Work Text
Narcisa estaba
cansada.No la mal entiendan, ella sabe que casarse con Lucius es su deber como la Black que es, es más; tiene el mejor acuerdo matrimonial que pudo haber pedido, ya que en verdad ama al hombre y sabe con certeza que él la ama a ella. Así que no debería de haber problema en casarse con Lucius.Pero lo había.Todos se estaban volviendo locos en planear la boda, que creía que se olvidarian de ella por unos momentos, que solo debía fingir una sonrisa frente a todas esas personas que no durarían en apuñalarla por la espalda solo por algo más de poder. Sin embargo, todo fue completamente diferente, tenía a todos detrás de ella asfixiandola siempre, todo el día; todos los días.
Y repito, ella en verdad ama al hombre, solo... esta cansada. Cansada de fingir hasta en su propia casa, cansada de la gente rodeándola hasta el cansancio, cansada de tener que invitar a gente ni siquiera conoce a su propia boda y no poder invitar a su propia hermana Andrómeda solo porque decidió ser feliz.Así que definitivamente no estaba escapando a la Grecia Mágica con la excusa de prepararse mejor, no señor."Solo serán unas pequeñas vacaciones para pensar bien" se repetia una y otra vez en las noches antes de dormir "¿Pero qué necesitas pensar?" No lo sabía, solo quería irse lejos, muy lejos.
~~~❤︎~~~
En Grecia todo parecía más fácil, nadie la reconocía como Narcissa Melania Black, próximamente Malfoy, y parte de unas de las familias más importantes de toda Gran Bretaña, no. Aquí solo era Narcissa, una turista cualquiera de los miles que había en el lugar. Nadie la miraba con segundas intenciones, no al menos en las que ella estaba acostumbrada (buscar alianza con su familia, casarla por conveniencia con alguien, matarla... lo normal), solo seguían con su vida, como si no les importará, porque para ellos no lo hacia.O es fue hasta que a alguien le importo, y solo tal vez, esa pudo ser su perdición....Narcissa sabe lo que es el egoísmo, lo ha sabido desde que tiene memoria y ha crecido rodeada de él. Su familia siendo una tan... explendida, - alias loca - fue un no muy buen primer vistazo hacia este rasgo tan característico. Su madre, Druella Black de soltera Rosier, fue una joven hermosa, la más solicitada por las familias sangre pura por su estatus, así que eso hizo que la alagaran en frecuentes ocasiones. Y esos alagos poco a poco se empezaron a convertir en una adicción, eran una cosa que quería solo para ella (aún recordaba lo enojada que se ponía cuando algún viejo del Ministerio le daba un solo cumplido más que a ella, era sinceramente cruel). Su padre, Cygnus Black III era un formidable mago, que pronto como su esposa se hizo adicto, pero al poder. Siempre tan histérico con que alguien fueraa mejor que él, que evito por mucho tiempo que ella y sus hermanas aprendieran magia, y en el fondo, estaba segura que si el poder mágico no fuera tan importante para los Black, seguro que ni siquiera les habría enseñado. Ambos estaban hechos el uno para el otro; sedientos de poder y gloria solo para si mismos.Su no tan querida hermana mayor Bellatrix era casi igual a su madre físicamente, pero era una copia de su padre en la personalidad. Una fiel creyente en la supremacía de la sangre, sedienta de poder y gloria, alguien que haría cualquier cosa por él... si, era un gran ejemplo de un Slytherin. En cambio, Andrómeda - Andy, de cariño - al principio no encajaba mucho en el molde de su familia, era más dócil y tranquila según recordaba, y apesar de eso, los genes Black fueron más fuertes y salieron vencedores en su lucha. El egoísmo de su hermana iba en contra de todo lo que se les había inculcado desde pequeñas, en contra de todo lo lógico. Su primer y único acto de egoísmo fue el que más le dolió, ya que les dio la espalda a su familia para escaparse con el hijo de muggles Edward Tonks, quien era su actual esposo.Narcissa era fiel creyente de que era la excepción a la regla, siempre fue la perfecta hija de las tres, muy entregada a su familia desde bebé y nunca ha hecho lo contrario. Eso era hasta que le dijeron que adelantarian su casamiento con Lucius, se canso tanto que por primera vez en su vida, decidió dejar todo atrás al menos unas semanas e irse a Grecia. Debió de haber sabido que no era una buena señal, pero eso no le importaba ahora.
Creyó que su egoísmo no se haría presente de ahi en más, pero conoció a ese hombre del cual no sabe el nombre y quedó profundamente encantada. Estaba segura que no amaba al hombre, solo que... era tan igual y diferente a Lucius al mismo tiempo... era como una tentación, una en la que de forma rápida cayó.Se conocieron en una cafetería muggle - no pregunten porqué estaba ahí - donde él choco contra ella, le invito otro café y quedaron para volverse a ver el próximo día. A Narcissa le había encantado el como el hombre se negó a darle cualquier pista de su identidad, creando un juego entre ellos dos. Solamente diciendo "Llámame como quieras" .Había algo magnético en él, una presencia que llenaba cada espacio, pero sin intimidarla. Era muy diferente a cualquier hombre que hubiese conocido, aunque tampoco es que ellos hayan dejado la bara muy alta, la verdad. No la trataba como un trofeo, no buscaba demostrar su poder sobre ella; simplemente la miraba como si quisiera entenderla, como si cada palabra que saliera de su boca fuese un enigma que deseaba resolver. Y Narcissa, que siempre había estado bajo la mirada calculadora de los demás, bajo la comparación y el egoísmo, encontró consuelo en esa atención.Sus citas eran simples, casi mundanas. Caminaban por las calles adoquinadas de pequeñas aldeas, compartían copas de vino bajo las estrellas y se sentaban en la playa para escuchar las olas romper contra las rocas. Ya parecía una adolescente puberta asi, dirian los muggles. Él nunca hablaba de su pasado, y ella nunca preguntaba. Le contaba historias sobre su vida en Inglaterra, pero sin mencionar nombres o detalles que pudieran delatar que era en realidad una bruja y él se conformaba con escucharla, a veces sonriendo, a veces frunciendo el ceño, pero siempre con interés genuino. Era como si ambos hubieran hecho un pacto tácito de no desenterrar el pasado, de vivir solo en ese presente suspendido.Con el tiempo, Narcissa empezó a notar cosas sobre él. Cómo parecía moverse con una gracia casi sobrenatural, cómo su risa podía hacer que cualquier habitación pareciera más cálida, cómo, a pesar de su cercanía, siempre había algo en él que se sentía distante, inalcanzable. Pero en esos momentos no importaba lo que era, lo que escondía, no tenía peso en lo que significaba (y tal vez también fue el saber de que ella ocultaba algo igual). Solo se trataba de cómo la hacía sentir.Con él, Narcissa no era una Black. No era una futura señora Malfoy. No era la mujer atrapada en un mundo de reglas y linajes. Era solo una mujer. Una mujer que podía reír sin miedo, que podía ser deseada sin la carga de un apellido, que podía olvidar. Muy diferente a la libertad que sintio al inicio se su viaje con las personas que solo la ignoraban, ya que a apesar de no dejarla como una Black, tampoco la ignoraba, la veía, como Lucius lo hacía antes. Su corazón se conprimia un poco al pensar en él, que la estaba esperando para casarse, sabía que hacía mal, pero por primera vez, era alguien que se pertenecía solo a sí misma.Y sin embargo, a pesar de todo lo que él le daba, Narcissa sabía que no lo amaba. No podía. Amaba a Lucius con todo su ser, lo había amado desde que tenía memoria. Lo que sentía por aquel hombre no era amor. Era fascinación, era gratitud, era necesidad. Y podia ser un sin fin de cosas más, pero no era amor.La noche que se entrego a él lo sintió, sabía que estaba mal, lo sabía desde hace mucho y en ese mismo instante se arrepintió de todo ello, culpable del modo en que había traicionado al hombre que realmente era el dueño de su corazón, supo que tenía que detenerse. No podía seguir engañándose. Dejó a ese hombre al terminar de tener sexo (no era hacer el amor, eso solo lo hacia con Lucius), lo dejo casi sin explicaciones ni despedidas, amenos que una carta sea suficiente. Ella lo abandonó como había llegado: en silencio, con su corazón dividido entre lo que deseaba y lo que sabía que era correcto.Ahora, mientras empacaba su maleta para volver a Inglaterra, solo podía pensar en lo injusta que había sido con ambos hombres. Había tomado de quien sea el hombre algo que él le dio sin reservas, pero sin la intención de devolvérselo. Y había traicionado a Lucius, el único hombre que había amado de verdad, por un deseo egoísta de sentirse libre.
Al final, los genes Black fueron más fuertes con ella también.
~~~❤︎~~~
Cuando se dio cuenta de que estaba embarazada hubo una mezcla muy confusa de emociones.Culpa, emoción, miedo.Su boda con Lucius había sido hace dos semanas ya, y ciertamente tuvieron una gran Luna de miel y noche de bodas. Si tenía suerte el niño o niña sería parecido a ella, y así poder hacerlo pasar como hijo de Lucius, pero la culpa la carmomia. ¿Cómo pudo ser tan descuidada? ¿Cómo pudo quedar embarazada de un hombre que ni el nombre sabía? ¿Y si Lucius se llega a enterar? Muchas preguntas rondaban por su cabeza, pero ya había decidido algo.
Ella tendría a ese bebé cueste lo que cueste.No le importaba que una guerra esté pasando, ni la estúpida Profecía que andaba rondando, ella siempre soño con ser madre, y ahora lo será, tal vez no como quería en un principio, pero madre al fin y al cabo. Todos intentaron disuadirla para que no tenga al bebé, pero Lucius pareció encantado con la noticia y eso era todo lo que necesitaba. Al parecer muchos en poco tiempo habian olvidado que Narcissa Malfoy también era una Black. Y los Black no se rinden cuando se proponen algo.
Dudo en si decirle o no a Lucius que el bebé no era suyo al principio, pero cuando le dio la noticia él parecía tan feliz... Narcissa crearía toda una perfecta mentira si así el amor de su vida era feliz. Locura Black podrían decir, pero solo eran Genes, después de todo, Andrómeda había dejado todo por un simple hijo de muggles.
Aveces cuando Lucius hablaba emocionado de como seria su bebé la culpa la carcomia. Lo hacía con tanto esmero, al hablar del futuro, del legado que ese niño o niña representaría para los Malfoy. Sentía que su amor por él se volvía insoportable en esos momentos, porque lo estaba engañando de la peor manera. Pero nunca dejó que Lucius sospechara. Fingió con tanta habilidad que incluso comenzó a creer su propia mentira.
El embarazo en sí no fue sencillo. Cada vez que sentía al bebé moverse dentro de ella, un torrente de emociones la atravesaba. Había momentos de ternura, donde imaginaba a ese niño como un puente entre dos mundos que nunca deberían haberse cruzado (al final, no importaba el género que fuera el bebé, era un mestizo por parte del hombre muggle). Pero también había momentos de miedo, donde se preguntaba qué sucedería si alguien descubría la verdad.
El parto fue otra prueba más de su habilidad para mantener su secreto. Lucius estuvo presente todo el tiempo, sosteniendo su mano, calmándola con palabras dulces.
Y así fue, como un 5 de Junio Draco Regulus Malfoy Black nació, fruto del egoísmo de un bruja y un desconocido Dios sin saberlo.
...
Cuando Draco nació y lo pusieron en sus brazos, Narcissa sintió un amor tan puro que casi olvidó todo lo demás.
Casi, es la palabra en cuestión. Porque, incluso en ese momento de felicidad, no pudo evitar notar que, aunque era una clara mini copia de ella, pálido cómo la nieve, pelo fino y suave rubio platinado y ojos color gris, característicos de los Black, aun había algo de aquel hombre en el niño. No sabía bien qué era, pero sabía que ahí estaba.
Durante meses después del parto, Narcissa vivió en una constante tensión. Cada mirada, cada comentario de Lucius sobre cómo Draco se parecía a ella o a su abuelo la llenaba de miedo. Por suerte nadie sospechó nada, había protegido su secreto con tanto esmero que, con el tiempo, incluso ella comenzó a convencerse de que Draco era realmente hijo de Lucius.
A los pocos meses del nacimiento de Draco, le había llegado una carta sin remitente, pero que al leerla le heló la sangre.
__________________________________________________
Narcissa,
Aunque tu partida me haya roto el corazón, y en este momento te odie a tí y a tu hijo con todo mi ser. Me veo en la obligación de advertirte por el amor que yo aún te tengo.
Soy un Dios, no te diré cuál, pero te digo esto porque Draco es un mestizo, uno muy poderoso por nuestros linajes (si, sé que eres una bruja). Y también es un hijo prohibido, por la Profecía que recae ahora en él, ningún Dios aparte de Hecate tiene permitido tener hijos con un mago.Seguramente por su fuerte olor los monstruos vayan rápido a por él, así que te aconsejo que subas tus protecciones.
Toma el colgante, es parecido a lo que ustedes llaman "traslador", que solo se activará con la sangre del niño, utilízalo sólo cuando estén de verdad en problemas.
No creas ni por un momento que ese crío me importa, no lo reclamare ni le daré mi bendición, JAMÁS.
Todo es por tí, Cissy.
__________________________________________________
No podía creer en eso, pero había tantas cosas que cuadraban tan bien si les dabas es explicación... se sintió como una tonta. Sin embargo agradecía profundamente al Dios por al menos decirle, ya que así podría proteger a su hijo.
Para el mundo, Draco Malfoy será un digno heredero de los Malfoy. Y solo ella sabría la verdad, una verdad que ese mismo día juró que se llevaría consigo a la tumba.
~~~❤︎~~~
Su pequeño bebé ya tenía tres años, y estaba tan orgullosa.
La Guerra les había cobrado factura, pero gracias a las muchas conecciones que tenían, y por la mentira del uso de Imperio salieron casi sin daños.
Volviendo al niño, apesar de su corta edad, Draco era muy bueno en las actividades físicas, y era el bebé más tierno que jamás podría existir. Lo único que le preocupaba un poco es que parecia dificultarle mucho estar en un mismo lugar mucho tiempo, era un inquieto en ese aspecto. Además de que se saltaba muchos protocolos sangre pura. Y le pareció raro que se la pasara leyendo libros tan antiguos de la Mitologia Griega en griego, pero cuando Intentaba hacerlo en Inglés no podía. Lo ignoro pensando que eran una de esas cosas de Semidioses.
Algo más que temía, eran las claras muestras de magia accidental del niño. Lucius lucía encantado, porque era muy raro hasta en las familias sangre pura que un niño tan pequeño las tuviera (ya que mayormente se dan desde los seis años) siempre diciendo cosas como 'Seguro será un mago muy poderoso', 'tendremos que enseñarle bien'. Y ella también lo creía, su hijo será uno de los grandes en el futuro, sin embargo cuando en un pequeño berrinche por no poder cocinar con los elfos domésticos convirtió los cubiertos en oro... eso era una transfiguración muy bien hecha y avanzada como para que alguien tan pequeño lo haya hecho.
Ese día Lucius no estaba en la Mansión, así que Narcissa y su Dragón pudieron hacer lo que querían. Hace poco le había regalado un par de armas de juguete (como Semidiós creía que no era mucho, es más, creía que lo necesitaba) y Draco tenía una gran afinidad con la katana, algo que le parecía extraño ya que no era un arma precisamente griega. Estaba empezando a llover cuando el niño se acercó al río que estaba cerca, cuando se cayó dentro. O eso debió de haber pasado, pero en vez de eso había un tipo de escudo hecho de agua a su alrededor. No pudo evitar soltar un suspiro de la impresión, en definitiva,
que bien que Lucius no estaba en casa.
" ¡Mami, mami " llamó el niño, corriendo hacia la mujer, al parecer sin importarle lo que acababa de pasar." ¿Puedo leer el nuevo libro de Artemisa? Por favor " pregunto con cara de perrito faldero. Narcissa creia que esos ojos en verdad hacían magia, porque siempre lograba que todos hicieran lo que él quisiera.
" Esta bien, pero entremos adentro, parece que la tormenta no parará en un raro " acepto la mujer y sonrió cuando su hijo empezó a saltar de la alegría.
Hace mucho tiempo ya que le contaba historias de Dioses y Semidioses a Draco, creía que era muy importante que sepa de sus orígenes, aunque sea indirectamente. Al principio pensaba que su hijo no le gustaban mucho los Dioses (ya que eran contados de los que hablaban) y prefería a los Semidioses o criaturas. Pero cuando le contó sobre Artemisa... Draco se obsesiono con todo sobre la Diosa.
Ahora en el Salón, ella observaba al pequeño inclinado sobre un gran libro de mitología griega, sus ojos fijos en una ilustración de Artemisa rodeada de lobos y ciervos. Draco era curioso, y encontraba fascinante a la Diosa, pero también algo que Lucius probablemente desaprobaría, y le diría que mejor le preste más atención a Zeus, y Draco le diría que -en sus propias palabras-" No, gracias.
Zeus me cae mal, prefiero a Hades".
" Draco "dijo con suavidad, dejando su taza de té sobre la mesa "¿Por qué te gusta tanto Artemisa? "Era una duda que tenía, nunca había sido muy fanático de alguna Diosa o Dios en si que no fuera Hestia, Hades o la misma Hécate.
El niño levantó la mirada, sus ojos grises iluminados por la emoción. " Porque es increíble, mamá. Es fuerte, valiente, y no deja que nadie la controle. Además, protege a los animales y a los que no pueden defenderse " la mujer esbozó una pequeña sonrisa, pero alzó una ceja con escepticismo fingido.
" Eso es muy noble, pero Artemisa no es precisamente conocida por ser amable con los hombres, cariño. ¿No te preocupa qué, si ella te conociera, no le gustaras? ". Lo hizo sonar como una pregunta retórica, ya que tenia miedo de que en verdad pasara, siendo su hijo un Semidiós no quería que se le rompiera el corazón después. Draco se quedó pensativo por un momento, sus pequeños dedos pasando sobre la página abierta. Finalmente, alzó la barbilla con una mezcla de determinación y picardía que reconoció como muy propia de él.
" No creo que eso importe, mamá. No necesito que me quiera para admirarla, y creo que si me conociera, tal vez no me odiaría tanto " hablo con determinación.
"¿Ah, sí?" preguntó Narcissa, divertida." ¿Y qué te hace pensar eso? "
El niño sonrió ampliamente, como si ya tuviera la respuesta preparada. "Porque no soy como los hombres que a ella no le gustan. No soy cruel ni me creo mejor que los demás. Si le dijera que quiero proteger a los animales y ser justo como ella, quizá me daría una oportunidad "
Narcissa vio con ternura a su hijo y algo de asombro. Tal parecía que Draco no solo era brillante, sino también capaz de comprender conceptos que la mayoría de los adultos ignoraban. Si, en verdad estaba orgullosa.
" Tal vez tengas razón, Dragón, quizá Artemisa haría una excepción contigo. Creo que ella valoraría mucho que alguien como tú entendiera lo que significa la justicia y la compasión "Hablo acariciando el cabello del pequeño.
" Además, a mi también me caen mal los hombres, son unos idiotas " agregó poco después su hijo.
" ¡Draco! "Grito ella divertida, para después ponerse sería. " No decimos malas palabras aquí hijo, es mejor decirles inadaptados mentales " aconsejo sabiamente, a lo que Draco asintió.
~~~❤︎~~~
Con los cinco años recién cumplidos de su hijo, era hora de que por fin empezarás a entablar más conecciones y apariciones en el mundo mágico como el buen Malfoy que era. Pero antes de que su marido se le adelantara, Narcissa decidió que era un buen momento para darle una lección de humildad a su hijo -si, ella tal vez no era un gran ejemplo, pero lo intentaba, ¿okey?-
" Mamá, ¿por qué simplemente no consiguen más dinero? " preguntó Draco al pasar al lado de una familia de mestizos que al parecer tenían algunos problemas para pagar los útiles escolares. Este era el momento.
" Verás Dragón, hay algunas personas que apesar de todo, tienen problemas con el dinero así que es nuestro deber ayudarlos, es lo que haría Artemisa, ¿verdad? "No estaba muy segura de que la Diosa lo hubiera hecho, pero tenia la esperanza de que si ." Sin embargo, no le prestes mucha tensión a cuantos galeones posean las personas. La grandeza de un mago no se mide ni por sus riquezas ni por su Linaje, si no por su bondad hacia los demás, ¿entendido? "Preguntó y recibió un asentimiento lleno de emoción de su pequeño. Toma esa Lucius, él 0 y Cissy 1.
Si, los sangre pura y sus viejas costumbres pueden irse bien a la mierda, ella criaría a su hijo bien.
...
A escondidas de Lucius, Narcissa comenzó poco a poco a llevar a su hijo al mundo muggle, ella no estaba saltando de alegría u emoción por eso, pero su hijo era un mestizo y aunque tal vez nunca lo sabrá tenía que aprender y entender que todas las formas de vida son iguales, y acostumbrarse un poco de paso.
A diferencia de ella, Draco si que estaba emocionado.
Estaban pasando al lado de un parque muggle cuando una pelota totalmente blanca con rayas delgadas negras casi le pega a su hijo.
" ¡Oh cielos, disculpe! " Grito un niño que reconoció por ser de una familia sangre pura que al final terminaron su legado al la mayoría de sus sucesores casarse con muggles, pero seguían teniendo algo de peso ." ¿Podrías pasarnos la pelota de voley por favor? "Al parecer el chiquillo no los reconoció, bien. Pero si tenia un pequeño sonrojo en sus mejillas al dirigirse a su Dragón, levantó una ceja divertida ante eso.
" ¿Voley?, ¿Qué es eso? "Preguntó inocentemente Draco, los demás niños se empezaron a acercar también.
" ¡¿No conoces el voleibol?! "Grito una chica más grande a la que si ya no reconocía, su hijo negó con la cabeza." Señorita, ¿su hijo puede jugar con nosotros, por favor? "Draco literalmente le lanzó la mirada mas tierna y encantadora mientras le decía "Por favor". Merlín, su hijo parecía casi brillar, así que no tuvo más remedio que asentir. Mirando hacia otro lado, los niños parecían hipnotizados por su hijo, al parecer Draco había sacado más de los genes Black de lo que esperaba, Regulus era igual...
" Entonces, un gusto, soy Draco Malfoy "saludo educadamente, el niño de antes por fin pareció notar quienes eran por la cara de sorpresa que puso, Narcissa solo hizo un ademan de cerrar la boca, y el chico asintió, niño listo. El resto también comenzó a presentarse.
Ya con los niños en la cancha, Narcissa decidio sentarse a ver." Primero lo primero "dijo la niña que parecía liderar el grupo." Esto es voleibol. La idea es pasar el balón por encima de la red sin que toque el suelo en tu lado. Y nada de agarrarlo como si fuera una pelota cualquiera. Esta pelota es sagrada, no se patea, entendido? " su hijo asintio rápidamente." Bueno, para empezar, esto es un saque "La niña tomó el balón y lo lanzó suavemente al aire antes de golpearlo con la palma de la mano, enviándolo limpio por encima de la red. Draco volvió a asentir concentrado y con estrellas en los ojos.
" ¿Así de simple? Vale, lo intentaré ".
Cuando le devolvieron el balón, trató de imitar el movimiento, pero el balón salió volando hacia un lado, lejos de la cancha. Los niños rieron, pero no de forma cruel.
" ¡No está mal para el primer intento! " dijo el chico de cabello oscuro mientras corría a recoger el balón, ahora sabia que se llamaba Michel Conner." Solo tienes que golpearlo con más suavidad y con la parte plana de tu mano, así "Su pequeño Dragon observó atentamente cómo le mostraban la técnica, esta vez más despacio. Los niños eran pacientes, y aunque él cometía errores, todos lo animaban.
" Ahora vamos con las posiciones. Nos dividimos en dos equipos, y cada uno tiene tres personas adelante y tres atrás. Tú empiezas en el frente. Ahí es donde puedes bloquear los golpes del otro equipo ".
" ¿Bloquear? " preguntó Draco, intrigado.
" Sí, cuando el balón va hacia tu lado, puedes saltar y usar tus manos para evitar que pase. Mira, te muestro ". Continuaron explicándole las reglas y movimientos básicos: cómo pasar el balón, cómo hacer un remate y cómo rotar de posición. Poco a poco, Draco comenzó a entender el ritmo del juego. Cuando fue su turno de intentar bloquear, el balón vino directo hacia él. Saltó torpemente, pero logró tocarlo, desviándolo lo suficiente para que no cayera en su lado de la cancha.
" ¡Eso Draco! " apoyo Narcissa desde la esquina en la que estaba viendo. Su hijo sonrió, y 𝘭𝘪𝘵𝘦𝘳𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 parecía brillar, los chicos y niñas del lugar se sonrojaron al verle, hasta los más pequeños apreciaban la belleza.
" ¡Esto es genial! ¡Es mucho más divertido de lo que pensaba! "
El partido continuó, y aunque él no era el mejor, se esforzaba al máximo y comenzaba a disfrutar cada movimiento. Seguía pendiente de todo, y todos.
" Gracias por enseñarme "dijo Draco al finalizar ya el partido mirando a los niños con una sonrisa sincera." Nunca había jugado algo así, pero... creo que me encanta ".
" Eres bastante bueno para ser nuevo. Deberías venir más seguido " hablo Conner, él en especial parecía haberse hecho muy amigo de su hijo.
El Dragón empezó a acercarse a ella junto al chico, cosa que la sorprendió mucho, no creía que el chico tenía las agallas para hablarle -y no, no es por ser mala, pero... el chico no ayudaba mucho temblando tanto-. Pero eso no importo mucho porque su hijo lo arrastraba feliz.
" ¡Madre! Michel dijo que él también es un mago " hablo él en susurros para que nadie los escuche, Conner asintió afirmativamente. "Así que pensé que tal ves podría ir algún día a su casa... "
" Por favor señora Malfoy, y- yo en verdad deseo q- que Draco... "empezó tartamudeando Conner. Narcissa lo Interrumpió.
" Por mi no hay problema, solo que necesitamos el permiso de tu madre. Y no pasará nada si mi marido no se entera " le agradaba la idea de que su hijo por fin hiciera amigos.
Y así fue como conoció a Samantha Conner, una muy buena mujer que guardo su pequeño secreto y su hijo consiguió un nuevo amigo.
~~~❤︎~~~
Ya a sus ocho años, Draco era una bola de energía.
Habían descubierto que tenía TDAH y Lucius casi cae muero ahí mismo. Asi que le tuvieron que comprar unos lentes especiales que se utilizaban en estos casos -y la verdad, a su hijo le quedaban espectacular-, aunque eso no evito que ella misma le enseñara un hechizo para eso, al principio se le dificultó un poco -ella lo entendía, la magia con una varita que no es tuya y sin entrenamiento previo no era nada facil- pero luego de varios intentos Draco le encontró la maña. Y con respecto a los ideales sangre pura de Lucius... Narcissa puede decir con confianza que cree que ganó.
Draco es una rara convinacón de ambos ideales. Él tenía un gran orgullo por la magia y su legado, no lo presumía, pero si que estaba muy orgulloso de eso. Y como bien ella se lo enseñó, trata a todos con igual de respeto que lo traten a él. Ese es el Lema de su hijo "
Sí ellos no me respetan, ¿Por qué debo respetarlos yo a ellos? " sin importar quien sea.
Ahora, hablando de gustos en general, Narcissa sonreirá con una enorme sonrisa, porque estaba claro que ella ganaba. Bueno, no como tal, pero eso no era de importancia.
A su hijo le gustaba mucho jugar con katanas, había intentado que las cambiará por espadas sin embargo él se negó rotundamente, y así al día de hoy sigue con esa pasión; y hace poco tiempo que dejo las imitaciones de madera para ahora tener una real -cuando eso pasó, Draco literalmente los abrazo por todo el dia, si, esa había sido una buena decisión-. En cambio, su querido esposo intentaba día y noche que al niño le interesará el Quidditch, más específicamente el puesto de buscador. Aún recordaba sus palabras cuando Lucius le preguntó qué puesto le gustaría.
"¡El golpeador! Es genial, ir lanzando de aquí hacia allá una pelota hacia otros es divertido " afirmó encantando Draco, y cuando Lucius le preguntó directamente si quería ser buscador... "
No, mucho tiempo buscando una pelotita que puede o no qué atrape
" Lucius casi se soltó a llorar ahí mismo.
Otra cosa eran la moda, en la que si le daría pase libre a su esposo. Ambos eran igual de dramáticos al elegir que ponerse, y aunque ella siempre que sale de la mansion obviamente lo hace como los sangre pura lo ordenan, en su casa se viste como quiere -ella hablo con Lucius sobre esto, y él no tuvo problema, sus únicas palabras fueron "Haría todo por tí, Cissy"-. Así que Draco vestía formal o semi-formal siempre, aunque sus conjuntos eran muy lindos.
Ahora, volviendo al presente. Ellos dos estaban dando su paseo de rutina por el mundo muggle, ya no le daban miradas extrañas por su vestimenta ya que Draco la había hecho comprar muchas prendas antes, y apesar de que los sigan mirando, seguro era por el color de pelo. Un rubio platinado como el de ellos no era muy visto en el Londres muggle. Cuando pasaron cerca de una tienda de música, Draco se detuvo de repente.
𝒀𝒐𝒖 𝒃𝒆𝒍𝒐𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒎𝒆...
" ¿Cariño, estas bien? "Preguntó preocupada. Él solo respondió asintiendo con la cabeza.
" ¿Quien es ella? La mujer de esa voz, ¡es celestial! ¡Debe ser una Diosa! ". Grito un poco su hijo. Narcissa giro la cabeza hacia la tienda de música de la que provenía la canción, y ahí se acercaron al encargado.
" Niño, al parecer si que te gustó Taylor Swift " río un chico de no más de diez años "Tu no eres mucho más grande que yo" escucho susurrar." Un gusto, yo soy Mark, ¿en que puedo ayudarlos? "
" Cómo verá, a mi hijo le gustó mucho esa tal Taylor Swift, así que por favor ¿nos podría dar el álbum de esa canción? ". Hablo la mujer educadamente. El chico asintió y volvió con un álbum titulado 𝘍𝘦𝘢𝘳𝘭𝘦𝘴𝘴. Draco al verlo brillo de la emoción y los chicos empezaron a hablar, ella lo ignoro viendo mejor el álbum.
Casi arruga la nariz, estética muy Huffelpuff y título muy Gryffindor.
" Bueno, muchas gracias, adiós ". Dijo ella para salir, y su hijo se despidió rápido del tal Mark, volvió con las mejillas sonrojadas." ¿De que estaban hablando, amor? ". Draco se puso aún más rojo.
" Nada... "
Ja si, nada...
~~~❤︎~~~
Cuando Draco cumplió los once años, todo se derrumbó.
Antes, en sus salidas al mundo muggle el brazalete que le había dado hacia que ninguna criatura los encontrará. Pero ahora no tenía un buen presentimiento, estaban en un barrio peligroso muggle y eran las diez de la noche en punto, buscaban un lugar para que puedan aparecerse en la Mansión.
" Madre, algo está mal... "murmuró Draco viendo para todos lados. Ella tambien lo sentía, sin embargo no creía que fuera el momento, tomó a Draco por los hombros y lo empujó detrás de ella.
" Dragón, escúchame con atención. Pase lo que pase, quédate cerca de mí ". Dijo, pero antes de que su hijo pudiera responder, una criatura emergió de las sombras entre los edificios. 𝘜𝘯𝘢 𝘧𝘶𝘳𝘪𝘢 le dijo su mente, con alas negras, ojos ardientes y una expresión de furia incontenible, los observaba con una sonrisa cruel.
"Ah, por fin te encontramos, pequeño mestizo "dijo la furia, su voz goteando veneno." Ese maldito Dios no puede esconderte para siempre ".
"¿Qué está diciendo? "preguntó a su lado Draco, confundido y asustado. Ella no respondió y con un movimiento rápido, sacó su varita y lanzó un hechizo hacia la furia, obligándola a retroceder. No le importaba ahora el estatus secreto o los muggles, necesitaba proteger a su hijo." Corre, anda. ¡Corre ahora mismo! "gritó ella mientras continuaba atacando a la criatura.
"¡No voy a dejarte! "protestó él, pero Narcissa lo miró con una intensidad que no admitía discusión.
" Escúchame, Draco, eres más fuerte de lo que crees. Pero ahora necesitas estar a salvo ". De su bolsillo sacó un pequeño objeto brillante: un traslador en forma de colgante dorado. Lo puso en las manos de su hijo, apretándolo con fuerza." Este traslador te llevará a un lugar seguro. No sé cual, pero tu padre me lo dio ". El niño apenas podía procesar sus palabras, pero el terror en los ojos de su madre lo obligó a escuchar. La furia se lanzó hacia ellos, pero Narcissa se interpuso, lanzando un hechizo explosivo que sacudió el suelo.
" Draco, ¡vete ahora! "Dijo su madre siendo atravesada brutalmente por la criatura. "
Te amo ".Con lágrimas en los ojos y el colgante apretado en su mano, Draco obedeció. Empezó a correr y gritar empujando todas las cosas para que le prestaran ayuda y atención, pero nada funcionaba, ni siquiera el maldito trasladar. La criatura lo tenia acorralado, hasta que choco contra el piso y se corto un poco la mano y cuando la sangre tocó el traslador, en un instante sintió como si un gancho tirara de su ombligo, arrancándolo del lugar.
Narcissa se quedó en aquel lugar desolado, sola, muerta. Hasta que su cuerpo desapareció.
----- CHAPTER BREAK -----
Cuando toco el traslador creyó que lo mandaría directo a la Mansión Malfoy o algún lugar similar. Después de todo, Lucius Malfoy nunca deja nada al azar. Y seguramente no lo mandaría a algún lugar desconocido, ¿verdad? Eso creia, y mientras se recuperaba del dolor que le había dejado el traslador, pudo ver que no estaba en la Mansión o en algún otro sitio que reconocería...
Espera... ¡¿Por qué carajos estaba cayendo del cielo?! Literalmente.
Quería gritar, y lo hizo, no le importaba que después tal vez le dijeran 'niña' o algo así. Las niñas eran geniales y bellas, y para él era un gran alago que piensen que se parece a ellas.
Ahora, volviendo a su caída mortal...
El viento rugía en sus oídos como un coro furioso mientras caía. Sus ojos grises, abiertos de par en par, apenas podían enfocar algo más allá del cielo que se desdibujaba en formas y colores. El traslador había funcionado, pero no de la manera en la que él había esperado." ¡¿Qué tipo de broma es esta?!" Gritó al vacío, con voz ahogada por el aire que lo envolvía. Él, apesar de que ame mucho el cielo y todo lo relacionado a este, no quería morir por una caída, eso era sinceramente humillante. Había esperado aterrizar en algún lugar tranquilo, si es que la Mansion Malfoy no era la elección de su padre, algo con un piso sólido y seguro. Tal vez un bosque o un río pacífico.
Pero no. Por supuesto que no. Esto era su vida ahora: caos y confusión en todo momento.
A medida que la velocidad de la caída aumentaba, Draco comenzó a distinguir figuras debajo de él. Eran personas, o al menos eso parecían, que estaban en medio de lo que parecía ser una ¿pelea? Muy al estilo antiguo, ¿acaso eran alguna de esas obras de teatro de la antigua Grecia? No queria arruinar el show, pero no podía concentrarse ahora en los detalles. Lo único que sabía era que estaba cayendo directamente hacia ellos.
"¡Cuidado! "intentó gritar, pero no estaba seguro de que su voz llegara. En un abrir y cerrar de ojos, chocó contra algo, o más bien alguien. Draco sintió un impacto fuerte, pero no el suelo. En su lugar, se encontró siendo atrapado por unos brazos firmes y tonificados, aunque el aterrizaje no fue precisamente suave.
"¿Qué demonios...? "exclamó el chico que lo había atrapado. Draco lo miró desde su posición, abrazado al chico que estaba sosteniendolo como si de una princesa se tratase. Era rubio, alto, con una cicatriz en el ojo que lo hacía ver considerablemente atractivo, que tenía una expresión de incredulidad en el rostro.
Bueno, al menos iba a morir junto a alguien guapo.
"¿Tú quién... qué...? "intentó decir el chico, pero no pudo terminar porque, en ese momento, una figura más pequeña con armadura, ¿era una chica? Se abalanzó hacia ellos.
Draco, aun en estado de pánico solo pudo pensar una cosa O no, voy a morir, ¿qué hago para no morir? Asi que con su cabeza al mil, decidió que lo mejor era tomar la primera piedra que encontró en el suelo y lanzarla con fuerza hacia la figura. Si que era un maldito genio. Escuchó un ¡crack! satisfactorio cuando la piedra golpeó el casco de su atacante y la figura se tambaleó y cayó al suelo, inconsciente. El chico que lo había atrapado, aún sosteniéndolo, lo miró con una mezcla de sorpresa y exasperación. Ahora pensándolo mejor, ¿Quién era ese tipo? "¿Acabas de...?"
Él había intentado responder, ¡de verdad, lo habia intentado! Después de todo, su madre no crío a alguien sin modales, pero todo el estrés, el miedo y el agotamiento de las últimas horas lo habían alcanzaron de golpe. Sus párpados se sintieron pesados, y antes de que pudiera articular una palabra, la oscuridad lo envolvió. Adiós señorita Adrenalina, fue bueno mientras duró.
Lo último que escuchó fue una voz femenina gritando algo que no logró entender del todo.
Luego, silencio.
...
La cabeza le daba vueltas, sentía unas grandes ganas de vomitar y no recordaba que había pasado, ni sabía dónde estaba, todo era tan confuso... si en definitiva ese era un gran día para él. Intentó ponerse de pie, o al menos sentarse, sin embargo todo su cuerpo le dolía en gran manera, así que se conformo con quedarse acostado en esa cama -que, por cierto, no sabe de quién es y siendo sinceros no le importa ahora, solo quiere dormir-. Toda esa 'paz' si es que se puede llamar así, se esfumó cuando empezó a escuchar unas voces totalmente desconocidas que discutían entre sí.
"Esto no tiene sentido, ¿Cómo alguien puede caer del cielo así? No tiene heridas graves, pero se ve como si hubiera pasado por algo realmente horrible. ¿Y esta... rama? ¿Qué se supone que es? " hablo un niño algo menor que él tocándole. No podía verlo muy bien pero parecía preocupado, como si le examinará.
"Tal vez simplemente estaba escapando de algo, como hacemos todos. Mira su cara, parece agotado, no creo que sea una amenaza " le siguió la charla una chica mayor, que aunque no podía verla claramente, parecía muy linda." Y con la rama... a lo mejor es algún tipo de arma rara Aunque no parece muy útil ya que no tiene filo ni nada"
" No lo sé, para mi que no nos podemos confiar tanto, si las defensas lo dejaron pasar es seguro que es un Semidiós, sin embargo, ¿caer del cielo? No es algo muy común por aquí, hay algo raro... "dijo el chico que lo había atrapado moviendo su mano por el cabello del rubio, cuando la chica linda intentó defenderlo, él la corto, que descortés." Silena, no lo defiendas solo porque muy seguramente sea tu hermano, aunque nunca he visto un niño varón hijo de Afrodita... eso es muy raro"
Iba a seguir durmiendo ante el suave tacto del chico, pero cayó en cuenta de lo último. ¿Hijo de Afrodita? ¿Afrodita como la Diosa? ¿Y si antes lo había atacado de verdad una furia? Se levantó rápidamente de la cama sobresaltando a los otros tres. "¿Pero que carajos es esto? ¿Dónde estoy? " preguntó moviéndose rápido por el lugar.
" Ey, ey, ey, chico relájate, te explicaremos todo "dijo su 'salvador' pero Draco lo ignoro, lo siento chico lindo, no era el momento. El otro niño también intento calmarlo pero no funcionó, o no hasta que la chica -Silena, ¿verdad?- hablo. "Por favor, Cálmate " su voz fue tan hipnotizante que acato la orden sin problemas. "Eso fue más fácil de lo que pense" murmuró.
"¿Dónde estoy?" Fue lo primero que pregunto."¿Acaso estoy en el purgatorio? Estupendo... pero esto no parece el infierno" dijo mirando a su alrededor, la habitación en la que estaba parecía ser una enfermería.
"Quédate tranquilo, yo soy Will Solace y soy tu médico, tienes que recuperarte de tu llegada... peculiar" hablo el tal Will. Draco asintió pensando.
"¿'Peculiar'? Supongo que es una buena forma de decirlo" sonrió un poco para aligerar el ambiente, los chicos si que se veían tensos. "Ahora si pueden decirme, ¿donde estoy?" su salvador le respondió.
"Estás en el campamento mestizo, un refugio para personas como tú.... Semidioses" aclaro. Draco literalmente se quedó en shock, eso no podía ser verdad, él era un Malfoy y un Black, tenía a sus dos amorosos padres que lo amaban, ¿cómo podía ser hijo de un Dios? ¿O era una Diosa? El no podía ser un mestizo...
"Estás bromeando, ¿verdad? Yo tengo padres, mi madre me dijo que mi esta cosa me traería a un lugar seguro... dijo que mi- ohh" ahora muchas cosas se explicaban con eso. Todo cabía en su lugar.
¿Por qué lo llevaba al mundo muggle siendo él un sangre pura? Porque no lo era.
¿Por qué solo podía leer bien en Griego? Debe ser por su padre divino.
¿Por qué su madre dijo 'Tú padre me dio esto' y apareció en un lugar totalmente desconocido? Porque si se lo dio su padre, pero no Lucius, si no su donante de esperma.
Eso no le importaba, él era un Malfoy, y su padre siempre será Lucius Malfoy, eso no cambiaría.
"Lo tomaste mejor que muchos, la verdad" hablo Sillena con una sonrisa, le recordaba a Narcissa. "Ahora ven, yo te daré un recorrido por aqui". Le estiro su mano y él la estrecho, Will no estaba para nada de acuerdo con que se vaya, pero lo dejo ir con la promesa de vovler y un abrazo. Su salvador -que ahora sabe que se llamaba Luke- los siguió.
"Bueno, creo que tengo que presentarme. Soy Draco Malfoy, un gusto en conocerlos" hizo el típico saludo que su madre le enseñó con esmero. Y hablando de ella... oh, puede que esté muerta.
La sensación de saber que esa es una gran posibilidad hace que se detenga en medio del monólogo de Luke, su respiración empieza a subir rápidamente, pero al ver que todos parecían estar rodeándolo preocupados se recompone. Un Malfoy no puede ser visto en estado de debilidad.
Así que cuando le preguntan que le paso, él miente, porque es lo que tiene que hacer, no quería su lastima o algo parecido por la posible muerte de su madre. Sabe que Silena y Luke no le creyeron nada, pero se alivia un poco al ver que no tocaran el tema. Aunque casi se lanza a llorar cuando le entregaron la varita de su madre... al menos podría tener algo de ella con él... y hacer magia. "¿Cómo sé cual Dios es mi padre?" Dijo cuando le terminaron de explicar la aburrida charla de como todo esto era real, era un mago -aunque no sabia si decir eso, parecían que estos eran desconocidos para los mestizos-.
"Para eso el Dios que es tu padre tiene que reclamarte, por ejemplo, el padre de Luke es Hermes, el de Will es Apolo" empezó Silena emocionada, mire de reojo a este pero no parecía sentir nada "y mi madre es Afrodita".
Oh, eso sí era interesante.
"¿Afrodita? ¿Cómo la Diosas del amor? Creo que ella es genial, me encantan las Diosas, mi favorita es Artemisa" Draco comenzó a hablar sin parar, lo único que lo calló fue la risa de Luke detrás suyo.
"Te gusta bastante una Diosa que tiene la fama de odiar a los hombres, tú siendo uno" Draco giró la cabeza rápidamente hacia Luke, sus ojos grises brillando con emoción e indignación mezcladas. Oh, él si que iba acabar con Luke.
"¿Y qué con eso?" dijo respondió, cruzándose de brazos con un gesto que, aunque desafiante, resultaba más adorable que intimidante por su pequeño tamaño. Ya esperaba crecer más. "Artemisa no odia a todos los hombres, solo a los insoportables. Y yo, querido Luke, soy todo menos insoportable, bueno, tal vez lo sea un poco, pero también soy encantador, culto y, modestia aparte, extremadamente agradable a la vista. No veo cómo podría caerle mal" siguió con una sonrisa inocente.
Luke arqueó una ceja, apoyándose casualmente contra un árbol cercano mientras observaba al rubio con una sonrisa que bordeaba la burla. "¿Encantador?" repitió, alzando un dedo para señalar a Draco"¿Agradable a la vista? Mira, no estoy diciendo que no tengas... ciertos atributos" y aquí dejó que su mirada se detuviera un segundo más de lo necesario antes de volver a encontrar los ojos de Draco, este sonrió aun más. ", pero Artemisa no es del tipo que se deja impresionar solo por eso"
"Oh, por favor" bufó él, gesticulando de forma exagerada mientras comenzaba a caminar de un lado a otro. "Artemisa es una diosa, claro, pero ¿eso significa que es inmune al carisma? ¿A una buena conversación? Estoy seguro de que, si me diera una oportunidad, podría demostrarle que no soy como el resto de los hombres" afirmó con total confianza y brillando.
Luke y Silena tuvieron que taparse un poco los ojos para cubrirse, el primero dejó escapar una carcajada, sacudiendo la cabeza. "Draco, ¿te escuchas a ti mismo? Suena como si estuvieras planeando un discurso de ventas. 'Hola, soy Draco Malfoy, semidiós y un entusiasta defensor de las deidades que me odian de antemano' ".
Draco se detuvo en seco, apuntándolo con un dedo. " ¡Exacto! " exclamó, como si Luke acabara de darle la idea del siglo. "Solo necesito encontrar la manera de hablar con ella y seguro que podríamos conectar. Quizás le hable de cómo admiro su independencia, su fuerza, su... bueno, todo. ¡Es increíble!" Luke rodó los ojos, aunque la sonrisa en su rostro no desapareció.
"Draco, para empezar, ni siquiera puedes acercarte a ella sin que probablemente te convierta en algo desagradable, como una serpiente o, peor, un hurón"
El menor se encogió de hombros, aparentemente sin inmutarse. "¿Y qué? Los hurones son muy lindos, ¿no? Además, ¿sabes lo que diría mi padre? 'Nunca subestimes el poder de la perseverancia, Draco'. Y yo, Luke Castellan, soy un experto en perseverar" el mayor suspiró, cruzándose de brazos."No sé si admirarte por tu optimismo o preocuparme por tu falta de sentido común" murmuró
"Admirarme, claramente" replicó Draco con una sonrisa encantadora. "Porque, seamos honestos, ¿qué semidiós en su sano juicio no querría estar del lado bueno de una de las diosas más increíbles que existen?".Luke lo miró un momento, sus ojos brillando con un destello que siendo sincero no alcanzó a identificar del todo. Finalmente, negó con la cabeza, aunque su sonrisa se suavizó. "Eres algo más, Malfoy. Solo... trata de no meterte en problemas con las diosas, ¿de acuerdo?"
Él le devolvió la sonrisa, inclinando la cabeza con un aire encantador. "No prometo nada"
"Ahora, siguiendo con el recorrido, estas son las canchas de voleiball" se interpuso Silena entre esos dos, sentía una tensión poco sana ahí. Los ojos de Draco parecían llenos de alegría.
¡El amaba el voleiball!
Rápidamente se fue corriendo hacia los chicos y chicas que jugaban, viendo como en un equipo faltaba un buen armador. Y para su suerte, él era el mejor en eso.
"¡Hola! Soy nuevo aquí, pero ¿puedo jugar con ustedes? ¡por favor! Soy muy bueno, lo juro" intentó convencerlos, y por suerte, ellos habían aceptado. "Soy armador" respondio cuando le preguntaron en que posición jugaba. "No se preocupen, soy bueno en lo que hago" afirmó con una sonrisa depredadora. Él iba a acabar con ellos.
Así que con la presentación de nombres más rápida que haya existido, empezaron a jugar.
Desde el primer saque, Draco sintió cómo su cuerpo entraba en modo automático. Su corazón latía con fuerza, pero no de nerviosismo, sino de pura emoción. Este deporte era su escape, su pasión, y ahora que era nuevo en este mundo, él estaba dispuesto a mostrarles a todos estos semidioses lo que significaba amar verdaderamente un deporte.
Cuando el balón voló hacia su lado, Draco reaccionó al instante. Sus pies se movieron con precisión, el sonido de sus zapatillas desgastadas golpeando la tierra marcaba el ritmo de sus pasos, se deslizó hacia el balón y lo recibió con un toque limpio, elevándolo justo lo suficiente para que Yew Tanaka, en la posición de ataque, pudiera prepararse.
“Bien, esto es solo el principio”, pensó Draco, su mente analizando cada movimiento en la cancha.
El primer set transcurrió con rapidez, pero él no bajaba la guardia. Todo en la cancha lo tenia perfectamente calculado, como si fuera un juego de ajedres. Y apesar de que cada vez que esa chica -que si, no sabe el nombre- remataba, el balón parecía un proyectil dirigido con precisión mortal, no iban a perder. No con él en guardia. Draco tuvo que esforzarse al máximo para anticipar sus movimientos, pensar en que podía hacer y realizarlo.
Sacar, recibir, armar, pensar cual era la mejor opción para el ataque y engañar a la defensa del enemigo, rematar si es necesario, bloquear y hacer fintas.
Era el cerebro del equipo.
Ser armador era difícil, exigente.
Ser armador era cansado, desgastante.
Ser armador era pasar desapercibido la mayoría del tiempo, ya que todos siempre eataban centrándose en los rematadores.
Pero ¿Saben qué? A él no le interesa eso, no le importa.
Ser armador para él era exitante.
Algo fugaz, complicado, interesante.
Ser armador era tener todo el partido controlado, como un titiritero eligiendo a quien pasar el balón, o ni siquiera hacerlo si no quería.
Cada pase era un desafío, un equilibrio entre cálculo e instinto, donde un solo toque podía cambiar el curso del juego.
Era la responsabilidad de convertir la incertidumbre en oportunidades, y en ese acto encontraba una satisfacción inimaginable.
Ser armador le daba adrenalina.
Y él era un adicto a esta.
“Es como si estuviera luchando en un campo de batalla”, pensó mientras se lanzaba al suelo para salvar un remate algo inesperado. Sentía cómo la tierra raspaba sus brazos, pero no le importaba.
El balón seguía en juego, y eso era lo único que importaba.
El marcador seguía ajustado, pero Draco disfrutaba cada segundo. Cada pase, cada remate, cada estrategia que ponía en práctica le recordaba por qué había empezado a jugar en primer lugar. En medio del segundo set, decidió arriesgarse con una jugada que había practicado innumerables veces en los parques muggles junto a su amigo Michel.
Con el balón en el aire tras una recepción imperfecta, decidio saltar. Saltando más alto de lo que cualquiera esperaba. Sus ojos estaban fijos en el balón, su cuerpo se arqueó y golpeó con fuerza, enviándolo al suelo de la cancha contraria y el impacto fue tan preciso que dejó al equipo contrario y al suyo propio paralizados por un segundo.
"¡Punto!" gritaron sus compañeros, pero Draco apenas lo registró. Su mente ya estaba pensando en la siguiente jugada.
"Seguro es suerte de principiante" escuchó decir a la chica de antes enojada, a la que por accidente había atacado con una piedra... tendría que disculparse luego.
"¡No es suerte! Es práctica, querida" le solto mientras hacía otra colocación. Le gustaba que la gente pensara que era bueno, le encantaba. Pero odiaba que solo por eso desestimaran todo el trabajo duro que también le costo.
Es bueno, lo sabe, pero lo es porque siempre trabajo duro. Practico dia y noche a escondida de su padre. No era suerte, no era talento, era pasión, pasión y práctica.
Cuando llegó el tercer set, la tensión era palpable. Draco podía sentir las miradas de todos sobre él, pero no lo intimidaban. Al contrario, lo motivaban. Este era su momento, el tipo de situación que amaba: cuando todo se definía por una jugada, por un segundo de su genialidad.
El balón se elevó tras un saque peligroso de equipo contrario. Lo siguió con los ojos, con sus movimientos calculados al milímetro. Con un salto rápido, lo levantó con un pase suave pero perfecto. Era un pase que pedía a gritos ser rematado, y su rematadora, Yew Tanaka no lo desaprovechó, golpeando con fuerza y velocidad.
El set siguió con su curso, hasta que tuvo que llegar el final, veintitrés a veinticuatro a su favor.
El punto final llegó de una manera inesperada para los demás, pero totalmente calculada para él. El balón había rebotado en la red tras un mal saque del otro equipo y la punta lo tuvo que salvar de forma abstracta, pero al menos llegando hacia su posición.
¿Qué debía de hacer?
Todos esperaban el punto final, uno memorable, emocionante.
Tenía a un opuesto listo, un bloqueador central que remataba decente y la punta. Tenía para elegir quién haría el cierre maestro, así que lo hizo.
Todos esperaban un pase, tal vez uno bajo y arriesgado o uno alto y seguro por el medio. Pero a Draco nunca le gustó mucho hacer lo esperado.
Así que hizo una finta.
Una finta que nadie vio venir, por cierto.
El sonido del balón tocando el suelo fue seguido por un grito de victoria que resonó en toda la cancha.
Si, amaba esa sensación. Y nunca se cansaría de ella.
Draco dejó caer el balón y se permitió una sonrisa, respirando con dificultad mientras observaba a su equipo celebrando. El voleiball no era solo un juego para él; era su manera de demostrar que, sin importar de dónde viniera o quién fuera, podía encontrar un lugar al que pertenecer.
"Bueno, ese si que fue un buen partido, Principe del voleiball" se sentó junto a él Luke seguido de Silena y Will.
"Siempre para servirle, sir" le siguió la broma Draco, que pronto sintió como todas las miradas y susurros se dirigían a él. "¿Sabes de qué tanto hablan? Es un poco incómodo" le pregunta a Silena, apesar del poco tiempo que se llevaban conociendo, estaba seguro de que ella sabría todos los chismes del campamento.
"Oh si, los hermanos Stoll iniciaron una 'casa de apuestas' para ver a que cabaña iras, la mayoría dice que de Afrodita o Apolo, aunque también hay muchos que consideran la cabaña de Athenea, después de todo tienes los ojos grises... y para ser armador tienes que ser muy inteligente, ¿no?" Preguntó con un dedo en su barbilla. Él solo se rio de todo.
Le hubiera gustado saber quien era su padre divino, le gustaban las apuestas. Bueno, le gustaba ganar las apuestas.
"...pero hasta entonces, tendrás que quedarte conmigo y los demás en la cabaña de Hermes" le dijo Luke, él asintió aunque no había escuchado nada de lo que había dicho el chico.
Tal vez esto estaría tan mal.
...
Olvidenlo, esto es un asco.
Clarisse -la chica a la que le había golpeado al llegar- aunque ya habia intentado disculparse por lo que paso en su llegada, parecía tener un profundo odio hacia él. No lo entendía. Está bien, tal vez empezar su relación golpeándolo no fue la mejor de sus decisiones, ¡pero ey! Ella también tenía que aprender a superar y soltar las cosas.
Entonces por eso estaba en un bote de basura ahora, simplemente asqueroso. Intento ir directo hacia las duchas, pero no tenía ropa consigo, así que al final terminó usando la cosa más horrenda y fuera de moda que había visto en toda su vida, la camisa naranja chillón del campamento. ¡en serio! ¿Acaso no hay gente con un minino gusto de la moda en el lugar? Exceptuando a la cabaña de Afrodita, claro. Y hablando de sus hijos... Silena estaba yendo directo hacia él.
"¡Draco! Hasta que te encuentro, Luke también te estaba buscando, ven conmigo, tengo algo que mostrarte" le grito. Él a regañadientes acepto seguirla hacia el lugar donde había caído, una zona de pelea. "Antes de que preguntes, como te dije antes pero seguro no escuchaste, nosotro los Semidioses tenemos un olor que atrae a criaturas peligrosas hacia nosotros, así que aquí nos especializamos en aprender técnicas de combate para luchar contra estas" le explico amablemente ella.
Ah, entonces fue por eso que esa furia atacó a su madre. Él.
Negó un poco la cabeza, no debía ni quería pensar en eso, al menos no ahora, por lo que se conformo con seguir a la chica donde estaban algunos chicos más aprendiendo movimientos básicos. Mientras que otros se movían con la confianza de años de entrenamiento, para algunos eso podría parecer intimidantes. ¿Pero Draco? ¡Por favor! Era un Malfoy -apesar de lo que digan, lo seguia siendo-. Había estado en lugares donde las expectativas eran aún más altas, donde cada mirada juzgaba cada movimiento. Esto no era diferente a cualquier reunión sangre pura a la que no haya ido antes. Incluso era mejor, Pansy no se encontraba ahí.
La mayoría se fue directo hacia las espadas o lanzas, típicas de Grecia, pero él no pudo evitar correr al ver una katana ahí en el medio olvidada. La reconoció por su forma y equilibrio; no era griega, pero eso no le importó. Al sostenerla, una sensación familiar recorrió sus manos. Era como reencontrarse con un viejo amigo. Desde niño, la katana había sido una gran amiga más que una herramienta, algo que le permitía concentrarse, olvidar el caos de su mundo y perderse en la precisión de cada movimiento.
Un hijo de Ares soltó una carcajada burlona desde el fondo del grupo. "¿De verdad va a elegir eso?" dijo, señalando con un dedo como si fuera la elección más ridícula posible. "Eso no es un arma, es un adorno".
Otro campista, un hijo de Hermes, se unió a las risas. "Sí, claro, porque todos sabemos lo útil que es una katana contra monstruos griegos, ¿no?"
Draco ignoró los comentarios, concentrándose en ajustar su agarre en la empuñadura. La katana tenía un equilibrio perfecto, y al blandirla en un movimiento de prueba, el aire pareció cortar con un silbido claro. Era ligera, precisa, y despertaba una memoria muscular que le resultaba tan natural como respirar. Era perfecta.
"Tal vez quiere ser un samurái japones" bromeó otro campista. "¿Por qué no eliges algo que realmente sirva?"
Las risas continuaron, pero él no reaccionó. En su lugar, se colocó en el centro del campo, en posición, ajustando su postura con la precisión de quien sabe lo que hace. Había aprendido hacía tiempo que las palabras eran fáciles de ignorar. La verdadera respuesta estaba en las acciones.
Algunos cuchicheos se apagaron cuando comenzó a moverse, la katana en sus manos transformándose en una extensión de su cuerpo. Los movimientos eran precisos, fluidos, y cada golpe parecía dividir el aire con intención y elegancia.
Paro rápido el pequeño espectáculo, ya que mucha gente estaba empezando a venir. Cuando terminó, la hoja apuntando hacia el suelo, un silencio incómodo se extendió entre los observadores. Incluso el hijo de Ares, que había sido el primero en burlarse, frunció el ceño, claramente impresionado aunque no lo admitiera.
Los niños eran unos tontos. Por eso prefería a las chicas, por ejemplo Silena, que lo estaba aplaudiendo ahora mismo. Lástima que no le gusten, él era otra prueba de que los niños eran tontos de diferentes formas.
De repente, Luke que apareció detrás de él lo observó con una sonrisa curiosa mientras Draco volvía a inspeccionar la hoja. "Buena elección" dijo con tono relajado. "Aunque es un poco inusual por aquí, ten cuidado, es muy grande y peligrosa"
Él solo alzó una ceja, divertido. "No soy muy de seguir tradiciones, ¿sabes? Además, la katana tiene algo especial. Te exige respeto, disciplina... y estilo, obviamente. Además, no es como si por accidente terminará apuñalandonos a ambos hasta la muerte" el mayor lo intento convencer de que primero empezara con una daga, o al menos una katana de madera, pero él se negó rotundamente. Ya había pasado por eso hace años, asi que decidieron hacer una pequeña simulación de combate y movimientos antes.
Luke rio y lo dejó en el centro del campo, donde Draco tomó una posición firme. Su cuerpo recordaba lo que su mente no necesitaba pensar; los movimientos eran fluidos, casi instintivos después de años de práctica. La katana cortaba el aire con precisión, giraba en sus manos como si formara parte de él.
Poder, precisión, control.
Decestres, libertad, paz.
Empuñar una katana era como sostener un rayo entre sus manos, algo que te exige mucho, pero que si lo logras hacer bien, es la mejor sensación del mundo. La hoja era una extensión más de su cuerpo, ligera pero firme, como si cada movimiento conectada mente alma y acero.
Cada golpe, cada giro, cada bloqueo era un recordatorio de las horas que había pasado practicando en los jardines de la mansión Malfoy, lejos de la mirada crítica de su padre y bajo la paciente guía de su madre. Ella le había enseñado que la katana no era solo un arma, sino algo importante que requería respeto y disciplina.
Noto como los otros semidioses -muchos más esta vez- le comenzaron a prestar atención. Sus murmullos llegaban a sus oídos,
porque, Merlin, no eran nada disimulados, pero él no se detuvo. Si algo había aprendido durante años de practicar magia, jugar un deporte y manejar armas, era que siempre había alguien mirando, esperando con satisfacción a que fallaras.
Y él no les iba a dar esa satisfacción.
No más.
Decidió cambiar sus movimientos, ahora eran más fuertes, más poderosos, más letales. Podía escuchar como algunos trataban saliva, después de todo, la katana podía ser un arma muy peligrosa si las llegabas a usar bien.
Le gustaba eso también.
La fuerza que emanaba siempre, lo poderosa que era con o sin él empuñandola, lo letal y fugaz que podías herir a alguien. No era un loco, jamás dañaría a nadie primero, simplemente le gustaba apreciar las dos caras de la misma moneda, o katana en este caso.
Su movimiento final fue un giro elegante que terminó con la katana apuntando al suelo, su respiración controlada, su postura perfecta. El silencio del campo solo fue roto por un susurro entre los observadores.
"Pero qué carajos" oyó decir a Will impresionado, Silena retandole por decir malas palabras después.
"Es impresionante para ser nuevo aquí" dijo alguien al fondo.
"Parecía casi angelical... "
"Angelicalmente tenebroso, querrás decir"
Draco bajó la katana, limpiando la hoja con cuidado antes de levantar la mirada. No buscaba la aprobación de los demás, pero se permitió dar una ligera sonrisa de satisfacción al ver como Luke, Silena y Will le aplaudían. Había sido un buen entrenamiento.
Mientras seguía apreciando la katana, sintió la mirada fija de una chica... Annabeth Chase, le habia dicho Luke, desde la distancia. No la entendía del todo, pero no era necesario. Sabía que no todos aceptarían su presencia de inmediato, y eso estaba bien. Tampoco es como si él esperará su aprobación, asi que lo único que podía hacer era seguir con su vida adelante, como siempre había hecho, demostrando con hechos que merecía estar ahí.
Tal parecia que Chase no pensaba lo mismo.
"¿Crees que impresionas a alguien con eso?" Dijo ella acercandose y cruzándose de brazos. Draco se giró hacia ella, sorprendido por el tono cortante de su voz, no le habia hablado nunca asi que se confundio un poco por su hostilidad, pero en lugar de molestarse, le dedicó una sonrisa despreocupada.
"¿Impresionar? No, solo intento no cortarme un dedo, ¿pero qué tal lo hice? ¿Un ocho de diez?"
"Un ocho es ser generoso" replicó Chase, frunciendo el ceño. "Aquí no es suficiente ser 'elegante'. Esto es un campamento de guerra, no un desfile"Él parpadeó, confundido por su claro disgusto hacia su persona.
Era él, ¿o era un requisito ser raro para ser un Semidiós?
"Espero que solo por ser un poco atractivo, bueno en un deporte y en un arma que casi nadie utiliza te creas mejor que todos los demás aquí. Porque no lo eres. Es solo suerte, niño, no vale nada. Así que será mejor que no seas estúpido y te cuides la espalda, porque o si no..." siguió pero no la dejo continuar.
"Espera, espera, espera. ¿Me estas amenazando? ¿Me estás diciendo que todo en lo que soy bueno, no 'vale nada' solo por qué lo hice a la primera? ¿Cuando, en realidad no es así? Que yo sepa no te conozco de ningún lado, ya que evidentemente soy de Gran Bretaña y no conocía nada de esto, pero eso no significa que no conozca un deporte mundial mente famoso, y sepa usar un arma" hablo con un tino alto y autoritario, que dejó helados a muchos. "Así que espero y será mejor que no estés amenazandome con suposiciones erróneas y sacadas de la reverenda nada. No cuando me esforce tanto, no cuando pase día y noche practicando, no cuando tuve que ocultar miles de moretones de mis padres para que me dejaran seguir jugando o practicando con la katana. No cuando no sabes nada de mi, no cuando no me conoces. Escúchame bien tú, Chase, que tu solo veas el fruto de todo mi entrenamiento no te da el más mínimo derecho a minimizarlo, y mucho menos a amenazarme solo porque crees algo, y no digas que no es así, porqué lo es" terminó con un tono frío.
Estaba enojado. ¡Diablos! Eso se quedaba corto, estaba furioso.
Y no quería rebajarse a insultar a la chica de forma deliberada, porque era una mujer y debía respetarla. Pero aunque la respete, no se dejara pasar por alto. Nunca.
"Asi que, gracias por el consejo, señorita Chase. Trataré de no ser tan... deslumbrante para usted la próxima vez" finalico con claro sarcasmo en su voz.
Luke intervino, intentando suavizar el momento. "Vamos, Annabeth. Dale un respiro. Lo está haciendo muy bien para ser su primer día, y él tiene razón, pudo haber practicado mucho y tu ni enterada, no vuelvas a hacer suposiciones tan malas de una persona de nuevo" lo defendió el mayor. Ese comentario pareció ser la gota que colmó el vaso. La chica que parecía indignada en demasia, giró sobre sus talones y se marchó, dejando a Draco mirando su espalda con una mezcla de confusión y preocupación. "Mierda... Draco, espérame aquí, lo hiciste excelente" hablo abrazándolo un poco para después irse corriendo hacia donde fue la chica.
"Bueno... cambiando de tema, tengo que enseñarte tiro con arco, Draco, ordenes de Quiron" le dijo después Will emocionado acercándose con una sonrisa que parecía iluminar el ambiente. Draco giró hacia él, relajando el agarre de la katana sonriendo un poco, la energía de Will era contagiosa, como si una sola de sus sonrisas fuera un rayo del mismo sol, no de esos de los que te quemaban la cara, si no de los que iluminaban todo al pasar.
"¿Tiro con arco?" repitió
levantando una ceja. "Nunca he probado eso. Aunque, si te soy sincero, dudo que sea tan emocionante como esto" dijo, levantando la katana ligeramente con un gesto. Aunque no estaría mal probar... Will rió, aunque sus ojos no se desviaron de Draco, y él continuo ese contacto, era una sensación muy cálida.
