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El cometa estaba en su máximo punto, incluso la luz del día no era suficiente para ocultar los brillantes colores de los componentes haciendo contacto con la atmósfera. En Neo Edo, ver pasar aquel cometa una vez más después de mil años, era una señal de buen presagió y buena suerte para aquellos elegidos por él.El cometa Elspeth, uno de los símbolos más importantes en Neo gracias a qué de él surgió la fuente de energía y objeto con más energía del mundo conocido, la piedra Ki.Durante semanas todos en Japón estuvieron preparándose para el paso del cometa, cada uno creando las ofrendas por separado o haciendo rituales dependiendo de sus creencias, pero por esta ocasión Usagi fue la excepción."El cometa azul, como los maestros de las energías místicas lo llamamos, no solo elige a ciertas personas para ser bendecidas con un don o un deseo." Karasu-Tengu caminaba alrededor de la piedra Ki, había estado preparando las últimas dos semanas lo adecuado para sus planes. "Su energía es mucho mayor a lo que conocemos, altera al mundo, altera el rumbo y da oportunidades que no deben desaprovecharse""Usagi, te he preparado durante estos meses con más arduo esfuerzo por una simple razón, tu linaje está marcado por una bendición no solo otorgada por el cometa, si no que también por la Luna misma. Tu nacimiento no es casualidad, que seas el último descendiente del clan Miyamoto tampoco, estás destinado a combatir una guerra que lleva desde hace milenios ocurriendo""Mi parte del trabajo ha terminado, ahora debes buscar alguien más que te instruya y te guíe por el camino adecuado.. Una vez que pase el cometa las puertas a otros mundos se abrirán, la piedra Ki te guiará a dónde debes ir y el resto lo deberás conseguir tú, volverás a este mundo cuando sea el momento y cumplirás tu deber.""Buena suerte en tu viaje, Yuichi Usagi" "¿Un festival? La última vez que vinimos peleamos contra un demonio y la penúltima vez nos encerraron en la cárcel" Todo a su alrededor se veía más colorido, está vez más cosas parecían tranquilas, todos felices, todos contentos.La ciudad oculta seguía teniendo su encanto tenebroso pero era como si estuviera siendo disimulado de una manera muy, pero muy rara, con adornos por aquí y por allá, música alta, bailes alegres, mucha comida y muchos puestos callejeros ofreciendo quien-sabe-qué.De alguna manera Sunita había convencido a April de ir, April se lo dijo a Mikey, Mikey le preguntó a Draxum y después los convenció a todos de asistir a pesar de que tenían la mínima información de lo que se trataba.Y ahora todos estaban ahí, caminando entre la multitud y buscando un buen lugar para quedarse en lo que comenzaba el festival."En esta ocasión, es muy poco probable que nos capturen cómo aquella vez. Es una tradición sagrada y se rige por la paz y el perdón" Explicó Draxum desde el hombro de Mikey, con una forma demasiado adorable de un oso rosa.Un oso rosa muy malhumorado, pequeños detalles."¿Entonces hoy todos son pacíficos y se quieren entre todos aunque se odien los demás días?" Preguntó April hacia Draxum, aunque fue Sunita quien le contestó."Algo así, perdonan por un día y después renuevan sus votos de odios entre ellos" señaló hacia uno de los callejones infestado de puestos, antes los hubieran visto gritarse entre ellos por vender lo mismo, pero ahora estaban tranquilos, intercambiando productos y demás."¿Y hay alguna razón en especial del porqué lo que sea lo que sea esto, quieran celebrarlo todos?" Preguntó Donnie de manera distraída, mirando a su alrededor sin impresionarse en absoluto, deseando irse de ahí lo antes posible."¡Por supuesto que la hay!" Sunita señaló hacia el aparente cielo de tonalidades oscuras con residuos de vapor. "Cada mil años pasa un cometa por la tierra que es capaz de verse incluso en la ciudad oculta, según los escritos más antiguos, el cometa alimenta la energía mística del titán llorón, pero además de eso, se dice que el cometa da claras señal del destino de cada uno, Pero solo los más afortunados se les dará una bendición cualquiera, las más poderosas de ellas te pueden permitir cambiar el destino escrito"Sunita narraba los mitos de la manera más apasionada posible, incluso ella se podía notar emocionada de ser guiada hacia su destino, tal vez podría ser la afortunada de recibir una bendición pero a pesar de eso, si no lo recibía ella estaría feliz de por lo menos observar al cometa."¡Está es la primera vez que muchos de nosotros podremos ver el cometa pasar! Los ancianos y los más sabios dicen que es un espectáculo sin igual, así que estoy segura que les encantará""De hecho-""No arruines el momento, Donnie" April amenazó rápidamente, evitando que la tortuga de morado dijera algún comentario respectivo y los volviera a meter en problemas. "Bleh, bien" Respondió resignado, cruzándose de brazos sin más.Sunita los guío hacia lo que ella consideraba el mejor lugar, cerca de una de las grandes plazas y uno de los puntos más bajos que daba al gran lago en el que estaba ergida la ciudad oculta. Pasando a comprar por puestos y tomando lo más llamativo que había, como pequeños cristales que se sincronizaban con los colores del ambiente, pociones que te daba alguna habilidad momentánea y artefactos viejos.Se dirigían hacia el lugar entre pláticas y más, riendo o señalando cosas que les gustaban. Por el momento las cosas iban bien, no habían causado ningún problema y los yokais parecían amigables en su totalidad.Pasaron frente a un puesto algo pequeño, pero lleno de joyas y baratijas nada espectaculares, eran como aquellos vendedores que se jactaban de tener lo mejor cuando solo tenían cosas malgastadas y viejas. Pero a pesar de eso Leo se quedó, acercandose al puesto a observar lo que vendían.Collares, anillos, pulseras, dijes."¡Leo, vamos!" Mikey lo llamó, agitando una de sus manos con euforia para notarse entre la multitud."¡En un momento los alcanzo!" Respondió, recibiendo una respuesta afirmativa de su hermano menor quien se alejó rápidamente para alcanzar a los demás. "Veamos que tenemos por aquí.."Rebuscó entre los objetos, escuchando a la yokai de humo explicarle lo que era y como podía usarlo, alegando que podrían darle suerte, que se activan con un conjuro, le dan más fuerza etc. etc.A pesar de que estaba buscando, ninguno le llamaba la suficiente atención como para querer comprarlo o si quiera querer analizarlo, suspiró rendido, resignandose al hecho de que no encontraría nada y que era mejor irse y alcanzar a sus hermanos.Estuvo a punto de despedirse de la amable yokai, pero paró antes de hacerlo, en una de las esquinas detrás de algunos collares más grandes y llamativos, estaba escondido uno en especial. Movió las joyas a un lado y lo desenterró por completo; la cadena estaba algo malgastadas y sucia, tenía un dije con diseño de enredaderas y forma de media luna, parecía que era plata oxidada o algo similar, pero en el centro, donde estaba el hueco más grande, estaba una piedra preciosa.Un cuarzo de luna o algo así le había dicho la vendedora cuando agarró una piedra similar."Es una buena opción" la anciana le habló, su suave sonrisa seguía en el rostro distorsionado. "Fue una reliquia muy valiosa en su momento, la luna se la regaló a una princesa en la superficie llenandola de regalos y esperanzas."Leo no dijo nada, guardando un comentario desagradable para si mismo, solo miró una vez más el collar y a pesar de que no creía en absoluto en lo que decía la anciana, compró el collar, tal vez solo lo tendría en su habitación como un adorno."Que tengas un buen destino" Se despidió la mujer sin más, y aunque fue una frase dulce, le dió un escalofrío sin evitarlo."Sí.. si, usted también" Murmuró, alejándose a paso lento hasta que el puesto desapareció de su vista, la gente ocupando la mayoría de su campo de visión.El dije se movía entre sus tres dedos, yendo de un lado hacia el otro y teniendo cuidado de no tirarlo antes de tiempo o seguramente se arrepentiría de gastar su dinero en eso. La multitud a su alrededor comenzó a dispersarse cada vez más, emocionados de lo que estaba por pasar e incluso las luces en la ciudad oculta se apagaron por completo, solo quedando la luminosidad del agua debajo.Suaves estelas de colores fuertes y llamativos comenzaron a iluminar el oscuro cielo, el vapor, nubes y neblina que no permitía observar nada más allá de ellos se dispersaron lentamente, haciendo pasó al cometa que cada vez se acercaba más a su posición.El cometa era gigantesco y parecía que estaba a nada de rozar contra las edificaciones pero eso nunca sucedió, sin en cambio pequeñas estelas salieron de él, como si fuera una gran cantidad de brillantina que caía sobre todos, cada uno recibiéndolo con alegría.Una de ellas, de un color más amarillento cayó hacia Leonardo, la atrapó con una de sus manos y solo observó como parecía fusionarse con la palma de su mano, suaves líneas de color amarillo apareciendo por unos segundos hasta desaparecer por completo.Debía admitirlo, era un espectáculo increíble de muchas maneras, el cometa iba tan lento dejando rastros de su paso por varios minutos, iluminando la oscuridad con vivaces colores llamativos.Las palabras de Sunita pasaron por su mente una vez más, si los relatos que dijo eran ciertos entonces tal vez podría ser bendecido con algo o podría ser guiado hacia su destino o algo así había dicho."Ojalá esa bendición sea una buena pizza y un cupón gratis en Run of the Mill Pizza." Estuvo a punto de irse del lugar, pero la constante y repentina vibración en su caparazón lo hizo detenerse. Giró un par de veces a observar a su alrededor, pero no parecía que alguien lo estuviera molestando.Sacó sus espadas y en efecto, las ōdachis parecían haberse vuelto locas de un momento a otro, comenzando a vibrar con fuerza. "¿Que pasa? ¿Por qué están vibrando?"Preguntó al aire, claramente sin recibir una respuesta alguna, se mantuvo de esa forma unos minutos más pero parecía que ninguna de ellas estaba dispuesta a parar de temblar."¡Lo siento, lo siento mucho!" Escuchó a lo lejos, y a pesar de que estaba concentrado en hacer que sus espadas dejarán de temblar, no pudo evitar buscar al dueño de la voz.Aunque no fue necesario buscarlo por mucho tiempo ya que se había estrellado contra él.Cayó al suelo en un fuerte golpe, sintiendo su trasero doler gracias a la repentina caída, jadeó adolorido y algo aturdido por el repentino golpe. Miró frente suyo, sus ōdachis habían caído al suelo pero ya no estaban temblando, sin en cambio estaban completamente atadas por un yoyo que parecía no querer soltarlas.Pero lo más importante en ese momento, era el desconocido frente suyo, quien parecía también haberse llevado un fuerte golpe en el momento de la colisión. No pudo evitarlo mirarlo un par de segundos de más, era.. curioso, durante el tiempo que había bajado a la ciudad oculta ya sea por una u otra cosa, nunca había visto a un yokai o un conejo mutante.O tal vez si vió uno, pero era una extraña combinación entre conejo y mantis."¿Estás bien?" Preguntó, levantándose del suelo y extendiendo una mano hacia el tipo."¿Qué?" Tomó su mano al verla extendida, levantándose con torpeza del suelo, pasando su mano pro su ropa para quitar todo el polvo que adquirió."¿Qué?" Preguntó otra vez Leo, ambos se miraron un par de segundos antes de sonreír de la manera más incómoda posible, ninguno se podía entender y eso era.. bastante malo. "Soy- eh, Leonardo Hamato, aunque no sé si puedas entenderme""¿Hamato? ¿Leonardo? ¡Oh, sí! Soy Yuichi Usagi" Usagi dió una pequeña reverencia lo cual fue copiado por Leo, ocasionando que ambos golpearan sus cabezas al subir."¡Lo siento!" Se disculpó rápidamente, riendo de la vergüenza, eso era una primera mala impresión pero Usagi no parecía molesto, solo estaba igual de avergonzado que él."Lo siento mucho.." Río sin poder evitarlo, sujetando con su pata la zona donde su cabeza había chocado contra la de la tortuga.Se quedaron en silencio una vez más, sin saber cómo entablar una conversación sin que fuera más vergonzoso, ninguno parecía hablar el idioma del otro y a pesar de que él ambiente entre ambos era un poco más ligero, no sabían que hacer. Yuichi fue el primero en moverse, tomando las ōdachis y admirandolas, diciendo algo sobre que se veían geniales o por lo menos eso es lo que Leo quería pensar que había dicho.Con rapidez desenredó el yoyo de la cuchilla, murmurando entre dientes cosas que no podía entender, aunque en el momento en que estaba a punto de separar su yoyo, no pudo."¿Quiere ayuda?" Preguntó, golpeándose internamente al recordar el pequeño detalle de idioma.Leo se acercó y tomó la empuñadura de sus espadas, jalandolas al mismo tiempo que el conejo, ambos haciendo su mayor esfuerzo para separarlas pero parecía prácticamente imposible."¡Mi yoyo nunca hace esto, vamos, déjalas ir!" Usagi pidió, intentando una vez más separar ambas armas las unas de las otras."¿Que clase de pegamento es ese? Incluso parece más fuerte que el que hizo Don cuando éramos niños y por el cual tuve las manos pegadas por tres días" Leo jaló más fuerte, ambos moviéndose al lado contrario con todas sus fuerzas para separar los objetos.Una pequeña estática surgió mientras más se separaban, moviéndose lentamente, solo necesitaban seguir jalando con todas sus fuerzas y el yoyo soltaría a ambas espadas.O eso se suponía que pasara antes de que ambos objetos se volvieran locos otra vez.Las espadas de Leo fueron hacia el lado de Usagi, golpeándolo en la espalda y el yoyo de Usagi se escapó de sus manos, atrayendo el cuerpo de la tortuga contra él cuerpo del conejo. Ambos cayeron al suelo y rodaron un par de veces, ahora ambos estaban de espalda contra espalda, sentados sobre el suelo, completamente atados y siendo ignorados olímpicamente por los yokais a su alrededor. Bueno, lo que era un día tranquilo y fácil para ambos terminó en que estuvieran atados con un completo desconocido."Otra vez me metí en problemas en mi primer día en otro lugar" murmuró Usagi, decepcionado por volver a causar problemas al llegar a una nueva ciudad completamente desconocida para él."Oye, no te desanimes, tal vez podamos salir de aquí pronto" Leo hecho su cabeza hacia atrás, sintiendo el hombro del conejo debajo de su nuca.Usagi solo lo miró algo sorprendido por una acción tan liberal, pero a pesar de eso no lo quito de su lado y solo le sonrió, incluso si no tenía idea de lo que dijo."¡Se quien nos puede ayudar! Aunque solo tengo que esperar a que me encuentre y si tenemos suerte, haya encontrado a Katsuichi-sensei" Usagi ladeó un poco su cabeza, sus orejas levantándose para evitar que la tortuga a su lado se ahogara con ellas.Leo solo asistió, fingiendo haber entendido.Seguramente estaba diciendo que era genial y que le agradaba haber terminado en una situación con él de esa forma. Sí, seguramente era eso. Pasaron varios minutos de esa manera, ambos hablando de cualquier cosa y fingiendo que se contestaban aunque terminaban hablando de otra cosa totalmente diferente al tema, pero el lado bueno de eso era que estaban bien, se agradaban y estaban cómodos a pesar de la situación.La gente poco a poco se dispersaba a otros lados, ignorandolos mucho peor que antes aunque pedían ayuda para desatarse. La primera parte del festival habia culminado, otros muchos iban a sus hogares para pasar tiempo con su familia y otros tantos se iban a otras plazas para bailar, beber y disfrutar del único día en mil años que todos estaban en paz.Usagi se removió inquieto en su lugar, lo que llamó la atención de Leo quien rápidamente intentó preguntar que sucedía, pero no pudo ni formular la pregunta cuando vió a una pequeña cosa verde y larga acercarse corriendo, abalazandose contra Usagi."¡Spot, estás aquí! ¿Encontraste a Katsuichi-sensei? ¿Nos puedes ayudar?" Preguntó con rapidez, aunque la pequeña mascota solo se movió hasta el lado de Leo, quien en su momento se asustó pensando que lo morderia.Spot solo dió un pequeño 'Chirp' y dejó una larga lamida en la mejilla de la tortuga, quien río y lo saludó."Eres igual de problemático que tú abuelo""¡Katsuichi-sensei!" Usagi lo saludo, aunque rápidamente se avergonzó, agachando la mirada. "Lo siento, mi yoyo se descontroló y se pegó a las espadas de Leonardo-san, entonces intentamos despegarlos pero nos enredaron y nadie nos quiso ayudar""¿Yo? ¿Me mencionaste?" Nuevamente recargó su cabeza en el hombro de Usagi, observando lo que Usagi veía aunque rápidamente se arrepintió.Ese era un león, un yokai león que incluso de cabeza se veía demasiado imponente.Intentó moverse, usar su habilidad para salir de ahí pero no pudo, es como si algo le impidiera usar su ninpō. Estaba pensando lo peor, tal vez aquel león estaba en busca de Usagi y lo quería dañar, por eso estaba huyendo, o tal vez los pensaba vender en el mercado ¿Serían tortuga y conejo asados?Debían escapar, ambos, debían irse, debían-La presión de la cuerda contra su plastron y sus brazos ya no estaba, miró hacia abajo notando como ya no estaban atados, estaban completamente libres y sus espadas ya se habían despegado del yoyo de Usagi.Oh, bueno, ya todo estaba bien.Se levantó con torpeza, guardando las ōdachis en sus fundas de manera rápida y ágil, Usagi ya había tomado su yoyo y ya lo estaba colocando en su cintura donde se sujetó. Con una pequeña reverencia pareció agradecer, tomando algo del suelo de manera distraída."Emh.. gracias por ayudarnos" murmuró, rascando su cuello, se sentía avergonzado por pensar que el león pensaba comérselos."No hay de qué, tortuga lamento que te hayas visto involucrado en el accidente de Yuichi" el león dejó su gran pata encima de la cabeza de Usagi, quien parecía estar cada vez más avergonzado."Katsuichi-sensei..""Vamos, tu entrenamiento debe comenzar lo antes posible" "¡Sí! Solo- deme un segundo" Usagi giró hacia Leonardo, acercandose a él. "Lamento lo sucedido, pero fue agradable charlar contigo, espero poder verte en algún otro momento Leonardo-san"Tomó una de sus manos, dejando un collar y aunque Leo no puso mucha atención a lo que el dió, solo asintió, viendo al conejo alejarse junto al León y el Tokage hasta desaparecer de su vista.El aire que había retenido finalmente salió en un suspiró, no lo había sentido en el momento pero ahora se daba cuenta que su cuello dolía por estar mucho tiempo recargado en el hombro de Usagi, aunque no se arrepentía, habían tenido una agradable charla a pesar de que no se habían entendido en absoluto.Ahora debía encontrar a sus hermanos y volver a casa, seguramente lo estarían buscando y no quería preocuparlos mucho más."¡No le pedí su número de teléfono! ¡Usagi espera!" Se dió la media vuelta intentando ir por el mismo lugar hacia donde se había ido el conejo aunque no lo encontró ni encontró rastros de él.Había hecho un nuevo amigo y ahora no sabía dónde encontrarlo, esperaba poder verlo otra vez en otra ocasión. ** Habían vuelto a casa, después de recibir un buen regaño por no haber aparecido y haber tardado mucho en buscarlos, se habían divertido. Incluso Mikey, pensando que no vió el espectáculo tomó fotos para él, para que las guardara aunque también le gritó por no haber ido con ellos cuando dijo lo contrario.Cómo sea, habían llegado a su hogar y el tema principal era el cometa que había pasado por encima de la ciudad causando gran emoción entre los yokais y mutantes.Por ejemplo, April había dicho que una estela color rosa cayó en su frente pero que según Sunita, se había vuelto de color morado cuando entró a su piel. Mikey contaba que le había tocado una estela de color roja y que sintió como su ninpō se hacía más fuerte.Donnie, bueno, él no vió lo que le tocó por estar concentrado en saber que desprendía el cometa peor según April, una estela de color blanco cayó sobre su cabeza.Splinter y a Draxum les tocó la misma, aunque ellos aseguraron que eran dos estelas similares, de color rosa pálido.¡Y no olvidemos a Rapha! A Rapha le cayó una estela de color azul, tal vez morado, pero según lo que le contaron segundos después una chica alta como un lagarto apareció chocando accidentalmente con el rojo, ambos no hablaron mucho pero al parecer fueron los suficientes como para hacer que él hermano mayor de las tortugas se quedara embobado.Por un momento Leo se había arrepentido por no haber ido con sus hermanos, pero a pesar de eso él rápido recuerdo del tiempo que pasó con aquel conejo misterioso le hizo darse cuenta que no se arrepentía para nada.Había conseguido a un nuevo amigo y quería buscarlo, tal vez incluso le pediría a Splinter que le diera las clases de Japonés que había rechazado en su momento.Se tiró sobre su cama, cansado después de un día tan caótico pero espectacular, había disfrutado mucho del festival y debía admitir que eso fue genial. Aunque se preguntó internamente que significaba su estela, había sido amarilla, tal vez algo naranja como el sol mismo, pero a pesar de eso ninguno de sus hermanos obtuvo la misma que él y lo poco que vió antes del accidente, es que no había más estelas de ese color.¿Tal vez era algo malo? Esperaba que no o seguramente preferiría no haber asistido al festival.Se levantó de su cama en un salto, acercandose a una de las repisas donde había dejado lo que había comprado o sus hermanos le habían comprado, acababa de recordar el collar que compró.Rebuscó un par de veces pero no lo encontró, no estaba en ningún lado y estaba seguro de que Usagi se lo había entregado.O bueno, le entregó uno, pero al parecer se equivocó.Tomó el único collar que había, su cadena también se veía algo desgastada pero el dije que colgaba de ella parecía en mejor estado del que compró. Era un sol, la mitad de él tenía el mismo diseño de enredadera y la otra mitad tenía un ámbar, las pequeñas formas de la flamas sobresalían.Era bonito.Pasó una mano por su rostro, ahora sí que tenía una buena razón para buscar a Usagi.
----- CHAPTER BREAK -----
El destino puede estar tanto a tu favor como en tu contra y más si se trata de las conexiones reales, verdaderas de cada individuo. Él te llevará a conocer a la persona correcta, pero también se encargará de poner obstáculos dónde debes decidir si vas a superar cada obstáculo o si te rendirás antes de comenzar.Y Leonardo nunca se rinde.Pasaron dos semanas desde el primer y único encuentro con Yuichi, durante ese tiempo se la pasó buscándolo en todo momento, yendo al mismo lugar en que se vieron por primera vez, esperando y buscando por horas sin cansancio alguno. Incluso a pesar de que podría pedirle ayuda a sus hermanos, no quería explicar la razón por la cuál lo buscabas, porque ni él mismo sabía cuál era esa la razón.Solo sabía que deseaba verlo, de poder conocerse y formar una amistad. Solo estaba usando como una excusa el hecho de devolverle el collar que le dió y recuperar el suyo, pero sabía muy bien que algo lo estaba impulsando a buscarlo.¿Tal vez era su falta de amigos? ¿Que Usagi se veía genial? ¿Querer saber la razón por la que sus espadas se descontrolaron antes de conocerlo?No lo sabía, lo único que tenía en claro es que quería conocerlo.Solo por esa razón estuvo todos los días yendo a la ciudad oculta, pasando horas intentando conseguir un mínimo de información que no fuera solo su nombre o su apariencia, pero todos parecían que habían conspirado en su contra para decirle lo mismo y escapar diciendo que no molestará más.La búsqueda era cada más exhaustiva con cada día que pasaba, pero no se podía rendir y lo sabía, debía seguir buscando incluso si eso tardaba meses, pero de alguna u otra forma terminaría encontrando a Yuichi.Ese día en específico, cuando se cumplieron dos semanas desde que comenzó a buscarlo, tuvo que salir mucho más tarde de lo normal. Sus hermanos se las habían arreglado para convencerlo de hacer una competencia de baile y mantener en la guarida el mayor tiempo posible, aunque no le molestó en absoluto, había extrañado pasar tiempo junto a su familia y de alguna manera sentía que se los debía por guardar el secreto de su búsqueda.Así que ahí estaba, cuatro horas más tarde de lo habitual, recorriendo el camino de adoquines de la ciudad oculta bajo Nueva York, los trausentes que pasaban por ahí a diario o aquellos propietarios de los puestos callejeros habían comenzado a murmurar como lo habían hecho después de una semana.Los había intentado interrogar ya que sabía muy bien que murmuraban sobre él, pero eran lo suficientemente rápidos como para parar de hablar antes de que los escuchará o preguntará algo más. Por esa razón fue que se rindió en cuestionarlos y buscó otra manera de conseguir información, que tan poco fue muy útil pero por lo menos sabía que tal vez, y solo tal vez Usagi también lo estaba buscando.Llegó al mismo lugar donde lo vio por primera vez y cómo era costumbre, se sentó sobre el adoquín bajo sus pies, sin importarle ensuciarse o no, solo tomó su teléfono y puso un temporizador que indicaba que terminaría después de una hora. Después de esa hora se iría a dar un recorrido por los alrededores y ver si podía encontrar algo, tal vez se distraería con las tiendas pero al fin y al cabo estaría buscando.Y si tenía tiempo, entonces intentaría interrogar a algún trausente que haya visto pasar por ahí por primera vez. El tiempo pasó mucho más lento que de costumbre o tal vez solo era la extraña sensación en su pecho que le hacía sentir que el tiempo estaba pasando demasiado lento y que en realidad todo era normal.Sí, tal vez era eso.Durante la hora no hubo ni un rostro nuevo ni mucho menos un rastro de que Usagi estuviera cerca, todo había seguido como siempre y aunque no lo admitiría, se sintió algo desilusionado, la esperanza de poder ver a ese extraño que estaba considerando como su amigo, cada vez se perdía más y más. ¿Tal vez debería rendirse de una vez por todas?No, no iba y lo sabía.La alarma resonó y con un simple movimiento desactivó el temporizador, ahora debía buscar ente las calles en lugar de quedarse en un solo lugar."Parece que hoy será lo mismo" Murmuró para sí mismo, levantándose de un salto y limpiando la suciedad adquirida en su cuerpo. "No, Leo, hoy será diferente, optimismo" Se dio ánimos a sí mismo, intentando creer la excusa de que hoy por lo menos podría saber algo de Usagi o si lo habían visto. Se alejó a paso rápido del lugar, mirando a los alrededores con sus sentidos bien alerta, solo necesitaba encontrar un indicio de que un conejo pasó por ahí, incluso tal vez debía escuchar los murmullos de los comerciantes.Sí, tal vez era una buena idea.Saltó en su lugar al sentir algo pegarse en su espalda, un extraño ruido sufriendo antes de escuchar como chocaba contra sus espadas. Aunque nunca iba a admitir que iba a gritar por el susto, realmente se había desconcentrado al pensar en un plan." Quieto, Leo, seguramente te querrán robar las espadas " pensó en sus adentros, preparándose para luchar si era necesario."Ahora comienzo a creer que mi yoyo ama tus espadas"Leonardo giró rápidamente, aunque casi cae en el momento en que la cuerda del yoyo se tensó. Usagi se acercó a él, su arma desprendiéndose del metal de las espadas de las tortugas, aunque rápidamente se sintió avergonzado cuando la tortuga no emitía ningún sonido, ni siquiera se movía.¿Acaso se había equivocado de tortuga? No, estaba seguro de que ese era el tipo con el que estuvo atado una hora. Tenía marcas rojas en los ojos, usaba ōdachis, tenía un antifaz azul, sip, era él.Se quedó en silencio un par de segundos más, aunque rápidamente quiso hablar intentando que Leonardo reaccionará, aunque internamente se preguntó si lo que hizo Katsuichi no hizo efecto.Leonardo se movió, saliendo del shock lo mejor que pudo, estaba algo sorprendido de ver a Usagi y que fuera algo similar a la primera vez que se encontraron, pero sabía que estaba quedando como idiota por no creer que realmente, después de dos semanas lo había encontrado."Y.. ¿Eres de por aquí?" Hizo un intento fallido de intentar lucir genial, intentando recargarse en una pared en algo con una pose coqueta, pero esa supuesta pared estaba a varios centímetros de él y casi terminó cayendo al suelo.Usagi río, tapando su boca para no carcajear, ahogando su risa mientras que intentaba no dejarse llevar por el intento fallido del chico."Eso fue- oh dios, realmente es una frase terrible" murmuró Yuichi, aunque Leonardo se sintió dolido, dejando eso de segundo plano cuando se dió cuenta de algo.Le estaba entendiendo, Leonardo estaba entendiendo lo que decía Yuichi."¡Estás hablando inglés! ¿O tal vez yo estoy hablando japonés? No, estoy seguro que estamos hablando inglés" murmuró, dejando de lado el tema rápidamente, era asombroso que finalmente lograrán entenderse."¡Sí! Katsuichi-sensei me enseñó algunas cosas y usamos algo místico para ayudarme a entender su idioma. Aunque por un momento pensé que no había servido" Rascó su nuca avergonzado. "Ah sí, lo siento, solo.. me sentí algo sorprendido" Murmuró, desviando la mirada y disculpándose por haberle dado un susto."¿En serio? Entonces supongo que lo que decían los comerciantes no era tan cierto después de todo" Se encogió de hombros sin tomarle mucha importancia. "¡Pero me alegre volver a verte! Y que está vez no estamos atados, ya sabes""Es verdad, está vez no terminamos metiendonos en problemas los primeros minutos" Retrocedió un par de pasos, recargándose en una de las paredes cercanas, evitando volver a hacer el ridículo. "Pero oye ¿Qué es lo que decían?""Oh, ya sabes, han corrido muchos rumores sobre que un tipo con espadas me ha estado buscando, pero ahora creo que solo eran eso, rumores" Siguió su ejemplo, recargandose en la pared, justo a su lado."En realidad" su tono de voz bajo, volviéndose en casi un susurro. "Son ciertos, te he venido a buscar durante este tiempo""Oh vaya, es raro que no nos hayamos topado hasta ahora."Leo estuvo de acuerdo, asintiendo repetidamente. "Entonces tuvimos suerte, le agradeceré a mis hermanos por haber hecho que llegara tarde hoy""¿Tienes hermanos?" Preguntó Usagi, viéndose emocionada rápidamente, su mirada girando hacia Leo."¡Sí! Somos cuatro, mi hermano Raphael es el mayor de nosotros, después está mi gemelo Donatello que es mayor por siete segundos y por último está Miguel Angel que es el menor de todos nosotros" Leonardo hablaba con mucho orgullo sobre su familia, aunque esos últimos meses no estaban del todo bien, seguían estando juntos a pesar de todo."Eso es increíble, me hubiera gustado también tener hermanos", murmuró, aunque en realidad no sé imaginaba con hermanos en absoluto."¿Eres hijo único?" Usagi ascendió, aunque no se le veía triste ni tampoco desanimado."Solo he tenido un Spot desde que soy un niño, así que se puede considerar mi familia también" "Spot.." Sabía que había escuchado ese nombre viniendo de Usagi antes y aunque le costó recordar quien era, pudo recordarlo.Un medio de comunicación.Casi nada."¡Oh! Lo había olvidado, te estuve buscando para devolverte esto." Usagi rebuscó en sus bolsillos, sintiendo migajas y algunos objetos extras que había llevado, odiaba tener los bolsillos sucios pero había olvidado limpiarlos.Le extendiendo hacia él un collar, justamente el collar que había intercambiado por accidente."Ese día lo llevé a casa por accidente, realmente lo siento mucho" "No, no. ¡No te preocupes! En realidad yo tampoco me di cuenta hasta que llegué a mi guarida" Río avergonzado, tomando el collar entre manos. "Toma, esto también es tuyo"Usagi tomó el otro collar, podía notar que seguía igual que la última vez que lo había visto. Murmurando un simple gracias, ambos se quedaron callados, sin saber que más decir.Ya habían cumplido sus objetivos, devolver los collares sanos y salvo pero no querían irse todavía, habían pasado dos semanas buscándose mutuamente, sus horarios habían coincidido pero pura suerte y casualidad, no sabían que más hacer ¿Acaso debían simplemente rendirse y ya? "Sabes.. Katsuichi-sensei me ayudó a entender su idioma pero dijo que debía seguir aprendiendo por mi cuenta y no dependía de la habilidad" Usagi se balanceó sobre sus talones y puntas, desviando la mirada un par de veces, esperando que Leo captará la indirecta."En realidad creo que tiene razón, si, debes seguro aprendiendo" murmuró, estudiando en silencio el rostro de Usagi, sin entender porqué tan arrepentido 'timidez'"Y no conozco a muchos por aquí" murmuró otra vez, sintiéndose impaciente, la tortuga no lo estaba captando."Oh, ya veo.." Leo miró a su alrededor, él mejor que nadie sabía que la mayoría de Yokais no eran amigables y no habían muchos de la edad de ambos. Estuvo a punto de indicar a alguna persona como Sunita, pero algo en su cabeza hizo clic. "¡Oh, ya veo!"Usagi suspir aliviado, finalmente el chico haba captado su idea.¿Entonces, qué dices? "Es una buena idea, soy un excelente maestro y te enseñaré todas las maravillas del mundo humano y del mundo yokai" Pasó su brazo alrededor del hombro de Yuichi como un gesto amistoso."¿El mundo humano? ¡Me encantaría ir!" Respondió entusiasmado, aunque ese entusiasmo desapareció tan rápido como apareció. "Pero no podrá, Katsuichi-sensei me lo prohibió estrictamente, dijo que no podía salir a conocer a los humanos hasta que el problema de mi yoyo se arreglará""Oh, eso es un problema" Frunció sus labios, buscando otra alternativa mejor. "Bueno, podemos esperar hasta que tú yoyo ya no esté tan loco por estar cerca de mí""En tus sueños, Hamato-san" lo empujó un poco como un gesto bromista."Sabes que es verdad, no puedes negarlo" alegó siguiendo el juego, aunque rápidamente tuvo que cambiar el tema. "Y.. no me llames Hamato, hay demasiados Hamato en casa, puedes simplemente decirme Leo."Usagi pareció dudar, una parte de sí mismo le decía que no era correcto y otra parte le decía que si era correcto. Las enseñanzas de su tía estaban en conflicto con su deseo de ser amigo de un tipo tan raro pero genial como Leo."Está bien, Leo.." Murmuró aún dudoso. "Sabes, la primera vez pensé que tú apellido era Leonardo""Oh, sería un buen apellido""Definamos tu concepto de fantástico.""¡No Yuichi! ¡Se supone que debes decir que es fantástico!" Lloriqueo contra su nuca, sintiendo como las orejas del conejo se movían un poco. Ahora que se daba cuenta, era más alto que Usagi.Tal vez por unos diez centímetros, pero era más alto que él ¡Ja, toma esa Donnie! ¡Ya es más alto que Mikey, April y Sunita!"¡Oye! ¿Por qué yo tengo que llamarte por tu nombre y tú no me llamas por el mío?" Usagi tomó uno de los brazos de Leo, apartándolo un poco de él, era raro que alguien lo estuviera abrazando tanto."Ah ¿Yuichi no es tu nombre?" Preguntó, genuinamente curioso."No, mi nombre es Usagi. En Japón se presentan primero con el apellido, en este caos Yuichi y después va el nombre, Usagi" Explicó brevemente, algo fácil de entender."Ooh.. ahora todo tiene sentido" agregando repetidas veces, alejándose un poco finalmente del conejo. "En ese caso, Usagi... ¿Quieres ir a explorar un poco?""¡Claro! Tengo toda la noche libre, así que llévame a conocer la ciudad Yokai Hamato- ¡Leo!" "Te llevaré a los mejores lugares existentes, te lo aseguro."Bueno, por lo menos la excusa de ambos sobre solo entregar un collar había salido bien. Usagi tenía a su primer amigo en aquel extraño mundo y Leonardo había conocido a otro espadachín igual de genial que él.
----- CHAPTER BREAK -----
La ciudad Yokai era gigantesca y cada parte, aunque lucieran similares, tenían algo que las diferenciaba de los demás. Habían pasado dos o tal vez tres horas desde su reencuentro, ambos habían ido de un lado a otro conociendo y descubriendo, Leonardo había asumido el papel de guía desde el primer momento a pesar de que no era exactamente el que más sabía sobre ese lugar, ambos se divirtieron.Se habían dado cuenta de que sus personalidades eran más parecidas a lo que ellos pensaban, aunque tenían ciertas diferencias que tal vez podrían causar problemas, el disfrute y la curiosidad mutua los mantenía en paz, incluso sus discusiones eran tan simples y tontas que terminaban riendo, respetando el punto de vista del otro.Leonardo se había dado cuenta que Usagi era un libro abierto para cualquiera, tan transparente que era imposible no saber lo que sentía o uno que otro pensamiento, pero de la misma manera en la que era tan auténtico, era tan impredecible como impulsivo. En un momento podía estar a tu lado y al otro estaría perdido, sin contar que su dificultad para mantener su atención en una cosa le causaba que tuviera una ligereza torpeza.También había notado que a pesar de esas actitudes, Usagi también parecía muy atento a su alrededor, captando cualquier sonido y deteniéndose cuando algo sonaba mucho más sospechoso de lo común. Por naturaleza era rápido, su velocidad de reacción era increíble y estaba seguro de que era un buen estratega que buscaba lo mejor para todos.Y ni siquiera contaría sobre la agilidad que tenía con manejar la espada, lo hacía ver tan natural y tan fácil, como si se tratara de danzar, combinando la defensa con el ataque.Por su parte, Yuichi había notado que Leonardo era una persona bastante relajada, que se veía tan auténtico a pesar de que no era fácil leerlo, tal vez era esa actitud tan rara que le recordaba un poco a si mismo. Él era tan activo como quieto, siempre siguiéndolo cómo si tuviera mucha más energía que antes, bromeando y jugueteando.Siempre estaba atento a todo aunque no lo pareciera, hablando de cualquier cosa a pesar de no recibir una respuesta o solo mostrando lo que le gustaba. No era para nada torpe, tampoco se distraía con facilidad, era una combinación tan rara que era agradable.Sin contar que podía notar que tenía un cierto instinto protector, durante esas horas juntos Leo siempre lo estaba cuidando, procurando que no se metieran en problemas por algo tan insignificante como tropezar con alguien (cosa que le pasaba a menudo a Usagi)Era inteligente y tenía buenas ideas, buenas rutas para llegar más rápido a un lugar o bueno, eso era una pequeña parte del tiempo, también era demasiado tonto en un buen sentido.Sin darse cuenta se complementaban, encajaban tan perfectamente como dos piezas de un mismo rompecabezas. Sus diferencias solo los hacía encajar mucho más, cada uno con diferentes ideales o diferentes pensamientos pero que respondían al otro.Su vida, sus experiencias, todo era tan contrario pero igual. Leonardo observó a Yuichi balanceándose sobre una pequeña barda de piedras y más piedras, manteniendo el equilibrio de una manera estupenda. Habían recorrido una buena parre de la ciudad oculta, ambos yendo de un lado a otro, comprando y devolviendo cosas hasta el cansancio, huyendo de los problemas que causaban por accidente.Se había divertido, se había divertido mucho más que en los últimos meses y había sido un respiro de todo. No habían entrenamientos exhaustivos, no habían regaños por la falla en una misión, no había nada malo.Era bueno tener un respiro de los mismos aires de siempre."Entonces... realmente eres un ninja, ¿Eh?" Su mirada estaba fija frente a él, aunque se desvío hacia el conejo al escucharlo."Pensé que la máscara lo decía todo" Bromeó, guiñando para él aunque no lo viera.Usagi solo río, cruzándose de brazos, bajando de la barda cuando el camino terminó, ambos se quedaron quietos simplemente observando el horizonte, los colores rosados, amarillentos y cobaltos que iluminaban a la lejanía, sobre la brillante agua debajo de todo era cautivador.Fue el primero en sentarse, sintiendo la rasposa piedra debajo de él pero a pesar de eso, se puso cómodo. Usagi lo siguió sentándose un poco más detrás y subiendo sus piernas sobre las rocas, chocando contra su pecho."Bueno, de donde vengo los ninjas usan otro tipo de mascara" Una pequeña risilla se escapó de sus labios. "Y la mayoría de ellos son malos, demasiado malos, en especial Lady Fuwa""Sí lo dices tú, entonces debe ser verdad" Siguió bromeando, aunque eso pasó un segundo plano al no recibir respuesta. "Aquí ya no existen los ninjas o por lo menos no cómo tal, en Nueva York solo somos mi familia y yo"Usagi se acercó distraídamente y Leo lo notó, podía notar cómo sus pensamientos volaban a otro lado más."Y.. ¿De dónde vienes?" Se atrevió a preguntar, observando hacia la nada misma, la oscuridad sobre ella era interminable."¡Neo Edo! La mejor ciudad que puedas conocer, aunque estaba en reconstrucción la última vez que estuve ahí, pero créeme que es increíble" Su ánimo cambió tan rápido como pudo, hablar de la ciudad donde habitaba parecía alegrarlo. "Es la mejor ciudad de todo Japón y la más avanzada de todas, aunque tuvimos unos problemas hace un tiempo, todo es asombroso."Leo rápidamente se interesó por lo dicho, murmurando algo cualquiera en voz baja. "¿Que fue lo que pasó entonces?"Usagi río, levantándose de la barda y caminando un par de pasos lejos de él. "Eso es información confidencial, no le puedo contar todo a un extraño que conocí por accidente""¡Pero Usagi! ¡Ya no somos extraños! Recuerda, ahora somos amigos que llevan dos horas siéndolo pero que ya han pasado muchas cosas juntos" Exageró lo mejor que pudo, siguiéndolo rápidamente al verlo alejarse un poco."¡Tú no me has contado nada! Eso no hacen los amigos" se cruzó de brazos, claramente indignado. A pesar de que deseaba contarle sobre el incidente, no estaba realmente listo para hablar sobre eso."Touché" murmuró, respondiendose de preguntar. "¿Pero por lo menos me dirás que haces en está parte del mundo? Por favor"Usagi fingio meditarlo, haciendo un ruido demasiado exagerado de garganta. "Nop, es una misión súper, súper secreta que nadie puede saberla"."¿¡Eres un espía!? Aunque lo dudo, dijiste que era Samurai y dudo que los samurai puedan ser espías..""Los ninja y samurai se supone que son enemigos por naturaleza, y aquí estoy, siendo tu amigo ¿Por qué un samurai no podría ser espía?" Cuestionó, con genuina curiosidad, pero el silencio de Leo le dijo más de lo que quería. "Sí, está bien, yo no podría ser un espía""Que bien que estemos de acuerdo" Lo empujó suavemente, riendo entre dientes sin evitarlo.Entraron una vez más a las zonas concurridas de ella ciudad, dispuestos a seguir con la pequeña actividad que llevaban, pero al acercarse lograron notar colo todos se comenzaban a retirar poco a poco."¿Ya se van?" Preguntó Usagi más para sí mismo que para alguien más, acercándose a los puestos con curiosidad, siendo deliberadamente ignorado."Ya es tarde, tiene sentido que se vayan" Murmuró como respuesta, observando su teléfono celular de manera fugaz, los números grandes de color blanco marcaban la medianoche con cinco minutos."¡Debo volver a casa! Por la piedra Ki, Katsuichi-sensei me va a matar por tardar" Movió sus manos ansioso, se supone que solo estaría una hora fuera de casa y ya habían pasado más de dos horas."¿Tal vez podría llevarte?" Sugirió, pero Yuichi se negó."Será mejor que no, aunque tal vez haría que no se enoje ¡Pero no! Debo ser responsable por mis acciones tal y cuál dijo Karasu-Tengu" Intentó animarse a sí mismo, pero el pequeño timbre de voz temblorosa lo delataba.Leo estuvo a punto de replicar una vez más, pero la vibración de su teléfono contra su mano lo hizo llamar, la pantalla mostró una llamada y no de cualquiera. No era Mikey diciéndole que llevaría pizza, April pidiéndole su opinión sobre algún conjunto o Rapha preocupado.Era Donnie, su gemelo, esa tortuga que nunca realizaba llamadas a menos de que fuera urgente o estuviera molesto, o cansado, o que quisiera gritarle a alguien.O bueno, podía suponer que pasaría.Apagó su teléfono rápidamente, ignorando el hecho de la llamada, no quería que su buen humor acabará antes de despedirse del conejo y tal vez sintiéndose tranquilo mientras llegaba a la guarida."¿Nos volveremos a ver?" Preguntó impulsivamente, sonriendo con la misma confianza de siempre pero algo en ella vacilaba, se sintió avergonzado por preguntarlo.Yuichi lo miró un par de segundos, cómo si su cabeza estuviera procesando la pregunta de la manera más lenta del mundo. Después de varios segundos le suena con la misma energía."¡Por supuesto! Tal vez podamos vernos mañana o pasado mañana en el mismo lugar, tal vez un poco más temprano. Aunque no sé si Katsuichi-sensei me deje ir ¡Pero no importa! Podría verte" "¡Genial! Entonces vendré mañana, si.. ahora yo también debo irme, fue un gusto verte otra vez, Usagi""Lo mismo digo, me alegra que ahora seamos amigos. Ahora creo que realmente debo irme, así que..""¿Eh? ¡Oh, sí! Yo también tengo que irme ya, así que nos veremos mañana, sí ¡Buenas noches, amigo mío!" Se despidió Leo, usando su poco conocimiento en el español para dar un mejor toque a la despedida.A pesar de que Usagi no comprendió lo último, río fuertemente, moviendo su pata de un lado a otro con entusiasmo."¡Buenas noches, nakama!" Leonardo lo observó irse, siguiendo su ejemplo una vez que lo perdió su vista. Solo debía correr y guardar el sentimiento de paz por un rato hasta que la bomba explotará y después de eso, descansaría.Sí, todo estaría bien.
