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Sin saber muy bien por qué la conversación había terminando en Todoroki como tema principal, como otras veces había ocurrido.—¿Es un buen amante? —preguntó Kirishima sin tapujos.Tenía confianza con Bakugo y aunque a veces iba con cuidado con según qué cosas le decía, en esa ocasión no lo creyó necesario. Bakugo le miró serio y desvió la mirada al poco, fijando su vista hacia el frente. Faltaba poco para que anocheciese y ambos habían salido a tomar un poco el aire, dando una vuelta por los alrededores de la escuela.—Tch… —fue lo único que salió de la boca del rubio después de un par de segundos.—¿Eso es un sí? —insistió al no obtener una respuesta firme y ahora curioso por saber más —. ¿Estuviste con él varias veces, no es así?—¿Y a ti por qué demonios te interesa tanto? —soltó arisco con la tanda de preguntas incómodas que empezaban a crisparle los nervios.—¡Somos amigos! Entre amigos en normal contarnos este tipo de cosas —comentó queriendo restarle importancia, dándole un par de golpecitos en el hombro —. ¡Va, sabes que puedes decirme lo que sea!Era totalmente absurdo mentir delante de Kirishima y en cualquier caso si en su momento se lo contó por primera vez era porque en el fondo confiaba en él. Bakugo suspiró por lo bajo y volvió a hablar.—Puede que sí lo fuese.Y odiaba admitir aquello, porque hacerlo suponía enfrentar una realidad que había querido ignorar por bastante tiempo.—¿Hablas en pasado?—Ya no lo hemos vuelto a hacer —concluyó recordando como había terminado todo.—¿Estáis de malas?—Es un imbécil, le mandé a la mierda —esta vez la frase sonó dura y Kirishima paró provocando después que Bakugo hiciese lo mismo —. ¿Qué pasa? —inquirió alzando una ceja.—Le escuche decir a Midoriya que Todoroki estaba raro desde hacía días, supongo que sería por eso.—¿Raro? —indagó frunciendo el ceño.—Sí, no lo sé. Solo fue algo que escuché sin querer. A veces se hacen comentarios, ya sabes…—Eso no tiene nada que ver conmigo —dijo volviendo a emprender la marcha como si nada, pero internamente aquello dicho por Kirishima le dejó pensativo.—¡Hey! ¡Espera…..!✗♢✗♢✗Como era habitual en Bakugo se fue pronto a su habitación a descansar, dejando a todos los demás en sus cosas. Pero a pesar de que era su rutina y no solía tener problemas de sueño, ese día en concreto estaba dando más vueltas en la cama que de costumbre.Maldijo a Kirishima por haberle hecho volver a recordar cosas que no quería. Aquello era algo pasado, ¿o quizás todavía no? Sus encuentros sexuales con Todoroki, tres en concreto habían sido un terrible error que juró no volverían a repetirse jamás. Y por eso se permitió de primera mano terminar con todo eso de una vez y hacer como si nada hubiese pasado. Grave error, porque parecía una pesadilla que le perseguía y muchísimas veces lo recordaba durante el día, y verle la cara se lo recordaba aún más."¿Es un buen amante?"Aquella frase taladró su cabeza e inmediatamente un montón de flashbacks pasaron por su cabeza.—¡Arghhhhh! -gruñó dando un salto de su cama completamente sudado. Lo mejor sería que se diese una buena ducha y volver a la cama más relajado.Por el camino y como si el mismísimo demonio le hubiese enviado una maldición se encontró de frente con el culpable de su insomnio.Todoroki pasó por su lado sin mediar palabra, en silencio, como solía ser él. Bakugo le miró de reojo y no dijo nada tampoco, hasta que estuvo alejando lo suficiente, que se giró y vio como se dirigía hacía su habitación.Bakugo se fue directo hacia las duchas y dejó que el agua empapase su cuerpo y se llevase todo. Y aunque aquello era lo que pretendía, no lo consiguió del todo. Al salir tuvo el impulso de ir hacía la habitación de Todoroki como siempre había hecho, y es que lo peor de todo es que todo lo empezó él. Lo empezó y lo terminó él, como no podía ser de otra manera.La historia había empezado un día como cualquier