"Eso es porque no sabes lo genial que puede ser acertar justo en el centro de una diana. Es... es como magia, en serio". Se tenso un poco cuando sacaron el tema de la Magia, tenía que pensar más en eso después, ya que cuando empiecen las clases tendría que ir a Hogwarts. Pero, ¿cómo lo haría? ¿Su padre sabría dónde encontrarlo? Decidió que pensaría en eso luego.
Draco le devolvió la risa, notando cómo Will desviaba ligeramente la mirada, como si intentara controlar algo que no quería que se viera. "Magia, dices. Bueno, no sé si puedo superar lo de 'magia', pero me interesa aprender. ¿Es complicado?" Él más joven se apresuró a negar con la cabeza, sus palabras saliendo rápido, como si temiera que Draco pudiera cambiar de opinión. Aunque tampoco era como si pudiera negarse, le habían dicho que ese tal Quiron daba las órdenes máximas. "Para nada, yo puedo enseñarte. Es más fácil si tienes buen equilibrio y precisión, y tú tienes de sobra. Bueno, ya sabes... porque eres bueno con la katana y todo eso" balbuceo Will, Silena se rió un poco detrás de ellos.
"¿Es un cumplido? Porque lo tomare como tal" jugueteo sonriendo de forma egolatra mientras aflojaba la correa de la katana, e iba a ponerla en su lugar.
"¿Cumplido? Ah, no... sí... bueno, ¿tal vez? quiero decir, claro que sí. Eres bueno con las manos. Con las armas, quiero decir" Will se corrigió apresuradamente, él creia que sus palabras no tenían sentido. Así que para calmarlo un poco, puso su mano en su cabello y lo revolvió, eso hacía su madre cuando lo veía nervioso.
"Bien, entonces tú mandas, capitan. Pero no esperes demasiado, apenas puedo mantener una espada sin intentar darle a alguien" tarde se dio cuenta de lo que había dicho, pero por suerte ellos se lo habían tomado como una broma, bien.
Will lo guió hacia el área de tiro, hablando rápidamente sobre las reglas y técnicas, y en cada pausa, sus ojos parecían buscar el rostro de Draco, esperando una sonrisa o una señal de interés. Draco, por su parte, lo encontraba muy tierno, como si esperará su aprobación, asi que cada vez que veia que Will hacia eso, le decia lo muy bien que le estaba enseñando. Ahora centrandonse más en el tiro con arco, él estaba demasiado concentrado en entender las instrucciones y no pensar en cómo un arco se parecía demasiado a los viejos instrumentos de caza muggle que había visto en libros antiguos que aveces llegaba a colar en la mansion. "Coloca los pies así, ajústate la postura... perfecto" habló Will, acercándose un poco más de lo necesario para corregirlo, pero ni le importo.
¿Silena? Era otro caso aparte, ya que la chica básicamente dejó de hablar -ejem, chismear- con Luke para soltar un gran chillido al aire.
Draco soltó la primera flecha, que pasó rozando el borde de la diana. Dejó a un lado el arco para bufar un rato. Buu, esto era muy difícil. "Bueno, no está mal para ser mi primer intento, ¿no crees?"
"Fue genial" insistió Will, su entusiasmo genuino. "Estoy seguro de que pronto darás en el centro" lo animo.
Luke solo sonrió, Silena le aplaudió y él terminó satisfecho con su avance, mientras Will seguía observándolo de reojo, ¿capaz quería llevarlo a la pared de lava? No, ni en sus más grandes sueños, esa cosa era digna de terror.
Siguieron con todas las actividades que le habían asignado para conocer. Y al finalizar el día, se encontraba junto a Luke en medio de la cabaña de Hermes con una bolsa de dormir y un montón se chicos más.
"Por favor... dime que no voy a tener que dormir aquí" suplico con ojos de perrito. Si, quizá eso podría funcionar. Hizo un puchero al ver que no.
¿No podría haber una cabaña solamente para los no reclamados? Seguirán siendo muchos, pero seguro que era más cómodo. O sería mejor que sus progenitores se dignaran a reclamarlos, al menos que se hagan cargo si andaban de calentones.
Termino acostándose en una esquina casi vacía al final, y cuando se apagaron las luces, su peor miedo ya estaba ahí.
El pensar.
Todo había pasado demasiado rápido. Primero estaba en el Londres muggle junto a su madre, y luego ¡pum! Apareció una furia que los comenzó a perseguir, su madre le lanzo el traslador y cayó del cielo aquí. Ni siquiera sabía lo que le había pasado a ella... ¿Estaría bien? Eso quería creer. No es como si no le gustará ahí, apesar de que parecía que no le agradaba mucho a los hijos de Ares y Athenea lo demás estaba pasable (y pensándolo bien, ¿no es impresionante? Había logrado que dos cabañas importantes que escuchó que se odiaban mutuamente trabajen juntas para molestarlo, genial). ¿Lo que no estaba bien? ¡No sabía cómo volver a casa! ¿Su padre lo encontraría? ¿se preocuparia? ¿Lo aceptaría aunque él fuera un mestizo? Tenía la varita de su madre... podría intentar aprender un poco de magia, sin embargo sería un difícil.
No encontró respuestas precisas ni cuando se fue hacia el lago. No quería pensar, pero sabía que debía de hacerlo. Lágrimas silenciosas se empezaron a brotar de sus ojos, pasando por sus mejillas.
No era débil, no iba a llorar.
Un Malfoy no llora.
Un Malfoy prevalece fuerte, apesar de todo.
Sin embargo, esta situación lo ameritaba, todo esto lo superaba, ¡apenas había cumplido once, Merlín!
Así que lloró, no hizo un berrinche como los que hacia cuando era más chico, simplemente lloro, con lágrimas silenciosas que expresaban todo su dolor sin gritar.
Por azares del destino decidió mirar en el lago, que apesar de parecer estar lejano, era tranquilo, sentía que lo reconfortaba. Se rió un levemente, tan bajo había caído que un simple lago lo reconfortaba.
Miró bien su reflejo en la superficie del agua. El lago era, como un espejo perfecto que le devolvía su imagen con una nitidez que casi resultaba cruel. Su rostro estaba enrojecido, los ojos hinchados por el llanto y su cabello, normalmente impecable, desordenado por el viento. Y, sin embargo, algo en el reflejo lo hizo detenerse.
"¿Cómo es posible que me vea así?" susurró, casi incrédulo.
Las lágrimas brillaban como pequeñas estrellas en sus mejillas, y los reflejos plateados de la luna parecían acariciar su cabello, dándole un resplandor etéreo sus ojos grises; aunque empañados por las lágrimas, parecían más intensos, casi hipnóticos. Había algo en su rostro que combinaba a la perfección la vulnerabilidad y la fuerza, una mezcla que incluso en ese momento no podía evitar reconocer. Era hermoso.
"Maldita sea..." murmuró, pasándose una mano por el cabello y despeinándolo aún más. "Hasta llorando me veo increíble" río ante eso.
No era vanidad, al menos no exactamente. Era una especie de resignación divertida ante la realidad de quién era. Incluso en su peor momento, incluso con el corazón hecho pedazos y los nervios al límite, su reflejo se negaba a traicionarlo. Sus facciones seguían siendo impecables, sus rasgos aristocráticos intactos, como si fueran una burla cruel de su propio linaje. Totalmente de parte de su madre, seguía teniendo eso de ella con él.
Suspiró, apoyando la barbilla en las rodillas mientras seguía mirando su reflejo. Tal vez no podía controlar lo que sentía, tal vez no podia controlar nada en realidad, pero al menos podía apreciar que, si el mundo lo veía como un desastre, lo haría con estilo. Eso lo animaba un poco.
Al final, se quedó dormido en la incertidumbre del lago.
~~~❤︎~~~
El campamento era horrible si solo se ponía a pensar en las cabañas de Ates y Athenea. Parecía que había 'insultado' y 'hecho enojar' a los líderes de cada una, así que todo o la mayoría de los chicos de parte de las dos cabañas estaban totalmente en su contra. Y hace un rato ya había dejado de contar cuantas veces terminó en un bote de basura por parte de La Rue, hasta que se canso y utilizo a Luke como su escudo personal.
Tener un amigo mucho más grande que tu tenía sus ventajas.
Otro caso era Chase, la chica tenía un gran disgusto hacia su persona sin ninguna razón justificable. Y lo miraba con ganas de matarlo cada vez que estaba cerca de Luke. Era obvio que a ella le gustaba él mayor, pero no encontraba razón para mirarlo mal a él, ¡no le había hecho nada!
Pero no todo era tan malo. Al menos las otras cabañas eran... interesantes. Claro, la de Hermes parecía más un almacén desordenado o un chiquero que un lugar para dormir, pero había algo acogedor en la forma en que todos los hijos de Hermes siempre parecían estar conspirando algo, y si, algunas veces los hermanos Stoll podian ser un poco insoportables, pero eso era hasta ahi no más, ¡le habian dado jugo de manzana! Unas malas personas no harian eso, asi que empezo a ayudarlos con alguna que otra broma. También estaba Silena, con su amabilidad casi desbordante, se aseguraba de que nunca se sintiera demasiado fuera de lugar, aunque ella claramente disfrutaba dándole consejos de moda mágicamente innecesarios o ayudándome a montar un pegaso, eran increíbles y ya había encontrado a su alma gemela con alas, la pegasa Rosemary.
Aprender las actividades del campamento fue otro nivel de desafío. Las carreras de cuadrigas lo dejaron con un moretón del tamaño de un melón en el brazo derecho, y los entrenamientos con La Rue eran básicamente su versión personal del inframundo, él podia ser bueno y le daba mucha pelea a la chica -cosa que ella odiaba y con más razon lo hacia- pero ella era un monstruo total, digna hija del Dios de la guerra. 'Si sobrevivo a esto, definitivamente puedo sobrevivir a cualquier cosa", pensaba mientras bloqueaba, o al menos intentaba bloquear, un golpe de su lanza.
Y luego estaba el amor de su vida, el voleiball. Oh, cómo amaba el voley. Cada vez que tenía la oportunidad, escapaba al rincón del campamento donde algunos semidioses jugaban en una gran cancha de arena. Cuando estaba ahi, por un momento, no importaban los monstruos, los dioses o los misterios de que haria cuando comiencen sus clases. Solo existía la pelota, el movimiento, la estrategia. Allí era donde se sentía más vivo, y donde, irónicamente, no tenía que demostrar nada a nadie, porque todos sabían que era bueno.
Había decidido que no estaría tan mal empezar a aprender un poco de magia, ya que de por sí sus padres como sangre pura le habían inculcado ya algunos hechizos básicos, así que intentaba recordar todos los posible hechizos que podía aprender, fue algo difícil al principio, pero iba mejorando. Obvió, todo a escondidas de los demás, Quiron le había advertido que estaba prohibido que algún Dios a excepción de Hecate tuviera hijos con un mortal, no sabía porqué y no quiso preguntar.
Los días pasaban, y Draco empezó a adaptarse. Se levantaba con el sonido del cuerno, desayunaba entre risas y cuchicheos, y sobrevivía a los entrenamientos con la katana mientras soportaba las miradas de Chase que parecían querer perforarlo. Se hizo amigo de Will, quien siempre encontraba una excusa para pasar tiempo con él, y de Silena, quien lo arrastraba a actividades que involucraban decorar armaduras o seleccionar telas "por si acaso". Incluso Luke, con su aire despreocupado, parecía haber desarrollado un interés particular por él, aunque nunca entendía muy bien por qué siempre estaba cerca.
Un mes pasó volando. Las noches eran tranquilas, las fogatas llenas de canciones y leyendas, y las peleas amistosas casi siempre terminaban con risas y algún comentario sarcástico. Todo parecía encajar, como si, finalmente estuviera encontrando un lugar en el que estar, un lugar al que pertenecer.
Ya se estaba empezando a acostumbrar a todo, las cosas ya se le hacían normales.
Hasta que no lo fue.
Un día de septiembre un chico que se le hacia muy familiar se presentó en el campamento.
"¿Hola...?' Preguntó esa voz tan familiar.
"¿Michel?"
----- CHAPTER BREAK -----
"¿Michel?" Pregunto sorprendido. ¿Qué hacía su amigo ahí? ¿Acaso él también...?
"¿Draco?" Le pregunto él, Draco asintió suavemente. "¡Draco!" Grito Michel empezando a correr hacia él.
"¡Michel!" Le devolvió el grito feliz, corriendo también. Pero paro en seco al ver como su amigo cambiaba su mirada feliz a una más enojada, ¿pero qué? "¿Michel?" Volvió a preguntar."¡Draco Regulus Malfoy Black! Ven aqui ahora mismo" le exigió Michel corriendo más rápido. Lo siento, él quería vivir un poco más, así que se fue corriendo hacia la dirección contraria. "¡Draco!" Grito tirándose encima de él y haciendo que ambos tengan que rodar. "¿Me puedes explicar qué haces aquí? ¡Tú y tu madre llevan todo el verano desaparecidos! El señor Malfoy estaba devastado" Le siguió gritando encima suyo.
Draco giró su cabeza viendo como todos los miembros del campamento se habían reunido al ver el pequeño espectáculo, entonces decidió que le daría este problema a un profesional, osea Luke.
"Él te lo explicara todo" dijo dirigiéndose a Luke. Michel lo corto diciendo que ya lo sabía, su madre se le había explicado lo básico camino aquí. "Oh, entonces... supongo que creo que tengo muchas cosas que explicar" hablo rascándose la nuca y luego de presentar rápidamente a Michel con sus amigos -Silena, Luke y Will- se fueron sin mirar atrás hacia el lago.
"Te extrañe mucho, ¿sabes?" Empezó murmurando Draco dejando caer los hombros como si acabara de librarse de una carga invisible. Había algo en la presencia de Michel que siempre lo calmaba, como un ancla en medio de su caos. Lo miró con una mezcla de nostalgia y alivio, como si estuviera viendo un pedazo de su hogar perdido.
Michel, con su semblante sereno pero inquisitivo, se acomodó junto a él, atrayendolo a un abrazo. "Bueno, yo también te extrañé" respondió con una sonrisa que no logró ocultar del todo el destello de preocupación en sus ojos, ese era su amigo. "¿Cómo es este lugar? ¿Dónde está tu madre? ¿Te tratan bien? ¿Tú estas bien aquí?" Draco no pudo evitar reír ante la clara preocupación de su amigo, había sido así desde pequeños pero cada vez parecía aún más sobreprotector con él.
"Sí, aqui es genial siendo sinceros, a algunos no les caigo bien, la historia de siempre" explico con brevedad. "Y con respecto a mi madre... bueno, todo empezó cuando nos fuimos al mundo muggle... "empezó a relatar su historia para Michel. La historia que le seguia doliendo en el fondo, salió con total facilidad con él, aunque no era de extrañarse.
Michel era su mejor amigo, quien siempre estuvo ahí apesar de que su padre lo mirará mal por ser un mestizo. Quien le apoyo y ayudo a perfeccionar sus habilidades en el voleiball, haciendo que después de tantos años de practicar juntos sean una dupla perfecta. Michel era quien siempre lo motivaba a más, cuando se quería rendir con la katana por lo estresante que también llegaba a ser. Si, Michel siempre estaba ahí.
Era su amigo.
Era seguridad, paz.
Michel era su persona.
Así que le contó todo. Como la furia los había encontrado y perseguido, como tuvo que dejar atrás a su madre para sobrevivir. Como ella posiblemente estaría muerta en estos instantes. Y volvió a llorar, un gran llanto esta vez, pero se sentía seguro ahí, en los brazos de Michel que lo consolaba como nadie más, que no lo paro y estuvo con él. Le contó sobre su desastrosa llegada al campamento, en la cual cayó encima de Luke y por un accidente se ganó el odio de La Rue, de como sus días aqui eran buenos con Silena y Will, apesar de que Chase lo seguia mirando mal. De cómo aunque no todos lo amen, se sentía querido y en casa ahí dentro. Sin embargo, también le contó de lo solo que se sentía en las noches, de como constantemente se preguntaba si su padre lo estaría buscando, y por suerte Michel le había dicho que si, su padre lo buscaba día y noche con desesperación. Y le aseguró de que aunque él sea un mestizo, lo seguiría amando. Ambos sabían que esa tal vez no sería la realidad, pero a Draco le consoló que al menos se lo dijera.
Tampoco no todo era malo, también hablaron de que harían cuando fueran a Hogwarts ‐ya que, aunque Samantha no sepa que Draco estaba ahí, seguro encontrarían la manera de llevarlo consigo-, de como podían adoptar a un chico tímido de por ahí. De cómo podrían pasar el único mes que tenían en el campamento y realizaban planes para vengarse de La Rue cada vez que los heche a un bote de basura.
En toda esa charla, no se habian dado cuenta de que había oscurecido ya y que Draco se había perdido todas las actividades que iba a hacer con los demás. Esto, hablar todo el tiempo sin parar, era algo tan común para ellos, siempre olvidandose de todo lo demas ya que, en esos momentos, eran solo ellos dos, Michel y Draco. Así que a paso lento mientras seguían la conversación se dirigieron hasta el lugar donde cenarian. La mayoria ya estaban ahí alborotados y tragando lo que podia así que fue facil hacerse un espacio en la mesa de Hermes pasando desapercibidos.
Hasta que, claro, reclamaron a Michel.
Justo arriba de su cabeza, un caduceo, que consistia en un bastón alado con dos serpientes entrelazadas apareció brillando. Sus hermanos se pusieron a festejar y felicitar a Michel como un nuevo hermano, Michel sonrió, incómodo pero feliz, dejando que lo rodearan, lo felicitaran, lo aceptaran. Su sonrisa creció al mirar a Draco, quien aplaudía desde un rincón, claramente orgulloso de su mejor amigo. Todos festejaban menos Luke, que yacía en la otra punta de la mesa con los brazos cruzados y una expresión que intentaba ser neutral, pero que claramente mostraba su molestia. Draco no entendía del porqué de su molestia, ¿tal vez era solo que ese día estaba de malas?
“No puedo creerlo,” escucho a Luke murmurar para sí mismo, mientras que él y Michel chocaban los cinco, para que este lo levantará en sus hombros mientras iba feliz. "¿Viste eso Draco? ¡Soy un hijo de Hermes!" Grito emocionado sin soltarlo.
"Ya te lo había dicho antes Michel, eres especial" le sonrió enormemente Draco, lo llenaba de alegria que él fuera reclamado. "Ahora como oficial miembro de la cabaña, tendrás una cama propia para ti, tendrás que dejarme escabullirme de vez en cuando, ¿eh?" Pregunto Draco juguetón, aún en los brazos de Michel.
"Me debes estar jodiendo" suspiro Luke que luego agrego sin moverse de su lugar "Bien por ti, Michel" Su voz sonó fría, apenas audible entre el bullicio de la mesa.
"¿Estás bien, Luke?" preguntó Draco con una genuina preocupación en sus ojos grises, ¿qué andaba mal con él?
Él solo se encogió de hombros, fingiendo indiferencia. "Perfectamente" respondió, antes de girar e irse de la mesa sin mirar atrás. Lo vio marcharse, y una ligera preocupación arrugando su frente, tenia que ir a ayudarlo, pero no entendía por qué Luke estaba actuando así, tan raro ahora cuando en la mañana estaba perfectamente normal. Sin embargo, una parte de él sabía que no era el momento para preguntar. No con Michel sonriendo tan ampliamente a su lado.
~~~❤︎~~~
Con su mejor amigo a su lado en este campamento de cuarta, todo se volvía mucho mejor. Mucho.
Obviamente le habían dado una cama como nuevo hijo de Hermes, y como Michel es la mejor persona que pudo existir en todo el universo, lo dejo dormir a su lado todas las noches, algunos otros no reclamados los miraban mal, pero Draco solo les sacaba el dedo del medio y decía algunas palabras y problema solucionado. ¡Así que adiós, vieja y fea bolsa de dormir! Hola cama caliente y cómoda que compartía con Michel. Luke ya lo había intentado sacar de ahí muchas veces, pero él se aferraba a la cama con uñas y dientes, hasta llegó a hacer una alianza con los hermanos Stoll con ayudarlos con sus bromas, si es que ellos le hacían una muy mala a Luke cada que lo intente separar del tercer amor de su vida -la cama-. Eso llevó a que en tan solo una semana, el pobre maldito fuera víctima de una broma de parte de los hermanos cada día.
Bueno, eso le pasaba por meterse entre él y su cama.
Otra cosa que mejoro fueron los entrenamientos, como era nuevo y odiado por las cabañas de Ares y Athenea sus opciones para combatir eran escasas, pero con Michel consigo no tuvo que hacer mucho para convencerlo. El chico estaba siempre con él, lo seguia a todas partes y en todo momento, podría sonar un poco Acosador de su parte, pero así Michel 'se aseguraba de que estuviera bien' en sus propias palabras. De vez en cuando por petición directa de Luke le decían que cambien de parejas, pero eran escasas esas veces desde que casi nadie podía seguirle el paso.
Con estas semanas en un campamento lleno de guerreros reales le habían dado mucha experiencia, y él que nunca se rinde esto lo llevó hasta el límite y sumandole que nadie sabia mucho sobre katanas hacia que sus ataques fueran sorprendentes para muchos. A Michel tampoco le estaba yendo nada mal, él tampoco había elegido un arma tradicional griega, en cambio, opto por un 'morning star' que consistia en un palo alargado que en el final tenía una cadena que conectaba una bola con pinchos. Esa resultó ser un arma muy efectiva para él, y como era algo completamente nuevo y desconocido era divertido y aterrador entrenar contra él. ¡Hasta habían ido juntos a por un hijo de Hefesto para que les confeccionará a ambos un arma bien! Y el chico llamado Charles Beckendorf acepto con un poco de ayuda de Silena. Por eso las chicas eran geniales.
Y ni hablar del voley, básicamente habían estado jugando juntos toda su vida, eran como culo y calzón, uña y carne. Draco era un armador excelente y Michel su rematador estrella.
Él también le ayudaba a recolectar fresas, y Draco estaba muy agradecido por eso. Aunque la creencia popular diga lo contrario, él en verdad es un asco con la naturaleza. Si, es toda muy hermosa y de más, pero igualmente sucias y simplemente no, no era para él. Así que fuera tierra, germenes y trabajo manual, si quería relajarse podía ir junto asi pegasa Rosemary.
Y hablando de pegasos, ahora mismo estaban yendo junto a Silena a ver a los pegasos y cuando llegaron junto a ella, la chica parecía... ¿incomoda?
"¿Lena? ¿Estás bien?" Preguntó Draco acercandose, ella asintió con la cabeza aunque seguía apareciendo incomoda. "Vamos, suéltalo, sabes que puedes decirme lo que quieras"
"¡Si, lo sé! Solo es que... ven conmigo un rato" empezó y lo llevo hacia una esquina alejada de Michel. "Conner y tu han estado todo el tiempo juntos toda esta semana y... sé que son amigos desde hace tiempo, pero... esto era algo solo nuestro, Draco. Y... "
Draco parpadeó, sorprendido por la confesión de Silena. Se rascó la nuca con incomodidad, sin saber exactamente qué responder, ¿que era lo mejor que podía hacer?. "Lena... No sabía que... bueno, no creí que te molestara," dijo finalmente, con una voz suave. "Michel y yo hemos pasado mucho tiempo juntos porque... ya sabes, hacía tiempo que no lo veía y habían cosas que contar, pero eso no significa que me olvide de ti o de lo que compartimos."
Ella bajó la mirada, mordiéndose el labio con nerviosismo, no era algo muy común de ella, ya que podria aruinar su perfecto pinta labios. Si que era malo, entonces. Además había algo en sus ojos que no podía disimular, una mezcla de celos y vulnerabilidad que Draco no esperaba de alguien tan segura como Lena.
"Es solo que... tú y yo teníamos esta cosa especial," continuó Silena en un susurro. "Las bromas sobre moda, las escapadas para combinar ropa, incluso los días en los que me arrastrabas a jugar voleibol esos dias que tanto te gustaban. Y ahora siento que... que te estoy perdiendo un poco, Draco." Confesó mirando al suelo.
Oh no, si que la había cagado.
Había hecho sentir mal a su amiga, ¿qué clase de amigo era?
Dio un paso hacia ella, colocando una mano reconfortante sobre su hombro apesar de que ella sea más alta que él. "Len, eso nunca va a pasar. Eres mi amiga. Mi familia aquí. Y sí, Michel es muy importante para mí, pero eso no cambia lo que tu también significas para mí."
Parecia estar evaluando sus palabras, esperaba que hubieran sonado sinceras, porque lo eran. No queria lastimarla. Finalmente, dejó escapar un suspiro y asintió. "De acuerdo, pero no puedes desaparecer con él cada vez que hay algo divertido. Los pegasos son nuestro momento, ¿vale?"
Solto todo el aire que sin darse cuenta habia estado conteniendo y sonrio en grande, relajando la tensión. "Por supuesto, juro solemnemente no volver a robarte el tiempo de los pegasos. Es más, te dejaré elegir al primero que montemos. ¿Qué te parece?"
Silena esbozó una pequeña sonrisa, la incomodidad finalmente cediendo. "Trato hecho. Y, Draco, solo... prométeme que si alguna vez necesitas algo, seguirás contándomelo. No importa qué tan ocupado estés con él o con cualquier otra persona."
Draco asintió solemnemente, apretando su mano brevemente. "Lo prometo, Silena. Siempre contarás conmigo. Y ahora, vamos a ver a esos pegasos antes de que se impacienten."
Juntos regresaron hacia Michel, quien los esperaba con una sonrisa despreocupada, ajeno a la conversación que acababa de ocurrir. Rápidamente le explico como él tendria que irse sin hacer que se sienta mal, y aunque no parecia muy de buenas, Michel acepto, yendose a buscar las armas a la cabaña de Hefesto. Aunque sabía que con Lena ahora todo estaba bien, mientras caminaban, no pudo evitar sentir una leve punzada de culpa.
Era verdad lo que había dicho, los estaba dejando de lado. A todos.
Sin darse cuenta últimamente había estado demasiado ensimismado con Michel, y muy probablemente Silena no era la única que se había sentido desplazada.
Mierda.
Tenía mucho que arreglar.
...
Draco estaba recostado en una de las camas de la enfermería después de un largo día de entrenamiento. Aunque no estaba herido de gravedad, le habia insistido a Michel de dejarlo ir solo a la enfermeria, hace tiempo que recordaba lo poco que habia hablado con Will en estos dias, y ¿qué mejor forma de abarcar eso que una emboscada a la enfermeria?. Y como si fuera obra del destino, justo ahi estaba Will, revisando algunas hierbas en una mesa cercana, moviendo los frascos con movimientos mecánicos. Pero su habitual sonrisa brillante no estaba ahí, y Draco lo notó de inmediato.
"Hey Willy, ¿planeas matarme con silencio o solo estás practicando para un concurso de caras largas?" Intentó bromear, para tratar de aligerar el ambiente un poco. Spoiler, no lo logró. Will no respondió de inmediato, simplemente siguió organizando los frascos, pero su mandíbula estaba tensa. "Will" insistió, esta vez con un tono más suave. "¿Qué te pasa? Estás raro".
El hijo de Apolo finalmente suspiró y se giró hacia él, cruzando los brazos. "No es nada" dijo al principio, pero sus ojos brillaron con una mezcla de frustración y tristeza que traicionaba sus palabras. Él arqueó una ceja, dejando claro que no le creía ni por un segundo. Este también era el problema que venía a arreglar, el menor llegaba a ser sentimental con él muchas veces, y no quería que se sintiera igual que Lena.
"Oye vamos, sabes que soy muy bueno leyendo expresiones. Y ahora mismo parece que quieres arrancarme la cabeza o lanzarme un rayo... aunque lo último sería bastante irónico" por suerte esta vez si logro que Will soltará una risa suave, pero todavía había algo en su mirada que no desaparecía. Sería un trabajo duro, al parecer.
"Es solo que... últimamente estás muy ocupado, ¿sabes? Con Michel, Silena... con todo el mundo, menos yo, parece"
Draco parpadeó, sorprendido. '¿Eso te molesta?' Iba a preguntar, pero gracias a Hecate se dio cuenta antes de lo tonto que sonaba.
Will apretó los labios y bajó la mirada antes de seguir. "No es que me moleste. Es solo que... al principio éramos tú y yo, también la pasabas con Silena y Luke, pero yo estaba presente, estaba ahí, contigo ¿recuerdas? Cuando caiste del cielo... yo te ayudé a adaptarte, a entender cómo funcionaba el campamento, pasábamos las tardes juntos practicando tiro con arco o hablando aquí. Pero ahora..." hizo una pausa, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras." Ahora siento que apenas me ves, que apenas y te acuerdas de mi con el chico Conner a tu lado, ni siquiera te presentaste a nuestra sesión de entrenamiento del arco ayer... "
Se quedó en silencio por un momento, asimilando lo que acababa de escuchar. Carajo, él tenía razón, lo había olvidado por completo. "Will, no tenía idea de que te sentías así" empezó finalmente, sentándose en la cama. "No estoy tratando de dejarte de lado, ¿sabes? Es solo que... bueno, todo esto es nuevo para mí, y la llegada de Michel fue como un salvavidas, un respiro de un aire ya conocido pero igual de fresco. A veces siento que me estoy ahogando tratando de mantenerme a flote con todo lo que pasa aquí, y aunque eso no lo justifique, creo que si me sobrepasó" él lo miró con una mezcla de comprensión y tristeza. Will siempre lo entendía.
(Pero, ¿quién entiende a Will?)
"Yo.. yo lo sé, Draco. Y entiendo que quieras estar con él, ya que es tu amigo desde antes y parte de tu lugar natal, esta bien tener otros amigos... sin embargo, no quiero que pienses que soy solo el chico de la enfermería que está aquí para curarte cuando te lastimas. Quiero ser más que eso para ti" no sabia si habia ahí un mensaje entre líneas o no, eso no le importaba -no ahora, al menos- solo sabía que había hecho sentir mal a su amigo. Draco sintió un nudo en el estómago. Había algo en la forma en la que Will lo miraba, que lo hacía casi retorcerse de culpa.
"Tú ya eres mucho más que eso para mí" afirmo con sinceridad. "Eres mi amigo. Probablemente uno de los mejores que tengo aquí" Will sonrió, pero era una sonrisa débil, como si no estuviera del todo convencido.
"Entonces no me olvides, ¿vale? No quiero ser solo un espectador en tu vida, Draco"
Él asintió, sintiendo una extraña mezcla de culpa y agradecimiento. "No podrías serlo, incluso si lo intentaras. Ahora, ¿vas a quedarte ahí mirándome como si fuera una obra de arte o vas a ayudarme a salir de esta cama?" Pregunto juguetón y Will finalmente soltó una carcajada, y aunque no todo estaba resuelto, creía que había un nuevo entendimiento entre ambos.
Haría un esfuerzo para seguir junto a Michel sin dejar de lado a los demás, tenía que hacerlo. No quería perderlos, eran importantes para él.
Así que llegaba al último eslabón, la parte final a la que le tenía más miedo por las multiples posibilidades de salir mal.
Luke.
....
Draco ya sabe, ya se dio cuenta y se quito la venda de los ojos para ver que en verdad, estaba dejando a sus amigos de lado con Michel, y no repetiría el mismo error con él. Por ende, Michel lo acompañaba junto a Silena y Will a buscar a Luke. Necesitaban todas sus armas para esto.
Al llegar al campo de entrenamiento y ver como Luke parecía una bestia total mientras peleaba con La Rue y la humillaba con total furia.
Draco tragó saliva mientras observaba mejor la escena frente a él. Luke estaba completamente concentrado en su pelea con La Rue, moviéndose con una gracia que solo podía describirse como letal. Cada golpe era preciso, cada movimiento calculado. Pero lo que realmente le llamó la atención no fue solo la habilidad de este sino la intensidad que había en sus ojos, como si toda su furia reprimida estuviera canalizada en esa pelea.
Silena soltó un leve suspiro junto a él, como si estuviera igual de atrapada por el espectáculo. "Wow, Luke está... encendido hoy, ¿no?" murmuró Michel rompiendo el silencio. Will que aún parecía algo incómodo en su presencia le respondió. "Ha estado así desde que... bueno, desde que llegaste" intentó no sonar hiriente, pero Michel que apesar de todo era un rollito de canela, estuvo cabizbajo. Okey, lo entendía, si tu hermano mayor quien también es de vital importancia para el campamento pareciera estar en contra tuya él tampoco estaría muy feliz la verdad.
Pero Draco no respondió de inmediato. Estaba demasiado ocupado pensando cosas que definitivamente no debía pensar en ese momento. 'Concentrate Draco Regulus Malfoy Black,
no es momento para imaginar que estas en una de esas telenovelas viejas y baratas' se reprendió mentalmente, aunque su cerebro parecía empeñado en ignorar sus propias advertencias.
Luke se giró con un movimiento rápido, desarmando a La Rue con una facilidad que era casi insultante. La lanza de la hija de Ares cayó al suelo con un estruendo, y ella retrocedió con una expresión mezcla de sorpresa y rabia. Oh, cómo le encantaba esto. Eso se lo merecía por tantas veces tirarlo a un bote de basura.
"¿Eso es todo?" espetó él, con una voz baja pero cargada de desprecio. "Pensé que los hijos de Ares eran mejores que esto". Tuvo que luchar contra el impulso de aplaudir. ¿Cómo alguien podía ser tan increíblemente irritante y atractivo al mismo tiempo?
"Deja de mirarlo como si fueras a devorarlo vivo" susurró Will, inclinándose hacia Draco con una sonrisa divertida pero claramente incómoda y que no llegaba a sus ojos.
"No sé de qué estás hablando" respondió sonrojado cruzando los brazos y fingiendo indiferencia.
"Claro que no. Solo que tu cara está más roja que el cabello de un Weasley" intervino Michel, rodando los ojos. Y draco no dude en darle un codazo, mientras que Silena y Will no entendían la referencia.
Draco iba a responder con una réplica mordaz, pero en ese momento Luke se giró hacia ellos, su mirada aún cargada de esa intensidad peligrosa. Por un momento, puede jurar que se sintió como si estuviera clavado en el lugar. "¿Qué hacen aquí?" preguntó él con una voz más fría de lo habitual.
Decidió dar un paso al frente, ignorando la tensión en el ambiente. Digno de un Gryffindor a su parecer, no cualquiera se acercaría a Luke en estos instantes. "Te estábamos buscando. Tenemos algo importante que discutir, pero parece que estabas ocupado humillando a La Rue" Luke arqueó una ceja, dejando escapar una leve risa que se fue rápidamente al ver a Michel.
"¿En serio? No me lo esperaba, tú, hablándome por voluntad propia. Últimamente pareces estar siempre ocupado, Draco" dijo con un tono mordaz. "Dime ¿Qué necesitas?"
Draco tragó saliva de nuevo, intentando recordar por qué estaban allí en primer lugar, ya que entre la adrenalina del momento y las miradas del mayor, su cerebro estaba peligrosamente cerca de desconectarse.
'Concéntrate Draco, enfoque" se recordó una vez más, decidido a no dejarse llevar. Pero, sinceramente, no podía pensar muy bien en ese momento. Bueno, no pueden culpar a Draco por pensar que si, él fuera un poco más mayor definitivamente se acostaria con Luke.
Draco inhaló profundamente, consciente de la tensión creciente en el ambiente. Dio un paso más hacia Luke, quien, aunque aún sostenía su espada con la misma fuerza, bajó la guardia lo suficiente como para enfrentarlo directamente.
"Mira, sé que he estado algo... distante" comenzo, levantando las manos en un gesto de paz.
Luke soltó una risa seca, que no tenía ni un ápice de humor. Uh, tal vez esto si seria más dificil. "¿Algo distante? No me hagas reír, Malfoy. Has estado prácticamente desaparecido desde que tu mejor amigo decidió aparecer de la nada y monopolizar todo tu tiempo" Él solo parpadeó, sorprendido por el tono acusatorio. Además, ¿Luke no debería estar feliz por su nuevo hermano?
"Eso no es justo. Solo intentaba ponerme al día con él" refuruño un poco.
"¿Ponerse al día?" Luke avanzó un paso, su mirada fija en los ojos grises de Draco. "Te has pasado una semana entera ignorándonos. Will y Silena estaban destrozados. Yo... " sintió un tirón en el pecho al notar cómo Luke evitaba terminar su frase. Su voz, siempre tan segura, flaqueó por un instante antes de recuperarse. "Yo estaba mal también".
"Lo sé" admitió en voz baja, inclinando ligeramente la cabeza. "Y no tienes idea de cuánto lo lamento" no sabia que más decir, las palabras no eran lo suyo.
Silena, que había permanecido en silencio, trató de intervenir con un tono conciliador. Su amiga siempre a su rescate. "Vamos, Luke, nosotros ya lo hablamos antes. Draco nos explicó todo y... "
Él levantó una mano para detenerla, su mirada todavía fija en Draco que le ponía los pelos de punta -por suerte, no literalmente-. "¿'Ya lo hablamos'? ¿Eso es todo lo que se necesitó para que te calmaras? ¿Un par de palabras bonitas y ya? ¿Tan rápido te convenció? "Se giró hacia Will, quien estaba de pie a un lado, con la cabeza baja. "¿Y tú, Will, qué me dices tú? ¿También te convencio con un simple 'lo siento'?" El hijo de Apolo alzó la mirada, visiblemente incómodo.
"Yo... no es eso, es solo que..."
"Déjalo, Luke" interrumpió Draco, adelantándose para enfrentar la mirada del hijo de Hermes. "Si tienes un problema conmigo, dilo. Pero no metas a Will y a Lena en esto" la gente se empezó a amontonar. No, ¿acaso no podían dejar de ser metiches un solo día?
"¿Ah, sí?" Luke dejó escapar una risa amarga y señaló a Michel, que había estado observando en silencio desde un lado. "Y él, ¿también lo vas a defender? ¿El chico perfecto que te tiene completamente cegado?"
Draco apretó los dientes, dando un paso más hacia Luke.
"Michel no tiene nada que ver con esto. Él no hizo nada malo" no iba a dejar que le pasarán por encima, no cuando él lo había defendido tantas veces antes. El mayor se cruzó de brazos, su expresión endurecida.
"Claro, claro. Porque es tan perfecto que ni siquiera puedes darte cuenta de lo que está pasando frente a tus narices. Mejor vete con tu novio, Draco. Seguro que él tiene tiempo de sobra para ti"
Sintió como su rostro comenzaba a
arder, con una mezcla de ira y algo más que no podía identificar. "¡No es mi novio!" espetó, su voz resonando en el campo de entrenamiento. Llamando la tensión de todos, genial. Michel, que hasta entonces había mantenido la calma, levantó las manos en señal de rendición.
"Oigan, no quería causar problemas..."
"No te metas, Conner" gruñó Luke, lanzándole una mirada asesina antes de volver a enfocarse en Draco. "Y tú..." exhaló con frustración, como si intentara controlar las palabras que amenazaban con salir. "Olvídalo. Quédate con él si tanto te importa"
Todo el peso de las palabras se sentía como un golpe inesperado. Por un momento, el aire en el campo de entrenamiento se volvió pesado, y el silencio entre los presentes amplificaba la tensión. Michel hizo un intento de acercarse, pero Draco levantó una mano, indicándole que se quedara donde estaba. Era su culpa, no lo metería a él en esto.
"Luke..." volvió a empezar, tratando de suavizar el ambiente. "No estoy aquí para discutir contigo, vine para hablar de esto. Sé que cometí errores, y estoy tratando de arreglarlos"
Él se giró bruscamente, sus ojos brillando con una mezcla de furia y algo más profundo, algo que no podía identificar bien. "¿Arreglarlo? ¿Cómo, exactamente? ¿Diciéndonos que lo sientes y luego volviendo a ignorarnos?" Su tono era sarcástico, pero había un temblor en su voz que lo traicionaba. "Porque, honestamente, eso parece ser tu especialidad últimamente. Con Silena, con Will... y ahora conmigo, y ya te lo digo, eso no va a bastar"
Se puso a pensar y respiró profundamente, recordando las palabras de Michel días atrás sobre enfrentar los problemas directamente. Muy sabio, pero difícil de realizar.
"No estoy ignorándolos, Luke. Solo... me dejé llevar. Michel es mi amigo desde hace mucho tiempo, y cuando apareció, me recordó una parte de mi vida que creí haber perdido para siempre" intentó explicarle sin revelar demasiado.
"¿Y qué hay de... nosotros?" intervino Luke, señalando a Will y Silena. "¿Qué pasa con los que hemos estado aquí para ti desde que llegaste? ¿No contamos ya que él esta aquí?"
"¡Claro que cuentan! Por supuesto que lo hacen" exclamó, sintiendo que su voz se quebraba. No, no iba a llorar frente a todos. "Ustedes son mi familia aquí, Luke. Nunca quise hacerlos sentir menos importantes"
Will dio un paso adelante, su mirada triste pero comprensiva. "Draco, no es solo eso... "comenzó en voz baja. "Es solo que nos duele verte tan feliz con alguien más, mientras nosotros... "no logró terminó la frase, pero sus ojos hablaban por él. ¿Tan mal la había cagado? ¿En serio? ¿Por qué apesar d etener magia no podía chasquear los dedos y resolver todo?
"No fue mi intención hacerte sentir así, Will. Ni a ti, Silena, ni a nadie."
Lena, siempre la más empática del grupo, intervino con cautela.
"Sabemos que no lo hiciste a propósito, Draco. Pero... Luke tiene razón en algo: nos dolió. Y quizás lo que más duele es que ni siquiera te diste cuenta "
Draco bajó la mirada, sintiendo el peso de sus palabras.
Le dolía porque tenían razón.
No se había dado cuenta, olvidándonos completamente.
Y en esos momentos, no habia sentido ni una pisca de culpa, no hasta que se desmoronó todo.
Michel, que había estado escuchando en silencio, finalmente habló, con su voz firme pero tranquila. "Quizás fui yo quien lo monopolizó demasiado. No quería causar problemas entre ustedes" intentó.
Luke soltó una risa amarga y se volvió hacia él su mirada llena de resentimiento. "Oh, claro. El amigo perfecto aparece de la nada, y de repente Draco no puede ver más allá de ti. ¿Qué esperabas que pensáramos? ¿Qué esperabas que hiciéramos? ¿Qué te recibieramos con los brazos abiertos por quitarnos a nuestro amigo?"
"¡Luke!" Grito Draco interponiéndose entre él y Michel. "No hables así de Michel. No tiene la culpa de nada, y si alguien la tiene, ese soy yo"
El mayor lo miró directamente, sus ojos llenos de algo que parecía una mezcla de celos y dolor. "¿De verdad no lo entiendes?" murmuró, su tono más bajo pero lleno de veneno. "Todos te importamos, claro, pero al final siempre eliges a Conner. Así que, ¿por qué no te vas con tu novio y nos dejas en paz?"
Draco sintió que su pecho se apretaba.
"¡Ya te dije que no es mi novio!" gritó tan fuerte que toda su voz terminó resonando en el campo.
El silencio que siguió fue ensordecedor. Will y Silena lo miraban con una mezcla de preocupación y pena, mientras que Michel permanecía inmóvil, con una expresión entre culpabilidad y resignación. Luke soltó una última risa seca, negó con la cabeza y se dio la vuelta.
"¿Sabes qué? Haz lo que quieras, Draco. Al final, siempre haces lo que quieres"
Se quedó quieto observando cómo Luke se alejaba, su espalda rígida mientras desaparecía entre los árboles. Se quedó allí, con las palabras atrapadas en su garganta, y una sensación incómoda de que, aunque había intentado arreglar las cosas, todo se había complicado aún más.
Al ver a Luke, su amigo, quien lo había atrapado la primera vez que llegó al campamento y a quien quería consigo irse, así sin más. Un tremendo dolor apareció en su pecho, uno fuerte, mortal, desgarrador.
El cielo parecía estar de acuerdo con sus sentimientos, ya que empezó a llover de repente. No era una suave llovizna antes del la verdadera tormenta, no. Era todo un huracán lleno de rabia. Los chicos se fueron a refugiar de forma rápida, y estaban llamándolo para que vaya con ellos.
Genial, estaba enojado, triste, empapado hasta los huesos y totalmente solo.
Si que era su día.
A Luke tampoco parecía importarle toda el agua que les caía encima, porque siguió su camino sin mirar atrás, como si ni siquiera sé hubiera dado cuenta del pedazo de tormenta que estaba rompiendo el cielo.
¿Acaso valía tan poco para él?
¿Acaso no le importaba? ¿Era por eso que no quería luchar por su amistad?
¿Acaso todo había sido falso? ¿Sólo una vil mentira?
No, no lo era. Él solo estaba enojado, y un poco herido tal vez, era solo eso ¿verdad? Si, era eso. Así que Draco, como el ser Black que es, también tenía pensamientos egoístas. Draco era un Black hecho y derecho, y como todo buen Black que es, no sabia rendirse, nl sabia dejar ir. Era egoista, lo admitia, y no se iba a disculpar por eso. Quería a Luke en su vida, apesar de todo.
Como sus abuelos, como sus tías, como su madre, él mismo había sido participe de la maldición de sus genes.
Era egoísta y por eso quería tener a Luke para él, sin importar si el quisiera o no.
Así que corrió.
Corrió con todas sus fuerzas directo hacia Luke , llegando con él en cuestion de segundos y derribandolo en el proceso. Lo oyó maldecir pero eso no le importaba en ese instante. Encima de él, hizo lo que nunca pensó que haría.
Le dio una cachetada.
Vio la incredulidad en los ojos de Luke, pero antes de que él pudiera decir algo lo agarro por la parte del cuello de su horrenda camisa naranja que tanto odiaba.
"Escúchame bien, Luke Castellan" escupió con autoridad, sin prestarle atención a todos los ojos inquietos que los seguían mirando apesar de la tormenta. "Eres un pedazo de idiota, narcisista con complejo de mil cosas, eres un completo cabeza dura, un imbécil arrogante y egoísta que no sabe cómo manejar sus emociones! Pero eres mi cabeza dura, mi imbécil, mi amigo. Así que no te atrevas a salir de mi vida como si no fueras nada, porque te lo advierto, Castellan, volveré a buscarte, así tengas que correr hasta el mismísimo Tártaro". Luke parecía petrificado escuchándolo debajo de él, pero sin quitar la vista de los ojos de Draco, y aunque haya una distancia considerable, aún podía escuchar los 'Uuuuh' de los hermanos Stoll. "Y como dije, eres mi amigo, y yo no soy de dejar ir fácilmente a mis amigos. Así que vamos a hablar, no, mejor tú me vas a escuchar. Si, puede que los haya dejado de lado cuando Michel apareció, y si, puede que sea un total imbecil por eso. Y sí, también soy egoísta, narcisista, y todo lo que quieras agregar, pero no soy un cobarde. Así que ahora mismo, me vas a escuchar, aunque tenga que mantenerte aquí bajo la lluvia todo el maldito día. Podras pensar que solo estoy loco, y que me volveré a olvidar de ustedes, pero no es así, me arrepentí, me disculpe y lo hice de verdad. Sé que estás en todo tu derecho en no querer hablarme más, pero lo harás, porque eres... porque eres importante para mí, Luke. Mucho más de lo que quieres admitir, y no pienso dejar que esto termine así. ¿Entendiste? ¡No voy a dejar que te alejes como si no me importaras, porque lo haces!"La tormenta parecía intensificarse con cada palabra, como si el mismo Zeus estuviera presenciando el drama y disfrutándolo. Luke abrió la boca para decir algo, pero Draco lo interrumpió. "¡Y no me mires con esa cara de 'pobre yo'! Sí, sé que cometí errores, pero tú también, Luke. No voy a disculparme mil veces solo porque te gusta revolcarte en tu enojo. Somos un equipo, ¿recuerdas? Y los equipos se arreglan las cosas, no se abandonan".
Luke finalmente reaccionó, sus manos subiendo lentamente para agarrar las muñecas de Draco y apartarlas de su camisa. Había algo en sus ojos, una mezcla de ira, sorpresa, y... algo más que tampoco pudo identificar del todo. Con él, casi nunca lo hacía. "¿Tienes idea de lo loco que suenas ahora mismo?" murmuró, su voz baja pero llena de emoción.
"¿Cuerdo? Nunca dije que lo fuera", respondió Draco con un tono desafiante, pero dejó que él se pusiera de pie. "Pero si tengo que volverme loco para arreglar esto, lo haré. Porque no voy a perderte, ¿me oíste?"
Luke lo observó durante un largo momento, mientras la lluvia seguía cayendo. Finalmente, suspiró y apartó la mirada, aunque había un leve toque de una sonrisa, casi imperceptible, en sus labios.
"Eres imposible, ¿sabes eso?"
"Y tú eres un idiota. Así que creo que estamos a mano", respondió juguetón cruzándose de brazos y tratando de no temblar bajo la lluvia. Él negó con la cabeza, una risa suave escapando de él.
"Está bien, Draco. Hablemos. Pero no aquí. Prefiero no morir de neumonía".
Draco sonrió, una sonrisa pequeña pero sincera.
"Te escucho".
"Yo... No sé por dónde empezar", admitió en voz baja, apartando la mirada por un segundo. "Aunque supongo que lo haré con esto: lamento haberte hecho sentir como si no fueras importante. Porque lo eres, Luke. No solo para mí, sino para todos aquí. Pero especialmente para mí." La confesión salió más rápido de lo que Draco esperaba, como si al decirlo en voz alta se liberara de un peso invisible. Él frunció el ceño, seguro sin saber si debía responder o esperar asi que continuó, su voz quebrándose ligeramente, pero con una firmeza que no había sentido antes. "Michel es importante para mí, sí. Es mi mejor amigo. Es mi persona. Pero eso no significa que tenga que sustituirte a ti. Lo que tú y yo tenemos... es diferente. Eres el primero en mucho tiempo que me ha hecho sentir que pertenezco a este lugar," Por un momento, la lluvia fue lo único que rompió el silencio entre ellos. "Me duele que pienses que te estoy dejando atrás", admitió, con las manos temblando ahora no por el frío, sino por el miedo a ser rechazado. "Pero si me das una oportunidad... prometo que no volveré a cometer ese error. Porque tú... tú me importas más de lo que soy capaz de entender. Tu, Will, Silena y Michel, son todo para mí"
Él pareció vacilar. Su mandíbula se tensó, y en lugar de alejarse, como temía, Luke dio un paso hacia él, casi invadiendo su espacio personal.
"Draco, no es solo Conner", dijo al fin, su voz baja y cargada de honestidad. "Es que, cuando estoy contigo, siento que estoy compitiendo con algo más que él. Es como si... como si nunca pudiera alcanzar lo que esperas de mí. Y eso me asusta, ¿sabes?" Susurró, apenas audible.
El peso de esas palabras cayó sobre Draco como un trueno. Nunca había pensado que se pudiera sentir inseguro. Para él, Luke siempre había sido alguien fuerte, decidido, inalcanzable. Y sin embargo, aquí estaba, admitiendo que también tenía miedos, que también luchaba con su lugar en todo esto.
Le sorprendió.
Negó con la cabeza, acercándose un poco más. "No estás compitiendo con nadie, Luke. No tienes que ser nada más que tú. Y te prometo que haré lo que sea necesario para demostrarte que siempre vas a tener un lugar conmigo" Luke lo miró por un momento más, y aunque no dijo nada, había algo en su mirada que parecía aligerarse.
Tal vez no todo estaba resuelto, pero este era un comienzo.
Y mientras la lluvia seguía cayendo sobre ellos, sintió, por primera vez en horas -tal vez minutos, en realidad- que todo podía arreglarse.
~~~❤︎~~~
"¿Cómo sé supone que le diremos a la tía Samy que me tiene que llevar contigo?" Pregunto Draco a Michel mientras recolectaban fresas.
Solo faltaban dos días para que Michel se vaya a Londres junto a Samy, ya que tenia que hacer las compras para su primer año de Hogwarts. Pensaron exactamente mandarle una carta, pero las lechuzas no llegaban y ni salían de ahí.
"Sabes muchos hechizos, ¿verdad?" Le devolvió la pregunta Michel, él asintió. "Tal vez puedas expandir mi bolso, te metes ahí de contrabando y cuando lleguemos le dirás '¡Hola tía! Aunque pensabas que estaba muerto pues no, también había ido al campamento y soy un Semidiós', yo estaré al lado de ella para cuando se caiga al desmayarse" qfirmo con total seguridad, como si fuera la mejor idea del mundo. Draco le dio un sape.
"Tonto, no quiero matar a la tía Samy"Draco dejó caer las fresas al suelo mientras miraba a Michel como si estuviera a punto de declararlo loco. "Michel, esto no es un juego. ¡Tu madre cree que estoy muerto! ¿Cómo se supone que voy a entrar a tu casa, vivito y coleando, sin que piense que soy un fantasma o un fraude?"
Él se apoyó en el cesto de fresas con una expresión que mezclaba diversión y falsa inocencia. "Bueno, Draco, no todos los días puedes fingir una resurrección. Podrías hacerlo épico, como si fueras un héroe que vuelve del inframundo."
Draco lo fulminó con la mirada. "Eso es exactamente lo que estoy intentando evitar. ¿Qué tal si pensamos en algo menos teatral y más... realista?"
Se encogió de hombros. "Está bien, esta bien, algo simple. Llegamos juntos y le decimos la verdad. 'Hola,
sé que pensabas que Draco estaba muerto, pero en realidad sobrevivió gracias a un traslador que lo llevó a un campamento lleno de semidioses, que es el mismo al que me llevaste y bueno, aquí estamos, ambos siendo Semidioses"
"Sí, porque 'hola, tu sobrino que creias muerto tambien es un semidios' suena completamente razonable para alguien que ha creido por meses mi muerte" respondió con sarcasmo. "Ahora en serio Mich, entonces, ¿qué propones, niño genio?"
Su mejor amigo suspiró y cruzó los brazos, pensando. "Primero, yo hablo. Le digo que hay algo importante que necesita saber sobre lo que ha pasado este verano. Luego introdusco el tema de los dioses y los semidioses, pero suavemente, para que no entre en pánico. Y después aparece el supuesto fantasma de su sobrino muerto y le da un infarto"
"¡No soy un fantasma, Michel!" exclamó, frustrado.
"Es broma, broma," dijo Michel, levantando las manos en señal de rendición. "Está bien, después de que le explique todo lo de los dioses, tú entras. Con calma, sin dramatismos. Aunque... tal vez deberías usar la camisa del campamento, para hacerlo más creible"
"No, ni en mil años voy a usar la remera fuera de aqui, es un insulto a la moda y a todo el mundo en si. Además, ¿crees que le importa mi ropa cuando va a ver a su sobrino muerto caminando por la puerta?"
Michel fingió pensarlo. "Hmm, tal vez no. Pero si me preguntas, deberías empezar diciendo algo emotivo. Algo como 'Hola, tía Samy. Lamento no haber podido escribir antes. Estuve ocupado sobreviviendo a un montón de niños qur me odian porque golpeé con una piedrita a su lider llorona'"
No pudo evitar soltar una pequeña risa, a pesar de sí mismo. "Eres imposible, ¡y dijismos que nunca volveríamosa hablar de eso!"
"Lo sé. Pero también soy tu mejor amigo. Así que, si todo sale mal, puedes esconderte detrás de mí mientras intentamos explicarle todo."
"Espero que tengas razón. Porque si esto sale mal, no solo voy a perder a tu madre, sino también mi dignidad" se recostó en el hombro de su amigo.
"Por lo menos no perderás las fresas," le respondió con una sonrisa amplia, señalando el cesto que aún sostenía.
"Silencio, Michel."
Los dos rieron mientras continuaban trabajando, aunque el peso de lo que estaban por enfrentar seguía en el aire. Sabían que no sería fácil, pero si alguien podía manejarlo, eran ellos dos juntos.
...
"Sabes qué puedes llamarme por mensajería Iris cuando quieras, ¿verdad?" Le pregunto Lena por decimos quinta vez. Hoy era el día en el que él y Michel se irían del campamento. "Te deje un par de conjuntos que confecciones yo misma, y no lo olvides, eres hermoso así que lucete. Aquí ya nos acostumbramos a tí, pero allá en ese internado de Londres no, ¡así que a por todo, Dray!" Le apoyó.
La mentira del internado era lo más cercano que podía decirle de Hogwarts, Quiron ya les había explicado que los panteones no se podían juntar, así que ambos guardaron silencio.
"¡Dr- Draco!" Lo llamo Will detrás suyo, que venía con su amada katana. "Charlie me dijo que por fin la tenía lista, puedes hacerla un brazalete si hace falta" le explico dándosela.
La espada era magnífica, la hoja, larga y ligeramente curva, brillaba como si la luz misma la eligiera para reflejarse en ella. El acero, forjado con tal precisión que parecía casi líquido al moverse, llevaba grabado un delicado patrón que serpenteaba como un río en calma. A lo largo del filo, la línea del hamon parecía un rayo atrapado, un recordatorio constante de que la belleza podía ser tan peligrosa como poderosa.
La empuñadura, envuelta en seda negra tejida con maestría, se adaptaba perfectamente a su mano, como si estuviera hecha a medida para él. Los pequeños detalles de piel de tiburón bajo la seda daban un contraste que resultaba tan elegante como práctico. Los menuki, escondidos bajo la envoltura, eran pequeñas serpientes doradas enroscadas, un guiño al linaje de su familia y a su propia astucia.
La guarda de la katana, con su diseño intrincado de dragones enfrentándose en una tormenta. Incluso la funda, un saya de madera negra lacada con detalles dorados, parecía diseñada para contener algo divino. Cuando Draco desenvainaba la katana, el sonido del acero deslizándose era una melodía que hablaba de precisión, disciplina y poder.
Era hermosa.
El sol empezaba a ocultarse, tiñendo el cielo de tonos naranjas y púrpuras mientras los campistas se reunían alrededor del camino que conducía fuera del campamento. Draco, con su katana envainada y una pequeña maleta al hombro, se mantenía erguido, pero cualquiera que lo mirara lo suficiente podría notar la tensión en sus labios y la forma en que sus dedos jugueteaban nerviosamente con el asa de la maleta.
Silena, la mejor chica que había conocido en el mundo, fue la primera en romper el silencio, abrazándolo con fuerza. "¿Vas a escribir, verdad?" preguntó, con una voz que intentaba no quebrarse."Por supuesto, Lena" Draco le sonrió, tratando de transmitirle una seguridad que ni él sentía. "Si no lo haces, juro que cruzaré el Atlántico para buscarte" añadió, mientras lo soltaba y le daba un ligero golpe en el brazo.
Will fue el siguiente, el osito cariñosito Will fue el siguiente . "Tienes que regresar, ¿sí? Al menos para visitarnos" le dijo mientras trataba de mantener su compostura. Pero sus ojos, siempre tan brillantes, estaban cargados de emociones. "Intentaré no hacer demasiados desastres para que Quirón y mi padre me dejen volver" respondió, haciendo un esfuerzo por bromear, aunque su voz sonaba un poco más grave de lo habitual. Lo abrazó fuerte, como los iba a extrañar.
Luke fue el último en acercarse. Al principio, parecía dudar, pero finalmente dio un paso adelante y extendió la mano. Draco, sin embargo, lo ignoró y lo abrazó directamente. "Cuida del campamento mientras no estoy, Castellan" Luke se tensó, pero después sonrió de lado, devolviéndole el abrazo rápidamente antes de apartarse. "Intenta no meterte en problemas con tu padre. Aunque, siendo tú, seguro lo harás "
Michel lo esperaba junto al carro de Quirón, quien los llevaría hasta el punto más cercano al mundo muggle. La tía Samy ya los esperaba allí. Durante el trayecto, Michel no dejó de hablar, como si intentara llenar el silencio con historias sobre Hogwarts y cómo sería su primer año allí. Draco solo escuchaba a medias, sus pensamientos volando hacia lo que vendría a continuación.
¿Qué haría al volver?
Cuando llegaron, Samy estaba de pie junto a un coche, con los brazos cruzados. Su expresión se iluminó al ver a Michel, pero cuando sus ojos se posaron en Draco, el tiempo pareció detenerse. "¿Draco?" preguntó con un hilo de voz. Él se adelantó, sintiendo el peso de la mirada de Michel y Quirón detrás de él."Hola, tía Samy" la saludo, esbozando una pequeña sonrisa.
Michel intervino, intentando suavizar la sorpresa de su madre. "Mamá, es una historia larga, pero... Draco no está muerto. Se ha estado escondiendo por su seguridad, y bueno, resulta que también es un semidiós como yo"
Ella se tambaleó ligeramente, y Draco con reflejos impecables, la sostuvo antes de que cayera. "Prometo explicarte todo en el camino" añadió rápidamente.
El viaje hasta el aeropuerto fue silencioso al principio, pero finalmente, Samantha empezó a hacer preguntas. Michel, como siempre, tomó el mando, describiendo el campamento, los dioses y los peligros que enfrentaron (contando tambien la parte de la llegada de Draco y como un chico de la cabaña de Hermes se le habia confesado -ahi Draco casi se tira del auto, era que mo iban a hablar sobre eso-) pero también él agregó detalles aquí y allá, asegurándose de que su tia entendiera que había estado a salvo, o al menos tanto como podía estarlo con toda la cabaña de Ares odiandolo.
Cuando finalmente convenció al par de que él podía ir a la Mansión solo, Samantha se giró hacia Draco. "No estoy segura de cómo procesar todo esto, pero... me alegra que estés bien. Y espero que estés listo para enfrentar a tu padre, cariño... te extrañé tanto" Finalizó abrazándolo.Draco asintió, intentando proyectar más confianza de la que sentía."Siempre lo estoy, y yo también te extrañe"
Michel lo abrazó una última vez. "Recuerda, si las cosas se ponen feas, me mandas un mensaje. O mejor, ven directo a mi. Y en Hogwarts, estoy seguro de que puedes entrar en Ravenclaw conmigo"
Draco rió suavemente. "Te mantendré informado Mich. Nos vemos pronto"
Dio la vuelta y comenzó a caminar, sabía donde tenía que ir exactamente para pedir alguna chimenea para ir a la Mansión a salvo -sin ningún traslador extraño que lo lleve a otro campamento-. No sería muy difícil convencer a alguna bruja mayor para que lo ayudará, teniendo de amigos a la mayoría de la cabaña diez se aprendían muchas cosas además de chismes y moda.
El campamento había sido un hogar inesperado, un refugio temporal. Ahora, volvía al mundo que había dejado atrás, hacia un padre que no sabía si estaba listo para enfrentar.
Ah, verdad, también tenía que hablar con su padre.
(...)
Oh no, tenía que hablar con su padre.
----- CHAPTER BREAK -----
Lucius estaba
destrozado.
Hace algunos meses, tres para ser exactos, que no veía ni a su hijo u esposa. Todo había pasado tan rápido... no entendía que fue lo que sucedió, no entendía que hizo mal, no entendía por qué tenían que abandonarlo de esa manera.Simplemente desaparecieron.Sin decir palabra.Sin dejar rastro.Sin pensar en él.Dejándolo solo.Completamente solo.¿Qué clase de hombre era, si su esposa y mi hijo prefirieron desaparecer antes que quedarse con él? ¿Qué clase de hombre, qué clase de esposo, deja que el amor de su vida se sienta tan insignificante como para que decida marcharse? ¿Qué clase de padre deja que su hijo busque la felicidad en otra parte? Debió de haberlo visto venir... las miradas de Narcissa, el silencio de Draco. Pero fue demasiado ciego, demasiado arrogante para entenderlo. Les habia fallado, a ambos. No como un mago, no como un sangre pura, sino como esposo. Como padre.Cada día que pasaba era una total tortura para él. Antes, mínimo toda esa solitaria Mansión tenía un brillo, una alegría, una calidez que ahora no está, porque no están. Los elfos domésticos son su única compañía ahí, y apesar de siempre tratarlos mal en sus años anteriores, en estos momentos encontraba algún pequeño consuelo en su presencia. Salazar, ¿qué tan bajo había caído ya?Aunque muchas veces se sintiera prisionero de su propia mente en la Mansión, no quería salir de su hogar, quería quedarse las veinticuatro horas del día los siete días de la semana en su habitación que compartía con su esposa y la de su hijo, poco a poco todo iba perdiendo sus olores, sus sensaciones, sus recuerdos... quería aferrarse a lo último que le quedaba de ellos. Se sentía aislado, asfixiado ahí dentro, pero...Él quería hacer eso. Quedarse ahí.Pero no podía.Tenía un deber como Sangre pura que cumplir; galas a las que asistir, tareas que realizar y lugares que visitar, todo un tonto y maldito deber, uno al que ya no le encontraba sentido, con todo esto... ¿de qué servía la supremacía de la sangre? ¿De qué? Por favor, díganselo, que ya no le importaba. Se suponía que ellos eran mejores que esto, eran Sangre puras, lo mejor de lo mejor de todo el mundo Mágico, entonces... ¿por qué está sufriendo de esta forma? ¿Por qué la culpa le carcomia por dentro? ¿Esto no le debería de pasar a los mundanos muggles, aquellos seres sin magia e inferiores a él? Ellos en cambio pasaban ahí, tranquilos con sus familia,
felices.
No era mejor que los hombres que despreciaba. Ellos tenían familia, amor, una vida. ¿Él? Solo tenia esa mansión, este vacío.¿Hace cuanto no había sentido la felicidad? ¿Hace cuanto tiempo ellos se fueron?Tenía que ir gala tras gala, evento tras evento intentando convencer a los viejos Lord's y Lady's chismosos de la Élite que siempre le quisieron la ruina, desden y demás a su familia, diciendo la misma excusa de siempre.
"Mi esposa e hijo se han ido a un viaje por unas vacaciones, en algún tiempo volverán"
Como deseaba que esas palabras fueran ciertas.
Como deseaba que que ellos en verdad volvieran, y que le digan que solo fue un viaje, ese del que siempre hablaron, de irse un tiempo a las Bahamas u otro lado para descansar de su deber y pasar tiempo en familia... tal vez fue eso, por eso se fueron, tal vez pensaron que le importaba más su trabajo que ellos, tal vez todo era su culpa.Aun recordaba el día en el que se dio cuenta de que no estaban, fue el día después de una de sus frecuentes escapadas al mundo muggle, de las que sí, él estaba al tanto. La primera vez que fue con ellos a escondidas estuvo a poco de gritarles, decirles porque fueron a un lugar tan mundano como ese y demás. Pero al ver tan feliz a su hijo saltando en el aire con esa bola rara de colores en sus manos, la sonrisa se satisfacción cuando mandaba un buen pase o hacia una finta... al ver como se le suavizada los ojos a su Cissy, como se mostraban cariñosos sin ninguna de esa estrictas reglas de su mundo, brillando más que nunca... decidió que lo dejaría pasar.Por ellos.
Siempre por ellos.