----- CHAPTER BREAK -----
Las cosas iban bien, más que bien, les agradaba compartir experiencias y hablar de cualquier cosa aunque fuera lo más tonto o trivial del mundo. Su rutina era la misma esos últimos días, verse una que otra vez a la semana por la noche, caminar hasta perderse, despedirse a las prisas porque se pasaron de la hora adecuada y finalmente, planear que harían la próxima vez que se vieran.En ese momento Leo ya tenía un plan que se podía considerar por mucho, el mejor de todos (según él). Hace unos días de había enterado que Usagi no había probado la pizza y mucho menos sabía lo que era, ¡Lo cuál fue una gran indignación, por díos! ¿Cómo alguien no podía conocer la pizza?Aunque, supuestamente en la defensa de Usagi, de dónde venía no existía comida de ese tipo ni mucho menos nombres tan curiosos como ese.Ja, lo decía el que se llamaba conejo y era uno.
"Entonces.. ¿Esto es el tsukemono?" Usagi asintió felizmente, tomando con sus palillos una de las rebanadas de pepino con condimentos y demás.
"No es común comerlo solo, se sirve más con otras comidas como.. no sé, es algo para picar antes del plato fuerte" Extendió un poco hacia Leonardo, quien no se negó a comerlo, sintiendo el sabor tan simple de los pepinos.
"Es solo pepino, no sé porque quería que comiera esto con tantas ansias" Volvió a recibir otro, incluso cuando sus acciones decían lo contrario a sus palabras, era sincero al no entenderlo.
"El pepino se les da a los kappas para que no te ahoguen" Respondió Usagi de manera distraída, sin tomarle mucha importancia.
"¿Kappa?" Preguntó, sin entender del todo eso, pensó que solo había sido un apodo que Usagi le había puesto por mera coincidencia.
"Son criaturas que habían en los ríos, verdes, muy feos y que te ahogan si estás cerca de un río. Aunque tú tienes un caparazón, y no estás tan feo, y tampoco tienes la cabeza sumida.."
Ambos se miraron en silencio, en cierta parte Usagi lo decía con toda la buena intención del mundo pero Leo se sintió ofendido, en pocas palabras le estaba comparando con una criatura horrenda cuando él, no tenía nada de horrendo.
"Soy una tortuga, Usagi.."
"...Ah"
Nuevamente silencio, como si fuera una batalla silenciosa por ver quien le daba la razón a quien, Yuichi suspiró, desviando la mirada un segundo.
"En mi defensa, las tortugas son pequeñas y muy bonitas, o por lo menos eso es en mi mundo" murmuró, intentando dibujar en el aire una tortuga aunque probablemente le salió algo deforme. "Pero no importa, come""Me siento ofendido, me dijiste feo" Comió otro pepino que Usagi le estaba extendiendo, masticando con rapidez para poder hablar. "Nunca he comido tanto pepino en mi vida, prefiero la pizza, es mucho mejor"
"... ¿Qué es la pizza?"
Leonardo lo observó, su cabeza había girado tan rápido que Incluso pudo jurar que su cuello había hecho un 'crack'. No lo podía creer, simplemente parecía tan irreal esa pregunta que no supo reaccionar, no entendía cómo era posible que alguien no conociera la pizza, la mejor comida del mundo.
"¿No-sabes-que-es-la-pizza?" Preguntó, recibiendo una negativa rápidamente. "¿¡Cómo es eso posible!?'
"¡No es normal que las comidas tengan nombres tan raros!" Se cruzó de brazos indignado, mirándolo de reojo.
"Amigo mío, no sabes todo lo que te has estado perdiendo en esta vida" Lo sujetó de los hombros, obligándolo a qué se vieran directamente. "Mañana te llevaré al mejor lugar en el que puedan vender pizza y te enseñaré la mejor maravilla de todo el mundo."
Negó con la cabeza, por un momento se había perdido por completo en su mente y no había escuchado lo que Usagi había dicho, pero tal parecía que el chico estaba emocionado por lo que pasaría ese día, hablando de tantas cosas a la vez que no le entendió por un momento. No supo cómo pasó de hablar de cómo se imaginaba la pizza a como era su ancestro, la cabeza de Usagi era complicada de entender, que bueno que él era un experto y se le hacía fácil.Pasó uno de sus brazos por el hombro del conejo, haciendo que saliera de su pequeña burbuja llamada "mi ancestro era genial y quiero ser igual de genial que él" "Bien, es momento que conozcas el mejor restaurante de todo el mundo yokai""¡Vamos, vamos! Sí alguien tan experto como tú lo dices, estoy seguro de que debe ser genial" había un pequeño toque de sarcasmo en su voz, pero estaba más que emocionado por ser llevado."Gracias, ya sé que soy genial" respondió, escuchando un 'buu' de Usagi. Ignorandolo, abrió un portal con facilidad, el color azúl iluminando a su alrededor.Leo le dió un pequeño empujón, ambos pasando al mismo tiempo, incluso cuando la tortuga no sabía que Usagi ya tenía algo de experiencia con portales, lo esperó y lo guío para evitar que terminara perdido como le sucedió a sus hermanos por accidente..Bueno, no fué tan accidente pero en su defensa, aún no sabía utilizar sus poderes.El clima frío fue cambiado por uno cálido, el olor ahora era agradable y la suave iluminación amarilla daba un toque más hogareño a aquel lugar. Leo se sintió orgulloso al notar como a Yuichi le gustaba, sus orejas ergidas y el suave movimiento de las mismas demostraban su sorpresa, incluso cuando estaba alerta, se notaba curioso por el nuevo lugar."Bienvenido a Run of the Mill Pizza, dónde sirven la mejor pizza que podrás probar" Sonrió vencedor, guiando a Usagi hacia una de las mesas del fondo, su lugar favorito por estar cerca de la cocina y estar lo suficientemente alejado de los raros comensales.Se sentó sobre el largo sillón, empujando sus espadas hacia un lado pero los suficientemente cerca para sujetarlas si sucedía algo. Recargó su mejilla contra su mano y no apartó la mirada de Usagi en ningún momento, esperando a que lo dijera a pesar de que él parecía no prestarle atención.Yuichi empujó sus espada al sillón, ignorando deliberadamente la intensa mirada de la tortuga, suspiró con cansancio cuando se dió cuenta que no se lo quitarían de encima hasta que dijera lo que el chico quería escuchar."No has ganado todavía, Kappa, te daré la victoria en el momento en que decida si me gusta o no la pizza" Se cruzó de brazos, fingiendo una casi inexistente dignidad."Si no te gusta la pizza, nunca podríamos ser amigos" Su tono se volvió uno más chillón, utilizando una pose demasiada dramática."¡Entonces deberé decir que no me gusta! Finalmente me libraría de un Kappa tan feo" Murmuró pro lo bajo, cubriendo su boca como si fingiera decirlo en secreto. "Ups, ¿Lo dije en voz alta?""¡Eso debo decir yo! Finalmente ese conejo me dejaría en paz" el dorso de su mano chocó contra su frente y su otra mano, se colocó sobre su plastron en la zona de su corazón.Ambos rieron, comenzando a discutir sobre lo felices que serían una vez que supuestamente se separaran y cómo se odiaria toda la vida, bromeando de cualquier cosa sin importarles si los escuchaban o no."¡Tío! Que alegría verte" Saludó Leo cuando el cansado y agotado Huesos se acercó a su mesa."Cuantas veces te tengo que decir que no soy tu tío" Suspiró exasperado, negando suavemente y observandolo un momento. "Sí, sí, lo que diga tío." Movió su mano de un lado a otro, cortando su discurso. "Tráeme la mejor pizza que tengas, haré que un conejito me dé la victoria una vez más."Usagi arrugó la nariz sin poder evitarlo, escucharlo decir conejito para referirse a él no le gustaba, pero no discutió, ya se las cobraría más tarde.Huesos giró a observarlo, luciendo claramente sorprendido aunque Usagi se sintió diez veces más sorprendido, era un esqueleto, un esqueleto que podía mostrar expresiones faciales cómo cualquier otro ser con rostro de carne.Estuvo a punto de mencionarlo, pero como el hombre se acercó a él prefirió contarlo más tarde."Conejo, corre mientras puedas, yo lo distraere" Escuchó de fondo un '¡hey!' por parte de Leo, riendo suavemente ante el comentario pensando que era broma, aunque la expresión sería del hombre demostraba lo contrario."Oh, estás hablando en serio" murmuró, intercalando su mirada entre el yokai y el mutante. Río un poco más fuerte está vez, negando suavemente con las manos. "¡Oh no no! No se preocupe por eso, no quiero huir de él"Estaba vez Huesos se giró a observar a la tortuga, claramente juzgandolo. "¿Con que lo sobornaste?""¡Oh vamos! Es mi amigo, no lo soborne" Se cruzó de brazos, indignado de que el yokai dudará tanto de la verecidas de sus palabras.A pesar de que no se veía muy convencido, lo dejó pasar, ambos chicos parecían a gusto sentados en la misma mesa y no podía seguir perdiendo el tiempo intentando averiguar si era verdad lo que decían o no. "En un momento les traeré su pedido"Se alejó a paso rápido, desapareciendo por la puerta de la cocina.Tanto el mutante como el antromorfo se miraron unos segundos en silencio, Usagi se deslizó por los asientos hasta estar cerca de Leo, colocando una de sus patas al costado de su boca y susurrando lo más bajo que pudo, como si estuviera a punto de decirle algo demasiado importante."Es un esqueleto, un esqueleto que tiene muchas expresiones" Murmuró, mirándolo y mirando la puerta de la cocina sucesivamente.Leo solo río, escapando un carcajada de su garganta, Usagi lo miró confundido."¡No te rías! ¡Habló en serio!" Su tono subió un poco y con algo de fuerza, golpeó el brazo de la tortuga, que solo pudo negar, inclinandose hacia atrás como defensa."Es común, siempre ha podido hacer eso según lo que sé" Respondió rápidamente, intentando que Usagi no luciera tan molesto por no tomarse en serio su comentario. "Y es un Yokai, todos pueden hacerlo ¿No?""No, estoy seguro de que no" Murmuró por lo bajo. "Conozco uno que definitivamente, no puede demostrar expresiones" "¿¡En serio!? Entonces eso sí debe ser raro". Comprendió su punto ante la explicación, ahora el comentario de Usagi ya no daba tanta risa como antes, pero igual seguía siendo interesante verlo tan sorprendido."Aunque en realidad, se vé muy diferente al yokai que yo conozco, ¿Él puede saber dónde están los campos de batalla por los huesos?" Preguntó, intrigado totalmente.Leo lo dudo, haciendo un pequeño ruido con la garganta ¿Huesos podía hacer eso? Estaba seguro que no, solo podía recordar que el hombre podía desprenderse de sus propios huesos y que su máxima habilidad era cuando él y su hermano hacían esa extraña maniobra y se volvían el hombre más guapo de la tierra.Ejem."...Nah, creo que no"Y hablando del rey de Roma, Señor Huesos se acercó a su mesa en ese preciso momento, suspirando cansado y con pizza en mano, con agilidad la colocó sobre la mesa, el olor fuerte rápidamente inundó el aire a su alrededor, un aroma simplemente exquisito."Aquí la tienen, entonces espero que disfruten de su comida" Giró a observar a Leonardo, sus dos dedos apuntando sus cuencas vacías y apuntando a Leo.Estaba seguro de que estaba diciendo algo como 'te estaré vigilando, aún no puedo creer que hayas conseguido un amigo tan genial, si, lo obligaste, hola soy huesos y no confío en Leon Neon'Algo así.Y con esa amenaza se alejó en silencio, entrando una vez más a la cocina dejando finalmente a ambos espadachines solos.El silencio se acentuó entre ambos, ninguno supo que había pasado hace segundos y por ende, sus temas de conversación se habían acabado tan rápido como llegaron. Leo se aclaró un poco la garganta, recargado su codo sobre la mesa y su cabeza sobre su mano, adoptando una actitud confiada."¿Y eres de por aquí?" "Oh por favor, dime qué no dijiste eso" "¡Hey! Debes admitir que fue una buena frase" "Fue lo primero que dijiste cuando nos conocimos, creeme que eso no es una buena frase" Usagi se cruzó de brazos, recargandose contra el respaldo del sillón rojo, disimulando la rosa que quería escapar de sus labios."Me dueles Sagi, pensé que te había gustado que lo dijera" Su mano golpeó su plastron, desviando su rostro a un lado como un acto dramático."Dije que no era una buena frase, no que no me haya gustado""A-"La frase lo descolocó por completo, era de las pocas veces en las que Usagi le decía que le agradaba algo de él de manera tan libre, el chico siempre hablaba sobre si mismo, sus aventuras y su vida, era raro que lo dijera de manera tan alta."Ya, ya. Mejor déjame demostrarte lo delicioso e increíble que es una pizza" Leonardo cambio el tema, evitando que se notará su vergüenza ante lo dicho, tomó una rebanada, colocándola en el plato blanquecino de Yuichi.Usagi rodó los ojos, dándole un mordisco a la rebanada de pizza, saboreando los condimentos y los ingredientes.Era una explosión de sabores increíbles que no había probado o tal vez sí, pero era algo similar, le agradaba el sabor del queso derretido, y aunque no era para nada común que comiera carne, dios, sabía increíble."Uh.. debo admitirlo, es realmente bueno" Le dió otro mordisco, ignorando la mirada triunfante de su amigo."¿Esto es una victoria para mí?" Tomó su propia rebanada de pizza, comenzando a comer esperando a que Usagi finalmente aceptará que está vez, él ganó."Está bien, te doy la victoria por esta ocasión aunque aún sigo ganando" "Duuh, eso no es justo"Ambos siguieron comiendo entre bromas y platicas, deleitándose cada mordisco en la pizza hasta que se acabó por completo. Había sido una buena cena, Leo había conseguido una victoria entre la tonta competencia de "quien conoce lo mejor" y Usagi había probado la deleitosa pizza perfecta que tanto le habían presumido.Aunque lo único malo que podía desagradarle, es que ahora su pelaje estaba sucio con olor a grasa y condimentos, sintiéndose grasoso o pegajoso. Necesitaba darse una buena limpiada de manos o seguiría de esa manera por una larga semana.Frunció los labios con fuerza, llevaba más de diez minutos limpiando la grasa acumulada pero era simplemente imposible y estaba frustrado, ni siquiera le estaba poniendo atención a lo que decía la tortuga.Leo solo lo miraba en silencio, internamente quería burlarse pero por otra parte le tenía compasión, él nunca tuvo que pasar por tener pelaje sucio porque, bueno, Leonardo es una tortuga.Pero viendo la cara de frustración de su amigo, definitivamente debía ser algo muy cansado.Yuichi finalmente se rindió, dejando escapar un suspiro cansado. Levantó su mirada hacia su compañero y solo le sonrió, cruzándose de brazos."Y.. ¿Eres de por aquí?" "¡Dijiste que era una mala frase!""¡No sé que más decir, lo siento!" Río suavemente. "Me has estado mirando durante estos diez minutos, eso da miedo"Leo bufó, rodando los ojos. "Has hecho lo mismo, eso da el triple de medio""... Comienzo a odiarte""Oww, yo también te quiero conejo."
----- CHAPTER BREAK -----
Su cuerpo se movía con fuerza, balanceándose en el aire intentando quitar toda la telaraña que lo envolvía y lo mantenía cautivó, la sensación de como su pelaje y su ropa se pegaba a ese manto pegajoso era horrible. Suspiró rendido cuando una vez más, no pudo liberarse, estaba gastando energías en vano y la situación era mucho menos que favorable."¡Usagi! Sus orejas se irgieron, con dificultad hizo que el saco suspendido en el aire en el que estaba se girara hacia la gran puerta. Leonardo apareció en un fuerte estruendo, mirando a todos lados hasta encontrarlo."¡No, Leo!-" intentó avisarle, pero había sido demasiado tarde, una gran cantidad de telaraña salió disparada hacia la tortuga, atrapandola.Pocos segundos después ya estaba suspendido a su lado, sin armas, sin posibilidades de escapar. Usagi lo miró, entrecerrando los ojos claramente juzgandolo."¿Campeón del Battle Nexus, eh?" Tal vez se preguntarán como es que llegaron a esa situación tan peculiar, en un probable peligro y sin muchas opciones para escapar. Retrocedamos una horas atrás cuando Yuichi y Leonardo estaban llevando a cabo su rutina común. Era un simple día más, ambos se habían encontrado tirando después de las ocho de la noche, hablando un poco mientras que caminaban entre las calles del la ciudad oculta, bromeando y carcajeando de vez en cuando, perdiéndose en los grandes bosques hasta entrar en pánico al pensar que ya no podrían salir hasta darse cuenta que la ciudad estaba a su lado.En fin, un día común con ambos.Está vez se habían acercado a una zona con poca gente, cerca de uno de los bordes más largos de toda la ciudad oculta. Eran casi medianoche pero la energía fluía por todo el lugar y ellos lo sentían, incluso después de tanto correr aún conservaban entusiasmo y energía.Usagi suspiró, mirando a los lejos donde una gran edificación que muy pocas veces había visto, se alzaba sobre una gran parte de la ciudad oculta, el llamativo diseño y el bullicio que transportaba el viento hacia ellos llamó su atención."¿Que es eso?" Preguntó hacia Leonardo, señalando hacia la edificación. Habían evitado esa parte por bastante tiempo y su maestro nunca le respondía la respuesta.Leo inclinó un poco la cabeza, observando la estructura a lo lejos. "El Battle Nexus, ahí compiten guerreros yokais de todo tipo" explicó de manera vaga, recargando una de sus manos hacia su cintura.No era la gran cosa según su opinión, había participado un par de veces y ya era algo muy.. meh."¿Cómo una competencia?" Giró rápidamente hacia él, una emoción oculta detrás de su curiosidad.Vaciló un poco, algo en su pecho le decía que tal vez no era buena decirle, negó y despejó esas ideas. "Sí, de hecho yo fuí uno de los campeones"Se señaló a si mismo con orgullo, claramente presumiendo lo que en algún momento hizo para conseguir algo importante o solo demostrar sus habilidades. La mirada de su amigo se iluminó e incluso esa emoción oculta salió a flote, lo cuál solo ocasionó que su ego incrementará."¿¡En serio!? ¿Cómo fué? ¿Cómo te convertiste en un campeón?" Preguntó lo más rápido que pudo, sujetándolo de los hombros."Lo siento amigo mío, no puedo compartir esa información o descubrías mi secreto" Le dió dos palmadas en su hombro, alejándose con aires de grandeza, estaba seguro de que había logrado sembrar una semilla de curiosidad en Usagi y solo era cuestión de tiempo para ver qué tal salía.
uno
dos
tres
"¡Oye, espérame!" Usagi corrió hacia él, caminando a su mismo ritmo e intentando que Leo hablara. "Debes contarmelo, ¡Yo también quiero ser un campeón del Battle Nexus! Además, los amigos no deben guardarse secretos""Tú no me has contado por qué llegaste aquí" cuestionó, una de sus cejas inexistentes arqueandose."... Sí, eso no es decisión mía, Yue me lo tiene prohibido" Recordó rápidamente, intentando que el chico no siguiera cuestionando sobre eso. "¡Pero no importa! Estamos hablando de cómo es participar, no de lo que puedo decir""Nuh, es mi secreto más especial" Movió su mano sin tomarle importancia a lo que decía, era gracioso ver la frustración en el rostro de su amigo.Usagi arrugó su nariz sin poder evitarlo, sus cejas frunciendose bastante claramente descontento por la decisión que había tomado Leonardo. Se cruzó de brazos como capricho, aunque esa faceta pasó a segundo plano al recordar algo en concreto.Sí no podía saber cómo ganó Leo, entonces iría y participaría."¡Vayamos y seamos participantes!" Sugirió con emoción, pensando que era la mejor ideas de todas poder competir."Uh.. si, sobre eso" murmuró con duda, rascando su cuello. "Ya no soy muy bienvenido ¿Sabes? Big mama le tiene algo de odio a mi familia aún"El silencio se acentuó entre ambos, incluso pudo jurar que todo el ambiente alrededor se había hecho mucho más silencioso de lo común. Río nervioso, evitando la mirada constate de Usagi sobre él, no podía saber que pensaba en ese momento, su rostro estaba en blanco total ¿Estaría confundido? ¿O tal vez pensaría que estaba bromeando? Incluso podía estar decepcionado.Frunció los labios con fuerza, pensando en sus posibilidades sobre que podría hacer o decir ¡Lo que fuera, pero que ese raro silencio se acabará por favor!"Está bien, entonces podemos-""¡Te llevaré al Battle Nexus! ¡Vamos, vamos!" Lo tomó de la muñeca, abriendo un portal frente a ellos."¡Espera, Leonardo! ¡No es necesario-!" El azul brillante lo cegó por unos segundos antes de caer a otro tipo de suelo, suspiró al sentir como su estómago se recuperaba después de sentirse demasiado ligero.Bueno, no lo había escuchado, otra vez.Cerró los ojos unos segundos cuando las fuertes luces amarillas golpeó su vista, sujetando la mano de su amigo para evitar caer o algo por el estilo, todo había sucedido demasiado rápido."¿Todo bien?" Escuchó preguntar, con rapidez asintió, parpadeando un par de veces hasta ver las cosas cómo eran. La luz amarilla debajo de ellos ya no era tan dolorosa como segundos atrás."¿Es el Battle Nexus?" Preguntó, acercándose un poco a la orilla de piedras y tierra o lo que fuera, debajo de ellos una gran arena emergía, dos grandes yokais peleando de la manera más violenta posible.Era simplemente, wow.La batalla continúo por varios minutos, ambos yokai parecían ser guerreros hábiles que solo disfrutaban combatir por diversión, provocándose de la manera más sucia que pudiera existir, demostrando su enojo por dichas provocaciones como decir que era débil o que su habilidad era nula, en resumen solo eran dos tipos con un ego demasiado frágil.Finalmente uno de ellos cayó al suelo completamente desmayado y tal vez, tendría muchas consecuencias por esa batalla, incluso había perdido uno de sus brazos, quien lo diría."¿¡Viste eso!? ¡Fué tan- tan genial! ¡Lo derribó cómo si nada, le quitó el brazo en un fiush y después le ganó!" Usagi se sujetó de una de las piedras, inclinandose un poco al borde, el yokai ahora se levantaba victorioso sobre el otro. "Debemos ir, hay que entrar a la arena" "Conozco un lugar, vamos"Lo guío, ambos caminando y maniobrando para bajar de los bordes, entrando a escondidas a los largos pasillos que conducían hacia diferentes áreas del hotel y la arena de combate.Usagi fué el primero en acercarse a una de las paredes, el pasillo estaba más oscuro de lo que debería y de cierta manera tenía una vibra demasiado oscura. Sus orejas se irjieron hacia arriba, analizando cada sonido que estuviera fuera de lugar o que les permitiera.No había nada, solo era un silencio demasiado raro, el bullicio fuera era algo lejano, como si los pasillos estuvieran insonorizados o algo así."¿Estás seguro de que es por aquí?" Susurro, intentando mirar en la oscuridad, incluso cuando podía ver mucho más que otros, aún así se sentía ansioso.Leo se inclinó hacia él, su cabeza metiéndose entre las orejas de Usagi, observando su entorno con atenció, debía admitir que se veía mucho más oscuro y diferente a la última vez. "Sí, estoy seguro de que es por aquí!" Sintió el suave pelaje de las orejas de Usagi acariciar su piel escamosa, era definitivamente una de las sensaciones más extrañas que había experimentado pero no dijo nada, era extraño pero cómodo. Negando ante ese pensamiento, ambos comenzaron a movilizarse por el pasillo a oscuras, intentando guardar silencio de la mejor forma posible.Pero algo estaba mal y lo sabían, que un lugar tan cercano al bullicio estuviera tan silencioso no podía ser seguro. Guardó aire en lo más profundo de sus pulmones, el suave pero constante movimiento en las orejas de Usagi lo estaban poniendo nervioso."Espera" Usagi lo detuvo, parecía más alerta que antes."¿Que pasa?" Preguntó pero no recibió respira alguna.La mirada de Yuichi comenzó a vagar rápidamente por su alrededor, escuchaba algo raro, demasiado raro pero que estaba seguro que era malo. ¿Tan rápido los habían descubierto? Estaba seguro de que sí."Sagi-"El sonido pegajoso de algo desprenderse llamó la atención de ambos, pero ninguno pudo reaccionar a tiempo. Se adhirió al pie del conejo y con toda su fuerza lo jaló hasta hacerlo caer, adentrandolo en la inmensa oscuridad del pasillo hasta hacerlo desaparecer."¡No era este el camino correcto!" Usagi gritó de manera aguda hasta que el ruido de su voz desapareció por completo."¡USAGI!" Leo intentó correr hacia él, pero los fuertes pasos acercándose lo hizo detenerse, los yokais al mando de Big mama apareciendo tan rápido como pudieron.Debía ir por Usagi, pero no podía huir de ellos o lo estarían buscando, pero debía ir- ¡La decisión era muy difícil!Desenfundó sus espadas, listo para luchar contra ellos e ir a por Usagi, confiado de que podría defenderse y estaría bien. Usagi envaino su katana lo más rápido que pudo, intentando ignorar como su cuerpo se arrastraba por una fea alfombra roja que era demasiado rasposa. Con un eficaz movimiento corto la larga telaraña que lo estaba aprisionando del pie, levantándose de manera torpe e intentando alejarse lo más posible.No podía luchar contra algo que no estaba viendo y que tal vez estaba más lejos de lo que pensaba, necesitaba saber quién estaba ahí. Usando al maximo su audición intentó localizarla, cortando y esquivando la constante telaraña que llegaba a él, teniendo cuidado que no le arrebatará la espada o lo volviera a tomar."¡Yue, necesito ayuda!" Le habló a su yo-yo, pero no recibió respuesta alguna más que un suave brillo viniendo del objeto. Oh sí, bueno, se estaba burlando de él.Esa pequeña distracción tomó el suficiente tiempo como para que una gran telaraña cubriera por completo su cuerpo y dejara la espada pegada a su espalda. Incluso había dado un pequeño grito demasiado agudo, aunque eso nunca lo admitiría.Fue arrastrado por el suelo una vez más, intentando liberarse y retorcerse para poder liberarse pero no hubo ningún resultado, solo estaba haciendo que nuevas parte del sacó de telaraña se pegará mucho más a él."¿Entonces eres un nuevo amigo de esas tortugas? Oh es una pena que tengas que estar aquí, pero te usaré de carnada para atraerlo" La voz era femenina, pero tenía un extraño toque robótico."Leo no podría caer en tu trampa.." murmuró molesto, sintiendo una vez más la molestia en sus ojos cuando una fuente de luz lo cegó.Y cómo si no fuera suficiente, ahora estaba siendo colgado de cabeza y estaba a quien sabe cuantos metros del suelo."Eres tan ingenuo, créeme que vendrá" Finalmente pudo verla bien, una gran araña con un aspecto escalofriante, la observó salir de la habitación, riendo de la manera más malévola posible.Bueno, sí, ella tenía razón, Leonardo lo haría.Suspiró una vez más, debía buscar una manera de escapar o de mover su espada hacia adelante para poder cortar la telaraña. También quería mover porqué podía sentir que en un mal movimiento, su cola sería cortada y definitivamente no podía permitirlo.Movió su cuerpo con fuerza una vez más, balanceándose en el aire intentando quitar toda la telaraña que lo envolvía y lo mantenía cautivó, la sensación de como su pelaje y su ropa se pegaba a ese manto pegajoso era horrible, incluso podía sentir como era suavemente jalado con cada movimiento que hacía y estar de cabeza ya le estaba dando náuseas.Suspiró rendido cuando una vez más, no pudo liberarse, estaba gastando energías en vano y la situación era mucho menos que favorable.Rogó internamente para qué Leonardo no cayera en la trampa de Big mama o los dos estarían en problemas, en muchos problemas. Es una lastima que Usagi nunca tuviera buena suerte."¡Usagi! Sus orejas se irjieron, con dificultad hizo que el saco suspendido en el aire en el que estaba se girara hacia la gran puerta. Leonardo apareció en un fuerte estruendo, mirando a todos lados hasta encontrarlo.Se movió con más fuerza, intentando advertirle que no debía estar ahí "¡No, Leo!-" intentó avisarle, pero había sido demasiado tarde, una gran cantidad de telaraña salió disparada hacia la tortuga, atrapandola en un saco igual al suyo..Pocos segundos después ya estaba suspendida a su lado, sin armas, sin posibilidades de escapar y debajo de ellos, Big mama apareciendo y riendo felizmente. Yuichi lo miró, entrecerrando los ojos claramente juzgandolo."¿Campeón del Battle Nexus, eh?" Se burló, ahora ya no creía que el tipo hubiera sido campeón cuando los atraparon tan fácilmente."¡Sí lo fuí! Solo que no pensé que esto ocurriría" murmuró avergonzado, mirando a cualquier parte menos a su amigo.Ambos se quedaron en silencio, solo el suave y pegajoso sonido de la telaraña irrumpia la casi nula tranquilidad, Leo hizo un pequeño ruido con la boca, similar a un estallido de burbuja que captó por completo la atención."Pero hey, por lo menos podemos decir que lo estamos viendo desde otra perspectiva" Bromeó, la sonrisa confiada apareciendo rápidamente para dar ese aspecto de buena broma.Usagi frunció los labios lo más que pudo, debía admitir que había sido una de las peores bromas que había escuchado pero demonios, realmente le causó gracia. Dejó escapar un suspiro tembloroso, desviando la mirada e intentando contener la carcajada que quería salir."Fue pésima.." murmuró, pero la suave agitación en su cuerpo demostraba lo contrario, incluso la tensión en su mandíbula demostraba que se había divertido."¡Oh vamos, algodón! Fué increíble" Usagi negó rápidamente, aunque al final terminó cediendo, riendo hasta que el aire se acabó y su cabeza dió vueltas. "Te lo dije, nadie se resiste a mis chistes""Lo que digas, campeón" un sutil tono de burla salió, remarcando la palabra 'campeón' cómo una burla hacia lo dicho una hora atrás.Leonardo bufó, removiendose un poco en busca de algo dentro del sacó de telarañas donde estaba metido, ahora podía tomarlo cómo un apodo que le recordaría está desastrosa misión y sería su condena eterna."Creo que es momento de irnos de aquí, no quiero estar mucho más tiempo de cabeza" La telaraña frente a él fue cortada, saliendo lo más rápido que pudo. Había usado una vez más sus poderes místicos, está vez usando la pequeña cuchilla que lo sacaba de apuros cuando no podía utilizar sus ōdachis. Usagi jadeó al verlo libre, inclinando un poco su cabeza para verlo bien."¿¡Siempre pudiste hacer eso y no lo dijiste!?" Preguntó, moviendo un poco cuando Leo lo estaba comenzando a liberar, sujetando su katana y aceptando la ayuda para quedar encima del restante del capullo."Sí, tengo mis trucos" se encogió de hombros, intentando lucir genial aunque Yuichi solo golpeó su brazo, sonriendo divertido ante lo dicho. "¿Listo para irnos?""Mhm, tendremos que dejar nuestra participación en el Battle Nexus para otro día" Dijo cómo si no le importara, pero la realidad era que realmente deseaba quedarse y participar por lo menos en una batalla, pero después de ver lo rápido que Big mama los había capturado, preferiría entrenar y mejorar.No quería ser comida para araña, ya había sido suficiente cuando la araña con un tamaño de cinco caballos lo había capturado junto a chica buma y Gen."Andando campeón" Entró al portal de color azul, sin importar dejar atrás a Leonardo."Está bien, no me creas, pero yo sé que fuí un campeón del Battle Nexus"Y con eso, ambos salieron del hotel, desapareciendo sin dejar rastro alguno, prometiendo volver cuando se les diera la oportunidad y competir en una de las batallas mano a mano.
