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Un monstruo sin corazon

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(Primera persona – Bakugou)
Si hay algo que me caga de este lugar, es que no puedo tener un puto momento de paz.Desde que entré a la U.A., mi vida ha sido un constante griterío de extras, peleas, entrenamientos absurdamente agotadores y, lo peor de todo, un grupo de idiotas que han decidido autodenominarse mis amigos.No me malinterpreten. No es que odio al "Bakusquad"—aunque jamás voy a llamarlos así en voz alta. Pero, joder, a veces siento que estar con ellos es como tratar de mantener la cabeza fuera del agua en medio de un tsunami de estupidez.Y en el centro de todo está él.
Eijiro Kirishima.
El pelirrojo más molesto, insistente y jodidamente genuino que he conocido en mi vida.No sé en qué momento se pegó a mí como un chicle en la suela de mi zapato, pero ahora simplemente está ahí. Siempre. En todas partes. Metiéndose en mis entrenamientos, en mis peleas, en mi espacio personal y, lo peor de todo, en mi puta cabeza.Porque sí, estoy enamorado de él.Y es una mierda.No sé en qué momento pasó, pero me doy cuenta cada vez que lo veo sonreír de esa forma exageradamente brillante. Cada vez que se ríe con toda la cara, mostrando los colmillos como si fuera un puto tiburón. Cada vez que pone una mano en mi hombro y dice algo como "¡Eres el mejor, Bakubro!" con tanta confianza que casi lo creo.Por supuesto, no tiene ni idea.Y está bien así. Porque yo, Katsuki Bakugou, no tengo tiempo para mierdas románticas....O eso me digo a mí mismo mientras lo veo, a unos metros de distancia, apoyado contra la pared del salón de clases, riéndose de algo que Kaminari acaba de decir.Maldito estúpido pelirrojo.—¡Baku, Baku, Baku! —Una voz insoportablemente animada interrumpe mi tren de pensamiento y antes de que pueda reaccionar, Kaminari ya está colgado de mi hombro como si no tuviera instinto de supervivencia.—¡QUÉ MIERDA QUIERES, PIKACHU! —Lo empujo con fuerza y el idiota casi se cae de culo, pero Kirishima lo sostiene antes de que se estrelle contra el suelo.—¡Joder, qué agresivo! —se queja Kaminari, acomodándose la chaqueta con aire ofendido.—Es Bakugou, no sé qué esperabas —se burla Sero, apoyándose contra su escritorio con una sonrisita.Mina, que estaba sentada sobre una mesa, patea el aire con los pies y me mira con diversión. —Pero igual es adorable, ¿no? Como un gato salvaje que intenta morderte pero en el fondo solo quiere amor.— —Voy a matarlos —gruño, encendiendo mis palmas, pero Kirishima pone una mano en mi hombro y por alguna jodida razón eso es suficiente para bajarme la adrenalina.—Ya, ya, Blasty, no los mates todavía. Aún no ha terminado el día —dice con una sonrisa.Mi cerebro se apaga por medio segundo.Por supuesto que este idiota tiene que llamarme así en público.Agarro su muñeca y la aparto de mi hombro con una mueca. —Deja de decirme así, Shitty Hair.—Nah, me gusta —contesta como si nada, con esa maldita sonrisa que no se borra ni aunque lo golpees en la cara.—Si vas a seguir molestando, lárgate.—Pero es que tenemos un asunto importante que discutir —interviene Kaminari, agitando las manos.Levanto una ceja. —¿Qué mierda puede ser tan importante que me tengan que joder a mí?—¡Fiesta en los dormitorios de la Clase B! —canta Mina, alzando los brazos.—Ni de coña —respondo automáticamente.—¡Vamos, Bakubro! —Ahora es Kirishima el que se mete en la conversación, dándome un leve codazo en el brazo. —Nunca vienes a este tipo de cosas, ¿qué tienes que perder?Mi dignidad, por ejemplo.Pero el muy cabrón me mira con esos malditos ojos brillantes y mierda, ya sé que voy a terminar yendo aunque no quiera.—Hago lo que me dé la gana —gruño, cruzándome de brazos.—O sea que vas a ir —dice Sero con una sonrisita burlona.—CIERRA LA BOCA, CINTA.Pero ellos ya están celebrando, y de alguna manera, sé que mi destino está sellado.