Volvió a seguirlos alguna que otra vez, descubrió que a Cissy le encantaban los perfumes franceses muggles, y cada tanto le regalaba uno que otro sin que se de cuenta, y que a Draco le gustaba esta cantante, Taylor Swift si recordaba bien. Escucho su álbum 'Reputation' y recordó que su hijo había sacado su buen gusto.Esos eran buenos días.Y sin embargo, ese diez de junio, no volvieron, pensó que tal vez se les había hecho tarde o que querían quedarse en uno de esos hoteles.Pero no.A la mañana siguiente todas sus cosas seguían igual, no había rastro de ninguno de los dos. Ni una carta de despedida.Se habian ido.Ese día no fue a trabajar, no quería, no podía. El dolor lo consumía. Entonces lloró, lloró toda la tarde, toda la noche, hace años que había dejado de llorar, su padre Abraxas se lo había prohibido hace años, pero no le importaba él en ese instante, no. Le importaba su esposa, su hijo... su familia, su todo.Así que si, él lloró sin consuelo, tirado en el suelo de su Mansión, sin comer o prestarle atención a sus elfos domésticos. No estaba de humor, no estaba bien.El tiempo paso, y la vida siguió, pero su dolor nunca seso, nunca se fue, siempre estando ahí, en su pecho, acompañándolo a donde sea.
Los pasillos de la Mansión se sentían más largos, más vacíos, y el eco de sus pasos era un recuerdo constante de que estaba solo ahora. Una vez, decidió pasar por el jardín donde Cissy y Draco se la pasaban siempre, ella ayudándolo a practicar con su katana. Él les decía cada vez que podia que era un arma inútil, un arma muggle, pero cada vez también, los dejaba seguir practicando, porque a su hijo le encantaba, lo amaba.Así que por eso estaba en el Callejón Diagon ahora, quería comprarle mantenimiento a la katana de su hijo, el siempre lo hacía, era su hobby personal.Fue el sonido de pasos lo que lo sacó de su letargo. Al principio, pensó que se lo había imaginado, pero ahí estaba, frente suyo una figura algo alta, más delgada y algo musculosa a la última vez de lo que recordaba, con el cabello tan rubio y algo largo como el suyo y una mirada que mezclaba nerviosismo con determinación.
Su hijo.
Su hijo Draco.Draco.
Draco.
El nombre se quedó atorado en su garganta, incapaz de pronunciarlo. Su hijo estaba de vuelta, y aunque había soñado con este momento, ahora no sabía cómo enfrentarlo. ¿Cómo decirle que lo había extrañado más de lo que podía soportar? ¿Cómo confesarle que cada día sin él era una herida abierta? Se quedaron viendo ahí por unos momentos, en medio de la cuadra con muchos pasando. Draco usaba ropas muggles, y eso no le importaba en ese momento. Parecía tener cortadas en lo brazos y piernas, y su piel comúnmente pálida estaba un poco enrojecida."Hola... papá" saludo él. Intentaba mantener la postura, su carácter frío de manera común.Pero no quería, no podía tampoco.Entonces se lanzó a abrazar a su hijo, porque estaba de vuelta, estaba vivo, estaba con él."Vamos a casa, tengo mucho que explicarte..." empezó Draco, y él lo alzó en sus hombro, algo que nunca había hecho antes y si la gente los miraba ahora o se atrevían a decirle cualquier cosa, él los mandaría a la mierda.Porque su hijo estaba de vuelta.
...
Lucius estaba inmóvil.Había pasado todo el viaje intentando procesar la presencia de su hijo junto a él, en la misma habitación, respirando el mismo aire. La emoción lo abrumaba, pero también lo llenaba de preguntas. ¿Dónde había estado todo este tiempo? ¿Por qué se había ido? Y, sobre todo, ¿cómo era posible que pareciera tan... distinto? Draco ya no era el mismo niño tranquilo e impecables que recordaba. Había algo en él; una confianza, una chispa. Algo más que antes no estaba.Ahora estaban sentados en su estudio, frente a frente. Él sostenía una copa de brandy como si fuera un ancla, mientras Draco jugueteaba con un colgante que llevaba al cuello."Padre..." comenzó su hijo, su voz tranquila pero firme.Lucius levantó la mirada, sintiendo cómo el corazón le martillaba en el pecho. Era la primera vez que lo veía tan vulnerable."Hay mucho que quiero decirte. Mucho que necesitas saber." Draco exhaló profundamente. "Cuando mamá y yo nos fuimos... no fue por capricho. Fue porque el mundo que construiste para nosotros y..." Se notaba que quería decir algo más, algo que escondía y ocultaba, ¿pero qué? ¿Era tan malo? El comentario fue un golpe, aún que lo aceptó sin replicar, se forzó a no interrumpir, a pesar de que cada palabra era como un latigazo. "Pasé meses en el Campamento Mestizo, es un lugar donde me di cuenta de muchas cosas. Que soy más que un Malfoy, más que el hijo de un sangre pura. Soy un semidiós, padre, y aunque suene a locura, no lo cambiaría por nada"Esperen. Paren. Stop.¿Qué?
¿Él, Draco, su hijo, un mestizo?¿Un semidiós?Lucius frunció el ceño, intentando asimilarlo. Un semidiós, era como si Draco estuviera hablando de un mundo ajeno, completamente diferente en el que vivían, en el que pertenecían.No lo podía creer."En ese lugar conocí a personas increíbles, personas que no me juzgaban por mi apellido, sino por lo que podía hacer, por lo que soy. No como todos esos niños sangre pura que me presentaste"Lucius entrecerró los ojos, asombrado, pero sin permitir que se notara demasiado."También descubrí algo más." Draco sonrió con un toque de nostalgia. "Que los muggles no son como nos enseñaron. No son inferiores, ni débiles. Son... humanos, con sueños, con vidas, con cosas increíbles que nosotros nunca habíamos visto".Ahora si, algo tenía que estar mal.Obviamente sabía de sus escapadas frecuentas al mundo muggle, pero jamás pensó que estás fueran para tanto. Y este tal Campamento Mestizo... nunca había escuchado de él.Solo apretó los labios. Este era el punto que más temía."¿Por qué hablas de muggles, Draco?"Él lo miró fijamente, su tono decidido. "Porque aprendí de ellos, porque amo cosas de ellos. Descubrí el voleibol, y no te imaginas cuánto me gusta, mamá y yo íbamos a parques muggles y pasábamos tardes enteras jugando. También descubrí música. Hay una cantante muggle, Taylor Swift, tiene un album que estoy seguro que te encantaria si lo escucharas"Lucius dejó caer la copa sobre la mesa. "Draco, no estás diciendo que... ¿te has vuelto uno de ellos? ¿Que ahora rechazas nuestra cultura?"Eso
era lo que más temía.
Que su hijo lo vuelva a dejar, que lo vuelva a abandonar.Y que no regrese esta vez.Draco negó con la cabeza, su expresión suave pero firme. "No, padre, no rechazo nuestra cultura o al menos no tanto como tú crees. Solo creo que podemos ser más, que podemos aprender y quiero que sepas que no estoy aquí para volver a ser el Draco que conocías. Estoy aquí porque te extrañaba. Porque quiero que me conozcas como soy ahora. Estoy aquí porqué a pesar de todo eres mi padre y te amo"Sintió como se le formaba un nudo en la garganta. Las palabras de su hijo eran más dolorosas que cualquier hechizo. Y sin embargo, también eran honestas, como nunca antes. "Draco... no sé qué decir" fue lo único que pudo responder. Todo esto era demasiada información.¿Se fueron y Draco llego a un campamento?¿A él ahora le gustan los muggles?¿Dónde estaba su esposa?¿Cómo podía ser su hijo un Semidiós?"No tienes que decir nada ahora, padre" Draco sonrió, aunque toda su aura mostraba algo de vulnerabilidad. "Solo quiero que pienses en todo esto, en lo que realmente importa".Asi que, por primera vez lo vio directamente a los ojos. A esos ojos grises, tan llenos de vida, tan llenos de ambición, tan llenos de amor...Entonces lo supo.Lucius había creído que el mundo ya no podía herirlo más. Había pensado que el dolor de la pérdida era un abismo en el que ya había caído completamente. Y ahora, frente a su hijo, con esos ojos grises tan iguales a los de Narcissa, entendió que aún quedaban rincones de su alma por destruir."¿Qué pasó realmente, Draco?" preguntó, con la voz apenas un susurro. Había tanto que decir, tanto que escuchar, pero las palabras eran un muro en su garganta.Su hijo respiró hondo. Su mirada se movió entre la ventana y el suelo, evitando el rostro de su padre. "No nos fuimos porque quisimos," empezó, sintiendo que el aire se volvía denso con cada palabra. "Una... furia nos encontró."Lucius se tensó. "¿Una furia? ¿Qué estás diciendo?" Aún no sé creía por completo eso de ser un Semidiós."Es complicado," continuó él, apretando los puños sobre sus rodillas. "Una criatura del inframundo, enviada por... algo. Algo que me estaba buscando a mí, mamá... ella intentó protegerme" la forma, el tono, como desvió la mirada... por favor, que no sea lo que estaba pensando, por favor...El silencio que siguió fue insoportable. Lucius sintió que el suelo bajo sus pies desaparecía. "Ella te protegio, lo logró, sin embargo, ella... ¿Narcissa... murió?"Draco asintió, y el peso de esa confesión cayó como una avalancha entre ellos. Las lágrimas silenciosas que se había esforzado en contener durante meses comenzaron a caer, y el hombre que siempre se había mostrado tan imponente, tan indomable, se desmoronó frente a su hijo.Lo único que le quedaba."Lo siento" murmuró con su voz quebrada. "Sé que la decepcioné. Sé que no soy lo que esperabas, pero no sabía... no entendía lo que era ser diferente hasta ahora"Lucius lo miró, la confusión y el dolor luchando en sus facciones. "¿Diferente? ¿Qué significa eso, Draco?" Que no vuelva con la mentira, que con cada minuto cobraba más sentido."Como te dije, soy un semidiós" confesó al fin. "Un hijo de Atenea, Afrodita o Apolo según dicen los del Campamento Mestizo, aunque probablemente no, ya que no he sido reclamado en todo el verano. Y eso no me importa, tu eres mi padre, ¿verdad? No sé cómo pasó, no sé por qué, mamá lo supo antes de que yo pudiera decírselo... seguro ya estaba enterada, y nunca me miró como si fuera menos. Pero tú... no sé si podrás..." dejó la oración al aire. No era necesario seguir para saber que era lo que quería decir.Lucius sintió un nudo en el pecho.¿Él, podría dejar de lado sus prejuicios?¿Podría perdonar a su esposa por haberle mentido durante once años?¿Podría...?Si, claro que podía.Seguro que Cissy tenía sus razones, y no quería guardarle rencor con ella... con ella estando fallecida. Porque a pesar de las mentiras, seguía siendo el amor de su vida.Así que por supuesto que podía, el lo haría.Era un Malfoy, los Malfoy pueden con todo.Por Draco.Su hijo."Draco, tú eres mi hijo. ¿Cómo podría pensar que eres menos? Cissy dio su vida por ti... no porque no fueras suficiente, sino porque eras su todo y tambien eres el mio"En ese momento Draco se lanzó sobre él, abrazándolo de manera increíblemente fuerte para alguien tan pequeño, y no lo soltó. Le contó todo.Como había llegado al campamento. Cómo un chico llamado Luke se hizo su amigo cuando cayó del cielo y lo atrapó en sus brazos. "Literalmente caí del cielo, papá. Es una larga historia, pero el traslador que mamá me dio parecía estar mal configurado y aparecí en el cielo, y él me atrapó como si nada. Me dijo que 'quería conocer al chico que cayó del cielo'. No sé qué quiso decir con eso, pero creo que le caí bien ya que despues empezamos a pasar mucho tiempo juntos"Lucius tensó la mandíbula al escuchar ese nombre. Draco siguio hablando y hablando sobre como lo trataba y lo bueno que era con él. ¿Quién era ese tal Luke, y por qué sonaba tan interesado en su hijo? Definitivamente tendría que hablar con él chico, una charla
muy seria.Luego Draco continuó, con una ligera sonrisa en los labios. "Después, conocí a una chica llamada Silena. Estaba en la enfermería porque me golpeé al caer, y ella es en verdad genial, una hija de Afrodita muy hermosa y con un sentido de la moda increíble. Al principio fue ella quien me mostro el campamento, ¿ya te dije que hay una cancha de voleiball? ¡Muchos juegan en equipos, es asombroso! Hubo algunos problemas e igual terminamos llevándonos bien".Lucius asintió, aunque algo en su tono le hizo pensar que si podia confiar completamente en esa Silena. No parecia que quisiera robarle a su hijo."Y luego está Will. Es... bueno, demasiado amable. Siempre tiene esa sonrisa de 'yo te cuido' que no sé cómo tomar. Se la pasa diciéndome que debería descansar más, que la vida no tiene que ser tan difícil." Draco rodó los ojos, pero había un leve calor en su voz. "Él mostro que quiere ser mi amigo, pero a veces siento que me trata como a un niño, ¡y soy mayor que él! Pero..." y como hizo con el chico Castellan, comenzó a hablar de lo bien que lo trataba.No podía confiar en los chicos de ese campamento, tal parecia que todos los chicos ahí querían quitarle a su pequeño, él no lo permitiría, jamás. Al menos tenían buen gusto.Lucius no respondió de inmediato, observando cómo su hijo hablaba con un brillo en los ojos que no había visto en años. Era extraño oír hablar de estos desconocidos, de este nuevo mundo donde Draco parecía encajar. Pero no podía ignorar la duda en su voz al final."¿Y Michel?" preguntó Lucius, su tono más suave, recordando la conexión que el chico tenia con su hijo en los parques.Draco levantó la mirada, algo inseguro al principio, pero luego suspiró."Michel fue el primero en encontrarme. No sé cómo explicarlo, sólo me sacó de todo ese caos. Lo conocí cuando estaba en el mundo muggle, antes de llegar al campamento. Estaba perdido, y él... él me ayudo mucho, es mi mejor amigo, el único que he tenido, papá. ¿Sabes qué él también es un semidiós? Hijo de Hermes, como Luke"Él ya había conocido al niño, y no era como si le cayera mal, solo que... era un mestizo, pero su hijo también, así que no debería de haber nada de malo. Él ya lo había prometido, iba a cambiar por su hijo.Draco bajó la voz, con un ligero temblor. "No sé cómo agradecerle. Y, al mismo tiempo, tengo miedo de que todo esto te decepcione, papá. ¿Qué pensarías si supieras que no soy el hijo perfecto? Que soy un semidiós, un hijo de algún dios cualquiera..."Lo interrumpió, colocando una mano firme sobre su hombrom "Draco" dijo, su voz grave y cargada de emoción al mismo tiempo. "Nada de esto cambia lo que eres para mí. Eres mi hijo. Y si el dios quien sea tu progenitor tuvo algo que ver en tu vida, entonces supongo que no es coincidencia que seas tan... brillante"Draco se quedó sin palabras por un momento, antes de lanzarse otra vez en un abrazo, más fuerte que el anterior."Gracias, papá".Lucius cerró los ojos, sosteniendo a su hijo. Por primera vez en meses, sintió algo de
paz. Pero también sabía que la conversación no había terminado. Tendría que lidiar con lo que significaba para su familia, para su mundo... y, por supuesto, hablar con esos chicos Castellan y Solace.Lucius lo observó marcharse del estudio, y por primera vez en años, no sintió orgullo ni rabia. Solo un abrumador deseo de entender.
...
Ese día, Lucius Malfoy decidió que no le importaban la pureza de sangre, las galas ni la política. Si tenía que arrastrarse al mismo infierno para tener a su hijo consigo, lo haría.
~~~❤︎~~~
Hablar con su padre no fue tan difícil como pensó, si, fue muy incómodo al principio y sí, estaba seguro de que su padre casi colapso cuando le explicó todo lo de los dioses, el campamento, Michel y Luke, pero en general... se lo había tomado extrañamente bien. Lo cual era un alivio. No se quejaba de eso.De lo que sí quería quejarse (y con todo el derecho del mundo) era del por qué no podía salir a comprar sus propios útiles escolares. Se suponía que iría con Michel, comprarían todo lo necesario, y luego irían a su casa para ponerse al día. ¡Ya lo tenían todo planeado! Pero no. Su padre, en su infinita sobreprotección, había decidido que "no era seguro" y que "él se encargaría de todo"."Papá, ¿qué tan peligroso puede ser comprar un par de túnicas?" Él lo miró con esa expresión que Draco había aprendido a traducir como:
No me hagas lanzarte un Avada Kedavra, hijo.Así que, resignado y frustrado, terminó en el sofá de su habitación en la Mansión Malfoy, quejándose en voz alta y despatarrado despotricando frente a Silena por mensajería Iris."No puedo creerlo. No puedo. Creí que al menos me iba a dejar algo de libertad ahora que había vuelto" dijo frustrado. Habían salido hasta al mundo muggle, ¿por qué no a un simple Callejón lleno de protecciones para comprar las cosas?Lena estaba sentada en la silla de su habitación, limándose las uñas con absoluta calma. "Oh, pobrecito Draco, atrapado en su mansión de lujo con su padre rico que lo adora. Qué horrible tragedia" se burlo de él. Le intento lanzar una almohada a la cara. Por obvias razones no le dio."¡No es eso! Es que... es absurdo. Me trata como si no pudiera salir a la calle sin que me secuestren o algo así. Tu me viste con la katana, soy bueno, ¡y eh estado mejorando con el arco! Los tips de Will me ayudan mucho" su amiga pareció ignorar la última parte."¿Y no pueden?""Ese no es el punto".Silena rodó los ojos y dejó la lima a un lado. "Vamos, Dray. Sabías que esto iba a pasar, es tu padre. Literalmente pensaba que estabas muerto hace algunos días, no esperes que te deje ir por ahí como si nada". Draco suspiró. Sí, lo sabía. Pero eso no lo hacía menos frustrante. "Bueno, al menos tienes tiempo para pensar en otros problemas más importantes" añadió, mirándolo de reojo. Eso no significaba nada bueno. No para él. Draco levantó una ceja.
"¿Como qué?"
"Como tu cita con Michel"
"¡No era una cita!" Le gritó por cubriéndose la cara.
"Claro, claro, lo que tú digas" se rió Lena. Solo pudo resoplar un poco."Lo peor de todo, es que Luke no responde, tampoco a tí, ¿cierto?" Preguntó y eso la hizo callar. Luke llevaba días sin responder ninguna de sus cartas, mensajes o llamadas, nada, ni señal de vida. Al principio pensó que estaba ocupado, a pesar de eso, esto era raro. Demasiado raro."...Lo sé" murmuró. "Volvamos con tu padre, ¿Y?""¿Y qué?""¿Y qué vas a hacer algo al respecto?"Draco debería pensar en eso. No en Luke. En la forma en la que se habían despedido. En la sensación incómoda que había tenido desde entonces. Tenía que enfocarse en como conseguir ese permiso ahora."Sí "dijo, poniéndose de pie. "Sí, adiós Lena" se despidió."¡Espera! ¿Sí qué?"
.
"Draco, ya te lo dije antes, asi que si crees que voy a dejarte ir solo a ese Callejón sin supervisión, estás aún más loco de lo que pensaba"Puso los ojos en blanco. No era para tanto. "Papá, solo voy a comprar mis útiles escolares, literalmente todos los niños de primer año lo hacen" él lo miró con sospecha."¿Y eso qué tiene que ver?""Que puedes venir conmigo, si tanto te preocupa" su padre se cruzó los brazos, dudando. Él aprovechó, era su oportunidad. "Vamos, piénsalo, si alguien intenta secuestrarme o una furia intenta matarme me tendrás justo frente a ti para evitarlo".Su padre apretó la mandíbula, y Draco ya sabía que había ganado."Tienes diez minutos para prepararte" ordeno gruñendo él. "Y nada de comportamientos extraños, jovencito".Él sonrió."Como si pudiera".
.
Su padre lo había obligado a ponerse el gorro."No quiero que tengas mucha atención no requerida, aunque fuera de manera inconsciente" había dicho con su tono de autoridad inquebrantable mientras le colocaba el accesorio en la cabeza como si fuera un niño. Somo lo había mirado con incredulidad."Papá,
siempre llamo la atención".Cusndo dijo eso, le había lanzado una mirada cargada de significado, escaneando con preocupación a las personas a su alrededor, y murmuró:"Eres muy joven, no lo entenderías".Y con eso, no hubo más discusión.Así que ahora estaba en el Callejón Diagon, sintiendo el peso ridículo del gorro sobre su cabello perfectamente arreglado, siguiendo al hombre mientras este lo escoltaba como si esperara que en cualquier momento alguien intentara raptarlo u atacarlo. Cuando llegaron a Madame Malkin's, su padre le hizo una seña. "No te alejes. Volveré en diez minutos"Y con eso, desapareció.Draco suspiró, ajustando su gorro con fastidio y apoyándose contra un estante mientras esperaba que alguien lo atendiera. Y entonces sintió una mirada clavada en él. Cuando alzó la vista, se encontró con un chico de su edad observándolo fijamente.Pelo alborotado, ojos verdes grandes y una cicatriz en la frente.Oh, era Harry Potter.Alzó una ceja, divertido. "¿Necesitas algo?" Él niño que vivió pareció sobresaltarse un poco, pero no apartó la mirada."Oh. No. Yo solo..."Se quedó mirándolo, como si buscara la manera de continuar la conversación. Y él no pudo evitar sonreír con gracia."¿Nunca habías visto a alguien como yo?" Se refería a un mago, no un semidiós. El niño parecía demasiado perdido, y se sonrojó ligeramente."No, no es eso. Es solo que..." se aclaró la garganta. "Vas a Hogwarts, ¿cierto?"
"Ajá"
"Yo también" su rostro pareció iluminarse, no gracias, se notaba a leguas que era alguien problemático."Genial" respondió dando por finalizada la conversación. Hubo un silencio, un largo silencio en el cual vio cómo Potter jugueteaba con la manga de su túnica, como si no supiera qué más decir. Pero su mirada seguía fija en él, ¿acaso no había cosas más interesantes?"Por cierto..." dudó un momento. "Me gusta tu gorro" no pudo evitar sonreír, el chico mentía muy mal, cualquiera con ojos vé que el gorro desconvinaba con todo su look."No tienes que mentir para hablar conmigo, Potter" se puso aún más rojo."No estoy mintiendo. Solo... te queda bien, y no es mentira, cualquier cosa te quedaría bien a tí" empezó a balbucear. "Oye, ¿y cómo sabes mi...?" estaba a punto de responder cuando una voz irrumpió en la escena."¡Dray!' Grito Michel entrando en la tienda con su usual energía caótica, ignorando por completo a Potter y lanzándole una gran sonrisa a Draco. "¡Por fin te encuentro! Pensé que te harías el difícil y llegarías tarde"Bufo un poco. "Mi padre no me dejó"Michel chasqueó la lengua y le dio un codazo. "Que tragedia. Vamos, tenemos que comprar todo antes de que mi mamá nos obligue a ir a otra de sus reuniones de té" le dijo y ambos sintieron un escalofrío de frío a la vez, aún recordaba la primera vez que fue como si fuera ayer.Rodó los ojos y comenzó a caminar junto a él, pero antes de salir, miró de reojo al niño que vivió, quien seguía en el mismo lugar, con la boca apenas abierta, como si hubiera perdido su oportunidad de decir algo más.Draco le dedicó una última sonrisa falsa, no le habia caído muy bien, algo en su interior le decía que se alejara de él.
"Nos vemos en el tren, Potter"
En realidad, esperaba no verlo nunca más.
Y con eso, se fue.
...
"Si papá, estaré bien" dijo para despedirse -por, décimo tercera vez- de su padre.
"No llames demasiado la atención" le aconsejo, otra vez, por décimo tercera vez."¡Draco, ven! Que nos van a dejar" le grito Michel poniendo sus cosas en el bagon. Se despidió de su padre y fue directo hacia él. "¿Necesitas ayuda con eso? Se ve muy- esta bien, quedo claro" se corto su amigo al ver que puso todas sus cosas solo sin problemas.Draco se ajustó el gorro antes de subirse al tren. Su padre lo había mirado de una manera muy seria cuando se lo puso, y aunque no le dijo nada más que un "No llames demasiado la atención", la advertencia estaba clara. Que era un consejo inútil, por cierto, Draco siempre llamaba la atención, quería o no."Entonces" hablo Michel mientras avanzaban por el pasillo ",¿nos buscamos un compartimento vacío o probamos suerte?"Draco sonrió con diversión. "Vamos a hacer amigos, Mich""Pensé que yo era tu amigo" le respondió
con un puchero."Y lo eres. Ahora necesitamos más. Quiero variedad"Él rodó los ojos, pero le dejó que abriera la puerta de un compartimento cualquiera. Dentro, una chica de cabello alborotado estaba sentada con un libro en las mano, alzó la mirada y los observó con atención.Draco ya sabía reconocer ese tipo de mirada. La había sentido repetidas veces en el Campamento.Era la mirada de alguien que evaluaba. De alguien al que le gustaba la competencia."Hola" intento con su tono más encantador. "Soy Draco Malfoy, y este desastre humano a mi lado es Michel".El nombrado chasqueó la lengua. "Llevamos menos de un minuto aquí y ya me insultaste""Es parte de mi encanto" replicó divertido sin perder la sonrisa. La chica seria en cambio se cruzó de brazos."Hermione Granger"Draco inclinó la cabeza, como si estuviera analizando el nombre. "Granger. Nombre interesante" le gustaría tener amigos que no fueran semidioses.Ella frunció el ceño. "Es común, en realidad" okey, mal inicio.Se apoyó su codo en el respaldo de su asiento, sin perder la compostura. "Pero tú no lo eres, ¿verdad?" Vio la manera en que ella se tensó, cómo sus ojos destellaron con algo parecido a una mezcla de incomodidad y orgullo. Granger se enderezó y dijo, con un tono que claramente intentaba ser superior."Bueno, he leído sobre los Malfoy. Pura sangre, linaje antiguo, influencia en el mundo mágico…"No pudo evitar soltar un suspiro y dejarse caer en el maldito asiento. No, en serio, ¿de verdad? Había pasado solo unas semanas lejos del campamento y volvía a ser un Malfoy, no es como si no le gustará, solo... no quiere ser un
Malfoy, con todas las expectativas que conllevaba. Él quería ser
Draco, solo Draco hijo de Lucius. ¿Por qué siempre metían a los apellidos en esto?"Déjame adivinar, esperabas que fuera un idiota presumido y arrogante que mirara a los muggles como si fueran insectos, inútiles o peores que yo" tiro al aire, levemente enojado.Aveces tenia esos arranques, no los quería pero ahí estaban, siempre con él, como si con la más mínima cosa lo hiciera explotar. Por suerte al menos nunca lo había hecho, no en presencia de alguna otra persona.Granger dudo. "Bueno… sí"Michel soltó una carcajada y la miró como si dijera "Yo se algo que tu no..." y Draco se llevó una mano al pecho con dramatismo, no era el momento para ponerse mal. "Estoy devastado, arruinaste todos mis planes de supremacía mágica"
"No es gracioso" ¿Acaso la chica no conocía lo que significaba la palabra chiste?"Para mí sí".El ceño de Granger se frunció más. Y él sonrió para sí mismo. Había visto ese tipo de actitud antes, más en específico en la niña Chase. Era alguien que está acostumbrado a ser el más listo en la habitación, pero que no esperaba encontrarse con alguien como él.Y eso, eso era sinceramente divertido."Bueno, al menos veo que sabes cosas" dijo ella con un aire de evaluación.Draco alzó una ceja. "¿Te sorprende?""No todos los niños vienen preparados" Él la miró por un momento, sonriendo apenas. Sonaba demasiado hostil, y quería ver si podía tirar de ese hilo un poco más, tal vez no se hicieran amigos, pero de igual forma no le importaba mucho."Me agradas, Granger" hablo con su tono sarcástico.Su expresión fue un poema. Michel soltó una carcajada. "Va a ser muy divertido verlos discutir todo el año"Él se acomodó en su asiento, cruzando las piernas con aire despreocupado.Sí. Hogwarts iba a ser muy entretenido.Rápidamente se fueron hacia otro compartimento, era claro que no eran bienvenidos en ese.
.
Al salir fueron guiados por un hombre alto,
muy alto, Michel y el se miraron a la vez ¿tendría alguna relación con los Dioses? No quería pensar en eso. Buscaron un bote cualquiera bacio, ahí fue cuando llegó un niño algo regordete, sonrojado y tímido."¿P- puedo sentarme... con ustedes?" Pregunto bajando la mirada.Podría jurar que pensaron lo mismo con Michel.
"¿Y si lo adoptamos?"
Era clara la respuesta."Por supuesto, yo soy Michel Conner, y él idiota a mi lado es Draco Malfoy" los presento él. El niño pareció palidecer un poco al escuchar su nombre, ¡Oh por favor no!"Tranquilo, no soy como me plantean" se aseguro de transmitirle paz, que pareció calmarlo."Y-yo soy Neville Longbottom..." Se presentó por fin, con una voz baja y nerviosa.No pudo evitar sentir algo de pena, parecía que el chico tenia serios problemas de confianza, y eso lo había notado con tan solo verlo unos minutos. "Calma Neville, ahora somos amigos, y no muerdo... al menos no siempre" intentó bromear. Neville sonrió más calmado ahora.La vista del castillo desde los botes era explendida, parecía tan majestuoso y lleno de luz... el año iba a ser seguro tranquilo.Cuando esperamos a la profesora McGonagall pudo ver a Potter con un Weasley, así que se aleje de ellos rápidamente. "Calma Neville, que seguro
no va a ser algo taaan malo" dijo Michel al ver como él chico parecía estar a punto de desmoronarse por los nervios.El Gran Comedor era impactante, lleno de luces y velas por todos lados con un cielo de noche en vez de un techo, oyó que la niña Granger le decía a alguien algo sobre el encantamiento utilizado pero no le importaba mucho. Noto muchas miradas poco discretas sobre él, pero con Michel y Neville a su lado como si lo estuvieran protegiendo la selección dio comienzo."¡Abbott, Hannah!".gritó la Profesora McGonagall, una niña fue tímidamente hacia allí, haciendo una expresión de asco y sorpresa ante el sombrero."¿Tú dices que si me pongo el sombrero demasiado tiempo me contagie de su antigüedad?" Le pregunto Michel en un susurro."No lo sé, pero si te deja más idiota de lo que ya eres avísame, así escapó de ti antes de que se haga contagioso" le contesto con una sonrisa.
"Yo también te amo, Dray"
"Ustedes dos son muy raros, ¿no?" Hablo Neville. No pudieron decir mucho más porqué era verdad."¡Conner, Michel!"
"Suerte" le dijo Neville. Dándole un pulgar hacia arriba.
"Gracias, Nev" le sonrió. "Diez a que será Ravenclaw" ahora se dirigió a él."Obvio que será Ravenclaw" contradijo.Y efectivamente, unos minutos después fue seleccionado en la Casa de las Águilas. Cuando anunciaron el nombre de Neville, tuvo que darle un leve empujón para que avanzará. "Deseame suerte..." , "No la necesitarás" afirmo. Su selección si fue más duradera aunque al final termino en la casa de Gryffindor, a pesar de que no pareciera muy convencido.Poco después, fue su turno de pasar. Fue hacia el sombrero con toda la seguridad que tenía. Dejando suspiros por donde pasaba, y preparando su katana (camuflada, obviamente) por si de repente algo lo atacaba. No era paranoico, solo... precavido.
"Mmm otro semidiós,
es raro ver a alguno de ustedes por aqui. Supuestamente su existencia es prohibida" dijo una voz en su cabeza. No se estaba volviendo loco, ¿verdad?. "No, aún no está loco, soy el sombrero seleccionador"
"Eso tiene más sentido" penso. "No se lo diras a nadie, ¿cierto?" Se suponía que todo era un secreto, no quería ni imaginar lo que los Dioses le harían, o lo que algún semidiós o monstruo le haría en realidad, seguro que ellos son tan perezosos que hasta para eso le mandan sus trapos sucios a alguien más."Conner me hizo la misma pregunta" rio un poco ¿como podía un sombrero de fieltro barato reír?. "Volviendoatu selección, ¿que casa...?"
"Solo ponme en Slytherin,
que te estas tardando" lo corto. No había algun otro lugar en Hogwarts para él.
El Sombrero Seleccionador soltó algo parecido a un suspiro divertido en su mente. "Maleducado e impaciente".
Draco puso los ojos en blanco y vio como Michel se reia de él. "Toda mi vida me han dicho que tengn que ir a Slytherin asi quesolo hazlo. Sin dramas"
"𝗢𝗵, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝘀𝗶 𝗺𝗲 𝗲𝗻𝗰𝗮𝗻𝘁𝗮 𝗲𝗹 𝗱𝗿𝗮𝗺𝗮.
Tu vida será un drama, tengo que decir que me divirtió"
Soltó una risa seca, esto ya no era divertido, ya iban para los dos minutos. "¿Por lo menos me puedes prestar atención?"
El Sombrero hizo una pausa. Una larga pausa. "Si crees que me puedes dar ordenes eso si es muy Slytherin" El maldito escondia algo más, habia visto algo y no se lo queria decir. Y antes de que Draco pudiera preguntar, el Sombrero gritó "¡SLYTHERIN!"
Aplausos estallaron en la mesa de las serpientes y él se levantó como si nada, con la expresión de alguien que no esperaba menos. Se sacudió un poco la túnica y bajó del taburete con aire confiado. Mientras caminaba, pasó junto a Michel, quien lo miraba con diversión."Duraste tres, casi cuatro minutos, yo te hubiera dado máximo dos"."Él sombrero es un dramático de primera, debe ser se tu misma clase" respondió para ir a su asiento.La seleccion siguio normal, solo con el niño Potter y el escándalo de Gryffindor al tener al niño que vivió, entonces, como ya no tenia nada que aparentar, fue directo a la mesa de Ravenclaw, tomando asiento junto a Michel ignorando las miradas de todos en él. Fue al mismo tiempo que miró a Neville, quien se veía incómodo en la mesa de Gryffindor, rodeado de gente que ya hablaba por los pies sin parar.Draco hizo una mueca. Y sin pensarlo demasiado, se llevó las manos a la boca y gritó. "¡Nevilleee yujuuu! ¡ven aqui con nosotros!"
El Gran Comedor quedó en silencio.Un
gran silencio.Los Gryffindor lo miraron como si Neville acabara de convertirse en un traidor. Los Slytherin lo miraron como si Draco acabara de invitar a un duende a cenar. Y Michel… Michel estaba riéndose a carcajadas al lado suyo. Neville se puso rojo como un tomate."P-pero yo…""¡No importa! Tu solo ven aqui"Neville miró a los Gryffindor, luego a los Slytherin, luego a Michel, quien le hacía señas de "vente pa aca". Finalmente, con pasos lentos y nerviosos, se levantó y fue hasta la mesa de Ravenclaw, donde Michel le hizo espacio con una sonrisa satisfecha.El Gran Comedor seguía en shock.Los profesores intercambiaban miradas de confusión. Y Severus le lanzó una mirada asesina.Pero Draco solo siguió comiendo como si nada.Las casas y las reglas le importaban lo mismo que la opinión de los demás.
Nada.
----- CHAPTER BREAK -----
La tormenta rugía a su alrededor. La lluvia caía con una furia implacable, convirtiendo el suelo en un caos resbaladizo de lodo y agua, el aire olía a sal y a peligro, como si la misma tempestad estuviera viva.
No tenía ni la más minima idea de cómo había llegado ahí, pero algo le decía que no estaba solo.
El sonido de una pelea estalló a su lado; choque de metal, gritos ahogados y el rugido de algo mucho más grande que un humano. Sus ojos recorrieron la escena hasta encontrarlo.
Un chico.
Su espada brillaba con cada relámpago que partía el cielo en dos. Su cabello negro estaba empapado, pegándose a su frente. Sus ojos, entre verde y azul, parecían brillar con una intensidad casi antinatural, tenía la piel bronceada, la respiración agitada, y aunque estaba cubierto de cortes y golpes, sonreía con descaro.
Y, por los dioses… era
atractivo.
Draco apenas tuvo tiempo de procesarlo antes de que todo cambiara. El campo de batalla se desvaneció en un parpadeo, ahora solo había oscuridad. No era una habitación, no exactamente, no había paredes, ni techo, ni luz. Solo vacío.
Un escalofrío le recorrió la espalda. "¿Quién eres?" preguntó una voz masculina mientras alguien tocaba su hombro. Se giró de inmediato, de manera instintiva llevando una mano a donde debería estar su katana… sin embargo, ¡oh, sorpresa! No la tenía consigo. Genial.
El chico de antes estaba frente a él, más cerca de lo que le gustaría. Lo miraba con una mezcla de confusión y fascinación, como si tratara de entender si era real o solo un truco de su imaginación. Pues... ¿Qué clase de sueño extraño era este?. "Wow…" susurró el desconocido, con una sonrisa apenas visible. "No sé quién seas, pero… definitivamente no eres un monstruo, ángel".
Draco frunció el ceño. Tomaria eso como un cumplido.
"¿Y tú qué eres? ¿El guardián de los sueños ajenos?"
El otro soltó una risa corta. "No sé, pero si esto es un sueño, me salió bastante bien..." Su mirada recorrió su rostro con un claro descaro que por más extraño que parezca, no le incomodaba del todo. "Eres como… no sé, algo sacado de un cuadro remadentista"
"Genial, ahora soy arte" murmuró con ironía. "Y es renacentista,
tarado" lo corrigió. El chico le sonrió como si acabara de decir algo gracioso.
A pesar de lo mucho que queria decirle al desconocido, antes de que pudiera responderle, una ola se alzó de la nada y lo arrastró. Sintió el impacto del agua contra su cuerpo.
Fría, poderosa, sofocante. Y entonces… despertó.
¿Quién era ese tipo?
."Ya despierta Malfoy, o se nos hará tarde para el desayuno" lo llamo un chico, su compañero de cuarto seguro. Alguien llamado como Theodore Nott o algo así, ya lo había conocido en diversas reuniones antes y no le cayó muy bien. Apenas reacciono, con los ojos cerrados y la cabeza hundida en la almohada.
"Cinco minutos más..." no pudo evitar responder. ¿Qué? ¡Tenía sueño! Se necesita de mucha energía para mantener su grado de belleza, gracias.
No le importaba lo que el niño Nott hiciera, con que lo dejara en paz con su amada y cómoda cama no habría problema alguno entre ellos.
"Malfoy... por favor, tienes una imagen que mantener" Yyyy, señoras y señores, momentos como estos lo hacían extrañar el campamento. Aunque se acomodaba mejor en su ahora por fin cómoda y digna cama para él solo y se le pasaba.
"Diles que estoy enfermo, que.. me mató un fantasma, me tire de la Torre... de Astronomía o algo así..." Apenas llego a murmurar, seguía sin despertar del todo. En una línea media entre el mundo de los vivos y el de los sueños.
"Si, si, si, lo que quieran. Ahora tengo que despertar a mi amigo o ni aunque le lancen un Cruciatus se levanta de su cama" escucho a alguien gritar de forma exagerada y fuerte. Sintió un escalofrío al reconocer de quien provenía.
Oh, no, no, no.
Era esa horrible y maldita voz.
"¡DESPIERTA!" Grito Michel lanzándose encima suyo sin ningun avismo de piedad, no tuvo tiempo de soltar un quejido antes de que su supuesto mejor amigo lo hiciera rodar fuera de la cama, estrellándose ambos contra el frío suelo de piedra. "Veo que sigues igual de perezoso que siempre, Drac" se burlo él. Ignorando por completo la mirada horrorizada de su compañero de cuarto.
Él, todavía en el suelo, parpadeó para despejarse mientras sentía un fuerte golpe de nostalgia. "¿Michel?" preguntó con voz ronca. "¿Cómo demonios entraste aquí?"
"Con muchas amenazas y habilidades superiores de infiltración" respondió con orgullo, sacudiéndose la túnica. En realidad, el niño Nott aún estaba en la habitación, mirando la escena con horror absoluto.
"Salazar... ¿Qué es lo que acaba de pasar?"
Decidio hacer lo que mejor se le daba; ignorarlo por compelgo y en su lugar, miró con sospecha a Michel. "De verdad, ¿cómo entraste?"
"Ah, eso. Digamos que convencí a alguien de que me dejara entrar. Bueno, más bien me colé detrás de un grupo de prefectos distraídos. Fácil" suspiró pesadamente.
Hijo de Hermes tenía que ser.
"Eres un caos, Mich"
"Lo sé" respondió con una gran sonrisa. "Ahora tienes que vestirte Draco. Tenemos clases y no pienso soportar solo a los Slytherin, además de que hay que encontrarnos con Neville"
Solo gruñó con cansancio, ¿por qué el mundo no lo dejaba ser feliz? Lo que equivalia a dejarlo dormir por unos cinco malditos minutos, pero al final se puso de pie de mala gana.
"Dame cinco minutos""Te doy dos"
Nott seguía en shock en su esquina "¿Me podrían decir quién eres tú?" Dijo señalando a Michel.
Él de repente se puso serio, demasiado serio.
"Tu peor pesadilla".
.
"¿Al menos sabes siquiera la contraseña para entrar en su sala común?" Pregunto mientras iban hacia la entrada de Gryffindor. Michel lo miró con esa expresión que claramente decía "si,
pero no te gustará a tí". "Ya suéltalo, el teatrito del misterioso no te queda".
"Bueno Draco..." empezó susurrando con un tono bajo. "Tendrás que usar alguno de tus beneficios" ¿Qué estaba diciendo?
"No puedo sacar mi katana, se supone que nadie puede saber que somos Semidioses" hablo en murmurros. Su amigo negó con la cabeza. "Oh no, ni en tus más grandes sueños haré eso". Seguia teniendo un poco de integridad, ¿Saben? Era poca pero seguía ahí, y eso en definitiva se la quitaría.
"Solo será una vez, ¡es por un bien mayor! Además... así nos ahorraríamos muchos problemas".
"Está bien" Termino aceptando con pesar. Definitivamente se arrepentiría luego.
Cuando llegaron frente al retrato de la Dama gorda, para su suerte un chico Gryffindor algo mayor pasaba por ahí. Era hora de comenzar el plan. Se acercó a paso lento y discreto, para que no lo tome con una amenaza y con la sonrisa más angelical que pudo poner, empezó a hablarle. "Disculpa... ¿podrías hacerme un pequeño favor? Lo prometo, no es nada malo" en sí, no estaba mintiendo, lo que harían no sería nada malo. Él chico mayor -si, sigue sin saber el nombre- lo miró de arriba a bajo, deteniéndose un poco más la mirada sobre él.
"¿Por qué debería hacerlo? Eres un Malfoy, y un Slytherin" casi no pude evitar rodar los ojos. ¡Ay, por favor! Ya no estaban en los mil seiscientos, ¿la gente no podía dejar sus prejuicios atrás y continuar con su vida? Se guardo para sí mismo todos los insultos que rondaban en su mente, tenía una misión que cumplir. Y ese tonto Gryffindor no se lo impediría.
"Sé que estás en todo tu derecho en desconfiar de mi, sin embargo, en verdad necesito ayuda en esto. Es por un amigo... y los Slytherin hacen
todo
por un amigo" simuló inocencia, pero exclamando con una clara insinuación lo último.
El chico pareció dudar, y cuando miró para los costados, ya sabía que lo tenía. "Está bien, pero me deberás una Malfoy. No olvides eso" susurró cerca de su oído, algo intimidante para otros. ¿Pero él? ¿A quién básicamente tiene a toda la cabaña de Ares y a La Rue tras su cabeza? Por Salazar, el tonto Gryffindor no le llegaba ni a los talones a la hija de Ares.
Tal vez en otro universo se hubieran hecho amigos, la chica apesar de tirarlo muchas veces a un bote de basura era genial.
"Eso fue más rápido de lo que esperaba" le dijo Michel mientras entraban directo a los dormitorios de primer año. La sala común estaba completamente vacía, así que no tuvieron problema alguno en pasar.
"¿Qué esperabas entonces?" Se burlo. "Deberíamos de enseñarle el voleyball a Neville, podría ser un buen libero". Michel concordó con él.
Entraron con un silencio total a su habitación -no le pregunten como lo sabían, simplemente lo hacían- y casi grita al ver que cinco, si, CINCO malditos niños dormían en una misma habitación. Todo desordenados y roncando... le recordó a la cabaña de Hermes, aveces extrañaba ese lugar. Cuando dieron con la cama de Neville, bueno, hicieron lo esperado, lo que veían a hacer.
"¡NEVILLE! Gritaron al entrar, saltando en su cama. "Es hora de despertar".
"¿Qué, cómo, cuándo, porqué? ¿Eh?" Hablo incoherencias él. "¿Qué hacen aquí?"
"¿No es obvio? ¡Vinimos a despertarte!" Exclamó Michel, mientras seguían saltando en su cama. "Ahora levántate, que tenemos clases y hay que ir al desayuno, tengo hambre".
"¿Quienes están gritando tanto?" Murmuró Potter levantándose. No, en serio, ¿por qué justo con la persona con la que no quería hablar dormía junto a su amigo?. "Oh, eres el chico de la tienda, sabía que no estaba loco" Termino sonriendo. Viéndolo a los ojos se aprecia a... a ese chico.
"Eh, si, bueno... ¡te esperamos a fuera Nev!" Fue lo único que llego a gritar para despedirse, llevándose a rastras a Michel. "Uff, que bien que logramos salir"
"¿Qué te pasó ahí dentro?
"Solo... nada, tuve un sueño raro y el chico con el que soñé se parecía a Potter" murmuró, de repente doliendole la cabeza
Michel no respondió de inmediato. Solo lo miró con una mezcla de confusión y diversión mientras caminaban por los pasillos de Hogwarts.
"¿Nada?" repitió con escepticismo. "Draco, me estás diciendo que soñaste con Harry Potter y que eso no significa nada"
Solo suspiró dramáticamente, llevándose una mano a la frente. "No era Potter. Bueno, tal vez un poco. Tenía el mismo cabello de rata electrocutada y cara de niño perdido, pero los ojos… los ojos eran diferentes"
Él levantó una ceja. "¿Diferentes cómo?"
¿De qué forma eran diferentes..? frunció el ceño, tratando de recordar. "No eran verdes… o tal vez sí. Pero a veces parecían azules. No sé, el punto es que estaba en medio de una pelea, era temerario y, honestamente, muy guapo"
Michel abrió los ojos como platos antes de soltar una carcajada. "¡JA! ¡Lo admitiste!"
"¡No admití nada!" protestó sin embargo el rubor en sus mejillas lo delataba. "Solo dije que era guapo, lo cual es un hecho objetivo. Como decir que yo soy impresionante" afirmo.
"Lo que tú digas, Míster Style," canturreó Michel con picardía.
Draco parpadeó antes de sonreír maliciosamente. "Oh, no. No, no, no. No me cites a Taylor Swift y esperes salir impune"
Michel, sin miedo a la muerte, se aclaró la garganta y, en un movimiento dramático, levantó una mano al aire.
"Are you Ready,
Mister Style?"
Draco soltó un gritito emocionado antes de unirse de inmediato, se puso una mano en el pecho dramáticamente, cerrando los ojos como si estuviera sintiendo cada palabra en lo más profundo de su alma.
"Midnight, you come and pick me up, no headlights..."
Michel le siguió el juego, tomando su varita como si fuera un micrófono y señalándolo con una mirada intensa. Como hacían antes.
"Long drive, could end in burning flames or paradise..."
Draco giró sobre sus talones, abriendo los brazos mientras Mich se inclinaba hacia atrás con un suspiro exagerado.
"Fade into view, oh, it's been a while since I have even heard from you!"
Para cuando llegaron al estribillo, ya estaban completamente en la zona.
"You got that James Dean daydream look in your eyes! And I got that red lip classic thing that you like!"
Draco hizo un ademán hacia su propio rostro, lanzando un beso al aire, mientras que Michel daba un giro dramático.
"And when we go crashing down, we come back every time! 'Cause we never go out Style, we never go out Style!"
En ese momento, un carraspeo fuerte los hizo detenerse de golpe. Neville estaba parado frente a ellos con los ojos muy abiertos, mirándolos como si acabara de descubrir que ellos eran, en efecto, extraterrestres.
El silencio fue tan incómodo que hasta el eco de su canción pareció morir lentamente en el pasillo. Él fue el primero en reaccionar, acomodándose la túnica con una dignidad que no merecía después de semejante show.
"Neville" saludó con su tono más formal. "¿Hace cuánto qué estás ahí?"
Neville parpadeó varias veces antes de responder con una mezcla de incredulidad y horror.
"¿Con quién me estoy juntando?"
Michel se encogió de hombros, sonriendo con orgullo. "Con los mejores, obviamente"Draco asintió con una sonrisa satisfecha. "Eso, querido amigo, se llama cultura musical"
Neville negó con la cabeza, pasándose una mano por la cara. "Por Merlín, necesito nuevas amistades."
"¡Oh, no! Ahora nos desprecia" fingió drama Mich, llevándose una mano al pecho.
Él suspiró. "Siempre es el mismo ciclo. Nos aman, nos odian, nos vuelven a amar..."
"Uuy si, ¿sabes por qué, Neville?" le dio un codazo.
"¿Por qué?" preguntó con curiosidad. Bingo.
" 'Cause we never go out Style"
respondieron al unísono.
Y con eso, ambos chocaron las manos y siguieron caminando como si nada hubiera pasado.
.
Neville y él entraron al aula de Pociones juntos, algo que no debería haber sido un evento trascendental, pero de alguna manera logró crear un pequeño caos.
El niño Nott, que ya estaba sentado en una de las mesas de Slytherin, alzó la vista y frunció el ceño al ver que se estaba desviando hacia la zona de Gryffindor.
"¿Qué estás haciendo?" preguntó en un susurro, aunque con un tono que claramente decía:
¿por qué te vas con él (y no conmigo)?
Que, ¡por Hecate! Ni siquiera eran amigos como para eso.
Entonces, decidió que era mejor no responderle. Simplemente le dio un encogimiento de hombros perezoso antes de sentarse junto a Neville en una de las mesas compartidas. El aula no tardó en llenarse de murmullos. ¿Ya habia dicho que todo ahí eran unos chismosos dignos de la cabaña de Afrodita? ¿no? Pues ahora lo hace.
"¿Desde cuándo Malfoy y Longbottom son amigos?"susurró Seamus Finnigan a Dean Thomas. Si, si se tomo la molestia de investigar a todos, nunca se sabe.
"¿Desde nunca?" respondió el otro mirándolos con la misma confusión.
Incluso los Slytherin estaban inquietos.
Pansy Parkinson -o la niña con cara de pug, de cariño- le lanzó una mirada escandalizada, mientras que su negro favorito (Blaise Zabini, él era bueno a pesar de tratarlo como los demás aveces) le susurraba algo a la mayor de las Greengrass. Y en la otra esquina de la sala, Nott seguía mirandolo con una expresión mezcla de decepción y leve traición. ¿Traición de qué? No estaba haciendo nada malo, y tampoco eran amigos. Los niños eran raros.
Suspiró y se pasó una mano por el cabello. No es que tuviera algo en contra del chico, pero parecía demasiado empeñado en hacerse su mejor amigo, y honestamente, Draco no tenía paciencia para eso. No después de tratarlo como un guardaespaldas, objetivo de beneficio o basura durante las pocas reuniones Sangre pura a las que fue.
"Creo que acabo de meterme en un problema" murmuró Neville a su lado nervioso. A Draco le agradaba Neville, no era como los otros sangre pura.
Soltó una risa nerviosa. "Si te sirve de consuelo, creo que yo también"
Antes de que pudieran seguir con su conversación, la puerta se abrió con un golpe seco y la figura de su profesor Snape apareció en el umbral.
La sala se sumió en un silencio instantáneo.
Snape caminó hacia el frente con su túnica negra ondeando como si fuera la sombra de la muerte misma. Sus ojos recorrieron la sala con desinterés, pero pudo notar que se detuvieron ligeramente en él y Neville, tuvo mucha práctica en notar miradas en el Campamento, gracias.
Sí, Snape también lo había notado, sin embargo no parecía tan enojado como creía (su padre le contó... ciertas cosas de su profesor antes de llegar). Así que lo tomaria como un punto para el.
"No espero que esta clase sea un espectáculo de chistes como las de Flitwick" comenzó Snape con su característica voz baja pero amenazante. "No habrá ridículas agitaciones de varitas ni encantamientos innecesarios. Aquí aprenderán el sutil arte de la preparación de Pociones".
Cuzó los brazos, escuchando con media atención mientras su profesor continuaba su monólogo. A su lado, Neville ya estaba sudando de miedo.
Y luego, Snape cambió de dirección.
"Señor Potter"
Draco alzó una ceja. Bueno, tal parecia que esto se pondría interesante.
Potter parpadeó, claramente sorprendido. "¿Sí, profesor?"
Snape lo observó con esa mirada fría que podía congelar a cualquiera. "Dígame, Potter… ¿qué obtendría si agrego raíz de asfódelo en polvo a una infusión de ajenjo?"
Se enderezó en su asiento interesado. Ah, la clásica táctica de intimidación de Snape. O eso le había dicho su padre.
Potter parpadeó de nuevo. "Yo…"
"No lo sabe. Vaya sorpresa" sonrió con una pizca de... algo que no podía identificar.
Casi sintió pena por Potter. Casi. Si no lo hubiera estado acosando, en los desayunos, almuerzos y cenas... durante clases igual, tal vez podría ser una historia diferente.
El profesor continuó su interrogatorio, lanzándole preguntas que claramente Potter no tenía idea de cómo responder. Mientras que la chica Granger, por otro lado, tenía la mano levantada con tanta desesperación que parecía que su brazo estaba a punto de despegarse de su cuerpo.
No pudo evitar lanzarle una mirada divertida. La frustración de Granger por no poder responder era clara, demasiado.
Finalmente, Snape pareció aburrirse del interrogatorio y simplemente dijo. "Parece que la fama no lo es todo, ¿verdad, Potter?" Él niño se hundió en su asiento, claramente incómodo.
Se giró hacia Neville con una expresión de fingida sorpresa. "Bueno, eso fue innecesariamente dramático" Neville le dio un codazo con disimulo, como diciéndole que se callara.
Pero por favor, no sería Draco Malfoy si realmente lo hiciera.
"¿Cuanto a qué algún Gryffindor hace explotar algo?" Le pregunto antes de empezar.
"Diez galeones a que no, no creo que lo hagan en la primera clase" tartamudeo un poco, pero termino por responder.
La clase continuó y Snape finalmente los puso a trabajar en la preparación de una Poción para Encoger. Y junto a Neville comenzaron a reunir los ingredientes cuando de repente sintió una mirada clavada en él. Se giró y, como lo había sospechado, encontró a Harry Potter mirándolo.
Otra vez.
Draco entrecerró los ojos. ¿Potter estaba tratando de hablarle con la mente o qué? Justo cuando pensó en preguntarle qué demonios quería, algo explotó al otro lado de la sala.
¡BOOM!
Un espeso humo verdoso llenó el aire y todos retrocedieron en sus asientos. Draco se giró con rapidez, esperando ver a Neville en pánico, pero…
No. No había sido Neville.
Dean Thomas observaba su caldero carbonizado con una expresión de absoluta desesperación.
"¿Qué pasó?" murmuró su amigo.
Sonrió con suficiencia. "Lo que pasó, Neville, es que me debes diez galeones"
él rodó los ojos, pero no pudo evitar sonreír.
Mientras tanto, Snape se acercó a la zona del desastre con una expresión de puro desprecio. "Thomas, si tu propósito en la vida es desperdiciar ingredientes costosos, avísame con anticipación para que no perdamos más el tiempo" hablo con frialdad. "Diez puntos menos para Gryffindor".
El aula quedó en completo silencio.
Y él apenas pudo contener una carcajada, pero antes de que pudiera hacer algún comentario sarcástico, de nuevo sintió la intensa mirada de Potter sobre él. Se giró con exasperación, en verdad creía que esta obsesión con él no era sana.
"¿Qué?"
Potter se sobresaltó, como si no se hubiera dado cuenta de que lo estaba mirando. "Nada" respondió rápidamente, volviendo a enfocarse en su caldero.
Que sospechoso... y algo loco, en realidad.
Fue entonces, otra mirada perforó su alma -si, si era una exageración-. Giró la cabeza lentamente, solo para encontrarse con Granger observándolo con los labios fruncidos y los ojos entrecerrados. En serio, los Gryffindor no eran los más disimulados con su interés en él.
Sonrió de manera encantadora
y Granger le devolvió la mirada con una expresión que decía claramente 'voy a averiguar lo que tramas'.
Dioses, qué entretenido sería Hogwarts.
.
Draco no tenía nada en contra de Hogwarts -bueno, casi nada-, sin embargo tenía que admitir que la comida no le convencía del todo. No era un asco, pero después de haber probado la comida de las cabañas en el Campamento Mestizo, con platos preparados mágicamente para ajustarse a los gustos de cada campista, cualquier otra cosa le sabía… normal. Y a él lo normal le aburría. Y a Mich igual.
Por eso, cuando su amigo sugirió encontrar las cocinas, no dudó en acompañarlo. De paso, podrían hacer un par de travesuras. O simplemente encontrar algo decente para comer. Neville, por supuesto, se sumó sin pensarlo demasiado, aunque más por evitar que ellos hicieran algo estúpido sin supervisión que por interés real. Que confianza le tenían.
El plan era simple: encontrar un pasadizo que los llevara a las cocinas sin levantar sospechas. Fácil, ¿no? Bueno, así habría sido si Hogwarts no estuviera diseñado como un laberinto con escaleras que cambiaban de posición cuando les daba la maldita gana.
"¿Estás seguro de que es por aquí?" preguntó Neville, observando con desconfianza un pasillo oscuro y sospechosamente vacío. Buuu, aburrido.
"Nev, confía en mí, sé cuándo un pasillo esconde un secreto" le respondió Michel, avanzando sin dudar.
Draco bufó. Mentiroso. "Traducción, Michel no tiene ni la menor idea de adónde vamos, pero prefiere perderse con confianza"
"¡Esa es la actitud!" Le aplaudió.
Rodó los ojos, aunque de igual forma lo siguió. Si se metían en problemas, al menos sería divertido.
Fue cuando entonces la vieron.
Una puerta de madera algo ajada, con una cerradura oxidada y sin ninguna señal de estar prohibida. Casi como si pidiera a gritos que la abrieran, Michel empujó la puerta con facilidad. Aveces se preguntaba porque su amigo era un Ravenclaw.
El cuarto al que entraron era oscuro y olía a polvo y piedra húmeda. Nada fuera de lo común, pero fue cuando sintió algo. Un escalofrío recorrió su espalda, un instinto que no podía ignorar, era eso a lo que le habían llamado 'su instinto de semidios'. Michel reacciono igual.
"Algo aquí no está bien" murmuró, poniéndose en guardia.
"¿Lo dices porque está oscuro y sucio o porque realmente no está bien?" susurró Neville nervioso. Diablos. Le iba a responder cuando escucharon voces al otro lado de la habitación. Se detuvieron en seco.
"¿Por qué siempre encontramos a estos tres?" se quejó Michel en un susurro.
Ahí estaban, en el extremo opuesto de la sala Potter, Weasley y Granger, justo las personas que quería encontrar. Gracias Merlín, eso era de gran ayuda.
Sin embargo apenas les pudo prestar atención. Porque detrás de ellos, en un rincón de la habitación, había un perro gigante de tres cabezas. El tiempo pareció detenerse. Sintió que su cerebro necesitaba un reinicio.
"¿Qué… demonios?"
No era solo un perro grande. Era un Cerbero. Un monstruo mitológico. Algo que no tenía sentido en Hogwarts, algo que no debería estar ahí ni en ningun lado del mundo mágico.
Michel también lo había reconocido. "Dray…" susurró, poniéndose también en guardia.
Neville, en cambio, parecía a punto de desmayarse. "¿Por qué hay un perro de tres cabezas aquí?" chilló.
Al otro lado de la sala, los otros tres también los había visto. Y por sus caras, estaban igual de sorprendidos.
"¿Qué están haciendo aquí?" preguntó Potter con el ceño fruncido. ¡Oh, por supuesto! Potter le prestaría más atención a que estaban haciendo que al maldito perro de tres cabezas que tenían en frente.
"¡La pregunta correcta es qué hace eso aquí!" respondió frustrado, señalando al perro.
"¿Y qué importa eso ahora? ¡Tenemos que salir antes de que nos coma!" chilló Granger.
"Yo puedo encargarme de él" murmuró, casi como un reflejo. Sus manos buscaron el brazalete que era su katana, solo para recordar que no podía mostrarla a nadie.
Maldición pensó ó.
Podía pelear sin armas, pero enfrentarse a un monstruo así sin su katana o poderes divinos era una locura. Michel tampoco parecía muy convencido de la idea.
"¿Seguros de que queremos intentar esto? Digo, suena divertido y todo, pero… ¿y si nos come?"
El Cerbero gruñó, mostrando sus tres juegos de colmillos afilados.
"¡Corran!" gritó Potter.
Y, por primera vez en su vida -y única, lo jura- le hizo caso a Potter. No quería enfrentarse sin todo su arsenal al perro de Hades. Y mucho menos pensar que le haría este.
Mientras corrían fuera de la sala, escucharon pasos acercándose. "¡Filch!" exclamó Weasley.
Bueno, eso era todo. Si no morían devorados por el perro, los atraparía Filch y estarían oficialmente muertos.
"¡Por aquí!" susurró Michel, jalándolos hacia un pasadizo estrecho. Se dejó arrastrar, y unos segundos después, todos estaban escondidos, jadeando en la oscuridad. Desde su escondite, escucharon la voz de Filch.
"¿Quién anda ahí? ¡Salgan, pequeños mocosos!"
El silencio se extendió. Y por más loco que fuera, Draco reprimió una risa.
"Bien, eso si que fue un desastre" hablo con una sonrisa.
"¡¿Un desastre?!" susurró-grito Neville con incredulidad. "¡Casi morimos comidos por un perro gigante! ¡eso ni siquiera debería estar aquí!"
"Cierto, pero estamos vivos, así que técnicamente no fue un desastre" espondió Michel con una sonrisa identica a la suya. Tendrían que hablar con Lena o Will luego.
Potter los miró, aún con el ceño fruncido con su expresión diciendo '¿que diablos fue eso?'. "¿Cómo sabían que podían enfrentarse a eso?"
Draco le devolvió la mirada, sin responder. Aunque su mirada era de un claro 'no te lo diré ni en tus mejores sueños, Potty' o eso esperaba que se entienda.
Ahora, de vuelta a la seguridad… más o menos
El pasillo seguía en silencio mientras todos contenían la respiración. Filch seguía cerca, murmurando cosas sobre castigos y estudiantes problemáticos.
"No podemos quedarnos aquí toda la noche" dijo Granger claramente frustrada.
"¿Y qué propones, genia? ¿Que salgamos y nos entreguemos?" murmuró Weasley.
Él en cambio solo se cruzó de brazos y apoyó la espalda contra la pared de piedra. "Podemos esperar a que se vaya y luego encontrar una salida. A menos que quieran que nos arrastre a todos a la mazmorra"
Michel sonrió. Y eso era sinónimo a nada bueno, en su experiencia.
"O podemos intentar mi plan"
Neville se estremeció. "¿Cuál plan?"
"El que acabo de inventar"
Antes de que alguien pudiera detenerlo, Michel tomó una piedra del suelo y la lanzó en la dirección contraria a donde estaban Filch y su gato. El sonido de la piedra rodando por el pasillo hizo que Filch girara bruscamente.
"¿Eh? ¿Quién anda ahí? ¡No se escondan de mí!"
El hombre empezó a alejarse, siguiéndole la pista al ruido.
Draco parpadeó. Eso habai salido mejor de lo que esperaba. "Ok, eso fue impresionante"
"Lo sé" dijo Michel con una sonrisa satisfecha.
"Ahora vámonos antes de que vuelva" hablo Potter sacándolos de su escondite.
Corrieron lo más silenciosamente que pudieron, retrocediendo por el pasadizo hasta llegar al corredor principal del castillo. La adrenalina todavía les corría por el cuerpo, pero al menos estaban fuera de peligro. O eso creyeron.
"¿Y ahora cómo volvemos a nuestras salas comunes?" preguntó Weasley.
Él alzó una ceja. "Ese no es mi problema"
"¡Pero ustedes tampoco pueden volver a la suya!" señaló Granger, exasperada con una sonrisa.
"Eh…" Neville los miró a él y a Michel con una expresión de pánico. "No habíamos pensado en eso, ¿verdad?"
"Para nada" respondió Michel con total tranquilidad.
Solto un suspiró y miró alrededor. No podían simplemente caminar por los pasillos como si nada, alguien los descubriría. Sin embargo entonces, su mirada se posó en un tapiz cercano.
"Tengo una idea" Empujó el tapiz y, como lo sospechaba, había un pasillo oculto detrás. "Este pasillo conecta con la segunda planta, podemos usarlo para alejarnos del área prohibida y luego cada uno toma su propio camino".
"¿Cómo sabes eso?" Le dijo Granger escéptica. Mejor da gracias por darte una solución, eh? Pero no le iba a responder eso a una chica, ¿qué mal educado haría eso?
"Porqué soy muy bueno en lo que hago" Termino diciéndole. Potter le lanzó una mirada sospechosa aunque no dijo nada. El grupo se coló por el pasadizo y avanzó en la oscuridad. Cuando salieron, ya estaban lo suficientemente lejos de la escena del crimen. "Bien, ahora sí nos separamos" hablo sacudiéndose el polvo de la túnica. "Fue un placer no morir con ustedes".
"¿Qué estaban haciendo ustedes tres ahí, de todos modos?" Pregunto Potty.
"Podría preguntarte lo mismo, Potter"
Hubo un breve silencio incómodo. Weasley carraspeó. "Creo que todos deberíamos olvidar lo que pasó hoy"
"Sí, eso suena bien" concordó Neville rápidamente. Él asintió con una sonrisa burlona.
Granger parecía que quería seguir interrogándolos, pero Weasley la tomó del brazo antes de que pudiera intentar cualquier cosa. Ese trio desapareció por un pasillo, dejándolos a ellos tres solos, pero Neville se quedó atrás.
Neville finalmente suspiró. "No sé por qué los sigo en estas locuras" les sonrió de manera tímida, aunque sincera.
Michel le dio una palmadita en el hombro. "Porque en el fondo, te divierte al igual que a nosotros". Neville bufó, pero no lo negó.
Draco solo sonrió, y lo vio partir por el mismo lugar al que habían ido los otros leones. Se giró hacia Mich e hizo la tan esperada pregunta.
"¿En qué cama dormiremos hoy?"
Él le dio un codazo divertido, para pasar un brazo por sus hombros.
