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"Nunca voy a poder tener lo que es mío
Pues siempre estás tomando partido

Pero no me quitarás mi orgullo
No está vez, no está vez"ParamoreNo había pasado mucho tiempo desde que Akira había terminado su carrera de comunicación, y se dedicó de lleno a la fotografía, pues esta era una rama que lo apasionaba, asimismo, en el diario "El buscador" la paga no era mala. Era simplemente ir a la lista de divulgación de nuevas investigaciones científicas y descubrimientos, Akira solo tenía que tomar ciertas fotografías de algún invento, sustancia, o la llegada de algún científico reconocido. El resto era llevárselos a su tío Masato Fudo quien lo enviaba a ciertos lugares. Akira era consciente de que había conseguido su trabajo en parte al nepotismo, pues su tío cuando descubrió que su sobrino se había decantado por estudiar comunicación y luego fotografía, Masato no perdió más el tiempo y lo reclutó. Normalmente, Akira le hubiese gustado más dedicarse a la fotografía artística, pero al ser su tío, un hombre consumado a la ciencia y teniendo como revista científica prestigiosa, no tuvo problemas en reclutar a Akira. El chico no sabía qué decir cuando el hermano de su padre se presentó a su casa, y le comentó sobre el trabajo. Su padre, Reijiro, le comentaba a su único hijo.-Vamos Akira. Te conviene trabajar en el campo científico, se gana más que en el campo artístico. Y el sueldo es bueno.Akira solo contestaba con una tímida sonrisa, y acababa haciendo lo que su padre le decía que hiciera. Quizás debía irse más por lo de que el saldo iba a ser bueno más que cualquier otro interés mundano personal, después de todo, le serviría para sobrevivir en el mundo. Akira aceptó el deseo de su padre de dedicarse de lleno en el diario familiar, "el buscador". Ahora no era la excepción, solo era una reunión más, Akira al final terminó aceptando la propuesta de su padre.A la mañana siguiente, Akira se presentó a los laboratorios Star, donde se iría a presentar el siguiente invento que sin duda revolucionaria la historia, dicho proyecto, se mantenía en secreto. Akira trató de investigar por su cuenta de qué iba exactamente el proyecto pero no halló nada relevantes solo rumores sin confirmar, no había duda sobre por qué su tío lo había enviado a que tomara fotografías del siguiente descubrimiento. Akira condujo su carro hasta estacionarlo en el aparcamiento de los laboratorios Star, este era un edificio grande de fachada blanca, grandes ventanales, Akira se sintió insignificante, tragó saliva, dio un carraspeó y procedió a entrar al interior del edificio. Allí se encontró con una secretaria de lentes, bastante atractiva, vestida de negro con tirantes. La mujer le sonrió, Akira de forma tímida le regresó el gesto, y le enseñó su pase.-Al fondo a la derecha. Le contestó.-Gracias. Respondió Akira.El chico comenzó a caminar hasta dar con la sala donde sería la conferencia, como se la imaginaba, el espacio era enorme con un montón de personas, otros reporteros como él, así como también científicos que hablaban con diversas personas importantes. Al fondo de la sala estaba una larga mesa alargada con diversos bocadillos y un montón de copas de vino. Akira llevó sus manos a su cámara y se acercó a los experimentos había al menos un grupo de científicos, la mayoría de ellos hombres presentando sus proyectos a la prensa.-Con este invento se podrá manifestar recuerdos de la memoria infantil. Ayudará a aliviar traumas. Argumentó uno.Akira tomó su cámara tratando de captar al científico y su invento, el chico aplicó el clic, tomando la fotografía. Estaba tomando fotografías muy bien sobre los inventos, el siguiente fue de otro científico que aplicaba rayos gama. Sinceramente todo lo que mostraban los científicos de los laboratorios Star eran excelentes, no obstante una voz lo interrumpió de su enfoque hacia los experimentos.-Aburridos.Akira volteo a mirar al dueño de esa voz, se trataba de un chico de cabello rubio, vestía de forma bastante informal, llevaba una camisa azul marino con rayas, una gabardina beige en las que llevaba las manos metidas en ella, y botas. Akira estaba impresionado, sin duda este era un chico bastante peculiar, era más o menos de su misma edad, pero mostraba una expresión un tanto más madura, como si estuviese analizando todo.Akira extrañado le preguntó.-¿por qué aburridos?-Este tipo de experimentos son los aprobados por el consejo técnico. Nunca se arriesgan aquí.Eso a Akira le llamó poderosamente la atención, ¿a qué se estaba refiriendo, este chico? El joven devolvió el gesto con una sonrisa que a Akira le pareció maliciosa, el joven de cabello rubio extendió su mano y le respondió.-Ryo Asuka. De la escuela de OppenheimerAkira correspondió el gesto, apretando su mano, por otra parte, se sorprendió.-¿la escuela de Oppenheimer en Washington DC?Ryo Asuka le dio una media sonrisa y le preguntó.-¿sabes de la Oppenheimer?Akira farfulló palabras inteligibles. Se puso su mano en su cuello, y respondió con una tímida sonrisa.-No mucho. Admitió. Solo que es muy complicado conseguir una beca allí, que tienes que ser extraordinariamente inteligente y dotado.Ryo Asuka asintió complacido.-¿Entonces, entiendes que estos proyectos son inferiores? ¿Y es más probable que un alumno de la Oppenheimer te muestre un proyecto mejor elaborado e interesante?Akira frunció el ceño, no sabiendo qué era lo que este extraño chico rubio intentaba decirle, Ryo en cambio dio una sonrisa bastante siniestra.-Puedo mostrarte algo mejor.-¡ohhh! Mira creo que no es tan buena idea, esos proyectos aburridos son muy buenos, créeme que sí. Por algo los laboratorios Star los están mostrando.Ryo asintió pero dijo.-¿y no te gustaría a ti ver algo más de provecho? ¿Algo que los laboratorios Star han censurado?Akira a este punto se encontraba nervioso. Pero no queriendo ser grosero con este chico preguntó.-¿provecho? Inquirió ¿a qué te refieres?-Es un invento en el que he estado trabajando desde hace ya cinco años. Es el mejor en toda mi carrera.Akira arqueó una ceja, desconcertado. No llevaban ni unos segundos de conocerse, y este chico científico llamado Ryo, ¿ya le hablaba de un proyecto secreto? ¿algo que laboratorios Star no aprobaban? Cierta curiosidad comenzaba a moverle la conciencia. Pero, por otra parte, Akira no deseaba romper las reglas ni meterse en problemas. Sabía que cualquier cosa podía perjudicar a su familia, y el buscador terminaría perdiendo su reputación como una revista científica sólida.-Pero es que yo... ¿por qué se lo enseñarías a alguien como yo?Ryo se encogió de hombros y respondió.-No lo sé. Quizás porque creo que eres el único en todo este salón en el que puedo confiar.Akira estaba dudando sobre si ir o no con ese misterioso joven que parecía ser un par de años mayor que él, el chico estaba a nada de voltearse e irse para otro lado, pero Ryo Asuka expresó.-Esto puede revolucionar la industria científica, créeme.Akira entonces pensó, "bueno si es para revolucionar la industria científica" algo bueno habrá, además, el tío Masato, siempre le decía que su periódico buscaría siempre buscar la verdad, no por nada el nombre. Fue entonces que Akira tomó su decisión de ir. Ryo sonrió ante esto. Escoltó al joven fotógrafo al aparcamiento de los laboratorios Star en el cual el muchacho de cabello rubio tenía su coche estacionado. Un hermoso Mercedes Benz negro. Durante todo el trayecto, los dos jóvenes permanecieron en silencio, Akira distraídamente pasó sus manos sobre su cámara, y echó un suspiro. Ryo volteo a mirarlo con una sonrisa.-Jamás te había visto por estos lares ¿de dónde eres?-La universidad de Tokio. Acabo de titularme. Respondió.-Interesante.El joven Akira dio una media sonrisa, no sabía cómo podía romper el hielo con un alumno de la Oppenheimer, era obvio, que este chico sería infinitamente superior en todo a él, incluso, Ryo Asuka era más atractivo que él. Era tan extraño que de entre todos en la convención hecha en los laboratorios Star, Ryo Asuka consideraba que Akira era el único en el que podía confiar. Akira solo era un fotógrafo novato que estaba únicamente en las reuniones científicas para tomarle fotografías a los inventos y luego posteriormente colocarlas en los artículos de la revista del buscador, además recién entrando en el mundo adulto.A Akira no le dio tiempo de observar las diferencias que existían entre él y Ryo Asuka pues en ese momento el auto se detuvo en un callejón aislado en un barrio pobre que parecía ser como una bodega, Akira se asustó mucho, y puso sus manos sobre el respaldo de la silla, Ryo volteo a mirar de reojo al chico.-No te asustes.-Oye, Asuka..-Ryo. Corrigió.-¿cómo? Inquirió Akira.-Llámame Ryo, por favor.-Bueno Ryo... ¿esto no es peligroso?Ryo lo miró extrañado y le preguntó.-¿A qué te refieres?-¿no es peligroso ir en estos barrios con auto así?Ryo sonrió y le dijo.-No te preocupes. Sé perfectamente qué hacer en esto.Akira asintió con la cabeza, no muy convencido, el chico estaba acostumbrado a caminar por este tipo de nichos, un Mercedes-Benz, podría ser lo suficiente llamativo como para que los ladrones estuvieran al asecho. Pero Asuka parecía estar lo suficientemente confiado con su coche, así que, suponía Akira, que Ryo Asuka tenía todo bajo control. A Akira le impresionaba la seguridad con la que Ryo hablaba, era como si tuviese todo bajo control. Y su actitud arrogante y confiada era algo que dejaba sin palabras al joven fotógrafo, jamás había conocido alguien que mostrara tanta seguridad, Akira reflexionó diciendo: bueno, quizás en la Oppenheimer todos los alumnos deben ser seguros de si mismos.El auto lujoso se detuvo en un callejón bastante aislado, Akira se impresionó, el sitio estaba desahuciado con un par de botes de basura a los lados. El muchacho fotógrafo salió del carro cerrando la puerta. Fue en ese instante que Ryo sacó de su gabardina un pequeño aparto extraño con forma de caja, Ryo apretó el botón hacía su auto. En ese instante, el auto comenzó a volverse transparente hasta desaparecer completamente. Akira abrió los ojos, impresionado. Ryo en cambio soltó una risa.-Te impresionas muy fácil.-¿Qué, qué es eso?Ryo con un movimiento de su mano hizo girar el control remoto sin perder ni un segundo su sonrisa descarada.-Nanotecnología. Respondió.Akira deseaba preguntar algo más pero Ryo tomó su mano y le dijo.-Ven aquí.Akira siguió avanzando, con el mismo control remoto, Ryo abrió lo que parecía ser la entrada de una cochera, en el interior de esta, no había gran cosa, solo una bicicleta oxidada, una mesa con herramientas obsoletas, y una moto-cierra sin funcionar. Ryo volvió a apretar otro botón de ese extraño control remoto, y la puerta se cerró a sus espaldas. Las luces también se apagaron repentinamente. Akira miró el suelo y pudo contemplar un bunker subterráneo, por un instante, Akira pensó que Ryo utilizaría el mismo control remoto, pero contrario a lo que esperaba, Ryo se acercó al bunker el cual tenía un pequeño notificador de voz, Ryo digitó una contraseña, y luego el mismo notificador sacó una luz infrarroja la cual rodeó su pupila. La puerta del bunker se abrió, Akira se encontraba sin poder hablar, Ryo volteo a mirarlo.