----- CHAPTER BREAK -----

(Tercera persona – Fiesta en la Clase B)
El aire estaba lleno de música y risas mientras los estudiantes de la U.A. se mezclaban en los dormitorios de la Clase B. Las luces estaban bajas, algunas bebidas (no alcohólicas, porque Aizawa los mataría) pasaban de mano en mano, y el ambiente era lo suficientemente relajado como para que incluso los más reservados se unieran a la conversación.En una esquina de la sala, un grupo se había formado de manera natural, con Kirishima en el centro de la conversación. A su alrededor estaban Kaminari, Sero, Tetsutetsu, Shinso y, por alguna razón, Monoma, que no perdía oportunidad para soltar comentarios sarcásticos cada dos minutos.—Entonces, Kirishima —comenzó Monoma con su clásica sonrisa engreída—, si eres tan buen amigo de Bakugou, ¿qué sabes de su vida amorosa?Kirishima parpadeó, confundido por el cambio de tema.—Eh… no sé nada, la verdad. No creo que sea algo que le interese demasiado.—Sí, está muy centrado en ser el mejor de todos, siempre —comentó Tetsutetsu mientras giraba distraídamente el vaso entre sus manos.—O simplemente nadie lo soporta lo suficiente como para salir con él —intervino Shinso con tono aburrido antes de dar un sorbo a su bebida.—¡Eso no es cierto! —saltó Kirishima de inmediato, su voz más fuerte de lo esperado.—Vamos, Kirishima —se rió Kaminari, dándole una palmada en la espalda—. A Bakugou lo queremos, sí, pero salir con él es otro nivel de dificultad.—Si te distraes, explotas en mil pedazos —añadió Sero con un encogimiento de hombros.—¡Vamos, no sean así! —Kirshima se cruzó de brazos, frunciendo el ceño. —Bakugou es genial. Es fuerte, determinado, apasionado…—Oh, definitivamente es apasionado —se burló Monoma, alzando una ceja con diversión.—Lo que quiero decir es que no es imposible salir con él. Es más, si encontrara a la persona indicada, sería un gran novio.Hubo un momento de silencio antes de que Kaminari chasqueara los dedos con una expresión traviesa.—Tengo una idea... Si es tan fácil salir con Bakugou… ¿por qué no lo intentas tú, Kiri?Kirishima se quedó quieto.—¿Qué?—Sí, sí —Sero se unió a la broma—. Si crees que Bakugou puede ser un buen novio, demuéstralo.—Hagamos una apuesta —propuso Monoma con su tono de superioridad habitual—. Si puedes salir con él un mes sin que te mande al carajo, cada uno te debe 1000 yenes. Si no, tú nos debes a nosotros.—Eso es ridículo —bufó Kirishima, pero su voz no sonó tan firme como esperaba.—¿Ridículo? ¿O tienes miedo de que Bakugou te mande volando antes de la primera semana? —se burló Shinso con una sonrisa apenas perceptible.—¡No es eso! —protestó Kirishima. —Es solo que…—¿Solo qué? —Tetsutetsu lo miró con curiosidad. —¿Acaso dudas de tu propia teoría? Dijiste que Bakugou sería un buen novio, ¿no?—Exacto —apuntó Monoma, inclinándose ligeramente hacia adelante. —Si realmente crees eso, entonces probarlo debería ser pan comido para ti. A menos que… solo estés hablando por hablar.Kirishima apretó la mandíbula. Sabía que Monoma estaba provocándolo, pero eso no significaba que no tuviera razón. Además… parte de él pensó que, en el fondo, esto no era una idea tan mala. Siempre había querido entender mejor a Bakugou, demostrarles a los demás que no era solo un saco de explosiones y mal humor.Él lo conocía mejor que nadie. Sabía que Bakugou era más que eso. No podía ser tan difícil.—Hecho —dijo con una sonrisa confiada, sintiendo cómo una chispa de adrenalina recorría su cuerpo.El grupo estalló en exclamaciones sorprendidas.—¡¿En serio?! —preguntó Kaminari con los ojos abiertos como platos.—Oye, oye, solo era una broma… —comentó Sero, aunque sonaba más divertido que preocupado.—Nada de echarse atrás ahora —dijo Monoma con una sonrisa astuta—. Lo has dicho con confianza, Kirishima. Espero que estés listo para un mes interesante.Kirishima soltó una risa nerviosa, sintiendo un nudo formarse en su estómago. Quizás… se había metido en algo más grande de lo que esperaba.