"Supongo que la Torre de Ravenclaw esta más cerca..." suspiró alegre.
"Entonces lleveme, oh mi príncipe" exagero tomando su mano.
Había sido una noche interesante. Y algo le decía que no sería la última.
.
Lo primero que sintió al despertar fue luz de la mañana se filtraba por las ventanas de la habitación, iluminando el desastre de mantas y almohadas en la cama de Michel.
Bueno, al menos esta vez ese chico no apareció en sus sueños. Él apenas había abierto los ojos cuando sintió algo pesado sobre su pecho.
Oh. Michel básicamente lo estaba usando como almohada y abrazándolo como un maldito koala.
Lo que no habría sido un problema si no fuera porque, al levantar la mirada, se encontró con dos pares de ojos muy despiertos observándolos con demasiado interés. Anthony Goldstein y Terry Boot -si recordaba bien- estaban cómodamente sentados en sus camas, mirándolos como si estuvieran viendo una obra de teatro particularmente entretenida.
"No es por nada, pero no esperaba despertar con esta vista" comentó Boot con una sonrisita casi imperceptible. Goldstein en cambio, tenía los brazos cruzados y una ceja arqueada, como si estuviera evaluando la situación con suma atención.
Draco parpadeó. Luego, con la mayor tranquilidad del mundo, se estiró un poco y dio un largo suspiro. "Si piensan que hemos hecho algo escandaloso, lamento decepcionarlos" señaló a Michel, que aún dormía plácidamente sobre él. "No es mi culpa que este chico tenga un problema de apego conmigo".
Michel gimió algo inentendible, aún con la cara pegada a su túnica.
"Oh, vamos, Malfoy" dijo Boot con un gesto de la mano ", no hay nada de malo en tener un novio" hablo con curiosidad y algo de inteligencia.
Draco parpadeó. Luego miró a Michel. Luego a Terry. Y luego a Michel otra vez. Luego a Anthony, que seguía mirándolo con expresión inquisitiva.
"¿Perdón?" Debía de estar bromeando,
¡conocía a Michel desde que se comía los mocos, por los Dioses!.
"Bueno…" el chico señaló la escena frente a ellos ", se despertaron abrazados, pareciera que duermen juntos todo el tiempo, y hasta terminan cada una de sus frases" va a intentar evitar pensar en como se dio cuenta de todo eso.
Así que solo dejó escapar una carcajada baja, sacudiendo la cabeza. "Oh, dulce e ingenuo Boot, si pensara en Mich como algo más que mi eterno dolor de cabeza, me preocuparía por mi salud mental".
Michel, que aparentemente había estado lo suficientemente consciente para escuchar eso, le dio un codazo sin despegar la cabeza de su pecho.
"Eres un idiota" le murmuró acurrucados más en él.
"Lo sé, cariño" se burlo inclinandose un poco, y con una voz baja y aterciopelada añadió. "Pero al menos soy un idiota al que amas".
Goldstein chasqueó la lengua. "No voy a discutir eso"
Parpadeó una vez. Luego dos veces. Bien, eso era interesante.
Con una media sonrisa, se acomodó un poco en la cama y giró el rostro hacia Goldstein con el brillo de un depredador oliendo oportunidad, o como le gustaba llamarle la mirada de un crío de Afrodita
(nombre aprobado por Lena).
"Vaya, Goldstein, ¿me estás diciendo que soy atractivo? O ¿estás diciendo que te quieres sumar? Podriamos hacerte un espacio si quieres, o yo mismo ir a la tuya"
Él lo miró fijamente por unos segundos, su expresión aún inexpresiva… hasta que desvió la mirada y se aclaró la garganta. "No confirmo ni niego nada". Draco sonrió de manera peligrosa.
"Oh, eso fue adorable"
"Cállate"
Boot que claramente estaba disfrutando del espectáculo, a pesar de su cara inexpresiva se echó a reír disimuladamente.
Michel solo suspiró y se incorporó un poco, frotándose los ojos. "¿Por qué siento que esto se volvió una telenovela?"
"Porque lo es" respondió Boot de manera seria, aunque algo extraña por su emoción. El se estiró con elegancia y luego se deslizó fuera de la cama, sacudiendo su ropa para alisarla.
"Bueno, caballeros, fue un placer pasar la noche en su encantadora residencia, pero Michel y yo tenemos asuntos que atender".
Mich lo miró con sospecha. "¿Qué asuntos?" Oh por favor, ¿se había olvidado?
"Tenemos que hablar con los otros dos" le susurró en su oído, para que los chicos no escuchen. Michel, ahora completamente despierto, dejó escapar un suspiro de resignación.
"Genial. Entonces, vamos antes de que esto se vuelva más incómodo"
Asintió en acuerdo y se giró hacia Goldstein con una sonrisa radiante.
"Por cierto, Goldstein, gracias por el cumplido. Si alguna vez quieres confirmar algo… ya sabes dónde encontrarme"
Goldstein se atragantó con el aire. Y él
salió con la cabeza en alto. La cabaña de Afrodita estaría tan orgullosa de él.
.
"Hasta que por fin te dignas a llamar" fue lo primero que les dijo Will al contestar a la mensajería Iris. Ya habían intentado con Lena, pero ella no había respondido.
"Un placer verte también, Will" le respondió de la misma forma.
"¿Sabes cuántas veces intenté contactarlos?" bufó Will, frotándose la sien. "No es como si estuvieran en un internado mágico o algo así" ambos se miraron por un segundo, antes de apartar la mirada. Todavía no lo sabía, fue sarcasmo. "Está bien, estan raros y ustedes no llamarían si no fuera importante. ¿Qué sucedió?"
"Vimos a Cerbero" respondieron al unísono.
La imagen de Will en el arco iris se congeló por un segundo. "Perdón, creo que acabo de escuchar mal ¿qué dijeron?"
Draco suspiró, pasando una mano por su cabello. "Que. Vimos. A. Cerbero".
"Eso es imposible" replicó él de inmediato. "El perro de Hades está en el Inframundo" pues debería.
" sin embargo, lo vimos aquí" Mich hizo un gesto con las manos. "Tres cabezas, baba asquerosa, muy mal aliento..."
Will entrecerró los ojos. "¿Están seguros de que no era solo un perro normal?"
Lo miró con una expresión de absoluta incredulidad. Porque claramente podrían confundir al maldito perro de Hades con uno cualquiera.
"Oh, sí, Will. Claro. Porque los perros normales miden cuatro metros y tienen tres cabezas"
"Eso no tiene sentido… ¿Cómo llegó ahí a su internado? ¿Y por qué?" Murmuró pensativo.
"Eso es lo que queríamos averiguar, pero entonces casi nos atrapa el conserje" Michel se cruzó de brazos. "Y Potter y sus amigos también estaban ahí"
"Ni preguntaré quienes son esos" dijo antes de negar y ponerse serios. "Genial. Justo lo que necesitábamos: más niños metidos en esto"
Draco apoyó un codo sobre la mesa, la mandíbula tensa. "Tienes que averiguar si esto ha pasado antes"
Él asintió. "Veré qué puedo hacer. Pero tengan cuidado, ¿sí?" Preguntó-ordeno preocupado.
"¿Desde cuándo no lo tenemos?" respondió por ambos Mich con una sonrisa.
Will solo los miró con cara de '¿en serio estas preguntado eso?' Y Draco solo pudo suspirar porque tenía razón... aún recuerda bien la vez que casi se caen ambos en la pared de lava.
"De acuerdo, nos portaremos bien". Will se quedó callado por un momento.
"Tú en especial, Draco" su tono era ligero, pero había algo más en su expresión que lo hizo sentirse mal por preocuparse tanto a su amigo.
"¿Siempre tan preocupado por mí, Will?" Intentó bromear.
"Nos vemos luego" fue lo último que dijo antes de cortar la llamada. La imagen de Will se desvaneció, y él soltó un largo suspiro.
"Bueno. Esto se volvió más interesante" murmuró al final.
Michel sonrió. "Mejor vayamos a desayunar, que se nos hace tarde".
.
El desayuno en Hogwarts era una de las pocas cosas que Draco disfrutar, algo al menos. No eran las delicias que estaba acostumbrado pero los croissants recién horneados algo secos, el jugo de calabaza bien frío y una buena taza de café para despejar la mente apesar de tener azucar eran buenos para él.
Por eso, cuando vio un pedazo de pergamino doblado junto a su plato, su primera reacción fue fruncir el ceño.
No recordaba haber dejado nada ahí.
Lo tomó con cuidado, revisando si tenía algún sello o firma, sin embargo no había nada. Solo un simple mensaje escrito con tinta oscura y trazos elegantes:
Cuidado con el hombre de dos caras, Draco.
No había firma. No había más explicaciones. Solo esas esas palabras, tan directas como inquietantes.
Un escalofrío recorrió su espalda. Draco parpadeó y notó algo más.
Estaba en Griego antiguo, y en Gran Bretaña no era muy común conocer de este. En casi ningún sitio lo era, amenos que...
Antes de que pudiera analizarlo más, sintió una mirada sobre él. "¿Draco?" Neville lo observaba con curiosidad, la boca llena de tostada, mientras Michel le daba un sorbo a su jugo de calabaza, también atento. Solo dobló el pergamino rápidamente y lo deslizó dentro del bolsillo de su túnica, tendría que hablar de esto luego.
"Nada" respondió con indiferencia, llevando la taza de café a sus labios.
Pero no era nada.
¿Era un mensaje? ¿De quién? ¿Por qué?
Parecía de alguien que sabía más que él.
Y detestaba estar en desventaja.
Además, ¿quién era el hombre de dos caras?
----- CHAPTER BREAK -----
A Draco no le gustaba mucho el Quidditch.Le parecía un deporte muy injusto con la medida de puntos y algo violento en demasía -aunque, ¿quién era él pars juzgar este último aspecto? Después de todo sólo le atraía la posición de golpeador para lanzarle cosas a otras personas con el pretexto de que es su trabajo-. Además, prefería por mucho el voleyball, lo extrañaba. Necesitaba encontrar una pelota urgente.Así que no entiende que carajos hace aquí. En las gradas de Slytherin con Michel y Neville.Mich está demasiado emocionado como para ser alguien que estar en una casa que ni siquiera es la suya, Neville parece más nervioso que otra cosa por todas las miradas de muerte que reciben -bueno, le dieron la oportunidad de ellos ir a Gryffindor, pero el no supo aprovecharla- ¿y él¿… bueno, ahora recuerda el porqué está allí. Porque cuando el niño-adulto responsable de los tres (osea Mich, si, tambien esta soprendido de que eso sea cierto) deja de lado todo por un juego, alguien tiene que ocupar el lugar en la relación para cuidar a Neville."¡Vamos, Draco!" grita Michel, dándole un codazo. "¡Admite que te está gustando!"Él entrecierra los ojos y cruza los brazos. "No he visto nada interesante todavía" que no fueran los jugadores mayores sudados, obviamente agregó mentalmente.En ese preciso momento, Marcus Flint falla un pase de forma catastrófica, y el equipo de Gryffindor aprovecha para tomar ventaja. Michel grita, Neville se estremece aunque igual celebra y Draco… (Dioses, va a sonar muy antipático con esto), Draco se aburre.O al menos lo hace hasta que ve algo raro.Potter.Potter estb volando de una manera extraña, como si no tuviera control sobre su escoba, que si tenia si sus clases de vuelo con los leones significaban algo. Decidio ignorar eso, pero no dejo de mirar el campo, sin embargo ya no es porque le interese Potter. Es por los golpeadores."¿Sabías que los Murciélagos de Ballycastle una vez jugaron sin Buscador? Solo con golpeadores" murmura de repente, con los ojos fijos en los dos grandotes que están destrozando a Gryffindor.Michel lo mira con interés. "¿Desde cuándo te interesa el Quidditch?" Él muy idiota ya sabía la respuesta, solo le gustaba molestarlo."No me interesa el Quidditch. Me interesa lanzar cosas contra personas sin que me regañen" responde de forma automática sin apartar la vista.Neville a su lado parpadea confundido. "Creí que si alguna vez te interesaba esto, querrías ser Buscador" Oh, como le hubiera gustado eso a mi padre.Michel se ríe.
"Nah, eso sería injusto. Es demasiado rápido, tiene reflejos de otro nivel" le envío una mirada que decía 'tú ya sabes porqué' y si lo hacía.Aunque de igual forma levanto una ceja "¿Y desde cuándo me importa que sea injusto? No soy un amable Hufflepuff que evita ventajas, ni siquiera pedí estas ventajas" enfatizó lo último. Ahora consideraría unirse más adelante, solo para hacerle la contra.Ah si, como extrañaba eso. Pelear y amar a Michel por partes igual hacia perfecta su amistad.Neville los mira con la expresión de alguien que acaba de escuchar a un hombre desquiciado hablar de teorías conspirativas. Uuh, habian olvidado de que si podian parecer mal ante él. "Voy a ignorar lo loco que sonó todo esto solo porque son mis amigos" decide Nev sabiamente.Draco le sonríe con inocencia, pero su atención regresa a las gradas. Porque sí, Snape estaba murmurando cosas, sin embargo había alguien más. Alguien que parecía estar haciendo exactamente lo mismo."Oigan, ¿ven a Quirrell?" Michel y Neville buscan al profesor, y ambos fruncen el ceño cuando lo encuentran. "¿No es raro que un tipo que se supone que es miedoso y tartamudo esté tan quieto?""Y murmurando algo" añade Neville."No sé qué está pasando aquí, pero Potter casi se muere en su primer partido, y si no es él mismo quien se mete en problemas, entonces alguien lo quiere muerto" y eso... eso no sonaba nada bonito. Mal por el chico"Bueno, si es asi entonces será el niño que vivió para el drama" bromeó. Aunque de igual manera algo tenso..El partido terminó con Potter agarrando la snitch con la maldita boca, sin embargo seguía dándole vueltas a lo que habían visto. No era solo Snape, Quirrell había estado ahí, murmurando cosas, y el chico casi se muere.Aunque antes de que pudiera comentar algo más con Michel y Neville, alguien se paró frente a ellos, bloqueando su camino."Tienes un minuto" hablo su tan amado compañero de cuarto Nott (notese el sarcasmo), con su típica expresión inexpresiva.Alzó una ceja, algo molesto. Él y los otros Sangre pura ya lo tenían harto, diciéndole cada que podían lo mal visto que era juntarse con sus amigos, como si tuvieran derecho a opinar y darle consejos cuando ellos mismos lo excluian antes solo por no caer en todos los estándares. "Depende. ¿Para qué? Termino por decir."Para hablar" muchas gracias Nott, eso me da muuuucha información."No veo qué podríamos tener que decirnos" contestó, antes este quería no verlo ni en figurita, y ahora estaba detrás de él como un maldito acosador. Siempre.Michel se cruzó de brazos, acercándose más a él poniéndose en una postura defensiva "Si es por una tontería de casa, no estamos interesados" hablo serio y contundente.Nott lo ignoró por completo como si em verdad no estuviera ahi, solamente fijando sus ojos en Draco. "Solo quiero entender algo" fue lo único que les dio.Suspiró con cansancio, ya había pasado por esto antes y era más fácil solo escuchar para mandarlos a la mierda después. Así que girándose a Neville y Michel hablo. "Vayan adelantándose, los alcanzo en un minuto" les dedico su mejor sonrisa.Neville le lanzó una mirada de advertencia. "¿Seguro?" Preguntó con una clara preocupación en el rostro."Voy a estar bien Nev, no me va a secuestrar" le aseguro intentando darle algo de calma. "Y si lo intenta... bueno, no he usado mi querida katana desde hace un tiempo" pensó tocando su brazalete.Michel rodó los ojos, pero igual le dio una severa mirada a Nott para luego darle una a él tambien. Le palmeó el hombro antes de irse con Neville. "Si te hace algo, dale con todo. Sabes que yo te ayudo a esconder el cadaver" murmuró en su oído para ahora si, marcharse.Cuando se quedaron solos, se cruzó de brazos. "Bueno, ¿qué quieres?" Ya se había cansado de fingir cada vez."Que me expliques qué Salazares haces con ellos" afirmo. ¿Qué había dicho ese lunático?"¿Qué?""Sabes a qué me refiero, Longbottom y el otro, Cornudo creo. ¿Qué haces con ellos?"Solto un bufido indignado, Nott y él no edan cercanos ni mucho menos amigos, y le habia dejado claro varias veces que su opinión de la pasaba por donde no le entraba el sol. "¿Desde cuándo te importa con quién paso el tiempo?" Pregunto al final."Desde que pareces buscar meterte en problemas" Nott entrecerró los ojos. "No puedes negar que es extraño, un Slytherin junto a un Ravenclaw y un Gryffindor... ¿Sabes que los llaman el Trío de Raros?"Se sintió un poco molesto, era un nombre original. "No tengo que explicarte nada" fue lo último que le diría para darse la vuelta después, decidido a irse de allí."No. No tienes que hacerlo"Noot extendió una mano y sujetó su muñeca antes de que pudiera marcharse.Fue solo un instante.Un simple contacto.Pero algo pasó.Como un déjà vu.Como si en algún otro tiempo, en algún otro lugar, ya hubiera estado en esta misma situación con Nott.Sintió como un escalofrío le recorría por la espalda. Y por la expresión sorprendida de el chico, él también lo sintió.No supo cuánto tiempo estuvieron así, sin embargo fue Nott quien lo soltó primero, apartando la mirada. "Haz lo que quieras" dijo en voz baja, antes de darse la vuelta y alejarse.Draco se quedó ahí, con la sensación extraña todavía vibrando en su piel.¿Qué demonios había sido eso?...Draco no recordaba exactamente en qué momento se había quedado dormido.Había pasado la Navidad solo en Hogwarts -cosa que le vendieron mal, no era nada como se lo habían planteado- con Michel y Neville visitando a sus familias. Le ofrecieron que los acompañara incluso se lo propusieron varias veces, sin embargo había declinado cada vez. No le gustaba la idea de ser una molestia. Además, su padre también estaba ocupado, buscando a su madre, y en realidad no podía reprochárselo. El quería hacer lo mismo. Eso no impidió que una pelota de voley, sus discos de Taylor Swift y una carta muy larga de parte de su padre aparecieran en la mañana.Lo último que tenía claro era el frío de la Sala Común de Slytherin, la taza de chocolate caliente que había estado sosteniendo y el vago pensamiento de que la Navidad en Hogwarts no estaba resultando tan espectacular como le habían dicho.Luego, estaba aquí.No en las mazmorras, no en su cama, si no en un muelle de madera que se extendía sobre un mar en calma, iluminado por la luna. Y por obvias razones, no estaba solo."Vaya, si que te tomó tiempo volver a aparecer"Draco parpadeó y miró al chico frente a él. Era el mismo que en su otro sueño. Ojos verdes, no, azules más vivos que los de Potter y menos odiosos, cabello oscuro y no tan desordenado en realidad y una expresión entre divertida y curiosa."Oh, genial" dijo, cruzándose de brazos. "Otra vez esto".El otro se echó a reír y se dejó caer en el muelle, con las piernas colgando sobre el agua." 'Esto' me encanta cómo reduces una experiencia empra o era extra... cómo se diga esa palabra a un simple 'esto' ".Dio un largl suspiro y, después de un momento, se sentó también. El agua debajo de ellos era de un azul casi irreal, reflejando el cielo nocturno. "Me gustaría saber quién eres" murmuró. No podía andar llamándolo Potter 2.0 toda su vida.El chico ladeó la cabeza. "Podrías decirme tu nombre primero".Lo miró con sospecha. "No tienes idea de quién soy, ¿cierto?""Depende. ¿Te llamas por casualidad 'el chico más hermoso del mundo'? Porque en ese caso, creo que sí" ignorando el hecho de que se sonrojó un poco ante el alago y que no pudo evitar sonreír, soltó un bufido."Draco".El otro asintió, con una sonrisa traviesa. "Sabía que era algo dramático"."Mira quién habla"El desconocido se echó hacia atrás, apoyándose en sus manos, y miró al cielo. "¿Tienes algo en mente, Draco?"Se quedó en silencio. El chico había hecho la pregunta con la ligereza de alguien que no esperaba una respuesta seria, pero eso solo hizo que pensara aún más en ella."No lo sé" dijo finalmente. "He estado... confundido""¿Sobre qué?""Cosas" no creía que decirle a su chico desconocido que su madre podría o estar muerta o perdida en el mundo por el ataque de una furia, y que él perro se Hades estaba en su escuela de magos sea una buena idea.El otro arqueó una ceja. "Muy específico".Gró la cabeza para mirarlo directo a los ojos. "No sé qué quiero". ¿Qué era querer algo en sí, qué era anhelarlo?
¿Cómo podía saber cómo se sentía, que lo estaba haciendo?El chico dejó de bromear y lo observó con más atención. "¿Qué quieres ahora?"Draco parpadeó. "¿Qué?""Ahora mismo, en este instante, ¿qué es lo qué quieres?" Repitió.Miró el agua, después el cielo, y luego de vuelta al chico. Todo esto, ellos dos solos en un lugar tan tranquilo y en paz, sin problemas, sin presiones... solo siendo."…Quiero quedarme aquí un rato más".El otro sonrió, satisfecho. "Entonces hazlo".El silencio que siguió no fue incómodo. Fue... tranquilo. Algo dentro de él se relajó aún más, aunque fuera raro estar relajado al lado de un tipo en sus sueños del que no sabía literalmente nada. "¿Tú qué quieres?" preguntó en voz baja.El chico lo miró y, por un momento, pareció debatirse. Luego sonrió de lado. "Podría decirlo, pero eso arruinaría la sorpresa" eso... ni era lo qué dijo, sino cómo lo habia dicho."¿Eso fue una frase de coqueteo?" Silena le habai enseñado mucho, y estaba casi seguro de que era coqueteo de manual.El otro se encogió de hombros. "Depende, ¿funcionó?"Sintió cono su cara comenzaba a calentarse. "¡Definitivamente no!"El chico se echó a reír, y el sonido fue tan natural y alegre que Draco no pudo evitar reír también.Por un momento, la confusión en su pecho desapareció.Y entonces, todo se desvaneció.Se despertó con un sobresalto, aún sintiendo la brisa marina en su piel y la risa del chico resonando en sus oídos.Y apesar de que fuera raro, quería verlo de nuevo....Draco nunca había sido alguien que hiciera las cosas con moderación.Si algo le gustaba, se sumergía por completo en ello. Así era con la música, con la magia cuando quería, con los desafíos y, sobre todo, con el voleibol.Después del sueño extraño con el chico desconocido -que aun no le habia dicho su nombre- su mente estaba demasiado inquieta. Necesitaba moverse, despejarse. Así que, con la pelota que su padre le había dado, salió directo al patio de Hogwarts, era un buen lugar ahora que era temprano en la mañana y la mayoría de los alumnos seguían fuera.El aire frío le ardía en los pulmones, pero lo ignoró. Botó el balón un par de veces y comenzó a hacer saques. El sonido del impacto era lo único que le importaba en ese momento.Hasta que alguien más atrapó su pelota.Alzó la vista con el ceño fruncido y ahí lo vió, estaba Anthony Goldstein, sosteniendo el balón con una ceja arqueada y una sonrisa divertida."Tienes una fijación con terminar en mi camino, Malfoy"Soltó un bufido divertido, se habian encontrado varias veces ya gracias a Michel. "No es mi culpa que no sepas mantenerte fuera de él".Goldstein rodó la pelota entre sus manos, evaluándola. "Voleibol, ¿eh?""No. Es claramente una snitch enorme" respondió con sarcasmo, este le sonrió de lado."Parece que además de meterte a escondidas a nuestra habitación también sabes sobre deportes. No lo creo de ti" apesar de lo que dijo, no había sonado insultante, igual rodolos ojos."¿Sabes jugar o solo viniste a molestar?"Goldstein botó la pelota una vez. "Sé lo suficiente"."Entonces demuestralo" lo reto.El 'partido' entre comillas improvisado comenzó con pases sencillos, aunque pronto la competencia implícita los hizo aumentar la intensidad. Él tenía fuerza, precisión, experiencia y un instinto natural. Goldstein por otro lado, tenía rapidez y sabía cómo leer la mayoría de sus movimientos.Hubo un momento en el que saltó para rematar con toda su fuerza, pero él otro lo leyó y devolvió la pelota con una recepción perfecta."Parece que no soy tan malo, ¿eh?" Lo provocó, con una sonrisa que no sabía si quería golpear o… algo más.Draco resopló con un evidente falso enojo. "Por ahora".Siguieron jugando hasta que sus respiraciones eran irregulares y el frío ya no era un problema. En un momento, Goldstein toci la pelota con una mano y se la pasó con un giro casual, él la atrapó, sin embargo se quedó mirándolo.Había algo en la manera en la que el chico lo observaba. Una chispa de diversión, sí, pero también algo más. Algo que no quería analizar demasiado o 'podría irle mal' según Lena.Así que simplemente dijo: "Vamos a mi habitación".Goldstein parpadeó, y un se sonrojó ligeramente por el frío. "¿En serio?"Se encogió de hombros. "Aqui hace frío, y te aseguro que no hay muchos más en las mazmorras, muchas galas y demás. Y quiero mostrarte algo que tengo" le sonrió.Él lo miró, claramente evaluando la situación, antes de sonreír con un brillo en los ojos. "Está bien, Malfoy. Vamos".Draco no supo por qué su corazón latió un poco más fuerte con esa respuesta..El camino hacia las mazmorras fue… interesante.Goldstein no parecía del todo convencido de que ir a su habitación, o que ir en la zona de Slytherin fuera una buena idea, en si."Si esto es una trampa para que tus compañeros me lance una maldición, al menos avísame con tiempo para ponerme guapo antes de morir" bromeó.Él rodó los ojos divertido. "Oh, sí, porque lo primero que hago cuando quiero maldecir a alguien es jugar voleibol con este antes"."¿Y si es parte de un plan elaborado? Tal vez querías que bajara la guardia" conspiró. Si es tenía imaginación."No tengo tanta paciencia" le respondió con una sonrisa ladeada. Goldstein soltó una carcajada."Eso es cierto".Draco no lo había pensado demasiado antes de invitarlo, pero ahora que estaban bajando hacia su habitación, se dio cuenta de que… nunca había llevado a alguien que no fuera Michel o Neville, o el chico de segundo para hacer su tarea, o Zabini no sabe porque, o... bueno, mucha gente."¿Siempre es tan oscuro aquí?" preguntó el chico, observando las paredes de piedra."Sí, pero lo compensa el hecho de que estamos lejos del drama de las otras casas" y que tenemos la vista del Calamar Gigante, también agregó mentalmente. Ese era un dato que no a muchos le gustaba.Goldstein arqueó una ceja. "¿Dices eso cuando compartes cama con Michel?"Se detuvo un segundo, touche. "Okey, tienes razón en eso".Anthony -si, ahora era Anthony- se rió de nuevo, aunque no dijo nada más mientras llegaban a la puerta de la habitación. Al ya estar ahí, la abrió con un empujón casual y dejó que su invitado entrara primero.Al principio, el chico de Ravenclaw pareció analizar el lugar con curiosidad… hasta que vio la colección de cosas de voleibol."Draco..." dijo lentamente. "Esto es… mucho".Se cruzó los brazos, lo sabía. "No te pedí tu opinión" le respondio sin malicia.Había un póster de la selección de voleibol de Estados Unidos, otra de Japón y Argentina en la pared, varias pelotas diferentes acomodadas en un estante, y en un rincón, su uniforme de su último torneo antes de Hogwarts en el mundo muggle, el que fue con su madre..Anthony se acercó a la camiseta y la levantó. "Número trece,
¿eh?"Draco asintió. "Mi número de la suerte" bueno, lo había elegido por Taylor Swift, pero es lo mismo.Dejó la camiseta de vuelta en su lugar y se giró para mirarlo. "Te apasiona de verdad" que gran revelación.Se encogió de hombros. "Es lo único que no tiene expectativas absurdas sobre mí"
No supo por qué lo dijo en voz alta. Tal vez porque Anthony no parecía ser alguien que lo juzgaria."¿Y qué hay de la música? También pareces amarla" pregunto.Se quedo pensando un segundo. "No es lo mismo" terminó por responder. Si, podía cantar toda la discográfica de Taylor Swift pero si lo ponen a cantar el himno de Hogwarts... habría un adiderencia considerable. Anthony no insistió, solo sonrió un poco y dejó que el silencio se acomodara entre ellos. Luego, con una expresión traviesa, dijo:"Así que, ¿qué se supone que vamos a hacer en tu habitación, Draco?"Se sonrojó un poco, tenía que admitir que el chico tenía cierto... encanto. "Anthony, si sigues diciendo cosas que se pueden malinterpretar, voy a golpearte con una de esas pelotas".Él se puso una mano en su pecho, fingiendo sorpresa. "¿Yo? Jamás haría algo así" Draco bufó, aunque una pequeña sonrisa amenazó con asomarse en su rostro."Lo que quería mostrarte era esto" dijo, caminando hacia su estantería. Sacó un viejo álbum de recortes.Anthony se acercó, apoyando un brazo en el respaldo de su cama. Estaban demasiado cerca, sin embargo él no se movió.El chico pasó los dedos por una de las fotos en el álbum. Era una imagen de él en un campeonato, sosteniendo un trofeo con una gran sonrisa. Lo recordaba bien, lo orgullosa que se puso su madre."Te ves feliz"Se quedó en silencio por un momento. "Lo estaba" respondió pasando sus dedos por la imagen.Hubo algo en la forma en la que Anthony lo miró después de eso. Algo que hizo que se sintiera un extraño cosquilleo en el estómago. El ambiente en la habitación se había vuelto más… espeso. Él no estaba seguro de en qué momento había ocurrido, aunque la forma en la que Anthony lo miraba -una mezcla de curiosidad y algo más- hacía que su piel se erizara.Obvio que no era ajeno a las miradas, estaba acostumbrado a recibir atención. Pero la de Anthony era diferente. No era el tipo de interés que recibía en el Campamento Mestizo, donde lo observaban con una mezcla de incredulidad y admiración. Tampoco era la atención que le dedicaban algunos estudiantes de Hogwarts, que solía ser una combinación de envidia y chismes.No.La mirada de Anthony era… afilada."¿Qué?" soltó arqueando una ceja, intento no parecer nervioso.Anthony le sonrió con calma, como si supiera algo que él no. "Nada. Solo te estoy viendo" respondió."Pues deja de hacerlo" que me pones nervioso carajo."No puedo evitarlo. Es fascinante ver cómo alguien tan seguro de sí mismo se pone nervioso" bueno, ahí ven los resultados de sus intentos por no parecerlo.Entrecerró los ojos, pero antes de que pudiera responder, la puerta de la habitación se abrió.No de golpe. No con dramatismo.Fue peor.Mucho peor.La puerta se entreabrió lentamente, con una calma escalofriante, y cuando giró la cabeza, se encontró con su tan amado, aclamado y deseado compañero de cuarto apoyado en el marco de la puerta."Vaya, vaya…" murmuró con una sonrisa irónica. "Malfoy trayendo visitas" ¿ya había dicho lo irritante que era su voz? ¿No? Pues ya lo saben.Puso los ojos en blanco. "¿Qué es lo que quieres, Nott?" Anthony, por su parte, simplemente se enderezó, cruzando los brazos con una expresión neutra."Solo pasaba por aquí" dijo Nott con falsa indiferencia, aunque su mirada se deslizó por la escena: él junto a Anthony, el álbum de recortes abierto, la cercanía entre ellos.Sintió una punzada de incomodidad. "Si no tienes nada importante que decir, entonces…" por favor, no quería problemas."Nada importante" repitió su compañero con una pequeña risa, no le gustaba nada eso. "No, claro que no. Solo me preguntaba… ¿desde cuándo permitimos que los Ravenclaw se acomoden tan cómodamente en nuestra habitación?".No tenía porqué decir eso, apesar de que compartieran habitación no s eveian casi nunca ya que había literalmente una pared entera que los separaba. ¡y él también había traído a sus dos grandotes que tenía de guardaespaldas ahí!Anthony a su lado soltó una carcajada. "¿Desde que alguien me invitó?".La mirada de Nott se oscureció apenas un segundo antes de que volviera a su expresión relajada.Suspiró, masajeando su sien, no quería que él viera lo que pasaría luego. "Anthony, en verdad lo siento mucho, me agrado pasar tiempo contigo, pero será mejor que te vayas antes de que esto se vuelva más irritante de lo necesario" le dedicó su mejor sonrisa.Él se encogió de hombros, claramente entretenido con la situación, sin embargo no insistió. "Nos vemos, Draco, espero volver a verte luego" dijo con una pequeña sonrisa, antes de salir con calma, sin siquiera voltear a ver a Nott.La puerta se cerró detrás de él. Y...Silencio.Se cruzó de brazos. "¿Y bien?" Esperaba que fuera algo de verdadera importancia, ya que se la estaba pasando bien con el chico sin su intervención.Nott no respondió de inmediato. Se quedó ahí, mirándolo, con una expresión que
no supo leer del todo.Finalmente, habló. "¿Desde cuándo traes gente aquí?" ¿Qué mierda te importa? Seguí con tu vida, superalo. Obviamente no le respondio eso.En cambio, arqueó una ceja. "¿Perdón?""No recuerdo que solieras invitar a extraños a nuestra habitación" y dale con el nuestra, como si no estuvieran separadas.Resopló cansado. "Tampoco sabía que tuviera que pedirte permiso".Nott chasqueó la lengua, aunque no respondió. Caminó lentamente hasta la estantería donde él guardaba todas sus cosas de voleibol y pasó un dedo por uno de los balones."¿Sabes qué es curioso?" murmuró. "Desde que llegaste a Hogwarts, haces cosas que nadie espera de ti".Draco frunció el ceño. "¿Eso es un problema para ti?" Y si es así, metetelo en el culo. Por mala suerte no le podía decir eso, seguía teniendo algo de educación.Nott se giró para mirarlo. "No. Pero sí me molesta que actúes como si nadie pudiera cuestionarlo"Lo miró fijamente. Pues porque no les importa pensó. "¿Te molesta que traiga a Anthony aquí?" Al final preguntó."Me molesta la actitud que tienes""¿Qué actitud?""La de siempre, Malfoy. La de hacer lo que te da la gana y esperar que nadie diga nada" apretó la mandíbula. Bueno... eso podía se run poquito cierto, pero no le daría la razón, no ahora."Si tienes algo que decir, dilo de una vez, por favor" le pidió de forma amable.Nott sostuvo su mirada por unos segundos, como si estuviera considerando sus palabras. Luego, simplemente suspiró y murmuró: "Olvídalo".Draco sintió que el momento ya había pasado, aunque fue entonces, justo cuando Nott estaba por irse, que se giró con una expresión más afilada."Por cierto…" su voz tenía un tono casual, pero cargado de veneno. "Nuestra habitación no es un prostíbulo, Malfoy". El maldito no acababa de decir lo que creía aue había dicho. Sintió cómo se le endurecía la mandíbula. Debe de estar...No era que no estuviera acostumbrado a los comentarios venenosos. De hecho, la mayor parte del tiempo los repartía él mismo con total naturalidad. Sin embargo algo en la manera en la que Nott había dicho aquello -con esa sonrisa ladina, con esa maldita calma exasperante- le hizo hervir la sangre."¿Qué carajos acabas de decir?" preguntó en un tono peligrosamente bajo.Él se encogió de hombros, como si no tuviera la menor importancia. "Sólo que nuestra habitación no es un prostíbulo, Malfoy" repitió palabra por palabra.La indignación lo golpeó de lleno, no fue sólo el comentario en sí, si no la forma en la que lo había dicho. Como si fuera un hecho, como si él… como si…"¿Perdón?"Nott alzó una ceja, apoyándose contra la pared con una expresión relajada, como si estuviera viendo una simple reacción predecible. "¿Me escuchaste bien o quieres que te lo repita de nuevo?""Lo que quiero" dio un paso adelante, sintiendo el impulso de empujarlo, de hacer algo que lo borrara de ese estado de falsa indiferencia. ", es que expliques qué mierda quisiste decir con eso".Le sostuvo su mirada, pero esta vez su sonrisa se volvió apenas una línea en su rostro. "Vamos, Malfoy. No te hagas el sorprendido" su tono seguía siendo casual, aunque sus ojos tenían un brillo que otra vez no supo descifrar del todo. "Primero traes a Conner y duermen juntos, no le mires así, ya que es verdad
y si paso. Luego a Longbottom, con el cual cierras las cortinas… y ahora a Goldstein. A este ritmo, ¿quién sigue? ¿Flint? O no me digas, ¿tal vez Potter?"Sintió un escalofrío de rabia. Como iba a golpear a ese idiota si no se callaba en ese mismo instante. Tenía la katana consigo. "¿Desde cuándo te importa con quién paso el tiempo?" Le refutó."No me importa" replicó él de inmediato, su tono demasiado rápido, demasiado… mordaz. "Lo que sí me interesa es el espectáculo. ¿Acaso haces una audición antes de traerlos aquí o solo los ves y dices 'mmm lo voy a invitar a mi habitación'?"Draco sintió que algo se le atoraba en la garganta. Iba a aplicar con él todo lo que se le fue enseñado en el campamento, y no era nada de lo lindo. "Si tienes algo que decir, dilo de una puta vez, Nott" repitio, no quería llegar a tales extremos, era mejor que eso.Este ladeó la cabeza, fingiendo pensarlo."Solo que…" su mirada se deslizó por la habitación, por los balones de voleibol, por la ropa deportiva amontonada en un rincón, por el álbum de recortes aún abierto en la mesa. "… es curioso. Nunca antes te vi compartir tu espacio con nadie"Dio un resoplido. "Tal vez porque antes no tenía amigos" y aunque tenía a Michel, no le era posible mostrarse con él. La diferencia era que ya no era así."¿Y ahora sí?"Apretó los puños más fuerte de lo que pretendía. "¿Y qué si los tengo?"Nott se quedó callado por un momento, su rostro iluminado por la tenue luz de las mazmorras. Luego, en un movimiento apenas perceptible, su mandíbula se tensó. "Nada" dijo al final. "Sólo asegúrate de no confundir las cosas".Soltó una risa sin humor, ¿Confundir qué? "¿Confundir las cosas?".El chico se inclinó ligeramente hacia él, lo suficiente como para invadir su espacio personal, lo suficiente como para hacerle notar el brillo afilado en su mirada. "No juegues con ellos, Malfoy".Draco sintió cómo su respiración se volvía más pesada. "¿Eso crees? ¿Que los estoy usando?" Si le preguntaran a cualquiera diría que él que usa a la gente seria Nott, no él.Nott no respondió, y él soltó una carcajada, aunque no había diversión en ella. "Si alguien está confundiendo las cosas, ese eres tú".Su compañero frunció el ceño, y por primera vez en toda la conversación, su expresión se volvió tensa. Y él lo notó.Oh.Oh, oh, oh.Interesante."Dime, Theodore" cambio a su nombre solo para tensarlo más, e inclinó la cabeza con su voz más baja, más inquisitiva. "¿Qué es lo que realmente te molesta? ¿Que invite a gente aquí… o que no seas tú?"Nott parpadeó, poniéndose muy tenso. Y por un segundo, solo un segundo, pareció que iba a responder algo. Pero entonces su expresión cambió, endureciéndose en una máscara de absoluta indiferencia."No digas estupideces, Malfoy".Él le sonrió con burla, aunque su pecho todavía ardía de furia."Entonces deja de actuar como si te importara".El chico lo miró una última vez, no dijo nada más. Simplemente se giró y salió de la habitación con pasos lentos, cerrando la puerta tras él con mucha más fuerza de la necesaria.Draco se quedó ahí, sintiendo el peso de la conversación aún flotando en el aire.Y, por primera vez en mucho tiempo, no tenía ni idea de lo que acababa de pasar...Draco estaba de un humor de mierda.Lo lamenta, pero esas eran las mejores palabras para describir su situación.Las palabras de Nott seguían rebotando en su cabeza, su tono condescendiente, su mirada afilada, la maldita forma en la que había dicho todo como si tuviera derecho a opinar sobre su vida. Por eso al día siguiente en cuanto vio entrar a Michel de vuelta en el castillo, se acercó sin perder el tiempo."Vamos"."¿Eh?" Mich lo miró con una ceja arqueada. "¿A dónde?" No le contestó. Simplemente lo agarró del brazo y lo arrastró con él sin más explicaciones. "¿Qué pas-? ¡Draco!" Su amugo trató de resistirse, sin embargo él no cedió. Esto era más importante que el bienestar de su brazo.Mientras cruzaban la sala común, Boot y Anthony los miraron desde donde estaban sentados, claramente expectantes. Él los saludó con un movimiento de la mano, sin detenerse."¿Ocurre algo?" preguntó Anthony con un brillo de diversión en los ojos.Ni siquiera se digno a girar la cabeza. "Sí, pero no tengo ganas de explicarlo".Michel puso los ojos en blanco. "¡Qué sorpresa!" Grito con sarcasmo.Solo lo ignoró y continuó su camino, saliendo de la torre de Ravenclaw y subiendo las escaleras hasta la torre de Gryffindor. Cuando finalmente entraron en la habitación de Neville, este los miró con cara de '¿por qué Merlines están aquí?'"…¿Hola?" Saludo cerrando el libro que estaba leyendo. "¿Qué hacen ustedes aquí?"Draco soltó a Michel, cruzándose de brazos. "Necesito quejarme de mi insufrible y estupido conpañero de cuarto". Aunque quién debería de hacerlo sería Nev, después de todo el pobre dormía con cuatro monos que los miraban expectantes y en shock.Michel dejó escapar un largo suspiro. "Por supuesto que sí".Neville se acomodó en la cama, preparándose mentalmente. "Está bien, adelante" hablo con una paciencia casi sobrehumana. Por eso lo amaba.Como le dio pase libre, sus quejas no se hicieron sperar. "Ese imbécil me dijo que mi habitación parecía un prostíbulo solo porque tengo amigos y los invito a pasar".Neville parpadeó. Michel silbó."Wow" fue lo único que dijo."¡Exacto!"
levantó las dos manos, indignado. "¡¿Quién mierda se cree que es para decirme algo así?!""Bueno…" Neville lo miró de forma fija. "Técnicamente, sí has invitado a varios chicos a tu habitación".Draco se giró hacia él con incredulidad. "¡No me ayudas, Nev!"Este levantó las manos en un gesto de paz. "Solo digo...""¡Pero no con esa intención!" exhaló con frustración. "Es como si le molestara que tenga amigos. ¡Siempre actúa como si le diera igual lo que hago, oh, pero cuando hago algo, de repente se convierte en el juez supremo de mi vida!"Sus amigos intercambiaron miradas iguales. Eso no le gustaba, porque significaba que dirían algo que no le gustaría."A ver…" comenzo Mich masajeándose las sienas. "No quiero sonar como si estuviera de su lado, aunque… ¿estás seguro de que su problema es que tienes amigos y no que con quién pasas tiempo?Draco lo miró, confundido. "¿Qué diferencia hay?" Es lo mismo.Neville suspiró con fuerza. "¡Por Merlín, eres tan tonto!""¡Oye!" De Michel se lo esperaba, ¿pero de Neville? Debe ser serio."Draco" este lo miró directamente ",¿nunca has pensado que a lo mejor a Nott le molesta ver ciertas cosas?"Frunció el ceño, ¿a donde quería llegar?. "¿Cómo qué?""Oh, no lo sé…" Mich se encogió de hombros. "Tal vez verte reír con Anthony. O verte traer a Neville aquí como si fuera lo más normal del mundo. O que hagas lo que te dé la gana con quien te dé la gana sin siquiera considerar que a lo mejor a él…"Neville lo interrumpió con voz firme: "Le importas, Draco".El silencio se hizo en la habitación.Deben de estar jodiendolo.¿Theodore Nott, el príncipe mimado, fiel defensor de que nadie debería estar con él, preocupándose por su persona? ¿Quién lo había ignorado toda su infancia? ¿Quién lo llamó promiscuo? ¿En serio? ¿Estaban hablando de la misma persona?Draco sintió cómo algo incómodo le subía por la garganta, una sensación que no sabía si era molestia o algo más difícil de definir."No" respondí automáticamente. "No le importo".Neville levantó una ceja. "¿Estás seguro?"Se cruzó de brazos. "Por supuesto, más seguro de que me llamó Draco Malfoy".Michel rodó los ojos. "Entonces, ¿por qué estás aquí en vez de en tu habitación?"Draco abrió la boca para responder, sin embargo no encontró nada que decir. Este le sonrió con suficiencia y Neville suspiró, cansado.¡Oh, esperen ya se le ocurrió que decir! Porque es un idiota que..."Mira, Draco… No sé qué rayos pasa entre ustedes dos, pero si realmente no te importara, no estarías tan alterado" resopló, no llego a decir nada."No estoy alterado" susurro, no lo estaba.Sus supuestos dos mejores amigos lo miraron con cara de '¿en serio? Pues no lo parece' que ahora odia, porque el mismo se las enseño. Como dicen, cría cuervos y te sacaron los ojos.Dio un largo suspiro, dejándose caer en la cama de Neville sin más. "Me quedaré aquí esta noche" le informo."Eso es en contra de las reglas" ha lo Neville, aunque no sonaba sorprendido.Él lo miró sin inmutarse, ya lo habia hecho antes y ni una sola detención. "Me vale mierda" respondió con su sonrisa más inocente. Neville le sonrió con cansancio."Por supuesto que sí".Michel se dejó caer en el otro lado de la cama, mirando el techo. "Demonios, debo estar loco por extrañar esta locura".Draco sonrió, más relajado por primera vez en toda la noche."Bienvenido de vuelta"..Se despertó sintiendo un peso extraño sobre él. Parpadeó un par de veces antes de notar que Michel estaba prácticamente enredado con él, su brazo sobre su cintura y una pierna enganchada sobre las suyas."Merlín…" murmuró, empujándolo suavemente. "Mich, quítate de encima".Este solo gruñó y enterró la cara en la almohada. Volvió a suspirar y, con un poco más de esfuerzo, logró zafarse. Se sentó en la cama de Neville y se estiró, bostezando.Fue entonces cuando notó las miradas.Weasley, Thomas, Finnigan y Potter estaban en sus camas, pero todos los miraban con expresiones que iban desde la confusión hasta la incredulidad.De repente sintió como un deja vu, aunque en vez de ellos tres eran solo Michel y él. Y en vez de esos cuatro Gryffindor's eran dos Ravenclaw's.Neville, que estaba poniéndose los zapatos, fue el primero en hablar. "¿Ustedes dos... durmieron juntos en mi cama?"Parpadeó, confundido. Obviamente. "Sí, ¿y qué?"Finnugan se inclinó hacia Dean. "Eso suena a algo que hay que analizar" el chico asintió y Weasley frunció el ceño."Es raro""¿Raro?" arqueó una ceja, tu eres raro. "Lo raro es que me estén mirando como si acabara de matar a alguien"Potter, que había estado en silencio hasta ahora, finalmente habló. "Es que… se quedaron hablando un buen rato" chismoso habían salido.Neville asintió. "Sí. De Nott".Weasley cruzo los brazos. "Sonó intenso"."¿Ah, sí?" Hablo cln sarcasmo, no era muy bueno en las mañanas. "¿Y qué tanto creen que saben?"Seamus se encogió de hombros. "No sé, pero 'sobre cómo algunas personas piensan que pueden opinar sobre lo que hago en mi propia cama y habitación' suena sospechoso" levantó las cejas dejando claro su intención.Thomas lo .iró con atención. "... ¿Eso significa lo que creo que significa?"Ahora él lo miró con incredulidad. "¡Por supuesto que no!" Tenía doce, por dios. Aunque tal vez cuando tenga trece... no, no, no, Draco, por eso mismo dormiste con Neville y Michel hoy.Potter frunció el ceño. "¿Entonces qué significa?"Abrió la boca para responder, aunque luego la cerró. Michel, que apenas estaba despertando, los miró con confusión. "¿Qué pasa?""Nos están acusando de algo impuro" le respondió con dramatismo.Neville rodó los ojos. "Solo quieren saber qué pasó con Nott".Dio un largo suspiro (¿cuantas veces iban ya), pasando una mano por su cabello. "Nada. Peleamos. Como siempre" se quejó."Parecía más que eso" murmuró Potter.Entrecerró los ojos. "¿Por qué estás tan interesado, Potter?" No estaba de humor para que volviera a la fase de ser su acosador personal.Este apartó la mirada rápidamente. En cambio, su amigo Weasley lo miró con clara desconfianza. "En serio, Malfoy, eres raro".Draco bufó. "Y ustedes son insoportables".Neville suspiró. "Bueno, ya que estamos todos despiertos, ¿vamos a desayunar o quieren seguir con su análisis sobre la vida de Draco?"Dean y Seamus se miraron. "Podemos hacer ambas cosas".Los fulminó con la mirada." No. No pueden".Weasley en la otra cama resoplo. "Lo averiguaremos de igual forma".Se pasó otra mano por la cara y se levantó de la cama. "¿Por qué siempre me rodeo de gente que no sabe cuándo dejarlo ir?" Murmuró.Michel a su lado se estiró y le dio una palmada en la espalda. "Porque nos amas".Hizo una mueca."Y cada día me arrepiento más".Su fiel amigo Neville se rió de él, que traición. "Sí, claro".Y con eso, salieron de la habitación, aunque él seguia teniendo la extraña sensación de que la conversación no había terminado..Pensó, solo por cinco segundos, que la conversación había quedado atrás en cuanto bajaron al Gran Comedor, pero al parecer había subestimado la insistencia de los chicos.Todo parecía ir bien al inicio. Se sentó con Michel y Neville en la mesa de Gryffindor, desayunando con calma mientras ignoraba a Weasley, Potter, Thomas y Seamus que cuchicheaban entre ellos.Hasta que Seamus abrió la boca. "Entonces, Malfoy…" dijo con una sonrisa de suficiencia. ", si no fue nada con Nott, ¿qué pasó con Goldstein?"Jura casi se atraganta con su jugo. ¿Cómo se habian enterado de eso?"¿Qué?"Weasley frunció el ceño. "Sí, anoche dijiste que 'algunas personas' opinaban sobre lo que hacías en tu cama y habitación. Y ahora que lo pienso… ¿no llevaste a Goldstein a tu cuarto?" Fijo su mirada en dirección a la mesa de Slytherin, donde Nott lo miraba con una sonrisa socarrona. Ese maldito se habai atrevido a...Potter que estaba a punto de darle un mordisco a su tostada, se detuvo en seco y lo miró con ojos entrecerrados. Respifo y exhalo, apoyando un codo en la mesa y masajeando su sien."¿De verdad estamos haciendo esto?"Neville intentó cambiar de tema. "Déjenlo en paz. ¿Acaso nunca han tenido una pelea con alguien y luego han dormido en la cama de su mejor amigo porque sí?" Todos lo miraron y su amigo frunció el ceño. "¿Qué? Es normal".Weasley negó con la cabeza. "No lo es"Dean se inclinó un poco hacia él, evaluándolo. "No lo sé, Malfoy. Entre Goldstein, Nott y que duermes con Conner, pareciera que-""Ni termines esa oración, Thomas" le gruñó bajo.Michel, con su usual falta de filtro, lo miró curioso. "Bueno, técnicamente sí invitaste a Anthony a tu habitación". ¿Por qué fue tan tonto en contarle todo a ese zoquete que se hacía llamar su amigo?"¿De qué lado estás?" Lo miró mal."Del lado de la verdad" le sonrió."Pues la verdad es que deberían dejar de hacer suposiciones ridículas" soltó rodando los ojos. "¡Y eres mu amigo! Tienes que fingir que mi lado es la verdad" no, no lo tenia que hacer, pero no era el momento.Potter que había estado en silencio, entrecerró los ojos y apoyó los codos en la mesa. "¿Entonces qué pasó realmente con Goldstein?"Draco le sostuvo la mirada. "Jugamos voleibol""¿En medio de la noche?" Preguntó Weasley sorprendido. "¿Y qué es eso?" También lo escucho susurrar."Sí".Seamus negó con la cabeza. "Ajá. Y después, lo llevaste a tu habitación"Se cruzó de brazos. "Porque tenía frío" aclaró, aunque si lo ponían así si sonaba mal.Thomas alzó una ceja. "¿Nada más?""Nada más".Michel asintió. "Aunque sí hubo un momento en el que estaban muy cerca..."Le lanzó una patada bajo la mesa "¡Michel! Se suponía que no tenías que decirlo".Este solo se encogió de hombros."¿Ven? Esto es exactamente lo que Draco decía anoche. Todos opinando sobre lo que hace en su habitación" hablo su dulce y querido Neville."¡Gracias! ¡Por fin alguien con sentido común!" Lo abrazo de forma dramatica."Aún así, sigue siendo sospechoso" y Weasley seguía y seguía sin estar convencido.Potter no apartó la mirada de Draco, como si intentara leer algo en su expresión. "¿Y lo de Nott?"Apretó la mandíbula. "Eso no es asunto de ustedes".Neville le dio una palmadita en el hombro. "Vamos, lo importante es que Draco está aquí, con nosotros"Él asintió, satisfecho. "Exacto".Seamus chasqueó la lengua. "O sea, que seguimos sin respuestas".Tomó su jugo y bebió un sorbo, mirándolos por encima del borde de su vaso. "Y así seguirá".Potter frunció el ceño, pero no dijo nada más.Estaba seguro de que no era la última vez que el tema saldría a la luz, pero por ahora, era suficiente..Sabía que algo estaba mal cuando Michel y Neville lo miraron con caras raras al salir de Pociones."Draco" murmuró Michel, casi divertido ", todos te están mirando".Draco arqueó una ceja, giró la cabeza y, en efecto, varios estudiantes en el pasillo susurraban y le lanzaban miradas poco disimuladas. Algunos Slytherins lo veían con expresión de "no puedo creerlo", mientras que en otras casas había una mezcla de asombro y… ¿escándalo?"Qué demonios pasa ahora?" bufó, ya harto de ser el centro de atención por las razones equivocadas."No lo sabemos" respondió Neville. " pero... digamos que hay un rumor bastante… llamativo sobre ti".Antes de que siquiera pudiera exigir respuestas, la voz de Snape lo llamó desde el aula. "Malfoy, quédate un momento"Michel y Neville intercambiaron una mirada preocupada, aunque él solo suspiró."Nos vemos en el almuerzo" dijo con fastidio antes de entrar.Snape estaba en su escritorio, frotándose el puente de la nariz con cansancio. Levantó la vista y fijó su mirada oscura en él. "Siéntate".Se dejó caer en la silla con los brazos cruzados. "Profesor, si esto es sobre mi ensayo de pociones, juro que la caligrafía ilegible es culpa del estrés y no de la pereza" empezó.Snape lo ignoró. "¿Sabes lo que se está diciendo de ti en la escuela?"Parpadeó varias veces. "¿Que soy increíblemente talentoso y guapo? Sí, lo sé" sabía que no decían eso.Este mo reaccionó. :Parkinson ha estado esparciendo un rumor sobre ti y la cantidad de personas que entran y salen de tu habitación. Según ella, no se trata precisamente de visitas amistosas, no de la forma en la que me gustaría".El estómago de Draco cayó en picada. "¿Perdón?"."Y según parece" continuó el profesor con voz controlada ", la fuente original de esta información es tu compañerl Nott". Ese maldito...Sintió un calor abrasador en el pecho. "Ese hijo de…" se mordió la lengua antes de terminar la frase. "¡Lo hizo a propósito! ¡Sabe perfectamente lo que hace cuando le dice cosas a la vibora de Parkinson!"Snape suspiró. "Puedo hablar con Nott y decirle que deje de esparcir rumores, pero el daño ya está hecho".Draco sintió un hormigueo de furia en las manos. "¿Entonces qué se supone que haga? ¿Explicar a todo Hogwarts que no estoy usando mi habitación para… para cosas indecentes?""No puedes controlar lo que la gente cree, Malfoy" respondió él con tono firme. "Pero sí puedes controlar tu reacción" pues controlar su reacción sería no torturaron hasta la muerte, sino solamente matar de una manera muy fea a Nott.Apretó los dientes. "Entonces contróleme a mí cuando le parta la cara a Nott"."Eso no ayudará a tu reputación" pues entonces que bien que su álbum favorito fuera Reputation. Soltó un gruñido de frustración y se pasó las manos por el cabello. Esto era un desastre.Snape lo observó por un momento y luego habló con un tono más serio: "Si me lo permites, un consejo: cuida tu imagen. No quiero darte la charla, pero si sigues rodeándote de tantas personas, los rumores no se van a detener".Se quedó en silencio, sorprendido de que Snape estuviera siendo... ¿considerado? Respiró hondo y decidió aprovechar la oportunidad. "En ese caso, quiero cambiar de compañero de cuarto"El profesor alzó una ceja. "No".Draco frunció el ceño. "¿Cómo que no?""Los cambios de habitación solo pueden hacerse al inicio del año escolar"."¡Pero esto es una emergencia!" ¡el idiota lo habai difamado a toda la escuela!.Snape lo miró con expresión imperturbable. "Entonces lidia con tu emergencia como un Slytherin: con astucia, no con impulsividad"Lo fulminó con la mirada. "Entonces permítame matarlo astutamente".Él volvio a ignorar su comentario. "Ya puedes irte, Malfoy".Se puso de pie de golpe, aún ardiendo de ira. "Esto no se acaba aquí" murmuró antes de girarse hacia la puerta.Cuando salió del aula de Snape aún furioso, con ganas de arrojar a Nott al lago negro con una piedra atada al pie. Sin embargo antes de que pudiera planear su venganza, una luz parpadeante apareció en la pared de piedra del pasillo.Era un mensaje de Iris.Frunció el ceño y se acercó, viendo cómo la imagen de Lena y Will aparecía frente a él."¡Draco!" exclamó su amiga, con su característico tono dramático. "Tenemos noticias buenas y noticias horribles" genial, lo que faltaba. Al menos ver a sus amigos lo ponía de mejor humor."Lo cual es genial, porque me viene perfecto otra mala noticia hoy" bufó Draco, cruzándose de brazos. "¿Qué pasa ahora?"Will, que parecía estar en medio de un entrenamiento en el Campamento Mestizo (seguramente porque tenía la cara llena de tierra), tomó la palabra: "El perro".Sintió un escalofrío. "¿Qué pasa con él? ¿Me van a decir que es Cerbero disfrazado?""No exactamente" Silena sonrió con nerviosismo. "No es Cerbero, aunqur sí una cría de Cerbero"Draco sintió que su alma abandonaba su cuerpo. "Es un cachorro"confirmó Will. "Bueno, cachorro en el sentido de que no ha crecido lo suficiente como para tragarse a una casa entera de un solo bocado""¡Eso no es un cachorro, Will" exclamó, mirando a ambos con incredulidad."Lo peor" intervino Lena como si nada ", es que Hades se lo prestó a alguien""¿Cómo que se lo prestó? ¿Desde cuándo Hades renta a sus perros del infierno como si fueran ponis para fiestas infantiles?"Will se encogió de hombros. "No sabemos los detalles, pero al parecer Hades se lo entregó a un socio anónimo con algún tipo de trato especial" ¿a quien...? Ah, a su desquiciado director, obviamente, aunque... ¿el director sabía sobre los Dioses? ¿Eso era posible?"Y ahora, por alguna razón, ese perro está contigo" añadió Silena. "Y nadie sabe quién es el socio"Se pasó una mano por la cara, respirando profundamente para no gritar. "Déjenme recapitular "dijo con sarcasmo. "Primero, casi muero por ese bicho. Luego, resulta que no es un monstruo cualquiera, sino una cría de Cerbero. Y ahora me dicen que no se sabe quién es su dueño""Básicamente, sí" asintió.Cerró los ojos por un momento, procesando todo. "¿Y cómo rayos se enteraron de esto?" Pregunto confundido.Will y Silena intercambiaron una mirada. "Digamos que…" ella sonrió con dulzura—, tenemos nuestras fuentes".Draco abrió la boca para exigir explicaciones, sin embargo en ese momento, un grupo de alumnos pasó por el pasillo, mirándolo de reojo y susurrando.Genial. Aún tenía que lidiar con su fabulosa reputación antes de preocuparse por un perro infernal sin dueño. "Tengo que irme' hablo con fastidio ", pero no piensen que esto se queda así. ¡Quiero toda la información sobre ese perro, y la quiero ayer!""Lo intentaremos, cariño" respondió su amiga, divertida. "¡Y mándale saludos a tu padre!""Y trata de no morir" añadió Will con una sonrisa.Draco cortó la conexión con un suspiro, sintiendo que el universo estaba conspirando en su contra.Y ahora… tenía que encargarse de Nott..Entró en la sala común de Slytherin con la gracia de un depredador acechando a su presa. Sabía exactamente lo que quería hacer, aunque primero tenía que encontrar a Theodore maldito chismoso Nott.Y ahí estaba.Cómodamente sentado en un sillón de cuero, rodeado de la vibora Parkinson, la niña Greengrass y un par de sus seguidores habituales, contando con gran dramatismo cómo accidentalmente había dejado escapar cierto comentario sobre Malfoy y su 'vida amorosa exotica'.Sintió su ojo temblar. "Nott" llamó.El silencio cayó en la sala común como una maldición. Parkinson cerró la boca en seco, Greengrass miró entre ambos como si estuviera presenciando el inicio de un duelo a muerte.Nott, en cambio, sonrió."Oh, Malfoy, justo hablábamos de ti""Sí, me di cuenta. Qué amable de tu parte seguir difundiendo rumores completamente falsos"Este se encogió de hombros, con la calma de alguien que claramente no entendía que su vida pendía de un hilo. "No es un rumor si la mitad de la escuela ya te ha visto con tus amigos en tu habitación".Apretó los dientes. "Tienes cinco segundos para explicarme por qué decidiste abrir la boca, Nott".Él se puso en pie, sin perder la compostura. "Mira, Malfoy. No es mi culpa si la gente malinterpreta lo que dices y haces. Pero tal vez si no llevaras a todos a tu habitación, no tendrías este problema"."Oh, claro" dijo con una sonrisa que no alcanzó sus ojos. "Porque tú nunca has llevado a nadie a tu habitación, ¿verdad?"