-Ven vamos.Akira obedeció las indicaciones, Ryo bajó primero, y luego le siguió el joven fotógrafo.-Cuidado al bajar.Akira atendió la indicación, las escaleras del bunker estaban algo oxidadas pero Akira comprendió que eran todavía funcionales, dio un salto al interior del bunker, y las luces se prendieron de inmediato. El interior no era como el exterior, era enorme y de fachada blanca. Había una enorme cámara que parecía de gas con una silla al fondo, una gigantesca computadora, y una mesa alargada con diversos tubos de ensayos, y líquidos raros, junto con mecheros de Bunsen. Akira no podía dar crédito a lo que veía.-¿y qué te parece? Preguntó Ryo.-Es... es impresionante.-Me alegra que te gustara. Ven te daré una presentación.Ryo se acercó a la cámara donde digitó un código, la cámara de gas comenzó a transmitir un sonido bastante extraño, y de ella salió una luz blanca, en su interior apareció una clase de fruta bastante rara con manchitas azules, y forma de tulipán.-¿De dónde viene? ¿Qué fruta es?-Es la fruta del diablo.-¿la fruta del diablo? Repitió Akira.-Así es.-¿es alguna teletransportación de Australia u otro país?Ryo se río de forma bastante descarada. Akira arqueó una ceja no entendiendo.-Ja, ja, ja. Akira no proviene de ningún país. Al menos no en los radares humanos.-¿entonces?-Esta es una planta proveniente del Tonantzin Pandemónium.Akira hizo un mohín con la boca.-¿el Tonantzin Pandemónium, qué clase de nombre es ese?Ryo sonrió, al parecer estaba satisfecho, con la pregunta que el joven fotógrafo realizó.-Akira. ¿Qué sabes de los demonios?Akira se desconcertó por aquella pregunta.-La verdad es que nunca he sido religioso ni nada por el estilo, ni tampoco mi familia.Ryo asintió sin perder aquella sonrisa que lo caracterizaba tanto.-Tampoco lo era yo. Pero cuando estudiaba en la Oppenheimer comencé a interesarme por la religión, ¿por qué, las personas, hace millones de años, creyeron en la existencia de un Dios todo poderoso, y un ángel caído? ¿había una recompensa al final de esta vida terrenal? Me metí a la biblioteca de la escuela, recopilando todo lo que pude encontrar sobre los demonios. E incluso estudié demonología. Y finalmente, supe de ese sitio llamado Tonantzin Pandemónium.-¿y ese sitio es?-La capital donde reside Satán y sus acólitos.-¿Qué?Ryo no dejó de mover la cabeza, los dos amigos observaron la planta traída desde el infierno, esta comenzó moverse de un lado a otro, sacando unos tentáculos similares a los calamares, dichos tentáculos intentaban penetrar el cristal de la cámara de gas. Akira se urgió, pero Ryo mantuvo la calma.-No te asustes. Expresó.-¿Qué? Pero esa cosa puede..-Tuve ese mismo problema anteriormente, pero logré hacer que el telepot tuviese una resistencia impenetrable, no fue fácil, pero finalmente lo conseguí.Akira no estaba seguro, los tentáculos de esa fruta del diablo intentaban con todas sus fuerzas romper el cristal, pero Ryo parecía no darle importancia, sin más le expresó, recapitulando.-Ahora ¿en qué estaba?-Hablabas del Tonantzin Pandemónium, y que es la capital donde reside Satán y sus acólitos.-¡Ahhh! Si. El Tonantzin Pandemónium es el lugar donde está el Rey de las tinieblas junto con todo su ejército, estoy probando llegar a él.Akira arqueó una ceja y le preguntó.-¿Pero por qué querrías llegar a él?-¿tú no quisieras probarlo también? Si descubrieras que la Atlántida es real, lo intentarías demostrar.Akira se sentía atrapado por aquel hombre joven de cabello rubio. Pero esa comparación no tenía ni pies ni cabeza, una cosa era demostrar que la Atlántida existía y otra intentar demostrar que un lugar lleno de fuerzas oscuras era real.-Pero es que intentar invocar a un demonio, siempre resulta mal ¿no? ¿Cuántas películas sobre posesiones hay?Ryo dio una sonrisa descarada.-Ves muchas películas, Akira.-Y tú no ves suficientes. Respondió el chico.Ryo se sorprendió, pero aún así respondió.-Estoy confiado que mi proyecto será un éxito. Lo tengo todo controlado.-¿Pero por qué tu interés de encontrar a Satán?Ryo echó un suspiro pasó su mano sobre su cuello.-Porque... si podemos dar con él, podemos quitarle una pluma de una de sus alas. Akira ¿sabes que Satán fue un ángel alguna vez? Luzbel, la luz más bella. Pues... sus alas tienen capacidades curativas, si logramos obtener la pluma de una de ellas, imagina cuántas enfermedades podrían ser curadas. Cuántas personas se salvarían. Y por ser la luz más brillante y bella, el efecto sería más potente y duradero.Akira estaba impresionado, lo que estaba diciendo Ryo era una completa locura, ¿cómo estaba eso? Y de ser cierto, ¿por qué ese muchacho lo estaba considerando a él? Si él simplemente era un fotógrafo, no era científico, ni tampoco el más avispado, la ingenuidad de Akira era algo que sus padres a veces les desesperaba, ¿por qué de pronto Ryo Asuka le tenía en la mira? ¿y por qué le pedía que lo ayudara? Demasiadas preguntas las cuales no serían respondidas en su totalidad. Pero todo eso seguía teniendo tintes muy raros, sí, Ryo le había demostrado, con esa planta, de que el Tonantzin Pandemónium era real, pero algo dentro de Akira le decía que desistiera, que esto era una mala idea. A pesar de que Ryo lucía muy convencido y le aseguraba que no había nada que temer.-Y ¿por qué me requeriste a mí?-He seguido tu trabajo. Y veo que eres un chico de alma pura, lo supe en cuanto te vi. Los demonios se sienten atraídos por la pureza de las almas, entonces, se me ocurrió que..Akira frunció el ceño.-¿me estás diciendo que sea la carnada?Ryo le explicó.-No lo veas así. Obviamente estarás protegido y..Akira enojado le espetó.-Eso no pasará. Tú estás loco.Ryo lo observó sorprendido. Con cierta frialdad contestó.-Yo no estoy loco. Todo lo que te digo es cierto..-Y te creo. Pero no me voy a ofrecer a esto. Búscate a otro idiota que te acepte ser la carnada de demonios furiosos.Ryo no dijo nada, trató de convencerlo.-Te voy a dar un muy buen dinero si accedes. Soy hijo de un importante científico además de uno muy rico.Eso a Akira lo hizo arquear aun más la ceja.-No me importa.-No seas egoísta.. imagínate todas las personas que podemos salvar. Si es cierto que no me equivoqué contigo, y realmente tienes un alma pura, sabes que esto es lo correcto.Akira estaba dudoso al escucharlo, si él deseaba ayudar a tantos como pudiera, que las enfermedades pudiesen ser curadas, pero por otra parte pensaba, cuál era la posibilidad de que tanto a Ryo como a él, el encuentro con seres infernales los acabaría afectando a los dos.-Te puedo asegurar que es 100% seguro. Y te daré el doble de lo que ganas en el buscador. No tendrás un salario de simple fotógrafo.Akira estaba dudoso, sin más echó un suspiro.-Déjame pensarlo, por favor.Ryo bufó, obviamente decepcionado, de que Akira no le dijera "si" de inmediato, a juzgar por su reacción, Akira cayó en cuenta de que Ryo era de los que acostumbraban a salirse con la suya la mayoría de las veces. Y no acostumbraba a escuchar un "no", menos un "tal vez", El joven de cabello rubio pasó una mano sobre su cuello cabelludo. Luego sacó del bolsillo de su chaqueta una tarjetita blanca.-Bien. Aquí está mi tarjeta. Llámame si cambias de opinión.Akira tomó la tarjeta blanca, los números estaban grabados en dorado, y llevaba el nombre de Ryo Asuka. El chico no emitió una palabra más simplemente se salió de aquel Bunker, Ryo Asuka quedó observando al joven fotógrafo marchar.Akira había regresado a casa, mientras que descargaba todas las fotografías que había tomado en los laboratorios Star, había muy buenas tomas, sin duda, su tío estaría muy orgulloso. Akira contempló la tarjeta la cual se encontraba a lado de su mesa de la computadora, echó un suspiro. Si él también deseaba ayudar a esas personas pero era algo terriblemente riesgoso, que podía perjudicarlo tanto a él como aquel chico de cabello rubio y mirada fría. Un golpeteó lo sacó de sus reflexiones, Akira volteo a mirar a su padre quien le traía una taza de chocolate caliente, Akira la tomó dedicándole una suave sonrisa a su padre.-¿cómo te fue en los laboratorios Star?Akira sonrió y le respondió.-Bien papá. Respondió.Hubo un gran silencio entre padre e hijo, hasta que finalmente, Akira lo rompió.-¿y cómo sigue mamá?Reijiro pasó una mano sobre su cara, Akira pudo notar la tristeza reflejada en la cara de su padre, algo no iba nada bien. El joven había aprendido a ser prudente con la enfermedad que padecía su madre, pero con el pasar del tiempo, dicha discreción comenzó a perderse poco a poco, Akira deseaba saber que su madre iba a recuperarse que aún había solución.Reijiro trató de explicarle.-Ayy, hijo. Tu madre necesita un tratamiento del cual temo que ni tu tío ni yo podemos costear.Akira bajó la cara evidentemente triste, no era grato escuchar que la situación no mejoraba, y que estaban cada vez peor. El muchacho fotógrafo clavó sus ojos en los de su padre y le preguntó.-¿Con ese tratamiento, mamá sobrevivirá?Reijiro no contestó directamente, en su lugar, pasó una mano sobre su cuero cabelludo y le respondió.-No trabajes demasiado. Relájate, hijo.Akira asintió sin dejar de sonreír y respondió.-Si, gracias, papá.El padre de Akira se fue del cuarto de su hijo, dejándolo solo con sus pensamientos, a este punto, el joven sabía exactamente interpretar el mutismo de su padre, y aunque no se lo quería decir, la respuesta era obvia: Si podía ayudar a su padre a conseguir ese tratamiento sin duda la situación mejoraría. Akira entonces recordó algo: las plumas de Satán tenían capacidades curativas, y al ser luzbel, la luz más bella, el efecto sería más potente. Akira lo meditó: con ese chico tengo garantizada la salud de mi madre, ya sea en lo monetario y en lo sobrenatural. Akira poso suso dos manos en su barbilla volteo a mirar su teléfono que se hallaba en su mesa de noche, sin más lo tomó y telefoneó. Una voz suave y seria le respondió.-¿sí? Inquirió.-Soy Akira Fudo. Me interesa.Akira estuvo considerando qué implicaciones habría en su decisión, pero por su madre, el joven fotógrafo haría lo que sea para obtener el dinero que su madre necesitaba. Cuando Ryo Asuka lo citó en un café cercano a la ciudad, el muchacho de cabello rubio se acercó a su amigo quien se encontraba tomando un café, vestido con una gabardina negra, golpeando la pequeña cucharita contra la taza del café, Ryo sonrió.-Akira gusto en verte.Akira le dio una sonrisa tímida, era evidente que el joven fotógrafo aún seguía mostrando cierta desconfianza hacía Ryo, pero este, muy seguro de si mismo se sentó en la silla vacía.-Vamos, déjame pagarte eso.-No es necesario yo..-Yo quiero invitarte. Me hace muy feliz que hayas aceptado mi propuesta.Akira sonrió tímidamente, pero al final, aceptó la propuesta de su amigo de invitarte, Ryo se sentó en una pose relajada, mientras que comenzaba a mover los dedos sobre la mesa, no quitando la mirada del joven fotógrafo.