----- CHAPTER BREAK -----
Cayó al suelo una vez más, no sabía cuantas veces ya había cometido el mismo error pero el dolor en su espalda baja le decía que ya habían sido muchas más que suficientes, se levantó lo más rápido que pudo, blandiendo su espada y concentrando su energía, el metal comenzando a llenarse de kanjis y símbolos nunca antes vistos, iluminandose de color blanco hasta la mitad. Bloqueó uno de los ataques, pero nuevamente la onda expansiva se activó ante el contacto, lazandolo lejos hasta caer al suelo."¡Una vez más!" Pidió, sin importar qué sus piernas comenzarán a doler, se lanzó a atacar, enfocándose en que su energía se canalizar en la katana.Pero una vez más, cuando Katsuichi bloqueó el ataque de la manera más simple posible, esa onda expansiva se liberó, lanzando a Yuichi contra los matorrales. Ni siquiera el león se había movido, solo había sido él quien salió volando una y otra, y otra vez."Deja de darle toda tu energía a edgewing, ella debe alimentarse sin recibir todo. ¿Acaso Karasu-Tengu no te lo demostró?" Usagi gimoteo, saliendo de los arbustos con dificultad, podía sentir como una que otra rama lo estaba picando y las hojas se colaban entre sus prendas."Karasu-Tengu nunca me dijo que mi espada podía hacer eso" Murmuró, recientemente había descubierto esa extraña habilidad que su espada poseía y solo había sido porque Katsuichi se lo había dicho.Llevaban cuatro días de esa manera, con entrenamientos duros y exhaustivos que lo mantenían ocupado hasta media noche. Ni siquiera había podido ver a Leonardo esos últimos días por la frustración que sentía y por no querer parar ni un solo segundo de entrenar, necesitaba seguir si deseaba controlar esa nueva habilidad." Fué suficiente por hoy, vé a lavarte y después dormirás." Decretó, alejándose hacia su hogar, llevándose consigo el bokken de madera.Suspiró cansado, tirando su espada a un lado sobre el verde césped debajo de sus pies; estaba decepcionado por no haber podido avanzar mucho más allá de lo que ya había avanzado, se había quedado estancado y no podía desperdiciar tanto tiempo, no estaba en la montaña dónde entrenó con Karasu-Tengu ni el tiempo se movía diferente en ambos lugares.Mientras más días pasaban y él no podía avanzar, a lo que estaba destinado se estaba acercando.Se sentó sobre el frío césped, mirando hacia arriba instintivamente, esperando ver cientos de estrellas y la gran luna dándole un saludo, pero no había nada, solo oscuridad total que le recordaba constantemente que no estaba en su hogar.Su mano se dirigió instintivamente hasta su frente, sintiendo el parche de tela que le habían colocado un día atrás después de haberse golpeado contra un árbol. El entrenamiento era mucho más duro de lo esperado y necesitaba relajarse un poco, que no solo fuera lavarse, comer y dormir hasta que su cuerpo dijera que era suficiente, necesitaba divertirse un poco.Y solo conocía a una persona que con la que podía hacerlo. Leonardo se removió inquieto en su cama, girando un par de veces intentando encontrar una posición cómoda en la cuál logrará leer su comic sin que alguna parte de su cuerpo le ocasionará un hormigueo. Pero no lo logró, finalmente rendido tiró la revista a un lado, suspirando cansado sin saber que más hacer, tal vez podría ir con Donnie a su laboratorio y molestarlo un poco, o tal vez ir con Mikey a dibujar o planear un próximo graffiti.Rapha estaba descartado por el momento, no quería discutir una vez más con él.Su mirada viajó hacia el colgante a un lado de su cama, colgado contra la pared sin movimiento alguno, solo como una pequeña decoración sobresaliente de los demás pósters o figuras de acción.Cuatro días sin ver a Usagi, cuatro días dónde había logrado que sus hermanos disminuyeran sus sospechas sobre el porqué se había estado escapando tanto en ese tiempo, había sido un milagro que ninguno de ellos lo hubiera seguido hasta ahora, podía atribuirlo a que pensaban que estaba escapando en busca de algo de paz después de todas las discusiones familiares que habían tenido últimamente.Y sí, podían tener un poco de razón, pero era meramente más porque disfrutaba el tiempo con Usagi, de hablar sobre diversos temas o solo compartir experiencias que eran tan diferentes pero tan similares de alguna manera.No lo admitiría en voz alta, pero extrañaba al tonto conejo energético e impredecible con el que podía hacer cualquier cosa sin tener miedo a que lo reprendieran o que juzgarán sus decisiones.No sabía cuánto tiempo llevaba ya conociendolo, se habían estado viendo casi todos los días y todo había sido muy rápido. Se habían ganado el aprecio del otro, eran amigos que poco a poco confiaban en el otro y que tal vez, en algún futuro podrían tener toda la confianza del mundo para hablar de cualquier cosa.No decía que no extrañará pasar tiempo con sus hermanos, compartir una comida entre risas o solamente salir a patrullar, divirtiéndose pero sin dejar de lado su deber. Pero con todo lo que estaba sucediendo desde que, bueno, era el líder de los perros locos..Prefería estar fuera de casa y pasar tiempo con alguien agradable cómo Usagi.Recordaba la última conversación que tuvieron, Yuichi explicándole tan emocionado que había liberado una nueva habilidad con su espada, pero que debía entrenar mucho para poder controlarla y cuando eso sucediera, le mostraría lo fuerte que se estaba volviendo.En realidad eso había sido genial, Usagi era un tipo genial y que su habilidad como samurai se combinará con las habilidades místicas le hacía sentir curiosidad.Era como en un videojuego, tener que jugar y entrenar demasiado hasta liberar una habilidad que nunca supiste que tenía tu personaje, hasta que cuando logras subir de nivel, te das cuenta si es buena o no.Pero demonios, extrañaba hablar con Usagi de cada tontería como que era mejor: la pizza con pepinos o la pizza con piña, para después decir que combinados, probablemente sería la mejor pizza del mundo.Suspiró cansado, estaba dispuesto a ir a darle un vistazo a Mikey y tal vez charlar un rato, algo le decía que si iba junto a su gemelo tal vez terminaría siendo sujeto de prueba en alguno de los proyectos o experimentos de la tortuga y no, no dejaría que sucediera otra vez.Saliendo a paso lento y relajado, caminó hasta los demás vagones en la estación abandonada por los humanos, tarareando en voz baja hasta llegar al lugar tan ansiado. El vagón de Mikey era un poco más largo, tal vez por todas las cosas de artista que guardaba y sin contar que estaba decorado con graffitis, pinturas y luces de hadas.Golpeó la puerta metálica un par de veces, rezando internamente para que Rapha no estuviera cerca y comenzará con esa terrible rutina que habían estado teniendo últimamente. "¡Leo!" Mikey abrió la puerta rápidamente, saludandolo con entusiasmo.Le devolvió la sonrisa, dando dos pequeñas palmadas en su cabeza como saludo. Incluso cuando se vieron durante la cena, su hermano menor lo seguía saludando como si fuera la primera vez que lo veía después de tanto tiempo.Pasó dentro del vagón cuando el naranja se lo permitió, sentándose sobre uno de los puffs cerca de la amaca colgada, esperando a que Michelangelo se metiera a su cama y hablar cómodamente."Es un buen graffiti" Murmuró Leo, cerrando los ojos lo más lento posible, la oscuridad apoderándose de su visión. No tenía mucho que hablar en realidad, solo había querido salir y estar en compañía con alguien."Gracias, he estado practicando mucho últimamente y pensé que era buena idea probar otro diseño" Sonrió orgulloso para si mismo, mirando el graffiti que adornaba el techo del vagón, su nombre en colores llamativos.Ambos se quedaron en silencio una vez más, Leo no se molestó en seguir la conversación y Mikey no buscó presionarlo, ambos sabían de la tensión en la guarida desde lo sucedido con destructor, por ende esos pequeños momentos eran como una paz refrescante para ambos.Pero a pesar de eso, el menor de ellos no pudo evitar hablar, a pesar de que había intentando hablar con Leo sobre sus sentimientos, lo que estaba pasando por su mente y las constantes escapadas, él nunca se prestaba para esas cosas, bromeando o restándole importancia.Ni siquiera cuando Dr. Toque delicado había aparecido, su hermano no se inmutó en demostrar las crisis que estaba pasando como para huir por largas horas de casa.Con un tono más bajo de lo común, sin querer presionarlo o querer que la tortuga de azul se fuera, preguntó:"Leo, ¿Porqué has ido tanto a la ciudad oculta?" Su tono de volvió cada vez más bajo, cómo un pequeño indicio de que, si no quería contestar no lo hiciera.No hubo respuesta o por lo menos no una inmediata, tardando más de lo esperado en contestar. Por un momento Mikey pensó que debía dejar el tema morir en ese momento, que tal vez el azul le contaría en su debido momento cuando las cosas en la familia se volvieran más relajadas."Creo que solo necesito un respiro al final del día" Murmuró, respondiendo la pregunta de manera vaga y sin querer dar más detalles.Asintió lentamente, feliz de que su hermano está vez le dijera algo que no fuera una broma o que solo dijera que era su deber mantener a salvo también esa parte de Nueva York."¿Puedo ir contigo la próxima vez?" Leo quiso contestar que sí al instante, pero ni siquiera estaba seguro de si podría haber una próxima vez."Tal vez sí, deberé consultarlo" se levantó un poco del puff, dejando una animada caricia sobre la cabeza escamosa de su hermano menor.Estaría bien que Mikey conociera a Usagi, en realidad era una muy buena idea, estaba más que seguro que ambos se llevarían bien por su naturaleza tan similar y los gustos compartidos cómo el amor al arte, sus armas místicas que tenían una similitud con un Yo-yo o también su desbordante energía.Sintió un pequeño escalofrío recorrer su caparazón de un momento a otro, incluso cuando quiso relacionarlo con el acercamiento al otoño, supo que no era eso, las marcas en su piel verdosa se iluminaron lo suficientemente como para captar su atención, sabía lo que significa, lo sabía muy bien."¡Me debo ir!" Salió de la habitación con torpeza, siendo seguido por Mikey de cerca quien estaba más que curioso."¿Que pasa? ¿Estás bien? ¿Debo ir contigo?" Comenzó a preguntar, entrando al vagón de Leo quien se estaba comenzando a colocar parte de su equipo y vestimenta ninja que habían adquirido después de liberar sus ninpō."Sí, si, no" contestó lo más rápido que pudo, colocando el arnés y las fundas de sus ōdachis contra su caparazón. "Solo saldré un par de horas, prometo que te llevaré la próxima vez"Se acercó a sus ōdachis y con un rápido movimiento el portal se abrió frente a él, iluminando todo el vagón de ese llamativo color azul. "¡Nos vemos después, Mikey, te quiero!"Y con eso, se fué, su portal desapareciendo tan rápido como llegó y dejandolo solo a él y las pertenencias en el vagón.Mikey solo pudo asentir desinteresadamente, no era raro ver a Leo emocionado y mucho menos desaparecer de la nada solo para ir a un lado. Pero si había una cosa demasiado rara que había ocurrido.Sus espadas, estaban temblando.No se lo diría a nadie, su hermano parecía muy familiarizado con eso y confiaba que todo estaba perfectamente, que se lo diría en el momento adecuado, y si no sucedía, el Dr. Toque delicado no tenía problemas con hacer aparición. Había llegado mucho más rápido de lo esperado, todo a su alrededor ya estaba vacío a excepción de uno que otro yokai que le gustaba salir durante las noches para mayor comodidad, pero no había rastro alguno de Usagi ni cerca de él ni cerca de la zona, por un momento incluso pensó que había malinterpretado la repentina activación de su ninpō, pero estaba seguro que ese no era el caso.Eso solo sucedía cuando el Yo-yo de Usagi lo llamaba, o bueno, llamaba a sus espadas cómo una extraña comunicación entre ambos pero a final de cuentas, lo llamaba a él.Guardó ambas espadas en su funda, caminando lentamente hacia una de las edificaciones cercanas, recargandose sobre la pared en espera del conejo que lo había citado después de cuatro días sin verse....Había sido demasiado tiempo y Usagi no aparecía, ¿Cuánto tiempo llevaba parado? ¿Treinta minutos? ¿Tal vez solo estaba exagerando y solo pasó un minuto? Sí, era probable.Estuvo a punto de alejarse de ese lugar, decidido a vagar entre las calles para encontrar a Usagi y ahorrar tiempo en lo que el conejo lo buscaba a él. Pero no fué para nada necesario, a lo lejos se acercaba una figura que conocía muy bien, corriendo hacia su ubicación con una gran sonrisa.Ahí estaba, ese tonto conejo que consideraba su amigo más cercano. El mismo atuendo de siempre, las orejas atadas a lo alto, sus marrones y rojizos ojos brillando.Ese parche en su frente.¿Espera, un parche médico en su frente que se veía algo sucio e incluso podía jurar que tenía sangre?"¡Leo! ¡Hola!" Saludo Usagi, acercándose más y más a él hasta estar frente a frente.Leo no lo saludó al instante, estaba demasiado ensimismado observando la apariencia de Usagi, era la primera vez que lo veía así, cómo si no hubiera tenido mucho tiempo de que salió de un combate o algo al estilo, con una que otra hoja en su atuendo y pequeñas manchas de suciedad en su pelaje.Ni siquiera estaba escuchando lo que le estaba diciendo, solo podía ver cómo el conejo hablaba y hablaba y volvía a hablar de tantas cosas a la vez, bueno en realidad si lo estaba escuchando porque tener tres hermanos más le había dado la habilidad de escuchar y entender a pesar de que su atención estaba en algo más.Miró su propia mano un segundo y después miró el rostro de Usagi, necesitaba hacer que guardara un momento silencio para poder preguntarle sobre su evidente estado.Y con un rápido movimiento, su mano ahora estaba cubriendo casi por completo el rostro y parte de la cabeza de Usagi."Oh, mira, no sabía que tú cabeza era tan pequeña" Comentó sin malicia alguna, solo notando como Usagi se quedaba quieto, parpadeando ante la interrupción de su increíble aventura de entrenamiento esos últimos días."Qué-""¿Te metiste en problemas o te metiste en una pelea o porqué estás lastimado?" Preguntó, interrumpiendolo una vez más, alejando un poco su mano pero está vez señalando el parche. "Y yo que me puse más lindo para venir a verte"Usó un tono triste y dramático, fingiendo dolencia al ver su aspecto tan desaliñado pero Usagi no se inmutó, solo arqueó una de sus cejas y le sonrió con burla.Lo estaba juzgando y lo estaba juzgando más de lo que hacía Donnie."Te sigues viendo tan feo como siempre" Negó, cubriendo un poco su boca fingiendo timidez."Está bien Usagi, dime qué me odias y listo" Habló entre dientes, frunciendo el ceño hacia él como si estuviera molesto por el comentario. "Pero en serio, ¿Que pasó contigo, amigó?""¡Ah, eso! Me golpeé con un árbol" señaló el parche, sin intención de quitárselo o probablemente Katsuichi lo castigaría. "Y lo demás, hoy tuve entrenamiento con Katsuichi-sensei y no salió muy bien.. y necesitaba relajarme, entonces por eso dejé que Yue te llamara para que vinieras""Oww, que bien que me llamaste, ya sabía que soy tu amigo más gracioso e increíble" "En realidad eres mi único amigo aquí, entonces solo te podía llamar a tí" se encogió de hombros como si nada, dándose la media vuelta, una pequeña invitación para que ambos caminasen un poco."¡Oh por favor! Solo debes admitir que soy genial" Leonardo lo alcanzó rápidamente, caminando a su lado de manera despreocupada."Eres genial, campeón""Sin sarcasmo""¡Lo dije sin sarcasmo, Kame tonto!""No me digas así, tengo corazón sensible y voy a llorar"
----- CHAPTER BREAK -----
Leonardo había descubierto una cosa muy peculiar sobre Usagi hace poco tiempo, aunque en algún momento había escuchado por parte de April sobre el cuidado de conejos domésticos y la mejor manera de darles un baño adecuado, alimentarlos etc. Nunca pensó que algunas de esas reglas sería compatible con Usagi, digo ¡Es un conejo antromorfo! (Según lo que le contó y pudo entender) Claramente pensó que tal vez sería igual que ellos como mutantes, con un lado más humano que de tortuga.Pero no fue así.Había descubierto efectivamente que Usagi era mucho más parecido a un conejo que a un humano, con costumbre y cuidados que debía tener, ¿uno de ellos?Que el agua y Usagi no se llevaban para nada bien.Y era curioso, lo había descubierto de una manera torpe, por accidente y para nada intencional. Habían ido hacia uno de los bosques en las partes baja de la ciudad oculta, a pesar de que ya no se veían tan seguido gracias a los constantes entrenamientos de Usagi y el ahora más recurrente patrullaje nocturno de Leo, siempre encontraban esos pequeños momentos donde podían verse y platicar sobre su día o lo que hicieron durante el tiempo en que estuvieron lejos.Ese día en especial solo querían caminar, perderse entre los grandes árboles y después de un par de horas, volver al lugar de inicio para despedirse, deseándole buenas noches y esperar con ansias su próximo encuentro.Y era gracioso pensar que ambos solo querían un día normal cuando ambos atraían la mala suerte a donde fueran y siempre se verían involucrados en algo caótico.El bosque era bonito, uno de los más alejados y donde la gente no pasaba tan a menudo porque no llegaba a nada, el final estaba a un acantilado y solo los yokais iban oara tener citas o para ir de cacería o lo que fuera, era una lastima que muchos no se tomarán el tiempo de apreciarlo.Los grandes árboles estaban por muchos metros por encima del suelo, brillando de un lindo color morado y amarillo, desvaneciendo la oscuridad con su natural luminiscencia. "Entonces solo debo concentrar mi energía, pero Katsuichi-sensei sigue diciendo que lo hago mal porque mi espada no tiene todos esos kanjis y símbolos, pero ya he estado avanzando más ¡Por qué ya pasó la mitad!" Explicaba Yuichi con emoción, intentando imitar los golpes que daba con su katana.Leo solo lo escuchaba con atención, teniendo cuidado por dónde caminaba pero aún así brindando la mayoría de atención hacia el conejo a su lado. Se sentía feliz de que Usagi estuviera avanzando cada vez más, incluso cuando era lento el proceso, iba seguro."¿Y tú? Hace mucho no me cuentas sobre lo que has entrenado, Kame" Le sonrió, está vez centrando su atención en Leo y no en hablar sobre si mismo."He mejorado mucho, ya puedo abrir portales sin necesidad de mis ōdachis" Presumió orgulloso de si mismo, evitando nombrar el hecho de que los portales aún eran pequeños y no duraban mucho."¡Eso es genial!" Contestó, mostrando su felicidad genuinamente. "En algún momento debemos entrenar juntos, me gustaría ver qué tan fuerte eres""Lamento decirte que te aplastaría, Bun" Le sonrió burlón, cruzándose de brazos cómo un gesto de superioridad."Sueñas, tortuga" Le sonrió de la misma manera.Ambos sabían bien que hasta que no se enfrentarán, no sabrían quien era más habilidoso...Usagi, Usagi entrenaba mucho más, tenía más conocimiento previo de sus habilidades y ganaría por experiencia."¡Oh, espera! ¡Que es eso!" Leo señaló hacia una parte cualquiera, Usagi rápidamente giró intrigado por lo que su amigo señalaba pero no encontró nada."¿Qué? ¡Leo, no veo nada! Dijo, intentando encontrar lo que sea que su amigo hubiera visto."Pan con queso" Dijo, riendo a carcajadas cuando Usagi solo giró a verlo, genuinamente confundido. "Lo siento, es una broma en español, aunque ahora creo que en inglés no tiene mucho sentido.."Rodó los ojos, sonriendo genuinamente aunque ahora la broma tenía mucho menos sentido. "Eres tan tonto" Murmuró Usagi en su idioma natal, dándose la vuelta para seguir caminando."¡Espera! ¿Que dijiste? Siento que me insultaste, mi instinto y experiencia lidiando con un gemelo me dice que me insultaste" Leo lo alcanzó, rápidamente, inclinandose suavemente para verlo."¡No lo hice! Estás demente, Kame" Le sonrió, claramente mintiendo y sin querer ocultarlo. "Estás en lo cierto, estoy cayendo en la locura por estar cerca de un conejo que se supone que debe ser mi enemigo por ser ninja" "Lago.""Cómo dice el Joker, va a comenzar mi locurAAAA" Leonardo cayó al lago, arrastrando a Usagi de paso cuando intentó agarrarse de algo para no caer.Leo salió rápidamente, el agua sin afectarlo mucho, solo dejando su piel un tanto más brillosa, debía de ser sincero, nadar en agua limpia y no en aguas residuales de las alcantarillas era mucho mejor de lo que alguna vez pensó. Por dios, ahora iría a ese lugar para darse relajantes baños, ya estaba decidido."Bueno, al parecer caí en un lago y no en la locura" Bromeó sin perder la oportunidad, girando a su alrededor en busca de Usagi al no notarlo.Y ahí estaba, saliendo de manera lenta del agua, aferrándose a la tierra cómo si fuera un salvavidas."¿Usagi?" Lo llamó, acercándose a él, se notaba que está demasiado tenso y que sí respiración era demasiado lenta."Tonto, tonto-" murmuró por lo bajo dándose la vuelta para poder estar sentando sobre el césped, recuperándose del susto y tensión del momento.Leo salió del agua, sentándose a su lado, tomando su rostro entre manos para analizarlo en busca de daños pero no había nada, solo el pelaje mojado y un tanto pesado de su amigo. "¿Estás bien, te hiciste daño?" Usagi negó, dando una palmada en el plastron de su pecho."Estoy bien, solo que el agua y yo no nos llevamos muy bien" Río, intentando que la tensión que se había formado se borrara.Yuichi sabía que si eso hubiera ocurrido antes, cuando aún era ingenuo y su ego era muchísimo más que ahora, probablemente hubiera estallado por un error así. Ahora agradecía a Karasu-Tengu y a Katsuichi-sensei que le enseñaran a tener paciencia.Sí no, ahora mismo estaría haciendo tortuga al carbón."Lo siento, no pensé que me sujetaría de tí.." Se disculpó, desviando la mirada con vergüenza ante su acción, pero solo recibió una negativa."Fué un accidente, aunque si lo haces otra vez te aseguro que está vez si seremos enemigos" Intentó bromear un poco, aunque no sirvió demasiado, Leo aún parecía tenso.Suspiró cansado, tomó la cinta de sus orejas y se la quitó, linerandolas y dejando que descansarán. Cayeron sobre su espalda, envolviendo un poco su redondo rostro."Leonardo" Lo llamó, incluso cuando la tortuga se negó a verlo por unos segundos, lo miró.Su tensión pasó rápidamente a segundo plano cuando lo vió con las orejas desatadas, era la primera vez desde que se conocieron que lo veía así y maldita sea, debía admitir que le sentaba bien."No tienes que preocuparte, créeme que antes esto me pasaba mucho más seguido de lo que me hubiera gustado y aunque está vez fue un accidente, está bien, te disculpaste y estás aquí, es lo importante" Le regaló una sonrisa suave, cómo un consuelo de que todo estaba bien y que no había hecho nada malo.Con eso, Leo se pudo sentir un poco más tranquilo, estaba bien.Ambos se quedaron en silencio, esperando a que el exceso de agua que Usagi había acumulado en su pelaje poco a poco se fuera."¿Entonces eso significa que nunca te has bañado?" Está vez se animó a bromear un poco, recibiendo un bufido por parte de su amigo."¡Claro que sí! No me gusta estar sucio, mi pelaje se siente tan.. iugh" Hizo una mueca, recordando todas esas veces en las que su pelaje se enredaba o se ensuciaba de tantas cosas que era horrible. "Solo que tengo que limpiarlo con paños mojados, a veces si tengo que entrar al agua pero es dependiendo, no puedo tener todo el torso dentro de agua""Entiendo.." Murmuró, recordando las explicaciones de April sobre el cuidado de conejos y como muchos podían experimentar demasiado estrés si estaban sumergidos en agua."Y después mi pelo puede esponjarse cómo muy ¡Puf!" Intentó demostrar un poco como su pelaje podía quedar, sus manos señalando un poco más ancho la forma de su cabeza."¿Cómo los gatos peludos?" Preguntó, imaginando a aquellos gatos con demasiado pelo."¡Sí! Cómo Chizu o incluso Kitsune, aunque ahora que lo pienso, creo que lo mío es mucho menos que ella" Murmuró, recordando a ambas chicas cuando su pelaje hacia contacto con una fuente de calor después de estar mojado.Oh, sí, tenía suerte.Ambos rieron, cada uno imaginando cosas distintas pero que se entrelazaban entre sí.Incluso cuando había sido un accidente lo ocurrido, había sido una situación que ahora les daba un poco de risa y tal vez recordarían con cariño en un futuro lejano. Estaban bien, Leo había conocido un poco más de Usagi y Usagi había visto una faceta nunca antes vista de Leo.Y eso estaba bien, ninguno juzgó el temor del otro o su debilidad, tampoco hicieron comentarios despectivos ni sé alejaron por ver un lado más vulnerable y eso los unía mucho más.Se quedaron ahí un par de horas más, sentados contemplando en lago y charlando de lo que fuera, retomando debates amistosos o bromeando hasta que Usagi ya no estaba tan mojado y ambos podían volver a casa.Había sido un buen día, incluso con ese accidente todo había sido perfecto. Usagi llegó a casa, entrando en silencio y teniendo cuidado de no chocar con las cosas que estaban en su camino, Katsuichi probablemente ya estaba durmiendo y estaba bien, le había logrado avisar que tal vez llegaría un poco más tarde, así que era bueno que no lo estuviera esperando.El silencio era calmante pero perturbante, después de un día algo agitado finalmente la noche dejaba que todos sus pensamientos salieran a flote y tal vez, era una de las cosas que no le gustaba de quedarse solo sin hacer nada.Suspiró cansado, subiendo en silencio las escaleras y dirigiéndose hacia su habitación, cerrando la puerta lo más silencioso que pudo, sin querer despertar a su instructor de su sueño por llegar tarde. Se despojó de su ropa y se colocó otra, una más cómoda y que no estuviera mojada, tirando su anterior vestuario al canasto de bambú en un rincón de la habitación, se recostó sobre su cama y se acobijo.A los pocos segundos sintió un peso extra en la cama, Spot se había arrastrado hasta ella, recostandose en sus pies cómodamente hasta volver a dormir."Buenas noches para tí también, Spot" murmuró lo más bajo que pudo, pero incluso con eso, su compañero contestó con un pequeño 'chirp'Usagi se quedó quieto, estaba cansado y algo agotado después del buen chapuzón que tuvo gracias a Leo, pero estaba feliz, estaba nostálgico.Extrañaba a su hogar, extrañaba mucho su mundo, sus amigos, su familia y todo lo que conocía pero no podía volver, no tenía ni la mínima posibilidad hasta que fuera el momento adecuado para hacerlo. Hasta ese entonces, su estadía en ese nuevo mundo era indefinida.Extrañaba tanto desayunar por las mañanas con sus amigos, entrenar con Karasu-Tengu sus habilidades con la espada, hablar con Tetsujin sobre la piedra Ki o recibir visitas de su tía dónde charlaban sobre todo lo que pasó durante el tiempo en que no se vieron.Recibir clases de sigilo con Chizu, ir a la sala de juegos con Kitsune, ir a comer cualquier cosa con Gen, ver jugar a Hana y Spot..Incluso extrañaba al molesto lord Kogane que aparecía de la nada con esos molestos megafonos, si, ahora ya no lo extrañaba tanto.Pero estaba bien, su tía siempre le decía que extrañar estaba bien y que no era malo, que extrañar memorias era lo que hacía que las personas quisieran mejorar para poder alcanzar algo. Así que le creía, que extrañar su hogar estaba bien, pero no se detendría, sería paciente y esperaría el momento en volver.Pero mientras ese momento llegaba, se volvería mejor y los haría sentir orgulloso una vez que los viera.No estaba solo, tenía a Spot con él, estaba Katsuichi-sensei haciendole compañía y dándole un hogar a dónde volver.Tenía a Leo, un lugar seguro donde podía relajarse y dejar por un momento el arduo entrenamiento de samurái.Leonardo era una pieza fundamental en sentirse bien en ese mundo, incluso cuando su encuentro fue un mero accidente por su torpeza, su amistad se había desarrollado mejor de lo pensado, se habían acoplado bien al otro a pesar de las diferencias y eso estaba bien.
Le gustaba.
Era un buen maestro quien le enseñaba las costumbres de ese mundo, quien lo guiaba y lo ayudaba, quien no lo dejaba solo a pesar de todo e incluso, con quién podía compartir cualquier cosa y no sería juzgado en ningún momento.Hoy habían visto una faceta diferente a la que conocían del otro, debía admitir que por un momento se sintió molestó, demasiado molesto de que Leonardo lo hubiera tirado al agua junto a él, pero tal vez finalmente había comprendido que había sido un accidente y que su amigo no tenía la culpa de eso.Él no lo sabía y era comprensible.Aunque también tenía que admitir que se sintió mal de verlo tan tenso, asustado, no sabía que tanto tenía en la cabeza Leo pero estaba seguro que haberle dado un pequeño apoyo había sido suficiente para hacerle entender que no debía ponerse así, no con él.Y digo, nunca le gustó que sus amigos se vieran tristes por algo que lo relacionara con él, no porque sintiera culpa, si no porqué lo hacía tener esa incomodidad en el pecho de creer que no le tenían confianza.Se preocupaba demasiado por sus amigos, incluso cuando era un tonto orgulloso y que muchas veces hacía cosas mal, solo quiere que ellos estén bien.Y ahora Leonardo es su amigo, también buscaría la manera en que estuviera bien, cómo un samurái y su amigo siempre buscaría la manera de ayudarlo sin importar qué.Porqué ya se daba cuenta que Leonardo ahora es más que importante para él.
----- CHAPTER BREAK -----
Estaba emocionado, estaba más que emocionado por ese día, después de tanto tiempo finalmente Yuichi tenía el permiso y el visto bueno para que subiera a la superficie y conociera el mundo humano tal cual era. Leonardo estaba emocionado, tenía tantos planes y tantos lugares a los que quería llevar a su amigo, explicarle las cosas maravillosas del mundo humano, incluso su entusiasmo subió más al recordar que Usagi no conocía a los humanos ¡Ni siquiera los había visto!Y eso solo era un plus extra, aunque debía tener cuidado o seguramente sucedería algo no tan agradable o en todo caso, Usagi ya no querría salir nunca más.Cosa que no iba a permitir, así que su objetivo ahora era cuidar y guiar a Usagi por Nueva York, que se enamorara de la gran ciudad y darle la confianza para que pudieran salir en más de una ocasión.Con un último vistazo hacia su atuendo se terminó de ajustar la ropa, ocultando su piel verdosa lo suficiente como para no levantar sospechas o llamar la atención de los newyorkinos. Se suponía que ya tenía listo, billetera, llaves, teléfono y una cámara fotográfica que había comprado exactamente para esa ocasión, más una sudadera extra por si Usagi no llevaba una.Estaba listo, más que listo para esa espectacular tarde.Abrio un portal al punto de encuentro, ya había avisado sobre su salida esa noche y con suerte ninguno de sus hermanos lo seguiría, el restaurante de señor hueso lo recibió con él agradable aroma a comida recién hecha, el ruido de los comensales y por la calidez hogareña que tanto le gustaba. Miró a su alrededor con atención, buscando al conejo de pelaje blanco que seguramente ya estaría allí esperándolo, y efectivamente, ya estaba allí.Mesa siete al fondo."¡Usagi!" Lo llamó, acercándose rápidamente hacia él, sonriendo al notar cómo lo había reconocido tan fácilmente solo con su voz.Aunque si atención se desvío ligeramente al notar algo, su amigo tenía algo ligeramente diferente ¿Pero que era?.........Oh, llevaba las orejas desatadas."¡Leo, hola!"Usagi se levantó de su asiento, ambos encontrándose en el camino, su llamado fue suficiente para sacarlo de su sorpresa, sonriendo hacia él. Viera por dónde viera podía notar lo feliz y emocionado que estaba, incluso había seguido sus consejos sobre evitar usar su ropa común y usar algo más moderno.Era la primera vez que lo veía usando algo distinto que no fuera ese atuendo de samurái que siempre llevaba, debía admitir que ahora era algo raro pero se veía bien, cómo un amante de la moda, le daba un nueve de diez a su atuendo. Con un par de de botas negras, pantalones anchos azul, una camisa de cuello y mangas largas color blanca y un par de guantes color oscuro con el bordado del símbolo de su clan en el dorso, un bonito detalle."¿Llevas mucho esperando?" Preguntó, saludando en silencio al Señor Hueso y guiando a Usagi hacia una de las paredes que conectaba el mundo humano con el restaurante."No, bueno, no sé ¡Estaba emocionado! Y tal vez llegué antes de la hora" Desvío la mirada un poco, ciertamente había salido dos horas antes por confundir la hora y había estado esperando desde ese momento.Pero eran detalles que Leonardo no tenía que saber."¡No te preocupes, amigo! Prometo que esa espera será recompensada con el mejor recorrido de la ciudad" La pared frente a ellos se distorsionó dejando ver el exterior un frío y oscuro callejón.No dudaron en saltar al otro lado, siendo recibidos por el ruido de los autos y el bullicio de la multitud aún deambulando por la ciudad, el ambiente hogareño cambiando de manera tan precipitada. Extendió la sudadera hacia su amigo, señalando sutilmente sus orejas desatadas, aunque Usagi no lo entendió de inmediato logró captarlo, tomándola entre manos.Con todo el cuidado del mundo se la colocó, sintiendo la tela hacer contacto con su piel. A pesar de que le quedaba ligeramente más grande, era cómoda y no lo hacía sentir asfixiado, por el color azúl algo oscuro, podía suponer que era de su amigo."Gracias" murmuró, colocándose la capucha en busca de ocultar un poco su rostro y parte de sus orejas."¿Siempre deberé hacer esto cada vez que salgamos?""Sip, los humanos son especiales y si nos ven podrían asustarse y es mejor evitarlo." Le guiñó un ojo, señalando cómo varias personas y autos transitaban las calles iluminadas.Era impresionante, Usagi podía sentir que finalmente ver humanos cuando su ancestro había sido él último en verlo y, creer que prácticamente estaban extintos era sorprendente. Eran tanto que parecía un sueño, pero su emoción se esfumó al instante.Yuichi tomó el mayor aire posible, sujetando la capucha como si su vida dependiera de ello, era la primera vez que veía a humanos y Leo no le había dado ni un poco de tiempo para poder asimilarlo, se sentía nervioso, emocionado pero demasiado asustado.Había escuchado tantas historias en su niñez sobre los humanos, algunas buenas otras que daban miedo, pero en todas ellas había algo que las unía.A ninguno de ellos les gustaba los antromorfos.Leonardo notó rápidamente el cambio de humor de Usagi y por un momento pudo entenderlo, antes de conocer a April, cuando aún eran una tortugas bebés también pasaron por un miedo similar.Así que, cómo un gesto de apoyo le sonrió al chico, dandole un apretón de hombro llamando su atención. "Podemos ir por los techos si te hace sentir mejor, no es necesario que estemos cerca de ellos"Yuichi pareció dudarlo, desviando la mirada un par de veces antes de asentir, tal vez podría sentirse un poco mejor contemplándolos de lejos y después, se acercaría. No planeaba tener una mala impresión en su primer día en otra ciudad, como sucedió en Neo Edo o en la ciudad oculta."¡Vamos, te llevaré a conocer las calles!" Lo guío hacia las escaleras de servicio, ambos escalando rápidamente hasta llegar al tejado del primer edificio.Se sintió bien estar a una distancia considerable de la multitud, sin llamar la atención y sin causar muchos problemas. La emoción rápidamente volvió a él, solo necesitaba un poco de tiempo para acostumbrarse a una presencia tan extraña que no fuera humano o antromorfo, junto a Leo quien no lo dejaría solo en ningún momento.Estaba bien, estaría bien siempre y cuando se mantuvieran juntos.Ambos comenzaron a moverse entre los tejados, riendo y maravillandose por lo que encontraban, Usagi escuchando atentamente las explicaciones de Leo o Leo teniendo que detener a Usagi cuando se distraía con algo. Llevándolo a varios locales de comida tanto callejera como local, enseñándole de la maravilla culinaria de la ciudad aunque ambos terminarán completamente llenos.Probando desde una buena pizza al estilo neoyorquino que se llevó la total aprobación de Usagi por el buen sabor y el tamaño de las porciones, hasta unos pancakes con maple syrup que simplemente no fueron del agrado de Usagi y se llevó todo su rechazo.Incluso podemos hacer una mención honorífica a los cronut, en las propias palabras de su amigo, era bueno pero no comería más de uno.También fueron a Washington Square Park una vez que Usagi se sintió más confiado de estar cerca de los humanos, aunque Leo tuvo que explicarle que muchos de ellos no eran malos, así que pudieron ir de un lado a otro, escuchando música callejera, participando en las pequeñas actividades como el arte o jugando ajedrez.Aunque habían descubierto que en lo último, ninguno tenía exactamente suerte."No sabía que te gustaba pintar" Leo se sentó sobre el suelo, viendo a Usagi formar parte de uno de aquellos que aceptaban el reto y pintaban sobre un lienzo puesto por alguien más."No lo hago mucho, pero mi tía siempre quiso que fuera un artista" Explicó vagamente, pintando sobre el lienzo y poniendo su propia marca personal. "Aunque eso se acabó cuando le dije que quería ser samurái""Lo haces muy bien, eres un samurai artista ¿Eh?" Se inclinó un poco hacia un costado, mirando la concentración que él chico le estaba poniendo a la pintura, sin arreglar nada más pero agregando cosas.Incluso había una pequeña tortuga cerca del estanque que Usagi estaba pintando, tal vez alguien más lo había puesto."¡Listo!" Yuichi dejó el pincel sobre el agua de color marrón, colocando la paleta y las pinturas a un lado para que alguien más los tomara y pintara también."¡Dame un momento! Tengo que dejar mi firma también" Leo tomó el pincel y lo secó lo mejor que pudo, tomando un poco de pintura blanca y pintando lo más rápido que pudo, pasando unos minutos hasta que estuvo listo. "Ahora ambos estamos en una de las pinturas humanas""¿Se supone que ese soy yo?" Se burló un poco, aunque se le hizo un lindo gesto que lo incluyera como él lo hizo."¡Oye, es mi mejor esfuerzo! Y se parecen mucho, tiene hasta tu cinta ¿Ves?" Señaló la pequeña línea azul en las orejas que no resaltaba mucho, pero que estaba ahí."Oh sí, tan parecidos" Se alejaron una vez que estuvieron satisfechos con su trabajo, era como un pequeño recuerdo que se quedaría, a pesar de que nunca más volverían a ver el lienzo, ellos ya estaban en el. Otra de sus paradas fue el parque Bryant, la pista de hielo se había puesto recientemente y Leo deseaba llevarlo a aquel lugar, presumir sobre sus extraordinarias habilidades sobre el hielo y burlarse cuando Usagi se diera cuenta que no podía.Aunque ese plan cambió un poco, Leonardo no era exactamente el mejor patinando sobre el hielo y prefería estar cerca de la orilla, solo observando y tomando fotos de los fracasos inminentes de Usagi, riéndose al verlo caer."¡Lo siento!" Se disculpo una vez más cuando chocó contra alguien más, intentando mantener el equilibrio sin caer. Usagi estaba exhausto pero no quería rendirse o por lo menos no en ese momento.El 'click' de la camara sonó una vez más, captando la atención del conejo que solo miró molestó a la tortuga quien se rió una vez más. "¡Leonardo!" Le llamó, pero eso solo hizo que riera más fuerte, como pudo intentó acercarse a él, cayendo al suelo en un golpe seco otra vez."¿Necesitas ayuda, Bun?" Se burló con malicia, tomando las manos de Usagi cuando las estiró hacia él, aunque ambos se terminaron separando de la pared. "¡Oye! Yo soy el fotógrafo, se supone que no debo estar aquí""¿Miedo, Kame?""Pff, ya quisieras" Rodó los ojos, intentando sostenerse y sostener a Usagi, deslizándose lentamente por el hielo. "Tengo que demostrarte mis increíbles habilidades"."Señorito sé patinar mucho no se ha movido del borde ¿Estás seguro que puedes patinar?" Lo retó desplazándose al otro lado donde no había tanta gente."Muy bien, ahora te demostraré al increíble Leon Neón patinando" Aceptó el reto, soltando las manos de Usagi quien se tambaleó en su lugar.Aunque bueno, ya había mencionado que Leonardo en realidad no era bueno patinando porque vamos, solo patino dos veces en su vida y nunca quiso aprender patinaje sobre hielo.Leonardo se tambaleó demasiado en su lugar, deslizándose hacia atrás sin poder evitarlo y Usagi como buen amigo (lo quería empujar en realidad) se acercó a él lo más que pudo, sin tener en cuenta que eso haría que ambos chocarán.Sin poder evitarlo, ambos cayeron contra el suelo llamando la atención de los demás. Había sido un golpe duro, y si no los hubieran visto riendo como locos probablemente hubieran pensado que se pudieron dañar.Leonardo estaba acostado contra el hielo artificial, Usagi teniendo su cara enterrada en su plastron intentando levantarse pero fallando en el intentó de la manera más tonta posible, ambos solo riendo hasta que sus estómagos dolieron."¡Sagi, me aplastas!" Le recriminó, reincorporándose un poco, notando como el conejo ahora se sujetaba de sus hombros para levantarse."¡No me dejas levantarme, no puedo!" Se rió a carcajadas, finalmente separándose del tipo cuando logró sentarse sobre el suelo. "Malditos guantes, los comienzo a odiar""Después deberías prestarmelos, se ven geniales" "¡Tienes manos gigantes! No creo que te queden, sin contar que tú tienes tres dedos y yo cuatro" Mencionó, con un extraño tono de orgullo."¡Tengo manos normales! No es mi culpa que tú tengas manos tan pequeñas, Bun" "Son grandes, por algo usas guantes sin dedos" "¿Qué? No, uso guantes sin dedos porque son geniales y son muy prácticos" Refutó, cruzándose de brazos con falsa molestia."¡Eso es lo peor que has dicho!" Golpeó suavemente su hombro, riendo como si le hubiera contado un chiste. "Los guantes sin dedos son lo más incómodo del mundo, ¡Son lo peor!""Eso diría alguien que no puede usar guantes sin dedos!""¡Oigan ustedes dos! ¡Levántense y vayanse, están estorbando el paso a los demás!" Ambos dieron un pequeño brinco en sus lugares al escuchar la molesta voz de alguna persona.Rápidamente se levantaron, tambaleándose y de la manera más ridícula se dirigieron hacia la salida de la pista, tomando sus zapatos, dejando los patines y huyendo lo más rápido posible con un ¡Lo siento! Por lo que hicieron, aunque al final no lo sentían mucho exactamente. Después de un día largo, dónde ambos fueron a ver desde una tonta película en un cine local, hasta ir a algún parque solo para caminar en paz, el día estaba finalizando y con el su salida. El atardecer comenzaba a mostrarse en el horizonte y eso daba inicio a su última parada del día.Con todo el cuidado del mundo, Leonardo ayudaba a Usagi a subir hasta lo más alto. Le tenía la mejor de las sorpresas en ese momento, así que le había pedido que cerrará los ojos y que no los abriera hasta que se lo dijera, costó mucho que Usagi siguiera esa simple instrucción pero lo lograron.Llegaron hasta la cima en una zona segura para ambos, donde nadie los podría ver y dónde podrían disfrutar de todo sin interrupciones."Muy bien, puedes abrir los ojos" Soltó los hombros de conejo, alejándose un par de pasos y dando su mejor sonrisa.Usagi parpadeó un par de veces, mirando a su alrededor sin entender donde estaban, aunque la emoción lo invadió con fuerza al darse cuenta que ya no estaban en las calles concurridas, ahora estaban varios metros sobre el aire. La brisa golpeaba su rostro y podía sentir como su temperatura baja tan solo un poco."Bienvenido al edificio más alto de la ciudad, el One World Trade Center" Con una exagerada reverencia, se hizo a un lado, dejando que Usagi viera la vista de la ciudad.Y así lo hizo, Yuichi se acercó rápidamente a la orilla, mirando debajo de sus pies todos aquellos edificios y colores brillantes que empezaban a aparecer. Era de cierta manera un gran espectáculo, colores brillantes y vibrantes comenzando a iluminar todo a pesar de que el atardecer apenas estaba desapareciendo.Lo supo desde el inicio, ese mundo eran diferentes y un poco más avanzado que el suyo de cierta forma, los humanos habían hecho un buen trabajo para sobrevivir y crear cosas maravillosas, tan llamativas que cualquiera podría quedarse encantado. Leonardo lo miró, los ojos de Usagi reflejaban de una manera increíble los fuertes colores de las luces, sus orejas moviéndose suavemente identificando cada sonido en el aire vibrante. Tan entrando y emocionado cómo alguien que a penas conocía el mundo fuera de su habitación."¡Esto es genial y nunca en dijiste que era así! La ciudad humana es tan.." Leo río al ver cómo se quedaba sin palabras, pero no contestó, solo dejó que Usagi parloteara con si mismo sobre las maravillas que estaba viendo.Cuando la luz solar finalmente desapareció después de varios minutos, pareció calmarse, solo se recargó contra la barandilla, aún mirando la ciudad brillante sin querer decir nada más. Finalmente se acercó a él, colocándose a su lado con la suficiente distancia entre ellos, ninguno mencionó palabras alguna, solo se quedaron ahí, admirando el paisaje.Las palabras no eran necesarias en ninguna forma, no necesitaban recibir un agradecimiento o algún comentario amistoso sobre aquella cita de amigos, de lo mucho que habían disfrutado estar juntos a pesar de que se podían meter en problemas muchas más veces de las necesarias.Escuchó a Yuichi suspirar, mirando el oscuro cielo nocturno, dónde solo unas pocas nubes y la brillante luna lo acompañaban, está vez no habían estrellas, no había nada."En Neo Edo no hay luces tan.. coloridas, y tampoco hay edificios de este tipo, son un poco más diferentes pero más adecuados con el estilo" Comentó Usagi, su tono un poco más bajo de lo común. "Tal vez lo más alto es el templo donde está la piedra Ki""Supongo que aquí siempre han tenido este estilo de diseño en los edificios, muchos de ellos son un tipo de miradores, ya sabes, para los turistas como tú" Bromeó un poco, sintiéndose feliz de escuchar a su amigo reír."Sabes, nunca te lo mencioné pero no soy de la ciudad." Se sinceró ante él, frotando sus patas entre ellas cómo una muestra de vergüenza. "Toda mi vida estuve en una granja en el campo, junto a mi tía, en realidad no me avergüenzo de eso, aprendí muchas cosas que otros tal vez no podrían, pero Gen y Kitsune me han dicho tantas veces chico de campo que ya no quería mencionar el tema"Río un poco, ocultando su rostro entre sus manos, avergonzado ante sus pensamientos."Uhg.. mi tía me golpearía si supiera esto ¡Cuando fuí a Neo Edo quise escaparme, y apareció con Edgewing y pensé que estaba furiosa, que me golpearía o algo así! Ella da miedo cuando está enojada y todavía tiene la cara enojada cuando está tranquila- oh, ya me desvié del tema""Eso me recuerda a alguien" Murmuró por lo bajo, inmediatamente la imagen de Donnie llegó a su cabeza, su gemelo siempre había tenido una extraña cara molesta y cuando realmente se molestaba, digamos que daba algo de miedo.Por supuesto, a Leonardo nunca le daría miedo.Nunca.Ejem."Entonces, si creciste en el campo ¿Que es lo que hacías ahí?" Preguntó, genuinamente interesado.Yuichi solo se encogió de hombros, sin saber exactamente que responder e incluso se tardó varios segundos en responder hasta que los recuerdos llegaron a su mente."Cosechar, plantar, ayudar a remodelar, aunque eso quedó prohibido después de lo que hice con el ático-" se deslizó suavemente al lado de Leo, señalando hacia el oscuro cielo nocturno. "También observaba mucho el cielo, tanto de día como de noche, aquí no se vé pero creeme que todo está tupido de estrellas brillantes ¡Es simplemente increíble!" Su mano se dirigió al otro lado, donde la luna se veía y después volvió al punto de inicio, creando una línea imaginaria sobre todo el manto oscuro."Hay veces donde pasan estrellas fugaces o hay más estrellas que antes, otras no hay tantas, pero créeme que es lo mejor del mundo. Recostarte sobre el césped y solo mirar hacia arriba, sí, siempre me ha gustado eso""Me gustaría ver eso" Comentó Leo, ganando la total atención de Usagi. "En Nueva York es demasiado difícil ver algo así y más cuando gran parte de tu vida has vivido en las alcantarillas, pero.. tal vez en alguna ocasión puedas llevarme a tu ciudad a ver las estrellas"Yuichi lo miró sorprendido, algo emocionado y feliz de escucharlo abrirse ante él, le sonrió de la manera más dulce que podía y contestó:"Cuando pueda volver a mi mundo, te llevaré conmigo unos días y veremos las estrellas. Tal vez incluso te dé un tour como lo hiciste hoy conmigo, Kame" Su pata se colocó encima de la mano de su amigo, cómo una promesa silenciosa que era más fuerte que la oral. "Es una promesa, Bun, debes llevarme a ser turista en tu mundo"Ambos se deslizaron un poco más cerca sin notarlo, sus brazos ahora chocaban agradablemente entre ellos, el calor de Usagi alimentando el de Leonardo y sus pláticas solo aumentaban la confianza entre ellos. Ahora tenían algo más que los unía, no solo esa amistad o ese tonto trato de hacer que Usagi aprendíese Inglés sin la necesidad del conjuro. Ahora había una promesa sincera de querer que el otro visitará su mundo, de poder conocer a profundidad ambos hogares donde se criaron.Ahora era una promesa, sin importar el tiempo que tardasen, Leonardo conocería el mundo de Usagi como él estaba conociendo el suyo propio.