Nott no respondió. "Sabes qué, no importa" continuó, con una exagerada expresión de comprensión. "No me interesa lo que haces o con quién lo haces. Aunque si me encantaría que me explicaras exactamente qué pretendías lograr diciendo lo que dijiste".Él no respondió de inmediato.Greengrass y Parkinson intercambiaron miradas.Draco, con su instinto afilado, notó algo, lo mismo que la otra noche."Oh"Nott parpadeó."Oh".Draco esbozó una sonrisa lenta, peligrosa. "No es posible que tú de todas las personas en este castillo estés celoso, ¿verdad?"Él hizo una mueca. "No digas estupideces"."¿Celoso de quién, Nott?" canturreó Draco, disfrutando cada segundo de la incomodidad del otro. Este apretó la mandíbula."No seas ridículo, Malfoy. Ya te lo dije la otra vez".Se inclinó la cabeza con fingida inocencia. "¿Es por Anthony? ¿Por Michel? ¿Neville? ¿McClinthon? ¿O es por Potter?" Aunque a este último nunca lo haya llevado. Y nunca lo haría."¡Cállate!"Alzó las manos en un gesto de rendición. "No me digas que tú querías ser el único en mi cama, Theodore" dijo con fingida dulzura, cambiando otra vez a su nombre de pila.La reacción de Nott fue inmediata.Parkinson jadeó y Greengrass se cubrió la boca con la mano.Nott, rojo de furia, se acercó peligrosamente. "Tienes un concepto muy alto de ti mismo, Malfoy".Draco solo le sonrió. "Y tú tienes un concepto muy bajo de ti mismo si crees que yo no me daría cuenta".Este abrió la boca para responder, pero en ese momento, la puerta de la sala común se abrió y un par de estudiantes de segundo entraron ruidosamente.El hechizo del momento se rompió. Y él se se pasó una mano por el cabello, frustrado. "Haz lo que quieras, Malfoy. Ya me cansé de esta conversación".Lo vio marcharse sin decir nada.Pero en su mente, la información ya estaba guardada y archivada.Theo Nott estaba celoso.Y Draco pensaba divertirse con eso.Los chismes no iban a desaparecer, pero a partir de ahora, si alguien preguntaba… la verdadera incógnita sería por qué Nott estaba tan obsesionado con su vida.Y eso, era justicia poética....El sonido metálico de la katana cortó el aire con un silbido mortal. Hasta él sintio como Michel sintió el impacto vibrar en su brazo cuando bloqueó con su... bueno, no recordaba bien el nombre del arma de su amigo, lo lamenta. Volviendo al tema, la fuerza del choque termino empujándolo hacia atrás."¡Por los dioses, Draco!" Espetó Mich tratando de recuperar el equilibrio. "¿Intentas matarme o qué?"Él giró su katana en su mano con la facilidad de alguien que respiraba la batalla como si fuera oxígeno. Sus ojos grises brillaban con una intensidad letal. Como había extrañado pelear con esta, tendría que agradecerle a su padre por los productos que le dio para esta luego."Si intentara matarte, estarías en el suelo hecho pedacitos" bromeó, aunque Michel tragó saliva.Su amigo se levantó y cargó contra él, la cadena de su arma girando con violencia. Se lanzó en un ataque directo, intentando sorprenderlo con un movimiento inesperado.No funcionó.Se inclinó hacia un lado en el último segundo, esquivando el golpe con una facilidad insultante. Luego, en un solo movimiento fluido, giró sobre su eje y colocó la katana contra el cuello de Michel.El filo rozó su piel.Silencio."Mierda" murmuró, con la respiración agitada.Draco sonrió divertido. "Muerto otra vez".Michel dejó caer su morning star -¡si, ya lo recordaba!- levantando las manos en señal de rendición. "Eres un maldito psicópata"Se encogió de hombros, con la misma indiferencia de siempre. "Solo soy tu amigo, eso es lo que me esta volviendo loco". Su amigo resopló, pero antes de que pudiera responder, un sonido los interrumpió.Un jadeo.Ambos giraron la cabeza al mismo tiempo y vieron a Neville en la entrada de la sala.Su expresión era una mezcla de confusión, miedo y absoluta incredulidad.Draco bajó la katana lentamente. Michel también relajó su postura, sin embargo ninguno de los dos dejó de observar a Neville con atención.Porque algo estaba muy, muy mal.Neville no hablaba. Solo los miraba, los ojos fijos en las armas, seguramente su cerebro trabajando a toda velocidad para procesar lo que acababa de ver.Porque aquello no había sido un simple entrenamiento. Había sido una pelea de verdad.Con armas de verdad.Con intención de matar sin hacerlo realmente.Neville tragó saliva. "Ustedes… ¿qué demonios son?" Preguntó.Ambos intercambiaron una mirada rápida. Esto no era bueno. Esto no era nada bueno.Con movimientos calculados, deslizó su katana de regreso a su brazalete, donde desapareció sin dejar rastro. Michel hizo lo mismo con su morning star, que volvió a su forma de arete.Su amigo parpadeó, aún procesando lo que acababa de ver. "Eso… eso no era magia" susurró.Draco inclinó la cabeza. "¿No lo era?" Tal vez hacerse el loco era una buena opción. Diablos... Quirón lo mataría.Neville lo miró, y en su rostro no había la usual torpeza o duda. Solo una certeza aterradora."No" dijo con voz firme. "No lo era".Silencio.Michel lo miró de reojo, esperando su reacción. Él por su parte, mantenía la calma, aunque en su interior, su mente trabajaba rápidamente.Neville no debía saberlo.Neville no podía saberlo.Draco exhaló despacio, evaluando la situación. "Mira, Neville…"Pero justo en ese momento, la puerta se abrió de golpe. "Señores Malfoy, Conner y Longbottom" La voz de McGonagall era tan afilada como su katana. Aunque mucho menos linda en realidad.Llego a sentir como Michel se detuvo por un segundo. Draco cerró los ojos y susurró:"Estamos jodidos"Cuando se giró para enfrentarla, lo hizo con su mejor sonrisa inocente. "Profesora McGonagall, ¿qué la trae a este maravilloso rincón fuera del castillo?"La profesora lo miró con su expresión severa. "Oh, no es nada. Solo vengo a castigar a algunos alumnos que creen que las reglas no aplican para ellos" Y detrás de ella, Potter y Granger los miraban con los brazos cruzados. Mierda, ¿Ellos también?Michel maldijo en voz baja. Neville exhaló, resignado. El se pasó una mano por el cabello y murmuró: "Bien. Supongo que esto será un castigo más en la colección"McGonagall los miró con dureza. "Espero que tengan una muy buena explicación" ¡si! Somos semidioses profe, así que andavamos entrenando, ¡yeeeii!.Draco y Michel intercambiaron una mirada. Luego, al mismo tiempo, giraron la cabeza hacia Neville.Este parpadeó."¡Oh, vamos! ¡No me echen la culpa a mí!".El fuego en la chimenea crepitaba con suavidad, proyectando sombras alargadas en las paredes de la sala común de Gryffindor. Draco observó cómo las llamas bailaban, absorto en sus pensamientos, mientras el sonido de pasos cautelosos se acercaba a la habitación.Neville Longbottom.Sintió un ligero nudo en el estómago. No por miedo, sino por la incomodidad de lo inevitable. Sabía que Neville tenía preguntas. Sabía que había visto demasiado. Sabía que, después de presenciar su entrenamiento con Michel, ya no lo miraba de la misma manera.Y eso lo inquietaba más de lo que quería admitir.Neville no era como el resto. No era un idiota que simplemente aceptaba lo que le decían sin cuestionarlo. No era como Potter, que lo observaba con una mezcla de desdén y obsesión. No era como Nott, que se obsesionaba con su vida mientras pretendía que no le importaba.No. Neville veía.No con la suspicacia de un rival, ni con la condescendencia de un maestro, sino con la genuina curiosidad de alguien que quería entender.Draco no estaba acostumbrado a eso.El sofá frente a él crujió cuando Neville se dejó caer en él, pero no levantó la vista de las llamas. No necesitaba hacerlo para saber que su amigo lo estaba observando, esperando.Silencio.Neville no hablaba. No lo presionaba. No lo atacaba con preguntas ni con acusaciones. Solo estaba allí, esperando que él fuera quien tomara la iniciativa.Eso lo hizo sentir más expuesto que cualquier otra cosa.Porque Neville sabía que algo no cuadraba. Había visto la forma en que su katana aparecía de la nada, la manera en que se movía en el combate, con una velocidad y precisión que ningún mago de su edad debería tener. Había visto a Michel manejar su morningstar con la facilidad de alguien que había nacido para la guerra.Neville no había dicho nada en ese momento, sin embargo aún recordaba la expresión en su rostro.Sorpresa. Confusión. Tal vez un poco de miedo.Y luego, la peor parte: la comprensión.Neville no era idiota como todos creian falsamente. No necesitaba que le explicaran con palabras lo que ya había entendido en su interior.Draco sintió su mirada aún sobre él, paciente, esperando.Se pasó una mano por el cabello, exhalando lentamente.Sabía que no podía decirle la verdad. No del todo. No todavía.Pero tampoco podía mentirle.Porque Neville era su amigo.Porque Neville también se había convertido en su persona.Y si había algo que había aprendido sobre la amistad, era que no se construía sobre mentiras.Así que, sin apartar la mirada del fuego, dejó caer la verdad en un tono bajo, casi un susurro, sin adornos ni explicaciones.Esperando que fuera suficiente.Esperando que, aunque no pudiera entenderlo todo aún, Neville no se alejara.Porque no por primera vez en mucho tiempo, no quería perder a alguien. No de nuevo.Y eso era, sin duda, lo más aterrador de todo.Neville no preguntó más. No insistió, no exigió respuestas que claramente no estaban listos para darle.Aunque vio la forma en que los observaba. Con la cabeza ladeada, con los ojos entrecerrados, como si estuviera resolviendo un rompecabezas que no terminaba de encajar.No lo culpaba.Después de todo, ni Michel ni él se esforzaban demasiado en disimular.Michel con su forma natural de moverse, con la fuerza bruta que no encajaba en un niño de once años. Él con su instinto de batalla, con la manera en que su cuerpo reaccionaba ante el peligro antes siquiera de que su mente procesara la amenaza.Era cuestión de tiempo antes de que alguien los notara.Y el hecho de que ese alguien fuera Neville... Bueno, no era lo peor que podía pasar.Pero sí era un problema..Neville no los dejó irse inmediatamente después del entrenamiento o que la profesora McGonagall los mandara a su habitación.Los miró, los analizó, y cuando abrió la boca, su voz sonó mucho más firme de lo que estaba acostumbrado a escuchar."Ustedes no son magos normales" No era una pregunta.Lo observó con cautela. Michel, a su lado, cruzó los brazos sobre el pecho.Neville no parecía acusador, ni molesto. Solo... curioso. Demasiado curioso."Eso no significa que seamos peligrosos" hablo él con cuidado. Porque había visto ese leve destello de miedo que cruzó por los ojos de su amigo, y no quería que Neville les tuviera miedo. No. Quería que confíe en él, en ellos.Neville solo parpadeó. "Nunca dije que lo fueran" al escuchar esas palabras, sintió como pudo volver a respirar.De igual manera apretó la mandíbula. No quería hablar de esto. No con Neville, no con nadie.Pero Neville ya había visto demasiado."No somos solo magos" admitió finalmente, sin darle más vueltas. Se tensó."¿Qué significa eso?""Significa lo que escuchaste" intervino Michel con cara seria, aunque algo en su tono, el nerviosismo lo delataba. "No somos solo magos".Neville entrecerró los ojos. "¿Y qué más son?"Exhaló lentamente. "No podemos decirte todo" Aunque quiera, no podemos decírtelo."¿Por qué no?"Michel resopló. "Porque nos meteríamos en un problema enorme".Neville frunció el ceño. "¿Mayor que el problema en el que ya están?"Draco sintió la punzada de ironía. Sí, ese era el problema. Y si alguien descubría lo que realmente eran, la situación solo se volvería más complicada.Neville debió de notar la seriedad en sus expresiones, porque después de un momento, relajó los hombros y desvió la mirada."No voy a decir nada" aseguró. Lo sabía, Neville nunca lo diría si se lo pedían, no era ese tipo de personas."¿Por qué?" No pudo evitar preguntar de todas formas.Neville le sostuvo la mirada de manera valiente. "Porque no creo que sean malos. Porque sé que no lo son" hablo con toda la terquedad de un Gryffindor. Se quedó en silencio. No supo qué responder a eso. "Draco...""¿Sí?""Voy a averiguarlo, ¿sabes? No se aún cómo, pero voy a hacerlo" sabía que no sería para algo malo, solo que Neville queria entender. Y el respetaba eso. Lo entendía.Suspiró dramáticamente y lo miró con un ojo entreabierto. "Claro que sí".Neville le sostuvo la mirada un momento más antes de ponerse de pie y salir de la habitación.Michel, que había estado dormido hasta ese momento, gruñó y se revolvió entre las mantas. "¿Por qué siento que nuestro secreto tiene los días contados?"Draco cerró los ojos y se encogió de hombros."Porque probablemente los tiene".Y eso... no le molestaba, en realidad. Además, los Dioses no podrían decirles absolutamente nada, ya que él lo hubiera averiguando solo. Y si se enojaban... bueno, tendría algunas quejas que hacer.Todo un ganar-ganar.Ahora... solamente se preocuparía por cual castigo McGonagall les daría.
----- CHAPTER BREAK -----
El castigo en el Bosque Prohibido era, en su opinión, una exageración ridícula. Había visto a Clarisse lanzarse con una lanza electrificada contra un minotauro y a Luke repartir espadazos como si fuera una danza, así que pasearse por un bosque oscuro con un viejo gruñón no le asustaba en lo más mínimo. Michel a su lado, tenía esa expresión de aburrimiento tan suya. Era como si esperara algo de emoción y hasta ahora todo le parecía demasiado tranquilo. Lo conocía bien: si algo no lo mantenía en alerta, lo desesperaba. Flich, por otro lado, los observaba con desdén, como si esperara verlos temblando de miedo. Pobrecito, iba a quedarse con las ganas.Neville, en cambio, no podía disimular su nerviosismo. Sus manos temblaban levemente y se mordía el labio con preocupación. Sintió un pequeño pinchazo de culpa, ya que por ellos él estaba aquí y había aprendido en el campamento que el miedo no era algo que se podía ignorar; se enfrentaba o se dejaba que te consumiera. Entonces le dio un leve codazo en las costillas."Tranquilo, Nev " Le susurro intentsndo sonar reconfortante. "No vamos a dejar que te pase nada".Michel asintió con una sonrisa confiada. "Exacto. Si algo nos ataca, yo me encargo. O bueno, Draco se encarga, porque le gusta presumir" bromeó.Su amigo soltó una risa nerviosa, pero asintió. Mejor, al menos no se iba a desmayar.Filch resopló y les lanzó una mirada de desprecio. "Si creen que esto es un paseo por el parque, piénsenlo de nuevo" gruñó. "Castigos como los de antes es lo que merecen, encadenados en los calabozos. Pero no... ahora solo puedo enviarlos al bosque. ¡Ojalá se los lleve una bestia y les enseñe una lección de verdad!" Si que les tenía aprecio.Los ojos de Neville se agrandaron, mientras que Michel y él intercambiaron una mirada de exasperación. Esto era exactamente lo que no necesitaba escuchar, asi que le dio una palmadita en el hombro y rodeó los ojos."Si algo nos ataca, Filch será el primero en correr"murmuro solo para que Michel y Neville lo escucharan. El primero soltó una risa disimulada, mientras Nev intentaba no sonreír, fallando en el intento de manera catastrófica. "¿A qué hora termina esto?" pregunto mirando sus uñas con indiferencia solo porque tenía hambre.Filch lo fulminó con la mirada, aunque antes de responder, Granger se giró con indignación. "¿Cómo puedes estar tan tranquilo? ¡Esto es un castigo!" bufó, ajustándose la capa."Oh, lo siento, ¿se supone que debería temblar de miedo?" replico con una sonrisa falsamente encantadora. "¿Cómo no me di cuenta de lo aterrador que es un bosque después de todas las veces que hemos visto a La Rue enojada, Mich?" Le susurró solo a él. Su amigo suspiró con exageración, dándole un asentimiento recordando esos gloriosos momentos."Sí, qué horror" dijo. "Criaturas peligrosas y oscuridad. Nada comparado con que La Rue nos arrojara al lago con una roca atada a los pies en la priemra semana
de estad ahí" aún recordaba como de locos se habían puesto Lena, Will y Luke.Potter a su costado frunció el ceño y lo miró como si intentara descifrar un acertijo.
"¿Tú no tienes miedo?" Preguntó.Le sostuvo la mirada, arqueando una ceja. "¿Debería?"Por alguna razón, eso lo hizo apretar los labios con frustración. Su molestia solo se incrementó cuando Filch los llevó hasta Hagrid, quien esperaba con una lámpara en la mano y una expresión grave. Aunque su ceño se frunció más al verlos a ellos tres, su tono fue mucho más amable con Potter y Granger -eso.. eso le sonaba a la palabra con N y F-"Menos mal que llegaron" saludo el guardabosques. "Algo anda suelto en el bosque, ha estado matando unicornios. Los unicornios son criaturas puras, si algo los caza, no puede ser bueno" y aún con eso los habían enviado como castigo allí. Muy responsable.Michel y Draco compartieron una mirada, sabían que el bosque albergaba criaturas peligrosas, sin embargo matar unicornios era otro nivel, ¡era como lastimar a un Pegaso! Seguía en su conciencia su hermosa pegasa Rosemary, al volver le daría un muy buen bocadillo."Nos dividiremos en grupos" continuó Hagrid. "Harry, Hermione, conmigo. Malfoy, Corner y Longbottom, ustedes irán con Fang"."Oh, qué conveniente" murmuro para si mismo, viendo cómo Potter obtenía la posición de chico problematico favorito.Michel asintió sin mucho interés, mientras Neville tragaba saliva con nerviosismo. Apreto su hombro con suavidad.
"Estaremos bien" le aseguro de nuevo, llevaba su katana consigo si algo se salia de control. "Solo sigue nuestra señal y mantente cerca"El Gryffindor asintió con torpeza, y con eso se adentraron en la oscuridad del bosque.Neville resoplaba, tratando de mantenerse firme mientras avanzaban entre los árboles. La oscuridad del Bosque Prohibido no era particularmente aterradora cuando ibas acompañado, pero cada crujido de ramas secas bajo sus pies hacía que el gryffindor pegara un respingo.Él iba a su lado con las manos en los bolsillos, caminando con total despreocupación, mientras Michel iba unos pasos más adelante, con su varita en alto, como si realmente esperara que algo saliera a atacarlos."¿Cómo puedes estar tan tranquilo?" susurró Neville, tratando de ignorar el hecho de que su voz sonaba aguda.Draco le dedicó una mirada de relajada. "Porque en comparación con lo que he tenido que enfrentar en mi vida, esto es un paseo por el parque" le vino a la mente la persecución que tuvo hace un año junto a su madre... ¿Cómo estaría ella?Michel asintió con diversión en su rostro. "¿Recuerdas como se puso Clarisse cuando le escondes su lanza?""¿Clarisse?" preguntó Neville, sin entender. Upss, se le había escapado."Nada" respondió él rápido. "Solo imagina un rinoceronte con muy malas pulgas y más músculos que sentido común, aunque uno muy bueno en batalla" no rebajaría en eso a la chica. Era genial a pesar de no tener el mejor historial juntos.Neville no parecía del todo convencido, pero no tuvo tiempo de insistir porque, de repente, la linterna de Hagrid les habia dado iiluminó un charco de algo espeso y plateado en el suelo."Sangre de unicornio" murmuró Mich arrodillándose para verla de cerca. "Pobrecito..."Su amigo palideció y, sin darse cuenta, sus dedos se crisparon contra la corteza de un árbol cercano. Draco no lo habría notado si no fuera porque de repente la vegetación a su alrededor pareció reaccionar, con hojas agitándose levemente y raíces que parecían moverse sutilmente bajo la tierra.Los tres se quedaron en silencio.Draco y Michel intercambiaron una mirada lenta y significativa.Neville tragó saliva. "¿Qué?"Su amigo ladeó la cabeza.
"Nada… solo que… ¿siempre haces eso?""¿Hacer qué?"Él le señaló el árbol en el que estaba apoyado. "Lo de mover las plantas como si fueras un duendecillo de jardín con esteroides" intentó bromear.Neville miró su mano, luego las raíces, luego de vuelta hacia ellos. "Eso no lo hice yo".Michel levantó una ceja.
"Ajá, claro, y seguro el árbol se emocionó solo de verte" Neville miró de nuevo a sus alrededores, como si esperara que el bosque le diera una respuesta más razonable.Él cruzó los brazos pensativo, recordaba haber visto a alguien hacer algo parecido, sin embargo en este momento no recordaba donde..."Ahora que lo pienso… hubo un grupo de chicos que vi hacer eso antes"Mich parpadeó entendiendo de inmediatom "¿Los de la cabaña de…?"
asintió lentamente.Su otro amigo los miró a ambos con el ceño fruncido. "¿De qué están hablando?"Él solo se limitó a sonreírle con aire misterioso.
"Oh, de nada, Nev. De nada en absoluto".Michel se rió por lo bajo mientras Draco le daba una palmada en el hombro al gryffindor que no parecía nada convencido.Al parecer, no sería necesario que investigara tanto para saber su secreto..Avanzaban en la oscuridad con pasos cuidadosos, el único sonido era el crujido de hojas secas bajo sus pies. Michel iba a la cabeza, silbando en un intento poco sutil de aliviar la tensión. Neville, por otro lado, no podía ocultar su incomodidad; se sujetaba la varita con tanta fuerza que los nudillos se le habían puesto blancos. Draco iba en el medio, sin prestar tanta atención a lo que Hagrid había dicho antes. Lo que realmente le daba vueltas en la cabeza era lo que acababan de presenciar. Neville había tocado un arbusto y sin que él hiciera nada más, las ramas se habían movido como si lo entendieran, como si le respondieran. Ya había visto a los hijos de Démeter hacer lo mismo antes, sin embargo nunca con alguien que no supiera lo que era. Se cruzó de brazos mientras caminaba, lanzándole una mirada a Michel, este también lo había notado.El intercambio de miradas entre ellos fue suficiente. No era el momento ni el lugar para hablar de eso, pero lo archivarían en su memoria."¿N-no podemos simplemente volver ya?" murmuró Neville en un susurro tembloroso, aferrándose al borde del abrigo de Michel.Él iba a responder con un comentario tranquilizador cuando un sonido rasposo y húmedo se escuchó entre los árboles. Un leve jadeo, como si algo estuviera respirando con dificultad.Neville se congeló.
"¿Escucharon eso?" susurró Michel, girando la cabeza en la dirección del ruido.Draco entrecerró los ojos y se acercó con cuidado. A lo lejos, entre los árboles retorcidos, distinguió una figura encorvada sobre algo en el suelo. El resplandor pálido de la luna reveló un charco plateado: sangre de unicornio.Su estómago se revolvió.La criatura que estaba bebiendo del unicornio alzó la cabeza lentamente, como si hubiese notado su presencia. Sus ojos, dos abismos oscuros, se clavaron en ellos. Neville emitió un chillido ahogado, paralizado por el miedo."Corre" dijo con la voz tensa aunque firme. "Corre AHORA".Michel no esperó a que se lo dijeran dos veces. Agarró a Neville por la muñeca y tiró de él mientras él se giraba para correr detrás de ellos. Un ruido viscoso y húmedo les indicó que la criatura se estaba moviendo, siguiéndolos.Las ramas arañaban sus rostros mientras corrían a toda velocidad. Draco maldijo para sus adentros; su instinto le gritaba que se detuviera, que plantara cara, pero no sabía si podían usar sus armas ahí con Hagrid y los otros dos pudiendo verlos, así que solo tenían varitas y eso no era suficiente contra lo que fuera esa cosa.Un destello de luz iluminó la maleza frente a ellos.Se ajustó su agarre en la katana, sintiendo el peso familiar de la hoja equilibrarse en su mano. Antes de que pudiera dar un paso adelante, un ruido fuerte resonó entre los árboles. Una silueta emergió con rapidez, galopando a través del bosque. Era un centauro, su torso musculoso y su expresión severa iluminados por la luna."¡Atrás, muchachos!" ordenó con voz firme, posicionándose entre ellos y la criatura encapuchada.Él no bajó la katana, pero sí retrocedió un paso, evaluando la nueva situación. El centauro -que, por cierto, era muy diferente a Quiron- observó al ser frente a ellos, su mirada llena de desconfianza."No es tu momento" hablo este con gravedad.El encapuchado se quedó inmóvil por un segundo, como si considerara sus palabras, antes de desaparecer en la espesura del bosque con un movimiento casi antinatural.Hubo un silencio tenso antes de que su centauro salvardor girara la cabeza y fijara sus ojos en Draco."Tú..." susurró como si viera algo más allá de lo evidente. "Tú serás quien guíe al hijo del mar".Entrecerró los ojos confundido, ¿qué quería decir con eso?.
"¿Disculpa?"Este no explicó, solo miró la sangre del unicornio en el suelo y murmuró:
"El destino está en movimiento. Vigila el agua, joven guerrero. Todo comienza con él".Draco parpadeó, aunque antes de que pudiera decir algo, el centauro se inclinó para examinar el unicornio herido. Michel y Neville intercambiaron miradas de absoluta confusión."¿Al hijo del mar?" repitió Mich en un murmullo. "¿Qué carajo significa eso?"Él bufó, envainando su katana con un movimiento fluido. "Ni idea, pero suena como un problema para otro día".Neville asintió rápidamente.
"Sí, yo voto porque nos larguemos de aquí"Su... nuevo compañero levantó la mirada una última vez. :Venid. Es peligroso que sigáis solos".Dio un suspiro, sin embargo no discutió. Aún sentía el peso de aquellas palabras en su mente.El hijo del mar... ¿A quién se refería? Lo que fuera que significara, dudaba que fuese algo bueno.Caminaron detrás del centauro -Firenze, les había dicho- en silencio. Neville aún respiraba con dificultad, Michel seguía lanzando miradas hacia atrás, y él con su katana aún en la mano, estaba sumido en pensamientos. Las palabras del centauro seguían dándole vueltas en la cabeza."El destino se está moviendo. Vigila el agua, joven guerrero".¿Qué Salazares significaba eso? ¿Y quién era ese "el hijo del maf"? No tenía ganas de resolver acertijos en ese momento, no después de ver a alguien bebiendo la sangre de un unicornio.El crujir de las hojas bajo sus botas lo sacó de sus pensamientos. "Gracias por salvarnos" dijo Neville en voz baja, mirando a Firenze con una mezcla de respeto y nerviosismo.El centauro inclinó la cabeza.
"Un unicornio ha muerto esta noche. Es una desgracia terrible"."Sí… ¿y qué era esa cosa?" soltó Michel, con una risa nerviosa. "Porque te juro que no era una vibra bonita".Firenze lo miró por un momento antes de responder. "El que bebe la sangre de un unicornio obtiene vida, sin embargo, lo hace por un precio terrible. Es un acto de desesperación, de maldad".Draco intercambió una mirada con Michel, que silbó bajo.
"Sí, bueno, eso no suena nada aterrador" respondió con sarcasmo.Firenze ignoró el comentario y continuó caminando.Cuando finalmente regresaron al claro donde Hagrid esperaba con Potter y Granger, estos se giraron bruscamente al escuchar el sonido de las pisadas."¡Ahí están!" exclamó guardabosques con evidente alivio. "¿Dónde demonios se habían metido?""Nos encontramos con un unicornio muerto" soltó Nev todavía pálido."Y con algo más" agregó él con seriedad, agarrando el brazalete en el ue se había convertido su katana. "Alguien encapuchado estaba bebiendo su sangre" sus reacciones fueron inmediatas. Granger se llevó una mano a la boca, horrorizada y Potter frunció el ceño con inquietud."¿Bebiendo su sangre?" preguntó la chica con su voz temblorosa."Sí, y no parecía un pasatiempo saludable" comentó Michel, encogiéndose de hombros inquieto."¡Por Merlín!" murmuró Hagrid, pasándose una mano por la cara."Pero entonces…" empezó Potter con una expresión extraña. "¿Quién haría algo así?""Alguien que está muriendo" respondió Firenze con gravedad." Alguien que necesita la vida del unicornio para aferrarse al mundo mortal".Se hizo un silencio incómodo. Draco cruzó los brazos, notando cómo Hagrid desviaba la mirada.
"Sabes quién es, ¿no?" preguntó entornando los ojos."Eso no es asunto de ustedes" gruñó este rápidamente. "Lo importante es que están bien, vámonos de aquí".Apretó los dientes. Odia que le ocultaran cosas, pero por ahora, dejó pasar el tema. Mientras caminaban de regreso, Michel se inclinó hacia él. "¿Vas a mencionar lo del 'hijo del mar'?" Soltó un resoplido."¿Y que me miren como si estuviera loco? Mejor paso"Este le sonrió agarrando su mano.
"Está bien, pero si quieres hablar... sabes que aquí estoy Draco".Los árboles empezaron a despejarse a medida que los seis salían del bosque, dejando atrás el misterio de esa noche… al menos por ahora....Draco no entendía cómo había terminado en esta situación.Después de todo lo que había pasado en el Bosque Prohibido, la lógica dictaba que cada uno debería estar en su propia cama en su propia Casa, intentando procesar el trauma en soledad. Pero no. Sus amigos, en un acto de rebeldía y total falta de respeto por su privacidad, decidieron invadir su habitación, aunque, siendo realistas, él lo había hecho cientos de veces y no le molestaba en realidad."Esto sigue siendo una pésima idea" murmuró Neville, ya sin energía para discutir, aunque se quejaba, él fue el primero en ir a su habitación."Es una estrategia de supervivencia" respondió Mich acomodándose dramáticamente en su cama como si siempre durmiera ahí -cuando no era así, se turnaban los dias-. "Juntos somos más fuertes" Nevulle asintió, abrazando una de las almohadas de Draco sin la más mínima vergüenza ahora, que poco le había durado la etapa de 'buena influencia'."Tienes razón, no voy a dormir solo después de lo del bosque. Además, la cama de Dray es más cómoda que la mía" hablo Neville sin ninguna culpa en su voz, acomodándose mejor.Dio un resoplido divertido. "Porque tenga buen gusto no significa que haya espacio para todos nosotros""Pues tu duermes en el piso y Neville en el sillón y yo en tu enorme cama matrimonial. Somos los invitados después de todo" se burló Mich.Aunque en ese momento, alguien tocó la puerta.Los tres se miraron y fruncieron el ceño, ¿quién podía ser a esta hora?Así que con una idea en mente de quién pudiera ser, se cruzó de brazos y preguntó con voz impaciente: "¿Quién es?"Hubo un breve silencio antes de que una voz familiar respondiera. "Soy yo, Malfoy"
sintió una punzada de molestia en la nuca, no quería verlo."¿Y qué vienes a buscar?"Silencio."... a ti. Necesito hablar contigo" respondió este.Alzó una ceja y dejó que una sonrisa irónica se dibujara en su rostro."Ya es tarde" canturreó.Otro silencio incómodo. "… ¿Puedo entrar o no?"Michel, que ya estaba al borde de un ataque de risa susurró algo que sonó como "Dioses, el idiota no sabe qué sigue".
Neville, sin embargo, tenía los brazos cruzados y una expresión de absoluto desagrado. "¿Qué quiere ese imbécil?"Draco giró la cabeza hacia él con una ceja arqueada. "Oh, ¿qué pasó con 'sé la mejor versión de ti mismo, Dray'?"Este le devolvió una mirada seca. "Sabes bien que no aplica con él".Mich a su lado hizo un ruido de disgusto.
"Después de lo que dijo de ti, deberías mandarlo al infierno y que se quede ahí".Él dejó escapar un suspiro dramático. "Lo sé, lo sé. Aunque por desgracia el universo insiste en ponerlo en mi camino".Neville lo miró fijamente. "Entonces no lo dejes entrar" sin embargo, lo había dicho con esa mirada de "Escucha lo que tiene por decir"Él se lo pensó por un momento. Honestamente, era una opción tentadora. Pero, al final, chasqueó la lengua y se dirigió a la puerta."Neville, eres una muy mala influencia".Y con otro suspiro exagerado, abrió la puerta. Su compañero Nott estaba ahí, con su típica expresión neutral, aunque sus ojos se oscurecieron al notar la seguro asombrosa cantidad de personas dentro de su habitación, a pesar de ser solo sus amigos."No sabía que tenías… invitados" hablo con un tono que sugería desaprobación.Mich se cruzó de brazos y lo miró con frialdad. "No sabías muchas cosas, ¿verdad, Nott?" le dedicó una sonrisa completamente falsa. "¿Vienes a esparcir más rumores o solo a molestar?"Nott mantuvo su rostro impasible, aunque él pudo notar la ligera tensión en su mandíbula."Necesito hablar contigo. A solas" exigió-pidió.Sus amigos hicieron un sonido colectivo de burla e indignación contenida y el exhaló con pesadez."Perfecto. Hablemos en tu habitación".Y, antes de que Michel pudiera hacer algún comentario aún más hiriente, salió y cerró la puerta detrás de él, quería terminar esto rápido. Nott solo asintió sin decir nada y comenzó a caminar, y aunque él no giró la cabeza, supo que Michel y Neville intercambiaban miradas a sus espaldas, debatiéndose entre seguirlo o dejarlo ir solo. Pero la respuesta era obvia, porque apenas cruzó el umbral de la habitación del chico y la puerta se cerró, supo con certeza que estaban pegados al otro lado, escuchando. No los delató. Después de todo, también quería testigos por si las cosas se ponían... feas, y alguien que diga que él fue totalmente inocente siempre era de ayuda.Nott se apoyó contra su escritorio con los brazos cruzados, estudiándolo con una mirada entre culpable y cautelosa.
"No esperaba que vinieras".Draco dejó escapar una risa vacía, cruzándose de brazos también, reflejando su postura pero sin la más mínima intención de suavizar su expresión. "Sí, bueno, yo tampoco esperaba que esparcieras rumores sobre mí, pero mira, aquí estamos".La mandíbula de este se tensó un poco, y por un instante pareció que iba a contradecirlo, sin embargo solo exhaló pesadamente y bajó la mirada."No fue mi intención que las cosas se salieran de control" ¡Oh, por supuesto que no lo fue!Draco parpadeó lentamente, sintiendo cómo la rabia burbujeaba en su interior con cada palabra que salía de la boca de Nott. ¿De verdad tenía el descaro de intentar minimizar lo que había hecho?"Ah, claro" hablo con su tono goteando sarcasmo. "¿Esas cosas suceden solas? Qué curioso, porque yo no recuerdo haber abierto la boca para decir absolutamente nada, y
sin embargo, ahora resulta que medio Hogwarts cree que cualquiera puede pasar por mi habitación como si fuera un hostal".Este apretó los labios, desviando la mirada hacia la pared, como si tuviera que reunir fuerzas para responder.
"No… no quise que lo vieran así"Él se rió de nuevo, pero esta vez no había diversión en su voz. "¿Ah, no? Entonces dime, ¿cómo exactamente pretendías que lo vieran? Porque a mí me parece que lograste justo lo que querías. Además estabas consciente de lo que hacías al decirle a Parkinson eso, todos saben como es ella. No fue un accidente Nott, no lo hagas parecer como tal"."No" repitió este alzando la cabeza de golpe, con el ceño fruncido. "Yo… no quería que todos pensaran que…"Se detuvo, tragando saliva. Draco lo miró con una ceja arqueada. "¿Que pensaran qué, Nott? Termina la frase" el chico tensó la mandíbula y murmuró, casi en un susurro:"Que cualquiera puede estar contigo" ¿y eso que te importaba a tí?.El aire pareció volverse más denso de golpe. Draco sintió un escalofrío subirle por la espalda, y por un momento no supo si lo que había escuchado lo enfurecía más o lo indignaba."¿Perdón?"Nott apartó la vista y exhaló pesadamente, como si decir aquello le hubiera costado. "Es decir… no quería que te vieran como…""¿Como qué?" Dio un paso adelante, su tono afilado como un cuchillo, él no respondió de inmediato, y eso solo hizo que la rabia que tenía contenida creciera aún más. "Dilo" exigió, con la voz baja y tensa. "No te quedes a medias"."Como si no importaras" murmuró finalmente alzando la vista para mirarlo.Él entrecerró los ojos, sintiendo que algo se le retorcía en el estómago.
"Oh, ¿pero para ti sí importo?" Porque según él, no le haces eso a una persona que supuestamente te importa."Sí" respondió Nott sin dudar.Draco sonrió, pero no fue una sonrisa amable. Fue lenta, cruel y llena de burla. "Pues qué conveniente""No lo digo porque me convenga, Malfoy" su voz sonó más firme, más tensa. "Me importas. Por eso vine a disculparme".Él inclinó la cabeza, observándolo con la mayor frialdad que podía reunir. "¿Porque me ves como una persona o porque no soportas que otros lo hagan?"Nott tardó demasiado en responder.El silencio lo dijo todo.Y Draco sintió una punzada de decepción en su pecho, aunque no dejó que se reflejara en su rostro."Lo siento" susurró este con su voz apenas audible.Él pestañeó, sorprendido por un instante. No porque creyera que Nott no sintiera culpa, sino porque realmente parecía afectado.
Había muchas formas en las que podía responder. Podía decirle que se largara, que sus disculpas no cambiaban nada, que lo que había hecho había sido hiriente y egoísta. Podía gritarle, hacerle entender que había arruinado más de lo que imaginaba.Pero, en lugar de eso, simplemente dijo:"No te perdono".El chico cerró los ojos por un segundo, como si hubiera esperado esa respuesta, y sin embargo aún así doliera.Draco se giró y abrió la puerta sin molestarse en mirarlo de nuevo. Y ahí estaban Michel y Neville, pegados a la puerta, cayéndose un poco hacia adelante cuando la abrió de golpe.Michel se recompuso rápidamente y le dedicó una sonrisa orgullosa. "Ese fue un momento hermoso. Me encantó"Neville, en cambio, frunció el ceño con aire pensativo y murmuró: "Aunque yo si le creí un poquito..."Él apretó los labios, sintiendo una punzada de irritación."Pues qué bueno que no depende de ti".Y sin decir más, se dirigió a su habitación, sabiendo que esa conversación no iba a dejarlo en paz en su cabeza por mucho, mucho tiempo..Cuando la puerta se cerró con un golpe seco, Draco exhaló con frustración y se dejó caer pesadamente sobre su cama, sintiendo el colchón hundirse bajo su peso. Michel, con toda la confianza del mundo, se acomodó en el borde, cruzando las piernas y echándose hacia atrás con las manos detrás de la cabeza, como si estuviera en el lugar más cómodo de todo el castillo. Neville por otro lado se mantuvo sentado en la silla de madera junto al escritorio, con los brazos cruzados y el ceño fruncido.El silencio que quedó tras su conversación con Nott era espeso, cargado de pensamientos que ninguno de los tres estaba dispuesto a decir en voz alta todavía. Finalmente, Michel rompió la tensión con una carcajada seca."Qué fastidio de persona" soltó con tono burlón, meneando la cabeza. "¿No se cansa de hacer el ridículo?"Él con los ojos cerrados y los brazos cruzados tras la cabeza, dejó escapar un bufido.
"No tiene vergüenza. Ni siquiera me sorprende, fue así desde niño" aún recordaba esa Gala de Yule antes de que todo saliera mal con ellos dos."Es impresionante" continuó su amigo acomodándose mejor. "Primero va esparciendo chismes por todo el castillo, y ahora, cuando lo enfrenta el único al que no debería haberse metido, viene con cara de perro arrepentido"Neville resopló, mirando la puerta con una mezcla de incomodidad y enojo. "No lo sé…" dijo en voz baja, como si dudara de sus propias palabras. "Lo que hizo estuvo mal, eso nadie lo discute, pero… ¿no les pareció sincero?"Draco giró la cabeza y lo miró con incredulidad. "¿Sincero?" repitió, alzando una ceja. "Nev, con todo el cariño que te tengo, tienes que aprender a leer mejor a la gente. Nott no oo siente em verdad, solo lo hace para quedar bien y hacerme caer en su tonto jueguito".Este frunció los labios claramente debatiéndose de forma seria. "No estoy diciendo que lo perdones ni nada, solo que… no sé, parecía que de verdad lo lamentaba" que lo lamente no es suficiente. El daño ya esta hecho, y desde hace mucho antes que esto."Ah, sí, seguro" dijo Mich con sarcasmo. "Lamenta que lo hayamos descubierto siendo un imbécil".Él asintió con lentitud, sin dejar de mirar a Neville. "Escucha, Nev. No es que queramos ser crueles solo por diversión. Bueno, tal vez un poco, aunque ese no es el punto. El punto es que Nott siempre ha sido un metido. Cree que tiene derecho a opinar sobre mi vida, a decidir qué es lo mejor para mí o a hablar de mí cuando ni siquiera estamos en términos de amistad".Michel chasqueó la lengua. "Y encima ni siquiera tiene la decencia de ser un chismoso decente. Hubiera inventado algo interesante al menos, pero no, tenía que ir por el drama barato"Si otro amigo suspiró, mirando hacia otro lado.
"Sí, bueno… eso sí es cierto".Draco sonrió con satisfacción y volvió a recostarse con tranquilidad, disfrutando del momento en el que Nev finalmente entendía su punto. Sin embargo, su paz duró apenas unos segundos antes de que un golpe fuerte resonara en la puerta."¡Dejen de hablar de mí como si no estuviera aquí al lado!"Michel soltó una carcajada divertido y él simplemente cerró los ojos, exhalando con cansancio.
"Parece que el metido sigue en la puerta" murmuró con tono aburrido."¡Draco!" insistió este golpeando la madera con más fuerza. "¡Solo quiero hablar! En verdad lo siento""Y yo quiero que me dejen en paz, aunque no siempre obtenemos lo que queremos" respondió él con indiferencia."No sé si admirar su perseverancia o sentir lástima por él" hablo Mich.Neville, que hasta ese momento se había mantenido en silencio, apoyó los codos en sus rodillas y suspiró. "Esto es ridículo"."¡Draco! ¡No puedes simplemente ignorarme!" Volvió a gritar el chico."Mira cómo lo hago" soltó él con una sonrisa burlona, que Nott no podía ver porque la pared los separaba.Michel rió entre dientes. "Está desesperado"."Sí, ¿y qué? No es mi problema" respondió con un encogimiento de hombros."¡Déjenme entrar, por favor!""¿Para qué?" intervino Mich por él. "¿Para decir más tonterías? No, gracias"."Tal vez piensa que si grita lo suficiente, mágicamente lo voy a perdonar" murmuró acomodándose mejor en su cam."¿Le decimos que no?""Nah, mejor dejemos que se humille un poco más"."¡Draco, por favor!" Suplico el chico."Escucha bien Nott, ya sé que te encanta el drama" hablo con tono exasperado ", pero honestamente no estoy de humor para escuchar más excusas baratas"."¡No son excusas!" Repitió."Sí, claro" se burló Mich. "Seguro que no"."¡No lo son!"Él se volteó en la cama y miró a Neville con una expresión cansada. "¿Cuánto crees que dure antes de rendirse?"Su amigo volvió a suspirar, frotándose las sienes.
"Me sorprendería si se rinde"."Punto válido".Otro golpe en la puerta. "¡De verdad lo siento!"Michel bufó. "Y él de verdad no quiero escucharte"."¡Corner, Malfoy, son insoportables!""Gracias, lo sé: respondió Draco con una sonrisa de autosuficiencia.Nott dejó escapar un gruñido de frustración. "¡Y rres un terco!""También lo sé"."¡Maldita sea, Malfoy! ¡Solo dime qué quieres que haga para arreglarlo!" ¿Y hacer que deje de actuar su humillación? No gracias. Así que se giró lentamente en la cama, apoyándose en un codo, y sonrió con frialdad."Pues desaparece".El silencio fue casi inmediato. Nott no dijo nada durante varios segundos, y por un momento, Draco pensó que realmente se había ido. Sin embargo luego escucharon un resoplido y el sonido de pasos alejándose con pesadez.Michel dejó escapar una risa triunfal. "¿Ya dije que eso fue hermoso? Porque lo fue"Neville, aunque todavía parecía incómodo, no dijo nada en defensa de Nott esta vez. Esta vez fue él quién suspiró y cerró los ojos de nuevo."Por fin algo de paz".Sus amigos por fin se acomodaron bien en la cama, y con un resoplido Michel fue el primero en hablar. "Bien, ahora sí, ¿de qué estábamos hablando antes de que el metido nos interrumpiera?"Draco sonrió al ver que Neville también lo hizo.Theo Nott nunca tuvo oportunidad....La conversación con Neville se alargó más de lo que Draco hubiera esperado. Al principio, todo parecía una charla inofensiva, pero cada respuesta de Neville solo confirmaba más sus sospechas. Él no podía evitar notar cómo Michel tenía esa mirada afilada, como un detective de novelas de misterio a punto de resolver el caso del siglo."A ver, Nev" empezó Michel, apoyando los codos en las rodillas y entrelazando los dedos. "Dijiste que siempre has sido torpe, ¿pero alguna vez te ha pasado que te caes y, de alguna manera inexplicable, te salvas de romperte algo?"Su amigo parpadeó confundido.
"Bueno… sí, varias veces" admitió, rascándose la nuca. "Una vez me caí de una ventana cuando era niño, y en lugar de estrellarme contra el suelo, reboté como si hubiera un colchón invisible".Ambos intercambiaron una mirada significativa, eso podría ser puramente magia, y sin embargo aún tenían sus sospechas. "¿Y qué hay de los animales?" siguió Draco, fingiendo indiferencia mientras se acomodaba más en la cama. "¿No te ha pasado que los animales te siguen o que pareces entenderlos mejor de lo normal?"Neville frunció el ceño. "Bueno… mi abuela dice que siempre he tenido buena mano para las plantas y los animales" murmuró. "Pero eso no tiene nada de raro"."Claro, nada raro en absoluto" dijo Michel con sarcasmo evidente. Y" dime, ¿alguna vez has tenido sueños extraños? De esos que parecen demasiado reales, como si alguien te estuviera enviando mensajes".Estee se removió incómodo. "¿Cómo lo saben?" preguntó con recelo. "A veces sueño con… lugares que no conozco, y luego resulta que existen" mmm eso les daba más pistas. Además, ya les había dicho que tenía una leve dislexia..."Interesante…" Draco dejó caer la palabra con teatralidad, tamborileando los dedos contra su rodilla."¿Y objetos que se pierden y aparecen en lugares imposibles?" insistió Mich cada vez más emocionado.Neville se quedó callado por un segundo antes de asentir lentamente. "Sí… me ha pasado" admitió. "Una vez perdí mi varita y apareció dentro de una maceta en el invernadero de la escuela. Nadie supo cómo llegó ahí" y de ahí en más, siguieron con unas cuantas preguntas."Y, por último…" Draco se inclinó un poco hacia adelante. "¿Alguna vez te ha pasado que como vez criaturas inexistentes, que no deberían de estar ahí? Como las de la Mitología..."Neville los miró fijamente.
"Sí…" susurró.Se hizo un silencio cargado de tensión, y él sintió un cosquilleo de anticipación, casi podía ver cómo se iluminaban las piezas en la mente de Michel al mismo tiempo que en la suya.De pronto, como si fueran uno solo, los dos se pusieron de pie de un salto, levantaron las manos y gritaron al unísono:
"¡SEMIDIOS!"Neville se sobresaltó tanto que casi se cayó de la cama. "¿Qué?" exclamó, mirándolos como si hubieran perdido la cabeza.Él solo sonrió con suficiencia. Oh, esto iba a ser muy divertido."¿¡Qué!?" Repitió su amigo. "No, eso es imposible. Yo tengo dos padres. Son magos normales, no dioses, ninguno de ellos... ¿y si quiera estos existen? Chicos, esto no..."Y en ese momento, como si el universo decidiera que era la mejor oportunidad para una revelación dramática, un resplandor verde y dorado envolvió a Neville. El cuarto entero pareció iluminarse con un brillo cálido, como si el sol se filtrara entre campos de trigo y árboles frondosos. Sobre su cabeza, flotando con una majestuosidad imposible de ignorar, apareció el símbolo de una espiga de trigo dorada.Hubo un silencio sepulcral.Neville parpadeó. Miró el brillo que lo rodeaba. Miró a Draco y a Michel. Volvió a mirar el símbolo sobre su cabeza.Él se llevó una mano a la boca, fingiendo sorpresa. "¿Quién lo hubiera dicho?" murmuró con el tono más sarcástico posible, a pesar de que él estuviera igual de sorprendido. "Nuestro amigo experto en Herbología, el cual las plantas reaccionan diferentes con él era hijo de la diosa de la agricultura. Jamás lo vi venir".Michel se dejó caer en la cama, carcajeándose. "¡Esto es demasiado bueno! ¡Ahora tenemos que decirle a los demás!"Neville, por su parte, parecía haber entrado en un estado de shock.
"Yo… ¿qué? ¿Cómo?" balbuceó, mirando su propio cuerpo como si esperara encontrar la respuesta en sus manos.Draco suspiró y le dio una palmada en la espalda. "Bienvenido al club, Nev. Ya te explicaremos todo. Aunque primero, necesito que proceses esto antes de que entres en pánico y te desmayes" ya habia visto cono algunos lo hacian.Este abrió la boca como para protestar, pero luego simplemente se dejó caer en la cama, mirando al techo con una expresión que oscilaba entre el asombro y la desesperación.Michel le dio un codazo y susurró: "Le va a llevar un rato aceptarlo"Solo sonrió con diversión. "Sí. Pero al menos ahora no somos los únicos en este lío" ¡Era genial! Cree."¿Cómo… cómo se supone que ustedes descubrieron esto?" Neville seguía en shock, mirando la espiga de trigo brillante sobre su cabeza como si esperara que desapareciera si parpadeaba lo suficiente.Draco se dejó caer en la cama con un suspiro exagerado, como si contar la historia fuera una carga insoportable. "Oh, la mía es una historia encantadora" hablo con sarcasmo, cruzando los brazos detrás de la cabeza, intentando que con ese tono no se ntoe si tristeza. "Imagínate esto, Nevulle: yo, un niño adorable, rubio, con un futuro brillante, paseándose en el Londres muggle como cualquier otro niño normal. Y de repente, ¡bum! Aparece una furia, fea como un trasero de troll, y decide que soy su merienda. Mi madre trató de defenderme, pero..." Su voz se corto de forma notable ", bueno, no salió bien. Al final, terminé en un campamento donde me dijeron: 'Felicidades, eres un semidiós, tu vida apesta ahora más que antes' "Neville lo miró con la boca entreabierta, asimilando la información. "¿Una furia? ¿Como en los libros de mitología?""Exacto. Muy real, muy mortal, y con aliento peor que el de un hipogrifo con indigestión".Este tragó saliva, claramente horrorizado.Michel, que hasta ese momento había estado jugando con un hilo suelto de su túnica, levantó la cabeza y sonrió. "Lo mío fue menos dramático, supongo. Mi mamá me lo dijo el verano antes de entrar a Hogwarts. Simplemente me sentó y me dijo: 'Ah, por cierto, tu papá es Hermes. No lo llames para pedirle dinero porque no contesta mensajes'. Y ya, sin más. ¿Por qué decidió decírmelo justo entonces? Ni idea, sigue siendo un misterio".Draco rodó los ojos. "Sí, bueno, después de eso nos encontramos en el campamento, aunque ya éramos amigos de antes. Lo cual, por cierto, fue bastante conveniente, porque si hubiera tenido que lidiar con todo eso solo, probablemente habría renunciado y me habría ido a vivir a una cueva" aunque... "en realidad, tenía amigos ahí. Sin embargo con Mich siempre todo fue más facil".El mencionado asintió con aire solemne.
"Sí, el campamento es genial y todo, pero la verdad es que sigue siendo un campamento. Prefiero Hogwarts, al menos aquí las probabilidades de morir son del sesenta por ciento y no del noventa".Neville seguía con cara de 'esto no puede estar pasándome'
"Entonces... ¿yo también tendré que ir a ese campamento?"Los dos se miraron y luego se encogieron de hombros al unísono. "Probablemente" dijeron al mismo tiempo.Su amigo gimió y se dejó caer de espaldas sobre la cama. "Genial. Simplemente genial" murmuró, aún sin creérselo. "... ¿como se lo diré a mi abuela?"Y ahí, ahí venai un problema más..Escribir cartas era una tortura.Draco apoyó la cabeza en la mesa, mirando el pergamino en blanco frente a él con absoluto desprecio. A su lado, Michel estaba en la misma situación, con la pluma en la mano, pero sin haber escrito ni una sola palabra. Y en el centro, con una expresión de pura agonía, estaba Neville."Tal vez debería empezar con un 'Querida Abuela' "murmuró Neville, sin embargo su voz sonaba tan incierta que ni él mismo se convencía."Sí, eso es lo lógico" concordó Michel. "A menos que quieras poner 'Hey, Augusta, tengo algo impactante que decirte' ".Neville le lanzó una mirada cansada. "Muy gracioso Michel".Él suspiró y se enderezó en su asiento.
"Bueno, ¿qué piensas decirle exactamente? ¿Vas a soltarlo de golpe o darle un poco de contexto? Porque si le dices 'Soy hijo de una Diosa", podrías causarle un infarto" y no cree que quieran eso, ¿verdad?Verdad, ya que Neville enseguida palideció.
"No había pensado en eso…""Quizás algo como… 'Últimamente han pasado cosas extrañas' "sugirió Michel. "Eso da pie a la revelación sin parecer una locura inmediata".Draco asintió y tomó su pluma. "Vamos, dicten y yo lo escribo. Algo como… 'Querida abuela, espero que estés bien. Hay algo importante que debo contarte, pero quiero que sepas que sigo siendo el mismo. Solo que… últimamente han pasado cosas extrañas' ".Neville lo leyó en voz baja y asintió con cautela. "Bien… bien. ¿Y luego?""Luego puedes decir que descubriste algo sobre tu familia que nunca supiste" siguió Mich. "Que no cambia quién eres, pero explica algunas cosas".Su amigo respiró hondo y asintió, dictando con más confianza. Lentamente, la carta tomó forma. Y cuando la terminaron, los tres se quedaron en silencio, mirando el pergamino con la sensación de que acababan de escribir algo mucho más grande que unas simples palabras."¿Y ahora?" preguntó Neville."Ahora la enviamos" dijo Michel, poniéndose de pie con decisión. "Antes de que entres en pánico y la quemes". Este no discutió.Y cuando cada uno regreso a su habitación, Draco se dejó caer en su cama con un suspiro.Solo entonces recordó que él también tenía que escribir una carta..Se quedó mirando el pergamino en su mesita de noche, sintiendo una punzada de incomodidad en el estómago. La carta de Neville era difícil, pero la suya… La suya no tenía idea de cómo empezarla.Finalmente, agarró la pluma y, después de un momento de vacilación, escribió:"Padre…"Y se quedó ahí, con la pluma suspendida en el aire, sin saber qué más escribir. La palabra se sintió demasiado pequeña para todo lo que quería decir. Se quedó mirando el pergamino, la pluma en el aire, sin saber por dónde empezar."Espero que estes bien"No, eso sonaba como algo que escribiría un extraño. Tachó la línea y apoyó el codo en la mesa, golpeando la pluma contra su mejilla."¿Cómo estas? He estado pensando en tí"Si, eso era mejor."Aquí todo va… bueno, ya sabes cómo soy. Me adapto. Hogwarts es diferente a lo que imaginé, aunque también se siente exactamente como lo esperaba. Hay caos, hay magia, hay gente con la que me meto en problemas y otros con los que me meto en más problemas. No te preocupes, nada grave"Se rió un poco con cariño. Sabía que su padre seguramente se preocuparía de todas formas, siempre lo hacía."Michel y yo hicimos un nuevo amigo. Neville. Es algo torpe, pero tiene buen corazón. A veces me recuerda a mí mismo, cuando aún no sabía nada del otro mundo. Y bueno, resulta que tal vez él tampoco lo sepa… ya te contaré luego".Hizo una pausa. Esto era lo difícil."He estado pensando mucho en el verano. No sé qué haré todavía"Eso era mentira. Sí lo sabía, solo que no quería admitirlo en voz alta."El campamento… lo extraño. Extraño todo de él. Las peleas, el entrenamiento, la cabaña, las fogatas, las noches locas con Michel. Es mi hogar, padre. Sé que no siempre fue fácil, sin embargo fue mi hogar"Le tembló un poco la pluma, así que la dejó sobre la mesa por un momento. Respiró hondo y la tomó de nuevo."Pero tú también eres mi hogar. No quiero dejarte solo. No quiero que pienses que me olvido de ti cuando estoy lejos, porque nunca lo hago"Cada palabra pesaba más que la anterior."Por eso quiero saber… ¿vas a volver este verano? ¿Te volveré a ver ahí?"Apretó los labios y se forzó a seguir."¿Cómo va tu búsqueda? ¿Has encontrado alguna pista sobre mamá?"No estaba seguro de si quería saber la respuesta."Si necesitas que me quede… puedo hacerlo. Aunque si voy al campamento, ¿me visitarás?"Sabía que su padre no era de los que prometían cosas sin estar seguros de cumplirlas. Pero Draco solo quería una señal, una mínima certeza.Se quedó mirando la carta. ¿Demasiado? ¿Muy poco?"Cuidate, te amo"Firmó su nombre con un solo trazo y se quedó observando la carta.Quizás debería reescribirla.
Quizás debería romperla.
Quizás debería enviarla antes de pensarlo demasiado.No había forma de saberlo, así que la dobló con cuidado y la guardó en un sobre. Luego, apoyó la frente en la mesa y cerró los ojos.En el fondo, ya sabía la respuesta..Había algo inquietante en la tranquilidad de su habitación.Draco dejó la pluma a un lado y repasó su carta una última vez. Las palabras dirigidas a su padre estaban cuidadosamente medidas, lo suficiente para decirle lo que sentía sin sonar desesperado, lo suficiente para hacerle saber que quería verlo en verano sin parecer un niño aferrado.Suspiró.No importaba cuántas veces la leyera, siempre sentía que le faltaba algo.Entonces, ocurrió.Un leve cosquilleo le recorrió la nuca, un instinto, un aviso, se giró bruscamente, sin embargo la habitación estaba vacía.Frunció el ceño y regresó la vista a su escritorio. El pergamino sobre el que había estado escribiendo estaba exactamente en el mismo lugar, la vela seguía ardiendo con normalidad. Nada se había movido.Excepto que ahora… había algo más.Un pequeño trozo de pergamino, doblado con precisión, justo al lado de su carta.Draco se quedó completamente quieto. No había escuchado a nadie entrar, no había sentido ningún movimiento. Y sin embargo, ahí estaba. Con el ceño fruncido, estiró la mano y tomó el papel.Solo una línea escrita en tinta negra, con una caligrafía firme y elegante en Griego Antiguo:No bajes la guardia. Él está cada vez más cerca.El aire se sintió más denso.Tragó saliva y miró alrededor una vez más, pero no había nada, ni siquiera una brisa que delatara la presencia de alguien.Esto no era una simple broma.Alguien le estaba advirtiendo.Y si el primer mensaje lo había dejado en duda… este lo confirmaba.Respiró hondo y dobló el pergamino con cuidado, guardándolo en el bolsillo de su túnica.No sabía quién estaba detrás de esto.Pero lo averiguaría....Draco apenas cruzó la puerta de la habitación de Michel cuando se encontró con Anthony tumbado en su cama, hojeando un libro con expresión aburrida, y a Terry sentado en su escritorio inmerso en la lectura."Pensé que no vendrias hoy, ya te estabas tardando" comentó Anthony sin levantar la vista, aunque con una sonrisa que delataba su diversión.Él se apoyó en el marco de la puerta y le dedicó una mirada burlona. "¿Y perderme la oportunidad de torturar tu existencia? Jamás".Anthony soltó una risa. "¿Torturar ni existencia? Hay quienes pagarían para estar en mi lugar" en esa le daba la razón.Michel suspiró y entró detrás de él tirándose sobre su cama con el agotamiento de alguien que tenía que lidiar con él todos los días. "No lo animes, Anthony. Ya de por sí tiene el ego por los cielos"."Ay Mich, cariño" hablo con una sonrisita y tono meloso ", lo mío no es ego, es confianza bien puesta" su amigo le tiró una almohada en respuesta. Se notaba cuanto lo amaba.Neville que aún seguía de pie junto a la puerta, miraba la escena con algo de fascinación. Draco sabía exactamente lo que está a pensando su amigo en esos momentos."¿Siempre son así?" preguntó este girándose hacia Terry.El chico levantó la vista de su libro y ajustó las gafas con aire serio. "Peor. Hoy están controlados" Neville apenas procesó la respuesta antes de que Terry cerrara su libro con calma y lanzara una pregunta que los tomó por sorpresa. "Hablando de cosas insoportables… ¿Alguna vez alguien no ha pensado que ustedes dos son pareja?"Ambos se miraron, luego intercambiaron una mirada con Anthony y Neville antes de responder, completamente sincronizados: "Sí, aunque hay razones para que no lo piensen".Michel levantó un dedo. "Draco se la pasa coqueteando aunque no quiera".Él solo sonrió y añadió: "Michel está demasiado ocupado armando caos"."Y tenemos once años" concluyeron ambos a la vez.Nev parpadeó, sin saber si reírse o dejar de hacer preguntas."Bueno, en su defensa" dijo Anthony con una sonrisa pícara ", su dinámica no ayuda a desmentirlo".Él se encogió de hombros con elegancia.
"Ni lo intento".Michel le lanzó otra almohada. "Ya cállate amor".Antes de que la conversación derivara en más tonterías, Anthony cambió de tema, señalando el libro en el escritorio de Terry. :¿Qué lees?""Mitología griega" respondió este con calma. Ooh, eso sí le interesaba. Alzó una ceja, ahora genuinamente interesado."¿Y qué parte exactamente?""Sobre los dioses" uy, justo ellos eran hijos de algunos.Michel se sentó de inmediato. "¡Oh! Esto sí me interesa. ¿Cuál es su dios o diosa favorita?""Atenea" respondió Terry sin dudarlo, y Draco no pudo evitarlo, una parte de él pensó automáticamente en Annabeth y sintió un escalofrío. La chica ni le tenia el mayor odio -ejem, no como La Rue- sin embargo tampoco era de sus personas de mayor aprecio."Hermes" dijo Michel, con una sonrisa casual. Él puso los ojos en blanco. Pues obvio, es su maldito padre, obligación genética y eso pensó, aunque no dijo nada."Yo he estado investigando sobre Démeter..." susurró Neville dándoles una mirada fugaz a ambos."Neptuno" respondió luego Anthony, lo que hizo que todos lo miraran."¿Neptuno?" repitió él sorprendido."¿Y quién es este tal Neptuno?" preguntó Michel, girándose hacia Terry, el experto en mitología."Es el equivalente romano de Poseidón" respondió este aunque su expresión indicaba que no entendía la elección de Anthony."Suena más imponente que Poseidón" explicó con naturalidad ", y los romanos tenían más disciplina".Él se cruzó de brazos, evaluándolo con interés. "Interesante"Michel chasqueó los dedos. "¡Falta Draco!" Los demás lo miraron expectantes."Artemisa" dijo sin dudarlo.Hubo un silencio breve, interrumpido solo por la forma en que Terry entrecerró los ojos y Michel se llevó una mano a la frente. "¡Oh, lo sabia!" exclamó su amigo con diversión. "Básicamente le tiene un culto". Solo puso los ojos en blanco."No es un culto, solo la admiro"."A la diosa que juró no tener nada que ver con hombres" dijo Terry con incredulidad.Él le sonrió con malicia. "Justamente" quiza era masoquista, o solamente le gustaba hacerle la contra a la gente.Neville, quien hasta ese momento había seguido la conversación en silencio, decidió intervenir.
"De acuerdo, esto se puso raro. Sigamos hablando de los dioses".Y así, entre risas, discusiones sobre quién era el dios más problemático y el por qué Artemisa toleraría (o no) a Draco, la noche continuó....Draco no tenía la menor intención de pasar la noche en la Torre de Gryffindor, pero la insistencia de Michel y Neville había sido agotadora. Después de semanas de rondar juntos, tenía sentido que durmieran en la misma habitación de vez en cuando. Neville no se quejaba de tener compañía, y él tampoco se esforzaba demasiado en fingir que no le gustaba.La noche era silenciosa en Hogwarts, y aunque las paredes del castillo solían ser ruidosas con los susurros de estudiantes insomnes y el crujido de la piedra antigua acomodándose en su lugar, esa vez había una calma diferente. Draco lo notó al girarse en su cama, envuelto en la calidez de sus mantas. Algo no estaba bien.Abrió los ojos, fijando la vista en el techo.Al principio, pensó que se trataba de la paranoia habitual. Desde que había llegado al castillo, la sensación de peligro inminente se había convertido en algo normal. Sin embargo, esta vez no era solo un presentimiento vago en el fondo de su mente; era algo real.Giró la cabeza y vio un pequeño pergamino sobre la mesita de noche de Neville. Eso no estaba ahí antes.Frunció el ceño y, con cuidado, lo tomó entre sus dedos.Ahora esta ocurriendo.El mensaje era breve, sin firma, sin más explicaciones como las veces santeriores. Sin embargo entendió al instante que no era algo que pudiera ignorar.Se incorporó de golpe, empujando las mantas a un lado, y miró a su alrededor. Neville que antes dormía profundamente en su cama, con la boca ligeramente abierta ya no estaba ahí. Michel, en cambio, apenas estaba cubierto con su sábana y tenía un brazo colgando fuera del colchón, su pecho subiendo y bajando con respiraciones pesadas.Draco suspiró y le dio un empujón. "Mich, despierta" Un murmullo de protesta fue la única respuesta, rodó los ojos y lo sacudió con más fuerza. "Michel, levántate ahora".Esta vez, el chico gruñó y entreabrió un ojo. "Cinco minutos más…""No, ahora. Neville no está".Ahora si su amigo parpadeó, y el sueño se le despejó en un instante."¿Qué?""No está en la habitación" repitió mostrándole el pergamino. "Y encontré esto".Michel tomó la nota y frunció el ceño. " "Ahora está ocurriendo'… ¿Qué se supone que significa eso?" se puso de pie."Que algo está pasando, y si Neville no está en su cama, seguramente está metido en medio del problema".Sin más explicaciones, salieron en silencio de la habitación..La Torre de Gryffindor estaba vacía a esa hora, lo que no era una sorpresa. La mayoría de los estudiantes ya dormían, y aquellos que solían merodear por la noche -como ellos- sabían moverse con discreción.Bajaron las escaleras con cautela, la madera crujía bajo sus pasos, y aunque el castillo estaba sumido en sombras, sus ojos se acostumbraron rápido a la poca luz. Doblaron un pasillo y entonces lo vieron.Neville.Petrificado.Michel soltó un maldición en voz baja, y él se detuvo en seco.Su primera reacción fue negar lo que estaba viendo. Pero ahí estaba Neville, completamente rígido, con los ojos abiertos en una expresión de horror."¡Mierda!" susurró Michel, arrodillándose junto a él. "¿Qué demonios…?" Draco se quedó mirándolo, intentando entender qué había pasado. Alguien lo había petrificado. "¿Sabes cómo quitar esto?" preguntó su amigo en voz baja, sin apartar la vista de Neville.Draco tomó aire.
"Sí" apuntó su varita con precisión y susurró: "Finite Incantatem".El hechizo se disipó con un resplandor dorado, y de inmediato Neville cayó de rodillas al suelo, respirando agitadamente. Michel lo sujetó antes de que se desplomara por completo."Hey, hey, ¿estás bien?"Neville tardó unos segundos en responder. Parpadeó varias veces, como si intentara recordar dónde estaba, y luego levantó la cabeza con los ojos muy abiertos."Harry… Hermione… Ron…" balbuceó. "Ellos bajaron al tercer piso"Los dos intercambiaron una mirada.
"¿Y qué hiciste?" preguntó con cautela.Neville tragó saliva. "¡Intenté detenerlos! Les dije que no podían ir, que era peligroso. Pero Hermione me atacó".Draco alzó una ceja, eso si que no se lo esperaba. Espera, espera… ¿Me estás diciendo que Hermione 'no rompo las reglas ni aunque mi vida dependiera de ello' Granger te dejó inconsciente?"Este frunció el ceño. "¡No es el punto!" Michel trató de contener la risa ante su reacción. "¡Cállense! ¡Se fueron al tercer piso! ¡Tenemos que hacer algo!"Draco suspiró, llevándose una mano al rostro. "Sí, claro. Tenemos que hacer algo".Él asintió rápidamente."¡Exacto!"Lo miró fijamente y luego dijo:
"Avisar a los profesores"Hubo un silencio.¿Qué? ¿Pensaban que irían a por los tres mosqueteros en medio de la noche como unos idiotas? No gracias, tenia sueño. Esos tres podian sobrevivir sin ellos, pelear sus propias batallas suicidas, ellos tenian cerebro y no irian corriendo al peligro."Sí. Porque nosotros no somos Gryffindor para lanzarnos a una muerte segura" Concordó Michel.Neville abrió la boca, pero él no le dio oportunidad de protestar. "Escucha, Nev. Si Harry Potter quiere jugar a ser un héroe, y Granger y Weasley lo siguen, ese no es nuestro problema"."¡Pero si esto es tan importante…!"Le puso una mano en el hombro. "Exacto. Tan importante que deberíamos dejarlo en manos de los adultos"."Vamos, Neville, somos irresponsables, no suicidas" hablo Michel intentando convencerlo, él frunció el ceño, aunque finalmente cedió."Esta bien…".No tardaron en llegar a la oficina de la profesora McGonagall. Draco tocó la puerta con insistencia, sin importarle si la despertaban. Cuando la profesora abrió la puerta, los miró con el ceño fruncido."¿Qué están haciendo fuera de sus habitaciones a esta hora?""Profesora, Potter y sus amigos están bajando al tercer piso" hablo de forma rápida.McGonagall palideció. "¿Qué?""Lo que escucho, Neville intentó detenerlos y lo petrificaron" explicó entre bostezos.La profesora se llevó una mano a la frente. "Oh, por todos los cielos…" y sin decir nada más, se giró y salió apresurada, desapareciendo en el pasillo..Cuando volvieron a la habitación, Neville seguía intranquilo. "¿Y si los profesores no llegan a tiempo?"Él se dejó caer en la cama, cruzando los brazos detrás de la cabeza. "Si no llegan a tiempo, Potter estará muerto, y el problema se solucionará solo" murmuró más en el mundo de los sueños que ahí en realidad."Tiene un punto" le siguió Michel casi roncando.Su amigo los miró horrorizado.
