tengo que rendir cuentas con él por sus errores.—Oh, definitivamente rendirás cuentas.En un par de pasos, cruzó la distancia entre ellos y la empujó contra la puerta.—Malfoy, nos oirán. —Pero él ya le había levantado la falda, acercándose a sus bragas—. Draco.—No, no lo harán —El rubio deslizó la tela negra de encaje hasta las rodillas, y su dedo se deslizó fácilmente por su mojado coño.Malfoy dobló su dedo medio dentro de ella, tocando puntos que solo él conocía, puntos que definitivamente estaban relacionados con la desconexión mental de Hermione. Merlín, su cercanía hacía que su cuerpo anhelara sus caricias.—Draco —un gemido prolongado escapó de sus labios cuando él añadió un segundo y un tercer dedo.—Así, eso es, cariño.—Quiero…—¿Qué quieres, Hermione? Dímelo.—Godric, entra en mí ahora.—Ya estoy dentro de ti, cariño.—¡Merlín, Malfoy, quiero tu polla dentro de mí inmediatamente!Luego, seguramente se sonrojaría al recordar sus palabras, pero en esos momentos solo podía suplicar por su cercanía. Por su polla y por el tan esperado orgasmo.Al principio, esto parecía una obsesión. Sus labios, sus manos, su cuerpo. Pero ese sentimiento no se desvaneció ni después de la primera vez, ni después de la décima. Tuvo que admitir que para ella era algo más.Draco la empujó hacia el sofá, el mismo que había comprado exclusivamente para ella. La silla para visitas no servía para nada.—Date la vuelta.Hermione obedientemente se giró, colocándose de rodillas sobre la suave tapicería, intentando aferrarse al respaldo. Se sintió agradecida por haberse puesto un hechizo de sujeción en las medias por la mañana, así que no se deslizaron por sus suaves piernas.—Piernas, Granger.Abrió las piernas, ofreciéndole una vista indecentemente accesible desde atrás.Un azote.—El informe, Granger.—¿Q-qué?Otro azote.La sangre subió inevitablemente a su culo, dejándolo al rojo vivo. Pero, Merlín, cómo le gustaba. La humedad comenzaba a deslizarse por sus muslos, pidiendo más.—Estoy esperando tu informe, ¿no es por eso que has venido? ¿Qué hay del robo de Ceilán?—O-oh, detuvimos a los sospechosos; Harry los interrogó por la mañana, después de comer entregará el informe, pero después de registrar su casa tenemos todas las pruebas.—Buena chica. —Él se hundió abruptamente en ella con toda su longitud, insertando su duro pene en su frágil cuerpo.—Oh, sí, por favor. —Incapaz de contenerse, Hermione movía sus caderas en un deseo por acercarse a él, exigiendo su liberación.—¿Ese es todo tu informe?—Oh, no, no.—¿No? ¿Debo parar?—¡No te atrevas! Esta mañana entregué los papeles, ahí está el resumen del día anterior. —Él se movía frenéticamente en ella, aumentando a un ritmo asombroso, su cuerpo estaba tensado como una cuerda a punto de romperse—. Presenté un resumen del día con las medidas tomadas contra los detenidos y también… oh… y también entregué los documentos sobre la incautación.—Buena chica. —Con una mano la agarró por el cuello, inclinando su cuerpo sumiso hacia él.Godric, era increíble. Los azotes mezclados con los gemidos resonaban en la oficina, y Hermione solo rezaba por dos cosas: un orgasmo, y que él se hubiera acordado de poner un hechizo silenciador.Draco mordió su hombro y rápidamente lo lamió, haciendo que sus ojos se pusieran en blanco con satisfacción. Él todavía le apretaba el culo con una mano, mientras que con la otra apretaba ligeramente su garganta; las paredes de su vagina respondían a esta acción, deseando correrse sobre su polla.—Draco, mm… Por favor, no puedo.—¿No puedes? —su voz, ligeramente ronca, la provocaba; pasó la mano por su pelo y hundió la nariz en sus rizos.—Te deseo tanto, Merlín, Draco, por favor.—¿Acaso no te he enseñado bien? Solo necesitas decir lo que quieres y lo pondré a tus pies.—A ti. Te deseo. Ahora y siempre.Un rugido animal brotó de su voz, y él se retiró bruscamente de ella, causando que sus piernas cedieran inmediatamente y sintiendo un vacío que dolía.—Date la vuelta. —Draco la agarró por las caderas y la acostó en el sofá, cerniéndose sobre ella, mirándola directamente a los ojos, esperando—. Dímelo otra vez.La apretaba tan fuerte que estaba segura de que después encontraría un montón de moretones en su cuerpo.—Draco, te amo, te deseo tanto.En sus ojos brillaba pura emoción, como una droga que lo consumía todo. Una gota de sudor se deslizaba por su cuello sonrojado, cayendo en su deslumbrante camisa blanca.Se lanzó sobre sus labios, aplastándolos, provocándola mientras ella gemía de satisfacción, mordiéndose el labio inferior hasta hacerlo sangrar.—Dime que eres solo mía.—Tuya, Draco, siempre he sido tuya.La pierna colocada sobre su cadera se aferraba a él, intentando unirse a su cuerpo, seguramente su tacón le había rasguñado la delicada piel varias veces.—¡Joder! —Esas palabras fueron suficientes para que levantara su pierna y profundizara su penetración, golpeándola, adentrándose en ella mientras agradecía su sincera confesión. Su pulgar comenzó a girar sobre su clítoris, enviando dulces impulsos de tensión, y ella, arqueándose, se apretó a su alrededor en un grito silencioso.  Eso fue la gota que colmó el vaso; él se derramó dentro de ella, apoyándose contra su frente.—Te amo —dijo ella, soltando finalmente lo que había estado rondando en su mente durante el último mes.Una oleada de satisfacción se extendió por sus cuerpos, regalándoles una sensación de euforia. Solo pudo recobrar el sentido después de diez minutos, centrando su mirada en la oficina.Maldita sea, todavía era un día laborable.Hermione soltó un gemido cuando Malfoy aplicó un hechizo de limpieza no verbal. Se dio prisa en meter la holgada blusa dentro de la falda, dando un paso hacia las bragas que habían quedado junto a la puerta.—No, no, esto me lo quedo. —Él recogió la prenda y la olió—. Ya sabes, hueles a orgasmo, cariño. Ese es tu mejor perfume.Lucía impecable cuando lanzó sus bragas en el cajón de su escritorio.—Las recogerás después de comer, cuando traigas el informe sobre el interrogatorio del ladrón.—Le pediré a Harry que te traiga los documentos.—Oh, no, Granger. ¿De verdad crees que cuando entres a mi oficina en un par de horas, sin bragas, me va a interesar el informe?—Idiota.—Pero has dicho que me amabas.—Sí, amo al maldito idiota.Le dio un ardiente beso en los labios antes de dirigirse a su oficina. 
FIN

Nota traductora:
¡Hola! Aquí vuelvo con otra traducción, esta vez suuuper cortita, ¿Qué os ha parecido?Agradecería que dejarais un comentario para saber que os parece este OS de v.trfmv, llamado originalmente «Отчет» y así darle buen feedback a la autora.¡Muchas gracias por leerme!Os dejo el link donde está el fic original: https://ficbook.net/readfic/01917e8d-ecb0-79d0-a402-c220828be5bcPaula O.

↑ Top · Fandoms