otro. Una noche en la que Bakugo se le cruzó un cable y a raíz de una discusión mal terminada fue a la habitación de Todoroki para recriminarle su comportamiento y echarle en cara un par de cosas. Y de ahí pasaron a palabras mayores por su mal carácter y a algún que otro empujón, y a otro contra la pared y sin saber por qué habían terminado comiéndose la boca violentamente. Y de eso acostados en la cama, Todoroki encima de Bakugo y este excitado de sobremanera.Al día siguiente el arrepentimiento para Bakugo vino tan pronto como la luz de la mañana le despertó. Pero solo le duró hasta el próximo encuentro en el que una noche cuando estaba muy caliente volvió a visitar la habitación de Todoroki y terminaron de igual manera. La primera vez lo achacó a los contratiempos, la segunda al calentón, pero una tercera fue demasiado y después del tan repentino revolcón se levantó furioso, nervioso y descontrolado, mandando al infierno a Todoroki. Junto con un gran portazo esa fue la última vez que se dirigieron la palabra y de eso ya había pasado una larga semana.Pero ahora volvía a estar allí, él Bakugo Katsuki, quien justamente una semana atrás había jurado que no volvería a pisar ese cuarto, a punto de abrir la puerta. ¿Pero por qué? ¿Qué maldita energía era la que le hacía volver una y otra vez? Sediento... como si nunca tuviese suficiente de ese bastardo….Su olor….De repente lo recordó, el cabello de Todoroki desprendía un olor particular que de alguna manera cuando pudo apreciarlo de cerca, le fascinó y le enganchó. Su cuerpo….tan bien fornido, su mirada intimidante y su aura especialmente atrayente y misteriosa. Un cúmulo de cosas que habían hecho de él un sujeto difícil de ignorar para Bakugo.Abrió la puerta sin meditarlo más y por el contrario a lo que solía encontrarse, esta vez se topó con la luz encendida y a Todoroki encima de la cama con un libro en la mano. El rubio se apresuró a cerrar la puerta para que nadie le viese, y esperó a que el otro dijese alguna cosa por la interrupción, pero no fue así. Y a medida que los segundos pasaban el ambiente se hizo más insoportable para un Bakugo que no sabía qué decir.Todoroki siempre fue un tipo de pocas palabras con Bakugo. No lo consideró necesario cuando parecía que ellos se entendían mejor a base de gestos y no precisamente con palabras, ya que eso siempre acarreaba alguna que otra riña.—Oi, no puedo dormir —fue lo primero que se le ocurrió pronunciar como si aquello fuese algo natural.Todoroki cauto y sin saber muy bien por donde iban los tiros, se mantuvo callado y en la misma posición.—¿No vas a decir nada? —insistió impaciente.—Aún es pronto -dijo Todoroki después de tomarse su tiempo.Bakugo miró el reloj que tenía encima de su mesita de noche y efectivamente apenas eran las 9:12 de la noche pero para él era una hora habitual en la que ya estaría en otros mundos soñando.Volvió a formarse un silencio incómodo y Todoroki al percibir a Bakugo en actitud defensiva y preocupado de que volviese a formarse un mal ambiente simplemente quiso ser amable, haciéndole un sitio a su lado en la cama.Bakugo le miró sin entender y Todoroki le indicó con la mano que se sentase.—Supongo que si has decidido venir hasta aquí no vas a quedarte todo el rato de pie —comentó consiguiendo que Bakugo se sintiese algo estúpido.Finalmente tomó asiento al lado de Todoroki. La cama no era excesivamente grande por lo que ambos estaban casi rozándose el uno del otro.Por el contrario a lo que pensó Bakugo en un primer momento, Todoroki no le sacó en cara sus malas palabras de la última vez, ni le recriminó, ni le pidió explicaciones.Por su parte Todoroki pensó para sus adentros que no iba a actuar o decir nada fuera de lugar que pudiese perturbar a ese cabeza loca, ya que no era eso lo que quería. No le caía mal en absoluto y desde el primer día que habían intimidado supo que le gustaba. Pero que Bakugo sintiese lo mismo o algo ya era hacerse demasiadas ilusiones. Con poder tenerle cerca de vez en cuando se conformaba.