-¿dime qué te hizo cambiar de opinión?Akira todavía no se encontraba en confianza de decirle que la razón por la que había aceptado era porque deseaba ayudar a su madre quien se hallaba completamente enferma.-Necesito el dinero. Explicó simplemente.-Entiendo. Bueno. No te preocupes por el dinero. Sé recompensar muy bien a todos los que trabajan para mí. Replicó el joven científico guiñándole un ojo.Akira se ruborizó y desvió un poco la mirada, si ciertamente, Ryo Asuka era un joven bastante atractivo con ciertas cualidades que hacían resaltar su figura, sus ojos azules, piel pálida, y también influía su personalidad la cual era persuasiva, así como atrayente. Pero Akira siempre creyó que había mucha gente así, nada destacable mucho menos en un hombre.El joven Akira Fudo volteo a mirar a los comensales con cierto nerviosismo, y le preguntó a Ryo.-Bueno. ¿Y cuándo haremos el "tú-sabes-qué"?Ryo dio una media sonrisa y le respondió, echó una risa. Akira alzó una ceja, bastante desconcertado.-¿Qué ocurre?Ryo siguió riendo, tenía una risa bastante angelical, Akira le preguntó bastante desconcertado.-Oye, hombre. ¿Qué es tan gracioso? Inquirió.-Ja, ja. Nada. Nada. Es solo que hablas de mi proyecto con cierto albur.Akira sintió abrió los ojos, sorprendido. Sus mejillas se tiñeron de rojo, movió los ojos de forma desconcertada. Ryo le dio una sonrisa bastante suave, siendo un indicador a su amigo de que debía relajarse. Akira le dio una sonrisa un tanto tímida.-No te preocupes. Lo tengo todo controlado. Según lo que dicen los antiguos libros de brujería y satanismo a las 3:00 am es la hora en la que el mundo de los vivos y los muertos se interconectan. Y también la hora opuesta al fallecimiento de Cristo.Akira asintió, Ryo le explicó.-Estoy pensando en hacerlo un martes. Viendo las pruebas y analizando mis datos, veo que es donde el velo de nuestro mundo con el Tonantzin pandemónium se desequilibra.Akira asintió con la cabeza, aún así sus manos estaban temblando, Ryo se apresuró a tomar su mano y le dijo.-Tranquilo. Todo saldrá bien. Imagina la cantidad de vidas que vamos a salvar.Akira pasó su mano sobre su nuca y expresó.-Está bien.-Y tu estarás bien protegido, Akira. Pero por ahora... creo que sería menester que empezáramos limpiando asperezas. Dime. ¿siempre has trabajado de fotógrafo para las revistas científicas? Preguntó Ryo entrecruzando sus finas manos.-¡ohh! Bueno. Si. Estudié comunicación en la Okinawa.. pero luego me decanté por la fotografía. Mi papá y mi tío, observaron que tenía buen ojo, y me pusieron a trabajar en el buscador.Ryo asintió, aparentemente satisfecho.-Entiendo. He visto tu trabajo.. tienes talento.Akira sonrió esta vez sin su habitual timidez.-Gracias.Ryo le respondió.-Pero creo que debiste aplicar más a la Academia de artes de Nihon. Cuando terminemos con esto, puedo recomendarte a la academia de artes, necesitan chicos como tú.-¡Ohh!Akira recordó las palabras que su padre le dijo cuando él le expresó su deseo de querer usar sus fotografías para un enfoque más relacionado al arte, pero su progenitor le expresó que en el campo artístico no se ganaba tan bien como el científico. Un joven Akira hubiera ignorado el deseo de su padre e irse de lleno a seguir sus sueños, pero para el joven Fudo, en el momento que su madre desarrolló esa rara enfermedad, es que Akira cambió completamente su panorama, lo que más le interesaba a Akira era salvar a su madre de esa horrible enfermedad. Ese tratamiento iba a ayudarla, y Akira estaba consciente de ello.-Bueno es que... en el campo artístico no se gana también con el científico. Nos ha ido bien en el buscador.Ryo frunció el ceño, y sus puso sus manos sobre su pálida barbilla.-No pareces ser una persona obsesionada con el dinero, pero ¿por qué ese afán tuyo de obtenerlo?Akira abrió los ojos, impresionado, por momentos, ese joven parecía que le estaba leyendo la mente. Pero el tema de su madre era algo que Akira aun no deseaba revelar, quién sabe cómo lo tomaría Ryo, o tal vez, le diría que estaba luchando en vano. No, Akira no estaba preparado para escuchar una opinión negativa sobre el estado de su madre o si ese tratamiento iba a ser o no efectivo, tenía que tener fe esa era la verdad. Akira dio un carraspeó-Emm- Espero ayudar a mi familia es todo.-Ya lo veo tendrás tus razones. No te preocupes. No tienes que decirme tus verdaderos motivos si no quieres. Solo pensé que ahora que vamos a trabajar juntos sería bueno conocernos.-Si. Es verdad, tienes razón.Los dos hombres jóvenes se rieron en aquel café, Akira estaba sorprendido, pues era la primera vez que se sentía en tanta confianza con un chico al que llevaba conociendo tan solo un día. Sin duda alguna, Ryo era alguien excepcional, y si en efecto, él no podría su vida en riesgo, algo dentro del muchacho Fudo le decía que podía confiar por completo en ese muchacho de cabello rubio.Ryo no se equivocaba pues a raíz de los siguientes meses, él y Akira se volvieron muy cercanos, pues Ryo, no recurrió a llevar a cabo su plan de inmediato sino que esperó a que el ambiente estuviese completamente seguro, pues intentaría quitarle una de sus plumas al amo y señor de las tinieblas, tarea que para nada era sencilla. Akira también hizo varias pruebas, probándose con un traje anti- materia, pues empezarían a cruzar lo que era los campos del Tonantzin Pandemónium. Un terreno desconocido y sobre todo peligroso. Finalmente, el día pactado se acercaba, los dos estaban más que listos para llevar su plan. Ryo condujo a Akira hacia una cabina con ciertos tapices de color blanco, Akira se hallaba enfrente del telepod, el joven rubio lo hizo sentarse en una silla especial, el joven se colocó en una cabina que se hallaba atrás. El mismo Ryo ató las manos y los pies de su compañero, el joven lucía unos googlees especiales. Akira intentaba estar relajado, Ryo no despejó sus ojos de él y le dijo.-Ahora intenta estar relajado. Estarás protegido por un campo anti-materia hecho a partir de agua bendita. Los googlees te protegerán de la luz, pues recibirás de primera mano la luz de Tonantzin PandemóniumAkira asintió con la cabeza, Ryo le dio una sonrisa tranquilizadora. Tomando su mano, el joven también entrelazó sus dedos sobre los de él.-Tranquilo, todo estará bien.Akira tragó saliva, "por ti, mamá" se repitió el joven fotógrafo mentalmente, el chico sabía que no debía tener miedo, y creer que todo saldría bien. El joven Ryo Asuka se alejó de su amigo para refugiarse en la cabina, se puso unos googlees especiales. El joven entonces le explicó.-Ahora comenzaré a abrir la puerta del Tonantzin. ¿Estás listo, Akira?-Si más que listo. Gritó Akira.A Ryo le gustó escuchar esas palabras provenientes de su amigo, tecleando una formula en la enorme computadora, el telepod comenzó a abrir sus alas metálicas, el reloj marcaba 2:58, Ryo sabía que debía ser a la hora exacta, 3:00 am, para que el portal al Tonantzin pudiese ser abierto, una hora menos, y el portal no se abriría o podría ocurrir una tragedia. Finalmente, los dos minutos pasaron, Ryo pulso el botón rojo, y la luz se vio intensificada.Los googlees infrarrojos ciertamente protegían a Akira de aquella luz, sin embargo, el muchacho igual sintió que la luz tenía un calor infernal, tanto que sus manos comenzaron a temblar. Contrario a la creencia popular de que la luz solo podía significar esperanza de acuerdo a la mitología judeo-cristiana, esta luz era absorbente, no era cálida, ni mucho menos acogedora, era como el mismo sol, fuerte, que no tenía piedad, Akira sintió que sus labios temblaba, y tras la luz se asomaban ciertas sombras, el joven de repente escuchó los gritos de los condenados a muerte, gritando ecuánimemente. Eran los gritos más feos que el joven Akira hubiese escuchado jamás. Como si millones de personas fueran ferozmente azotadas contra el suelo.Mientras tanto Akira contemplaba detrás de la cabina, ciertamente el ambiente no era para nada favorable. Los rayos comenzaban a intensificarse como el mismo infierno, los gritos de los condenados a vagar por el abismo infernal comenzaban a apagarse para dar paso a los demonios. Una enorme criatura alada y peluda de alas reticuladas unidas a sus brazos, que además llevaba cuatro cabezas, Ryo se horrorizó; "No, Akira" Su compañero por su parte andaba temblando de los pies a la cabeza, sin pensar analíticamente ni de forma fría, Ryo abrió la ventana, y entró corriendo al interior de la cabina, Akira estaba temblando, completamente congelado por el miedo, mientras que el demonio peludo enorme estaba a nada de impactarlo con uno de sus brazos, Ryo utilizando sus fuerzas, movió de forma brusca aquella silla de madera, haciendo que Akira cayera contra la pared. Ryo quedó a merced de la criatura, la cual alzando uno de sus brazos fornidos y de uñas largas le lanzó al chico una bola de energía, Ryo la recibió, emitiendo un grito escalofriante.Akira estaba desmayado pero el grito del Ryo lo hizo despertar, el joven como pudo se quitó sus ataduras, y se acercó a su compañero que para este momento se encontraba inconsciente, la luz era poderosa, y detrás de ese horrible demonio peludo llegaban otros más, una demonio femenina alada, luego otro con caparazón, y otros dos demonios que tenían forma de perro, Akira no era científico, pero el sentido común le decía que no debía dejar que los demonios escaparan. Tenía que actuar rápido, los demonios del Tonantzin estaban a nada de salir. Akira no sabía qué hacer, muchos botones, de repente la voz tenue de Ryo habló.-El... ro...jo... 4,5,6,7, 8,9. -El joven rubio se desmayó, dejando caer su rostro.Akira asintió presión el botón rojo, y luego digito la contraseña, El telepod cerró sus puertas, provocando que los demonios que estaban saliendo comenzaran a hacerse para atrás, el telepod cerró sus puertas. Y la luz infernal desapareció. Todo quedó en calma, salvo que Ryo aun se hallaba desmayado.El chico Akira se acercó a él, y le revisó los signos vitales, era una fortuna que Akira los hubiese aprendido en ese curso de primeros auxilios que había decidido tomar como materia extra para la universidad, el chico Fudo pudo ver que Ryo aún le latía el corazón, y respiraba aunque débil. Sin más, Akira tomó su celular y marcó al 110, una voz femenina respondió de inmediato.-110 ¿cuál es su emergencia?-¿hola? Calle Shinza, 345, hay una persona herida que requiere atención médica. Venga rápido, por favor.-Enseguida le enviaremos una ambulancia. Conserve la calma, conserve la calma, por favor. Repetía la voz.Akira siguió las indicaciones de la mujer, tras varios minutos que para este punto parecían horas, finalmente llegaron, trasladaron a Ryo en una camilla hasta la ambulancia, Akira iba detrás de él. No obstante, el paramédico lo paró en seco.-¿conoce al chico?-Es mi amigo... Yo..