"¡No digan eso!""Nev, de verdad. Hicimos lo que teníamos que hacer. Ahora, a dormir" murmuró dando un muy largo suspiro, que al final pareció convencerlo ya que no escucho nada más.Mientras el Trío de Oro luchaba contra trampas mortales, enfrentaba a Quirrell y evitaba el regreso de Voldemort…Draco Malfoy dormía plácidamente, convencido de que había hecho su buena acción del día....El Gran Comedor estaba decorado con los colores de Slytherin, y Draco no podía estar más satisfecho con la vista.Las serpientes habían ganado la Copa de las Casas, como debía ser, y el verde y plateado cubría cada rincón del salón. Incluso los profesores parecían más apagados de lo usual, como si la idea de ver a los Slytherin celebrando les amargara la noche. Draco se acomodó en su asiento con una sonrisa satisfecha, disfrutando del momento.Tanto esfuerzo para qué, Gryffindor…No era solo que hubieran perdido. Era que Slytherin había ganado limpiamente, sin posibilidad de que Dumbledore hiciera una de sus maniobras ridículas de último minuto.Y eso era, en parte, gracias a él y Michel.Habían hecho lo correcto cuando informaron a McGonagall sobre Potter y sus amigos. No solo evitaron que tres niños de once años murieran en una trampa mortal -porque, aunque le gustara burlarse, Draco sabía que sus amigos no lo dejarían en paz si se enteraba de que permitió que Potter muriera sin intervenir- sino que se aseguraron de que la intervención de los profesores contara como una resolución oficial del problema.Nadie en el colegio iba a premiar a Potter por meter las narices donde no debía si los adultos fueron los que resolvieron todo.Esa era la diferencia entre ser impulsivo y ser astuto."Brindemos por nuestra victoria" hablo Marcus Flint, levantando su copa. "¡Slytherin domina Hogwarts!"Los vítores no tardaron en llenar la mesa, y Draco alzó su copa con una sonrisa arrogante.Era una noche perfecta.O al menos lo fue hasta que Dumbledore se levantó.Dejó de beber y fijó los ojos en el anciano, que tenía esa sonrisa suya que siempre significaba problemas."¡Ah, qué año tan fascinante hemos tenido!" Grito el director, con ese tono de abuelo excéntrico que tanto lo irritaba. "Y aunque la Copa de las Casas ya ha sido concedida… ¡Me temo que aún nos queda una última revisión de puntos!"La mesa de Gryffindor se iluminó de esperanza. La de Slytherin se tensó. Y Draco sintió su mandíbula apretarse.No. No puede ser.Dumbledore empezó su espectáculo."Cincuenta puntos para Harry Potter por su valentía"
"Cincuenta para Hermione Granger por su intelecto"
"Cincuenta para Ron Weasley por su habilidad en el ajedrez"La mesa de Gryffindor estalló en vítores. La de Slytherin en murmuraciones tensas. Y Draco apenas podía creerlo.¿En serio?Iban a robarles la Copa en sus caras. Por un maldito truco barato de último minuto.Y entonces…"Diez puntos para Neville Longbottom" Miró hacia la mesa de Gryffindor, donde Neville estaba más pálido que un fantasma. "Por tener el valor de enfrentarse a sus amigos" no lo malinterpreten, esta feliz de que su amigo reciba el reconocimiento que se merece, solo que...Giró bruscamente la cabeza hacia Nott, que estaba sentado no muy lejos, con la misma expresión de incredulidad. "Nos van a robar la Copa" susurró este con los ojos entrecerrados, cerró los puños.No si él podía evitarlo.Lo lamentaba, Neville. Pero no era hora de quedarse callado.Cuando Dumbledore levantó la mano para hacer su gran anuncio final, él actuó antes de que el anciano pudiera abrir la boca."¡Profesor Snape!"El Gran Comedor se quedó en silencio. Dumbledore se giró con una expresión de sorpresa entretenida, como si no esperara que nadie lo interrumpiera. Snape, por otro lado, estaba rígido en su asiento.Él se puso de pie. "Si estamos concediendo puntos por actos de valentía fuera de las normas, creo que hay algo que no se ha tenido en cuenta"El director entrecerró los ojos. "¿Oh?"Sintió la mirada de todos sobre él, sin embargo no se echó atrás. "Nada es peor que estar contra la cabaña de Ares y Atenea juntas en el captura a la bandera" se repetía en su mente. "Cuando informamos a la profesora McGonagall sobre Potter y sus amigos, tomamos la decisión de no actuar nosotros mismos porque entendimos que la seguridad de la escuela es responsabilidad de los profesores, no de los estudiantes" Hubo un murmullo en la sala, y continuó sin darle importancia. "Podríamos haber seguido a Potter, podríamos haber intentado detenerlos nosotros. Pero no lo hicimos, porque sabíamos que eso sería imprudente y peligroso" giró la cabeza hacia McGonagall. "Si no hubiéramos informado lo que estaba pasando, ¿habrían llegado a tiempo para evitar lo peor?"McGonagall no respondió de inmediato. Miró a Dumbledore con una expresión seria y luego suspiró. "Probablemente no".Él levanto una ceja. "Entonces, según su propia lógica, profesor Dumbledore, nuestra intervención también fue esencial para evitar una crisis mayor".Este sonrió, pero esta vez, no con esa sonrisa de 'voy a hacer lo que quiero y nadie me va a detener'. "¿Y qué sugieres, señor Malfoy?"Draco se cruzó de brazos. "Si Potter, Granger y Weasley reciben cincuenta puntos cada uno por enfrentarse a los peligros del tercer piso, entonces Michel y yo deberíamos recibir lo mismo por prevenir que un grupo de niños de once años muriera en una trampa mortal" queria nombrar a Neville, sin embargo no seria lo más inteligente ahora, y el director ya lo habia hecho, eso le pasaba por apresurarse demasiado.Los Slytherin estallaron en murmullos, y el profesor Snape sonrió muy, muy levemente.McGonagall se aclaró la garganta y asintió. "De hecho, considero que sus acciones fueron tan importantes como las de Potter y sus amigos. Si la advertencia no hubiera llegado, no habríamos sabido nada hasta que fuera demasiado tarde".Dumbledore mantuvo su sonrisa, pero no dijo nada. Y cuando Snape habló, su voz fue suave y letal:
"Cincuenta puntos para Malfoy. Cincuenta puntos para Corner".El Gran Comedor estalló en reacciones.Los Gryffindor gritaron indignados.Los Slytherin rompieron en aplausos.Él solo sonrió.Y cuando Dumbledore no tuvo otra opción que confirmar el conteo final…La Copa de las Casas se quedó en Slytherin....El tren se detuvo con un crujido metálico, anunciando el final del viaje. A través de las ventanas empañadas por el contraste de la temperatura, se veían decenas de familias agolpadas en la plataforma, algunas sosteniendo carteles con nombres, otras revisando relojes con impaciencia. Afuera, el sonido de los silbatos y el bullicio de la estación marcaban el inicio de las vacaciones de verano. Un suspiro escapó de sus labios.Hogwarts se había acabado. Al menos por ahora.Sentía algo extraño en el pecho, una mezcla de alivio y ansiedad que no lograba descifrar del todo. No era tristeza. No era felicidad. Era algo a medio camino entre ambas, una sensación que le decía que lo que dejábamos atrás había significado más de lo que estaba dispuesto a admitir.A su lado, Neville recogía su baúl con manos algo temblorosas. "Mi abuela ya debe estar esperándome" hablo en voz baja, como si la idea lo pusiera nervioso. Él se crucé de brazos, apoyándose contra el respaldo del asiento."¿Nos escribirás?" preguntó Michel antes de que él pudiera hacerlo.Neville titubeó. "Si me deja ir al campamento, serán los primeros en saberlo, lo prometo".Frunció el ceño. "Y si no te deja ir, también nos escribirás, ¿cierto?"Neville abrió la boca para responder, pero se detuvo. Durante un momento, pareció sopesar sus palabras con cuidado. Luego, con una sonrisa tímida, asintió. "Sí, tontos. Obvio que lo haré".Se dieron un rápido abrazo, y lo vio marcharse con su baúl arrastrándose tras él.Uno menos.Michel se desperezó con exageración antes de tomar su propio equipaje.
"No te mueras de aburrimiento en el mundo de los sangre pura, Dray".Le lanzo una mirada sarcástica. "¿Y qué haría el mundo sin mi brillante existencia?"Michel se echó a reír, pero su atención se desvió cuando una voz femenina llamó su nombre. Samantha, su madre, estaba parada en la puerta del vagón, observándolos con una ceja alzada y una sonrisa en los labios."¡Draco!, ¡Mich!" Saludó, acercándose con paso relajado. "Vaya, sigues vivo" bromeó ella."¿Esperabas lo contrario?""Teniendo en cuenta tu historial de caos y problemas…" murmuro y sin previo aviso, le revolvió el cabello.Solto un bufido, tratando de apartar sus manos, pero no lo conseguío a tiempo. "No soy un niño, tía Samy"."Claro, claro" le sonrió con cariño, ignorando su queja.Michel sacudió la cabeza. "Dioses, mamá, no es un cachorro"."Oh, lo sé" la tía Samy le dio un leve empujón en la cabeza antes de pasar un brazo por sus hombros. "Ven, tenemos que tomar el metro antes de que se llene de muggles".Michel se giró hacia mí. "Nos vemos en verano""Nos vemos" no sabía que más decir, habían pasado tanto tiempo juntos que...Se chocaron los puños y vil cómo se alejaban, Michel despidiéndose con un gesto perezoso de la mano.Dos menos.El andén estaba cada vez más vacío.Se quedé quieto, con el baúl junto a él y las pelotas colgadas del hombro, observando cómo el resto de los estudiantes encontraban a sus familias. Algunos eran recibidos con abrazos sofocantes, otros con palmadas en la espalda, y unos cuantos con miradas críticas que hablaban de expectativas no cumplidas.
Por un momento, sintió un nudo en el estómago.¿Qué pasaría si él no venía?Lo había considerado una posibilidad desde el momento en que piso el tren. Lucius Malfoy no era un hombre que pudiera darse el lujo de salir de la nada sin previo aviso. Su vida en el mundo estaba envuelta en una rutina de secretos y planes meticulosamente calculados. Y él, que no era su hijo de sangre... quizá su padre...Quizás había pasado algo.Quizás había cambiado de opinión.Quizás…Pero entonces, lo vio.De pie, en el otro extremo del andén, con la espalda recta y la cabeza alta.Su padre.El mundo pareció reducirse por un instante. No era su ropa perfectamente planchada ni su impecable cabello lo que captó mi atención. Era su rostro.Su sonrisa.Era sutil, pequeña, apenas perceptible. Pero estaba ahí.Su respiración se entrecortó.No lo había visto en meses.Los pensamientos que lo habían estado atormentando durante todo el viaje de regreso desaparecieron en un segundo."Hola, hijo".No pensó. No dudó.Simplemente soltó su baúl y corrió hacia él.Su padre apenas tuvo tiempo de abrir los brazos antes de que se lanzara contra su pecho, envolviéndolo en un abrazo desesperado. Era cálido. Real.Su padre."Te extrañé tanto" murmuró, sintiendo su mano apoyarse en su espalda.Él no respondió de inmediato. Sin embargo sintuĺ cómo su agarre se volvía más firme, como si estuviera asegurándose de que realmente estaba allí."Yo también".El nudo en su garganta se apretó.Por primera vez en mucho tiempo, se sintió seguro. Se sintió en casa.Y en ese momento, el verano le pareció perfecto.Lo que no sabía era que estaba a punto de convertirse en un desastre.
----- CHAPTER BREAK -----
Los primeros días en casa fueron tranquilos. Su padre no era un hombre de muchas palabras, pero lo observaba con atención, como si quisiera asegurarse de que realmente estaba bien. Dracl por su parte, intentaba ignorar la sensación de que algo en él había cambiado demasiado para encajar de nuevo en este mundo.Sin embargo pronto la calma dio paso a una rutina inesperada."Quiero ver qué tanto has aprendido en este tiempo lejos de casa" hablo Lucius una tarde, sacando una varita de repuesto.A Draco le tomó unos segundos darme cuenta de que quería practicar duelos con él. La idea lo sorprendió, sin embargo no iba a decir que no a semejante oferta, ¿quién rechazaría la oportunidad de lanzaflw hechizos a su propio padre? ¡nadie! Su entrenamiento fue más intenso de lo que esperaba. Su padre no se contenía, pero tampoco intentaba hacerle daño, solo quería medir sus habilidades, y cuando terminó de pie con la respiración agitada aunque sin haber caído ni una vez, vio un brillo de orgullo en sus ojos."Has mejorado" dijo como si eso no fuera obvio. Era un Malfoy, era un Black, claramente lo había hecho.Draco no se detuvo ahí. Le hablo más del Campamento Mestizo, de las habilidades que había desarrollado con la katana y, de algún modo, terminaron en los jardines de la mansión con una red improvisada, una pelota de voleibol muggle y su padre al otro lado, mirándolo con una ceja arqueada."No puedo creer que me estés obligando a hacer esto"."Oh, vamos, padre, si los dioses pueden jugar, tú también. Prometo no contárselo a nadie" en realidad, lo haría.Era una mentira descarada. Le contaría a Mich y a Neville en cuanto pudiera, pero por ahora, verlo tratando de moverse con la coordinación necesaria para devolver la pelota era lo mejor que le había pasado en semanas. No era un mal jugador, aunque claramente no tenía práctica. Al final, ambos terminaron sentados en el césped, tomando un respiro, y por primera vez desde que volvió, lo vio relajado."¿Y qué más has aprendido en ese campamento?" preguntó mirando las nubes.Ahí comenzó una larga conversación sobre los dioses, sus historias y los mitos que más le gustaban. Le hablé de Artemisa -otra vez, el pobre casi se sabe al derecho y al revés todo sobre la Diosa de tanto que lo torturó de niño- y de cómo a pesar de su odio por los hombres, siempre le había parecido fascinante. Le hablo sobre Hermes, de Ares, de Hécate. Él lo escuchó con genuino interés, incluso cuando se emocionaba y hablaba demasiado rápido.Y no fue la primera vez que sentía que de verdad compartíamos algo más allá de nuestro apellido y nuestras responsabilidades.
Y tampcoo por primera vez se atrevío a pensar que quizás este verano no tenía por qué ser tan malo.Todo se fue a la mierda cuando llegaron las cartas de los chicos..Querido Draco,Hola ¿Cómo estás? Espero que estés pasando un buen verano. Quería contarte que hablé con mi abuela sobre lo del campamento, y… ¡resulta que ella ya lo sabía! Me dijo que no soy exactamente un semidiós, sino más bien soy un legado, porque mi abuela es hija de Deméter. ¿Puedes creerlo? No tenía idea, al principio sentí que toda mi vida era una mentira.Aunque lo mejor es que ella quiere que la conozcan algún día, dice que mis amigos deben ser personas interesantes si logré sobrevivir mi primer año en Hogwarts sin accidentes graves (aunque técnicamente hubo varios, pero no se lo recordé). Me ha estado enseñando sobre mis poderes, y es increíble. Puedo hacer crecer plantas más rápido si me concentro, y el otro día logré que una enredadera atrapara a Trevor antes de que escapara (otra vez). Ah, y lo mejor de todo… ¡me dio un arco! Dice que en cuanto ella fue los hijos de Deméter en el campamento lo usaban bastante, y quiere que aprenda.¡Y esa es la buena noticia! Ella me dio el permiso de ir junto a ustedes, así que en unas semanas estaré ahí.Voy a seguir practicando y prometo no dispararle accidentalmente a nadie, creo. Extraño mucho hablar con ustedes, pero nos veremos pronto.Cuídate e insulta a Michel si hablas con él.Con cariño, Nev..Holaaaa Dray,Dime que esto es mentira. No puedo creerte sin pruebas, necesito evidencia de que el viejo Lucius Malfoy, sí, ese Lucius Malfoy, ha estado jugando vóley. ¿Fotos? ¿Testigos? ¿Acaso hay una crónica escrita sobre este evento histórico? No puedo dormir sin respuestas.Por otro lado, exijo que me cuentes cómo van tus días sin mi y Neville para cuidarte, aunque sé que nos extrañas terriblemente. Yo estoy aquí sobreviviendo. Mi madre dice que te envía saludos y que recuerda que siempre tienes un plato en casa si algún día decides pasarte.Ahora, el tema serio. He estado acumulando pruebas sobre tu obsesión enfermiza con el color verde, y esta es la prueba definitiva: mis galletas ahora son verdes. ¡Verdes, Draco! Y todo por tu culpa, ¿sabes lo difícil que es que mi madre haga algo sin cuestionarlo? Pero no, le mencioné de pasada que te gustaban y ahora tengo una caja entera de galletas verde conmigo (por cierto, tienes que probarla, están riquísimas). Aveces llegó
a pensar que esa mujer te ama demasiado, y esas veces ella me recuerda mi momento humilde a los ocho años cuando estaba enamorado de tí.Nos vemos pronto, mi madre me dejo volver al campamento, intenta no meterte en problemas sin la supervisión mía o de Nev :).Michel.El aroma a té y a galletas llenaba la Mansión Malfoy cuando bajo las escaleras en busca de su padre. Lo habían despertado temprano los rayos del sol colándose por las enormes ventanas, pero por una vez no le molestó. De hecho, sentía una energía extraña, una mezcla de nervios y emoción.Hoy era el día.Encontró a su padre en el invernadero de su madre, sentado en una mesa de mármol con su taza de té perfectamente servida. Draco se detuvo un momento en el umbral, observándolo. No venía al invernadero desde... bueno, desde que su madre tampoco venía a este.Respiro hondo y se acerco."Buenos días, padre"."Buenos días, Draco" Levantó la mirada y le hizo un gesto para que me sentara frente a él.No perdió el tiempo y lo obedeció acomodándose en la silla con las manos entrelazadas. Había ensayado esto en su cabeza varias veces, y ahora que estaba ahí, se dió cuenta de que lo único que realmente importaba era ser sincero. O de eso se quiere convencer."Quiero hablar contigo sobre algo importante" comenzó.Lucius dejó su taza con calma, sus ojos fijos en los suyos. "Te escucho".Se humedecí los labios."Recibí cartas de Neville y Michel" este soltó una risa, seguro al recordar como Nev estaba temblando cuando lo invito a una cena en casa."¿Y qué cuentan, esos dos?""Neville…" sonrio porque su emoción se le había pegado al leerlo. "Resulta que no es un semidiós, sino un legado. Su abuela es hija de Deméter, y está enseñándole sobre sus poderes. Dice que le dio un arco y que quiere que Michel y yo la conozcamos algún día. Está feliz, padre. Realmente feliz".Él asintió con interés. "Eso explica muchas cosas. ¿Y Michel?""Sigue siendo Michel" Rodeo los ojos, divertido. "Dice que necesita pruebas de que jugaste voleibol conmigo porque no lo cree, que las galletas que tiene son verdes porque ya aceptó mi obsesión con el color y que su madre nos envía saludos, y que algun dia podriamos ir a cenar".Lucius exhaló un suspiro, como si estuviera cuestionando sus decisiones de vida. "Es un chico peculiar"."Lo es" afirmo, no iba a mentir. Se inclinó un poco hacia adelante. "Y ambos van a ir al Campamento Mestizo este verano".Silencio.Su padre entrecerró los ojos."Draco…""Por favor padre, escúchame " pidio interviniendo antes de que pudiera decir algo más. "Quiero ir con ellos" Su expresión no cambió, pero el aire entre ellos sí."¿Por qué?"Me mordí el interior de la mejilla antes de responder. "Porque me gusta estar ahí, porque tengo amigos, y los extraño, porque es un lugar al que aunque aveces no me guste mucho, pertenezco" su padre lo observó con intensidad, su mente trabajando más rápido de lo que dejaba ver."Draco, sabes que los dioses…""No confías en ellos, lo sé. Pero esto no es sobre ellos. Es sobre mí".Otro silencio.Espero con su corazón latiendo con fuerza.Finalmente, Lucius suspiró y apoyó las manos en la mesa. "Si voy contigo a Estados Unidos, te dejaré quedarte el verano".Draco abrio los ojos de par en par. "¿En serio?" ¿Tan fácil? Debía de haber alguna trampa, vacío legal en eso..."Sí" su pecho se llenó de alivio y emoción, aunque lo que vino después lo sorprendió aún más. "Me quedaré en la parte mágica de Estados Unidos mientras estés allí"."¿Vas a quedarte cerca?" Preguntó con emoción."Por supuesto".No supo qué decir al principio, no se esperaba esto. Penso que lo dejaría ir y ya. Sin embargo… se quedaría, se quedaria cerca, con él. Así que no pudo evitar la sonrisa que se extendió en su rostro, mo pueden culparlo."Gracias, padre".Este lo miró por un momento antes de inclinar ligeramente la cabeza."Tu madre habría querido que hicieras esto a tu manera".Algo en dentro suyo se apretó, pero asintió con determinación."Y lo haré bien".Y con eso, supo que el verano estaba por comenzar....Si hay algo que detestaba, era la burocracia. Y si hay algo que detestaba aún más, era la burocracia británica. El Departamento de Transportes Mágicos olía a trámites interminables, plumas que raspan pergaminos, y a desesperación de funcionarios mal pagados.Draco y Lucius se movían entre la multitud con la misma actitud con la que un dragón se pasearía entre ovejas. Su padre mantenía su postura erguida y elegante, su capa ondeando apenas cuando pasaba de largo a los empleados que intentaban balbucear un "señor Malfoy". Él por supuesto se aseguró de copiar su andar con perfección milimétrica. Si vas a ser la comidilla del lugar, al menos que sea con estilo.Se detuvieron frente a un mostrador donde un mago de aspecto cansado revisaba un pergamino con la energía de un troll después de almorzar."¿Destino?" murmuró, sin molestarse en levantar la vista."Estados Unidos" respondió su padre con ese tono de voz que automáticamente hacía que la gente dejara de respirar. El mago tragó saliva y hojeó los papeles con más rapidez."Tienen traslador programado en dos minutos" les señaló un reloj de bolsillo colocado sobre un cojín de terciopelo. "No lo pierdan de vista".Lucius ni se dignó a contestar. Draco en cambio, le dedicó al hombre su mejor sonrisa de "soy encantador y lo sabes", y se apoyé contra el mostrador."¿Y si lo pierdo de vista? ¿Me convierto en un espectro y deambulo entre dimensiones? ¿O solo exploto?"El mago palideció, y su padre suspiró cansado de él. "Draco"."Lo siento, lo siento. Pregunta académica".Antes de que el pobre tipo se desmayara, tomo el traslador y el mayor hizo lo mismo. Un instante después, sentía el conocido tirón en el ombligo y el mundo giró en un torbellino de viento y colores hasta que sus pies tocaron suelo firme.Supongo que nos volvemos a encontrar, Estamos Unidos.Ambos se encontraban en una zona mágica oculta entre rascacielos, con calles empedradas y edificios que combinaban arquitectura colonial con destellos de modernidad. Aunque la parte mágica de América no tenía el mismo aire antiguo que el Callejón Diagon, seguía sintiéndose como un mundo completamente separado del de los muggles."Impresionante" murmuró observando a su alrededor, nunca había estado en un lugar así.Lucius alzó una ceja con orgullo. "Años de tradición mágica, aunque con costumbres algo… cuestionables"."Lo dice el hombre que estuvo jugando voleibol hace unas semanas". Él le lanzó una mirada de advertencia, pero solo se limito a sonreír con inocencia. Caminaron un rato, observando el lugar, hasta que llegaron a un punto de encuentro. Su padre se giró hacia él y, por primera vez desde que habíamos llegado, su expresión se suavizó."Aquí nos separamos. Ya sabes que me quedaré en la parte mágica mientras estés en el campamento".Su corazón dio un pequeño salto de alegría."¿Eso significa que me vigilaras de cerca?""Significa que, en caso de emergencia, no tendrás que cruzar un océano para pedirme ayuda".No iba a mentir: eso lo reconfortó más de lo que esperaba.Lucius se tomó un segundo para acomodarle la capa, como si aún fuera un niño y no un semidiós en camino a un campamento de guerreros."No hagas tonterías" ¡nunca las hacia! Solo se metía en ellas sin querer."Padre, por favor, no tengo instinto Gryffindor"Él rodó los ojos con un suspiro. "Eso espero".Draco se quedó mirándolo por un momento, intentando memorizar este instante. Lucius Malfoy, su padre, parado frente suyo con la leve sombra de una sonrisa en el rostro.Inspiró hondo y asentí."Nos vemos pronto".Él colocó una mano en su hombro, apretándolo levemente."Nos vemos pronto, hijo".Se dió la vuelta y comenzó su camino hacia el Campamento Mestizo.Sin saber que ese 'pronto' llegaría más rápido de lo que creían, y estaba a punto de conocer a Percy Jackson, el chico que arruinaría -y mejoraria- su verano de formas que ni imaginaba..El sonido de sus botas resonaba suavemente sobre la hierba mientras avanzaba por el sendero hacia la entrada del campamento. El calor del verano se asentaba sobre su piel, pero no le molestaba; después de todo, ya estaba acostumbrado a entrenar bajo el sol. Con una mano jugueteaba distraídamente con la empuñadura de su katana, preguntándose si realmente iba a disfrutar este verano tanto como el anterior. Posiblemente mucho más, ahora que también tenía a Nev con él, tendría que presentarse lo a Will, Lena y Luke.Fue entonces cuando escucho el estruendo.El rugido de un motor a toda velocidad, seguido por gritos desesperados y el chirrido de neumáticos quemando el pavimento. Levantó la vista justo a tiempo para ver un auto fuera de control, dirigiéndose directamente hacia él."¡MUÉVETE!" una voz gritó desde el interior.Mierda. Ni siquiera había entrado al campamento y ya estaba en problemas, perfecto.Con un rápido movimiento, salto a un lado, esquivando al vehículo por centímetros. El auto se estrelló contra un árbol con un impacto brutal, la puerta del copiloto salió despedida y vio cómo tres figuras caían al suelo: un sátiro inconsciente, una mujer de cabello oscuro y... un chico.No cualquier chico.Chico parecidos al de sus sueños.Pero, demasiado parecido.Y aunque quiera, su atención no podía quedarse en él. No cuando algo mucho más grande y peligroso emergió de entre la polvareda, sacudiendo el suelo con su enorme peso. Un Minotauro. Su piel o pelaje marrón brillaba bajo la luna, sus cuernos más grandes que los de Hera afilados destellaban con una amenaza latente y sus ojos inyectados en sangre se fijaron en el chico en el suelo."Oh, no. Nadie muere en mi guardia" murmuró.Asi que sin perder tiempo, desenvainó la katana con un movimiento fluido y se lanzo hacia la bestia. El Minotauro lo embistió, pero Draco se agachó con facilidad, girando sobre un pie para deslizarse por debajo de su brazo. Con un tajo preciso, cortó una de sus pantorrillas, haciéndolo rugir de dolor. Este giró para atacarlo con su enorme puño, sin embargo él ya no estaba allí. Se movía con rapidez, con la agilidad que había perfeccionado en incontables entrenamientos.La bestia lo atacó de nuevo, aunque esta vez Draco ya tenía la ventaja. Dió un salto, usando su hombro como apoyo para impulsarse más alto, y con un golpe certero, su katana atravesó su cuello. El Minotauro soltó un último jadeo antes de desplomarse pesadamente en el suelo. Su cuerpo comenzó a desintegrarse en polvo dorado. Él se limpio la frente con el dorso de la mano y guardé su katana con un giro elegante.Fue entonces cuando escucho el jadeo detrás suyo.Volvió la cabeza y se encontró con unos ojos azules mar abiertos de par en par. El chico, con los rizos oscuros desordenados y la boca entreabierta, parecía incapaz de apartar la mirada de Draco. Pero lo que realmente capturó su atención fue lo que dijo después."Tú... tú eres el chico de mis sueños..."Parpadeo. Él chico también lo hizo, y de repente su rostro se sonrojó violentamente."¡Digo! Literalmente, apareciste en mis sueños" balbuceó, como si intentara corregirse.Un segundo después, sus ojos se pusieron en blanco y, antes de que pudiera reaccionar, su cuerpo se desplomó hacia adelante. Con reflejos impecables que ni Draco sabe de donde saco, lo atrapó antes de que golpeara el suelo."Genial" murmuro mirando su rostro inconsciente. De cerca, era incluso más atractivo, aunque eso no era lo que importaba ahora, Draco, concéntrate. Suspiró y se giró hacia el coche, donde el sátiro seguía sin moverse. "¿Es en serio?" bufo acercándose para cargarlo también. Ahora tenía un chico desmayado en un brazo y un sátiro inconsciente en el otro. Si alguien lo veía, probablemente pensaría que estaba secuestrando gente.Con paso firme, se dirigió al campamento. Y cuando cruzo la colina, vio a dos figuras corriendo hacia él. Una era Silena con su brillante cabello castaño ondeando tras ella, y también Chase, que parecía evaluarlo con una mezcla de incredulidad y recelo."Malfoy, ¿qué rayos ha pasado?" preguntó esta última con su mirada bajando de mi cara a mi ropa, notando que estaba cubierta de polvo, sudor y sangre -de monstruo, claro, pero igual-."Oh, nada" dijo con una sonrisa encantadora. "Solo un día normal en mi increíble vida, Chase".Silena puso los ojos en blanco, aunque no pudo evitar sonreír. "Anda, vamos a llevarlos a la enfermería" hablo tomando al sátiro de mis brazos. "Y este de aqui..." señaló al chico inconsciente que aún sostenía. "¿Quién es?"Draco volvió a mirar el rostro del chico, ahora relajado en el sueño. Recordando sus palabras. "Tú eres el chico de mis sueños..." Pues él igual de los suyos."Ni idea" admitio, porque, de verdad, no sabia quien era. "Pero algo me dice que este verano acaba de volverse mucho más interesante"..Había muchas cosas en su lista de prioridades en ese momento:1. Lavarse la sangre seca del minotauro.2. Confirmar que el chico Potter 2.0 seguía respirando.3. No desmayarse por el cansancio y la adrenalina.4. Salir de ahí antes de que alguien intentara hacerle preguntas incómodas.Lo que no estaba en la lista, sin embargo, era ser arrastrado a la enfermería por Will. "Vamos Draco, no hagas que esto sea más difícil de lo necesario" hablo con un tono paciente, pero con una mano firmemente sujetando su antebrazo."Estoy perfectamente bien" insistió aunque la sangre en su ropa dijera lo contrario."Lo diré de nuevo: no hagas esto más difícil de lo necesario".Rodó los ojos, aunque decidió no pelear más. Estaba cansado y si ser revisado significaba que podría quitarse esa ropa cubierta de sangre de monstruo, no iba a quejarse mucho más. Al llegar, Will lo empujó suavemente hacia una de las camillas y lo inspeccionó con la mirada."¿Heridas? ¿Algo roto?""Solo mi paciencia".El chico resopló, pero negó con la cabeza. Se giró para tomar un paño húmedo y sin pedir permiso, empezó a limpiar un poco de la sangre en su brazo."Puedo hacerlo yo mismo, lo sabes, ¿verdad?" comentó Draco arqueando una ceja."Sí, pero lo harías mal"Bufo, que confianza que le tenía, eh."¿Y si te digo que ni siquiera es mi sangre?""Lo sé. Y sin embargo sigues pareciendo un desastre, y eso es un crimen viniendo de ti" entrecerro los ojos, aunque él solo sonrió antes de seguir limpiando. A lo lejos, alguien soltó un pequeño suspiro, y cuando miro de reojo, vio a una de las chicas del campamento cubriéndose la boca, como si estuviera presenciando algo demasiado adorable.… no entendió por qué.Will, por otro lado, parecía completamente concentrado en su tarea. "¿Así tratas a todos los que llegan con sangre encima?" pregunto con diversión."No. Solo a los que insisten en actuar como si fueran indestructibles" respondió el chico sin siquiera levantar la mirada. Había algo en su tono que no
reconocia, pero no le dio mucha importancia como a todo lo demás. Will siempre era así, atento con todos, ¿no?Antes de que pudiera decir algo más, la puerta de la enfermería se abrió, y entró Luke. Will dio un paso atrás de inmediato, Draco solo sonrió al ver quien era."Pero miren a quien tenemos aqui, Luke Castellan se ha dignado en venir a verme" bromeó.Este lo recorrió con la mirada, y por un segundo, noto una sombra de algo en sus ojos. Pero luego sonrió como siempre oo hacia."Vaya Draco, sigues vivo. Qué sorpresa"."Siempre logras hacerme sentir especial" se esperaba un comentario sarcástico en respuesta, sin embargo Luke solo se quedó ahí, mirándolo.Algo estaba raro.Aunque antes de poder descifrar qué era, Will se aclaró la garganta. "Bueno, creo que ya estás bien. No hay heridas graves, solo algo de cansancio, descansa un poco, ¿sí?" Draco asintió sin pensarlo mucho, aunque cuando miró de nuevo, este ya estaba ocupado con otra cosa. Como si su pequeña inspección no hubiera sido gran cosa. Curioso. Pero no tenía energía para pensar en eso ahora.Luke todavía li miraba con una expresión extraña, así que decidió centrarme en eso.Y en descubrir qué demonios le pasaba..La cabaña de Hermes estaba igual de caótica que siempre. Literalmente, apenas cruzó la puerta, casi pisa una espada oxidada, dos naipes sueltos y lo que parecía ser una rata de peluche."Dioses, nunca cambian" murmuró esquivando el desastre con la maestría de alguien que ya estaba acostumbrado.Luke, que iba unos pasos delante suyo soltó una risa breve. "Si cambiaran, dejarían de ser la cabaña de Hermes". Tenía razón. Por eso, en cuanto llegaron a las literas, Draco fue directo a una cama libre y se dejo caer en ella sin pensarlo dos veces. "No eres hijo de Hermes, lo sabes, ¿verdad?" comentó el mayor cruzándose de brazos mientras lo miraba con una ceja arqueada."Técnicamente, sí, no oo soy. Sin embargo Mich va a llegar pronto, y todos saben que dormimos juntos".Eso no era un secreto. Desde que su amigo llegó al campamento, Michel y él habían compartido cama casi todas las noches. No importaba si en la cabaña de Hermes los otros no reclamados se quejaban, o si el mismo Luke lo hacia, esperaba que su alianza con los hermanos Stoll prevalezca este año, ya que si Neville llegaba tendría aun más bromas que hacer."Hablando de eso" dijo girándose para mirarlo con una sonrisa perezosa ", tengo un nuevo compañero de cama, así que puede que algunas noche ni me veas".Su amigo miró con una expresión ilegible. "¿Ah, sí? ¿Y se puede saber quien es?""Sí. Se llama Neville, y es un nuevo amigo mio" hablo con emoción,Hubo un silencio breve. No fue nada obvio, sin emabrgo noto cómo los músculos en su mandíbula se tensaban un poco."Interesante"."¿Verdad que sí? Su abuela tomó bien lo de su linaje, porque en realidad es un legado. Su abuela es hija de Deméter, así que ahora puede dormir en su cabaña también, y en nuestro internado nos permitían dormir juntos, así que creo que iré a su cabaña algunas noche" lo del internado era una mentira a medias, ya que le habían advertido que los semidioses ni magos podían saber del otro mundo. Lo que sí era un total mentira era de que tenían permiso para hacerlo, no le alcanzaban los dedos por las veces en las que McGonagall, Snape y Flitwich los habían llevado a detención por dormir en una Casa y habitación a la que no pertenecían.Luke no respondió de inmediato. "¿Y tú?""¿Yo qué?""¿Dormirás ahí también?" ¿Acaso el chico no lo había escuchado?"Probablemente. Oooh, y Neville quiere que su abuela nos conozca algún día".Otro silencio."Qué bien".Frunció el ceño, algo no lo convencía del todo, pero no sabía exactamente qué "¿Qué bien? ¿Solo eso?""Sí"."Luke"."Draco".Le lanzo una mirada sospechosa. "¿Hay algún problema?""No" con solo esa palabra, era obvio que lo había, mentiroso. No le creyo ni por un segundo. Sin embargo Luke solo sonrió, encogiéndose de hombros como si no hubiera dicho algo completamente sospechoso. Decidio dejarlo pasar… solo por ahora."De acuerdo, aunque si intentas robarte mis galletas verdes en venganza, te juro que te muerdo"Este soltó una carcajada. "Me gustaría ver eso".Draco solo cerró los ojos y se acomodó en la cama.Si había algo más detrás de su reacción… lo descubriría después de dormir una siesta..Esperaba muchas cosas al ver llegar a Michel y Neville, pero verlos juntos le dio una sensación cálida en el pecho. Michel traía una gran caja de galletas en mano, y una mochila con... muchas cosas que en realidad no quería saber qué eran en su hombro, bueno, eso no era su problema. Neville, en cambio, parecía un niño en su primer día de colegio, con los ojos brillando de emoción mientras miraba a su alrededor."¡Finalmente llegamos!" exclamó él, tomando aire como si el mismísimo campamento oliera a magia."Vaya, pensé que me recibirían con una banda musical o algo así" comentó Mich con fingida decepción, alzando las manos. "Draco, ¿esto es lo mejor que puedes hacer? ¿Dónde está la alfombra roja? Estas perdiendo el toque, amigo" Puso en blanco los ojos y se cruzo de brazos con diversión."Lástima, solo tengo una cabaña con camas incómodas y un grupo de semidioses con traumas familiares. ¿Lo tomas o lo dejas?""Meh, me quedo" respondió con una sonrisa antes de pasar un brazo sobre sus hombros. "Extrañaba verte, Draco"."Yo también, a ambos".Will, que estaba a su lado, carraspeó. "¿No nos vas a presentar?""Cierto" se giré hacia Neville y Michel, señalando a los presentes. "Chicos, ellos son Luke, líder de la cabaña de Hermes y básicamente el padre de todos los niños sin reclamar, Silena, la chica más hermosa del campamento y mi aliada en todo lo estético, y Will, el rayo de sol que nos ayuda en la enfermería" presentó a cada uno de ellos.Neville les dedicó una sonrisa nerviosa."Encantado de conocerlos"."Tienes cara de buen tipo" comentó Will con aprobación."Eso dice su abuela" intervino Michel. "Pero aún no sabemos si es cierto"Silena observó a Neville con curiosidad. "Draco nos dijo que eres un legado de Deméter" y justo en ese momento, el mismo símbolo de la vez pasaba apareció arriba de su cabeza.Los ojos de Neville brillaron con orgullo. "¡Sí! Mi abuela es su hija. Me ha estado enseñando un montón de cosas, desde cómo sentir la energía de las plantas hasta…" hizo una pausa y sonrió ", bueno, hasta usar un arco"."¿Tienes un arco?" preguntó Luke ahora interesado.Neville asintió, sacando de su espalda un arco de madera con intrincadas hojas talladas. :Mi abuela me lo dio antes de venir. Dice que tengo talento" Draco de inmediato fue a abrazar a su amigo, ¡se veía tan tierno!Will silbó, impresionado. "Pues tenemos que verte en acción"."Sí, pero antes" interrumpió Mich ", necesito pruebas de que el viejo Lucius jugó voleibol. No puedo creerlo sin evidencia"."Juro que fue real. Hasta lo disfrutó" repitió por décimo quinta vez."Mientes, Draco Regulus Malfoy Black, lo sé" escucho detrás algunos murmullos que hablaban de su nombre completo."Que no"Su amigo puso una mano en su pecho, fingiendo dolor. "Estoy tan decepcionado. Pensé que me conocías lo suficiente como para saber que no puedo confiar en tu palabra sin pruebas fotográficas""Dioses, ¿cuándo te volviste tan insoportable?""Nací así""Pobre de la tía Samy""Por cierto, te manda saludos".Sonrió sin poder evitarlo. "Dile que la extraño"."Lo haré"Antes de que la conversación pudiera continuar, un grupo de semidioses pasó corriendo, algunos de los jugadores de voleibol que los saludaron con la mano. "¡Draco, Mich! ¡Juegan hoy?""Tal vez después de la bienvenida de Neville" respondío, y luego miré a Mich. "¿Tú qué dices?""No estaría mal hacer que todo el campamento recuerde quién es el mejor"."Por favor, yo soy el mejor" le siguió la broma."La humildad nunca fue tu fuerte".Sonrió en grande. "Ni lo será nunca".Siguieron recorriendo el campamento junto a a Lena y Will, que charlaban con Nev, con algunas intervenciones de Luke también, hasta que, inevitablemente, se encontraron con Clarisse. La chica estaba en el área de entrenamiento con su lanza en mano, gritándole a unos chicos de Ares que claramente sufrían en el proceso."Esa es Clarisse, la chica de la que te hablamos" le murmuró.Neville la miró y ladeó la cabeza con inocencia."Así que ella es el rinoceronte del que hablaban".Silencio.Un silencio largo.Pesado.Y muy tenso.Will casi se ahoga con su propia saliva.Silena abrió mucho los ojos.Luke miró a otro lado, como si quisiera fingir que no estaba ahí.Y Michel… Michel solo lo miró con absoluta fascinación, como si acabara de ver a un niño meterse en la jaula de un león con un filete en la mano.Clarisse se giró lentamente. "¿Qué dijiste?"Neville parpadeó, inocente. "Oh… ¿era un secreto?"Draco, como la buena persona que era, puso una mano en su hombro."Corre".Y él corrió siguiéndolo de cerca.Clarisse rugió y fue tras ambos. "¡Malfoy, te juro que lo voy a matar a tí y a tu amigo ese!" Bueno, no era la primer avez que lo decía, y mírenlo, sigue entererito. Aunque no por mucho."¡Solo si nos atrapas!"Michel y Silena se doblaban de la risa, mientras Will se cubría la cara con una mano."Neville va a morir" murmuró Will."Sí" asintió Michel. "Pero qué manera de hacerlo".Draco solo suspiró."¡Bienvenido al Campamento Mestizo, Neville!"...Después de todo el caos de la llegada de Neville, pensó que por fin podría relajarse y disfrutar de un día tranquilo en el campamento. Grave error."Draco, necesitamos que hagas algo" hablo Quirón con su típica voz calmada y seria. El centauro estaba en la Casa Grande junto al señor D, quien, como siempre, parecía más interesado en su copa de vino (que, lamentablemente para él, era jugo de uva)."Depende" respondío con cautela. "¿Es ilegal?""No" contestó Quirón."¿Inmoral?""Tampoco"."¿Voy a recibir algo a cambio?""Tu contribución al bienestar del campamento" intervino el señor D, aburrido."Entonces, probablemente no me interese" había que hablar con la verdad siempre, le había dicho su madre.Quirón suspiró."Queremos que le enseñes el campamento a Percy Jackson"Parpadeó varias veces al no reconocer el nombre. "¿Perdón, quien es?""El chico que trajiste el otro dia" explicó el centauro. "Creemos que sería bueno que tenga a alguien con experiencia mostrándole el lugar" Así que se llama Percy Jackson, ¿eh? Igual le queda mejor Potter 2.0 (apodo aprobado por Michel y Nev).Pensó en Jackson: el chico que aparentemente era el mismo que el de sus sueños, el que lo había mirado como si fuera la octava maravilla del mundo después de ver cómo mato al Minotauro, el mismo que se desmayó en sus brazos como una protagonista de telenovela.Sí, no gracias, pasaba por esta vez."Lo siento mucho, me niego. Aunque creo que Annabeth Chase estaría mucho más calificada para eso" dijo con una sonrisa encantadora."Oh, por favor, Dior Malfray" bufó el señor D. "¿O era Damian Malfito, Malfuego? Bueno, la cosa es que no puede ser tan terrible" ¿Saben? Draco prefería cuando el Dios lo llamaba Daniel Mendoza en vez de buscarle un nombre cada vez peor. Ya se había cansado de corregirlo, ya se resigno."No es eso" mintio descaradamente, ignorando su nombre falso. "Es solo que creo que Chase podrá explicarle mejor la historia del campamento. Yo soy más del tipo 'acción y reacción', ¿saben?"Quirón lo miró fijamente, claramente viendo a través de su excusa. "¿Estás seguro?""Totalmente".El centauro suspiró de nuevo, sin embargo al final asintió."De acuerdo. En ese caso, Annabeth lo guiará".Draco tuvo que contener su sonrisa de victoria. "Perfecto señor"."Aunque esto no significa que te librarás de futuras responsabilidades" buuu, mal centauro, mal centauro."Por supuesto que no señor, ¿como me cree capaz de hacer algo así?" dijo sin intención de cumplir esa promesa. Cuando salió de la Casa Grande, se encontré con Michel, que lo miraba con clara diversión."¿Qué hiciste ahora?" Wow, si que lo conocía bien."Nada ilegal, ni inmoral, y mucho menos en contra de las reglas" afirmo, porque así era."Eso es nuevo".Sonrió con orgullo."Solo logré que Chase fuera la guía de Percy en lugar de mí, no se me ocurrió nadie más para decir".Michel parpadeó. "¿Es en serio?""Sí"."¿Y cómo lo lograste?""Tengo mis métodos" habló con su 'mejor sonrisa Slytherin' según Neville."Traducción: encontraste una forma de no tener que hacerlo sin que te castigaran"."Exacto"Michel le dio una palmada en el hombro."Eres mi ídolo".Lo sabía..El sol golpeaba fuerte en el campo de entrenamiento. Había un aire eléctrico en la atmósfera, una energía contenida que solo significaba una cosa: algo grande estaba por pasar. Michel y Draco se encontraban en el centro de la arena, rodeados por una multitud de campistas que habían dejado de lado sus propias prácticas para verlos. Era una tradición no oficial en el Campamento Mestizo: cuando ellos dos peleaban, nadie quería perdérselo, después de todo nadie más tenía armas tan sofisticadas, y ninguno se contenía."¡Recuerden, niños!" gritó girando su katana entre los dedos. "Aquí no hay segundas oportunidades. O luchan con todo, o mueren como perdedores".Los novatos tragaron saliva, notablemente tensos. Entre ellos, Neville los miraba con admiración, su postura más firme que la de los demás. Michel, por su parte, sonreía de lado mientras sostenía su morning star con una mano, el enorme arma girando con una facilidad que no debería ser posible."Cuando quieras, Dray" lo provocó.No necesitó decir más.En un parpadeo, estaba sobre él.Su katana silbó en el aire, un corte veloz que Michel apenas logró bloquear con el mango de su arma. La fuerza del impacto lo hizo retroceder unos pasos, pero no le di respiro. Se deslizo hacia un costado, esquivando un intento de contraataque y lanzando una estocada precisa a su abdomen. Michel rodó por el suelo, evitando la hoja por centímetros, y se impulsó con fuerza para contraatacar. Su morning star cayó con brutalidad en un golpe descendente. Draco salto hacia atrás justo a tiempo, pero el impacto destrozó el suelo donde había estado. La multitud jadeó."¡Draco, cuidado!" gritó Neville con sus manos apretadas en puños.Ignoró el aviso y se lanzó de nuevo. Michel intentó un barrido con su arma, sin embargo esta vez estaba preparado. Él se agachó, evitando las púas mortales, y rodó hasta quedar detrás de su amigo. Antes de que pudiera reaccionar, la katana se movió con velocidad letal, dibujando un arco perfecto en el aire.Hubo un chasquido seco.El morning star de Michel salió volando, aterrizando con un estruendo en la arena. El murmullo de la multitud creció, algunos semidioses exclamando en asombro. Este intentó moverse, pero mi hoja ya estaba contra su cuello, apenas rozando su piel."Ríndete" susurró.Él sonrió, jadeando. "¿Y tener que verte fanfarronear?" No gracias"."Como tú quieras".Con un empujón, lo tiro al suelo. Michel rodó con agilidad y se puso de pie en un segundo, aunque sin su arma, la pelea estaba decidida. Dio un paso atrás, levantando las manos en señal de rendición."Está bien, está bien" dijo con una sonrisa. "Hoy ganas tú".Un rugido de aprobación estalló en la multitud."¡Eso fue asombroso!""Tal parece que Malfoy y Corner no estuvieron de perezosos en el año""¡Ambos casi se matan! ¡qué genial!"Neville los aplaudía con una emoción genuina, sus ojos brillando. Draco solo guardo la katana con un movimiento fluido, fingiendo indiferencia. Ese fue el momento en el que la voz equivocada decidió abrir la boca."Bueno" dijo Jackson desde el grupo ", supongo que hasta los bonitos pueden pelear".El aire pareció congelarse.Todos se
giraron a verlo. Michel le lanzó una mirada de advertencia, sin embargo ya era tarde. Draco se dio la vuelta lentamente, con su ceja arqueándose con calma peligrosa."¿Disculpa?"El chico frunció el ceño, cruzándose de brazos."Solo digo que no esperaba que alguien como tú fuera tan bueno peleando". ¿'alguien como tú'? ¿Qué significaba eso, eh? Parece que hasta Chase y el sátiro se dieron cuenta de lo estúpido que habai sonado este, ya que ambos a la vez le dieron un codazo al chico. Bien, se lo merecía.La multitud contuvo la respiración.Sus dedos se crisparon sobre la empuñadura de la katana. Se acerco a la copia de Potter con una sonrisa afilada."¿'Alguien como yo'? Oh, por favor, ilumíname, ¿a qué te refieres exactamente, Jackson?" Él quería que fueran amigos, pero parece que mo se va a poder. El chico pareció darse cuenta de su error cuando ya estaba atrapado."Eh... bueno, ya sabes. Es que…""Ah, claro, claro" interrumpio dando una palmada exagerada en su hombro. "Porque alguien con esta cara bien cuidado y pelo sano no puede ser letal, ¿verdad? Debe ser muy confuso para ti procesar que alguien puede ser guapo y peligroso al mismo tiempo"."Yo solo-""Shh, no te esfuerces" dijo con una sonrisa burlona. "Debe ser tan agotador para ti intentar pensar antes de hablar"Neville resopló, cruzando los brazos con molestia. "Lo que Draco hizo fue increíble, y tú solo sueltas ese comentario tonto" ¿ya había dicho cuanto le gustaba cuando su amigo lo defendía? ¿No? Pues ahora lo hacía.Jackson abrió la boca para responder, aunque Michel ya estaba arrastrándolo de vuelta. "Vamos, no necesitamos que lo asesines… todavía".Al final con un poco de protesto termino por alejarse, con su punto más que claro.Jackson por su parte, solo le observo con algo que no pudo, supo, ni quiso descifrar. Algo entre irritación, confusión... y un brillo extraño en sus ojos que lo molestaba más de lo que debería. Ya que sintió como algo en él se instalaba de igual forma."Mierda" susurró Michel, mirándolo. "Creo que lo hiciste enamorarse de ti".Genial. Ahora le gustaba a Potter 2.0, ¿acaso sería muy tarde para decirle a su padre que se arrepiente de haber venido?...El día había comenzado bien. Se había despertado con el cabello perfecto, Michel no había intentado hacerle una broma (todavía), y, lo más importante, su camiseta naranja horrible y sus pantalones oscuros estaban impecables. Todo iba bien... hasta que él tuvo que aparecer.Estaba caminando por el pasillo de las cabañas, de camino a buscar a Neville, cuando escuchl voces provenientes del baño. Al reconocer la de La Rue automáticamente freno el paso. La chica y su grupo de matonas no eran precisamente sutiles. Normalmente no se metía en sus asuntos, pero esta vez el tono era diferente: burla mezclada con hostilidad, curioso, decidió que quedarse cerca de la entrada, sin intención de intervenir, aunque tampoco de ignorar lo que sucedía era la mejor opción. Un escándalo era un escándalo, y él no se perdía de ninguno.Fue entonces cuando pasó.Un rugido de agua explotó dentro del baño, como si Poseidón en persona hubiera decidido convertir ese espacio en su piscina privada. La Rue y sus amigas fueron arrastradas por la ola, y antes de que pudiera siquiera procesar lo que estaba viendo, el agua estalló fuera del baño... directo hacia él.El impacto fue brutal. Un segundo estaba de pie, y al siguiente, una masa de agua helada lo lanzaba de espaldas contra el suelo de piedra. Sintió su ropa empaparse por completo mientras el líquido sucio se escurría por su cabello y rostro. Tosió escupiendo lo que esperaba que fuera solo agua, y no algo peor, todos sabían que el agua del campamento no era precisamente agua bendita.El silencio que siguió fue interrumpido por carcajadas.Levanto la mirada y vio a los campistas doblándose de la risa, disfrutando el espectáculo de La Rue y sus amigas empapadas... y él, Draco Malfoy, luciendo como si hubiera sido rescatado de un naufragio.La chica rugió de rabia y se giró hacia el culpable. Ahí estaba él, parado con cara de tonto, como si no entendiera lo que acababa de hacer. Perseus Jackson, mejor conocido como Peter Jhonson / Potter 2.0 / Potter barato con mejor peinado / Sesos de alga / El niño que pronto morirá."Tú" la hija de Ares escupió la palabra con una furia que habría hecho retroceder a cualquiera.Draco en cambio se puso lentamente de pie, dejando que el agua chorreara de su ropa en un dramático goteo. Se pasó una mano por el cabello, sintiendo cómo sus ondas húmedas caían sobre su frente."Sabes, Jackson" hablo con una frialdad mortal ", hay muchas formas de arruinar mi día. Pero esta..." se miro a sí mismo. Con la ropa naranja y negra que ahora era una mezcla de gris y marrón, su piel fría por el agua que todavía goteaba. "... esta es imperdonable".Jackson parpadeó, inseguro de si debía estar más preocupado por Draco o por la montaña de músculos que era La Rue que ya estaba avanzando hacia él con los puños cerrados.Él me sacudí un poco el agua de las mangas y se giro hacia ella."¿Aliados?" preguntó con aún la mirada fija en el chico de sus pesadillas.Clarisse le lanzó una mirada calculadora, luego volvió a mirar al chico que parecía listo para correr."Aliados".Y así, en una extraña pero completamente justificada tregua, decidieron hacerle la vida imposible a Percy Jackson.Por siempre..Percy Jackson tenía que pagar.No era solo por haberlo empapado como si fuera una esponja en un balde sucio. No. Era la actitud. El descaro. La falta total de respeto por el estilo y la dignidad de los demás. Y, sobre todo, la manera en que caminaba por el campamento como si no fuera el novato más desastroso que habíamos visto en años.Clarisse y Draco se tomaron su venganza con gusto.Primero, la clásica cubeta de agua con tripas de pescado sobre su cama cada dia de la semana. Un clásico. Se ajustaba al tema marino y, en su opinión, lo hacía más auténtico. Nadie nunca pudo decirles nada ya que, uno: la chica ni siquiera dormía con ellos y dos: Michel siempre lo cubría.Luego, la trampa en el campo de entrenamiento. No era su culpa que Jackson tuviera reflejos de tortuga y terminara con la cara enterrada en el lodo después de que su espada 'accidentalmente' se atascara en una cuerda que ellos definitivamente no habían puesto ahí.Lo mejor fue cuando, gracias a la ayuda de los hijos de Hefesto -bendita seas Silena por ayudarlos en eso-, lograron que su espada emitiera un sonido agudo y ridículo cada vez que la blandía. Era difícil tomarse en serio a alguien cuyo arma hacía piu-piu como un pato con problemas respiratorios.Y así llegaban al siguiente punto.Había una maldición sobre Draco.No una de esas maldiciones dramáticas de la mitología, donde te conviertes en piedra o en un cerdo (aunque algunos en el campamento argumentarían que ya era un uno). No. Su maldición tenía nombre y apellido: Percy Jackson. El mismo al que hacía la vida imposible.El tipo no dejaba de seguirlo.No importaba a dónde iba. Al entrenamiento: ahí estaba. Al comedor: dos pasos detrás. A la arena de combate: observándolo con esos ojos de cachorro confundido. Era como si alguien le hubiera grabado en la cabeza que Draco era su guía espiritual en este lugar.Y él no era su guía espiritual, para nada."Encima cree que es el mejor" bufó dejándome caer en los escalones de la cabaña de Ares junto a Clarisse, quien se habia concertido en su amiga de forma facil, ¿quién hubiera imaginado que solo se necesitaba un objetico al cual odiar en común para que esa hermosa amistad floresca? ", cuando ni siquiera lleva dos meses aquí".La chica soltó un gruñido mientras afilaba su cuchillo. "Tú y Corner eran iguales"."Lo sé, pero ese no es el punto aquí, Clarisse". Ella asintió con la cabeza, entendiendo perfectamente. "¿Viste cómo me sigue?" continuó pasando una mano por su cabello (que ahora estaba en buenas condiciones, por si les interesa). "Es como un pato recién nacido"."Un pato con complejo de héroe" añadió Clarisse, resoplando. "Ayer me preguntó si yo te intimidaba" ¿ella? ¿A él? ¡jamás! Eran hermanos del mal.Se llevé una mano al pecho, fingiendo indignación. "¿Cómo se atreve? ¿Acaso no ha visto que yo soy el que intimida aquí?"Ella rodó los ojos con diversión."Eso díselo a los de la cabaña de Hermes, que no se cansan de decir que pareces un modelo de revista muggle"."Es mi maldición. Soy hermoso y letal"."Como una daga de oro ridículamente lujosa""Exactamente".Ambos se quedaron en silencio por un momento, asintiendo, antes de que una tercera voz interrumpiera su meditación filosófica de vital importancia."¿Es tarde para unirme al chisme?"Michel apareció de la nada, con una manzana en la mano y una sonrisa divertida. Se dejó caer entre ellos sin esperar invitación."Siempre hay espacio para más" dijo suspirando con dramatismo. "Pero la membresía requiere lealtad absoluta y la capacidad de mantener secretos"."Cumplo con los requisitos".No tardaron en aparecer más figuras. Silena llegó, luciendo tan indiferente como siempre cuando se trataba de Potter 2.0. Luke, con su sonrisa de 'sé que esto terminará mal', se apoyó contra una columna. Y Will… bueno, Will solo vino a disfrutar del caos."No sé qué es peor" hablo Luke, mirándolos a Clarisse y a él con diversión ", si el hecho de que ustedes dos estén sentados juntos sin tratar de matarse o que parezcan dos viejas en una peluquería chismeando sobre el nuevo vecino de enfrente"."Es que es insoportable, Luke" dijo alzando las manos. "Me sigue a todas partes. Como un mosquito, uno muy molesto del que no me puedo desacer aunque quiera"."Aww, él te adora" intervino Lena, cruzándose de brazos."Que me deje de adorar"."Draco, ¿consideraste que tal vez solo quiere ser tu amigo?" preguntó el mayor con esa paciencia que solo él tenía.Él se tomó un segundo para procesarlo antes de soltar una carcajada. "¡Ja! Buena broma, Luke".Clarisse bufó. "Que encuentre otro amigo"."Que le caiga un rayo" agregó."Que se pierda en el bosque"."Que se tropiece y se caiga al lago".Neville, que había estado en silencio todo este tiempo, finalmente habló: "¿Pueden dejar de ser así?""No podemos, Nev, es parte de nuestro ADN" respondío con total sinceridad.Luke se frotó la cara con las manos, claramente arrepentido de haber dicho algo.Will, sin embargo, sonrió con malicia. "Bueno, si lo odias tanto, Draco, te prometo hacerle la vida un infierno en la enfermería. Nunca tienen que hacer enojar a un médico"."Por eso te amo Will" este no le respondil de ahí en más.Michel aplaudió."Me encanta este chisme. Me recuerda a cuando mi tía Coty y la vecina se juntaban a criticar en la puerta de la casa".Todos rieron. Clarisse y él siguieron criticando a Jackson por otra media hora mientras los demás los miraban como si estuvieran protagonizando un reality show.Sin embargo en el fondo, aunque no lo admitiera en voz alta… tenía la extraña sensación de que Jackson no se iba a rendir con él tan fácilmente.Y eso solo hacía que le dieran más ganas de fastidiarlo....El sonido del cuerno de guerra retumbó por todo el campamento. Era el inicio de Captura la Bandera. Se crujío el cuello, giro los hombros y miró a todos ahí. Michel le dio un codazo y sonrió con esa actitud de "vamos a ganar"."Recuerden, nada de piedad" hablo con una sonrisa de medio lado, aunque lo decía en serio.Se dividieron en formaciones. Annabeth y toda la cabaña de Athenea estaba en su equipo, lo que significaba que la estrategia era sólida. Draco se quedó con Michel y Neville protegiendo la bandera, mientras Luke y Annabeth lideraban el ataque. La cabaña de Ares estaba en el equipo contrario, lo que hacía esto más interesante. Sabía que Clarisse tenía ganas de venganza desde lo del baño.El bosque era denso, la niebla ligera. Se movían rápido, usando el terreno a su favor. Sabía que los hijos de Hefesto intentarían flanquearnos, pero Michel era su mayor dolor de cabeza. Cada vez que uno se acercaba, él lo interceptaba con una sonrisa burlona y su morning star girando con una facilidad aterradora."Vayan por la bandera, los cubriremos" le dijo a Neville y a otro campista, que asintieron y corrieron hacia la posición del enemigo.Los gritos y el choque de espadas llenaban el aire. Vio a Jackson forcejear con Clarisse. Debío haber sido una pelea pareja, sin embargo el agua del arroyo cercano comenzó a reaccionar extrañamente. Se distrajo por un segundo y sentía una espada venir directo a su costado. Giró rápido, bloqueando con la katana y derribando a su atacante de un solo movimiento.Entonces sucedió.Un rugido de agua envolvió el campo de batalla. Jackson, empapado y con la bandera en la mano, miraba a su alrededor con una expresión de sorpresa y miedo. Todos dejaron de pelear. Sobre su cabeza, un tridente resplandeciente apareció. Murmullos y jadeos se extendieron entre los campistas."No puede ser…" susurró Annabeth.Poseidón lo había reclamado. Percy Jackson era hijo del dios del mar. Y eso significaba… la profecía.El caos se desató. Campistas murmurando, Quirón corriendo hacia él. El chico lo miró con confusión, como si esperara que le explicara algo. Draco sd quedó en silencio, sintiendo un nudo en el estómago. Sabía lo que esto implicaba. Sabía lo que le esperaba.Pero eso no había terminado.Oh, no, no, no, no, no... deben de estar jodiendolo.Un estruendo resonó en el cielo. Un rayo. La presión en el aire cambió. Todos se quedaron quietos, observando cómo el cielo se oscurecía y un relámpago descendía justo donde Draco estaba. No se movío. No podía. Se quedo paralizado mientras la electricidad danzaba en sus venas y el símbolo de un rayo dorado aparecía sobre su cabeza.Silencio absoluto."No puede ser…" murmuró alguien."¡Eso es imposible!" gritó otro.Empezó a sentir que el aire le faltaba. Esto no era una bendición, era una sentencia."Bueno, bueno, bueno, ¡pero qué tenemos aquí!" La voz del señor D interrumpió la tensión. Los miró con una sonrisita divertida, como si verlos a Jackson y a él con cara de trauma fuera lo mejor que le había pasado en la semana. "El hijo del mar y el hijo del trueno, juntos en un solo día. Quirón, creo que deberíamos celebrar".El centauro suspiró, pasándose una mano por el rostro como si quisiera desaparecer."Draco, Percy, acompáñenme a la Casa Grande. Tenemos mucho que hablar"."Vamos, Potter 2.0" le murmuró tratando de fingir que todo estaba bajo control. "Al parecer, el destino tiene algo con ponernos juntos" hablo haciendo referencia a sus sueños (cosa de la cual nunca hablaron, Draco se negaba a hacerlo, y el chico le caía mejor en sus sueños).Jackson finalmente ll miró, y aunque parecía abrumado, una pequeña sonrisa nerviosa se asomó en sus labios. "Supongo que sí"Ambos se giraron y siguieron a Quirón, mientras el murmullo del campamento los seguía. Todo había cambiado en un instante, y no podía evitar preguntarse... ¿cómo demonios iba a manejar esto?