—Me alegra que hayas decidido volver a hablarme —dijo descolocando al rubio.Por supuesto la última vez había huido de su cuarto maldiciéndole y diciendo que no volvería a dirigirle la palabra aunque sin explicaciones de por medio. Para Todoroki eso había sido un fuerte golpe que de repente, del más intimo contacto hubiese pasado al desprecio total.—Ni siquiera sé por qué he vuelto a hacerlo —masculló sin querer precisamente pensar en el porqué.—¿No volviste a pensar en mi ni una sola vez? —preguntó esperando cualquier tipo de contestación por parte de Bakugo, con él todo era posible.—Eso no importa.—A mi me importa —se giró hacía Bakugo y se miraron de frente a pocos centímetros —. Por eso te lo pregunto —siguió explicando como si fuese algo a enfatizar.—Supongo...Yo que sé. Algunas veces —dijo rápido.Y como si aquello fuese el premio por haber podido sincerarse, Todoroki se acercó hasta él, hasta que chocó sus labios contra los de Bakugo, sin hacer excesiva presión.Al separarse Bakugo le observó extrañado por su reacción.—¿Por qué has hecho eso? —cuestionó como si necesite saber el porqué de todo, desconfiado.—Me gustas.No, no podía ser verdad. ¿En serio habían salido esas dos palabras de la boca de ese mitad y mitad? Pensó para sus adentro un Bakugo absolutamente descolocado.—¿Es extraño? —volvió a hablar Todoroki —. Quizás pienses que soy un tipo raro, pero es la primera vez que me pasa con alguien. Solo quería que lo supieses.—Tú siempre has sido un tipo raro. Hoy estás muy hablador —indicó Bakugo y así era.—Las otras veces no me hacía falta hablar —dijo con naturalidad provocando que a Bakugo se le erizase la piel.¿Qué cojones estaba diciendo ese bastardo?—No sé qué se te pasará a ti por la cabeza cada vez que…. —dejo la frase sin terminar dando por hecho que quedaba más que claro —. Pero yo lo tengo claro —Bakugo alzó una ceja —. Creo que a ti te pasa algo parecido y no te soy indiferente….—se atrevió a decir aunque sobre eso tenia una y mil dudas. Había pecado de ser demasiado atrevido al decirlo.—Será mejor que me vaya a acostar —comentó de repente Bakugo queriendo zafarse de ese momento —. Estoy cansado.Todoroki asintió y Bakugo se fue por donde había venido volviendo a dejar a Todoroki a solas. Cuando Bakugo regresó a su habitación volvió a arrepentirse de todo.¿Qué puñetas había sido todo eso? El mitad y mitad diciéndole que le gustaba y él como un idiota yendo hasta su cuarto como si estuviese necesitado. Esa noche para aliviar todo lo que llevaba dentro, no solo sexualmente, sino emocionalmente no le quedó más remedio que masturbarse. Practica que solía efectuar, pero no muy a menudo. Al final de puro agotamiento de dar vueltas y después de eso pudo coger el sueño.—Joder tío ¿Estás bien? —le preguntó Kirishima nada más verle a la mañana siguiente.—Sí, ¿Por qué?—Vaya cara….—y no quiso entrar en detalles para no hacerle cabrear.—¡Pues la mía! ¿Algún problema? —Kirishima negó y Bakugo bajó el tono de voz —. Hoy no he dormido especialmente bien ¿sabes?—¿Pasó algo?—Nada, lo de siempre. El bastardo. Me dijo que le gustaba…. —comentó yendo al grano , sin querer explicar demasiado.—¿Y tú qué le dijiste?—¿Qué le voy a decir? Pues nada.—¿Cómo que nada? El tío con quien has estado acostándote se te declara ¿y tú te quedas mudo?—¡No me quedé mudo, simplemente no quise meterme! —se defendió —. ¿Qué coño le iba a decir?—¿Pero a ti también te mola, verdad? —Bakugo no contestó —. Hombre, al menos te lo pasas bien con él, sino no….Kirishima tenía esa capacidad de soltarlo todo con neutralidad y haciendo que todo sonase tan simple. Por supuesto Bakugo sabía que estaba en lo cierto, algo tenía, por eso había ido una y otra vez a su cuarto, ¿Pero gustarle? ¿Acaso eso no eran palabras mayores?—Dile que a ti también te gusta -—volvió a hablar Kirishima.—¡¿Qué dices?!