----- CHAPTER BREAK -----
El fin de semana había llegado una vez más, lo que significaba que era uno de sus pocos días de descanso y que debía aprovecharlo a lo máximo desde las primeras horas de la mañana. Por suerte el señor Katsuichi lo había dejado despertar más tarde de lo común, a las nueve de la mañana aún se encontraba sobre su cómoda cama, sin hacer nada más que ver el oscuro techo de madera.¿Que podía hacer ese día? Tal vez lavarla su ropa o jugar un poco con Spot, salir de aventura tampoco sonaba tan mal.Pero no podía salir al mundo humano solo, en primer lugar no sabía cómo salir exactamente y en segundo lugar ¿Que pasaría si lo atraparán?¡Pero el mundo humano era tan genial, quería salir una vez más!"¡Lo tengo!" Musitó al aire, levantándose de su cama en un brinco, está vez aplicaría la infatible técnica de ir por las compras para poder salir.En pocas palabras, le mentiría a su maestro solo un poco para poder ir al mundo humano, pero traería las compras que esperaba que le pidiera.Tomó lo mejor que hubo en su armario, algo que lo pudiera ocultar sin necesidad de ser demasiado. La camisa de cuello alto color café ocultaba su pelaje lo suficiente, los pantalones oscuros holgados no mostraban la forma de sus pies y finalmente, los guantes que su sensei le dió una semana atrás cuando salió con Leo.Hablando de él, la sudadera de color azul cielo captó su atención, estaba apartada del armario, sobre uno de los muebles y bien doblada, no había tenido oportunidad de devolversela todavía a pesar de que se vieron un par de veces entre semana.Dudó bastante, pero finalmente se acercó a ella, colocándosela en el proceso. No haría daño usarla una vez más en algo tan importante como esa misión."¡Katsuichi-sensei!" Con pasos rápidos se dirigió hacia la pequeña cocina. El gran león estaba ahí, preparando alguna cosa que desconocía."Eso no es un buen saludo, Yuichi" Lo reprendió sin dirigirle la mirada."Lo siento" Murmuró por lo bajo, inclinandose hacia adelante. "Buenos día, Katsuichi-sensei""Buenos días, Usagi ¿Necesitas algo?" Está vez lo miró de reojo, el conejo asintió efusivamente ante la pregunta."¡Estaba a punto de ir por compras! Y quería saber sí le gustaría que trajera algo, ya sabe.. aprovechando que iré al mercado de la ciudad oculta, sí.." Dió su mejor sonrisa posible, ocultando sus brazos detrás de su espalda intentando no verse tan nervioso.Katsuichi solo lo miró en silencio, incluso si Usagi intentaba mentir había un pequeño detalle que lo delataba, suspiró, asíntiendo y depositando la confianza en el conejo."Sí, consigue especias para la cena" De uno de los cajones, sacó un pequeño fajo de billetes, dejándolos cerca de Usagi quien los tomó, asintiendo rápidamente."¡Está bien! ¡Ya me voy!""Antes de eso, Usagi" Lo detuvo, notando cómo cada vez estaba más ansioso. "No estaré, llegaré hasta la noche así que ten cuidado, el mundo humano es peligroso"."E-el mundo humano, pero yo no iré al mundo humano" Desvío la mirada con vergüenza al verse descubierto tan rápido."Eres igual que Miyamoto, arrugas la nariz cuando mientes" Usagi dió un pequeño grito, ocultando su nariz detrás de su mano. "Solo ten cuidado y no seas impulsivo""¡Sí! Gracias Katsuichi-sensei, volveré más tarde" Usagi salió huyendo de la casa, despidiéndose de Spot con un simple ¡Volveré más tarde!Comenzando a vagar por las calles de la ciudad oculta, corriendo y esquivando a los yokais que iban de camino, analizaba a su alrededor. No sabía cómo salir exactamente de ahí, Leo era el que siempre se encargaba de eso pero ahora él no estaba ahí, así que tenía que arreglarselas solo.Lo único que sabía era de las entradas ocultas que se dispersaban por toda la ciudad, ¿Tal vez debería preguntar? No, él podía solo."¡Ajá, ahí está una!" Pudo notar cómo un yokai cualquiera caía cerca de los murales y sin perder más tiempo, se acercó lo más rápido que pudo.Aunque se quedó estancado ahí, sin saber cómo subir."¡Yo-yo Kaikishi, Vamos!" Intentó activar su Yo-yo, lanzando la hacia una de las paredes, pero solo se quedó ahí, sin más, sin ayudarlo a escalar.Lo intentó una vez más, pero fue el mismo resultado, cada vez que intentaba escalar caía, sus pies resbalandose hasta hacerlo quedar en el suelo.Miró a su alrededor, intentando encontrar alguna señal de metal con el que su arma pudiera adherirse, pero no había nada y usar a Edgewing no era opción, mucho menos sabiendo que lo dejó en casa junto a rama de sauce."Sí lo intentas de esa manera, nunca podrás salir" Se levantó lo más rápido que pudo del sueño, retrocediendo un par de pasos y buscando quien le había hablado."Eh- ¿Disculpa?" Murmuró, alzando la vista más y más hasta dar con la cara de la chica.
Oh dios, era una salamandra gigantesca-
Ella solo se acercó a una de las paredes, removiendo una piedra y pulsando algo de un color oscuro; segundos después el ruido de algo pesado moviéndose comenzó a sonar y frente a ellos apareció una plataforma de metal."¿Subirás o te quedarás ahí?" Preguntó la chica y Usagi solo pudo asentir, subiendo rápidamente a la plataforma. El suelo debajo suyo comenzó a elevarse lentamente, los colores amarillentos, azulados y rosados desaparecieron poco a poco, siendo remplazados por los colores fríos y oscuros. Finalmente salieron a la superficie, por un tipo de contenedor de basura grande, la chica fue la primera en saltar de ahí y Usagi le siguió el paso."Gracias pro ayudarme, soy Yuichi Usagi y- ¡Wow, te ves como una humana ahora!" La señaló, notando como la apariencia de reptil desaparecía y ahora se veía solamente como alguien común.Alta, de piel oscura, ojos verdes semi brillantes y un espectacular cabello liso cayendo por su espalda."Soy Mona Lisa, un placer Yuichi" se giró hacia él, sólo dando un pequeño asentimiento con su cabeza. En ese momento Usagi lo pudo notar, el broche de color verdoso y con detalles amarillos colgando de su chaqueta de cuero, ¿Acaso eso le dejaba verse cómo una humana? ¡Necesitaba uno de esos!"¡Tú broche! ¿Dónde lo conseguiste?" Preguntó, señalando el objeto y Mona solo pudo quedarse en silencio."Es un broche de camuflaje, fue un regalo" se digno a responder sin más, causando que la emoción de Usagi se desplomara por los suelos. "Tengo que irme, ten cuidado por dónde vas, Yuichi"Y sin más, ella se alejó a paso lento hasta desaparecer entré toda la gente que caminaba por las calles.Usagi suspiró una vez más, colocándose el gorro de la sudadera y subiendo por las escaleras de servicio más cercanas. No planeaba meterse entre toda esa multitud sabiendo que él no podía pasar de desapercibido tan fácilmente como ahora su nueva amiga que tal vez no era su amiga pero la consideraba como tal."¿Ahora dónde voy?" Preguntó al aire, mirando los edificios y demás que se alzaba por las alturas. Ahora se daba cuenta que probablemente se perdería, después de todo él no conocía casi nada de la ciudad y no tenía ese extraño aparato que usaba su amigo con el que lo guiaba.Se dió fuerzas mentalmente, si pudo aprenderse rápidamente las calles y lugares en Neo Edo, podría con eso.Después de todo, era el increíble conejo samurai: Yuichi Usagi y era capaz de navegar en Nueva York sin ayuda de nadie. Bueno, ahora se daba cuenta que no podía con eso.Durante unos treinta minutos estuvo yendo de techo en techo, buscando las zonas con menos gente y cuando finalmente las encontró se había colado entre la multitud, todo había ido bien la primer hora, había estado buscando algún lugar para desayunar, tal vez una sala de juegos como la que había en Neo Edo.Pero tal vez, solo tal vez se distrajo un poco y ahora ya no sabía en dónde estaba.Los edificios mostraban anuncios tan llamativos y deslumbrantes, había demasiada gente y lo peor de todo, eran esos autos que iban y venian sin parar. Incluso la gente lo arrastraba cuando podían pasar, ¡Pero él no quería pasar!Todo estaba siendo un desastre, pero no podía rendirse, si se rendía entonces no podía sentirse digno de ser un samurái con Yue como su protectora. Debía ser fuerte a pesar de que sentía que en cualquier momento podría estallar.Sujetó su capucha con fuerza, caminando entre la multitud como pudo, disculpándose de vez en cuando cuando chocaba contra alguien. Por lo menos está vez no lo estaban llevando a un lado a otro, la gente parecía más entretenida en otras cosas.Cómo esos humanos disfrazados de quién sabe qué."Vamos Usagi, solo necesitamos salir de aquí" murmuró, intentando darse fuerzas a si mismo.Miró un poco hacia arriba, el sol no estaba tan deslumbrantes y se podía sentir un poco el frío del viento, podía relacionarlo con la llegada del otoño y posteriormente, la llegada del invierno.Miró a su alrededor una vez más, habían muchas tiendas llamativas, tal vez solo era por esos enormes anuncios. ¿Desde cuándo era necesario tenerlo así? Los anuncios pequeños en cada casa eran mejor, o no, ya no lo sabía.Tal vez debería ir a una de esas.Se movió entre la gente como pudo, disculpándose de vez en cuando hasta llegar a una de esas enormes tiendas entrando cuando alguien entró. No era exactamente la gran cosa pero era le gustaba, no había tanta gente y todo se veía impecable, era un buen respiro para él.Se acercó a una de las estanterías, tomando con delicadeza una libreta.¡Oh, podía reconocerlo, era un cómic cómo los que él tenía!Hojeo el cómic un par de veces, eran llamativos y con un dibujo muy diferente a los cómics que le hacían a su abuelo, pero le gustaban. Dejó el cómic en su lugar, está vez dándose la vuelta para observar los objetos en un mueble más bajo, tomó uno y lo inspeccionó, no tenía páginas, solo era una imagen y por debajo el número '1989' a lo grande."Es uno de nuestros mejores discos, llegó hace poco ¿Le gusta?" Usagi miró a un lado suyo, una mujer con rostro amigable se había acercado a él.No supo que contestar al momento, era la primera vez que hablaba directamente con un humano."¿Disco?" Su voz salió baja y con un tono inseguro, aunque a ella pareció no molestarle."Así es, ya no se utilizan mucho y algunos son más bien de colección, pero puede escucharlo si así gusta"Usagi lo dudo una vez más, pero asintió, ella tomó el disco y lo guío hacia uno de los rincones con aparatos que no conocía. Con delicadeza sacó el álbum de su plástico protector, tomando el disco entre manos y colocándolo sobre el reproductor, inmediatamente la música comenzó a sonar.El ritmo comenzó lento pero fue aumentando a uno más movido, la cantante comenzando a musitar palabras al ritmo de la canción, ni siquiera estaba poniendo atención pero le gustaba un poco. Era la primera vez que escuchaba algo así, no había nadie cantando frente a él ni tampoco se escuchaba los instrumentos que él conocía, pero era agradable a su modo.Cuando la música llegó a su fin, la mujer quitó el disco, metiendolo a su carpeta y colocando el plástico de seguridad."¿Y? ¿Le gustó?" "Es.. agradable" miró una vez más a su alrededor, ahora podía notar que habían más discos y álbumes que no había visto antes, todos con una temática diferente."Puede comprarlo si es lo que desea, acompáñame a la caja" "¡Oh no, no! No creo tener el suficiente dinero" Se negó rápidamente, alejándose un par de pasos. "Pero muchas gracias, realmente es un lugar muy bonito y sonaba genial"Sin decir más, huyó lo más rápido que pudo de la tienda, suspirando aliviado cuando el aire golpeó su rostro. No había querido ser grosero pero por un momento sintió que hizo lo peor del mundo, negarle algo a un vendedor.Había sido un milagro que no lo persuadieran o lo siguieran."¿¡Leo!?" Frente a él, en uno de los carteles más llamativos estaba un vídeo reproduciéndose, primero había aparecido una tortuga con cuerpo de hipopótamo, con un arcoiris saliendo de su trasero. Pero después salió un video de cuatro tortugas bailando tan.. ¿Que carajos era ese baile?No, más importante ¿Que hacía Leonardo ahí, como si nada? Se preguntó Usagi.Bueno, ahora estaba más confundido que antes. Leonardo suspiró cansado, escuchando por los altavoces como alguien cualquiera solicitaba a los empleados a qué fuera a quien sabe dónde en todo el supermercado. Habían salido de compras ya que Mikey planeaba hacer no-sé-que para la cena y necesitaba ingredientes, así que los cuatro ahora estaban ahí, siguiendo al más pequeño de todos.Y no lo malinterpreten, le gustaba pasar tiempo con su familia y ayudar cuando era necesario, pero salir de compras (y no poder agarrar nada) definitivamente era una de sus cosas menos favoritas.Se recargó distraídamente contra el carrito de compras, viendo a sus hermanos ir de un lado a otro buscando lo que la tortuga de caja había ordenado, volviendo cada cierto tiempo para seguir en el con otro pasillo."El área de vegetales debe estar aquí" Escuchó a Mikey murmurar, guiandolos hacia la división donde estaba más despejado todo.Una gran tramo de puros vegetales en un clima agradable estaba extendido por la pared, frente a ellos pequeñas secciones con más y más vegetales. Solo se quedó quieto una vez más, mirando con aburrimiento cómo los demás se alejaban buscando lo mejor. Donnie dando su opinión de vez en cuando, Rapha mostrando más vegetales y Mikey aceptando o rechazando las muestras.Y él, bueno, era el cuidador del carrito.Se levantó de golpe, girando su cabeza hacia una de las secciones cercanas. Pudo jurar por un momento que había visto a alguien conocido, fuera April o Sunita, había reconocido a alguien.Movió sus manos, ansioso, algo le decía que no era ninguna de las dos, había visto pasar una sudadera que la conocía muy bien porque era suya, aunque tal vez habían unas miles por todo el mundo, pero algo en su pecho le decía que era la suya.Miró a sus hermanos y el pasillo por donde había visto el azul brillante, intercalando su mirada un par de veces sin poder evitarlo.Solo iría a dar una pequeña miradita, muy pequeña y volvería antes de que se dieran cuenta.Con discreción se fue alejando, deteniéndose cuando creía que se estaban por acercar y suspirando aliviado cuando no era así. Sin más se perdió en el gran pasillo, caminando rápido en busca de ese azul, deteniéndose de vez en cuando al pensar que lo había visto."¿Por aquí?""¿Aquí?""Donde-""¡Aquí está! No-"Suspiró rendido, observando a un chico con playera azul que iba junto a sus amigos. No lo mentiría, estaba decepcionado, ahora creía que se había confundido y realmente no lo había visto, que solo su cabeza hizo ideas tontas para entretenerse.Totalmente rendido volvió junto a sus hermanos, suspirando al ver que todavía no terminaban de seleccionar entre todos los vegetales. Se recargó sobre el carrito una vez más, pensando en cualquier cosa que no fuera toda esa aburrida situación, solo quería llegar a casa, ver su celular un rato y comer hasta quedar satisfecho de lo que su hermano haría, ¿Acaso era mucho pedir?Pues parecía que sí."¡Ya tenemos todos! Ahora vayamos a pagar" Mikey se acercó, colocando las bolsas de papel con todos los vegetales por encima de los productos."¡Andando mis corredores!" Leo se movilizó, empujando el carrito, escuchando el tecleo de Donnie y la conversación de Rapha y Mikey.Oh cómo deseaba llegar a casa de una vez.Su andar paró abruptamente, llamando la atención de sus hermanos pero antes de que pudieran preguntó habló: "¡Perdón! Recordé que tengo algo que hacer, ustedes pueden ir y yo- yo los alcanzaré después, gracias Tello por llevar el carrito por eso eres mi gemelo favorito""Soy tu único gemelo" reprochó Donnie, pero Leo ya había desaparecido."¿Empezamos a seguirlo?" Preguntó Rapha, aunque Mikey fue el primero en interponerse."¡No! Los vegetales se echarán a perder si nos quedamos más tiempo, confiemos en Leo, seguramente es algo importante." Y a pesar de que sus palabras eran seguras, él no estaba para nada seguro de seguir creyendo en lo que decía su hermano. Leonardo se movió entre los pasillos, acercándose a uno en específico donde pudo divisar aquella sudadera holgada y de un color azul. Se aclaró la garganta y rezó internamente para que fuera la persona que esperaba y no hacer el ridículo por una equivocacion.Se recargó contra uno de los estantes, cruzándose de brazos y alzando las gafas redondas que llevaba."Tal parece que el destino nos quiere unir con miel" Bromeó y no se arrepintió en ningún momento, notando el tarro de mil que el otro llevaba en su mano.Se quedaron en silencio, ninguno dijo nada.........."¡Leonardo!" Usagi lo saludó, dejando el pote de miel sobre el estante. "¿Que haces aquí?""Lo mismo que tú, vine por compras aunque aquí preguntar yo. ¿Fuera de la ciudad oculta, eh?" Usagi negó, avergonzandose rápidamente. "Sí, Katsuichi-sensei me dió permiso para venir""Bueno, es una dulce casualidad encontraste aquí" Se sintió feliz al escucharlo reír, entendiendo rápidamente su broma. Se puso de pie correctamente y se acercó a él. "¿Te ayudo?""Estoy bien, no llevo demasiadas cosas" Usagi se negó rápidamente y Leo no insistió, solo siguiéndolo hacia otro pasillo."¿Y cómo está Spot? Hace mucho que no dejas que me visite, seguramente debe estar tan triste" Exageró, recordando la última vez que vió al Tokage."¡Nunca te ha visitado! Y en todo caso, está tan feliz de no ver tu cara de kappa" "Eres tan malo mintiendo, Bun.." Usagi lo miró divertido, cuestionandolo en silencio. "Cuando mientes se te arruga la nariz""Oh vamos, siempre es mi nariz" Lo escuchó murmurar, lo que le causó una risilla."No tiene nada de malo, solo aclaro""Cierra el pico, campeón" Usagi se alejó de él, tomando uno de los productos del estantes, aunque rápidamente lo dejó para tomar otro, estaba comparando precios lo que podía suponer."Todo un chico neoyorquino, y eso que es la primera vez que sales tú solo""Digamos que pasaron cosas" Usagi murmuró por lo bajo, recordando como había entrado a otra tienda y tuvo que huir por tomar cosas de alto precio y no tener para completar.Otra cosa que Leo no tenía que saber."Tengo todo, podemos irnos""¡Bien, andando Bun!" Lo guío hacia las cajas registradoras, sintiéndose afortunados de ver qué no había casi gente y podrían pasar rápidamente.Pagaron sin más, saliendo de la tienda de comestibles sin muchos problemas. Usagi se sintió tan aliviado de tener más que suficiente dinero para pagar está vez.Ambos se quedaron ahí, parados sin hacer nada. Por un lado Leo estaba debatiendo mentalmente como preguntarle al conejo si podía acompañarlo a casa y por otro lado, estaba Usagi teniendo un lío mental entre despedirse o charlar un poco más."¿Puedo acompañarte?" Preguntó Leonardo rápidamente, desviando la mirada y masajeando su cuello, se sentía algo avergonzado, prácticamente huyó de sus hermanos para buscar a Usagi.Pero dios, estar con él era como un respiro y encontrarse de una manera tan casual era una oportunidad para charlar.Yuichi lo miró sorprendido, pero aceptó en silencio, con esa tonta sonrisa que demostraba cuando una idea le gustaba."Conozco una entrada a la ciudad oculta, pero si quieres ir con portales está bien" "Caminemos un poco, no pienso dejarte ir tan pronto" Le sonrió satisfecho, riendo un poco cuando Usagi rodó los ojos.Ambos caminaron hacia una dirección específica, no hablaron no mencionaron palabra alguna, solo disfrutaron de su compañía en completo silencio. La noche fría y el movimiento en las calles no eran suficientes como para acabar con su burbuja de tranquilidad.Incluso el tiempo había pasado mucho más rápido de lo esperado, ni siquiera habían sentido que caminaron demasiado, todo había sido tan rápido.Ambos se acercaron al callejón, adentrándose en él y dejando que la oscuridad los rodeará. El contenedor de basura estaba frente a ellos, Usagi fué el que se acercó primero, jalando la palanca y escuchando cómo la compuerta se abría."Katsuichi-sensei no va a estar en casa hasta tarde, y supongo que Spot si te extraña un poco, casi nada en realidad" vaciló, sin saber cómo invitarlo lo que hizo que Leo riera. "¡Oye, estoy siendo amable!""Yo no dije nada" Se encogió de hombros, ganándose una mirada despectiva de su amigo. "¿Entonces, vamos?" "No entres con zapatos" Leo asintió, acercandose a la entrada y entrando después de Usagi, sacándose las zapatillas deportivas. "¡Spot, estoy en casa!"Lo escuchó avisar y pocos segundos después un constante y emocionado '¡Chirp!' se escuchó, el Tokage apareciendo por una de las esquinas y saltando hacia Usagi."¡Hola mi pequeño spot! ¿Me extrañaste? Oww, estoy seguro de que sí" Usagi lo abrazó, estrechando a su compañero entre brazos con cariño."Oww, yo también me quiero unir" Leo se acercó, dejándose caer sobre su espalda fingiendo abrazarlo."¡Oh por-! ¡Leonardo, pesas!" Usagi río, soltando a Spot y concentrándose en su amigo.El Tokage también se y unió, subiendo encima del caparazón de Leo, dando unos pequeños pisotones tanteando el terreno."Yo también te extrañé Spot, ¿Lo ves, Sagi? Debes dejar que vea más seguido al pequeño Spot" Acarició suavemente la cabeza del Tokage, Usagi solo resopló."¿Eres su padre o algo así?" "Mmm" Miró a Spot, bajandolo de su caparazón y sujetándolo entre manos. "Pequeño Spot ¿Quieres que sea tú papá?"Spot solo emitió con 'chirp'"¡Spot!""¡Oww, ahora también soy tu papá! Ahora tengo derecho de estar con Spot tres veces a la semana" Leo abrazo al Tokage, que solo correspondió el afecto con ronroneos.Usagi solo bufó, sentándose un tanto alejado de él, observando la escena frente a él."Si quieres intentarlo, adelante, dejaré que te lo lleves" sonrió, claramente malicioso. "El martes te lo entregaré ¿Que te parece?""Perfecto, entonces el pequeño Spot y yo tendremos una tarde padre e hijo""¡Oh vamos, cierra el pico Kame!" Golpeó su hombro, levantándose del suelo y alejándose de él.Leonardo lo siguió rápidamente, ambos estando en la pequeña cocina de la casa. Leo solo se recargó sobre el marco de la puerta y Usagi se dirigió hacia la encimera, sacando las cosas de la bolsa."Es una casa muy tradicional, solo las había visto en películas" Comentó, divagando con la mirada su alrededor."Las casas aquí son raras" Usagi río, no había visto nada como lo que era en su hogar."Tú eres raro""¡Oye! Estábamos hablando bien""Definamos, hablar bien" Leo se acercó a él, ayudándole a guardar las cosas en los gabinetes. "Hace un momento dijiste que cerrara el pico""Tú me llamaste raro y, quieres robarme a Spot" "Pero él aceptó ¿Cierto Spot?" Spot solo emitió dos chirp, fuerte y claro. " ¿Lo ves?""Muy bien, en ese caso espero que te lo lleves el martes y no lo dejes esperando" Usagi miró al Tokage, claramente dolido por su traición. "No lo dejaré esperando, vendré puntual cómo siempre.""¿A quien dejarán esperando?""¡Katsuichi-sensei!" Ambos dieron un brinco en sus lugares, viendo al gran león acercarse, su elegancia y fuerza haciendo presencia. "Pe-pense qué llegaría más tarde""Terminé antes" Fue lo único que contestó, desviando su mirada hacia Leonardo. "Hamato Leonardo""Umh- sí, buenas noches señor" hizo una pequeña reverencia, intentando no intimidarse ante él.¡Por dios, era Leon Neón, combatió contra un demonio y contra villanos mutantes más grandes que el león! "Veo que es con él con quién has estado saliendo estos meses" Katsuichi los observó en silenció, ambos chicos solo se quedaron tensos, sin saber exactamente que decir."Lamento no haber avisado que vendría, nos encontramos en el mundo humano y me acompañó" "Está bien, no has cometido ningún error, Usagi" el conejo suspiró aliviado, está vez se giró hacia la tortuga. "Gracias por acompañarlo, Hamato""Es mi amigo.. es lo poco que puedo hacer por él" Le sonrió, sintiéndose un poco más aliviado."¿Te gustaría quedarte a cenar?" Preguntó amablemente, acercandose a ellos y entrando en la cocina bien."Eh- ¡Claro! Digo, sería un placer" Río nerviosamente cuando Usagi le golpeó con disimulo con su codo.La noche pasó tranquila, tanto Usagi como Leo se concentraron en colocar la mesa y disfrutar de la gran cena que el maestro del conejo les preparó. Leonardo había enviado un mensaje a su familia de que llegaría más tarde de lo esperado (aunque terminaría llegando a cenar también)Todo fue agradable, dejando atrás el momento en que sentían que Katsuichi tal vez los asesinaría una: porque Usagi había llegado tarde y dos: porque Leonardo era un desconocido en la casa de ellos.Dieron las nueve de la noche, la cena culminó y era momento de que el único Hamato volviera a casa."Muchas gracias por haberme invitado" Agradeció con una inclinación. "Yo- te veré el martes ¿Sagi?""¡Sí! Digo- claro, después del entrenamiento" Aclaró su garganta, recuperando su compostura."Usagi, vuelve dentro un momento" Katsuichi ordenó, rápidamente Usagi solo acepto despidiéndose con un meneo de mano. "Hamato.""¿S-sí?""Gracias por cuidar de Usagi" Eso fue demasiado inesperado, Leonardo solo contuvo el aire. "Es un chico difícil de manejar pero puedo ver qué lo aprecias, eres el primero que conoció en este nuevo lugar y eres su amigo, así que gracias por no dejarlo solo.""¡No tiene que agradecer! Usagi.. Usagi es un buen amigo, es agradable estar con él y realmente me gusta su actitud, lo quiero, es importante para mí y- ay, lo siento, me dejé llevar" se disculpó lo más rápido que pudo, pero el león solo negó."Vuelve a salvó a casa, Hamato" Se dió la vuelta, abriendo la puerta corrediza pero no entró. "Y una cosa más, sigan cuidandose el uno al otro.Y sin más, dejó a la tortuga ahí sola, sin más que decir.Leonardo solo pudo quedarse quieto, sin saber cómo reaccionar o que hacer, era cómo haber recibido la bendición de un suegro o como aquellas películas donde los reyes le entregaban la princesa al caballero más fuerte para que las protegieran.Pero wow, simplemente se sentía feliz, ahora tenía el permiso del maestro de Usagi para poder salir y llevarlo a cualquier lugar sin tener que ocultarlo. Ahora oficialmente Katsuichi había conocido al amigo que siempre distraía a su pupilo.Y lo había aceptado de la mejor manera posible.
----- CHAPTER BREAK -----
Habían pasado tres meses, tal vez un poco más desde que Leonardo había comenzado a tener actitudes extrañamente sospechosas, desapareciendo por las noches y volviendo tarde con el mejor humor posible. Su familia lo había notado desde el primer momento, incluso por momentos pensaban en interrogarlo o incluso dejar que Donnie le colocará un chip rastreador, pero siempre se detenían, creyendo que la tortuga de azul solo había estado saliendo para relajarse después de las constantes discusiones y el incómodo ambiente familiar.Aunque en algún momento Splinter fue el primero en intervenir, llegando a un acuerdo con su hijo sobre avisar cuando saldría, avisar la hora de su llegada y mantenerse a salvo en caso de que estuviera ocurriendo algún crimen y Splinter a cambio lo dejaría salir sin pedir explicaciones.Él aceptó fácilmente, cumpliendo con su parte del trato, pero sus hermanos aún se mantuvieron bastante reacios a dejarlo ir sin más. Temían por su seguridad, de que estuviera en malos pasos o que alguien lo estuviera controlando, pero verlo llegar tan feliz y tranquilo después de salir era.. raro.Ellos sabían que Leon no era exactamente el mas sociable, de cierta manera incluso tenía un cierto complejo de asocial que no podía adaptarse a algo como hacer amigos tan fácilmente. Y si su hermano había conseguido un amigo, se alegraban por él, pero ¿Por qué no les contaba absolutamente nada?Mikey lo defendía, sabía un poco más que los demás pero no sabía quien era esa personas desconocida.Rapha era el que menos sabía, incluso cuando le preguntaba su hermano solo le restaba importancia y una nueva discusión se desencadenaba.Donnie sabía lo suficiente aunque Leonardo no se lo hubiera contado, lo había estado vigilando solo un poco y sabía que había alguien más involucrado que causaba una mayor tontera en su gemelo.Pero a pesar de eso, durante los tres meses que pasaron esperaron, esperaron y esperaron a que el chico les contara pero no pasó. No hubo ni un comentario al aire, no hubo ningúna mención y debían admitir que se sentían traicionados.Y no lo malinterpreten, ellos respetan la privacidad de la tortuga de marcas rojas y no insistirán si no es meramente necesario el hacerlo, incluso aunque se sintieran heridos, porque vamos, pasaron de contarse cualquier cosa fuera buena o mala a tener una gran distancia con el nuevo líder.Tal vez el mayor problema era que estaban preocupados por él, no querían que estuviera involucrandose con personas malas o que estuviera metido en algún problema.Pero aún así, quisieron quedarse al margen y respetar las decisiones de su hermano.O bueno, eso fué hasta que se encontraron con ambos por pura casualidad. Leonardo y Usagi estaban juntos una vez más como había estado pasando últimamente, estando en la ciudad de Nueva York o por lo menos a sus alrededores, disfrutando de la compañía mutua y de, en esta ocasión, la tranquilidad de la noche. El aire frío de invierno estaba cada vez más presentes, por lo cuál se mantenían un poco más cerca de lo normal, aplicando la excusa de que era para 'compartir y mantener calor', sin morir congelados en el intentó.Todo iba espectacular siendo sinceros, era una de las veladas más tranquilas que habían tenido, solo ellos dos, sentados sobre la gran cabeza del monumento a la libertad, admirando la ciudad a lo lejos, solo escuchando a Usagi parloteara sobre las brillantes estrellas o tal vez, solo quedándose en silencio total.O bueno, eso era hasta que algo ocurrió."¡Leo, hola!" Escuchó y diferenció la voz de su hermano pequeño llamándolo, por un momento pensó que había Sido una ilusión hasta que escuchó los pasos acercándose.Usagi miró a su alrededor, buscando un indicio de quién llamaba, sus orejas ergidas completamente. En el momento en que iba a preguntar, Leo lo tomó de los hombros, obligándolo a quedar más abajo de lo que estaba."¡Mikey! ¡Holaa! JaJa.." Río nervioso, dando un vistazo rápidamente por los bordes de la corona. "¿Que hacen aquí?"Era una pregunta simple, solo debía guardar la calma y ellos se irían, podría estar otro momento con Usagi.Sí, era fácil.Dió un salto cuando notó a Donnie acercandose, y cómo si todo fuera en cámara lenta, lo vio alzar la mirada hacia él, hacia Usagi quien parecía mucho más curioso de lo que ya estaba.Rapha había dado un salto hasta ellos y Mikey ya tenía su arma mística enredándose en una de las apuntas de la corona, acercandose a él. Sin pensarlo mucho ayudó a levantar a Usagi, colocándolo detrás de él como si intentará esconderlo, en realidad si quería esconderlo pero era para evitar que sus hermanos pensaran algo erróneo."¿Leo?" Rapha lo llamó, ocasionando que instintivamente diera un paso atrás.Todo se sentía cómo una tonta película de persecución, cuando los policías ya tenían rodeado al ladrón y él no tenía ninguna escapatoria; en realidad tal vez podría saltar, pero estaría arriesgando a qué está vez sus hermanos si se metieran en su vida."Hey.. chicos" murmuró, sonriendo de la manera más tensa e incómoda posible."¡Oh, ellos son tus hermanos!" Usagi habló, la mitad de su cabeza sobresaliendo por encima de su hombro. "¡Es un Yokai!" Mikey fue el primero en querer acercarse, pero no se le permitió, Leo dió otro paso atrás, creando una barrera protectora con sus brazos alrededor de Usagi.Todo lo que podía salir mal todo ese tiempo, salió mal en tan solo dos minutos.Sus hermanos parecían claramente confundidos, no era normal verlo tan a la defensiva y en especial si estaba dirigidos hacia ellos. Los tres miraron al chico detrás de él, un conejo que ellos suponían que era Yokai, un espadachín por la espada en su cadera y tenía que estar relacionado con algo japonés o era muy aficionado por la cultura gracias a su ropa.Y antes de que pudieran siquiera acercarse o preguntar, su hermano ya había envainado sus espadas, con un rápido movimiento abriendo un portal debajo del conejo."¿Alguien quiere pizza? Yo invito" Actuó como siempre, moviendo su muñeca y restándole importancia, intentando que sus hermanos no mencionaran nada de lo ocurrido.Pero no ocurrió, otra vez."¿Quien era él, Leo?" Preguntó Rapha, acercándose a él con la intención de conseguir un poco de información o por lo menos, volver a tener esa confianza que se tenían antes."Ah.. ¿Quién?" Se hizo el loco sin querer hablar más al respecto, realmente nunca negaría a alguien tan genial a Usagi.Pero dios, sentía miedo."Un yokai, ¿Te has estado viendo con un yokai samurái?" Donnie intervino, cruzándose de brazos, no estaba contento de lo que había visto."Donnie" Rapha intervino, no queriendo que una discusión se generará en ese momento."Ah, sí, supongo" Leonardo contestó, encogiéndose de hombros. "Oigan, hace bastante frío, hay que volver a casa""Somos ninjas, Nardo, los samurái y los ninja no se llevan bien, lo dice la historia ¿Y te has estado viendo con uno, que en cualquier momento te puede matar?" Donnie hizo caso omiso a los demás, acercándose a su gemelo."Sé que es un samurái, Tello ¡Pero él no haría nada de eso!" Lo defendió con tanta rapidez que él mismo se impresionó, lo encaró, encaró a sus hermanos. "Es mi amigo, sí, es un samurái y yo soy un ninja pero eso no significa que nos vayamos a traicionar ¿sabes?""¿Cómo supiste que era un samurái?" Mikey se acercó después de haber visto toda la tensión, queriendo aligerar un poco el ambiente."Su vestimenta, postura y esa katana ¿Acaso eso no les dice nada?" "¡Está bien! Entendemos el punto Donnie" Rapha miró a Leonardo otra vez, buscando las mejores palabras. "E-es bueno que tengas un amigo, nos alegra mucho eso.. pero tal vez tenga un poco de razón, ya sabes.."El silencio se acentuó en piedra entre ellos, un silencio pesado e incómodo.Leon suspiró, sin saber que decir exactamente. "Usagi no es lo que piensan.""¡Ta-tal vez puedas presentarnoslo! Estoy seguro que nos llevaremos bien con él" Mikey intervino lo mejor que pudo, dándole una mirada molesta a las otras dos tortugas."No lo sé, Mikey" Rascó su nuca, desviando la mirada para evitar la incomodidad, sabía que su hermano solo quería conocer a Usagi y llevarse bien con él, pero no podía hacerlo mientras que una parte de su familia desconfiara de él.Porqué, vamos Katsuichi quien se estaba volviendo cómo un padre para Usagi lo aceptó y nunca desconfío de él incluso cuando supo que era un ninja ¡No podía darle un trato grosero! "No lo llevaremos a la guarida, solo quiere conseguir algo.""Basta, Donnie" Mikey lo miró, colocándose frente al gemelo del mencionado. "Estamos juzgando sin conocer, se veía como alguien agradable""Lo siento hermanote, pero tal vez tenga algo de razón, estoy seguro de que puede estar tramando algo- ¿Él te está obligando a algo?" Rapha se dirigió a la tortuga de azul y aunque estaba preocupado por él, solo ocasionó que se molestará."¡No, por dios, no! Ustedes no lo conocen, nunca han convivido con él, yo sí y si tuviera que ser obligado a algo no estaría cerca" Suspiró exasperado, dándose la vuelta y apretando los puños con fuerza. "Lo entendemos, pero-""Usagi es un tipo genial, ¡Es un increíble espadachín al igual que yo! ¿Acaso no pueden alegrarse de eso? ¿De que encontré alguien con quién estar?" "Ya puedo ver qué no. Vayan a casa, díganle a Paps que llegaré tarde" Y sin más, abrió un portal frente a él, entrando sin mirar atrás.Una vez más todo se quedó en silencio, la operación ganar la confianza de Leo y volver a ser los hermanos unidos que eran había sido un rotundo fracaso. Usagi miró frente suyo al notar el color azúl iluminando su habitación, sin evitarlo se cruzó de brazos y afiló su mirada hacia el recién llegado, la tortuga traspasando el portal en pocos segundos."Vaya, el lanzador profesional finalmente se digno a venir" Bufó, ignorando los chirps felices que Spot emitía al ver a la tortuga.Aunque rápidamente tuvo que cambiar su actitud, parpadeó un par de veces observándolo, el rostro afligido y tenso de su amigo solo le daba a entender que algo no había salido bien. Con lentitud y confusión se levantó de la cama, acercándose a él hasta estar frente a frente, sus manos tocando con suavidad los hombros escamosas del chico.Era raro, demasiado raro verlo tan afligido y abatido, no sabía ni siquiera lo que había ocurrido pero sabía que tuvo que afectarle de algún u otro modo."¿Leo?" Lo llamó, solo recibiendo un suave meneo de cabeza.No debía hablar ni preguntar, y aunque su primer instinto fue insistir respetó de la decisión de su amigo, solo mostrando una pequeña sonrisa, dándole a saber que ahora estaban juntos."Sabes, creo que debo mostrarte los cuidados de Spot, no puedo permitir que te lo lleves sin saber que hacer" Con una suave palmada en su hombro, lo tomó de la mano, dejando que Spot escalara a su espalda y estuviera cerca de ambos.Sin más que decir lo guío hacia la planta baja, tarareando alguna canción que había escuchado, totalmente entrado a sus pensamientos sin prestar verdadera atención a su alrededor, moviéndose entre los pasillos con tanta naturalidad que era sorprendente.Con tranquilidad dejó a Leonardo sobre una de las sillas, sentándose a su lado y comenzando a explicar los cuidados que debía tener con el Tokage si realmente deseaba llevárselo algunos días, confiado lo suficiente en él como para esperar que lo cuidara en ese tiempo.Explicando sobre su alimentación, su hora del baño y de sueño, los lugares o cosas que debe evitar y lo que le gusta. Leonardo incluso a pesar de que se veía bastante distraído, escuchaba atentamente, tirando uno que otro comentario bromista y aceptando cada cosa.Y mientras él solo hablaba con Spot sobre lo increíble que sería estar juntos compartiendo tiempo, Usagi no pudo evitar solo mirar en total silencio. Había Sido un día agradable, o bueno, en realidad casi todos los días junto a la tortuga eran agradables, sabía que todavía no estaban tan unidos como para contarse problemas tan personales.Y obvio, no insistirá porque él tampoco le cuenta sobre aquellas veces donde se siente triste, extraña a su hogar o está cansado.Sería hipócrita de su parte exigir si no daba lo mismo.Pero está vez no pudo evitar mirarlo un poco más, no era común en él estar tan atento al físico o características de los demás pero algo lo hizo poner su especial atención en Leonardo por primera vez.Su rostro era perfilado, con una barbilla un poco más sobresaliente, sus ojos eran más pequeños y rasgado que los suyos, de un bonito color azul como el mar, las marcas en sus ojos eran cómo medialunas de un increíble rojo. Con un pequeño detalle cerca del plastron de su pecho, justo a la mitad una linea amarillenta algo gruesa comenzaba a sobresalir.La máscara azul solo hacía resaltar sus rasgos, pero incluso sin ella, las pocas veces que lo había visto de esa manera se seguía viendo atractivo.Hizo una mueca sin poder evitarlo, sintiendo cómo su corazón se aceleraba y el calor se acentuaba, incluso pudo sentir cómo su rostro ardía por alguna extraña razón. Algo que ya había estado los últimos días cada vez que estaban cerca.No lo entendía, realmente no entendía porqué pasaba eso, en un principio pensó que estaba enfermo o que el entrenamiento le estaba causando estragos en su salud, pero después de comentarle aquello a Katsuichi.. quedó mucho más confundido de lo que ya estaba.Lo único que recibió fué una negación y una risa de su parte, acompañado de un "Debes averiguarlo por tu cuenta"¿Que se suponía que significaba eso? No lo sabía, no había logrado sacarle ninguna información al respecto.Pero tenía algo en claro, ahora odiaba ver a su amigo afligido y haría todo lo que estuviera en sus manos para también protegerlo. El aire entró por sus pulmones de manera lenta y constante hasta que se llenaron, escuchando los ruidos de los raros seres que habitaban en los bosques de la ciudad oculta, la respiración de Usagi a su lado escuchándose cada vez más calmada y lenta.Él no era el mejor para meditar, en realidad nunca le interesó realmente aquello de la meditación a menos de que fuera profundamente necesario, pero agradecía el intento de su amigo por guiarlo de alguna u otra manera.Lo sabía, no era tonto ni ingenuo y sabía que Yuichi estaba haciendo eso, entreteniendolo de todas las formas posibles para que olvidará un momento el mal rato que había pasado, intentando hacerlo feliz por un simple momento aunque fuera mínimo y lo agradecía demasiado.Realmente agradecía que alguien no le intentará sacar la verdad a la fuerza o juzgará su actuar.Abrió los ojos, parpadeando un par de veces y observa el asombroso bosque frente a ellos, que rodeaba la parte trasera del hogar, con grandes árboles de un brillante azul, algunos verdes o incluso con troncos blancos. Algo tan místico e increíble que en el mundo humano nunca se podría ver.Pero a pesar de eso, no pudo concentrarse en la belleza del bosque, necesitaba decir algo por lo menos y saber lo que pensaba Usagi, así que con todo el valor que tuvo habló:"Sagi.." habló en un hilo de voz, con una falsa seguridad insufrible, pudo notar el pequeño movimiento que su amigo tuvo haciéndole saber que lo escuchaba. "Tú me presentaste a su maestro y yo.. no te he presentado a mi familia, ellos quieren conocerte pero son muy protectores y no sé si sea lo correcto ¡Me encantaría que te conocieran! Pero no lo sé, no quiero que la pases mal y-"La suave pata de Usagi contra su hombro lo hizo reaccionar de su parloteo, con duda giró a verlo y solo pudo suspirar al verlo, esa sonrisa compasiva y dulce que le dedicaban cuando era neceyestaba presente, dándole confianza."Está bien, no es necesario que me la presentes si no quieres hacerlo" Su voz salió baja y tranquila, sin ninguna mala intención."¡Si quiero que los conozcas! sería, ya sabes, increíble que te lleves bien con ellos y podamos tener otro lugar donde vernos, te podría enseñar todo lo que tenemos en la guarida y hacer cosas juntos, pero.." "Lo entiendo" Usagi retomó su postura inicial, mirando los árboles frente a ellos cómo si fuera lo más interesante. "Pero no te preocupes, alguna vez me dijeron que debo ser paciente y aprender a esperar así que, iremos cuando te sientas listo"Esas simples palabras lo hicieron sentir una explosión de emociones y sentimientos tan caóticas que era increíble, se sintió tan bien escuchar que alguien le daría su espacio y su tiempo, sin exigirle nada, esperándolo hasta que decidiera que era el momento correcto."Así que no te apresures en nada, yo esperaré a conocerlos formalmente ¡Y espero que pueda llevarnos bien! Estoy seguro que nos llevaremos bien.","Sagiii.." Lloriqueo Leo, lanzándose hacia él sin más y solo frotando su mejilla contra la de Usagi, escuchando las quejas de su amigo pero aún así no se separó en ningún momento."¡Leo, pesas! ¡Ah, me muero asfixiado, waaa!"