----- CHAPTER BREAK -----

(Primera persona – Bakugou)
Si hay algo peor que que te arrastren a una fiesta llena de extras ruidosos, es que el pelirrojo estúpido de tu mejor amigo desaparezca por una hora entera y luego vuelva con una cara tan sospechosa que hasta un idiota como Kaminari notaría que algo no cuadra.—¿Dónde mierda estabas? —le pregunto en cuanto lo veo entrar otra vez al salón principal.Kirishima me mira sorprendido, como si no esperara que yo lo estuviera esperando. Por supuesto que lo estoy, maldita sea. Si no fuera por él, no estaría en esta estúpida fiesta en primer lugar.—Eh… solo charlando un rato con los chicos —dice, rascándose la nuca con su típica sonrisa nerviosa.Levanto una ceja.—¿Y qué mierda hablaban?—Nada importante —responde demasiado rápido.Ajá. Algo no está bien. Lo observo con más detenimiento: sus mejillas están un poco sonrojadas, evita mi mirada y sigue rascándose la nuca. Definitivamente algo oculta.Antes de que pueda interrogarlo más, el muy hijo de puta hace algo que me deja en shock absoluto. Se me acerca más, hasta que casi no hay espacio entre nosotros.—Bakugou, yo… —vacila por un segundo, pero entonces suelta una respiración profunda y se planta firme frente a mí— Tengo algo que decirte— El idiota se ve muy nervioso y no entiendo por qué.—Escúpelo— Digo esperando cualquier cosa menos lo siguiente—Me gustás.—… Espera. ¿Qué?—¿Que?...¿QUÉ MIERDA DIJISTE?— Kirishima se sobresalta, pero maldita sea, ¿qué esperaba? No es como si me pudiera tirar semejante bomba y que yo lo tomara con calma.—Que me gustás —repite, más seguro esta vez.Mi cerebro entra en cortocircuito. No. No puede ser. Esto no está pasando. Pero Kirishima me está mirando directo a los ojos, con esa expresión tan honesta que me dan ganas de gritar.—¿Desde cuándo? —logro decir con voz ronca.—Hace tiempo.Mierda.Mi corazón se acelera tan rápido que me duele el pecho. Kirishima me gusta desde hace tanto que ya me había resignado a que jamás pasaría nada. Y ahora de repente él me dice que siente lo mismo.No lo entiendo. No tiene sentido. Pero, al mismo tiempo, ¿qué carajo me importa? El pelirrojo que me hace perder la cabeza me acaba de decir que me quiere.El idiota se me queda mirando mientras ibtento de procesar lo que me dijo—¿Eso es un sí o un no? —pregunta después de unos segundos de silencio incómodo.Miro su cara, sus ojos llenos de expectación, esa maldita sonrisa temblorosa que me dan ganas de besar. No lo hago. No todavía. Porque soy un maldito desastre y no sé cómo procesar esto.—¿Me ves diciéndote que no, Shitty Hair? —gruño, cruzándome de brazos.Su rostro se ilumina con una sonrisa tan enorme que me dan ganas de abrazarlo. Sus manos se cierran en puños de emoción y da un pequeño saltito que le sale de forma natural. Me dan ganas de burlarme de él, pero no puedo. Porque, joder, estoy tan jodidamente feliz que me duele la cara de tanto contener la sonrisa.—¿Entonces somos novios? —pregunta, todavía incrédulo.—Sí, tonto ¿Necesitas que te lo grabe en la frente o qué?Se ríe, y de repente me jala de la muñeca, acercándome hasta casi aplastarme contra su pecho. Se siente cálido. Se siente bien. Me mira a los ojos, y por primera vez en la noche, dejo que mi sonrisa se asome un poco.Después de la confesión, la fiesta sigue su curso, pero para mí, todo el ruido y la gente parecen un maldito borrón de fondo. Kirishima y yo seguimos juntos en una esquina, sin decir demasiado, solo dejando que la realidad de lo que acaba de pasar se asiente.