—Si te gusta díselo, así de claro. A ti no te se conoce por ir con rodeos. Vas directo. Me sorprende que dudes.Y así era pero cuando se trataba de Todoroki todo parecía tomar otra forma.—No sé si me gusta —pronunció al aire.—Bueno hay una manera de comprobarlo —Bakugo le prestó atención —. Imagínatelo con otro, si te pone celoso o te molesta es que te gusta.—¿Qué clase de truco barato es ese? —le recriminó de primeras.—En serio, es efectivo. Tú hazme caso.✗♢✗♢✗El día pasó sin contratiempos y no fue hasta la noche en que Bakugo volvió a recordar las palabras de su amigo.¿Imaginarlo con otro? El primero y gran rival que se le pasó por la cabeza fue por supuesto Deku. Y ni siquiera fue capaz de formar una imagen decente en su cabeza de ellos dos juntos, ya que el simple hecho pensarlo, le hacía bullir. ¿Así que de eso hablaba Kirishima? ¿Eso eran los celos? Ni en sus más crueles pesadillas quería imaginar al bastardo con el nerd de Deku. Dándole sus besos, sus caricias, esa ronca voz pronunciando su nombre excitado….¿Diciéndole que le gustaba? ….
¡No, mierda!
—¡Maldita sea! —apretó sus puños.Se fue directo hacía la habitación de Todoroki pero esta vez se la encontró completamente vacía. En la sala de estar solo había algunos alumnos y no quiso preguntar. Dio varias vueltas por los pasillos sin encontrar rastro de él hasta que se le ocurrió inspeccionar la habitación de Deku. Estaba vacía.¿Dónde demonios se había metido? Estuvo más de media hora dando tumbos hasta que cansado no se le ocurrió otra que esperarle en su habitación hasta que regresase. Hasta que pasó una media hora larga Todoroki no apareció encontrándose al abrir la puerta a Bakugo sentado en su cama.—Hola —dijo al verle y Bakugo no pudo aguantar sus ganas de interrogarle.—¡¿Dónde estabas?! Llevo esperándote más de media hora.—Oh, perdona. Me he entretenido dando una vuelta por la zona de detrás. Hacía fresco.—¡¿Qué?! ¡¿No estabas con Deku?!—¿Midoriya? No, no le he visto desde la tarde. ¿Por qué?Y Bakugo en el fondo aliviado y a la vez expuesto quedó en evidencia para si mismo. Su mente le había jugado una mala pasada por culpa de sus pensamientos retorcidos. Por un momento y en un instante de locura creyó que podrían estar juntos.—Por nada, olvidalo.—¿Me buscabas?—Sí, supongo…Todoroki se fue hasta él y se sentó a su lado.—¿Algo importante?—Sobre lo que me dijiste ayer….de que yo te ….de que yo te gustaba —terminó diciendo firme —. Creo que a mi tú también me gustas….—expuso a regañadientes pero queriendo hacer caso a Kirishima.Él no era ningún cobarde y si alguien tenía que estar con el bastardo iba a ser él.—¿Y ese cambio repentino? —quiso saber —. Pensé que ya no querrías estar más conmigo...—¡No lo sé! ¡Ni yo me entiendo! —exclamó son sinceridad —. La última vez me cabreé. Porque estas cosas no van conmigo. Yo soy un tío que va solo, que no le va detrás nadie, ni necesita irle detrás a nadie.—Eres orgulloso, eso es todo.—Me pones muy cachondo —volvió a ser directo otra vez, consiguiendo esta vez hacer que Todoroki se sorprendiese ante lo dicho. Aunque no era una novedad para él ese hecho, que Bakugo lo admitiese delante suyo de esa manera era de otra envergadura.—¿Y por qué crees que te pasa eso?—Joder, por tu puta culpa ¿Por qué va a ser? Me pongo loco. Se me ha hecho un infierno toda esta última semana. Pensé que era una gilipollez, y que había sido un error todo eso, pero...Todoroki lo empujó sobre la cama haciendo que Bakugo cayese de espaldas y él pudiese verle desde arriba.—¿Has estado tocándote pensando en mi? —Todoroki tampoco era de piedra y cuando a Bakugo le daba por ponerse en modo animal, a él también le afectaba.—Sí —contestó desafiándole con la mirada.—¿Y te ha gustado?—Más me gusta cuando me lo haces tú —expuso ya excitado y con la mente algo nublada.Todoroki con solo mirarle los pantalones pudo comprobar satisfecho que sus palabras eran suficientes para que ese torbellino se empalmase. Y le pasaba exactamente lo mismo. Se puso encima de él y fue directo hasta su cuello el cual no dudo en lamer y besar hasta subir y casi rozar su oreja.