----- CHAPTER BREAK -----
"Recuerda que no puede comer todo lo que tenga almendras, se vuelve loco cuando las prueba, ¡Y también que necesita un baño cada día! Sin olvidar que es mejor que no acaricies cabeza, no le gusta" "Sagi, Sagi" Leonardo lo interrumpió, le gustaba cuando su amigo parloteaba de cualquier cosa pero está vez desde que había llegado a la casa de Katsuichi hasta es apunto que ya estaba a punto de irse, Usagi venía repitiendo las mismas cosas una y otra y otra vez.Suspiró, sonriéndole con confianza. Sabía lo importante que era Spot para él, no era una simple mascota a la que se dedicaba a cuidar, era su compañero desde que era un niño y sabía de lo importante que debía ser para Yuichi; Tan importante cómo lo era Caos para Abril o Shelldon para Donnie."Ya sé todo lo que tengo que hacer y si pasa algo o olvidó algo, entonces te avisaré. Prometo que lo cuidaré bien" Vió la duda en sus ojos, tan temerosos y desconfiados.Pero lo entendió, después de todo era la primera vez que Usagi dejaba a Spot por cinco días con alguien más."Lo sé, solo que- ¡Uhg, estoy nervioso! Confío en tí y en Spot, pero es la primera vez que no estará conmigo tanto tiempo" Sus manos pasaron por sus orejas, peinandolas un par de veces.Estaba nervioso, demasiado nervioso y no podía disimularlo.Leonardo se acercó a él, dando una palmada sobre su hombro en busca de darle un poco más de seguridad, lo cuál funcionó lo suficiente cómo para que su cuerpo dejara de estar tenso."Está bien, algodón, si en algún momento quieres que regrese con Spot entonces sabes cómo contactarme. Pero por lo menos hoy, vamos a disfrutar el tiempo padre e hijo sin su otro papá." Spot contestó con un simple chirp y Usagi lo miró, confundido."Me arrepiento de dejar que te denominaras su padre." "A él le gusta." "Me arrepiento." Lo escuchó suspirar, dando una suave caricia sobre el lomo del Tokage, sonriéndole de esa manera tan dulce. "Se bueno, no le causes mucho problemas y muerdelo cuando diga que es tu papá..""Estoy aquí, escuchando..""Te voy a extrañar muchísimo Spot" Lo abrazó con fuerza, dejándolo una vez más sobre el hombro de la tortuga. "Cuidense mucho Leo, cualquier cosa que sucede puedes decirme y- intentaré terminar el entrenamiento antes.""Estaremos bien, tú sigue siendo un samurái genial, que el próximo combate que tengamos no podrás vencerme tan fácil.""Sueñas demasiado, Hamato" Dejó una suave palmada sobre el plastron en su pecho, confiandole lo más preciado que tenía en ese momento.El portal se abrió detrás de ellos y la despedida fue mucho más corta de lo esperado, Leonardo desapareciendo de aquel lugar lleno de naturaleza para llegar al alcantarillado cercano a su hogar. El cambió de ambiente fue notable, pero a pesar de eso Spot parecía mucho más emocionado que antes.Se dirigieron hacia la estación de metro abandonada que ahora se había convertido en su nuevo hogar y base, tarareando alguna canción cualquiera mientras que se acercaba al lugar, siendo iluminado poco a poco por las luces amarillentas y blancas que estaban en el lugar.Sus hermanos no estaban en casa, por el último pleito de la última vez habían preferido dividirse de alguna forma en las misiones. Por una parte ellos iban a la parte mas caótica de la ciudad y por otra, él solo vigilaba los vecindarios tranquilos a veces siendo acompañado por Mikey.Y estaba bien, o por lo menos eso quería creer, la distancia era más notable que nunca pero no estaba listo para enfrentarlos directamente o por lo menos no hasta que dejarán de cuestionar de una manera tan pasivo-agresivo sus decisiones."¿Azul?" Miró detrás suyo, sonriendo al ver a su padre quien venía saliendo de la cocina con un enorme boul de palomitas."¡Hey, Paps! ¿Que pasá?" Se giró completamente hacia él, aunque solo pudo recibir silencio pero un par de segundos.Ah cierto, tenía a Spot consigo."Paps, te presento a Spot, Spot te presento a Splinter" Fingió dar una presentación adecuada, aunque solo lo hacía para evitar que pensaran que era algo malo. "Es un Tokage, cómo un dinosaurio pero doméstico y lo voy a cuidar.""¿Y sabes cómo hacerlo? Es una gran responsabilidad, azúl" Splinter peinó su larga barba en pico, no lo juzgaba pero quería asegurarse que no ocurriría ningún accidente."Tengo todos sus cuidados y aprendí a cuidarlo, así que todo estará en orden mientras esté conmigo" Se acercó a su padre, tomando una palomita del boul y entregándosela a Spot quien lo recibió felizmente.Splinter solo asintió, mirando al Tokage un par de segundos, examinandolo y esperando que no fuera demasiado problema para su hijo, lo que menos necesitaba en ese momento eran más problemas en la familia."Muy bien, es un gusto Spot." Y sin más se alejó, comiendo del boul de palomitas y sentándose sobre el sillón recargable, colocando esos programas noventeros en el proyector.Leonardo solo se encogió de hombros, dando la media vuelta y dirigiéndose hacia su habitación, por el momento era mejor mantener a Spot en un lugar para memorizar su comportamiento y después ya lo dejaría salir a qué recorra la base solo. Spot tenía cierta familiaridad con Usagi o por lo menos le recordaba mucho a él, se veían bastante tranquilos pero en realidad tenían mucha más energía de lo esperado y lo demostraban a su modo. Spot le encantaba perseguir cosas (a Usagi también), Incluso podía estar entretenido con una sola cosa por horas si era lo suficientemente llamativa, le gustaba saltar sobre las cosas que le daban impulso e incluso podía jurar que por su tamaño, le gustaba esconderse.Lo cuál no era favorable en ese lugar, habían demasiadas cosas, demasiados lugares y el alcantarillado conectaba con otros lugares, podría pasar lo mismo que sucedió con Rapha.Y sería un gran problema.Pero era divertido, Spot tenía tanta energía y era ingenioso que lo que menos podría hacer era relajarse un rato.Aunque en ese momento, solo podía mirarlo en silencio, su cabeza recargada sobre su puño, sus piernas cruzadas y él encorvado, solo mirando como el Tokage jugaba con una esfera brillante que le había entregado minutos atrás."Seguramente Sagi ya cayó en la locura" Río ante su propio comentario, imaginando al conejo ya estando loco por buscar a Spot.O bueno esperaba que en realidad ese no fuera el caso."¿Cuánto llevas conmigo ya? ¿Una, dos horas?" Preguntó cómo si fuera a recibir una respuesta, mirando su celular y observando la hora.Había perdido la noción del tiempo al estar encerrado.Spot solo emitió un chirp, dejando el objeto a un lado y acercandose a él, dando pequeño saltos frente a él."¿Tienes hambre?" El Tokage movió la cabeza como un asentimiento. "Bien, vayamos a comer que yo también tengo hambre ¿Puedes creer que tú padre no quiso convidarme de su comida?" Se quejó, dejando que Spot lo siguiera fuera de la habitación, aunque en algún momento dado sintió cómo subía a su espalda y volvía a estar sobre su hombro, sin importarle demasiado solo se dirigió a la cocina, entrando y tomando algunas cosas.Una de ellas eran las hojas de lechuga que tuvo que desinfectar correctamente y otra, fueron las tiras de carne seca que había encontrado en alguna de las encimeras. Le entregó un trozo envuelto con lechuga al Tokage quien lo aceptó felizmente, y él, solo tomó alguno de las chucherías que había en la cocina, comienzo en silencio y esperando a que el Tokage pidiera otro pedazo.Aunque un jadeo (o lo más parecido a eso) se escuchó, por un momento pensó que había sido Spot, tal vez había aprendido a hacer otro sonido que no fuera un chirp o un gruñido.Pero un momento, Usagi en algún momento le dijo que ellos no podían hacer sonidos así.Miró detrás suyo, extendiendo otro pedazo hacia Spot, ahí estaban, Donnie y Mikey en la entrada de la cocina mirándolo cómo si hubiera hecho algo super malo (o por lo menos solo era su gemelo) "Atrás Nardo, tienes una criatura muy peligrosa" Su bastón de titanio cambió, esa parte de cuatro picos y que producía electricidad saliendo a la luz."¡Oye, no no no! Tranquilo, no es ninguna criatura peligrosa" Leo tomó a Spot entre manos, extendiendolo hacía él para que lo viera mejor. "¡Es Spot! ¡Solo Spot!"Incluso cuando el Tokage tenía rostro amigable, la tortuga dd morado dudó mucho. Mikey lo empujó un poco, pasando a su lado y mirando al animal, curioso de lo que era aunque solo terminó recibiendo una larga lamida sobre su rostro."¡OWWWW, es tan tierno! ¿Lo encontraste? ¿Nos lo podemos quedar?" Leo negó, sonriendo amigablemente. "Lo siento hermanito pero tiene que volver con su otro padre" Eso los hizo quedarse callados, sin saber exactamente cómo interpretar las palabras de la tortuga quien parecía no tomarle mucha importancia a lo dicho."¿¡Eres papá!?" Mikey fue el primero que reaccionó, tomando a Spot entre manos y comparándolo con su hermano mayor. "No sé parecen ¡Pero eres su papá! ¡Y yo soy tío!""Dudo que eso sea un Yokai o un mutante" Donnie se acercó una vez que dejó de pensar que era una amenaza, o por lo menos un poco. Se cruzó de brazos, mirando al animal con duda. "¿De dónde lo sacaste?""Es de Usagi" Se encogió de hombros, listo para recibir cualquier comentario despectivo otra vez y salir huyendo junto a Spot.Pero para su sorpresa, no pasó, incluso cuando Donnie parecía molestarse por aquello no comentó nada y Mikey, bueno, siempre ha sido el que lo ha apoyado."¡Usagi, el chico conejo! No lo has traído ¡Dijiste que lo invitarías!" Mikey lo miró molestó, apegando a Spot contra su pecho que parecía solo mirar de un lado a otro. "¡Queremos conocerlo, Leo y no has cumplido tu promesa! Ni la de llevarme contigo a la ciudad oculta ¿Quieres que traiga a Doctor toque delicado, acaso?""E-en mi defensa" Intentó encontrar alguna excusa, claramente sin querer que esa parte de la personalidad de Mikey apareciera. "¡Era una sorpresa! Usagi ha estado, ya sabes, muy ocupado y yo solo voy para ayudarlo un poco por lo cuál estamos muy ocupados.. sí, eso."Mikey lo juzgó con la mirada y Leo solo podía sentirse cada vez más asustado."Está bien, te creo, pero si no lo traes pronto entonces el doctor toque delicado no tendrá nada de delicado contigo" Giró su cabeza con indignación."Sorprendente, es un dinosaurio" Donnie murmuró por primera vez en la conversación, sus gafas estaban debajo y parecía que analizaba a Spot. "¿De dónde lo sacó ese tipo?""Se llama Usagi, U-sa-gi" Corrigió Leo, solo recibiendo la indiferencia de su gemelo. "Y no lo sé, tendrías que preguntarselo"Y una vez más, aquello comenzó una guerra de miradas entre ambos gemelos, claramente estaban molestos entre ellos, uno solo quería que dejara de tratar de manera tan despectiva a su amigo y el otro solo quería la seguridad de su gemelo.Estuvieron así varios segundos, ninguno dispuesto a ceder ante la guerra de miradas."Es un samurái y un yokai""Es un buen tipo, es genial y un buen amigo""Nos mataría si pudiera""Nunca podría hacerlo, no es un guerrero antiguo que odia a los ninjas""Nardo-""Tello.".........Donnie fue el primero en ceder, desviando la mirada con molestia hacia cualquier lado que no fuera donde estaba su hermano. No era común que tuvieran ese tipo de disputas o por lo menos no una dónde Donatello se rendía tan fácilmente y aceptaba (a su manera) que estaba equivocado.Leonardo solo suspiró, masajeando la parte trasera de su cuello en busca de las palabras adecuadas, nunca le ha gustado estar mal con sus hermanos pero la tensión era.. horrible."Sé que no te agrada y que piensas que es malvado o algo así, pero Donnie, solo dale una oportunidad para conocerlo. En verdad es una increíble persona, tenemos muchas cosas en común y- y realmente me gustaría que lo conocieran..""Una oportunidad, Leon, si hace algo que te pondrá en peligro o nos pondrá en peligro no dudaré en lastimarlo" Y eso fue suficiente para saber que Usagi sería aceptado en la familia con el tiempo, le sonrió a lo grande, agradeciendo internamente de que aceptará ser cortés en el momento."Gracias, hermano""¡Raph, mira, mira! ¡Es nuestro sobrino!" La voz de Mikey sonó cerca de la sala y segundos después, el fuerte estruendo de algo chocar contra el suelo.Bueno, tal parecía que las cosas comenzarían a mejorar a partir de ese día.
Día 2
"Está sano" Leonardo suspiró, sintiendose tranquilo una vez que su gemelo le dió el diagnóstico del Tokage quien parecía estar ajeno a lo que sucedía."Gracias Don, sentí que moría" Exageró un poco pero realmente se había asustado en el momento.¿Pero que había pasado?Vayamos una hora atrás, cuando Leonardo tuvo que entrenar juntos a Splinter y le había encargado a Mikey y a Rapha que cuidarán a su ahora, hijo adoptivo.Todo había había ido bastante bien en realidad en cuanto a su entrenamiento, había sido todo muy exhaustivo pero eso solo demostraba que sus habilidades habían evolucionado de cierta manera y era mucho mejor que antes, que su talento nato y su esfuerzo se habían combinado para hacer algo impresionante.Y por otro lado.. las cosas no habían salido tan bien cómo era esperado, había olvidado por completo mencionarle a sus hermanos el cuidado en la dieta de Spot por el simple hecho de que muchas cosas podían hacerle daño o no podría ingerirlos de manera adecuada.Por lo tanto, cuando salió del entrenamiento encontró a dos muy asustadas tortugas que parecían querer ocultar algo. Suspiró exhausto, removiendo todo el sudor de su piel con la toalla blanca que había tomado minutos atrás, era un alivio finalmente haber salido del entrenamiento exhaustivo que tenía con Splinter cada cierto tiempo para mejorar sus habilidades tanto de liderazgo cómo su manejo del ninpō. Ahora solo tenía en mente tomarse una ducha, comer junto a Spot un poco y después ir a ver una película en su celular.Aunque bueno, sus planes fueron interrumpidos cuando no vió a Spot."¿Chicos?" Los llamo, acercándose a ellos cuando los notó cerca del laboratorio de Donnie. Ambos saltando cuando lo escucharon acercarse y simplemente, haciendo un escudo alrededor de la puerta."¡Leo, hola! ¿Q-que haces aquí?" Rapha fué el primero que intervino, con la sonrisa más tensa y nerviosa del mundo."¿Ustedes que hacen aquí? Pensé que estaban cuidando a Spot" Cuestionó, sintiendo su cuerpo tensandose al no verlo junto a sus hermanos.Y esa tensión solo aumentó más cuando los vió tan tensos, sin decir nada ni buscando alguna excusa."¡Lo siento Leo, le dimos muchos dulces a Spot pero no pensamos que le haría daño y ya no se levantaba entonces venimos con Donnie y lo está revisando!" Mikey fue el primero en soltar todo, viéndose bastante triste y abatido por lo ocurrido."Lo siento hermano, no pensamos que eso pudiera pasar" Rapha se disculpó, desviando la mirada apenado por no haberse dado cuenta de las cosas.Leonardo solo pudo morderse la lengua, sonriendoles comprensivo. No mentiría, estaba asustado de que algo pudiera ocurrirle a Spot pero confiaba de que Donnie podía ayudar al Tokage y no sería necesario que Usagi se enterará."Está bien, fué un accidente" Su voz tembló sin poder evitarlo. "Solo- esperemos que Spot esté bien, no se preocupen"Mikey y Rapha lo abrazaron, pidiendo disculpas de por medio por el descuido que tuvieron. Todavía estuvieron varios minutos esperando fuera del laboratorio esperando a que la tortuga de morado saliera.Y así fué, Donnie salió a los minutos, tecleando algunas cosas en el brazalete en su muñeca, sin mirar a los presentes que estaban más tensos que nunca. "Está sano" Musitó y los tres pudieron suspirar tranquilos ante la noticia, lloriqueando de felicidad de que él Tokage estuviera sano y salvo."Gracias Don, sentí que moría" Exageró un poco, aunque en realidad si se había llevado un gran susto por su parte.Donnie solo bufó, haciéndose a un lado y mostrando cómo Spot salía caminando cómo siempre, tan feliz y contento aunque con un poco más de energía de lo normal."Eviten darle demasiados dulces, su estómago no puede digerir tantos al mismo tiempo." Regañó a ambos tortugas que solo asintieron, abrazando a Spot entre sus brazos. "Y tú, diles su dieta o podría resultar en más que un malestar estomacal.""Lo olvidé" Desvío la mirada con vergüenza, rascando su mejilla intentando verse seguro."Cómo sea, por lo menos pude sacar provecho a la situación y saber que es" Se encogió de hombros, dándose la vuelta y girando hacia su laboratorio donde volvió a encerrarse.Leonardo solo suspiró, sin querer indagar en los que hizo su gemelo para saber lo que era Spot o si realmente era un dinosaurio.Se dió la vuelta y se acercó al Tokage, dando una rascada debajo de su osico."No le digas a Sagi, ¿Bien, Spot?""¡Chirp! ¡Chirp!"
Día 5
Leonardo se removió inquieto en su cama, la presión sobre su plastron le impedía darse la vuelta, Spot había encontrado un nuevo lugar favorito para dormir y era el pecho de la tortuga, de alguna manera lo encontraba lo más cómodo del mundo.En esos tres días ya había generado una rutina, que incluía a Spot siguiéndolo a todos lados en todo momento. Despertar y ver al Tokage encima suyo, hablarle un poco preguntándole que tal durmió y después levantadose a desayunar cuando Mikey ya tenía todo listo. Una gran variedad de alimentos para ellos y unos cuantos exclusivamente para el pequeño.Después era ir al dojo para entrenar un poco en conjunto de los demás, recibir la visita de April quien se la pasaría mimando a Spot mientras entrenaban, darle un pequeño bocadillo y dejar que jugará con cualquier cosa que encontrará.Salir a dar un patrullaje nocturno, volver y ver qué Spot ya lo estaba esperando, recibiendolo con pequeños saltitos felices.Darle de cenar y dormír o por lo menos hacer que él durmiera.Había sido una gran rutina en realidad, pero ese era el último día con él y en menos de dos horas debía ir con Usagi para entregarle a su compañero sano y salvo.Se veía tentado de pedirle un poco más de tiempo Pero sabía que no era correcto, primero debía demostrar que había sido un buen cuidador y después de eso sabía que su amigo le daría más oportunidades para cuidarlo."Vamos Spot.. hay que levantarnos" Su voz había salido más ronca de lo esperado, esa noche había dormido más temprano de lo común y ahora tenía un timbre más grueso.Incluso él se impresionó de escucharse a sí mismo.Spot se removió de la manera más perezosa posible, bajando de la cama en un salto y con sus pequeñas patas, restregando su cabeza varias veces.Leonardo lo siguió, levantándose con una pereza mucho más mayor, saliendo de la habitación en silencio y dirigiéndose hacia la cocina dónde el fuerte olor de un desayuno dulce lo invadió. Bostezó y se sentó sobre una de las sillas, escuchando los sonidos que Spot emitía en busca de alimento."¡Buenos días, Leo, Spot!" Los saludo Mikey, Leo solo dando un simple cabeceó cómo saludo.A los pocos minutos un buen desayuno apareció frente a él, un par de waffles con miel y fruta. Distraídamente comenzó a desayunar, ajeno a la plática que se llevaba a cabo a su alrededor."¡Quien está listo para un día asombroso con April O'Neil!" La mujer morena apareció repentinamente en el comedor, llamando la atención de los integrantes de la familia.April se acercó a cada uno saludandolos, sentándose en la silla libre que había y viendo a la familia desayunar, dejando que Spot se sentará sobre ella en busca de cariño."¡Oww! Así es Spot, tú estás listo para un día conmigo" "¡Podemos llevarlo a la superficie hoy! ¿Podemos Leo?" Mikey lo miró, aunque él solo pudo parpadear un par de veces sin entender de que hablaban."¿Eh? ¿Qué?""Es una execelente idea, tal vez podamos conseguirle algunas cosas" Rapha apoyó la idea de Mikey."¿De que están hablando? ¿Me perdí de algo?" Preguntó Leonardo, intentando captar su atención pero siendo rotundamente ignorado."Yo ví unos trajes preciosos para mascotas, tal vez podamos hacer que Caos y Spot combinen" April sugirió, tomando su teléfono y tecleando un mensaje, probablemente avísanos que llevaría a Caos."Oh.. el pequeño Spot se vería adorable con un traje de Lou Jitsu" Splinter exclamó soñador, imaginandolo con un traje a la medida."¡Está decidido, todos iremos a la superficie y le daremos un tour a Spot!" Mikey dijo con felicidad y la mayoría lo apoyo."Esperen, esperen ¿Superficie?" Preguntó y por primera vez lo miraron, pasó su mano por su verdosa calva y río nervioso. "Sí.. bueno, chicos no creo que sea posible, hoy Spot debe volver con Usagi"Silencio, todo quedó silencioso en el momento en que mencionó que la estadía del Tokage había acabado en la guarida. Y el caos se desató."¡No puedes hacernos esto Leo! ¡Todavía faltan muchas cosas que tenemos que hacer!""¡La salida! ¡Piensa en los lindos trajes!""¿Ahora quien verá las novelas conmigo durante las noches! Te lo prohíbo azul, no te lo puedes llevar aún""¿No puedes decirle a tu amigo que lo deje un poco más de tiempo? ¡O por lo menos hoy!""No me agrada, pero aún hay muchos análisis que debo hacerle, no te lo puedes llevar ¿Lo entiendes? ¡Es por la ciencia!"Leonardo solo escuchaba y escuchaba sus quejas, incluso cuando habían sido unas pocas al principio todo escaló rápidamente, ya cansado de los comentarios intervino."¡Basta, chicos!" Los calló lo mejor que pudo, suspirando cuando le hicieron caso a la primera. "Me gustaría que Spot se quedara más tiempo, pero no podemos, Usagi me confío su cuidado y debo llevarlo a tiempo a su hogar."Pasó una mano por su rostro, exasperado por todo, aunque se sintió mal de ver algunas caras de desilusión."Sagi confía en mí, así que no voy a fallarle. Tal vez después de que venga y lo conozcan, pueda hacer que venga seguido y traiga a Spot consigo ¡O que me deje cuidarlo otra vez! Pero hoy no, hoy debo llevarlo con él" Sentenció, cruzándose de brazos sin retractar su palabra."Además, ya lo extraña ¡Miren lo feliz que está cuando menciono a Sagi!"Y sí, cuando todos miraron al pequeño Tokage este ya se encontraba en el suelo, dando saltos de aquí por allá, calmandose a los segundos cuando ya no escuchaba el apodo o el nombre de su compañero. Cada uno se despidió del pequeño Spot a su manera, algunos lloriqueando diciendo que lo extrañarían y otros solo diciendo que esperarían que volviera, y Donnie.. bueno, nada más le dió una palmada en su lomo siendo bien recibido.Con eso Leo abrió un portal para ellos, entrando y desapareciendo a los segundos. El panorama frío de la estación de metro cambió radicalmente siendo reemplazada por el mágico panorama de un bosque brillante.Suspiró, sonriendo de la mejor manera y déjanos que su esposa comunicara las cosas. Ese característico temblor en ambas Ōdachis y brillantes símbolos aparecieron durando el efecto unos pocos segundos, los suficientes como para que se escuchará alboroto dentro de la casa frente a él."¡Spot!" Usagi apareció, abriendo la puerta de un tirón y siendo regañado al instante. "¡Lo siento, sensei!" Y sin más, se acercó a ambos, recibiendo al Tokage entre brazos y riendo cuando sintió el cariño del mismo. Ambos se habían extrañado en todo ese tiempo pero había Sido bueno a su manera. "¡Te extrañé tanto, amigo! ¿Que tal fué todo? ¿La pasaste bien?" El Tokage respondió o por lo menos eso pudo suponer. "Ya veo, me alegra que te hayas divertido.""Hola Sagi, yo también me la pasé bien, gracias por preguntar" Leo bromeó un poco para captar la atención del conejo, quien solo pudo sonreírle. Se acercó a ambos, lo suficiente cerca cómo para que sus brazos rozaran y el calor corporal del antromorfo se sintiera."Fué divertido estar con él y como te lo prometí, lo cuidé muy bien ¡Y mi familia lo adoró! Así que ahora tiene a más personas que lo van a malcriar"Con esas simples palabras, Usagi pareció brillar, sonriendo animadamente de escuchar que todo había salido bien. "¡Eso es fantástico! Es bueno saber que todo salió bien en estos días..""Salió más que bien.." Murmuró en un tono bajo, escuchando el extraño ronronear de Spot que parecía más que feliz de estar cerca de ambos."¿Quieres pasar? Sensei estaba preparando té.." Usagi invitó cuando ambos se quedaron en total silencio, sus palabras saliendo con lentitud cómo si estuviera tanteando el terreno."¡Por supuesto! Digo- sí, me gustaría, debo ponerte al día""Tienes que hacerlo, Hamato""Sí, bueno.. creo que lo primero es que me gustaría invitarte a una cena con mi familia".........Tal vez tuvo que esperar un poco en hacer la invitación y no tirarla tan de golpe.
----- CHAPTER BREAK -----
Su pecho subía y bajaba de forma errática, sus manos temblaban fuertemente e incluso no podía sostener con firmeza su espada, estaba demasiado nerviosa para su gusto, ¿La razón?
Hoy conocería a la familia de Leonardo.
La primera mención sobre presentar a su familia no había sido tan relevante por el simple hecho de que se había confiado, pensando que tendría tiempo para preparar mentalmente una presentación formal.Pero no, ocho días después apareció Leonardo y de las últimas cosas que le dijo era que lo invitaba a una cena familiar tal día a tal hora ¡Cuándo no pensó que eso fuera a suceder tan pronto!
"¿Invitar? ¿El viernes?" Usagi preguntó, parpadeando un par de veces aún sin creer lo que estaba escuchando, estaba recibiendo una invitación muy formal para conocer a la familia de su amigo.
"¡Sí! digo- ya hablamos y quieren conocerte, así que pensamos que el viernes era una buena idea que la pasaran con nosotros, ya sabes, tú y Katsuichi.." Se veía avergonzado, con una mala fachada de confianza.
No supo que contestar al momento, la idea de conocer a la familia de su (único) amigo en ese mundo era realmente surrealista, había olvidado por completo el hecho de lo hablado hace tiempo, sobre presentación y ser amigo de los hermanos de la tortuga, incluso en algún momento pensó que sería algo imposible pero ahí estaba, siendo invitado a una cena.
Desvío la mirada hacia un costado, no sabía que sentía ¿Estaba emocionado? ¿Asustado? ¿Ambas cosas? Talvez.
"¡Es una buena idea!" Finalmente soltó, no desaprovecharía la oportunidad de convivir con la familia de su amigo.
"¡Genial! Te veré el viernes a las- unh ¿Ocho?" Lo dudó, pero terminó aceptando. "Vendré por ti, así que... nos vemos el viernes"
"¡Claro! Nos vemos el viernes" Usagi abrazó un poco fuerte a Spot, sonriendo de manera tensa y nerviosa, viendo a la tortuga de azul desapareciendo en un portal.
Tras eso, solo pudo suspirar, mirando al tonage entre sus brazos quien parecía feliz de volver.
"Ay Spot, ya me arrepentí ¡Pero estoy tan emocionado! ¡Sus hermanos se veían geniales!" Dió la media vuelta, dirigiéndose hacia su hogar, tenía dos días para prepararse mentalmente para eso.
Entró en silencio, cerrando la puerta detrás de él y bajando a su compañero al suelo quien corrió hacia un punto en específico y él lo siguió, caminando a paso lento hacia la sala donde estaba su maestro, sentando con un bocadillo en mano y mimando al pequeño Spot.
Guardó sus nervios lo mejor que pudo, sentándose a su lado y aclarando su garganta para llamar su atención.
"¿Qué es lo que te atormenta, Yuichi?" Katsuichi lo miró, intrigado por la tensión en el rostro de su pupilo.
"Sensei, Leonardo vino para traer a Spot y- y vino a hacer una invitación" Jugó con sus manos, sin saber cómo pedir permiso. "Su familia quiere conocerme y nos invita a su hogar el viernes. ¿Me daría permiso para ir?"
Katsuichi lo meditó, con un zumbido escapando de su garganta y eso solo parecía poner más nervioso a Usagi, temiendo que no le diera permiso y que por ende, pudiera escaparse.
Pero por parte del León, algo le parecía muy curioso, no era tradicional y común que una amistad presentar tan formalmente a sus amigos a su familia. Aunque tenía que admitir que en sus tiempos cuando estaba vivo, vivir en Japón era más común que los conocieran por ser amigos de la infancia o en todo caso, por accidente o una visita inesperada.
Miró a su pupilo en silencio, notando las muecas que hacía inconscientemente. Le era curioso, había estado notando las extrañas actitudes que Yuichi había estado teniendo las últimas semanas alrededor de la tortuga desde que estaba lo venía a visitar a su hogar y vicevesa, notando los comportamientos inconscientes que Leonardo tenía con el conejo.
Sabía bien que había algo más detrás de todo de lo cuál, ninguno de los dos se habían dado cuenta todavía.
Supuso que tal vez era una de las extrañas costumbres del mundo humano de las cuales aún no sabía.
"Está bien, me parece una buena idea conocer a la familia Hamato"
Usagi solo lo feliz miró, celebrando internamente de recibir el permiso de su maestro, ahora solo era cuestión de tiempo a qué ese día llegara.