----- CHAPTER BREAK -----
El ambiente en la Casa Grande era tenso. El señor D jugueteaba con una copa de vino vacía, claramente molesto por su contenido inexistente, mientras que Quirón mantenía su habitual semblante sereno, aunque sus ojos delataban preocupación. Jackson y Draco estaban sentados frente a ellos, intentando asimilar lo que acababa de ocurrir en el campo de batalla."Bueno, muchachos" comenzó el centauro con su tono calmado "me parece que hoy ha sido un día de revelaciones inesperadas. Tanto Poseidón como Zeus han decidido reclamar a sus hijos en el mismo momento..."Jackson que se sento a su lado, parecía perdido, tal como si alguien le hubiera golpeado en la cabeza con una pala una y otta vez... ese parecia ser una gran posibilidad si lo pensaba bien. Él por otro lado intentaba mantener la compostura, sin embargo por dentro quería gritar, gritar, y gritar aún más, para llamar a su papá después (a Lucius, no a Zeus)."¿Y eso qué significa para nosotros?" pregunto tratando de sonar indiferente aunque fallando en el intento.El señor D soltó una risita sarcástica. "Eso significa niño, que ahora tienen habitaciones nuevas. Johnson, te mudas a la cabaña de Poseidón. Malfuego, la cabaña de Zeus te espera".Jackson levantó la mano tímidamente, como si estuviera en clase."Pero... ¿no están vacías esas cabañas?" No, sabes, eh. Están llenas de gente."Exactamente" respondió el señor D, disfrutando visiblemente de su clara incomodidad. "Asi que entonces disfruten de su soledad".Quirón carraspeó, posiblemente intentando suavizar la situación. "Entendemos que esto es un gran cambio para ambos, tómense el tiempo necesario para adaptarse. Estamos aquí para apoyarlos en lo que necesiten" Tal vez sea un pensamiento inmaduro de su parte, pero... necesita a su padre.Se digno a asentir a pesar de que por dentro solo tenía muchas preguntas. ¿Por qué ahora? ¿Por qué Zeus decidió reclamarlo en ese preciso momento? ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Fue solo fue para molestar a Poseidón?Al salir de la Casa Grande, ambos chicos caminaron en silencio. Draco podía sentir la mirada de reojo de Jackson, sin embargo evitaba el contacto visual todo lo que podía. Finalmente, este fue quien rompió el silencio."Esto es... bastante loco, ¿no?" No. Es solo una maldita, puta, desgraciada, condenada, infeliz, jodida y molesta broma.Se encogió de hombros, intentando parecer despreocupado. "Supongo que esta es nuestra bienvenida al club de los hijos no deseados de los dioses del Olimpo".Él soltó una risa nerviosa. "Supongo que ahora somos compañeros de destino o algo así" eso no le gustaba mucho si se guiaba por lo que le había dicho Firenze en Hogwarts."O víctimas de una broma cósmica."Se detuvieron frente a las cabañas. La de Poseidón y la de Zeus estaban una al lado de la otra, imponentes y solitarias. "Bueno, creo esta es mi parada" dijo señalando la cabaña de... ¿Su... progenitor? Seguía sin saber cómo tomarse todo esto. Y no quería ser malo con Jackson, no ahora cuando estaban en la misma situación."Sí... nos vemos mañana, Draco" se despidió con una sonrisa apenas visible, él ni siquiera tenía fuerzas para discutir en qué momento lo había dejado llamarlo por su primer nombre.Le dio una última mirada pars luego dirigirse a su nueva ¿'casa'? Necesitaba a Michel y Neville... a Silena y Will tambien. Al cerrar la puerta detrás suto, se apoyó en contra de esta y dejó escapar un suspiro. La habitación estaba impecable, pero era desolada, vacía, fria. Igual que la relación con su... ¿'padre'?"Genial. Simplemente genial..." susurró para dejarse caer en la cama, mirando directo al techo. Las sombras danzaban con la luz de la luna que se filtraba por la ventana. Sus pensamientos eran un torbellino de preguntas sin respuesta, de sarcasmos que no podía expresar en voz alta."¿Por qué ahora, por qué?" murmuré a nadie realmente, al vacío. "¿Por qué después de todo este tiempo decides reclamarme?" ¿Qué había cambiado? ¿O solo fue cuestión de ego y superioridad?El silencio fue la única respuesta que obtuvo."Perfecto."Cerró los ojos, esperando que el sueño lo llevara lejos de aquella realidad absurda. Sin embargo en el fondo sabía que, al despertar, todo seguiría igual de complicado..Draco se despertó de golpe, sobresaltado por un sonido que no debería estar ahí. Su mente tardó un momento en ubicarse en la oscura y fría cabaña de Zeus, en recordar por qué estaba aquí y no en la cabaña de Hermes con Michel o en la Deméter junto a Neville, entre el calor de la multitud y el eco constante de voces ajenas de las respectivas cabañas. En un claro contraste, todo ese lugar era demasiado silencioso, demasido vacío, demasiado frío, demasiado muerto.Se sentó en la cama, entornando los ojos hacia la puerta, la única entrada posible.Otro ruido.Un roce sutil, algo que no pertenecía a el espacio... y luego, un susurro frenético:"Por favor, por favor, por favor, que no me fulmine con un rayo..."Él fruncio el ceño al reconocer y a la vez no por la distancia esa voz, la confusión reemplazando su instinto de alerta. Se desliso fuera de la cama con el sigilo de alguien acostumbrado a moverse sin ser detectado (gracias, Hogwarts) y camino hasta la puerta, giró la manija y logró conseguir abrirla lo suficiente para ver una figura encogida afuera, respirando con dificultad."¿Neville?"¿Neville? ¿Qué hacía allí? El aludido se estremeció y lo miró con ojos como platos."¡Draco!" susurró en un tono que no era ni discreto y mucho menos silencioso. "¡Abre la puerta antes de que tu papá se dé cuenta y me haga tostada humana o semidiós frito!"A Draco le tomó un segundo procesar la imagen: su amigo Neville, en pijama, con su cabello desordenado y la expresión de alguien que había tomado la peor decisión de su vida, parado frente a la cabaña del Dios del Trueno en plena madrugada.No pueden culparlo, ¡no pudo evitarlo! Se sintió absurdamente orgulloso de él."¿De verdad intentaste colarte hasta aquí?" pregunto con una gran sonrisa y abriendo la puerta por completo para dejarlo pasar. Ah, crecían tan rápido."Sí, bueno… ¡Tú debías dormir en la cabaña de Deméter! " se quejó este entrando con la misma cautela con la que uno se mete a la jaula de un león dormido. "Se suponía que ibas a estar ahí."Cerró la puerta y volvió a apoyarse en ella, cruzándose de brazos. "Neville, ¿eres consciente de que acabas de desafiar a Zeus para colarte aquí en plena madrugada?" ¡Qué genial!"Sí.""¿Y qué te podría caer un rayo en cualquier momento por esto?""Sí"."¿Además de que tenias la opción de haberte quedado en la cama como una persona cuerda y normal?""¡Sí, Draco, lo sé!" soltó frotándose el rostro. "Pero no podía dormir, escuché murmullos en la cabaña y en las otras, y…" exhaló bajando la voz. "Me importas".Lo miró por exactamente dos segundos procesando eso."Así que decidiste que, en lugar de dormir tranquilo en tu muy cómoda cama, ibas a desafiar a los cielos y venir a verme en medio de la noche" eso era lo más romántico que habían hecho por él alguna vez.Neville le sostuvo la mirada con esa testarudez suya que había aprendido a reconocer en el poco tiempo que lo conocía."Sí."No supo qué responder por un momento. En cambio, mejor observo su expresión determinada, el ligero temblor en sus manos, la forma en que su mandíbula se tensaba como si esperara que me burlara de él.(En momentos como esos, recordaba que a pesar de todo Neville era un Gryffindor, uno que no tenía miedo de decir que te quiere, que le importas, uno que siempre estará. Alguien que tiene la valentía que a muchos le falta para hablar sobre lo que siente con confianza).Sin embargo Draco no podía burlarse ahora. Porque la verdad era que… él lo apreciaba.Así que suspiro y en cambio se acercó palmeándole el hombro para luego darle un abrazo."Eres un idiota, Neville. Un buen idiota, uno con buen corazón, uno al que quiero y no cambiaría por nada, pero un idiota al final"."Lo sé. Yo digo que esa fue una consecuencia de hacerme su amigo".Rodó los ojos con diversión y lo guió hacia su cama. "Bueno, ya que arriesgaste tu vida para asegurarte de que no me haya convertido en estatua de mármol o algo así, quédate".Él le miró sorprendido. "¿En serio?""No te voy a mandar de vuelta a la cabaña de Deméter en plena madrugada, no después de que desafiaras -¿a quién, a Zeus? ¿Al destino?- para venir aquí".Se sentó al borde de la cama con torpeza y su expresión aún algo insegura. "¿Cómo te sientes?"Podría haber soltado una broma, podría haber dicho algo sarcástico, como que se sentía 'bendecidamente maldito' por la gracia de Zeus o que ahora podría tener una responsabilidad épica sobre una profecía de la que no quería formar parte. Pero luego de todo lo que habia pasado en apenas unos minutos, estaba demasiado cansado para fingir frente a su amigo.Draco se dejo caer de espaldas en la cama, mirando el techo el cual parecía ser lo más importante para él últimamente."No lo sé. Quiero a mamá, quiero a papá, quiero dormir, quiero gritar, quiero demasiado, no quiero nada"Neville se acomodó a su costado sin tocarlo, aunque lo suficientemente cerca para que su presencia fuera reconfortante."Si quieres hablar de eso…""Yo... creo qud no quiero, no ahora al menos" respondió con lo que le quedaba de fuerzas."Está bien" respondió para comenzar a acariciarle el cabello. Ambos se quedaron en silencio. Afuera, había una tormenta que se agitaba en el cielo con nubes pesadas cubriendo las estrellas."No debiste venir" hablo después de un rato, con voz baja. "Esto pudo salir muy mal, fue peligroso. Sé que eres un Gryffindor, pero tú debes tener más instinto de supervivencia que los Mosqueteros de Oro, no quiero que te suceda algo"."Lo sé.""Pero me alegra que lo hicieras."Neville sonrió un poco, girando la cabeza hacia abajo para mirarlo fijamente a los ojos."Eso pensé."Soltó un resoplido y terminó por volver a cerrar los ojos junto a la compañía de su amigo.Y aunque no había pasado mucho tiempo ahí, por primera vez desde que entró, Draco podía decir que el vacío de la cabaña no se sentía tan pesado..Si había algo que realmente detestaba en esta vida, además del café descafeinado y la gente que cree que Taylro Swift está sobrevalorada, era que lo ignoraran. Y, al parecer, el Campamento Mestizo entero había decidido ponerse de acuerdo en un nuevo y emocionante reto: "¿Qué pasaría si ignoramos al hijo de Zeus como si no existiera?"Aparentemente, la respuesta era que no pasaba nada.Al principio no lo notó. Estaba demasiado ocupado lidiando con el hecho de que, después de doce años de feliz anonimato, Zeus había decidido reclamarlo de la manera más ridículamente dramática posible. Lo de los truenos y la luz cegadora, muy original, de verdad. Para un dios con milenios de existencia, parecía tener la creatividad de un niño de cinco años con luces LED. (Sí, decidió que tomaría todo esto de una forma más pasivo-agresiva, gracias por notarlo).Pero después de los primeros días, empezó a notar el patrón.Primero, la cabaña de Afrodita. Antes, cada vez que entraba ahí -porque, oh sorpresa, seguía sintiendose parte de esa cabaña, ya que toda su vida había sido hijo de Narcissa Malfoy y era amigo de Silena además de que se llevaba bien con las chicas, y punto-, recibía miradas, suspiros y de vez en cuando uno que otro intento descarado de tocarle el cabello (sí, se peina solo, gracias). ¿Sin embargo ahora? Ahora cada vez que iba, era como si de repente se hubiera activado un hechizo de detección de basiliscos y todos le evitaban la mirada como si temieran que fuera a petrificarlos, a pesar de que no supieran lo que era un basilisco. Excepto Silena, claro. Aunque incluso con ella, las cosas se habían complicado. En lugar de encontrarse en la cabaña, tenían que verse en los establos o en algún rincón apartado, como si fuera parte de una mafia mítica y su nuevo estatus divino fuera un asunto delicado que debía manejarse en secreto.Segundo, los del club de voleibol. Ah, eso sí le dolió. Antes de su 'maravillosa y espontánea ascensión al Olimpo' de los problemas parentales, podía contar con ellos para un partido decente, algo de competencia sana y la ocasional charla sobre lo absurdo que era el campamento. Y ahora... nada. Cero. Como si de repente lo hubieran degradado de armador estrella a espectador indeseado, y a Michel igual, así que con una pelota jugaban solamente ellos dos. Eso lo dejo con un bajón por un tiempo, el deporte había sido un escape antes, y ya no le tenía... simplemente dolió.Tercero, Luke.Luke estaba… raro. Y no raro en el sentido de "oh, este chico tiene demasiados sentimientos en contra de medio campamento y no sabe qué hacer con ellos y por eso lo esconde con una sonrisa", que era su estado natural. No, esto era un raro diferente. Algunas veces lo ignoraba por completo, como si Draco fuera un simple extra en el Gran Drama de Perseus Jackson, y otras pasaba cada maldito segundo a su lado como si fuera una garrapata rubia. Por supuesto, no podía preguntarle qué demonios le pasaba sin sonar como una novia despechada, así que se limitaba a seguirle el juego y fingir que no le molestaba.Y finalmente, Jackson.El niño de Poseidón parecía estar atrapado en una especie de dilema existencial cada vez que lo veía. Había momentos en los que parecía querer hablar con él, como si estuviera acumulando el coraje para decirle algo, pero justo cuando abría la boca, algo lo detenía. Como si hubiera una fuerza mística impidiéndole formar palabras en su dirección. Lo cual era francamente exasperante.Así que ahí estaba él, aparentemente una anomalía social, con la única excepción de Michel, Neville y Will, que al menos seguía tratándolo como un ser humano cuando le curaba las heridas. Gracias, Will, al menos alguien aquí tiene un mínimo de decencia.Aun así, todo esto dejaba una pregunta en el aire: ¿qué se suponía que debía hacer ahora? ¿Esperar a que se les pasara el hechizo de invisibilidad selectiva? ¿Patear la puerta de la Casa Grande y exigir respuestas? ¿Hacer una entrada dramática en la fogata con música de fondo solo para ver quién lo miraba primero?Porque, honestamente, el silencio empezaba a ser más irritante que cualquier enfrentamiento directo.Y Draco odiaba ser ignorado..El filo de la katana cantó al chocar contra la lanza de Clarisse. El sonido del metal resonó con un eco agudo en la arena de entrenamiento, ahogando cualquier otro ruido a su alrededor. No había gritos de espectadores, no había aplausos, solo el silbido del viento y el estruendo de sus armas al encontrarse una y otra vez en un duelo que ninguno de los dos estaba dispuesto a perder.Ella se movió rápido, con la brutalidad eficiente que siempre la caracterizaba. No tenía paciencia para juegos o fintas innecesarias. Su lanza se lanzó hacia su costado izquierdo, buscando una apertura. Él giró sobre su eje, desviando la estocada con un golpe seco de su katana. El impacto le vibró en los brazos, sin embargo lo ignoró.Porque ya no estaba peleando solo contra ella.Estaba peleando contra el vacío que había dejado la indiferencia de los demás. Contra la forma en que la que todo el maldito campamento lo miraba de arriba abajo, como si fuera un extraño, como si su piel ya no encajara en su mundo de perfección. Contra el silencio del club de voleibol, el dolor sordo de perder algo tan simple como una rutina, un espacio donde se sentía seguro, el cual disfrutaba, uno en donda podía ser Draco Malfoy sin necesidad de títulos divinos o profecías estúpidas.Estaba peleando contra Luke, contra su presencia intermitente, contra la manera en que a veces lo ignoraba y otras veces lo trataba como si fueran las únicas dos personas en el campamento. Contra Percy Jackson y su maldito dilema existencial, su actitud de "quiero hablarte, pero no sé si debo".Estaba peleando contra Zeus."¡Concéntrate, Malfoy!" gruñó Clarisse, lanzando un golpe ascendente que apenas y logró esquivar.Bajo la katana en un arco feroz, obligándola a retroceder. Su lanza bloqueó el ataque, pero la fuerza del golpe la hizo trastabillar. "¡Estoy concentrado!" escupio más para convencerae a sí mismo que a ella.Su respiración era pesada, su pecho subía y bajaba con cada inhalación. Pero no se detuvo. No podía detenerse.Avanzo con una serie de cortes rápidos, cada uno con la intención de aplastar, de romper, de desgarrar. Clarisse gruñó y se defendió con la misma fiereza, aunque por primera vez en mucho tiempo, vio un destello de duda en sus ojos."¿Qué demonios te pasa hoy?" preguntó, sin embargo él no le respondió.En su lugar, apretó aún más los dientes y arremetió de nuevo, con sus movimientos volviéndose más salvajes, más letales. Porque esto no era un simple entrenamiento.Era un grito de guerra.Cada choque de sus armas era una protesta contra los dioses, contra el destino que le habían impuesto, contra el peso de una profecía que ni siquiera sabía si le pertenecía, pero que aún así le presionaba los hombros.Su katana descendió con un tajo devastador, arrancando astillas del mango de su lanza. Clarisse retrocedió y dejó escapar una carcajada áspera."Así que así es como quieres jugar, ¿eh?"Y entonces, contra toda lógica, Draco sonrió.Porque en ese momento, ella no lo estaba ignorando.Lo estaba viendo, lo estaba sintiendo. No como "el hijo de Zeus", no como "el maldito profetizado", sino como Draco Malfoy, el que era antes, el que fue siempre. El que seguía siendo.Y eso, eso era suficiente para seguir peleando....Dormir ya no era un refugio.Desde que su vida se había convertido en un juego de voluntades entre mortales, monstruos y dioses, descansar se sentía más como una obligación biológica que como un placer. Sin embargo el cansancio pesa incluso sobre los huesos de un semidiós, y esa noche, después de otro día de miradas esquivas y silencios incómodos, su cuerpo cedió al agotamiento.El sueño lo atrapó sin aviso. No en un remanso de tranquilidad -por supuesto que no, eso hubiera sido demasido bueno-, sino en una caída libre hacia lo desconocido. El suelo bajo sus pies no era la madera de su cama, ni la hierba del campamento. Era mármol, frío y brillante, como si lo hubieran pulido hasta borrar cualquier rastro de impureza. El aire olía a tormenta, a electricidad estática en el borde de un relámpago que aún no caía. Y ahí, parado frente suyo con la solemnidad de una estatua viviente, estaba él.Zeus.Por un momento, Draco se quedó en silencio. No porque estuviera impresionado (los dioses siempre encontraban formas dramáticas de presentarse) en cambio fue más bien porque no entendía. ¿Por qué ahora? ¿Por qué después de todo este tiempo, después de haberlo dejado vagar entre dos mundos sin guía ni palabra alguna, decidía aparecer?Intento buscar respuestas en su rostro, pero Zeus no era un dios que dejara traslucir sus pensamientos. Su mirada lo recorrió de arriba a abajo con la misma expresión impasible con la que un escultor evaluaría un bloque de mármol antes de tallarlo. Había algo en sus ojos que no supo descifrar al instante. No era enojo, ni orgullo. Era algo más... calculador."Así que finalmente nos encontramos" su voz no era un estruendo, ni un rugido divino, era algo peor. Seria. Serena. Como un trueno contenido en la garganta de la tormenta, esperando el momento exacto para estallar."¿Finalmente?" repitió cruzándome de brazos con lentitud. "Disculpa si no salto de la emoción, ya que esperaba que, no sé, tal vez una carta de presentación hubiera sido un buen comienzo".Nada. Ni una mueca de molestia ante su sarcasmo."Eres fuerte" dijo, con la misma neutralidad con la que uno declararía que el cielo es azul o que el fuego quema."Gracias, supongo" aunque no específicamente por tí, respondio alzando una ceja. "Aunque algo me dice que no bajaste desde tu divino pedestal solo para elogiar mis habilidades con la katana" a él no lo engañaba. No era un ingenuo Hufflepuff para sus jueguitos.Fue entonces que la escena cambió.La brisa cargada de electricidad se disipó, el mármol desapareció de bajo sus pies y de pronto se encontró en un lugar más alto, más vasto. El Olimpo. No el de los cuentos y mitos, no el de las historias grandiosas donde los dioses festejan en banquetes eternos. No. Este Olimpo estaba vacío. Sus columnas se alzaban como guardianes mudos de un imperio sin vida. No había risas, ni música, ni huellas de grandeza. Solo un trono colosal de oro y bronce en el centro, y un eco de algo que no debería sentirse en el reino de los inmortales.Ausencia.Hasta que hubo algo.Un pino.Ese fue el preciso momento en el que lo entendió.Entendio el porqué de su mirada, entendió lo que el Dios realmente veía cuando lo observaba.No era su hijo lo que miraba.Era un reemplazo.De Thalia.(Él ya
la conocía, Luke le había hablado alguna que otra vez de ella. Draco mismo había ido a ver el pino el día luego de su reclamación, intentando encontrara algo de consuelo en ella)No había retratos de ella en ese Olimpo vacío, y sin embargo su sombra estaba en todas partes junto a ese árbol. En la forma en que Zeus le escudriñaba, en la forma en que sus palabras sonaban más como una evaluación que como un reconocimiento.No lo veía como Draco Malfoy, no lo veía como alguien con voluntad propia, con ambiciones, con identidad. Él lo veía como una posibilidad.Como todo lo que ella pudo haber sido.Zeus avanzó un paso, la distancia entre ambos disminuyendo como una amenaza sutil. Su presencia era imponente, no porque irradiara ira o poder en bruto, fue porque era absoluta."Has demostrado ser digno. Eres fuerte, más de lo que esperaba, de lo que nunca espere de alguien como tú. Más de lo que muchos aquí quisieran aceptar" su voz se hundió en un tono más bajo, más introspectivo. "Más de lo que ella llegó a ser." Y eso lo dijo con la certeza de alguien que no dudaba de sus palabras.No "más de lo que ella fue".Más de lo que ella llegó a ser.Como si hubiera sido una promesa inacabada. Como si Draco fuera la corrección de un error.Algo dentro suyo se torció.Porque por más que él mismo había hecho bromas sobre lo inconveniente y no a la vez que era tener a un Dios tan poderoso como Zeus como progenitor, por más que fingiera que no le importaba la constante necesidad de demostrar que no era solo un hijo prohibido con una profecia, por más que repitiera que los dioses nunca habían sido figuras paternales para nadie...Sus palabras le dolieron.Porque no hablaba de amor, no hablaba de orgullo paternal, no hablaba de redescubrimiento o de algún tipo de vínculo que nunca se formó.Hablaba de poder.Del poder que veía en él. Del poder que le recordaba a Narcissa Malfoy, su madre, la mujer que nunca pudo poseer por completo. Del poder que quería reclamar para sí, porque al final del día, eso era todo lo que le importaba.No él.No su hijo.Solo el poder.Sintió el peso de su mirada como una sombra envolviéndolo, como un destino sellado en mármol. Pero lo que Zeus no entendía, lo que nunca entendería, era que él no era un molde a su medida. No era la pieza faltante de su tablero de ajedrez.Era Draco Malfoy.Y no sería el hijo de nadie más que de Lucius Malfoy, el único hombre que lo había amado sin exigencias, sin cálculos, sin la necesidad de convertirlo en algo más de lo que ya era. El único hombre que estuvo dispuesto a cambiar para aceptarlo, para quedarse junto a él. Al único que tenía derecho a llamarlo su hijo.Respiró hondo, sintiendo la furia burbujear dentro del pecho como una tormenta contenida. "Si crees que puedes moldearme en lo que tú quieres" su voz no tembló, no cedió " entonces déjame decirte algo, Zeus" la palabra salió con la misma frialdad con la que él lo había mirado. "No soy un maldito repuesto, no soy una maldita ficha en tus juegos".Zeus no dijo nada. No hizo ningún gesto, ni de aprobación ni de enojo. Solo lo miró.Y el sueño terminó.Cuando Draco despertó
la cabaña estaba en completo silencio. Solo su respiración agitada rompía la quietud de la noche.Había algo en su pecho, un peso que no era físico pero que sentía como si le hubiera golpeado un rayo en el alma. Porque por más que supiera la verdad, por más que se dijera a mí mismo que tenía amigos que lo querían, que tenía un verdadero padre que siempre había estado ahí para él…Las palabras de Zeus seguían quemando en su mente..La mañana no le trajo paz.No esperaba que lo hiciera, sin embargo tenía la absurda y muy estúpida esperanza de que al menos le diera un respiro. Un maldito respiro. Pero no. El peso del sueño seguía prensado contra su interior, como una sombra que se negaba a disiparse. Se sentía entumecido, no solo por el cansancio, también por la certeza de que lo que fuera que Zeus le había querido decir no terminaba ahí.Lo sentía en el aire.Algo se avecinaba.Y por alguna razón, tenía la desagradable sensación de que no le gustaría mucho descubrir qué era."Draco..." lo llamo su amigo. "Tenes que ir a la Casa Grande". Michel lo miraba con los brazos cruzados, el ceño fruncido en algo entre preocupación y más preocupación. Neville estaba detrás de él, con la cara de quien acaba de ver su vida pasar frente a sus ojos. Draco se tomó un segundo para darse cuenta de que él era la causa de esa expresión."... ¿Perdón, qué?" pregunto porque claramente había escuchado mal."Quirón quiere verte. Grover y Jackson están ahí también" repitió este con la paciencia de quien ya se olía que se iba a negar -y si, lo iba a hacer, no quería ir directo a su muerte-."Bueno, eso es genial. Me alegra que Quirón quiera verme, pero ¿y si mejor le mandamos una carta? O un mensaje de humo, considerando que ahora soy el hijo favorito de Zeus" bromeó con su mejor sonrisa.Neville soltó un ruidito que sonó demasiado a "por favor no hagas enojar a los dioses más de lo necesario". Michel, en cambio, lo miró como si pudiera leerle la mente."Draco"."Michel"."Tienes que ir.""¿Y si no quiero?""Pues te jodes" como lo amaba, eh.Suspiro de forma dramática dejándose caer en el tronco de un árbol. El cielo estaba gris, y el aire tenía ese olor a tormenta que últimamente lo seguía a todas partes. Genial."No me gusta esto" hablo más para él que para ellos."A nadie le gusta esto" Michel rodó los ojos. "Y a pesa de eso no puedes huir para siempre" buu, aveces olvidada que su amigo era un Ravenclaw. Y esas veces le decía las cosas que no quería, pero necesitaba escuchar. Eso tampoco significaba que le gustara."¿Qué tal si lo intento?" probo porque nunca está de más explorar opciones."Entonces probablemente termines electrocutado antes de salir del campamento" explico con la voz más tensa de lo normal. "Y luego yo tendré que explicarle a mi madre y a tu papá adoptivo por qué su hijo terminó frito como un maldito pollo rostizado".Draco se quedó en silencio, porque lo peor era que tenía razón.Por alguna razón de la que no sabe, Zeus ya estaba de mal humor con él, y estaban encontrándose con aires de tormenta cada vez que respiraba. Si intentaba escaparse, probablemente terminaría como la versión mágica de un pararrayos."Ugh. Está bien. Pero si muero, quiero que mi epitafio diga 'Aquí yace Draco Malfoy, víctima de un donante de experma con exceso de ego'.""Lo consideraremos" hablo Neville con una sonrisa ladeada.Él se puso de pie, sacudiéndose la ropa con dramatismo innecesario. "Está bien, ustedes ganan. Iré, aunque solo porque me gusta molestar a Jackson, no porque crea que esta reunión es una buena idea" porque no era buena idea.Michel le palmeó el hombro. "Ese es el espíritu. Ahora ve"."Sí, sí. Nos vemos después, creo. Si sobrevivo".Draco se dio la vuelta, caminando en dirección a la Casa Grande con toda la energía de un condenado a muerte.Porque si algo había aprendido en este campamento, era que cuando los dioses empezaban a meterse en tu vida, las cosas solo podían ir cuesta abajo..¿Podemos hablar de lo incómodo que es cuando un dios amenaza con asesinarte en la primera reunión formal?"Bueno, bueno" hablo el señor D sin siquiera levantar la cabeza. "Nuestras pequeñas celebridades". Espero. Porque, por supuesto, siempre hay más veneno en sus palabras. "Acérquense" ordenó Dionisio, con la misma energía de alguien a quien le obligaron a ir a trabajar un lunes por la mañana. "Y no esperen que me arrodille ante ustedes mortale, sólo por ser el hijo del viejo Barba-percebe y del viejo de los rayitos enojon". Un relámpago iluminó la habitación, seguido de un trueno que hizo temblar las ventanas. "Bla, bla, bla" bufó este, con el nivel exacto de respeto que esperaba.Quirón fingió estar más interesado en sus cartas que en la amenaza de muerte casual que acababa de flotar en el aire. Grover, en cambio, decidió que su mejor estrategia de supervivencia era convertirse en un mueble. Lo veía parapetado tras la balaustrada, sus pezuñas inquietas golpeando el suelo. El señor D suspiró como si estuviera perdiendo su valioso tiempo (sí, porque obviamente el dios del vino tiene una agenda ocupadísima.)"Si de mí dependiera, haría que sus moléculas se desintegraran en llamas" anunció, con la naturalidad de quien está discutiendo qué ordenar para cenar. "Luego barreríamos las cenizas y nos evitaríamos un montón de problemas."Aww, que encantador."La combustión espontánea es una forma de daño, señor D" señaló Quirón con paciencia."Tonterías. Ninguno de ellos no sentiría nada"."Oh, qué consuelo" murmuró.El señor D le ignoró, porque, claro, es un simple mortal y él es un dios con prioridades. Como deshacerse de él."He accedido a contenerme" continuó, como si eso le doliera en el alma. "Estoy pensando en convertirte en delfín y devolverte a tu padre" señaló a Percy. "Y a tí en un águila o una paloma, pero creo que tú me atormentadas y te harías popo en mi cada que pudieras" tenía razón en algo al menos."Señor D…" el centauro intervino con ese tono de voz que los adultos usan cuando un niño está a punto de hacer algo estúpido."Bueno, vale" este agitó la mano con desgana. "Sólo hay otra opción, aunque es mortalmente insensata".Porque claramente la opción "ser transformado en delfín y en un águila o una paloma" es la alternativa razonable.El señor D se puso en pie. Las cartas invisibles de la mesa cayeron al suelo, como si un jugador fantasma acabara de perder su apuesta. Se sacó una carta de la manga, la transformó en un pase de seguridad y luego chasqueó los dedos. Y, con eso, el dios del vino se evaporó en una brisa con olor a uvas recién pisadas."Bien, eso fue educativo" hablo cruzándose de brazos. "¿Alguien me explica qué demonios fue eso?"Quirón le dirigió una mirada cansada. "Siéntense Percy, Grover, Draco. Por favor"
Grover y Jackson se sentaron. Él también, aunque más por la confusión que por la cortesía. El centauro dejó sus cartas sobre la mesa con un suspiro. "Dime, Percy, ¿qué pasó con el perro del infierno?"Frunció el ceño, ¿perro del infierno? ¿En qué momento se había perdido eso?Jackson en cambio se removió en su asiento. "Me dio miedo" admitió. "Si usted no le hubiera disparado, yo estaría muerto" no entendía lo que estaba pasando, sin embargo parecía interesante."Vas a encontrarte cosas peores, Percy, mucho peores, antes de que terminen" ¿terminen? ¿En plural? "Draco y tú".¿Saben algo? Esta difícil ignorar a alguien cuando la vida los pone una, y otra, y otra, y otra vez juntos a pesar de todo."Terminen… ¿qué?" preguntó Jackson, aunque él ya tenía un mal presentimiento."Su misión, por supuesto. ¿La aceptarán?"La expresión de Draco pasó de ligeramente confundido a totalmente indignado. "Perdón… ¿misión?""Señor, aún no me ha dicho en qué consiste" intervino el chico lo cual, sorprendentemente, era una muy buena pregunta.Quirón hizo una mueca. "Bueno, ésa es la parte difícil… los detalles.""Claro que sí" bufo. "Porque mandar a adolescentes con problemas emocionales en una misión suicida sin información es lo más lógico".Él lo ignoró, como si su sarcasmo fuera un ruido blanco en el fondo de la conversación. Lo cual, para ser honesto, era un poco insultante si se lo preguntaban.Afuera, el cielo se oscurecía. El aire se sentía denso, pesado, con esa energía eléctrica que precede una tormenta."Poseidón y Zeus están luchando por algo valioso…" murmuró Jackson. "Algo que han robado, ¿no es así?"Sus manos se tensaron sobre la mesa. Quirón y Grover intercambiaron miradas incómodas. "¿Cómo sabes eso?" preguntó el centauro.Jackson se removió en su asiento una vez más. "El tiempo ha estado muy raro desde Navidad, como si el mar y el cielo libraran un combate. Después hablé con Annabeth, y ella había oído algo de un robo. Y… también he tenido unos sueños" ¿qué acababa de decir?Se reclino en la silla, sintiendo un peso en el pecho. Oh, no, no, no, no. Eso no es buena señal..."Oh, mierda"."¡Lo sabía!" exclamó Grover al final."Cállate, sátiro" ordenó Quirón, con la paciencia de quien ha lidiado con demasiados adolescentes en crisis.Él apenas los estaba escuchando. Su cerebro seguía repitiendo las palabras de Jackson tratando de encontrar alguna lógica en todo esto.Zeus y Poseidón. Un robo. Una guerra.Y Zeus… queriéndolo en la misión.La incomodidad le recorrió la espalda como una corriente eléctrica. "Okay, retrocedamos un momento" dijo levantando una mano. "Primero: qué carajo. Segundo: ¿qué carajo? Y tercero, por si no quedó claro… ¡¿qué carajo?!""Si me dejas explicar…" comenzó Quirón."Oh, por favor, adelante, no puedo esperar para escuchar cómo esto tiene sentido." Él no quiere ir a una misión, su destino en la vida es ser el personaje lindo de fondo del que todos hablan, no el compañero del héroe que puede morir, gracias."El Rayo Maestro de Zeus ha sido robado" anunció Quirón, como si eso fuera una información casual, del tipo "la cena está lista".Se llevo una mano a la cara. "Por supuesto. Porque si vamos a robar algo, que sea un arma de destrucción masiva" conociendolo de solamente un sueño, Draco sabia lo que este Dios pensaria."Esto es serio" insistió el centauro."Sí, ¿sabes qué más es serio? Mi alergia a la muerte prematura"."Espera" interrumpió Jackson, frunciendo el ceño. "¿Por qué nos están diciendo esto a nosotros?" Porque están locos."¡Buena pregunta!" exclamó señalándolo. "Primera vez que estoy de acuerdo contigo, Jackson. En definitiva nada tiene sentido".Quirón suspiró, como si deseara estar en cualquier otro lugar. "Porque Zeus cree que ustedes dos tienen algo que ver".Jackson y Draco se congelaron a la vez. Una cosa es saberlo, otra que te lo digan.Ambos se miraron.Sus ojos se encontraron.La tensión en el aire era ridícula.No la clase de tensión "voy a golpearte en la cara".La otra.La peor.Jackson fue el primero en reaccionar. "Espera, espera, ¿qué? ¿Yo? ¿Él?" No reconocía el tono de su voz."Sí, no. No, gracias" hablo al mismo tiempo. "Paso" iba a tener un picnic con Neville y Will en la tarde, además de que se tenia que ver con Silena."Draco…" comenzó Quirón."No, en serio, paso. Lo cual es una opción, ¿cierto? Porque no recuerdo haber firmado un contrato de 'morir por los dioses al segundo verano en el campamento'.""Si no encontramos el rayo antes del solsticio de verano, habrá una guerra entre los dioses" explicó Quirón. Y qué se jodan los Dioses entonces. Draco sabía que no podía decir eso. Era tonto, no suicida."Entonces que busquen a un adulto responsable"."Los dioses creen que tú y Percy son los indicados para esta misión.""¿Y si los dioses saltan de un puente, yo también debo hacerlo?"Jackson por primera vez lo fulminó con la mirada, no lo miró con esa carita de cachorro o indecisión. No. Fue algo totalmente diferente. "¿No se supone que eres hijo de Zeus? ¿No es tu padre el que está lanzando relámpagos histéricos porque perdió su arma?""Sí, y créeme, eso solo hace que quiera menos meterme en esto.""Eres increíblemente egoísta" hablo como si no se lo pudiera creer. Ah, descubrió América el nene."¡Oh, lo siento! ¿Se supone que debo estar emocionado porque mi padre ausente y emocionalmente inepto me quiere en una misión suicida?"Los ojos de Jackson chispearon con furia, sin rastro alguna de sus miradas anteriores.Por alguna razón, eso lo hizo sentir…… demasiado caliente.De todos modos se inclinl sobre la mesa, acercándose sin pensar."Si estás tan emocionado por ir" murmuró ", ¿por qué no lo haces solo?"Jackson no se apartó.Sus rostros estaban a centímetros.La tormenta afuera rugió con más fuerza.Quirón carraspeó.Se separaron al instante.Grover se removió en su asiento, mirándolos con nerviosismo. "Ehm, chicos…"Draco ignoró el ardor en sus mejillas mientras que Quirón se aclaró la garganta."El Oráculo tomará la decisión final."Se hundio aún más en la silla.Porque, con su suerte, eso significaba que estaba jodido.
----- CHAPTER BREAK -----
Salir de la cueva del Oráculo no le hizo sentir mejor. Si acaso, el aire fresco solo sirvió para recordarle que estaba atrapado en esa locura, y que había una momia podrida sentada en una buhardilla que tenía más control sobre su futuro de lo que le gustaría admitir.Camino junto a Jackson de regreso al pórtico, donde Quirón y Grover los esperaban con expresiones que no auguraban nada bueno."Entonces" hablo el centauro con suavidad. "¿Cuál fue el mensaje de la Profecía?"Jackson se adelantó y recitó los versos como si le pesaran en la lengua." 'Irás al oeste y te enfrentarás al dios que se ha vuelto traidor...' "susurró, y cuando terminó, Grover estaba temblando un poco. "Es sobre mí" dijo como si necesitara aclararlo.Bueno, sí, eso era bastante obvio."Bien" afirmo Draco metiendo las manos en los bolsillos. "Suerte con eso" Él no iría a esa misión. Todos lo observaron como si hubiera perdido la cabeza. "¿Qué?""Draco…" empezó Quirón con ese tono de maestro que va a explicar por qué la respuesta de su alumno es errónea. "Tu padre ha pedido que te unas a la misión".Él se río. No porque fuera gracioso, sino porque el concepto de su 'padre' pidiendo algo por él le parecía absurdo."No creo que haya escuchado mi nombre en la Profecía" señalo con obiedad. "Así que, aunque de forma muy lamentablemente, estoy exento"."Pues Zeus no lo cree así" replicó Quirón con la paciencia de alguien que ya esperaba esa reacción de su parte. "Y tú tampoco deberías".Solto un suspiro. "Escucha, si esto es una cuestión de que Jackson no puede viajar por aire porque los cielos están vetados para él, yo no tengo ese problema"."No podemos arriesgarnos" dijo este tajante. "Tienen que ir juntos" ¿para ser la carnada de las Furias? No, gracias. Ya tenía historia con ellas."Vaya, qué conveniente."Jackson frunció el ceño. "¿Quieres que me vaya solo?" Susurró apenado."No, quiero que yo no me vaya. Hay una gran diferencia en eso".Hubo un silencio incómodo. Claramente Quirón no tenía intención de debatir esto con él, porque los dioses ya habían tomado la decisión por ellos. Fantástico. "En cualquier caso" continuó el centauro ", hay una persona más que ha solicitado acompañarlos."Apenas terminó de hablar, una figura apareció junto a Jackson, quitándose la gorra de los Yankees."Yo voy con ustedes" hablo Chase con su tono de siempre, como si su participación fuera algo obvio y no una decisión la cual discutir."¡Ah, claro!" exclamo recordando la charla que tuvieron antes. "Ella puede ir sin problemas, pero si yo sugiero traer a mis amigos, eso es un escándalo".Quirón se frotó el puente de la nariz. "Draco…""No, en serio. Si esto va de favoritismos, al menos díganmelo de frente.""¡Es diferente!" intervino la chica. "Yo llevo entrenando para esto desde que era una niña" y lo lamento, sin embargo no es un buen momento para eso."Yo llevo sobreviviendo sin entrenamiento desde que era un niño" aunque, realmente tuvo la katana desde muy chico.Michel -¿de dónde habia salido?-, que al parecer llevaba escuchando desde algún punto del debate, decidió que era un buen momento para hacer una entrada dramática."¡Esto es muy injusto!"Quirón giró hacia él sorprendido como todos ahí. "¿Cómo entraste aquí?""Soy hijo de Hermes, ¿en serio te sorprende?"Neville apareció justo después, quitándose una capa de invisibilidad. Oooh, eso tenia más sentido. "Estamos de acuerdo con Draco" dijo este más calmado. "Es mejor que vaya con personas que conoce" le lanzó una mirada a Jackson.Draco asintió en acuerdo."Mira qué conveniente. Ya tenemos dos equipos. Jackson, Chase y la cabra se van por su lado a la aventura, y yo me voy con mis amigos en mi avión privado en primera clase. Hay champán también si quiere" beneficios de ser hijo de Lucius Malfoy, señoritas.Chase puso los ojos en blanco. "Eres un mimado"."Y tú eres una semidiosa muy respetable y la hija más brillante de Athenea que por alguna extraña razón quiere ir a una misión suicida por voluntas propia, así que supongo que todos tenemos cruces que cargar."Basta" interrumpió Quirón. "No pueden separarse. Además Michel y Neville no pueden ir".Los tres protestaron al mismo tiempo. "¿Por qué no?" Exigieron."Porque esta misión ya ha sido encomendada, y unos héroes no pueden interferir".Michel gruñó algo sobre cómo seguro Jackson tenía favoritismo porque ya había pasado todo el año con el centauro, Neville suspiró resignado, y él… bueno, él quiso romper algo, sin embargo siguiendo las indicaciones de su madre contó hasta cinco y solo apretó los dientes. Así que ahí estaba. Un encargo de un padre que no le importaba, un destino al que no quería ir, y una misión que se suponía que tenía que cumplir con un chico que ya le estaba sacando canas verdes, un sátiro miedoso y una estratega que probablemente intentaría lanzarlo a un acantilado si le daba la oportunidad.Dioses, qué verano de mierda.(Lo que no sabía en ese entonces, era que los próximos serían mucho peor)..Empacar para una misión suicida no era precisamente su idea de una tarde emocionante. Si fuera un campeonato de voleibol otro cuento sería. Pero no, en vez de eso, Draco se estaba preparando para viajar con tres casi completos desconocidos y con la probabilidad de morir de maneras variadas y dolorosas."Dray, cariño, ¿dónde guardas las chaquetas de cuero?" Lena estaba sentada en su cama, cruzando las piernas con elegancia mientras revisaba su ropa con una mezcla de horror y determinación."En el armario de 'demasiado fabuloso y costoso para esta miseria' " respondío tirando su mochila sobre la cama.Michel por su parte estaba acostado al revés en la cama de al lado, lanzando una pelota de voleibol al techo y atrapándola una y otra vez con la pereza de alguien que no tenía que lanzarse a la muerte en menos de veinticuatro horas."¿Seguro que quieres llevar tanto negro?" preguntó Will recostado en la pared con los brazos cruzados. "Vas a ir a Los Ángeles, no a una sesión de fotos para una banda gótica"."Primero que nada, jamás me disculparé por mi impecable sentido de la moda" replicó señalando la chaqueta de cuero que acababa de doblar con amor. "Segundo, no es negro. Es un estilo de vida"."Mira, si sobrevives, voy a quemar la mitad de tu ropa para que te veas menos como un villano de película indie" hablo Will, aunque su sonrisa suavizaba sus palabras.Neville que había estado doblando meticulosamente una de sus camisas (porque es el tipo de persona que no puede ver ropa desordenada sin solucionarlo), suspiró. "Deberías empacar cosas útiles, Draco. Comida, agua, tal vez una brújula"."¿Y si mejor empaco una cuerda y me escapo en medio de la noche?" preguntó lanzándose sobre su maleta con dramatismo. "Estoy a una canción de Taylor Swift de hacer una escapatoria digna de Getaway Car" aquí su auto de escape podría ser... ¿tal vez Luke? Seguro lo ayudaría a quedarse."Te ayudaría, aunque no quiero que te expulsen del campamento" Michel atrapó la pelota de voleibol y la abrazó. "Además, si te escapas, Luke va a pensar que eres un cobarde" buen punto.Le lanzo una almohada en respuesta. "Si me quedo, yo voy a pensar que soy un idiota".Silena lo miró con ojos comprensivos y palmeó su brazo. "Ay Draco, lo eres. Pero lo queremos así"."Qué reconfortante" bufó pero la sonrisa lo traicionó.La realidad de la situación estaba empezando a hundirse. Los chicos intentaban mantenerlo ligero, sin embargo el aire tenía esa tensión extraña de cuando sabes que alguien está a punto de irse y no sabes si volverás a verlo. Will le lanzó una barrita energética, como si fuera la respuesta a todos sus problemas. "No te mueras. Sería un fastidio tener que hacer un funeral"."Tú siempre tan alentador".Neville se quitó su chaqueta y la dobló cuidadosamente antes de ponérsela sobre los hombros."Tienes que regresar. Esta es mi favorita".Michel suspiró, levantándose de la cama y sacudiéndose el pantalón. "Esto apesta"."Dilo más fuerte para los dioses sordos" murmuro. Se quedaron en silencio. El momentto que había estado temiendo se acercaba: el de las despedidas. "Bueno, es ahora o nunca, supongo" dijo ajustando la correa de su mochila.Silena se levantó primero y lo abrazó con fuerza, su perfume envolviéndolo. "Vuelve entero, ¿me oíste? Y con la piel hidratada, por el amor de Afrodita" bromeó.Will le dio un apretón en el hombro y sonrió. "No hagas locuras, aunque conociendote ni se porque te lo digo" y seguidamente lo abrazo con fuerza.Neville simplemente lo abrazó, como si no quisiera soltarlo."Te esperaré, ¿vale?"Michel fue el último. No dijo nada al principio, solo le dio una palmadita en la cabeza, despeinándolo a propósito."No hagas enojar a Zeus demasiado" sin mi podia escuchar los pensamientos de su amigo."No prometo nada" esperare con ansias.Un cuerno sonó afuera, llamándolo.Era hora. Respiro hondo y miró a sus amigos una última vez antes de salir.No quería irse.Pero tenía que hacerlo.Asi qué ahí estaba Draco, caminando hacia la Casa Grande con sus auriculares que había hecho funcionar en el campamento y su playlist favorita y la sensación de que esta sería la última vez que vería el campamento con sus propios ojos y no como un retrato conmemorativo en la cabaña de Zeus.Llego antes de tiempo. "Mejor, menos drama" pensó. Pero si tu ya eres un drama King de por sí contraatacó su conciencia. Y como dijo, eso pensó. Ya que al doblar la esquina, escucho algunas voces conocidas dentro. "Uuh, chisme"."Mira, no digo que sea imposible, solo… demasiado improbable" la voz de Chase sonaba como si estuviera regañando a alguien."Te juro que es real, Annabeth. Lo huelo" dijo Grover casi desesperado. ¿De que estaban hablando?"Tienes un olfato para comida, no para el amor" ¿amor? Oh, debería contarle esto a Lena después."¡Oye!""No estoy diciendo que lo odie" hablo de repente Jackson con el tono de quien intenta convencerse a sí mismo. "Solo que…""Lo miras demasiado para no sentir nada" interrumpió Grover. Mmmm al niño de Poseidón le gusta alguien, interesante.Hubo un silencio, y Draco se inclinó un poco más hacia la puerta para escuchar mejor."Es atractivo, eso no lo niego" murmuró el chico al final, y algo en su estómago dio un vuelco extraño. "Pero es Draco" Esperen, esperen, esperen, ¿qué tenia que ver él en eso?, ¿qué parte del cuento se habia perdido?.'¿Y?" preguntó Grover."Y que es Draco" ¿Cuál era su problema?Chase bufó. "Eso no es una explicación"."¡Él no me soporta!" Bueno... no lo odiaba. Tuvieron que taparle la boca a Jackson, porque de repente todo quedó en un murmullo de 'sshh' y 'te va a oir'.Entonces Draco decidio que ese era el momento perfecto para hacer una entrada triunfal. Empujo la puerta con calma y levantó una ceja."¿Quién no soporta a quién?"Tres pares de ojos lo miraron como si hubiera llegado anunciando que era el hijo perdido de Dionisio. Jackson parecía especialmente incómodo, como si hubiera sido atrapado cometiendo un grave delito."Nadie" dijeron los tres a la vez."Ajá" cruzo los brazos. "Claro"."¡Ah, qué bien, están todos aquí!" la voz de Quirón rompió la tensión, entrando con la naturalidad de quien no tenía idea de lo que acababa de interrumpir. "Vamos afuera".Los reunieron cerca del pórtico de la Casa Grande. Argos, el tipo de los cien ojos los esperaba junto al auto con su aire de "hago mi trabajo, y no me pagan oo suficiente para hacer esto"."Él los llevará a la ciudad" explicó Quirón. "Ahí empezará su misión".Draco no presto mucha atención. Siguió a los demás, sin embargo algo le decía que las cosas iban a volverse más raras en cualquier momento. Y, por supuesto, ahí estaba su tan amado amigo Luke."¡Oigan!" Les sonrió con esa facilidad que hacía que Chase casi se derritiera a su lado. Era tan obvio que quería pegarle en la cabeza con un libro. "Solo quería despedirme antes de que partan"."Luke" la chica sonó casi soñadora.Jackson frunció el ceño y él simplemente se cruzó de brazos, esperando la razón real de su aparición -Draco simplemente lo sabe-. Luke se volvió hacia él. "Draco, esto es para ti" este le tendió un par de zapatillas negras con alas en los costados y le tomó un segundo entenderlo."¿Son…?" Oh, sabía lo que era."De Hermes" asintió. "Me las dio, y creo que a ti te serán más útiles, ya sabes... hace rato que no tengo una misión" hablo melancolía en un voz.Miró las zapatillas. Hermes era el dios de los ladrones, aunque también de los viajeros. Eso era un voto de confianza."Gracias" las tomo algo sorprendido por el gesto.Y entonces Luke sonrió un poco más y dijo: "Quiero que vuelvas, sano y salvo, ¿si?"Oh. Eso… no lo esperaba. Asintio sin saber muy bien qué decir."Lo intentaré." Jackson pareció hacer un sonido extraño, como un resoplido ahogado."Bueno, ya es hora" hablo Quirón, ajeno a la incomodidad creciente. "Draco, Grover, Percy, Annabeth, vayan con Argos".Colocó las zapatillas en la mochila y le dio una última mirada a su amigo antes de seguir caminando. Sintió la mirada de Jackson clavada en él durante todo el camino."Bueno, eso fue raro" murmuró revisando otra vez que las zapatillas esten en su mochila."¿Qué cosa?" preguntó Jackson todavía con el ceño fruncido."Nada, nada" sonrió con suficiencia. "¿Listos para morir en circunstancias misteriosas?"Este bufó y Chase rodó los ojos. Grover hizo un ruidito nervioso. Antes de que pudiéran avanzar más, Quirón los detuvo con un gesto. "Todavía falta algo".Se cruzó de brazos. "¿Más zapatillas mágicas?"El centauro ignoró su sarcasmo y sacó una caja rectangular envuelta en cuero y se la tendió a Jackson. "Esto es para ti"."¿Un regalo? ¿Qué, acaso es mi cumpleaños y no me enteré?""No, pero necesitarás esto."Jackson abrió la caja y sacó una espada. Tenía el tamaño justo para una mochila y en cuanto la desenfundó, se extendió hasta alcanzar su tamaño completo. "¿Es una espada mágica?" pregunto sorprendido."Se llama Contracorriente" explicó el mayor. "Se oculta como un bolígrafo cuando no la usas".Jackson miró la espada con algo parecido al asombro. "¿Un bolígrafo mágico?""Sí, bueno, si alguna vez pierdes la tapa, simplemente presiona el extremo y la espada aparecerá.""¿Y si pierdo el bolígrafo?""Siempre volverá a tu bolsillo"."… Eso es útil".Chase suspiró. "¡Claro que lo es! Es una espada celestial, Percy, ¿te das cuenta de lo raro que es que te den algo así?"Este giró la espada en su mano, como si aún no lo creyera del todo. "Y… ¿quién me la dio?" Quirón se puso un poco más serio."Tu padre."El chico se tensó de forma inmediata."Genial" murmuró. "Primero la profecía, ahora un arma. Solo falta que me envíe una postal diciendo 'buena suerte, hijo' "."Es más de lo que muchos semidioses reciben" intervino Chase, con un tono que sugería que ella no había recibido mucho de Atenea.Jackson solto suspiró y guardó la espada. "Bien. Ahora, ¿qué más?""Deberían saber algo sobre su enemigo" interrumpió el centauro, su tono volviéndose más grave.Se miraron entre ellos."¿Te refieres a Hades?" preguntó Chase.Quirón sacudió la cabeza. "No solo a él. Hay algo más en juego, algo más peligroso".Draco se tenso. "Cronos. "Todos voltearon a mirarlo."¿Cómo lo sabes?" preguntó Quirón.Se encogió los hombros. "Soy hijo de Zeus, ¿no? No es como si la historia de mi abuelo asesino de hijos no fuera parte de mi educación" y había tenido su etapa de obsesionado con los griegos.Jackson frunció el ceño. "¿Cronos? ¿como el Titán?""Exactamente" asintió Quirón. "No está del todo muerto. Los dioses lo destruyeron y lo enviaron al Tártaro, pero… aún existe, de alguna forma. Y hay quienes buscan devolverle su poder".Sintio un escalofrío. "¿Y eso qué tiene que ver con nosotros?"Este se apoyó en su bastón. "Los titanes quieren venganza, Draco. Y tú eres hijo de Zeus, Percy es hijo de Poseidón, Annabeth es hija de Atenea, ¿qué mejor manera de empezar una guerra que destruyendo a los hijos de aquellos que los derrocaron?" Bueno, eso tenia sentido."Perfecto" resoplo. "Y aquí yo pensando que lo peor que podría pasarme sería morir en un aeropuerto".Jackson no dijo nada, aunque su expresión dejaba claro que tampoco le gustaba la idea de que un Titán anduviera rondando por ahí, manipulando cosas desde las sombras.Quirón suspiró. "No quiero asustarlos más de lo necesario. Solo quiero que estén atentos, no todos los monstruos a los que se enfrentarán serán obvios.""Genial" murmuró el otro chico. "Porque esta misión no era ya lo suficientemente aterradora".Chase le dio una palmada en el hombro con una sonrisa sarcástica que no dejaba ver mucho humor. "Bienvenido al mundo de los semidioses."Draco solo suspiró y miró hacia el auto que los esperaba. "Bueno, si esto es mi destino, más vale que al menos me den un buen asiento".Cuando llegó al pie de la colina, volvió la vista atrás. Bajo el pino que había sido Thalia, su hermana "Espero que tú me cuides, si es que nuestro progenitor no lo hace" pensó con gracia amarga, Quirón se erguía en toda su altura de hombre caballo y los despidió levantando el arco. La típica despedida de campamento del típico centauro.Y con eso, empezaron la misión....El viaje en la camioneta de Argos no era lo peor que le había pasado en la vida, pero tampoco estaba en su lista de experiencias agradables.Se había acomodado en la parte de atrás con sus auriculares bien puestos y la mirada fija en la ventana, ignorando a sus compañeros de misión. Chase y Jackson estaban hablando en voz baja, y Grover les lanzaba miradas furtivas como si estuviera esperando el momento exacto para interrumpir.Draco tenía mejores cosas en las que pensar.Como en cómo rayos había terminado aquí. En serio, esto no tenía sentido y eso que habia tenido mucho tiempo para pensar. No le habían mencionado en la profecía, no tenía ningún interés en salvar a los dioses de sus propios dramas y a pesar de todo, tampoco queria destruir el Olimpo. Además, no quería estar en una misión sin Michel y Neville. No le importaba lo poderosa que fuera Chase a pesar de que acepte su fuerza, o lo útil que es Grover, ni lo especial que Jackson creyera que era (Draco no encontro nada malo del chico, ¿esta bien? Al menos no algo que no sea su obsesión por el azul, pero él era igual con el verde). De todos modos, si iba a arriesgarse, lo haría con sus amigos.Sin embargo no. Allí estaba, escuchando música en un volumen lo suficientemente alto como para ignorar la conversación de sus compañeros sin parecer que los quería ignorar. O al menos, eso intentaba.Porque Grover, con su sexto sentido para fastidiarlo al parecer, decidió que era un gran momento para darle un codazo, y esos de los que duelen."¡Ey!" protesto quitándoze un auricular. "¿Qué te pasa?"Este no respondió. Solo miró a Jackson con expectativa. Jackson que hasta ese momento había estado murmurando con Chase lo miró como si acabara de darse cuenta de que existía. "Eh… hola"."… ¿hola?" Medio pregunto.Hubo un silencio incómodo, muy incómodo. Draco se puso el auricular de vuelta."No, espera" Jackson extendió una mano, como si fuera a detenerlo físicamente. "Solo…"Él lo miró con las cejas en alto. "¿Solo... qué?"El chico se removió en su asiento, mirando a Grover con irritación antes de soltar un suspiro. "No hemos hablado mucho"."Ajá" porque desde que saliste de mis suelos te volviste un idiota, sí, pensó como si eso explicara algo. Deberían de hablar de eso en algún momento, aunque no ahora."Digo, si vamos a estar en esta misión juntos, tal vez deberíamos… no sé, llevarnos bien""Llevarnos bien" repitió como si estuviera probando las palabras."Sí."Draco lo miró un segundo más antes de girarse hacia el sátiro. "¿Me diste un codazo para que hablara conmigo?"Grover silbó inocentemente. "Tal vez."Suspiró y apagó la música. "Esta bien, habla."Jackson lo observó como si no esperara que accediera tan rápido. "Uh... bueno".Chase rodó los ojos."Por todos los Dioses,
Sesos de Alga, ¿quieres que te escribamos un guion?""¡No, no! Puedo hacerlo".Él se cruzó de brazos, aún esperando sus palabras. "¿Entonces...?""Entonces…" Jackson hizo una mueca. "¿Te gusta estar en el Campamento?" ¿No se le había ocurrido algo mejor?"¿Eso es todo lo que tienes?""¡Estoy intentando ser amable!"Lo miró un momento más antes de soltar un suspiro. "Sí, me gusta. Mis amigos están ahí, juego voleibol a oesar de hacerlo menos ahoda, no es una prisión, así que supongo que no está mal" el chico asintió, como si estuviera memorizando la información."¿Y la cabaña de Zeus?"Se encogió de hombros. "Un poco solitaria, pero ya estaba acostumbrado a tener mi propio espacio.""Debe ser raro.""Sí, bueno, supongo que es mejor que estar en la de Poseidón y que te miren como si fueras a causar un desastre natural en cualquier momento" ubtenti bromear.Este abrió la boca, luego la cerró. "… tienes razón"."Lo sé".Chase resopló divertida y Grover sonrió satisfecho. Antes de que él chico pudiera seguir con su intento de ser amigable, la camioneta se detuvo. "Ya estamos aquí" anunció la chica mirando por la ventana. Argos apagó el motor y señaló la estación de autobuses.Todos se bajaron uno por uno, recogiendo sus mochilas. "Bien" murmuro. "Primera parada: un bus, espero que no explote".Jackson lo miró con una expresión incómoda. "Dijiste eso con demasiada confianza".Sonrió"¿Qué puedo decir? Somos tres semidioses y un sátiro, la mala suerte me persigue".La estación de autobuses era tan deprimente como esperaba. No es que tuviera estándares altísimos cuando se trataba de lugares de tránsito público, pero de verdad, ¿quién diseñaba esos sitios? Todo era gris, sucio y olía a una mezcla de café barato y desesperación. No estaba particularmente de humor para hablar, así que mientras Jackson y Grover murmuraban entre ellos, él simplemente se cruzó de brazos y esperó."No es justo" escuchó decir a Jackson en voz baja, no fue su intención, simplemente... lo hizo. Vino a él."Lo sé, pero…" Grover sonaba incómodo.El chico bufó. "Yo solo… quiero recuperarla".Por instinto, giró la cabeza para mirarlo. No tenía idea de qué habían estado hablando exactamente, aunque no hacía falta ser un genio para entender a qué se refería. Su madre. Miró hacia otro lado con la mandíbula apretada.Por supuesto.Jackson también había perdido a su madre. Y, al igual que él, estaba en esta estúpida misión con la esperanza de recuperarla.Se sintió… extraño.Por un lado, una pequeña parte suya quería hacer un comentario sarcástico, decirle que al menos él tenía una profecía con su nombre en ella y no estaba aquí como un simple peón del ego de Zeus, a pesar de que sea el de Poseidón, a pesar de que sabía que el chico no quería la Profecía, a pesar de que sabía era bueno, solo lo quería decir para evitar el tema.Pero no lo hizo.Porque lo entendía.Ese dolor sordo en el pecho, esa sensación de que el mundo te había arrebatado algo que nunca debió haberte quitado. Y era injusto.Grover debió notar su expresión porque lo miró con algo de cautela. "Oye, ¿estás bien?"Parpadeó y lo observó mejor. "¿Qué?""Has estado raro desde que salimos del campamento" comentó. "Más… callado".Eso lo hizo resoplar. "No estoy callado".Este levantó una ceja. "Para ser el mismo Draco Malfoy, el que veia hablar a todas horas con chicos en el campamento, lo estás".Frunció el ceño y dirigió su mirada hacia otro lado. No le gustaba que la gente intentara analizarlo, pero Grover era bueno en eso. Demasiado bueno.Suspiró y se metio las manos en los bolsillos. "Solo estoy pensando" murmuró."¿En qué?""Nada importante" lo cual era mentira.Porque, de hecho, acababa de tener la mejor idea que se le había ocurrido en todo el viaje. Hades tenía a su madre, ellos tenían algo que él quería. No necesitaba seguir las reglas de Zeus, no necesitaba hacer exactamente lo que los dioses querían. Podíamos negociar, Draco podía negociar.Se paso una mano por el cabello, sintiendo una extraña mezcla de emoción y determinación.Hades podía ser muchas cosas, sin embargo no era estúpido. Si realmente quería el Rayo, quizá estaría dispuesto a hacer un trato. Y si ese trato significaba recuperar a su madre, entonces no le importaba romper algunas reglas divinas en el proceso.Miró a Jackson de reojo.No iba a decir nada todavía.Era su plan, algo que ya venia pensando desde hace tiempo, algo que se le cruzó por la mente, ¿pero ahora? Ahora eso se veía más cerca de todo lo que pensó, ahora era posible, algo alcanzable. Algo que tenía en sus manos...Y lo ejecutaría a su manera..El autobús apestaba.Quiere decir, no esperaba lujo ni servicio de primera clase, aunque al menos un asiento decente y sin chicle pegado debajo habría sido agradable. Se desplomó en uno de los asientos bufando mientras se acomodaba mejor. Jackson, Chase y Grover parecían tensos, demasiado alerta para su gusto. No tenía idea de por qué, pero tampoco tenía ganas de preguntar.Algo en su interior le decía que tal vez debería preocuparse. Que si sus compañeros de viaje estaban con los músculos tan rígidos como si esperaran una emboscada en cualquier momento, probablemente había una razón válida. Sin embargo, sinceramente, le importaba muy poco en ese momento.Estaba cansado.Las últimas veinticuatro horas habían sido un desastre tras otro y, aunque Draco no lo admitiría en voz alta, se había desgastado más de lo que pensaba, ¿cuando fue la última vez que durmió bien?Así que hizo lo único razonable en esa situación: se puso los auriculares. Taylor Swift empezó a sonar en sus oídos, y su cerebro inmediatamente decidió que todo lo demás era irrelevante.Cerró los ojos dejándose caer en los brazos de morfeo poco a poco."Draco."No respondió."¡Draco!"Seguía sin responder, escuchando apenas un eco sordo."¡DRACO!'… ¿Por qué estaban gritando su nombre?Intento abrir los ojos, pero la somnolencia era más fuerte. Seguro que no era nada importante, seguramente podrían arreglárselas sin él por un rato. Así que, con una última exhalación tranquila, se dejó caer en el sueño, ignorando por completo el tono de urgencia en sus voces.Despertó de golpe cuando el autobús dio un bandazo violento.Su cabeza chocó contra la ventana, su auricular derecho se salió, y lo primero que pensó fue: Maldita sea, Taylor estaba en el mejor momento del estribillo.Lo segundo fue: ¿Por qué estamos girando como si el conductor hubiera decidido improvisar una coreografía de ballet con el maldito autobús?Y lo tercero… bueno, vio algo moverse entre los asientos, algo grande, oscuro, con alas de murciélago. Y en cuanto vio las garras y los ojos brillantes, su cerebro decidió que era un excelente momento para activarse.El sueño desapareció en un instante."¿Pero qué carajo…?"Giró la cabeza, buscando a sus compañeros. Grover y Chase estaban unos asientos adelante, ambos con cara de pánico absoluto. Y Jackson…¿Dónde demonios estaba Jackson?"¡Cuidado!" gritó Grover.Su vista se enfocó en una de esas cosas lanzándose directo a Chase. La rabia lo golpeó el pecho como un relámpago.No...No otra vez.No iba a permitir que otra de esas cosas destrozara a alguien frente a él.Su mano se movió sola, sacando la katana de la funda en la mochila. Salto sobre los asientos, aterrizando justo entre la chica y la criatura. La Furía siseó, sus colmillos goteaban veneno, aunque Draco ya estaba en movimiento. Su espada giró en un arco descendente y la hoja cortó el aire con un zumbido.Hubo un chillido, un golpe sordo.La criatura retrocedió con un tajo en el ala, pero no desapareció. "¿Tienes idea de lo que acabas de hacer, niño bonito?" escupió la Furía. Le dio una sonrisa ladina, girando la katana en su mano."Sí. Lo que haré ahora."Se lanzó de nuevo y se preparo para contraatacar, cuando, de repente, una segunda espada bloqueó las garras que iban hacia su cara.Jackson estaba ahí.Su espada relucía en la penumbra del autobús, su respiración era pesada, su mirada ardía. Se pusieron espalda con espalda sin pensarlo.El corazón de Draco martillaba en su pecho, sin embargo su cuerpo se movía con naturalidad, como si pelear con Percy Jackson a su lado fuera lo más normal del mundo."¡Deberíamos bajar del autobús!" gritó Chase esquivando un golpe."¡Gran idea! ¡¿Cómo lo hacemos exactamente?!" gritó de vuelta cortando el brazo de una de las Furias.Percy bloqueó un ataque a la izquierda, y por un segundo, sus miradas se encontraron. Los dos jadeában, los dos estaban cubiertos de pequeños cortes y raspones, los dos entendiendo perfectamente lo que el otro estaba pensando sin decirlo.Podían ganar esto.(Por todos los Dioses, nunca pensó decir eso... -al menos no tan pronto- pero...)Podian hacerlo juntos.Jackson asintió, Dracl le devolvio el gesto. Y con un último giro, los dos atacaron a la vez.Grover gritó algo, pero apenas lo escuchó con todo el caos. Había sangre dorada en el suelo, las Furias chillaban con un sonido tan horrible que le dieron ganas de arrancarse los oídos, y el autobús... bueno, el autobús estaba haciendo un gran trabajo en su nuevo papel de arte abstracto en llamas.Su katana chorreaba polvo dorado. Jackson seguía de espaldas a él, con Contracorriente en alto, los músculos tensos y la respiración agitada. No sabía cuánto tiempo más podrían aguantar antes de que esas cosas decidieran ponerse serias."¡Necesitamos salir de aquí!" gritó el sátiro."¡Qué observador, Grover!" Espetó. esquivando un golpe de garra que casi le rebana la cara."¡Por aquí!" chilló Chase. Draco se giró a tiempo para verla patear una de las ventanas de emergencia con la bota. El cristal se hizo añicos en una lluvia de esquirlas. La lluvia entró de inmediato, helada y feroz, empapándolos en segundos. "¡Vamos!" ordenó ella con los ojos encendidos de adrenalina.Jackson y Draco se miraron aún con las Furias encima."Tú primero" le dijo inclinando la cabeza hacia la ventana."¿Qué? ¡Ni loco!""¡Solo vete, Jackson!"Este le miró como si quisiera discutir, pero en ese momento Grover sacó su flauta y sopló una nota aguda. El sonido atravesó el aire como una onda expansiva y, de alguna manera, hizo que las Furias se tambalearan con sus garras temblando."¡AHORA!" bramó Chase.Jackson lo agarró del brazo y saltó junto a él por la ventana rota.Cayeron pesadamente en la cuneta fangosa, rodando hasta quedar empapados y cubiertos de lodo."Puaj…" escupio barro. Maldita sea, eso no pasaba antes.Grover saltó detrás de ellos, aterrizando con sorprendente agilidad para alguien con patas de cabra, y Chase fue la última en salir, su mochila golpeando su espalda cuando rodó por la hierba.Y entonces, detrás de ellos...¡¡BOOOOOM!!El autobús explotó.Llamas naranjas y rojas se dispararon hacia el cielo, la lluvia siseó contra el fuego y el sonido fue tan fuerte que sintió un zumbido en los oídos. Sd quedaron ahí, cubiertos de mugre y temblando bajo la lluvia, viendo cómo su medio de transporte ardía como un faro infernal."Genial" su voz salió plana. "¡Perfecto! ¡¿Sabes lo que es mejor que tener Furias persiguiéndonos?! ¡NO TENER NUESTROS MALEDITOS EQUIPAJES!"Jackson se miró a sí mismo con su camiseta empapada pegada a su torso y los rizos chorreando agua."Ups…"Grover y Chase también se dieron cuenta al mismo tiempo.Las mochilas.Su municiones.Su ropa.Sus auriculares.Todo reducido a cenizas.Un silencio incómodo se extendió entre ellos mientras la lluvia los empapaba aún más. "¿Y ahora qué hacemos?" Bufo frotándome la cara con frustración.La chica suspiró estrujándose el cabello. "Corremos"."¿Qué?""Si las Furias sobrevivieron, estarán buscando. Si la policía aparece, nos arrestarán. Y si Zeus tiene ganas de jodernos aún más, nos va a caer un rayo en la cabeza en cualquier momento."Nadie discutió, ni siquiera Draco.Así que, empapados, cubiertos de lodo y sin pertenencias, los cuatro salieron corriendo, dejando el autobús ardiendo atrás.Sin embargo en ese momento Draco pensó algo."Sí me quedará en el autobús... ¿podría por fin verla?"Ese pensamiento no se fue tan rápido como llegó..Si alguna vez existió un peor lugar para acampar, sin duda era ese.El bosque era oscuro, húmedo y olía a tierra mojada y musgo viejo. Cada paso era un riesgo porque el suelo estaba resbaloso y con raíces que parecían tener la misión de hacerlo caer de cara al lodo. Y encima, llovía. No la lluvia dramática de película, no. Era esa lluvia miserable y constante que se te metía en la ropa y te hacía sentir como un trapo mojado abandonado en una esquina.Se habían detenido en un lugar relativamente seco, donde el tronco caído de un árbol servía como asiento improvisado. Grover estaba chillando por las cosas perdidas en el accidente, Jackson se masajeaba los hombros como si le dolieran y Chase... bueno, la chica estaba mirándolo con una ceja arqueada y los brazos cruzados."No debiste hacerlo" dijo de repente.Draco levantó una ceja, sin dejar de intentar hacer sus auriculares machacados. "¿Hacer qué? ¿Ganar puntos de héroe luchando contra Furias? ¿Sobrevivir a un autobús en llamas? ¿Seguir viéndome bien bajo la lluvia?" En realidad, lo decía porque no quería hablar de eso. No quería recordar porqué lo hizo.Ella bufó, pero no mordió el anzuelo. "No debiste intervenir, yo puedo pelear sola".Él suspiró y se dejó caer en un tronco cercano, dejando que sus músculos se quejaran por el esfuerzo. "Lo sé, Chase. Confío plenamente en que puedes apuñalar monstruos en la cara sin ayuda, pero estaba ahí, tenía una katana y, no lo sé… solo lo hice".Draco se esperaba que lo fulminara con la mirada, que sacara su cuchillo y le lanzara una amenaza velada, que, tal vez, intentara tirarlo al lodo como cualquier persona sensata que no lo soportara haría. En cambio, en su lugar... Ella sonrió.No era una sonrisa grande, ni obvia, ni burlona. Solo un pequeño gesto, una sombra de algo entre molesto y divertido.Eso fue raro."Tienes suerte de que estés todo empapado y lleno de lodo" hablo como si leyera mis pensamientos. "Porque si no, te habría empujado al fango"."Dioses, ¿esto significa que estamos teniendo un momento de amistad?""Cállate."Grover, que hasta ahora había estado en silencio a pesar de sollozar, dejó escapar un gemido dramático mientras se llevaba las manos al cabello. "Mis barritas de granola… toda nuestra ropa... el dinero… ¡todo arruinado!"Le dio una palmadita en el hombro compasivo. "Si sirve de consuelo, lo más probable es que nos maten antes de que sientas hambre de nuevo".Grover lo miró con esa expresión de tragedia griega."Eso no ayuda, Draco".Jackson dejó de exprimir su camiseta y le lanzó una mirada de reojo. Algo en su expresión era extraño, como si quisiera decir algo y no supiera cómo."¿Tú estás bien?" preguntó de repente."¿Yo?" Parpadeó confundido. "Claro, ¿por qué no lo estaría? Solo casi morimos incinerados, nos persiguieron Furias y ahora estamos atrapados en medio de la nada bajo la lluvia. Una noche normal, ¿no?"Este frunció el ceño. "Solo digo que… no sé, no parecías tan preocupado cuando el autobús explotó".Sonrío con cansancio y se encogió de hombros evitando pensar en eso. "No es que no me preocupe, Jackson, solo que a estas alturas si voy a morir prefiero hacerlo con dignidad. Y sin que me vean llorar, por supuesto".Jackson pareció querer responder, aunque se detuvo bajando la mirada con una leve sonrisa."Siempre con la última palabra, ¿eh?""Siempre."La lluvia seguía cayendo, y aunque seguian empapados, exhaustos y hambrientos, el silencio no se sentía tan incómodo como antes. Algo en él le decía que esta aventura apenas comenzaba..Y en este momento, su instinto le decía que no entraran en ese lugar.A ver, no es que siempre escuche a su instinto, pero cuando lo hace, generalmente tiene razón. Y esta vez estaba sonando todas las alarmas."Huele a monstruo" dijo Grover con el ceño fruncido, su naricita de cabra temblando como si alguien le hubiera puesto un plato de comida podrida enfrente."No, huele a comida" corrigió Jackson con un brillo esperanzador en los ojos."Lo mismo digo" secundó Chase.Por otro lado él veía el cartel "Tía Em’s Jardín de Gnomos" y no podía evitar pensar que tenía toda la vibra de una trampa mortal. Quizás había leído demasiadas historias de terror, sin embargo si un lugar con gnomos de jardín le daba mala espina, era por algo."Oigan, ¿y si no entramos ahí?" sugirió cruzándose de brazos analizando mejor el lugar.Los tres lo miraron como si acabara de sugerir que se quedaran a dormir bajo la lluvia en vez de buscar refugio (lo que, técnicamente, si estaba haciendo)."¿Entonces qué es lo que propones, Malfoy?" bufó Chase.Sonrío con la calma de quien tenía una carta bajo la manga."Podemos llamar a mi papá"Hubo un momento de silencio."¿A Zeus?" preguntó Jackson con cara de puro horror."¡Merlín, no! ¡A Lucius!" dijo con un escalofrío. "Mi verdadero padre" seguro por sus caras ellos pensaron que técnicamente Zeus es su verdadero padre, pero él los fulmino con la mirada antes de que siquiera intentaran decir algo."¿Cómo demonios vas a llamar a alguien si no tenemos teléfonos?" preguntó la única chica cruzándose de brazos."Llamada Iris" respondío con obviedad.Grover parpadeó."¿Tú sabes hacer una llamada Iris?""¿Tú no?" Contraatacó fingiendo sorpresa. El sátiro se cruzó de brazos ofendido, más no negó ni afirmó nada más."¿Y cómo piensas conseguir un arcoíris con esta tormenta?" preguntó Chase con una ceja levantada."¿Sabes qué pasa cuando llueve, Chase? Que hay superficies mojadas, y adivina qué reflejan."Ella lo miró con sospecha. "No puede ser tan simple"."Oh, lo es."Draco encontró una superficie reflectante y lancé la moneda de dracma con un movimiento experto. "¡Oh Iris, diosa del arcoíris, acepta mi ofrenda!" Dijo con su mejor voz de invocación dramática.El aire se llenó de un leve resplandor dorado y la imagen se aclaró hasta mostrar a su padre, Lucius Malfoy, sentado en un elegante estudio con una copa de vino en la mano y expresión de alguien que no esperaba una llamada a essas horas."Draco" hablo frunciendo el ceño. "¿Por qué estás llamándome desde lo que parece ser un bosque?"Oh, por fin la gran pregunta."¡Hola, padre!" Saludo con la mejor de sus sonrisas. "¿Podrías venir a buscarnos?""... ¿qué fue lo que hiciste?"Suspiró. "Larga historia. Campamento, reclamación, viaje, misión mortal, la vida de siempre. Lo explicaré si vienes por nosotros, por favor".El mayor lo miró por un largo momento para luego observar a sus acompañantes."¿Y quiénes son ellos? ¿Dónde están Michel y Neville? Si hiciste algo malo, lo harías con ellos".Jackson y Chase lo miraron con expresión de 'haz algo' mientras Grover solo parecía aliviado de que no tuvieran que entrar a la casa de los gnomos. "Eh… ellos son… Jackson, Chase y Grover, y los chicos estan en el campamento" dijo rápidamente."¿Y por qué tú no estás en el campamento?""Es una de esas cosas que te explicaré en el auto si vienes".Su padre suspiró, como si estuviera reevaluando todas las decisiones de vida. "Estoy cerca. Iré a buscarte".Y la imagen desapareció.Cuando se volteo hacia los demás, Jackson tenía cara de incredulidad, Chase de resignación y Grover de puro alivio."¿Así de fácil?" preguntó el chico."Así de fácil."Chase lo miró con sospecha y una sonrisa."No puedo creer que estés consiguiendo un auto para la misión"."No es cualquier auto Chase, es un auto de lujo. Hay una gran diferencia".Y con eso, los cuatro se sentaron a esperar."Espera, ¿eres un niño rico?" Preguntó Jackson."¿Acaso no se me notaba?"