-Lo lamento solo familiares.La puerta se cerró, dejando Akira en medio del pavimento, viendo cómo la ambulancia se iba alejando. Akira se llevó la mano a su boca, y susurró: "Ayy Dios mío, por favor protégelo", el muchacho sintió un frio escalofriante, bajo sus pies una horrible sensación. El joven intentó aplicar lo que le había dicho la mujer del 110, de estar calmado, Akira caminó a las afueras del laboratorio de Ryo, para regresar a casa en eso sintió una sombra volando a través de él, como si fuese un demonio cabezón con una mata de pelo salvaje, Akira se asustó, ¿y si uno de esos demonios había conseguido escapar? De repente Akira se urgió bruscamente para contemplar si había algo allí, no halló nada, y cuando creyó que algo se movía, resultó que solo era un gatito que salió disparado. Akira respiró aliviado.-Es solo mi imaginación. Se dijo más para tranquilizarse a sí mismo.Durante los siguientes días, Akira no recibió noticia, no tenía idea de dónde podría estar Ryo, ni siquiera sabía si estaba vivo o muerto, trató de contactar con su padre, el profesor Asuka, pero nunca lo halló. Su tío Masato Fudo le explicó que el señor Asuka era un hombre muy importante, y que por eso no se hallaba disponible. Eso Akira lo encontró indignante.-Su hijo se debate entre la vida y la muerte, ¿y no tiene tiempo para él?Masato Fudo le recriminó.-Akira no hables así. El señor Asuka sus razones tendrá.Akira soltó un bufido, y salió del despacho de su tío, visiblemente molesto. En medio del pasillo se encontró con su primo, Hikaru.-¡Heyy! Akira. ¿Qué pasa?-No..nada... yo.. Es solo que estoy un poco preocupado.Hikaru echó un suspiro, normalmente, él y su primo Akira eran muy unidos, casi como hermanos, por lo que la confianza que Akira manifestaba a su pariente, era muy especial.-¿Es por el hijo de los Asuka?Akira se sorprendió, pero al final solo asintió con gran pesar.-Me preocupa. Y más que... bueno, que lo hayan dejado solo.. no sé por qué... ¿por qué tanta indiferencia a su único hijo?-Debe ser porque ese tal Ryo no es pariente del señor Asuka.-¿Cómo no son parientes?Hikaru negó con la cabeza.-No. Tengo entendido que lo adoptó de una pareja amiga del señor Asuka. Probablemente Ryo sea huérfano.Akira no esperaba escuchar aquello, con razón, el señor Asuka no sentía un vinculo real por ese muchacho, pero con más razón, Akira deseaba estar a su lado. Observando a su primo le pidió.-Hikaru, por favor. Averigua en qué hospital está y dímelo.-Qué, pero Akira.-Por favor.El chico echó un suspiro y expresó.-Bien te ayudaré a encontrar el hospital.-Gracias, y....-Y no le diré nada al tío ni a mi papá.Akira dio una sonrisa.Durante los siguientes días, Akira estuvo esperando noticias sobre su amigo, finalmente Hikaru le escribió un correo. El chico Fudo agradeció la información brindada por su primo.El joven Fudo corrió al hospital donde se hallaba Ryo, después de decir la información a la enfermera, Akira en un principio esperaba recibir una negativa, pero la joven enfermera al observar el ramo de flores que Akira llevaba consigo le dijo.-Habitación 66, le alegra que este aquí.Akira sonrió ante eso, sin más el chico siguió las indicaciones que le había brindado la enfermera. El chico tocó la habitación, y una voz respondió.-Adelante.Akira abrió la puerta, allí se hallaba Ryo postrado en una cama, tenía el torso completamente vendado, y una venda alrededor de la frente. Pero fuera de eso, Ryo se encontraba ileso. El joven rubio le dio una sonrisa.-Akira.-Hola Ryo.-Emm te traje algo. No sé si debía bueno yo...-No te disculpes. Respondió serenamente.-Déjalas allí.Akira asintió mientras que dejaba las flores en un jarrón en una mesita de noche, el joven Fudo agarró una silla para sentarse a lado de su cama. Ryo le sonrió y le dijo.-Eres el único que me ha visitado.Akira se sorprendió de esto, la vida de Ryo, debía ser muy solitario, su padre adoptivo no le tenía consideraciones, y no poseía ningún amigo. Akira se sintió más unido a Ryo, y cuando saliera del hospital, deseaba que al menos, ambos pudieran pasar más tiempo juntos.Akira sonrió y le preguntó.-¿y cuándo crees que saldrás de aquí?-El doctor me dijo que saldré de aquí el viernes.-El viernes. Vaya fuiste muy afortunado.-Si. Tal vez, porque estaba protegido con una armadura anti-materia.Akira asintió, tal vez, era eso. De todas maneras, el joven fotógrafo nunca terminaría de estar agradecido por lo que Ryo había hecho por él.-Emm. Ryo lo que hiciste... Muchas gracias.. yo..Ryo dio una mueca con sus labios en una mueca noble.-De nada. En realidad, soy yo quién debería disculparse. Te Arriesgué a esto.. y no medí bien.. cómo.-Bueno. Diría mamá es agua pasada. Lo bueno es que pudimos cerrar el portal del Tonantzin a tiempo.Ryo coincidió, pero no emitió un solo comentario, Akira igual se quedó en silencio, pasando su mano sobre su cuello.-Emm. Me imagino que querrás estar solo.Ryo negó, y le pidió.-Por favor. ¿te quedarías conmigo? Al menos un poco más. Tu Akira Fudo eres el único amigo que tengo.-¿En serio me ves como un amigo? Inquirió Akira.-Claro. De qué otra forma te vería.Akira dio una risa, y se quedó con su amigo, compartiendo un momento de intimidad entre los dos.

----- CHAPTER BREAK -----

Durante las siguientes semanas, Akira visitó a Ryo todo el tiempo que pudo, ambos se reían como si fuesen viejos amigos e incluso llegaron a bromear. El joven Fudo no esperaba hacerse amigo tan rápido de un chico como Ryo, a pesar de que él era genio, proveniente de una de las escuelas más prestigiosas del mundo, Akira cayó en cuenta de que Ryo era un joven sensible y atento. Prestaba atención a todo lo que él le decía por más superfluo que fuese, en aquel entonces, Akira siempre consideró a su primo Hikaru como su mejor amigo, pero Ryo, Ryo sin duda era especial. En el último día en el cual Ryo estaría en el hospital, Akira estaba sentado a lado de su cama, y le dijo a su amigo.-Akira. Vamos a seguir intentando lo del Pandemónium.El joven asintió, convencido, sin una pizca de temor. Esto había asombrado a Asuka quien le preguntó.-Oye no tienes que decirme si no quieres. Pero quisiera saber ¿qué te hizo cambiar de opinión?Este aspecto sorprendió a Akira, las mejillas del muchacho se tornaron rojas, su mirada se dirigió hacía abajo, Ryo se acercó más a él, un tanto triste. Finalmente, Akira le habló diciéndole.-Mi madre esta enferma de una fuerte anemia. Dicen que un tratamiento especial podría ayudarla, pero dicho tratamiento es muy caro, no lo podemos pagar.Ryo solo emitió un “ohhh”, sus ojos se giraron hacía abajo entendiendo el por qué su nuevo amigo había aceptado su idea de tratar de abrir el Tonantzin pandemónium. Ryo volvió a enfocar sus ojos azules en Akira y le dijo, sosteniendo su mano.-No te preocupes, Akira. Vamos a hacer todo lo posible para ayudar a tu mamá.El joven le sonrió y le respondió.-Muchas gracias, Ryo.Los dos se sonrieron mutuamente, hasta que la enfermera entró y le notificó al joven Fudo que ya era tiempo de marcharse.-Bueno, nos vemos mañana Ryo.-Si Akira, cuídate mucho. Le respondió el rubio con una sonrisa.Al quedarse solos en la habitación, la enfermera le mencionó al muchacho Asuka.-Tiene un buen amigo, señor Asuka.El joven sonrió, volteando a ver el techo, y sonrió para sí mismo.-Sí, el mejor.Ryo se fue a dormir con la misma sensación de satisfacción y goce que había tenido platicando sobre su nuevo amigo, no obstante, contrario a lo que iba a esperar, la noche fue todo lo contrario. Diversas visiones comenzaron a aparecer en la mente del joven, los demonios emergieron, Ryo sintió cómo los demonios se acercaban a él, arrastrando su cuerpo hacía el infierno, el joven observó cómo su cuerpo empezaba a consumirse a fuego lento, el chico quería gritar, pero se hallaba en una parálisis de sueño donde no podía moverse, ni tampoco gritar por ayuda. Ryo pensó que iba a morir en ese mismo instante arrastrado hacía el averno, el Tonantzin pandemónium estaba muy cerca de él. No obstante, el joven no era capaz de verlo en su totalidad solo la inmensa luz destellante que lo golpeaba fuertemente en la cara. Ese era su final pensó é: Voy a morir por haber desobedecido a Dios, y volar muy cerca del Sol. Quizás una persona con más sentido común se hubiese retirado de inmediato, pero la curiosidad de Ryo aumentaba cuanto más estaba cerca de la tierra de los demonios: Qué había más allá, ¿qué era lo que había allá? ¿existía Satán, como lo afirmaban las sagradas escrituras? Las preguntas provocaban que Ryo ya no prestara atención al dolor ni mucho menos a los demonios que estaba escalando sobre su cuerpo, todo lucía insignificante. En ese momento no existió nada más simplemente la necesidad de querer saber a dónde se dirigía la luz, y el muchacho expresó: ¿Qué eres? ¿A dónde vas?No hubo tiempo para saberlo pues en ese momento, Ryo abrió los ojos de forma sorpresiva, su cabeza giró en todas direcciones, se hallaba en el hospital, y sudando. En ese momento la puerta se abrió, y el doctor entró acompañado de una enfermera. El doctor un hombre mayor de cabello canoso, lentes, y algo robusto saludó.-Joven Asuka. Nos ha dado un buen susto.-¿Qué? ¿Qué ha pasado? Inquirió el muchacho desconcertado.-Estuvo en coma tres días.-¿tres días? Se sorprendió de escucharlo. –El doctor asintió, Ryo entonces preguntó.-¿y mi padre? ¿él ha….?El doctor negó con la cabeza en un gesto de profunda tristeza, el hombre le informó al muchacho Asuka.-Lo lamento joven. Su padre.. no ha venido.Ryo bajó la mirada un tanto triste al saber que su padre no se presentó, era algo de lo que usualmente estaba acostumbrado, pero ahora se sentía tan vulnerable y solo que deseaba saber al menos que le importaba a alguien, al menos un poco.El doctor en cambio expresó con cierta alegría.-Pero su amigo estuvo muy al pendiente de usted.Ryo se sorprendió al escucharlo, el chico preguntó: ¿Akira? ¿Akira había venido solo por él? El doctor compartió la alegría del joven pues le dijo con alegría.-En seguida le diré que ya despertó.Ryo solo asintió, cómo es que Akira le transmitía aquella paz y serenidad, ciertamente ese joven era el más puro que había conocido, no se había equivocado con respecto a él. Al momento en que el doctor se fue, Ryo enfocó su mirada en la entrada, la puerta se abrió y el doctor se hizo presente junto con Akira, el joven sonrió. Akira le devolvió el gesto, el doctor contempló a ambos muchachos y comentó los dejó solos.La puerta se cerró, y los dos chicos se quedaron en absoluta soledad, Ryo expresó su agradecimiento por Akira.-Gracias por quedarte.-No es nada. En realidad, me asustaste mucho. Estuviste en coma por tres días.-Si, a mí también me ha sorprendido.Hubo un gran silencio entre los dos, Akira puso sus manos en su cuello, y preguntó.-¿no crees que te dejen salir de aquí?-Con mi desmayo no creo.. querrán que me quede aquí más tiempo.Akira solo asintió, y preguntó.-¿no puedes hablar con tu padre? Ya sabes, para que te saque de aquí.Ryo echó un bufido, alzó la cabeza hacia arriba y expresó.