—Bueno… —empieza Kirishima después de un rato, rascándose la nuca otra vez—. ¿Quieres seguir en la fiesta o prefieres que salgamos a tomar aire?No necesito pensarlo mucho.—Vámonos de aquí —digo, y sin esperar respuesta, lo tomo del brazo y lo arrastro fuera del dormitorio de la Clase B.El aire fresco de la noche nos golpea cuando llegamos al patio. La música sigue sonando desde adentro, pero aquí afuera es más fácil respirar.—Pensé que te gustaban las fiestas —dice Kirishima con una sonrisa ladeada.—No cuando están llenas de idiotas —gruño, cruzándome de brazos. Luego lo miro de reojo—. Y definitivamente no cuando me acabas de confesar algo como eso en medio de todo el maldito caos.Kirishima suelta una risa baja y me da un ligero codazo en el brazo.—Supongo que fue un mal momento, ¿eh?—El peor —respondo, pero no hay veneno en mi voz. De hecho, hay una sonrisa escondida en mis labios, aunque me esfuerzo en que no la note.Nos quedamos en silencio un rato, mirando las luces de la ciudad a lo lejos. Y entonces, sin pensarlo demasiado, suelto:—Eres un imbécil valiente.—¿Eh?—Por decirme eso. Y por arriesgarte a que te mandara a la mierda.Kirishima sonríe de nuevo, pero esta vez es más suave, más real. Se acerca un poco más a mí, hasta que nuestros hombros se tocan.—Sabía que no lo harías —dice, con una seguridad que me da ganas de besarlo ahí mismo.Pero no lo hago. No todavía.Lo único que hago es quedarme ahí, a su lado, con el corazón todavía latiendo fuerte en mi pecho.Porque joder, creo que esta es la mejor noche de mi vida.

----- CHAPTER BREAK -----

(Primera persona – Bakugou)
 La idea de contarle a los demás que estaba saliendo con el pelo de mierda me parecía una mierda innecesaria. No porque me avergonzara. Joder, no. Pero la gente es molesta.Si lo decíamos, no nos iban a dejar en paz. Preguntas estúpidas. Miradas raras. Comentarios imbéciles. No quería nada de eso.El idiota, sin embargo, tenía otra opinión.—No digo que lo gritemos por los pasillos —dijo esa mañana mientras caminábamos juntos al comedor—, pero… no sé, siento que ocultarlo es raro.Puse los ojos en blanco.—No estamos ocultándolo, solo no es asunto de nadie.Me miró con una sonrisa ladeada, de esas que me sacaban de quicio.—Eso suena como ocultarlo.—¡No me jodas, Shitty Hair!Él solo se rió y, con la puta confianza que tenía, me revolvió el pelo como si fuera un perro.Lo fulminé con la mirada, pero el idiota ya había entrado al comedor como si nada.Maldito pelirrojo de mierda.El tema quedó ahí. O eso pensé.Seguimos el día como cualquier otro. Clases, entrenamientos, más clases. Todo normal. O tan normal como puede ser cuando tienes que entrenar con el idiota que ahora es tu novio y esta todo sudado y jodidamente sexy MIERDA no pienses en esoLa peor parte es que el no notaba lo que estaba haciendo, odiota.Hice mi máximo esfuerzo por evitar cambios en mi actitud, lo último que me faltaba era un grupo de idiotas acostándome. Pero el tipo con pelo en vez de cerebro lo hacia demasiado dificll. Cada vez que este tonto hacía algún comentario, cada vez que se reía con esa maldita risa escandalosa, cada vez que me tocaba el hombro después de una buena pelea, yo tenía que recordarme que nadie se podía dar cuenta de nada.No porque fuera algo malo, sino porque no estaba preparado para el infierno que sería si lo sabían.Por