—No vuelvas a alejarte —susurró roncamente y Bakugo clavó su mirada en la de Todoroki —. No permitiré que vuelvas a hacerlo…—Ahh…. —la cálida lengua de Todoroki provocó un espasmo en el cuerpo del rubio —. Deja de hacer eso.—Sabes perfectamente que no voy a parar….Y eso es precisamente lo que tú quieres, que no pare…Solo habían sido tres veces las que habían intimado, suficientes para que Todoroki pudiese descifrarle. Se hacía el duro, y le molestaba que pudiesen descubrir lo que de verdad sentía. Orgulloso al máximo, le costaba mostrar sus emociones abiertamente.Todoroki siguió su camino, esta vez hacía abajo. Subió un poco la camiseta de Bakugo destapando y dejando al descubierto parte de su torso. Lo rozó con varios de sus dedos y al volver la mirada en Bakugo, este ya había cerrado los ojos. Solía hacerlo cuando el placer empezaba a ser fuerte. Todoroki entonces decidió avanzar sin dar muchos rodeos y meter directamente su mano en los pantalones del rubio para empezar a masturbarle fuertemente. Y los sonidos no tardaron en aparecer. Sonidos que adoraba al ver que era él quién los provocaba.—Ahhh...hmhh ahh...Arghh mierda….¡Basta desgraciado! —dijo subiendo demasiado el tono de voz y al darse cuenta calló de golpe.—¿Prefieres lo otro? —preguntó Todoroki firme logrando que los colores se le subieran a Bakugo en segundos.Bakugo sabía de sobras a qué se refería y el hecho de saberlo y que se lo preguntase de esa manera le hacía sentirse jodidamente a su merced y estúpido a la vez.—¡Haz lo que te de la gana! —gruñó tapando parte de su cara con uno de sus brazos.Todoroki lo apartó forcejeando un poco.—No quiero hacer lo que me dé la gana, quiero que disfrutes.—Entonces te follaré yo —soltó incorporándose un poco.Todoroki calló y no dijo nada después de eso, mostrando la misma expresión de siempre, imposible de interpretar.En todas las ocasiones había sido Todoroki el activo y no porque lo decidiesen. Las cosas habían surgido de ese modo y no hubo ni que preguntar. Bakugo de buena gana dejó que fuese Todoroki quien le llevase sin rechistar. Para Todoroki fue placentero y ni se planteó el hecho de que a Bakugo le hubiese podido gustar de otra manera.—Si es lo que quieres… —pronunció Todoroki después de un rato sin haber dicho nada.—¿Te da asco que quiera follarte? —quiso preguntar al no ver una respuesta clara por parte del otro.—No.—¡¿Por qué no eres sincero maldito bastardo?! Te lo he dicho y te has callado —le recriminó.—No esperaba que me dijeses algo así.—Tsk…. ¿Por qué? ¿Te crees muy chulito y que vas a ser el único que la meta? ¿Es eso?A veces por la serenidad de Todoroki y por no ser tan expresivo como Bakugo, hacía que este último se pusiese de los nervios, al malinterpretar o no saber por dónde iban los tiros.—No he dicho eso.—Pf aparta —quiso levantarse para incorporarse del todo pero Todoroki le detuvo —. Aparta o te meto una hostia. Eso o hago que tu habitación vuele por los aires —pronunció serio y con el semblante totalmente cambiado.Y es que Bakugo era una bomba de recogería, sobre todo cuando lidiaba con Todoroki. Lograba pasar del 0 al 1000 en un pestañeo.—Te he dicho antes que no iba a dejar que te alejases de nuevo— le recordó.—¡Me la suda lo que hayas dicho! ¡Quita!Todoroki en un último intento de que permaneciese allí, antes de que saliese de la cama lo cogió de la camiseta y apoyó su frente en su espalda.—Jamás me daría asco nada que viniese de ti —quiso dejar claro para que no hubiese ningún otro malentendido.—Como si fuese a creerte…Todoroki bajó de la cama y ante la atenta mirada de Bakugo empezó a desnudarse. Primero quitándose la parte de arriba para poco a poco ir bajando sus pantalones y ropa interior hasta quedar como Dios lo trajo al mundo. Bakugo alucinó y no dijo nada.