-A mi padre no le importo.Akira se sorprendió por lo que su amigo le estaba diciendo. El joven se acercó a él y le dijo.-No digas eso, si le importas.-No ha venido a verme a pesar de que me desmayé por tres días..Akira se sorprendió al escucharlo, ahora sabía que el señor Asuka era un ser frío, y no se le ocurrió forma de defenderlo, ¿cómo pudo dejar a su hijo en la más absoluta soledad? Se supone que él lo había adoptado por el fallecimiento de los padres de Ryo, por qué ahora lo dejaba a su suerte.-Lo, lo lamento tanto Ryo.El aludido le dio una media sonrisa.-No te disculpes. Estoy acostumbrado. Solo que creí por primera vez que él vendría a verme. Respondió el chico mostrando una triste expresión.Akira sintió mucha pena al escuchar esas palabras de su nuevo amigo, ciertamente la vida de Ryo era extremadamente solitaria, el chico hubiese querido hacer más por su nuevo amigo con quien comenzó a sentir una enorme necesidad de protegerlo y cuidarlo. El joven lo miró y le sugirió.-Si quieres, puedo quedarme contigo los siguientes días hasta que te den de alta.Ryo volteo a mirar a su amigo, le sonrió, abrió sus ojos, sorprendido y le preguntó.-¿de verdad? ¿Harías eso?Akira asintió con la cabeza sin dejar de sonreír.-Muchas gracias, Akira.Como se lo había prometido, Akira se quedó con Ryo todo el tiempo que él se lo pidiera, los dos chicos estuvieron hablando, el chico estaba sorprendido de lo mucho que podía abrirse con Ryo, a pesar de que ambos provenían de mundos diferentes, los dos parecieran entenderse de una forma cuasi mágica. Ryo le había pedido a Akira que le enseñara algunas de sus fotografías a lo que este último había accedido complacido, Akira se acercó a su compañero y le enseñó su repertorio de fotografías. Ryo le impresionó el lente que manejaba su compañero pudiendo captar los proyectos de diversas ferias científicas, pero sin duda alguna, Akira parecía mantener más interés en las fotografías artísticas, tomando fotos en el parque, la fotografía de una bailarina de ballet, un hombre con un perro, y un anciano paseando con su nieto.-Te gustan más lo común que lo ostentoso.Akira sintió que sus mejillas se coloraron un poco.-Je, je. Algo..-¿por qué te dedicaste a ser fotógrafo de revistas científicas? Se ve que te gusta más la fotografía artística.Akira se sorprendió de aquella pregunta.-emm bueno. Es que yo quería ir a la universidad de artes, meterme a la carrera de comunicación y luego pasarme a la fotografía artística. Pero papá me dijo que era mejor si me dedicaba a ser fotógrafo de la revista familiar. Al menos podría ganar un buen dinero.-Entiendo. Pero creo que si te apasionaba algo debiste seguir adelante.Akira dio una media sonrisa.-Tal vez, pero mi mamá enfermó, y me di cuenta de que necesitaba el dinero más que nada.Ryo solo asintió, Akira le preguntó.-¿y tú? ¿siempre tuviste claro de que querías ir a la Oppenheimer?Ryo se sorprendió de esto, pero asintió.-Siempre me llamó la atención la ciencia.-Tus padres debieron haber sido grandes científicos.Ryo se quedó callado en ese momento, Akira sintió que había dicho algo indebido.-Perdón, Ryo-chan… yo…Ryo tomó su mano y le expresó.-No, no te disculpes. Es solo que nunca conocí a mis padres. El señor Asuka me explicó que murieron en un accidente, y yo era muy pequeño, por eso no tengo memoria de ellos. Pero siempre quise saber quiénes eran.Akira se sorprendió al escuchar eso.-¿no recuerdas quiénes fueron tus padres?Ryo negó con la cabeza.-Te parecerá increíble, pero siempre he considerado al señor Asuka como mi padre. Me dio un hogar, y su apellido.Akira se sorprendió, y solo llegó a sentir mayor rabia hacía el padre adoptivo de Ryo, ¿por qué esa indiferencia hacía su amigo? Era un chico bueno y gentil, algo excéntrico, pero, Akira estaba seguro de que Ryo era un muchacho que solo buscaba algo de cariño por parte de su padre adoptivo, pero, ¿por qué se rehusaba a dárselo? Akira pensó que no era justo.-Ya veo.-¿y tú? Veo que tienes un primo llamado Hikaru..-Ahh.. Je,je. Akira pasó su mano sobre su cuello.-Si mi primo Hikaru.-Crecimos juntos y siempre fuimos muy unidos. Soy algo tímido para hacer amigos, pero Hikaru, siempre estuvo conmigo.Ryo asintió..-Hubiese querido crecer contigo, Akira. Siento que pudimos haber sido grandes amigos.-Lo sé. Pero nunca es tarde, Ryo-chan, ¿no crees?-Tienes razón.Ambos se sonrieron mutuamente, y siguieron platicando hasta que llegó la noche, Akira no deseaba dejar a Ryo solo así que después de telefonear a su casa de que se quedaría ayudando a un amigo, Akira se sentó a lado de Ryo.A la noche, el joven Fudo quedó dormido a lado de la cama de Ryo, la noche transcurría de forma tranquila y apacible, hasta que Ryo comenzó a moverse de forma brusca y a emitir ciertos sonidos que alertaron a Akira, el joven abrió los ojos de sopetón, y contempló a Ryo moverse bruscamente sobre la cama, sudando.-No, no. No lo hagas, no quiero. No… decía entre sueños.Akira sintió el corazón sobre su pecho, la respiración del chico se agitaba y se estaba moviendo contra la cama, el chico quería alertar al doctor sobre el estado actual de Ryo, pero tampoco deseaba dejarlo solo. Akira tomó su decisión y se quedó con el rubio, acercándose a abrazarlo.-Ryo, Ryo. Cálmate, cálmate por favor..El joven trató de tranquilizarlo, esperando a que él se despertara, los ojos azules del chico rubio se abrieron bruscamente. Y se encontraron con los oscuros de su amigo.-Dios. Akira.-Cálmate Ryo estabas soñando.-¿soñando? Musitó.Akira asintió sin perder la sonrisa compasiva que tanto le caracterizaba. El joven movió la cabeza hacía la puerta.-¿el doctor?-Ahora le llamaré no tardaré.Al saber que podría quedarse solo, el chico rubio le pidió.-No. Suplicó.-No me dejes solo. Por favor. Por favor, quédate.Akira se sorprendió de lo que le pedía, observó que en los ojos claro de Ryo comenzaron a aparecer lágrimas de tristeza, al chico rubio le tembló el labio. Akira asintió y le dijo.-Tranquilo, Ryo. Nunca te dejaré.-Gra….cias Akira.A pesar de muchos inconvenientes, Ryo finalmente fue dado de alta en el hospital, el joven Asuka le expresó al doctor que las pesadillas se habían ido de forma definitiva, Akira no estaba muy convencido de eso, pero Ryo le aseguro que no había problema que ya no sufría de ataques nocturnos ni de pesadillas de demonios que lo atacaban sin piedad en la noche. Después de muchas insistencias, Akira finalmente accedió, aunque lo hizo a regañadientes, pues desconfiaba de si esas pesadillas iban a repetirse en el futuro. Pero tendría que aprender a confiar en su amigo y en sus decisiones. Ryo por su parte no tardó mucho en llamarlo para que volviesen a reconstruir la máquina que los llevaría al pandemónium Tonantzin, algo que Akira accedió gustoso. Pues pasar tiempo con Ryo se había vuelto un gran pasatiempo para él, seguían trabajando en la capsula y cuando tenían tiempo libre platicaban y reían. A veces Akira llevaba comida de afuera pues Ryo le había dicho que no pidiera comida, pues su proyecto debía quedarse en la más absoluta clandestinidad. Akira asintió, aunque todavía no le decía a Ryo que para salvarlo él tuvo que llamar a una operadora, pues de lo contrario iba a morir. Siempre que Ryo le decía: fuiste muy valiente en llevarme hasta el hospital”, Akira solo daba una tímida sonrisa pues aún no podía decirle a Ryo lo que había hecho. Quién sabe cómo Ryo lo iba a tomar.Aquella vez, después de haber trabajado arduamente por horas, ambos amigos se sentaron a comer, Akira había pedido una pizza y un par de refrescos para los dos. A Akira le pareció sorprendente que Ryo nunca hubiese probado la pizza.-Nooo. No te lo puedo creer.Ryo le sonrió.-Siempre tuve la teoría de que la comida chatarra disminuía tu capacidad intelectual.Akira se echó a reír de eso.-Ja, ja… Pero te comiste cinco pedazos. De seguro ahora quedaste igual de tonto que un chimpancé.Ryo le corrigió.-En realidad, los chimpancés tienen una inteligencia superior al del hombre común, y pueden recordar más cosas que nosotros. No te conviene insultarlos.Akira se sorprendió y dijo. Posando su barbilla sobre su mejilla.-Pff. Las chicas te encontraran encantador.Ryo le sonrió, y bajó la visita..-Esto es muy agradable.-¿Sí?Ryo volteo a mirarlo con una bonita sonrisa.-Había olvidado lo que se sentía comer con alguien.Akira estaba sorprendido de escuchar aquello.-¿no hiciste amigos en la Oppenheimer? Inquirió Akira.Ryo negó con la cabeza, y expresó.-Estaba muy ocupado tratando de investigar todo lo que podía del Tonantzin pandemónium.-Entiendo. Expresó Akira. -¿has terminado?Ryo asintió, y le entregó a Akira su plato desechable. Akira juntó toda la basura para llevarla afuera.-Iré a tirar la basura no tardaré.-Sí. Claro. Yo trataré de analizar los datos.Akira le dio una bonita sonrisa la cual Ryo se la respondió. Akira se dirigió a la basura, observó cómo Ryo seguía tecleando en su computadora muy concentrando en su investigación. Al chico Fudo no dejaba de impresionarle lo rápido que trabajaba su amigo, pero le preocupaba su salud.-Ryo.-¿mmm? Replicó no dejando sus ojos de la computadora.-Promete que si pasa algo me llamarás a mi teléfono. Cualquier cosa.El joven dejó de teclear y volteo a mirarlo.-No tienes por qué preocuparte ya te dije que estaré bien.-Por favor. Insistió Akira.Ryo echó un suspiro, se alejó de la computadora para reconfortar a su amigo.-Ya te dije qué estaré bien, Akira. No te preocupes. Reiteró.-Pero llama si algo pasa. Promételo.-Está bien. Llamaré si algo pasa.Akira sonrió, y se dirigió a tirar la basura. En cuanto el joven Fudo se fue, Ryo se acercó a la computadora para analizar los datos sobre el pandemónium, aparentemente todo iba normal. Pero algo físicamente no iba bien, de repente la cabeza de Ryo comenzó a dar vueltas y vueltas. Ryo se dio cuenta que parpadeó varias veces y estuvo a punto de tropezar. Con mucho trabajo se alejó de la computadora tirando en el proceso varias notas de sus cuadernos, algunas tazas de café, y lapiceros. La cabeza comenzó a darle vueltas.-¿Qué? Qué me pasa.Como la primera vez en el hospital que atestiguó esas raras imágenes donde se le aparecían demonios y criaturas infernales, Ryo vio esas horribles imágenes aparecer ante sus ojos, invadiéndole un miedo aterrador. Ryo cayó al suelo retorciéndose de dolor.-YA BASTA, DÉJAME EN PAZ. DÉJAME..De repente sintió que no podía respirar y se estaba sofocando, parecía cómo si el infierno estuviera en su laboratorio rodeándole con todo el desprecio de un condenando al abismo. Ryo quiso llamar a Akira como se lo había prometido, pero no alcanzó a picar el botón de llamada pues de repente todo se volvió oscuro.Akira puso los restos de la pizza en un conteniente de basura que quedaba una cuadra de distancia, era algo incomodo, pero ya se había acostumbrado a ello. Solo esperaba no tardar tanto tiempo, y volver a retornar lo antes posible, pues no le gustaba dejar a Ryo tanto tiempo solo, pues a pesar de que él afirmaba que ya se sentía mejor, algo le decía a Akira que esos desmayos podrían tener secuelas. No había recibido ninguna llamada de Ryo, por lo que el joven fotógrafo intuía que nada había pasado, pero una sensación peliaguda le inundaba el pecho, por lo que Akira aceleró sus pasos hasta llegar al laboratorio secreto de su amigo, bajó los peldaños hasta entrar con la clave que Ryo le había dado, el muchacho abrió la puerta para toparse con la imagen de un Ryo inconsciente.