eso, cuando llegó la hora del almuerzo, pensé que podía relajarme.Pero no.Porque mi vida es una mierda.Nos sentamos en la mesa de siempre, rodeados de los de la 1-A. Pikachu y cintas peleaban por un pedazo de pollo, ojos de mapache hablaba de un dorama y deku (no sé quien invito al iidota a nuestra mesa) tomaba notas sobre alguna estrategia. Todo normal.Hasta que sentí un leve roce contra mi pierna.No le di importancia al principio. A veces alguien pateaba sin querer debajo de la mesa. Pero luego volvió a pasar, esta vez más intencional.Levanté la mirada con el ceño fruncido. Kirishima estaba concentrado en su comida, pero algo en su expresión me dio mala espina.Le di un leve golpecito de vuelta con el pie.Fue automático. No lo pensé.Pero él se quedó completamente quieto.Después de unos segundos, levantó la mirada y me vio con los ojos entrecerrados, como si acabara de atraparme en algo.No sé por qué, pero algo en esa mirada me hizo sonreír.Pequeño error de cálculo.Porque justo en ese maldito momento, la ojos de mapache nos estaba mirando.Hubo un segundo de silencio.Luego, un grito ensordecedor.—¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAH!!!!Toda la mesa se quedó en silencio y volteó a verla.—¿QUÉ TE PASA? —gruñí, pero ya era demasiado tarde.La alien tenía los ojos abiertos como platos, señalándonos con una emoción inhumana.—¡¡¡¡ESTÁN SALIENDO, VERDAD!!!! 
Mierda.
Mierda, mierda, mierda. —¿Qué? —preguntó deku, dejando caer los palillos.—¡¿QUÉ?! —gritó pikachu, pero luego miró al cintas y se quedaron callados de forma extrañamente sospechosa.—¡¿De qué estás hablando?! —intenté desviar el tema.Pero la alien ya lo sabía.Nos miró a los dos, luego bajó la mirada a la mesa…Luego a nuestros pies.Y soltó otro grito de emoción.—¡¡¡¡ESTABAN JUGANDO CON LOS PIES DEBAJO DE LA MESA, LO VI!!!!—¡NO ESTÁBAMOS JUGANDO UNA MIERDA!Mi cara se calentó al instante, y cuando volteé a ver al cabello de mierda, el cabrón estaba rojo como su maldito cabello.Supe en ese momento que estábamos jodidos.La ojos de mapache nos miró con ojos brillantes y luego sonrió como si acabara de ganar la lotería.—Kirishima… —dijo con una voz peligrosamente dulce—, ¿es cierto?El pelirrojo me miró de reojo, tragó saliva, y al final suspiró.—…Sí.Y así, en cuestión de segundos, todo el puto curso lo supo.La mesa entera estalló en caos.—¡¿Desde cuándo?! —preguntó deku, sorprendido.—¡¿Cómo carajo hiciste que Bakugou aceptara salir contigo?! —gritó el estúpido cargador.—Más importante… — El cinta me miro con cara picara, quién se cree?—. ¿Quién de los dos confesó primero?QUE INSOPORTABLES—¡Basta de preguntas! —grité, ya con las palmas chispeando. Pero ya era demasiado tarde.
Los buitres habían olido la sangre.
—¡Esto es demasiado lindo! —Mina estaba a punto de llorar—. ¡Sabía que había química entre ustedes!—¡Yo también quiero una relación así de hombre a hombre! —gritó grito la copia del rojo desde otra mesa, no sé ni como escucho el idiota. —¿QUÉ MIERDA ESTÁ PASANDO?El cabello de mierda solo se reía a mi lado.Pero lo peor fue que, al mirar a Kaminari y Sero, noté algo extraño.No parecían sorprendidos del todo. De hecho…Parecían estar evitando mirarme directamente.Un mal presentimiento se me instaló en el pecho.Pero no tuve tiempo de analizarlo. Porque en ese momento, lo único que podía hacer era sobrevivir al maldito interrogatorio del siglo.

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