—¿Y qué quieres que haga para qué me creas?Bakugo se acercó hasta él y le morreó empujándole un poco hasta que Todoroki volvió a estar encima de la cama. Esta vez se habían invertido las posiciones y ahora era Bakugo el que podía mirarle desde arriba. Le gustaba esa sensación por primera vez de sentirse más poderoso, de ser él quien tenía la iniciativa y no iba a desaprovecharla. Se deshizo con rapidez de su camiseta y empezó a toquetear la piel de su amante, toscamente pero mirando a cada momento cuales eran sus reacciones. Sin duda era un completo novato en ese campo.Sí, un novato que por descontado se puso nervioso y no supo cómo parar aquello. Tener a un tipo como Todoroki follándoselo era una cosa, podía lidiar con ello. Él solo tenía que dedicarse a gemir, cerrar los ojos y disfrutar. Pero otra muy distinta era que él tuviese que llevar las riendas y ser el responsable de darle todo el placer posible. Una responsabilidad que ahora que la tenía de frente parecía de otro nivel.¿Cómo demonios lo conseguía ese bastardo? Pensó Bakugo para sí. Todoroki sin ser tampoco un experto supo enfrentar cada situación, todas las veces a la perfección. Logrando que se corriese como nunca, que casi chillase de puro gozo y su piel se erizase con cada toque. En cambio él se había quedado allí paralizado, empalmado y con su amante del mismo modo, sin tener ni puta idea de por dónde empezar.—¡Mierda, mierda, mierda! —llevo su mano hasta su pelo y lo estrujó con rabia.Todoroki se alzó y pasando una de sus manos por entre su nuca lo atrajo hacía él.—Katsuki... —murmuró con voz ronca, pero antes de que pudiese decir nada el rubio le cortó en seco.—¡Calla! ¡Ni se te ocurra decir nada!Todoroki le besó y lo que vino después fue una repetición de lo que había pasado todas las veces anteriores. Todoroki tomó el control y después de varias caricias y besos fogosos pasaron a la acción. Bakugo terminó exhausto y recostado en la cama al lado de Todoroki. No tardó en levantarse dispuesto a vestirse.—¿Vas a irte?—Sí.Todoroki se puso en tensión de inmediato al recordar lo que había pasado la última vez. ¿Iba a ser igual? ¿Bakugo se enfadaría, dejaría de hablarle y volverían a distanciarse?—No puedes irte.—Pues es lo que voy a hacer.—Bakugo.Silencio.—Bakugo.El rubio terminó de vestirse y se dispuso a salir cuando de pronto noto detrás suyo una energía incrementarse. Antes de que volviese a pestañear un gran bloque de hielo se interpuso entre él y la puerta de salida.—¡¿Qué puta mierda es esta?! —Todoroki solo se dedicó a mirarle serio sin responder —. ¡¿Vas a secuestrarme o qué?!—Solo quiero que te quedes —mustió flojo e inquieto de tener que llegar a esos extremos para retenerle. No era lo que quería pero por nada el mundo iba a permitir que volviese a repetirse lo mismo.—Tch….—¿Te has sentido mal por lo de antes? —quiso saber con urgencia, porque intuía que así era.—¿Me lo vas a echar en cara? —preguntó a la defensiva.—No. Es una idiotez.—¿Una idiotez? —alzó una ceja como si lo que hubiese dicho el otro no tuviese ningún sentido.—Si prefieres que sea yo quien te lo haga, no le veo el problema —dijo sin más, sin darle importancia.—¿Qué? —él había estado comiéndose la cabeza, pesando en el por qué, o en si era él el raro y parecía que para Todoroki era solo una tontería —. ¿No has pensado nada raro?—He pensado que te gusta más que te folle yo —y a pesar de no estar muy seguro de si decirlo o no por cómo iba a reaccionar Bakugo, lo soltó tal cuál —. Y a mi me encanta follarte —finalizó empezando a derretir el hielo creado —. No voy a obligarte a estar donde no quieres. Puedes irte.—¿Por qué cambias de opinión tan rápido imbécil? Has dicho que querías que me quedase.Todoroki le miró a los ojos.—Y quiero que te quedes —remarcó al ver el cambió de actitud del rubio.—Pues deja eso y ven a la cama.¿Qué si Todoroki era un buen amante? Sin duda lo era. El mejor. Y Bakugo no necesitaba probar a nadie más para confirmarlo....