Y ese día había llegado mucho antes de lo esperado, el tiempo pasando tan rápido que en un abrir y cerrar de ojos ya estaba a tan solo horas del encuentro con la familia de la tortuga, dar la mejor impresión posible y ganarse la aprobación mutua para que su amistad siguiese extrañada.¡Pero diablos, estaba cada vez más nerviosa! Usagi nunca fue realmente una persona que experimentará un nerviosismo o por lo menos no uno tan grande, siempre iba tan confiado a donde fuera sin importar qué, pero ahora eso había cambiado. Los nervios y la ansiedad carcomían su pecho con fuerza, manteniendo su mente hiperactiva de pensamiento no tan gratos y situaciones desastrosas de lo que podría ocurrir.Por un momento deseaba que sus amigos, su familia estuviera junto a él.Incluso cuando Gen podría hacer que su paranoia subiera o las bromas de Kitsune lo hicieran imaginar tantos escenarios posibles, ellos sabrían cómo distraerlo.Tal vez Chizu le daría algún consejo sobre sus experiencias cuando formaba parte de los Neko Ninjas, Tetsujin le daría palabras de aliento y le mostraría alguna forma de sobrellevar la situación.Incluso su tía le hubiera ayudado, a pesar de que tal vez diría comentarios vergonzosos o solo lo felicitaría por conocer a alguien tan genial como Leonardo, le enseñaría y ayudaría a sobrellevar los nervios y dar una buena impresión.Pero no, ninguno de ellos estaba ahí y debía arreglarselas solo.Su mano pasó por sus largas orejas, suspirando un par de veces, estresado y ansioso de todo.Tal vez no se hubiera preocupado tanto si hubiera conocido al Hamato en su mundo o si no fuera el único amigo que tenía en ese aún desconocido lugar. Pero por dios, Yuichi no temía quedarse solo porque gran parte de su vida solo tuvo a Spot, no tuvo más amigos ni compañeros que él Tokage. Pero no sabía la razón ni el porqué temía tanto que la familia Hamato lo odiara, que gracias a eso se creará una distancia entre ambos y al final todo terminará mal."Yuichi" dio un salto en su lugar, dejando caer el bokken al suelo. Katsuichi lo estaba mirando con esa severidad y estoicismo tan característico de él, no sabía cuánto tiempo llevaba así pero sabía que ya llevaba un rato observándolo, probablemente evaluando su conducta."Sensei.." Murmuró, tomando el arma de madera del suelo con torpeza, lo había tomado por sorpresa. "¿Ya es hora?"Él negoció. "Faltan horas para que llegue el momento, pero lo importante aquí es. ¿A qué se debe tu exaltó?"Usagi no supo que contestar, esa emoción que tuvo en ese corto período de tiempo se volvió en algo negativo de la noche a la mañana.Por esa ansiedad y miedo terminaron estando listo desde las nueve de la mañana, incluso se despertó dos horas de lo habitual. Ahora eran máximo las tres de la tarde y la cita era a las ocho de la noche, había estado peo horas intentando concentrarse con algo que no fuera esa reunión pero siempre regresaba a lo mismo."No sé si quiero ir" Fué sincero, desviando la mirada cómo si estuviera siendo regañado. "Leo es mi único amigo aquí, y si no le agrado a su familia ya no nos podremos ver, ya no estará más aquí ¿Cree que es tonto eso?""No lo es" Katsuichi se acercó a él, tomando el bokken entre sus manos y colocándolo en su respectivo lugar. "Está bien que tengas miedo, eso no te hace menos samurái o menos ser vivo""Pero es malo, se supone que debo ser valiente, que los sentimientos negativos no deben de influir en mí ¡Tal cómo lo hizo Miyamoto!" Usagi quiso aferrarse aún a la idea del protocolo de los samurái, intentando olvidar ese miedo que tantas veces sintió en su vida."Tu abuelo también tenía miedo" Esas simples palabras lo descolocaron totalmente, no supo ni siquiera que contestar ante eso.¿Su ancestro, el mejor samurái de todos los tiempos también sintió miedo? La idea parecía surrealista, siempre lo mostraban cómo un conejo valiente, tan capaz y estoico, que no se dejaba doblegar pro nada ni nadie."Ahora, es mejor que tengas preparado algo para devolver la cortesía que la familia Hamato nos está mostrando y vé a darte una ducha""P-pero ya me dí un baño..""Vé a darte otra ducha, es una orden". ** "¡Ya está todo listo! Tenemos la comida, la decoración. ¿Los atuendos están bien, papá?" "Así es, todos se ven excelentes- ¡Rojo, deja de intentar quitarte el obi!"La familia Hamato ya tenía todo listo en ese momento, el gran buffet sobre una gran mesa con las suficientes sillas a su alrededor, decoraciones simples pero que cambiaban la base en su totalidad, mostrando un lugar mucho más hogareño de lo que era; con luces de hadas por encima, las fotografías colgando de las paredes relucientes, una que otra planta decorativa y demás.Los integrantes de la familia se vestían adecuadamente, después de escuchar los datos curiosos que Leo les había proporcionado para evitar algún malentendido o un conflicto, llegaron a la conclusión de que debían vestir lo más adecuado posible a corde a los invitados y Splinter había hecho un increíble trabajo.Todos vistiendo con lo más parecido que tenían un yukata o un kimono, usando cada parte del atuendo lo mejor posible. Por ejemplo, Donnie era el que mejor usaba la prenda gracias al tamaño más pequeño de su caparazón, usando una yukata negra con detalles blancos, líneas y puntos, junto a un obi de color morado.Mikey usaba algo parecido a un kimono colorido de tonalidades rojizas y naranjas, con detalles rosados hasta el final, aunque esta vez no usaba un obi, usaba una simple tela blanca con un moño detrás.Rapha usó un par de pantalones Hakama con una camisa de cuello y mangas largas negras, un obi de tonalidad roja atado a su cintura cubriendo gran parte de si.Y Leo, Leo era el que más se había esforzado para ese momento intentando verse lo más presentable posible, usando un Hakama de color oscuro pero detalles azules (que Mikey hizo por cortesía), un han juban blanco también con tonalides azules adornando las mangas, por debajo una camisa de cuello alto, ajustada a su complexión.Incluso llevaba el par de medios de dos dedos que se encontró un día vagando por internet.Leonardo suspir una vez que termin de ver por quinta vez en la hora su atuendo, quera que todo saliera bien, que sus hermanos se dieron cuenta de lo genial que era Usagi y que recibieran la aprobacin de todos, pero se sinti ansioso por todo, pero primera vez sinti que dos das haba sido poco tiempo de preparacin."¡Muy bien, ya es hora!" Inhaló profundamente, tomando esa confianza tan característica de él y preparándose para ir por su amigo.El portal se abrió frente a él, el azul brillante iluminando el comedor y reemplazando la luz amarillenta que segundos atrás había iluminado todo.De un salto traspasó el portal, sintiendo esa característica sensación de su estómago ligero y su cuerpo flotando. El panorama frente a él cambia drásticamente por uno que conoce muy bien."Muy bien Leo, saluda y los llevas, tienen una agradable cena y todo sale bien, sí, todo saldrá bien" Se alentó a su mismo, acercándose a la puerta de madera y golpeándola un par de veces.Está vez no hubo escándalo como la última vez, solo el suave chirrido de la puerta abriéndose y sheudnao después, la imponente figura de Katsuichi apareciendo frente a él. Por primera vez pudo sentir nervios, era cómo si los filosos ojos del león le estuvieran escaneando el alma completa."¡Bu-buenas noches, señor Katsuichi!" Le suena, escondiendo lo mejor que pudo esa sensación de peligro que experimentó por escasos segundos."Buenas noches, Hamato" Lo saludó, haciéndose a un lado y dejandolo pasar.Leonardo ni tonto ni perezoso entró a la casa con una disculpa silenciosa, quitándose los calcetines de dos dedos y dejándolos en la entrada, siguiéndolo en silencio hasta llegar al pie de las escaleras."Yuichi bajará en un momento, espero no te moleste esperar""¡Para nada! Él puede tomarse el tiempo que quiera" Asintió ante sus propias palabras, aunque solo pudo dar vuelta sobre sus talones, mirando una vez más esa casa.Las paredes de madera oscura contrastaban con la iluminación natural y artificial que se combinaban de una manera impresionante, los muebles se veían viejos pero estaban bien cuidados, algunas fotos o decoraciones colgaban en las paredes y había bastante vegetación incluso dentro del hogar.No pudo evitar preguntarse si se sentirían cómodos en la guarida, los dos lugares eran tan distintos que temía que vieran su hogar cómo algo frío o no tan hogareño.Negó ante sus pensamientos, ellos nunca podrían pensar eso y en especial Yuichi quien parecía disfrutar enormemente conocer y experimentar las sensaciones de cada nuevo lugar al que iba.Debía tranquilizarse, su cabeza le estaba haciendo una mala pasada, otra vez.Los suaves y casi imperceptibles pasos lo hicieron salir de su ensoñación, girando una vez más sobre sus talones y dando su mejor sonrisa para el conejo quien apareció por las escaleras."¡Leo! ¡Hola! Lamento la tardanza" Usagi saludó con esa sonrisa tan energética y deslumbrante de siempre.Pero incluso cuando Leo quiso contestar no pudo, no pudo ni darse cuenta en el momento en que Spot se acercó exigiendo un poco de su atención.Se había quedado completamente pasmado, su gran sonrisa desapareciendo a los segundos sin saber exactamente cómo reaccionar. Era la primera vez que vio a Yuichi con un atuendo que no fuera el que siempre llevaba, con él Hakama negro de patrones blancos, el han juban azul oscuro y con mangas negras.Está vez usó un han juban de una tonalidad oscura y opaca de color azul, un obi delgado de color blanco con una línea negra adornando la mitad, un hakama oscuro de un simple liso pero que era adornado con un moño detrás de todo, las vendas de sus pies fueron cambiadas por unas de color blanco y sus orejas, dios, sus orejas estaban atadas de una manera diferente, cómo un moño.Tal vez el cambio era mínimo, pero para él que había visto tanto tiempo a Usagi (y solo lo vio con dos prendas diferentes en todo ese tiempo). Verlo de esa manera era simplemente.. wow.¿Desde cuándo Usagi tenía una apariencia tan prolija y linda?Tosió un poco cuando se dió cuenta de lo que estaba haciendo y pensando, avergonzandose por su actuar sin pensar. Se había dejado llevar por ese sentimiento en su pecho y seguramente había hecho que su amigo pensara algo incorrecto.¡Pero no pueden culparlo! Usagi se veía realmente bien, siempre se veía realmente bien en realidad, teniendo ese aspecto tonto pero atractivo.No estaba mal pensar que su amigo era lindo, claro que no, era simplemente decir que alguien tenía una buena apariencia y que le llamaba la atención, ya saben.Cómo con April o con el gruñón guarura de Big Mama...No, en realidad eso era muy diferente, ninguno de ellos le llamaba la atención ni creaba le mismo efecto que Usagi creó en Él.AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHGHHHGGGGGGGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH"¡Bueno! Ya nos podemos ir, andando" Ignorando todo el alboroto en su mente, abrió un portal en medio del pasillo, tomando una respiración profunda y guiandolos hacia el otro lado.Lo primero que vieron al cruzar fue la decoración del lugar, la gran mesa con abundantes y apetitosos alimentos que a simple vista tenían un gran aspecto, a un costado estaba la gran familia Hamato, esperando con grandes sonrisas o por lo menos la mayoría.Katsuichi fue el primero en aparecer a través del portal, su imponente puerta haciendo presencia al instante y detrás de él, la pequeña silueta (comparada con la del león) apareciendo, con sus mirar brillando de curiosidad y admiración."Es un gusto finalmente conocer a la familia de la que tanto he escuchado hablar" Dió un paso hacia en frente, con una pequeña inclinación de cabeza. "Soy Katsuichi, maestro de Yuichi Usagi"Splinter fue el primero en acercarse, con esa sonrisa tan característica de él. "Es un gusto tenerlos aquí finalmente, soy Hamato Splinter, el padre y líder de esta familia"Ambos dieron una reverencia ante el otro, charlando un poco sobre la invitación a esa cena, esperando a que ambas familias se sintieran cómodas con la presencia de la otra.Por lo mientras, Leonardo miró de rojo a Yuichi al lado suyo, su mirada iba de un lado a otro con aparente impresión, observando cada cosa y cada detalle, aunque él solo pudo concentrarse en otra cosa.Le dio un pequeño empujón para captar su atención, siendo su realizado logrado rápidamente a los segundos."Nunca pensé que alguien que siempre usa lo mismo tendría más ropa" Bromeó un poco, en voz baja para que solo él lo escuchará y así fue.Usagi bufó, sonriendo de medio lado con la confianza renovada. "Yo nunca pensé que alguien tan exhibicionista supiera usar ropa adecuada""Lo que digas, Bun~" Río entre dientes, desviando la mirada hacia un costado. "Pero debes admitirlo, me veo genial..""Tal vez no te ves tan mal"Esa respuesta lo descolocó por completo y su corazón se aceleró suavemente, bombeando más sangre de lo habitual y causando que sus mejillas se tornaran de un verde más oscuro."Yuichi" ambos dieron un salto cuando el imponente león llamó al conejo, cómo si hubieran sido atrapados haciendo algo malo.Rápidamente Usagi retomó su postura, acercándose y presentándose apropiadamente con la familia, ignorando la insistente mirada de su amigo sobre él."Soy Yuichi Usagi, es un gusto finalmente conocerlos. Leonardo me ha hablado mucho de ustedes y estoy feliz de estar aquí" Sonrió mostrando todos sus dientes, sus ojos grandes volviéndose pequeños gracias al movimiento."¡Es un gusto! Leo nos ha hablado taanto de tí, nos alegra conocerte Usagi" Mikey fue el primero en hablarle, desbordando la misma energía que él."¡Oh, debes ser Mikey! ¿Cierto?" La tortuga de manchas se asoma felizmente.El siguiente fue Raphael, que aunque se veía algo más tenso que los demás, hizo su mejor esfuerzo para mostrarse cordial."Es un gusto, Yuichi, soy Raphael" Su sonrisa era bastante tensa, pero se notaba la genuina curiosidad y agradecimiento por cuidar de su hermano menor."Es un gusto, Raphael" Usagi se veía impresionado, la última vez no había visto bien a las tortugas y ahora que lo notaba, tenían muchas características que no había notado.Se sentía pequeño al lado de un alto y robusto Raphael, incluso podría compararlo con Gen por su tamaño, ambos se veían imponentes.Negó suavemente con la cabeza, mirando hacia la tortuga de morado quien solo lo miraba con aparente molestia, sin decir ninguna palabra."Donnie.." Leonardo se acercó, su tono de voz tenso y su sonrisa nerviosa.Donatello solo lo miró, suspirando a los segundos al verso atrapado por su familia, no era que no le agradará tener a más personas en su círculo o que desconfiara demasiado de ellos, pero no los conocía y no podía bajar la guardia.Pero sabía lo importante que era eso para su gemelo, le había prometido intentarlo aunque fuera un poco y él puede ser de todo, pero nunca defraudaría a su familia."Donatello" Fue lo único que dijo, desviando la mirada hacia un costado sin querer verlos.Y aunque esperaban que el ambiente se volviera tenso o se creará un desacuerdo por la actitud de la tortuga de caparazón blanda, dos no pasó; Yuichi solo pudo soltar un sonido de sorpresa, acompañado con una gran sonrisa."¡Ya veo! Leo habla mucho, mucho de ti ¡Tenía tantas ganas de poder conocerte, dijo que tú sabías muchas cosas!"Usagi expresó su alegría lo mejor que pudo, siendo naturalmente curioso y que toda su vida haya vivido en el campo con la tecnología suficiente solo había logrado que la curiosidad de alguien que sabía todo sobre la tecnología moderna y de ese mundo, le causaba mucha curiosidad."¡Faltó Abril!" Mikey intervino rápidamente cuando su hermano no tuvo reacción alguna, recordando lo importante, su hermana.Usagi por inercia miró a su amigo, quien le parecía de manera relajada y tranquila."Es cómo nuestra hermana, pero decidimos que era mejor esperar a que la conocerás ya que.. bueno, es una humana" Explicó vagamente, sintiéndose dicho de recibir esa mirada curiosa de Usagi."E- eso es genial" Murmuró, recordando todos esos humanos que había visto pero con los que no había convivido.Una vez que la conociera, tendría su oportunidad para finalmente vivir con uno.La cena transcurrió con amenidad y tranquilidad, todos degustando de los alimentos preparados de acuerdo de los gustos de cada uno gracias al gran chef Michelangelo, con algunas platicas de por medio o preguntas de las tortugas hacia el conejo.Por otra parte, estaban Splinter y Katsuichi hablando en sus idiomas natales con tanta fluidez que solo Yuichi y Donnie le podían entender. Leonardo solo podía observarlo de reojo, notando cómo se avergonzaba por algún comentario de su maestro o respondía de manera corta y vaga, volviendo su atención hacia otra de las plásticas.Ahora se arrepentía mucho de nunca haber aceptado las clases de japonés que Splinter les había querido dar y que por ende, ahora no pueda saber lo que dicen.Miró a Donnie, quien le devolvió la mirada rápidamente y con unos suaves toques en la mesa comenzó una plática discreta y secreta entre ambos."Enséñame japonés " " ¿Para qué? ¿Para escuchar cómo le coqueteas a tu supuesto amigo? No gracias, no quiero escucharlos." Esa simple respuesta hizo que una escalofrío recorriera su caparazón."¡No le voy a coquetear! Es mi amigo ¿Entiendes? Mi a-mi-go" negó ese extraño sentir en su pecho, pero la mirada incrédula y burlona de su hermano no servía de nada." Claro, lo que digas. Pero no, aprendiste español por tu cuenta, puedes aprender japonés"Y la conversación terminó, su gemelo desviando su atención hacia su teléfono celular escondido debajo de la mesa, ignorando olímpicamente sus llamados constantes pidiendo ayuda.Para esos hermanos, para que enemigos.El suave toque sobre su antebrazo lo sacó de sus pensamientos, notando la mirada curiosa y confundida de Usagi, quien parecía preguntarle en silencio que pasaba. Esa genuina preocupación era lo que lo hacía sentirse bien, tranquilo ya salvo, con él no habría regaños, reproches o en todo caso, no lo juzgaria.Le suena suavemente, dejando un pequeño toque sobre la mano del conejo, asegurándole que todo estaba bien.Todo estaría bien siempre y cuando siguiera siendo amigo de Usagi, quien lo complementaba de una manera increíble. Ambos suspiraron, la cena había sido todo un éxito y la habían pasado bien, conociéndose a profundidad y teniendo la promesa de que habría otra cena sin importar en que hogar fuera. Mikey y Usagi habían conjeniado de una manera espectacular, ambos tenían una energía desbordante, con espíritus libres y con gran curiosidad hacia todo aquello que estaba involucrado de lo místico, sin contar que tenían más aficiones compartidas de lo que esperaban.Con Rahael, las cosas iban bien, aún el rojo parecía entrar en pánico cuando Usagi estaba demasiado cerca o le miraba, seguramente recordando ese pequeño trauma con los conejos, peor aún haciendo su mejor esfuerzo para llevarse bien.Y con Donnie, bueno.. las cosas estaban neutras, su gemelo aún no confiaba en el samurái pero parecía satisfecho de que alguien lo halagara aunque fuera lo más mínimo, incrementando ese ego escondido que tenía.¡Sin olvidar a Splinter! Splinter había aceptado fácilmente a ambos, hablando y comentando frecuentemente sobre lo agradable que era hablar con Katsuichi o de lo genuino que Usagi.Así que sí, todo había sido un éxito y las familias se habían aceptado mutuamente.Pero ahora había un problema, después de haber estado juntos en ese ambiente y sin tener miedo de que algo pudiera pasar, Leonardo no quería dejar a Usagi. El conejo tal vez tendría una semana con entrenamiento arduo y no lo vería hasta en algunos días, lo cuál sería aburrido porque ahora podía hacer muchas más cosas con su amigo ¡No podía desaprovechar el tiempo! Pero no sabía que hacer, no podía pedir permiso como si nada, ya era tarde y ellos ya iban a volver a su hogar.Mordiéndose la lengua, se recargó contra la pared, intentando verso genial cómo aquella primera vez, con una sonrisa confiada y altanera, aunque se veía nervioso a leguas."¿Y eres de por aquí?" Bromeó, notando como Usagi sonreía de manera inmediata, carcajeando al escucharlo."¿Tú eres de por aquí?" Le siguió el juego, cruzándose de brazos y tomando su habitual confianza. "Este lugar se ve demasiado genial para alguien como tú, campeón""Estoy en un lugar genial para un chico genial, y tú... vives en un lugar adecuado para un campesino""¡Muy bien! Tienes toda razón, en ese caso ya debería irme a mi lugar adecuado" Rodó los ojos, finciendo un poco de tristeza y alejándose de él a paso lento.Eso solo hizo que Leonardo entrara en pánico, no había pensado que Usagi realmente estuviera a punto de irse por eso."¡E-espera!" Lo siguió, parando abruptamente cuando Yuichi se dio la vuelta en seco, con ese mirar tan divertido y altanero. "Yo bueno, verás"No supo cómo comentar su idea, las palabras se atoraron en su garganta y su voz tembló tímidamente. Con una respiración profunda, habló:"¿Te gustaría quedarte un rato más? O tal vez venir a otro día, podemos hacer muchas cosas aquí, así que el gustaría que te quedarás.." "¿¡Puedes quedarte por siempre!?" Fue interrumpido por la estruendosa voz de Mikey, quien parecía haber estado atento a la conversación a pesar de que estaba algo alejado."¡Mikey!" Leonardo se ruborizó, sin saber exactamente cómo reaccionar ante ese comentario, pero Usagi solo lo tomó con ligero humor."Creo que sería una buena idea.. aunque faltó, primero es ver si puedo venir o si Katsuichi-sensei me da permiso, no creo que sea buena idea escaparme otra vez" murmuró, recordando sus anteriores escapadas y como su maestro lo terminaba reprimiendo."¡Pero me encantaría volver a venir! Así que.. yo- ya sabes, creo que debo irme, pero espero vernos pronto" su tono bajó un poco más, su pelaje esponjandose ligeramente al sentir ese nerviosismo acumulándose en su ser.Leonardo asomaba cómo un bobo, tardando en contestar."Eh ¿Qué? ¡Ah, sí! Nos veremos pronto, Ichi.""¿Un nuevo apodo, eh?""Es genial, lo sé""Significa ocho en japonés" comentó Donnie, pasando a un lado de ellos sin darle mucha importancia."¡Sigue siendo un apodo genial, Tello!" Recriminó, aunque estaba más agradecida de ver a su hermano más relajado finalmente.Con él comentario en su boca, terminó siendo interrumpido por el llamado hacia su amigo, anunciando su pronta partida y aunque no estaba seguro de dejarlo ir, se resignó a tener que esperar un poco más de tiempo para volver a verso."Ya debo irme, muchas gracias por invitarme, fue realmente increíble conocer a tu familia"."Cuando quieras, eres bienvenido aquí..""Entonces nos veremos pronto, campeón.." Dió una pequeña palmada sobre el plastrón en su pecho, alejándose a los segundos y acercándose hacia su profesor donde el portal ya estaba esperándolos."¡Adiós, cuídate Sagi!" Se despidió moviendo su mano de un lado a otro hasta que ambos desaparecieron de su vista y del lugar.Pero esa extraña sensación en su pecho siguió presente, haciendo sentir esa felicidad derrochante.
----- CHAPTER BREAK -----
Hoy era un grandioso día, después de que pasaran algunos días de la cena y que las familias se hayan aceptado mutuamente, cuando los crímenes habían bajado considerablemente y ya no ha sido regañado en cada ocasión ¡Es obvio que pensaría que era un gran día!Había tenido un gran desayuno, había podido disfrutar del tiempo junto a sus hermanos y ahora, iría hacia el hogar de Yuichi para pedirle permiso a Katsuichi de que lo permitiera salir.Lo cuál tuvo que haber hecho desde un inicio en lugar de aceptar que Usagi se escapara después de sus entrenamientos, ¡Pero ahora lo haría!Y esperaba que el león no lo echara de patas de su casa pensando que ahora era una mala influencia para su protegido.Aclaró su garganta con fuerza, masajeando un poco su cuello y ganando el valor que tanto necesitaba. Solo hablaría con él, le pediría permiso y aprovecharía de sacar a Usagi antes de que las heladas de diciembre se presentaran, aprovechando la última noche antes de tener que encerrarse en cientos de cobijas en busca de calor.Golpeó la puerta un par de veces, esperando pacientemente a que se abriera y así pasó, en pocos segundos el gran León apareció frente a él, mirándolo con atención."Hamato" Saludó y Leo hizo lo mismo, inclinándose ante él."Buen día, Katsuichi-san, se vé increíble hoy" Halago, teniendo la esperanza de que eso ayudará para que le diera el permiso."¿Vienes pero Yuichi, cierto?" Leo se atragantó ante la pregunta tan directa, tosiendo un par de veces y desviando la mirada nerviosa."¿Eh? ¡Oh, sí! Digo, me gustaría permiso para llevar a Usagi a la superficie" Su sonrisa era tensa, incluso cuando intentaba retomar su confianza no pudo, solo se sentía cada vez más asustado ante su presencia, pensando que ahora sí sería una tortuga asada."Está en la parte trasera, vuelvan antes de las diez.""¡Gracias! Y no se preocupe, que yo lo traeré antes de las diez sano y salvo" Se relajó considerablemente cuando la intensa mirada del yuhei ya no estaba sobre él.Alejándose un par de pasos, rodeando la casa en busca de su amigo.No tardó demasiado en encontrar, estaba entre las cientas de plantas que rodeaba una gran parte de la casa, tal vez cuidándolas o solo admirandolas." Otra vez.." La extraña calidez en su pecho volvió a aparecer ante la imagen frente a él, sus mejillas calentándose sin motivo alguno.Solo estaba ahí, mirando a Usagi quien resaltaba entre todas las flores con un rostro sereno que solo resaltaba aún más ¿Tal vez eran las gardenias rojas o los lirios amarillos lo que hacía que Yuichi se viera más lindo?Sus orejas atadas en una coleta alta, vistiendo su típico atuendo de siempre pero ese dije de sol colgaba de manera suave sobre su cuello.Su pelaje blanco se veía tan suave y limpio, sus ojos café rojizo destacaba entre todo ese puro color, incluso podía decir que lao veía brillar más que antes.Suspiré sin poder evitarlo, notando el momento en que Usagi notaba su presencia y lo saludaba animadamente, sus ojos curveandose hacia arriba y ese color rojizo destacando aún más.
Oh dios, había caído tan fuerte ante él.
"¡Entonces Kitsune manejó todo un robot gigante ella sola! Es muy buena con las marionetas y fue muy fácil para ella hacerlo, aunque es una lástima, me hubiera gustado poder manejarlo yo" Usagi suspiro, terminando de contar su anécdota, mirando al oscuro cielo nocturno.Incluso cuando su tono había sido uno aparentemente triste, la sonrisa suave en su rostro solo demostraba que en realidad estaba feliz, recordando aquellos buenos momentos en su mundo junto a sus amigos."Se escucha realmente genial, en algún momento debes presentarmelos" Leo río suavemente, mirando de reojo a su amigo, disfrutando de haberlo escuchado contarle una de sus raras historias."Tenlo por seguro, sé que te agradarán" Ambos se volvieron a quedar en silencio y no era porqué se quedarían sin tema de conversación solo estaban disfrutando del tiempo juntos, era uno de esos momentos donde su energía pasaba a ser calmada y les permitía admirar su alrededor sin una charla de por medio.El frío invierno se acercaba lentamente y sabían que tal vez esas salidas nocturnas tendrían que posponerse hasta que la calidez volviera, en especial por tener que cuidar a Leonardo de que no se congelará por un descubierto.Aunque no lo admitiría en voz alta, no aún, la cercanía con Usagi era agradable, el calor corporal del mamífero era más que suficiente para sentirse bien sin que el frío le hiciera más doler las extremidades. Él era naturalmente cálido que era agradable estar pegados incluso en tiempos de calor.Con mucha discreción se acercó lentamente a él, recorriendose hasta que sus manos se tocaron, sintiendo su corazón latir con fuerza contar su tórax y el calor subir hasta sus mejillas, calentandolas y dejando ver un verde más oscuro en su rostro.Aunque tuvo que contener un suspiro cuando sintió como Usagi se acercaba mucho más, sus hombros chocando y sus piernas teniendo una suave fricción entre ambos.Eso fue inesperado pero no sé quejó ni se alejó, solo disfrutó de la cercanía, sin permitir que sus pensamientos salieran a flote y que empezará a cuestionar lo que estaba pasando, eso ya lo haría más tarde.Estaban tan sumergidos en su burbuja derrochante de ternura y sentimientos ocultos que escuchando el fuerte estruendo y las llantas de un automóvil se deslizaban bruscamente contra el suelo les provocaron un gran susto.De un rápido salto se levantó, acercándose a la orilla del tejado y mirando hacia la acera donde una camioneta estaba huyendo de algo o eso querían pensar.Ambos se miraron, no estaba en sus planos tener una lucha en su velada pero un poco de acción no vendría mal y mucho menos cuando ambos amaban lucirse.Leo abrió un portal debajo de ellos que los llevó a caer con firmeza y rudeza sobre la camioneta logrando que se tambalearse un poco."¡Muy bien! Yo lo distraere y tú entras, solo daremos un vistazo y los detendremos" Leo dijo, pero cuando giró detrás de él Usagi ya no estaba y lo único que podía ver era de vez en cuando sus orejas revolotear, probablemente intentando colarse dentro de la camioneta.Se encogió de hombros, él ya estaba haciendo su parte del trabajo y ahora le tocaba hacer la suya. Con habilidad se colgó a un lado de la puerta, sujetándose del borde con un brazo y sosteniendo su ōdachi con la otra. Golpeó suavemente la puerta, usando si actitud más arrogante y confiada posible."¡Buenas noches! ¿Sabes que estás manejando muy rápido, amigo?" Bromeó un poco aunque los colores se fueron de su cara al darse cuenta de quién se trataba.Carne sofrita.Esquivó cómo pudo un ataque del mismo, sintiéndose asqueado de escuchar el ruido pegajoso de su carne estirándose, aún podía recordar cómo los intentó cocinar tantas veces.Tenía que pensar con rapidez, no estaban sus hermanos para ayudarlo y un error podría causar que quedaran atrapados, aunque no se preocupaba demasiado, podía usar su propia espada para moverse.¡Pero estaba con Usagi, y el tipo tenía un sentido heroico y suicida terrible!"¡Pero que tenemos aquí! No volverás a arruinar mis platillos tortuga." Carnes Sofrita gruñó, lanzando otro ataque hacia él y moviendo la camioneta hasta la acera, dispuesto a aplastarlo.Leo suspiró aliviado cuando pudo moverse encima otra vez, había sentido tan cerca cómo la pared raspaba su caparazón.Aunque tuvo que aferrarse rápidamente cuando el fuerte movimiento sacudió todo el vehículo podía escuchar los golpes, chillidos y demás dentro de la camioneta, probablemente habían más mutantes pequeños atrapados y Usagi estaría intentando liberarlos o en todo caso, estaba peleando."¡Sagi!" Lo llamó pero no recibió respuesta alguna, debía hacer que es camioneta cayera para poder liberar a los mutantes inocentes y ayudar a su amigo.Enterró su espada en la cubierta para llamar la atención del cerdo, aunque no sirvió demasiado en la realidad.El fuerte estruendo de la puerta trasera abriéndose y las pesadas cajas de metal cayendo al suelo y rodando hasta parar lo distrajo a él, estando a punto de llamar a su amigo una vez más, un fuerte golpe lo hizo caer del auto en movimiento.Jadeó al sentir el dolor en su caparazón al caer de forma tan brusca, los raspones probablemente tardarían algo en curarse pero por lo menos estaba bien.Se levantó son rápidamente cuando escuchó cada vez más lejos el auto, ya no lo podía ver y la marca de las llantas pro la rudeza que ejercía al moverse ya habían desaparecido."¡Usagi!" Buscó a su alrededor, teniendo la esperanza de ver a su amigo pero no había nada más que los mutantes."¡Usagi!" Lo llamó una vez más, sus piernas moviéndose instintivamente para correr por las calles intentando seguir el sonido o encontrar alguna marca que le diera la oportunidad de encontrarlo.Pero una vez más, el sonido era tan lejano y ya no había ningún indicio más de que el yo-yo del conejo tirado unos metros atrás de él. Se movió entre las calles con rapidez intentando buscar el vehículo de Carne sofrita, yendo de callejón en callejón y mirando de calle en calle, teletransportandose a cada lugar en el cuál alguna vez vio al mutante pero no había ninguna señal. Confiaba en que Usagi podía defenderse y darle tiempo para encontrarlo pero esa mínima posibilidad de que le pueda hacer daño, le hace temer.Tenía que volver antes de las diez con Usagi, llevarlo sano y salvo ante Katsuichi pero su misión ahora se complicaba mucho más de lo esperado, ¡Y se sentía tan mal porqué sentía que había fallado en protegerlo!Y una vez más durante ese tiempo no pudo evitar cuestionarse si era realmente un buen líder."Concéntrate." Suspiró, buscando enfriar su mente y detener los pensamientos inseguros que se presentaban.Palmeó el yo-yo sobre su cintura, si tan solo siguiera con Usagi probablemente lo hubiera guiado hacia él desde hace mucho.Ya no sabía dónde buscar, ya había recorrido la ciudad completa lo más rápido posible pero las ideas y los lugares se agotaban y no era precisamente algo bueno. Pasó su mano pro su cara, buscando un poco de firmeza antes de dudar en encontrarlo y ya sabía quiénes lo podían ayudar.Con su teléfono celular en mano, marcó el número de su gemelo, esperando unos segundos en que le contestara hasta que ese pequeño ruido se reprodujo."Donnie, necesito su ayuda" Dijo antes de que su hermano preguntará algo, mirando hacía las brillantes luces de la ciudad. "Carne Sofrita tiene a Usagi y no sé dónde se puede encontrar ¿Puedes localizarlo?"El silencio en la otra línea fue largo, hasta que el rápido tecleo lo interrumpió y varios pitidos se empezaron a escuchar."Te enviaré la localización, te veremos ahí en diez minutos y Nardo, no actúes por tu cuenta" Fue lo único que pudo escuchar antes de que la llamada se cortará y segundo después un mensaje llegará, las coordenadas del lugar donde podría estar Usagi.Traspasó uno de sus portales llegando rápidamente ahí, mirando a su alrededor y asegurándose de que no hubiera alguna amenaza externa. Solo estaba el magullado y sucio camión estacionado en un oscuro callejón, sin ningún indicio de visa a los alrededores.Movió sus manos con impaciencia, sabía que no debía ir solo pero mientras más tardará su amigo podía estar en peligro, cientos de escenarios poco favorables llegando a su mente, uno mucho peor que el otro.¡A la mierda con todo! No podía hacer esperar a su amigo mucho más tiempo.Salto hacia el callejón, moviéndose entre las sombras y entrando al edificio siendo lo más silencioso posible. El fuerte olor de algo cocinandose y la humedad del lugar se combinaban de una manera poco grata, el frío era perceptible pero con cada paso que daba ese infernal calor que alguna vez sintió se presentaba.Miró a su alrededor con atención, usando su oído y su olfato para intentar encontrar a su compañero.Suspiró cuando lo vió, atado en una de las esquinas sobre el suelo, moviéndose de manera lenta y precisa en busca de liberarse. Aunque Carne Sofrita no estaba poniendo su atención sobre él, debía esperar a que se alejara un poco para poder acercarse.Con un pequeño portal, atravesó su mano hasta llegar a una de las jaulas donde había un mutante, abriéndola lo mas rápido que pudo hasta que el mutante dió un chillido listo para escapar.Carne Sofrita se movió hacia él, murmurando algo sobre que sería lo primero que cocinaría pero poco le importó eso, acercándose hacia Usagi loas rápido que pudo."Pff, es un alivio que hayas vuelto por mí" Su tono a pesar de ser bajo, mostraba un agrió sarcasmo al verlo ahí, dejando que lo ayudara a desatarse."No podía dejar que él se quedará con todo el crédito de atrapar a un pequeño conejo.." Bromeó un poco, guiándole un ojo con picardía y terminando de desatarlo, ayudándolo a levantarse listos para irse."Yo fuí quien te atrapó, cierra el pico" Le sonrió, dándole una suave palmada sobre su pecho, recordando por breves segundo su primer encuentro."Muy bien, hay que irnos antes de-" Leo no pudo acompletar la frase cuando una gran masa de carne lo apreso contra la pared haciéndolo jadear ante el dolor y la sorpresa."¡Leo!" Usagi fue el siguiente, pero a diferencia suya, fue atrapado y llevado hacia el propietario de ese manojo de carne estirada, jadeando de dolor al sentir cómo su estómago y torso eran apretados fuertemente."Ambos son muy molestos, ¿Acaso ninguno puede dejarme cocinar en paz?" Carne Sofrita gruñó hacia ambos,apretando su agarre sobre ambos en busca de romperles más de un hueso. "Ya veo el porqué son tan unidos, son insoportables""S- será mejor que nos dejes ir, mis hermanos están en camino y no querrás que esté lugar también sea destruido" Movió sus manos, intentando lanzar su ōdachi a otra parte para poder salir de esa trampa.Usagi se removió un poco, guardando el aire y mirando de reojo a su amigo, solo necesitaba conseguir su yo-yo y podría ayudarlo. Con fuerza apretó la carne debajo suyo, estirando su mano cómo si pudiera alcanzarlo."¡Sagi!" Leo le lanzó su katana cuando pudo mover su brazo izquierdo, con la mayor fuerza que tenía y rogando a caulueira que lo escuchará, que lo ayudara a tomarla.Usagi tomó muy duras penas la espada, lanzandola hacia arriba y tomándola de la empuñadura lo más rápido que pudo, sintiendo la energía mística del objeto. Se giró un poco y apuñaló el brazo del mutante logrando que lo soltara, incluso cuando sintió dificultades al respirar y el dolor insoportable en su torso, logró moverse y alejarse un par de pasos.Leonardo no tardó en concentrar toda su energía hacía su espada, cambiando de lugar con ella y logrando salir de la prisión, tomando un poco de aire al sentir cómo su pecho se recuperaba.Usagi tomó su yo-yo del plastrón de Leonardo, rápidamente iluminandose un poco y su katana apareciendo a los segundo, pegándose a él."¿Podías hacer eso?" Preguntó Leo, observando impresionando de ver cómo había atraído ahora su ōdachi hacia él.Usagi parpadeó un par de veces, sintiendo que su amigo le había dado la oportunidad perfecta para hablar sobre la habilidad de su yo-yo."¡Por supuesto! ¡Es magnético y tiene mucha fuerza, aunque también puede adquirir la energía mística de lo demás!" Explicó emocionado, aunque tuvo que alejarse cuando un ataque se dirigió hacia ellos."¡Sagi! ¿Estás bien?" Preguntó, notando la adolorida mueca que había hecho su amigo en el momento en que se movió."¡Lo estoy, no te preocupes!" Dió una respuesta positiva, dando profundas y largas respiraciones para aliviar el dolor en sus costillas que no sirvió demasiado al final.Necesitaban escapar lo antes posible, estando heridos no podrían hacer demasiado y podrían terminar peor.Leonardo apareció a su lado en un destello, ni siquiera se había dado cuenta cuando abrió uno de sus portales a su lado pero ya estaban juntos otra vez. Sosteniéndolo con algo de delicadeza y mirándolo con preocupación, probablemente estaba viendo su mueca de molestía."¿Tú estás bien?" Le preguntó, podía notar algo de suciedad sobre su plastrón y uno que otro rasguño sobre su cuerpo."Estoy bien, solo es una molestia en mi caparazón" Le sonrió con suavidad asegurándole que no era algo demasiado importante.Ambos suspiraron aliviados, aunque una vez más tuvieron que moverse con rapidez para evitar uno de los ataques, alejándose de la gran nube de polvo que se dispersó en el momento en que la pared se destruyó."Tenemos que moverlo, tal vez pueda tirar.." Murmuró Usagi, alejándose un par de pasos y tomando su Yo-yo en mano, si podía tirar el gran caldero hirviente sería una gran oportunidad. "¡Llévame hacia allá!"Leonardo no dudó en hacerlo, abriendo un portal debajo de Usagi que lo llevó a la otra parte de la habitación donde Carne Sofrita estaba, captando su atención por completo. Moviendo su Yo-yo hasta Leonardo quien se encargó de estirarlo hasta el caldero donde el magnetismo se activó.Usagi se alejó un par de pasos más, jalando con todas sus fuerzas el caldero hasta hacer caer el contenido hirviente, Leonardo listo para ayudarlo abrió una vez más un portal debajo suyo que lo conducía a su lado y nuevamente, abriendo otro para salir de ahí.Cayeron sobre un tejado cercano, escuchando a lo lejos el grito de Carne Sofrita quien parecía haber sido alcanzado pro el contenido hirviente. Ambos suspiraron cuando la adrenalina salió de su cuerpo, déjanos que el dolor finalmente se presentará a su nivel y que sus músculos se relajaran, necesitarían unos días de reposo."Eso fue.." Usagi no pudo terminar de hablar cuando sintió el cuepor de Leo encima suyo, apresandolo en un abrazo no tan doloroso. "¿Leo?""Lo siento mucho, fue mi culpa.." Su voz salió baja, suave y temerosa, escondiéndose en su cuello y perdiendose en el viento.Yuichi no supo que hacer al principio, solo se quedó quieto hasta que pudo reaccionar, devolviendo el abrazo con la misma intensidad, escondiendo su rostro en su hombro y dejando suaves caricias en forma de círculos sobre su caparazón."Está bien, está todo bien ahora." murmuró con un tono bajo y suave, cerrando los ojos en busca de darle la seguridad que él necesitaba."Te lastimaron, si no te hubiera dejado solo no hubiera pasado nada de esto" Era la primera vez que veía a un Leonardo tan inseguro y temeroso, dejando salir su miedo. Era una nueva fase que conocía de él, ya no era esa tortuga que le gustaba lucirse o que tomaba todo con humor, realmente se había preocupado por él incluso cuando ahora estaban bien.Se alejó un poco de él, tomando su frío rostro entre sus manos, ahora incluso podía notar que su piel fría estaba helada y que sus ojos parecían inseguros, su tacto era tembloroso. Suspiró suavemente, sintiendo su corazón latir con fuerza contra su pecho, su estómago llenándose de esa extraña sensación."No fue tu culpa, las cosas no salieron cómo planteábamos pero ahora estamos bien ¿Entendido? Salimos de ahí, juntos" Le sonrió son suavidad, escuchando el respirar tembloroso de Leonardo.Leo solo pudo recostarse contra las manos de Yuichi, finalmente sintiéndose tranquilo. Ya después lidiaris con sus hermanos pero ahora, solo importaba estar junto a él y asegurarse de que ambos estaban bien."Estamos juntos, campeón.." Murmuró, abrazándolo una vez más y dejando que sus sentimientos salieran a flor de piel.Estaba tan aliviado, tan tranquilo y se sentía tan querido.
Por los dioses, había caído ante Leonardo desde hace tanto tiempo.