----- CHAPTER BREAK -----
Esperar no era lo suyo. Desde que tenía memoria, había aprendido que si quería algo, debía conseguirlo rápido y sin rodeos. Pero allí estaba, sentado bajo la lluvia, esperando a que su padre llegara en su auto de lujo a rescatarlos como si fueran protagonistas de una telenovela dramática.Jackson y Chase lo miraban con una mezcla de incredulidad y ligera envidia. Grover, por otro lado, parecía más relajado, como si la idea de tener un adulto responsable cerca lo tranquilizara un poco. No los culpaba, después de todo, él era el único con una carta de 'salida del caos' en ese juego de supervivencia mitológica."Así que… ¿eres un niño rico?" insistió Jackson, como si todavía estuviera procesando la información."¿Acaso no se me notaba?" respondió divertido.Este frunció el ceño y lo escaneó de pies a cabeza. Su ropa estaba sucia, su cabello rubio probablemente hecho un desastre, y su katana descansaba a un lado, como si fuera lo más normal del mundo."No, en realidad no.'"Bueno, normalmente llevo ropa más cara que todo tu guardarropa junto, aunque dadas las circunstancias, supongo que es comprensible que no lo hayas notado"."Qué considerado de tu parte".Él sonrió con autosuficiencia mientras que Chase rodaba los ojos."¿Y tu padre solo… va a venir así como así?" preguntó ella cruzándose de brazos."Chase, mi padre es Lucius Malfoy" eso tuvo que haberlo dicho todo ya. "Tiene más contactos que los dioses y más dinero del que sabría gastar en toda una vida. Para él, esto es solo una complicación menor"."Sigo sin creer que simplemente llamaste a tu papá para que nos recogiera en plena misión" murmuró ella."Yo tampoco lo creería si no fuera yo mismo."Grover rió suavemente mientras los demás sacudían la cabeza. Entonces, el sonido de un motor acercándose interrumpió su conversación.No cualquier motor. No el traqueteo de un coche común y corriente. Era el ronroneo grave y elegante de un motor de gama alta, uno que hacía que la gente se girara en la calle solo para admirarlo. Y efectivamente, allí estaba.Un auto negro, elegante, con detalles plateados y cristales oscuros que reflejaban la poca luz que la lluvia dejaba pasar se detuvo frente a ellos con un movimiento tan fluido que parecía flotar sobre la carretera. La puerta del conductor se abrió y de ella salió un hombre de porte impecable, traje negro sin una sola arruga, cabello rubio perfectamente peinado hacia atrás y una expresión de absoluta autoridad.Su papi había llegado.Chase y Jackson se quedaron en completo silencio, observando a su padre como si estuvieran viendo a un político importante bajarse de un helicóptero. En cambio Grover pareció relajarse aún más, lo que le sorprendió un poco."Hijo" su voz era firme, aunque había un leve matiz de preocupación en ella."Padre" saludo con una sonrisa.Y por primera vez en mucho tiempo, se sentía aliviado.Draco se puso de pie y se acerco a él. No hubo abrazos exagerados ni lágrimas dramáticas, pero él puso una mano en su hombro, apretando ligeramente, como para asegurarse de que realmente estaba allí."No estás en el campamento" afirmo en un tono más bajo."Larga historia.""Una que me contarás en el camino".Asintio y se giro hacia los demás. "Vamos, suban".Jackson se quedó mirando el auto como si fuera un animal exótico. "¿Estamos seguros de que no nos va a comer?"Lucius lo miró con indiferencia y luego a él."¿Este es el hijo de Poseidón?"El chico frunció el ceño, Draco solo disfrutaba de la compañía de su padre. "Sí, y también tiene nombre"."Lo sé. Simplemente no lo veo relevante."Jackson abrió la boca para protestar, sin embargo Chase le dio un codazo antes d eque pudiera hacerlo. "No lo provoques. Solo súbete" este suspiró y entró en el auto con una expresión de ligera indignación.Grover subió detrás de él, seguido de Annabeth, y finalmente Draco, sentándose al frente. "Espero que lleves el cinturón de seguridad" dijo mientras cerraba la puerta."No tienes que recordármelo".El auto arrancó con suavidad, deslizándose por la carretera con una facilidad envidiable. "Así que…" empezó el mayor después de unos minutos de silencio ", ¿quieres explicarme por qué estás en una misión con ellos tres en lugar de estar en la seguridad del campamento junto a Neville y Michel?"Fue su turno de suspirar apoyando la cabeza contra el respaldo del asiento."Como dije, es una larga historia" así que mejor comenzó a contarla. "Bueno, todo empezó cuando mi madre y tú decidieron que sería una gran idea enamorarse y casarse. Luego nací yo, lo que fue claramente una bendición para la humanidad, y después… bueno, después Zeus decidió que necesitaba añadirle un poco de drama innecesario a mi vida entonces..."Lucius arqueó una ceja sin apartar la vista de la carretera. "Draco" hablo con su tono de advertencia que claramente decía que dejara de hablar idioteces y mejro fuers directo al grano."Está bien, está bien, ahora en serio".Se acomodó mejor en el asiento y comenzó a relatarle lo sucedido desde que se había unido a esta misión improvisada con Chase, Jackson y Grover. Hablo del autobús en llamas, de los furias, de cómo casi se mueren un par de veces, de la gran idea de Jackson de pelear con un Minotauro a inicios del verano (que él, obviamente, terminó derrotando) y de cómo habían terminado esperando bajo la lluvia porque a alguien se le ocurrió que ir a un lugar llamado 'Casa de la tía Em' era buena idea.Su padre escuchó en silencio, con esa expresión imperturbable suya, aunque de vez en cuando le lanzaba una mirada entre ceñuda y preocupada."Así que en lugar de quedarte en el campamento, decidiste unirte a una misión en la que podrías morir en cualquier momento" Bueno, esa era la versión simplificada."Técnicamente, no fue una decisión. Me arrastraron a esto en contra de mi voluntad"."¿Y no intentaste evitarlo?" Él ama a su papá, pero aveces... ¿acaso no escucho que fue en contra de su voluntad?Se encogió de hombros."¿Y dejar que estos tres se enfrenten al peligro sin mí? No soy un monstruo".Lucius suspiró, claramente resignado. "Bueno, al menos veo que tienes sentido del deber".Grover rió desde el asiento trasero. "Draco ha sido de gran ayuda. Sin él, probablemente estaríamos en peores problemas" por eso el sátiro era su favorito.Su padre asintió lentamente como si no supiera si en verdad confiar y lo miró a través del espejo retrovisor con una leve expresión de aprobación. "Grover, ¿cierto?""Sí, señor.""Un joven educado. Me agrada".Draco parpadeó confundido. "Espera, ¿qué?""Digo, al menos uno de los compañeros de mi hijo sabe dirigirse a un adulto con respeto".Jackson bufó."Oh, claro, porque yo debería arrodillarme y besarle la mano, ¿no?"Lucius lo miró de reojo con una expresión tan fría que incluso el auto pareció bajar de temperatura. "No, claro que no. No sería apropiado que un hijo de Poseidón muestre tanto respeto".El chico entrecerró los ojos. "¿Qué se supone que significa eso?""Nada en particular."Chase intervino rápidamente antes de que Jackson dijera algo que los hiciera terminar caminando en la lluvia otra vez. "Señor Malfoy, a pesar de que me cueste horrores aceptarlo, su hijo es increíblemente talentoso. Es rápido, fuerte, y tiene una estrategia impresionante en batalla" ¿Draco escuchó bien? ¿Chase lo alagaba y no intentaba tirarle del cabello? ¿Acaso el poder del dinero y de un auto con una Casa con camas cómodas tenía tanto poder con las personas?Su padre pareció considerar sus palabras por un momento antes de asentir con un leve indicio de orgullo. "Me agrada esta chica. Inteligente y con buen juicio".Él l lanzo una mirada a Chase. "No le des cuerda, se va a emocionar".Ella rodó los ojos, sin embargo Jackson parecía aún más ofendido. "Ah, sí, claro. A ellos dos les cae bien, pero a mí no. No sé por qué me sorprendo".Lucius mantuvo su mirada en la carretera."No es personal. Simplemente no puedo evitar notar que donde tú vas, los problemas tienden a seguirte".Este abrió la boca para protestar, aunque luego la cerró lentamente."Vale… eso es justo".,Draco sonrio disfrutando un poco demasiado la situación. "Y bueno, padre, hay algo más que debo decirte" Él levantó una ceja, esperando. "Zeus es mi padre".El auto frenó bruscamente. Jackson, Chase y Grover se agarraron de lo que pudieron para no salir volando hacia adelante."¿Qué?" Su papá exclamó girando su rostro hacia él con puro horror en los ojos."Sí, sí, lo sé. Es trágico. Mi vida es una completa telenovela".Su padre apretó el volante como si estuviera considerando seriamente la posibilidad de estrellar el auto contra un árbol. "Hijo, ¿me estás diciendo que eres el hijo de Zeus"."Ajá."Respiró hondo y masajeó el puente de su nariz. "Entonces… ¿eso significa que mi... compañero de paternidad es… Zeus?" La idea no parecía gustarle mucho, pensándolo bien, ¿hay alguna persona a la que le gustaría?"Técnicamente, sí" respondió arrugando la nariz ante tal pensamiento.Su expresión se torció en algo entre incredulidad y absoluta desesperación."Esto es… inaceptable".Draco se cruzó de brazos."Mira, lo entiendo, yo tampoco lo pedí. Aunque honestamente, si Zeus quiere meterse en mi vida, puede irse a la mismísima-" un trueno retumbó en el cielo "maldición" completo con una sonrisa forzada.Su padre lo miró con advertencia. "Draco, cuida tu lenguaje"."¿Qué? No dije nada malo.""Estabas a punto de hacerlo" termino con una sonrisa.Él bufó."Padre, Zeus puede irse bien a la mierda".Otro trueno. "Draco" advirtió."Lo repito".Un rayo cayó en la distancia. Lucius lo fulminó con la mirada, aunque había cariño en su expresión."Basta".Suspiró. "De acuerdo, de acuerdo. Pero en serio, no me importa Zeus. No lo considero mi padre. Mi padre eres tú".Su padre pareció sorprendido por sus palabras, sin embargo rápidamente se recompuso y volvió la vista al frente."Bien. Eso es lo único que importa".Chase y Grover intercambiaron miradas, mientras que Jackson a pesar de su aparente rencor hacia Lucius, pareció entender que aquel momento era importante.Y así, continuaron el viaje, mientras su padre intentaba procesar el hecho de que su hijo, el chico que había criado con tanto esmero, era ahora oficialmente hijo de su peor pesadilla.(Eso le pasaba por antes querer que le gustará Zeus, karma lo llaman).Finalmente llegaron a la mansión Malfoy en Estados Unidos, y cuando el enorme portón de hierro forjado se abrió lentamente, no pudo evitar soltar un suspiro de alivio. Semanas en un campamento, durmiendo en una cama compartida o luego en una propia fria y algo incómoda por lo dura que era… Draco en serio necesitaba esto."Este lugar es…" Jackson comenzó mirando el camino pavimentado que llevaba a la entrada principal, bordeado de árboles perfectamente alineados."Magnífico, lo sé" le interrumpió con satisfacción. "Esto es lo que significa tener estándares, Jackson".Su padre los llevó directamente hasta la entrada de la mansión, donde las enormes puertas dobles se abrieron para revelar un vestíbulo con techos altos, columnas de mármol y una lámpara de cristal tan grande que fácilmente podría haber sido un monstruo del Tártaro esperando a atacarlos. Eñ chico miró todo con una expresión de completo desconcierto, mientras que Chase evaluaba la arquitectura con un brillo de interés en los ojos. Grover simplemente parecía nervioso, como si en cualquier momento alguien fuera a cobrarle por respirar aire tan caro."¿Nunca habían visto algo así?" preguntó fingiendo sorpresa."No" respondió la chica sin rodeos. "¿De qué clase de dinero estamos hablando aquí?"Él se giró dramáticamente y extendió los brazos."El tipo de dinero que se mide en generaciones, querida Chase".Jackson puso los ojos en blanco, aunque no tuvo tiempo de responder porque su padre ya los estaba guiando por los pasillos. "He pedido que preparen habitaciones para cada uno de ustedes" informó Lucius, con su tono siempre refinado. "Son lo suficientemente amplias y cómodas, y espero que estén a la altura de lo que necesitan".Por supuesto que lo estarían. Su padre no hacía nada a medias.Cuando llegaron a la habitación de Draco, abrio la puerta con entusiasmo y se dejó caer sobre la cama con una sonrisa de puro placer. Sábanas suaves, un colchón que no parecía hecho de rocas, almohadas mullidas. Por fin."Esto es el paraíso, ¿puedo decirlo?" Se giró para ver a sus acompañantes… que seguían de pie en la puerta, intercambiando miradas. "¿Qué? ¿acaso no piensan dormir?" ¿Por qué seguían ahí parados y no disfrutan de camas cómodas?Chase frunció el ceño."Es solo… esta casa es demasiado grande"."¿Y qué? Hay habitaciones suficientes para cada uno"."Sí, ese es el problema" intervino Grover mirando nervioso hacia el pasillo oscuro. "Está demasiado vacía".Jackson asintió."Yo paso. Prefiero dormir en grupo, como en el campamento".La cara de Draco en ese momento fue un completo poema.¿Qué narices había dicho ese lunático?"¿Me están diciendo que, después de quejarnos de dormir en el suelo, ahora prefieren eso en lugar de una cama decente?""No es eso…" la única chica del grupo se cruzó de brazos. 'Es que es raro. No conocemos la casa, y, sinceramente, tampoco confiamos en tu padre".Bueno, eso era buen punto.Termino por encogerse de hombros y mejro se acomodó mejor en la cama. "Hagan lo que quieran. Solo no me despierten a media noche diciendo que escucharon ruidos extraños" seguramente eran los elfos domésticos, aunque ellos no tenían porqué saberlo.Lucius los observó en silencio antes de asentir. "Al menos aquí estarán seguros" a pesar de sonar convenido, ambos sabian que solo lo estarian si no se acercaban a las mazmorras."Sí, sí, papá. Y si un asesino intenta entrar, Jackson le lanzará agua, Chase le dará una conferencia sobre historia y Grover le gritará con voz de cabra. Todo bajo control" bromeó.El primero bufó, la chica puso los ojos en blanco y el sátiro murmuró algo sobre cómo eso no era justo.Su padre solo soltó un muy largo suspiro, pero no pudo evitar una ligera sonrisa antes de salir de la habitación. Draco se volvió hacia los demás, todavía acostado en su gloriosa cama."Ahora, si no les importa, yo sí voy a dormir como un rey".Los tres lo miraron, claramente aún inseguros de la casa, aunque al final Jackson y Grover tomaron el sofá y Chase se acomodó en un rincón con un libro.Tal vez era raro. Tal vez todavía no confiaban en su padre.Pero al menos esta noche, no dormíamos en un campamento lleno de monstruos o encima d euna hojas mojadas en medio de un furibundo bosque debajo de la lluvia.Y eso para Draco ya era una ganancia....Se despertó con la sensación gloriosa de estar envuelto en sábanas suaves y un colchón que no tenía la dureza de una roca prehistórica. Por un momento, casi creyó que toda la experiencia del campamento y la misión había sido un mal sueño, sin embargo entonces al abrir los ojos y ver a Jackson roncando en el sofá, Chase dormida con un libro abierto sobre su cara y Grover medio caído de su sillón murmurando algo sobre comida la posibilidad se fue tan rápido como llegó. Así que sí, no fue un mal sueño.Se estiro disfrutando del lujo de estar en una habitación con temperatura regulada y sin el riesgo de que algo con colmillos lo atacara en plena madrugada."Buenos días, plebeyos" canturreó poniéndose en pie.Chase se despertó con un gruñido, Jackson murmuró algo ininteligible y Grover, bueno… él siguió durmiendo.Después de una ducha rápida y revitalizante -bendita sea la existencia del agua caliente-, los cuatro bajaron al comedor, donde los esperaba un desayuno digno de reyes. Tocino crujiente, huevos esponjosos, frutas frescas, pan recién horneado… sentarse en la mesa se sentía como si estuviera en el Olimpo."Si esto es lo que comes todos los días, en serio que no entiendo cómo no eres más insoportable" dijo Jackson observando su plato con incredulidad."¿'Más'?" preguntó Draco fingiendo indignación mientras untaba mantequilla en su pan. "Jackson, me ofendes"."Tienes razón, es imposible ser más insoportable de lo que ya eres" respondió este antes de morder un trozo de tocino."Por lo menos soy un insoportable con dinero" no como otros, completo en su cabeza.Chase ignoró su conversación, más concentrada en la comida, y Grover finalmente se despertó lo suficiente como para devorar todo lo que tenía en su plato sin decir una palabra.Después del desayuno, subio a su habitación a empacar. Aunque la mansión Malfoy era un oasis de comodidad en medio de este desastre de misión, sabía que no podía quedarse ahí para siempre. Así que, con un suspiro, tomo una mochila y empezó a llenarla con lo esencial:- Ropa cómoda y lo suficientemente resistente para seguir viajando sin parecer un vagabundo.-
Dinero en efectivo, porque es un hombre precavido.- Comida, porque ni muerto volvería a depender únicamente de néctar y ambrosía.- Su katana, porque no piensa quedarse indefenso contra cualquier monstruo de por ahí que decida que es el menú del día.Y al final y lo más importante…"Draco, ¿por qué tienes tantos auriculares?" preguntó Chase desde la puerta, observando la colección de audífonos que estaba metiendo en la mochila.Draxo levanto una ceja como si la pregunta fuera la más tonta que hubiera escuchado en toda su vida. "Nunca se tienen suficientes auriculares, Chase. Nunca"."Pero llevas como… cinco pares.""Porque los otros murieron heroicamente en la explosión del autobús" respondío con dramatismo. "Que descansen en paz, los amaba tanto..."Ella rodó los ojos, aunque no discutió más. Sabia decisión.Cuando terminó de empacar, sacó la campera que Neville le había dado antes de irse. Aún estaba en perfectas condiciones, y no pudo evitar sonreír un poco al verla. Neville y Michel probablemente estaban metidos en algún desastre en este momento. Draco extrañaba a esos idiotas.Se la puso asegurándose de que el olor de la lavandería no reemplazara completamente el toque de hogar que tenía, y se giró devuelta hacia los demás. "Bien, estoy listo. ¿Nos vamos antes de que mi padre intente adoptarlos a todos menos a Jackson?"Grover asintió rápidamente. "Sí, por favor. Creo que en serio quiere que me quede.""Probablemente porque eres el único con modales" comentó la chica.Jackson cruzó los brazos. "O porque yo soy el único que no le cae bien"."Bueno, eso también."Sacudió la cabeza con una sonrisa y se dirigieron a la salida. Hora de volver a la misión. Y -con suerte- sin más explosiones..El auto avanzaba por la carretera, con los neumáticos deslizándose suavemente sobre el asfalto, y por primera vez en semanas, Draco se sintió relativamente cómodo. Claro, aún estaba atrapado en esta misión infernal con Jackson y compañía, pero al menos lo hacía desde el interior de un vehículo lujoso, con aire acondicionado y asientos que no parecían hechos de piedra volcánica.Lucius conducía con la elegancia de alguien que estaba acostumbrado a que el tráfico se apartara por él. Y si no lo hacían, bueno, siempre estaba la opción de usar un poco de magia discreta. Chase miraba por la ventana con una expresión de concentración intensa, probablemente pensando en estrategias o en cómo no estrangular a Jackson antes de llegar a su destino. Grover mordisqueaba una lata de refresco (sí, la lata, no el contenido) y Jackson… bueno, Jackson respiraba, lo cual era suficiente para molestar."Oye, Draco" hablo de repente, girándose hacia él desde el asiento trasero. "¿Estás seguro de que esta carretera es segura?"Lo miró con aburrimiento."¿Me ves con cara de Google Maps?""Solo digo que llevamos un rato sin ver a nadie más."Iba a responder con alguna réplica brillante, probablemente sobre cómo su paranoia le hacía ver monstruos en todas partes, sin embargo el destino decidió interrumpirlo de una manera espectacularmente violenta. Porque en ese preciso momento, algo enorme y cubierto de escamas verdes saltó desde los arbustos al costado de la carretera, aterrizando frente a ellos con la gracia de una roca gigante cayendo desde un acantilado."¡Mierda!" gritó Jackson.Su padre reaccionó al instante, girando el volante con precisión para evitar un choque frontal. El auto derrapó de manera controlada y se detuvo al costado del camino. Entonces lo vimos bien.Una Dracanae.Mitad mujer, mitad serpiente, con escamas relucientes, garras afiladas y una sonrisa que prometía que su día estaba a punto de volverse mucho más complicado."Ah, fantástico" murmuro él abriendo la puerta y bajando con calma, como si enfrentar a un monstruo asesino en medio de la carretera fuera lo más normal del mundo. "No podía simplemente ser un mapache rabioso, ¿verdad?"La Dracanae siseó, mostrando colmillos venenosos que goteaban un líquido verde brillante."Mi maestro desea tu cabeza, hijo de Poseidón, y esta especialmente interesado en tí, hijo de Zeus" hablo con una voz rasposa. "Y con gusto se los entregaré"."¿Maestro?" Repitió Chase alzando una ceja.La respuesta no le importaba tanto como el hecho de que alguien estaba enviando monstruos tras ellos. Y la única persona con el suficiente rencor y conexiones para hacerlo era…Luke.(Obviamente Draco no sabía eso en este momento, aunque si hubiera tenido una pizarra con todas las opciones, su nombre estaría rodeado con un círculo rojo y signos de exclamación)"Genial, otro acosador obsesionado" dijo sacando la katana.Jackson desenfundó a Contracorriente, Chase agarró su daga y Grover se preparó con sus zancos de combate.La Dracanae no les dejó mucho tiempo para planear. Se lanzó hacia él con la velocidad de una serpiente atacando a su presa.Draco esquivo hacia un lado, sintiendo cómo sus garras pasaban a centímetros de su cara. Antes de que pudiera reaccionar, Lucius movió discretamente una mano, y de repente el monstruo se tambaleó, como si una ráfaga invisible la hubiera empujado.Ah. Magia.No es que le sorprendiera. Si padre jamás permitiría que un monstruo pusiera sus sucias garras sobre un Malfoy si podía evitarlo. Sin embargo lo hacía de una manera sutil, apenas perceptible, para que los demás no notaran nada raro. Draco se lanzó de vuelta a la carga con la katana, cortando hacia su costado, pero la Dracanae se movió con rapidez, bloqueando con su garra y empujándolo hacia atrás."¿Vas a pelear de verdad o solo estás calentando?" se burló Chase atacando por un costado.Jackson aprovechó el momento y saltó, cortando hacia su pecho, aunque la Dracanae se enroscó sobre sí misma evitando el golpe. Lucius volvió a mover los dedos imperceptiblemente, y en ese instante, la Dracanae pareció tropezar con la nada.Era todo lo que necesitaban.Se giró usando la fuerza del giro para impulsarse y clavarle la katana justo en la unión entre su cuello y su hombro. La Dracanae soltó un chillido agudo antes de convertirse en polvo dorado.Y ahí, entre la nube de cenizas mágicas, algo cayó al suelo con un sonido metálico.Se agacho y lo tomo al ver que era un brazalete de oro. No era cualquier brazalete. Tenía un grabado con un símbolo antiguo. Un emblema que reconocio de inmediato porque lo había visto antes en el campamento y libros.El símbolo del ejército de Cronos.Draco se quedó en silencio, sintiendo el peso del objeto en su mano."¿Qué es eso?" preguntó Jackson acercándose.Cerro el puño alrededor del brazalete antes de que pudiera verlo bien. "Nada" mintio guardándolo en su chaqueta.No sabía por qué lo había hecho. Solo tenía un mal presentimiento. Algo que le decía que esto no era solo un ataque al azar..Y si su instinto estaba en lo cierto… esto apenas era el comienzo.."Que se joda Zeus."Si voz sonó firme, inamovible y completamente desafiante. Podría haber sido un momento dramático si no fuera porque Quirón suspiró tan fuerte al otro lado de la línea de Mensajería Iris que casi lo sentía en estéreo."Draco…""No" se cruzó de brazos, sin intención de ceder. Sentía el peso de la mirada de su padre a un lado y la de Chase al otro. Grover parecía incómodo, y Jackson bueno… este estaba con los labios apretados, como si tampoco le hiciera gracia la situación. "Primero me obligan a venir a esta estúpida misión en contra d emi voluntad y ahora ¿también quieren decirme qué hacer con mi padre?""No es cuestión de lo que queremos" respondió Quirón, y por primera vez en mucho tiempo sonó genuinamente cansado. "Zeus fue claro: no quiere mortales involucrados"."Ja, sí, porque tenernos a nosotros cuatro solos en medio de la nada sin supervisión adulta es una idea brillante".Chase, que hasta el momento no había dicho nada, suspiró. "Draco… ¿seguro que no es lo mejor?""No, no lo es."Estaba enojado, molesto, frustrado, harto. Lucius no era cualquier persona. Era su padre. No solo un mago arrogante con dinero y sentido del estilo, sino el único que había estado ahí para él toda su vida, el mismo que habia dejado atras sus creencias para aceptarlo, el mismo que acepto ir a otro continente por el. Y ahora, después de apenas unas horas juntos, tenía que volver despedirse de él como si fuera un extra en la historia de alguien más. Como si no importara.Sin embargo él no dijo nada. Solo lo miraba con ese semblante severo suyo, la misma expresión que ponía cuando tenía que decirle algo importante y no quería mostrar emoción.Jackson pateó una piedra con el pie, Grover miró el suelo. "No podemos hacer enojar a Zeus" murmuró la chica."Me importa una mierda Zeus" respondío de inmediato. "Él no es quien está aquí conmigo" su padre sí.Y ahí estaba ese mismo hombre parado a su lado, sin decir una sola palabra. Hubo silencio. El tipo de silencio incómodo que deja un peso en el aire, como si todos estuvieran esperando que alguien lo rompiera.Al final, fue su padre quien lo hizo. "Draco" No un regaño, no un mandato. Solo su nombre. Respiro hondo, mierda. "Sabes que esto es lo más lógico" hablo con calma."¿Para quién?""Para ti."Lo miró, y en verdad a pesar d eso querer hacerlo, Draco entendió.Lucius no quería irse.Pero tenía que hacerlo.No solo porque Zeus era un viejo gruñón con tendencias dictatoriales, sino porque… él también estaba en peligro.Él era un semidiós. Tenía las herramientas para pelear, podía resistir. Lucius… Lucius era un mago, sí, aunque su vida estaba en otra guerra. Y lo estaba poniendo en el medio de un conflicto que no le correspondía.No podía hacerle eso.Asi que tragó saliva, se giró hacia él."Volveré a verte."No fue una pregunta.Su padre asintió. "Por supuesto" no había emoción en su rostro, sin embargo Draco lo conocía lo suficiente como para notar la leve tensión en su mandíbula. Respiró hondo, dio un paso adelante y con la rapidez de un rayo, lo abrazó ..Por un momento, él no se movió. Luego, con una suavidad que nadie creería de un Malfoy, sintió su mano en la espalda. "Cuídate, hijo".Él soltó una risa seca. "Tú también, padre".Al separarse, Lucius se giró hacia Chase, quien lo miró con algo parecido al respeto."Señor Malfoy.""Señorita Chase".Un intercambio breve, pero suficiente. Ella le tuvo aprecio, aunque nunca lo admitiría en voz alta. Luego Grover, que, a pesar de que lo consideraba ligeramente aterrador, también parecía genuinamente apenado de verlo partir.Y Jackson... él no dijo nada.Solo se cruzó de brazos, con la mandíbula apretada y los ojos en otra dirección. Lucius le dirigió una última mirada, algo casi divertido en su expresión, antes de girarse hacia su auto y subirse sin más palabras.El motor rugió, 3l auto se alejó. Y solo entonces, cuando ya no era más que un punto en la carretera, habló:"Bueno, ahí va la única persona responsable en toda esta misión".Chase suspiró. "Genial. Estamos solos en medio de la nada"."Y sin supervisión adulta" recordó, porque él era el encargado de subir la motivación del grupo.Grover se quejó a la par que el otro chico se pasó una mano por la cara.Draco sonrió sin humor. "Perfecto"....Caminar nunca había sido algo que le molestara, sin embargo después de haber tenido el lujo de viajar en un auto con aire acondicionado, asientos de cuero y cero posibilidades de ser atacado por monstruos, esto se sentía como un castigo divino. Y conociendo a Zeus, probablemente lo era.El día anterior se habían despedido de su padre, lo que todavía lo tenía de un humor de perros. Que sí, que era lo mejor para la misión, que Zeus no quería adultos metiéndose en nuestros asuntos, que bla, bla, bla. Pero, honestamente, si ese viejo gruñón esperaba que le agradeciera por separarlo de la única persona adulta que se preocupaba por él viva, podía irse bien a la mierda.Claro que no lo dijo en voz alta. Había tormentas suficientes en todo el país como para arriesgarse a que un rayo lo partiera en dos."Entonces… ¿ahora qué?" preguntó más por romper el silencio incómodo que por interés real.Grover, que había estado caminando con la mirada en el suelo como si estuviera rezando a algún dios antiguo (cosa que probablemente hacía), levantó la cabeza de golpe, como si hubiera estado esperando la pregunta toda su vida."Ahora seguimos caminando hasta que encontremos un transporte" explicó Chase como si fuera obvio."¿Y si no encontramos transporte?""Seguimos caminando"."Ah, fantástico" murmuró."¿Siempre te quejas tanto?'"Draco le lanzl una mirada a la chica, quien se la devolvió con una sonrisa divertida. Algo en su expresión lo hizo darse cuenta de que, por primera vez, no estaba intentando menospreciarlo de forma abierta. Eso era un progreso."Siempre. Es parte de mi encanto".Jackson resopló una risa y Grover -probablemente para evitar que empezáramos a discutir de nuevo- decidió intervenir. "Hey, ya que estamos caminando sin rumbo fijo, podríamos hablar de algo importante"."¿Cómo qué?" preguntó Jackson."Como… Pan"."¿El pan de qué?" preguntó Draco más interesado en la comida que en la conversación. "¿Pan de amburguesa, de Corassaint, de bollos...?" Suspiro con anhelo.Grover puso cara de tragedia. "No, Pan, el dios de la naturaleza" Oh, ese no sonaba tan apetecible como el pan dulce."Oh… ¿y qué con él?""Está desaparecido" lol, que mal.Chase asintió. "Los sátiros creen que Pan sigue vivo en algún lugar del mundo y que, cuando lo encuentren, la naturaleza volverá a florecer como antes"."Suena optimista" dijo sin mucho interés, ya que claramente él era una persona muy optimista también.Grover lo fulminó con la mirada. "Es más que optimismo. Es nuestra misión de vida. Yo… yo quiero encontrarlo".Hubo un momento de silencio. "Vaya… eso suena…" Jackson buscó la palabra correcta."Ambicioso" completo por él."Si, gracias".Esta vez Grover sonrió con orgullo y aunque normalmente Draco se burlaría de alguien tan iluso, algo en su convicción lo hizo callarme. Porque, bueno, no era tan diferente de lo que él hacía todos los días: creer en lo imposible.Después de todo, él era un semidiós, hijo de Zeus y tenía consigo un maldito imán para los problemas (Jackson). Nada era realmente imposible."Bueno, mucha suerte con eso" hablo finalmente palmeándole la espalda."Gracias, Draco" respondió este con una sonrisa agradecida.Los cuatro se quedaron en silencio un rato, cada uno perdido en sus pensamientos.Draco personalmente solo pensaba en comida."¿Cuándo comemos?'"¿Eso es todo lo que sacaste de la conversación?" Bueno, si están hablando literalmente de un Dios que se llama Pan, por obvias razones pensara en comida."Más o menos."Chase rodó los ojos, y sin embargo para su gran sorpresa, sonrió.Quizás, después de todo, no se odiaban tanto..Caminar por la ciudad con auriculares puestos es una experiencia cinematográfica. Si pones la canción correcta, te sientes como el protagonista de un videoclip épico. En el caso de Draco, obviamente, era un temazo, porque si su vida ya era un caos, al menos que tuviera buen soundtrack.Ahora mismo estaba con Chase, Grover y Jackson, en plena misión de 'no morir' cuando el desastre decidió visitarlos. Todo estaba relativamente tranquilo (o lo más tranquilo que puede ser cuando eres un semidiós en problemas), así que aprovecho para ponerse los auriculares y darle un poco de alegría a su sufrida existencia. Lover de Taylor Swift empezó a sonar, porque sí, él es alguien multifacético. Puede ser rudo y sarcástico mientras escucho música romántica, gracias.Y entonces, pasó.Un tirón en la espalda, ligero, rápido. Como un susurro del destino diciéndole 'te jodiste, niño' antes de darle la peor noticia del día.Su mochila ya no estaba.Parpadeó. Proceso. Volvio a parpadear.¿Se la habían… robado?Parpadeó otra vez. Ya que su cerebro decidió tomarse unas vacaciones en ese momento.Chase fue la primera en reaccionar. "Draco… tu mochila".Grover señaló al ladrón, que ya iba corriendo como si su vida dependiera de ello. "¡Ahí va!'Jackson con la sutileza que lo caracteriza, solo dijo: "¿Draco?"Y fue en ese instante, con Taylor Swift sonando en sus oídos, que su alma regresó a su cuerpo y salió disparado tras el maldito ladrón.Su mochila.Su mochila.Su mochila.La sangre le hervía, y su corazón latía con una fuerza grave. Y lo único en lo que podia pensar era en alcanzar a ese ladrón y recuperar lo que es suyo. Su cerebro ya no está razonando, su cuerpo se movía por instinto, sus pies golpeaban el pavimento con fuerza mientras aceleraba esquivando gente, saltando obstáculos, con la canción de amor todavía sonando en sus auriculares como si esto fuera un videoclip de videoclip de amor cuando está persiguiendo al ladrón de su mochila (en serio mundo, ¿no había una canción mejor y más épica de su playlist para un momento como ese?).El ladrón era rápido, demasiado rápido. No es un simple ratero callejero; este tipo sabía correr. Sin embargo Draco también. Esquivo una bicicleta y se impulso sobre un carrito de frutas y cayo con la agilidad de un atleta olímpico. "No me vas a ganar, maldito" pensaba mientra solo perseguía.El chico giró en una esquina cerrada, creyendo que lo perderá. Mala idea. Draco salto sobre una baranda y cayó justo detrás de él. El ladrón suelta una maldición y mete aún más velocidad, él igual. Ambos están corriendo a toda velocidad, pasando entre autos, peatones y vendedores ambulantes. El ladrón se desliza debajo de un camión estacionado; él lo persigue sin dudarlo.En un momento, Draco llega a ver su cara. Es un chico de mi edad, tal vez algo menor, con piel oscura, pelo corto, mirada determinada. No parece un delincuente común, aunqur en ese momento, le importa un carajo quién es."¡Devuélveme mi mochila!" Grito, esquivando a un tipo que vende globos."¡Consiguete otra!" Le responde como si fuera así de fácil."¡Esa no es solo una mochila, es mi vida!" Le reclama.Giro una esquina y lo alcanza lo suficiente como para casi tocar su brazo… pero en el último segundo, el muy maldito salta sobre una cerca y cae al otro lado con una agilidad impresionante. Él llegó un segundo después y se lanzo sobre la cerca también, sin embargo cuando cae al otro lado… el ladrón ya no estaba.Como si la tierra se lo hubiera tragado.Se quedo jadeando, con las manos en las rodillas, sintiendo que el universo lo odia.Jackson, Chase y Grover llegan corriendo detrás de él."¿Lo atrapaste?" pregunta la... Annabeth (ya la llamaría así, le caía mejor y no esta de hunro como para pensar en su apellido)."¿Tengo cara de haberlo atrapado?" le respondió con ganas de tirar algo.Grover observa la calle vacía. "Wow… el tipo era bueno".Jackson frunce el ceño."¿Quién roba mochilas y desaparece así de rápido?" Eso si que era una buena pregunta.(Y en el futuro, cuando descubra que el chico fue Carter Kane, Draco va a querer matarlo).Estaba ahí, con las manos en las rodillas, tratando de no gritar de pura frustración. Lo habían asaltado, había perdido su katana, además de que el ladrón habia desaparecido como si fuera el mismísimo Batman.Si la vida tuviera un botón de reinicio, Draco lo apretaría sin dudarlo."Vamos, Draco" le animo Annabeth dándole una palmadita en la espalda, como si eso fuera a devolverle su dignidad. "Encontraremos otra forma de conseguir dinero"?Él se enderezo de golpe y la miro con la peor cara de '¿en serio, Annabeth?' que puedo poner."¿Otra forma?" repitió como si no hubiera entendido bien. "Annabeth, mi katana estaba en esa mochila, mi katana. ¿Cómo se supone que voy a pelear sin ella? ¿A puro grito de cabra? ¿O con latas como si fuera Grover? Sin ofender" aclaro lo último al sátiro, que no pareció ofendido.Ella suspira, como si él estuviera exagerando. "Sí, Draco, y también tu ropa, pero no podemos hacer nada ahora".Antes de que pudiera responderle con un discurso dramático sobre cómo esto era una tragedia de proporciones olímpicas y que sin su katana se sentía desnudo, unos pasos apresurados se acercan desde la entrada del callejón."Alto ahí, muchachos"Oh, no.Draco miro hacia la entrada y vio a dos policías, que se miraron entre ellos con esa expresión que tienen los adultos cuando no saben si uno es un niño inocente o un criminal en potencia. "Acabamos de recibir una denuncia" dice uno de ellos, con voz de 'yo solo hago mi trabajo', pero con mirada de 'los tengo fichados'. "Un chico reportó que le robaron".Su cerebro hace cortocircuito. "… ¿Qué?"Jackson también frunció el ceño, tan confundido como él. "¿Quién dijo eso?"Y entonces, como si el destino tuviera ganas de darle otra patada en el culo, ahí estaba él. El maldito ladrón se paró al lado de los policías, con cara de niño bueno y ojos de cachorrito. "¡Fue él!" Grito señalándolo con el dedo, con una actuación digna de un Óscar. "Me quitó mi mochila y salió corriendo, suerte que pude recuperarla" y luego señaló la mochila que le había robado.Su mandíbula se desencajo. "¿Perrrdón?" Con mucha R, para remarcar su indignación.El policía lo mira fijamente, esperando una explicación."¿Tienes algo que decir en tu defensa?"Oh, por supuesto que tenía mucho que decir."Primero que nada, ¿qué clase de mente enferma inventa algo así? Segundo, lo que sea que tenga este niño con él, seguro es tan barato que es imposible que yo lo haya robado".Annabeth le dio un codazo. "Draco, por amor a los Dioses, solo cállate".El ladrón se cruza de brazos con una expresión ofendida, como si realmente creyera en su mentira. "Oficial, de verdad… tenía cosas importantes ahí que pude haber perdido".Oh, lo que Draco daría por que lo dejaran pelear con este tipo. Intento respirar hondo y recuperar la calma."Miren, oficiales, él es el ladrón. Él me robó a mí, no al revés".Los policías se miraron otra vez entre ellos, dudando. Por un momento, casi tenía la esperanza de que esto se resuelva civilizadamente y que su fe en la justicia sea restaurada. Sin embargo entonces, el otro oficial entrecierra los ojos, los observa con más atención y suelta la bomba."Oigan… ¿no son ustedes los chicos del autobús que explotó el otro día?"Mierda.Grover, que hasta ahora estaba tratando de parecer invisible, comenzó a balbucear. "¿A-autobús? ¿Nosotros? No sé de qué habla, señor, somos turistas, solo estábamos viendo la ciudad, admirando la arquitectura…""¡CORRAN!" gritó en cambio Annabeth.Y ahí iban otra vez.Corriendo como locos por la ciudad.Porque claramente no habían tenido suficiente adrenalina hoy."Mi padre se va y me asaltan, me acusan de ladrón y ahora vuelvo a ser un fugitivo" grito mientras esquivan gente. "¡Gracias Zeus, tú sí que haces de mí vida más fácil!"Jackson jadeo a su lado, mirando hacia atrás para ver si los siguen. "¿Por qué siempre terminamos huyendo de la ley?""No lo sé, quizás porque el mundo nos odia".Grover tropieza y casi se cae, pero él lo jalo del brazo antes de que se estrelle contra el suelo. "¿Alguien más cree que deberíamos recuperar la mochila?" pregunta Annabeth, con tono de 'si no lo han pensado, son unos idiotas'."¡Obviamente!" Respondió indignado.Jackson asiente."Entonces, giramos en la siguiente calle, lo emboscamos y le quitamos la mochila".Y así lo hicieron. Se escondieron en un callejón estrecho, esperando. Y cuando el ladrón pasa corriendo, se lanzo sobre él como un jugador de rugby.Ambos cayeron al suelo. Él patalea, aunque ni aún asi no lo soltó."¡Dame eso, maldito!" gruño Draco jalando la mochila con toda si fuerza.Él le patea el estómago y casi logra escaparse, sin embargo Annabeth y Jackson lo rodean."Se acabó" dice la chica.El chico los mira como si estuviera considerando seguir peleando, aunque sabe que perdió. Así que, con una expresión de resignación, suelta la mochila."Tengan, pero esto no es personal. Solo necesito sobrevivir".Se las deja en las manos y se esfuma antes de que puedan hacer algo más. Los otros tres parecen preocupados pro el niño, Draco en cambio abrazo la mochila con más emoción de la que jamás mostrará por una persona.Su katana estaba dentro."Nunca más te dejaré sola, bebé" susrra abrazandola.Jackson le dio una mirada rara de indignaciónm "¿Le estás hablando a tu katana mejor que a nosotros?"Draco decidió que ignorarlo era lo mejor que podia hacer.Grover mira hacia la calle. "Los policías todavía nos están buscando"."Genial. Ahora solo somos fugitivos armados" aunque antes también lo eran.Annabeth suspira."Démonos prisa antes de que alguien más nos acuse de un crimen que no cometimos".Y así, con su mochila recuperada, su dignidad destruida y su historial delictivo ahora en aumento, se largaron de ahí..Después de la hermosa experiencia de ser asaltado y acusado falsamente de robo, si día ya no podía ir peor. O eso pensaba, ingenuo de él. Todavía estában moviéndose entre callejones para despistar a la policía cuando ocurrió."Oigan… ¿es mi imaginación o ese perro nos está siguiendo?" preguntó Jackson mirando por encima del hombro.Él frunció el ceño y giro la cabeza, solo para encontrarse con la criatura más espantosa de este mundo.Un caniche.Pequeño, con un moño ridículo en la cabeza, esos rizos perfectos que parecen hechos con una plancha de cabello profesional y una expresión de 'tengo más dinero que tú'.Se estremeció. "Oh, por todos los dioses, no".Annabeth le lanzó una mirada extrañada. "¿Qué? ¿Le tienes miedo a los caniches?""¡No, los odio!" respondió de inmediato, apartándose como si ese bicho fuera una plaga. "Se parecen demasiado a mí".Jackson y Annabeth parpadean al mismo tiempo, procesando su comentario."¿Tienes un trauma del que deberíamos saber?" pregunta el chico."¡No es un trauma! Es…" hizo un gesto frustrado. "¡Mírenlo! Es pretencioso, tiene mejor cabello que yo y seguro que su dueña lo carga en un bolso de diseñador. No confío en perros así".El caniche los mira fijamente y ladra.Grover a comparación de él está fascinado."¡Espera! ¡Está diciendo algo!'Todos lo miraron. "Grover, es un perro. Está ladrando"."No, no, no. ¡Está hablándome!" Él sátiro se acerca, mientras el perro da un saltito y vuelve a ladrar. Su querido sátiro amigo se emociona más. "¡Nos está guiando a un tren! ¡Dice que es nuestra mejor opción para salir de aquí!"Silencio.Annabeth, Jackson y Draco se miran como si Grover hubiera perdido la cabeza."Ajá…" murmura la chica."Genial. Ahora seguimos consejos de un caniche" dice el otro cruzándose de brazos.Él solamente sigue indignado."No puede ser que tengamos un guía divino y sea un maldito perro con moños".El caniche los mira de nuevo con esos ojitos de superioridad y vuelve a ladrar, esta vez con más urgencia. Grover asiente como si entendiera perfectamente. "Dice que la policía está cerca y que si queremos salvarnos, hay que seguirlo"."Claro, porque confiar en extraños ha salido de maravilla hasta ahora" mascullo.Pero entonces, se escuchan sirenas a lo lejos. Mierda.Annabeth, con su lógica fría y sin paciencia para sus tonterías, toma la decisión. "Vamos. No tenemos otra opción".Y ahí van, corriendo tras un caniche como si fueran unos idiotas -cosa que si son-A Draco le duele el orgullo.Le duele el alma.Pero más le duele aceptar que ese perro probablemente sepa más de supervivencia que él....No sabía en qué momento se durmió.Estában haciendo turnos para vigilar, sin embargo después de casi ser devorado por una Quimera, perseguido por Furias y lanzado desde el Arco Gateway, se había quedado sin energía. Afortunadamente, el bosque no los había atacado en esta ocasión, y con ayuds de ese caniche del mal llegaron a un tren, así que debía agradecer los pequeños favores de los dioses.Cuando abrió los ojos, el tren seguía su camino, iluminado por la luz mortecina de los postes en la carretera. Annabeth y Grover dormían a un lado, y frente a él, Jackson lo observaba.Frunció el ceño. "¿Cuánto tiempo llevas mirándome?"El chico desvió la mirada incómodo, y se rascó la nuca. "No mucho… Bueno, sí, un rato. Pero no de forma rara, solo... estaba esperando que despertaras"."Eso lo hace sonar más raro".Se rió entre dientes y, por primera vez desde que se conocieron en persona, su risa no lo irritó. Aún.Suspiró y se acomodó en su asiento. "Quería hablar contigo a solas. No tuve oportunidad antes, y aunque lo intenté... bueno, nunca encontré la forma de hacerlo sin que me mandaras al diablo"Draco levantó una ceja. "Curioso. Lo mismo podría decir de ti."Él sonrió de lado, como si le hiciera gracia su comentario, sin embargo luego su expresión se tornó más seria. "¿Tú... tuviste sueños conmigo?"Por un segundo, no supo a qué se refería. Entonces recordó. Los fugaces sueños con ese mismo chico en el Mar, el misterioso con lindos ojos... obviamente no iba a decirle eso."Sí".Sus ojos se iluminaron un poco. "¿Y… cómo era yo para tí en ellos?"A Draco le tomó su tiempo en responder, dejando que el silencio se extendiera lo suficiente para hacerle dudar. Luego, se encogí de hombros. "Me caías mejor en los sueños" ¿Qué querían que dijera?El brillo en los ojos del chico se apagó un poco, aunque no se ofendió. En su lugar, se mordió el labio, pensativo, y después dijo la cosa más ridículamente tonta que había escuchado en su vida:"Ojalá pudiera ser el chico de tus sueños en la realidad. Yo prefiero al Draco de ahora, él que eres" ¿eh? Jackson no pareció darse cuenta del impacto de sus palabras, porque siguió hablando como si no acabara de soltar una frase que podría estar en la carta de amor de cualquier novela barata. "En serio. A veces me gustaría ser alguien diferente, alguien más fuerte, más listo, más…""¿Más como Annabeth?"Se quedó callado un momento y negó. "No, más como tú."Parpadeó confundido. "¿Como yo?" Ni Draco quería ser él mismo.Este asintió con seriedad, y algo en su pecho se retorció. "Todos quieren ser como tú, ¿sabes?" empezó a decir, mirándome con una honestidad que lo puso incómodo. "Annabeth, porque eres inteligente y Luke te quiere, él te escucha cuando a ella no" el no supo qué responder a eso, sin embargo antes de que pudiera decir algo, él continuó: "Grover, porque eres más valiente de lo que crees. Clarisse, porque eres increíblemente bueno con la katana y nadie lo esperaba, creo que hasta te tiene un poco de respeto. Silena… bueno, es obvio, eres demasiado atractivo para no ser de la cabaña de Afrodita y encima no eres un imbécil como algunos de sus hermanos"
apretó los labios, sin saber qué hacer con toda esa información. "Y Luke…" bajó un poco la voz. "Él… bueno, él te envidia porque tu papá te quiere, no Zeus, más bien Lucius, porque tienes a alguien" el estómago se le hundió. Jackson tragó saliva, como si temiera que se había pasado con eso último, pero en vez de detenerse, siguió adelante. "Incluso yo… a veces tengo celos de ti".Lo miré con escepticismo. "Eso es absurdo" Draco aveces quería ser más como Jackson."¿Lo es?" inclinó la cabeza, evaluándolo. "Tienes a un padre que te busca desde el medio de la nada porque se lo pediste, amigos que arriesgarían lo que fuera por ti. Eres talentoso, fuerte… y aunque no te guste admitirlo, también eres una buena persona"Desvió la mirada hacia la ventana, sintiendo una incomodidad extraña en el pecho. No estaba acostumbrado a recibir este tipo de cumplidos. O a recibir cumplidos tan... así en general.Sintió su mirada en él, como si esperara que dijera algo. Pero, ¿qué se suponía que debía responder? "Gracias, me halaga que tengas celos de mi vida de caos y muerte inminente en algún momento próximo".Suspiró y decidio optar por la verdad. "A veces desearía ser más como tú" Lo dijo en voz baja, sin esperar que lo escuchara, a pesar de eso el lo hizo. Hubo un silencio, y cuando lo miro de reojo, tenía una pequeña sonrisa en los labios."Podemos aprender el uno del otro, entonces."Y por alguna razón, Draco sintió que no era una mala idea.El tren siguió avanzando, y por primera vez en mucho tiempo, el silencio no le pareció tan pesado..El tren avanzaba en la oscuridad, el traqueteo constante de las vías marcando un ritmo casi hipnótico. Annabeth y Grover dormían a unos metros de distancia, pero ellos no. Grover roncaba a dos asientos de distancia, Annabeth dormía con la cabeza apoyada en la ventana, pero él… Jackson estaba ahí, con los ojos abiertos, la mandíbula tensa y los dedos enredados en la correa de su mochila como si esperara que en cualquier momento los fueran a atacar. Antes habían estado hablando mucho.Pero ahora estaba callado.Su postura era tensa, su mirada fija en la ventana, aunque no cree que realmente estuviera viendo el paisaje. Sus dedos estaban crispados sobre su rodilla, su cuerpo aún en alerta, incluso cuando todo estaba en calma.Suspiró cansado. "Jackson, tienes que dormir.""No puedo" respondió este de inmediato con la voz baja, como si no quisiera que los demás lo escucharan."Claro que puedes".Negó, los labios fruncidos. "Si me duermo, algo malo va a pasar"Sus palabras le hicieron fruncir el ceño a él ahora. No era la típica terquedad de alguien que no quiere cerrar los ojos por orgullo. No, esto era algo más profundo, más arraigado. Algo que no podía controlar."Ven aquí" dijo haciéndole un espacio a mi lado. "Antes de que me arrepienta" agregó mentalmente.Él lo miró como si acabara de pedirle que saltara por la ventana. "¿Qué?""Ven aquí, Percy" repetio con más firmeza. "Solo hazlo, no tengo paciencia para discutir a esta hora"El chico lo observó un momento, claramente debatiéndose entre si ir o no, aunque al final se movió. Con torpeza, se acomodó en el asiento a su costado, con la espalda contra el respaldo y la cabeza más cerca de él de lo que hubiera esperado.Suspiró otra vez y sin pensarlo mucho, levantó una mano hacia su cabello. Jackson se tensó por un segundo cuando sus dedos tocaron sus rizos, pero no se apartó. Con cuidado, Draco comenzó a enredar los dedos en su cabello, masajeando ligeramente su cuero cabelludo, pasando las puntas entre los rizos oscuros, deshaciendo nudos invisibles.Jackson suspiró y el cambio fue casi inmediato.Toda la tensión en su cuerpo comenzó a desvanecerse poco a poco. Sus párpados comenzaron a caer, aunque aún luchaba por mantenerlos abiertos. "Eso… eso es trampa" murmuró con la voz al borde del sueño.Draco sonrió apenas. "No sé de qué hablas""Sí sabes…" balbuceó, y luego se movió un poco, acomodándose mejor contra él.Error.Gran y grave error.Sin embargo a pesar de eso no lo detuvo.Su respiración se volvió más lenta y su cuerpo más pesado contra el suyo propio. Y entonces, con la voz apenas un susurro, murmuró: "Draco…" su mano se detuvo en su cabello."¿Mmm?"Se quedó en silencio por unos segundos, y cuando habló de nuevo, su voz era aún más baja."Me gusta cuando dices mi nombre, hazlo más, por favor..."Su respiración se trabó y bajo ajé la mirada hacia él.Percy ya estaba dormido. Tenía el rostro relajado, los labios entreabiertos, el cabello aún enredado entre mis dedos. Y el se quedó mirándolo por un momento, sintiendo el peso de su confianza, y el calor de su cuerpo contra el suyo.Nego con la cabeza y cerró los ojos, apoyándose contra el respaldo.Qué problema.Qué problema más grande..La noche seguía en calma, con el traqueteo del tren como el único sonido constante. Percy dormía aún apoyado en su costado, con su cabello enredado entre sus dedos y la respiración profunda y tranquila. Annabeth y Grover también seguían dormidos, lo que significaba que tenía un momento de paz.O eso pensó.Porque justo cuando estaba por cerrar los ojos, un brillo dorado apareció frente a él, como un holograma titilante en el aire. Oh, claro. Porque las llamadas Iris nocturnas eran la definición de discreción.La imagen se aclaró lo suficiente como para distinguir a Michel y Neville, ambos metidos en lo que parecía ser la cabaña de Hermes. Mich estaba tirado sobre una cama con la camiseta medio subida y el cabello revuelto, mientras que Nev tenía cara de recién despertado, pero con los ojos llenos de emoción."¡Por fin!" exclamó Michel en un susurro dramático. "Pensamos que ya te habías olvidado de nosotros, Dray".Rodó los ojos, sin embargo igual sonrió. "Sí, claro. Me fui hace unos días y ya me reemplazaron"."Por supuesto que no" intervino Neville con una sonrisa sincera. 'Pero si hubieras tardado cinco minutos más en contestar, Michel hubiera empezado a llorar"."¡E-eso es mentira!" Tartamudeo este."Te vi limpiar una lágrima mientras decías que Draco prefería más a Jackson, a Chase y al sátiro" contrataco Neville enmarcando una ceja."Era una basurita en el ojito" se defendió Mich."Sí, seguro" ¿Ya habia mencionado lo orgulloso que estaba de qque su chiquito este aprendiendo tan rápido?Suspiró, sintiendo cómo el peso del día se hacía un poco más liviano solo por tenerlos ahí. "No tienen idea de lo que ha sido este viaje".Michel se acomodó mejor, apoyando la cabeza en una almohada con expresión de puro chisme. "Cuenta"."¿Todo?""Todo."Exhaló lentamente y asentí."Bueno, para empezar y como ya sabrán, los dioses básicamente me obligaron a venir, así que ya saben lo feliz que estoy con eso""Oh, lo imaginamos" murmuró Neville con simpatía."También descubrí que Annabeth tiene un deseo de morir bien cabrón, porque decidió venir voluntariamente. Y Percy…" bajo la mirada un segundo hacia él. Seguía dormido, respirando tranquilo. Lo que había dicho antes todavía estaba dándole ueltas en la cabeza. Sus palabras, su tono, susurrando mi nombre como si fuera algo… especial. Sacudió la cabeza y volvio a la conversación. "Percy es Percy. Terco, valiente hasta la estupidez y con un imán para problemas"."En resumen, lo quieres mucho" Hablo Neville.Draco se atragantó con su propia saliva. "¿Qué?"Michel rió, golpeando la cama con diversión. "Draco, lo dijiste con el tono de alguien preocupado"."Cállate.""¡Draquito está desarrollando sentimientos!""Te voy a colgar" no lo iba a hacer, pero la amenaza siempre venía bien."¡No, espera!" Michel se incorporó rápidamente, todavía sonriendo, aunque con el brillo de chisme fresco en los ojos. "Antes de que nos odies, te traemos noticias jugosas".Lo miró con sospecha. "Cuenta todo y exagera".Michel intercambió una mirada con Neville, este último suspiró, negando con la cabeza con resignación antes de soltar: "A Charles le gusta Silena, y esta bien tonto por ella, ni siquiera se digna en disimular".Ah.Sonrió con suficiencia. "Lo veía venir"."¡Sabíamos que dirías eso!" Michel agitó las manos con frustración. "¿Por qué siempre pareces saber todo antes que nosotros?'"Porque soy más inteligente"."Porque eres un chismoso" corrigió Neville riendo.Él se encogió de hombros, porque una mentira no era. "Lo uno no quita lo otro".Los tres rieron un poco más, y por un momento, todo se sintió tan normal. Como si todavía estuvieran en el campamento, hablando en sus camas, sin la amenaza de dioses traidores y misiones suicidas.Sin embargo luego de un rato Neville suspiró."Te extrañamos".Las palabras lo golpearon más fuerte de lo que esperaba..Tragó saliva y desvió la mirada."Yo también".Se hizo un silencio cómodo.Después de un rato, Michel entrecerró los ojos y le señaló con la mano."Oye… ¿esa es la chaqueta de Neville?"El mencionado se quedó tieso, y él se congeló. Maldita sea, esa era la misma que había dicho que nunca usaría."No".Michel y Neville se miraron, y luego lo miraron a él. "¡Draco!"Michel parecía indignado, como si el hecho de que no la hubiera quemado fuera un insulto personal."Es cómoda" solto a la defensiva."¡Dijiste que la ibas a prender en fuego!""Bueno, no lo hice"."Pero lo dijiste.'"Las personas cambian"."Dijiste que la usarías solo si estabas muerto y te la enterraban con ella"."Pues supongo que soy un fantasma".Neville, por otro lado, solo sonreía con satisfacción. "Sabía que no podrías hacerlo".Él bufó rodando los ojos con cariño. "No te emociones demasiado, sigue siendo la prenda más fea que he usado en mi vida"."Pero la usas"."Neville, te amo, sin embargo necesito que cierres tu linda boca ahora".Se rieron de nuevo, y él simplemente los dejó ser. Porque los extrañaba más de lo que podía admitir.