-Dios. Ryo. No.Akira corrió a su lado, lo giró y puso dos dedos en el cuello de su amigo para determinar si aun había circulación, era una suerte que Hikaru le hubiese enseñado lo del pulso carotídeo, Akira entonces le abrió la camisa a su amigo para facilitarle la circulación.-Ryo, por favor. No me hagas esto. Respira, respira.Fue inútil Ryo seguía sin responder, Akira se hallaba confundido. No sabía qué hacer, ¿tendría que llamar de nuevo a servicios de emergencia? O llevar a Ryo cargando al hospital, estaba la posibilidad de telefonear a Hikaru, demasiadas opciones, pero Akira sentía que la vida de Ryo dependía de un hilo. Akira trataba de recordar lo que hacían en las películas cuando a alguien se desmayaba. El chico no quería hacerlo, Akira observó que la boca de su amigo estaba entreabierta, Akira pensó: No, no puedo hacer eso.. El chico cerró los ojos, y mentalmente pensó: Bueno, solo es un RCP, el chico acercó su boca a la de su amigo inconsciente, los ojos del muchacho rubio se abrieron encontrándose a Akira muy cerca de su boca, Akira también lo observó impresionado. El chico Fudo se alejó de él rápidamente. -Lo siento, lo siento… yo, yo trataba de…-¿Akira? ¿Qué pasó?inquirió Ryo llevando su mano a su cabeza incorporándose.-Te desmayaste… y trataba de… bueno es que yo. No me malentiendas, no es lo que crees.Akira miró hacía el otro lado con las mejillas visiblemente rojas, quizás fue algo impactante para Ryo el ver a su amigo cerca de su boca en una apariencia que podría malinterpretarse.-Akira. Interrumpió Ryo.Akira volteo a mirar a Ryo..-Gracias. Y perdón por haberte preocupado.El aludido le dio una sonrisa y le explicó.-Ryo. Estos desmayos. Creo que sería conveniente que volvieras al hospital.El gesto sereno y franco de Ryo se desvaneció en su lugar había una mueca de reproche y le dijo.-¿Qué? Olvídalo. No volveré a pisar un hospital.-Ryo. Si tienes secuelas de lo que ocurrió creo que deberías consultarlo con un doctor.Ryo se quedó en silencio, y le dijo.-Fue por estrés solamente. No pasa nada.-Pero Ryo…-Escucha Akira. Solo fue una vez ¿sí? Además, si me internan en el hospital solo nos atrasaremos más, y no podremos hacer nada para ayudar a tu madre.Akira abrió los ojos, sorprendido, a raíz de convivir tanto tiempo con Ryo olvidó lo importante que era que ambos avanzaran en la investigación para volver contactar al pandemónium Tonantzin.-Akira hazme un favor. Preocúpate solo por tu madre.-Pero es que…-Confía en mí. Es lo mejor.Akira no estaba seguro de eso, no supo qué responder. Pero alzó sus ojos y le dijo.-Al menos ve a descansar solo un poco ¿puedes?. Continuaremos mañana.Ryo tuvo acceder a las peticiones de Akira, el chico condujo a su amigo a su habitación la cual estaba localizada tras un largo estante de libros el cual con una clave maestra se abría de nueva cuenta, allí se hallaba una cama modesta, un librero, y un pequeño cuarto de baño. Akira y Ryo entraron al sitio en donde el chico rubio se quitó la ropa para ponerse el pijama, Akira simplemente observó el librero que estaba en el cuarto donde Ryo dormía, tratando de leer los libros. La mayoría eran sobre matemáticas, universos alternos, filosofía y teología. Sin duda alguna, Ryo no perdía el tiempo hasta cuando llegaba la hora de dormir se la pasaba investigando.-¿nunca descansas? Preguntó Akira.-De vez en cuando. Mi trabajo es muy importante como para distraerme.Akira observó a su amigo, ya se hallaba con su pijama puesta y metido en la cama, el chico de cabello negro se acercó a Ryo y le dijo.-Me quedaré aquí para ver que estés bien.Ryo le sonrió.-No es necesario. Ve a casa a descansar. También lo necesitas.-¿seguro? Frunció el ceño Akira.-Totalmente. Ve a casa, Akira. Tu padre debe estar preocupado.-Bueno me iré. Pero por favor.. llama si algo pasa.Ryo le respondió.-Tú despreocúpate de eso.Akira asintió.-Está bien. Descansa Ryo-chan. Y sobre lo de antes… te pido perdón.-¿Qué por lo de la respiración?-Sí. Es que te juro que no se me ocurría qué más hacer. Lo lamento..-Pero ¿por qué me enojaría? ¿Si estabas tratando de ayudarme?Akira no sabía cómo explicarlo, sabía que entre hombres la cuestión era un tanto más delicada, Akira había visto en la preparatoria y en la universidad, cómo las mínimas muestras de afecto que iban más allá de una “simple amistad” entre chicos siempre conducían a malentendidos que terminaban en disputas con chicos diciendo: Oye, qué no soy marica, o cosas como esas. Pero Ryo en el momento que abrió los ojos y vio los labios de Akira muy cerca de los suyos, ciertamente estaba sorprendido, pero Akira creyó conveniente aclararle las cosas.-Es que bueno… yo. Ambos somos chicos. Y…. y…-¿y qué Akira? Inquirió el rubio con sus manos sobre su regazo.-No nada, olvídalo. Descansa Ryo-chan. Y hasta mañana. Akira no dijo nada, y se alejó del cuarto de su compañero. Ryo siguió con la mirada a su amigo hasta que se oyó cómo abría la escotilla y se marchaba. El joven rubio se encogió de hombros, con un simple aplauso hizo que las luces se apagaran, luego con otro hizo que la puerta de su dormitorio se cerrara.

----- CHAPTER BREAK -----

Akira se siguió preguntando cuándo llegó a casa sobre por qué Ryo no quería decirle sobre sus desmayos, a Akira solo conseguía preocuparle la salud de su nuevo amigo, esos desmayos no eran normales, a pesar de que Ryo siguiera insistiendo de que sus desmayos se debían al estrés, pero algo le decía que ese no era el caso. Akira estaba pensando en aquello cuando ayudaba a su padre a lavar los platos.-No llegaste a cenar. ¿dónde estabas?-¡ohh! Ayudaba a un amigo en un proyecto es todo.-¿proyecto? Estás ganando mucho dinero, ¿en qué estás metido? Preguntó su padre con cierto recelo.-Estoy trabajando con el hijo adoptivo del doctor Asuka.-¿ese muchacho?Akira asintió.-Pero… ¿qué no estaba en la hospital?-Lo dieron de alta hace un par de días. Respondió Akira mientras seguía enfocado en lavar los platos.Reijiro Fudo asintió llevándose las manos a su cadera, y le recomendó a Akira.-Cuídate mucho, hijo. No quiero que ese muchacho te sobreexplote.A Akira no le gustó el comentario de su padre, ¿cuál era el problema? Estaba haciendo su labor, y estaba ahorrando para el tratamiento de su madre, todo estaba yendo en viento en popa.-Por favor, papá. Estoy ganando muy buen dinero gracias a Ryo.-Si, pero te pide que pases muchas horas con él. ¿Qué hay de las otras ferias científicas? No has cubierto los eventos, Hikaru ha tenido que ir en tu lugar.Akira reflexionó sobre aquello, era verdad, durante los siguientes días Akira había olvidado por completo las otras ferias científicas, y Hikaru había entrado a cubrirle, aunque Akira se sintió mal por dejar a su primo con todo el trabajo, el chico tenía ciertos sentimientos encontrados, pues Ryo le preocupaba en su salud física.-Lo, lo lamento papá. Pero te juro que voy a compensarte todo, y también a Hikaru. Solo espera un poco más. Estamos a punto de lograr llegar a la cuota que necesitamos para el tratamiento de mamá.Reijiro Fudo observó sorpresivamente a su único hijo.-Akira. Te he reiterado muchas veces, que no tienes que hacerte cargo del tratamiento de tu mamá.-Hice una promesa. Expresó Akira. Deteniéndose de lavar los platos.--Bueno te libero de tu promesa entonces. Le contestó su padre dándole unas palmaditas en la espalda a su hijo.Akira miró a su padre en una mueca de reproche.-No te lo he prometido a ti, papá. Se lo he prometido a mamá. No se va a morir. No, no lo hará.Esto último Akira lo expresó en un susurro, el saber que la vida de su madre dependía de un hilo ponía al muchacho sumamente nervioso, era su última oportunidad, aunque no pudieran quitarle una de las plumas a Satán, al menos quedaría la cuestión monetaria. De cualquiera de las dos formas, su madre se iba a salvar. De eso no cabía la menor duda.Su padre se le quedó observando muy seriamente, Akira se sintió mal por hablarle en aquel tono, pero se aclaró y le dijo.-Perdona lo que he dicho, papá.Reijiro dio una sonrisa reconfortante.-Está bien, hijo. Solo no te sobre estreses mucho. Ahora ve a descansar yo me encargaré de terminar aquí.-No papá, ¿cómo crees? Te ayudo.-No, no hijo. Debes estar cansado, muchas horas trabajando con ese muchacho. Ve a tu cuarto, anda.Akira no puso objeción, simplemente dejó de lavar los platos, y subió a su cuarto, se quitó la ropa para ponerse el pijama. Akira entonces se metió a la cama llevando sus dos manos atrás de su nuca, demasiados pensamientos surgían en su mente la imagen de su madre moribunda en ese hospital conectada a esas horribles maquinas, el Tonantzin pandemónium, y los desmayos de Ryo, qué le iba a deparar el futuro.Los demonios seguían sobre él atacándole de diversas maneras, Ryo Asuka se vio siendo mutilado por estos en algunas ocasiones, otras veces se burlaban de él con suma crueldad, luego una bella diablesa desnuda mitad mujer y ave que volaba, lo sujetaba con sus terribles garras por los hombros. Ryo le gritaba, tratando de luchar.-Bájame, bájame. Gritaba.-Como lo desees, niño bonito. Se burlaba la criatura.La criatura lo soltó de una forma violenta y terrible, Ryo cayó en picada al suelo infernal donde un enorme poso de lava hirviendo aparecía, no había escapatoria, iba a morir, de eso no tenía la menor duda. Ryo cayó al río de lava hirviendo, resintiendo cómo su carne se quemaba a fuego vivo, se pulverizó completamente, a este punto el chico podía sentir cómo ya no era humano, probablemente era un esqueleto viviente consumido por la furiosa lava, o simplemente puras cenizas. No obstante, a pesar del fuego infernal, la lava, el hecho de que Ryo ya no se sintiera humano, seguía sin poder morir.-¿Por qué sigo vivo? Mátenme.. mátenme ya…Luego la luz tan bella apareció sobre su rostro, y en ese momento, el fuego pareció disperse por completo, sus ojos estaban ciegos casi sin poder ver, la silueta de lo que parecía ser un demonio cabezón, apareció flotando y expresó.-Levántate y anda, si es que puedes.Ryo estaba completamente confundido.-¿Qué? ¿quién eres?-Elije: ¿quieres vivir o quieres morir? El dolor solo durara un instante dependiendo de lo que decidas.Ryo estaba completamente aturdido, ¿a qué se refería esa criatura? Vivir o morir, nada podía ser más cruel que en ese preciso momento, Ryo solo deseaba que el dolor terminara, eso era todo. Y si se terminaba con la muerte, que así fuera, de todas formas, para qué seguir viviendo, su padre no lo quería por más que Ryo intentara agradarle este solo se alejaba, no tenía amigos cercanos, no tenía nada. Ni siquiera la inteligencia que tanto le había dado, le llenaba por completo. Ryo se dio cuenta de cuán vacía era su vida y de lo solo que estaba.