----- CHAPTER BREAK -----
Habían sido llevados a la base una vez que sus hermanos habían llegado, la pelea había terminado en menos de cinco minutos y tal y como ellos dijeron, llegaron a los diez minutos exactos. Observándolo sobre el techo, ambos magullados, sucios y heridos, aunque bromeaban cómo era común, Leo supo que le quedaba una larga charla con su familia una vez que volvieran.Aunque esa charla tuvo que posponerse un tiempo en lo que Leo se encargaba de curar a Usagi, lo veía adolorido, demasiado adolorido incluso cuando trataba de ocultarlo así que lo ayudó, dándole analgésico y vendando la zona de sus costillas, Carne Sofrita le había fracturado dos de ellas pero por lo menos los huesos segusin en su lugar y no había perforado nada.Splinter tuvo que visitar a Katsuichi explicándole la situación de lo ocurrido (en contra de los deseos de Usagi) y aunque el león parecía molesto con su estudiante, aceptó dejar que se quedara esa noche con la familia Hamato para que cuidarán del samuráiMientras que Splinter fue quien guío al invitado al lugar donde dormiría (con Leo por petición suya, alegando que lo cuidaría en caso de alguna molestia) y brindándole algo de ropa que Mikey le prestó, lo alejó de lo que sería una fuerte conversación entre hermanos que era inevitable.Leo suspiró sin poder evitarlo, desviando la mirada hacia el suelo sabiendo lo que venía en ese momento.Rapha cómo siempre fue el primero, cruzándose de brazos y viéndolo con severidad, había sido informado por la tortuga de morado sobre lo que ocurrió con ambos amigos, cómo se habían envuelto en una persecución que terminó llevando a qué Usagi fuera capturado y posteriormente ambos salieran heridos."¡Eres el líder, Leonardo! ¡Tienes que comportarte y pensar cómo tal! ¿Sabe solo que pudo ocurrir en ese momento? ¡Ambos hubieran sido atrapados y hubieran terminado peor que ahora!" Rapha recriminó, sintiendo la molestia en su pecho crecer."¡Usagi estaba en peligro, no podía dejarlo solo y esperar por ustedes!" Intentó defenderse, mirando a sus otros dos hermanos que solo desviaron la mirada. "Ustedes hubieran hecho lo mismo-""No, claro que no" Interrumpió una vez más. "En primer lugar ni siquiera nos hubiéramos involucrado en una persecusión estando solos ¡Porqué sabemos los riesgos!""¡Solo queríamos detenerlo!""¡Y por eso ahora están así! ¡Leo, entiende por favor! ¿Viste a Usagi? Si no lo haces por ti entonces hazlo por él, está herido y está en problemas con su maestro por tú decisión" Rapha golpeó el pecho de Leo con su dedo, enfatizando en sus últimas palabras.Leonardo solo empujó la mano de su hermano con un manotazo sin querer demostrar que las palabras de él lo habían herido."¿Ustedes también piensan así?" Preguntó en voz baja y tensa, mirando una vez más a sus dos hermanos que no contestaron. "Ja, quien lo diría.""Leo.." Mikey intentó decir algo pero no pudo realmente."Nos estamos preocupando por ti" Donnie murmuró lo mejor que pudo, no era común que dijera tan aflote su preocupación o su temor, pero ahí estaba, haciendo su mejor esfuerzo.Leo chasqueo la lengua con fuerza, estaba tan molesto y tan herido, tan confundido por todo sin entender lo que ellos esperaban de él. Ignorando la fuerte pesadez en su pecho encaró a su hermano mayor, mirándolo con molestia."¿Que quieres de mí? No soy un líder, no soy cómo tú o Gram-gram, no soy cómo ninguno de ustedes ¡Yo no siquiera quería ser líder, Rapha!" Nunca lo admitiría en voz alta, pero no sé sentía lo suficiente como para ser un líder igual a Rapha, a Karai o Splinter. Sabía que era fuerte, que tenía sus cualidades y habilidades que sus hermanos no tenían pero no sé sentía a la altura de ninguno de ellos.Los tres le habían dado una gran imagen de cómo debía ser un líder, siempre buscando el bienestar, la protección y ser el guía para todos aquellos que lo necesitaban, para su equipo o para la gente en general. Ellos eran capaces de sacrificarse por los demás siempre, por dar su vida o arriesgar su cuerpo para dar tiempo, dar órdenes mientras actúan pero intervenir cuando era necesario.Él no tenía nada de eso.No sé sentía capaz de dar su vida o sacrificarse por los demás, no sentía que era capaz de ser un guía que los llevará al éxito, no se veía capaz de dejar su lucha para intervenir en otra.Por esa razón odiaba tanto ser el nuevo líder, porque incluso cuando Splinter le dijo que tenía todo el potencial y la habilidad para serlo, no podía creerle en lo absoluto.No sentía que podía llenar y sobrepasar la expectativa de los demás."Me voy, esto se ha acabado" Dió la medía vuelta, dirigiéndose hacia su habitación en busca de algo de paz, el gran nudo en su garganta no le dejaba llorar ni hablar y se rehusaba a eso.Solo quería pensar.Abrió la puerta de su vagón con lentitud sin querer despertar a Usagi, pensando que ya estaba dormido, aunque grande fue su sorpresa al verlo sentado sobre una colchoneta, solo mirando ambos dijes sobre sus manos, reaccionando cuando lo escuchó entrar.Se miraron un par de segundos en silencio, no era necesario explicar lo sucedido no mucho menos desahogarse, Yuichi le daría su espacio y esperaría el tiempo suficiente hasta que fuera capaz de decirlo.A pesos lentos y pesados se acercó a él, sentándose a su lado y recargando su frente sobre su hombro, un suspiro tembloroso escapando de sus labios.Odiaba tanto pelear con sus hermanos, ver sus rostros decepcionados, confundidos o furiosos por un error que cometió o por alguna acción.Odiaba mucho más que le tuvieran pena, que cada vez que llegaba a su límite y le contestaba a Rapha, haciéndole la misma pregunta sobre que esperaba de él, ellos lo vieran con pena.Lo vieran cómo si estuvieran siendo compasivos.Sus pensamientos iban a mil por hora, acumulándose cada vez más y más, tantas ideas erroneas, tantas inseguridades tantas emociones que desaparecieron cuando el cálido toque de Usagi sobre sus dedos llegó.Miró de reojo sus manos, tímidamente unidas, sus dedos entrelazados. Era la primera vez que lo miraba pero encajaban tan bien que era increíble, mientras él tenía tres dedos en cada mano y eran largos, Usagi tenía cuatro que eran cortos.Levantó un poco la mirada, observandolo en silencio, él no lo veía con pena o con lástima, sus ojos seguían demostrando algo oculto que llenaba su corazón de calidez.Yuichi siempre lo miraría de esa manera y lo sabía.Porque a través de ese mirar le decía que estaba todo bien, que estaba seguro y que esperaría el tiempo que fuera hasta que estuviera listo para desahogarse por completo por todo. Usagi despertó un par de horas después debido al dolor, el afecto de los analgésicos había acabado y la punzada en sus costillas dolían pero lo ignoró por completo. Su mirada se dirigió hacia el reloj en uno de los improvisados muebles: 4:23 AM marcaba las luces verdes.Suspiró una vez más, mirando detrás de él y sintiendo el rostro de Leo escondiéndose en el pelaje de su espalda, su respiración tranquila y su agarre suave contra él. En ese momento no pudo evitar sonrojarse, sintiendo la calidez de su pecho aparecer y su estómago aligerandose considerablemente.Se habían quedado juntos hasta que Leo terminó durmiendo, relacionándolo con el hecho de que había pasado por demasiadas emociones en tan poco tiempo y por el buen bajón de adrenalina que tuvieron.Se removió, estando dispuesto a salir de la cama en busca de algún analgésico pero el agarre firme que su amigo mantenía sobre él se lo hacía imposible.Miró de reojo cómo Leonardo se levantaba algo adormilado, sujetándos si cadera y recargando su frente sobre su hombro, no pudo evitar sonreír divertido, no hablaba pero sabía que le estaba preguntando a dónde iba."Volveré en un segundo.." Su voz salió baja, aunque rápidamente se exaltó cuando Leo subió la cabeza, sus rostros cerca.Eso era raro."Lo prometo, no me iré aún" Leo asintió con pereza y Usagi sin poder contenerse mucho más, dejó que sus instintos primitivos actuarán.Su mejilla se frotó contra la de él con suavidad, suspirando al sentir si color impregnado en la piel escamosa de Leo. Vagamente podía recordar que alguien hacia lo mismo con él cuando era pequeño, algo que lo hacía dormir más tranquilo y le daba un tiempo de siesta más prolongando.Pensaba que tal vez eso lo ayudaría.Y efectivamente, de alguna Leonardo aceptó el gesto, dejándose hacer y soltando un tipo muy raro de ronroneo, bajo, suave y casi imperceptible que demostraba que estaba satisfecho.Cuando finalmente lo dejó ir, Usagi se levantó lo más silencioso que pudo, saliendo de la habitación y caminando en silencio por la guarida, todo estaba casi a oscuras y si tenía suerte, no despertaría a nadie.En silencio entró a la enfermería provisional, buscando en los gabinetes el medicamento que Leonardo le había dado horas atrás cuando lo estaba curando, encontrándolo rápidamente y de un rápido trago, llevó dos pastillas a su boca tragandolas.Dejó el frasco en su lugar y prosiguió con su viaje de regreso, aunque se vió interrumpido cuando vió a la tortuga de rojo en la cocina. Quedándose de pie unos segundos, queri acercarse a preguntar por mera curiosidad pero sentía que si lo hacía, probablemente lo echaría a patadas o estaría enojado con él pero lo sucedido.,"¿Usagi?" Se exaltó cuando escuchó la voz ronca de Rapha, rápidamente saludándolo. "¿Que haces aquí tan tarde? ¿Estás bien?"Asintió ante las preguntas, acercándose a país lento hacia él entrando a la cocina en completo silencio.Antes de que siquiera pudiera reaccionar, Rapha ya le estaba extendiendo una taza de té humeante con un buen olor, podía relacionarlo con la naranja.Murmuró un suave gracias, tomando la taza de té entre sus manos, sintiendo la calidez de la misma y disfrutando del buen aroma. Ambos se quedaron en completo silencio, bebiendo sus respectivas tazas de té en completa tranquilidad sin saber que decir. Por su parte Yuichi sentía que cualquier cosa que dijera podía ser malinterpretada o que podía enojarlo, su cabeza trabajando a toda máquina en busca de algo adecuado de qué decir, aunque una vez más, la tortuga mayor le ganó."¿Cómo lo haces?" "¿Hacer qué?" Preguntó, sin entender de todo la vaga pregunta."Que Leo acuda a ti siempre y.. ya sabes, que te cuente las cosas"La pregunta lo descolocó mucho, parpadeando un par de veces antes de observarlo. Se veía afligido, estaba triste y perturbado, era sincero al preguntar.Sus orejas se apegaron a su cabeza, sin saber exactamente que contestar porque él tampoco lo sabía, solamente las cosas entre ambos eran tan naturales que de alguna manera siempre acudían al otro cuando lo sentían necesario, siendo su apoyo mutuo."No lo sé" Fue sincero, desviando si mirada hacia la taza de té semi llena. "Siempre ha sido así desde que nos conocemos, supongo que es porque no le doy consejos que no pide y solo soy su compañía"Dejó la taza de té a un lado, peinando una de sus largas orejas, jalandola un poco mostrando su confusión y sus nervios.Se sentía algo perturbado, durante la discusión incluso cuando no quiso escuchar le fue inevitable no hacerlo, su audición era tan buena que simplemente no podía esconder su cabeza debajo de la almohada para no escuchar.Y se sentía culpable, porqué de alguna manera sentía que era su culpa todo eso."Ustedes lo conocen mucho más que yo y por mucho más tiempo, pero lo que él me ha mostrado es diferente. Y sé que no soy el adecuado para decirlo, pero supongo que Leo no quiere tener tanta presión sobre sus hombros"Le sonrió al rojo, no era el mejor con las palabras en ningún sentido, pero esperaba que Rapha lo comprendiera."No sé lo que pasa pero su cabeza, pero necesita tiempo y confianza para decir las cosas, necesita saber que están para él sin juzgarlo o verlo cómo si no fuera capaz.."Rapha asintió vagamente, desviando su mirada hacia la gran oscuridad fuera de la cocina, sabiendo que en el fondo eso era lo que necesitaba su hermano. Necesitaba apoyo y no regaños."Gracias por cuidar de él.." Usagi lo miró sorprendido, aunque no pudo evitar sonreír satisfecho."Es importante para mí, es lo menos que puedo hacer por él." Desvío su mirada hacia sus manos, jutandolas cómo un gesto tímido.Rapha solo le sonrió, bebiendo lo último del líquido, durante ese tiempo había podido notar la manera en que se miraban, incluso para él que a veces no se daba cuenta de esas cosas, la manera en que la mirada de Leo brillaba al hablar, mencionar o ver a Usagi era un espectáculo y la manera en la que Yuichi miraba a su hermano transmitía muchos sentimientos.Dejaría que ellos se dieran cuenta de las cosas con el tiempo. Extra: Yuichi suspiró cansado, intentando mantener los libros sobre su cabeza y manos, de pie sobre una de sus piernas y sobre uno de los delgados palos que tenía su maestro escondidos que clavó en el suelo para su castigo."Nunca dije que podrías parar de hacer sentadillas" Katsuichi se cruzó de brazos, mirando a su alumno que solo pudo hace rlo pedido a regañadientes. "Has otra repetición de doscientos pasos.""¡Sensei!" Yuichi lloriqueo, sintiendo sus costillas doler ante cada movimiento que hacía.Pero en las propias palabras de Katsuichi, además de ser un castigo por su desobediencia, si no lo hacía no sería capaz de luchar cuando estuviera herido y sucumbiria mucho antes cosa que no era favorable.Además que lo merecía por dejar que lo dañaran.
----- CHAPTER BREAK -----
La helada del invierno finalmente había llegado, la blanca y fría nieve cubrían la calles por completo, algunas personas comenzaban a preparar todo para la navidad, otras preferían quedarse en casa para disfrutar el cálido calor de sus hogares, otros preferían salir a disfrutar de la nieve y divertirse juntos a sus amigos.Y ellos no fueron una excepción, otro año más y con más amigos decidieron salir a disfrutar del frío clima cómo el año pasado y el antepasado, yendo a comprar chocolate caliente, usando ropa abrigadora, haciendo guerras de nieve o solo tirándose en trineo por las pequeñas colinas en los parques.Aunque este año hubo algo nuevo.Después de que el castigo de Usagi terminara y de que Katsuichi volviera a confiar en Leo para dejar que saliera junto a él (No confío en realidad, solo se cansó de ver a Yuichi lloriquear en su habitación y haciendo mohines como niño pequeño)Finalmente Leo pudo llevarlo a la superficie una vez más para que disfrutará de la nieve en la ciudad, un espectáculo que Ushai no había podido ver o por lo menos de esa manera.La rutina había sido la misma, había ido a por él a su hogar, llevándolo a la guarida junto a sus hermanos, finalmente presentándole a April con la cuál se llevó bien de inmediato y finalmente, saliendo de ahí para ir a su lugar favorito a disfrutar de la nieve.Leonardo le enseñaba todo lo que debía saber para divertirse y disfrutar, haciendo énfasis especial en que no debía preocuparse por colutar su rostro que en esa época nadie se daba cuenta de las cosas. Así que tal y como lo dijo, Yuichi solo usó un bonito gorro color café que le prestó la humana y siguió con una vestimenta algo abrigadora.¿Pero que fue lo nuevo que se sumó ese día? Bueno, la respuesta es simple.April tiró una última bola de nieve hacia Donnie que terminó quejándose al sentir el frío pasando por su caparazón, murmurando algo en voz baja sobre su baja temperatura. Con una suave palmada en su hombro, giró hacia los demás hermanos, notando cómo también se rendían ante la infantil pelea de nieve.Su mirada se desvío lentamente pro lugar hasta parar en uno de los cientos de árboles cubiertos de un color blanco, sintiéndose intrigada ante la vista, siendo una hermana para las tortugas y alguien que las conocía más que bien, ver a su hermano de marcas rojas tan.. pegado a alguien era algo nuevo que ver.Usagi y Leonardo estaban juntos, el conejo recostado tranquilamente sobre el tronco mientras una de sus manos era sujetada por Leonardo, sus dedos entrelazados delicadamente, la tortuga recostada sobre su pecho platicando sobre algo que parecía ser lo suficientemente interesante para Yuichi.Solo esperaba que no estuviera presumiendo sus habilidades y que Yuichi le estuviera creyendo.Durante todo el trayecto Leonardo se la había pasado pegado a su amigo, discretamente sus hombros chocando, incluso habían miradas discretas muy sospechosas, esas sonrisas suaves y esa cercanía que se daba en ciertos momentos eran curiosas para todos.Pero como siempre lo dejaron pasar, aunque April quería averiguar lo que sucedía decidió quedarse al margen confiando en que algún momento le contaría sobre lo que pasaba, aunque ahora dudaba que se diera cuenta de las cosas en realidad.Con una sonrisa contenta, se giró una vez más hacia los demás, caminando hacia ellos para seguro jugando y que aquellos dos tuvieran su privacidad. La guarida estaba adornada con brillantes luces navideñas, decoraciones verdes y blancas por aquí y por allá, un gran árbol en una de las esquinas con esferas, luces, muñecos y demás al igual que regalos por debajo. La gran mesa estaba preparada con jugosos y abundantes alimentos, el ambiente a pesar de que era algo frío se sentía cálido.Era un día después de navidad, la noche anterior habían celebrado entre la familia pero ahora habían invitado a sus amigos a que se unieran a la celebración, buscando convivir en una fecha tan especial y que todos se divirtieran antes de tener que asegurarse una vez más que la ciudad estaba bien, que no aparecería otro monstruo místico que buscaría esclavizar a la humanidad completa.Pero esa bonita velada iba transcurriendo con normalidad, April y Sunita habían llegado juntas con regalos que se intercambiarian en el momento en que se llevará a cabo la última actividad, Caos y Spot jugueteaban por la guarida, persiguiendose animadamente. Cassandra se la pasaba bromeando y molestando a Rapha que solo podía reír.Katsuichi, Draxum e Splinter platicaba animadamente sobre los cómodos sillones altos, probablemente hablando del orgullo que les causaban sus hijos o pupilos, o tal vez solo se quejaban del precio alto de los vegetales.Y Usagi, bueno él solo podía estar cerca de Donnie mirando animadamente cómo configuraba el teléfono que le estaba por regalar, cansado de que no se pudieran comunicar con él en caso de emergencia o en caso de que Leonardo decidiera escaparse para verlo, sin avisar.Respondiendo sus preguntas y déjando que Yuichi le inflara su escondido ego con cada comentario mencionando que era un genio.Sí, solamente por eso le agradaba, un poco, casi nada."¡Y puedes tomar fotos, mirá!" Mikey se acercó a él, sacando su propio celular y sacando una selfie de ambos que terminó guardando."¡Oh, brillante! ¡Es increíble!" Sonrió entusiasmado, era cómo una cámara fotográfica pero no era necesario pagar pro cada foto que tomaban o tener que hacer un proceso elaborado para verla."Toma" Donnie le entregó el celular, tomándolo entre manos con tanta delicadeza cómo era posible. "Tienes cada uno de nuestros números y ya sabes cómo escribirnos y llamarnos."Usagi asintió rápidamente, mirando con emoción su primer teléfono, había escuchado tanto sobre el aparato que tenerlo ahora era una gran dicha. "¡Gracias Donnie! Eres realmente increíble.""Lo sé" Se encogió de hombros, ya acostumbraos de escuchar a Usagi repetir cada vez que puede la palabra 'increible""Muy bien, debo probar eso" Leo sonrió, buscando el contacto de Usagi que aparecía sin ninguna imágen aún, tomando una foto de él y enviandosela a los segundos.Mordió su lengua, evitando sonreír cómo un tonto cuando vió cómo su amigo ergia sus orejas cuando el teléfono vibró un poco. "¡Ah, soy yo!" Miró hacia Leonardo, intercalando su mirada entre la imágen y él. Con algo de dificultad, Usagi buscó la cámara del teléfono y la dirigió hacia Leo quien parecía solo sonreír de la forma más boba posible. El click se escuchó y rápidamente Usagi le mostró la foto a su amigo quien le dió el visto bueno, incluso cuando estaba mínimamente borrosa, era una buena foto para ser la primera que tomaba."Ahora podré pedirle su número a Mona" Usagi habló para si mismo, aunque captó la atención de los demás.Leo fue quien se atrevió a hablar, sintiéndose intrigado. "¿Mona?""¡Es una yokai que conocí hace un tiempo! Me ayudó a subir a la ciudad humana solo, de vez en cuando me la topo pero no le podia hablar para vernos porque no tenía esto" Señaló el celular. "Es súper genial, es cómo una lagartija pero super grande y tiene escamas azules, pero cuando se vuelve humana es muy bonita también""¡Ah, es la chica que vimos en el festival!" April se acercó, tomando de los hombros a Usagi quien solo la miró. "Una gran mujer lagarto que cautivó el corazón de nuestro querido Rapha""¡Eso es mentira!" Intervino Raphael, haciendo que los demás riesen."¡Oh, yo también la conozco!" Sunita se unió a la conversación, sentándose en la silla al lado de Mikey. "Tiene razón, Usagi, ella es súper genial""¡Verdad! Espero poder presentarselas en algún momento" "¿Oíste eso? ¡Es tu oportunidad, tigre!" April se siguió burlando, disfrutando de ver a su hermano totalmente avergonzado por sus insinuaciones.Y mientras ellos bromeaban, Leo solo pudo concentrarse en mirar a Usagi, por alguna razón no podía apartar su vista de él, era cómo si estuviera hipnotizado con su risa, analizando sus gestos y poniendo mucha más atención que antes.Cada vez que se reía sus dos dientes frontales se notaban un poco más, sus pestañas revoloteaban suavemente un par de veces y sus ojos brillaban cómo un cielo estrellado.Totalmente distraído, recargó su mejilla contra su mano, simplemente admirando cada detalle que no había notado antes y disfrutando de escuchar su voz o su risa. Cuando Yuichi se dió cuenta de su mirada lo saludo, su sonrisa volveindose más suave y tranquila antes de volver a poner su atención sobre los demás.El golpe en su hombro lo hizo girar, saliendo de su ensoñación rápidamente, observando a su gemelo que en algún momento se había parado a su lado, juzgandolo con la mirada.Suspiró, levantándose del asiento y siguiéndolo al saber que tenían que hablar sobre algo.Salieron de ahí hasta llegar al laboratorio del otro, entrando y cerrando las puertas para que nadie ecsucahra la conversación y se enterara de cosas erróneas."Te tragaras una mosca si lo sigues viendo así" Donnie comentó, sentándose sobre su silla.Leo solo río, rodando los ojos y sentándose sobre otra silla cercana, tomando una posición más relajada y serena. "¡Solo pienso que es genial! Ya sabes.." No intentó defenderse, tampoco aceptó ni negó nada.Donnie vago su mirada por el lugar, pensando una manera de seguridad con la conversación y sacarle la información a su gemelo, aunque rápidamente se arrepintió ante su decisión lo dijo."Te doy cinco minutos para que hables sobre él" Eso descolocó mucho a Leo, demasiado.¡No era normal que Donnie se interesará por alguno de sus crush o algo parecido! Así que, tomando una respiración profunda y ruborizandose aceptó."Es genial- ¡Lo digo en serio! Es tan bueno luchando y creando planes, siempre se esfuerza mucho en cada ocasión, también es muy protector.." Sonrió suavemente, desviando la mirada hacia el suelo. "Y ya sabes, se ríe de mis chistes, también.. ya sabes, me entiende muy bien, le gusta estar conmigo" "Tiene una sonrisa linda ¡Pero lo digo cómo amigos! Aunque también sus orejas son lindas, y cuando frota mi mejilla con la suya, también cuando me mira.." Leonardo había comenzado a balbucear un par de veces, aunque rápidamente reaccionó aclarandose la garganta con fuerza ay fingiendo que no dijo nada."¡Pero es genial! Y ya, eso.. Tú- ¿Tú qué piensas de él?"Preguntó ansioso, sabía que en un inicio Donnie odiaba a Usagi por pensar que era mala influencia y que tal vez los terminaría traicionado, pero después de que ambos convivieran un poco, sabía que la perspectiva que tenía su hermano de su amigo era diferente."Está bien" Fué lo único que contestó, lo cuál era una buena señal."¿Está bien? ¿No dirás que es feo o que te cae mal o algo así?" Preguntó, conocía a su gemelo y sabía que todo los ue le gustará él diría que era horrible."Lo feo nadie se lo quita, pero ¿Has visto sus cejas? Son geniales, así que tiene mi punto bueno" "¿Pero...?""No hay peros, sé que no fuí el mejor al principio cuando lo traté, pero no es tan mala compañía, supo que hacer para ganarse a todos y te hace feliz, eso es lo importante""Gracias, Don" Se sentía aliviado, sus hermanos ya consideraban a Usagi parte de la familia y que Donnie lo apoyará incluso cuando no había confiado en él, era muy importante.Aunque rápidamente se arrepintió al notar la sonrisa maligna que le daba, a punto de soltar un comentario agrio en busca de burlarse de él."¿Y cuando le dirás?""¿Decirle qué?" Se hizo el desentendido rápidamente, alejándose lentamente con la silla."Sabes perfectamente de lo que hablo, Nardo, solo un ciego no se daría cuenta que babeas por él"."¿¡Qué!? ¡No, eso es mentira!" Se ruborizó fuertemente al escucharlo, sintiendo su corazón acelerarse."Es tu novio, ¿Eh?""¡No, cállate! ¡No es mi novio! Aunque tal vez podría serlo.." Desvío la mirada, síntiendose avergonzado ante su propio pensamiento."Te gusta, te gusta uhh.""¡Basta, cállate Don!"
----- CHAPTER BREAK -----
Usagi nunca pensó en el amor, en realidad nunca tuvo una verdadera experiencia a un amor romántico en su vida hasta que llegó a Neo Edo. Durante su infancia había estado demasiado concentrado entrenando para ser un samurái, sumando el hecho de que no habían niños ni niñas de su edad cerca y que su única compañía había sido Spot, era más que obvio que no iba a generar un interés a enamorarse o pensar en convivir su vida con alguien más.Tal vez lo más cercano que tuvo en esos tiempos eran los cómics y los relatos sobre cómo su ancestro Miyamoto se había enamorado de Mariko, ambos amándose hasta que sus caminos se separaron.Por parte de sus padres, él no los recordaba, sabía que ellos murieron cuando era un bebé y desde entonces es que vivía con su tía, así que mucho menos había visto una interacción en persona.Cuando llegó a Neo Edo las cosas cambiaron, ya le era más común ver a parejas yendo y viniendo, teniendo citas, estando con sus familias o empezando a conocerse pero tampoco le interesó mucho, seguía demasiado interesado en volverse en un gran guerrero y sumando el hecho de que se vio involucrado en la lucha contra yokais, contra los yuhei y en una invasión alienígena, tenía más que claro que no quería ni deseaba enamorarse.Pero las cosas cambiaron drásticamente cuando llegó a Nueva York, bien sabía que una vez que pisará la ciudad al otro lado del mundo todo iba a tomar un rumbo muy diferente en su vida, en las propias palabras de Karasu-Tengu y Tetsujin algo grande lo esperaba, que lo guiará y probaría su fuerza hasta el momento en el que tendría que volver.Sabía que conocería a personas que lo apoyarían y lo guiarán a su objetivo, pero nunca pensó que podía suceder algo cómo eso tan pronto.Tal vez tuvo que haberse dado cuenta desde el momento en que la energía de su yo-yo había reaccionado con ese par de espadas, desde el momento en que Yue había mencionado el hecho de que había encontrado su fuerza o incluso, tuvo que notarlo desde el momento en que su corazón había comenzado a latir con fuerza contra su pecho, y su estómago se aligeraba cuando estaba cerca de Leonardo.Pero no, no se dió cuenta hasta que Mikey lo preguntó.Y ahora se sentía tan confundido y asustado.Ese día había ido a visitar a la familia Hamato junto a April quien se encontró de casualidad, llegando a la guarida para pasar el rato y disfrutar del día libre. Aunque no pudo convivir mucho tiempo con Leonardo gracias a qué ese día tendría un entrenamiento arduo contra su hermano mayor, pudo convivir con Mikey con quién se la pasó hablando sobre arte y pintando.Estando en el suelo de su habitación, con lienzo en mano, trazando cada línea con el pincel y dejando que la creatividad los guiará, disfrutando el tiempo juntos que pocas veces podían tener gracias a qué la tortuga de marcas rojas acaparaba toda la atención del samurái.Usagi le mostró su lienzo a Mieky quien le dió el visto bueno, halagando los trazos limpios y los colores que usaba, un arte clásico agradable a simple vista.Aunque Michelangelo paró de pintar, observando de reojo a su compañero conejo en silencio, había algo carcomiendole la cabeza desde hace tiempo y creía que era necesario sacar a relucir la duda."Usagi" Lo llamó, recibiendo una mirada cómo respuesta. "¿A ti te gustan los hombres?" Yuichi parpadeó un par de veces, pensando en la pregunta ¿Le gustaban? Algunos se le hacían lindos, era cómo decir ¡Oh, tiene buena apariencia! Y listo, lo mismo pasaba con las mujeres, le gustaba halagarlas por la apariencia pero no había nada más que eso."¿Gustar?" Preguntó, confuso ante la pregunta."¡Sí! Ya sabes, cuando sientes mariposas en el estómago o tus mejillas se calientan. Cuando te enamoras o te gusta" Intentó explicar lo mejor que pudo, cosa que solo terminó por confundir a Usagi, no sabía a qué se debía la pregunta.Y Mikey, bueno, solo quería darle un pequeño empujoncito a su hermano mayor que no se había dado cuenta aún de su enamoramiento."No lo sé" Fué sincero, nunca se había pensado en lo que le gustaba o no. "Nunca me he enamorado y tampoco estoy muy interesado en eso, así que supongo que es un ¿Tal vez?""¿¡Nunca te ha gustado nadie!?" Se sintió sorprendido, para las personas que conocía y había visto tanto en persona como en internet, todos se habían enamorado o interesado en alguien por lo menos una vez.Ya era algo común, pero que Usagi no haya experimentando nada de eso era impresionante."¿Cómo se sabe que te gusta alguien?" Río suavemente, bajando su mirada hacia su lienzo, claramente no lo sabía."Bueno.. muchos dicen que sientes cómo tú corazón late muy rápido y tú cara se calienta, aunque también puedes sudar por los nervios o sentir mariposas en el estómago.." Desvío la mirada hacia un costado. "Pero en lo personal, siento que cuando te gusta alguien hace que te sientas en paz, te sientes cansado y seguro a su lado, disfrutas cada momento juntos y deseas poder hacer que sea feliz"Mientras que Mikey explicaba su punto de vista de lo que era el amor y el punto de vista de la sociedad, Usagi solo pudo pensar en silencio, agachando la mirada hacia el suelo pensando si había experimentado algo de eso.El rostro de la tortuga de marcas rojas llegó a su mente, sintiendo su corazón acelerarse y su pecho acelerarse.Con Leo había experimentado todo lo que decía Mikey, a veces sentía su pecho calentarse y su corazón later con fuerza, su estómago llenándose de mariposas que le daban nervios pero también se sentía seguro a su lado, sintiendo paz y sintiéndose protegido incluso cuando él sabía que era fuerte.Deseando que los momentos durarán más, buscando hacer feliz a Leonardo de la misma forma en la que él lo hacía feliz. De cuidarlo y estar ahí en las buenas y en las malas, acompañándolo hasta el final de los tiempos.Se sentía completamentado, sentía que Leo era una pieza que se unía a él y encajaba perfectamente.Por un momento aquellos momentos en los que estaban juntos, sus brazos rozando o sus dedos tocándose, esas miradas discretas y esas sonrisas cómplices llegaron a su mente.El aire salió de sus pulmones cuando se dió cuenta de las cosas, mirando sorprendido a Mikey quien solo parecía curioso ante su reacción.Pensó en todos esos momentos, analizando desde cuándo se había comenzado a sentir de aquella forma con su amigo, recapitulando cada momento junto desde le principio hasta el fin.Se habían conocido por la mitad de septiembre a principios del otoño y ahora estaban a mediados de enero, se había comenzado a sentir así con Leonardo al principio de Noviembre.Llevaba dos meses enamorado de su amigo y no se había dado cuenta hasta ese momento.No pudo comprender cómo pudo suceder, cómo no pudo darse cuenta en ningún momento hasta que lo mencionaron incluso cuando todo era demasiado obvio.Ahora podía comprender el porqué su maestro le decía que le alegraba verlo más feliz y cuando preguntaba el porqué lo decía, solo mencionaba que en algún momento se daría cuenta.Cubrió su boca con sus manos, sintiendo su rostro arder y su pelaje esponjandose ante la vergüenza. Sentía su corazón latir cómo loco contra su pecho, sintiéndose cada vez más abochornado por toda la información recibida en tan poco tiempo."Debo irme, recordé que tengo que ayudar a Katsuichi-sensei.." Murmuró, dejando el cuadro a un lado y levantándose del asiento. "¡Vendré otro día, hasta luego Mikey!"Y sin esperar respuesta alguna huyó de ahí lo más rápido que pudo, subiendo a la superficie hasta llegar a una de las entradas a la ciudad oculta, cayendo al suelo y corriendo hacia su hogar. Su mente iba al cien, recapitulando cada cosa que había pasado en esos dos meses, cómo se había estado enamorando poco a poco de una tortuga orgullosa que hacía pésimos chistes pero que lo hacía sentir tan bien.La vez que lo llevó por primera vez a la superficie, aquella ocasión en la que entrenaron juntos, la cena familiar, el combate contra Carne Sofrita, la lucha en la nieve, su primera navidad juntos.Se había enamorado tan lentamente y silenciosamente que era tan surrealista.Todo ese tiempo la admiración había pasado a ser algo más profundo y fuerte, algo más sentimental y apasionado que nunca llegó a pensar que pasaría. Al llegar y entrar así hogar, se dejó caer contra el suelo cuando cerró la puerta de su habitación, respirando agitado, intentando recuperar el aliento y silenciar su propia mente.¿Esto era lo que había sentido Miyamoto cuando se enamoró de Mariko?Cubrió su rostro entre sus manos, dejando que las lágrimas cayeran, se sentía tan abrumado, tan sorprendido y tan asustado por lo que estaba sintiendo. No quería llorar porqué no quería verse vulnerable pero toda la situación le había ganado finalmente.Sollozó sin evitarlo, dejandose caer contra el suelo en busca de algún consuelo.Extrañaba su hogar, sus amigos, su familia y aunque estaba siendo feliz en este mundo, solo deseaba que todo se juntara y que pudiera ir y venir sin más. Probablemente sus amigos se conocerían entre ellos, convivirian juntos e irían a una sala de juegos cada que hubieran tiempo, disfrutarían de la pizza juntos o saldrían a cualquier lado.Splinter conocería a su tía, ambos se quejarían junto a Draxum y Katsuichi sobre ellos, alegando que era difícil cuidarlos.Hana jugaría con Spot y Caos, al igual que las demás ninja que ahora eran sus hermanas.Su tía amaría a Leonardo, lo aceptaría aunque sería algo severa pero vería que lo hace feliz..Solo no quería seguir con la misión, no quería seguir lejos de su hogar pero tampoco quería abandonar lo que era su nuevo hogar, no quería abandonar todo otra vez.¿Tal vez Chizu o Tetsujin sabrían que hacer? ¿Gen o su tía le darían consejos? ¿Kitsune bromearia y lo ayudaría a aceptar que estaba enamorado?No podía comprender porqué amar era tan perturbante y doloroso, aunque sabía bien que no debía ser así, el negar su propio sentimiento dolía.Por primera vez temió el rechazo, temió que su amistad se arruinara o que Leonardo lo detestara por comenzar a enamorarse de él.¿Sí quiera estaba bien que se sintiera así por él?A nadie parecía molestarle, pero esa duda le carcomía la cabeza, sin saber si era correcto o no."Estoy tan enamorado de Leo.." Sollozó una vez más, dejando que su llanto escapara y el suelo lo consolara, ya no podía negarlo.Había sido distraído e internamente lo había negado todo ese tiempo, pero ya no podía más, sus sentimientos eran más fuertes de lo que pensaba y cada día que pasaba solo se incrementaban más y más, haciéndose más fuertes hasta doler.Estaba enamorado de los tontos chistes, de esas risas burlonas y esa coquetería natural que el otro tenía, del cómo fruncía el ceño cuando se molestaba o cómo se intentaba lucir ante él.De esos coqueteos pésimos que le daba, de esa suave mirada azul que parecía brillar al igual que el océano, de esos suaves contactos que tenían al sentarse juntos.Esas marcas rojas de medialunas y de esa escamosa piel fría.Estaban tan enamorado de Leonardo por lo que era y ya no lo podía negar, el tonto Kame había robado su corazón y se lo había apropiado sin tener intenciones de devolverselo.Y estaba bien con eso.Porque su corazón estaba en buenas manos y nunca lo pediría de vuelta. Suspiró al sentir el aire frío entrando a sus pulmones, escuchando el suave crujir de las hojas de los árboles y los lejanos pasos de los trausentes. Habían pasado dos o tres días desde la crisis que tuvo y desde que colapsó estando a solas sin nadie que lo pudiera ayudar, y aunque ahora se encontraba mucho mejor prefería guardarse las cosas para si mismo.Le había dicho una vaga y tonta excusa a Leonardo cuando le preguntó el porqué se había ido, diciendo que debía entrenar más que estaría ocupado, que lo vería cuando tuviera tiempo.Pero la verdad es que no quería verlo, no ahora cuando sentía que su corazón golpeaba contra su pecho y le causaba una extraña sensación con tan solo pensar en su amigo.Había salido con Sunita y Mona Lisa en esos días, quienes prometieron no decir nada pero igual se esforzaron en hacerlo sentir seguro y tranquilo, ayudándolo a entender poco a poco sus sentimientos sin tener otra crisis que lo dejará en el suelo.Y lo agradecía, lo agradecía mucho más de lo que podía decir, porqué ellas dos le recordaban tanto a sus mejores amigas que, ayudándolo lo hacía sentir en casa."Uhg, porqué esto debe ser tan complicado" Murmuró, sintiendo la suave palmada de la mano de Mona, un discreto apoyo. "Ahora no sé que hacer, Mona, ¿Debo decirle o no? ¿También le gustaré? ¡Ahg, ya no quiero sentir esto!"Se tiró de espaldas, pataleando cómo un niño pequeño pero parando rápidamente, podía sentir su rostro caliente y su estómago revolverse, de tan solo pensar en la posibilidad de estar con él..Se volvía un lío total."¿Es lo que tú quieres hacer?" Le preguntó directamente y Usagi no supo que contestar."No sé lo que quiero hacer, nunca me había pasado esto y ahora.. no lo sé" La escuchó hacer un ruido con la garganta, probablemente pensando en que más decirle sin que sonara tan cruel."Deberías esperar hasta que estés listo" Lo miró, sus ojos verdes aqua solo enfocados en él. "Las cosas no deben cambiar entre ustedes solo por sus sentimientos, solo sigue siendo tú y si en algún momento crees que puedes decirle que te gusta, entonces hazlo""Pero.. ¿Qué tal si me rechaza?""Tampoco debe que cambiar las cosas, son amigos y un rechazo no es el fin de todo, aunque sabiendo lo que me ha contado Sunita.. estoy segura que no lo hará" Yuichi cerró los ojos unos segundos, de cierta manera Mona le había dado justo al blanco, teniendo en cuenta a lo que realmente estaba teniendo en ese momento, no tenía miedo del rechazo porque simplemente lo veía cómo algo cotidiano, pero tenía miedo que esa amistad y lazo tan fuerte que tenían se perdiera.Pero ella tenía razón, si su lazo era tan fuerte un simple rechazo no cambiaría nada y si era aceptado, solo se agregarían otras cosas a la lista, pero seguirían siendo los mismos.Suspiró, sonriendo aliviado."Gracias..""No hay de qué, conejo. Solo que si te llega a lastimar, no dudaré en golpearlo""¡Muy bien! Yo también lo haré, no te preocupes"
----- CHAPTER BREAK -----
Las misiones para los perros locos no habían sido tan frecuentes después de la gran batalla, habían veces donde debían ir a detener una que otra disputa entre mutantes o yokais, detener un robo o intentar recuperar algo, nada demasiado fuerte con lo que no pudieran lidiar fácilmente. Pero está vez era diferente, después de muchas sospechas y mucha investigación lograron obtener valiosa información sobre un extraño artefacto que tal vez ya habían visto antes.Aquella esfera naranja brillante con tonalides danzantes de color amarillo que habían destruido para liberar a los ciudadanos neoyorquinos que fueron raptados por la energía mística, estaba de vuelta, tal vez era lo mismo o tal vez no pero lo que sabían bien es que debían recuperarla a toda costa.Incluso cuando Big mama había cambiado un poco, seguía siendo despiadada y con ganas de obtener más de lo que ya tenía, así que no podían confiar en que no haría nada con esa esfera de rapto.La misión era fácil, entrarían al hotel, llegarían hasta la bodega sin ser vistos, buscarían el artefacto y sin más se irían sin dejar rastro. Si algo salía mal, dos de ellos se encargarían de buscar, el otro haría guardia y les daría el mayor tiempo posible y el otro lucharia en caso de que les hicieran una emboscada.¡Era un plan muy sencillo! Aunque ahora pasaban de ser cuatro a ser cinco, porque, bueno Usagi terminó llegando a último momento y fué arrastrado hacia la misión cómo un apoyo extraen caso de emergencia, lo cuál no le molestó en absoluto.Digo, ¿Quien desaprovecharía la oportunidad de una buena batalla? Yuichi nunca lo haría."¿Donnie? ¿Ves algo?" Leo se movía entre los pasillos, visualizando a los yokais que resguardaban el lugar, habían logrado infiltrarse con facilidad.Y aunque estuvo dispuesto a abrir un portal en la gran oficina donde estaba la bóveda, Rapha le había dicho muy claramente que no debían, podían terminar siendo prisioneros si alguien estaba ahí."Negativo, no hay más actividad que la guardia que hacen." Recibió el informe con éxito, solo haciendo un ruido de garganta de respuesta.Giro sobre sus talones, mirando con atención a su amigo quien parecía seguir alerta en caso de que alguien se acercara, sus orejas moviéndose continuamente a varias direcciones, su pata sobre la empuñadura de su espada listo para cualquier cosa."¿Recuerdas el lugar donde terminamos la primera vez que venimos?" Preguntó, inclinando con suavidad su cabeza hacia un costado.Yuichi lo miró un par de segundos, pensando y pensando hasta que lo recordó."¿Esa oficina?" Leo asintió, acercándose a él cuando dió su visto bueno, volviendo a moverse entre los pasillos. "Debemos volver ahí, así que usa esas orejas tuyas y guíame" Bromeó, escuchando el resoplido de su parte."¡Se supone que tú conoces el lugar! Pero está bien, deja que el increíble samurái de lleve hasta allá" Se adelantó antes de que el otro dijera algo."¡Es para el otro lado!""¡Ya lo sé!" Lo escuchó, sus pasos acercándose y corriendo hacia el otro lado cómo si no hubiera pasado nada.Leonardo río, comenzando a correr para alcanzarlo, no podían seguro yendo lentamente cuando sus hermanos ya estaban buscando otra alternativa para llegar, no podían quedarse atrás cuando se supone que ellos debían entrar a la bóveda para encontrar el artefacto.Iban lo más rápido que se les permitía, a veces teniendo que esconderse cuando un yokai aparecía, evitando ser vistos, otras veces cuando ya no tenían tiempo de ocultarse, se veían obligados a noquear al guardia lo más rápido que podían.Leonardo usando su poder místico y Yuichi distrayendolo hasta que cayera al suelo, ocultandolo detrás de algún macetero o en alguna habitación."¡LEO! ¿dónde estás?" Dió un pequeño salto ante la repentina voz de su hermano mayor, tocando el comunicador en su oreja para poder hablar."¡Estamos llegando! ¿Ya abrieron la bóveda?" Preguntó lo más rápido que pudo, sintiendo las manos de Usagi sobre sus hombros, estampandolo contra una de las paredes cercanas y obligándolo a ocultarse, tres guardias yokai apareciendo de la nada a los pocos segundos."¡Lo estamos! Vengan ya, no podemos mantener la bóveda abierta tanto tiempo o sonará la alarma." Fué lo único que escuchó antes de la estática característica del comunicador.Aunque Leo no pudo concentrarse totalmente en eso, podía sentir el pecho de Usagi chocando contra su plastron, sus patas sujetando firmemente sus hombros y sus piernas rozando suavemente.¿Era normal que hiciera tanto calor de la nada?".....Irnos" Leo parpadeó un par de veces, tomando la mano de Yuichi sin saber lo que había dicho exactamente."¿Eh?" Fué lo único que pudo formular, se sintió mareado por un momento, había estado tan concentrado en las sensaciones del cuerpo de Usagi contra el suyo que ahora a penas podía poner atención."¿Leo? ¿Estás bien?" Sintió la cálida piel y el casi suave pelaje de su mano contra su mejilla."¿Qué? ¡Ah, sí! Lo siento, solo creo que no he dormido bien.. cómo sea, debemos ir, ya tienen la bóveda abierta" Le sonrió intentando compensar su falta de atención.Y aunque Usagi seguía viéndose confundido, solo asintió, siguiendolo entre los largos pasillos hasta llegar a la oficina donde Mikey ya los estaba esperando."¡Leo, Usagi! ¡Aquí, aquí! ¡Rápido!" Abrió la puerta de la forma más silenciosa que pudo, los tres entrando a la página y viendo cómo Rapha sujetaba la pesada puerta, lo suficiente cómo para que ambos entrarán."Ni sé e ocurra" Donnie lo miró, claramente molesto.Y Leo solo pudo bufar al no poder hacer un chiste sobre la situación, sabiendo que tal vez terminarían discutiendo o algo por el estilo y definitivamente no lo haría frente a Usagi."Muy bien Sagi, debemos- ¿Sagi? ¿¡Usagi!?" Leo miró a todo su alrededor al no ver a su amigo, aunque las miradas de sus hermanos hacia la compuerta ya le decía lo que había pasado.Sin esperar más se acercó, entrando a la bóveda y dejando que la casi nula visión que tenía en la oscuridad lo guiará. Mirando su alrededor con atención, en busca del artefacto y de su amigo que no fué demasiado difícil de localizar, se movía por la bóveda con un cuidado que nunca había visto en él, siendo iluminado suavemente con la luz púrpura de su yo-yo.Suspiró aliviado de verlo bien, tal vez una de las cosas que no le agradaba mucho de Usagi era ese instinto suicida que tenía, cómo iba hacia al peligro sin importar qué y además, que fuera capaz de ponerse en riesgo solo por los demás.Sí, definitivamente tenía que hablar con él sobre eso.Se acercó en silencio, dejandose guiar por la luz púrpura en busca del objeto, algo brillante y dorado de lo cuál emanaba una buena cantidad de energía mística, no debía ser demasiado difícil de encontrar. Se arrepentía, totalmente de decir que no era difícil.Llevaban diez minutos ahí, buscando entre todas las cosas y podían escuchar afuera de la bóveda cómo los demás al parecer estaban luchando, los golpes y el retumbar era fuerte, la alarma causaba que su audición se viera aturdida y las fuertes luces rojas parpadeando hacían todo mal difícil.Movían los objetos de un lado a otro, escavando entre las grandes montañas de pertenencias pero simplemente no había nada que indicará que estaban cerca de la esfera."¡Sagi!" Leo lo llamó, girando a ver a su amigo, la misión había salido mal y el objeto no estaba en ninguna parte, debían irse y volver en otra ocasión aunque fuera más difícil.Se acercó a Usagi a tropezones, intentando ver entre la absoluta oscuridad y el filtro rojo que iluminaba por escasos segundos. "¡Usagi!" Lo llamó otra vez, sujetando sus hombros y atreyendolo hacia su pecho, aunque tuvo que luchar al verlo forcejear.Lo podía notar, el ruido ensordecerdor estaba causando que su audición doliera, sus orejas moviéndose repetidamente y la mueca de dolor en su rostro le daba a entender que debía sacarlo lo antes posible de ahí."¡Estoy bien!" Lo escuchó entre todos el ruido, con una mirada fugaz sobre él. Lo sabía, Yuichi podía soportar eso y más pero no podía permitir que se siguiera arriesgando a sufrir una perdida de audición o que eso le afectará en algún futuro."¡Debemos irnos, aquí no está el objeto!""¡Está aquí! ¡Solo créeme, sé que está aquí!" No pudo evitar suspirar molesto, odiaba tanto ese instinto de no rendirse que Usagi tenía.Incluso él, aunque fuera un terco de primera y que a veces tuvieran que sacarlo a rastras del lugar, sabía cuando debían irse.No pudo detenerlo cuando Usagi se escapó de sus brazos, corriendo hacia otra parte de la habitación aunque caía por ratos. Sin más remedió lo siguió, no le creía mucho sobre que el objeto estuviera en la bóveda cómo pensaron pero era la única opción que tenían, buscar y si en dos minutos no encontraban nada se irían.El aire salió de sus pulmones cuando escuchó el fuerte ruido metálico viniendo del suelo y antes de que si quería pudieran saber que pasaba, ambos cayeron al vacío siendo acompañados de cada y una de las cosas que habían en el lugar.Su mandíbula se tensó y con un rápido movimiento sacó ambas Ōdachis de su funda tomandolas en su mano izquierda y, con su mano derecha tomando la cintura de Usagi para sujetarlo. Sus poderes místicos no funcionaban dentro de la bóveda pero los de Usagi sí. El yo-yo se adhirió a una de las paredes tensandose al instante no permitiendo que ambos cayeran a lo que sería una muerte segura o que fueran aplastados por la estrechesidad que iba apareciendo mientras más caían.Sus espadas se enterraron en la pared frente a él, apoyando sus piernas contra ella cómo un anclaje extra para evitar caer y que el yo-yo se deslizara por el peso.Usagi hizo algo similar, apoyando su espalda contra la pared y sus piernas a los lados del peto de la tortuga cómo un ancla, sin querer darle más peso del que ya tenía.Y finalmente ambos pudieron suspirar al verse, de cierta forma a salvó."Te dije que estaba aquí" Usagi le mostró la esfera en su mano, no era tan grande cómo la anterior pero la similitud era mucha."Está bien, tú ganas, te doy la victoria" Rodó los ojos, escuchando la risa suave de su amigo, ambos estaban cansados y agotados.Todo había salido mal, ahora solo esperaba que sus hermanos estuvieran bien y que pronto los vinieran a buscar.Usagi miró por encima de ellos, haciendo una clara mueca de cansancio al ver la extensa oscuridad que se extendía por encima de ellos, habían caído muchos metros por debajo y sería difícil salir, pronto si el cansancio ganaba era seguro que comenzarían a caer otra vez. Tal vez por él no había mucho problema, su yo-yo estaba más que pegado al metal y lo sujetaría hasta arrancarle el brazo, pero Leonardo..Su mirada se desvío hacia él, sus brazos tensos y firmes sujetando las ōdachis y sujetándolo a él, teniendo a que cayera en un descuido."¿Podemos decir que está es una situación muy apretada?" Leo bromeó, buscando aliviar el ambiente que se había creado de la nada lo cuál funcionó más que bien."Oh vamos, cállate kappa" Usagi solo negó, queriendo reírse pero evitandolo."¡Fué un gran chiste! Y lo entendiste, ya sabes, este lugar es muy estrecho..""¡Lo comprendí! Pero sigue siendo malo" Desvío la mirada, mordiendo su lengua con fuerza, aunque lo tenso que estaba sus mejillas lo delataban."Vamos Sagi.. solo una risa, quiero escucharte" Lo alentó, pero solo recibió una negativa. "¡Por favooor! Una chiquita, muy muy pequeña risa.""No- yo no-" Cubrió su boca, cerrando los ojos con fuerza ay recargando su cabeza contra el metal, intentando pensar en otra cosa que no fuera en eso."¡Ahí está! Gracias, sé que mis chistes son lo mejores" Exclamó orgulloso cuando finalmente lo escuchó reír, solo sintiendo el pequeño golpe en su peto, haciéndole bufar divertido.Y aunque se deleitó con su risa, no pudo evitar prestar un poco más de atención cómo lo había estado haciendo últimamente. En silencio delineó sus rasgos con la mirada, tenía un rostro algo redondo y pequeño a diferencia del suyo que era puntiagudo y largo, sus orejas se veían mejor peinadas.Oh, ahora lo notaba, estaban atadas un poco más abajo de lo que siempre estuvieron e incluso podía jurar que habían crecido, se veían más largas.Sus pestañas eran largas pero no demasiado, solo lo suficiente, incluso podía notar el suave color rojo debajo de las pestañas inferiores que hacían resaltar sus ojos de una forma increíble.Tenía esa sonrisa tonta y algo chueca que solo le daba más encanto-Leonardo negó sus pensamientos, se había dejado llevar mucho por el buen aspecto de su amigo y había caído en lo que él llamaba 'el filtro de flores y brillos, dónde ves a todos muy guapos'.Pero otra vez, incluso cuando quiso ignorar la cercanía no pudo, su rostro pintándose de un color rojo y su corazón comenzando a acelerarse, podía sentir la suave respiración cálida de Usagi contra su barbilla, incluso estaba seguro que podía escuchar su latir de su corazón.Aunque estaba seguro de que en realidad era Usagi quien lo podía oír."Ichi.." Lo llamó de manera inconsciente, sintiendo cómo su rostro se calentaba mucho más cuando sus miradas chocaron.