-Estoy solo. Meditó. Estoy solo, sin nadie a quién querer o que me quiera.Sus ojos estaban casi cerrando.-Yo… yo…De repente una luz apareció dentro de todo, los recuerdos sobre Akira, comiendo juntos esa pizza, riéndose a carcajadas, colaborando en reconstruir el proyector, cómo Akira se quedó con él en el hospital, los bellos momentos que compartieron juntos, eran más significativos que cualquier cosa en la vida de Ryo. Más que incluso haber sido el alumno más aventajado de la Oppenheimer, más que esos cinco años trabajando en soledad aquel proyecto para encontrar el Tonantzin Pandemónium, más que casi haber ganado un premio nobel a tan corta edad, o ser el hijo del distinguido profesor Asuka. La sonrisa de Akira llenándole de absoluta paz era todo lo que el muchacho rubio necesitaba, Ryo se dio cuenta que no deseaba morir, quería ver a Akira una vez más.-Akira… Akira…El joven, en medio de ese enorme río de lava, alzó su mano en un movimiento débil.-Akira.. quiero verte, quiero verte Akira. ¿dónde estás? Yo, yo… te necesito tanto.La voz entonces volvió a hablar.-Entonces. ¿Qué decides?-Yo….. quiero vivir, quiero vivir. Quiero verlo, necesito verlo, deseo verlo.Hubo un sentimiento de silencio en el espacio, varias figuras malignas aparecieron, las mismas siluetas. El demonio de larga cabeza volvió a hablar.-Buena respuesta. No esperábamos menos de ti.Las siluetas se esfumaron completamente, y la luz apareció de nuevo, volviendo a golpear a Ryo en la cara. Pero esta vez, el muchacho la sintió tan cálida y hermosa, era como si formara parte de su misma naturaleza.De repente todo aquel infierno sobre la tierra desapareció completamente, haciendo que Ryo abriera los ojos, estaba completamente sudando, pero aquellos dolores de cabeza desparecieron, de repente, el chico se sintió de forma bastante diferente, como si se hubiera purificado. Ryo se levantó de la cama se dirigió al cuarto de su baño para mirarse en el espejo, contempló su reflejo. Se observaba a un chico de cabello rubio, ojos azules, y piel cuasi bronceada, no había cambiado nada de su aspecto físico, pero por qué se sentía diferente. El chico tuvo el instinto de desvestirse completamente quedando desnudo frente al espejo, su cuerpo también lucía normal. Su físico era masculino pero esbelto no había nada de raro. No obstante, sintió que algo lo hacía estremecer y esa era una intensa necesidad, algo que se estaba formando cerca de su entrepierna. Normalmente, Ryo había aprendido a deshacerse de cualquier sentimiento relacionado con el placer, pues era un método muy fuerte de distracción y había aprendido a mantener una actitud estoica como los sacerdotes célibes. Sin embargo, no lo podía suprimir más, por mucho que presumiera de un fuerte autocontrol, el joven no perdió más el tiempo sin vestirse, el chico se dirigió a la bañera prendió la regadera, la llenó y se metió de lleno en ella. Una vez allí, el vapor comenzó a inundar aquel pequeño cuarto de baño que Ryo había construido, inhalando una atmosfera bastante placentera, sin perder más el tiempo, Ryo hizo la cabeza hacía atrás y bajó a su zona genital a la cual comenzó a masajearla de arriba hacia abajo.Las sensaciones fueron muchísimo más poderosas, y Ryo tuvo una rara necesidad, abrió sus esbeltas piernas y comenzó a masajear su pene de arriba abajo, pero pronto se percató que masturbarse como lo haría un chico no era suficiente, no, Ryo deseaba más, observó su pecho, se mordió el labio, y no lo pensó dos veces, a pesar de que este era similar a un varón, de repente sintió la necesidad de estimularlo también. Puso su mano en su pecho y comenzó a hacerle un masaje erótico, pellizcándose los pezones de vez en cuando. Ryo jamás sintió algo igual, las sensaciones se duplicaban al cien, y sus manos se volvía más agiles en el auto placer, Ryo alzó su cabeza hacía atrás, siguiendo, disfrutando de esas exploraciones. Hasta que finalmente, su orgasmo se encaminó y Ryo exclamó un grito de absoluto placer. Ryo sintió los líquidos aparecer en su mano, sacó su mano del agua y pudo verlo: su propio semen. Ryo parpadeó y se dijo: Dios. Qué asco me doy.El chico volvió a aprender la regadera para ducharse y quitarse todo el fluido blanco, tras varias horas de ducharse y acabarse el agua caliente, Ryo salió de la ducha, tomó su pijama para ponérsela, pero luego comenzó a sentir cierta incomodidad, no soportaba la ropa, la sentía pesada, y le asfixiaba. Ryo tomó la decisión entonces de quitarse por completo el pijama, y dormir desnudo, quitó además las cobijas para luego acostarse, se puso en posición fetal abrazándose de hombros y dedicó un último pensamiento a su amigo: Akira desearía que estuvieras aquí conmigo.Ryo cerró los ojos y se durmió, su espalda perfecta fue iluminada por la bella luz de la luna y la noche transcurrió de forma tranquila.Akira había despertado con el sol pegándole en la cara, había sido una noche por lo sumo tranquila, aunque un destello de preocupación comenzó a afloró en su pecho, pues le preocupaba que Ryo se hubiese quedado solo en su hogar con tantos desmayos. El joven fotógrafo pensó: Tengo que convencerlo de asistir al hospital, no hay otra forma. El chico se dio un baño y se vistió lo más rápido que pudo para salir de la casa. El chico estaba apunto de salir de su hogar pero su padre le llamó.-¿Akira?El aludido se detuvo en seco, y volteo a mirar a su progenitor quien le preguntó.-¿no desayunas hijo?-¡ohhh! Comeré afuera papá, Asuka-kun me ha llamado temprano para algo del proyecto.Reijiro Fudo frunció el ceño, Akira temió que su padre no lo dejara salir con él, dado a la conversación que habían tenido el día anterior, pero su padre solo expresó.-Bien. Ve con él. Pero avisa si llegas tarde.-Si claro, papá. Gracias.Reijiro solo pudo ver a su hijo salir y cruzar la calle, no le gustaba para nada que Akira pasara mucho tiempo con ese muchacho pues temía que estuviese abusando de él, Ryo Asuka para nada le generaba confianza. Empezando con que su padre le dejaba hacer todo lo que quisiera. El padre de Akira estuvo perdido en sus pensamientos hasta que la puerta de atrás sonó. Reijiro Fudo volteo a mirar quién era la persona se trataba de Hikaru.-Hola tío.Reijiro sonrió al ver a su sobrino.-Hola Hikaru.El chico sonrió, y su tío le abrió la puerta. El chico entró a la casa de su tío. Hikaru volteo a mirar a todos lados de la casa.-¿y Akira?El padre de Akira echó un suspiro y dijo.-Se ha ido con el hijo del doctor Asuka.-¡Ohhh! ¿Ryo-chan?Reijiro se sorprendió.-¿conoces a ese muchacho, Hikaru?El primo de Akira se encogió de hombros y confesó.-No mucho tío, es solo que Akira-kun parece muy interesado en estar con él… dice que ha sufrido desmayos esporádicos.-¿desmayos esporádicos?Eso tomó por sorpresa al padre de Akira, el padre pasó su mano sobre su frente pasándola sobre su rostro. Hikaru solo asintió.-Espero que ese muchacho no este exponiendo a mi hijo a nada radioactivo. Hablaré con el profesor Asuka.Hikaru tratando de tranquilizar a su tío dijo.-Por favor, tío. No cometas una locura. Akira no muestra signos de estar expuesto a nada radioactivo. Quizás esa condición solo la tenga el hijo del profesor Asuka.Reijiro puso sus manos en su cadera y echó un suspiro.-Solo espero que Akira se cuide y este bien.Hikaru asintió y bajó la vista luego la enfocó de nuevo en su tío.-¿y qué pasó con la tía Kaori?Reijiro echó una mirada triste a su sobrino.-Hikaru. No me animo a decirle a Akira todavía. El estado de anemia es más avanzado de lo que pensamos… ese tratamiento costoso no le ayudará.Hikaru se quedó en silencio..-¿quieres decir que la tía Kaori?Reijiro se colocó en la mesa y puso sus manos sobre su rostro, haciendo imposible hacer frente a su fracaso y temor.-No sé cómo explicárselo Akira. Trabaja tan duro creyendo que ese tratamiento podrá ayudarnos pero ahora..Hikaru no supo que decir, simplemente se sentó a lado de su tío, tratando de consolarlo, ciertamente que esa ilusión de Akira se perdiese completamente parecía ser una cruel broma del destino.Akira había llegado al laboratorio secreto de Ryo digitando la clave que este último le había dado, el joven entró al interior del laboratorio bajando las escaleras que conducían a la puerta. El joven había escuchado ríos del exterior por lo que pudo suponer que Ryo se hallaba trabajando en algo, probablemente arreglando el telepot estropeado, Akira se sorprendía de cómo trabajaba, no importando su estado de salud. La puerta eléctrica se abrió, y Akira vio a Ryo, sin camisa y un pequeño short luciendo un par de lentes protectores, quien estaba tratando de arreglar el telepot con ciertos instrumentos que soltaban chispas, Akira se sorprendió, que su amigo-jefe trabajara de esa forma con tan poco equipo de seguridad.-¿Ryo?El aludido dejó de trabajar y le dio una suave sonrisa.-Akira. Qué bueno que llegaste.El joven dejó de trabajar, y dio un salto bastante ágil. Akira estaba impresionado, pues la altura donde se hallaba trabajando su amigo era bastante alta. El joven Fudo pudo observar que su amigo solo vestía un short y andaba descalzo.-¿Ryo? ¿Qué haces…?-¡ohh! Ryo se dio una rápida mirada de los pies a la cabeza. -últimamente me ha dado mucho calor eso es todo.Akira asintió no muy convencido.-Oye ¿y tus desmayos? ¿crees que sea conveniente que trabajes de ese modo?Ryo dio una media sonrisa y expresó.-¿lo creerás maravilloso, Akira? Hoy amanecí mejor que nunca.-¿cómo que mejor que nunca? Preguntó Akira desconcertado-. Ayer te desmayaste.Ryo puso las manos a sus caderas, a pesar de que ambos eran hombres, Akira pudo notar que su amigo tenía un cuerpo bastante detallado y marcado, era delgado pero esbelto, con una piel bastante pálida cuasi brillante. Akira por un momento se perdió en la belleza de su amigo llegando el punto de que hasta se le olvidó que Ryo ayer había colapsado. Al saberse contemplado, Ryo le dio una sonrisa bastante descarada.-¿te gusta lo que ves?Akira se hizo para atrás mientras que Ryo se acercaba hacía él de una forma bastante provocativa, el chico dio unos pasos hacía atrás sin dejar de contemplar a su amigo, este caminaba de una manera seductora cuasi femenina, de aspecto similar a esas actrices hollywoodenses que interpretan el rol de mujeres fatales. Por no poner atención Akira chocó con una mesa de herramientas, Akira puso sus manos en aquella mesita sin quitarle a su amigo la mirada de encima. Ryo por su parte se acercó a él poniendo sus manos en el rostro del chico.-Eres muy lindo…. Akira-kun..El joven rubio buscaba los labios del chico Fudo, Akira por su parte se hallaba paralizado sin saber qué hacer, pero puso su mano en el abdomen desnudo de su compañero.-No. Ryo detente.El joven parecía estar en un trance, era como si no fueran una misma persona, sus ojos azules siguieron contemplando a su amigo, buscando juntar sus labios con los del joven fotógrafo, Akira entonces gritó.-RYO-CHAN.El grito ocasionó que el hechizo se rompiera, Ryo abrió los ojos, reaccionando al grito.-¿Akira? ¿Qué, que ha pasado?El chico estaba completamente desconcertado sin saber qué hacer, con la respiración alterada.-Yo, yo… yo.. perdona.. Debo irme.Akira salió corriendo del laboratorio, bastante avergonzado sin mirar tan siquiera atrás. Ryo se le quedó mirando. El joven rubio se maldijo por el debajo: maldita sea… soy un idiota. Ryo se alejó de la escena para meterse en su cuarto donde se observó en el espejo, aparentemente todo lucía normal en él. Pero algo había pasado… ¿desde cuando era tan descarado haciendo avances sexuales? Él siempre trató con mucho respeto a las personas que trabajaban para él, jamás les tiraría indirectas de ese tipo, pero ahora con Akira lo había hecho. Necesitaba buscar a Akira y pedirle perdón por su comportamiento era lo mejor.A pesar de que Ryo veía como una pesadilla volver a ponerse ropa, pues esa mañana la encontraba incomoda y hasta sofocante, Ryo tenía muy a conciencia que no podía salir a la calle semi desnudo, pero por encontrar a Akira haría una excepción. El joven se dirigió hacía su ropero para ponerse una camisa blanca, pantalones y sus clásicas botas.Akira se había detenido en un parque tratando de asimilar lo que había pasado, Ryo se hallaba raro esta mañana, le había echado un par de indirectas, y él había salido corriendo sin voltear atrás. El joven Fudo lamentó haber tenido esa actitud debió quedarse en el sitio y tratar de ayudar a Ryo era claro que él no estaba bien, primero se desmayaba, luego amanecía de lo más normal e incluso le tiraba indirectas sexuales. Tal vez, a Ryo le estaba afectando quedarse tanto tiempo encerrado trabajando para volver a conectar con el Tonantzin pandemónium. Akira comenzó a mostrar cierto remordimiento, le había hecho la promesa a Ryo que nunca lo iba a dejar solo, pero ahora él no supo cómo reaccionar, e hizo lo primero que se le ocurrió: salir huyendo. Akira pensó: Dios le hago una promesa y lo primero que hago es salir corriendo, eres genial Akira Fudo.-¿Akira?El aludido giró su vista para ver a la persona que lo estaba llamando. Se trataba de su primo, Hikaru. Akira observó al chico y le preguntó.-Hikaru qué pasa.El joven cerró los ojos y echó un suspiro.-¿Estás ocupado? ¿estás ahorita descansando de Asuka-kun?Akira no quiso decirle a su primo lo que había pasado con Ryo, pues no quería hacer lucir mal a quien consideraba un amigo, lo que si tenía claro Akira es que Asuka-kun lo necesitaba, y Akira cumpliría su promesa de no dejarlo solo. Sin más, Akira mintió a su primo.-En realidad… si me dio un pequeño descanso.-Me alegra Akira. Emmm.. bueno es que yo.. ¿crees que nos podamos tomar algo?-Claro. Yo te invito.Los dos primos se detuvieron en una cafetería, Akira notó que algo diferente de su primo como si estuviese ocultando algo, quizás, era algo concerniente a esas ferias científicas a las cuales, Akira no había asistido pues en estos meses se había enfocado exclusivamente en Ryo-chan. Akira entonces le comentó a Hikaru.-Oye Hikki. Yo quería disculparme, últimamente yo… no he podido asistir a lo de las ferias.Hikaru seguía con la mirada hacia abajo, enfocándose en su taza de café, ambos solo habían ordenado un par de cafés.-No, no tienes que disculparte por nada, Akira. Ya sabes que yo siempre intentaré apoyarte en todo.Akira estaba preocupado por el gesto de su primo así que le preguntó.-Hikaru…¿qué ocurre?El primo de Akira expresó.-Akira. No sé cómo decirte esto, pero se trata de la tía Kaori.Los ojos de Akira se abrieron de sopetón.-¿mamá? Inquirió Akira asustado.Hikaru asintió, cerró los ojos y dijo.-Akira… Creo que sería conveniente que dejarás de trabajar para el joven Asuka.Akira levantó una ceja, bastante desconcertado.-¿Qué? ¿por qué?Hikaru procedió a contarle a su primo lo que había pasado sobre la anemia de su madre, Akira no podía creerlo.-¿pero por qué papá no me lo dijo?-No deseaba alterarte.-¿pero cómo? Akira sintió que lágrimas de frustración aparecían en sus ojos. Observó a su primo y le dijo.-Voy a ir con mamá.Hikaru su sorprendió, y le dijo.-Akira.. por favor debes calmarte.-No. Respondió Akira mirando a su primo.-No me voy a calmar.. ¿por qué papá no me dijo que lo de mamá no tenía solución?Akira no esperó a la respuesta de su primo, simplemente se marchó de regreso a su casa para confrontar a su papá. El padre de Akira trabajaba en su computadora cuando escuchó que la puerta se abría, entrando su hijo con el rostro bastante enfurecido. Reijiro se sorprendió de aquello.-¿Akira?-Papá.. Hikaru me lo ha contado todo…Al chico le costaba mucho trabajo tratar de asimilarlo, el joven se sentó en el sofá de su hogar, y enfocó sus ojos en su progenitor.-¿desde cuándo lo sabes?Reijiro se sentó a lado del muchacho, y le dijo poniendo su mano en su hombro.-Hace como un par de semanas, Akira.Akira no podía entenderlo. No lo aceptaba, simplemente no lo aceptaba, su mamá tenía que salvarse de una forma u otra. El joven sintió sus lágrimas caer sobre sus mejillas el chico se la sobó, durante la primaria y parte de la secundaria, los demás niños solían burlarse de él pues decían que él lloraba por cualquier cosa. Pero ahora simplemente se sentía fatal, solo quería encerrarse en su cuarto y llorar hasta nuevo aviso. Reijiro se acercó a su único hijo y le respondió.-Akira.El joven volteo a mirar a su padre, no transmitió ni una palabra simplemente salió de su casa, caminando con sus dos brazos cruzados sin saber qué hacer ni qué decir, deseaba ir al hospital donde se hallaba su madre, pedirle perdón por haberle fallado. El joven Fudo decidió hacer esto último se dirigió al hospital donde se hallaba internada su madre. El muchacho entró al cuarto.Akira sabía que era algo tarde, pero estaba seguro de que la enfermera le dejaría pasar, pues era un familiar. Para su fortuna no se equivocó, pero le expresó que debía ser rápido pues su madre estaba muy débil y necesitaba dormir. Cada vez que veía a su madre a Akira se le estrujaba el corazón, pues ahora yacía en una cama pálida débil, casi marchita hasta los huesos, no quedaba rastro de la bella mujer que solía ser, tan llena de vida y alegría, comprensiva. El muchacho con cierta tristeza dio unos suaves pesos hacía ella. La mujer le dio una sonrisa débil a su hijo.-¿Akira?-Hola mamá. Saludó el muchacho.-Qué haces aquí. Es algo tarde. Contestó la madre.Akira sintió que se le destruía la garganta a causa del llanto y la impotencia de no poder hacer nada, ¿según su padre debía dejar a su mamá morir?-Yo, yo.. deseaba verte, mamá.La mujer sonrió y le dijo.-Akira no trabajes demasiado.El chico se acercó a ella, se sentó a la silla vacía cerca de la cama, Akira tomó la mano de su progenitora mientras ciertas lágrimas cayeron sobre su rostro. A este punto, Kaori Fudo se hallaba más allá del bien y del mal, pero Akira seguía queriendo aferrarse a la idea de que su madre no se iba a morir.-Yo, yo te voy a salvar mamá. Te lo prometo.-El verte de nuevo me hace tan feliz, hijito. Le contestó la mujer.Si hubiese la posibilidad de quedarse más tiempo, Akira se habría quedado allí hasta que su madre durmiese, pero en ese momento, la enfermera dio unos toques, y le dijo con una sonrisa comprensiva.-Akira-kun. Tu madre debe descansar.Akira se sobó las lágrimas y obedeció a la enfermera, esta lo escoltó afuera de la habitación, la mujer le preguntó.-¿deseas que llame a tu padre?-No, no gracias.La enfermera asintió y le expresó.-Si necesitas algo. Dímelo.La mujer se marchó, dejando Akira completamente solo, sentía las piernas como de gelatina, y creyó que iba a colapsar, pero en ese momento, todo el dolor e impotencia que sentía se esfumaron al ver a una persona que no esperaba encontrarse, mucho menos en un sitio como este.-¿tú?Ryo Asuka se hallaba enfrente de él, vestido con su usual gabardina, y una blusa bastante ligera, el chico rubio le dijo.-Akira. Te busque por todas partes.-¿Ryo-chan?En ese momento, Akira no sabía cómo reaccionar, simplemente se lanzó a los brazos de su jefe, a llorar sobre su hombro. Ryo le devolvió el gesto, abrazándolo, intentando consolarlo. Sintiendo las lágrimas de Akira sobre su ropa. Durante toda su carrera, varias veces, los chicos habían acusado a Akira de ser un llorón, y básicamente llorar hasta por sacar malas notas del colegio, el joven Fudo siempre intentó demostrar que no era cobarde ni lágrima fácil, pero ahora no tenía las fuerzas para fingir fortaleza.-¿Quieres que te lleve a casa?Akira negó con la cabeza y le preguntó.-¿puedo quedarme contigo? ¿está noche?-¿Quedarte conmigo? Inquirió Ryo.Akira asintió y le comentó.-No quiero regresar a casa.Ryo se sorprendió por lo que decía Akira, pero no le negó su casa, los dos se dirigieron al laboratorio que Ryo había transformado su hogar. Lo único que lamentaba Ryo era no tener un colchón o sabanas extras, había pasado tanto tiempo sin recibir visitas de nadie ni que alguien se quedara a dormir con él. Por lo que ambos muchachos debían compartir cama, esperaba que a Akira no le importase.-Lo siento, Akira. No tengo sabanas.Akira le dio una sonrisa tímida y le dijo.-No, no te preocupes. Después de todo, fui yo el que insistió en quedarse.Ya era mucho que Ryo le presaste un pijama y que compartiera con él su cama, lo que menos deseaba Akira era ser una molestia para su amigo. Ryo solo dormiría con unos shorts, pues el calor que le daba al usar ropa aún seguía latente. El joven rubio se sentó a lado de su amigo quien seguía al pie de la cama sentado con la mirada hacia abajo, y las manos juntas. Ryo se percató de que Akira estaba temblando.-¿Akira? ¿estás bien?El muchacho sollozó, sus hombros se movieron de arriba abajo, el chico volteo a mirar a su amigo y le dijo.-No hay solución. Mi mamá se va a morir. Me lo acaba de decir mi padre. Yo, yo no sé qué estoy haciendo. Sollozó.Ryo puso su mano alrededor del hombro de su amigo y le contestó.-Estás haciendo un acto muy noble, Akira. De eso que no te quepa la menor duda.Akira no sabía qué decir, Ryo le dio una sonrisa comprensiva, tomó su rostro con ambas manos, y juntó su frente con la suya, ese gesto tan intimo hizo que Akira se sintiera acompañado, y protegido, el joven Fudo colocó su frente en el hombro desnudo, de su amigo mientras continuaba llorando. Ryo puso sus manos en su espalda.-Ven, Akira. Debes dormir. Akira no puso objeción simplemente se fue a dormir en el lado vacío que su amigo le había indicado. El joven trató de conciliar el sueño pero no podía, demasiadas lágrimas y una situación de absoluta impotencia le inundaba el pecho. El sentimiento de andar cuasi ahogado comenzaba a transmitirle una sensación de pánico y de un vacío emocional extenso. Akira se movió a espaldas a Ryo, quizás para tener la sensación de que no se hallaba solo. Tal vez, la presencia de Ryo le transmitía una seguridad muy diferente a la que compartía con Hikaru.

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