¿Sus ojos siempre habían sido así de bonitos?
"Yo- eh, me gustan tus orejas, digo, son lindas" Se golpeó mentalmente al no saber que decir exactamente, se había metido en un lío él solo y ahora estaba ahí, haciendo el ridículo."¿En serio?" Preguntó, genuinamente sorprendido. "A mí me gustan tus marcas, se e ven muy bien""¿E-en verdad?" Su rostro ardió mucho más si era posible, recibiendo el cumplido de la mejor forma posible."Mhm.. son lindas" Usagi lo decía con tanta naturalidad que ahora se sentía en las nubes, sintiendo sus brazos temblar cuando los dedos de Usagi delinearon suavemente las marcas en su rostro.
ay dios, ay dios
"¿Estás bien? Tu corazón-" Usagi no terminó de hablar, sus orejas moviéndose suavemente y sin pedir permiso, se apegó un poco al cuello del chico, claramente atento. "Late muy rápido ¿Estás cansado? ¿Quieres que cambiemos de lugares?""¿Qué? ¡No, no! Estoy bien, solo creo que es la adrenalina que todavía no se va, sí, ejem" "¿Estás seguro?""¡Totalmente! Estoy muy bien así, todavía tengo mucha energía y fuerza, así que cómo tú caballero de armadura brillante, te mantendré a salvó" se permitió bromear y recuperar su antigua confianza de minutos atrás."No necesito protección, soy un samurai entrenado para aguantar estás situaciones, así que en todo caso yo sería el caballero""Ya quisieras, Bun~""Ya quisieras tú, Hamato." Leo soltó un peque quijo cuando sintió cómo Usagi compraba su nariz, escuchándolo reír victorioso.Bueno, por lo menos habían encontrado la forma de divertirse en ese mar de caos y mientras que sus hermanos los iban a buscar, podían pasar el rato hasta ser salvados, otra vez.
----- CHAPTER BREAK -----
Después de la misión desastrosa de la cuál salieron victoriosos, habían tenido dos largas semanas de recuperación física, dejando que los rasguños, cortadas o moretones sanarán de la manera más adecuada posible. Y en realidad todo había salido bien, habían estado tranquilos en la guarida haciendo guardia de vez en cuando.O eso era hasta que Leonardo terminó enfermandose gracias al cambio de estación.Ese día había despertado con fiebre, sus extremidades cansadas y tensas, no siquiera podía respirar de manera decida al tener la nariz congestionada. Se sentía terrible, no quería salir ni siquiera de la cama y en realidad nadie lo obligó a salir de su refugio de mantas, sus hermanos lo habían estado cuidando todo el día, Donnie suministrándole medicamentos y bajando su fiebre cómo podía, Rapha era quien lo ayudaba a levantarse para ir a algún lugar cuando era necesario o era quien mantenía su espacio limpio cada tantas horas, Mikey le preparaba la comida adecuada y cuidaba de su sueño, ayudándolo cuando despertaba para toser al sentirse ahogado o cuando estaba a punto de ahogarse con las mantas.Ya no sabía cuánto tiempo llevaba enfermo, por ratos ya se sentía más que bien Pero coclia a caer en cama después de varios minutos, su fiebre estando mucho más alto que las anteriores veces.Podía suponer que su cuerpo se estaba preparando para otro verano caluroso en Nueva York, incluso cuando a penas estaban en primavera su cuerpo ya sabía que debía acostumbrarse a las altas temperaturas después de un helado invierno.Solo esperaba recuperarse pronto, extrañaba estar fuera de cama corriendo a un lado a otro sin preocupaciones. Podía escuchar el suave y casi lejano murmullo, eran alrededor de las cinco de la tarde si es que no se equivocaba, podía recordar que sus hermanos le habían comentado algo sobre el patrullaje o algo así, diciendo que volverían pronto y que alguien más lo cuidaría.O bueno, ese fué Rapha quien le dijo, Donnie solo estaba hablando con alguien más que no sabía quién era, soltando una que otra amenaza al aire para después solo decir que descansará.Se removió lentamente en su cama, parpadeando con pesadez y déjanos que un quejido escapara de su adolorida garganta, mirando su habitación en completo silencio, todo estaba impecable pero podía percibir otro aroma en el aire más allá de la humedad.Era fresco y cálido, combinado con alguna esencia floral que nunca antes había olido. No era el más amante de las flores, en realidad solo se le hacían bonitas pero no caotaban su atención cómo para investigar y saber cada cosa de ellas, incluyendo los aromas.Aunque últimamente se había interesado en ellas, Usagi siempre estaba haciendo algo nuevo cuando lo iba a visitar y entre esas cosas, estaba el cuidar, plantar o limpiar las plantas en el caso invernadero de Katsuichi.Era lindo si se lo preguntaban.Las flores eran lindas.Usagi era lindo.Suspiró complacido cuando sintió cómo algo frío se colocaba sobre su frente, aliviando la presión y el calor que abrumaba su cabeza."Está bien, descansa un poco campeón" Pudo escuchar, era una voz que parecía tan lejana, tan dulce y suave."Sagi.." Murmuró, su vzl saliendo ronca y adolorida, sintiendo cómo su mano era cubierta por otra más pequeña y esponjosa."Estoy aquí, no te preocupes, vas a recuperarte pronto" El calor en su pecho volvió a aparecer, sintiendo dicho de que su amigo estuviera ahí, cuidandolo a pesar de que tal vez pudo haber estado ocupado.
"Gracias.."
"No tienes que agradecer, he venido a verte aunque siempre te encontraba dormido.. tus hermanos salieron a resolver un crimen creo que dijeron, y me alegra poder cuidarte" Apretó la mano de Usagi, sintiendo cómo le devolvía el apretón rápidamente.Se quedaron así un par de segundos, Leonardo solo respirando tranquilamente con los ojos cerrados, dormitando lo más silencioso que podía, escuchando la suave y casi imperceptible respiración de Usagi, disfrutando de los pequeños círculos que hacia su mano sobre su peto.Aunque rápidamente tuvo que detener a su amigo cuando este estaba a punto de irse otra vez, sujetando con firmeza su mano."Leo." Lo escuchó llamarlo, tan dulce y comprensivo que se sintió tan querido en ese momento."Quédate.." Pidió, sin poder abrir los ojos una vez más, el cansancio le estaba ganando pero no lo podía dejar ir."Iré a prepárarte algo de comer, volveré en un segundo." Incluso ante la explicación, no quiso dejarlo ir."No tengo hambre, quédate conmigo.." No recibió respuesta inmediata, solo pudo sentir cómo Yuichi tomaba el palo de su frente, limpiando el sudor que corría por su cara y cuello."Estoy aquí contigo, todavía no me iré." Ronroneó satisfecho, dejando que Usagi se m ocurra con más libertad, exprimiendo el paño húmedo, mojandolo y volviendolo a exprimir para dejarlo sobre su frente."Ven, quiero que duermas conmigo.." Pidió, moviéndose cómo podía para hacerle un hueco a Usagi quien solo río."No puedo dormir contigo ahora, Leo" Y era cierto, Leonardo estaba metido entre varias mantas de diferentes tipos, regulando su temperatura sin permitir que el frío de las alcantarillas lo hiciera aumentar mucho más su fiebre.Pero no podía estar cerca de otra fuente de calor o su temperatura sería mucho peor, imposible de nivel una vez que estuviera abochornado por la calidez.Incluso cuando Usagi, queriendo ayudar a su amigo y hacerlo sentir bien en su enfermedad, había sido advertido por lo que podría pasar si le hacía caso en ese aspecto, no podía arriesgarlo más.Pero Leonardo no pensaba lo mismo, con acciones lentas y torpes se quitó una buena parte de las cobijas, quedándose con la más delgada de todas, evitando que Usagi lo cubriera otra vez.Y sin pedir permiso, lo tomó del brazo, jalandolo con todas sus fuerzas hacia él hasta que lo tuvo aprisionado entre sus brazos, suspirando satisfecho al sentir su calor corporal pasando hacia su piel después de un gran frío que sintió.Ahora se sentía mejor."Leo, vamos-""Hazlo""¿Qué?" Leo suspiró frustrado, bajando un poco su cabeza para restregar su mejilla contra la de Usagi, sintiendo lo tenso que estaba hasta que se relajó y lo siguió.Sus patas haciendo pequeños círculos en su caparazón y hombros, sus mejillas restregandose suavemente entre ellas, pasando su osico por la mandíbula, nariz y mejillas de Leonardo.Estaba bien, La temperatura de Leo había bajado tan solo un poco nivelandose, mientras pudiera ayudarlo entonces estaba bien estar así, estaba bien sentir cómo sus corazones se volvían uno y cómo sus almas se llamaban. Suspiró por quinta vez en el día, ya habían pasado cuatro días desde que Usagi lo había cuidado por completo y que gracias a su capricho de querer tenerlo contra él cómo un gran peluche tamaño real, se estuviera recuperando de mejor forma. Ya no estaba en cama sintiéndose horrible, ahora ya podía salir y vagar pro la guarida, ya podía conversar normal y pronto estaría fuera de las alcantarillas otra vez.Durante esos días Usagi venía a verlo dos veces, una durante la mañana dónde se encargaba de ayudar a limpiar su habitación junto a Rapha, cambiando los inciensos naturales que traía de lavanda. Y después venía otra vez por la noche, ayudando a Mikey a prepararle alimentos adecuados para su recuperación, estando con el un par de horas abrazados compartiendo su calor corporal antes de irse y volver al día siguiente.Era una agradable rutina a su manera, era agradable verlo vagar por la guarida sin preocupación con ropa casual, cómo si viviera ahí aunque después tenía que despedirse de él.Está vez lo estaba viendo desde la sala, Usagi se veía familiarizado de alguna u otra forma en la hora de cocinar, aunque no preparaba alimentos demasiado elaborados y que claramente eran de su cultura, se mezclaba bien con Mikey, ambos ayudándose mutuamente cuando era necesario.Pero más allá de pensar que se veía genial, que esa ropa tan casual le sentaba bien y que se veía increíblemente guapo así, sus pensamientos iban a otro lado.Lo había estado pensando mucho últimamente, desde la cena de navidad hasta ese día.Él no era especialmente ingenuo y despistado cuando se trataba de saber su propio sentir, de identificar las emociones y sentimientos (aunque Mikey era mucho mejor para eso). Se había dado cuenta de muchas actitudes de si mismo alrededor de Usagi, desde observarlo de una manera detallada hasta sentir cómo su corazón estallaba de un sentimiento que reconocía a la perfección.En su vida había experimentado algo romántico hacia alguien que no fuera platónico, cómo decir que podría salir con alguien cómo Henry Cavill o aceptar una cita con Emma Watson. Pero enamorarse nunca había entrado a sus perspectivas por simples razones, era un mutante que el mundo no conocía, porque su círculo de amigos solo eran siete personas y cinco de ellos eran su familia y por último, ya se había resignado a estar solo por toda su vida.Así que haberse dado cuenta que estaba enamorado de su amigo, de su mejor amigo fue algo duro.Intentó convencerse que era admiración y que solo le gustaba tenerlo cómo camarada y compañero, pero cada momento en el que estaban juntos, mirándose con un sentimiento oculto tan fuerte..Simplemente lo sabía, sabía que estaba enamorado de él y le encantaba la idea.Digo, Usagi era igual a él y era un espadachín genial, si se volvieran pareja estaba seguro que cada día sería o hacer algo divertido, o estar de cariñosos o solamente haciendo un maratón de cualquier cosa ¡Así que estaba seguro que serían muy felices!Y vamos, estaba seguro que también le gustaba o por lo menos sus hermanos eran lo que habían dicho a escondidas.Claro, él solo escuchó por casualidad, claro.Ejem."Me gusta Usagi.." Murmuró lo más bajo que pudo cuando él sonido de la batidora, el de la televisión y las risas de ambos individuos opaco su propia voz."¿Ah, en serio?" Donnie murmuró, sin prestarle verdadera atención. "Debió ser una gran sorpresa.""Quiero conquistarlo..""Pensé que ya lo habías hecho desde un inicio.""¿Si lo invito a una cita crees que acepte?" "No sé, le preguntaré. ¡Hey, Usagi-!" Leonardo se movió rápidamente hacia él, cubriendo su boca cuando vió las intenciones de su hermano."¡Cállate Tello!" Lo escuchó decir algo, molesto de no poder hablar y de tener a su gemelo molestandolo.Cuando Usagi giró hacia ellos, sólo lo pudo saludar totalmente nervioso siendo bien recibido antes de concentrarse en su labor."¡Solo dime si me ayudarás o no!" Quitó sus manos de su boca, viéndole molesto y aunque Donnie no quería involucrarse, ya había tenido suficiente de escucharlo parlotear de Usagi cada rato."Cómo sea"Y era una gran victoria para Leonardo, otra vez.
----- CHAPTER BREAK -----
Había llegado el día, después de que oficialmente estaba sano, que ya no era necesario tomar medicamentos y estar dentro de la guarida siempre, había estado retomando su buena condición física, saliendo a patrullar junto a sus hermanos o solamente yendo a comer pizza.Usagi había estado ocupado últimamente, al parecer su entrenamiento había pasado a otro nivel más caótico y le estaba costando muchas energías y fuerzas, así que tuvo que esperar unos días hasta poder reunirse junto a su amigo.Y ahí estaban, sentados sobre el tejado del rascacielos más alto de la ciudad, contemplándo la visita nocturna una vez más. Solo escuchando cómo Usagi parloteaba sobre los yokais de su mundo, cómo su abuelo los había capturado, él los liberó y se hizo amigo de varios de ellos.Era la novena vez que él contaba esa historia, pero verlo tan feliz y emocionado contándola solo le hacía querer escucharla una y otra vez hasta el cansancio, solo para verlo feliz y animado después de un largo entrenamiento Aunque hoy no estaba prestando particular atención, sentía sus manos sudar de los nervios y su corazón latir con fuerza, buscando el momento adecuado para poder preguntarle lo que tanto tiempo había estado esperando.Pero demonios, ahora maldecia que Usagi tuviera tanta energía y que no parara ni un segundo de charlar."Sagi-" Lo llamó, Usagi rápidamente parando de hablar y girando a observarlo con curiosidad.Y ahí murió el valor que tanto tiempo había intentado reunir."Yo-" aclaró su garganta, dándose una cachetada mentalmente para darse fuerzas y dejar de actuar tan inseguro. "Me gustaría invitarte a una cita" Sonrió confiado aunque internamente estaba gritando con todas sus fuerzas.Usagi parpadeó un par de veces, su cabeza inclinandose suavemente cómo si estuviera pensando o dudando, aunque esa sonrisa divertida y feliz le hacía entender que, efectivamente, le gustaba la idea."¿Una cita? Nunca he tenido una" Admitió sin pena alguna, algo que lo alegró porque al final de cuentas, compartirían esa experiencia juntos. "¡Pero claro! Me gusta la idea, me gustaría tener una cita contigo.""¡A mí también! Digo, me gustaría tener una cita contigo, no conmigo porque eso sería raro- ¡Pero sí! Que te parece en dos días, viernes, no ¿Es jueves? Si, creo que es jueves, pero creo que es un buen día-""¡Oh, excelente! Entonces le preguntaré a Sensei y.. te veré el jueves..""Sí, el jueves yo iré por tí."Bueno, había salido mejor de lo que pensó, ahora solo se lo contaría a sus hermanos y buscaría un bonito lugar donde estar juntos, tal vez tomar su mano, decirle que le gustaba, besar su mejilla.. "¡Aceptó! ¡Aceptó ir conmigo a una cita!" Leonardo entró corriendo a la guarida, saltando las taquillas y acercándose a la sala donde su familia estaba esperando."¿¡En serio!? ¡Oh eso es genial, debemos preparar todo!" Mikey fué el primero en acercarse, siendo seguido rápidamente por April quien le dió un par de palmadas en su espalda."¡Vamos, no tenemos tiempo que perder! ¿Ya sabes dónde elo llevarás? ¿Van a combinar o usarás algo elegante, eh galán?" Leonardo río ante el comentario, negando."No lo sé- quiero llevarlo a un lugar bonito, a Usagi le gusta mucho la naturaleza pero también le gusta lo brillante ¿Hay algún lugar donde se puedan ver las estrellas?" Preguntó vacilante.Tal vez sí podía llevarlo a un lugar lo más parecido a las descripciones que le había dado sobre su mundo, sería perfecto."Hay una zona ecológica al norte, oh es un lugar increíble, estoy seguro que al conejo le encantará" Splinter intervino, interesado en la plática de sus hijos.Era la primera vez que uno de ellos ah laba abiertamente sobre un tema amoroso, todos se habían visto muy reacios a tener citas o vidas amorosas, así que verse involucrado en la probable primera (o única) relación de su hijo era una gran dicha.Y más cuando se trataba de alguien cómo Usagi, debía admitir que le gustaría tenerlo de yerno aunque ambos chicos fueran igual de tontos y probablemente le sacarían canas verdes."¡Hagamos una cena romántica!" Mikey sugirió, pero Rapha intervino rápidamente."Una cena sería buena pero si será para ver las estrellas ¿No sería mejor un picnic?" Preguntó y Mikey le dió la razón rápidamente, un picnic romántico era lo más adecuado."No te preocupes, hermano mayor, nosotros nos encargaremos de todo y les daremos la mejor cita del mundo, Usagi se dará cuenta que somos los mejores cuñados."Después de esa noche los días pasaron demasiado rápido, en un abrir y cerrar de ojos ya estaba a tan solo una hora de que la cita comenzará, había hablado un poco con Usagi (en realidad Mikey habló con él) y le había dicho que su hermano menor iría por él, que el lugar en donde se verían era una sorpresa y que usará algo cómodo.Aunque él no tomó el consejo o no en su totalidad, había elegido una camisa formal blanca y un saco negro junto una corbata que April le ofreció, en su propia opinión se veía bien, nada muy formal pero si con encanto.Ya tenía el itinerario de esa noche, Mikey iría por Usagi y lo llevaría al lugar, él lo estaría esperando con flores en mano, dándole la bienvenida, Rapha y April serían los camareros que les llevarían alimentos cuando Usagi dijera algo cómo '¡Oh, tengo ganas de comer algo japonés!' o algo así.Donnie era el encargado de mantener a los bichos, personas y animales alejados para evitar algún accidente.Y Mikey sería el camarógrafo quien guardaría ese bello momento.Sencillo y fácil, nada de que temer. Echó un último vistazo a todo, el lugar era amplió, un gran jardín con arbustos bien cortados, césped corto que no dejaría que las arañas o hormigas se escondieran, sauces llorones que decoraban el lago frente a ellos. Bellas luces de hadas amarillas adornando todo con algunas decoraciones colgantes de color azul y para acabar, el gran y brillante cielo estrellado acompañándolos.Sí, definitivamente todo se veía perfecto y sabía que a Usagi le encantaría."¡Ya vienen para acá!" April se acercó corriendo, acomodando el mostacho debajo de su nariz.Dió una rápida respiración profunda, disipando todos los nervios que tenía y tomando una gran seguridad en si mismo, debía dar lo mejor de si mismo para evitar que su primera cita saliera mal.Pero ahora que lo pensaba ¿Era una cita romántica o de amigos?¿Y si Usagi creyó que era una salida de amigos y ahora estaba haciendo el ridículo?¿Y sí...?Sus pensamientos quedaron en silencio en el momento en que lo vió, conteniendo el aire y evitando gritar cómo niña enamorada.Mikey lo ayudaba a caminar lo mejor que podía, guiandolo gracias a la falta de visión por la venda que cubría sus ojos. Usagi usaba una camisa formal blanca, un chaleco tipo corset negro y un pantalón oscuro con diseños al final, algo simple, cómodo pero formal.Si contar que ambas vendas que vendan sus pies y sus orejas cambiaron de color a uno más limpio y agradable a la vista.Cuando Mikey le quitó la venda de los ojos y lo permitió observar a su alrededor, solo pudo sonreírle con suavidad, sintiendo su rostro arder cuando sus miradas se cruzaron, ambos hipnotizados por el otro.Leo se acercó tímidamente, siendo apoyado pero su hermano menor que se alejó para darles algo de privacidad, lo cuál agradeció mucho."Te ves muy bien, aunque siempre te ves bien pero hoy realmente te ves.." Mordió su lengua, sin saber cómo continuar.¿Debía decirle que se veía precioso? ¿Era correcto?"También te ves muy bien, me agrada la corbata" Señaló la prenda oscura con suaves bordados azul neón, algo que ya lo atribuía mucho a su persona."¿Tú crees? Lo sé, me veo genial con esto" Bromeó un poco, aunque recordó que tenía las flores en mano. "¡Oh! Toma, estás son para tí"Usagi tomó el ramo con suavidad y delicadeza, claramente impresionado que le estuviera regalando flores, en especial un ramo con una gran variedad de estas mismas.Las lilas azules para un amor a primera vista, camelia rosada para la admiración y el orgullo, Jacinto azul para la esperanza en el amor y orquídeas blancas para una declaración.Muy bien, Usagi sabía que no debía pensar mucho en el significado y que probablemente solo había sido pura coincidencia."Son preciosas, gracias" Murmuró por lo bajo, incluso cuando podía suponer que no tenía un verdadero significado para Leo, estaba feliz de que las eligiera para él."Ven, ven ¡Tenemos mucha comida! Así que puedes elegir lo que quieras." Tomó suavemente su mano, guiandolo hasta la manta de cuadrados rojos y blancos que adornaban el verde césped, sin más ambos se sentaron sobre ella para degustar los alimentos preparados.Y así fué, ambos comieron entre pláticas sin sentido o risas, April o Rapha apareciendo de la nada a ofrecer algo o simplemente preguntar si estaba todo bien, para después volver a irse y seguir observando a la distancia.Todo estaba yendo mucho mejor de lo esperado, la velada, el ambiente y la compañía era la más adecuada para él momento, con el ruido de las hojas moviéndose al fondo o de los peces nadando en el extenso lago frente a ellos.Y tal y cómo lo había previsto, el lugar le hacía a Usagi recordar un poco a su hogar, charlando más abiertamente de Neo Edo y sus aventuras, cosas que se había guardado muy en el fondo cómo un secreto que solo se permitió compartir en esa ocasión, hablando de los extensos campos p los gigantescos árboles, los bellos parques que se hacían o cómo las flores florecían en esa época del año.Y era agradable escucharlo, solo ellos dos bajo el cielo estrellado, disfrutando de estar juntos.Leo movió suavemente su mano hasta que chocó contra la de Usagi, pidiendo permiso en silencio que fué respondido al instante, sus dedos entrelazandose y ambos juntandose un poco más hasta que compartieron calor corporal, sus respiraciones sincronizadas y sus corazones latiendo con fuerza.Todo era más que perfecto en ese momento.Solo debía ganar un pocoas de valor, era el momento adecuado para decirle sus sentimientos, para que ambos dijeran que se amaban y que estarían juntos hasta el fian de los tiempos y mucho más."Usagi.." Lo llamó, girando un poco su rostro hacia él, conteniendo la respiración cuando hizo lo mismo.Estaban a pocos centímetros, sus respiraciones combinándose en una danza y sus pestañas revoloteando, preparándose para lo que probablemente podría suceder en ese momento."¿Puedo..?" No pudo preguntar adecuadamente cuando escuchó a sus hermanos intentando detener a alguien y pocos segundos después, una pequeña manada de perros pequeños acercándose a ellos.Oh bueno, ahí iba su declaración de amor."¡Oh, son cachorros!" Usagi tomó uno entre manos, acariciándolo y comenzando a jugar con ellos sin darse cuenta del estado mental de Leo.Estaba derrotado."¡Oh lo siento mucho, amigos! Venía aquí de pasó y los ví, JaJa" Todd se acercó al lugar, sus hermanos detrás de él tirados sobre el suelo después de que el momento se viera arruinado."¿Un yokai?" Murmuró Usagi, dejando que los cachorros se escaparán de sus manos y fueran hacia Todd."¡Oh claro que no! Soy un mutante querido conejo, ¡soy Todd!""Yuichi Usagi, un gusto Todd" Se presentó de forma adecuada, curioso de su apariencia.¿Era una rata o un hamster?"¡Leo, mi querido amigo! ¿Porqué la cara larga?" Está vez él capibara miró hacia la tortuga de marcas rojas, que solo estaba de boca abajo contra el suelo, golpeándolo sin fuerza alguna."Cita.. el momento... Arruinado.." "¡Oh ya veo! JaJa, lamento mucho haber interrumpido su cita amigos, ¡Pero ya debo irme, fué agradable verlos, pasen a visitarnos pronto! ¡Adiós!" Todo se alejó a paso lento, cantando alguna canción que no conocían.Y sin más, el lugar se quedó en silencio absoluto, cada uno de ellos parecían totalmente derrotados, cansados y tristes, cosa que Usagi no estaba entendiendo por completo.Ahora sentía que se perdía de algo.El teléfono en su bolsillo vibró, captando su atención y con una simple hojeada supo que debía volver a casa, ya eran cerca de las diez PM y Katsuichi lo necesitaba de vuelta para su meditación nocturna."Leo, debo volver a casa" Murmuró suavemente, acercandose a él, quien solo lo observó triste. "Me divertí mucho hoy, fue agradable haber estado aquí junto a tí. Fué una gran cita, gracias""Pero.. no pude ni siquiera mostrarte mi truco.." Murmuró, aún desilusionado, aunque rápidamente cambió de opinión. "¡Déjame mostrartelo! ¡Donnie, ven, rápido!"Y su gemelo a regañadientes se acercó con pasos pesados, cansado de todo ese show.Usagi solo miró expectante, aunque en algún momento se distrajo cuando Mikey y April se acercaron a él, palmeando su espalda y pidiendo disculpas porque las cosas no salieron exactamente cómo la habían planeado.Yuichi solo negó, diciendo algo cómo que había sido genial y que le gustaría que se volviera a repetir.Aunque eso pasó a segundo plano cuando el olor a tela quemada llegó a sus narices."¿¡Leo!?" Usagi miró rápidamente a la tortuga, jadeando al ver su brazo envuelto en llamas y cómo Donnie tenía una botella de agua en mano.Donnie tiró el agua por encima del fuego, lo cuál no funcionó exactamente bien."¡AH POR-! ¡AGUA, TIRENME AGUA!" Leo movió su brazo frenéticamente de arriba hacia abajo, sin saber que hacer exactamente."¡Espera, Leo! ¡Deja de moverte!" Usagi intentó apagar el fuego, pero Leonardo se lo estaba haciendo imposible, sus hermanos intentando tirarle el agua pero fallando miserablemente."¿Cómo es que acabamos así?" April preguntó a la nada, mirando la caótica escena frente a ellos y Donnie solo pudo encogerse de hombros, escuchando tanto al conejo como a la tortuga gritar asustados. Un rato después estaban devuelta en la guarida, después del mal final y que Leo haya sido empapado con agua por tres veces y que ahora tuviera una quemadura mínima en su brazo, estaba siendo curado adecuadamente.Usagi vendan con mucho cuidado y delicadeza el brazo del otro, quien parecía no quererlo ver, se veía tan afligido que era imposible ignorarlo."Y ya está.." Murmuró, suspirando felizmente de terminar, la quemadura probablemente desaparecería en un mes y no dejaría marca alguna."Gracias.." Leo agradeció con voz temblorosa, suspirando por octava vez al día."Fué una buena cita..""Pero las cosas no salieron bien, quería que vieras mi truco y no salió bien.." Leonardo restregó su mano por su rostro, claramente cansado."Dejando de lado que te quemaste, en realidad me la pasé muy bien, para ser mi primera cita realmente me gustaría repetirla.." Dió la indirecta más directa que pudo, riendo un poco. "Solo que sin ese truco, no quiero que te tiren al agua otra vez""No hablemos de eso, me asusté" Leo negó, riendo un poco cuando Usagi se recostó sobre su hombro, juntando sus manos."Merecido""Dime qué me odias, mejor""Awww, sabes que te quiero Kame." Usagi lo miró, sonriendo con felicidad y ánimo que contagió a Leonardo al instante, quien también le sonrió, ambos déjanos que la cercanía se quedará entre ellos."Sí, fué una buena cita..""Lo sé, soy el mejor acompañante que pudiste tener.""Cierra la boca, Bun" Leo restregó su osico contra la mejilla de Usagi.Aún no era el momento de dar una declaración, pero ya estaba seguro de algo, sus corazones ya estaban unidos y aunque ahora fuera en silencio, se amaban, se correspondían y estarían bien con eso.Porque no necesitaban gritar que se querían a los cuatro vientos cuando ellos ya lo sabían totalmente.Sabían que se amaban y eso bastaba.Porque ese era su destino, el amarse en cada vida y en cada universo en el que se conocieran, sin importar si ese amor podría hacerse posible o no.
----- CHAPTER BREAK -----
AHHHHHHH este es la nota final de este bonito libro de la trilogía.Aunque esto no termina aquí, de este universo se vienen dos libros más, el siguiente tendrá el arco de la invasión Kraang y el último será el arco final del destino de Yuichi.Además, un libro explicando el futuro apocalíptico de este LeoSagi no vendría mal.¡Espero que hayan disfrutado el primer libro con más soft que drama! El siguiente tendrá ambos géneros a un nivel igual :D!
